Inicio > Mis eListas > andalucialibre > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 151 al 180 
AsuntoAutor
nş 158 - Andalucía Andaluci
nş 159 - No a la G Andaluci
nş 160 - Andalucía Andaluci
nş 161 - La Guerra Andaluci
nş 162 - Euskadi - Andaluci
nş 163 - Andalucía Andaluci
nş 164 - Andaluces Andaluci
nş 165 - Ya pasó e Andaluci
nş 166 - Los Cient Andaluci
nş 167 - Acciones Andaluci
nş 168 -Tambores d Andaluci
nş 169 - Movilizac Andaluci
nş 170 - Vergüenza Andaluci
nş 171 - Reflexion Andaluci
nş 172 - ASESINOS Andaluci
nş 173 - Resistenc Andaluci
nş 174 - Guerra co Andaluci
nş 175 - La Nación Andaluci
nş 176 - La Guerra Andaluci
nş 177 - Estudiant Andaluci
nş 178 - Marcha a Andaluci
nş 179 - La Guerra Andaluci
nş 180 - La Guerra Andaluci
nş 181 - La Humill Andaluci
nş 182 - Especial Andaluci
nş 183 - Andalucía Andaluci
nş 184 - ¡Viva la Andaluci
nş 185 - Paro anda Andaluci
nş 186 - Tocan Ele Andaluci
nş 187 - Sondeos - Andaluci
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
Andalucía Libre
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 210     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[BoletinAndaluciaLibre] nş 179 - La Guerra, el PSOE y la izquierda andaluza.
Fecha:Martes, 1 de Abril, 2003  22:03:18 (+0200)
Autor:Andalucia Libre <andalucialibre @.......es>


nş 179
Día 13 de la Guerra
 
En este Correo:
*La Guerra, el PSOE y la izquierda andaluza, Andalucía Libre
*ACTA DE LA REUNIÓN DE COORDINACIÓN ESTATAL CAMPAÑA CONTRA LA GUERRA, Documento,
*El Remate, Planificación Antiguerra, Andalucía Libre
*Iraq, Análisis de la situación militar - Dossier Enlaces
*Guerra contra Iraq: Comisión de DDHH de la ONU se lava las manos, Eduardo Tamayo
*Buscando Un Secretario General de la ONU íntegro, James Petras
*Una bajada de pantalones, Carlos Taibo
*Egipto, Las calles de El Cairo, Gary Leupp
*Iraq debe escribirse con q - Fotos Al Yazira
*Euskadi, Sentencia Ilegalización Batasuna.
*Solidaridad con Palestina
*Directorio, Musica de Fondo
--oOo-- 

 La Guerra, el PSOE y la izquierda andaluza.
Andalucía Libre
 
Hace unos días, en el debate sobre la Guerra en el Parlamento andaluz, el portavoz del PSOE, José Caballos, definía a esta guerra como "una guerra imperialista y colonialista". Si hace sólo unos meses, alguien de otra formación se hubiera atrevido en aquella sede a utilizar esas mismas palabras -imperialista y colonialista- no es demasiado aventurado suponer que hubiera merecido del mismo orador una surtida catarata de improperios y descalificaciones, en los que, seguramente, lo menos hiriente que le hubiera endilgado es el calificativo de arcaico. Quizá sea esta anecdótica recuperación oportunista por parte del PSOE de conceptos propios de la izquierda que durante décadas ha considerado ajenos y adversarios, una buena manera de resumir tanto el alcance de la reorientación discursiva de nuestros conocidos social-liberales patrios como de la oscilación a la izquierda del eje de gravedad del mapa social que ya ha traído consigo la guerra imperialista contra Iraq.
 
La hábil ubicación política del PSOE ante el conflicto bélico provoca estos epifenómenos. No cabe extrañarse tampoco de que -con la trayectoria capitalista e imperialista que arrastra el PSOE- durante las semanas que precedieron a la invasión, primara entre la izquierda andaluza la desconfianza ante su perseverancia en la oposición a la guerra. Constatada esta, toca analizar cuales son las razones que le han movido a adoptar esta posición y sobre todo valorar y reflejar sus limites para ayudar a combatir sus efectos.
 
Razones
 
Resulta evidente que la razón fundamental que permite al PSOE, integrar, conferir espacio y dar soporte a otras es su condición de oposición al Gobierno del PP. El PSOE no carga con las responsabilidades de ser Gobierno y puede encontrar en el rechazo al belicismo de Aznar y al alineamiento del PP con Bush un elemento de diferenciación muy necesario en relación al Gobierno de la derecha (con el que comparte el grueso de la política económica, el españolismo o la restricción de derechos democráticos) para sustentar sus aspiraciones de alternancia electoral. Es seguro que su posición -aun no siguiendo enteramente a Bush- hubiera sido bien distinta -menos visceral y militante- de haberse encontrado en esta coyuntura ocupando La Moncloa.
 
En cuanto a los parámetros generales con que el PSOE establece su doctrina internacional cabe establecer una analogía genérica con el análisis que hacia Trotsky sobre la relación entre la socialdemocracia alemana y la democracia burguesa antes de la conquista del poder por los nazis. Trotsky, polemizando con los estalinistas, que entonces definían a la socialdemocracia como "social-fascista", recordaba que si bien los socialdemócratas estaban obviamente contra cualquier ruptura anticapitalista también rechazaban un régimen fascista que por su propia naturaleza los excluía, condenándolos a la desaparición y que su esencia política los vinculaba indisolublemente a la democracia capitalista (sin que ello les impidiera asumir y defender radicales limitaciones antidemocráticas de darse el caso, pero dentro de ese marco). Trasladando el razonamiento al escenario internacional -y sobre todo, una vez periclitados los imperios coloniales clásicos, tras la descolonización- la socialdemocracia se habría identificado en general con las formas de dominación imperialista convenientemente ocultas y legitimadas tras el recurso a los organismos internacionales y el sempiterno Derecho Internacional. De ahí su incomodidad actual ante la exhibición sin hipocresías de la fuerza bruta como soporte y linea general del ejercicio imperialista que va unida a la politica de Bush, que va mucho más allá de la tolerancia ante los excesos, que han prodigado históricamente los EEUU -bombardeos, intervenciones interpuestas, invasiones en su patio trasero latinoamericano...- siempre perdonados, en tanto en cuanto han sido valorados hipócritamente como excepciones o salidas momentáneas de este curso general. El imperialismo yanqui -tanto por sus acciones como especialmente por sus justificaciones, hechas además bajo los focos de la opinión mundial- habría superado el umbral de tolerancia y digestión admisibles.
 
Teniendo su base esta argumentación, para desacartonarla y darle relieve y viveza, habría que sumarle, al menos, otros tres elementos concretos.
 
En primer lugar, constatar las intimas relaciones entre el PSOE y el imperialismo alemán, asentadas desde su resurrección y fabricación como fuerza política en el tardofranquismo y la Transición al amparo y bajo la protección de la Fundación Friedrich Ebert y el SPD y luego sostenidas incluso a través de la relación especial mantenida entre Felipe González y Helmut Khol. Una vez que Schroëder y el SPD adoptan una orientación de no seguidismo pleno a EEUU en la anunciada crisis de Iraq, estaba cantado que en esta coyuntura el PSOE no reproduciría anteriores fervores atlantistas. La posición del imperialismo francés ahonda y consolida esta tendencia.
 
Lo que nos lleva al segundo elemento, el papel central de la Unión Europea -o lo que es lo mismo, un modelo político y social articulado en torno a la hegemonía del acuerdo imperialista francoalemán- en el imaginario, la ideología y la estrategia que el PSOE asume y defiende, tanto para el imperialismo español en su acción exterior como para la reproducción del modelo capitalista español (que obviamente lo diferencia del New Labour británico, muy afectado por las dudas y contradicciones estratégicas que arrastra desde hace decenios el imperialismo ingles). El unilateralismo yanqui cuestiona esa función central que el PSOE da a la UE como elemento de legitimación interna y como vehículo de aplicación de un capitalismo neoliberal camuflado tras altas dosis de hipocresía y dosificado por la practica del clientelismo social.
 
Y finalmente, tercer punto, el PSOE es consciente de la existencia en su exterior de un proceso de recomposición de la izquierda social (es decir, de la izquierda y los sectores obreros y populares que aún carecen de referente político definido y expreso) que, pese a todas sus limitaciones, le inducen a mantener especial atención para evitar ser sobrepasado (hay que tener presente que la vieja generación del PSOE siempre tuvo muy vivo el cuidado por no reproducir experiencias como la de la SFIO francesa o el PS italiano). Al PSOE no le preocupa que una pequeña parte de este proceso -que afecta colateralmente a su propia base social y electoral- pueda recalar provisionalmente en el muelle del PCE-IU (al que sabe siempre dispuesto a negociar y a sostenerle en lo fundamental y del que conoce bien su estrategia socialdemócrata y compromiso españolista) y que, además, en lo inmediato, puede proporcionarle pingües beneficios institucionales mediante alianzas postelectorales. Lo que le inquieta de las potencialidades que encierra esta circunstancia es que pudiera seguir un curso autónomo propio que le llevara a cristalizar posteriormente en nuevas opciones políticas y de ahí que no quiera abandonarlo y mucho menos confrontarse; generando desde ya condiciones para su posterior absorción y reintegración. Hay que tener en cuenta aquí la especial naturaleza politica del PSOE -que le diferencian del otro gran partido capitalista español, el PP- como natural plataforma de la izquierda capitalista española; expresión paralela del capitalismo humano y canal natural de las ambiciones personales de ascenso y promoción social intramuros del sistema.
 
Limites
 
Obviamente, el PSOE no se ha trasmutado mágicamente en estos días -pese a la retórica- en un partido antiimperialista; ni siquiera antiyanqui. Sigue esencialmente donde estaba, defendiendo el orden capitalista e imperialista mundial y español, a partir de una alianza equilibrada entre lo que entiende que es la UE y los EEUU, en donde inserta los intereses del capitalismo e imperialismo español. De ahí sus respuestas ante la crisis, aún con toda la carga de descalificación coyuntural a la política Aznar que busca desgastar al PP y facilitar su sustitución en el Gobierno español.
 
Ejemplos de esto puede encontrarse abundantemente cuando portavoces del PSOE bajan del rechazo general a la guerra a la concreción de sus propuestas ante la situación de Iraq.
 
La evolución de los acontecimientos -que ilustra tanto sobre el presente como sobre el pasado- deja en mal lugar las justificaciones a posteriori de anteriores alineamientos del PSOE con el imperialismo yanqui o los imperialismos europeos, forzándolo a argumentaciones defensivas a la hora de explicar su apoyo a la guerra imperialista de 1991 o a la intervención en Kosovo en 1999, explicadas a desgana ahora como operaciones destinadas a "evitar males mayores": sea la perdida de la independencia del emirato ultra de Kuwait, desgajado de Basora por el imperialismo británico a finales del siglo XIX, en un caso; sea la a todas luces falsa detención de una presunta limpieza étnica -no una simple cuestión de opresión nacional- en el caso de la provincia serbia de mayoría albanesa. Es perceptible que el PSOE sabe que en este asunto pisa terreno cenagoso y de ahí tanto el interés del PP por acorralarlo en esa parcela como el del mismo PSOE por despachar la cuestión sin demasiadas honduras.
 
El PSOE, por ejemplo, no apoya la agresión militar angloyanqui en Iraq, pero -tampoco el PCE/IU- no se define explícitamente favorable a una victoria de Iraq sobre los invasores imperialistas. En una guerra donde dos bandos pegan tiros, no cabe pretenderse neutrales* Más aún, no descarta la presencia de tropas imperialistas en Iraq ahora o en el futuro, siempre y cuando trabajen bajo la bandera de la ONU (¿quizá como en la guerra de Corea?). ¿Qué ocurriría si Iraq -con buen criterio- como cualquier pueblo o régimen avisado concluyera que el color del casco no es lo fundamental para definir la naturaleza política de una invasión militar?.
 
El PSOE ya ha expresado que ve bien una administración (eufemismo sustitutivo de ocupación) de Iraq bajo patronazgo de la ONU; es decir, un protectorado compartido por todos los imperialismos con el visto bueno de Washington, Paris, Berlín y Londres, a la manera de los Mandatos de la extinta SDN, adobado de modernidad con ONGs a la manera bosnia. ¿Qué ocurre si los iraquíes -incluida la oposición antisadam no quisling- no aceptan que su régimen sea establecido al amparo de los aviones o los tanques extranjeros y combaten esa tutela?. ¿Qué ocurre si los movimientos kurdos, giran en su táctica actual de defender un Iraq federal a propugnar su soberanía nacional irrestricta, pese a la doctrina onusiana de preservación de las fronteras preexistentes?.
 
El PSOE -también el PCE/IU- comparte la manipulación de lo que ha venido en llamarse ayuda humanitaria, apoyándola -lo que por cierto permite el enganche del PP, en un ejercicio de cinismo inconmensurable- deslindándola del resto de elementos de la guerra, obviando hechos como que es la guerra impuesta por los agresores la que causa su necesidad, que estos mismos invasores son los que impiden al propio régimen iraqui distribuir asistencias y que su uso y distribución está indisolublemente unido al resto de aspectos políticos y militares (tanto ahora, en plena guerra, como después) reproduciendo el discurso interesado que proclama la presunta neutralidad de las ONGs.
 
El PSOE -y el PCE/IU- a la vez que reclama su retorno, manifiesta "su solidaridad con los militares españoles que han sido enviados a la zona del conflicto" en lugar de considerarlos mercenarios integrantes del dispositivo invasor (al mismo nivel que los australianos, daneses, polacos y checos que auxilian a las fuerzas angloyanquis)y por tanto, de estar ahí, igualmente merecedores de que sean derrotados. A propósito de esta postura, cabría preguntarse sobre los efectos de incomodidad  en el PSOE y sobre cual hubiera sido su postura final si Aznar no hubiera reculado en el ultimo minuto de su inicial disposición a remitir al Golfo al portaaviones español Príncipe de Asturias y si en lugar de reducir la presencia militar española a un destacamento ridículo y vergonzante, hubiera valorado de otra forma costes y beneficios políticos y sus consecuencia sociales, ampliando el contingente español hasta convertirlo en una fuerza de combate efectivo implicada en la guerra (con todo lo que ello hubiera conllevado de seguimiento mediático). Ya vemos que el rechazo a la guerra del PSOE no llega hasta el punto de desear la derrota de los militares españoles, así que podemos suponer cual hubiera sido su actitud de haberse confirmado ese escenario hipotético. Como elemento comparativo digamos que el dimisionario dirigente laborista británico Robin Cook tras pedir un domingo la vuelta de las tropas inglesas ha rectificado al siguiente lunes diciendo: "Ahora que la guerra ha empezado es vital que termine en victoria. No habría peor resultado que permitir que Saddam sobreviva."
 
Si tanto el PSOE como el PCE-IU, el PA o el PSA coinciden en que la decisión sobre el destino de las bases yanquis en territorio andaluz le sea usurpada a la Soberanía de la Nación andaluza, endosándosela al Parlamento español, el PSOE le suma además una distinción cínica que pretende afirmar que el empleo que en esta guerra hacen de sus bases los EEUU es ilegal y por tanto disociable de la propia naturaleza de la presencia imperialista yanqui en Andalucía. Un ejercicio de hipocresía con el que pretenden, simultáneamente, exculparse de anteriores usos yanquis ocurridos con su beneplácito en precedentes agresiones y no cuestionar la continuidad en Andalucía de unas bases fundamentales para la tutela yanqui y para su despliegue militar, lo que entienden que trascendería la linea de irreversibilidad en su presente desafecto a la politica de EEUU, convirtiendo lo coyuntural en estable, con las previsibles consecuencias de desagrado y represalias desde Washington.
 
El PSOE, finalmente -y el PCE/IU- aún cuando valora como una maniobra de despiste la operación de autovictimización del PP, no legitima ni avala públicamente las protestas que tienen como objetivo acosar las actividades del partido que sostiene la guerra (aun cuando participen en ellas a titulo individual algunos afiliados suyos). Reproduce la conocida cantinela divisora entre buenos y malos protestatarios -buenos, pacíficos; malos, violentos-. El PSOE considera un torpe despropósito que el PP denomine "batasunos" a quienes participan activa y contundentemente en la protesta antiguerra; no por supuesto porque no comparta también el opio pacifista o la fe españolista sino porque reconoce en la argucia desesperada del PP impreso el riesgo de que esa asimilación gubernamental  -que el PP ahonda a escala estatal contraponiendo a las mociones municipales contra la guerra la presentación de otras favorables a la ilegalización de Batasuna- pueda  provocar indeseadas conclusiones, desde su punto de vista, fuera de Euskadi. Este fenómeno resulta especialmente evidente en la sucursal vascoespañola del PSOE que intenta reiteradamente -con escaso éxito- vincular a ETA** con Bush (sic), introduciendo con calzador el discurso antiterrorista en la movilización antiguerra para atenuar la presión sobre su aliado españolista en Euskadi.  
 
¿Como combatir al PSOE?
 
Al PSOE le interesan los votos y que no haya nada a su izquierda realmente alternativo. A la izquierda nacionalista, el avance en la conciencia, organización e independencia de la resistencia popular, de forma que en un futuro también pueda expresarse electoralmente, pero no sólo ni esencialmente. Al PSOE hay que verlo tal cual es. Tiene poco sentido, por ejemplo, encerrarse y perderse en discusiones terminológicas interminables sobre si es o no de izquierda (signifique eso lo que signifique); lo importante es saber que es un enemigo -no un mero adversario- con el que hay que tratar y contra el que hay que luchar de forma específica, incluso en un momento como este en  que los fuegos se concentran (y además se deben concentrar) sobre otro enemigo -el PP- con el que tiene tantas coincidencias de fondo como diferencias de forma y función.
 
En esta pelea en curso es importante articular medios, acciones, métodos y explicaciones. Sabiendo y reconociendo que hay un espacio coyuntural de coincidencia con el PSOE -el no a la guerra- hay que afianzar la autonomización de los sectores no afectados previamente por su influjo y a la vez aprovechar las contradicciones entre la cúpula y la estructura de su organización y franjas de su afiliación y base social y electoral. El PSOE querrá progresivamente llevar el centro de atención y resolución de la oposición antiguerra al terreno institucional (Parlamento) y sobre todo electoral (municipales de mayo); el movimiento popular antiguerra ha de remarcar pues su carácter extrainstitucional y su independencia expresa frente a todas las opciones electorales.
 
Nadie plantea la conveniencia de pasar a la lucha armada o preparar ahora una insurrección en Andalucía -digámoslo así, para llevarlo al extremo del absurdo y dejar claro donde nos movemos- pero sí es conveniente no sólo mantener las practicas múltiples de protesta en curso -que incluyen el seguimiento y acoso al PP-, unas más masivas que otras, sino también legitimarlas y reivindicarlas todas, sin capitular ante la presión mediática o los intereses electoralistas de algunos. Conviene tener claras las prioridades y desde luego hay que descartar tonterías del estilo de "preocuparse por mantener las simpatías de los votantes del PP que están contra la guerra", que suelen ser la antesala justificativa de rebajas en forma y fondo que sólo pueden afectar negativamente al centro de gravedad social de la protesta antiguerra sin deparar ninguna ventaja (tal y cual pudo comprobarse en similar debate ocurrido en el seno del movimiento antiOTAN en vísperas del referéndum de 1986). Es mucho más importante consolidar la recuperación de la calle y de la legitimidad de practicas de lucha dura (sin tolerancias falsamente democráticas, siempre pendientes de la urbanidad y displicentes ante los contenidos) que serán muy importantes en el futuro, incluso después de la guerra y para otras luchas por venir. A este respecto, quizá convendría debatir la conveniencia de que, junto a las modalidades de movilización ya puestas en practica, se incorporasen otras de bloqueo a la actividad militar imperialista o de boicot activo selectivo. En todo caso, la solidaridad incondicional con todos los activistas antiguerra frente a la represión es condición inexcusable. La reciente detención de varios jóvenes en Barcelona (Cataluña) a los que se acusa de actuar contra una gran tienda de El Corte Ingles (en unas imágenes que fueron reiteradamente emitidas por las cadenas afines al Gobierno y que preocuparon sobremanera a los bienpensantes por su efectividad demostrativa y por la inteligente selección ejemplarizante de su objetivo) es una excelente prueba sobrevenida para ubicar y definir -no sólo al PSOE- según se solidaricen con los detenidos -como ya adelantamos, ocurre en nuestro caso- o bien se desmarquen, abandonándolos a su suerte ante la represión.
 
En el terreno de las consignas y contenidos hay que pasar de centrar el peso en el No a la guerra a hacerlo en el Yanquis fuera de Iraq (lo que implica la derrota de los agresores imperialistas), sin abandonar la primera. La transición y la convivencia es fácil porque la percepción amplia de la izquierda ya ha ubicado la intervención como una guerra de conquista y una invasión y entiende sin problema la disociación entre el apoyo a Iraq y a su pueblo frente a sus invasores de la afinidad o la mera tolerancia ante el Régimen de Saddam Hussein (al que gustaría ver derrocado pero sólo por los propios iraquíes y sin invasores). Y por supuesto mantener el énfasis en el Asesinos que tan gráficamente describe política y éticamente a los adalides españoles de la agresión, tan desmoralizador resulta para sus filas y tan polisemico y productivo deviene, teniendo en cuenta su papel político y social en su globalidad.
 
La descalificación del Derecho Internacional, de la ONU, de las intervenciones y ayudas humanitarias... es decir, el rechazo a las invocaciones a la legalidad internacional, las subvenciones a ONGs, las quiméricas y doctrinarias referencias a la resolución pacifica de los conflictos y similares mercancías averiadas, tienen que tomar progresivo protagonismo, abriendo debate y marcando espacios. Vuelve a tener sentido en foros y plataformas unitarias dedicar tiempos y esfuerzos a discutir y proponer alternativas a textos y manifiestos, más cuanto más audiencia haya, sin ceder ante las presiones practicistas o unitaristas de algunos ni admitir la imposición de un catón al gusto de liberales y socialdemócratas ideológicos varios. A este efecto, también hay que afianzar la recuperación de palabras-concepto, como por ejemplo imperialista, como hitos desde el que resocializar instrumentos no sólo simbólicos sino también de descripción, análisis y propuesta.
 
Resulta oportuno ya introducir elementos de descripción y critica de las razones del alineamiento de Aznar con Bush-Blair que vayan más allá de la maldad intrínseca del personaje y lo relacionen con los intereses políticos, militares y económicos del imperialismo español*** y que vayan de la mano de la ligazón -neoliberalismo mediante- entre los fundamentos de la intervención imperialista y la degradación de las condiciones de vida y los derechos sociales de los andaluces, en la linea de describir como el capitalismo fortalecido aquí -mediante la precariedad, las ETT, los bajos salarios, las peores condiciones de trabajo, el enchufismo etc que van unidos a las sucesivas políticas de PSOE y PP- es el que puede permitirse luego atacar afuera, sea en Iraq u otro sitio...
 
En Andalucía la exigencia de Soberanía Nacional es hoy de plena actualidad política como elemento de coherente lucha antiguerra y solidaridad internacionalista. No hay que cansarse de repetir que los muertos en Iraq que se producen a partir de la utilización yanqui de las bases militares situadas por voluntad española en territorio andaluz, podrían evitarse si las instituciones andaluzas -donde presuntamente hay mayoría contra la guerra- ordenaran la paralización de esas bases como antesala de su denegación a los EEUU. Lo que implica exigir sin descanso a Chaves, la Junta, el Parlamento andaluz... un acto de soberanía nacional y dignidad andaluzas; lo que conlleva evidenciar que el españolismo es y actúa no sólo subjetiva sino también objetivamente como instrumento al servicio de la guerra y de los yanquis.
NOTAS:
*El caso del frente norte kurdo, dado como se ha configurado además el teatro bélico, tiene evidentes singularidades. Las fuerzas kurdas, hasta el momento, se han demostrado más pendientes de impedir la invasión turca de su territorio que de participar activamente en la guerra general y además circunscriben de hecho su ámbito de operaciones dentro de su propio espacio nacional, apuntando a recuperar las ciudades kurdas de Mosul y Kirkuk. De hecho, si el Régimen de Sadam Hussein no fuera como es, un reconocimiento desde Bagdad del derecho kurdo a la autodeterminación sería previsible que generaría muy complejos desarrollos y prometedoras consecuencias políticas, tanto en el seno del movimiento nacional kurdo como en cuanto a sus relaciones oportunistas con los EEUU y el comportamiento de otros actores como Turquía o Irán, que no dejarían de beneficiar en ultima instancia a la resistencia árabe contra la invasión imperialista.
 
**Todo lo cual no quita para que, conociendo de la visceral estupidez -sobradamente acreditada- de la dirección de ETA, no sea descartable que en el momento más imprevisto e inoportuno, acuda rauda en socorro del PP, dificultando la consolidación de su deslegitimación y aislamiento social, mediante alguna acción que sirva a través del uso de una violencia desproporcionada, para reconvertir simbólicamente por enésima vez a ojos de la mayoría social vasca y del resto del Estado, a los verdugos en victimas.
 
***Ver, ¿Porque Aznar sigue a Bush?, ANDALUCIA LIBRE nş 158, del jueves, 6 de febrero de 2003
Calendario y Sugerencias de Acciones Antiguerra
ACTA DE LA REUNIÓN DE COORDINACIÓN ESTATAL CAMPAÑA CONTRA LA GUERRA
S
evilla, 29 de Marzo de 2003
Los reunidos en Sevilla, procedentes de las comunidades de Cataluña, Baleares, Madrid, Canarias y Andalucía, acordamos proponer al movimiento estatal en su conjunto una serie de ACCIONES Y FECHAS para que sean de referencia en las asambleas y foros de cada localidad.

-ACCIONES CONTINUAS EN EL TIEMPO
 
Concentración en las plazas públicas de pueblos y ciudades los MIÉRCOLES en torno a las 20 horas.
Proponer al movimiento estudiantil que las acciones (huelgas, paros o manifestaciones) se realicen en días fijos, por ejemplo los miércoles.
Caceroladas todos los JUEVES a las 10 noche durante 15 minutos, con apagón general.

-ACCIONES PUNTUALES Y MASIVAS

10 de Abril Huelga General. En este sentido valoramos muy positivamente la iniciativa sindical de paros, en todas sus formas posibles. Y manifestamos que una convocatoria general de 24 horas contaría con el total apoyo de todo el movimiento ciudadano contra la guerra. Por tanto proponemos que el movimiento haga suya la convocatoria, la extienda a los foros y al conjunto de la ciudadanía, ¡PAREMOS EL PAÍS, PARA PARAR LA GUERRA¡. Asimismo dicha convocatoria conllevaría también la posibilidad de concentraciones o manifestaciones de trabajadores-as y ciudadanos-as.

12 de Abril, Jornada Internacional de movilizaciones propuesta ya por numerosos países en todo el mundo.

1ş de Mayo Día Internacional del Trabajo, convertirlo en una jornada de lucha CONTRA LA GUERRA Y LA EXPLOTACIÓN DE LOS TRABAJADORES Y LOS PUEBLOS.

-OTRAS ACCIONES Y CAMPAÑAS

-Objeción fiscal a los gastos militares !DESARMEMOS LOS IMPUESTOS¡
-Boicot a los productos de Multinacionales implicadas en la guerra
-Seguir con la campaña de exigencia de DIMISIONES DE CARGOS PÚBLICOS que apoyen la acción ilegal de esta guerra, empezando por el gobierno de Aznar. Personarnos en todos los actos políticos públicos para hacer patente, de forma clara y pacifica esta denuncia.
-Proponer a todo el arco político romper pactos o acuerdos de gobierno con aquellas fuerzas políticas o cargos públicos que no se pronuncien claramente CONTRA LA GUERRA.
-Valorar la posibilidad de realizar UNA CONSULTA POPULAR con carácter general.

-ENCUENTROS DEL MOVIMIENTO

Día 13 de Abril o en su caso 20 (a determinar por los organizadores) ENCUENTRO INTERNACIONAL DEL MOVIMIENTO CONTRA LA GUERRA en Barcelona.
Ir proponiendo una fecha consensuada y con el carácter más general y amplio posibles para un ENCUENTRO ESTATAL DEL MOVIMIENTO (para lo cual proponemos reunión de coordinación estatal el 26 de Abril, de donde debería salir la fecha definitiva)
El Remate
Planificación Antiguerra
Andalucía Libre
A modo de constatación, reconozcamos sinceramente que lo que se encuentra en los foros sociales andaluces no es un movimiento articulado y sustentado en un enfoque y una estrategia nacional. Como reflejo de la sociedad y de la mayoría de la izquierda política y social andaluzas, no pasa de ser un amontonamiento de plasmaciones básicamente locales y localistas, dependientes de una perspectiva española; sin discurso y objetivos andaluces. Nos puede apenar y parecer una opción trágicamente derrochadora de esfuerzos y potencialidades políticas, pero así es, al día de hoy. No cabe extrañarse de ello teniendo en cuenta sus perfiles ideológicos dominantes y su composición conexa, en la que se mezclan predominantemente, directa o indirectamente, PSOE, PCE-IU, CGT, Acción Alternativa-ExMC y otras pequeñas organizaciones de izquierda cosmopolita. Nos queda confiar en que la reflexión de las nuevas generaciones que se incorporan al calor de la protesta antiguerra haga balance de los fracasos y carencias de todos esos proyectos y a medio plazo concluya en la adopción de una adscripción nacional (siempre y cuando, claro es, la izquierda nacionalista y el movimiento nacionalista andaluz en general también haga sus propios deberes).
 
Dentro de esta situación política, la reunión de Sevilla -de parca asistencia- tiene al menos la virtualidad de proponer un cierto orden lógico en la continuación de las movilizaciones antiguerra, de manera que no se den convocatorias casi clandestinas (como las ultimas caceroladas en bastantes ciudades) que por su mismo planteamiento y ausencia de publicidad disminuyan su audiencia y se racionalice la secuencia de acciones para mantener la tensión movilizadora. De ahí que reproduzcamos sus conclusiones. La conveniencia de difundir y fijar pautas de actuación es evidente. Sólo hay que recordar como hace años que, por ejemplo, el Sindicato de Estudiantes (frente de masas juvenil de la organización El Militante -CMI, que a su vez hace entrismo en el PCE e IU) mantiene su presencia multiplicada a base de fijar eficazmente fechas de convocatorias, que una vez difundidas, sirven de percha a las que se apuntan tanto otras múltiples organizaciones como -cuando hay condiciones- estudiantes autoorganizados de forma espontánea. El SE, por cierto, ha difundido la cita de los días 3 y 10 de Abril como jornadas de Huelga General Estudiantil contra la Guerra.
 Iraq
Análisis de la situación militar
 
 
La estrategia militar de Iraq - Heinz Dieterich Steffan
 
Datos y evaluaciones de la inteligencia rusa sobre la marcha de la guerra, en inglés,
nuevo informe cada 12 horas aproximadamente:
Traducciones al castellano:
- Informe de iraqwar.ru del 27 de marzo a las 14:25 
- Informe de iraqwar.ru del 27 de marzo a las 23:21
- Primeras conclusiones de la guerra/Informe de iraqwar.ru del 28 de marzo a las 14:48
- Informe de iraqwar.ru del 29 de marzo a las 09:24
 

Guerra contra Iraq: la Comisión de Derechos Humanos de la ONU se lava las manos

Ginebra. Mientras la guerra anglo-estadounidense contra Irak prosigue causando destrozos y numerosos muertos y heridos, la Comisión de Derechos Humanos adoptó una resolución negándose a convocar a una sesión especial para conocer la situación de los derechos humanos y la situación humanitaria en Irak.

En la votación que se realizó este 27 de marzo, 25 países se pronunciaron en contra de la propuesta de abordar el tema en el actual período de sesiones que culmina el próximo 25 de abril, 18 a favor y 7 abstenciones. La resolución les ahorra la "molestia" a los países agresores (Estados Unidos, Reino Unido, Australia) de dar explicaciones sobre la invasión a un país soberano y sobre las actuaciones de sus ejércitos que han bombardeado universidades, mercados, zonas residenciales, buses y otros lugares provocando centenares de muertos y heridos, entre ellos mujeres, niños/as y ancianos.

De la votación se desprende que los países desarrollados hacen causa común cuando se trata de defender sus intereses. Incluso Francia, Alemania y Bélgica, que se han opuesto a una intervención armada en Irak fuera de los marcos de las Naciones Unidas, le dieron su espaldarazo a Estados Unidos y sus aliados. A esta posición se sumaron Canadá, Japón, Suecia, Austria, Irlanda, Grecia, Australia y Reino Unido, Argentina, México, Costa Rica, Perú, Guatemala, México, Paraguay, Uruguay, Armenia, Camerún, Polonia, Corea, Tailandia y Uganda. De fuentes diplomáticas se conoció que varios de estos países fueron sometidos a "tenaces presiones" para que respalden la posición de Estados Unidos. Estos países argumentaron que la Comisión no era el lugar apropiado para discutir la situación humanitaria de Irak puesto que el Consejo de Seguridad de la ONU ya estaba debatiendo el asunto.

Votaron por que la CDH cumpla el mandato para la que fue creada Venezuela, Brasil, Cuba, Argelia, Bahrain, Burkina Faso, China, Kenia, Libia, Malasia, Pakistán, Federación Rusa, Arabia Saudita, Sudan, Siria y Zimbabwe. Se abstuvieron: Chile, República Democrática del Congo, Gabón, India, Senegal, Sri Lanka y Togo. Los que hablaron a favor de la propuesta de abordar el tema de Irak en la Comisión subrayaron que la guerra contra Irak era unilateral e ilegal, sin ninguna justificación, y que la misma ha provocado una gran pérdida de vidas humanas entre los iraquíes, además de un gran daño material.

El representante de Brasil expresó que se debe convocar a una sesión especial porque la seria situación de Irak tiene que ser abordada por la Comisión desde una perspectiva de derechos humanos. El representante de Venezuela dijo, por su lado, que Irak atraviesa una severa crisis alimentaria, crisis de salud y desplazamientos internos, por lo que la Comisión debe centrarse a debatir la situación humanitaria y de derechos humanos. El representante de Cuba argumentó que esta es una guerra de conquista totalmente ilegal, objetada por todo el mundo y que nadie puede prever la magnitud de sus consecuencias.

Tras conocerse los resultados de la votación algunos gobiernos y ONGs se mostraron preocupados por la marcada división, la pérdida de credibilidad y el giro que está tomando la CDH, en la cual se ha vuelto misión imposible abordar las masivas y flagrantes violaciones de derechos humanos cuando está involucrada la superpotencia unipolar del mundo.

El representante de Sudáfrica dijo que la guerra ha sido iniciada por una minoría en el Consejo de Seguridad, una minoría en la Asamblea General y una minoría en todo el mundo y que esta vez a la Comisión se le ha privado de una oportunidad para expresarse sobre esta tragedia. La Comisión es la que debía enviar un mensaje al pueblo de Irak, porque el Consejo de Seguridad es una entidad disminuida y coja, agregó.

"Esta es un día oscuro para la Comisión. Cómo puede la Comisión hablar de derechos humanos e ignorar los apuros que están pasando 26 millones de iraquíes. Esta no es una cuestión de procedimientos, esta es una cuestión de vida o muerte. La Comisión debe estar contra una flagrante violación de los derechos humanos. Los ciudadanos de Irak tienen derecho a que su situación sea discutida. Hoy mismo, los Estados Unidos contemplan el envío de 30.000 soldados adicionales para continuar las violaciones de los derechos humanos. Tal comportamiento también deber ser condenado", aseguró un diplomático de Irak.

Con esta resolución también se pasó por alto el pronunciamiento de las 27 organizaciones con estatus consultivo en el Consejo Económico y Social, ECOSOC, que pidieron a la CDH que condene la invasión a Irak como una violación de la Declaración Universal de Derechos Humanos y que dedicara una sesión especial para este propósito. Las ONGs, sin embargo, demandaron el inmediato cese del acto de agresión de Estados Unidos y Gran Bretaña lanzado a nombre de una "guerra preventiva", lo que constituye una grave amenaza tanto el derecho de autodeterminación de los pueblos como la paz y seguridad internacionales. La acción militar, cuyo real propósito apoderarse de los yacimientos petrolíferos de Irak, no se puede justificar bajo el pretexto de proteger los derechos humanos o restaurar la democracia, añadieron.

Buscando Un Secretario General de la ONU íntegro
Mucha gente progresista en todo el mundo solía considerar a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como la mejor institución para la solución pacífica de conflictos y para servir la causa de la justicia, libre del control de los intereses de las grandes potencias. Dentro de la ONU, el secretario general era considerado como una persona de ecuanimidad, integridad y, sobre todo, independencia de la persuasión de las grandes potencias. Para algunos izquierdistas postmodernos como Toni Negri, la ONU era un nuevo modelo para un gobierno mundial.
 
Una y otra vez hemos visto cómo la ONU permanece pasiva o realmente colabora ante guerras de agresión, limpieza étnica y genocidio económico.
 
Para ser justos, la ONU, en las décadas previas, estaba lejos de ser una organización perfecta y el Secretario General era usualmente una persona que evitaba las confrontaciones con las grandes potencias, particularmente con los países de la OTAN. Pero en los años 70 y hasta principios de los 80, la Asamblea General solía criticar consecuentemente las desigualdades entre el Norte y el Sur, y proponía un nuevo orden mundial en el que el Tercer Mundo recibiría la ayuda técnica y financiera necesaria para el desarrollo social y económico. Entonces, el Secretario General Kurt Waldheim se negó a ceder ante la presión de Estados Unidos y tomó una actitud equitativa hacia el Oriente Próximo, oponiéndose a la ocupación israelí y apoyando una solución de dos estados. Incluso Boutros-Gali, que inicialmente fue apoyado por Washington y que fue el predecesor de Annan, se opuso a la ocupación israelí y estuvo a favor de una conferencia multilateral más activa con la participación de Europa. Washington se opuso a su reelección, a pesar de que en general tenía puntos de vista pro-occidentales.

Kofi Annan fue el candidato preseleccionado por Washington para el puesto de Secretario General. Presentado como "representante de África" Annan fue elegido gracias a una fuerte intervención, sobornos y amenazas de Estados Unidos, hacia sus clientes y receptores de ayuda de África y América Latina. Annan no poseía una base política independiente de apoyo, era un virtual desconocido del público en general, pero era conocido en Washington, como un candidato maleable con el que podía contar para que cumpliera con sus órdenes en todos los temas de importancia para Estados Unidos. Fiel a su vocación, Kofi ha ganado el título de "El Mensajero" en círculos de la ONU, por su capacidad para transmitir las órdenes de Washington a la comunidad mundial.
 
Bajo Annan, varios importantes funcionarios de la ONU con una actitud crítica, por razones humanitarias, hacia las políticas de Estados Unidos, han sido obligados a renunciar; guerras agresivas han sido excusadas y la ONU ha suministrado fuerzas de ocupación militar ("mantenedores de la paz") para consolidar las victorias imperiales. Bajo Annan ha perecido más de un millón de iraquíes, mientras se niega a condenar el embargo y ha forzado la renuncia de dos vicesecretarios generales de la ONU a cargo de los programas de "Petróleo por alimentos" que criticaron el embargo dirigido por Estados Unidos como un desastre humanitario. Bajo Annan, la ONU ha encubierto crímenes contra la humanidad cometidos por Estados Unidos y su aliado israelí. Finalmente, ningún Secretario General ha sido más flagrante y públicamente identificado con el libre mercado y las multinacionales que Kofi Annan.

Su historial habla por sí sólo:
Cuando la ONU organizó el mortífero embargo contra Irak, Annan lo administró utilizando a la ONU como pantalla para un programa que impedía que Irak reconstruyera su infraestructura básica para suministrar agua limpia, un suministro adecuado de alimentos y de productos farmacéuticos. Además permitió a sabiendas que un equipo de inspección de armamentos de la ONU, infiltrado por espías de Estados Unidos, reuniera información utilizada en los bombardeos de Estados Unidos.

El antiguo Jefe de Inspectores de Armamentos de la ONU en Irak (1991-1997), Rolf Ekeus confirmó recientemente que Annan retiró los inspectores de la ONU a fines de los años 90, cuando Washington informó a Annan que estaban planeando el bombardeo de Bagdad. Más tarde, Annan repitió la mentira de Washington de que Irak había expulsado el equipo de inspección de la ONU. Durante todo el período, Annan se ha negado a negociar la naturaleza del proceso de inspección -a pesar de la admisión de espionaje de la misión anterior- repitiendo la estipulación de "sin condiciones" de Washington.
 
Dos distinguidos funcionarios civiles internacionales, Denis Haliday y Hans von Sponeck, que sirvieron bajo Annan como coordinadores humanitarios en Irak entre 1997 y 2000, renunciaron en protesta contra la prolongación del embargo y la aquiescencia del Secretario General. Bustani, un destacado brasileño a cargo de la Comisión de las Naciones Unidas contra los armamentos químicos y biológicos, responsable por la supervisión, acusó a Estados Unidos de haber dirigido la campaña para desbancarlo. Annan recibió bien su reemplazo. Mary Robinson, la antigua Presidente de Irlanda y conocida humanitaria, fue obligada por Washington a renunciar como Alta Comisionada de la ONU sobre Derechos Humanos. Annan le agradeció sus servicios y acogió positivamente su reemplazo.

Durante los ataques de Estados Unidos y de la OTAN contra Yugoslavia, Annan nunca expresó crítica alguna contra el bombardeo de objetivos civiles -hospitales, obras hidráulicas, estaciones de televisión. La misión de Annan de la ONU en Kosovo no actuó para impedir el asesinato de más de 2.000 personas y la fuga obligada por el ELK de 200.000 no albanos después de la guerra. En lugar de hacerlo, Annan ajustó su retórica sobre la naturaleza humanitaria de la guerra de la OTAN.
 
Mientras crecía la oposición mundial a la Organización Mundial de Comercio y el Foro Social Mundial en Porto Alegre lograba la atención del mundo, Annan voló a Davos, Suiza, y dio un endoso sin precedentes de la ONU a los "libre mercados" y a la "globalización" ante la reunión de multimillonarios y funcionarios corporativos. Nunca antes un Secretario General había hecho una tal inequívoca declaración en defensa de una de las instituciones más corruptas y explotadores de nuestra época.
 
Más recientemente, Annan ha servido a sus amos de Washington ofreciendo una pantalla para crímenes contra la humanidad. Después de la destrucción israelí de Yenín, donde miles perdieron su hogar y cientos de civiles fueron asesinados o heridos, Annan envió una comisión a Yenín para "investigar" el alcance de la catástrofe humana. Basándose en fuentes israelíes, ignorando a las agencias médicas y humanitarias palestinas, la comisión de Annan declaró que no hubo masacre, ya que sólo pudieron identificar a 53 muertos, incluyendo a 26 civiles. Los medios israelíes y los medios de masas de Estados Unidos difundieron la propaganda de la "no masacre" en un intento por desacreditar a los palestinos y a todos los críticos de la violencia israelí - mientras Annan permanecía hipócritamente en segundo plano.
 
Poco después Washington se vio nuevamente ante profundos problemas por la matanza de numerosos aldeanos afganos. Annan envió otra comisión a Afganistán. Esta vez el informe preliminar indicó que había ocurrido una masacre y que las fuerzas de Estados Unidos penetraron a la escena del crimen y eliminaron evidencia condenatoria. Cuando el informe preliminar fue filtrado a la prensa, el fiel sirviente de Washington, Kofi, intervino y el informe fue corregido para complacer a la administración Bush. El informe completo nunca fue hecho público.

Kofi Annan ha establecido nuevos estándares para el nombramiento de un Secretario General de las Naciones Unidas: El servilismo hacia Washington, la agilidad en la manipulación de informes para que convengan a las potencias occidentales, la aquiescencia en el despido de funcionarios humanitarios dedicados, y la ceguera moral ante las depredaciones imperiales.
No cabe duda que Annan ha servido bien al imperio de Estados Unidos, pero ha causado un gran perjuicio a la humanidad, sobre todo a los millones en el Oriente Próximo, en Asia del Sur y en los Balcanes. Sus frases piadosas y vacías no engañan a nadie. Bajo su dirección la ONU ha degenerado, su misión se ha degradado de ser un instrumento de paz y justicia a ser una organización para la guerra, cuyos funcionarios se enriquecen encubriendo las atrocidades de Washington y sus aliados. Esto es más evidente en Kosovo que en ninguna otra parte, donde se ha visto que los funcionarios de la ONU no son sólo los mejores clientes en los burdeles con muchachas adolescentes, sino que algunos han formado operaciones comerciales conjuntas con empresarios albanos, liberados de las restricciones del ahora destruido estado yugoslavo. Sin duda Kofi Annan registrará esto como otra exitosa misión humanitaria de las Naciones Unidas.
 
¿Quién nominará a Kofi para el Premio Nobel de la Paz - Rumsfeld o el agradecido ELK?
NOTA:
 
Hacemos constar, brevemente, dos puntos en relación al artículo de Petras que arriba reproducimos.
 
1ş. Aún reconociendo la existencia de matices y singularidades entre los diversos personajes que han protagonizado las sucesivas etapas de la ONU y los efectos de sus funciones en el escenario internacional, nos parece importante subrayar que desde su fundación en 1945 -y como su antecesora la Sociedad de Naciones- la ONU no ha podido abstraerse de su papel esencialmente subsidiario de los intereses imperialistas; la confianza en la pretendida honradez o neutralidad de la ONU han sido una ideología y una practica profundamente erróneas, de altos costes para la izquierda y los pueblos. En el caso de Annan, aparte de los cargos ya expresados, hay que hacer reseña de su amparo a los ataques imperialistas al principio de Soberanía Nacional bajo la cobertura de la defensa de las "intervenciones humanitarias".
 
2ş. Estamos en profundo desacuerdo con la posición de Petras ante la cuestión nacional (de las naciones sin Estado) en general y en la ex-Yugoslavia en particular. Su postura contra el derecho a la autodeterminación de los albaneses de Kosovo (que incluye obviamente su derecho a la independencia y reunificación con Albania) nos parece tan equivocada como el rechazo asumido por otros al derecho a la autodeterminación de los serbios de las comarcas serbias de Croacia, Kosovo y la entidad bosnia, que  ha de incluir expresamente su derecho a la unificación con Serbia (aparte de la valoración de las actuaciones de todas las respectivas direcciones políticas implicadas). Ambas negaciones simétricas han confluido favoreciendo la intervención imperialista, el establecimiento de protectorados en la entidad Bosnia y Kosovo, fortísimas ingerencias en Serbia y Macedonia y en general la frustración -al momento presente- de los derechos nacionales de todos los pueblos implicados -asentada en el reaccionario y arbitrario principio de respeto a las fronteras administrativas preexistentes- y con ello el bloqueo de la posibilidad de resolver las cuestiones pendientes y la posibilidad de abrir una nueva fase política y social.
ANDALUCÍA LIBRE
Unión Europea, Francia y Alemania
Una bajada de pantalones
Carlos Taibo - 27 de marzo de 2003 
Rebelión-Especial

La declaración aprobada por la Unión Europea en la noche del 20 de marzo es un golpe bajo para quienes pensaban que Francia y Alemania se mantenían en sus trece en lo que respecta a la conveniencia de dar réplica a la agresividad norteamericana de estas horas. Pareciera, antes bien, como si una y otra hubiesen optado por plegar banderas y por acatar, sin mayor voluntad de disidencia, el imperio de la ley de la selva.

Semejante conclusión tiene un sólido fundamento: París y Berlín bien podían haberse negado a estampar su firma en un texto que en modo alguno acarrea una condena de las dramáticas violaciones del derecho internacional que Estados Unidos, junto con sus aliados británico y español, protagonizan en estas horas. El hecho de que hayan sorteado tal posibilidad obliga a concluir -como lo acabamos de anticipar- que su oposición a Washington va de bajada. Y al respecto no es sino un magrísimo contento el que proporciona un clavo ardiendo al que algunos han optado por agarrarse: la legalidad internacional -se nos dice- sigue en pie, toda vez que la mayoría de los Estados integrantes de Naciones Unidas disienten de la política norteamericana, y ello pese a que, como salta a la vista, no se ha arbitrado mecanismo alguno de sanción que recaiga sobre el infractor de las normas más elementales. Bien significativo es, por cierto, que ni Francia, ni Alemania ni Rusia se hayan atrevido a sacar adelante en Naciones Unidas lo que a muchos se nos antoja el único comportamiento consecuente: una convocatoria del Consejo de Seguridad, en su caso de la Asamblea General, encaminada a escenificar una casi planetaria condena de la agresión contra Iraq.

Volvamos, de cualquier modo, al texto recién bendecido por la Unión Europea, y hagámoslo para rescatar dos de sus dimensiones más patéticas. La primera no es otra que el filantrópico designio de atribuir a Naciones Unidas un destacado protagonismo en la ayuda humanitaria y, más allá de ella, en la reconstrucción posbélica en Iraq. La ONU se presenta como una suerte de apagafuegos que otros, contra el espíritu y la letra de su carta fundacional, encienden a capricho. La propuesta de la UE al respecto no sólo engarza a la perfección con los intereses de Estados Unidos, deseoso de encontrar quien financie su aventura militar, sino que ilustra por enésima vez la condición pusilánime de Kofi Annan y del equipo que dirige. ¿Cuándo veremos al secretario general de la máxima organización internacional plantar cara a la prepotencia de Washington? La declaración aprobada por la Unión Europea en la noche del 20 de marzo es un golpe bajo para quienes pensaban que Francia y Alemania se mantenían en sus trece en lo que respecta a la conveniencia de dar réplica a la agresividad norteamericana de estas horas. Pareciera, antes bien, como si una y otra hubiesen optado por plegar banderas y por acatar, sin mayor voluntad de disidencia, el imperio de la ley de la selva.

La otra dimensión impregnada de patetismo la aporta la firme decisión, que la UE avala, de fortalecer el vínculo trasatlántico. En lenguaje más llano, y para el lector poco avezado, lo que Bruselas reclama es que, una vez demostrado que Estados Unidos hace lo que le viene en gana, se olviden los desafueros correspondientes y se reconstruyan los lazos de la mano de lo que, en esas condiciones, no puede ser sino una dramática y ocultatoria sumisión. El texto que el domingo 16 aprobaron, en las Azores, Bush, Blair y Aznar no dejaba dudas en lo que respecta a la condición propia del vínculo que nos ocupa. En él, y por un lado, se identificaba en el terrorismo, con formidable desparpajo, la principal amenaza planetaria: ¿para qué recordar que cada día mueren en este mundo 50.000 personas de resultas del hambre? Pero, y por el otro, para hacer las cosas aún más sangrantes se formulaba una única demanda en relación con el conflicto palestino-israelí: la de que las nuevas autoridades palestinas se muestren propicias a una negociación que muchos entendemos aboca en un Bantustán acaso acompañado, en su creación, de una nueva y masiva expulsión de habitantes de la Cisjordania. ¿Para qué incluir, aquí, alguna mención de las políticas criminales que despliega, de siempre, Ariel Sharon?

Que Francia y Alemania se hayan inclinado por respaldar un documento tan claudicante obliga a concluir que en sus dirigentes se ha depositado una confianza excesiva. Eso es lo que están llamados a entender quienes, cargados de razón, siguen manifestando en nuestras calles su descontento.

 Egipto
Las calles de El Cairo
Traducido para Rebelión por Germán Leyens

"¡Muéstrame la cara de la democracia! comienza una consigna repetida a menudo en las recientes manifestaciones contra la guerra en EE.UU. "¡Ésta es la democracia!" es la respuesta. La gente en la calle, marcha, impulsada por una cólera justiciera, la determinación de detener al gigante imperialista y la fe en la posibilidad de un mundo mejor. Es lo que vemos ahora, igualmente, en el mundo árabe.

Los neoconservadores que dirigen la administración Bush han subrayado su intención de imponer "la libertad y la democracia" en el mundo árabe. Tal vez tengan éxito, pero no como se lo esperaban. Su ataque criminal contra Irak lleva, sin proponérselo, a las masas árabes a la vida política, a la auténtica política de la calle, al ardiente debate, y a la toma de conciencia que proviene de la confrontación con el poder. Manifestaciones pacíficas fueron recibidas por cordones policíales con garrotes, gas lacrimógeno, cañones de agua, balas y masivos arrestos. La gente respondió dirigiendo su furia, no sólo al imperialismo de EE.UU., sino a los gobiernos pro-yanquis que tratan de negarles la democracia de la protesta callejera. La democracia que podría comenzar a parecerse a una revolución.

Los medios corporativos han presentado un mínimo de informaciones sobre estas manifestaciones, que han ocurrido en todo el mundo árabe, desde Rabat a Beirut y Ammán. Pocas veces mencionan, al citar el número de participantes, que en la mayor parte del mundo árabe esas manifestaciones son ilegales y que los que participan a menudo arriesgan su vida; ni que el gobierno de EE.UU. quiere que sean ilegales, y aplica presión a los gobiernos árabes que subvenciona (especialmente Egipto) para que continúen reprimiendo el disenso antiyanqui.

Las mayores manifestaciones (fuera de las de Bagdad) han tenido lugar en Sana'a, Damasco, El Cairo, Jartum, Casablanca, Rabat, Manama y Beirut. Han ocurrido en países alineados con EE.UU., como Egipto y Marruecos, y en aquellos que han sido calificados de "auspiciadores del terror" por EE.UU. (Siria, Sudán). Pero las más significativas, podría decirse, tuvieron lugar en El Cairo. Esta metrópolis de 17 millones es la capital cultural del mundo árabe, y la capital de Egipto, que, al depender de 2.000 millones de dólares de ayuda de EE.UU. al año, es un ejemplo clásico de un estado cliente. Lo que sucede en El Cairo puede determinar si el movimiento árabe contra la guerra causará serios golpes al imperialismo y a sus leales sátrapas (tan nerviosos a veces), o si sucumbirá ante la represión fascista que esos sátrapas deben utilizar para conservar la buena voluntad de sus amos.

Los "analistas" occidentales al servicio del imperialismo, preocupados por el orden y la estabilidad en vez de la democracia, parecen petulantemente convencidos de que los sátrapas vencerán. Un alto diplomático occidental con 20 años de experiencia medio- oriental declaró a Reuters: "No pienso que [las manifestaciones] puedan amenazar a los regímenes porque las fuerzas de seguridad siguen controlando firmemente la situación y se están comportando de una manera muy controlada." Los recientes acontecimientos en El Cairo (y en Sfax, Sana'a y en otros sitios) desmienten esa evaluación.

Después de la histórica conferencia internacional en la ciudad el 18 y 19 de diciembre, auspiciada por la
Campaña Popular Egipcia Contra la Agresión de EEUU contra Irak, (que había sido prohibida por el régimen de Mubarak), hubo pequeñas manifestaciones en El Cairo, reprimidas brutalmente, pero que culminaron en una manifestación masiva de unos 140.000 participantes dentro y fuera del Estadio X de Febrero de El Cairo. Este último evento fue autorizado; los subsiguientes fueron reprimidos. El 20 de marzo, el día después del ataque generalizado contra Irak, unas 500 personas (desde comunistas a miembros de la ilegalizada Hermandad Musulmana) se reunieron en Tahrir Square. La policía levantó barricadas para impedir que otros manifestantes se les unieran; y aunque la policía descalabró a varios, no logró detenerlos. La concentración creció a 2.000 participantes, y la multitud repetía su oposición al ataque contra Irak así como contra la dirección egipcia. "¡Abajo los líderes árabes!" "¡ Vete, vete Mubarak!" Así comenzaron 24 horas de ocupación de la plaza.

Más tarde, según Nadia Abou el-Magd de Associated Press, 1000 manifestantes, sobre todo estudiantes de la Universidad Americana de El Cairo, lanzaron piedras y barandillas de metal contra la policía antidisturbios mientras trataban de marchar a la embajada de EE.UU., protegida por elevados muros de hormigón. "Queremos que bajen la bandera", declaró un estudiante de 21 años a la prensa. "No queremos que EE.UU. esté aquí para nada." 150 se separaron de la marcha para bloquear el tráfico cerca del Museo Egipcio, exigiendo la revolución. Fueron heridos y dispersados por la policía. Algunos volvieron por segunda vez a la embajada de EE.UU., enfrentando a la policía, a la que atacaron con piedras. Mientras tanto, en Zagazig, 10.000 estudiantes universitarios protestaron contra la guerra, igual que miles de sus compañeros en todo el país, desde Alejandría en el norte a Aswán en el sur.

"Las manifestaciones en la plaza Tahrir, en Garden City, en Boulaq y en el centro de El Cairo fueron maravillosas", escribió una estudiante llamada Amira el jueves. "Escuché a muchas personas que decían que estaban muy 'orgullosas" de ser egipcias y más orgullosas todavía de que El Cairo haya visto las manifestaciones más fuertes y poderosas contra la guerra en el mundo árabe. Todos los que participaron hoy merecen sentirse como yo. Nunca en mi vida he visto a tantos manifestantes en Tahrir, bloqueando la plaza, el tráfico y tomando el control. A pesar de la violencia de la policía antidisturbios, pienso que todos vimos de qué somos capaces, lo que es mucho."

Otro estudiante escribió: "Muchos de los que he encontrado, jóvenes y mayores, hicieron el mismo comentario, que proviene de una antigua canción escrita por Salah Jahin, me dijeron, El Sharei Lena, la calle es nuestra. Incluso una joven comentó: 'Nunca comprendí lo que eso significaba, ahora sí.' La calle era nuestra, y no hemos terminado aún, los próximos días son cruciales, podemos hacer de la Intifada Tahrir nuestro propio Seattle, y de ello surge un movimiento que puede desafiar a estos gobernantes y sus regímenes caducos."

¡Nuestro propio Seattle!. Siento un extraño estremecimiento de orgullo de ser estadounidense.

El viernes, continuaron las protestas en El Cairo. 5.000 estudiantes se reunieron en la Universidad Al-Azhar. "¡Oh, ejército árabe! ¿Dónde te has quedado?" corearon, llamando a los estados árabes a enfrentar a las fuerzas de EE.UU. que atacan a Irak. Después de las plegarias en la Mezquita Azhar, 50.000 manifestantes chocaron con la policía antes de dirigirse a la plaza Tahrir. Estaba clausurada, así que se reunieron delante, enfrentando el gas lacrimógeno, los perros de presa y las bombas de incendio, utilizadas como cañones de agua, dos de las cuales, según una información, cayeron en manos de los manifestantes y fueron incendiadas. La policía y matones pagados los atacaron; los manifestantes informaron a Middle East Times que 80 fueron arrestados. Estos incluían a la activista internacional Nada Kassas. Hamdein el-Sabahi, parlamentario, fue herido; quebraron el brazo de un miembro del Partido Nasserista, fue arrestado el domingo, presumiblemente por su participación en la manifestación. Una corresponsal de al-Yazira que filmaba a la policía fue atacada y le robaron su cámara y su cartera.

Según AP, 35 manifestantes y 8 policías fueron heridos. Mientras tanto, la policía y agentes del Mabaheth Amn El-Dawla (Investigación de Seguridad del Estado o SSI) allanaron las oficinas del Sindicato de Abogados, golpeando y arrestando a decenas de personas que fueron evacuadas en furgonetas.

El sábado, según el diario saudí Arab News, "en Egipto... miles de estudiantes realizaron mítines contra la guerra en las universidades… bajo extremo control policial. Pero, contrariamente a los dos días anteriores, no hubo informes iniciales sobre violencia o choques con la policía." CNN informó que 15.000 estudiantes manifestaron en cuatro universidades.

Sobre estos eventos Amira escribió, "
Pero a pesar de todo, la mayoría de los que me han hablado, no se sienten fastidiados. Están furiosos y no están dispuestos a permitir que el gobierno reprima a la gente de esa manera. Y para los que se sientan intimidados al leer esto -no se sientan así. Ellos no pueden hacer esto todos los días y si mantenemos la presión, venceremos."

Shoukran [gracias], hermanos y hermanas en El Cairo. Todo el mundo está observando, esperando que venzan.

fotos - fotos 2

Gary Leupp es profesor asociado, Departamento de Historia, Universidad Tufts, y coordinador del Programa de Estudios Asiáticos.
 
 
 Euskadi
 
 
 
Recopilación de artículos de opinión sobre la cuestión vasca
publicados en el Boletín ANDALUCIA LIBRE
 
--oOo-- 
Solidaridad con Palestina
Música: Cucha las payas. Las Ketchup
 
 
Suscripciones-ayuda a ANDALUCÍA LIBRE

a nombre de J.G.P., en la Cuenta Corriente del BBVA:

0182  3344  24  0202889151

Nos hace falta vuestra ayuda para mantenernos en la Red en 2003.  

 
Publicidad del Servidor E-Listas:










[Adjunto no mostrado: Euskadi.bmp (image/bmp) ]


[Adjunto no mostrado: Las Ketchup, Cucha las payas.mid (audio/mid) ]

Free Website Counter
Hit Counters