Inicio > Mis eListas > abrailovsky > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 149 al 168 
AsuntoAutor
Papeleras: "Es só Antonio
Historia Ecológic Antonio
Fw: Naturaleza y Antonio
Naturaleza y eco Antonio
Los ritmos de la Antonio
Comienza Naturale Antonio
Presentamos la H Antonio
Peces envenenados Antonio
LA CONTAMINACIÓN Antonio
Los ritmos de la n Antonio
Plaguicidas prohi Antonio
Comienza Naturale Antonio
Una catástrofe ec Antonio
Cómo organizar un Antonio
Los ritmos de la Antonio
Los fuegos del Am Antonio
Cabezas contamina Antonio
Fw: Fw: SOLIDARIDA Emilce L
RE: Fw: Fw: SOLIDA Rodolfo
Las siliconas pue Antonio
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Defensoría Ecológica
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 156     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto: Presentamos la Historia Ecológica de Iberoamérica
Fecha:Miercoles, 5 de Abril, 2006  22:17:32 (-0300)
Autor:Antonio Elio Brailovsky <brailovsky @...............ar>

 

 

Queridos amigos:
 
Quiero invitarlos a la presentación de mi libro "Historia Ecológica de Iberoamérica, de los mayas al Quijote", publicado conjuntamente por Le Monde Diplomatique y Ediciones Kaicron.
 
Lo vamos a hacer el lunes 10 de abril en la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales de la Nación. El sitio elegido tiene que ver con la concepción de que nuestros organismos de gestión tienen que ocupar un rol significativo en la reflexión y el debate intelectual.
 
En esta entrega ustedes reciben:
  • Un capítulo del libro en el que se desarrolla un aspecto común a diferentes pueblos americanos, que es la creación de suelo agrícola. La construcción de tierra fértil es uno de los procesos ecológicos más fascinantes realizados por los pueblos americanos y que los distinguen de las culturas europeas que los conquistaron.
  • La extraña obra de arte que acompaña esta entrega es "La Gran Tenochtitlán", de Diego Rivera, un mural de Palacio Nacional de México, donde el artista idealiza la antigua México, construída sobre islas artificiales. En los últimos años, la difusión de su obra pictórica quedó opacada por la tempestuosa relación que tuvo con la pintora Frida Kahlo y con el revolucionario ruso (y amante de Frida) León Trotsky.
Un gran abrazo a todos.
 
Antonio Elio Brailovsky
 
 
Un espacio misterioso: Diego Rivera: "La Gran Tenochtitlán", detalle.
Mural en el Palacio Nacional, Ciudad de México, 1945.
 

 

 

 

El 10 de Abril a las 18.00 hs. en la Secretaría de Medio Ambiente, San Martín 451, Ciudad de Buenos Aires, se presentará el libro “Historia ecológica de Iberoamérica” de los Mayas al Quijote, de Antonio Elio Brailovsky.

 

Hablarán:

 

Antonio Elio Brailovsky

Autor del libro.

Homero Bibiloni

Subsecretario de Recursos Naturales, Normativa, Investigación y Relaciones Institucionales de la Nación Argentina.

Carlos Gabetta

Director de Le Monde Diplomatique.

Carlos Rivas

Director de Ediciones Kaicron.


        LOS CULTIVOS FLOTANTES (CHINAMPAS) EN EL VALLE DE MÉXICO

                                                                                                                                             Por Antonio Elio Brailovsky (*)

 

    Sabemos de la sorpresa de los españoles ante el oro y los templos que encontraron en América. Hay, sin embargo, un deslumbramiento menos conocido, y es el de los espacios verdes. Para ellos, que venían del hacinamiento de las ciudades europeas, fue un impacto especial ver las enormes plazas de Tenochtitlán, ubicada en lo que hoy es Ciudad de México, y, muy especialmente, las huertas y jardines. Los conquistadores españoles quedaron muy impresionados por los jardines y espacios verdes de Tenochtitlán y así lo expresan en sus crónicas. Lo dice Hernán Cortés, que quedó tan admirado por las plantas como por el oro.   

    "Tiene muchos cuartos altos y bajos -dice Hernán Cortés de una casa azteca en 1520-, jardines muy frescos de muchos  árboles y rosas olorosas; asimismo albercas de agua dulce muy bien labradas, con sus escaleras hasta lo hondo. Tiene una muy grande huerta junto a la casa, y sobre ella un mirador de muy hermosos corredores y salas, y dentro de la huerta una muy grande alberca de agua dulce, muy cuadrada, y las paredes de gentil cantería, y alrededor de ella un andén de muy buen suelo ladrillado, tan ancho que pueden ir por él cuatro paseándose".

    "Y tiene de cuadra cuatrocientos pasos, que son en torno mil y seiscientos; de la otra parte del andén hacia la pared de la huerta va todo labrado de cañas con unas vergas, y detrás de ellas todo de arboledas y hierbas olorosas, y dentro de la alberca hay mucho pescado y muchas aves de agua, tantas que muchas veces casi cubren el agua"[i].

      Bernal Díaz del Castillo, que escribió para desmentir a Cortés, coincide en descripciones semejantes: "Y desde que vimos tantas ciudades y villas pobladas en el agua, y en tierra firme otras grandes poblaciones (en la capital azteca) (...) nos quedamos admirados y decíamos que parecía a las cosas de encantamiento que cuentan en el libro de Amadís (...) Fuimos a la huerta e jardín, que fue cosa muy admirable vello y paseallo, que no me hartaba de mirar la diversidad de  árboles y los olores que cada uno tenía, y andenes llenos de rosas y flores, y muchos frutales y rosales de la tierra, y un estanque de agua dulce, y otra cosa de ver: que podían entrar en el vergel grandes canoas desde la laguna por una abertura que tenían hecha, sin saltar en tierra, e todo muy encalado y lucido, de muchas maneras de piedras y pinturas en ellas que había harto de ponderar, y de las aves de muchas diversidades y raleas que entraban en el estanque"[ii] .

    En 1519 la cuenca de México sostenía una población de 1,5 millones de personas, con muy alta densidad (200 habitantes por kilómetro cuadrado). Esto era posible gracias a un sistema de cultivo extraordinariamente intensivo, con una cantidad de técnicas especializadas.

    El sistema de chinampas fue aplicado originariamente en el lago Chalco, con tanto éxito que continuaron en la laguna Texcoco. Se basan en la construcción de islas artificiales de vegetación, de muy alta productividad. A punto tal, que actualmente se hacen experiencias para producir alimentos por ese sistema. Es la base de sustentación de Tenochtitlán.

    Pero lo más sugestivo es que no se trata solamente de un desarrollo agrario. La ciudad misma había sido construida sobre un ecosistema artificial. Los dioses les habían ordenado buscar un cactus sobre el que un águila estuviera devorando a una serpiente. Los encontraron a orillas de una laguna y se quedaron allí.

    Como los venecianos, los aztecas eligieron construir sobre el agua porque eran débiles y ésa era una defensa ante enemigos poderosos. Y como los venecianos, cuando llegaron a ser poderosos se volvieron extraordinariamente crueles, como veremos al hablar del canibalismo ritual.

    La ciudad estaba en el medio de la laguna, llena de islas construidas especialmente. Las llamadas chinampas o jardines flotantes son islas pequeñas, artificiales, estacionarias, construidas en un lago con propósito agrícola. Se construye una cantidad de pequeñas islas de 6 a 10 metros por 100 a 200 metros de largo, fertilizadas artificialmente. Las chinampas son bases de troncos flotantes cubiertos con tierra para sembrar allí hortalizas. A menudo, no usaban troncos, sino que empleaban una especie de colchón flotante de plantas acuáticas, parecido a los camalotes del río Paraná[iii].

    De un espesor que varía entre 20 centímetros y un metro, este colchón puede soportar el peso de animales grandes o de personas. En esto también se parecen a los camalotes, que a veces eran tan grandes que transportaban jaguares. Después plantaron sauces sobre las islas flotantes para que sus raíces llegaran al fondo de la laguna y las fijaran en su lugar.

    El problema de las malezas fue resuelto de una forma muy sencilla: comiéndoselas. La mayor parte de estas plantas inútiles o perjudiciales son comestibles en sus primeros estadios de desarrollo. Esto requería una continua recolección de dichas plántulas, que fueron incorporadas a la dieta con un nombre genérico: los quelites.

    La técnica es muy antigua y es probable que haya llegado a México desde el Asia, a través del Pacífico. Las primeras chinampas conocidas aparecen en el valle de Cachemira, en la India. De allí se van hasta el sur de Birmania y también a Malasia, donde se las utiliza en la producción de arroz. ¿Fueron quizás los legendarios navegantes malayos quienes llevaron a Mesoamérica la técnica de construir islas artificiales para cultivo?[iv], [v] .

    La existencia de grandes poblaciones en el Valle de México en la época de la conquista sólo se puede explicar por la gran productividad de las chinampas. Una chinampa no necesita descanso y está siempre en producción. Su fertilidad se mantiene mediante un alto uso de abonos que hace posible que esté dando cultivo tras cultivo. Es claro que esto sólo puede hacerse en un lugar en el que la temperatura se mantenga constante durante todo el año; es decir, en el trópico.

    Estas islas artificiales son alargadas y dejan canales para navegar entre ellas. Las góndolas de este lugar se llaman trajineras, unas barcas de fondo chato, impulsadas con palos que se apoyan en el lecho de la laguna. Aún hoy son una de las  áreas de producción de hortalizas y flores para Ciudad de México, y una importante atracción turística. Xochimilco ("País de las Flores"), un lugar en que las orquestas de mariachis cantan sin llorar, porque el canto alegra los corazones, es hoy el último resto de las chinampas aztecas.

    El vínculo con la naturaleza tiene una particular importancia en la cultura azteca. En el siguiente texto tradicional, se menciona la actividad agraria como una de las cosas que dan fama a un hombre. Se trata de la voz de los ancianos, que exigen del joven azteca una conducta tan rígida como la que en su momento se exigió a los jóvenes romanos: "Ten cuidado de las cosas de la tierra: haz algo, corta leña, labra la tierra, planta nopales, planta magueyes. Tendrás que beber, que comer, que vestir. Con eso estarás en pie. Serás verdadero. Con eso andarás. Con eso se hablará de ti. Se te alabará. Con eso te darás a conocer"[vi].



[i]  Cortés, Hernán: "Cartas de relación", México, ed. Porrúa, 1960.

[ii]  Díaz del Castillo, Bernal: "Historia verdadera de la conquista de la Nueva España", Buenos Aires, Austral, 1952.

[iii] "Las chinampas, campos de cultivo flotantes", en: varios autores: "Obras hidráulicas en América colonial", Madrid, Centro de Estudios de Obras Públicas y Urbanismo, 1993.

[iv]  Ibarra Grasso, Dick Edgar: "América en la prehistoria mundial", Buenos Aires, Tipográfica Editora Argentina, 1982. Este autor hace el seguimiento de las chinampas asiáticas y muestra un grabado de ellas.

[v]  Romanini, Caudio: “Ecotécnicas para el trópico húmedo”, Centro de Ecodesarrollo, Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, México, 1976.

[vi]  Huehuetlatolli, cit. en los muros del Museo Nacional de Antropología, Ciudad de México.

 

(*) Del Libro "Historia Ecológica de Iberoamérica".

 

 


Todas nuestras informaciones pueden reenviarse, reproducirse o publicarse libremente sin necesidad de autorización previa. Para darse de alta en nuestra lista y recibir nuestros boletines: abrailovsky-alta@elistas.net 
Mis mensajes anteriores están en:
http://www.holistica2000.com.ar/home.html
Si no desean seguir recibiendo nuestras informaciones, no me escriban a mí sino que envíen un mail en blanco a
abrailovsky-baja@elistas.net
Mi teléfono particular es: 4957-3465.  El celular es: 154-413-9389. Los correos electrónicos de mi casa son:
brailovsky@uolsinectis.com.ar  y antonioeliobrailovsky@yahoo.com.ar