Andalucía Libre
Independencia República Socialismo
nº 90
En este
Correo:
*II Curso
sobre el Mundo Arabe
contemporaneo.
*Trato de
favor a Vera y
Barrionuevo
*Marruecos:
Comunicado de denuncia de la
AMDH.
*Argentina:
Agresión contra Madres de
Plaza de Mayo
*ESPECIAL
MÉXICO. Dos análisis tras la
Marcha zapatista
Sergio
Rodríguez Lascano,
La
Marcha Zapatista: Un
río subterráneo con
ojos de agua.
El Congreso de la
Unión: Un sótano
oscuro donde ni se oye ni se
ve.
Edgard
Sánchez Ramírez, Retos y
Debates después de la Marcha
zapatista
*Sugerencias,
Encuestas, Enlaces,
Directorio, Música.
--oOo--
Andalucía
II
Curso de verano sobre el Mundo Árabe contemporáneo:
1991-2001: Diez años de ‘Nuevo Orden Regional’ para el Mundo
Árabe
El Comité de
Solidaridad con la Causa Arabe de Andalucía, organizá en la
Residencia Universitaria
Teatinos de Málaga, entre los días 24 y 27 de Julio, su II Curso de
Verano sobre el Mundo árabe contemporáneo.
Para más información sobre
inscripciones, becas, alojamientos y demás cuestiones organizativas, se puede
escribir a:
csca-malaga@nodo50.org o llamar al
telefono (+34) 952 21 62 71.
A continuación reproducimos su
programa:
MARTES 24 DE JULIO
9’30 a
10’45 horas
INAUGURACIÓN DEL CURSO
¿Fin de la Pax Americana en Oriente Medio?
Introduce: Juan Ortega, Departamento de Árabe, Universidad de
Málaga
Ponente: Pedro Martínez Montávez,
Catedrático de Árabe e Islam, Universidad Autónoma de Madrid
Debate
10’45 a 12’00 horas
I. PANORÁMICA ÁRABE ACTUAL:
MAGREB
1. De Barcelona a Marsella: balance de cinco años
de Proceso Euromediterráneo
Introduce: Francisco G. Fajardo economista, Universidad de
Málaga
Ponente: Iván Martín,
economista, Middlebury College in Spain
Debate
12’00 A 12’30 horas
DESCANSO
12’30 a 14’00 horas
I. PANORÁMICA ÁRABE ACTUAL: MAGREB
2. La cuestión saharaui en el contexto regional
magrebí
Introduce: Francisco J. Guerrero Valle, (Asociación malagueña de Amigos
del Pueblo Saharaui)
Ponente: Carlos Ruiz Miguel, Catedrático de Derecho Internacional
Público, Universidad de Santiago de Compostela.
Debate
17’00 horas
TALLERES
Información y Solidaridad. Cómo evaluar la información para desarrollar
la solidaridad
Taller 1: El conflicto palestino-israelí ¿conflicto
religioso-secular o proceso de descolonización?
Coordina: Loles Oliván, arabista, CSCA
ACTIVIDAD CULTURAL
MIÉRCOLES 25 DE JULIO
9’30 a 10’45 horas
I. PANORÁMICA ÁRABE ACTUAL: MAGREB
3. Marruecos ¿una transición
frustrada?
Introduce: Manuel Lorenzo, arabista
Ponente: Fouad Abdelmoumi, vicepresidente de la Asociación Marroquí de
Derechos Humanos (AMDH), Marruecos
Debate
10’45 a 12’00 horas
I. PANORÁMICA ÁRABE ACTUAL: MAGREB
4. Argelia, el retorno a la
violencia.
Introduce: Iván
Martín, economista, Middlebury College in Spain
Ponente: Luis Martínez , CERI, París
Debate
12’00 A 12’30 horas
DESCANSO
12’30 a 14’00 horas
II. PANORÁMICA ÁRABE ACTUAL: MAXREQ
1. Nuevos sistemas de seguridad en Oriente Medio:
El eje Israel–Turquía y la OTAN
Introduce: Pedro Rojo, arabista, consejo de redacción de Nación
Árabe
Ponente: Graham Usher, analista y escritor británico, residente en
Jerusalén Oriental
Debate
17’00 horas
TALLERES
Información y Solidaridad. Cómo evaluar la información para desarrollar
la solidaridad
Taller 2: Iraq, régimen político y denuncia del
embargo
Coordina: Carlos Varea, coordinador de la Campaña estatal por el
levantamiento de las sanciones a Iraq
ACTIVIDAD CULTURAL
JUEVES 26 DE JULIO
9’30 a 10’45 horas
II. PANORÁMICA ÁRABE ACTUAL: MAXREQ
2. El Golfo, una región estratégica: renta
petrolífera, seguridad regional y nuevas alianzas
Introduce: Carlos Varea,
coordinador de la Campaña estatal por el Levantamiento de las Sanciones
a Iraq
Ponente: Luis Mesa Delmonte, investigador del CEAMO, La Habana,
Cuba
Debate
10’45 a 12’00 horas
II. PANORÁMICA ÁRABE ACTUAL: MAXREQ
3. a. Conflicto y negociación palestino-israelí:
perspectivas tras la elección de Ariel Sharon
Introduce: Isaías Barreñada, politólogo, consejo de redacción de Nación
Árabe
Ponente: Asma Agbarieh, Organización para la Acción Democrática,
Israel
Debate
12’00 A 12’30 horas
DESCANSO
12’30 a 14’00 horas
II. PANORÁMICA ÁRABE ACTUAL: MAXREQ
3. b . Conflicto y negociación palestino-israelí:
perspectivas tras la elección de Ariel Sharon
Introduce: Loles Oliván arabista, Comité de Solidaridad con la Causa
Árabe
Ponente: Zuhaire Sabbagh sociólogo, Universidad de Birzeit,
Palestina
Debate
17’00 horas
TALLERES
Información y Solidaridad. Cómo evaluar la información para desarrollar
la solidaridad
Taller 3: ¿Existe una ‘mujer árabe’?: feminismo y etnocentrismo en la
visión occidental sobre las mujeres árabes
Coordina: Luz Gómez García, arabista, Universidad de Alicante, consejo
de redacción de Nación Árabe
ACTIVIDAD CULTURAL
VIERNES 27 DE JULIO
9’30 A 10’45 horas
III. MINORÍAS, DERECHOS HUMANOS Y PLURALISMO POLÍTICO
1. Libertad de expresión en los países
árabes
Introduce: Juan Ortiz Molina, Universidad de Málaga
Ponente: Ali Lmrabet , director del semanario Demain, Casablanca,
Marruecos
Debate
10’45 a 12’00 horas
III. MINORÍAS , DERECHOS HUMANOS Y PLURALISMO POLÍTICO
2. Minorías en el Mundo Árabe: la cuestión
beréber
Introduce: Luz Gómez García, arabista, Universidad de Alicante, consejo
de redacción de Nación Árabe
Ponente: Ali Guenoum, historiador y especialista en movimiento Amazigh,
Argel, Argelia
Debate
12’00 A 12’30 horas
DESCANSO
12’30 a 14’00 horas
III. MINORÍAS , DERECHOS
HUMANOS Y PLURALISMO POLÍTICO
3. Israelíes de segunda: la minoría árabe de
Israel
Introduce: Isaías Barreñada, politólogo, consejo de redacción de Nación
Árabe
Ponente: Mohammad Zeidan, coordinador de la Asociación Árabe de
Derechos Humanos (HRA) Nazaret, Israel
Debate
17’00 horas
III. MINORÍAS, DERECHOS HUMANOS Y PLURALISMO POLÍTICO
4. Cultura, religión y desarrollo de la cuestión de
género en el mundo árabe
Introduce: María de los Ángeles López, arabista
Ponente: Amina Lmrini, Asociación Democrática de Mujeres de Marruecos
(ADFM), Marruecos
Debate
CLAUSURA DEL CURSO
ACTIVIDADCULTURAL
CASO
MAREY» / TRATO DE FAVOR AL GAL
La historia de una decena de privilegios
concedidos a dos secuestradores
La ley es teóricamente igual para
todos, pero José Barrionuevo y Rafael Vera han disfrutado de una serie de
ventajas inimaginables para otros presos comunes condenados por delitos incluso
de inferior gravedad. Los privilegios a lo largo de los años han sido, al menos,
una decena.
Unos a la cárcel, otros no, El 17 de febrero de 1995, el juez
Garzón ordena la prisión preventiva para Rafael Vera y Ricardo García Damborenea
tras haber hecho lo mismo con el resto de imputados dos meses antes. ¿Y
Barrionuevo? Había que esperar a que el caso pasara al Supremo al tratarse de un
aforado. El 23 de noviembre de aquel año, el Supremo se hace cargo y, pese a
darse los mismos indicios que en el resto de acusados, no ordena la prisión
preventiva del ex ministro del Interior.
No es banda armada, El 29 de julio de 1998, en su histórico fallo,
el Tribunal Supremo no incluye en la sentencia el delito de pertenencia a banda
armada y condena a Barrionuevo y Vera a 10 años de cárcel. Con este delito
adicional la pena podría haber sido superior en hasta 12 años más. En contraste,
el Supremo condenó ayer mismo a Miguel Brescia, el camionero de los GAL, a 67
años de cárcel por considerar, entre otros delitos, el de pertenencia a banda
armada. Así que los jefes no, pero los mercenarios sí.
Vacaciones para todos, El mes de agosto de 1998 fue realmente de
vacaciones para jueces y condenados. Aunque la sentencia fue el 29 de julio,
Barrionuevo y Vera no ingresaron en prisión hasta el 10 de septiembre por el
periodo vacacional del Supremo.
Guadalajara, El 10 de septiembre Barrionuevo y Vera cruzan el
umbral de la cárcel de Guadalajara, donde se les interna en un pabellón
particular para ellos, con comedor y cocina especiales y sin más compromiso de
horario -al contrario que otros reclusos- que el de comer a las 13.00 horas.
Vertiginoso indulto, El 18 de diciembre de 1998, el Supremo
informa a favor de un indulto para todos los condenados, salvo para Amedo y
Domínguez. El Ministerio de Justicia recibió los 3.500 folios del informe el día
22 a las 13.20 horas. Sin embargo, sólo 20 horas después, la titular, Margarita
Mariscal de Gante, ya tenía lista la propuesta para ser presentada ante el
Consejo de Ministros.
El generoso perdón, Pese a la gravedad del delito probado, el
Gobierno decidió conceder un indulto que redujo en nada menos que dos tercios
las penas de los condenados. Los 10 años por secuestro quedaban en poco más de
tres. El perdón fue aprobado por el Consejo de Ministros el 23 de diciembre de
1998.
Rápido tercer grado, Aquel mismo día, el Consejo de Ministros
decide otorgar a los condenados el llamado tercer grado para la pena pendiente y
no recogida en el indulto parcial. Sólo irían a la cárcel a dormir, pese a haber
cumplido sólo 105 días de cárcel.
Fuera por si acaso, El Tribunal Constitucional decide excarcelar
el 29 de diciembre de 1998 a Barrionuevo y Vera, entre otros acusados, al haber
iniciado el estudio de los recursos de amparo. Consideró que debían salir fuera
de la prisión, por si los condenados tenían razón en los recursos. Dos años y
tres meses después, el Constitucional rechazó finalmente esos recursos.
Olvido de comunicación, El Supremo no comunicó en 1998 al
Ministerio de Trabajo y al Ayuntamiento de Madrid que Barrionuevo y Vera habían
sido inhabilitados como funcionarios. Al producirse este olvido, ambos pudieron
reintegrarse a empleos públicos al salir de la cárcel.
Nueve horas, Las autoridades penitenciarias dejaron ayer en un
tiempo récord salir de la cárcel a Barrionuevo y Vera al valorar, entre otros
factores, que tienen trabajo y que están integrados socialmente.
Barrionuevo y Vera quedan
libres. El Estado ya no guarda ni las formas
El ex ministro del Interior José Barrionuevo, el
ex secretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera, el ex director general de
la Seguridad del Estado Julian Sancristóbal, el ex jefe superior de Policía de
Bilbao Miguel Planchuelo y el ex secretario general del PSOE de Bizkaia Ricardo
García Damborenea, entraron ayer a la cárcel por una puerta y salieron por la
otra. El secuestro de Segundo Marey les ha acabado saliendo prácticamente gratis
a sus autores. La celeridad y coordinación con la que en esta caso han actuado
las juntas de tratamiento de cada uno de los centros penitenciarios a los que
acudieron los condenados da una idea de que todo estaba ya perfectamente
planificado. Los argumentos, más bien argucias, alegados para la
aplicación de este tercer grado tan especial que en realidad es una
excarcelación en toda regla, son un sangrante chiste. Que condenas de diez años
de cárcel se hayan convertido en penas de tan sólo tres meses y medio, gracias
al indulto gubernamental y a tan generosa actuación de Instituciones
Penitenciarias, evidencia que, al margen de cuál sea el partido en el Gobierno
en cada momento, el Estado no abandona a aquellos que le han prestado sus
servicios, sobre todo si estos ocuparon altos cargos. En relación a los GAL, a
la llamada guerra sucia contra el independentismo vasco, el Estado español se ha
quitado ya todas las caretas. La imagen de Vera y Barrionuevo, saliendo
nuevamente de una cárcel en la que apenas pasaron unas horas, es tan gráfica
como esclarecedora.
Marruecos
Comunicado de denuncia de la AMDH
Asociación Marroquí de
Derechos Humanos
Comité Central.
BP: 1740 PP Rabat.
Comunicado:
Tres
meses de prisión cerrada y 3.000 dirham de condena contra 36 defensores de los
Derechos Humanos.
La AMDH denuncia
esta sentencia por arbitraria y por su contradicción total con los discursos
oficiales sobre el Estado de Derecho y el respeto a los derechos humanos en
Marruecos.
En el mediodía del 16 de mayo de
2.001 a las 15.30 horas la sentencia ha sido notificada a los 36 defensores de
los derechos humanos, habiendo entre ellos responsables y miembros de la
Asociación y de otras organizaciones de defensa de los derechos del hombre, todo
ello en el marco de una persecución con motivo de la realización de una
concentración de protesta pacífica, convocada por la asociación en la víspera de
la conmemoración mundial de los Derechos del Hombre, el 9 de diciembre de 2.001,
para luchar contra la impunidad de un número de personas implicadas en violaciones de
derechos humanos contra las cuales la Asociación dispone de pruebas
demostrativas de su culpabilidad en los delitos de desapariciones forzadas, de
torturas y ejecuciones extrajudiciales.
Las pesadas sentencias
arbitrarias que alcanzan los 3 meses de prisión cerrada y 3.000 dirhams de
condena contra 36 personas perseguidas, desvelan una vez más el carácter
artificial de los discursos oficiales sobre el Estado de derecho y el respeto a
los Derechos Humanos por el estado marroquí, y confirman la injerencia y las
presiones del poder ejecutivo, fundamentalmente del Ministro del Interior, de la
Justicia y de los Derechos del Hombre, sobre la judicatura, denunciada por la
AMDH a lo largo de todo el proceso.
El comité central de la
AMDH, de cara a estas sentencias, declara y reitera lo siguiente:
1) Denuncia las condenas arbitrarias
pronunciadas contra 36 defensores de los Derechos Humanos.
2) Protesta contra las graves
irregularidades que se han cometidos en la tramitación del proceso, habiendo
rechazado las alegaciones presentadas por la defensa en cuanto a la forma, hasta
el punto de no dar la palabra a las personas perseguidas por el Tribunal.
3) Estas nuevas sentencias arbitrarias no
hacen más que confirmar la dependencia y subordinación del aparato judicial al
poder ejecutivo.
4) Las sentencias pronunciadas en contra de
las personas perseguidas ponen de manifiesto una vez más la contradicción entre
la adhesión formal del estado marroquí a la Declaración Universal de Protección
de los Defensores de los Derechos del Hombre y la práctica real de la represión
de las libertades y los derechos fundamentales de los ciudadanos.
5) En este momento en que el Estado estaría
llamado a realizar investigaciones con relación a los nombres que figuran en la
lista presentada por la AMDH respecto de las cuales se disponen de pruebas
contundentes en cuanto a la culpabilidad en los crímenes de desapariciones
forzadas, la tortura y el encarcelamiento arbitrarios, el Estado se ha dedicado
a perseguir y a reprimir ilegalmente a los participantes en la concentración de
protesta y contra sus responsables que han intervenido en la misma. Son
precisamente los defensores de los derechos humanos quienes son objeto de
persecuciones.
A pesar de esta arbitrariedad,
cuyas víctimas son los militantes de los derechos humanos, la AMDH continuará la
lucha contra todas las formas de impunidad en los crímenes del estado y los
crímenes económicos. Las sentencias arbitrarias pronunciadas, no intimidaran a
la asociación en su acción reivindicativa para la aplicación efectiva de la Ley
internacional y interna en la materia.
La AMDH hace un llamado a todas
las organizaciones políticas y civiles en vista a expresar su solidaridad y
denunciar estas sentencias y tomar todas las medidas adecuadas y legítimas para
poner fin a las violaciones de los derechos humanos, en primer lugar, la
violación del derecho a la libertad de opinión, de expresión, de manifestación,
de protesta pacífica y en el derecho a la defensa en los derechos
humanos.
El comité central de la
AMDH.
Rabat,
el 16 de mayo de 2.001
Argentina
ATAQUE A LA CASA DE HEBE DE
BONAFINI
El viernes, 25 de mayo, tres individuos jóvenes armados
entraron en el domicilio de Hebe de Bonafini, presidenta de la Asociación Madres
de Plaza de Mayo, simulando ser técnicos de una empresa telefónica. En la casa
de la calle 45 de la ciudad de La Plata estaba Alejandra, la hija de 32
años de Hebe, que fue ferozmente torturada por estos sujetos, quienes le
sometieron a sesiones de asfixia por el método de "la bolsa", le quemaron con
cigarrillos, y hasta se tomaron el trabajo de reanimarle con agua para que
estuviera consciente y así seguir atormentándola. Se fueron sin robar nada y
profiriendo amenazas contra las Madres.
No es la primera vez en estos últimos años que las
Madres -y en especial su presidenta, Hebe- son el blanco de ataques que, sin
embargo, nunca habían llegado a ser tan graves. No podemos aislar el episodio
del contexto actual, de la escalada represiva cotidiana, de la manipulación
mediática, del aumento del autoritarismo, y la cada vez mayor transigencia
oportunista de sectores antaño pro Derechos Humanos.
Especial
México

Presentación.
Un
modesto Boletín de nuestras características no puede aspirar a seguir
todo lo que pasa en el mundo. Ni siquiera estamos en condiciones de reflejar
o comentar todo o la mayor parte de lo que ocurre en nuestra Nación.
Con mayor o menor acierto, nuestra humilde realidad nos fuerza a
seleccionar procesos, acontecimientos, hechos...; tratando unos con más
detalle, citando ocasionalmente otros, omitiendo los más. Además hemos
de tener presente que nuestra audiencia no sólo es nacional pero si
nuestra motivación y prioridad. Pero la selección no implica indiferencia,
por supuesto.
En esta
ocasión, recuperamos un hecho importante -la Marcha zapatista en México- a
través de dos artículos de balance y análisis desde dos perspectivas
políticas de la izquierda mexicana.
Lo
hacemos no sólo por lo que la Marcha y los acontecimientos posteriores han
significado y pueden significar para México, un país clave de América
Latina. También y muy destacadamente, porque los debates que la experiencia
mexicana provoca -y de los que los dos artículos que reproducimos se
hacen eco- trascienden su concreto ámbito nacional y reflejan y conectan, a
su modo y con sus claves particulares, con discusiones bien vivas en toda la
izquierda de este principio de siglo. Están presentes en reflexiones y
actitudes de activistas cuya labor actual e incorporación futura son
decisivos para la construcción del movimiento de liberación nacional
andaluz.
En
buena parte no estamos -como casi siempre- ante debates absolutamente
nuevos. Alguno lleva arrastrándose casi ciento cincuenta años; otros algunos
menos. Unos son específicamente mexicanos -como la valoración del
papel de Zapata en la Revolución Mexicana- y evidencian en su tratamiento
como pasado, presente y futuro se entrelazan. A este respecto, por cierto,
algunos seguimos viendo en un viejo y brillante libro de Adolfo Gilly,
La Revolución
Interrumpida, un buen instrumento para entender
México. Otros son universales, aunque el acercamiento, desde cada
perspectiva política, se haga impregnado de los propios condicionantes
nacionales como es lógico y natural: la cuestión de la relación entre
movimientos populares y organización y representación políticas; la
articulación entre movimientos, reivindicaciones y formas de lucha; la
actitud ante el Estado y los modelos de organización militante y de masas...
Estrategia, táctica, partido... conceptos y discusiones familiares, vistas
con nuevos tonos en donde -como siempre ha ocurrido- lo viejo y lo nuevo se
entremezclan en todas las reflexiones que se producen y que se confrontan
con la siempre compleja realidad. Polémicas y opciones que, en este caso,
son mexicanas pero que también son vistas y leídas, con mayor o peor
fortuna, como propias en Andalucía.
Sergio Rodríguez fue
dirigente del PRT mexicano y de la IV Internacional, organizaciones que
abandonó para participar en la constitución del Frente Zapatista de
Liberación Nacional.
Edgar Sánchez, por su
parte, sigue en la dirección del PRT y de la IV
Internacional.
ANDALUCÍA LIBRE
La
Marcha Zapatista: Un río subterráneo con ojos de agua.
El
Congreso de la Unión: Un sótano oscuro donde ni se oye ni se ve.
Sergio
Rodríguez Lascano*
«Un sauce de
cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor
que el viento arquea,
un árbol bien
plantado mas danzante,
un caminar de río
que se curva,
avanza, retrocede,
da un rodeo
y llega
siempre».
(Octavio Paz:
Piedra de Sol)
El 2 de diciembre del 2000,
cuando los zapatistas anunciaron que viajarían a la Ciudad de México para
dialogar con la sociedad civil por un lado y con el Congreso de la Unión para
convencer a los legisladores de las bondades de que se apruebe la Ley de
Derechos y Cultura Indígena, nadie ni el más optimista, podía haber imaginado el
tremendo éxito que esta movilización tendría.
Previamente, desde los
intelectuales orgánicos del poder (entre otros, los herederos de lo peor del
pensamiento de Octavio Paz y de ninguna de sus amplias capacidades como poeta y
ensayista) se había venido fabricando la versión de que el EZLN había perdido,
no tan sólo la poca fuerza social naciónal con la que habIa contado sino que
incluso entre los mismos Indígenas su fuerza se había disipado. La idea de la
rendición era el único escenario viable que le dejaban al zapatismo y en
especial al Subcomandante Marcos.
Entre el equipo que rodea al
nuevo presidente de la república, un sector era favorable a esta hipótesis y por
lo tanto se inclinó a promover una serie de acciones que trataban de evidenciar
que la marcha no tenía razón de ser.
El mismo presidente Vicente Fox,
en un primer momento se rehusó a tomar una posición clara frente a la marcha. En
cambio diseñó una política mediática que buscaba que la gente observara su buena
voluntad. Todos los días, desde el 3 de diciembre hasta finales de enero, su
presión contra la marcha fue evidente. De lo que se trataba era de lograr
cualquiera de dos cosas: o inhibir la marcha misma en función de que los
zapatistas reflexionaran sobre un posible fracaso ante el apoyo masívo de la
sociedad hacia Fox, una serie de encuestas -que hoy buscan sustituir cualquier posibilidad
de debate y de opinión- ubicaban que Fox tenía un apoyo de 80 por ciento y el
EZLN y Marcos de solamente 17 por ciento; o, convencerlos, ante lo contundente
de la situación, de que la única posibilidad sería sentarse a negociar con Fox
-para este señor la foto con Marcos se ha convertido en una obsesión- y en un
acto espectacular firmar la paz y, aunque suene ridículo- lograr que Marcos
participara de alguna manera con su gobierno.
Al margen de todo eso, los
zapatistas se preparaban para su larga marcha. Ellos habían solicitado tres
señales de parte del gobierno para poder reiniciar las negociaciónes (liberación
de los más de 100 presos políticos zapatistas, desmantelamiento de 7 posiciones
militares de las 249 que tenía el ejército en Chiapas y la aprobación de la Ley
de Derechos y Cultura Indígena, -que fue redactada con base a los Acuerdos de
San Andrés- desde diciembre de 1996, por diputados de la Comisión de Concordia y
Pacificación, en la que participan todos los partidos políticos). Más allá de
las acciones espectaculares foxistas y de los resultados apabullantes de las
encuestas, los zapatistas se mantuvieron en su dicho.
A partir de principios de febrero
el gobierno de Fox tuvo que cambiar
su posición, ante lo irremediable: la marcha se llevaría a cabo y además no
habría una reUnión entre Marcos y él. El hostigamiento se convirtió en algo
aparentemente más sutil: querer aprovecharse de la marcha e incluso llegar a
decir que la misma se llevaría a cabo con el objetivo de apoyarlo. ¡Incluso
buscó ser el padrino de la marcha y la bautiza como « la marcha por la
paz»!.
Así se creó tal expectativa, que
los medios de comunicación comienzan a abrirse y se anuncia una cobertura
mediática como nunca antes se había dado a ninguna acción ciudadana.
La
Marcha de la Dignidad Indígena se inicia.
«un caminar
tranquilo de estrella o primavera sin premura,
agua que con los
párpados cerrados
mana toda la noche
profecías»
(Octavio Paz:
Piedra de Sol)
En los días previos a la fecha en
la que daría inicio la marcha, nuevos rumores corrieron en los medios: «Marcos
no marcharía En tanto nunca pensó
que Fox autorizara esa movilización». El 24 de febrero, con luna nueva, cerca de
20 mil Indígenas se reúnen en San Cristóbal de las Casas para despedir a los 23
comandantes zapatistas y al Subcomandante Marcos.
En el mitin, Marcos bautiza a la
movilización con el nombre de «La Marcha por la Dignidad Indígena» y le niega
cualquier posibilidad a Fox de hablar sobre la misma o de interpretarla. A
partir de ese momento, no cabe ninguna duda, la marcha será un éxito. En el
desarrollo del mitin presenta al Arquitecto Fernando Yáñez como el intermediario
del EZLN para reunirse con los diputados de la Cocopa y en general con los
miembros del poder legislativo. Esta acción genera nueva suspicacias, en algunos
medios de comunicación se inicia una verdadera campaña de odio hacia al
zapatismo.
Incluso se comienza a manejar la
idea de que Fox se equivocó en permitir que la marcha se celebrara. En una
declaración de antología, uno de los hombres más ricos de México Juan Sánchez
Navarro, (se le conoce como el ideólogo de los empresarios) declara que a
diferencia de cuando salieron de Chiapas las bases de apoyo zapatistas (1998) y
fueron invitadas por él para hablar en el club de los Industriales, ahora no
invitaría a la delegación zapatista, el motivo era que sus actos estaban
permitiendo que el pobrerío se reuniera y agregaba, entre los pobres hay mucho
rencor, para finalizar diciendo, que él iba a encerrar a su mujer y a su familia
durante toda la estancia de los zapatistas en la Ciudad de México. Sin quererlo
y, muy probablemente, sin saberlo, repetía lo que los ricos de México habían
dicho y hecho, cuando en 1914 entraron los zapatistas originales a la Ciudad de
México.
Por donde iba pasando la marcha,
los actos iban siendo más grandes y más combativos. Incluso en ciudades donde la
derecha tiene y ha tenido una fuerza fundamental como Orizaba y Puebla, la
reacción de la sociedad fue impresionante. En la primera se puede decir que la
inmensa mayoría de la gente que vive ahí participó, ya fuera en el mitin, ya
fuera en la recepción en las calles.
Conforme la marcha avanzaba, los
diversos pueblos Indígenas iban entregando a los zapatistas sus bastones de
mando. Cada vez era más claro que no había ninguna otra fuerza Indígena con
quien buscar una discusión alternativa por parte del gobierno.
Los zapatistas habían logrado
ubicar al Congreso Naciónal Indígena (creado a partir de que el EZLN invita a
los representantes de los pueblos indios a ser sus asesores en la discusión con
el gobierno) como el único interlocutor válido. Los pueblos indios no tan sólo
emergían como un sujeto social coherente y sólido sino que contaban con un
organismo que los representaba.
La derecha mexicana, agrupada en
el Partido Acción Naciónal (el partido de Fox), las cúpulas empresariales y la
jerarquía del clero católico comenzaron a llevar a cabo una nueva campaña
histérica antiEZLN. Por el lado del PAN, sus legisladores más conspicuos,
señalaron que no se podía recibir al EZLN en el Congreso por varias razones: que
estaban encapuchados, que eran unos delincuentes, que solamente lo harían si se
reunían con Fox previamente. Incluso algunos de ellos amenazaron a la caravana
de que era mejor no pasar por sus estados por que su vida corría riesgo. Esto
despertó un sentimiento general de solidaridad con los zapatistas.
La derecha que venía de «su»
triunfo electoral, que sentía que tenía un consenso social sumamente grande, no
podía creer lo que estaba pasando frente a sus ojos. Unos indios infames no tan
sólo salían a las calles y a las plazas sino que eran vitoreados y vistos como
el factor fundamental para poder considerar que México iniciaba su camino hacia
la construcción de un país democrático.
Al mismo tiempo, al interior del
PAN se comenzaba a fraguar la venganza en contra de Fox. En esos días un destacado panista señaló
que Fox le había entregado al PAN únicamente 75 puestos de la estructura de
gobierno, de más de 5000. Es indudable que al interior del panismo se
manifestaron un sin número de descontentos por la conformación del gabinete.
Este descontento era, por decir lo menos tardío, en tanto, desde el diseño de la
campaña electoral hasta la campaña misma, como los meses previos a la toma de
posición fue claro que uno de los puntos claves de la estrategia de Fox fue
mostrar una « sana » distancia frente al panismo. Los amigos de Fox fueron los
que desde el inicio tomaron el control de toda esta política; la razón era muy
simple: lo que se estaba jugando era demasíado importante para dejarlo en manos
de un partido que nunca rebasó el 26 por ciento de los votos. No hay que olvidar
los enojos de Ricardo GarcIa Cervantes, Diego Fernández de Cevallos y el mismo
Felipe Calderón (legisladores panistas y principales dirigentes de la línea
conservadora de ese partido) sobre el papel totalmente secundario que el PAN
jugó desde el inicio de la campaña. Parecería entonces que de lo que se trataba
ahora era de cobrar viejas cuentas.
Nurio: La Movilización se convierte en la Marcha del Color de la
Tierra.
«Una presencia
como un canto súbito,
como el viento
cantando en el incendio,
una mirada que
sostiene en vilo
al mundo con sus
mares y montes»
Nurio es una pequeña población de
México, en la meseta tarasca. Pueblo Purépecha que tiene una población de 30 mil
personas. En ese pueblo, cerca de 6 mil representantes de los diversos pueblos
indios de México participaron en su tercer Congreso. Las comunidades Indígenas
de todo el país se dieron cita, incluso aquellas del norte del país, que nunca
se habían participado en el Congreso Naciónal Indígena. En Nurio, los pueblos
indios de México decidieron acompañar al zapatismo al Congreso de la Unión e
hicieron suya la demanda de aprobación de la Ley de Derechos y Cultura
Indígena.
Los indios hacen su aparición y
con esto todas las estrategias y tácticas que se tenían desde el poder y desde
los partidos políticos saltan en mil pedazos.
En un comunicado leído en el
Encuentro Intercultural en el que participaron, José Saramago. Manuel Vázquez
Montalbán, Bernard Cassen, Alain Touraine, entre otros, Marcos dejaba claro cuál
era su visión sobre la forma en que el zapatismo actuaría políticamente en esta
coyuntura. Marcos contó un cuento: « Un grupo de jugadores se encuentra
enfrascado en un importante juego de ajedrez de alta escuela. Un Indígena se
acerca, observa y pregunta que qué es lo que están jugando. Nadie le responde.
El Indígena se acerca al tablero y contempla la posición de las piezas, el
rostro serio y ceñudo de los jugadores, la actitud expectante de los que los
rodean. Repite su pregunta. Alguno de los jugadores se toma la molestia de
responder. "Es algo que no podrías entender, es un juego para gente importante y
sabia". El Indígena guarda silencio y continúa observando el tablero y los
movimientos de los contrincantes. Después de un tiempo, aventura una pregunta
-¿Y para qué juegan si ya saben quién va a ganar?-. El mismo jugador que le
respondió antes le dice: "Nunca entenderás, esto es para especialistas, está
fuera de tu alcance intelectual". El Indígena no dice nada. Sigue mirando y se
va. Al poco tiempo regresa trayendo algo consigo. Sin decir más se acerca a la
mesa de juego y pone en medio del tablero una bota vieja y llena de lodo. Los
jugadores se desconciertan y lo miran con enojo. El Indígena sonríe
maliciosamente mientras pregunta: ¿Jaque?.
En Nurio, los Indígenas mexicanos
decidieron que había sonado la hora de participar en la política naciónal. Que
era indispensable actuar de cara a la nación reivindicando sus derechos y sabían
que eso lo tenían que hacer, también frente a la «clase política» mexicana, una
de las peores del mundo, si es que es posible hacer una comparación tan
riesgosa.
Una parte de los políticos
mexicanos y de sus amanuenses se frotaban las manos; el EZLN y los pueblos
indios llegarían por fin a su terreno, que nadie conoce como ellos. Los
zapatistas y los pueblos indios salían de sus comunidades, a campo abierto y
peor aún, querían dirigirse al Congreso de la Unión, cuyo reglamento y normas
solamente conocen unos cuantos iniciados. Partían del supuesto, no totalmente
equivocado, de que cuando los movimientos rebeldes o revolucionarios han salido
para tratar de transitar un camino pacífico inevitablemente entran en contacto
con un entramado político que los hará, al final, convertirse en rehenes de eso
mismo contra lo que luchaban.
Los zapatistas anunciaban
claramente, para quien quiera leerlo, que prefieren ensayar un camino inédito:
mantenerse como una fuerza rebelde independientemente de si deja las armas o no.
Desde luego, para lograr lo anterior deben inevitablemente romper con la forma
tradicional de entender la política. Con la modestia de siempre, los zapatistas
le preguntaban a la clase política mexicana ¿jaque? Acostumbrada como ha estado
esa clase política a que todo mundo vea cómo juega entre sí, sin permitir ya no
digamos jugar a alguien más sino ni siquiera explicar las reglas del juego, no
pudo entender que de repente decenas de miles de Indígenas mexicanos
representando a millones de ellos mismos y apoyados por millones de mexicanos no
Indígenas, pongan una bota llena de lodo en el tablero y pongan en jaque a las
instituciones del Estado. Volveremos sobre esto un poco más adelante.
El
Zócalo: 1914-2001. Obsesivos Días Circulares.
«Oh vida por vivir
y ya vivida,
tiempo que vuela
en una marejada
y se retira sin
volver el rostro,
lo que pasó no fue
pero está siendo»
(Octavio Paz:
Piedra de Sol)
Siguiendo exactamente lo que fue
la ruta de entrada a la Ciudad de México que llevó a cabo Emiliano Zapata y su
Ejército Libertador del Sur en 1914, entró al Zócalo de la Ciudad de México el
Ejército Zapatista de Liberación Naciónal y el Congreso Naciónal Indígena.
Centenares de miles de personas salieron a las calles para recibirlos en su
trayecto de Xochimilco hasta el
Zócalo. Algunos calcularon que en las calles había cerca de 500 mil personas.
Luego una entrada apoteótica en una plaza central donde estábamos reunidos más
de 350 mil personas, muchas de las cuales habían llegado desde la noche anterior
(unas 30 mil pasaron la noche ahí), otros llegamos desde las 9 de la mañana y
esperamos hasta la 3 de la tarde para que se iniciara el mitin, bajo una
temperatura de 30 grados.
Durante toda la marcha el EZLN
inauguró un nuevo método de convocar concentraciones masívas, nunca se decía la
hora en que iniciarían y nunca se señalaba con anticipación el recorrido que
haría la caravana, a pesar de lo cual miles y decenas de miles de ciudadanos
escuchaban las estaciones de radio, simplemente para enterarse del recorrido y
estar presentes en las calles.
En el Zócalo los zapatistas
habían logrado un primer objetivo. Poner en el centro de la escena política
naciónal al único movimiento social que no está controlado por los viejos
vínculos corporativos priístas; o por los nuevos, pero igualmente corporativos,
perredistas; o por la dinámica del voto útil que endiosó a Fox para poder
derrotar al PRI, el movimiento Indígena.
En el mitin los zapatistas no tan
sólo hablaron de la necesidad de que se apruebe la Ley de Derechos y Cultura
Indígena sino que también hablaron sobre algo que en términos clásicos del
pensamiento de izquierda, puede ser asímilado como una visión estratégica.
Explicaron con palabras sencillas por que no son una vanguardia, por que no son
tan irresponsables de hacer llamados a la insurrección generalizada, a partir de
qué y cómo se construye un movimiento social, cómo éste es producto de una larga
experiencia de vida (E.P. Thompson hubiera sido un feliz espectador en ese
mitin).
En un discurso insólito, que
descontroló a varios políticos de derecha y de izquierda el EZLN, en voz de su
Subcomandante señaló lo siguiente: «Un espejo somos, aquí estamos para vernos y
mostrarnos, para que tú nos mires, para que tú te mires, para que el otro se
mire en la mirada de nosotros. Aquí estamos y un espejo somos. No la realidad
sino apenas su reflejo. No la luz, sino apenas un destello. No el camino, sino
apenas unos pasos. No la guía, sino apenas uno de tantos rumbos, que a la mañana
conducen (...) cuando decimos somos también decimos no somos y no seremos (...)
No somos quiénes aspiran a hacerse del poder y desde él imponer el paso y la
palabra. No seremos. No seremos quiénes ponen precio a la dignidad propia o a la
ajena y convierten a la lucha en mercado donde la política es quehacer de
marchantes, que disputan no proyectos sino clientes. No seremos (...) No somos
quiénes, ingenuos, esperamos que de arriba venga la justicia, que sólo desde
abajo se crece; la libertad que sólo con todos se logra; la democracia que es de
todos los pisos y todo el tiempo luchada. No seremos (...) No somos la moda
pasajera que echa tonada y se archiva en el calendario de derrotas que este país
luce con nostalgia. No seremos (...) No somos el arrepentido del mañana, el que
se convierte en la imagen aún más grotesca del poder; el que simula sensatez y
prudencia donde no hubo sino compra-venta. No seremos (...) Podemos ser con o
sin rostro, armados o no con fuego, pero zapatistas somos, somos y siempre
seremos. Hace 90 años los poderosos preguntaban al de abajo -Emiliano Zapata se
llamaba- ¿Con qué permiso, señores? y los de abajo respondimos y respondemos:
«Con el nuestro» y con el permiso nuestro desde hace 90 años nos hicimos gritos
y rebeldes nos llamamos y hoy lo repetimos: rebeldes somos, rebeldes
seremos».
En mi ya larga vida de militante
(me toco ver el ingreso sandinista a Managua, los paros naciónales en Perú, la
Marcha del hambre de Oruro a La Paz en Bolivia, varias huelgas generales en
Ecuador, el triunfo de Mitterrand en Francia (que tanto emocionó a muchos), los
preparativos de la Huelga General Activa en Lodz en Polonia, la entrega de las
armas en el Volcán de Guazapa en El Salvador, la derrota sandinista en
Nicaragua, algunos paros cIvicos de Colombia, varios Congresos del PT de Brasíl,
varias reUniónes del Foro de Saõ Paulo. Escuchar a grandes y fogosos oradores:
Lula, Hugo Blanco, Daniel Ortega, Rosario Ibarra, Alain Krivine, Fidel Castro,
Douglas Bravo, Eleuterio Fernández Huidobro, Ernest Mandel, etc.) nunca habIa
escuchado en un mitin de centenares de miles de personas un discurso así. Marcos
nunca intentó levantar la voz, nunca lanzó una consigna, nunca buscó el aplauso.
Fue un discurso en el que conversó con 350 mil personas. Nos platicó, como
platican entre ellos, sin prisas, con calma, como dicen que platicaban los
antiguos zapatistas cuando en el monte del Ajusco, en las afueras de la Ciudad
de México, se reunIan a esperar la orden de tomar la Ciudad y mientras con
paciencia prendían sus fogatas y se iluminaba la noche y en torno a esas fogatas
se ponían a platicar.
Casí 90 años después los nuevos
zapatistas nos platicaron lo que han sido, lo que son y lo que nunca serán.
Sería bueno que la izquierda socialista mexicana e internaciónal les comenzarán
a creer. Se trata de un movimiento rebelde y yo diría revolucionario (aquI creo
que hay un debate pendiente con los compañeros del EZLN) que no existe en
función de tomar el poder; no por un problema táctico o por que no pueden sino
por que no lo quieren, por algo muy profundo, muy zapatista. Yo no sé si eso es
mejor o no (yo creo que sí) pero aquí lo importante no es eso. Si alguien quiere
hacer un análisis del zapatismo tiene que tomar en serio lo que ellos dicen de
sí mismos.
De nada sirve asumir actitudes de
profesores rojos y desde la altura que da años de fracasos, querer decirle a los
zapatistas lo que tienen que hacer. O decirles que está muy bien su marcha pero
que no basta con luchar y no basta con resistir que es necesario una alternativa
programática. O, que no entienden que los Indígenas no pueden cambiar al país y
al mundo que es indispensable que se subordinen a la clase obrera. O, más
ingenuamente, pedirles que se conviertan en un partido político, por que eso ya
es el colmo de no entender nada. O, la de aquellos que se lamentan de la
inexistencia de una organización independiente que sea un puente entre el
zapatismo y el socialismo, entre el movimiento indio y los otros movimientos
sociales y que sin más se hacen eco de lo que los diarios de circulación
naciónal señalaron sobre la supuesta inexistencia del Frente Zapatista de
Liberación Naciónal, sin percatarse de algo que también es muy zapatista: actuar
sin buscar reflectores y reconocimientos, pero actuar.
El zapatismo es muy otra cosa
(como dirían ellos), ni mejor ni peor (como dirían ellos), simplemente
diferente. El eco que su discurso y su planteamiento han tenido debería forzar a
la izquierda mexicana -que está por fuera del zapatismo- e internaciónal a
reflexionar sobre el significado de esta expresión nueva del pensamiento
emancipador.
En el Zócalo de la Ciudad de
México el zapatismo Indígena dijo su palabra, lo hizo sin aspavientos, de una
manera muy sencilla, diáfana, y casí en secreto. 350 mil personas guardamos un
silencio nunca antes visto en un mitin. Fue y es un discurso a reflexionar y a
discutir. El zapatismo actual se encontró reflejado en la imagen de su espejo el
viejo zapatismo.
Unos Ojos negros en la Tribuna más Alta de la
Nación
«Rostro de llamas,
rostro devorado,
adolescente rostro
perseguido
años fantasmas,
días circulares
que dan al mismo
patio, al mismo muro,
arde el instante y
son un solo rostro
los sucesivos
rostros de la llama,
todos los nombres
son un solo nombre,
todos los rostros
son un solo rostro,
todos los siglos
son un solo instante
y por todos los
siglos de los siglos
cierra el paso al
futuro un par de ojos».
(Octavio
Paz: Piedra de Sol)
Después del Zócalo, desde el
poder se comenzó a acariciar la idea de que había que administrar la estadía del
EZLN en la Ciudad de México. Desde la izquierda, algunos dijeron que era
indispensable que los zapatistas se regresaran rápido, por que la Ciudad se
traga todo (parecía más bien una autocrítica) y el EZLN corría el riesgo de
convertirse en parte del paisaje o en una anécdota más.
Cuando fue claro lo que era la
posición del poder, el EZLN señaló que en vista de que el Congreso de la Unión
no se ponía de acuerdo (con una visión de oficialía de partes, había propuesto a
los zapatistas que se reunieran sólo con 10 diputados y 10 senadores para que
expusieran sus demandas) y que por lo tanto no tenían voluntad de escuchar a los
Indígenas mexicanos, se regresaban a la selva de Chiapas para informar a las
comunidades -cuestión similar haría en Congreso Naciónal Indígena- que no
existía voluntad de paz por parte de las instituciones políticas mexicanas.
Entonces, una verdadera crisis se
desató al interior de la clase política. Nadie quería pagar los costos del
fracaso de la negociación, desde luego, con excepción del partido del
presidente, el PAN, el cual -como señalamos arriba- tanto por su racismo
biológico como por la necesidad de arreglar cuentas pendientes con « su »
presidente, prefirió aparecer como el intransigente. Apostaba a que si los
zapatistas no iban a la tribuna del parlamento, las posibilidades de que la ley
Indígena -contra la cual siempre han estado- fuera aprobada se hacían más
remotas y, si se votaba que los zapatistas podían ir a la tribuna del Congreso
con su oposición, apostaban que harían un discurso agresivo, lleno de
calificativos contra la clase política y los partidos y que eso sería la muerte
política del zapatismo.
En una votación muy cerrada, 220
contra 210, la Cámara de diputados decidió invitar a los comandantes zapatistas
a la «Tribuna más alta de la Nación». En una alianza sui-generis (como casí todo
lo que pasa en México) el PRD, el PRI, el Partido Verde Ecologista de México
(que apoyó a Fox y que tiene como características que ni es partido, ni es
verde, ni es ecologista ni es de México) y otros partidos pequeños lograron que
los zapatistas fueran invitados. Desde luego, hubo algunos diputados priístas,
los más vinculados al régimen anterior y los de origen militar que votaron en
contra -los primeros- o se abstuvieron -los segundos-.Pasaron 6 dIas entre esta
votación y la participación del EZLN y del Congreso Naciónal Indígena en la
Cámara de Diputados. Mientras en los medios de comunicación se hacIan las
hipótesis más descabelladas sobre lo que sería la actitud del EZLN y en especial
del Sup en su comparecencia. Unos apoyaban la tesis del PAN sobre el tipo de
discurso que haría Marcos.
Otros decían que en medio de sus
discurso Marcos se iba a quitar el pasamontañas. Fue tal la expectativa, que a
diferencia de lo que sucedió en el Zocalo, tres cadenas de televisión, las tres
privadas, anunciaron que trasmitirían en vivo la participación del EZLN y del
CNI en el Congreso. 7 horas duró la trasmisión. Tres canales de televisión y
cuatro estaciones de radio
trasmitieron en vivo todo lo que pasó.
La mañana se inició con un gran
desconcierto, al no llegar el Subcomandante Insurgente Marcos a las puertas de
la Cámara de Diputados, un halo de decepción dejaban ver los locutores de
televisión. Igualmente algunos diputados estaban realmente molestos, incluso un
senador del PRD hizo una de las declaraciones más patéticas, dijo: « estoy harto
del protagonismo de Marcos ». Era la primera vez que se acusaba a una persona de
protagonista por no participar en algo.
El zapatismo hizo su último y más
eficaz movimiento. La decisión de que Marcos no fuera a la Cámara de Diputados
cambió toda la correlación de fuerzas en el país.
Una mujer Indígena, la comandanta
Esther hizo el discurso central del EZLN, dijo: « El Subcomandante Insurgente
Marcos es eso, un Subcomandante. Nosotros somos los comandantes, los que
mandamos en común, los que mandamos obedeciendo a nuestros pueblos (...) Esta
tribuna es un símbolo. Por eso convocó tanta polémica. Por eso queríamos hablar
en ella y por eso algunos no querían que aquí estuviéramos. Y es un símbolo
también que sea yo, una mujer pobre, Indígena y zapatista, quien tome primero la
palabra y sea el mío el mensaje central de nuestra palabra como zapatistas (...)
Mi nombres es Esther, pero eso no importa ahora. Soy zapatista, pero eso tampoco
importa en este momento. Soy Indígena y soy mujer, y eso es lo único que importa
ahora ».
Fue la fiesta de los indios
mexicanos y nadie ni nada la podía opacar. Millones de mexicanos, desde sus
hogares, en sus trabajos, en las calles, en los almacenes, en sus carros, veían
y escuchaban un hecho histórico inusitado. Los Indígenas hablando en la « más
alta tribuna de la nación »; argumentando las bondades de la autonomía;
cuestionando ellas mismas los usos y costumbres Indígenas que marginan y
violentan a las mujeres, pero recordándoles a los diputados del PAN y del PRI
que en los usos y costumbres del resto del país la marginación y la violencia
contra las mujeres también existen; defendiendo su derecho a ser diferentes, a
vestirse diferente, a hablar otro idioma, a tener otra cultura, a establecer una
relación diferente con el resto de la Nación.
Sin decírnoslo nos decían que
México no tiene futuro sin sus indios y que de alguna manera esta es la última
posibilidad de que se cierre una herida abierta en el cuerpo de la nación, en
términos más o menos pacíficos.
Si la sociedad estaba dividida en
50 por ciento antes de la llegada del EZLN al Congreso, después de la
participación de los comandantes y comandantas y de los representantes de los
pueblos indios organizados en el Congreso Naciónal Indígena, esa proporción dio
un vuelco dramático, la mayoría de la sociedad respondió con gran emoción a
favor de los pueblos indios. Los costos que tendrá para el partido que se oponga
a la Ley de Derechos y Cultura Indígena serán mayúsculos.
Una Indígena mexicana, pobre,
zapatista, pero sobre todo mujer, con su discurso y su presencia ganó la batalla
por los símbolos y no hay que olvidar que muchas veces esa es la batalla central
que libran los pueblos en su proceso de emancipación. Desde la « más alta
tribuna de la nación » los ojos negros de la historia de México, de esa historia
plena de rebeliones, revueltas y
revoluciones hablaron; los ojos negros, de los que nos había el poeta, los ojos
negros de Cajeme, de Canek, de Vicente Guerrero, de Morelos, de Emiliano Zapata,
de Jaramillo y de millones que en un poco más de 500 años han hecho más de 350 rebeliones y 3
revoluciones. Los ojos negros que le cierran el paso al futuro, pero al futuro
que se niega a incluirlos, aceptándolos como son: pobres, Indígenas o no,
mujeres, zapatistas, rebeldes.
Afuera del Congreso llegó Marcos
y junto a la gente esperó a que saliera la comandancia y el CNI. Luego en un
mitin muy emotivo se despidió: «Gracias México. Nos vamos, de veras» Y la gente
respondía y casí suplicaba: "no" Una jovencita decía: ¿ qué será de nosotras sin
los zapatistas? Ya, unos días antes, el comandante Zebedeo había dado una
respuesta a esa pregunta cuando dijo: «Nos vamos, pero no nos vamos». Durante
toda la marcha, los representantes zapatistas no se cansaron de explicar que no
son una vanguardia, que no buscan dirigir al pueblo hacia un camino luminoso,
preestablecido por los documentos básicos de una organización. Que como dijo un
gran historiador hoy convertido en "una anécdota folk", Antonio García de León:
«el 1 de enero descubrimos que la insurrección estaba en nosotros mismos». Nos
vamos pero no nos vamos representa la idea de que el nosotros y el ustedes
merecen ser borrados. Que los rebeldes no existen únicamente en Chiapas sino en
todo el país.
Regreso con Gloria
«Cuando la
Historia duerme, habla en sueños: en la frente del
pueblo dormido el
poema es una constelación de sangre.
Cuando la Historia
despierta, la imagen se hace acto, acontece el poema:
la poesIa entra en
acción.
Merece lo que
sueñas »
(Octavio
Paz: Hacia el Poema).
Los zapatistas lograron su
objetivo: hablar con el pueblo de México. Evidenciar que no tan sólo no se les
ha olvidado sino que están presentes en las discusiones y debates por construir
un México democrático. Que son la otra legitimidad, la legitimidad Indígena, la
de los pobres de México, la de los que no fueron derrotados en una elección, la
de los que no apostaron todo a una elección, la de los que no se vendieron a un
sistema corruptor, la de los que sin decirse abiertamente socialistas
representan el espíritu original del socialismo antes de ser pervertido por los
socialistas de mercado o los socialistas de Estado (ambas aberraciones teóricas
y prácticas incompatibles con el socialismo), los que desde más abajo que de
abajo sueñan con cambiar al mundo y merecen ese cambio.
La
Ley Indígena aprobada por el Congreso: Un paso adelante, dos pasos
atrás.
Las modificaciones
Constituciónales que el Senado de la República con el voto de todas las
fracciones partidarias, para vergûenza del PRD, en materia Indígena en sus
aspectos fundamentales se ubicaron más cerca de la Ley Zedillo que de la Ley
Cocopa. Una vez más los partidos políticos no han sido sensibles al reclamo
Indígena, apoyado por millones de mexicanos no Indígenas, de dotarse de un marco
jurídico que les permitiera lograr un doble objetivo: participar como un sujeto
con reconocimiento jurídico en la reorganización del Estado naciónal y lograr lo
anterior por medio del reconocimiento jurídico de sus mecanismos propios de
regular su vida social, política, económica y cultural.
En el dictamen que propuso el
Senado y que avaló la Cámara de Diputados y que posteriormente lo harán los
congresos locales, se avanza en la definición general sobre el concepto de
autonomía o sobre pueblo Indígena, donde se incorpora la conciencia de su
identidad, para inmediatamente borrarlo o limitarlo al máximo cuando se pasa a
las definiciones más concretas. Más aún, si hacemos una comparación entre la Ley
propuesta por la Cocopa, la que presentó Zedillo y la que ahora se promueve
veremos que en algunos casos se trata de una Ley aún más regresiva que la del
anterior presidente.
Cuatro son los puntos más
cuestionables del actual proyecto de Ley:
En el texto original de la Cocopa
se planteaba a las comunidades Indígenas como «entidades de derecho público», en
la Ley Zedillo esto se cambiaba y se señalaba «las comunidades Indígenas como
sujeto de interés público». En la propuesta del Senado se plantea «así como el
reconocimiento de las comunidades como entidades de interés público». Entre la Cocopa y Zedillo, el Senado escogió al segundo.
¿Qué implica esta diferencia?. Que en la propuesta de la Cocopa se le reconocía
a las comunidades como sujeto de derecho público, es decir, como parte del
Estado; en la propuesta de Zedillo, hoy avalada por el Senado, se les da un
trato a las comunidades Indígenas mexicanas similar al de una tienda de la
Conasupo, al considerarlas como de interés público. Todo esto contradice el
párrafo 1 del artículo 2 de la propuesta del Senado que a la letra dice: «La
nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus
pueblos «indígenas». ¿Como se puede decir eso y luego reconocerle a esos pueblos
una estatus jurídico similar al de una tienda Conasupo?
En el texto original de la Cocopa
se planteaba lo siguiente: «Acceder de manera colectiva al uso y disfrute de los
recursos naturales de sus tierras y territorios, entendidos éstos como la
totalidad del hábitat que los pueblos Indígenas usan y ocupan, salvo aquellos
cuyo dominio directo corresponde a la Nación». La propuesta Zedillo decía: «
Acceder al uso y disfrute de los recursos naturales de sus tierras, respetando
las formas, modalidades y limitaciones establecidas para la propiedad por esta
Constitución y las leyes». La propuesta del Senado dice: «Acceder, con respeto a
las formas y modalidades de propiedad y tenencia de la tierra establecidas en
esta Constitución y a las leyes de la materia, así como a los derechos
adquiridos por terceros o por integrantes de la comunidad, al uso y disfrute
preferente de los recursos naturales de los lugares que habitan y ocupan las
comunidades, salvo aquellos que corresponden a las áreas estratégicas, en
términos de esta Constitución». Otra vez no hay duda, la ley Zedillo pesó más
que la de la Cocopa. El concepto territorio, clave para entender y definir la
autonomía desaparece. De esta manera el espacio geográfico donde la autonomía se
podría ejercer queda limitado al máximo.
En el texto original de la Cocopa
se decía: «Se respetará el ejercicio de la libre autodeterminación de los
pueblos Indígenas en cada uno de los ámbitos y niveles en que hagan valer su
autonomía, pudiendo abarcar uno o más pueblos Indígenas, de acuerdo a las
circunstancias particulares y específicas de cada entidad federativa. Las
comunidades Indígenas como entidad de derecho público y los municipios que
reconozcan su pertenencia a un pueblo Indígena, tendrán la facultad de asociarse
libremente a fin de coordinar sus acciones». En la Ley Zedillo se decía: «Las
comunidades de los pueblos Indígenas como entidades de interés público y los
municipios con población mayoritariamente Indígena, tendrán la posibilidad de
asociarse libremente a fin de coordinar sus acciones, respetando siempre la
división político-administrativa en cada entidad federativa». La propuesta del
Senado dice: « Las comunidades Indígenas, dentro del ámbito municipal, podrán
coordinarse y asociarse en términos y para los efectos que prevenga esta ley ».
Aquí, incluso, se ubican por atrás de la propuesta de Zedillo, al desaparecer la
posibilidad de asociarse en términos regionales, más allá de los municipios
existentes, mecanismo que representa la única garantía de reConstitución de los
pueblos Indígenas después de más de 500 años de fragmentación y marginación. El
agregado al 115 que se propone representa una burla completa a los pueblos
indios.
En la ley de la Cocopa se decIa:
«Para establecer la demarcación territorial de los distritos uninominales y las
circunscripciones plurinominales, deberá tomarse en cuenta la ubicación de los
pueblos Indígenas, a fin de asegurar su participación y representación políticas
en el ámbito naciónal». En la propuesta de Zedillo se decía: «Para establecer la
demarcación territorial de los distritos electorales uninominales, deberá
tomarse en cuenta la ubicación de los pueblos Indígenas, a fin de asegurar su
participación y representación políticas en el ámbito naciónal». En la propuesta
del Senado, en el tercero transitorio, se dice: «Para establecer la demarcación
territorial de los distritos uninominales deberá tomarse en consideración,
cuando sea factible, la ubicación de los pueblos y comunidades Indígenas, a fin
de propiciar su participación política». Una vez más la propuesta del Senado se ubica por atrás de la Zedillo. No tan
sólo se está en contra de que los pueblos indios, esos que son el sustento
original de la Nación, tengan una representación específica, vía una
circunscripción plurinominal propia sino que ahora ya no se "deberá tomar en
cuenta la ubicación de los pueblos Indígenas" sino que esto se hará solamente
cuando sea factible.
Cuando Ernesto Zedillo presentó
su propuesta señaló que había retomado la de la Cocopa en un 85 por ciento, el problema era que
en el 15 por ciento restante se ubicaba lo central del proyecto de autonomía
Indígena. Ahora con la propuesta del Senado se puede decir que lo que se recoge
es el 80 por ciento (5 por ciento menos que en la de Zedillo) pero,
igualmente, el 20 por ciento que
queda fuera es la columna vertebral de la autonomía Indígena.
La omisión del Senado no se puede
sustituir con planteamientos generales y abstractos sobre la autonomía o con una
propuesta asístencialistas de gobierno (todo el apartado B del artIculo 2 de la
propuesta) que es una vergûenza que se ponga dentro del cuerpo de la
Constitución y que además ha sido la plataforma política de un sistema que fue
derrotado el 2 de julio.
Es verdaderamente lastimoso que
una vez más el Senado (el mismo que se negó a escuchar a los zapatistas y a los
miembros del Congreso Nacional Indígena) y la Cámara de Diputados le den la
espalda a los pueblos Indígenas de México. La convicción de que esta decisión
cerrará una herida histórica no tan sólo es ficticia sino una broma de mal
gusto. Si se aprueba esta propuesta de Ley, en la Cámara de Diputados y luego en
los Congresos de los estados, se habrá cumplido un expediente pero no se
solucionará el grave problema de más de 10 millones de mexicanos. La lucha por
los derechos y la cultura Indígena seguirá siendo una asígnatura
pendiente.
El
PRD en su Laberinto
Ahora bien, desde una perspectiva
de izquierda, lo más lamentable no se ubica en el voto del PRI y del PAN sino en
el voto del PRD en el Senado. Las justificaciones son tan ridículas que resultan poco
creíbles.
Supuestamente el voto del PRD se
decidió a partir de una doble consideración:
En el proyecto de Ley se hacía un
reconocimiento explícito a la autonomía, a la autodeterminación y a los pueblos
indios, lo mismo que un reconocimiento a la necesidad de considerar como un
delito cualquier tipo de discriminación. Y por lo tanto eso era algo a lo cual
el PRD no le podía dar la espalda. Por que un voto en contra lo hubiera
marginado de la negociación sobre la Ley.
Con esto queda perfectamente
claro que los senadores del PRD no solamente son pésimos políticos sino que
tampoco tienen la menor idea de cómo se hace el trabajo legislativo. El único
mecanismo de presión que ellos tenían, en su trabajo legislativo, era
precisamente su posibilidad de no avalar el dictamen del Senado. Incluso, ellos
decidieron votar a favor en lo general después de que se enteraron que en la
noche anterior los senadores del PRI y del PAN habían decidido llevar a cabo un
último cambio quitándole a las comunidades el carácter de entidades de «derecho
público» y ubicándolas como
entidades de «interés naciónal». No
tan sólo no pesaron en la negociación sino que se burlaron de ellos frente a sus
ojos. Peor aún cometieron otro error al aceptar que esa negociación se llevará a
cabo al estilo tradicional de la burocracia política: la secrecía.
El senador Jesús Ortega puede
pagar un desplegado y mostrar su indignación contra el Subcomandante Marcos,
diciendo que es «un soez», pero eso tiene una importancia muy menor si lo
comparamos con lo que esa Ley significa para más de 10 millones de mexicanos y
en particular para las comunidades Indígenas de Chiapas y todavIa más
particularmente para los integrantes del EZLN. El senador se preocupa por su
prestigio personal, nosotros por una ley que, de no cambiarse, será utilizada
como un nuevo mecanismo contra insurgente y sino al tiempo.
Según las diversas explicaciones
ofrecidas por el Senador Jesús Ortega, la Ley Indígena aprobada en el Congreso
no puede ser caracterizada, como lo hacen algunos sectores del PRD, como la Ley
Bartlett-Diego sino como la Ley Bartlett-Fernández-Ortega. La defensa casí
absoluta que hace de la Ley ubica el debate en sus justos términos. No se trata
de un error táctico, ni del temor por quedar aislados del debate parlamentario
(cualquier cosa que eso signifique en un país donde ese animal no existe),
tampoco se trata de una negociación a cambio de algo; se trata de algo más
profundo, los senadores del PRD estaban
convencidos que esa era la mejor Ley posible, viable y por eso votaron a
favor y por eso siguen convencidos que actuaron correctamente, simplemente hay
que leer las declaraciones del senador Sodi de la Tijera y del mismo Ortega.
Ahí reside el problema y no es de
dimensión menor, como lo sería en cualquiera de las explicaciones anteriores. Si
realmente hubiera sido un error táctico o, si tienen una preocupación auténtica
de permanecer en el debate parlamentario (decir eso en torno de la Ley es una
broma macabra, cuando todo se hizo con la mayor secrecía, en el típico método de
la clase política mexicana) o, si fueran unos vulgares vendidos, realmente no
sería tan grave.
El asunto es que después de siete
años de guerra, asesinatos, hambre, cerco, militarización, paramilitarización,
después de cientos de reuniónes en la que pacientemente los Indígenas mexicanos
han explicado lo que realmente quieren, los senadores de la izquierda mexicana
defienden una Ley que lo que otorga con la mano derecha lo quita con la mano
izquierda. Bajo la visión del senador Ortega realmente no es muy importante que
a las comunidades no se les reconozca su carácter de «entidades de derecho
público»; tampoco que no se hable del «disfrute colectivo de los recursos
naturales» (según Ortega esto es "innecesario"); incluso lo del territorio, en
tanto el «hábitat abarca lo del territorio». Con todo lo anterior, los reclamos
y la oposición de los pueblos indios de México en contra de la Ley, que el
senador quiere limitar a «gente cercana al EZLN y al subcomandandante»
(achicamiento que ya hemos conocido en otros debates y en otros tiempos, aunque
nunca desde la perspectiva de la izquierda), quedan reducido a la incomprensión
de sus bondades. Por lo tanto, en diversos medios de comunicación han sumado sus
voces a las de los priístas y panistas (incluso en ocasíones más que éstos) en
la defensa de su Ley. Es mejor debatir con esa claridad, por lo menos es
indispensable reconocer que el senador habla claro y no recurre al método
cantinflesco del Comité Ejecutivo Nacional del PRD: "pues sí, pero no".
El debate sobre la ley Indígena
aprobada en el Congreso de la Unión, en el caso del PRD y de todo México, no es
una raya más en el cuerpo del tigre, representa una frontera, una gran línea
imagi