Andalucía Libre
Independencia República
Socialismo
Confesión
Hemos de
confesarlo. Ante el carácter realmente antológico
de alguna de las frases que abajo recogemos hemos sufrido fuertes tentaciones
para destacarlas, primero, en titulares; bien por alusiones simbólicas
(nos salía una buena lista) o incluso concediendo el entrecomillado.
Luego, el cuerpo nos pedía meterles al menos letra negrita para que saltaran a
la vista, nada más abrir el correo. Finalmente nos ha ganado la contención.
Ahí están para quien tenga paciencia y las quiera buscar.
Tras las
declaraciones, un intercambio de correspondencia con Félix Taberna,
coordinador de IU Navarra. El tema, como no podía ser de otra manera: Navarra
y Euskadi y el lugar de IU en ese asunto.
--oOo--
A. Declaraciones
varias
El País,
23/10/2000
Edición de
Andalucía, pag. 3
Antonio
Romero:
"El ex
coordinador regional de IU Antonio Romero arremetió ayer contra Anguita al que
aconsejó retirarse como lo hizo Dolores Ibarruri y "no cometiendo los mismos
errores que Santiago Carrillo". A juicio del todavía portavoz de IU la asamblea
la ganará Frutos, del que dijo representa el "futuro", mientras Llamazares es el
"pasado" y "un Anguita dos".- "
Ángeles Maestro, tercera candidata para la sucesión de
Anguita en IU
MADRID. Servimedia
ABC.
La dirigente de IU Ángeles Maestro, integrada en el
llamado «sector duro» del PCE, presentó ayer su candidatura a coordinador
general en la VI Asamblea de la coalición que tendrá lugar el próximo fin de
semana, pugnando de esta forma con Francisco Frutos y Gaspar Llamazares por la
sucesión de Julio
Anguita.
Maestro,
que tomó la decisión de presentar su candidatura en el transcurso de una reunión
mantenida ayer con los miembros de su plataforma, integrada, entre otros, por
Marcelino Camacho, aseguró que responde a la necesidad de que IU adopte un «giro
a la izquierda». La nueva aspirante a suceder a Julio Anguita dijo que la
decisión la han tomado ella y su grupo para defender el proyecto alternativo que
propugnaron ante el Consejo Político Federal del pasado 15 de julio. En este
Consejo, en el que fue aprobado por amplia mayoría el proyecto político oficial
de IU, el grupo de Maestro defendió un documento alternativo que contó con un 18
por ciento de los votos.
PERDIDA DE IDENTIDAD
Maestro afirmó que el proyecto alternativo de su plataforma
demanda un giro a la izquierda y la «democratización» de la coalición, aspectos
que deben suponer un cambio respecto al rumbo actual de la formación.
Destacó que este planteamiento contrasta con el de los otros
dos candidatos, Francisco Frutos y Gaspar Llamazares, de los que dijo que
apuestan por la etapa iniciada con los pactos con el PSOE que se suscribieron en
las últimas elecciones generales. A su juicio, esta estrategia en la que
coinciden Llamazares y Frutos ha arrojado un saldo electoral «negativo», que
conlleva una «pérdida de identidad programática como pago a esos pactos y
conduce al suicidio político de IU».
RECUPERAR LA CREDIBILIDAD
Llamazares, por su parte, aseguró que la prioridad de
la VI Asamblea Federal no es el análisis de las relaciones con el PSOE, sino «la
recuperación de la credibilidad de IU» y aseguró que «en el próximo futuro no es
previsible una alianza de fondo entre el PSOE e IU», ya que los socialistas han
confirmado que su camino está «en el centro», si bien, no descartó la
posibilidad de un nuevo tipo de relación entre ambas formaciones, «una vez que
IU se fortalezca y recupere su credibilidad, e inicie el relanzamiento de su
proyecto».
El candidato a la cúpula de IU hizo especial hincapié en que
este proyecto «tiene que abrirse ante una situación en crisis. La mejor
tradición del PCE y del entorno de IU es que cuando hay una crisis, ésta
organización se abre y vuelve a conectar con la sociedad».
DIRECCIÓN COMPARTIDA
En relación a la candidatura presentada por Maestro,
Gaspar Llamazares dijo que se comprende que en algunas organizaciones haya gente
que tenga la tentación «de refugiarse en un monasterio, en un lugar que les
aleje de la crisis de la Baja Edad Media, pero no es la solución de IU y la
sociedad no lo entendería».
En alusión a la candidatura presentada por Francisco Frutos,
Llamazares afirmó que, tanto ésta como la de Maestro «están más interesadas en
la tranquilidad interna de la organización que en que IU recupere la
credibilidad social», y que la propuesta de Frutos integra «a aquellos que se
preocupan por la reafirmación ideológica y por contenidos de valores», pero
advirtió que «otra cosa es concebir a IU como una organización monolítica,
porque esa es la antesala de la exclusión y de una organización ideológicamente
cerrada».
A pesar de sus diferencias con Frutos, el diputado asturiano
anunció que si consigue la victoria mantendrá la oferta que ha presentado al
secretario general del PCE para que sea el nuevo coordinador del Consejo
Político Federal, ya que «la dirección futura debe ser una dirección
compartida»..
b. Correo
con Félix Taberna
Estimados
amigos:
Solemos recibir en Izquierda Unida de Navarra-Nafarroako Ezker Batua vuestras
comunicaciones.
En
una de ellas, la del sábado 21 de octubre, afirmabais que uno de los signos de
españolidad era "la división de Euskadi que se manifiesta en la separación en
dos federaciones de IU entre la CAV y Navarra".
Creo, respetuosamente, que esta afirmación se hace desde el desconocimiento. La
realidad orgánica de IU se fundamenta en la realidad política y social. Existe
el ámbito de decisión navarro, como sujeto activo y propio, portador de derechos
colectivos, ámbito de decisión que se sustancia y sustanciará en el ejercicio
democrático.
Esta
realidad política y social no sólo es reconocida por prácticamente la totalidad
navarra, sino que además destacadas referencias personales y colectivas de la
izquierda abertzale la asumen. El mito de Euskadi no deja de ser una
construcción abstracta del nacionalismo de Sabino Arana.
Recibid un saludo y ánimo para seguir informando.
Félix Taberna.
Coordinador General I.U.N.-N.E.B.
Correo recibido desde:
Respuesta
Estimado amigo:
Muchas gracias por tu correo. Resulta grato comprobar a
su través cómo nuestra humilde lista de Correo no deja indiferente a sus
lectores y lectoras.
Planteas en tus líneas una serie de cuestiones políticas
de entidad que trascienden una correspondencia privada. Permítenos por tanto que
nos tomemos la libertad de responderte públicamente; en el modesto y casi
familiar ámbito público que puede abarcar esta lista, por supuesto.
Cuando en nuestro correo, ejemplificábamos con la
separación orgánica de las federaciones de IU de la Comunidad Autónoma
Vascongada y de Navarra como una manifestación más de españolismo, queríamos
subrayar lo que ello significaba de asunción y aceptación
estratégica de la división institucional y
político-administrativa de Euskadi. Porque es evidente que el
navarrismo -incluso sus versiones más alambicadas y esotéricas- cuando afirma su
singularidad frente a Euskadi lo hace siempre, a renglón seguido, reivindicando
la españolidad de Navarra. No hay junto al nacionalismo vasco en Navarra un
nacionalismo navarro antiespañol; lo que hay es un españolismo que toma forma y
cobertura navarrista. Algo parecido a lo que ocurre en el País Valenciano;
por poner otro ejemplo con ciertas similitudes. Así, como tu sabes bien, en
el escenario navarro y de forma dinámica, confrontan política y socialmente dos
proyectos nacionales: el vasco y el español . Uno, de una nación sin Estado
a la que se le niega el derecho a decidir y otro creado y amparado al calor de
un Estado de ominosa historia y naturaleza social adversaria; desde un punto de
vista de izquierda, claro está. Aquí no cabe una presunta
neutralidad o equidistancia. Una cosa es entender las posibles contradicciones o
incoherencias de la gente; otra equiparar proyectos y realidades de naturaleza
distinta; identidades emancipadoras (vasca) y opresivas (española). Es
verdad que puede haber un vasquismo socialmente reaccionario junto y en
competencia a uno progresista, pero lo que es evidente es que aún está por
alumbrar un españolismo o una españolidad de izquierda; porque
españolidad, opresión y explotación, han ido y van de la mano.
En esa situación son tres cuestiones bien distintas las
que se suscitan, 1º la asunción de la necesidad de una mayoría social
operativa para el decantamiento de Navarra de un lado o de otro; 2º la
cualificación de los adversarios -reaccionario, el español; progresivo el vasco-
y 3º la elección de la ubicación propia adoptada en ese conflicto, que conlleva
la defensa de una determinada opción. Pues, aún aceptando hipotéticamente la
autodeterminación navarra (que es, con más uso de palabras, lo
que planteas) ello no contradice la posibilidad ni elude la
conveniencia de, desde ya, adoptar una posición política y organizativa
favorable y coherente a la unidad y soberanía nacional vascas. Aún
trabajando en diversos marcos institucionales y sociales específicos -fruto de
una determinada historia y una concreta correlación políticas- ello no impide
participar de la misma organización (o en tu caso de la misma federación dentro
de IU) y del mismo proyecto nacional, si la opción fuera la unidad vasca.
Así ocurre con el PNV, EA, EH, Zutik, ELA, LAB, incluso creo formalmente
con el PCE-EPK... Pero no es el caso de IU.
De hecho lo que priorizais y por lo que apostáis
es por la perpetuación de la división; adaptándoos al reparto institucional
marcado por la Constitución española de 1978. Este forma parte de la realidad,
obviamente. Pero, de igual manera que ocurre con la inclusión de las colonias de
Ceuta y Melilla en la trama autonómica española, que algo sea real no significa
que la izquierda haya de asumirlo o defenderlo, o en el mejor de los casos,
pretender ignorarlo. Lo mismo que ocurre con la OTAN, la UE o el FMI... que
también son muy reales. Así pues, no es riguroso camuflar o
difuminar lo que es una decisión haciéndolo pasar por una
constatación.
Aún cuando Sabino Arana no sea precisamente santo de mi
devoción, no creo que sea muy procedente a estas alturas para descartar la
construcción nacional vasca, achacarle a él en exclusiva la creación de Euskadi,
su delimitación territorial... Sería reconocerle a posteriori poderes extremos,
casi divinos. Ciertamente, Arana organizó el primer nacionalismo vasco, en su
momento y con sus connotaciones políticas, sociales e ideologicas. Pero si
hubiera construido sólo sobre una nube de sueños no estaríamos hoy hablando de
lo que hablamos. Cierto, las naciones se crean, pero sólo si hay pueblo debajo.
Arana transmutó Euskal Herria en Euzkadi; ni se inventó una ni la Euskadi de hoy
es emanación suya. Navarra participó (y participa) de ese proyecto con
oscilaciones: en 1932, en 1936, en 1976... por citar tres fechas. Si en cada una
de ellas, las cosas hubieran ido por otro camino no estaríamos hablando de lo
que nos ocupa. Y puestos a hablar de mitos, ahi tienes el mito de España como
unidad de destino en lo universal desde Altamira al Euro... Aunque sea un
mito con muchos más padres y que ha tenido mucha más más
infraestructura.
Finalmente, permíteme que te transmita una experiencia
andaluza que creo viene al caso. En los años 30' durante el accidentado proceso
autonómico andaluz, ya hubo algunas oligarquías provinciales que pugnaron por
escindir Andalucía en busca de un territorio donde establecer su capitalidad.
Por entonces no ganaron y con muchas debilidades e inconsecuencias, quedó
establecida la unidad andaluza. Luego vino el 17 de Julio... En la Transición,
nuevamente, los mismos (en este caso, llevaban el carné de UCD) volvieron a
agitar la idea de las dos Andalucías; sacaron carteles, utilizaron su prensa...
hasta se inventaron una bandera y llenaron las calles granadinas con octavillas
anónimas donde se podía leer "Papá, ¿Andalucía es Sevilla?". Ni Andalucía ni
Euskadi tienen precedentes de unidad estatal histórica después del siglo XI.
Vosotros os tenéis que remontar a Sancho el Mayor; nosotros tenemos que hacerlo
al Califato omeya. Tras la Conquista castellana, Andalucía terminó
organizada, primero en cuatro reinos y luego en ocho provincias (y sin fueros).
Y sin embargo y con todas las diferencias y las debilidades, Andalucía surgió
como pueblo con identidad compartida. Y Euskadi, no digamos y en los cuatro
herrialdes del Sur. Pero aún así, en aquellos meses de 1976, el fantasma de
la escisión nos rondó. La movilización popular lo enterró aquí de forma
paradójica; por su fuerza en su masividad y por su debilidad en su dirección y
contenidos políticos. Por una, el coste de romper Andalucía era demasiado alto;
por otro asumible e integrable por el Estado español el mantenimiento de su
unidad. Lo ultimo, que en Andalucía jugó a favor de la unidad territorial , en
Euskadi condujo a la división entre lo que sería la CAV y la Comunidad Foral.
Por todo esto entiendo perfectamente lo que debe sentir la izquierda
vasca; lo mismo que sentiríamos hoy la izquierda andaluza en el caso de haberse
consumado esa tentativa de división. Porque entre otras cosas, seguro que
oiríamos como alguien nos decía que "el mito de Andalucía no deja de ser una
construcción abstracta del nacionalismo de Blas Infante".
Un
saludo,
Andalucía
Libre