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Asunto:[abbacristica] Análisis carta numero 54 del neo-tarot de Osho: El Objet ivo único.
Fecha:Martes, 4 de Octubre, 2005  13:10:51 (-0400)
Autor:Gerardo Sanhueza <gerardo.sanhueza @.....com>

 

Análisis carta numero 54 del neo-tarot de Osho:

El Objetivo único.

 

Infinitas bendiciones a todos.

 

Esta carta la he visto por el lado de la integración, por el sentido de la totalidad. Yo y muchas otras personas tendemos a dividir, es como si nos encantara buscar divisiones y diferenciaciones, y con eso muchas veces olvidamos que también existen similitudes, y afinidades.

 

El Maestro nos ha enseñado que nada se queda solo en un lado del yin-yang. Todo tiene su lado blanco y su lado negro. Entonces cuando solo veo el lado malo de algo, significa que me estoy resistiendo a mirarlo, tal vez porque me provoca dolor, me muestra algo que en i mismo no he querido ver.

 

El erudito tiene que ir a lo vital. El plástico tiene que ir a lo real.”

 

 

Recuerdo que una vez el Maestro me pregunto “¿Con hambre, todavía pensarías en la unidad del todo?”. En mi vida aun no he alcanzado la unión de lo cotidiano con lo espiritual. Sé, así como muchos sabemos, que el sentido de la espiritualidad es el vivirla cada día y a cada segundo, en cada acción, pero el aplicarlo es lo que me complica.

 

Ciertamente, si tuviese hambre difícilmente me sentaría a reflexionar sobre lo que fuese, solo pensaría en comida, o en quejarme, o estaría bloqueado. ¿Por qué? Precisamente porque divido lo terreno de lo divino, porque en esa situación probablemente no vería donde está el Tao, porque pensaría que estamos hablando de hambre, no de espiritualidad.

 

Entonces, pensando en términos de “erudito” y “plástico”, existen personas que se dedican al quehacer concreto, trabajando toda su vida en pos de logros materiales uno tras otro, y las que se sientan todo el día, que son mantenidos y piensan y divagan sobre la esencia de las cosas.

 

Pareciera que a ambos les falta algo, ambos están limitando su existencia: El plástico, porque se está perdiendo lo entretenido de hacer su proceso evolutivo conciente, de aprovechar mejor su tiempo y de vivir más plenamente (La diferencia entre creer que somos espíritu, y tener la certeza de que dentro nuestro hay luz es considerable y cambia la vida). Y el plástico se está perdiendo de vivir, de la experiencia física tan rica como el “plástico” puede tenerla.

 

¿Cómo mezclamos ambas? El Maestro nos ha dicho: “Vivir con conciencia”, y ahí es donde veo el equilibrio entre “erudito” y “plástico”, porque es aprovechar la vida, es vivir, hacer cosas, y hacerlas conciente, dándonos cuenta de cómo pasan las cosas, como funcionan los procesos y aprendiendo de ellos, de cómo influyen en mí, de mis motivos, etc.

 

 

Saraha es el fundador del Tantra así como Bodhidharma es el fundador del Zen.

 

Si yo tuviera que contar con mis dedos, cinco de los factores de la humanidad, sería uno de ellos.

 

Saraha nació en Vidarbha, en Maharashtra, muy cerca de Poona. Era hijo de un brahmin erudito que estaba en la corte del rey Mahapala... El rey estaba dispuesto a dar su propia hija a Saraha, pero Saraha quería renunciar, quería ser sannyasin. El se hizo discípulo de Sri Kirti, un budista. Lo primero que Sri Kirti le dijo a Saraha fue que dejara todos los vedas, que dejara atrás toda su sabiduría.”

 

 

El Tantra y el Zen… de Tantra sólo conozco el nombre, y el Zen recién lo estoy comenzando a aprehender, pero… ¿Por qué los han puesto juntos? Si ambos van al desarrollo del ser, entonces tienen el mismo objetivo.

 

Como en las religiones, si buscan la comunión (común-unión) con Dios, entonces van al mismo sitio. Si hay problemas entre una u otra, significa que en algún momento la común-unión dejó de ser lo más importante.

 

¿Y con las tradiciones? Si discutimos “lo que yo hago es mejor que lo que tu haces”, es porque ninguno de los dos está dedicado al crecimiento personal, o a la espiritualidad.

 

Los caminos pueden ser o parecer distintos,  pero cada quien regresa a casa por donde le es más cómodo, ¿Qué me da derecho a reclamar a alguien el que su camino me parece más largo? Tal vez lo sea, pero para saberlo he de haber ido por ese camino, y si fui al camino de alguien más, significa que el mío tampoco es tan bueno, porque si lo fuese, no hubiese salido de él.

 

 

Saraha podía haber escogido tener una vida plena viviendo en el castillo. Esa vida no se opone al desarrollo espiritual, en teoría, pero a Saraha le parecía que sí. Esa era al vida que siempre había vivido, una vida de comodidad, y no lo había hecho feliz.

 

Si miramos nuestras vidas ahora, en rigor somos bastante cómodos, y muchas veces no nos damos cuenta, y nos cansamos. En lo personal, el cansancio viene por una mala distribución de mi energía, pues rara vez hago demasiada actividad en un solo día, y en ocasiones las cosas más simples me cansan. (Para eso existen las limpiezas y las técnicas que el Maestro nos enseña, pues pueden haber varios factores influyendo en la disminución de las “ganas de vivir”)

 

 

Saraha tuvo la valentía de darse cuenta de qué es lo que no lo hacía feliz y dejarlo. ¿Cuántos de nosotros haríamos lo mismo? ¿Si mi ciudad no me hace feliz, tendría la valentía de ponerme a caminar al norte? En rigor, si mi ciudad no me hace feliz es por cosas internas, entonces el escapar no tiene sentido (Lo que no me hizo feliz en un lugar irá conmigo al siguiente), pero solo como ejemplo, ¿Nos atreveríamos?

 

Saraha se atrevió, y buscó dónde aprender a ser feliz.

 

Él no escapó, porque lo dejó todo: El conocimiento, los vedas, la sabiduría, el palacio, la hija del rey, a su padre, etc. Si digo que mi casa no me gusta, ¿al irme me llevo la puerta, las ventanas…? De ser así, mejor identificar qué es lo que no me hace feliz y cambiarlo, porque para eso no necesito irme, pero si efectivamente es la casa lo que no me hace feliz, entonces me voy y dejo toda la casa.

 

Por eso el sentido de la renuncia. El Maestro una vez nos dijo que si a la sombra de un árbol nos quedamos dormidos, o despertamos y nos movemos o que cortemos el árbol. Entonces ¿Cuáles son nuestros árboles? ¿Qué cosas nos sacan de nuestra espiritualidad, de nuestro desarrollo? ¿Tendríamos la valentía de Saraha al cortarlos?

 

Los años pasaron y Saraha se transformó en un gran meditante. Un día, cuando estaba meditando, tuvo la visión de una mujer que estaba en el mercado, que iba a ser su verdadera maestra. Sri Kirti lo había puesto justo en el camino, pero la verdadera enseñanza iba a venir de una mujer. Entonces le dijo a Sri Kirti: `Tú has limpiado mi pizarra, ahora estoy listo para hacer la otra mitad de mi trabajo`. Y partió con las bendiciones de Kirti, que estaba feliz.”

 

 

Lo primero que veo es confianza en su interior. Saraha dejó a quien había sido su maestro porque una visión le dijo que su verdadero entrenamiento estaba en otro lugar, y además el despego.

 

El Maestro nos ha dicho que el camino evolutivo es individual, que podemos encontrar compañeros en parte del camino, pero si el camino los separa, se agradece el tiempo compartido y se separan. Yo dudo que pudiese hacerlo tan fácilmente, pues mis afectos están llenos de posesión.

 

Si me encariño con alguien, quiero que ese alguien esté conmigo, y que no nos separemos. En el caso de Saraha, él hizo su camino junto a Kirti, lo que necesitaban caminar juntos se cumplió, y se separaron. Saraha y Kirti sabían lo que querían y a donde iban, estaban claros de que ninguno era pertenencia del otro.

 

¿Y los afectos? El Maestro nos ha dicho “Los afectos no están en discusión”, porque nosotros asociamos el alejarse con el perder el cariño: Si Saraha se va, es porque ya no quiere a Kirti. El Maestro Arnau nos enseña que es al contrario: Si Saraha ha encontrado su verdadero camino, el querer retenerlo, el no estar feliz por él es señal de poco afecto.

 

Encontró a la mujer de su visión en el mercado. Ella estaba haciendo un arco. Se dedicaba a hacer arcos. Era una mujer de clase baja, de casta baja. Para Saraha, que era un brahmin erudito que había pertenecido a la corte del rey, ir a una mujer que se dedicaba a hacer arcos, era simbólico. El erudito tiene que ir a lo vital, el plástico tiene que ir a lo real.”    

 

Creo que el simbolismo está en la unión de lo vital y lo real, en el levar lo que es vital a la realidad. ¿Cómo hacer eso?

 

He visto que el Maestro Arnau es capaz de lograr que cada una de sus acciones sea una enseñanza, tenga un contenido, que incluso lo que me parecen errores, mirados más detalladamente tienen miles de aristas y son grandes enseñanzas, pero ¿Cómo lo hace?

 

Él nos enseña que se hace tomando conciencia (Para eso está la escuela del Tao Zen), dándonos cuenta de cómo cuando y donde nos movemos, a movernos en un inicio más despacio para poder mirar en más profundidad, y muchas otras cosas propias de la tradición.

 

En eso es donde veo yo la unión de lo plástico con lo erudito (e intento aprenderla), con hacer vitales las cosas reales, o hacer reales las cosas vitales, darnos cuenta donde siempre ha sido real y donde siempre ha sido vital, porque en todo está la dualidad, y algo no puede existir sin un opuesto.

 

Vio a esta mujer, una mujer joven, llena de vida, radiante de vida, que estaba cortando el eje del arco, totalmente absorbida en lo que estaba haciendo. El inmediatamente sintió algo extraordinario en su presencia... estaba absolutamente abstraída en su acción.”

 

 La mujer estaba dedicada 100% a lo que hacía, estaba con todo su ser puesto en lo que hacía.

 

El Maestro Arnau nos enseña que la iluminación se hace haciendo, nos enseña a vivir con conciencia… Parece raro, pero da la impresión de que muchos de nosotros hemos olvidado que parte fundamental de la vida es el vivir, porque el miedo nos hace postergar las vivencias, las inseguridades, las rigideces, el creer que “siempre podré intentarlo mañana”… yo al menos postergo mi vida varias veces al día, y tengo conciencia solo de una pequeña parte de ella.

 

El Maestro nos enseñó, en relación al “no tener motivaciones en la vida”, al “sentirnos vacíos”, que para encontrar motivaciones, para encontrar algo que nos llene necesitamos salir de nuestra casa, porque ahí ya lo hemos buscado y no está. Entonces si pretendemos que nos manden las motivaciones a la puerta de la casa se nos puede ir la vida esperando.

 

El Maestro Arnau Sarrá dice que “Somos espíritu viviendo experiencia física”, entonces no podemos prescindir de la vida espiritual ni de la vida física, algún motivo habrá tenido YHVH para ponernos a vivir experiencias físicas.

 

Saraha la miró atentamente. Una vez que el arco estuvo listo, la mujer cerrando un ojo y abriendo el otro, asumió la postura de estar apuntando a un objetivo invisible, a un blanco invisible...”

 

La acción de la mujer era real, concreta, estaba haciendo un arco, y apuntó a algo invisible. Con el Maestro he visto que cada acción apunta a algo que para mi es invisible, y que el Maestro Arnau me enseña a mirar.

 

Cada cosa que hacemos apunta a algo, todo ocurre por algún motivo y tiene sus consecuencias, pero ver eso en la acción misma se siente distinto a verlo escrito, o a pensarlo, al menos para mi.

 

 

Entonces ahora puedo plantearme el ejercicio de buscar el significado “vital”, la enseñanza de todo lo que vea en un día, lo que sea, recordando que el significado, el sentido está dentro de mí, y es ahí donde he de buscarlo.  

 

Y algo sucedió, algo como una comunión. En ese preciso momento, el significado espiritual de lo que ella estaba haciendo, se le representó a Saraha. El no la vio por mirar a la derecha, ni por mirar a la izquierda. El había escuchado tantas veces, él había oído, pensado, discutido con otros acerca de ésto: que estar en el centro es lo correcto, y ahora por primera vez, lo vio en acción y estaba tan absolutamente abstraída, tan totalmente en la acción, que comprendió claramente este mensaje budista: ser total en la acción es estar totalmente libre en la acción. Sé total y serás libre. La belleza, la luminosidad de la mujer vino por su total abstracción. Por primera vez él entendió que la meditación no era sentarse por un tiempo especial y repetir un mantra; tampoco ir a la iglesia o al templo o a la mezquita, sino estar con vida, continuar haciendo cosas triviales, pero con tal abstracción, que la profundidad es revelada en cada acción. El lo podía sentir, incluso lo podría haber tocado...”

 

Una comunión entre la acción y el sentido de la acción. Creo que eso es un “darse cuenta”. El Maestro Arnau nos cuenta que la iluminación no es un estado permanente, sino que ir iluminándose a cada instante, darse cuenta de algo a cada segundo. Lo que nosotros, los Chellahs intentamos hacer es tener esos “darse cuenta” la mayor cantidad de veces posibles.

 

Muchas veces hacemos algo, repetimos alguna frase que encontramos bonita una y otra vez, la “enseñamos” sin entenderla realmente, o bien la pasamos por alto, hasta que un día ese significado se nos hace evidente. Podemos decir entonces “¿Recién entiendo que darme cabezazos contra la muralla no me hace feliz? ¿Por que no lo entendí antes, al primer cabezazo?”

 

Es por eso que es tan importante el respeto a los procesos. Si antes de que me dé cuenta de que no me hace feliz el darme cabezazos alguien me toma y me aleja de los muros, nunca aprenderé realmente que eso no me hace feliz, y tendré la duda.

 

Si al hacer algo acomodo mi ser a esa función, entonces seré prisionero de la acción, pero si pongo todo mi ser en función de algo, entonces estaré expresando mi libertad, estaré existiendo en la acción y libre de ella, porque en rigor, no estaré “siendo” esa función, estaré siendo yo.

 

El Maestro Arnau Sarrá nos muestra que podemos vivir en las circunstancias sin ser victimas de las circunstancias, precisamente si ponemos todo nuestro ser en la función de vivir: Eso es vivir con conciencia.

 

Para aprender a “unirnos” y trabajar armónicamente cada uno de nuestros centros el Maestro Arnau tiene múltiples actividades que comparte con nosotros, sumado a las enseñanzas que nos da en cada una de sus acciones.

 

Eso es interesante, porque las mayores enseñanzas no son teóricas, son las que ocurren cuando se nos cae la leña, cuando intentamos cortar leña con las manos, cuando prendemos la fogata, cuando preparamos el café, cuando chocamos con las cosas, etc. Ahí es ineludible, nuestra mente y nuestros miedos no tienen donde esconderse del sentido, que se ha hecho evidente.

 

Saraha se transformó en un tantrika bajo la guía de la mujer arquera, un discípulo y un maestro. Es un romance de amor del alma. Saraha había encontrado su compañera del alma. Ellos encontraron un amor tremendo, un amor grande, que rara vez sucede en la tierra. Ella le enseñó Tantra... Saraha primero tuvo que dejar los vedas, las escrituras, el conocimiento. Ahora dejó incluso la meditación. Ahora la celebración era su estilo de vida total.”

 

Creo que Saraha pudo dejar la meditación porque ya había hecho de su vida una meditación. No necesitaba sentarse a meditar, pues meditaba cuando hacía cosas cotidianas, en cada acción, aprendiendo a vivir en cada acción, en cada respiración.

 

Es amor del alma porque funciona en todos los centros, es armónico, están juntos porque los caminos son el mismo, o van juntos, y no olvidan el porqué de estar juntos, ambos crecen, aprenden y hacen su proceso evolutivo.

 

Rara vez se da en la tierra, creo, porque nos olvidamos fácilmente del sentido, y compramos a la otra persona.

 

Si quiero hacer una torta y voy a comprar huevos, mi conciencia tiende a ser tan baja, que pronto olvido la torta y creo que mi objetivo eran los huevos, y los guardo y los atesoro. O también olvide para qué quería hacer la torta, y una vez terminada no permito que nadie la toque, y la defiendo y la atesoro… Jejeje. Escrito suena sumamente ridículo, pero me ocurre constantemente, no con tortas y huevos, pero si con mi familia, amigos, pareja, acciones, etc.  

 

“La celebración era su estilo de vida total, no necesitaban de algo específico… me da la impresión que es como entender realmente que la felicidad está adentro, que lo que vemos es un reflejo de lo que somos, entonces no importa lo que veamos ni donde estemos, si dentro de mi hay paz, donde esté podré vivir en paz. Si mi paz depende de los jardines, entonces no es “total”.

 

“Saraha y la mujer que hacía arcos fueron a un campo de cremación y vivieron juntos. Vivir en un campo de cremación y celebrar, vivir dónde sólo la muerte ocurre y vivir felices. Si tú puedes ser feliz, si tú puedes celebrar allí, entonces la felicidad radiante ocurre en ti. Ahora es incondicional. El juego entró en el ser de Saraha y a través del juego, la verdadera religión nació.”

 

¿Cómo podemos hacer que nuestra felicidad sea “total”? ¿Cómo podemos tener el grado de felicidad interior necesaria para que lo que ocurra en el mundo no me saque de mi centro?

 

El Maestro Arnau nos ha mostrado que todo son procesos, algunos más rápidos y otros más lentos, pero procesos siempre. Entonces, si queremos hacer el camino interior hay que ir de a poco. Para tener felicidad “total”, tenemos que ir y resolver todos los lugares donde no halla felicidad, todo el dolor, todo el rencor y el miedo.

 

Para eso necesario el autoconocimiento y al sanción, el sanar nuestro ser, movernos y vivir, y si escuchamos algo, salir de nuestras casas y ver si es cierto, vivir y ver si efectivamente se aplica. Entonces no nos quedamos con “teorías”, tomamos las “teorías” y vamos a la realidad a ver si son o no ciertas.

 

Entonces si decimos “Dios es amor”, salgamos a la calle y veamos si en realidad hay amor en todas las cosas que veamos (Pues Dios está en todo), y si no lo vemos, vallamos dentro de nosotros a ver donde está el problema, a buscar de que forma, si yo hubiese estado en esa situación, no hubiese actuado con o por amor, y los motivos, y buscar de donde vienen mis motivos.

 

Entonces, una vez que resuelva mis motivos, el Maestro nos enseña que podremos mirar afuera y  ver como está el amor en todo, y como somos todos “niños de luz”, aprendiendo en cada respiración.

 

Gerardo Sanhueza Bustos

Tâleb:: Muhtadi:: Al Waliy

Iniciado en la luz, el verbo y el sonido

Al Murid- Chellah

 

Orden S.O.M.O.S.

 

HTTP://S_O_M_O_S.TRIPOD.CL/SOMOS

 

 

Sanaciones y terapias: http://rabibinah.tripod.cl/sanaciones_terapias/

Salto Quántico Planetario: http://www.egrupos.net/grupo/22-12-2012

Foro lista Tao Zen: http://www.elistas.net/lista/tao-zen

Grupo exclusivo iniciados: http://www.egrupos.net/grupo/somos

Currículo y escritos del Guru Ji Arnau Sarrá Soler: http://rabibinah.tripod.cl/gurujirabibinah/

 

 

 

 

 

Carta 54: El Objetivo Unico

 

El erudito tiene que ir a lo vital. El plástico tiene que ir a lo real.

Saraha es el fundador del Tantra así como Bodhidharma es el fundador del Zen.

Si yo tuviera que contar con mis dedos, cinco de los factores de la humanidad, sería uno de ellos.

Saraha nació en Vidarbha, en Maharashtra, muy cerca de Poona. Era hijo de un brahmin erudito que estaba en la corte del rey Mahapala... El rey estaba dispuesto a dar su propia hija a Saraha, pero Saraha quería renunciar, quería ser sannyasin. El se hizo discípulo de Sri Kirti, un budista. Lo primero que Sri Kirti le dijo a Saraha fue que dejara todos los vedas, que dejara atrás toda su sabiduría.

Los años pasaron y Saraha se transformó en un gran meditante. Un día, cuando estaba meditando, tuvo la visión de una mujer que estaba en el mercado, que iba a ser su verdadera maestra. Sri Kirti lo había puesto justo en el camino, pero la verdadera enseñanza iba a venir de una mujer. Entonces le dijo a Sri Kirti: `Tú has limpiado mi pizarra, ahora estoy listo para hacer la otra mitad de mi trabajo`. Y partió con las bendiciones de Kirti, que estaba feliz.

Encontró a la mujer de su visión en el mercado. Ella estaba haciendo un arco. Se dedicaba a hacer arcos. Era una mujer de clase baja, de casta baja. Para Saraha, que era un brahmin erudito que había pertenecido a la corte del rey, ir a una mujer que se dedicaba a hacer arcos, era simbólico. El erudito tiene que ir a lo vital, el plástico tiene que ir a lo real.

Vio a esta mujer, una mujer joven, llena de vida, radiante de vida, que estaba cortando el eje del arco, totalmente absorbida en lo que estaba haciendo. El inmediatamente sintió algo extraordinario en su presencia... estaba absolutamente abstraída en su acción.

Saraha la miró atentamente. Una vez que el arco estuvo listo, la mujer cerrando un ojo y abriendo el otro, asumió la postura de estar apuntando a un objetivo invisible, a un blanco invisible...

Y algo sucedió, algo como una comunión. En ese preciso momento, el significado espiritual de lo que ella estaba haciendo, se le representó a Saraha. El no la vio por mirar a la derecha, ni por mirar a la izquierda. El había escuchado tantas veces, él había oído, pensado, discutido con otros acerca de ésto: que estar en el centro es lo correcto, y ahora por primera vez, lo vio en acción y estaba tan absolutamente abstraída, tan totalmente en la acción, que comprendió claramente este mensaje budista: ser total en la acción es estar totalmente libre en la acción. Sé total y serás libre. La belleza, la luminosidad de la mujer vino por su total abstracción. Por primera vez él entendió que la meditación no era sentarse por un tiempo especial y repetir un mantra; tampoco ir a la iglesia o al templo o a la mezquita, sino estar con vida, continuar haciendo cosas triviales, pero con tal abstracción, que la profundidad es revelada en cada acción. El lo podía sentir, incluso lo podría haber tocado...

Saraha se transformó en un tantrika bajo la guía de la mujer arquera, un discípulo y un maestro. Es un romance de amor del alma. Saraha había encontrado su compañera del alma. Ellos encontraron un amor tremendo, un amor grande, que rara vez sucede en la tierra. Ella le enseñó Tantra... Saraha primero tuvo que dejar los vedas, las escrituras, el conocimiento. Ahora dejó incluso la meditación. Ahora la celebración era su estilo de vida total.

Saraha y la mujer que hacía arcos fueron a un campo de cremación y vivieron juntos. Vivir en un campo de cremación y celebrar, vivir dónde sólo la muerte ocurre y vivir felices. Si tú puedes ser feliz, si tú puedes celebrar allí, entonces la felicidad radiante ocurre en ti. Ahora es incondicional. El juego entró en el ser de Saraha y a través del juego, la verdadera religión nació.

La Visión Tantra
Vol. 1, pp. 5-20