Inicio > Mis eListas > abbacristica > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 1 al 20 
AsuntoAutor
A Los Participante alejocas
trabajemos por la Alejo Ca
El Amor no vale Na Alejo Ca
El joven y los int Alejo Ca
CREDO o CRISTO Alejo Ca
NOSTALGIAS Alejo Ca
Comprensión Alejo Ca
Roja Boca Alejo Ca
Para Mamŕ Alejo Ca
Hay gente Alejo Ca
FUN AMIGO SENCILLO Alejo Ca
UN POEMA DE VICTOR Alejo Ca
'' Eres un Hermoso Alejo Ca
Zo-8859-1?Q?Alejo_ Alejo Ca
La Vida Vale la Pe Alejo Ca
Una Historia de la Alejo Ca
La última sonrisa Alejo Ca
El ruido de la Car Alejo Ca
Un mundo en miniat Alejo Ca
La esperanza Alejo Ca
 << -- ---- | 20 sig. >>
 
Abba_Cristica
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 21     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[abbacristica] La última sonrisa de mamá
Fecha:Viernes, 9 de Noviembre, 2001  13:15:43 (-0700)
Autor:Alejo Castro Lňpez <alejocastro @...........mx>

 
 


LA ULTIMA SONRISA DE MAMÁ
Por Robin Lee Sho pe, de Christian Reader
Agobia por mi perdida, ni siqu iera me daba cuenta de lo duro que
era el banco en el que estaba sentada.
< FONT color=#0000ff>Estaba en el funeral de mi mejor amiga... mi madre.
Finalmente, ella había perdido su larg a  batalla con el cáncer.
El dolor era tan grande que a veces me costaba respirar.
Mamá siempre me h abía apoyado.
Era la que más me aplaudía  cuando yo ac tuaba en una obra de la escuela.
La que me alcanzo un pa ñuelo cuando le conté mi primera desilusión amorosa. La que  me alentó durante toda mi carrera en la univ ersidad.
La que me  consoló cuando perdimos a papá.
La que oró por mi toda su vida.
Poco después de enterarnos del diagnóstico de su enfermedad, mi hermana tuvo un beb é.
Mi hermano acababa de casarse con su novia de tod a la vida.
Así que me tocó a mi la hija de en medio , de 27 años, "sin
compromiso", hacerme cargo de ella .
Yo lo consideré un honor.
"Y ¿ahora que Señor?", pregu nte, sentada allí en la iglesia.
Veía mi vida futura d elante de mi , como un abismo vació.
Mi hermano estaba sent ado, mirando estoicamente a la cruz, aferrado  a l a mano de su  esposa.
Mi hermana se apoyaba en el homb ro de su esposo, sosteniendo a su  bebé en los bra zos.
Todos sufrían tanto, que no nadie se dio cuenta que yo estaba sentada sola.
Mi lugar había estado con mi mad re, preparándole la comida,
ayudándola a caminar, l levándola al médico, dándole los remedios,
leyéndol e la Biblia.
Ahora ella estaba en la presencia del S eñor.
Mi trabajo había terminado.
Yo me había quedado so la.
La puerta de la iglesia se abrió y se
cerró bruscam ente. Escuché unos pasos rápidos, ahogados por la
alf ombra. Un joven, evidentemente perturbado, miro rápidam ente a su alrededor y luego se sentó junto a mi. Cruzó las manos y las
coloco junto a su regazo. Sus ojos estaban llenos de lágrimas.
Hacia esfuerzos por no ll orar.
"Llego tarde", me dijo, aunque no era necesari a ninguna explicación.
Después de las palabras del p astor, se inclinó hacia mi y me
comentó: "No  en tiendo como la llaman "Margaret", si se llamaba
"Ma ry". "Porque su nombre era Margaret", le dije: "No Mary . Nadie la llamaba Mary" 
Interiormente me pregu nté porqué este tipo se había sentado a mi
lado.&nb sp;
Estaba molestándome en mi momento de dolor, con sus
lágrimas y sus movimientos nerviosos. Después de todo, ¿ quién
sería este extraño?
"No, no es cierto", in sistió, mientras varias personas nos miraban,
molest as por nuestros susurros. "Se llama Mary, Mary Peters"< BR>"No, ésta no es Mary Peters"
"¿Esta no es la iglesi a luterana?"
"No. La iglesia luterana queda enfrente "
"Oh"
"Creo.. que se equivocó de funeral, señor"
La solemnidad de la ocasión, mezclada con la torpez a de la
confusión del muchacho, se mezclaron en mi in terior y me hicieron
sentir deseos de reír.
Me c ubrí la cara con las manos, esperando que la gente pens ara
que estaba sollozando.  Pero el movimiento d e mi cuerpo y el ruido
del banco me delataron..
Algunas personas me miraron escandalizadas.... y eso me causó
aun más gracia. Miré la cara atónita, descon certada, del joven
sentado a mi lado.
El también s e reía, mirando a su alrededor, pensando qe ya era
demasiado  tarde para salir sin que nadie lo notar a. Me imaginé
que mamá estaría riéndose desde el ci elo.
Después del último "amen", salimos casi corriendo por la puerta
mas cercana.
"Creo que ahora todo s van a hablar de nosotros", sonrió el. Me dijo  q ue se llamaba Rick y que dado que se había perdido el fun eral de  su tía, lo mejor que podía hacer era invi tarme a café.
Ese hombre había asistido al funeral e quivocado... pero al mismo
tiempo, estaba en el lug ar justo. Esa tarde comenzamos una
relación que durar ía toda nuestra vida. Una año después, nos
casamos en la pequeña iglesia donde el era pastor asistente.
Esta v ez los dos llegamos a la misma iglesia y a tiempo.
E n mi momento de dolor, Dios me dio la risa.
En lugar de sol edad, me dio amor. En junio pasado celebramos nuestro v igésimo segundo aniversario de bodas.
Cuando al guien nos pregunta cómo nos conocimos, Rick dice:"Su
madre y mi tía nos presentaron, y realmente fue algo qu e nos cayó del cielo."
_____________________________ __
Ligia López Cerdas
llope@...





[Adjunto no mostrado: holyword[1].mid (audio/mid) ]