nº
159
En este Correo:
*El olor a
guerra, Uri
Avnery
*Una impotencia
inaceptable, Edward
Said
*Delegación
de CUT-BAI traslada su
solidaridad al embajador
iraquí
*El Remate: Buen Objetivo, Mal
Correo
*El Remate: No al chantaje
antiterrorista
*Convocatarias
contra la Guerra a nivel
mundial - Enlace
*Más convocatorias
andaluzas antiguerra para el día 15
*Nota
Informativa de Andalucía
Libre
*Sugerencias:
Gente del Pueblo asequible en la
Red
--oOo--
No a la Guerra
Imperialista
¡No a la
agresión yanqui a Iraq!
¡No más
sangre por petróleo!
El olor a guerra
Traducido para Rebelión por Germán
Leyens
8 de febrero de
2003
Uri
Avnery
Esta
guerra no es por el terrorismo. Esta guerra no es por las armas de destrucción
masiva.
Esta guerra no es por la democracia en
Irak.
Esta guerra es por otros
motivos.
En lo que a terrorismo se refiere, Sadam Husein
es un cruel dictador, pero la idea de que esté relacionado con Osama bin Laden
es ridícula. Sadam dirige la sección iraquí de al-Baath, un partido muy secular.
Bin Laden es un Fundamentalista Islámico, y Al Qaeda persigue la destrucción de
todos los regímenes seculares en nuestra región. El funcionario que inventó esta
mentira en particular o es o un ignorante o un cínico que cree que se puede
engañar a toda la gente por lo menos durante algún
tiempo.
En cuanto a las armas de destrucción masiva:
EE.UU. apoyó a Sadam cuando utilizó mortíferos gases tóxicos contra los iraníes
y sus aliados kurdos en Irak. En esa época, EE.UU. estaba interesado en detener
a los iraníes. En la actualidad hay armas químicas y biológicas en la mayoría de
los países de esta región, incluyendo a Egipto, Siria e Israel, y uno de ellos
tiene armas nucleares.
Hablando de democracia: A los estadounidenses les
importa un pepino. Algunos de sus mejores amigos en el mundo islámico son
dictadores, algunos más crueles que Sadam, otros un poco menos. Como dice el
antiguo dicho estadounidense: "Es un hijo de puta pero es nuestro hijo de
puta".
Si es así, ¿de qué se trata en esta guerra?
En una palabra: de
petróleo.
Hay un fuerte olor a petróleo en el ambiente.
Sin olerlo, uno no puede comprender lo que sucede. Pero una vez que se da cuenta
del motivo, las acciones de Bush & Cía., aunque sean cínicas e hipócritas,
son terriblemente lógicas.
Los siguientes, por lo tanto,
son los objetivos de la guerra de EE.UU.:
·
Apoderarse de las inmensas reservas petrolíferas de Irak, que
se encuentran entre las mayores del mundo.
· Asegurarse
del control de EE.UU. sobre las cercanas inmensas reservas de petróleo del Mar
Caspio.
· Reforzar el control indirecto de EE.UU. del
petróleo en todos los estados del Golfo, tales como Arabia Saudí, Kuwait e
Irán.
El
control de la mayor parte de las reservas de petróleo del mundo liberará a los
estadounidenses, por fin, de los caprichos del mercado del petróleo. Su mano, y
sólo la suya, controlará el grifo. Ellos, y sólo ellos, fijarán los precios del
petróleo en todo el mundo. Si desean que los precios suban, subirán. Si quieren
que bajen, bajarán. Con un solo movimiento de la mano, podrán dar un golpe
aplastante a las economías de Alemania, Francia y Japón. Ningún país del mundo
podrá oponerse a ellos en ningún asunto. No es sorprendente que Alemania y
Francia se opongan a la guerra. Está dirigida contra
ellos.
Resulta por lo tanto que EE.UU. no quiere entrar
en Irak, establecer la democracia e irse. La idea misma es de por sí
ridícula.
EE.UU. entrará a Irak para quedarse, durante
años y décadas. Su presencia física en el mundo árabe y musulmán creará una
nueva realidad geopolítica.
Desde luego, no es la
primera vez que un gran imperio utiliza su poder militar para impulsar su
dominación económica. La historia esta plena de ejemplos. Por cierto, se podría
decir que toda la historia constituye un ejemplo. Pero nunca ha habido una
superpotencia como EE.UU. sin rival alguno, que utiliza su inmenso poderío
militar para asegurarse la dominación de la economía del mundo por
generaciones.
Desde este punto de vista, la próxima
guerra contra Irak -una guerra "pequeña", desde el punto de vista
militar- tendrá una significación histórica.
En todo
caso, Bush tratará de establecer algún tipo de gobierno iraquí nativo, para
disfrazar y otorgar algo de legitimidad a la ocupación de EE.UU. Hay una serie
de voluntarios, dispuestos a servir como Quislings. Y una vez más, Bush podría
preferir algún nuevo Sadam Husein, un dictador nombrado por
él.
Pero la guerra es la guerra. La guerra comienza
generalmente con un plan bien preparado, pero incluso el "mejor" plan,
respaldado por el más inmenso poder militar, puede salir mal. Las masas árabes
podrían alzarse contra sus gobiernos apoyados por EE.UU., corruptos, indolentes.
Los turcos podrían perpetrar una matanza en el norte de Irak para quebrantar a
los kurdos de una vez por todas, y nadie puede saber cómo eso podría terminar.
Los sitios sagrados de los chiítas en el sur de Irak, cercanos a Irán, podrían
causar problemas.
¿Cómo afectará todo esto a Israel? O,
para usar la vieja frase: "¿Es bueno para los judíos?"
Las relaciones entre Bush y Sharon son casi
simbióticas. Desde el punto de vista de Sharon, la masiva presencia de EE.UU. en
nuestra región fortalece a Israel y le permitirá implementar sus planes
secretos.
Pero, como decimos en hebreo, "la cola
gorda de la oveja tiene una espina". La ocupación de Irak convierte a
EE.UU. en una especie de potencia "árabe", con un interés vital en la
estabilidad y la tranquilidad de la región. Querrá impedir por todos los medios
el caos en los países árabes -antes, durante y después de la
guerra.
Sharon y sus generales están, al contrario,
interesados en el mayor caos posible, para utilizarlo para "transferir"
a millones de palestinos al otro lado del Jordán. Hay un evidente conflicto de
interés entre Bush y Sharon.
Sharon, un extremista pero
al mismo tiempo una persona prudente, sabe que por ningún motivo debe enfurecer
a Bush. Actuará cautelosamente. Tiene muchísima paciencia y muchísima
obstinación. Tratará de obtener el permiso de Bush para transferir (por lo menos
algunos) palestinos, para asesinar a Arafat ("¿Si se puede asesinar a Sadam,
por qué no a Arafat?") y para desarticular al pueblo
palestino.
Bush, por otro lado, querrá que Israel se
quede quieto, muy quieto. Cuando convenga, podrá utilizar la amenaza israelí
para asegurarse de que los árabes, también, se queden quietos, muy quietos.
Amenazará a los gobernantes árabes, que tienen un miedo mortal al levantamiento
de sus pueblos, que si no se portan bien, soltará a
Sharon.
¿Le conviene todo esto a Israel? Desde los
puntos de vista económico, social y de seguridad, la respuesta es negativa.
Entramos en una era de aventurerismo, y el aventurero número 1 tiene el timón de
nuestro estado. La tierra se estremecerá en nuestra región, y nadie puede prever
los peligros que se acercan. Sólo una cosa es segura: esto no llevará a la
paz.
No formo parte de los que pueden hablar de guerra
con ecuanimidad. He conocido la guerra, conozco su semblante. Veo a los miles
que serán matados, las decenas de miles que serán heridos y mutilados, los
cientos de miles que pasarán a ser refugiados, las familias arruinadas, el mar
de lágrimas y de sufrimiento humano.
Me uno a los
millones en todo el mundo que dicen NO.
Una impotencia
inaceptable
Edward
Said*
Edward
Said
"Esto no es solo
inaceptable: es imposible de creer. ¿Cómo puede una región de casi 300 millones
de árabes esperar pasivamente a que caigan los golpes sin intentar un grito
colectivo de resistencia y sin que se oiga la proclamación de una posición
alternativa?, ¿Por qué no se produce ahora el último testimonio de una era de la
Historia, de una civilización a punto de ser aplastada y transformada
completamente, de una sociedad que a pesar de sus retrocesos y debilidades sigue
no obstante funcionando?"
Uno abre
The New York Times cada día para leer el último artículo sobre los
preparativos de la guerra que se están llevando a cabo en EEUU. Otro batallón,
otro despliegue más de portaviones y cruceros, un aumento continuo de aviones de
combate, nuevos contingentes de oficiales desplazándose a la zona del Golfo
Pérsico. 62.000 soldados más fueron desplazados al Golfo la semana pasada. Una
fuerza enorme, deliberadamente intimidatoria está siendo activada por EEUU más
allá del mar, mientras en el interior del país, las malas noticias económicas y
sociales se multiplican de manera implacable. La inmensa maquinaria del
capitalismo parece desfallecer al mismo tiempo que pulveriza a la vasta mayoría
de los ciudadanos. No obstante, George Bush propone otro recorte de impuestos
para el uno por ciento de la población que es comparativamente rica. El sistema
de educación pública está en grave crisis y la seguridad social simplemente no
existe para 50 millones de estadounidenses. Israel pide 15 mil millones de
dólares adicionales en créditos garantizados y ayuda militar. Y la tasa de
desempleo en EEUU aumentan inexorablemente al perderse empleos cada día.
Sin embargo,
continúan los preparativos para una guerra de coste inimaginable y continúan sin
apoyo público o con un desacuerdo poco perceptible. Una indiferencia
generalizada (que podría ocultar un gran temor, ignorancia y aprensión) ha dado
la bienvenida a la beligerante Administración y a su respuesta extrañamente
ineficaz ante el reto que le ha impuesto recientemente Corea del Norte. En el
caso de Iraq, sin armas de destrucción masiva de las que hablar, EEUU planifica
una guerra; en el caso de Corea del Norte, ofrece a este país ayuda económica y
energética. Que diferencia humillante entre el desprecio hacia los árabes y el
respeto a Corea del Norte, igualmente una cruel dictadura.
En los mundos
árabe y musulmán la situación parece más peculiar. Durante casi un año, los
políticos estadounidenses, los expertos regionales, los representantes de la
Administración, los periodistas, han repetido las acusaciones que se han
convertido en moneda de cambio en lo que respecta al Islam y a los árabes. La
mayor parte de este coro se remonta a antes del 11 de septiembre, como he
mostrado en mis libros Orientalismo y Covering Islam. Al coro
prácticamente unánime de ahora se le ha unido la autoridad del Informe de
Desarrollo Humano Árabe de Naciones Unidas que certifica que los árabes sufren
un retraso dramático por detrás del resto del mundo en democracia, en
conocimiento y en derechos de las mujeres. Todo el mundo dice (con alguna
justificación, por supuesto) que el Islam necesita una reforma y que el sistema
educativo árabe es un desastre, de hecho, una escuela para fanáticos religiosos
y bombas humanas fundado no solo por locos imanes y sus ricos seguidores (como
Osama Bin Laden) sino por gobiernos que son supuestamente aliados de EEUU. Los
únicos árabes buenos son aquellos que aparecen en los medios de
comunicación desacreditando sin reservas la cultura y la sociedad árabes
modernas. Recuerdo la floja cadencia de sus frases porque, sin nada positivo que
decir sobre si mismos o sobre sus pueblos y su lengua, simplemente regurgitan
las cansinas fórmulas estadounidenses que flotan ya en las ondas y en las
páginas de los periódicos.
Sin
democracia
Nos falta
democracia, dicen; no hemos desafiado al Islam lo suficiente, necesitamos hacer
más para ahuyentar el espectro del nacionalismo árabe y el credo de la unidad
árabe. Todo eso es basura ideológica desacreditada. Solo lo que nosotros y
nuestros instructores estadounidenses decimos sobre los árabes y el Islam
-clichés orientalistas vagamente reciclados del tipo repetido con casina
mediocridad como la de Bernard Lewis [1]- es verdad. El resto no es
suficientemente realista o pragmático. Nosotros necesitamos sumarnos a la
modernidad, que es efectivamente la occidental, la globalizada, la del libre
mercado, la democrática -sea lo que quiera que esas palabras hayan llegado a
significar. (Si tuviera tiempo, habría un ensayo que escribir sobre el estilo de
la prosa de Ajami, Gerges, Makiya [2], Talhami, Fandy, etc., todos ellos
académicos cuyo lenguaje propio apesta a servilismo, a falta de autenticidad y a
un mimetismo desesperadamente afectado que les ha sido impuesto).
El choque de
civilizaciones que George Bush y sus validos están tratando de fabricar como
cobertura para una guerra preventiva por petróleo y hegemonía contra Iraq va a
dar lugar supuestamente a un triunfo para la construcción nacional democrática,
el cambio de régimen y la modernización forzada "a la americana". No
importan las bombas ni los estragos de las sanciones que no se mencionan. Esta
será una guerra purificadora cuya meta es derrocar a Sadam y a sus hombres y
reemplazarlo con un mapa redibujado de toda la región. Un nuevo Sykes Picot
[3]. Una nueva Balfour [4]. Unos nuevos 14 puntos de Wilson
[5]. Un nuevo mundo en suma. Los iraquíes -nos dicen los disidentes-
darán la bienvenida a la liberación y quizás olviden por completo todos sus
sufrimientos pasados. Quizás.
Mientras
tanto, la monótona situación en Palestina empeora cada vez. Parece que no hay
fuerza capaz de parar a Sharon y a Mofaz [ministro de Defensa israelí]que
vociferan su desafío al mundo entero. Notros prohibimos, nosotros castigamos,
nosotros proscribimos, nosotros rompemos, nosotros destruimos. El torrente de
violencia ininterrumpida contra todo un pueblo continua. Mientras escribo estas
líneas, he recibido la noticia de que toda la aldea de al-Daba', en el área de
Qalqilya, en Cisjordania, está a punto de ser borrada por 60 toneladas de
bulldozers israelíes de fabricación estadounidense: 250 palestinos
perderán sus 42 casas, 700 dunums de tierra agrícola, una mezquita, y una
escuela elemental que alberga a 132 escolares. Naciones Unidas está presente sin
intervenir viendo que sus resoluciones se incumplen cada hora que pasa.
Típicamente, ay, George Bush se identifica con Sharon y no con el chico
palestino de 16 años que utilizan los soldados israelíes como escudo
humano.
Mientras
tanto, la Autoridad Palestina (AP) ofrece una vuelta a la negociación de la paz
y, presumiblemente, a Oslo. Habiéndose quemado durante diez años por primera
vez, Arafat parece que quiere, inexplicablemente, volver a lanzarse a lo mismo.
Sus fieles lugartenientes hacen declaraciones y escriben artículos de opinión en
la prensa, sugiriendo su disposición a aceptar cualquier cosa más o menos. Pero
de manera singular, la gran mayoría de ese pueblo heroico parece determinado a
seguir adelante, sin paz y sin respiro, sangrando, pasando hambre, muriendo día
a día. Tienen demasiada dignidad y confianza en la justicia de su causa como
para someterse vergonzosamente a Israel, como sus dirigentes han hecho. ¿Qué
puede ser más desalentador para la media de la gente de Gaza que sigue
resistiendo a la ocupación israelí que ver a sus lideres arrodillados como
suplicantes ante EEUU?
Ante este
completo panorama de desolación, lo que captan los ojos es la amarga pasividad y
la impotencia del mundo árabe en su totalidad. El gobierno de EEUU y sus
servidores emiten declaración tras declaración de propósitos, desplazan tropas y
material, transportan tanques y destructores, pero los árabes individual y
colectivamente apenas pueden reunir un suave negativa (a lo sumo dicen: no, no
pueden ustedes usar las bases militares de nuestro territorio) para dar marcha
atrás pocos días después.
Silencio e
impotencia
La mayor
potencia de la historia está a punto de lanzar -y reitera incansablemente sus
intenciones de lanzarla- una guerra contra un país árabe soberano ahora
gobernado por un régimen horrible, una guerra cuyo claro propósito es, no solo
destruir al régimen ba'ath, sino redibujar la región en su totalidad. El
Pentágono no ha ocultado que sus planes son re-diseñar el mapa de todo el mundo
árabe, quizá cambiando otros regímenes y muchas fronteras en el proceso. Nadie
pude protegerse del cataclismo cuando llega (si llega, que no es todavía una
certeza absoluta). Y sin embargo, solo hay un largo silencio seguido de una vaga
queja de correcta seriedad por respuesta. Después de todo, los afectados serán
millones de personas. EEUU planifica con desprecio su futuro sin consultarles.
¿Nos merecemos estas burlas racistas?
Esto no es
solo inaceptable: es imposible de creer. ¿Cómo puede una región de casi 300
millones de árabes esperar pasivamente a que caigan los golpes sin intentar un
grito colectivo de resistencia y sin que se oiga la proclamación de una posición
alternativa?, ¿será disuelto por completo el mundo árabe? Incluso un prisionero
a punto de ser ejecutado tiene normalmente algunas últimas palabras que
pronunciar. ¿Por qué no se produce ahora un último testimonio de una era de la
Historia, de una civilización a punto de ser aplastada y transformada
completamente, de una sociedad que a pesar de sus retrocesos y debilidades sigue
no obstante funcionando? Los bebés árabes nacen cada hora, los niños van a la
escuela, los hombres y las mujeres se casan y trabajan y tienen hijos, juegan y
ríen y comen; se entristecen, enferman y mueren. Hay en el mundo árabe amor y
compañerismo, amistad y emociones. Si, los árabes están reprimidos y mal
gobernados, terriblemente mal gobernados, pero se las arreglan para seguir
adelante en la empresa de vivir a pesar de todo. Este es el hecho que tanto los
dirigentes árabes como EEUU simplemente ignoran cuando lanzan gestos vacíos a la
denominada "calle árabe" inventada por mediocres
orientalistas.
¿Pero quién
se hace ahora preguntas existencialistas sobre nuestro futuro como pueblo?. La
labor no puede dejarse a una cacofonía de fanáticos religiosos y sumisos,
borregos fatalistas. Aunque este parece ser el caso. Los gobiernos árabes
no, la mayoría de los países árabes de arriba abajo-- se respaldan en sus
asientos y simplemente esperan mientras EEUU adopta una actitud, organiza,
amenaza y envía más soldados y F-16 para repartir el golpe. El silencio es
ensordecedor.
Años de
sacrificio y lucha, de huesos rotos en cientos de prisiones y cámaras de tortura
desde el Atlántico hasta el Golfo, familias destruidas, pobreza infinita y
sufrimiento. Enormes y caros ejércitos. ¿Para qué?
Esto no es
una cuestión partidista, o de ideología o de ficción: es una cuestión de lo que
el gran teólogo Paul Tillich solía llamar extrema seriedad. La tecnología, la
modernización y ciertamente la globalización no son la respuesta a lo que nos
amenaza ahora como pueblos. Tenemos en nuestra tradición un cuerpo entero de
tratados laicos y religiosos que tratan de comienzos y finales, de vida y
muerte, de amor y cólera, de sociedad e historia. Está allí, pero ninguna voz,
ningún individuo de visión amplia y autoridad moral parece capaz ahora de
utilizarlo y llamar su atención. Estamos a las puertas de una catástrofe que
nuestros dirigentes políticos, morales y religiosos solo pueden denunciar un
poquito mientras, detrás de susurros y guiños y puertas cerradas, hacen planes
para aguantar la tormenta de algún modo. Piensan en la supervivencia y quizá en
el cielo. Pero ¿quien se encarga del presente, de lo mundano, de la tierra, del
agua, del aire y de las vidas que dependen unas de las otras para existir? Nadie
parece estar al cargo. Hay una maravillosa expresión coloquial en inglés que con
mucha precisión e ironía capta nuestra inaceptable impotencia, nuestra pasividad
e incapacidad para ayudarnos a nosotros mismos ahora que nuestra fuerza es más
necesaria. La expresión es: "el último que salga, que apague la luz".
Estamos tan cerca de un cataclismo de tal envergadura que muy poco quedará de
pié tras su paso, y ni siquiera dejará nada que registrar, excepto el último
mandato que ruega por la extinción.
¿No ha
llegado el momento de que colectivamente exijamos e intentemos formular una
alternativa genuinamente árabe al naufragio que está a punto de hundir nuestro
mundo? Esto no es solo una cuestión trivial de "cambio de régimen",
aunque Dios sabe que no nos iría mal un poco de eso. Por supuesto, no puede ser
un retorno a Oslo, ni otra oferta a Israel para que, por favor, acepte nuestra
existencia y nos deje vivir en paz, ni otra inaudible súplica de clemencia
humillante y servil. ¿Nadie va a salir a la luz del día para expresar una visión
de nuestro futuro que no esté basada en un guión escrito por Donald Rumself y
Paul Wolfowitz, esos dos símbolos de poder vacante y desmesurada arrogancia?
Espero que alguien me escuche...
Edward W. Said, árabe nacido
en Jerusalén en 1935, es ensayista y
profesor de Literatura Inglesa en la
Universidad de Columbia (Nueva York)
Notas de CSCAweb:
1. Véase
en CSCAweb: Lamis
Andonis: Al servicio del Imperio y Edward Said: Israel, Iraq y Estados
Unidos
2. Véase en CSCAweb: Edward Said:
Desinformación sobre Iraq
3. Véase en CSCAweb:
Iraq, la guerra decidida,
La Administración
Bush detalla el programa para instaurarse como nueva potencia colonial en Iraq
tras su invasión militar y ¿Qué es lo
que realmente está en juego?: los planes de EEUU para un nuevo mapa de Oriente
Medio
4. La Declaración Balfour de 2 de noviembre de 1917, es el
documento dirigido en forma de correspondencia a Lord Rothschild, representante
del Movimiento Sionista en Gran Bretaña, por Arthur James Balfour, ministro de
Asuntos Exteriores británico y en el que, en nombre de Gran Bretaña, se aprueba
el establecimiento de un "Hogar nacional judío" en Palestina.
5. Los
llamados Catorce puntos de Wilson, de enero de 1918, fue el documento
elaborado por la Administración estadounidense del presidente Woodrow Wilson
tras la Primera Guerra Mundial. Los catorce puntos promulgaban, entre otros, los
principios de autodeterminación y de no imperialismo así como la creación de la
Sociedad de Naciones para preservar la paz internacional. No obstante, al
establecerse posteriormente el sistema de mandatos que repartiría entre las
potencias europeas los territorios árabes (Conferencia de San Remo de 1920) y
del cual EEUU quedó excluido, la Administración estadounidense fue renunciando
progresivamente al contenido de los Catorce puntos para favorecer sus intereses
como potencia internacional emergente y con ambiciones de
expansión
Otros textos de
Said publicados en CSCAweb:
Delegación de CUT-BAI traslada
su solidaridad al embajador iraquí
Una delegación de la Candidatura Unitaria de
Trabajadores-Bloque Andaluz de Izquierdas (CUT-BAI), formación integrada en
Izquierda Unida, se entrevistó el lunes con el embajador de Iraq en Madrid para
trasladarle su solidaridad con el pueblo iraquí ante el previsible ataque
militar que sufrirá en próximas fechas.
La delegación desplazada a Madrid estaba
integrada por su secretario general, alcalde de Marinaleda (Sevilla) y miembro
de la Presidencia Federal de IU, Juan Manuel Sánchez Gordillo, el secretario
general del Sindicato de Obreros del Campo (SOC), Diego Cañamero, y el diputado
de IU en la Diputación Provincial de Sevilla, José Antonio Mesa.
Según informaron fuentes del CUT-BAI, el objetivo
de la entrevista no es otro que "manifestar la solidaridad con el pueblo de
Iraq en estas amargas horas en que se prepara una agresión de incalificables
consecuencias".
El Remate:
Buen
Objetivo, Mal Correo
"Manifestar la solidaridad con el pueblo de Iraq
en estas amargas horas en que se prepara una agresión de incalificables
consecuencias". He aquí un loable objetivo. Ahora bien, que en la
búsqueda de este propósito, la dirección de CUT-BAI no haya encontrado otro
medio mejor que dirigirse a la embajada del Régimen de Sadam Hussein en Madrid
para transmitir su solidaridad con el pueblo iraquí, dista de estar tan
bien.
Una cosa es no caer en absoluto en la interesada y
manipulada equiparación en esta hora entre el agresivo imperialismo
yanqui y el criminal régimen
iraquí. Aquí lo hemos dejado bien claro en multitud de ocasiones. Otra
distinta, conferirle a Sadam Hussein ni un ápice de legitimidad; ni por acción
ni omisión. Ni siquiera ahora es posible olvidar su historia de represión
sanguinaria sobre el pueblo árabe de Iraq y especialmente sobre el Kurdistan
(nación dividida y oprimida hasta extremos inconcebibles por los estados que
la dividen: Iraq, Irán, Turquia...).
La entrevista anunciada es un
gesto político. No responde a ninguna necesidad técnica ni está justificada
por ninguna contingencia diplomática. CUT-BAI no es una asociación que este
preparando un viaje solidario a Iraq y desde luego tampoco es un estado
que este intentando mediar para evitar la masacre; CUT-BAI es una organización
política. Así pues, más bien parece que la iniciativa sólo puede
explicarse por la urgencia oportunista por parte de la dirección de
CUT-BAI de encontrar algún hueco mediático desde donde singularizarse y atraer
la atención. Un acto de clara inconsciencia. Ni siquiera los dirigentes
de CUT-BAI pueden esgrimir con credibilidad que no conocen la trayectoria
opresiva del régimen iraquí. Rechazar sin ninguna reserva ni condicionante tanto
las resoluciones de la ONU como las maniobras intervencionistas en Iraq o
desear que la agresión imperialista de producirse sea derrotada con el
mayor coste militar posible no implica en modo alguno acogerse
a amnesia alguna sobre la naturaleza política del régimen iraquí; un régimen
que, además, como todos sus homólogos, nunca ha tenido gesto alguno en
relación a Andalucía.
Enlace:
Más convocatorias en Andalucía
(resto ver nº
158):
Alcalá de
Guadaira, 18 horas - Salida,
Parque Centro enfrente Casa de la Cultura
Motril: 12 horas,
Salida, Paseo
de las Explanadas
El Remate: No al chantaje antiterrorista
Tras la retransmisión televisiva de la Gala
anual de entrega de los premios Goya en la que la mayoría de los
premiados se manifestaron contra la
Guerra y la politica belicista del Gobierno Aznar volvio a rebrotar, entre
otros argumentos, la socorrida linea habitual de ataque y cobertura del
Regimen español: acusar a los actores y demás gente del cine de
inconsecuentes por no ser presuntamente tan combativos
contra ETA como contra Bush. Muchos de los personajes aludidos protestaron por
ello y tras el ultimo atentado de ETA han vinculado ambas posturas de rechazo.
Estan en su derecho. Cada cual es responsable de sus
acciones y de sus motivos.
Por nuestra parte, hemos expresado y argumentado en
las ocasiones oportunas nuestro desacuerdo con la actuación de ETA. Ahora
bien, ni por asomo consideramos ahora justificado ceder ante la presión
mediatica y política para poner en un mismo plano al imperialismo yanqui y a
ETA; sea expresamente o recurriendo al eufemismo general de la condena
antiterrorista. Ni cuantitativa ni cualitativa ni politicamente son
comparables uno y otra.
Si en general, entendemos que no se tiene ninguna
legitimidad para condenar o rechazar la acción de ETA yendo de la mano de
quienes, como PP-PSOE, niegan el derecho democrático a la autodeterminación;
en concreto ahora, en puertas de las manifestaciones del 15 y con una guerra
imperialista en perspectiva, ceder al chantaje antiterrorista nos
parece doblemente injustificado. La vinculación propuesta desde algunos
sectores reaccionarios y los posibles intentos de colar de soslayo esos
contenidos sólo pretenden diluir y disminuir la responsabilidad de
quienes, como el Gobierno Aznar, apoyan la guerra y la
represión. ¡Ya está bien!.
Nota
Informativa
Andalucía Libre y
Quadernos
Internacionales.
1. Quienes hacemos el Boletín
Andalucía Libre hemos formado parte hasta la
fecha de Quadernos
Internacionales; referencia bajo la que se
relacionaban una serie de personas y colectivos del Estado español [por
ejemplo, el Col.lectiu per una Esquerra
Alternativa de Cataluña], reconocidos por la
IV Internacional como una de sus dos secciones en el Estado español.*
2. Las personas y
colectivos articulados en Quadernos
Internacionales (QI) han celebrado los pasados
días 11 y 12 de Enero en Barcelona una Conferencia (a la que no pudimos
asistir), motivada por el proceso de debate previo al XV Congreso Mundial de
la IV Internacional. Además de esta discusión, la Conferencia ha aprobado
un Documento Político estatal y un Documento de
Perspectivas y Tareas**.
3º.
Como consecuencia de las posiciones adoptadas en esta
Conferencia, QI deja de ser una red flexible y plural de colectivos y personas
para convertirse en una organización política estatal con un análisis
compartido y una determinación común de perspectivas y tareas. De forma
resumida, el nuevo proyecto político de QI implica:
a. Construirse como organización
estatal; b. Apostar políticamente por la
configuración a medio plazo de una especie de Refundación
Comunista española a partir de un proceso de
agrupamientos en torno a la actual Corriente
Roja de IU y
C. Considerar en avanzado trance de superación las
razones políticas que en los últimos diez años provocaron
su delimitación con respecto a Izquierda
Alternativa-Espacio
Alternativo [la otra sección de la
IV Internacional en el Estado español], planteándose como tarea la
reunificación.
4º.
Es obvio que reconocemos y respetamos el
derecho democrático del resto de compañeros/as de QI para definir en común lo
que consideren más conveniente y acertado. Más aún, desde el afecto, conocemos
los eslabones y comprendemos incluso cuales han sido los caminos
que les han conducido finalmente a estas conclusiones y a modificar con
ellas lo que ha sido hasta ahora la realidad de QI. Pero
comprender, no es compartir ni mucho
menos, aprobar. Ni antes; ni ahora.
Las
resoluciones aprobadas en la Conferencia de Barcelona significan una
modificación sustancial de lo que hasta ese momento fue QI. Hasta ahora,
entendimos que el mantenimiento de nuestra participación en QI era
compatible con nuestra reflexión y nuestros objetivos nacionales ya
que, primero, cada colectivo o grupo actuaba según su criterio en su
realidad inmediata; segundo, QI (en origen el nombre de un boletín que no se
edita desde hace años) no tenia ni definiciones ni tareas ni proyectos
políticos compartidos, más allá de las que bilateralmente quisieran
asumir sus diversos integrantes. En resumen, formar parte de QI no implicaba
en el terreno nacional o estatal ninguna consecuencia practica contradictoria
con nuestros principios y criterios, limitándose, en lo que nos
afectaba, al intercambio de información, la participación en un espacio
de debate y una relación común con la IV Internacional. Ahora,
legítimamente, QI asume un proyecto político estatal y esta decisión nos
obliga a pronunciarnos al respecto.
5º.
Al objeto de evitar cualquier malentendido futuro, declaramos
aquí que quienes hacemos el Boletín ANDALUCÍA LIBRE nos consideramos a partir
de ahora fuera de QI y no mantenemos en consecuencia con QI ningún tipo de
solidaridad política ni relación organizativa particular. Nuestra única
vinculación -al igual y al mismo nivel que ya nos ocurría antes con Izquierda
Alternativa-EA- es considerarnos miembros de la misma organización
internacional. Esta coincidencia no afecta ni a nuestras diferencias políticas
evidentes ni especialmente al hecho clave y crucial -que obviamente se
sobrepone a cualesquiera otros posibles acuerdos- de que entendamos que
cualquier proyecto político de ámbito, referencia y proyección estatal
(se reconozca a si mismo expresamente como tal o no) es negativo para los
intereses y los objetivos estratégicos centrales de la izquierda andaluza; más
aún, actúa inevitablemente como un obstáculo para su construcción como
fuerza capacitada para promover la emancipación social y la liberación
nacional de Andalucía.***
Andalucía,
10 de Febrero de 2003
Sugerencias
Aún cuando la pagina aún se encuentre en su periodo
inicial de construcción, ya es posible descargar desde la Red Canciones de Gente del Pueblo. Con
este trabajo en curso se comienza a cubrir un vacio que hasta el momento
arrastraba el ciberespacio andaluz.
Este grupo musical supo llevar a las sevillanas,
fandangos y otros cantes andaluces, con expresivas letras y buenos ritmos, los
más auténticos sentimientos y la realidad del pueblo andaluz y especialmente de
la izquierda andaluza de la Transición. Aparte del goce estético, escucharlos
sigue siendo hoy no sólo un ejercicio de memoria sino tambien un acicate para
seguir luchando por la emancipación de Andalucía.
Con la debida paciencia, porque van en formato grueso,
pueden descargarse para escucharse a continuación canciones
inolvidables como Reniego, En
pie compañero, A ti
mujer, Hay que repartir la
Tierra, Rebuscaores,
Sevillanas de la Autonomia o el Romance del
Rio Espartero. Que las
disfruteis.
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