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Asunto:[AndaluciaLibre] nº 249 - México 1848 - NA se va de AdA - Infante y las hienas
Fecha:Miercoles, 24 de Noviembre, 2004  02:24:24 (+0100)
Autor:Andalucia Libre <andalucialibre @.......es>

Contra las Deslocalizaciones Agraria e Industrial
Por la supervivencia de la Agricultura andaluza: VOTA NO A LA CONSTITUCIÓN EUROPEA

nº 249
 
En este Correo:
 
*Andalucía. Nación Andaluza abandona la coalición Asamblea de Andalucía
*Resoluciones de la VII Asamblea Nacional de Nación Andaluza, Permanente de N.A.
*El Remate - Cuestiones de forma; cuestiones de fondo, Andalucia Libre
*Enlaces - Antecedentes proceso NA/AdA
*Materiales para el NO Andaluz a la Constitución europea
- Andalucía versus Unión Europea - Juan Carlos Ríos
- Andalucía y la Unión Europea, Recopilación de Andalucía Libre
- Acto en Sevilla por el NO - Actividades en Huelva
*II Congreso del PSA: Pacheco sigue al mando, Andalucía Libre - Enlaces
*Parlamento andaluz aprueba declaración sobre Blas Infante - Texto Declaración Institucional
*El Remate - Blas Infante y las hienas, Andalucía Libre (Enlaces sobre Blas Infante)
*Euskadi, Batasuna presenta su Oferta: Ahora el pueblo, Ahora la Paz - Enlace Dossier
*Venezuela, Chávez en Madrid - Bronca por el Golpismo de Aznar, Andalucía Libre
*México 1848. Prologo a En Defensa de la Patria, Patricia Galeana - Enlaces
*Directorio de Andalucía en Internet,
*Música de fondo - Ayuda
--oOo--
 
 Andalucía
Nación Andaluza abandona la coalición Asamblea de Andalucía
NOTA de ANDALUCIA LIBRE:
El pasado día 15 de Noviembre nos llegó el comunicado oficial de la Comisión Permanente de Nación Andaluza que informa de su resolución de abandonar la coalición Asamblea de Andalucía. Ese mismo día -al acusar recibo del envío- planteábamos a Nación Andaluza una serie de cuestiones relativas a esta decisión y especialmente a su forma de exponerla y le invitábamos a usar este Boletín como medio para expresarlas, responderlas y resolverlas.
 
Transcurrido lo que parece un plazo razonable sin haber recibido otro nuevo texto, consideramos que no es posible retener por mas tiempo la edición de Andalucía Libre y hemos decidido publicar el comunicado tal cual se nos remitió. A continuación insertamos un comentario al efecto que recoge y desarrolla algunas de las consideraciones que le hicimos llegar a Nación Andaluza anteriormente aludidas.
Resoluciones de la VII Asamblea Nacional de Nación Andaluza
Viznar, 23 y 24 de Octubre  de 2004  
Comisión Permanente de Nación Andaluza 
 
Bajo el lema Construir la Alternativa Política para una Andalucía Libre”, la organización independentista Nación Andaluza, miembro de la federación política Asamblea de Andalucía, celebró a finales del pasado octubre en la localidad granadina de Víznar su VII Asamblea Nacional.
 
Nación Andaluza quiere dar a conocer a la opinión pública los principales acuerdos políticos alcanzados.
  • Nación Andaluza, considera como único camino posible para la liberación nacional y social del Pueblo Andaluz la unidad de las fuerzas de izquierda nacionalista de este País, ratificándose como objetivo táctico la formación de un bloque político de carácter claramente nacionalista y de izquierda, que sea el referente político para el Movimiento de Liberación Nacional Andaluz y para todo el Pueblo Andaluz.
  • Nación Andaluza considera que Asamblea de Andalucía no ha llegado a constituirse como el referente político de carácter nacionalista, que entendemos es necesario para el proceso de liberación nacional de Andalucía.
  • Nación Andaluza considera que la práctica cotidiana de Asamblea de Andalucía ha estado dominada por las actitudes desleales y oscurantistas de una de sus organizaciones miembro, que poco o nada han aportado a la liberación nacional y social del Pueblo Andaluz en estos 2 años de nuestra permanencia en Asamblea de Andalucía.
  • Nación Andaluza, a la par que manifiesta su total rechazo a estas prácticas y formas, cualquiera que sea el foro en que se den, considera que no han sido responsabilidad de todas las organizaciones que conforman Asamblea de Andalucía, y quiere dejar las puertas abiertas para la unidad de acción en los procesos que se consideren de común interés.
  • Nación Andaluza aprueba por unanimidad de su VII Asamblea Nacional, su salida de la coalición de partidos Asamblea de Andalucía, iniciando los trámites legales pertinentes en este sentido.
  • De cara al periodo que comienza hasta nuestra próxima Asamblea Nacional, Nación Andaluza trabajará por el fortalecimiento de nuestra organización como la mejor manera de contribuir a la construcción de un Bloque de Izquierda Nacionalista Andaluza.
  • En cuanto a este Bloque, Nación Andaluza seguirá apostando por la colaboración y el trabajo en común con otras organizaciones de la izquierda nacionalista frente a las graves agresiones imperialistas que sigue sufriendo el Pueblo trabajador Andaluz. 
Comisión Permanente de Nación Andaluza
Andalucía, a 5 de Noviembre del 2004
 
Enlaces - Antecedentes 
El Remate
A propósito del comunicado de Nación Andaluza sobre su salida de Asamblea de Andalucía
Cuestiones de forma; cuestiones de fondo
Andalucia Libre
 
Un poco más de dos años y medio ha durado la estancia de Nación Andaluza en la coalición Asamblea de Andalucía. Si al iniciarse el proceso -ver Andalucía Libre nº 120- ya expresábamos dudas ante una decisión muy escasamente argumentada -sin que estos interrogantes fueran nunca respondidos ni expresa ni implícitamente- ahora, a la hora de constatar y hacer publico el fracaso de esta apuesta, volvemos a encontrarnos con una decisión importante de Nación Andaluza que se sostiene con muy débiles -por no decir inexistentes- soportes de argumentación política. Hoy vamos a autolimitarnos a este aspecto de la situación; dejando para una próxima ocasión el análisis de las cuestiones de fondo, que trascienden el episodio.
 
Es verdad que los textos kilométricos no son, en si mismos, garantía de responder a una reflexión seria; la calidad en estos asuntos no esta ligada mecánicamente a la cantidad y la izquierda en general tiene a su espalda abundantisimos ejemplos al respecto. Pero también lo es que la brevedad extrema, hasta el punto de limitarse a una relación de lugares comunes y eludir una explicación políticamente inteligible, no ofrece precisamente como alternativa un ejemplo de solidez. Con este comunicado el movimiento nacionalista andaluz en general y la izquierda independentista en particular nos encontramos con un problema añadido o en otras palabras, con un problema sobre otro problema. Al evidente fracaso de AdA como proyecto y expresión política, hemos de sumarle las carencias de Nación Andaluza para aportar unos mínimos elementos de análisis y orientación, incluso a la hora de anunciar una conclusión del calado que le afecta directisimamente y en la que -para mayor agravante- es notorio que cuenta con algunos fundamentos de peso (como apuntamos, en su momento, desde este mismo Boletín). 
 
Nación Andaluza abandona AdA sin presentar ningún balance público -por sucintamente expuesto que fuere- de su entrada y permanencia en Asamblea de Andalucía, explicitando -primero- a qué aspiraba al efectuarla y, segundo, en qué aspectos, hechos o practicas ha constatado que sus expectativas -que al parecer, mantiene- no se cumplían ni podían cumplirse.
 
En su comunicado, además, hay una referencia concluyente muy critica a una organización de las que integran AdeA que no se cita ni se identifica y en la que parece que concentra toda la responsabilidad del fracaso, tanto de su integración en AdA como de esta en tanto proyecto. Esta circunstancia puede provocar perplejidad y añadir gratuita e innecesariamente aún más confusión y malestar al que ya de por si suele acompañar a rupturas de este tipo. En ocasiones como esta el recurso al sobreentendido -sólo para iniciados- que acusa, pero no se atreve a hacerlo con claridad -quizá para evitarse la molestia de las replicas- no es procedente. Es la peor forma -en nuestra opinión- de plantear una cuestión de esta entidad. No estamos insinuando en absoluto que se omita la critica, si así se considera oportuno (como parece en este caso). No estamos por rendir pleitesía a lo que unos llaman urbanidad y otros consideramos hipocresía. Pero sí creemos que una organización seria que quiere ser tomada en serio, cuando comparte convicciones de esta naturaleza que les conducen a expresar este tipo de juicios ha de especificar a quien se refiere; sostenerlos -aunque sea con brevedad- con referencias a hechos, practicas y análisis que sustenten esa valoración, presentados en forma que sean comprensibles por quienes no han vivido directamente la experiencia y acompañarlos de una reflexión sobre los propios errores (salvo que crea que estos no existen, en cuyo caso ha de tener el valor de afirmarlo sin titubeos).
 
Tampoco hay ninguna explicación de por qué Nación Andaluza ha considerado que no merecía la pena esperar al próximo Congreso de AdA para decidir su salida; ni clarificación de a qué organizaciones se refiere a la hora de hablar de "la unidad de las fuerzas de izquierda nacionalista de este País".
 
Nadie esta libre de errores o equivocaciones. Es obvio que la construcción de una estrategia y un proyecto sólidos requiere aprender, tanto de los éxitos como de los fracasos -lo que suele ser bastante más difícil y doloroso- pero ello exige otro nivel y forma de actuación a la que aquí se ha manifestado. Así sinceramente lo creemos y por eso lo decimos públicamente.
 
 Andalucía
Materiales para el NO Andaluz a la Constitución europea
Andalucía Libre

 

 
Análisis sobre la dependencia de Andalucía en el marco de la UE y razones para el NO andaluz a la Constitución europea
Articulo publicado en Independencia nº45 - Septiembre 2004 (5 pags; 41 KB)
 
Materiales para el NO Andaluz a la Constitución Europea - Artículos publicados en ANDALUCÍA LIBRE (2000-2004) que ofrecen datos, cifras y análisis
sobre la situación de Andalucía -sectorial y globalmente- desde la perspectiva de su relación con la Unión Europea
(96 pags; 467 kb)
 
Sevilla. jueves 25 de Noviembre, a las 20:30 H. Centro Cívico "Las Sirenas" (Alameda de Hércules),
charla de Carlos Taibo (profesor de Ciencias Políticas de la UAM y especialista en Europa oriental), 
El proceso de Construcción europea y la Constitución Europea.
Organiza: Foro Social de Sevilla
 
Huelva. 11:00 h. 4 de Diciembre, Día Nacional de Andalucía
Presentación de la campaña NO A LA CONSTITUCIÓN EUROPEA.
Mesas informativas en calle concepción y Plaza de las Monjas.
Convocan: Jaleo y Nación Andaluza
 
 Andalucía
II Congreso Nacional del PSA
Pacheco sigue al mando
Andalucía Libre
 
Según Pedro Pacheco, "fue la repercusión de los atentados terroristas en Madrid la que quitó al PSA el diputado autonómico que esperábamos obtener por Cádiz". Esta declaración, la reiteración de las criticas al Gobierno andaluz del PSOE en términos ya sobradamente usados por Pacheco y el cambio de cargo de este, que pasa de mandar en el PSA como coordinador nacional a hacerlo a partir de ahora como secretario general, es lo que ha trascendido del reciente II Congreso nacional del PSA.
 
En las ultimas elecciones europeas de Junio, el PSA (integrado en la coalición que encabezaba ERC) obtuvo 6.777 votos y un 0,28% nacional; en las nacionales del 14 de Marzo, 42.000 votos (0,94%).
 
La representación en el Congreso evidenció que el PSA es una organización presente esencialmente en Cádiz. Allí dispone de 24 concejales. Le siguen las "provincias" de  Granada (15 ediles), Sevilla (7), Almería (6), Málaga (5) y Huelva (2). En las municipales de 2003 alcanzó 62.000 votos (1,52%) a nivel nacional. Sólo han conseguido formar parte del gobierno en el municipio granadino de Benamaurel y en los gaditanos de San José del Valle (junto al PSOE) y Jerez, donde está previsto que Pacheco ostente la Alcaldía en 2005, si consigue salvar las diferencias crecientes con el PP, con el que gobierna en coalición. Del total de 380 delegados que asistieron al congreso –344 representando a las provincias, 20 asignados por las juventudes JAN y el resto miembros natos de los actuales órganos del partido–, Cádiz aportó 139 de 32 agrupaciones distintas (40,4% del total nacional), de ellos 55 de la agrupación local de Jerez y otros 11 de sus pedanías (19,2% del total nacional).
 
El dato de mayor relevancia que aportó este Congreso para la caracterización política del PSA fue el acuerdo casi unánime que manifestó con la línea pachequista: el informe de gestión fue aprobado con tan sólo 4 votos en contra y 3 abstenciones y la lista única presentada -apoyada por Pedro Pacheco- obtuvo 248 votos a favor, 17 en blanco y uno nulo. En la nueva dirección se incrementa aún más el peso de su organización de Jerez. También fue ratificado el nuevo consejo general, cuyo coordinador nacional va a ser el granadino Hilario Aranda, a partir de ahora nº 2 del PSA (Pacheco, este donde este, es hoy en el PSA el nº 1 indiscutible, según ubicación definida por el propio Aranda).
 
A la hora de estrenarse como numero 2 del PSA, el flamante coordinador nacional en entrevista concedida al Diario de Cádiz, preguntado sobre las diferencias entre el nacionalismo del PSA para Andalucía y el de sus aliados en las Europeas, ERC para Cataluña y EA para Euskadi, sólo alcanzó a responder: "Hay una diferencia fundamental. Nuestro nacionalismo es integrador y no integrista ni separatista. Queremos utilizar el nacionalismo político para ir ganando cuotas de poder y conseguir más autogobierno; todo con una idea fundamental, que es el bienestar social. No queremos separarnos de nadie, aunque tampoco nos interesa quedarnos unidos a algo cuando el resto se está organizando de otra manera, adquiriendo cuotas de autogobierno y de poder que pueden decidir su futuro más ampliamente que nosotros". Respuesta meritoria ya que conseguía en seis renglones enhebrar buena parte de los tópicos regionalistas del Andalucismo más rancio en estado puro (con la novedad de endilgarles a sus invitados de ERC el calificativo de "integristas").
 
En resumen, el PSA ,con los resultados de este Congreso, continua teniendo un nombre excelente, desperdiciado en un proyecto sin futuro político alguno. Sin contestación aparente, sigue uncido a una empresa personal sin credibilidad ni capacidad de atracción. Según parece, será el PP (o el PSOE) quien tendrá que jubilar a Pacheco...
Hemeroteca Pachequiana (y sólo en el 2004)
Pacheco en clave electoral - Rutina andalucista, Andalucía Libre nº 213, 15/1/2004
Pacheco y el asunto Carod, Andalucía Libre nº 217, 28/1/2004
Pacheco exige explicaciones por alianza PSOE-Carod, Andalucía Libre nº 218, 3/2/2004
 Andalucía
Parlamento andaluz aprueba declaración sobre Blas Infante
Andalucía Libre
Declaración Institucional del Parlamento de Andalucía para el Reconocimiento de la figura de Blas Infante

La figura de Blas Infante es reconocida en el texto que antecede al articulado de nuestro Estatuto de Autonomía para Andalucía, como padre de la patria andaluza e ilustre precursor de la lucha por la consecución del autogobierno que hoy representa dicha norma.

Blas Infante fue fusilado en el kilómetro 4 de la antigua carretera de Carmona (Sevilla), en la madrugada del 10 al 11 de agosto de 1936, junto a otros defensores y luchadores de la libertad y de la democracia. Cuatro años después de su asesinato, una sentencia del Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de 4 de mayo de 1940, lo condenó, en un proceso judicial arbitrario, por haberse destacado "....como propagandista para la constitución de un partido andalucista o regionalista andaluz....", y a su familia al pago de una multa.

La última de las Asambleas proautonomistas de la República, celebrada el día 5 de julio de 1936, nominó a Blas Infante como presidente de honor de la Junta Regional.

En nuestra etapa democrática han sido varias las iniciativas y acciones que se han arbitrado dirigidas a reparar, en la medida de lo posible, la dignidad y el honor de los hombres y mujeres que padecieron la represión y la muerte en una época oscura de nuestro país. En esta misma línea, y recientemente, el Gobierno Central creó la Comisión Interministerial para el estudio de la situación de las víctimas de la guerra y del franquismo, con el fin de afrontar este tema de una forma global y definitiva, y dentro de este marco se sitúa la reparación histórica y el reconocimiento de otras figuras relevantes con trayectorias similares a la del padre de la patria andaluza.

Es por ello que se hace preciso que se restaure la dignidad y el honor de Blas Infante y con ello de quienes murieron por defender la legalidad, siendo objeto de procesos carentes de las mínimas garantías y condiciones procesales y judiciales.

1. El Parlamento de Andalucía expresa el reconocimiento de la nominación de Blas Infante como Presidente de honor de la Junta Regional, aprobada en la última de las Asambleas proautonomista de 1936.

2. El Parlamento de Andalucía insta al Consejo de Gobierno para que a su vez inste al Gobierno Central a: a) El reconocimiento y restitución de la dignidad y el honor del Padre de la patria andaluza. b) Estudiar las vías y posibilidades que puedan derivar en la anulación del proceso que, en 1940, condenó a Blas Infante, cuatro años después de su fusilamiento, en el marco de la Comisión Interministerial creada para el estudio de la situación de las víctimas de la guerra y del franquismo

3. El Parlamento de Andalucía insta al Consejo de Gobierno a adoptar cuantas medidas sean precisas para el estudio de la situación de las víctimas de la guerra y de la dictadura, que aborde de manera global y definitiva la reparación de la memoria y la dignidad de los andaluces y andaluzas que sufrieron afrentas, represión y/o muerte.

4. El Parlamento de Andalucía reconoce, como un gran activo de nuestra historia, el esfuerzo que todos los españoles hicimos durante la transición para la reconciliación y que tuvo su cierre con la Constitución de 1978.
 
El Remate
Blas Infante y las hienas
Andalucía Libre
 
El CEHA tomó la iniciativa pública de reclamar para Blas Infante la misma rehabilitación que se había propuesto recientemente desde el Gobierno catalán para Lluis Companys, presidente de la Generalitat fusilado por los franquistas en 1940. Se trataba de exigir la anulación formal de su sentencia, que en el caso de Blas Infante, además, fue dictada cuatro años después de su asesinato y reconocerle expresamente su papel histórico en la afirmación política de la identidad andaluza. Tanto el PA como el PCE-IU registraron a continuación sendas iniciativas. A este efecto, el PSOE elaboró un borrador y se abrió la negociación entre los grupos parlamentarios.
 
Aparte de varias disputas menores sobre la literalidad de la condena franquista a Infante o el concreto reconocimiento obtenido por este en 1936 en las asambleas preparatorias de la autonomía andaluza al que hacer referencia en el texto, las cuestiones que suscitaron polémica política fueron dos. Primera, citar o no a los otros fusilados aquella madrugada junto a Infante y segunda, culminar o no la proposición -reconvertida en declaración institucional- con algún tipo de cierre de conclusiones políticas.
 
El objeto del primer asunto era claro. No se trataba, desde luego, simplemente de añadir un recuerdo a otros represaliados y victimas del genocidio franquista -preocupación sobrevenida en quienes se han llevado un cuarto de siglo ocultando sistemáticamente el recuerdo de la Revolución de 1936 y la resistencia antifascista- sino de diluir el alcance político de un reconocimiento específico a Blas Infante, el más importante andaluz del siglo XX, asesinado por el fascismo español. Aunque finalmente se atenuó la formulación inicial, la declaración incluye esa referencia y cumple sobradamente su objetivo. Además le suma la consabida y oficialista reinterpretación retrospectiva que reconvierte en simples "demócratas" (identificados con la II República española) a todos los izquierdistas masacrados en 1936 -sean cuales fueren sus opiniones políticas- aunque históricamente es notorio que, en su inmensa mayoría, no combatieron ni murieron precisamente por esa "legalidad" que antes les había defraudado y hambreado, sino por otros proyectos políticos y aspiraciones sociales y nacionales más serias, honestas y profundas.
 
Para cumplimentar el segundo objetivo, el PSOE -que el pasado 12 de Octubre había homenajeado en Madrid a un nazi español de la División Azul, poniéndolo al mismo nivel que a los combatientes antifascistas de la II Guerra Mundial- incorporó un último punto, a propuesta del PP postfranquista (a quien, por cierto, ninguno de los otros tres grupos se planteó nunca ignorar en este asunto), para «reconocer, como un gran activo de nuestra historia, el esfuerzo que todos los españoles hicimos durante la transición para la reconciliación y que tuvo su cierre con la Constitución de 1978». Su portavoz, Antonio Sanz, justificó el añadido en la necesidad de «no reabrir heridas del pasado», es decir, en remarcar no sólo la continuidad de su victoria sino también su legitimidad a la hora de su trasformación. Con ello, los cuatro grupos firmantes -PSOE, PP, PCE/IU y PA- reafirmaban por enésima vez la españolidad andaluza; volvían a manifestar su lealtad lacayuna al Régimen heredero de aquel que asesinó a Infante y desactivaban al máximo el alcance político del reconocimiento, volviendo a manipular a Infante para desnaturalizarlo e integrarlo en el discurso oficial del Régimen. Las hienas habían vuelto a carroñear políticamente sobre el cadáver de Infante.
 
¿Cabía esperar otra resolución cuando los textos de Blas Infante siguen sin ser editados masivamente; su estudio y el del sus luchas es prácticamente inexistente de hecho en la enseñanza y citarlo -a él o a Andalucía, incluso al nivel de las disposiciones oficiales- practica garantía de desastre personal en las oposiciones para acceder al profesorado?. ¿Sirve en algo positivo esta Declaración Institucional?. Más bien parece que no. Por contra, todo indica que 68 años después de su asesinato, aún el verdadero reconocimiento a Infante -que va mucho más allá de retóricas, hagiografías, parásitos y tramites leguleyos- sigue estando unido al avance en la conquista de una Andalucía libre; una vinculación que muy posiblemente no hubiera precisamente desagrado a Infante.
Blas Infante, un análisis critico - Análisis histórico del Padre de la Patria Andaluza y Enlaces, Andalucía Libre nº 96, 13 de agosto de 2001
 
 Euskadi
Batasuna presenta su Oferta: Ahora el pueblo, Ahora la Paz
Andalucía Libre
 
El pasado día 15, Batasuna -organización de izquierda abertzale ilegalizada- presentó públicamente su Oferta Política Ahora el Pueblo, Ahora la paz. Por su interés y en espera de poder ofrecer aquí próximamente un análisis detallado, reproducimos un enlace al Dossier elaborado por el diario GARA que recoge el texto integro del documento así como algunas de las reacciones producidas.
 
 
 Venezuela
Chávez en Madrid
Bronca por el Golpismo de Aznar
Andalucía Libre
 
Estaba Moratinos, el ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno PSOE, en el programa de debate de TVE "59 Segundos" el lunes de madrugada y se abrió el cielo. De forma imprevista, en medio de la tertulia (y quizá porque se le calentó la boca) Moratinos acusó al Gobierno de José María Aznar de haber apoyado la intentona golpista contra el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en abril de 2002. «En el anterior Gobierno, cosa inédita en la diplomacia española, el embajador español recibió instrucciones de apoyar el golpe. Eso no se va a reproducir, porque nosotros respetamos la voluntad popular», dijó. Asimismo, añadió que el actual Gobierno va a respetar «el apoyo popular, el apoyo democrático y la consolidación, en Venezuela y otros países, de las instituciones democráticas». «La diferencia de esta nueva política es que se dirige a todos los países de Iberoamérica y sobre todo a quienes reciben el respaldo democrático, y el señor Chávez ha recibido un apoyo masivo», enfatizó el ministro.
 
Hasta ese momento, el presidente Chávez había desarrollado su visita entre el apoyo antiimperialista de la izquierda y las criticas furibundas de los afines españoles a los escuálidos venezolanos en los medios. Chávez ya se había despachado con anterioridad afirmando que España «ha dejado de ser una angustia para Venezuela para convertirse en una esperanza», en una crítica directa al Gobierno Aznar y también en un mensaje de claro apoyo al actual Ejecutivo del PSOE. «Qué triste era aquella España que estaba tan subordinada a los mandatos de Washington, pero qué bueno ver ahora a una España feliz, libre e independiente, con ideas nuevas», afirmó Hugo Chávez, en un diagnostico entre mágico, optimista y diplomático. El presidente venezolano le había echado también un capote a Zapatero manifestándose a favor de la idea de «alianza de civilizaciones» planteada por el presidente español en la ONU. De paso, cargó con dureza contra el imperialismo y el neoliberalismo, «que hay que desenmascarar donde quiera que esté porque sólo sirve para profundizar en la podredumbre de la democracia» y contra todos aquellos que abogan por que los países subdesarrollados compitan en igualdad de condiciones con las grandes economías.
 
Las declaraciones de Moratinos, sin embargo, han abierto una nueva fase, generado una crisis política (a medias interna y exterior) y destapado la caja de los truenos.
 
Preguntado a la mañana siguiente Chávez sobre lo dicho por Moratinos, el presidente venezolano respondió que "desde el punto de vista de Venezuela no tengo dudas de que fue cierto" dicho extremo. Argumentó que cuando se produjo el intento golpista de Abril de 2002, "el embajador español acudió raudo y veloz" al lado de los golpistas y apareció junto a su homólogo estadounidense, "sólo ellos dos". El presidente de Venezuela lamentó a continuación la maniobra del anterior Gobierno porque "no representaba el sentir del pueblo español ni del Rey". Tras destacar que el apoyo al golpe fue "un gravísimo error" del Ejecutivo de Aznar, el presidente venezolano manifestó que las relaciones entre ambos estados "han dado la vuelta a la página" porque ahora hay "un presente de integración promisorio" entre ambos Gobiernos. Por otro lado, Chávez aseguró que después de que el presidente del Gobierno español le comentara ayer los graves problemas que atraviesan los astilleros de Izar, llamó a Caracas para que en el primer trimestre de 2005 se envíe a reparar a España uno de los tanqueros venezolanos. "Para este año, todos nuestros tanqueros están en buen estado por lo que para el primer trimestre 2005 es muy probable que empecemos a enviar un primer tanquero a reparar en España", añadió Chávez, que ya había anunciado ayer que Venezuela considerará "prioritarios" los astilleros españoles. En otro orden de cosas, afirmó que las solicitudes cursadas por la justicia española para la extradición de varios supuestos miembros de ETA que residen en Venezuela es una decisión que no depende de su Gobierno ya que se encuentra en manos del Tribunal Supremo.
 
Crisis y Bronca

Aznar y Piqué (ministro de exteriores con el PP) respondieron negando las acusaciones y retorciendo la realidad para presentarse a posteriorí como virginales defensores de la democracia, que se limitaban a coger el teléfono de quien les llamaba -aunque fuera un golpista como Carmona- y sólo actuaban en aquellas circunstancias preocupados por la integridad de Chávez y de la Embajada cubana en Caracas(!!). El presidente actual del PP, Mariano Rajoy, por su parte, ha leído solemnemente una declaración -sin admitir preguntas- en la que pretende responder a las palabras pronunciadas ayer por Moratinos. Aparte de repetir descalificaciones contra Chávez -eso sí, sin mencionar ni rebatir ni un dato de los episodios ligados a la participación española en la conjura golpista- el líder derechista exige a Zapatero que desmienta formalmente a su ministro y lo destituya.
 
Por su lado, elementos caracterizados de la prensa bienpensante -incluidos algunos de los afines al PSOE- lamentaban que el descontrol anímico momentáneo del ministro le llevara a decir la verdad en televisión, algo impropio de un ministro.
 
Forzada por las circunstancias, la dirección del PSOE ha tenido que acudir en socorro de su ministro. El PSOE cree ahora "acreditado y absolutamente cierto" que Aznar respaldó el golpe de Estado contra "el presidente constitucional" de Venezuela, Hugo Chávez, tal y como denunció el ministro español de Exteriores. El secretario general del Grupo Parlamentario Socialista, Diego López Garrido, se mostró contundente en una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados: "Está acreditado y es absolutamente cierto que, mientras el presidente del Gobierno constitucional de Venezuela estaba secuestrado por los golpistas, Aznar habló con el jefe de los golpistas, Pedro Carmona, hoy huido, prófugo de la justicia, para apoyarle". Al mismo tiempo, subrayó, mientras Chávez estaba secuestrado, el presidente español hizo unas declaraciones públicas en las que aseguraba que a Venezuela "le irían mucho mejor las cosas" a partir de ese momento. "Si eso no es apoyar un golpe de Estado, que me digan qué es apoyar un golpe de Estado", dijo López Garrido, que recordó el 23-F para poner un ejemplo. "Es como si aquí un jefe de Gobierno extranjero hubiera hablado con Tejero o con Milans del Bosch para darle ánimos para el futuro de España", sentenció. De lo que ahora no se acuerda el PSOE, obviamente, es de las posiciones golpistas de Felipe González por entonces, cuando calificaba a Hugo Chávez de "golpista liberticida" o de los pronunciamientos escuálidos del diario El PAÍS* -quien ejerce a medias de mentor y órgano oficioso del PSOE- o del apoyo de las burocracias de CCOO y UGT a las operaciones golpistas de sus homólogos venezolanos. Para salir del entuerto, el Presidente Zapatero se ha remitido a que el ministro Moratinos solicitará su comparecencia en el Congreso de los Diputados para aclarar la cuestión.
 
En todo caso, no está nada mal -al menos desde un punto de vistas venezolano- que gracias a la incontinencia verbal nocturna de un ministro, se hayan avanzado en espacios de reconocimiento.
 
Agenda apretada
 
Chávez ha estado en Madrid sin parar un minuto y le ha faltado tiempo. Debía asistir a la clausura de un acto convocado por el Consejo de Comercio, pero no acudió porque se extendió más de lo previsto su primera entrevista con Zapatero. De todas formas ese flanco estaba cubierto: Chávez ya había almorzado con dirigentes de la petrolera Repsol-YPF, los grandes bancos SCH y BBVA, Telefónica, Indra y Cepsa entre otros; lo más florido de las multinacionales españolas.  Más tarde, tras un encuentro con artistas y periodistas de izquierda en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, acudió a su cita en la sede de Comisiones Obreras, donde más de mil personas le aguardaron ansiosas y pacientes por cinco horas. En la espera hubo algún momento de desasosiego político cuando, ejerciendo de telonero, William Lara, ex presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, tomó la palabra y no se le ocurrió otra cosa que explicar allí que "Venezuela es un paraíso para la inversión de los empresarios españoles", lo que no agradó precisamente al auditorio. Luego apareció Chávez e hizo un discurso de los suyos de una hora... (de donde viene y adonde va; la revolución bolivariana es una revolución pacífica... pero armada; el papel de los trabajadores; Cuba, etc) que contentó a la concurrencia.

A la hora de la rueda de prensa de despedida, el presidente Chávez aseguró que durante su visita a España ha sentido por primera vez "la hispanidad". En el terreno económico, Chávez señaló que ha "aprobado hace poco una solicitud que hizo Repsol para incrementar la producción de gas en el oriente del país, que es un gas asociado al petróleo" y, además, que se le ha dado licencia para "explorar gas tierra adentro, no asociado al petróleo", en referencia a la licencia en la zona de Barrancas, estado Barinas. Chávez habló también de la "primera empresa mixta en el marco de la nueva ley de hidrocarburos venezolano", que está "a punto" entre Repsol y PDVSA. Tambien ha manifestado su intención de acercarse a la Internacional Socialista (IS) (aunque en el acto del salon de CCOO habia hablado de la necesidad de una "Internacional Democratica Revolucionaria"). Y hasta ha cantado para contestar a quienes le preguntaban por lo de Moratinos...
 
En resumen, en Madrid (y por extensión a traves de los medios, en el Estado español) una ración concentrada de Puro Chávez en dos dias, con todos sus encantos (y sus contradicciones).
 
*Ver: Andalucía Libre nº 112, Venezuela, El Golpe y el Imperialismo español, 18 de Abril de 2002
 
 México 1848
Andalucía Libre
 
Hace algunas semanas se estrenaba en los cines de Andalucía una segunda versión yanqui de El Álamo, que pasó rauda por las carteleras con más pena que gloria. Canal Sur TV reemitía también por entonces -no se sabe si por desvergüenza o mera estulticia- la anterior versión de John Wayne, repleta de mentiras y manipulaciones sobre la revuelta teledirigida desde Washington de los colonos esclavistas texanos. Otras versiones cinematográficas con otra perspectiva, sin embargo, han tenido que sufrir y sufren aún un boicot prolongado (ver Héroes sin Patria).
 
Realmente el anexionismo yanqui empezó bastante antes de 1836 y siguió vivo y actuante después de 1854. Los EEUU aspiraban a incorporarse Cuba y Puerto Rico e incluso después de robarle a México en tres tandas (1836, 1848 y 1853) más de la mitad de su territorio (lo que hoy llaman Aztlán), manifestaron repetidas apetencias por Tamaulipas, Coahuila, Nuevo León, Sonora, Chihuahua y Baja California. Incluso aún en 1883, el embajador porfirista mexicano en Washington tenía que recurrir a argumentar en la prensa yanqui porque "no le convenía a EEUU anexionarse todo México". De otra parte, Santa Anna -aparte sus singularidades- simboliza como nadie la impotencia y el entreguismo de las oligarquías mexicanas. Como relata García Cantú en Las invasiones norteamericanas en México, (Era, México, 1971) el intervencionismo yanqui en México ha sido una constante durante los siglos XIX y XX (la ultima invasión yanqui de México es de 1916), que, en nuestro días, sigue manifestándose con pleno vigor: sólo hay que recordar el TLC.
 
Para introducirse en estos apasionantes episodios -sin los que no puede entenderse lo que luego sería la Revolución Mexicana y la posterior historia de México- reproducimos un articulo introductorio de Patricia Galeana y aportamos una selección de enlaces.
 
La bandera yanqui ondea en Ciudad de México ocupada 1847
 
Prologo
Patricia Galeana
 
En sus relaciones con el mundo, a lo largo del siglo de su construcción nacional, México primero tuvo que luchar por consolidar su independencia, defendiéndose de los tratados ruinosos que le querían imponer a cambio de su reconocimiento como nación independiente, y después debió enfrentar la agresión de las grandes potencias que querían apoderarse de su territorio, de sus riquezas y de su soberanía.
 
Ante la falta de un gobierno estable debido a las constantes guerras internas y la bancarrota permanente, durante la primera mitad del siglo XIX México fue considerado por la comunidad internacional como un Estado incapaz de gobernarse con mano propia. El doctor Reynaldo Sordo Cedeño nos da cuenta detallada de la situación imperante en el país en el capítulo primero de la presente obra.
 
Consumada la Independencia en 1821, ésta no fue reconocida por España hasta 1836. La riqueza del territorio mexicano se había convertido en leyenda desde la difusión de obras como el Ensayo político sobre el Reino de la Nueva España del barón Alejandro de Humboldt1, que la describían en toda su magnitud.
 
Las potencias de la época vieron a México como un rico botín con forma de cuerno de la abundancia.2 El país fue objeto de un intento de reconquista por parte de España en 1829 y en 1838 de un primer intento de intervención por parte de Francia con la llamada Guerra de los Pasteles. La separación de Texas en 1836 fue el antecedente de la invasión y de la guerra contra Estados Unidos en 1847, que ocasionaría la pérdida de más de la mitad del territorio nacional.
 
Una vez consumada su independencia, Estados Unidos inició su proyecto expansionista. Inicialmente esta acción se fue concretando a costa de sus vecinos. Compraron a los franceses la Louisiana y a los españoles las Floridas [previa conquista], avanzaron sobre el territorio indio lanzando a su población al sur y, finalmente, pusieron su mira en el territorio mexicano.3 En el ensayo del doctor José Luis Orozco, capítulo segundo de la presente obra, puede hacerse el seguimiento detallado del pensamiento norteamericano. Desde finales de la época virreinal entraron a Texas colonos norteamericanos y prosiguieron su entrada durante las primeras décadas del México independiente, violándose las leyes que establecían que los colonos fueran católicos y que no tuvieran esclavos.
 
El 22 de febrero de 1819 los gobiernos de España y Estados Unidos firmaron el Tratado Transcontinental, que modificó los límites de la frontera norte. El Tratado Adams-Onís marcó el inicio del modelo que seguiría la Unión americana en su carrera expansionista: "tomar territorio por la fuerza, y después negociar su cesión"4, como bien ha afirmado Josefina Zoraida Vázquez, autora del capítulo tercero de la presente obra. La ratificación del Tratado Adams-Onís tuvo lugar apenas unos días antes del Plan de Iguala, con el que se lograría consumar la independencia de México. O sea que, aun antes de ser independiente, el país tuvo ya la presión de su vecino del norte.
 
Pueblo y gobierno de Estados Unidos estaban persuadidos de que todo el territorio vecino que México no pudiera gobernar debía ser norteamericano.5 El primer embajador de Estados Unidos en México, Joel R. Poinsett, ofreció cinco millones por el territorio de Texas el 25 de agosto de 1829. La propuesta fue rechazada y, al año siguiente, se decretó una ley de colonización que prohibía la entrada de colonos norteamericanos. No obstante, el avance continuó con el apoyo del gobierno norteamericano hasta lograr la independencia de Texas y, posteriormente, su incorporación.
 
Al establecerse en México la Constitución centralista de 1836, los colonos establecidos en Texas argumentaron que con ello se rompía el pacto federal de la Constitución de 1824, por lo que consideraron tener el derecho de formar un Estado libre y soberano. El general Samuel Houston, con armas que obtenía del gobierno norteamericano presidido por Andrew Jackson, organizó la sublevación. El 1º de marzo de 1836 Texas proclamó su independencia definitiva de México y nombró Presidente a David G. Burnett y vicepresidente a Lorenzo de Zavala. El caudillo militar que fungía como árbitro de la política nacional, Antonio López de Santa Anna, se puso al mando de las fuerzas que harían frente a los rebeldes.
 
El camino hacia el norte fue largo y penoso. Los soldados, mal armados, sin experiencia, muchos de ellos descalzos y prácticamente desnudos, iban acompañados de mujeres y niños y de otros hombres que eran reclutados conforme se acercaban a San Antonio. Después de recorrer más de 1,500 kilómetros, se encontraron frente al Álamo, lugar donde estaban pertrechados los texanos. El 4 de marzo de 1836 la plaza fue tomada a sangre y fuego y los sublevados fueron derrotados y ejecutados por órdenes de Santa Anna, lo mismo que los hombres de las fuerzas de James W. Fannin capturados por órdenes de Santa Anna.
 
Tras estos triunfos Santa Anna fue detrás de Samuel Houston; sin embargo, la fatiga que dominaba a los soldados mexicanos precipitó su derrota: las fuerzas estadounidenses los sorprendieron cuando descansaban sobre las márgenes del río San Jacinto. Santa Anna trató de huir, pero fue hecho prisionero. En Galveston fue obligado a firmar dos tratados, uno de ellos "secreto", sin validez oficial, ya que Santa Anna no era Presidente en ese momento y, por lo tanto, no tenía facultades para llegar a ningún acuerdo oficial. Según este tratado, el militar mexicano se comprometía a no volver a levantarse en armas contra Texas, mientras que por el otro se obligaba a intentar influir en su gobierno para que se reconociera la independencia texana. Prisionero durante siete meses, Santa Anna fue llevado a Washington ante el Presidente Jackson. En los compromisos que contrajo con el gobierno norteamericano a cambio de su libertad en este episodio y en sus acciones posteriores durante la propia guerra, se fundamenta la acusación de traición a la Patria, ya que muchos autores concluyen que él fue responsable de la derrota de México al ayudar directamente al triunfo del enemigo.6
 
En la carta reservada del almirante Alex Slidell McKenzie a James Buchanan, jefe del Departamento de Estado, contenida en el Diario del Presidente Polk, el almirante narra el encuentro que tuvo con Santa Anna en La Habana, donde le manifestó el deseo de Estados Unidos de adquirir mediante un tratado "algunas porciones del territorio norte de México consistentes en tierras baldías o escasamente pobladas, y en parte pobladas ya por nativos de Estados Unidos (...) a cambio de una amplia compensación de dinero en efectivo que serviría para restaurar sus finanzas, consolidar su gobierno e instituciones y cimentar su poder y prosperidad con tendencias a protegerlo contra futuras usurpaciones y asegurarle la posición entre las repúblicas del nuevo mundo que el Presidente de Estados Unidos desearía verlo ocupar"7. Si habían comprado territorio a Francia y a España, por qué no hacerlo a su vecino mexicano que andaba en apuros económicos.
 
Según Slidell, Santa Anna redactó una nota como respuesta al Presidente estadounidense, cuyo original fue destruido por él mismo. En este documento, asegura que Santa Anna "no vacilaría en hacer concesiones antes que consentir que México estuviera gobernado por un príncipe extranjero que los monarquistas están tratando de elevar [al trono]" y que prefería "un arreglo amistoso a los estragos de la guerra que pueden ser calamitosos para su país (...) que si el gobierno de los EE. UU. estimula sus patrióticos deseos, ofrece responder con una paz tal como se ha descrito"Asimismo, Slidell sostiene que Santa Anna sugería que el general Taylor avanzara "a la ciudad de Saltillo, que es una buena posición, obligando al general Paredes a luchar, puesto que considera fácil su derrocamiento, y hecho esto el general Taylor puede avanzar hacia San Luis Potosí, cuyo movimiento obligará a los mexicanos de todos los partidos a llamar a Santa Anna". Más adelante refiere que le sugiere atacar San Juan de Ulúa y ocupar Tampico, lo cual resultaría muy fácil para el Ejército estadounidense. Slidell señala que Santa Anna pedía que se guardara el mayor secreto sobre esta conversación, "puesto que sus compatriotas, sin apreciar sus benévolas intenciones de librarlos de la guerra y de otros males, podrían formarse una opinión dudosa de su patriotismo". Al no existir el documento original de la nota redactada por Santa Anna, no es posible cotejar si realmente el ex Presidente mexicano planeó la derrota del propio ejército que él comandaría.8
 
Sin embargo, Luis G. Zorrilla señala que al regreso de Santa Anna a México, sobre todo a partir de que llegó a la Ciudad de México el 14 de septiembre de 1846, corría el rumor de sus "arreglos secretos" con el gobierno de Estados Unidos. Afirma que en Londres el periódico The Observer publicó el 4 de octubre un artículo en el que destacaba que el arreglo "consistía en la restauración del federalismo con garantía norteamericana, frontera en el Bravo, y la California como territorio separado bajo la protección de Estados Unidos. El Presidente Polk había consultado con varios miembros prominentes del Congreso acerca del pago inmediato de medio millón de dólares a López de Santa Anna al firmarse el tratado de paz, y después del informe de Slidell McKenzie urgió en un mensaje confidencial al Senado, fechado el 4 de agosto, para que estudiara la proposición de soborno, pues deberían tener fondos disponibles al firmarse el tratado de paz; el Senado aprobó en lo general el plan. El 8 de octubre Polk envió a ambas Cámaras el proyecto por dos millones, pero por ir junto con el Wilmont Proviso, [plan] que abogaba por la no aceptación de la esclavitud en los territorios que obtuvieran en México, no fue aprobado antes de que el Senado entrara en receso"9.
 
Por su parte, Carlos María de Bustamante ataca con vehemencia a Santa Anna, a quien acusa de ser "el verdadero insuflador por los Estados Unidos para que nos destruyésemos y quedásemos sometidos a su oprobiosa dominación". Asimismo, habla sobre los tratados secretos y un pago de tres millones de pesos que "se asignaron para el que sojuzgase a México"10. A continuación, Bustamante cita el referido artículo de The Observer, tomado del diario de un amigo suyo: "Evidente es que Santa Anna retornó a México en una completa inteligencia (á full undes tan dign) con el gobierno de Washington (…) Los términos del arreglo son: la restauración del gobierno federal mexicano de 1824 bajo la garantía de los Estados Unidos cuya nación acepta para frontera el Río Grande. La California será organizada en territorio separado (distine territuri) bajo la protección de Estados Unidos"11. (sic)
 
El hecho es que pasada la derrota de San Jacinto, México no emprendió ninguna otra campaña para recuperar Texas, que fue reconocida como nación independiente por Estados Unidos en 1837, por Francia en 1839 y por Inglaterra en 1840. Finalmente, durante la Presidencia de James Knox Polk, Texas se anexó a Estados Unidos el 29 de diciembre de 1845, cuando el Congreso lo aceptó como estado de la Unión, "primera forma del imperialismo actual", según escribiera don Justo Sierra.
 
Por lo anterior, México rompió las relaciones diplomáticas con el país del norte. La guerra era deseada por Estados Unidos y aceptada en México por la opinión pública. En diciembre de 1846, Carlos María de Bustamante presentaba un proyecto para fortificar al país y repeler una posible invasión estadounidense.12 En esta ocasión, Bustamante proponía que nuestro país se fortificara con depósitos y fábricas de pólvora y cañones, "y todo cuanto pueda necesitarse para continuar una guerra de montaña con qué destruir los más numerosos ejércitos". Más adelante, pedía que se combatiera a los estadounidenses con la misma entrega que durante la Guerra de Independencia: "(…) que hoy se haga a los angloamericanos una guerra como la que se hizo en la República desde 1810 hasta 1821, aunque fue de hermanos a hermanos".
 
Mientras, las acciones expansionistas de Estados Unidos continuaban. El Presidente Polk quería que México aceptara como límite de Texas el río Bravo y no el Nueces, que era el límite real reconocido por los propios norteamericanos en el Tratado Adams-Onís con España en 1819. Quería además comprar Nuevo México por cinco millones de pesos y la Alta California por veinticinco. Las propuestas presentadas por los agentes diplomáticos John Parrot y John Slidell fueron rechazadas por el gobierno mexicano. Polk decidió seguir entonces el camino de la provocación para conseguir sus propósitos. Envió a Zachary Taylor para que incursionara en el territorio en disputa al sur del río Nueces y propiciara un encuentro armado con el Ejército Mexicano. Los primeros enfrentamientos causaron las derrotas de Pedro Ampudia en Palo Alto y de Mariano Arista en Resaca de Guerrero. El armamento de las fuerzas invasoras fue en todo momento superior al de las mexicanas.
 
En defensa de su soberanía, el 7 de julio de 1846 México declaró la guerra a Estados Unidos. En el decreto por el que Bustamante daba a conocer el estado de guerra, el gobierno aseguraba que se informaría "a las naciones amigas y a toda la República, las causas justificativas que la obligan a defender sus derechos, sin otro recurso que el de repeler la fuerza con la fuerza, en la violenta agresión que le hacen dichos Estados"13. Meses más tarde rechazó una propuesta de James Buchanan, quien pretendía la firma de un tratado de paz a cambio de cesiones territoriales.
 
Luego de tres días de combate, Taylor tomó la plaza de Monterrey. Santa Anna partió hacia el norte al mando de un ejército de más de veinte mil soldados, que durante el recorrido fue diezmado por las bajas temperaturas y las marchas forzadas. El 23 de febrero de 1847 se libró en la Angostura una de las batallas más importantes de la guerra. La lucha se desató cuerpo a cuerpo y el arrojo de los improvisados soldados mexicanos por momentos rechazó a las fuerzas invasoras. Finalmente se impuso la disciplina del Ejército estadounidense y la superioridad de su armamento. En marzo desembarcaron otras tropas invasoras en Veracruz al mando del general Scott. En Churubusco y Molino del Rey se libraron algunas de las batallas definitivas antes de la toma del Castillo de Chapultepec. En ambos casos, nuestras fuerzas se batieron con heroísmo, a pesar de encontrarse en desventaja ante la artillería del invasor.
 
Al narrar los pormenores de la Batalla de Churubusco, el general Manuel Rincón destaca que el desempeño del Ejército Mexicano llamó la atención del enemigo: "235 conciudadanos nuestros han derramado su sangre en defensa de la patria; el campo enemigo quedó sembrado de cadáveres, entre los que se cuentan jefes de mucho valor y gradaciones, oficiales y tropa, cuya pérdida les es muy sensible; y sin duda por eso el enemigo elogia y admira nuestra resistencia"14.
 
Tras las derrotas del Ejército Mexicano en Sacramento, Veracruz, Padierna y Churubusco, se solicitó un armisticio. El gobierno mexicano rechazó entonces un proyecto de tratado mediante el cual se hubiera cedido a Estados Unidos no sólo Texas, sino también las Californias, Nuevo México y una franja territorial que correspondía a los estados de Sonora, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas.
 
Roto el armisticio, se sucedieron nuevas derrotas ante las fuerzas del general Taylor, quien tomó Molino del Rey, donde de acuerdo con José Lino Alcorta, ministro de Guerra y Marina, las fuerzas nacionales se batieron "con toda la decisión que inspira el honor, la justicia de la causa que se sostiene y el deseo de reparar pasadas desgracias"15. Los norteamericanos procedieron entonces a bombardear el Castillo de Chapultepec, el cual era defendido solamente por los generales Nicolás Bravo y Felipe Xicoténcatl, al mando del Batallón de San Blas y de jóvenes alumnos del Colegio Militar. La batalla se llevó a cabo el 13 de septiembre de 1847 con un intenso bombardeo que comenzó desde las cinco de la mañana y concluyó a las siete de la noche.
 
Es preciso recordar que el Castillo no era una fortaleza en sentido estricto, ya que había sido construido exclusivamente como casa de recreo de los virreyes. En su parte militar, el general Bravo hizo hincapié precisamente en que el Castillo no era una fortificación que pudiera resistir el embate del Ejército estadounidense, además de que las fuerzas nacionales eran inferiores en número y armamento: "El edificio principal carecía de solidez necesaria para resistir ni unas cuantas horas el bombardeo; faltaban las piezas de sitio indispensables para contrarrestar el fuego; y con todas sus defensas bajas y exteriores, quedaba al asaltante abierta la espalda de la posición, sólo protegida naturalmente por los edificios de Molino del Rey, abandonados al invasor"16. En un enfrentamiento a todas luces desigual, puesto que Santa Anna se había negado a enviar refuerzos al Castillo, los estragos sobre la construcción fueron cuantiosos. En la batalla murieron los jóvenes estudiantes del Colegio Militar quienes, de acuerdo con los testigos, fueron los últimos soldados que sostuvieron la defensa del Castillo. Ello simboliza la defensa heroica de la Patria.
 
El 14 de septiembre de 1847 ondeó en Palacio Nacional la bandera de las barras y las estrellas. Dos días después Santa Anna renunciaba a la Presidencia de la República y su lugar era ocupado por Manuel de la Peña y Peña. La resistencia de los habitantes de la capital fue valiente, pero de hecho la guerra estaba terminada.
 
Ignacio Manuel Altamirano culpó de la derrota a la falta de preparación de nuestros mandos militares, así como a la carencia de patriotismo de las clases privilegiadas. "En esta campaña se pusieron de manifiesto, más que nunca[,] la impericia de los antiguos generales salidos del núcleo iturbidista de 1821, su falta de energía y de arrojo que sólo sabían emplear en las guerras intestinas, cuando no tenían que combatir más que las huestes improvisadas en el motín o reclutadas en los campos de labranza, sino también la indiferencia y la falta de patriotismo de las otras clases llamadas privilegiadas, de lo que constituía la aristocracia partidaria del centralismo, que no supo hacer el sacrificio de sus intereses en aras de la patria"17. En este sentido, Manuel Balbontín señala que nuestro Ejército era "desarreglado e incompetente por su número", además de que el material de guerra escaseaba y no había un manejo racional de éste. Por ello, concluye que "no era absolutamente posible que [México] pudiera sostener una guerra con expectativas de buen éxito"18.
 
La derrota fue el resultado no sólo del proceder de un hombre, sino de la conjunción de muchos factores adversos que impidieron que nuestro país pudiera triunfar sobre el enemigo invasor.
 
Después de tener ocupada la capital de la República diez meses, obligado por la fuerza de las armas, el gobierno nacional firmó el Tratado de Paz, amistad y límites entre México y Estados Unidos en Guadalupe Hidalgo. México perdió Texas, la porción territorial de Tamaulipas situada entre los ríos Nueces y Bravo y los estados de la Alta California y Nuevo México y recibió quince millones de pesos como indemnización de guerra. El Tratado fue firmado por Bernardo Couto, Miguel Atristáin y Luis G. Cuevas, por la parte mexicana, y por Nicholas Philip Trist, por parte del gobierno norteamericano, el 2 de febrero de 1848.
 
Couto, Gonzaga Cuevas y Atristáin, encargados de las negociaciones, señalaron que el gobierno los había comisionado "en sustancia a recoger los restos del naufragio". Sabían que la pérdida del territorio era inevitable, ya que "los convenios de esta clase realmente se van formando en el discurso de la campaña según se ganen o se pierdan las batallas", y "no hacen sino reducir a formas escritas el resultado final de la guerra"19. Ante las circunstancias, para nuestros diplomáticos lo más importante en esos momentos era conservar la independencia nacional. "La desgracia de México no provendrá de falta de territorio", afirmaban los miembros de la comisión negociadora. En el mismo sentido se pronunciaba el ministro de Relaciones Exteriores, Luis de la Rosa, quien consideraba que nuestro país se encontraba en peligro de "perder la independencia y nacionalidad, por la imposibilidad de sostener la guerra"20.
 
La firma del Tratado tuvo muchos opositores, sobre todo entre quienes querían seguir luchando hasta el último hombre y aquellos que rechazaban la idea de que se sancionara con la firma de un tratado semejante despojo. En este sentido, Valentín Gómez Farías, como representante de "26 diputados más del partido puro", se pronunciaba en el Congreso por la defensa del territorio: "Tanta debilidad sin haber dado hasta ahora a nuestro implacable enemigo prueba alguna de vitalidad de nuestra parte (…) nos presentaría a la faz del mundo como un pueblo indigno de figurar en la gran familia de las naciones, y alentaría a nuestro conquistador para volver dentro de pocos años, ya no por otra fracción de nuestros terrenos fronterizos, sino por lo demás de nuestro territorio, tratándonos en lo sucesivo, como a las tribus bárbaras que han logrado exterminar". Consideraba que a pesar de la pérdida de sangre que nos costaría mantener el conflicto armado, "proclamamos solemnemente la continuación de la guerra, porque es el único arbitrio que nos queda"21. En el mismo sentido se pronunciaba el gobierno del estado de Jalisco, cuando presentó un acta de protesta contra la firma de un tratado que nos llevaría a una "paz llena de oprobio y de vergüenza. La paz es un bien cuando se establece con ventajas, con dignidad y espontáneamente; pero ella es el mayor de los males cuando es ignominiosa y arrancada por la violencia y por la traición; el resultado en este caso es la esclavitud, es el desprecio universal, es la vergüenza eterna"22.
 
Pero las condiciones en las que se encontraba el país reclamaban la paz. Justo Sierra señala cómo ésta era una necesidad, inclusive desde antes de la anexión de Texas. "La guerra nos había desarmado; ni teníamos soldados (nueve mil hombres diseminados en el país), ni artillería, ni fusiles (menos de 150 en los depósitos). Sólo quien ignore cuál era la situación de anarquía del país, las tendencias al desmembramiento ya claras en diversos estados, la facilidad con que gran parte de la sociedad aceptaba la tutela americana por cansancio de desorden y ruina, las ideas de anexión que surgían en grupos compuestos de gente ilustrada, la actitud de la gente indígena, fácilmente explotable por los invasores; sólo quien esto ignore o lo ponga en olvido, puede condenar la obra de Peña y Peña y sus insignes colaboradores: un combate más, que habría sido un nuevo desastre y una humillación nueva, y una parte de Chihuahua, Sonora y Coahuila se habrían perdido (…) Bajo el imperio de una necesidad suprema, puede y debe una nación ceder parte de su territorio para salvar el resto."23
 
La indemnización que recibió México por concepto de la guerra, decía el ministro De la Rosa, no equivalía a una compra de los territorios. "No se ha vendido una parte del territorio nacional por quince ni por veinte millones de pesos a que equivale la indemnización, sino que cediendo esa parte del territorio, se recobra con la paz cuanto la nación había perdido por el mal éxito de la guerra; se recobran nuestros puertos, nuestras ciudades, nuestras fortalezas; nuestra artillería y un inmenso material de guerra; se recobra y redime la capital de la nación, que ha sido víctima de tantas calamidades, y cuya población ha hecho tan grandes sacrificios en defensa de toda la República."24
 
El Tratado de Paz, amistad y límites de Guadalupe Hidalgo todavía está vigente. Por él, México se vio desposeído de más de la mitad de su territorio. Los pocos artículos que en algo favorecían a nuestro país fueron pronto derogados, como aquel en el que los estadounidenses se comprometían a respetar a los ciudadanos mexicanos que quedaran en el lado ahora norteamericano y que, según si les hacía falta mano de obra, se les obligaría a adoptar la nacionalidad estadounidense -como en el caso de Nuevo México- o si, por el contrario, les eran útiles sus tierras, se les obligaría a abandonarlas, como en el caso de California ante el hallazgo de vetas auríferas. También se derogó el artículo en que se comprometían a no lanzar a los indios salvajes al sur, cosa que continuaron haciendo.
 
La historia de los conflictos entre países fronterizos siempre ha sido azarosa; además, en este caso, México es también la frontera de Iberoamérica, de toda una cultura con raíces distintas frente a la norteamericana, anglosajona y protestante. Los ensayos que contiene la presente obra, En defensa de la Patria, dan cuenta de este proceso. En defensa de nuestra Patria, hombres y mujeres empeñaron sus vidas. Corresponde a los mexicanos de cada generación conservarla y engrandecerla. (Notas en el Sitio).
 
Enlaces
- En castellano: la expedición organizada por Jefferson en 1802 para explorar territorio mexicano con vistas a su posterior anexión.
- Sitio en frances con la versión mitica tradicional proyanqui.
- Sitio yanqui con las ultimas versiones de la interpretación oficial en EEUU. Ingles, con algo en castellano.
- Sitio yanqui en castellano basado en una serie de PBS TV. Interesante.
- Sitio mexicano con interesantes articulos, mapas e imagenes de la época. Fundamental. 
- Articulo sobre los heroes irlandeses que abandonaron el ejercito invasor yanqui para luchar del lado mexicano
- Versión en castellano del sitio de la serie de la PBSTV yanqui. Aunque conciliador, ofrece datos de interes de antes y despues de la anexión.
Aqui pueden encontrarse diversos articulos especializados de interes
 
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 Música de fondo: Adelita, Corrido de la Revolución Mexicana
 
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