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Defensoría Ecológica
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Asunto: Uno: ¿Quién controla al Zoológico?
Fecha:Lunes, 1 de Diciembre, 2003  12:09:56 (-0300)
Autor:Brailovsky <brailovsky @...........ar>

Queridos amigos:
 
Como ustedes saben, en nuestro país el control de las empresas privatizadas por parte del Estado ha sido, en la mayor parte de los casos, deficiente.
 
El Zoológico de Buenos Aires no ha sido la excepción. Fue privatizado por el animador Gerardo Sofovich, quien lo entregó a una empresa de la cual él mismo era socio. Más adelante, la presencia de personas muy influyentes parece haber obstaculizado el adecuado control de la concesión.
 
En la actualidad, una mirada sobre la concesión encuentra que no hay un adecuado inventario del patrimonio natural y cultural del Zoológico. El Gobierno de la Ciudad no sabe el movimiento de animales que se producen (teniendo en cuenta que esos animales son propiedad de la Ciudad).
 
Tampoco encontramos quién autoriza obras incompatibles con la triple característica del predio de Monumento Histórico Nacional, Área de Protección Histórica y Distrito Urbanización Parque. No hay un adecuado control sobre la cantidad de entradas que vende el concesionario, ni sobre los precios de esas entradas (que son la base del pago de un canon que nadie pudo explicar a cuánto asciende). No hay quién se haga responsable del desmantelamiento de la Biblioteca, con valiosos originales, indspensables para estudiar la historia de la ciencia argentina.
 
Éstas son algunas de las conclusiones de una investigación realizada en la Defensoría del Pueblo por integrantes del equipo profesional que estuvo a mi cargo. En esta entrega, ustedes reciben la primera parte de dos referidas a la investigación sobre el control de la concesión del Zoológico. La misma ha sido conducida por la Dra. María Teresa Mancini, quien ha contado con la colaboración de las abogadas Carolina Malm Morgan y Raquel Fernández.
 
Un gran abrazo a todos.
 
Antonio Elio Brailovsky
 
Pietro Longhi: "Il rinoceronte" (Exhibición del rinoceronte durante
el carnaval de Venecia), óleo, 1751. Venecia, Museo Correr.

EL ZOOLÓGICO DE BUENOS AIRES:

LA INVESTIGACIÓN DE LA DEFENSORÍA DEL PUEBLO ADJUNTA (Primera parte)

 María Teresa Mancini

Carolina Malm Morgan

Raquel Fernández

La Ciudad de Buenos Aires desde sus orígenes se caracterizo, por una organización urbana y ambiental con continuos y desordenados cambios los que obviamente, no respondían a criterios ecológicos ya que los mismos se definieron de acuerdo con las necesidades de la sociedad.

   Esto se plasmó en diferentes construcciones de la Ciudad y una de ellas fue el Jardín Zoológico de Buenos Aires, cuyo nacimiento tuvo más que ver con criterios ornamentales que ambientales.

Este informe pretende dar una referencia del estado de la Concesión del Jardín Zoológico analizando diversos puntos, que debemos aclarar, no son todos. El zoológico es un espacio multidisciplinario, con diferentes bienes que merecen la mayor protección, atento a su valor científico, histórico y patrimonial.

Así pues empezaremos analizando la historia y el origen del Monumento Histórico que compone nuestro Zoológico de Buenos Aires.

 I.           La Historia del Zoológico de Buenos Aires:

El nacimiento del Jardín Zoológico de Buenos Aires, se da allá por el año 1840, gracias al entonces gobernante de la Provincia de Buenos Aires y uno de los mayores terratenientes, Juan Manuel de Rosas  quien en su casona de San Benito de Palermo, hizo construir jaulas especiales en donde fueron alojadas especies de la fauna autóctona de nuestro país, yaguaretés, guanacos, monos, ñandúes y yacarés. El zoológico de Rosas, al igual que otros semejantes de diversos reyes y nobles de la Antigüedad clásica y del Renacimiento, tenía por objeto hacer una demostración de su propio poder.

Luego de la batalla de Caseros, en 1858, la casona fue destinada para ser la sede de la primera exposición agrícola-ganadera.

El lugar tuvo diferentes destinos, hasta que Domingo Faustino Sarmiento propuso que en esas tierras se creara un parque para la ciudad. Después de una dura polémica sobre la salubridad y conveniencia del lugar, en 1874 se creó el Parque Tres de Febrero, con una sección zoológica, ubicada muy cerca del Zoológico actual.

Sarmiento regaló algunos cisnes y luego fueron llegando otras donaciones de animales[1].

Las primeras instalaciones eran precarias y los animales, escasos; hasta que se autorizó la compra de ejemplares en el exterior, gestionada por Carlos Pellegrini[2] durante un viaje a Europa.

Recién el 30 de Octubre de 1888, nacía el Jardín Zoológico de Buenos Aires con el Jardín Botánico anexado –el que luego fuera separado-, por obra de una ordenanza municipal que lo separó del Parque Tres de Febrero. En ese momento, los objetivos ya habían cambiado: el Zoológico era público y no privado y su función ahora era científica y pedagógica. No se trataba de mostrar el poder de su dueño, sino de cumplir con la consigna de educar entreteniendo.

Además, se estaba creando un centro de investigación en ciencias biológicas que obtuvo el máximo reconocimiento nacional e internacional. De este modo, se lo hizo depositario de los informes de investigación y relevamientos geográficos del país, realizados de fines del siglo XIX y principios del XX. Ése es el motivo por cual la desaparecida Biblioteca del Zoológico de Buenos Aires es una pieza muy importante de nuestro patrimonio cultural.

 El primer director fue el Dr. Eduardo Ladislao Holmberg. Junto con su llegada  la dirección fue adquiriendo un carácter mas científico y cambiando su aspecto. El Dr. Holmberg fue un estudioso de la fauna y la flora que inició la construcción de los grandes edificios, al estilo de los países de los que procedían los animales. Desde el punto de vista zoológico actual, podríamos decir que este tipo de construcción respondía a una concepción antigua del zoológico, pensando como un paseo donde las necesidades de los animales estaban en segundo plano[3] y era más importante la escenografía, la que debía representar a la arquitectura del país de origen del animal.

Pero desde el punto de vista artístico y del patrimonio arquitectónico, se trata de uno de nuestros principales conjuntos monumentales. La concepción vigentes durante la Generación del 80 fue educar al pueblo, colocando en los espacios públicos reproducciones de monumentos famosos, que la mayor parte de la población no podría ver en sus sitios originales. La ornamentación, es, entonces, esencial al objetivo pedagógico del complejo.

El segundo director el italiano Clemente Onelli[4] formado en la Universidad de Roma, nunca pudo despojarse de sus orígenes y a él se le deben los edificios y monumentos de tipo romanos que se ven en el parque.

Así durante su gestión (1904 –1924),  buscó dotar al Zoológico de edificios monumentales para el hábitat de los animales, siguiendo las directrices del proyecto iniciado por la inclinación de Holmberg por las culturas orientales, lo que quedo evidenciado por la construcción de templos Indostánicos o pagodas japonesas, y la de Onelli por el arte greco-romano.

Onelli implementó paseos en elefante, en camello, en ponys; haciendo que los visitantes aumentaran diez veces en número en el primer año de su gestión. De 1.500 personas en 1903 visitaron el Zoológico 15.000 a fines de 1904.

Algunas de las construcciones más conocidas son las siguientes:

v                                                 El TEMPLO DE VESTA, replica del que se halla en Roma y que en 1909 fue destinado a nursery.

v                                                 La jaula de los cóndores construida en 1903 la que fue originariamente un templo recordatorio de las fiestas Mayas.

v                                                 La casa de los Loros coronada con cúpulas de azulejos donados por el Gobierno Español en 1899 y construida en 1901.

v                                                 El Palacio de los Elefantes que es una réplica del templo de la diosa Nimaschi de Bombay.

v                                                 Los frentes renacentistas, etc.

Además de estas bellezas arquitectónicas, el Zoológico cuenta con una valioso patrimonio artístico como “Las Ruinas”, las fuentes y obras escultóricas como “La Primavera” , “El Eco” de Lola Mora , “Tigre” de Sarniguet.

En 1937 se incorpora  “El instituto de Biología” para realizar investigaciones de carácter científico y estudios en colaboración con las diferentes universidades del país (que actualmente mantiene su sede en el predio del Jardín Zoológico). Para la misma época fue construido el Teatro cine y se habilitó formalmente la Biblioteca especializada.

El tercer director y último director de prestigio, fue Don Adolfo Holmberg, sobrino del primer Director, quien estuvo al frente de la Institución hasta 1944.

A partir de él, se sucedieron diferentes directores de origen más político que científico -amigos del Intendente de turno- y con ellos llegó el deterioro progresivo del Zoológico.

En 1991, el Zoológico de Buenos Aires, con un predio de 18 hectáreas, fue incluido en un proyecto general de privatizaciones, impulsado por el Gobierno, y así pasó a manos privadas. El zoológico fue concesionado, no vendido. Esto implica muy fuertes exigencias de contralor por parte del Estado sobre el tratamiento de estos bienes, que en ningún momento dejaron de ser públicos.

En el año 1997 este complejo edilicio fue declarado “Monumento Histórico Nacional” a través del decreto 437/97 (forjando el criterio nacional),  el especial interés depositado en la conservación y protección del correspondiente parque. Esta declaración tiene varias implicancias, de las cuales nos interesa destacar las siguientes:

·                   Se reduce a la persona o entidad a cargo del mismo el pago de los impuestos municipales o sus equivalentes en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

·                   Toda modificación realizada sobre el monumento (es decir, sobre cualquier lugar del Zoológico) debe contar con la aprobación explícita de la Comisión Nacional de Museos y Monumentos Históricos

Más adelante veremos que el concesionario tuvo a su disposición las ventajas de la desgravación, pero no estuvo sometido a los controles de la mencionada Comisión Nacional.

El Zoológico también ha sido declarado APH (Área de Protección Histórica) por la Ciudad de Buenos Aires y el Código de Planeamiento Urbano lo califica como UP (Distrito Urbanización Parque). Ambas calificaciones suman una importante cantidad de restricciones, que incluyen la absoluta prohibición de toda actividad comercial o publicitaria en el predio protegido[5]. Veremos de qué manera el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ejerce dichos controles.

                            II.           EL ZOOLÓGICO HOY

 II.I. LAS AUTORIDADES de control y el poder de policía en la concesión del Jardín Zoológico:

La investigación que aquí se sintetiza apuntó a conocer el grado de control que ejercen los diversos organismos públicos sobre el concesionario del Jardín Zoológico de Buenos Aires. Estos organismos son los encargados de llevar adelante el control de todos los bienes concesionados y/o privatizados por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, por diferentes motivos, ya sea por la concesión en si o por su responsabilidad primaria en la protección de los bienes que son de dominio público.

A estos organismos se dirigieron las diversas consultas de la Defensoría del Pueblo, en cuanto al control del privatizado Jardín Zoológico de Buenos Aires.

Así pues, en distintos pedidos de informes, se les solicitó lo siguiente:

A fs. 2 se puede ver un pedido de informe a la Dirección General de Concesiones y Privatizaciones fechado el 29/8/2002, solicitándole informe, “...sobre los Organismos que controlan la concesión del Jardín Zoológico, de Buenos Aires”. También se remitió idéntico pedido de informe a la Secretaría de Medio Ambiente de la ciudad de Buenos Aires. La que fue contestada, el 15/10/2002 (fs.4 y ss.). En dicha respuesta se adjuntó copia del decreto 257/91, que crea la “Comisión Permanente de Supervisión y Control del Jardín Zoológico de Buenos Aires”. Es decir, que el Zoológico debería ser controlado por una Comisión específica, que se debería haber creado a tal efecto en el año 1991.

En ese mismo informe (fs. 16) el Director General de Concesiones y Privatizaciones (informe nº 1211/2002), indica que “…no existen antecedentes de la Comisión establecida en el pliego y en el Decreto 257/91, como órgano de control, ni de que haya funcionado o que se haya integrado alguna vez.(…) En segundo lugar, se informa que por el Decreto Nº 225/GCBA/97, se crea la Comisión  de Verificación de Estado y Ocupación de los bienes de Dominio Público, compuesta por funcionarios de distintas áreas de esta Administración.(…) …siendo el Jardín Zoológico un bien de dominio público… entró en la órbita de esa Comisión.(…) …dicha Comisión fue disuelta por el Decreto, Nº 895/GCABA/2001 y sus funciones y misiones quedaron a cargo de la Dirección General de Concesiones y Privatizaciones.(…)Sin perjuicio de ello, respecto de los temas vinculados con la concesión intervienen otros organismos como por ejemplo: para la remodelación de obras intervienen la Dirección de Museos y la Dirección General de Fiscalización Obras y Catastros; para los canjes de animales la Dirección Nacional de Flora y Fauna Silvestre y el Instituto Pasteur y, respecto del amoblamiento general del parque y publicidad la Secretaría de Planeamiento Urbano”., lo firma el Contador Adolfo Reichemberg, Director General.

Ante este panorama se siguieron consultas concretas según la materia como se detalla a continuación.

II.II. El Patrimonio Histórico del Zoológico de Buenos Aires.

              I.      Las construcciones del zoológico de Buenos Aires han sido catalogadas como patromoniales y es función de las autoridades el protegerlas, no sólo de la demolición sino también de la desnaturalización, tanto material como paisajística. En recorridas efectuadas por personal de la Defensoría del Pueblo, se pudo constatar, entre otras, las siguientes irregularidades:

·        Se  pintó con esmalte sintético el Pabellón de los grandes felinos, destruyéndose así el revoque símil piedra original. La característica de los monumentos construidos bajo inspiración de la Generación del 80 es la imitación de París. Esa imitación tuvo dos herramientas principales: los techos de pizarra y el uso de un revoque que imita la piedra París. Ese revoque –conocido como símil piedra- es el sello distintivo de todas las obras del período mencionado. Su destrucción, en un monumento histórico, es un daño grave.

·        Se ocuparon espacios con grandes figuras de plástico de personas y animales en tamaño natural. Se ha producido así un daño estético al monumento. Un conjunto artístico cuyo embellecimiento se procuró mediante la importación de esculturas representativas de grandes obras de arte de la historia de la humanidad, no puede llenarse de las mismas figuras plásticas que adornan los shoppings. Ninguna autoridad de protección del patrimonio cultural pudo haber autorizado esa instalación.

·        Se instalaron más de veinte (eran 24 en el momento del relevamiento de la Defensoría del Pueblo) espacios de venta de diversos productos. El Zoológico es Urbanización Parque (UP) según el Código de Planeamiento Urbano. Esto implica que allí sólo pueden realizarse actividades complementarias de la actividad recreativa principal. Es claro que esa proliferación de comercios no guarda relación con sus características como UP:

·        Se llenó el predio de carteles publicitarios. Algunos de dichos carteles toman como pretexto información didáctica, soporte de tachos de residuos, etc. en tanto que otros ni siquiera lo hacen. En todos los casos, son doblemente ilegales, dado que la publicidad está estrictamente prohibida tanto en una zona Urbanización Parque como en un Área de Protección Histórica.

·        No se hace una adecuada valorización del patrimonio arquitectónico existente. Para dar un solo ejemplo, encontramos, junto al corral de los camélidos, una escalera de mármol de Carrara, adornada con esculturas de cabezas de animales, utilizada como depósito de fardos de pasto y cerrada al público.

  • Se alteró la entrada monumental, inspirada en los Arcos de Triunfo romanos, para ampliar la sección de boleterías. Desapareció la reja histórica que caracterizaba a esa entrada.

          II.      En materia de Construcciones:

·  No fueron respetados criterios de distribución geográfica.

·  Se realizaron obras sin autorización incumpliendo las pautas establecidas y concursadas en la licitación.

·  Se incumplió con los planos presentados en el proyecto original en la etapa de la oferta de la concesión e inclusive los mismos fueron modificados significativamente, presentando lo ejecutado hasta la fecha gravísimas falencias y falta en detalles de terminación así como inconexión con el estilo arquitectónico del parque.

       III.      En lo que se refiere a la organización Paisajística: la concesionaria sencillamente incumplió con la oferta.

        IV.      En lo que se refiere a patrimonio Histórico, Artístico y Cultural, lamentablemente se detectaron deterioros por falta de mantenimiento y adecuada conservación.

Por todo ello y como se puede observar a fs. 25; que el 11 de Septiembre de 2002, se le envió un pedido de informe a la Dirección General de Museos, solicitando informe “respecto del estado y control del Patrimonio Histórico que se encuentra dentro del zoológico de la ciudad de Buenos Aires”. La que fue reiterada el 30 de Septiembre de 2002, obteniendo respuesta recién el 12 de Febrero de 2003. Asimismo surge del cuerpo de dicho informe que el mismo giró por diferentes áreas de la Secretaría de Cultura, por la Dirección de Planeamiento e Interpretación Urbanística y finalmente por la Dirección General de Concesiones y Privatizaciones. 

Las respuestas son variadas, a fs. 29, se encuentra una nota de la Subsecretaria de Patrimonio Cultural, donde la misma indica que “...el Zoológico se encuentra concesionado a un particular, debiéndose verificar si el respectivo contrato de concesión posee obligaciones vinculadas con la protección de dichos bienes, a cargo del concesionario.(...)Que a consecuencia de ello, correspondería remitir las presentes actuaciones al área pertinente... Dirección General de Concesiones y Privatizaciones...”(firma: Silvia Fajre).

Atento a ello se remitió los actuados a la DGCyP[6], por considerarlo “el organismo de contralor respecto de casos como el de marras”. Ante ello la Dirección General de Concesiones y Privatizaciones, emite el informe Nº1550/DGCyP/2002 (fs.44), indicando lo Siguiente, “Al respecto, informo que la cláusulas Técnicas del Pliego de Bases y Condiciones Particulares, dicen: “El monumento arquitectónico y el conjunto urbanístico son una síntesis de la acumulación de las acciones de los hombres y por ende la prueba sedimentada y física de su expresión cultural.(...)Asimismo el punto 1.3.2.2. de la citada normativa establece: “Las construcciones e instalaciones existentes deberán ser conservadas restauradas, refuncionalizadas y/o excepcionalmente demolidas según el caso, previa consulta a la Comisión Evaluadora para su aprobación”...”el mismo pliego enumera en su Anexo I, sesenta y nueve (69) Edificios...”(...)”...esta Dirección General, entiende que el conjunto edilicio del Zoológico forma un todo, el que fue declarado monumento histórico. Sin perjuicio de ello cada unidad que lo integra podría modificarse siempre y cuando se hallara dentro de aquellas obras previstas por el Anexo I del pliego...”(...)”En lo referente al contralor de las modificaciones de la obras que puedan introducirse en el parque, intervienen tres Direcciones Generales: de Concesiones y Privatizaciones; de Fiscalización de Obras y Catastro y de Planeamiento e Interpretación Urbanística”(...)”Esta Dirección , controla si la propuesta puede ser autorizada desde el punto contractual...”, lo firma el contador Reichemberg.

En esta nota se adjunta el último informe emitido por la Dirección General de Fiscalización de Obras y Catastro de fecha 17 de Noviembre de 2002 (fs.38 y ss.). En el mismo se hace referencia al estado de los inmuebles del anexo I, adjuntando unas planillas (poco legibles) con el detalle de dichos inmuebles. Agrega que ante la designación como monumento histórico nacional (Decreto 437/97), tomó intervención como organismo de control, la Dirección General de Planeamiento e Interpretación Urbanística, sector Área de Protección Histórica  donde radicaría el expediente Nº 16.806/99 en relación a diversas consultas, realizadas por la concesionaria. En el mismo cuerpo se agrega la consulta a  la Dirección General de Planeamiento e Interpretación Urbanística (fs.54), indica el Sr. Director General que el “...Código de Planeamiento Urbano, en el Artículo 5.4.12 “Distritos de Área de Protección Histórica”, establece que cualquier intervención en parcelas de dominio público o privado localizadas dentro de Distritos APH deberá ser consultada previamente al Organismo de Aplicación que es la Secretaría de Medio Ambiente y Planeamiento Urbano. (...) Corresponde mencionar que el Jardín Zoológico es además Monumento Histórico Nacional.”(...)”...corresponde a este organismo el visado de todas las intervenciones solicitadas dentro del Jardín Zoológico, las que deberán contar además con la Conformidad del Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales.” Firmado Arq. Ignacio Lopatin.

Respecto del Patrimonio Histórico, nuevamente informan que “…no existe constancia alguna de la realización de un Inventario del Patrimonio Histórico del Jardín Zoológico.” .

En otras palabras, que existen numerosas instancias de control formal para proteger el patrimonio histórico cultural. Sin embargo, cuando preguntamos de qué manera se efectiviza dicha protección, nuevamente nos encontramos frente al descontrol absoluto ya que JAMÁS SE REALIZÓ UN INVENTARIO DEL PATRIMONIO HISTÓRICO.

II.III. INFRACCIONES DETECTADAS AL PLIEGO DE BASES Y CONDICIONES Y AL CONTRATO DE CONCESIÓN

Incumplimientos, infracciones y obras pendientes de ejecución según  análisis del PLIEGO DE BASES Y CONDICIONES:

Respecto de las Obras a realizar :

El art. 11 titulado Obras, se dispone los siguiente respecto de los proyectos de obras a realizar: “La propuesta debe incluir el anteproyecto completo de las obras complementarias obligatorias previstas en el anexo 1, que forma parte integrante del presente pliego .

Asimismo los oferentes podrán proponer otras obras y tareas de reparación adicionales indicando su finalidad y utilidad para el usuario.

En este ultimo caso deberá acompañarse también los anteproyectos completos de dichas obras.” 

Como se verá en el desarrollo de este informe muy poco se ha hecho y lo que se a realizado ha sido sin el control correspondiente en la materia.

El mencionado, anexo 1, dispone:

Cláusulas técnicas:

1.3.1: “De las obra civiles: el proyecto , la construcción y el funcionamiento deberá ajustarse a todas las especificación del pliego de especificaciones técnicas para obras de arquitectura de la municipalidad de la ciudad de Bs. as .”

1.3.2            De las construcciones e instalaciones existentes:

1.3.2.2 : “Las construcciones e instalaciones existentes deberán ser conservadas, restauradas, refuncionalizadas, y/o excepcionalmente demolidas según el caso , previa consulta con la comisión evaluadora para su aprobación.

1.3.2.3 “Tanto para la modificación, como para la construcción o ampliación de nuevos ámbitos deberá respetarse la concepción arquitectónica de los edificios existentes y contar con la aprobación de la Comisión Evaluadora constituida para tal fin.”

1.7: Modificaciones del proyecto: toda modificación que el concesionario necesitare introducir estando la obra en construcción y que implique una alteración del proyecto presentado deberá ser consultada previamente a la comisión evaluadora para su aprobación”.

Al no existir una comisión evaluadora no se a dado registro de la evaluación específicamente desarrollada, en cada caso. Agréguese que sobre los bienes patrimoniales hoy no hay un inventario actualizado.

(Continuará)

[1] ROSA ROSKIN, publicación realizada en la página web de “Buenos Aires Antiguo”. 

[2] En 1883, Carlos Pellegrini, quien años más tarde sería Presidente de la Nación, escribía desde Europa al Intendente de Buenos Aires: “No hay ninguna Ciudad de mediana importancia que no tenga un Zoológico, que es el punto favorito de reunión de las multitudes”. www.chicos.net.-

[3] Poco espacio para los animales, razón por la cual los recintos son pequeños y de estilo carcelarios.

[4] Para ver biografía, entrar a

http://www.argiropolis.com.ar/ameghino/biografias/one.htm.

[5] Código de Planeamiento Urbano de la Ciudad de Buenos Aires, aprobado por Ley Nº 449.

[6] Dirección General de Concesiones y Privatizaciones.


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