Inicio > Mis eListas > abrailovsky > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 139 al 158 
AsuntoAutor
Los ritmos de la Antonio
Uno: Las respuest Antonio
Dos - Las respues Antonio
¿Es delito distri Antonio
Dos - ¿Es delit Antonio
Tres - ¿Es delit Antonio
¿Quién controla l Antonio
Daños ambientales Antonio
Los ritmos de la Antonio
Que en 2006 se ha Antonio
Papeleras: "Es só Antonio
Historia Ecológic Antonio
Fw: Naturaleza y Antonio
Naturaleza y eco Antonio
Los ritmos de la Antonio
Comienza Naturale Antonio
Presentamos la H Antonio
Peces envenenados Antonio
LA CONTAMINACIÓN Antonio
Los ritmos de la n Antonio
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Defensoría Ecológica
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 142     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto: Dos - Las respuestas ante desastres ambientales
Fecha:Miercoles, 19 de Octubre, 2005  22:42:40 (-0300)
Autor:Antonio Elio Brailovsky <brailovsky @...............ar>

 
 
Queridos amigos:
 
En la entrega anterior, ustedes recibieron la primera parte de una serie de trabajos referidos a la prevención y respuesta de desastres ambientales, vistos por profesionales de diferentes países latinoamericanos.
 
Se trata de un grupo de profesionales que están siguiendo el curso de posgrado de "Gestión de la Política Ambiental", que dictamos varios profesores en el marco de la Asociación TOP (Tecnología para la Organización Pública) y la Universidad Nacional del Litoral. Les pedí que expresaran su opinión sobre qué profesiones deberían intervenir en una tarea vinculada con la prevención y respuesta ante desastres ambientales y qué organismos públicos deberían participar.
 
Todos resaltaron el carácter transdisciplinario y transectorial del tema. Sin embargo, para muchos de nosotros, las inundaciones son sólo un problema de obras de ingeniería y todo paso por el diámetro de los caños.
 
Las inundaciones de Santa Fe mostraron que no hay ninguna razón para pensar que estamos mejor preparados que los de Nueva Orléans para hacer frente a un desastre ambiental. ¿No sería bueno que estos temas pasaran a formar parte de la agenda política y que todos los sectores partidarios expresaran su opinión sobre cómo actuar ante estas circunstancias? Espero que quede claro que estoy difundiendo las opiniones de profesionales, pero que me gustaría difundir un debate entre candidatos sobre estos temas.
 
En esta entrega ustedes reciben:
  • El punto de vista de varios profesionales sobre la prevención y respuesta ante este tipo de desastres.
  • La obra de arte que acompaña esta entrega es un detalle del fresco que Miguel Ángel pintó en la Capilla Sixtina sobre el Diluvio. El volumen de los cuerpos caracteriza a todas las pinturas de Miguel Ángel, quien en realidad se consideraba un escultor. La mayor parte de los vistantes del Vaticano se asombran de la proliferación de desnudos en esta capilla, una característica de las concepciones artísticas del Renacimiento. Lo mismo opinó un cardenal, quien contrató a un pintor para que agregara taparrabos a todas las figuras. Los romanos lo llamaron  "Maestro Braghetone".
Un gran abrazo a todos.
 
Antonio Elio Brailovsky
 
 
Miguel Ángel Buonarroti, (Michelangelo), pintor italiano (1475-1564):
Detalle de "El Diluvio", fresco en la Capilla Sixtina, Vaticano.

 

Natalia Cardona

Para hacer posible la ayuda a las víctimas del huracán y empezar con la reconstrucción de Nueva Orleans, Estados Unidos necesita de la colaboración tanto de organismos públicos y de profesionales de diversas áreas para poder efectuar de la manera más pronta y eficaz dicha colaboración. En teoría deben ayudar muchas organizaciones en casos de desastres como el que se presentó, pero en realidad no todas se hacen presentes. Deberían colaborar bancos, entidades de beneficencia, la Cruz Roja, la OTAN, UNICEF, iglesias, las fuerzas armadas, la policía, productores de comida, supermercados, los bomberos, entidades de salud, entre otros. Se muestra a continuación algunas de dichas organizaciones y su colaboración directa:

Antecedentes:

Octubre 2001: Algunos científicos de Scientific American previenen sobre la posible ocurrencia de un huracán de gran magnitud, y se afirma que Nueva Orleans solo está esperando un gran desastre ya que está construida bajo el nivel del mar y en el borde del lago Pontchartrain.

Institutos de investigación: Instituto de Tecnología de Atlanta, Centro Nacional de Investigación Atmosférica Boulder (Colorado), Instituto de Tecnología de Massachussets, Centro Nacional de Investigación de Pantanos, Geo Resources Institute de la Universidad Estatal de Mississippi, entre otros.

Buscan causas que originan las grandes tormentas, y métodos para identificarlos dentro de un tiempo prudencial. Determinan que Nueva Orleáns no sólo es un gran puerto y proveedor de 30 por ciento de alimentos de origen marino, sino uno de los mayores centros petroleros y petroquímicos del mundo.

Comisión Europea, Banco Mundial, comisiones ambientalistas internacionales: advierten sobre los efectos de la contaminación y el cambio climático.

Gobierno de Bill Clinton: ordena creación de sistemas para control de inundaciones en la zona.

Antes: PREVENCIÓN

NOAA: National Oceanic and Atmospheric Administration Weather Service

Centro Nacional de Huracanes de Miami

Se detecta la ubicación, velocidad, magnitud trayectoria y demás características del fenómeno natural. Niveles de riesgo. Advertencia de la magnitud y fecha del suceso, descripción de las medidas a seguir.

FEMA: Federal Emergency Management Agency (Agencia Federal para Atención de Emergencias).

En compañía de los Medios de comunicación: televisión, radio y prensa:

Divulgación de la información, sensibilización. Se debe explicar detalladamente a la comunidad los riesgos que corre al permanecer o no en el lugar.

Administra el Programa Nacional de Seguros de Inundaciones (NFIP): es la única aseguradora que cubre daños por aumento en el nivel de agua.

Las Compañías aseguradoras típicas: cubren daños por vientos y aguas que caen en el evento.

Líderes políticos (gobernantes): Determinación de acuerdo a las características, de la evacuación o permanencia de la población.

Ordena evacuación, ofrecer iniciativas de desplazamiento masivo con ayuda del gobierno (buses, barcos, trenes, etc.) y además garantías para las personas y familias que con seguridad perderán todos sus bienes materiales, para que se desplacen sin temor a quedar desamparados.

Redes de apoyo ciudadano (Defensa Civil), autoridades de seguridad (Policía, Guardia Nacional, etc.), Bomberos y Servicio Médico de Emergencia (EMS): controlar el pánico, manejo logístico de la evacuación.

Compañías de electricidad: compromiso de mantener y restablecer corriente durante todas las etapas del desastre.

Gobiernos de otros estados y ciudades:

Recepción de desplazados en otras ciudades y estados, ajuste de políticas, gestión de recursos e infraestructura.

Durante: RESPUESTA

Todos los organismos descritos deben tener dispuesta atención inmediata de sucesos específicos calificados como emergencias, dentro de lo que permita la magnitud del fenómeno.

Después: RESPUESTA

ONU: (UNICEF): disposición de fondos y distribución de ayuda humanitaria.

NOAA: vuelos continuos para reconocimiento de áreas afectadas y recolección de fotografías aéreas. Se hacen rescates y  un diagnóstico inicial de los daños materiales.

FEMA: ayuda financiera y servicios directos a personas y familias con gastos y necesidades tras un desastre declarado por el presidente que no pueden cubrir.

Creación de la Oficina de atención de emergencias: dedicada a la atención de damnificados y para canalizar recepción de ayudas. Allí hay publicación permanente de asistencia a víctimas (asistencia médica, recuperación de negocios, reemplazo de documentos perdidos, evitar fraudes y estafas, etc.), procedimientos para donaciones, registros de sobrevivientes, recursos generales y asistencia discriminada por estado. Además se proporciona información de interés general sobre las áreas impactadas.

Líderes políticos (gobernantes): Ordena ayudas federales (financieras) para damnificados, plan de reconstrucción de la zona. Gestión para coordinar drenajes de aguas. Garantías a desplazados y a las personas que regresan. Asignación de recursos para reconstrucción de infraestructura a nivel macro e individual

Autoridades de seguridad (Policía, Guardia Nacional, etc.): se encargan de salvaguardar el orden, evitar saqueos, atentados, calmar las víctimas y ayudar en rescates. Algunos de los soldados dispuestos para la guerra de Irak, regresaron para ayudar al rescate de víctimas.

Cruz Roja Americana e Internacional: reclutamiento de voluntarios, servicio de búsqueda, rescate y atención integral (incluye asistencia financiera) de víctimas. Disposición de unidades médicas con infraestructura física para atención y ubicación temporal. Defensora de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario.

AmeriCares: ayuda humanitaria para desastres alrededor del mundo.

Redes de apoyo ciudadano (Defensa Civil), autoridades de seguridad (Policía, Guardia Nacional, etc.), Bomberos y Servicio Médico de Emergencia (EMS): Rescate de sobrevivientes y cadáveres.

CDC Centro para el Control y Prevención de Enfermedades: estrategias para evitar propagación de virus, brotes y bacterias posiblemente mortales.

Guardia costera: manejo del impacto ambiental por derrames petroleros, cuantificación de daños y pérdidas.

Agencia de Protección Ambiental (EPA): estudios sobre la contaminación de las aguas y sus efectos en la fauna, flora y alimentos de origen marino.

OPEP: regulación de los precios del petróleo a nivel mundial

Autoridades judiciales: atender denuncias de las partes para evitar fraudes y estafas.

Asociación estadounidense de Psicología APA: descripción de causas, síntomas y tratamientos del estrés postraumático

Gobiernos de otros estados y ciudades:

Recepción de desplazados en otras ciudades y estados, ajuste de políticas, gestión de recursos e infraestructura.

Organizaciones para ser voluntario o donar dinero en efectivo:

Comunidades religiosas (adventistas, católicas, cristianas, etc.), Ejército de Salvación.

Organismos de otros países, entre otros:

CEPREDENAC: Centro de Coordinación para la Prevención de Desastres Naturales de América Central. Se abren oficinas provisionales para atención a víctimas y familiares del fenómeno en cada país miembro del centro.

Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastre y Graves Epidemias de Cuba

PROFESIONES ASOCIADAS

Científicos investigadores: desarrollan nuevos conceptos y métodos para la detección y prevención de desastres. Generan teorías científicas explicativas de estos fenómenos que ayudan a la comprensión de la comunidad en general de la magnitud y las medidas a tomar.

Meterólogos: definición de las características propias de cada fenómeno en sus etapas de desarrollo. Determinación de tiempos máximos de reacción frente a la llegada inminente del desastre.

Ingenieros Aeroespaciales, especialistas en Sistemas de Información Geográfica: marcación de mapas, definición de magnitudes de áreas afectadas, establecer nivel aproximado de daños cualitativa y cuantitativamente.

Sociólogos, Psicólogos, Trabajadores Sociales, Siquiatras, etc.: explicación y preparación a la comunidad del evento. Sensibilización, educación. Tratamiento de traumas posteriores y estrategias para disminuir cantidad y avance de estos casos.

Médicos, odontólogos, enfermeros, Profesionales y especialistas de la salud: tratamiento específico a las víctimas, ejecución campañas de vacunación, evaluación del riesgo de contracción de enfermedades epidémicas y/o infecto contagiosas; estrategias de prevención de acumulación de enfermos, logística de distribución de las víctimas por centros de salud especializados.

Bomberos, Policías, Guardacostas, Soldados, etc.: tareas de rescate.

Cocineros: alimentación masiva de damnificados, personal de apoyo y rescate.

Oficiales del ejército y cuerpo de Arquitectos, Ingenieros Ambientales, Sanitarios, Hidráulicos, Civiles, de Vías, geólogos, ; Hidrólogos, Topógrafos, etc.: evaluación, diseño y reconstrucción de diques, bombeo de aguas, habilitación de vías para evacuación, rescate, retorno, etc.

Ingenieros Ambientales y Sanitarios: Saneamiento ambiental, definición de estrategias para disminuir efectos de la contaminación.

Periodistas, locutores y profesiones propias de los medios: información continua y detallada de los hechos para damnificados, familiares, equipos de búsqueda y público en general.

Financieros: asesorías para reconstitución de negocios, consecución de ayudas financieras, reinversión de capitales.

Asesores de seguros: para evaluación de los daños y reclamaciones a las entidades aseguradoras.

Guías y profesionales del turismo: fomento del turismo luego de la reconstrucción para reactivar el sector.

Principalmente se necesitan VOLUNTARIOS, personas con ganas de ayudar, ya sea en su campo profesional o simplemente siendo el colaborador en situaciones de crisis, como persona conciente de que otros necesitan su ayuda, brindándoles apoyo, alojándolos en sus casas, en hoteles, dándoles de comer, cuidando a los niños, limpiando, botando escombros, etc., en otras palabras ayudando con trabajo para sacar adelante a la ciudad que pudo haber sido la de nosotros.

 

Luciano Fonrodona

En todos los casos vemos que entre las profesiones y organismos se pueden superponer las actividades, entendemos que muchas organizaciones no gubernamentales o entidades publicas se encuentran capacitadas para tal fin, podemos mencionar desde Bomberos Voluntarios que coactúan donde también se desempeñan los bomberos rentados, organismos de búsqueda con canes y brigadas de rescates.

Ante el desastre que se vivió las primeras profesiones que deben acudir para esta emergencia son las siguientes:

·        Los bomberos, son quienes tienen la capacidad para el rescate de las personas accidentadas o atrapadas.

·        Los adiestradores de perros de rescate con sus canes para la localización de personas.

·        Los médicos y paramédicos para la atención de victimas.

·        Ingenieros y especialistas en estructuras, para determinar la seguridad de las instalaciones y los peligros latentes, serán quienes recomienden su demolición o apuntalamiento.

·        Asistentes sociales y Psicólogos sociales para contener a los desplazados en los centros de evacuación.

·        Buzos profesionales para la búsqueda en las riveras, lagos y sitios anegados por el agua.

Entre los organismos públicos podemos citar a los siguientes:

·        Los servicios policiales para ofrecer seguridad a los rescatistas y miembros que colaboran en la evacuación.

·        Fuerzas auxiliares designadas para la evacuación: Defensa Civil, Cascos Blancos, y otras organizaciones.

·        Dirección General de Apuntalamiento para asegurar estructuras comprometidas.

·        Dirección General de Higiene Urbana quien comenzara inmediatamente con la remoción de basuras y desobstrucción de las cañerías pluviales.

·        Servicio de epidemiología para determinar los riesgos biológicos latentes y se adopten las medidas correspondientes.

·        Estructura logística de las Fuerzas Armadas y de Seguridad para la colocación de puentes, el traslado de personas y material necesario como abrigos, ropas, medicinas y alimentos, asimismo la movilización de sus cocinas de campaña, su centro móvil de potabilización de agua y los laboratorios para generar los medicamentos necesarios para evitar enfermedades.

·        Dirección de conservación del patrimonio, para evaluar y mitigar daños sobre sitios y lugares históricos.

·        Dirección de riesgos especiales de los bomberos para evaluar, contener y remediar posibles contaminaciones de industrias, centros o depósitos que habitualmente tratan con sustancias peligrosas.

 

Carolina Velázquez

 Los desastres concebidos como fenómenos naturales, en otros casos como producto de la acción del hombre por la fabricación y utilización  de productos químicos, que afectan la capa de ozono, resultan de difícil prevención y control por parte de la humanidad.

La reacción del hombre es la de generar políticas y acciones a nivel nacional e internacional para atender las emergencias derivadas de dichos fenómenos, en el momento en que ellos ocurren o después de acontecidos, para asumir los daños y pérdidas que generan.

Generalmente sólo cuando ocurre la catástrofe se genera la ayuda que proviene de diferentes campos y es de diversa índole, puede ser ayuda agrícola, de instituciones financieras, de consejeros para situaciones de crisis, por desempleo; de emergencia: alimentos, ropa, refugio y asistencia médica de agencias nacionales e internacionales; consejería financiera; mitigación de peligros; servicios de asistencia legal; ayuda con impuestos; medidas urgentes como tratamiento de las aguas por contaminación; sistemas de drenaje, diques etc.

Luego si hablamos de qué profesiones deberían intervenir en esta tarea resultan ser múltiples y de diversa índole. Como mecanismos preventivos los Estados deben adoptar medidas nacionales e internacionales, nacionales a través de organismos encargados de administrar fondos así como mecanismos para atenderlos: ayuda a víctimas; sobrevivientes y registro, programas de asistencia para ayuda financiera y de servicios directos a personas y familias, provisión de gastos necesarios para la subsistencia.

De otra parte, se afirma que los desastres evidencian la fragilidad de los asentamientos humanos y su relación con la zona que ocupan, lo cual da lugar a emprender acciones por parte de los Estados de índole interdisciplinaria; así dependiendo de la fase de atención, pueden ser:

De prevención, para reducir el riesgo y adoptar las medidas necesarias para evitar o minimizar los daños;  de emergencia, en el momento en que se produce la catástrofe y el establecimiento de mecanismos para asegurar la reconstrucción, desplazamiento y rehabilitación de las víctimas y de su entorno social, laboral y económico.

Personal médico y socorristas, para efecto de coordinar la labor de atención a las víctimas en su salud y en las necesidades primordiales de alimentos, vestido, insumos, medicinas y equipos de salvamento.

Será necesario además contar con un amplio desarrollo científico y técnico, para lo cual se requiere de profesionales de estas áreas: meteorólogos para establecer la naturaleza e intensidad del fenómeno, químicos para determinar los grados de contaminación del agua y del ambiente y las medidas preventivas para disminuir el riesgo, ingenieros para la rehabilitación de infraestructuras, cartógrafos para la elaboración de mapas de riesgo ambiental.

Para evaluar las consecuencias del desastre deberá contarse con un equipo interdisciplinario para establecer los daños, para lo cual se necesita del apoyo de los ingenieros y arquitectos; y conocer la situación de la población damnificada, para lo cual se requiere además de sociólogos, economistas, estadísticos, asesores de seguros y abogados.

Para las acciones de carácter preventivo, corresponderá a las Agencias Oficiales tener desde la Presidencia de la República una oficina que se encargue en una labor interdisciplinaria de contar con los elementos necesarios para que se disminuya el riesgo de las catástrofes, y el impacto de las mismas cuando se tiene un conocimiento previo; socorrer a los afectados cuando la catástrofe ocurra, sin discriminación alguna y buscando proteger  los más débiles, requiriéndose entonces profesionales del área de la salud, científicos que identifiquen los fenómenos antes de su ocurrencia y los profesionales de la ingeniería para la rehabilitación de las construcciones. Deberán intervenir los Ministerios de Salud y protección social, de trabajo y, del medio ambiente.

A nivel internacional, debería crearse un organismo que pueda prestar asesoría técnica de manera permanente a los Estados y que cuente con fondos provenientes de los países que lo integren, que involucren los aspectos de atención, rehabilitación y reconstrucción que se requieran cuando ocurra el desastre.

Colombia, país erigido como un Estado Social de Derecho, organizado en forma de República Unitaria, descentralizada y con autonomía de sus entidades territoriales, con el Presidente de la República que es Jefe de Estado, Jefe de gobierno y Suprema Autoridad Administrativa. El Gobierno Nacional lo integran el Presidente de la República, los ministros y los jefes de departamentos administrativos. El poder público integrado por la Rama ejecutiva, legislativa y judicial y otros órganos, autónomos e independientes, tienen funciones separadas pero colaboran armónicamente para la realización de sus fines.

Dentro de este contexto, los organismos públicos que deben participar en la atención de los desastres son variados y de diferentes disciplinas. En Colombia se ha diseñado un Plan Nacional para la Prevención y Atención de Desastres el cual parte de la creación de un Convenio de Cooperación Institucional cuyo objeto es fortalecer el papel de la ciencia, la tecnología y la educación en la reducción del riesgo y atención de desastres, así como formular acciones para articular los sistemas educativo, de prevención de desastres, ambiental y de ciencia y tecnología.

La atención de los desastres debe orientarse a prevenir y mitigar los riesgos, así como organizar lo necesario para atender las emergencias, rehabilitación y reconstrucción en caso de desastres, luego compete al Estado coordinar a las entidades públicas que atienden diferentes frentes y que deben tener ingerencia con la atención de las catástrofes.

Así se ha integrado el Comité con el Instituto de Investigaciones en geociencias, minería y química, Departamento Nacional de Planeación, Instituto de Hidrología, meteorología y estudios ambientales –IDEAM-, el Ministerio de Educación Nacional, el Ministerio de ambiente, vivienda y desarrollo territorial, la Dirección de Prevención y atención de desastres y la Dirección de Prevención y Atención de Emergencias de Bogotá.

A nivel regional también se han integrado los respectivos comités para atender de manera coordinada los desastres.

La Dirección de Prevención y Atención de Desastres, es el ente coordinador del Sistema Nacional para la prevención y atención de desastres, ha destinado cuantiosos recursos para la atención de emergencias en el país, como es el caso de los deslizamientos, vendavales y otros eventos derivados de la ola invernal causada por el fenómeno del pacífico; cuenta para el efecto con un fondo cuyos recursos provienen de subsidios y se distribuyen previo estudio de la cuantificación de la afectación y una vez definidas las acciones y necesidades por parte de los comités locales y regionales.

El Estado, a raíz de la tragedia producida por el volcán Arenas del Nevado del Ruíz desarrolló una política para incorporar la mitigación del riesgo y la prevención de desastres en el proceso de desarrollo socioeconómico del país para eliminar o reducir las pérdidas de vidas y de bienes materiales y ambientales a través del fortalecimiento  de las competencias institucionales, junto con la organización y participación activa de la población, así como la toma de medidas para modificar los factores generadores de riesgo de origen natural y la vulnerabilidad del contexto social y material de los asentamientos humanos y de los ecosistemas frágiles expuestos.

Estrategias de prevención y respuesta ante desastres ambientales forman parte de la gestión ambiental.

Nay Valero

nvalero@uneg.edu.ve

Antes del fenómeno deben participar activamente un grupo de profesionales como son los que llevan un control y monitoreo de los fenómenos atmosféricos (meteorólogos) quienes pueden realizar las proyecciones a través de los modelos de simulación y a su vez remitir informes para que otro grupo de profesionales como periodistas, ecólogos, geógrafos, docentes y representantes del gobierno activen los mecanismos de información, prevención y desalojo. Para ello, es fundamental la información que suministren los meteorólogos, dado que se pueden establecer los planes de evacuación en diferentes niveles, como los mecanismos de alerta que utilizan algunos países según el nivel de emergencia.

Durante el fenómeno todos los profesionales que manejen los mecanismos de evacuación y rescate, como los médicos, paramédicos, bomberos, policías, docentes y miembros de la sociedad civil que cuenten con las habilidades y destrezas para facilitar el apoyo a la protección y rescate de la población.

Después del fenómeno es importante considerar que en esta fase la reflexión debe ser de un grupo interdisciplinario, dado que la diversidad y magnitud de problemas asociados a una planificación que no consideró en su proceso de construcción las zonas de vulnerabilidad, ahora deben replantearse otras alternativas para reconstruir esos poblados. En este escenario los profesionales centrales son los arquitectos, los ingenieros civiles, metalúrgicos, mecánicos, electricistas, psicólogos, sociólogos, docentes y obreros u otros cuyos oficios puedan apoyar los procesos de reconstrucción de comunidades afectadas.

En primer lugar, una vez obtenida la información de los centros de monitoreo y control atmosférico las instancias del gobierno conjuntamente con los medios de comunicación deben activar mecanismos de seguridad y evacuación previstos para casos en los que las condiciones naturales ubican a zonas pobladas bajo la categoría de alta vulnerabilidad.

Durante el desarrollo del evento, según las dimensiones, todas aquellas instituciones públicas o privadas que cuenten con la infraestructura que contribuya a mitigar las acciones del fenómeno. En el caso particular de Katrina, durante su desarrollo era difícil actuar hasta tanto no pasará la onda, pero deben existir mecanismos de resguardo para proteger la vida de las personas en la medida que se puedan aplicar.

Después, la participación de todos los organismos locales, nacionales e internacionales que dispongan de los recursos económicos, humanos y materiales para apoyar el rescate, al ubicación, la atención a las comunidades. Así como, los organismos que apoyan los procesos de acompañamiento solidario como las asociaciones de padres, la iglesia, grupos de diferente índole, cuya misión es el apoyo y la solidaridad para con los afectados.

Ivonne Villada

El Medio Ambiente, Las Amenazas Naturales Y El Desarrollo

La planificación del desarrollo, entendida como una estrategia de gestión ambiental, consiste en diagnosticar las necesidades de un área, identificar los recursos disponibles para cubrir dichas necesidades y luego usar esta información para formular una estrategia compuesta de proyectos sectoriales de inversión. En este proceso se utilizan métodos de análisis de sistemas y manejo de conflictos para llegar a lograr una distribución equitativa de los costos y beneficios, logrando de esta manera establecer un vínculo entre la calidad de vida del ser humano y la calidad del medio ambiente. Es en este sentido, que los procesos de planificación deben desarrollarse con la participación conjunta de diferentes actores y sectores, los cuales provean a través de un enfoque interdisciplinario y holístico el desarrollo económico, social y ambiental de una región. 

Adicionalmente, el tema de los desastres naturales debe abordarse desde la prevención y no desde la corrección, además de que debe ser abordado desde un enfoque global, al estar directamente vinculado con fenómenos como el Cambio Climático. En esta temática se encuentra el Protocolo de Kyoto, el cual es un acuerdo firmado por 128 países con el fin de tomar medidas para reducir la contaminación por  dióxido de carbono que entre otras de sus consecuencias,  esta la de ocasionar  el   cambio climático en gran parte del mundo. 

Por ahora uno de los principales compromisos de los países desarrollados que firmaron el Protocolo de Kyoto es reducir sus índices de contaminación por  dióxido de carbono en 5% a más tardar en el año 2012.

Entre los países firmantes están la mayoría de los grandes contaminadores mundiales como son:  Rusia, los que hacen parte de la Unión Europea y Japón.   Estados Unidos no ha aceptado hacer  parte del protocolo de Kyoto a pesar de que produce el 36% del total de las emisiones del planeta, Australia es otro de los países  que  tampoco  hace parte del protocolo.

Es entonces desde el contexto global, y con un enfoque interdisciplinario que se deben desarrollar los procesos de planificación regionales acordes con sus necesidades particulares, contemplando la vinculación de diferentes actores (sociales, políticos, privados, académicos) en la ejecución de proyectos de prevención y respuesta a los desastres naturales, al mismo tiempo que se debe ejercer una planificación integral al examinar todos los factores y entender que la dimensión ambiental, es mucho más que el manejo de los recursos naturales.

Estudios adelantados en el tema de desarrollo hace en ciertos casos una distinción entre "proyectos ambientales" y "proyectos de desarrollo". Los "proyectos ambientales" incluyen objetivos tales como el saneamiento, reforestación y control de inundaciones, mientras que los "proyectos de desarrollo" pueden estar enfocados hacia el suministro de aguas potables, la silvicultura y la irrigación. Pero el enfoque de proyecto en proyecto no es un medio efectivo de promover el bienestar socioeconómico. Así para que los proyectos de desarrollo sean sustentables deben incorporar un manejo ambiental adecuado. Significa que deben estar diseñados para mejorar la calidad de vida y al mismo tiempo proteger o restaurar la calidad del medio ambiente, y deben también asegurar que los recursos no sean degradados y que la amenaza de los eventos naturales no sea agravados. De esta manera, el buen manejo de las amenazas naturales significa el buen manejo de proyectos de desarrollo.

Efectivamente, en áreas de alto riesgo, el desarrollo sustentable sólo es posible en la medida en que las decisiones sobre planificación de desarrollo, tanto en el sector público como en el privado, tengan en cuenta el potencial destructivo de las amenazas naturales. Este enfoque es importante en situaciones post-desastre cuando los organismos locales, nacionales e internacionales se ven presionados a reemplazar, con frecuencia en el mismo sitio, las instalaciones que han sido destruidas. Es en estos momentos que se torna más evidente la necesidad de contar con información sobre amenazas naturales e incorporarla al proceso de planificación del desarrollo, proceso que no fue adelantado en una ciudad como  New Orleáns, donde se evidenció que no existía un plan de contingencia para afrontar el desastre a pesar de ser una zona altamente vulnerable.

Para tratar el manejo de amenazas deben incorporarse acciones específicas dentro de varias etapas del estudio de planificación del desarrollo: primero, evaluar la presencia de los eventos naturales y su efecto en los bienes y servicios brindados por los recursos naturales en el área a desarrollar (planificadores ambientales); segundo, obtener un estimativo del impacto potencial de los eventos naturales en las actividades de desarrollo; y tercero, incluir medidas para reducir la vulnerabilidad de las actividades de desarrollo propuestas. Dentro de este contexto se deben identificar los elementos de la infraestructura vital: aquellos componentes o segmentos críticos de los medios productivos, infraestructura y sistemas de apoyo que deben tener la menor vulnerabilidad posible y ser considerados como prioritarios en las actividades de respuesta a un desastre.

La velocidad de gestación de un evento es una variable importante ya que condiciona el período de alerta. Por un lado los terremotos, derrumbes y crecidas repentinas, casi no dan preaviso. Los huracanes y las inundaciones, donde la posibilidad de ocurrencia se conoce con varias horas o días de anticipación son casos menos extremos, aunque preocupantes cuando se analiza que se planifica desde la ocurrencia del evento y no desde la prevención. Los volcanes pueden erupcionar repentinamente, con pero en general tiene períodos de alerta de varias semanas o meses (el volcán Ruiz en Colombia, dio señales de alarma por más de un año antes de su destructiva erupción en 1985 de la población de Armero). Otros eventos como la sequía, desertificación o el hundimiento de tierras actúan lentamente durante meses o años. Los daños causados por eventos tales como la erosión y sedimentación pueden ocurrir repentinamente a causa de una tormenta o desarrollarse a lo largo de varios años.

Dentro de los "actores" involucrados en el proceso de manejo de amenazas se encuentran los organismos de planificación, los cuales a menudo no están familiarizados con la información disponible sobre amenazas naturales o, no saben cómo incorporarla adecuadamente en la planificación del desarrollo; los ministerios ejecutivos, también están poco familiarizados con esta información o con la manera de adaptarla al desarrollo. generalmente no se considera la mitigación de amenazas naturales. Más aún, los ministerios difícilmente colaboran entre sí para identificar la relación entre los proyectos que tiene a su cargo o para definir la información que requieren en común, impidiendo que la misma se pueda recopilar en forma cooperativa; los centros de preparación y respuesta a emergencias, no han prestado la suficiente atención a la vulnerabilidad de sus propias infraestructuras, por lo que cuando un evento natural destruye estos centros, las víctimas del desastre no tienen a dónde recurrir. La política sobre preparación para emergencias está comenzando a cambiar; la comunidad científica y de ingeniería, generalmente realiza sus actividades de investigación y monitoreo teniendo en cuenta únicamente sus propios intereses científicos, sin considerar la necesidad de reducir la vulnerabilidad o de prepararse para una emergencia; las comunidades locales, están al tanto del impacto potencial de las amenazas naturales, pero generalmente tienen pocas oportunidades de participar en la preparación de proyectos de desarrollo y, menos aún, en el establecimiento de prioridades para evaluar las amenazas naturales y reducir la vulnerabilidad; los organismos de asistencia técnica, no incluyen sistemáticamente evaluaciones sobre las amenazas naturales ni actividades de reducción de vulnerabilidad en el proceso normal de preparación de sus proyectos; las entidades de financiamiento para el desarrollo se involucran activamente en la reconstrucción y rehabilitación de un desastre, pero no insisten en que se incluyan evaluaciones de amenazas o actividades de mitigación y reducción de vulnerabilidad al otorgar préstamos para actividades de desarrollo corrientes (no relacionadas con desastres); y organizaciones no gubernamentales, sin mencionar los diversos "actores" del sector privado. Cada entidad tiene sus propios intereses y enfoques. Esta variedad resulta a veces conflictiva y puede aumentar las dificultades de planificación y ejecución de un programa de manejo de amenazas. Conociendo de antemano las dificultades y peculiaridades que presenta cada enfoque, éstas podrán ser abordadas.

 

Diana Pizá                                             

En casos como el mencionado del Katrina, debe darse, necesariamente la intervención de profesionales y expertos de diferentes áreas y  especialidades dado que el desastre tiene efectos de carácter general.

Considerando que el fenómeno ha ocurrido o que ha tenido una manifestación o impacto de importancia y sigue su curso natural, no termina ni comienza en el momento del “desastre” sino que es su punto crítico. Los fenómenos siempre dan avisos y los humanos no desarrollamos la prevención acorde a las necesidades, por el contrario, actuamos sobre el medio para provocarlos o agudizarlos. Esto genera consecuencias graves sobre la población y su entorno, recursos naturales, ciudades, infraestructura, etc.

En este punto se debería actuar en cuatro niveles evaluación, contención, remediación y prevención. Esto debe tener una coordinación centralizada que tenga toda la información y la capacidad de dar respuesta en el marco de las posibilidades y recursos para actuar con rapidez   sin dispersar esfuerzos. 

Se debe efectuar una evaluación de situación donde cada especialista debe volcar su visión parcial en un ámbito integrador para tener un panorama global.

Deben intervenir  geógrafos, meteorólogos, oceanógrafos y especialistas en sistemas y en fenómenos climáticos para determinar posibles repeticiones u otras consecuencias. Contadores y economistas para evaluar la disponibilidad de recursos y su administración. Ingenieros electrónicos, electricistas, hidráulicos, químicos para evaluar el estado de los servicios, reparaciones y posibles accidentes o escapes. Médicos sanitaristas para actuar sobre el impacto en la salud de la población y las  posibles derivaciones, epidemias, enfermedades infectocontagiosas, desnutrición etc. Ingenieros civiles, arquitectos, geólogos, agrimensores para  atender todo lo referente a infraestructura y obras pública. Responsables del área educativa para conocer la infraestructura edilicia escolar.  Asistentes sociales para conocer la situación socioeconómica de la población. Sociólogos para evaluar posibles comportamientos generales frente al desastre de acuerdo a la  composición de los grupos sociales. Sobre posibles contaminaciones deben actuar Ingenieros químicos. Ecólogos estudiarán consecuencias en al medio ambiente. Agrónomos,  y veterinarios evaluarán el estado de los recursos  para la alimentación de la población y de las explotaciones agropecuarias. Los biólogos deben actuar sobre contaminaciones  y efectos en los organismos vivos..   

Cuando hablamos de contención se refiere a la atención inmediata.

Rescate con la participación de cuerpos de bomberos, socorristas y los recursos de las fuerzas armadas.

Personal de transporte, pilotos, choferes, mecánicos

Equipos de salud con médicos, enfermeros, camilleros,  para atención primaria y posibles derivaciones. Sicólogos para los casos graves, de pánico, incontrolables y dar apoyo.   

Equipos de técnicos en comunicaciones. Es indispensable mantener a los equipos de trabajo comunicados.

Profesionales comunicólogos. Debe mantenerse a la población informada, orientada para evitar descontroles y alarmas innecesarias. 

Personal de seguridad para apoyo.

Cuando hablamos de remediación se trata de planificar la reconstrucción de  lo material, trabajar sobre los recursos naturales y  operar en la trama social de la comunidad.

Esto requiere de la intervención de los profesionales mencionados  en el marco de programas y planes a corto, mediano y largo plazo en un ámbito interdisciplinario, con la participación y el involucramiento real del conjunto de la población. Deben  intervenir  especialistas en legislación y escribanos para dar marco legal a las medidas que se tomen. El apoyo de historiadores es importante para determinar antecedentes de situaciones similares.

La prevención se trabaja paralelamente sobre posibles consecuencias, desarrollando estrategias para evitar el agravamiento de la situación. Educadores, comunicólogos, médicos, ecólogos, etc. deben crear ámbitos de trabajo.

Debe suponerse que existen mecanismos, así como disposiciones y leyes al respecto, de reacción inmediata ante un hecho de gran magnitud que afecte a la población y su entorno. 

Frente a una catástrofe o desastre  es el Estado el que debe hacerse cargo, el que debe actuar como centro, coordinación y control de las acciones. Entendemos como estado al gobierno y sus áreas respectivas, ministerios, secretarías, direcciones. Según la dimensión del desastre tomará intervención y control el gobierno nacional, o puede ser atendido desde el ámbito provincial o municipal, con apoyo de la Nación.

El área del Estado que debe dar alarma y respuesta inmediata es Defensa Civil. Debería estar coordinada por representantes de gobierno con la participación de todos, sin excepción, los sectores de la sociedad civil y fuerzas de seguridad.

Así mismo  serían indispensables planes de contingencia elaborados con un enfoque interdisciplinario frente a posibles desastres, según las regiones y sus características, sísmicas, costeras inundables, montañosas con peligro de avalanchas, cercanas a volcanes, etc. o ante peligros de fuego u otra contingencia.

Deberían participar las áreas de:

Seguridad para rescate, transporte, control

Salud en la atención directa, prevención de enfermedades y problemas derivados de la falta de agua, alimento, higiene y abrigo.

Comunicación para coordinar acciones y medios estatales para mantener informada a la población.

Medio ambiente debe efectuar un estudio de impacto para evaluar el estado general del entorno.

Obras públicas para el control de infraestructura de servicios esenciales, caminos, edificios, reparaciones etc.

Desarrollo Social poner en marcha el andamiaje de ayuda a través de emergencias y demás áreas de políticas sociales.    

Educación para dar alojamiento a evacuados en edificios escolares, utilizar la red educativa para contención de las familias, aportar en brindar pautas de sobrevivencia y de prevención.

Los estudiantes avanzados de las Universidades pueden aportar desde sus carreras respectivas.

Desde Ciencia y Técnica se puede recibir el aporte de investigadores y técnicos capacitados.

El Ministerio o Secretaría de trabajo puede aportar registros y base de datos sobre la población activa para determinar desocupaciones posibles, reubicación u orientación para creación de fuentes de trabajo.  

Es importante la participación de la Cancillería si fuese un desastre con alcance internacional o en caso de necesidad de ayuda exterior.

Se debe convocar a los voluntariados de ONG, Iglesias, Universidades y a la población en general. Desde las instituciones del estado se debe organizar y coordinar.

Al ocurrir un hecho que afecta negativamente a toda la población y su entorno esto involucra y atraviesa a todas las instituciones de la comunidad. Las de gobierno, ya que la estructura del Estado se ha creado, más allá de sus deficiencias, para servir a la nación y las instituciones comunitarias porque son reflejo de las necesidades o iniciativas de la población. 


Todas nuestras informaciones pueden reenviarse, reproducirse o publicarse libremente sin necesidad de autorización previa. Para darse de alta en nuestra lista y recibir nuestros boletines: abrailovsky-alta@elistas.net 
Mis mensajes anteriores están en: http://www.holistica2000.com.ar/home.html 
Si no desean seguir recibiendo nuestras informaciones, no me escriban a mí sino que envíen un mail en blanco a abrailovsky-baja@elistas.net
Mi teléfono particular es: 4957-3465.  El celular es: 154-413-9389. El correo electrónico de mi casa es: brailovsky@uolsinectis.com.ar