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Asunto:[AndaluciaLibre] nº 261 - Brasil y IV Internacional - Cataluña: el sí ntoma UNC
Fecha:Martes, 12 de Abril, 2005  05:10:13 (+0200)
Autor:Andalucia Libre <andalucialibre @.......es>


nº 261
 
En este Correo:
 
*Cataluña, El sintoma Unitat Nacional Catalana, Andalucía Libre
*Una extrema derecha catalana, Andalucía Libre
*Brasil, Notas sobre una cierta izquierda radical, Charles-André Udry
*Ayuda a Andalucia Libre
*Sugerencias Varias.
*Solidaridad con Palestina
*Música de fondo
*Directorio de Andalucía en Internet
--oOo--
 
 Cataluña
El síntoma Unitat Nacional Catalana.
Andalucía Libre
Nota Previa: El texto que se reproduce a continuación era originariamente una aportación enviada en abril de 2001 a una lista de debate nacionalista andaluz en Internet, hoy desaparecida. Por tanto recoge opiniones basadas en los datos asequibles en esa época. Firmado entonces individualmente, ahora lo asumimos como Andalucía Libre y lo editamos porque creemos que aún conserva interés y resulta útil como material introductorio sobre la cuestión. 
Para situarlo más, conviene referir que su elaboración respondió a la participación activa en aquel momento en la lista de correo citada de un suscriptor natural de los Países Catalanes que se identificaba ideológicamente con lo que luego se conocería como "movimiento 33" (derivado de la ubicación en el alfabeto de las iniciales de "Cataluña Catalana") y que hacía allí proselitismo sobre sus postulados (con nulo eco, por cierto), quizá intentando favorecer la generación de algo parecido en Andalucía.
Le acompañamos una posdata que actualiza y amplia algunas reflexiones sobre el fenómeno. Por cierto, a propósito de la simbología "33", no está de más recordar que en Europa el uso de acrónimos alfanuméricos como este ha tenido como precedentes el del "18" (por "Adolf Hitler") y el "88" (por "Heil Hitler").
 
Unitat Nacional Catalana (UNC) es una organización política relativamente reciente y se encuentra aún en proceso de conformación. Si ha sido tan desproporcionadamente citada en esta lista es como consecuencia, no tanto de su peso específico en el nacionalismo catalán al día de hoy, como por sus posicionamientos favorables hacia las declaraciones xenófobas de Heribert Barrera(1) sobre la inmigración magrebí y de su comunicado oficial rechazando la celebración de la Feria de Abril de Cataluña(2). Ambos emitidos posiblemente con la intención de remarcar un espacio e identidad políticas propias al calor de escándalos previamente existentes o inducidos. Por ello parece interesante aportar algunas opiniones al respecto, basadas básicamente en los textos que la propia UNC coloca en su página y subsidiariamente en impresiones fundadas a partir de intervenciones en foros catalanes de quienes se identifican con UNC o sus postulados.
 
UNC es minoritaria en el seno del movimiento nacionalista catalán. Expresamente se sitúa al margen y enfrentada a las organizaciones políticas que han vinculado estrechamente lucha nacional por la independencia de Cataluña y un proyecto socialista (Endavant, PSAN, MDT, Maulets...). De estas les diferencia su rechazo a sus contenidos socialistas y su disconformidad con el exceso de referencias miméticas hacía Euskadi que observa en alguna de las citadas organizaciones o en su ámbito de influencia. UNC, por su parte, asume el sistema capitalista y el marco geoestratégico en donde se halla inserta hoy Cataluña (OTAN, Unión Europea). Aparte de ser estas sus convicciones, justifica estas posturas como 'un acto de realismo inexcusable para atraer a todos los catalanes', al margen de su clase social, a la independencia en el contexto histórico de la postguerra fria. De ERC la separa, por su parte, la consideración de esta ultima como tibia y oportunista en cuanto a la radicalidad y coherencia de su posición independentista.
 
Se considera heredera de quienes desde el nacionalismo radical catalán, combatieron simultáneamente al franquismo y a la CNT en 1936-37.
 
Su entidad, dimensiones, raíces sociales y planteamientos no la hacen homologable ni al PNV ni al Parti Quebequois, fuerzas políticas de las respectivas burguesías nacionalistas, como afirma R*. Quizá sea también simplificador definirla simplemente como una fuerza fascista; calificación que suele adjudicársele acaloradamente en la polémica interna del nacionalismo catalán. Aunque sí es cierto que su planteamiento ideológico etnicista, su análisis político y social y su estrategia de afirmación la llevan con facilidad (como ha podido comprobarse en los casos citados) hacia posiciones xenófobas.
 
Particularmente, lo que más interesa y llama la atención de UNC hoy es su expresión y función como síntoma.
 
Síntoma, primero, de la frustración nacionalista catalana por la sensación de paulatina minorización en el propio país ante el mantenimiento de la preeminencia social del castellano derivada de la situación de bilingüismo oficial. Manifestación de la inoperancia de las practicas normalizadoras permitidas bajo los limites del marco constitucional para alcanzar una normalización cultural y lingüística satisfactoria.
 
Síntoma, segundo, de angustia nacional ante la ambigüedad y debilidad de la capacidad de integración catalana en un sentido de pertenencia exclusiva, especialmente en relación a la comunidad andaluza emigrada y el mantenimiento tanto de unas evidentes señales de especificidad como de una receptividad innegable por parte de una parte significativa de ella hacia el discurso españolista, sea en sus versiones más furibundas o constitucionales. UNC tiene interés por expresar, hacerse eco y desarrollar un autentico y profundo temor hacia las perspectivas de desaparición de la nación catalana.
 
Síntoma, tercero, del descrédito de la izquierda en general como fuerza de ruptura y de errores de implantación de la izquierda independentista en particular. 
 
La respuesta de UNC se resume en su lema de "Cataluña catalana" ("33"). En ese concepto incluye no sólo la defensa de la oficialidad exclusiva del catalán (propuesta que, de forma sorprendente articula en su propuesta practica con moderación quizá hasta excesiva, a la vez que contradictoriamente derrama una sucesión de insultos esencialistas sobre el castellano) o la soberanía nacional, sino también una posición que considera ajenas e invasoras a las manifestaciones culturales existentes en Cataluña que no tengan matriz catalana (de lo que puede desprenderse una extensión a las personas que de ellas participan de esa consideración).
 
Como reacción al españolismo cotidiano, su propuesta se resume en dos alternativas mutuamente excluyentes: a. Asimilación plena y desaparición de rasgos de visibilidad diferenciada; que puede asemejarse muy mucho a una negación de los propios orígenes, o bien, b. Exclusión de la comunidad nacional catalana, lo que implica la consideración de los no asimilados y por tanto excluidos como una especie de 'base colonial española' y puede conllevar, en pura lógica, desde propuestas de discriminación civil y política hasta la mera expulsión.
 
Es destacable la ausencia de análisis concretos sobre la Cataluña de los últimos cincuenta años que permitan explicar singularmente tanto el fenómeno de la emigración andaluza como las relaciones Cataluña-Andalucía-España, etc. Tampoco hay análisis de las posiciones de las diversas clases sociales catalanas ni de las propias fuerzas políticas que permitan explicar de donde nacen los apoyos al régimen autonómico o al bilingüismo; cómo se ha creado y desarrollado el pujolismo, qué consecuencias ha provocado, etc. Tampoco se da especial atención a la naturaleza política y social concreta del Estado español, a sus fuentes de legitimación, a sus funciones, discurso propagandístico, a las relaciones que con él establecen diversos sectores de la sociedad catalana (autóctonos e inmigrantes)...
 
Por contra predomina en su discurso una identificación nacionalista abstracta, atemporal; que tiende a vincular la situación contemporánea con episodios históricos como las derrotas catalanas de 1654 o 1714. Esa asimilación, más las omisiones citadas, tiende a presentar el conflicto nacional centrado en el seno interno de la sociedad catalana y con unos antagonistas que son descritos de un lado como "patriotas catalanes" y del otro, como "opresores españoles".
 
El discurso de UNC expresa bien la paradoja de que mientras en algunos sectores andaluces inmigrados se vive la situación actual como de un pretendido acoso paulatino catalán; sectores catalanes la percibirían por su parte como de completa entrega y renuncia nacional.
 
La 'Cataluña políticamente centrada y normalizada', querrá quizá ver este fenómeno como una nueva justificación de la idoneidad de su apuesta de coexistencia esquizofrenica plasmada en el marco político, legal y en el discurso políticamente correcto al uso.
 
Sin embargo, más bien lo que manifiesta es que el balance del pujolismo y del marco constitucional, ha de incluir destacadamente no sólo no haber soldado internamente la nación catalana; no haber avanzado pasos significativos hacia su normalización lingüística -entendida como la posibilidad de vivir en Cataluña sólo en catalán, lo que implica su oficialidad exclusiva- o no haberse planteado la soberanía política. También que deja en herencia una tensión interna soterrada que puede expresarse de las maneras más imprevistas y negativas, a poco que coincida con otras circunstancias políticas o con una depresión económica. Son costes inseparables de la trayectoria histórica catalana vivida desde la Transición, en la que los efectos combinados de la capitulación nacional (aceptación del bilingüismo oficial como situación estable; rechazo a la autodeterminación) y de la política neoliberal auspiciada con entusiasmo por Pujol han construido una Cataluña íntimamente dividida, enfrentada y conservadora y en donde su ampliamente mayoritaria clase obrera, no juega el papel político que debería desprenderse de su peso social objetivo a causa del sucursalismo español dominante entre sus organizaciones sindicales y políticas.
 
Como una cruel 'venganza de la historia', puede aquí verse que el abdicar del papel de clase nacional (es decir, de participar de un proyecto nacional alternativo catalán de contenidos socialistas) lo que redunda no es en el mantenimiento de una presunta 'unidad' sino en la consolidación de la escisión social y el aprovechamiento de esa circunstancia por fuerzas burguesas catalanas y españolas, en un  primer grado y momento, y la gestación consecuente de situaciones que arropen la emersión de abortos reaccionarios.
 
Desde nuestro punto de vista, una propuesta política e ideológica de las características de la de UNC, que ya nace alienándose de entrada a casi la mitad de la población catalana, no tiene virtualidad alguna como proyecto viable de emancipación nacional (al margen de la naturaleza reaccionaria de buena parte de sus postulados genéricos y sobre todo de las consecuencias que de ellos se desprenderían en una hipotética aplicación practica en la concreta sociedad catalana). Más aún, las posiciones de UNC constituyen el negativo ideal requerido y necesitado por el españolismo para encontrar un espantajo sobre el que basar su demagogia instrumental en Cataluña. No obstante, que sea estéril para liberar Cataluña no implica que no pueda extenderse aprovechando precisamente ese sentimiento de marginación, frustración y minorización nacional y que pueda convertir todo ello en enfrentamientos civiles. En otras palabras, UNC -o más bien los postulados que encarna y pretende representar- puede construirse como un gueto o un quiste a la sociedad catalana y sobre todo a su movimiento de liberación nacional, dificultando aún más si cabe la lucha por la emancipación nacional de Cataluña.
 
Por ello, sería muy conveniente que el movimiento catalán de liberación nacional no se conformara con una simple descalificación e incluyera en su agenda de debates un análisis profundo, detallado y serio de lo que UNC representa y significa como fenómeno, más allá de su concreta implantación partidaria; como una manifestación más de los problemas de la sociedad catalana en general y del movimiento nacionalista en particular.
 
A nosotros, desde Andalucía, sólo nos resta tomar nota y desear suerte.
9 de Abril de 2001
 
(1). Ver sobre este asunto: ERC ante declaraciones de Heribert Barrera, de Josep Lluis Carod-Rovira en Andalucía Libre nº 81, 5/Marzo/2001 y nuestro comentario La inmigración y la cuestión nacional, Andalucía Libre nº 82, 14/marzo/2001. Relacionado con la cuestión, ver el articulo de Miquel Àngel Maria i Ballester (del PSM-EN), Inmigración y normalización lingüística, en Andalucía Libre nº 79, 20/Febrero/2001.
 
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Posdata Actualizada
Una extrema derecha catalana 
Andalucía Libre - 12 de Abril de 2005
 
 
UNC, como organización política; Nova Catalunya, como organización juvenil pretendidamente 'independentista unitaria', otras plataformas agitativas en construcción y "33" como referencia simbólica, hoy pueden ya caracterizarse como fuerzas catalanas de extrema derecha (o de derecha extrema, no perdámonos en nominalismos), entendiendo esta definición no simplemente como un exabrupto o un mero sinónimo del fascismo clásico -lo que sería simplificador- sino como una ubicación definida por su proyecto, discurso y naturaleza políticas. 
 
Conviene, no obstante, no confundirlas con otras entidades actuantes en Cataluña como la xenófoba 'Plataforma per Catalunya',(PxC)(1) aunque, por razones de oportunidad, esta formación utilice también últimamente el catalán como soporte lingüistíco. PxC es una rama ultraderechista de matriz españolista -con vínculos expresos con otros homólogos españoles- que intenta construirse en Cataluña aprovechando esencialmente las reacciones que provoca el fenómeno inmigratorio reciente. Aún constatando que puedan existir concomitancias entre unos y otros, debe subrayarse que el discurso, proyecto y motivación de la española PxC y los del catalán 33-UNC responden a orígenes, motivaciones y objetivos globalmente distintos y sería un error no verlo así, cayendo en simplificaciones quizá cómodas pero analítica y políticamente estériles. No es casual y manifiesta sus diferencias, que, por ejemplo, mientras la PxC centre sus baterías contra la inmigración extraeuropea en el ámbito 33-UNC sea comparativamente mucho mayor el encono en relación a la comunidad andaluza en Cataluña (y no solamente en relación a la ideología españolista de una parte de sus componentes).
 
A estas alturas sería ya ingenuo ver a UNC-33 sólo como un subproducto, más o menos desafortunado, generado reactivamente por las consecuencias del españolismo expreso o vergonzante de esa izquierda que puedan encarnar el PSOE o IU o por la incoherencia de toda esa otra izquierda que, eternamente enredada en rituales "autodeterminaciones para la libre unión", persiste empecinadamente en negarse a reconocer que el único camino para posibilitar una sincera relación fraterna entre las naciones que hemos soportado el peso del bastón español, pasa inexcusablemente por destruir España y conseguir la respectiva independencia nacional. También sería simplista achacar  su emersión a los posibles errores de tal o cual organización de la izquierda independentista o de su conjunto. Ciertamente, UNC-33 actúa aprovechándose de carencias como la muy débil reflexión existente en el independentismo catalán sobre el fenómeno andaluz en Cataluña para difundirse. De igual modo que utiliza también otros problemas afrontados de manera parcial o insuficiente por el conjunto de la izquierda o pretendidamente resueltos sólo a base de tópicos políticamente correctos como la actitud a mantener ante la 'nueva inmigración' y todos los debates conexos (consecuencias de la globalización capitalista; definición conceptual y política de ciudadanía, nacionalidad, residencia; de asimilación e integración, etc), situados además en el extremadamente enrevesado escenario sociopolítico catalán, siempre sobredeterminado por su historia nacional y su inserción concreta como Nación sin Estado en el Estado español.
 
Con todo esto y más, achacarles a estos factores su constitución como corriente política sería un ejercicio de simplismo y desmerecer el alcance de la cosmovisión que les anima e impulsa. Todos los elementos objetivos citados podrían haber provocado otra hipotética respuesta que siguiera inserta dentro del campo de la izquierda socialista que ha abarcado a la casi totalidad del independentismo catalán, al menos desde 1969. Sin embargo, el nacionalismo puro de UNC -que se dice sin adherencias de clase o proyecto social y de ahí que se dirija a "tots els homes i dones que posin pel damunt de tot, aquest ideal, independentment del seu origen, creença o ideologia social"- da cobertura en realidad a un proyecto de darwinismo social atemperado por la demagogia, expresamente antitético al de la izquierda. Más aún, sus posicionamientos y dinámica implícita advierten que de ser la izquierda independentista más fuerte y representativa de lo que es hoy (por ejemplo, si tuviera representación parlamentaria) y no digamos si deviniera en hegemónica entre la clase obrera de Cataluña o si -por poner un ejemplo que nos cae cercano- se consiguiera la desespañolización del grueso de la minoría nacional andaluza con una afirmación consciente de su nacionalidad originaria compatible con su inclusión ciudadana y clasista en un proyecto nacional catalán consecuente, esto sólo empujaría a esta corriente derechista a redoblar sus esfuerzos contra esa izquierda, aún cuando tuviera que buscar otras excusas y basamentos desde los que desarrollarlos.
 
Una prueba política clave para realizar ya hoy este diagnóstico y para caracterizar al entramado 33-UNC como una referencia de extrema derecha/derecha extrema catalana, es que se defina de hecho por considerar como prioritario adversario político a la izquierda independentista, aún cuando recurra habitualmente por razones tácticas -especialmente para promover su reclutamiento entre los jóvenes- a los tan conocidos emplazamientos presuntamente unitarios; siempre a concretar, claro, bajo sus propios presupuestos. Esta oposición de los animadores de UNC y del "33" a la izquierda independentista, expresada en términos de rechazo global histórico, estratégico, táctico e ideológico, va más allá de una mera competencia por espacios partidarios. Deriva de que precisamente es la izquierda independentista catalana -con todos sus aciertos y todos sus errores- el obstáculo esencial que UNC-33 (y lo que pueden representar) encuentra en su camino para autoproclamarse como 'único sector consecuentemente nacional', apropiarse así para sus propósitos reaccionarios de la bandera catalana y poder luego dedicarse a metas más amplias y ambiciosas. Empeñados en esa primera tarea, UNC-33 intentan hoy a toda costa salir del aislamiento que los asfixia, mordiendo espacios entre lo que pudiera denominarse como independentismo sociológico. Para ello promueven mediaciones pretendidamente neutras desde las que obtener audiencia e intentar socavar a la izquierda independentista, ahora mismo intentando impedir su expansión ante las decepciones que pueda provocar el actual Gobierno tripartito catalán. Su segundo objetivo del momento en esta faena es extremar algunas actitudes chauvinistas, no expresas pero preexistentes entre algunos sectores de las bases sociales de CiU y aún en menor medida de ERC -que no por desiguales en su reparto y formulación, pueden ser ignoradas- buscando paulatinamente hacerlas emerger para ofrecerles cobertura, vertebración y nueva referencia políticas.
 
Los términos y temáticas en que UNC-33 escoge polemizar con CiU -tanto los que explicita como los que omite- son singularmente significativos al respecto sobre sus premisas y aspiraciones. Como quiera que aún postulándose, carece hoy de los soportes económico-sociales de los que disfruta CiU ha de ganar de alguna manera los meritos debidos para ser tomada en cuenta en un futuro más o menos cercano, si no como alternativa si al menos en un principio como equipo de apoyo o fuerza complementaria y de ahí también su énfasis en eliminar de la escena a la izquierda independentista, trascendiendo cualitativamente el rol político tradicionalmente adjudicado a las JNC. Esta relación dialéctica -hoy sólo en el estadio de proyecto- entre una corriente políticamente marginal -con la realidad y soportes como los que ahora administra UNC y agitan y extienden los "33"- y los que se representan en CiU recuerda sobremanera otros precedentes históricos y de otras latitudes. Que la corriente 33-UNC pueda en un futuro progresar actuando como elemento agitativo y de presión en relación a estas fuerzas (a la manera en que lo hizo al calor de las declaraciones de Barrera o Ferrusola) o bien combinarlo en diferente proporción con una presencia propia, depende de la evolución de los acontecimientos políticos en Cataluña.
 
Aunque UNC sea un componente políticamente nuevo de la realidad catalana y del independentismo, que se ha venido gestando a lo largo de los años 90, no deja de ser sintomático que puestos a buscar precedentes -junto al socorrido recurso a arroparse bajo los simbólicos y consensuales Macià y Companys- haga enfática y reiterada opción en reclamarse del  "Estat Català" de los años 30, personificado en Josep Dencàs o en los hermanos Badia, asesinados por la anarquista FAI en abril de 1936 en venganza por haber actuado como rompehuelgas y jefes de policía de la Autonomía catalana. Que esta tragedia sea manipuladoramente presentada por UNC como un simple conflicto entre españolismo y catalanismo -sin que ello exculpe las múltiples carencias políticas del anarquismo catalán- aparte de impedir entender todo el proceso catalán durante la II Republica española y las causas del fracaso nacional y social catalán de 1936-37, tiene una clara lectura contemporánea. A quienes así apuestan desde UNC no puede escapárseles que cualquier balance objetivo de este presunto antepasado histórico ha de constatar su esterilidad como factor impulsor de la independencia nacional catalana en su época, así que tratándose de una reivindicación hecha desde una fuerza política y no desde un club académico, cabe concluir que al tomarlos como referencia actual lo que se está afirmando desde UNC-33 es su predisposición a actuar, de darse la circunstancia, como fuerza de choque en defensa del orden político y social vigente.
 
De otro lado, que en el reparto de funciones en el "movimiento 33", UNC cuide hoy con mimo extremo su imagen honorable, midiendo sus pronunciamientos, purgando cualquier afirmación que pueda asociarla a la extrema derecha al uso, rechazando el antisemitismo, firmando incluso manifiestos por la integración de la inmigración o asumiendo el fundamentalismo liberal-democrático como su soporte doctrinario al mismo nivel que cualquier editorialista mediático, denotan cuanta prudencia y previsión hay por su parte -incluso ahora que aún se encuentran en su mínima expresión- en su presentación pública (y no deja de ser significativo que consideren que no les perjudica su pronunciamiento negativo sobre la Feria de Abril catalana, que por supuesto no se sustenta en su rechazo al discurso españolista de Garcia Prieto o a su gestión por la FECAC -que puede ser rechazable- sino en su oposición a cualquier visualización de la presencia andaluza en Cataluña). Queda para otros dentro de ese mundo "33" -usualmente a titulo individual- el hacer defensas de la extrema derecha flamenca del Vlaams Belang (hasta hace poco, más conocido como Vlaams Blok).
 
Con toda su cuidada reserva y aún sabiendo en cuan poco valen los programas de este tipo de fuerzas, UNC no puede eludir totalmente el compromiso de identificarse de alguna manera ante su parroquia y así lo hace al proclamar en el punto primero de sus "40 punts per la llibertat" que "considerant com a català qui participa del sentiment català i empra la llengua i cultura catalanes com a pròpies". Esta definición, perdida entre el maremagnum de otros textos, no es una simple respuesta a la tan gastada como insuficiente sentencia -acuñada por Pujol hace cuarenta años y hecha suya luego por el PSUC- de que "catalán es todo aquel que vive y trabaja en Cataluña". La propuesta de UNC implica decir que es catalán quien UNC así lo decida y quien asuma su cultura, tal y como la entienda UNC; que muy probablemente consideraran que figuras como Salvador Seguí, Andreu Nin o Joaquim Maurin no forman parte de ella. Según esta definición de UNC, un andaluz residente en Cataluña, que supiera, utilizara, hablara y escribiera catalán, pero que no por ello apostatara de su conciencia nacional como andaluz ni renunciara a bailar rumba o sevillanas cuando encarte o a comunicarse en su lengua en su núcleo familiar y aun cuando con todas estas mismas adscripciones se sintiera solidario de la nación catalana, no tendría para UNC la condición de catalán. Y como UNC no diferencia entre ciudadanía y nacionalidad (y en su concepción, la integración o la asimilación actúan como eufemismos de la autonegación), quedaría en coherencia desposeído de sus derechos políticos, reducido a la condición de ilota(2). Ni fabricadas ex profeso, caben imaginar posturas más contraproducentes que estas de UNC para dificultar al máximo la consecución tanto de la oficialidad exclusiva del catalán en Cataluña como de la independencia catalana. 
 
Así pues y dadas sus posiciones, todo su vigoroso rechazo -reiterado siempre a la menor ocasión- a reconocerse como extrema derecha catalana o su indignación al ser tachada de racista así como su repetida autoproclamación como fuerza por encima de la izquierda y la derecha, sólo motivada por la búsqueda de la independencia nacional, pueden razonablemente reducirse a un recurso ad hoc, destinado a sortear barreras de prevención social en su búsqueda de nuevas audiencias; que responde tanto a su constatación de la tradición antifascista histórica del independentismo catalán como a una valoración ajustada de los limites de actuación política de una derecha extrema expresa en las condiciones políticas catalanas.

Si bien aún hoy -sobre todo si de lo que se trata es de identificar ideas con soportes orgánicos- UNC siga siendo una referencia prácticamente desconocida para el conjunto de la sociedad catalana y continué muy minoritaria y débil en relación al conjunto del independentismo catalán, es innegable su persistencia y su consolidación paulatina durante estos últimos años. Que sean pocos o no se les vea demasiado no significa que no existan o no puedan reproducirse, tal y como ocurre con las epidemias de roedores de darse las condiciones ambientales necesarias. Tampoco sería de extrañar que -según se desarrollen los acontecimientos en Cataluña- UNC/33 comience a ser utilizada por el españolismo como espantajo instrumental a su servicio dentro y especialmente fuera de Cataluña. Es importante por todo ello tomar previsoramente constancia de su existencia y delimitarla, para generar su debido cerco político e ideológico preventivo.
 
Particularmente en Andalucía es necesario estar convenientemente avisados al respecto para eludir el riesgo de que el españolismo -sea en su versión estatal o falsamente andalucista- nos restriegue a esta corriente como falso justificante de sus propósitos impositivos frente a los derechos nacionales de Cataluña. Esto implica no caer nunca en la equivocación de identificarla con ese independentismo sociológico que tiene hoy como referente electoral mayoritario a ERC; incluso a la hora de criticar con contundencia tanto las posiciones políticas de esta ultima como algunas de las construcciones ideológicas predominantes hoy en ese espacio social. Esa confusión inducida es uno de sus objetivos y de imponerse esa amalgama, sería enormemente negativo tanto para Cataluña como para Andalucía. Desarrollar una perspectiva independentista andaluza propia sobre Cataluña y difundir la labor y posiciones de la izquierda independentista catalana serán una buena vacuna al respecto y un ejercicio no sólo de internacionalismo consecuente sino también de defensa inteligente de los auténticos intereses nacionales andaluces (en la Patria y en la diáspora).
 
(1). Ver al respecto, La extrema derecha existe y La explotación de la xenofobia, artículos de José Luis Barbería, en El País (21 y 22/3/2005) que aunque con los tics españolistas instrumentales propios del discurso Prisa-PSOE, toma nota y describe el fenómeno en su actual estado de incubación.
(2). "Artículo 5.- Diáspora andaluza: 1.- Todas las personas residentes en el exterior que hayan dispuesto de su última vecindad administrativa en la Comunidad de Andalucía, así como sus descendientes, si así lo solicitan, podrán gozar, de conformidad con lo que dispongan las leyes, tanto de la nacionalidad andaluza como de los derechos políticos que corresponden a las ciudadanas y ciudadanos andaluces. 2.- Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado anterior, las instituciones andaluzas fomentarán desde una perspectiva integral los vínculos sociales, económicos y culturales con los miembros de las colectividades y centros andaluces en el exterior. Por ley del Parlamento Andaluz se regularán las relaciones con ellos, así como los derechos y prestaciones que se consideren oportunos. 3.- A fin de prestar la asistencia necesaria a los miembros de las colectividades andaluzas en el exterior, las instituciones andaluzas podrán formalizar convenios y tratados de cooperación con instituciones públicas y privadas de los países en los que se ubican." En la polémica pólítica catalana existe cierta malsana tradición de contemplar tan sólo como ofertas posibles de futuro para los andaluces de Cataluña, bien la "asimilación" (entendida como disolución) o bien la instrumentalización españolista y a vivir angustiosamente la afirmación andaluza sólo como una variante de esta ultima. Es una consecuencia de no reconocer a la nación andaluza. Aparte de que esta tesitura conlleva, de entrada, descartar ya de antemano el "retorno" -que implica inevitablemente la reparación histórica del maltrato nacional sufrido por Andalucía y los andaluces por parte de España- esta reducción peca, en todo caso,  no sólo de ignorar su origen nacional específico sino de carencia absoluta de imaginación política. Para evidenciarlo, basta mirar este "Articulo 5" que es sólo una transcripción del Artº 5 del Estatuto Político de la Comunidad de Euskadi, Plan Ibarretxe, aprobado por el Parlamento vasco donde se ha cambiado "vasco", por "andaluz". Como quiera que no parece sensato acusar al PNV-EA de abrigar aspiraciones lerrouxistas en ningun parte de donde está instalada la emigración vasca, reproducirlo quizá pueda servir a algunos en Cataluña para estimularlos a pensar en cómo construir allí una relación con Andalucía que tenga en cuenta tanto los conceptos de ciudadanía y de nacionalidad como los pactos consecuentes necesarios entre dos naciones, unidas por tantos vinculos entre sí, pero que requieren para para poder formularlos en su mutuo beneficio disponer de independencia para definirlos libre y paritariamente.
 
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Viejas deudas que se arrastran, nuevos y futuros desafíos políticos…

Notas sobre una cierta izquierda radical[1]

Charles-André Udry*

Traducción de Aldo Andrés Romero

Correspondencia de Prensa nº 2.013

 

1. Cuando en la “arena” de esta reunión del Comité Internacional de la IV Internacional (antes SU, Secretariado Unificado, hoy CI, Comité Internacional) se hable de Brasil, me parece que se debe evitar un sueño tranquilizador: la IV Internacional tendría una nueva fuerza que crecerá en Brasil: el Partido Socialismo y Libertad (P-SOL).

 

Esto no sería más que un sueño. Por un lado, porque los hechos no son así: el P-SOL no es una sección de la IV Internacional; y por suerte ese partido en formación no es miembro de ninguno de los actuales reagrupamientos “internacionales”, porque eso no representaría un real proceso político organizativo desarrollado en Brasil. Por otra parte, las dificultades con las que realmente se enfrenta y se enfrentará el P-SOL, así como el conjunto de la izquierda radical en el Brasil, son enormes. Este país de 180 millones de habitantes, sacudido por los ocho años de políticas neoliberales de F.H. Cardoso y por los dos de Lula -que incrementan la dimensión de las contrarreformas- es un país distinto. La derrota política infligida por el PT y quienes avalan su política tiene, por supuesto, raíces en el período de Cardoso. Sin embargo, la orientación de Lula a través de una sucesión de breves etapas antes y después de las elecciones tiene un gran papel, no sólo en términos de decepción organizada de trabajadores y campesinos pobres, de la desilusión de un sector de la intelligentsia -y no discutiremos acá las raíces sociológicas de la desilusión, que no es solo ideal-, sino también en términos de relanzamiento del social-liberalismo que beneficia al capital financiero internacional.

 

Estamos ante una configuración en la que se articulan tres elementos. En primer lugar, la presentación engañosa, desde el punto de vista de los explotados, de un “bloque regional progresista” Kirchner-Lula-Tabaré Vázquez y posiblemente mañana Morales en Bolivia. El segundo, una militarización rampante, de la que el Plan Colombia representa la punta del iceberg y los ataques imperialistas contra la Venezuela de Chávez la línea de flotación del iceberg. Tal vez el termino militarización parezca exagerado: lo utilizamos para subrayar, por una parte, la total continuidad de las instituciones militar-policíacas y represivas, en Brasil entre otros, y por otra parte, las iniciativas exploratorias que se ven aparecer en Argentina, en Perú, en Bolivia y últimamente en Brasil. Lo que debería dar un especial relieve a las reivindicaciones democráticas ligadas a las necesidades y derechos de los asalariados y sus aliados. El tercero, un considerable retroceso en relación con diversas esperanzas, engañosas y desengañadas, de la izquierda clasista y la urgencia de la reorganización-recomposición de una izquierda anticapitalista y socialista que tenga en cuenta este hecho: el tejido social  brasileño y latinoamericano ya no tiene nada que ver con los años de la creación del PT y de las organizaciones que “acompañaron” su nacimiento (o inversamente). Este es el continente en el que organizaciones pequeñas -aunque su audiencia mediática pueda ser más o menos grande- deben prever su intervención social y política.

 

1.1. En febrero de 2003, el XVº Congreso Mundial de la IV Internacional con muy pocas excepciones (entre ellas la de Joao Machado[2] al que, desgraciadamente, el espanto le impidió decir al conjunto del Congreso lo que realmente pensaba) terminó avalando la participación en el gobierno Lula de un miembro de la Democracia Socialista (DS): Miguel Rossetto, ministro de Desarrollo Agrario (ex dirigente sindical de los químicos). Una participación, pues, en un ministerio estratégico: el de la Reforma Agraria, donde se plantean simultáneamente la cuestión de la concentración de la propiedad (en este caso agraria, pero de todas maneras relacionada con las demás concentraciones de la propiedad y por tanto del poder) y la cuestión de la movilización de capas que se cuentan entre las mas desheredadas de la sociedad brasileña. Este ministro emblemático de la “izquierda del PT” y de la DS, sección de la IV Internacional-CI,[3] ocupó su sillón en un gobierno burgués. Este sillón le fue atribuido en parte para neutralizar a la izquierda, y hasta el mismo movimiento campesino pensó en poder utilizar a ese ministro: el hecho de que dirigentes del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) hayan respaldado a Rossetto fue utilizado como una justificación de su cooptación al gobierno. Durante el Congreso Mundial una frase resonaba a orillas del mar belga (mar del Norte, un Norte que la gran mayoría de la IV Internacional había perdido): “la victoria del PT es (también) nuestra”.

 

Este debate, en febrero-marzo del 2005, no puede ahorrarse esta visión retrospectiva. La principal sección de la IV Internacional en América Latina participó y participa en un gobierno burgués, aliado-junior del imperialismo (ocupación de Haití, política económica, relaciones con los grupos transnacionales imperialistas, organización de un espacio económico para la inversión  imperialista, reforma neoliberal del Estado, etc.). En la IV Internacional en su gran mayoría reinó hasta hace muy poco el silencio, acompañado por operaciones de salvataje -con una canoa- del pequeño Titanic que se hundía. Es verdad que ahora todos dicen: “yo tenia dudas...”. Por definición, como decía Descartes y mas modestamente Ernest Mandel desde su lugar: “hay que dudar de todo”. Pero esto no constituye una línea política, sobre todo a posteriori

 

Y algunos querrían hacer creer que sólo era un sueño... hasta que fue enviada a la DS, en ocasión del FSM de 2005, una carta firmada por Daniel Bensaid, Francisco Louça y Michael Lowy.[4] Bueno, es mejor que nada. Pero aún así: ¿es posible decir que “el FSM ofrece la ocasión de hacer el balance del gobierno Lula”, cuando la prensa financiera internacional -para hablar sólo de ella- alababa a este gobierno desde el inicio de su mandato en el 2003?[5] Cuando se sale de una pesadilla, es preferible saber que fue una pesadilla, para no chocar de nuevo con una realidad que “nos”escaparía todavía más, a nivel analítico y político. Una realidad que, ante semejante olvido, inconciencia o cobarde duplicidad política, “nos” castigará una segunda vez.

 

2. No hace falta ser un especialista en el efecto mariposa ni en sofisticados modelos económicos -sin gran valor predictivo, incluso en términos de grandes tendencias- para comprender dos elementos claves: 

1º) El primero, es que desde junio de 2002, todos los candidatos presidenciales (excepto Zé Maria, del Partido Socialista de los Trabajadores-Unificado, PSTU) habían firmado un acuerdo con el FMI. Les pusieron las esposas en las muñecas. Lula distribuyó las esposas entre sus coequipers y entregó las llaves de las mismas a gran capital internacional (Meirelles, del Banco Central, entre otros), a sus instituciones (FMI, OMC, etc.) y al gran capital exportador (especialmente el agrobussines pero también otros sectores del capitalismo brasileño). El Vice-presidente José Alencar durante algún tiempo defendió al sector textil. Pero está actualmente perdiendo posiciones dominantes en un holding decisivo, ¡y su designación en el Ministerio de Defensa le asegurará el suministro de vestimenta al ejército sin tener que enfrentar la competencia del nuevo amigo chino! Por eso, desde hace algunos meses se calla. Ya no insiste más con medidas de “desarrollo” del mercado interior.

2º) A partir de 1994 el PT experimentó una acelerada mutación. El centro de gravedad programático-directivo pasó al círculo del Instituto de Ciudadanía. Y hay que valorar la fuerte dinámica sociológica que trabajaba al PT: la creciente institucionalización con “la cultura de gobierno” que se difundió entre todos los cuadros del PT. Y la DS, cuyo centro de gravedad estaba en Río Grande do Sul, no escapó a ese proceso. Tanto más que la DS (y esto fue motivo de muchos debates: incluso Ernest Mandel, en su momento, alertó contra esta evolución) no construyó jamás una tendencia verdaderamente bien organizada. Se mantuvo como una red de militantes, cuyo anclaje institucional aseguraba cada vez más su estabilidad como “corriente de ideas y posiciones”. 

Ciertamente, esta descripción es un poco unilateral. Pero se corresponde con la realidad aritmética. Basta hacer las cuentas entre los que defienden y aprovechan el gobierno de Lula en el seno de la DS gubernamental; los que critican al gobierno pero se quedan en el nido del PT; y finalmente aquellos y aquellas (con Heloísa Helena en primer lugar) que se pusieron a construir una alternativa, con el apoyo de algunos militantes de la DS y van a sumarse al P-SOL. Sólo cabe esperar que su número sea el mayor posible, si esta definición implica no solamente una ruptura con la política de la DS gubernamental, sino una especie de “reconversión” hacia la construcción de una nueva organización, en el sentido de una organización que esté “en armonía” con la rebelión, que por ahora es verdaderamente molecular (con algunas excepciones importantes), de las masas oprimidas y explotadas que pagan el precio elevado de la mundialización del capital, con toda su brutalidad, y también de la política neoliberal del gobierno Lula.

 

Es verdad que entre el análisis de los factores de evolución del PT y la elección del momento de una ruptura con el PT no hay simultaneidad. Pero el juicio debe y debió ser claro. Y pudo serlo.

 

Además, las analogías entre la evolución del PT y la de la socialdemocracia alemana no son pertinentes, reflejan una sobredosis de historia de un “trotskismo” que no responde a las exigencias de pensamiento crítico y por tanto creativo que es propio del marxismo. En efecto, el SPD anterior a 1914 era una organización que contaba más de dos millones de miembros  y simpatizantes organizados (sin contar el conjunto de estructuras del tipo de cooperativas, sociedades deportivas, lectores de más de 50 diarios, etc.). Dos millones en un país de 60 millones de habitantes, hacia 1910. Un país que en 1907 tenia la siguiente estructura social, según la distribución de la población activa: 34% agricultura, 40% artesanado e industria y 26% servicios (incluyendo las instituciones estatales). Según categorías socio-profesionales, de acuerdo a la denominación de entonces, se tenía: 51% de obreros (en porcentaje sobre la población alemana), 14% de empleados, incluyendo funcionarios, 8% domésticos y empleados en granjas, 27% independientes. Todo eso no tiene nada que ver, ni con el Brasil de hoy, ni con un PT cuyos miembros pueden afiliarse por Internet y cuenta con unos 100.000 miembros “mas o menos activos” sobre 180 millones de habitantes.

 

Estamos pues en otro contexto, en otra formación social de la “periferia”. Este es un tema sobre el cual habrá que volver. Sin embargo, algo salta a la vista: un tipo de organización política como el PT puede ser fácilmente cooptada por las instituciones estatales y para-estatales, particularmente cuando estas últimas disponen de toda la fuerza y toda la tradición de la “fisiología brasileña”. El PT tenía ya muchos de esos rasgos. Y mientras más evolucionó, mas se asimiló a las líneas de fuerza que estructuran la “política desde arriba”, la única política oficial en Brasil, la que está divorciada del “mundo de abajo”, la que se encuentra en la Folha de Sao Paulo, la que se interesa sobre todo en los distintos movimientos de diputados y en los diversos negocios -en el estricto sentido del término- que están en curso en los parlamentos y los restaurantes que los rodean. Así, es el análisis de este proceso específico el que debe atraer la atención y no las seudo analogías con el SPD de antes del 1914 que sólo sirven para hacer algunas citas de los clásicos para destacar una cultura que, como las confituras, se exhibe mas cuando es poca.

 

Todo esto tiene una implicación política inmediata: ciertamente, es necesario fortalecer al P-SOL -más concretamente, a la construcción a mediano plazo de una organización socialista-revolucionaria que pueda articular un bloque social (ver más adelante) importante-, con actuales miembros del PT, con sectores de la izquierda de la Central Unica de Trabajadores (CUT), con elementos de la intelectualidad que manifiesten lealtad política y moral hacia los asalariados y todos los explotados y oprimidos, con elementos que en el MST saquen el balance de los impasses de una gestión demasiado diplomática de las relaciones con el gobierno (sin dejar de comprender las dificultades en que éste último, y en particular Miguel Rossetto, hundieron a los sin tierra que esperan, sin recursos, la ocupación virtual de tierras no disponibles y tienen necesidad de las pobres raciones alimenticias financiadas por el gobierno), etc.

 

Pero es preciso también tener conciencia de que el PT de hoy ya no es el de los años 1990 y que cuatro “generaciones políticas” lo contaminaron: la que se integró con armas y bagajes en la institución estatal y parlamentaria, la que se precipitó hacia el PT, incluso por Internet, después de las presidenciales del 2000, la que se unió en el momento de las municipales del 2004,  y la que se prepara (haciendo tal vez un cálculo equivocado) para las futuras elecciones del 2006 (presidenciales, federales, y estaduales), que pueden ofrecer nuevas oportunidades a los recién llegados que leyeron el evangelio: “Los últimos serán los primeros”.

 

Entonces, la atención del P-SOL y de la izquierda radical no debe dirigirse, prioritariamente, hacia la izquierda del PT, aunque en la actual fase constituya un elemento importante de una orientación. Porque para que los militantes con raíces sociales efectivas vayan al P-SOL, es preciso que éste sea atractivo en términos de elaboración política, de debates, de iniciativas prácticas. Es preciso que sobrepase el estatus de mas o menos una confederación de fracciones con toda una historia anterior, en gran medida del movimiento trotskista. La realización de un congreso en el otoño de 2005 es una piedra de toque para impulsar su mutación en partido en construcción.

 

Desde ahora, las preocupaciones deben dirigirse hacia los “movimientos sociales”, hacia las luchas aunque su amplitud sea aún limitada, para comprender los nuevos rasgos que puedan desprenderse, hacia los sectores críticos del MST, etc. Para esto es necesario poner en marcha una política en positivo, en término de iniciativas y programa de urgencia, y no una política de denuncia de todos los “traidores” que pueblan la tierra brasileña y la Tierra toda, ni una política de autoafirmación político-organizativa.

 

3. En las secciones europeas de la IV Internacional hay un conocimiento muy superficial de la realidad brasileña, y más precisamente de la sociedad brasileña. Sin caricaturizar demasiado, algo como lo siguiente: “Brasil es una democracia mas o menos como Portugal o España, pero con muchas más injusticias sociales”. Esto es 100% falso. Es una formación social dominada, marcada todavía, por su historia colonial y esclavista. Es una sociedad donde la violencia es dominante, se ejerce sin restricción y se enlaza con las exigencias imperialistas en mas de una ocasión (se ve en el marco del relanzamiento del Plan Amazonia, inaugurado en épocas del dictador Medici; plan que está la institución militar no cambió después de la dictadura y casi toda la izquierda se calla. También hay que tomar en cuenta la “modernización” de Brasil, por ejemplo el hecho de que la productividad de la parcialmente relacionado con el Plan Colombia de los Estados Unidos). Es una formación social en la que, como dice Janio de Freitas (Folha de Sao Paulo, 22-2-05) “La favelización es ininterrumpida, filas de miseria llenan los pasillos de los hospitales y puestos de salud, y millones de niños son maltratados...”.

 

Podría agregarse que la policía militar mata a esos chicos y la izquierda se calla. Podría agregarse que General Motors en Río Grande do Sul es de 100 autos/hombre por año, en relación a una media mundial que oscila entre 60 y 80 autos/hombre (ver Gazeta Mercantil, 26-1-05). También hay que tener en cuenta el extraordinario desarrollo del crédito personal (pasó de 418 millones mensuales de reales en diciembre de 2003 a 474 millones en diciembre de 2004) que representa, a pesar de tasas usurarias que llegan al 26% anual, la creación de un mercado de consumo a crédito, respondiendo a las capas que surgieron con el marcado proceso de desarrollo desigual y combinado de la formación brasileña, cuya bipolarización  social no podrá ser amortizada durante mucho tiempo por medio del crédito. Cualquier convulsión coyuntural y de los mercados financieros desequilibraría esta creación artificial de demanda.

 

Por el contrario, la izquierda brasileña, como ya se dijo, habla mucho sobre los movimientos que se desarrollan en el seno de los partidos, y sobre las posiciones que toma tal o cual diputado. En gran medida es presa de la falsa ventana informativa politiquera que dan la prensa y la TV. El gobierno Lula salvó la red O Globo de la quiebra y esta lanzó una campaña cotidiana a favor del gobierno Lula. Algunos ingenuos turistas de izquierda europeos se asombran por la audiencia del gobierno de Lula. También se hubieran asombrado por la audiencia de Cardoso, cuyo marxismo era como mínimo tan sofisticado como el de algunos consejeros ex-trotskistas de Lula, reventados hoy con una cadena de banquetes. Todo esto pasa en un país donde, como dice Cesar Benjamín, se asiste a un “genocidio social” (artículo en Caros Amigos). Quien lea "L’Atlas da exclusao social no Brasil" (Ed. Cortez, 2ª edición 2003, en cuatro volúmenes), se da cuenta de la superficialidad con que la izquierda, incluyendo lo esencial de la izquierda del PT, trató las transformaciones producidas en el curso de los últimos veinte años en Brasil y se inscriben en la historia larga.

 

Esta izquierda vive por fuera de la sociedad, al menos gran parte de ella. La audiencia de Heloísa está ligada en gran medida al hecho de que ella es una excepción a este fenómeno. Y esta es la razón por la que ella no podía dejar de romper con el PT y la DS-gubernamental, por eso, además, la excluyeron. Era una ruptura de clase. Una ruptura que algunos quisieron achacar a una cuestión emocional, lo que es una estupidez y un insulto a Heloísa y sus otros camaradas. Insulto político, que debió ser dirigido al ministro de la no-reforma agraria: Miguel Rossetto.

 

En cuanto a las construcciones de estrategia política que pretenden que era posible mantener la independencia del PT ante el gobierno, que era posible militar en el PT sin asumir responsabilidades, están marcadas por la ingenuidad o por la incomprensión de los mecanismos político-institucionales. La dirección del PT y el gobierno Lula tenían necesidad de una disciplina total de la fracción parlamentaria para tratar de lograr mayorías. Cuanto más difícil era lograr mayorías, mas se ampliaban las alianzas con el PMDB, borrando casi las fronteras entre ambos partidos. Criticar abiertamente las contra-reformas del PT no podía dejar de llevar al choque y la expulsión. La opción supuestamente táctica de evitar el choque, en nombre del ritmo de la toma de conciencia de los miembros, esta de hecho dictada por la visión de que, por fuera del PT y de las instituciones estatal-parlamentarias, no hay salvación. Es la posición de Raúl Pont[6]. Es posible comprenderla, pero sólo cabe rechazarla, al menos como socialistas revolucionarios, como marxistas revolucionarios. Semejante posición además solo puede alimentar las corrientes movimientistas anti-partido que existen incluso en las organizaciones mas respetables, como la Consulta Popular. Inversamente, algunas prácticas de organizaciones como el PSTU pueden también alimentar la desconfianza contra la organización partidaria. Sobre esto cabe emprender una verdadera discusión, sin a priori, ente el P-SOL, la Consulta Popular, el PSTU, etc. Aunque pueda discutirse cuando y como comenzarla.

 

4. La actual crisis institucional del gobierno es de una tremenda magnitud y torna en gran medida ridículo el debate que ahora podamos tener (en el Comité Internacional) sobre la necesidad de que la DS salga del gobierno. Realmente, a la luz de la vida social y política brasileña, hacer ahora esta discusión tiene tanta efectividad como las declaraciones de un general suizo que a fin de 1944 señalaba la voluntad incondicional de Suiza a resistir cualquier ataque de la Alemania nazi. En efecto, a la presidencia de la Cámara fue electo un candidato supuestamente independiente, Severino Cavalcanti, por 300 votos sobre 498 diputados presentes. Cavalcanti es el prototipo del dirigente corrupto, descompuesto y reaccionario. Tiene lazos con Alencar, lazos de negocios. Representa lo peor de las instituciones politicas brasileñas, con su capacidad de corromper sistemáticamente a los que las ocupan, asegurándoles un lugar, nuevamente con algunas excepciones (como Milton Temer en el pasado, Heloísa Helena, Luciana Genro o Baba hoy). Y el colmo de la concretización de lo que es el gobierno Lula puede verse con esto: después del fracaso, después de negociaciones con paquetes de reales, los dos candidatos del PT (el del gobierno, Luis Eduardo Greenhalg y el petista autopropuesto Virguilio Guimaraes) perdieron, lo que no impidió al portavoz del PT decir que en realidad Cavalcanti era uno de los tres candidatos del gobierno y que su victoria reforzaba la orientación del gobierno de Lula. La farsa deviene tragedia.

 

Esta dimensión de las instituciones brasileñas debería ser tomada en cuenta en cualquier discusión futura sobre la construcción de organizaciones socialistas revolucionarias. Sin un debate sobre esto, existe el gran peligro de que una nueva organización (como el P-SOL) sea víctima de este virus politiquero. Un virus tanto más aceptado y asimilado cuanto que “el mundo de la política” está completamente divorciado, de manera organizada, del mundo de supervivencia de la mayoría de la población. Sin una ruptura con esta mentalidad institucional y politiquera -lo que no quiere decir dejar de tomar en cuenta, seriamente, los acontecimientos electorales en relación con los acontecimientos sociales- nunca se hará la articulación orgánica con los diversos movimientos sociales que traducen, con dificultades, las necesidades y las reivindicaciones de las masas populares que buscan transformar sus necesidades en derechos. Existe un futuro para el P-SOL -si se lo considera un partido en construcción- en la medida en que tome en cuenta, de manera organizada e hiper-seria, la articulación con todas las luchas, el estudio de cada una de ellas, la discusión en el conjunto del partido sobre lo que puede aprenderse de cada una de ellas y ver que ellas pueden esbozar algunas líneas de fuerza de un futuro bloque socio-político en el que el P-SOL sería el (o uno de los) vectores políticos, entre una coalición sindical, campesina, sin techo, de mujeres pauperizadas, de niños de 10 años ya adultos, etc.

 

Sin esto, el P-SOL repetirá lo que otras organizaciones de izquierda ya han hecho en Brasil. Es bastante fácil, hoy, crear ilusiones mediático-electorales que, siendo ilusorias, no tienen relación con un verdadero enraizamiento social, con una red militante estructurada, capaz de captar lo que ocurre en la sociedad y de reinyectarla a nivel de las orientaciones políticas, del trabajo militante y las iniciativas que induzcan las “autoactividades” de las masas, que son en realidad actividades inducidas a partir de sus propias necesidades, de sus reacciones y de la capacidad de los militantes llamados de vanguardia de interactuar con esos sectores, de concientizarlos, como diría un teólogo de la liberación. Este proceso de ilusiones mediático-electorales también se conoce en Europa, desde Dinamarca hasta Portugal, país que en otro momento colonizó al Brasil: la “izquierda de confianza” puede atraer asalariados que buscan delegar sus necesidades y su desesperanza para encontrar una solución. Pero de eso a organizarlos hay un foso. Es un problema que toca a todas las fuerzas de la izquierda radical. Y deberíamos discutirlo, porque en Brasil o acá, es una de las cuestiones que el autor de este texto plantea desde hace mucho tiempo, hablando, desde 1984, de un nuevo periodo histórico del movimiento tendencialmente clasista de los explotados y los oprimidos.

 

5. La derechización del PT no requiere demostración. Pero cada vez que estos partidos se desplazan a la derecha, capturan nuevas capas de militantes carreristas y siempre pueden, dada la situación socioeconómica muy penosa de la mayoría popular, reganar nuevamente, en cierto tiempo, una frágil credibilidad electoral. Esta el ejemplo de los partidos socialdemócratas en Europa. Evidentemente no hay que reducir esta credibilidad renovada -pero muy fragilizada y sin las raíces del pasado- sólo a la falta de una “alternativa política”, lo que podría conducir a otra ilusión, la de crear “grandes coaliciones” que llenarían ese vacío. Para los países imperialistas, semejante orientación pasa por arriba del funcionamiento que impregna con el fetichismo mercantil todos los poros de la sociedad, que se fortalece en el marco de la mundialización del capital -que suscita reacciones del tipo: “¿que puede hacerse frente a esta máquina de deslocalizar y ponernos en competencia, en tiempo real, a escala mundial?”; de la desestructuración de la presencia sindical en los lugares de trabajo ligada a la minuciosa reorganización por la patronal de la organización del trabajo y de las estrategias de individualización del salario, etc. Se podrían agregar otros elementos sobre el funcionamiento societal. Habría, en lo que se refiere a los países de la periferia, o al menos a una parte de ellos, que reflexionar sobre todos los factores que abordamos en el texto escrito con Ernesto Herrera sobre América Latina, a comienzos de 2004 [7]

 

En este contexto de crisis de una izquierda gubernamental, los restos de corrientes ex PC (PPS) y desarrollistas burgueses (PDT) podrán lanzarse en el espacio “a la izquierda” dejado por el PT. El hecho que Lula no asistiera a los funerales de Celso Furtado, la figura del desarrollismo soberano nacionalista de Brasil, es un signo de la subordinación del PT a los intereses imperialistas norteamericanos y europeos, buscando siembre con el apoyo de sectores burgueses, jugar, marginalmente, algunas de sus cartas económicas (relaciones con China, con la India, rol de powerbroker para América Latina como representante del país mas importante del continente: en efecto, Brasil tiene 180 millones de habitantes y su PBI representa mas del 40% del PBI latinoamericano). Este rol de powerbroker Brasil lo jugó en el conflicto ente Venezuela y Colombia, pero esto fundamentalmente en el marco dictado por Estados Unidos y por este nuevo derecho de persecución sin fronteras del terrorismo, que el gobierno Uribe, a imagen del de Bush, puso en practica con el secuestro de uno de los dirigentes de las FARC en Caracas. El PPS y el PDT muy bien pueden -y ya lo están haciendo- comenzar una campaña retomando los temas políticos del PT para morder “a la izquierda” del PT en el electorado, con vistas a las elecciones de 2006.

 

Si el P-SOL tiene como único horizonte su legalización y presentación en las elecciones de 2006, sobre todo la de Heloisa Helena como candidata presidencial, las momentáneas satisfacciones pueden tornarse rápidamente amargura. Evidentemente, con las candidaturas de Lula y de Heloísa, habrá un test ácido, como dicen los ingleses, para los miembros del PT. Pero contar con un gran éxito electoral de Heloísa lleva el riesgo de provocar decepciones y falsos debates en el PSOL o entre el PSOL y posibles aliados a mediano plazo. Estamos ante un período largo de construcción de una organización capaz, por una parte, de reunir a los sectores que rompen con el PT y con la CUT (cuyo antiguo núcleo central es uno de los ejes del gobierno Lula) y, por otra parte, de interactuar a mediano termino con el radicalismo de las luchas, aun si estas son cuantitativamente limitadas. Pero ya no serán las mismas luchas que las luchas de los años 1980.

 

La represión contra los campesinos en las últimas semanas es un excelente indicador de la mezcla entre el viejo y el nuevo Brasil. La reacción frente a estas masacres existió. Pero no estuvo a la altura de lo que uno podría esperar de una organización como el PSOL, aunque el PSOL haya hecho más que otras organizaciones (y aclaro que no estoy al tanto de lo que sobre esto hizo el PSTU ni puedo referirme a lo que hizo el Movimiento Tierra y Libertad-MTL).

 

6. El horizonte electoral de 2006 planteará múltiples cuestiones de alianzas políticas. Existe el gran peligro de que en el seno del PSOL y de la izquierda del PT se ponga la vista en alianzas orgánicas con fuerzas burguesas que se proclaman opositoras al PT. Para escapar a la trampa de un debate “paleo-trotskista” sobre las alianzas políticas, parece preferible plantear ante todo tres preguntas: 1ª. ¿Que hacen el PPS y el PDT, prácticamente, ante las masacres contra los campesinos y la represión a los pobres (por ejemplo, en las cárceles)?. ¿Defienden prácticamente las reivindicaciones democráticas, uno de los elementos de un efectivo proceso de revolución permanente actualmente?; 2ª. ¿Qué hacen el PPS y el PDT para apoyar las ocupaciones de tierras, que son una exigencia  vital inmediata?; 3ª. ¿Qué hacen el PPS y el PDT, así como el PT, para enfrentar el creciente control de los grandes grupos financieros imperialistas sobre las redes comerciales muy importantes en las diversas regiones del Brasil?. Por ejemplo, el fondo de inversiones norteamericano Acon Investments tomó el control de toda la red de supermercados B. Barbosa en los Estados de Sergipe y Bahía. El gran grupo norteamericano Wall-Mart controla la red de comercios Bompreco. Estas son formas de extorsión de la plusvalía creada por los asalariados brasileños por el capital imperialista. Una extorsión que se agrega a la extorsión de la deuda.

 

Para el año 2005, el pago de intereses y del mínimo de amortización de la deuda a mediano y largo plazo, así como de la deuda a corto término, alcanzará la suma de 65 mil millones de dólares. Y esto siempre que no suban las tasas de interés en los Estados Unidos y el actual gobierno no sea obligado a, por una parte, aumentar más aún sus tasas de interés (para atraer capitales y enriquecer el capital financiero brasileño e imperialista) y, por otra parte, a flexibilizar aún más el mercado, que es la perspectiva que tiene en el marco de la reforma sindical. La creación de una institución como PREVIC -institución que reemplaza la secretaría complementaria de la previdencia- indica hasta que punto el gobierno de Lula está decidido a disociar al Estado de la gestión de una de las expresiones del capital financiero en este período, como son los fondos de pensión. En esta decisión, adoptada de manera autoritaria (mandato provisorio 233), se traduce claramente la reforma neoliberal del Estado brasileño.

 

7. Toda discusión seria sobre Brasil -vale decir, una discusión que no se limite a saber con qué diplomacia la IV Internacional podrá arreglar sus relaciones con la DS gubernamental-, debería poner en el centro de la reflexión las siguientes cuestiones: ¿qué sindicalismo se conformará en Brasil (izquierda de la CUT, Comlutas)?; ¿cómo se desarrollarán el MST y sus exacerbadas contradicciones internas, y frente a esto como poner de relieve los pequeños logros del MTL, que no tienen ninguna posibilidad de representar una alternativa al MST?; ¿qué programa de urgencia poner en marcha para responder simultáneamente a las necesidades inmediatas de las masas y a la afirmación de una orientación antiimperialista y de “soberanía nacional popular”, programa que sólo puede tener viabilidad apoyándose en la movilización organizada de sectores populares?; ¿cómo establecer una verdadera discusión con el PSTU sin demonizarlo ni hacerle acusaciones erróneas, tal como las que él lanza al P-SOL?. 5º. ¿cómo ser parte activa en los debates con la Consulta Popular y los diversos movimientos sociales, un debate que requiere de una cotidiana colaboración mutua (unidad de acción)?

 

Estas son las cuestiones que se hubieran debido discutir en febrero del 2005. Porque las relaciones de la IV Internacional-Comité Internacional con la DS gubernamental debieron haber sido resueltas hace tiempo: debieron ser interrumpidas, para utilizar un término diplomático. Este atraso tendrá costos. No hay moratoria cuando se arrastra una vieja deuda política. Sólo se la puede anular reconociendo que hubo una equivocación. Esto requiere algo de coraje. Y sobre todo honestidad política e intelectual. Sin embargo, nunca es demasiado tarde.

*Charles-André Udry, es militante del Movimiento por el Socialismo (MPS) de Suiza, y director de la revista La Breche. Durante 20 años fue miembro de la dirección de la IV Internacional-Secretariado Unificado. Estuvo en numerosas ocasiones en Brasil, últimamente, compartiendo diversas actividades políticas de la izquierda radical y los movimientos populares de ese país. Esta vez, según sus propias palabras, participó de la reunión del Comité Internacional, como un “viejo observador-observador viejo”. 

Notas de Correspondencia de Prensa

1] Este texto -bajo el titulo original de “Notas sobre Brasil”- fue escrito el 26 de febrero 2005 y distribuido a los miembros del Comité Internacional. Para su publicación en Correspondencia de Prensa, hicimos algunas correcciones de edición y agregamos notas aclaratorias autorizadas por el autor.

 

2] Joao Machado, miembro del Comité Internacional de la IV Internacional, integró durante años la Ejecutiva Nacional del PT, y fue uno de los fundadores y principales dirigentes de Democracia Socialista. Actualmente integra la Coordinación Nacional del P-SOL y es militante de la tendencia Libertad y Revolución. En un artículo sobre el XVº Congreso Mundial, escribía respecto a la discusión Brasil: “la situación creada con la participación de la DS en el gobierno es bastante incomún en la historia de la IV Internacional, y despierta expectativas positivas, de un lado, pero de otro preocupaciones, dudas y a veces oposición (…) El debate dejó claro que la visión crítica del proceso del gobierno es compartida por los militantes de la DS, que han trabado una lucha clara contra las orientaciones que representan continuidad de la política neoliberal. Por otro lado, las razones que justificaron la decisión tomada por la DS de participar en el gobierno (expresadas en la resolución de la Coordinación Nacional de noviembre 2003) fueron comprendidas por la gran mayoría de los delegados. De modo general, podemos decir que el congreso, aunque no haya realizado ninguna votación sobre este punto (en los congresos de la IV Internacional no se delibera sobre cuestiones de orientación nacional) expresó su confianza en las compañeras y en los compañeros de la DS”. (Joao Machado, “Congreso de la IV Internacional”. Jornal Em Tempo, órgano de prensa de la DS, mayo 2003).

 

3] Por resolución del XVº Congreso Mundial, la dirección de Democracia Socialista pasó a tener la responsabilidad política de la “coordinación” de todo el trabajo latinoamericano de la IV Internacional, incluida la Edición en castellano y portugués de Inprecor: La dirección de la DS explicaba la resolución de la manera siguiente: “Muchos contactos fueron establecidos con la realización de las tres ediciones del Foro Social Mundial en Porto Alegre, con la Democracia Socialista desempeñando un papel central en la construcción de la Cuarta en América Latina. Como consecuencia de este proceso la DS se torna la sección responsable por el trabajo en América Latina en los próximos años”. (Coordinación Nacional de la DS, Sao Paulo, 21-22 de febrero 2003). En cuanto a la orientación política actual de la DS para Brasil, se puede leer el Ante-proyecto de Resolución de la Conferencia Extraordinaria a realizarse en el próximo de abril en el sitio de DS y su Cuaderno de Debate.

 

4] Daniel Bensaid, filósofo marxista, militante de la LCR (Francia); Francisco Louça, doctor en economía, diputado del Bloque de Izquierda, miembro del PSR (Portugal); Michael Lowy, intelectual marxista, miembro de la LCR-Francia. Tanto en el XVº Congreso Mundial como después, los tres apoyaron -con mayor o menor énfasis según el momento- la línea política general de la DS y su participación ministerial en el gobierno Lula. La carta que los tres le enviaron a la DS, así como la resolución del Comité Internacional sobre Brasil (febrero 2005) y la carta de la coordinación nacional de la DS dirigida a la dirección de la IV Internacional-CI (febrero 2005) pueden leerse en portugués en el sitio de Palavra Cruzada.

 

5] El 4 de marzo 2005, el diario Folha de Sao Paulo publicó un artículo titulado “La IV Internacional orienta a Rossetto”. Si el título fuera verídico, sería realmente más catastrófico. De hecho, su origen son las declaraciones de Rossetto quejándose por los recortes presupuestarios (ver Correspondencia de Prensa nº 1088, del 8-3-05) decididos por el ministro de Economía y por el Banco Central. Sobre la base de estas declaraciones, el periodista que hace la nota injerta la carta enviada a la DS y distribuida durante el FSM. El injerto crea una falsa ventana y permite, una vez mas, dar una importancia demasiado grande a algo que, hacia el futuro, no es la cuestión que debería estar en el centro de las preocupaciones, de la práctica y la elaboración de los socialistas revolucionarios. Pero sirve, sin embargo, como señal de alarma para la IV Internacional, de advertencia para los que no se conforman con leer la Folha de Sao Paulo para seguir las evoluciones de los conflictos de clases en Brasil. 

 

6] Raúl Pont, fundador del PT y dirigente histórico de la DS. Diputado estadual y ex-prefeito (alcalde) de Porto Alegre. La DS lo propone como presidente nacional del PT (ver Correspondencia de Prensa nº 2010, del 15 de marzo 2005).

 

7] "Crisis continental y construcción de alternativas radicales". Ernesto Herrera y Charles-André Udry; Revista Desde los Cuatro Puntos Nº 57, México, septiembre 2004; Edición Revista Movimiento y Movimento Esquerda Socialista (MES), Porto Alegre 2004; y Correspondencia de Prensa/Dossier Nº 5, febrero 2004. El texto completo también se puede ver en castellano, portugués y francés en los sitios web de: Andalucia Libre nº 223, Rebelión, Espacio Alternativo, Panorama Internacional, Marxismo Revolucionario Atual, Carré Rouge, A lencontre-Le Breche.

Brasil en Andalucía Libre
Sobre la IV Internacional en Andalucía Libre: XV Congreso Mundial-Sugerencias, Andalucía Libre nº 143, octubre, 2002; Nota-Desvinculación de Andalucia Libre de Quadernos Internacionales, Andalucía Libre nº 159, febrero 2003; Cuba Sí - A proposito de la Declaración de la IV Internacional, Andalucía Libre nº 189, mayo 2003; Historia de la IV Internacional en Andalucía (1) - El fracaso de la unificación LCR-MC, Andalucía Libre nº 191, junio 2003; Historia de la IV Internacional en Andalucía (2) - El Boletin 27, Andalucía Libre nº 196, septiembre 2003.
 
Sugerencias
 
 
Uno. El viejo Cadiz Rebelde con sus números que desaparecían de la Red cual fénix quincenal, ha sido sustituido por el nuevo Insurgente que estrena formato y diseño, permitiéndonos consultar sin prisas los artículos de nuestro amigo Antón Corpas y de todos sus otros colaboradores habituales y utilizar con tranquilidad sus recursos informativos. Desde Canarias, también nos llega un nuevo medio para conocer su realidad: Canarias Semanal
 
Dos. La historia de Andalucía tiene múltiples facetas ocultas u ocultadas interesadamente. Por ejemplo, se desconoce habitualmente el relativamente escaso tiempo de poder directo godo sobre la antigua Bética en relación con su predominio en el resto de la Península o su persistente insumisión frente a los reyes toledanos o los 80 años de presencia bizantina en la mayor parte de lo que hoy es Andalucía a lo largo de los siglos VII y VIII; quizá porque todo eso afecte inevitablemente a la teleología construida sobre la que se asienta la historiografía españolista. Para empezar a colmar este vacío viene bien como introducción visitar la pagina Bizancio en Spania.
 
Además, para quien le interese la toponimia andaluza, de una vieja pagina, un Mapa del emirato nazarí de Granada del siglo XIII-XIV. Esta hecho en Flash, con lo que permite con el botón derecho del ratón, acercarse o alejarse para ver con mas definición los detalles del mismo. Muy interesante, aunque nos avisen de que falten topónimos por no tenerlos cotejados con los escritos de ningún viajero de la época.
 
Otro episodio de nuestra historia poco conocido e interesante es la conspiración nobiliaria de 1641 que proyectó la independencia de Andalucía de la Corona española, encabezada por el Duque de Medina-Sidonia y el Marques de Ayamonte por los tiempos en que Portugal y Cataluña, con desigual fortuna, andaban embarcados en empresas similares. Para introducirse en el asunto, tres estaciones: 1º. Una introducción de José Calvo Poyato, La Conjura del Duque de Medina Sidonia. 2º. Una pequeña reseña biográfica del Duque en el sitio ADN, Alonso de Medina Sidonia, rey de Andalucía en 1641 y para concluir, Francisco Manuel de Guzmán, Marques de Ayamonte, una detallada conferencia, dictada por su ultimo descendiente, que aporta datos de interés extraídos de los archivos familiares. Y para andar algo por el escenario inmediato de buena parte de los episodios descritos y de paso, conocer en detalle una hermosa ciudad cargada de historia, Sanlúcar de Barrameda, mi ciudad.
 
El Centro de Estudios Moriscos de Andalucía sigue con constancia ejemplar su tarea de difusión e investigación que tantas noticias nos trae de una parte de nuestro pasado. Aquí siempre hay multitud de artículos interesantes pero por su significado, avanzamos uno: Una Familia andalusí en Túnez: los Lakhoua, que trata de unos andaluces moriscos que emigraron a Túnez a mitad del siglo XVIII. A este respecto, nunca viene mal tampoco volver a visitar la siempre atractiva Alcurnias Andalusies.
 
Tres. La secta destructiva UCE sigue, desgraciadamente, haciendo de las suyas en Andalucía y no sólo aquí. Por si de algo puede servir, he aquí alguna información al respecto recabada en la red Indymedia entre quienes la han sufrido: UCE1, UCE2, UCE3 y UCE4. Sobre otra secta parapolítica, que también se las trae: Humanoidex-Silo y Secta Humanista.
 
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Música de fondo: London, Caetano Veloso
 
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[Adjunto no mostrado: Br Caetano Veloso, London.mid (audio/mid) ]

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