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Asunto:[BoletinAndaluciaLibre] nș 133 - Alternativa SOC - Marruecos - Gibraltar - PSA -
Fecha:Miercoles, 31 de Julio, 2002  18:30:38 (+0200)
Autor:Andalucia Libre <andalucialibre @.......es>


nș 133
 
En este Correo:
 
*Andalucía,
*El SOC anuncia el bloqueo del aeropuerto de Málaga en protesta por el 'decretazo'
*Plataforma Alternativa del SOC frente al decretazo
*El PSA rechaza que la Unión Europea firme Tratado de libre comercio con Marruecos
*Sigue la ultima crisis en el PCE-IU - Enlaces
*Opinión, Gibraltar: Las cartas sobre la mesa, Andalucía Libre
*Marruecos
*Mohamed VI, la desilusión de un país, Carla Fibla - Enlace Discurso M6
*Opinión, El ‘impasse‘ marroquí, Ignacio Álvarez-Ossorio
*Opinión, Crisis del islote Taura-Leila-Perejil, Balance de un asalto, Andalucía Libre
*Colonias Ceuta y Melilla, Gobierno español activa un plan económico especial 
*Líderes de Ceuta discrepan sobre la soberanía de Perejil
*Videos de la Crisis
*Petroleo: El “gran juego” del Sahara occidental, Ramón Aymerich
*Aviso de vacaciones y Sugerencias
*Solidaridad con Palestina, Directorio,
*Música - Memoria 
 
--oOo--
 
 
 Andalucía
El SOC anuncia el bloqueo del aeropuerto de Málaga en protesta por el 'decretazo'
EP | Sevilla Lunes, 29 de julio de 2002

El Sindicato de Obreros del Campo (SOC) acordó ayer bloquear el aeropuerto de Málaga, el de mayor volumen de viajeros durante el verano, el próximo día 12 de agosto en protesta contra el decreto de reforma del desempleo aprobado por el Gobierno central, mientras que el día 1 impedirán la actividad en varios cortijos andaluces.

Unos 150 representantes del SOC se reunieron ayer en la localidad sevillana de El Coronil para establecer el calendario de movilizaciones para el mes de agosto, cuya ejecución dependerá del resultado de la entrevista que esperan mantener la próxima semana con el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Eduardo Zaplana, según afirmó el secretario general de la organización sindical, Diego Cañamero.

El aeropuerto de Málaga se ha elegido como escenario de la movilización por ser el que cuenta con un 'mayor tráfico aéreo de toda Andalucía durante estos meses', mientras que la fecha tiene un significado simbólico al conmemorarse la muerte de Blas Infante, considerado 'padre de la patria andaluza'

Asimismo, el día 1 pretenden interrumpir el laboreo en cortijos de 'terratenientes andaluces' de familias 'emblemáticas' en las provincias de Sevilla, Córdoba y Jaén. En la actualidad en el campo andaluz la actividad se centra, principalmente, en la recogida del girasol, por lo que los sindicalistas pretenden impedir el trabajo de las segadoras a fin de 'paralizar' las labores.

El SOC pide al Gobierno central la retirada del decreto de reforma de desempleo y ha propuesto ocho medidas destinadas a 'mejorar las condiciones de la vida de los trabajadores del campo'.

Plataforma del SOC - Documento alternativo al Decretazo

Estos son los ocho puntos que hemos entregado al anterior ministro Sr. Aparicio, al Sr. Chozas y al presidente de la Junta de Andalucía el Sr. Chaves y que son la alternativa al decreto del gobierno.

  1. Doble opción. Planteamos que los jóvenes después de pasar por una Casa de Oficios que permita su formación tendrán derecho a elegir entre acogerse al subsidio contributivo o bien al subsidio agrario. Igual que los jóvenes cualquier trabajador podrá siempre optar entre el R.E.A.S. o cualquier otro régimen que al trabajador le convenga.
  2. Planteamos un mes de PER, es decir de trabajo público para todos los trabajadores en paro de Andalucía o Extremadura. Actualmente solo se dan seis o siete días al año lo que significa una cantidad ridícula de dinero para los trabajadores además de la imposibilidad de hacer proyectos que creen empleo. Este aumento de fondos para el PER posibilitaría hacer actuaciones en cooperativas, agroindustrias, construcción de naves industriales, repoblación forestal y otras tantas actuaciones que significarían el aprovechamiento de nuestros recursos naturales.
  3. Creación de comisiones locales de empleo formadas por el INEM, los ayuntamientos, los sindicatos y los empresarios para que se controlaran tanto la contratación pública como privada, así como las bajas por enfermedad previo certificado médico.
  4. Ninguna persona podrá ser expulsada del subsidio agrario por error administrativo o semejante. Las sanciones serán proporcionales a la falta cometida pero en ningún caso pueden significar la extinción de un derecho tan vital como el cobro de un subsidio por desempleo de manera indefinida.
  5. Los mayores de 52 años podrán compatibilizar el cobro del subsidio de desempleo y la realización de trabajos en el campo sin que por ello se les recorte ni una peseta en sus prestaciones.
  6. A fin de fomentar el empleo proponemos la valoración ponderada de las peonadas de tal manera que quien más peonadas declare cobrará un tanto superior del salario mínimo interprofesional además de que obligaremos a los grandes terratenientes a declarar las peonadas oculta. Nuestra propuesta sería:
    • 35 Peonadas  đ 75% SMI
    • 60          "     đ 80% SMI 
    • 85          "     đ 85% SMI 
    • 110        "     đ 90% SMI
    • 135        "     đ 95% SMI
    • 160 o más    đ 100% SMI  
  7. Los cooperativistas que no tengan tierras a su nombre ni repartan beneficios tendrán derecho a cobrar el subsidio de desempleo en el caso de estar parado al igual que cualquier otro trabajador ya que esto será una forma de incentivar el cooperativismo agrario.   
  8. Creación de un fondo de desarrollo rural de 850 mil millones de pesetas financiado por la UE, el Gobierno Central y la Junta de Andalucía a fin de invertir:
      • Reforma Agraria. Haciendo experiencia piloto en 5 o 6 puntos de Andalucía mediante el aprovechamiento de las tierras públicas o privadas que se vieran oportunas para ello.
      • Apuesta por la agricultura ecológica.
      • Deslinde de las vías pecuarias y descansaderos de Andalucía y Extremadura.
      • Desarrollo de la agroindustria mediante la creación de polígonos industriales, naves y fomento de la comercialización de los productos agrarios.
      • Repoblación forestal.
      • Creación de un banco público de tierra.
      • Inversión en nuevos regadíos así como la modernización de los actuales para aprovechar el agua existente que actualmente se despilfarra.
      • Creación de infraestructuras en nuestros pueblos y comarcas como serían viviendas de autoconstrucción y otros servicios de los que se carecen el medio rural.
      • Política Agraria teniendo en cuenta los intereses de Andalucía con criterio propio para enfrentarse a la agresividad de las grandes multinacionales.
      • Desarrollo de infraestructuras de comunicación especialmente mediante un ferrocarril rápido que comunique a las distintas zonas de Andalucía.

En la reunión de Chaves celebrada el pasado 25 de Julio a las 6 de la tarde le hemos planteado además del documento de los ocho puntos que acabas de leer, las siguientes peticiones:

    1. Que asuma este documento en su totalidad y que actúe en consecuencia.   
    2. Que no permita que las tierras públicas más de 18.000 Has. que están en manos del patrimonio del Estado del Gobierno Central no sean transferidas a Andalucía y repartidas entre jornaleros en paro y campesinos pobres. En concreto le hemos pedido la finca de "La Romana" en el término de Utrera.  
    3. Hemos pedido que en Jaén se desarrolle en su totalidad las acciones que se iban a realizar en "Cota 400" y que significaría la compra o expropiación de 3.000 Has. de tierra para el desarrollo de cultivos como el espárrago mediante cooperativas.
    4. Que se apoye los actuales asentamientos dándole un impulso mediante la inversión pública para el desarrollo de la industria agroalimentaria complementaria que permita la creación de empleo y la consolidación de estas experiencias como la de "El Humoso", "El Indiano", "Tierra y Libertad" y otra experiencias en distintas provincias de Andalucía.  
    5. Que los medios de comunicación públicos no oculten la verdad de las movilizaciones que se están realizando contra el decreto sea el sindicato que sea quien protagonice tales movilizaciones.
    6. Ley de financiación de los sindicatos para que estos gocen de los medios económicos y la independencia suficiente para ejercer sus funciones sin ningún tipo de dependencia.
 Andalucía
El PSA rechaza que la UE firme un tratado de libre comercio con Marruecos porque "sería una ruina" para la agricultura andaluza
 
Andalucía24Horas 26/07/2002 

El secretario nacional de Agricultura y Pesca del Partido Socialista de Andalucía (PSA), José Demetrio Rodríguez, rechazó que la Unión Europea firme un tratado de libre comercio con Marruecos, "ya que perjudicaría de forma importante a la agricultura almeriense, principal productora junto a otras provincias andaluzas, de frutas y hortalizas". Según explicó Rodríguez, de un informe elaborado por el Tribunal de Cuentas de la UE relativo al ejercicio 2000 se desprende que "con lo que producimos en la UE se abastece de forma total las necesidades de consumo de Europa, por lo que no está justificado que haya importaciones masivas de países terceros a la UE que perjudiquen a los productores comunitarios".

Para el secretario nacional de Agricultura del PSA, además de por la "autosuficiencia" de la UE en este sector, "rechazamos el tratado de libre comercio con Marruecos porque las condiciones de los trabajadores de allí son lamentables, ya que mientras la media que cobra un jornalero en Andalucía es de 4 euros por hora trabajada, en el país marroquí se les paga 0,45 euros por el mismo periodo de tiempo sin cotizar, por supuesto, a la Seguridad Social".

Por ello, la Secretaría nacional de Agricultura y Pesca del PSA ha propuesto que el comité ejecutivo nacional apruebe una resolución instando al grupo parlamentario mixto-PSA a que presente las iniciativas ante el Parlamento andaluz con el objetivo de defender a los productores y trabajadores directos e indirectos de la actividad económica que hay en este importante sector de frutas y hortalizas de Andalucía.

Por último, recordó que el Gobierno de Marruecos se ha negado a renovar el convenio de pesca, "un hecho que ha perjudicado gravemente al sector pesquero andaluz ante la impasibilidad del Gobierno central y de la Junta de Andalucía, llevando al desguace de numerosos barcos y al paro a una gran parte de los trabajadores del sector pesquero". "Este tema relacionado con la pesca justifica más que razonadamente que se debe estar en contra de los objetivos del Gobierno marroquí con la renovación del acuerdo de asociación, con las conversaciones iniciadas en Rabat el pasado 23 de enero de 2002", concluyó.

 Andalucía
Sigue la ultima crisis en el PCE-IU
Cambios de cerraduras - demandas judiciales - Frutos habla; Llamazares también - Lo tomas o lo dejas - Fantasmas del pasado... - Acusaciones de golpe de estado, etc etc
Para quienes tengan interés en sumergirse con detalle en la ultima y accidentada crisis del PCE-IU, a partir de lo ocurrido en su organización de Almería, que ya tratamos en nuestro numero anterior pero que continua aún produciendo abundantes crónicas periodísticas, ofrecemos a continuación una selección de enlaces ordenados cronologicamente.
 

 Andalucía
Opinión
Gibraltar: Las cartas sobre la mesa
Andalucía Libre
Peter Caruana, alcalde de
la colonia de Gibraltar
En las ultimas semanas tres hechos han venido a clarificar el momento actual del contencioso colonial de Gibraltar.
 
Primero, Jack Straw, ministro de Asuntos Exteriores británico, comparecía sorpresivamente en su Parlamento para reafirmar la voluntad del Gobierno británico de llegar a un acuerdo con el Estado español sobre Gibraltar, según la metodología conocida y con el régimen de cosoberania como propuesta de solución al conflicto. La declaración de Straw se producía en plena crisis entre Marruecos y el Estado español a cuenta del islote Leila-Perejil.
 
Segundo, Peter Hain, ministro británico para Europa, en una entrevista en EL PAÍS, aclara, en términos casi de ultimátum, que la posición británica exige que el acuerdo de cosoberania con el Estado español sea permanente y que excluya a la base militar (el 40% del territorio de la Colonia) que seguiría bajo exclusiva soberanía y control británicos, aun cuando se permitiera su uso por las FFAA españolas como cualquier otro aliado de la OTAN, es decir, como si fuera Dinamarca. Al poco, el primer ministro Blair, avala en rueda de prensa este posicionamiento.
 
Tercero, Peter Caruana -alcalde de la Colonia con el titulo de ministro-principal- anuncia su intención de convocar unilateralmente en octubre un referéndum para que los ciudadanos con estatus gibraltareño se pronuncien sobre los acuerdos hispano-britanicos. El Gobierno británico declara inmediatamente que no concede ningún valor a esa consulta.
 
De esta manera, un proceso que aparentemente aparecía bloqueado, toma nueva vida por iniciativa británica, aunque lo hace en forma harto problemática.
 
El colonialismo británico evidencia su interés por asegurar su presencia en el Peñón, alterando formalmente su regimen. El Gobierno británico quiere que el Gobierno español abandone sus títulos histórico-jurídicos, provenientes del Tratado de Utrecht, a cambio de la imagen de ver ondear en Gibraltar la bandera española junto a la británica. Desde el punto de vista del colonialismo británico, su propuesta implicaría que la cuestión de Gibraltar desaparecería de la ONU y dejaría de incordiar en la Unión Europea con el aval español, sin por ello verse afectado el régimen de privilegio de Gibraltar, los intereses británicos en la Roca y su separación institucional del resto de Andalucía. El carácter indefinido del acuerdo -sin disposiciones de revisión ni plazos de transición a la soberanía española- conferiría a la posición británica todas las ventajas de la actual situación sin ninguno de sus inconvenientes. Extremadamente significativa es la clarificación de la postura británica sobre la soberanía de la base militar -rectificando incluso declaraciones previas del embajador británico en Madrid que asumían el doble mando hispanobritánico- que ahora se explicita que sería de exclusiva titularidad británica, según el modelo chipriota. Esto supone sustraer buena parte de la extensión de la colonia al régimen de cosoberania y muestra que, incluso hoy, siguen vigentes las iniciales motivaciones militares para la ocupación británica del Peñón. Además, se desprende de ello que el dispositivo militar imperialista angloyanqui entiende que en Gibraltar ni siquiera es suficiente lo que ya disfruta en Rota y Morón, bases militares también ubicadas en territorio andaluz.
 
Caruana, por su parte, ha decidido sacar ahora a la superficie su recurso de convocar un plebiscito a la rhodesiana para mostrar que la población de la Colonia con estatus gibraltareño no está de acuerdo con el plan hispano-británico. Londres ha dicho reiteradamente que el hipotético acuerdo entre Gran Bretaña y el Estado español -formalizado como una declaración conjunta- no sería operativo hasta contar con el asentimiento de los gibraltareños. No obstante, es obvio que aparte de establecer un horizonte delimitado sobre el futuro de la Colonia, el acuerdo beneficiaría a los británicos desde su misma firma con Madrid, permitiéndoles forjar eje en la UE sin la molestia del contencioso gibraltareño. Lo que Caruana pretende con el anuncio es, primero, intentar mantener abiertas sus expectativas de acceder al régimen de la Isla de Man, ideal para mantener con plena seguridad el entramado financiero que sostiene la economía de la Colonia; segundo, condicionar el curso de la política británica y reafirmar sus pretensiones de reconvertir a la población colonial en un sujeto más y además definitorio para la resolución del conflicto. La respuesta británica a esta iniciativa -calificándola de excéntrica, ilegal, irrelevante e innecesaria- afirmando que el único plebiscito que puede valer es aquel que cuente con la autorización británica,  ha evidenciado nuevamente que los pretendidos derechos de la población colonial sólo han contado y cuentan para Londres en tanto sirvan para encubrir y facilitar los intereses británicos. Joe Bossano -líder de la oposición gibraltareña-  descubre ahora  la hipocresía británica, haciendo expresa referencia a la diferente actitud de Londres que hoy no reconoce el mismo ejercicio plebiscitario que en 1967 impulsó para dar cobertura a su continuidad colonial. 
 
Desde Andalucía sólo cabe rechazar con contundencia el proyecto hispano-británico. En otras ocasiones ya hemos advertido que para Andalucía podría ser tácticamente interesante, como expediente temporal, que Gibraltar pasara a soberanía española; esencialmente porque así se eliminaría la interferencia política y militar británica presente y futura sobre Andalucía y dejaría la tarea de emancipación nacional andaluza sólo en conflicto con el Estado español. Los términos descritos de la propuesta británica no ofrecen siquiera esas concretas ventajas y las declaraciones del Gobierno español vuelven a demostrar que, también en este asunto, el Estado español actúa contra los intereses andaluces. Obviamente, el movimiento nacionalista andaluz no puede ni reconocer ni entenderse comprometido por los pactos que puedan rubricar Londres y Madrid, ni mucho menos admitir que estos afecten en lo más mínimo los inalienables e imprescriptibles derechos de Andalucía a su plena integridad territorial. 
 
Por otra parte, lo que puedan pensar o desear los ciudadanos con estatus gibraltareño sobre la soberanía del Peñón y su futuro territorial es una cuestión simplemente irrelevante. Tan previsible es que ahora tanto llanitos como ceutíes o melillenses -como antes hongkoneses, pied-noirs o caldoches- propugnen masivamente el mantenimiento de sus respectivas situaciones coloniales como que, desde un punto de vista consecuentemente democrático y por tanto anticolonial, esa opinión no tenga el menor valor. Los derechos e intereses de esas poblaciones a tener en cuenta y a respetar, son de otra naturaleza y en absoluto pueden integrar ninguna capacidad para determinar y ni aún condicionar el futuro de soberanía de esos enclaves coloniales. Desde Andalucía podemos desear, trabajar y confiar en reintegrar a la nación andaluza a los andaluces con estatus gibraltareño, una vez eliminado el poder colonial y subrayar nuestro interés por contar con la inestimable aportación de sus peculiaridades culturales y lingüísticas como elemento de enriquecimiento de la identidad nacional andaluza pero, igualmente, hemos de advertir que no podemos ni debemos supeditar los derechos nacionales andaluces en la recuperación de nuestra integridad territorial a posiciones colonialistas irreductibles o intereses egoistas.
 
En cuanto a este ultimo aspecto de la cuestión, es interesante reseñar la contumacia -digna de mejor causa- de ERC en su actitud procolonialista en la cuestión de Gibraltar, como muestran nuevamente las ultimas declaraciones de su portavoz Joan Ridao sosteniendo la iniciativa plebiscitaria de Caruana. Parece claro que esta organización catalana manifiesta un notorio desprecio por la posición e intereses de Andalucía en este conflicto, que sólo lee en clave hispano-británica, llevándole paradójicamente a asumir posiciones del mismo tenor que el unionismo probritánico norirlandés. Resulta una sustanciosa incoherencia por parte de ERC que a los pocos días de hacer justa y valiente referencia al colonialismo español en Marruecos a cuenta de los enclaves de Ceuta y Melilla no aplique a Gibraltar y al colonialismo británico en Andalucía idénticos criterios.
 
Más información y Textos:
 
 Marruecos
TRES AÑOS DE REINADO DEL JOVEN MONARCA
Mohamed VI, la desilusión de un país
Los cambios anunciados con la entronización del joven monarca se han desvanecido
El sucesor de Hassan II ha desilusionado. El paro y la corrupción no han disminuido, mientras la pobreza no deja de crecer. Los escasos cambios efectuados durante los seis primeros meses de reinado forman parte del pasado, y lo que preocupa ahora es la inestabilidad e indecisión que existe en la cúpula del poder.
La Vanguardia - 05.00 horas - 30/07/2002
 
 
ABDELJALIL BOUNHAR/AP
Mohamed VI, a caballo, después de presidir la primera plegaria de los viernes tras su subida al trono alauí

CARLA FIBLA Servicio especial

Rabat. - ¿Qué ha cambiado en Marruecos desde el 23 de julio de 1999? La muerte del temido y autoritario Hassan II obligó a un cambio que en la persona de Mohamed VI supuso renovación. El joven rey se enfrentó al relevo de un largo periodo de casi 40 años en los que el carácter y la fuerza de su padre crearon un Estado completamente dependiente de la figura del monarca.

Como parte de la herencia, Mohamed VI recibió la sólida estructura del "majzen" (la cúpula del poder que existe en torno a la Administración real) y su entramado de personas de mayor o menor rango que luchan por mantener su lugar, a veces en detrimento del futuro del país. En Marruecos se asegura que la iniciativa de cambio que vendió el actual monarca alauí terminó a los seis meses de reinado porque éstos se redujeron a la destitución del entonces ministro de Interior, Driss Basri, a permitir el regreso de históricos líderes de la oposición como Abraham Serfaty o de la familia del socialista asesinado Ben Barka, o al pago de indemnizaciones a algunos ex detenidos políticos.

La renovación terminó en esas acciones. Durante estos tres años no se ha intentado cambiar la estructura que dirige el país. En julio de 2002 existe el mismo primer ministro (cuyo partido sólo obtuvo un 10% de los escaños en las elecciones de 1997), al que Hassan II convenció para que asegurase una transición monárquica tranquila, aunque tuviera que sacrificarse la transición democrática que, según las autoridades marroquíes, está viviendo el país actualmente. Abderraman Yusufi cumplió su papel, aceptando pasar a un segundo plano de la vida política que nadie cuestiona en el interior del país, pero que parece incomprensible para la comunidad internacional. Los ministerios de Interior, Justicia, Asuntos Islámicos, Asuntos Exteriores y Defensa dependen del monarca alauí, cumplen órdenes directas y rinden cuentas del resultado de su trabajo a la Casa Real. Este año Yusufi ha recibido críticas del entorno directo del rey, y también se le ha criticado desde su propio partido, la USFP, que ha sufrido diversas escisiones por desacuerdos importantes en la ideología y la gestión.

Y desde la sociedad civil, ya que uno de los proyectos que podría haber devuelto credibilidad política al primer ministro habría sido la prometida reforma del Código de la Familia (la Mudawana), que obliga a la mujer a ser una menor vitalicia, hoy abandonada por el Gobierno socialista tras la paralización desde el Palacio Real por la presión de los islamistas.

Tampoco ha variado el nombre y la forma de trabajar de los responsables de las principales instituciones del Ejército. El general Hosni Benslimane, al mando de la gendarmería, y Hamidou Laânigri, al de los servicios secretos, se mantienen en el poder a pesar de que forman parte de la reciente lista de personas acusadas de haber cometido crímenes contra la humanidad, realizada por la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH). Los pequeños cambios, siempre alejados de las cifras macroeconómicas que indican que uno de cada cinco marroquíes está en el paro, que no se ha logrado reducir el analfabetismo, que sólo una de cada diez personas tiene acceso a la Seguridad Social o que la pobreza no ha dejado de aumentar, suelen concentrarse en la promoción nominal de los derechos humanos.

El funcionamiento y el alcance de algunas organizaciones que intentan educar a la población para que exija sus derechos están aún en una fase embrionaria. Todo está supervisado por el poder. Incluso el activo Foro Verdad y Justicia, que intenta confeccionar un "inventario" del pasado que dé respuestas a los familiares de desaparecidos durante los años de plomo del régimen de Hassan II, fue supervisado por el secretario de Estado de Interior, próximo al monarca alauí. Al mismo tiempo, el éxodo rural a las grandes ciudades provocado por la sequía y las duras condiciones de la agricultura han provocado la expansión de las zonas pobres alrededor de los núcleos urbanos.

La unidad territorial se plantea como uno de los principales asuntos que en su discurso del trono abordará Mohamed VI. En el último año, el monarca ha viajado en dos ocasiones al Sahara Occidental, se ha creado una agencia de cooperación para desarrollar la zona, y la "marroquinidad" del territorio ha estado presente en muchos discursos oficiales. Hablar de la soberanía marroquí también es prioritario por el incidente entre España y Marruecos a raíz del islote del Perejil, que ha permitido al reino alauí situar en la agenda internacional su histórica reivindicación de los enclaves norteafricanos que pertenecen a España.

El que en otro tiempo fue llamado "rey de los pobres" ha preferido en poco tiempo perder estos calificativos. El mensual "Economie et Entreprise" publicó en junio que el patrimonio real se estima en 584 millones de euros, cifra en la que no se incluye el patrimonio inmobiliario.

El temor actual es que la experiencia de la alternancia, que se pretende consolidar con las elecciones previstas para finales de septiembre, haya estancado al país. Los interrogantes se concentran en cuál es el sentido del proceso democrático cuando ya se ha demostrado que la cúpula del poder no ha permitido el desarrollo y las reformas necesarias para que Marruecos avance.
 

 
Opinión 
El ‘impasse‘ marroquí
Ignacio Álvarez-Ossorio*
Diario Vasco, (24.07.02)
 
Alauitas: Hassan II y Mohamed VI
 
El tira y afloja hispano-marroquí en torno a la isla Perejil ha despertado la atención respecto a nuestro cercano y a la vez sumamente desconocido vecino sureño. Cuando Mohamed VI fue entronizado como rey de Marruecos hace tres años, poco después del fallecimiento de su padre Hassan II el 23 de julio de 1999, generó unas inusitadas y quizá desmesuradas esperanzas entre sus súbditos, que se apresuraron a bautizarlo como «el rey de los pobres» debido a su preocupación por los más desfavorecidos. Al mismo tiempo, sus constantes referencias a la necesidad de una reconciliación nacional tras ‘los años de plomo’, en los que los derechos humanos más elementales fueron violados de manera sistemática, dieron cuenta de su voluntad de romper con la herencia de su padre. Célebres opositores, como el dirigente izquierdista Abraham Serfaty o la familia del desaparecido Ben Barka, fueron autorizados a regresar después de varias décadas de exilio forzoso. Pero el gesto mejor recibido por la opinión pública fue la destitución del maquiavélico Driss Basri, el hasta entonces todopoderoso ministro de Interior, principal responsable de la represión. Las subsiguientes promesas de reformas en los terrenos político, económico y social hicieron que se comenzase a hablar de ‘la primavera marroquí’.
 
Tres años después de su entronización, la realidad no puede ser mas desalentadora. La mayoría de los cambios han sido meramente cosméticos y las anquilosadas estructuras del Majzen (el aparato político-administrativo de gobierno) permanecen intactas. La frustración de la población es evidente, máxime cuando muchos de los marroquíes se habían dejado seducir por este discurso reformista. En el terreno político, el gobierno de alternancia dirigido por el socialista Yusufi ha decepcionado a unos y otros por su escaso éxito a la hora de sacar adelante leyes importantes (entre otras la Reforma del Estatuto Jurídico de la Mujer o, más recientemente, la nueva Ley Electoral). Por lo que respecta a la economía, la situación se ha deteriorado de manera notable en los últimos años, a pesar de que los indicadores macroeconómicos son positivos (2,6% de inflación y 3% de déficit público): la tasa oficial de desempleo supera el 25%, mientras que más de la mitad vive bajo el nivel de la pobreza. Poco o nada se ha avanzado en la lucha contra el analfabetismo en un país en el que la mitad de la población lo es (el porcentaje entre las mujeres alcanza al 70%). Además, las diferencias entre las áreas rurales y urbanas son todavía abismales, como lo prueba el hecho de que el 65% de los hogares rurales no dispone de agua, el 87% de electricidad y el 93% está privado de cobertura médica. Estos datos, así como las recientes sequías, explican que la emigración hacia las ciudades no haya dejado de crecer, al igual que los interminables barrios de chabolas de Casablanca, Rabat o Tánger, que se intentan ocultar con los denominados ‘muros de la vergüenza’.
 
El último Informe de Desarrollo Humano publicado por el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) sitúa a Marruecos en el puesto 112 del mundo en cuanto a su desarrollo, muy por detrás del resto de los países árabes y sólo por delante de un puñado de países africanos y asiáticos sumidos en conflictos bélicos. No nos ha de extrañar que una proporción elevada de la población marroquí (un 70% según las últimas encuestas) desee emigrar a la Unión Europea. Esta circunstancia no se explica únicamente aludiendo a la situación económica, sino también a la presión política y social. El desempleo azota especialmente a los más jóvenes: un tercio de los 30 millones de marroquíes tiene menos de 15 años y la mitad de la población está por debajo de los 25 años.
 
En los tres años de su reinado, Mohamed VI ha permitido la aparición de diversas publicaciones críticas siempre que respeten unas normas elementales, entre ellas que sus ataques vayan dirigidos exclusivamente contra el gobierno pero no afecten a la familia real. Así, han aparecido los francófonos Le Journal y Demain, pero también medios árabes como el semanario al-Shahifa y el diario al-Ahdaz al-Magrebiya, que se han erigido en portavoces de una sociedad civil deseosa de algo más que retórica. Estas publicaciones se han permitido atacar a algunas de las más importantes figuras políticas, como el primer ministro Yusufi o el ministro de Asuntos Exteriores Benaïssa, uno de ‘los ministros de soberanía’ designados directamente por el monarca (al igual que los titulares de Interior, Defensa, Asuntos Religiosos y Justicia). Le Journal ha llegado allá donde muy pocos se han atrevido, al exigir la modificación de la Constitución para limitar los poderes del monarca. Como era de esperar, esta transgresión le valió el secuestro de varias ediciones y finalmente el cierre de la publicación.
 
Sin duda el mayor éxito de Mohamed VI en su breve reinado ha sido el apoyo que Estados Unidos y Francia, dos de sus aliados más fieles, han prestado a sus tesis para resolver la espinosa cuestión del Sahara. La denominada ‘tercera vía’, promovida por Palacio, se basa en el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre la antigua colonia española a cambio de la concesión de una amplia autonomía. De esta manera se evitaría el referéndum planteado en su día por las Naciones Unidas y se reconocería la política marroquí de hechos consumados basada en la ocupación de la mayor parte del territorio saharaui.
 
Probablemente las elecciones legislativas convocadas para septiembre de este año no ayuden a Marruecos a salir del ‘impasse’ en el que se encuentra, ya que el Parlamento ha demostrado en el curso de la última legislatura su incapacidad para zafarse de la asfixiante presión de Palacio. Las pasadas experiencias nos llevan a pensar que las elecciones no serán precisamente ‘transparentes’, tal y como se ha comprometido el Gobierno marroquí, y sus resultados serán cocinados como en citas anteriores. A esta circunstancia ha de sumarse que el movimiento islamista Justicia y Caridad, probablemente el que goza de mayor respaldo, no concurrirá a las elecciones, ya que ni tan siquiera está legalizado. Este grupo, que pretende una conquista pacífica del poder, posee una amplia red de servicios sociales, sanitarios y educativos para ayudar a la población necesitada. La popularidad de la que goza el movimiento del jeque Yasin se debe a que llega allá donde el Estado es incapaz de llegar, especialmente a los sectores más afectados por la pobreza y la miseria. La negativa a legalizar este movimiento se justifica aludiendo al caso argelino, donde el triunfo en las urnas del Frente Islámico de Salvación motivó la interrupción del proceso electoral por el Ejército y la posterior guerra civil.
 
La herencia de Hassan II a su hijo fue en cierta medida una herencia envenenada. Tres años después de su muerte, los cambios han sido más formales que de fondo, las estructuras del Majzen permanecen inalterables y la esperada primavera marroquí no acaba de florecer. Probablemente el episodio de la ocupación de la isla Perejil tenga mucho que ver con la necesidad de cohesionar a una población desmotivada y hastiada por la lentitud agónica de los cambios. Esta huida hacia adelante puede ser peligrosa, ya que podría instaurar una dinámica de conflicto más que de consenso en las relaciones entre dos vecinos con unos intereses comunes. En este sentido, no sería excesivamente difícil que en los próximos años la cuestión de Ceuta y Melilla retornara al primer plano de la escena política marroquí. Tres años después de la muerte de Hassan II, los cambios han sido más formales que de fondo
 
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*PROFESOR DE ESTUDIOS ÁRABES E ISLÁMICOS EN LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE Y COLABORADOR DE BAKEAZ
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Opinión:
Crisis del islote Taura-Leila-Perejil
Balance de un asalto
Andalucía Libre
 
 
"Glorioso" ejercito español nuevamente en acción,
en pos de su modelo,
El Gobierno español apostó por la exhibición de musculatura militar frente a la iniciativa marroquí y al menos en lo coyuntural y cara a la mayoría de la opinión publica española, ganó. Consiguió comprimir el espacio temporal de la crisis y alterar los planes del Majzen.
 
Una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas, oportunamente difundida tras el final de la crisis, dice que el 75,6% de la población del Estado español apoyó el desembarco y desalojo de los soldados marroquíes del islote. Sólo hay que recordar el rostro exultante de los mandos militares españoles en televisión al ser entrevistados para valorar el alcance simbólico y político del operativo como muestra propagandística de lo que es capaz el nuevo ejercito profesional español. (Por cierto,  aunque sea a posteriorí, cabe referir que este hecho evidencia lo incorrecto del análisis y demandas, de lo que fue en su día el movimiento de insumisión y en particular del MOC). De otra parte, filtraciones desde el Gobierno acreditan que si se hubieran producido bajas españolas o incluso marroquíes en la invasión, previsiblemente se habrían producido dimisiones en cadena e incluso una crisis de Gobierno con convocatoria de elecciones. Sentado el precedente y convenientemente intoxicada la opinión pública, no es seguro que otro episodio similar conllevara esas desagradables consecuencias para el Gobierno de turno responsable de la acción, salvo escalada posterior.
 
El Gobierno español intervino militarmente con el objetivo de dejar clara su posición ante los casos de las colonias españolas de Ceuta y Melilla. Previamente a la instalación marroquí en Leila-Tura-Perejil, aunque con nula repercusión publica, ya se habían desarrollado maniobras anfibias en aguas territoriales marroquíes inmediatas al enclave colonial español del Peñón de Alhucemas. No es de extrañar la satisfacción reinante entre las poblaciones coloniales de los Presidios ante la reacción española. El Gobierno español actuó además en el momento justo antes de que las discretas gestiones de Francia -primer protector del Majzen desde la independencia- afectaran sensiblemente el apoyo formal obtenido en la UE y en la OTAN. La ocupación, frente al hecho consumado marroquí concitó además manifestaciones favorables de Argelia y del Frente Polisario que, nuevamente, priorizaron su conflicto con el Majzen a la más elemental solidaridad árabe o anticolonial.
 
A partir del éxito de la demostración de fuerza, la prioridad del Gobierno español era desalojar el islote antes de que pudieran generarse desarrollos imprevistos -tanto desde el Majzen como desde el pueblo marroquí-  y hacerlo con garantías de que no se producía una nueva presencia militar marroquí en el peñasco. La intervención de EEUU vino a facilitarle esa salida a través del comunicado publico de Colin Powel, secretario de Estado yanqui. Teniendo en cuenta la presencia política y militar de los Estados Unidos en la zona, sus relaciones con ambos regímenes -español y marroquí- y el peso político específico del Estado español, no es nada singular que se produjera esta intermediación, necesaria ante todo para ofrecer una resolución procedimental del conflicto coyuntural que permitiera salvar la cara al Majzen.
 
El PSOE y el Grupo Prisa (EL PAÍS, SER, CNN+ , etc) apoyaron la intervención militar, aunque luego por razones de protección electoral han intentado disminuir sus efectos y restarle meritos al Gobierno del PP, pronunciándose vigorosamente a favor de la necesidad de una normalización con Marruecos. Desde el PSOE se ha propuesto sustituir el apoyo actual español a las posiciones del Frente Polisario en el conflicto del Sahara -reclamación de la validez y actualidad del proceso a culminar en un referéndum de autodeterminación- por la aceptación de la Tercera Via o Acuerdo Marco; es decir, mantenimiento del Sahara bajo soberanía marroquí con una autonomía otorgada por el Majzen. Sucesivas declaraciones de Zapatero, Solé Turá, Marín etc han venido a consolidar un posicionamiento que ya se apuntaba con anterioridad a la crisis del Perejil y que deja el patrocinio político del Polisario en las manos preferentes del Gobierno del PP. También han criticado -con sumo cinismo- que el Gobierno español no fuera capaz de mantener el conflicto en un marco bilateral estricto, haciendo referencia al papel de avalista e intermediario de EEUU.
 
El PCE-IU, por su parte, ha intentado en lo posible tapar su descrédito tras su alineamiento en términos de unión sagrada con el Gobierno del PP firmando la resolución de apoyo aprobada en el Parlamento español horas antes de la ocupación. No sin soportar algún episodio chusco como la contradicción entre su rechazo estatal al desembarco y el simultaneo apoyo expreso a la acción militar española por parte del coordinador de su sucursal andaluza, Diego Valderas -ver video en ANDALUCÍA LIBRE nș 131- al que evidentemente no le llegó a tiempo la nueva consigna y entendió que lo coherente al voto de su formación en Madrid era sumarse al ardor guerrero español. En la practica, el PCE-IU se ha movido muy cerca de los limites en los que suele hacerlo -con las lógicas especificidades- su homologo marroquí, el PPS. Así lo muestra la tribuna publicada en EL MUNDO por su portavoz parlamentario Felipe Alcaraz, en la que reitera su advertencia de que los hechos y sus consecuencias no pueden afectar "la innegociable posición española sobre el Sahara, Ceuta y Melilla", con lo que evidencia que relaciona y pone políticamente al mismo nivel y en el mismo plano, cuestiones que, en principio, deberían ser consideradas distintas, como el sostén a la posición del Frente Polisario en el conflicto saharaui y el posicionamiento más reaccionario y ultracolonialista que cabe en relación al contencioso de los Presidios coloniales españoles en Marruecos.
 
Ciertamente, la acción española más allá del corto plazo implica riesgos e interrogantes. Hay que tener siempre presente que el imperialismo español en la región transita desde hace casi cuarenta años entre su absurda e irracional defensa de la permanencia colonial en los Presidios -que sólo le causa problemas y rémoras para ampliar su presencia neo-colonial en Marruecos y que además es económicamente costoso- y que sostiene por razones internas derivadas del papel de Ceuta y Melilla como símbolos ideológicos del españolismo contemporáneo y de otra parte, su compromiso -compartido con EEUU, Francia e incluso también Argelia y el Polisario- en no poner en riesgo la continuidad del dominio de la Monarquía en Marruecos. Esta ventana de actuación restringida -compartida por PP y PSOE- limita lógicamente su capacidad de maniobra, al menos en tanto se mantengan ambos pilares. Aunque, como suele decirse, no tiene sentido echarle en cara a la gallina que tenga pico, plumas y ponga huevos; el imperialismo español es como es. Dado que el conflicto saharaui se ha prorrogado seis meses más -y además resultaría problemático al Gobierno español del PP proceder a un cambio de posición pública que no viniera previamente precedido por un aval exterior en forma de resoluciones de la ONU- organizaciones agrarias andaluzas ya han advertido -veremos si son capaces de mantenerlo- que no están dispuestas a tolerar que nuevamente se intente buscar en aspectos económicos que afectan crucialmente a la economía andaluza los espacios con los que aplacar las presiones marroquies.
 
Aunque la ministra Palacio iniciara su comparecencia parlamentaria en Madrid rindiendo formal tributo al proceso de apertura del régimen marroquí, ello no obsta para que el balance final de la crisis haya sumado desde el punto de vista de Mohamed VI, una cuenta pendiente más a la previa lista de agravios.
 
Marroquíes en la costa frente a Leila se
dirigen a los legionarios españoles
 
En Marruecos ha funcionado el obligado consenso público, aún cuando se han publicado algunos artículos interrogándose sobre cómo se gestó la instalación militar en el islote Leila-Perejil (AS-SAHIFA AL-OUSBOUIYA, endosaba el protagonismo en el asunto al general Hosni Benslimane) e incluso cuestionándose los resultados del asunto.
 
Sin reiterar argumentos anteriormente ya expresados aquí, fue manifiesto el desconcierto del Majzen ante la imprevista respuesta militar española, los avales obtenidos y los escandalosos silencios de los aliados tradicionales de la Monarquía marroquí (regímenes ultrarreaccionarios como Arabía Saudí o los Emiratos esperaron a la retirada española para hacer publica su solidaridad con el Majzen). 
 
Aparte declaraciones grandilocuentes, el ministro Benaissa perdió su escaso crédito -en el caso de que le quedara alguno- cuando -con los españoles todavía en Leila- primero dio repetidas garantías en entrevistas radiofónicas -como la que concedió a la cadena SER- de que los militares marroquíes no volverían al islote para facilitar así la retirada española para luego, en Paris, desdecirse y retomar la retórica belicosa. El Gobierno marroquí -incluido el premier Yussuffi- se mantuvo como convidado de piedra a lo largo de toda la crisis.
 
Tuvo que salir a primer plano el propio rey Mohamed VI -demostrando quien manda y decide realmente en Marruecos y manifestando así la esencial continuidad con los tiempos de su padre- conversando en cuatro ocasiones con Colin Powel -como destacaba el oficial Le Matin- para obtener una salida, que implicaba reconocer desde Marruecos el retorno al status-quo ante según la interpretación española y además restringía exclusivamente a la propia persona del rey la credibilidad como interlocutor valido, tanto por parte de Washington como de Madrid. La propia intervención de EEUU tuvo un claro tinte protector frente a un socio débil en aprietos; especialmente necesario no sólo por la estratégica región en la que está ubicado sino también por la previsión de su utilidad como aliado dentro de la nación árabe en una próxima agresión imperialista contra Irak. 
 
Luego, la escenificación posterior en Rabat del acuerdo obtenido, al margen de los desplantes a la ministra Palacio, tampoco obtuvo para el Majzen rédito alguno porque mientras Benaissa intentaba hacer de ese encuentro inicio de una negociación global hispano-marroquí, el Gobierno español del PP se iba de la crisis sin admitir haber tratado nada más que del restablecimiento, desde su punto de vista, de la situación en el islote; posponiendo hasta septiembre cualquier dialogo de fondo. Además, antes de partir a Marruecos -por si fuera poco- la ministra y el Gobierno español ya declararon públicamente que ni iban a cambiar de postura sobre el Sahara ni estaban dispuestos siquiera a permitir que se abordara de ninguna manera la cuestión de las colonias de Ceuta y Melilla, de españolidad indiscutible para el imperialismo español.
 
A esto hay que sumarle que las protestas por la intervención española -aparte de las espontáneas de los vecinos de las aldeas marroquíes inmediatas al islote- fueron convocadas por asociaciones sociales de la izquierda marroquí como la AMDH, que impidieron con su rápida reacción y capacidad de iniciativa que la reacción marroquí pudiera ser capitalizada por los islamistas o por los partidos del Majzen. Estos últimos, desorientados por lo imprevisto e inopinado de la operación majzeniana, hubieron de limitarse prácticamente a reproducir comunicados y artículos de condena en sus subvencionados órganos de prensa. A este respecto destaca el énfasis que desde la AMDH se dio en esas concentraciones al pronunciamiento del PCE-IU contra la acción militar española una vez producida que, obviamente y al margen del real comportamiento de esta formación española, buscaba ante todo evitar una deriva chauvinista marroquí y buscar en la otra orilla referentes afines; loable empeño en lo que de menos importa es que tomara como percha a una fuerza como el PCE-IU que notoriamente no estaba a la altura de lo requerido.
 
Súmese a esto el desarrollo insatisfactorio -aunque no irreversible- de la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU para las pretensiones del Majzen en relación al Sahara y se comprenderá que Mohamed VI no tenía más remedio -sobre todo teniendo en cuenta el paralelo desarrollo de la cuestión de Gibraltar- que sacar a relucir en su discurso del Trono con contundencia la reivindicación marroquí de la devolución de las colonias españolas de Ceuta y Melilla.
 
En septiembre están convocadas elecciones generales en Marruecos. Al margen de los ya previamente restrictivos márgenes que sitúan la Constitución otorgada marroquí -con sus conocidos temas tabú-, el código de prensa regresivamente reformado o la ley electoral, el que estas elecciones se celebren y que además sean las primeras sin fraude generalizado o por el contrario se mantenga la pauta tradicional de manipulación, es una cuestión sumamente importante para el futuro desarrollo de la situación.
 
En lo que toca a Ceuta y Melilla, la Monarquía marroquí desde la independencia nunca ha pretendido seriamente su recuperación. Siempre ha eludido una confrontación directa en este tema, quizá por temor ante el riesgo de desatar dinámicas incontroladas que pudieran volverse contra el mismo regimen. Por no hacer, el Majzen ni siquiera ha formalizado la cuestión en la ONU, donde se limitó en enero de 1975 a proponer su inclusión en la lista de Territorios No Autónomos a descolonizar para luego, en agosto del mismo año -una vez en vía de obtener el acuerdo sobre el Sahara- dejarlo dormitar, pese a contar entonces con fuertes expectativas de exito. Los pronunciamientos favorables obtenidos por Marruecos en la Liga Árabe, la OCI, OUA o el MPNA o los formales recordatorios marroquíes en cada Asamblea General  de Naciones Unidas no compensan esta carencia heredada, más aún si se tiene en cuenta la cerrazón española a cualquier dialogo bilateral al respecto. Aparte, aunque sea obvio, el Norte no es el extremo Sur; Ceuta y Melilla no son el Sahara; 2002 no es 1976 y Mohamed VI no es Hassan II. Los enclaves coloniales españoles del Norte parasitan Marruecos ciertamente y en una proporción amplísima, aunque por su propia naturaleza difícilmente cuantificable, pero la red de beneficiarios marroquíes de esta situación y sobre todo la cantidad de marroquíes que sobreviven con las migajas que se desprenden de esta relación parasitaria son muy significativos. ¿Puede un régimen manifiestamente corrupto, dependiente, neo-colonial e incompetente como la Monarquía marroquí intervenir sobre esos engranajes -que le tocan además tan de cerca- sin verse afectado por ello?. Recurrir a futuribles como el superpuerto tangerino o las zonas francas no solucionan las necesidades cotidianas. ¿Hasta que punto promover una movilización social en el Norte marroquí contra lo que significan e implican los enclaves coloniales españoles es compatible con las propias bases sociales, económicas y políticas del Majzen?. 
 
Aparte de todos estos interrogantes que irán progresivamente despejándose, desde Andalucía y especialmente desde su izquierda nacionalista nos compete declarar con contundencia que Ceuta, Melilla y demás enclaves son hechos coloniales cuyo destino legitimo es su devolución a Marruecos. Seguro que en los próximos tiempos habrá repetidas ocasiones para manifestarlo frente al repulsivo colonialismo españolista.
Protesta marroquí frente a Leila
Ver análisis anteriores en ANDALUCÍA LIBRE nș 130 y nș 131, en Archivo de Boletines,  o también Documentos: Archivo de Documentos - Colonias
 
 
  Colonias de Ceuta y Melilla
El Gobierno español activa un plan económico especial para Ceuta y Melilla
Logró 'luz verde' el viernes, sin hacerlo público, a un proyecto para que no dependan de Marruecos
 
Juan Carlos I y Mohamed VI lloran por Hassan II (1999)

CARLOS SEGOVIA

MADRID.- El Gobierno ha decidido poner en marcha, en cualquier caso, un plan para evitar que Marruecos pueda estrangular la economía de Ceuta y Melilla, por si las relaciones vuelven a empeorar en el futuro. El vicepresidente segundo, Rodrigo Rato, presentó el pasado viernes un informe sobre la actual situación de las relaciones económicas con Marruecos y la fuerte situación de dependencia del país vecino en que se encuentran Ceuta y Melilla. Según los datos presentados, de carácter confidencial, «más del 50% del comercio de Ceuta y Melilla está destinado a residentes de Marruecos para consumo en territorio marroquí». Sólo en Ceuta, se estima que el beneficio económico que produce Marruecos anualmente supera los 600 millones de euros (100.000 millones de pesetas). Por tanto, si el Gobierno marroquí tomara en el futuro la decisión de restringir el acceso o incluso bloquear su frontera con Ceuta y Melilla, la economía de ambas ciudades se encontraría estrangulada. Fuentes del Ministerio de Economía resaltan que el reino alauí también tendría un problema en caso de «cierre de la verja», porque «el desarrollo económico de la zona norte de Marruecos también sufriría». Pero el Gobierno ha decidido prever todos los escenarios y -aunque no fue comunicado públicamente- dió luz verde a Rato para que ponga en marcha todos los puntos del plan. El delegado del Gobierno en Ceuta, Luis Vicente Moro, declaró el pasado jueves que es necesario «un modelo económico alternativo al comercio tradicional con Marruecos». El informe implica medidas en distintos capítulos, aunque no están cuantificadas, porque, según las fuentes consultadas en el Ministerio de Economía, «se trata avanzar en una serie de direcciones que se irán concretando». De momento, las autoridades españolas consideran que, a pesar del conflicto, se ha mantenido cierta normalidad comercial en Ceuta y Melilla con Marruecos. Pero el Gobierno ceutí sí ha constatado, sin embargo, un descenso en los primeros meses del año en el comercio transfronterizo.

Se potenciará la inversión pública del Estado en Ceuta y Melilla con desarrollo de infraestructuras. Ya estaba previsto actuar en la zona portuaria, pero, tras las últimas tensiones con Marruecos, el Gobierno ha decidido «la necesidad de acelerar los proyectos». El espacio aéreo que proporciona Perejil podría, curiosamente, tener su importancia para un hipotético aeropuerto futuro de Ceuta.

Impuestos e inversiones.

El Gobierno no sólo acelerará la negociación con los gobiernos autónomos para actualizar su encaje en el nuevo modelo de financiación autonómica, sino que reconoce la necesidad de «mejorar el régimen fiscal». El objetivo es facilitar con estímulos fiscales que haya cada vez más empresas que se establezcan en las dos plazas norteafricanas. «Es preciso potenciar a Ceuta y Melilla como polos de atracción de inversiones», sostienen los autores del informe. El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), tiene previsto mantener un encuentro el próximo martes en Madrid con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, para ir concretando soluciones. El responsable del Ejecutivo ceutí solicitará expresamente la cesión de los rendimientos de los impuestos de sociedades, donaciones y sobre el juego, entre otras medidas.

El secretario de Estado de Comercio y Turismo, Juan Costa, se desplazó el pasado lunes a Ceuta dentro de la movilización del Gobierno para tranquilizar a la población. Y destacó entre las posibilidades de desarrollo potenciar la actividad turística.El plan prevé acelerar la reforma del parador nacional en Ceuta, una vez que acaba de ser inaugurado el de Melilla, según las fuentes gubernamentales consultadas. Según el informe, Marruecos es el primer destino turístico de los ciudadanos españoles fuera de la Unión Europea, aunque se han producido un 25% de cancelaciones por la crisis. El Gobierno prevé potenciar que Ceuta y Melilla sean más tenidas en cuenta a en el itinerario vacacional de los españoles.

Gobierno español triplica la oferta de financiación a Ceuta y Melilla
EL PAÍS| Madrid  

Los presidentes de Ceuta y de Melilla, Juan Vivas y Juan José Imbroda, respectivamente, mostraron ayer su satisfacción con la oferta recibida por el Ministerio de Hacienda para la financiación de ambas ciudades autónomas en el futuro. Ambos presidentes debatieron con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, la aportación del Estado a estas dos ciudades y aseguraron que, en términos porcentuales, la nueva oferta triplica sus ingresos anteriores. 'Incluyendo el Fondo de Compensación Interterritorial y las fuentes de financiación que afectan a la construcción de viviendas de promoción pública mediante concierto con el Ministerio de Fomento, podemos hablar del orden de 54 millones de euros (9.000 millones de pesetas) de anualidad para cada ciudad', destacó Vivas.  Los dos dirigentes señalaron también que desde el Ejecutivo se les apoya para potenciar la creación de nuevo empleo con una bonificación del 50% de los impuestos relacionados con empresas, para que esto pueda revertir en puestos de trabajo. Tanto Vivas como Imbroda destacaron que el encuentro había significado un avance para ambas ciudades en el sentido de mejorar el arraigo de la población y garantizar la suficiencia financiera tanto de Ceuta y como de Melilla. [Entre las propuestas tambien se plantea el posible incremento de la prima por residencia a los funcionarios, hasta elevarla al 100% del sueldo, es decir, doblar los ingresos en relación a lo que se cobraría en la peninsula].

Imbroda coincidió en la 'impresión satisfactoria' de la reunión. Según explicó, se trataron medidas relativas a los incentivos para incrementar la actividad económica de Ceuta y Melilla.En cuanto al Régimen Fiscal Especial, el presidente de Melilla señaló que se estudiaron las medidas presupuestarias, en las que se solicita la subvención al transporte que ya tienen Baleares o Canarias.

Apoyo 'firme e impecable'

Ambos presidentes agradecieron la 'firme e impecable' postura que ha mantenido el Gobierno 'en todo momento' durante la crisis con Marruecos y abogaron por que las relaciones con el país vecino sean 'buenas y fluidas'. Imbroda, de Unión del Pueblo Melillense (UPM), aseguró que la ciudad de Melilla ha 'encontrado el calor y apoyo del Ejecutivo, de la totalidad de la sociedad española y de los partidos políticos'. El presidente ceutí, Juan Vivas (PP), destacó también la 'sensación de confianza y seguridad' que ha tenido Ceuta gracias a la respuesta 'firme, inteligente y prudente' del Gobierno en este contencioso. No obstante, reconoció que esta situación pone de manifiesto que 'hay algunas cuestiones que hay que resolver de cara a la estabilidad económica de estas dos ciudades'. Respecto a las reivindicaciones de Marruecos por las ciudades de Ceuta y Melilla, Imbroda señaló que 'son periódicas' y que no le preocupan en absoluto. Para Imbroda, habría sido alarmante otra reacción de España, pero 'las cosas están clarísimas'. 'Tenemos argumentos políticos, históricos y administrativos tan abrumadores como cualquier otra ciudad española', añadió.

Líderes de Ceuta discrepan sobre la soberanía de Perejil
La Vanguardia - 10.32 horas - 21/07/2002
 
Mohamed Ali (a la izquierda) se enfrenta ante
la prensa con Abselan Hamadi (a la derecha)

La escena, en un hotel de Ceuta, la protagonizaron dos dirigentes musulmanes ante una treintena de periodistas. Uno de los contendientes era Mohamed Ali, presidente de la Comunidad Musulmana de Ceuta; el otro, Abdeslam Hamadi, dirigente de la federación de asociaciones de vecinos y miembro de la asociación Bujari. El primero, muy minoritario y pro marroquí, rechazó la toma de Perejil por tropas españolas. El segundo, pro español y antimarroquí, aplaudió la actuación del Ejército.Es difícil encontrar en tan poco espacio una representación tan real de la sociedad ceutí del momento. Mohamed Ali, declarado oficialmente persona non grata por la asamblea de la ciudad, leyó un comunicado en el que calificó la toma de Perejil como una "flagrante agresión a la integridad territorial de Marruecos". Ceuta y Melilla son -dijo- ciudades marroquíes ocupadas por España. En su opinión, los musulmanes son tratados a puntapiés por el Gobierno español. Entró luego en escena Hamadi para negar que Ali represente a los musulmanes ceutíes y lo acusó de ser un impostor a sueldo de Marruecos. "Los musulmanes de esta ciudad estamos unidos bajo la bandera española", señaló. El presidente de la asociación Al Kadi Ayyad, Mohamed Stitu, dice que Perejil es de Marruecos y para Ceuta y Melilla preferiría la doble dependencia. - J. BEJARANO

 Diferencias entre marroquies de Ceuta

    
El “gran juego” del Sahara occidental 
Distintas petroleras han firmado acuerdos exclusivos con el Polisario y con Marruecos 
Ramón Aymerich - La Vanguardia - 28/07/2002
 
 
Reparto de zonas de exploración petrolifera
 
El Frente Polisario ha cerrado un acuerdo exclusivo para la explotación de gas y petróleo en aguas del Sahara occidental con la compañía australiana basada en Londres Fusion Oil & Gas PLC. El acuerdo entra directamente en conflicto con la licencia exclusiva de exploración concedida en febrero a la francesa TotalFinaElf y a la americana KerryMcGee por el reino de Marruecos, que reclama la soberanía de los territorios que integran la vieja colonia española. En el trasfondo de este pequeño “gran juego” sobre el Sahara occidental está la urgente necesidad de las compañías petroleras para hacer acopio de reservas en un periodo de inestabilidad en el que la exploración en aguas profundas adquiere creciente importancia.
 
Nuestro único interés es el de asesorar a la RASD a elaborar una buena política de gestión de recursos energéticos”, explica Jonathan Taylor, uno de los fundadores de Fusion Oil & Gas PLC para justificar su sorprendente acuerdo con el Polisario. En realidad, según fuentes del sector, esta compañía nacida hace cinco años en Perth, ha aprovechado la crítica situación de la zona para hacerse un hueco entre los grandes. La Fusion Oil llega al Sahara tras haber prospectado con éxito en aguas de Mauritania y de toda el África occidental, convertida ya en una de las áreas de reservas estratégicas del mundo.
 
Lo que ocurre es que el sector privado está necesitado de nuevas reservas en un escenario internacional dominado básicamente por Oriente Medio –explica Mariano Marzo, catedrático de Recursos Energéticos de la facultad de Geología de la Universitat de Barcelona–. En este acopio de reservas juega una creciente importancia la exploración en aguas profundas, que es más cara y exige inversiones más elevadas.”
 
Se considera exploración en aguas profundas la que se realiza en la zona comprendida entre los 500 y los 3.000 metros de profundidad. Su peso es casi marginal en el conjunto de las reservas mundiales, en torno al 3-4% del total y tiene un difícil retorno de la inversión. Como ejemplo: poner en el mercado un barril de crudo extraído en Arabia Saudí cuesta un dólar; hacer lo mismo con un crudo extraído en aguas profundas cuesta once dólares. ¿Porqué entonces tanto interés? “Porque el 80% de las reservas están en manos de empresas públicas, y sólo el 20% restante, en manos del sector privado –dice Marzo–. Las empresas privadas necesitan reponer reservas a toda velocidad, demostrar a sus accionistas que están en punta de exploración. En el panorama mundial de reservas de hidrocarburos, las que se encuentran a gran profundidad son las menos conocidas.”
 
Su localización tendrá, además, importantes efectos desde el punto de vista de la geopolítica y promete complicar todavía más si cabe la resolución del conflicto saharaui. El Movimiento de Países no Alineados ha mostrado su preocupación por la “irrupción” del gas y del petróleo en el conflicto del Sahara occidental. Se da el caso de que el África occidental es, junto a Brasil y el Mediterráneo egipcio, la zona más prometedora en materia de exploración profunda.
 
Existe, además, un problema añadido. Las exploraciones que se vienen realizando se alejan cada vez más de la costa, de las 200 millas. Más allá son aguas internacionales que la ONU definió en 1982 como patrimonio de la humanidad. “A medida que la demanda de gas se acelere y llegue a su techo, la presión para explorar en aguas profundas aumentará –explica Marzo–. La comunidad internacional deberá entonces afrontar el problema de saber a quien pertenecen los beneficios de esas extracciones.”
 
Hay que añadir finalmente que Repsol está prospectando frente a las costas de Fuerteventura, en un área de 6.160 kilómetros cuadrados y a una profundidad de 1.000-1.500 metros. Repsol no ha mostrado hasta ahora interés alguno por explorar en aguas del Sahara occidental, tanto por razones técnicas –carece de la tecnología necesaria para hacerlo– como por el deterioro de las relaciones entre España y Marruecos.
 
NOTA:
Los últimos acontecimientos en relación a la cuestión de Sahara y el interés por difundir este numero antes del periodo de vacaciones, nos aconsejan posponer hasta nuestro próximo numero la publicación del prometido comentario de análisis sobre el Sahara, que esperamos actualizar en estos días. Gracias por vuestra comprensión.
 
Aviso y Sugerencias
 
Andalucía Libre nos tomamos un descanso veraniego. No nos colapséis el correo. Pronto volveremos a la brecha.
Por cierto, tanto para andaluces como foráneos, si se esta pensando en un viaje por nuestro país conviene acudir a Andalucía.org, donde en sus versiones en castellano, francés, inglés y alemán, pueden encontrarse interesantes indicaciones. 
 
Dada la época, os ofrecemos un revoltijo de variopintas paginas andaluzas por donde navegar, perderse o saltar a lo saltamontes, sea en la hora de la siesta si la calor os despierta (y tenéis tarifa plana) o en la noche profunda en busca del fresquito o cuando os apetezca. Como muchas de ellas son nacionalistas, puede comprobarse de primera mano como está y como anda el patio. Aprovechamos la ocasión para aclarar que no tenemos relación con quienes comparten nuestro nombre y figuran en la Red como Gueb Andaluza-100% andaluza Andalucía Libre.(Un saludo). Por lo demás, si hay problemas o hay más ganar de navegar, siempre esta ahí Andalucía Viva, el Directorio de Andalucía en la Red; a quienes, por cierto, también procede felicitar por las miles de visitas recientemente computadas. Un saludo.
MúsicaCanto de los Partisanos
Sobre los 139 acusados caían más de 30 siglos de prision. (...)
Salieron de la sala entonando una canción revolucionaria árabe cuya música era la del Canto de los Partisanos"
Gilles Perrault, Nuestro amigo el Rey, Plaza&Janes, Barcelona, 1991, pag. 257
Proceso de Casablanca a militantes de la izquierda revolucionaria marroquí, Enero-Febrero 1977
 
 
Publicidad del Servidor E-Listas:




















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[Adjunto no mostrado: CP Le Chant des Partisans-Himno Guerrillero.mid (audio/mid) ]

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