Inicio > Mis eListas > abrailovsky > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 172 al 191 
AsuntoAutor
¿Acaso se hunde V Antonio
Los ritmos de la Antonio
Y nos seguimos i Antonio
Cómo organizar un Antonio
Papeleras en Corr Antonio
Otra mirada sobre Antonio
Los esperamos en Antonio
Los ritmos de la Antonio
Vender lácteos co Antonio
Cómo organizar un Antonio
Reutilizan materi Antonio
La culpa la tiene Antonio
Comienza el curso Antonio
Los ritmos de la Antonio
Para sanear el Ri Antonio
Gran Hermano te e Antonio
Los perversos mec Antonio
Dos países mirand Antonio
Los ritmos de la Antonio
Que puedas constr Antonio
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Defensoría Ecológica
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 173     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto: ¿Acaso se hunde Venecia?
Fecha:Lunes, 12 de Febrero, 2007  23:38:51 (-0300)
Autor:Antonio Elio Brailovsky <brailovsky @...............ar>

 
Queridos amigos:
 
Con mucha frecuencia se le echa la culpa a las fuerzas naturales de una serie de daños ambientales que son principalmente obra humana. Es sugestivo el caso de Venecia, cuyo hundimiento (real o ficticio) ha sido ampliamente publicitado. En cambio, se ha hablado muy poco de la presencia de un polo petroquímico que provoca en los viejos mármoles el mismo daño que sabemos causa en los pulmones de los humanos.
 
Es sugestivo darnos cuenta de que estamos entrenados para no ver lo que tenemos delante de los ojos. Todos los años, millones de turistas llegan a Venecia. Y la única manera de llegar es pasando al lado del polo petroquímico. Sin embargo, los turistas no lo ven, y ni siquiera registran su existencia.
 
Hasta donde sabemos, todos los esfuerzos de los distintos sectores políticos de Italia han apuntado a tratar de paliar las consecuencias de la contaminación, no a evitarla. Los resultados están frente a nosotros.
 
En esta entrega ustedes reciben:
  • Un análisis sobre los daños ambientales que sufre Venecia, algunas de las implicancias del famoso hundimiento y el efecto del polo petroquímico que está junto a ella.
  • Una imagen de satélite que muestra la proximidad de ambas edificaciones. La isla roja es Venecia, con su techos de tejas. Junto a ella se ven los tanques de las refinerías.
  • La obra de arte que acompaña esta entrega es un detalle del cuadro "Vista del Rio dei Mendicanti", de Giovanni Antonio Canal (1697-1768), más conocido como Canaletto.
Un gran abrazo a todos.
 
Antonio Elio Brailovsky
 
Imagen de satélite que muestra la proximidad de Venecia al Polo Petroquimico de Marghera.
Las manchas negras son, casi con certeza, contaminación.
 

 
                   UN ESTUDIO DE CASO: ¿ACASO SE HUNDE VENECIA?[i]
 
                                                                                                                    Por Antonio Elio Brailovsky y Nélida Harracá
 

El deterioro de Venecia es el mejor ejemplo de cómo el criterio puramente arquitectónico es insuficiente para preservar el patrimonio construido. Venecia es el mejor regalo que nos dejaron los bárbaros. Fundada en el agua para protegerla de las invasiones de los bárbaros, su destino está ligado al del agua. A punto tal, que durante la Edad Media y el Renacimiento, cada nuevo duque de la República Veneciana asumía su cargo en una gran ceremonia nupcial en la que se casaba con la mar y arrojaba un anillo de oro al agua. Un Edicto de los magistrados de las aguas, del siglo XVI, dice: "La ciudad de los venecianos, fundada por la Divina Providencia en el agua, y protegida por ésta, está defendida como por un muro de agua. Por tanto, cualquiera que ose infligir daño a las aguas públicas será considerado enemigo de la Patria, y castigado con una pena no menor que la aplicada a quien violare las sagradas fronteras de la patria".

 

A pesar de estos cuidados, Venecia se hunde. Se ven las señales en las torres inclinadas, en las paredes fuera de la vertical. El piso de la lujosa catedral de San Marco está tan ondulado como el de la humilde sinagoga askenazi, porque el suelo se les hunde en forma despareja. Pero Venecia sufre mucho más que el lento hundimiento. En marzo de 1902, el hundimiento diferencial del suelo derrumbó el campanario de la basílica de San Marco, que fue reconstruido con el mismo diseño que tenía.

 

El 4 de noviembre de 1966, las góndolas navegaron por el interior de los palacios y por el medio de la Plaza de San Marco. Desde ese momento, el acqua alta se hizo cada vez más frecuente, hasta llegar a afectar la ciudad varias veces en un año. Nos preguntamos, entonces: Venecia se hunde; pero, ¿hasta dónde su hundimiento explica la mayor frecuencia de inundaciones?  

 

Se dice que se está hundiendo a un ritmo de un milímetro por año. Para comprobarlo, buscamos reproducciones de algunos pintores venecianos, que nos muestren la ciudad de su tiempo. Vittorio Carpaccio pintó a principios del 1500 galeras y santos, palacios y duques. Y Antonio Giovanni Canal (a quien conocemos como Canaletto) difundió por toda Europa imágenes de innumerables rincones de Venecia.

 

Y en todos los cuadros, está el agua de Venecia. Como el Mediterráneo tiene mareas muy pequeñas, el agua está siempre casi a la misma altura. A un costado del cuadro, entre el obispo y la góndola, está la distancia entre el suelo y el nivel del agua: seis escalones. Por suerte, Venecia es la ciudad más fotografiada del mundo. Tomamos una colección de postales y buscamos hasta encontrar los mismos lugares: el Rialto, la Academia, los pequeños canales. Allí contamos cinco escalones, uno menos que en los cuadros. Es decir, que Venecia se ha hundido unos 20 centímetros en quinientos años, un ritmo de cuatro centímetros por siglo. Es bastante, pero no parece justificar ninguna gran inundación. 

 

La respuesta está afuera de la ciudad. Después de haber mantenido un cuidadoso equilibrio con el agua durante mil años, las exigencias económicas de las últimas décadas vienen a alterarlo. El complejo industrial de Marghera, junto a Venecia, comenzó a absorber agua subterránea en grandes cantidades. Al vaciarse esa esponja que es el suelo, se aceleró el hundimiento de la ciudad. El polo industrial demandó instalaciones portuarias de gran tamaño. Se abrió un nuevo canal para buques petroleros, de 16 metros de profundidad, que va directamente al mar. Cuando no existían canales rectilíneos, las ondas de crecida se iban absorbiendo lentamente en la red capilar y tortuosa de los canales. Hoy las olas llegan con toda su violencia y erosionan las bases de los palacios. Esto hace cada vez más inútiles los muros de contención levantados siglos atrás [ii].

 

Pero además, una visión cerrada de las necesidades de la industria toleró niveles inaceptables de contaminación. Venecia se inunda con una agua cargada de hidrocarburos y sobre ella cae lluvia ácida. Los mármoles de Venecia se ennegrecen y se agrietan. Las piedras semipreciosas del piso de San Marco ya están decoloradas. Todas las paredes de la ciudad muestran rajaduras sujetas con llaves de hierro. Está claro que la restauración de un edificio en particular no soluciona los problemas de fondo, que pasan por procurar compatibilizar el desarrollo industrial con la preservación patrimonial. Mientras tanto, parece que nadie es capaz de reorientar un crecimiento económico descontrolado. Sería paradójico que nuestra generación, integrada por tantas personas inteligentes y sensibles, realizara la obra de destrucción que Atila no pudo completar.



[i] Basado en: “Medio ambiente y preservación del patrimonio natural y cultural”, Nélida Beatriz Harracá y Antonio Elio Brailovsky.  Buenos Aires, Editorial de Belgrano, 1997. Reeditado con una amplia revisión en 1999. Este texto forma parte de la clase “Los daños ambientales en Venecia”, que dictamos en el marco del curso “Naturaleza y ecología en la historia del arte”.

[ii]  Rocchi, Guiseppe: “Istituzioni di restauro dei beni architettonici e ambientali”,  Ulrico Hoepli Ed. Milano, 1993.

 
Giovanni Antonio del Canal (Canaletto): "Vista del Rio dei Mendicanti" (detalle).
 

Todas nuestras informaciones pueden reenviarse, reproducirse o publicarse libremente sin necesidad de autorización previa. Para darse de alta en nuestra lista y recibir nuestros boletines, hacer clic aquí y seguir las instrucciones: http://www.eListas.net/lista/abrailovsky/alta

Mis mensajes anteriores están en: http://www.elistas.net/lista/abrailovsky/archivo/indice/1  y también en                                 http://www.holistica2000.com.ar/home.html
Si no desean seguir recibiendo nuestras informaciones, no me escriban a mí sino que envíen un mail en blanco a
abrailovsky-baja@elistas.net
Mi teléfono particular es: 4957-3465. Los correos electrónicos de mi casa son:
brailovsky@uolsinectis.com.ar  y antonioeliobrailovsky@yahoo.com.ar