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| Asunto: | [BoletinAndaluciaLibre] nº 144 - La Crisis en IU y CUT/BAI - Euskadi, Propuest a Ibarretxe - | | Fecha: | Martes, 5 de Noviembre, 2002 03:43:27 (+0100) | | Autor: | Andalucia Libre <andalucialibre @.......es>
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nº
144
En este Correo:
*Andalucía, La crisis se agudiza en la
sucursal andaluza del
PCE-IU
*Resolución
de la Asamblea Nacional de
CUT-BAI sobre la situación en
IU
*Opinión: La Crisis del
PCE-IU, la recomposición de la
izquierda y el papel de
CUT-BAI, Andalucía
Libre
*Andalucía, Granada:
¿Viviendas sociales o
chollo para constructores?, Jaleo, Nación Andaluza-Asamblea de
Andalucia
*Euskadi, ¿Qué es y qué quiere la Propuesta
Ibarretxe?, Andalucía
Libre
*Euskadi,
Propuesta Ibarretxe: Cocina vasca/Cocina
española, Tasio
*Euskadi-Enlaces:Textos; Analisis a favor; Reacciones españolistas;
Desde la izquierda abertzale; Otros; Las duplicidades
de IU;
* Cataluña,
Cita en Perpiñan, 9
de Noviembre
*Solidaridad con Palestina,
*Directorio, Música,
Suscripciones-Apoyo
--oOo--
Andalucía
la crisis se
agudiza en el PCE-IU
IU
de Almería se queda sólo con un 30% de apoyo entre la
militancia
La antigua dirección avisa que irá a las elecciones
con otras siglas
Izquierda Unida de Almería se ha
quedado sin el grueso de sus bases en los municipios más importantes, después de
que el martes pasado más del 50% de sus cargos orgánicos, junto con 13
concejales de diversos municipios, dimitieran y anunciaran su salida del
partido. El que fuera secretario de Organización antes de la moción de censura
dirigida al ex coordinador provincial Enrique de Amo, José Francisco Maldonado,
situó ayer los apoyos 'más fuertes' en El Ejido y
Almería. 'En El Ejido sólo cuentan con un 30% y en la capital con un 50% de la
asamblea local. El resto se resume en las dos personas que tienen en Pulpí, tres
en Cuevas del Almanzora y la mitad de Turre. Se han ido 19 asambleas al 100% de
las 31 existentes y una buena parte de otras cuatro', dijo Maldonado.
Otro de los críticos
almerienses, José Román, miembro del Consejo Federal de IU -cargo del que ya ha
anunciado su dimisión en breve- y coordinador provincial como predecesor de De
Amo, ciñó los apoyos de IU a 'todo lo ligado' a los intereses del grupo
municipal de Almería. 'El concejal de Urbanismo, Diego Cervantes, ha provocado esta
destrucción porque sabía que él no iba a ser respaldado como candidato a la
alcaldía de Almería en la asamblea local y porque, de celebrarse una asamblea
provincial antes de las elecciones, Enrique de Amo se habría consolidado con más
del 70% de apoyo', expuso Román. El ex parlamentario andaluz aseguró que el 30%
con el que la coalición cuenta ahora 'ni siquiera' es homogéneo.
'La importancia que esto tiene es que repercutirá en el mapa representativo
en las próximas municipales. Lo que se va de IU es lo que ha venido funcionando
organizativamente en la coalición. Los apoyos que tienen ahora son de asambleas
que no funcionan y no han tenido una vida participativa y orgánica. Si quieren
ocultar la quiebra que han producido lo van a tener bastante difícil',
concluyó Román.
El llamado sector crítico
desde que el pasado mes de junio una moción de censura encabezada por Diego
Cervantes depusiera a Enrique de Amo como coordinador provincial, ha anunciado
que se presentará a las elecciones bajo unas siglas diferentes que se darán a
conocer entre mitad y finales de noviembre. 'Vamos a presentarnos en municipios de donde
nos hemos marchado y en muchos más. Aquí no se ha respetado la democracia
interna, por eso nos vamos del partido, porque no se puede estar donde hay
golpistas', apuntó José Francisco Maldonado. En cuanto a la acusación de
tránsfugas dirigida a los concejales que se han pasado al grupo mixto, que hizo
Diego Cervantes, Maldonado recordó el 'papel jugado' por quienes ahora están en
al dirección. 'Los tránsfugas pueden ser el diputado provincial Pepe Rodríguez y
la alcaldesa de Huércal, Maribel Rodríguez Vizcaíno, que han apoyado un cambio
contra la dirección existente en Almería', concluyó
Maldonado'.
Sánchez Gordillo pide a los escindidos de IU en Almería que
sigan dentro de IU
El portavoz nacional del
Colectivo de Unidad de los
Trabajadores-Bloque Andaluz
de Izquierdas (CUT-BAI), Juan Manuel Sánchez Gordillo, pidió a los concejales que
abandonarán IU en protesta por el cambio de dirección provincial mediante una
moción de censura, que "una vez pongan en marcha la nueva formación
política a la que pretenden pertenecer, decidan continuar dentro de la
federación andaluza de izquierdas, con su política y dirección
independiente".
Sánchez Gordillo dijo que en calidad de portavoz del
CUT-BAI "hablaré con estos compañeros de Almería para que no pierdan la
conexión con IU y para que si forman un nuevo grupo político, puedan seguir
formando parte de la federación de izquierdas desde su autonomía, como ocurre
con otras formaciones". En este sentido, el
portavoz nacional del CUT-BAI aseguró a estos ediles su apoyo, puesto que
"todo lo ocurrido es consecuencia del golpe de Estado que dio la actual
dirección provincial, que contó con el beneplácito de la dirección regional,
que ha abierto una guerra civil, que será el final de IU, al no dejar respirar
al 46% de la federación que apoyó en el último congreso a la opción política
que lidera la coordinadora provincial de Sevilla, Concha Caballero".
Así, Sánchez Gordillo reclamó la necesidad de que la
dirección regional rectifique su posición y acepte la petición del CUT-BAI,
que entiende que "por el momento, no debe existir una dirección provincial
en Almería, hasta que realmente no se convoque una nueva asamblea provincial
que elija a los nuevos responsables, ya que es la base la que debe decidir y
no la dirección regional a dedo o el aparato del Partido Comunista de
Andalucía (PCA)". Según el portavoz nacional del
CUT-BAI la decisión de los concejales de la provincia de Almería que han
decidido abandonar IULV-CA es
"gracias a la patada en el culo que le ha dado la dirección
andaluza", a la vez que advirtió de que "si seguimos así, esta misma
situación se puede producir en diferentes sitios, puesto que o la dirección
regional rectifica o se van a cargar a IU". "Si no hay una rectificación, IU desaparecerá y en ese momento ya
pensaremos qué hacemos como CUT-BAI, puesto que parece que estamos ante el
final de IU porque hay personas que le gusta practicar políticas
estalinistas", apuntó, a la vez que insistió en que lo mismo que ha
ocurrido en Almería, se puede producir en todas las provincias, puesto que
"la actual dirección regional no respeta al 46% que apoyó la candidatura
que lideraba Concha Caballero y la CUT-BAI".
Enlaces ampliación:
Cuatro asambleas de IU impugnan la candidatura de Garvín en
Sevilla
EFE | Sevilla
Cuatro de las nueve asambleas de IU de Sevilla van a
impugnar la elección por parte del consejo local de la portavoz adjunta de IU
en el Ayuntamiento sevillano, Paula Garvín, y del secretario
general de Política Institucional de CCOO en Sevilla, Antonio Rodrigo
Torrijos, como cabezas de lista a las municipales. Las asambleas de
Profesionales, Industrial, Nervión-San Pablo y Sur de Izquierda Unida de
Sevilla 'no se sienten identificadas' con la decisión del
consejo local, ya que la elección de dicha lista no se ha hecho por un sistema
'proporcional puro' que se recogen en los estatutos, según dijo la
portavoz crítica, Teresa García.
El comité local de IU ratificó el pasado miércoles,
con 14 votos a favor, dos en contra y cinco abstenciones, la decisión adoptada
el pasado sábado por el comité provincial del PCA de proponer a IU a Paula
Garvín como candidata a las elecciones municipales en la capital, por su
experiencia en el grupo municipal. Las abstenciones correspondieron al sector crítico, una postura con la
que, según Teresa García, pretendían expresar su 'disconformidad' con
el proceso de votación con el que no estaban de acuerdo y su
'desvinculación' con la decisión del comité local, al tiempo que se
anunció que se procedería a la impugnación. Según denunció García, para que
volviera a salir candidata en la asamblea -al ser la tercera legislatura-
Garvín tendría que haber logrado el respaldo de más del 60% de los votos, tal
y como se recoge en los estatutos de la federación de
izquierdas.
Los críticos acusan a Garvín de pactar con Torrijos
los puestos primero y segundo de la lista de IU para poder 'garantizarse'
salir como concejales.
Resolución de la Asamblea Nacional del Colectivo de
Unidad de los Trabajadores-Bloque Andaluz de Izquierda
(CUT-BAI)
Diego
Cañamero y
J.M.Sánchez
Gordillo
Dirigentes de
CUT-BAI
1. El CUT-BAI quiere hacer público su absoluto
desacuerdo con la actual deriva derechista de la mayoría dirigente de Izquierda
Unida. La política del tándem Frutos-Llamazares está desdibujando hasta tal
punto el proyecto anticapitalista de IU que es muy difícil, por no decir
imposible, para una izquierda comprometida en la lucha por el socialismo y la
emancipación de los trabajadores reconocerse como parte integrante del
mismo.
2. Al CUT-BAI nos resulta impresentable que una fuerza
de izquierda como es IU se vea implicada en la aventura militarista neocolonial
que el Gobierno Aznar emprendió en la isla marroquí de Leila. Un islote situado
a 200 metros de la costa continental africana accesible por tierra cuando la
marea está baja. Nos repugna tener algún grado de responsabilidad, por muy
minúsculo que sea, en el fortalecimiento del sentimiento chovinista español que
estamos viviendo hoy.
3. El CUT-BAI no puede compartir la supeditación de la
mayoría dirigente de IU a los aparatos sindicales mayoritarios que han dado por
buenos los retoques de Zaplana al decretazo y la negativa a dar continuidad a la
lucha exitosa que se abrió el 20-J. El sólo hecho de dejar fuera a los
jornaleros, vanguardia de la lucha contra el decreto, debería haberles obligado
a rechazar la propuesta del Gobierno. Las modificaciones de Zaplana no alteran
lo sustancial del decretazo y por tanto, no restituyen los derechos perdidos,
pero demuestran que el PP estaba tocado y que era posible echar atrás por
completo el decretazo. Sin embargo, Fidalgo y Méndez han sido incapaces de
aprovechar el éxito del 20-J para hacer retroceder al erosionado Gobierno Aznar,
dándose por satisfechos con este decretazo con vaselina que pretenden
colarnos ahora. La dirección de Izquierda Unida, una fuerza política
comprometida con la lucha de los trabajadores, al pasar por alto esta actitud
vacilante de las direcciones sindicales mayoritarias se ha convertido en
cómplice de la restauración de la concertación social y de los pactos contra los
intereses de la clase trabajadora.
4. El CUT-BAI rechaza completamente la actitud de la
mayoría dirigente de IU ante la ilegalización de Batasuna. Tras denunciar
correctamente la Ley de Partidos como un grave atentado contra la libertad
ideológica y el derecho de asociación, lo coherente era votar en contra de la
aplicación de semejante ley. Nos parece de una gravedad extraordinaria la toma
de postura de la mayoría dirigente de IU a favor de la suspensión cautelar del
grupo parlamentario de Batasuna y en contra de la interposición de una querella
criminal del Parlamento vasco contra Garzón, por atentar contra el derecho de
reunión y manifestación. Es en ocasiones como ésta cuando una dirección
demuestra de qué material está hecha y consideramos que la actual mayoría
dirigente de IU ha demostrado su cobardía política, su sometimiento a la
imposición mediática del pensamiento único españolista y su total incapacidad
para resistir la presión reaccionaria del poder.
5. El CUT-BAI quiere denunciar enérgicamente el empleo
de métodos antidemocráticos y la ruptura de los cauces estatutarios tanto en la
confección de las listas en la Federación de Madrid como la provocación
auspiciada por el tándem Frutos-Llamazares en Almería, que sólo se puede
calificar de golpe de estado contra la democracia interna y que convierten a IU
en un proyecto difícilmente habitable para los militantes y las corrientes que
lo sostenemos. Desde el CUT-BAI exigimos la restitución de la democracia interna
en IU, condición sin la cual el CUT-BAI no puede reconocer la legitimidad de la
dirección política de la federación donde se conculquen los derechos básicos de
los adscritos y adscritas.
6. El CUT-BAI hace un llamamiento a todas las
corrientes opositoras a la actual dirección mayoritaria de IU para la
constitución de un polo revolucionario y anticapitalista en el seno de esta
formación. En tal sentido, el CUT-BAI reitera su
participación en la Corriente
Roja federal y llama a los militantes críticos
con la actual deriva derechista de la dirección a agruparse en torno a esta
corriente.
Osuna, 2 de
Noviembre de 2002
Opinión:
La Crisis del
PCE-IU, la recomposición de la izquierda y el
papel de
CUT-BAI
Andalucia Libre
La cercanía de las
elecciones municipales y la consiguiente elaboración de las listas electorales
ha traído consigo, como era previsible, una agudización de la crisis interna
en la sucursal andaluza del PCE-IU. En medio de una creciente confusión,
factores de muy diversa naturaleza, convergen para producir el presente
escenario. Para orientarse en este maremagnum, es conveniente hacer un poco de
historia.
Tiempo ha, aún bajo la
dirección de Julio Anguita, el PCE-IU aprobó un giro a la derecha. Las
ambivalencias y duplicidades del anguitismo acabaron agotándose y
consumiéndose en si mismas. IU federal se desvinculó del Pacto de
Lizarra-Garazi y asumió su subalternidad en relación al PSOE y a las
burocracias sindicales. Esta reorientación se adoptó con el acuerdo de la
mayoría del PCE, la abstención del Espacio Alternativo y la oposición a nivel
estatal de una minoría de izquierda del PCE, CUT-BAI, algunas pequeñas
referencias de izquierda (Quadernos Internacionales, PRT-IR...) y
sectores independientes.
Llegada la hora de la
sucesión de Anguita, la mayoría del PCE se fragmentó en dos familias:
una, encabezada por Frutos -secretario general del PCE- y otra,
por Gaspar Llamazares. Ambas familias apoyaban los mismos documentos y
línea política esencial definidas en ese giro a la derecha y hacia el
españolismo; aún cuando, dentro de ese acuerdo, la familia
Frutos aparecía con una imagen más españolista y derechista si cabe.
Llamazares, para ganar la coordinación general de IU, recabó y consiguió los
apoyos de Espacio Alternativo y de la mayoría de la dirección Madrazo de EB,
que se integraron en su lista. A la izquierda de ambas familias y con otra
línea política, se presentó de forma independiente a escala estatal otra
lista encabezada por Nines Maestro en la que coincidían una minoría del PCE,
CUT-BAI, QI, PRT-IR, etc. Realizada la elección de Llamazares, su
familia y la de Frutos llegaron a un acuerdo para repartirse los
cargos a escala estatal.
A nivel nacional, el PCE-IU
a su vez lleva muchísimo tiempo dividido entre otras dos familias.
Una, la encabezada por Felipe Alcaraz, Romero, Vaquero, etc, que terminó
alineándose en Madrid con Frutos -denominada Sector Oficial- y
otra, liderada por Concha Caballero, Rosa Aguilar, Rejón, Ríos, etc; afín
históricamente a Anguita y que apoyó a Llamazares. En su momento, (noviembre
de 1999), cuando la CUT-BAI encabezó en solitario y de forma pionera la
oposición al giro a la derecha -obteniendo un 30% de apoyos a nivel
nacional- y reclamó una presencia propia institucional que le asegurará
la posibilidad de condicionar el curso y el discurso político de la sucursal
andaluza de IU y su propia independencia política, las dos familias del PCE
cerraron filas contra esta insubordinación; plegándose la mayoría de CUT-BAI a
esa imposición. Como consecuencia de esta capitulación política, cuando
se produjo posteriormente la pelea Frutos-Llamazares, esta se tradujo en
Andalucía en una confrontación entre la familia Alcaraz
(perteneciente al Sector Frutos), de una parte y de otra la familia
Caballero (en donde coexistían quienes apoyaban a Llamazares y quienes,
como CUT-BAI en Madrid, formaban paradójicamente lista con la
izquierda de Nines Maestro) conocida en Andalucía como Sector
Critico. Que Rosa Aguilar -por citar sólo un nombre- formara
parte distinguida del llamado Sector Critico, demuestra por si mismo
que entre oficiales y críticos andaluces no existían ni
existen diferencias políticas. Cuando, posteriormente, la
sucursal andaluza de IU procedió a la renovación de sus cargos internos, el
Sector oficial -gracias, entre otros factores, al
oportuno salto de Valderas de un sector a otro, compensado con
su nominación como coordinador- consiguió que se le reconociera una mayoría
del 54%, mientras que el Sector Critico -donde
seguían coexistiendo llamazaristas y CUT-BAI- se quedaba en el
46%. Con múltiples episodios y oscilaciones -cuyo tedioso relato ahorramos a
nuestros lectores/as- esta división quedó enquistada; eso si, sin que, dadas
las coincidencias fundamentales existentes entre unos y otros, nunca pudiera
definirse en términos políticos; lo que -por otra parte- no evito una escalada
de maniobras y confrontaciones varias; en cuyo curso y con sus peculiaridades
locales puede apuntarse la actual situación en Almería (más lo que pueda
ocurrir en otros sitios, según se acerque el cierre de listas).
Durante este ultimo
periodo, CUT-BAI ha simultaneado su alianza tradicional con los
ahora llamazaristas en Andalucía con su integración en lo que
ahora se conoce como Corriente Roja a nivel
estatal. Si el llamado sector critico andaluz ha sido hasta ahora
incapaz de explicar qué cosas le delimitan políticamente de sus opuestos
oficiales, tampoco CUT-BAI ha podido o querido hacer nunca lo
propio, con esa doble y tan evidentemente contradictoria pertenencia.
En cualquier caso,
por encima de las mezquinas disputas entre oficiales y
críticos por el reparto de listas y cargos, el debate importante
es otro. Si hace años
que está claro que el atajo
del PCE-IU no conduce
a ganar nada positivo para una fuerza andaluza que sea de izquierda
y se defina formalmente socialista, nacionalista y
revolucionaria; ahora, además, la inhabitabilidad organizativa del PCE-IU y la
consolidación de su subalternidad en relación al PSOE, han llegado a un punto
en el que aparecen en el horizonte -a más corto o medio plazo-
modificaciones sustanciales en el espacio de la izquierda (a sumar a las que
ocurren también extramuros del PCE-IU). Este horizonte y
las opciones que conlleva es el que, desde nuestro punto de vista, pueden
explicar la presentación por la asamblea local de Sevilla Ciudad y la
adopción por la asamblea nacional de CUT-BAI de la resolución política que
reproducimos arriba y que sólo puede entenderse si tenemos presente tanto
las peculiaridades de composición y funcionamiento de esa formación como su ya
citada duplicidad de alineamientos.
No hay que ser un lince
para atisbar que el proyecto político que anima a Corriente Roja a escala
estatal es reproducir y mimetizar en el Estado español un modelo similar
al de la Refundación Comunista italiana y
que esto implica, en un momento u otro, su salida del PCE-IU. Ante ello,
resulta claro que -al margen de las intenciones subjetivas de sus
diversos protagonistas- ese proyecto no tiene en cuenta las cruciales
diferencias estratégicas y de todo tipo que entre ambas situaciones,
provoca la existencia aquí del complejo problema nacional, que le restan toda
solidez y efectividad subversivas a cualquier proyecto de ámbito estatal; se
reconozca como tal expresamente o quiera presentarse de una u otra forma, con
cualesquiera eufemismos (federales, confederales o similares). En todo caso,
lo que a la izquierda andaluza le interesa esencialmente de esta tesitura
es cómo terminará situándose ante ella CUT-BAI.
Parece claro que la
intención de los militantes urbanos de Sevilla Ciudad de CUT-BAI -con un peso
e influencia hasta la fecha reducidos en el seno de la organización- a la hora
de presentar esta resolución es marcar diferencias políticas con los aliados
llamazaristas, afianzar distancias y subrayar elementos de
identidad política propias de la CUT-BAI. A eso están destinados los cuatro
primeros puntos del texto. Un empeño loable. Pero también parece
igualmente claro que el objeto político esencial de la resolución es
vincular lo mas estrechamente posible a la CUT-BAI al proyecto estatal de
Corriente Roja; objetivo aún más nítido si cabe en la formulación inicialmente
propuesta, no aceptada nacionalmente, que incluía el compromiso de "organizar Corriente Roja en Andalucía, impulsando allí
donde fuera posible candidaturas de Corriente Roja en las primarias de
IU", es decir impedir en
la practica la colaboración con los llamazaristas en la hora y
cuestión central de IU: la formación de listas electorales. Que esto ultimo no
haya sido aprobado, muestra -junto a las ultimas declaraciones de Gordillo
sobre la crisis de Almería- que la mayoría de CUT-BAI aún apuesta por
mantener abiertas ambas vías de actuación y sigue sin considerarlas
incompatibles. Con todo, el deslizamiento progresivo hacia una
insensible inclusión en ese nuevo proyecto estatal -simplemente
a partir de constatar la escalada paulatina que lleva de una alianza estatal
puntual e informal como existía antes de la ultima asamblea federal de
IU a una corriente común, pasando por el intermedio de una comparecencia
en una lista compartida- aún con todas las reservas y prevenciones a
las que obliga la singular practica interna de CUT-BAI, parece
constatable; aun cuando aún no sea, afortunadamente, irreversible.
Con todo, lo
realmente problemático que pudiera ocurrir es que el debate estratégico
que pueda vivirse ahora y en el inmediato futuro en el seno de CUT-BAI
-aunque sea a su manera- tenga sólo dos opciones, que -cada una con sus
diferencias- son igualmente estériles para responder a las auténticas
necesidades de Andalucía y de la izquierda andaluza. Escoger entre continuar
pasteleando con los llamazaristas, ejerciendo de cobertura
izquierdista del PCE-IU o reconvertirse en una nueva sucursal andaluza de
una hipotética Refundación Comunista española es encerrarse entre
guatemala y guatepeor. No se puede conciliar
indefinidamente un discurso contra la dependencia de Andalucía con la
asunción de la propia dependencia orgánica y política (se camufle de la manera
formal que fuere). No es posible construir una nación andaluza diferente y
alternativa sin previa y paralelamente construir marcos políticos y
organizativos nacionales de articulación popular y social propios e
independientes, empezando por la propia organización política, sin
paraguas ni presuntos protectores. A estas alturas de la
historia de la izquierda andaluza, está meridianamente claro que el
internacionalismo no tiene nada que ver, no sólo con el españolismo pero
tampoco con el estatalismo sucursalista; que la emancipación nacional y social
andaluza no requieren de ningún pretendido o autoproclamado Estado
Mayor Central ubicado fuera de Andalucía y que las organizaciones
estatales plurinacionales de ámbito español, incluidas las de mayor coherencia
izquierdista, por encima de su discurso formal y en cuento superan la absoluta
marginalidad, derivan bien en la supeditación a un centro español o lo que
viene a ser lo mismo a efectos prácticos desde una perspectiva nacional
andaluza, a una determinada organización de otra nación.
La corriente
sociopolítica que ha tenido hasta hoy como marcas paralelas al SOC y a la
CUT-BAI ha aportado mucho a la izquierda andaluza. No hace mucho nos hacíamos
eco de ello, haciendo aquí extensa referencia a la experiencia de Marinaleda y
nuestros boletines están llenos de crónicas de luchas organizadas y
encabezadas por este movimiento. Con todas sus carencias, limitaciones e
incoherencias, su aportación es innegable. Ahora, al margen de su voluntad, el
curso general de los acontecimientos -tanto dentro como fuera de IU- le
forzarán un día u otro a salir de su ambigüedad y a optar. Tanto si lo hace
por el mantenimiento de su actual situación de exotico acompañante de un
sector de la burocracia del PCE-IU como si escoge una nueva forma de
sucursalismo español verbalmente más izquierdista, significarían, en
resumen, que 25 años de trabajo político no habrían servido para nada. En
esa disyuntiva, sólo nos cabe desear que la CUT-BAI sea coherente con lo mejor
de su historia y se situé, junto a otros, del lado andaluz, en la tarea
de construir la fuerza de izquierda nacional andaluza consecuente que nuestra
Nación y nuestra
gente necesitan.
Andalucía
3000 VIVIENDAS DE PROTECCIÓN LOCAL EN
GRANADA
¿Viviendas sociales o chollo para
constructores?
Desde Jaleo y Nación Andaluza-Asamblea de Andalucía
queremos denunciar la tomadura de pelo que, en forma de acuerdo municipal, ha
firmado el Ayuntamiento de Granada* con la Asociación de Constructores y
Promotores, por el que se acuerda la construcción de 3000 viviendas de
“protección local”:
1º. CONTRAPARTIDA. La contrapartida por parte del
ayuntamiento es permitirles a los constructores el numero de vivendas
edificables. Incrementar significativamente sus ganancias a costa de
edificos más grandes y el deterioro de la Vega.
2º. PRECIO PARA EL BENEFICIARIO. El precio al que
se venderán estos pisos (100.000 e) esta muy por encima de las posibilidades de
muchísimas granadinas/os en general, más aun de mujeres y jóvenes.
3º. REQUISITOS: NO GANAR MAS DE 39.000 EUROS/AÑO.
Es decir, a partir de 550.000 ptas de sueldo al mes ya no se pueden solicitar
estos pisos. ¿Estos topes estan diseñados para personas sin poder adquisitivo?.
El máximo de ingresos establecido resulta excesivamente amplio. Esta muy lejos
de comprender a los sectores mas empobrecidos de nuestra sociedad. En cambio es
lo suficientemente extenso como para abarcar a sectores acomodados que no
deberían ser prioritarios para la concesión de este tipo de beneficios
sociales.
4º. El hecho de
que sean los promotores quienes seleccionen finalmente a los adjudicatarios de
la vivienda, asegura que los criterios de selección estarán guiados por el
interés económico de estos. Así se privatiza una política social pagada con
dinero público, para que proporcione el máximo beneficio
privado.
5º. La
localización de estas viviendas se sitúa en áreas periféricas de la ciudad. Así
se fomenta la necesidad de transporte motor. Se propicia el envejecimiento del
casco histórico y el proceso de sustitución de población que se esta dando en el
mismo.
6º. Esta política de expansión urbanística es
innecesaria y fomenta el negocio de los especuladores; tan solo en el casco
histórico existen mas de 3000 viviendas vacias.
7º. Estos hechos ponen de relieve como se mercadea con
el futuro, especialmente, de la
juventud granadina, obligada a decidir entre la precariedad o el
abuso de los traficantes de suelo edificado.
Jaleo y Nación Andaluza-Asamblea de Andalucía rechazamos
este acuerdo por insuficiente, por beneficiar claramente al sector inmobiliario
y por fomentar las diferencias entre los incluidos y excluidos del sistema
dentro de la sociedad granadina.
Nación Andaluza-Asamblea de Andalucía y Jaleo.
Granada, octubre de 2002
[Texto de un Cartel pegado en las calles de Granada]
*El Ayuntamiento de Granada está gobernado por una coalición
PSOE-PCE/IU-PSA
Euskadi
¿Qué es y qué quiere la
Propuesta Ibarretxe?
Andalucía
Libre
Lehendakari
Ibarretxe (PNV)
Si se nos plantearan las preguntas esenciales
¿Qué es formalmente y qué quiere
políticamente la Propuesta Ibarretxe?, exigiéndonos
concisión, habríamos de contestar, sucesivamente: 1º. Es una
propuesta política de reforma estatutaria de la Comunidad Autónoma Vascongada,
que pretende alcanzar para ella un status singular y aún más privilegiado
en el Estado español. 2º. Aspira a consolidar durante un
largo periodo la hegemonía política y social del PNV en la CAV, para desde
nuevas posiciones de fuerza, forjar un nuevo pacto con el nacionalismo
español; previa eliminación de su histórico competidor, la izquierda
abertzale.
Dicho esto, e inmediatamente a continuación,
habría que afirmar que esas solas respuestas serian claramente
insuficientes para hacerse cargo, no ya sólo de una situación tan
extremadamente compleja como la vasca (con su repercusión española y
andaluza) con tantos intereses y proyectos en juego; sino incluso si nos
limitáramos estrictamente a los sustentos, motivaciones y objetivos de la misma
Propuesta. No cabe arredrarse ante esta aparente contradicción, cuando la misma
Propuesta se formula por sus
impulsores sabiendo perfectamente que esta es, en el mismo
momento de su proposición, políticamente inviable y aún así, su mera puesta en
escena ya se incardina en el mismo hilo conductor que hemos
intentando describir anteriormente de forma sintética. Son paradojas
vascas. Y quien se acerque a la situación de Euskadi ha de hacerse a la
idea de que las encontrará sobradas y sabrosas, por las cuatro esquinas de
ese endiablado escenario.
El contexto y la
coyuntura.
El
contexto vasco está marcado de forma estable e interrelacionada por un doble
conflicto. De una parte, el que enfrenta entre si al proyecto nacional vasco y
al proyecto nacional español (o al nacionalismo vasco y al nacionalismo español,
si se prefiere usar esta otra terminología). El proyecto español cuenta con
el crucial amparo y respaldo del Estado español y también con una base
social minoritaria en Euskadi -o hoy, al menos, en la CAV, aunque mayoritaria en
Navarra- integrada por españoles inmigrados y especialmente vascos renegados o
alienados. De otra parte, en el seno del proyecto nacional vasco se desarrolla a
su vez el segundo conflicto: el que opone al nacionalismo moderado (o burgués)
que lidera el PNV frente al nacionalismo radical, socialista (o
popular) que se encarna en la izquierda abertzale. Los planos de esa
confrontación se establecen simultáneamente tanto en cuanto al modelo político y
social de Euskadi que cada uno propugna como -dado que Euskadi se encuentra
sin libertad nacional reconocida dentro del Estado español para abandonarlo- en
relación a la forma y métodos en que plantear la confrontación con el proyecto
español. Como además, históricamente, la configuración del segundo proyecto
vasco ha ido de la mano de la actuación de ETA, los efectos políticos y sociales
de su acción y su agotamiento notorio para los objetivos que dieron lugar a
su nacimiento, afectan destacadamente a la relación de uno con otro y
de ambos con el proyecto español y su Estado.
La coyuntura inmediata que precede a la presentación de
la Propuesta Ibarretxe está marcada -dentro de una estable aspiración del
nacionalismo español liderado por el PP por desalojar al vasco del Gobierno
autónomo de la CAV- primero, por la consecución -pese a
toda la crispación que lo rodeaba- del acuerdo, unánimemente reclamado por la
patronal vasca, de renovación del Concierto Económico que regula las relaciones
entre las haciendas vasca y española y le confiere a la Comunidad autónoma
vascongada -entre otros aspectos- una situación fiscal y
presupuestariamente privilegiada en el contexto español. Está singularidad
-amen de sus apolillados antecedentes- nace de la Transición española y fue una
de las compensaciones políticas con las que desde Madrid se pretendió comprar la
fidelidad estable del nacionalismo vasco moderado al Estado español (en
Navarra, por su lado, el homologo Convenio sirvió, entre otros
objetivos, para sustentar una españolidad privilegiada y como soborno desde
el que basar la escisión del resto de Euskadi). Segundo, por la
constatación de que el Estado español no estaba dispuesto, no ya a ofrecer una
ampliación de competencias (y la perspectiva política justificativa que ello
conllevaba cara al discurso del PNV) sino siquiera a cumplir todos los preceptos
de delegación competencial pendientes, presentes en el vigente texto
estatutario, lo que conllevaba un reconocimiento de fin, no sólo de su techo
sino también de su mecanismo político implicito. Tercero,
por la decisión antidemocrática del Estado
español -tomada en comandita por sus tres presuntos poderes- de proceder a
la ilegalización de hecho de Batasuna -asimilada a ETA- y por la opción
política del Gobierno vasco de ejecutar las ilegitimas acciones
represivas consecuentes. Aun cuando el Gobierno vasco tripartito (PNV-EA-EB/IU)
declarara su desacuerdo o su voluntad de recurrir e incluso, durante un tiempo,
su intención de querellarse al respecto, los efectos simbólicos de la imagen de
la policía autónoma vasca reprimiendo a una manifestación masiva convocada en
Bilbao en protesta por la ilegalización fueron socialmente demoledores y el
riesgo de aparecer como una especie de Gobierno Quisling al
servicio de España, evidentes.
Con una izquierda abertzale doblemente maniatada
-por la persecución española y por su autismo político en relación a los
múltiples efectos negativos de la actuación de ETA- la presentación de la
propuesta Ibarretxe pretende recuperar la iniciativa política para el PNV
-tomando prestados en buena parte elementos doctrinales de sus socios
EA y EB/IU- permitiéndole escapar, al menos de momento, del emparedamiento
a que era sometido entre el españolismo y la izquierda abertzale.
Para evitar simplificaciones y sólo a modo de
botón de muestra, como simple ejemplo de la versatilidad peneuvista,
conviene citar algo de lo que el mismo Lehendakari introducía en la parte que
hacia funciones políticas de preámbulo al núcleo de su propuesta: "Frente a
la estrategia del neo-liberalismo económico basado en el modelo competitivo
individual, nuestro autogobierno nos ha permitido desarrollar en Euskadi un
modelo propio de construcción social edificado sobre el desarrollo sostenible y
la solidaridad"; frases dichas -recordémoslo- por un presidente de matriz
originaria democristiana pero que hoy suenan más a una izquierda
socialdemócrata, amparadas además por una buena parte de su acción de
gobierno y que sirven como recordatorio de la complejidad de su
actuación política.
La propuesta, sus
caminos y sus contenidos.
La Propuesta
abandona en su eje menor la previamente pactada línea de
asunción unilateral de competencias -que llevaba inexorablemente al conflicto-
sustituyéndola por una selección selectiva y medida y carga la fuerza en la
oferta de un nuevo marco político para Euskadi, convertido en su eje
mayor. La administración hasta entonces de competencias
estatutarias retenidas -con el método expuesto en la propuesta-
aunque pueda venderse como actuación soberanista, también puede explicarse y
leerse como conflicto competencial, con el mismo fondo y entidad que,
por ejemplo, el que pueda enfrentar a Virginia o Montana sobre tal o cual
adscripción de funciones, con la administración federal de los EEUU. Que
PP-PSOE hayan acordado ya al respecto no recurrir de momento al Art. 155 (la
suspensión de las instituciones autónomas) de la Constitución española y usar en
su caso otros recursos a su alcance es políticamente lógico,
inteligente y proporcionado a lo que efectivamente se les plantea,
visto en su núcleo duro y desprovisto de justificaciones. También, por
cierto, es política y socialmente muy significativa la opción por qué
competencias se asumen (las pendientes del estatuto) y la postergación a la
conclusión de la otra pata del discurso de otras (laborales,
etc).
Aún cuando se eludiera insistentemente
explicitarlo en su presentación y aún hoy y aún cuando fuera insistentemente
manipulado por la prensa españolista, de lo que se trata básicamente en toda la Propuesta es de abrir
un proceso de reforma del estatuto de Guernica, dentro de las normas y de los
procedimientos establecidos por la legislación española. Es dentro de este
marco, basado y construido sobre la soberanía española, que implica
someterse de antemano a las amplísimas mayorías necesarias en el Parlamento
español para una modificación estatutaria y que políticamente confiere derecho
de veto practico al respecto a PP-PSOE (sea en conjunto o por separado),
donde la propuesta habla de si misma como basada en la libre
asociación, en la soberanía compartida y en el derecho vasco a
la autodeterminación; aunque este ultimo estuviera restringido a
desarrollarse solo en el sentido de lo que la misma propuesta plantea,
excluyendo de antemano -por mucho que le sirviera de fundamento
legitimador- la elección de otras opciones, lo que no deja de ser también una
lectura muy particular de la
autodeterminación. La Propuesta, mientras afirma con solemnidad y
reiteradamente que se sustenta en esa aspiración al reconocimiento de una
soberanía vasca -argumentación ideológica- de hecho se plantea
jurídica, efectiva y políticamente, de forma
aparentemente paradójica, transitando en todo su recorrido
procedimental dentro de los estrictos limites de la
soberanía y la legalidad españolas. Según su secuencia prevista debe
culminar dando lugar a una formulación articulada, a negociar con el Estado
español, que podría asemejarse más o menos a lo inicialmente propuesto.
Finalmente, según el grado de satisfacción alcanzado, el Gobierno Ibarretxe
se reserva la opción de someter a consulta o referéndum popular bien el texto
negociado, bien el texto inicial. Según los términos expuestos, este sería
el único momento de opción y posible conflicto real entre una y otra
soberanías y sólo en el caso de que si las instituciones españolas
rechazaran la propuesta del parlamento de la CAV, el Gobierno vasco la sometiera
entonces a referéndum en la CAV (doce meses a contar desde ahora, según
dijo Ibarretxe); sin atenerse a los limites constitucionales que reservan
esa potestad para el Gobierno español. Para prevenir toda contingencia
y también en contradicción con uno de los fundamentos de su iniciativa
-actuar a pesar de la existencia y la acción de ETA- Ibarretxe
condiciona la realización del referéndum o consulta al cese de las acciones de
ETA.
Cuestión que no han parecido valorar quienes, por
otra parte, se han mostrado tan atentos a los procedimientos establecidos es que
los
términos de la reforma estatutaria vasca planteada, de mantenerse y
aceptarse, forzarían a una reforma de varios títulos de la Constitución
española (Poder Judicial, Tribunal Constitucional, Titulo VIII; quizá, el
Preliminar...) que deberían preceder o simultanearse a la reforma estatutaria
(salvo de darse interpretaciones "creativas", del tipo de la
que sirvió para desbloquear la autonomía andaluza tras el 28-f ...)
Aunque por razones de conveniencia propagandística, el
Gobierno Ibarretxe ha hecho especial hincapié en el concepto de
co-soberania, para lo que en otras parte de su mismo documento reconoce
que no es más que una propuesta federalista asimétrica (es decir,
especial) lo cierto es que la
soberanía es una y no puede haber "co-soberanía" o
"soberanía compartida" (si la distinguimos del condominio sobre un
tercer territorio, tipo el franco-británico sobre la colonia de Nuevas Hebridas
hasta su independencia o la propuesta que ahora corre sobre la colonia
de Gibraltar, etc). Salvo que nos metamos a llamar soberanía a
otras cosas, claro. Lo que sí puede haber es una soberanía nacional que
delega (como ha hecho el Estado español en la UE...) pero eso
es diferente. De lo que se lee en
la propuesta Ibarretxe,
lo que más aparentemente suena a una afirmación de soberanía es la
reclamación del derecho vasco a convocar referéndums, pero Québec ya lo tiene y
lo ha usado precisamente para reclamar la soberanía; luego tenerlo no es
exactamente lo mismo que disponer de soberanía, salvo si se explicita el derecho
de secesión o independencia unilateral. Por lo que respecta al sistema de
garantías de competencias, nuevamente, también Québec, como el resto de las
provincias canadienses, dispone de el. Incluso el asunto de la nacionalidad -si
lo asimilamos a la ciudadanía- no va más allá, leyéndolo fuerte, de lo que ya
ocurre hoy en Suiza entre cantones y federación. Por no haber, ni siquiera hay
la reclamación del derecho a elaborar códigos civiles, penales etc vascos y el
resto de concreciones (selecciones deportivas propias a la manera británica;
colaboraciones transfronterizas; aplicación de los procedimientos belgas o
alemanes para la presencia de entidades subestatales en la UE, etc) son
cuestiones menores. Lo que si aparece claro es la reclamación de la gestión del
"sistema tributario y fiscal, los sistemas de relaciones laborales, así como
los de previsión, bienestar y seguridad social".
El modelo final que se propone, en
resumen, es el de un federalismo asimétrico, es
decir algo políticamente parecido a lo que lleva años propugnando
Herrero de Miñón (una España a cuatro: Euskadi, Cataluña, Galicia y el
Resto); a una de las posibilidades que pueden derivarse del modelo federal
de IU o a los sueños inconfesables de Maragall y algunos otros en el
PSOE: una CAV dentro de España, pero con estatus especial, singular o
privilegiado, particularmente si se atiende a la fiscalidad y a la seguridad
social, según quiera o prefiera describirse. Un federalismo
fuerte con el que sustituir al federalismo blando existente del
Estado de las autonomias. Ese modelo no lleva a la independencia ni a la
soberanía nacional, antes al contrario lo bloquea, salvo precisamente si se
niega y entonces da lugar a otro escenario político y consecuentemente formal.
De momento, si recuerda a algo es a la reproducción ampliada e
intensificada del esquema de la Transición española: comprar la aceptación de la
españolidad -aunque ahora con mayores satisfacciones identitarias propias- por
la garantía de mayores recursos economicos.
Consecuencias y
reacciones
La Propuesta Ibarretxe ha implicado, de entrada,
blindar el mantenimiento de la coalición PNV-EA. Además. sirve de
momento para intentar legitimar "por razones nacionales" y no
"partidistas y/o egoístas", la disputa por la herencia electoral
de Batasuna. El proyecto-propuesta sirve para justificar porque PNV-EA se
presentan y se presentarán, aunque el Estado español impida hacerlo a Batasuna
(convirtiendo a las elecciones en directamente fraudulentas, al mismo nivel
conceptual que las marroquíes). Con su iniciativa, el PNV gana,
al menos, doce meses en los que maniobrar y ver como evoluciona la
situación. Ha introducido en la agenda política un tema suyo, recuperando
el protagonismo que necesita como fuerza que se postula como pilar central de la
sociedad vasca.
La propuesta ha recibido el apoyo de PNV, EA y
EB-IU y una primera posición receptiva desde Aralar; también ha sido defendida
por Herrero de Miñon, Espacio Alternativo y puede sintonizar con mucho de lo que
ha venido divulgando Elkarri. ELA, por su lado, se ha mantenido en silencio tras
su primer comunicado y Confebask -la patronal vasca- le ha propinado un
duro golpe, dejando al PNV con el culo al aire en ese flanco, al pronunciarse
por el mantenimiento estricto del actual marco estatutario sin asumir otras
aventuras.
La reacción
españolista ha sido histérica y visceral; hasta tal nivel que ha forzado al
PCE-IU, contra toda evidencia empírica, a declarar que la Propuesta Ibarretxe no
tiene nada que ver con la que el mismo PCE-IU tenia ya publicada (y archivada)
pese a que tanto su postulador como la misma federación vasca de IU reconocen o
reivindican que se han inspirado en ella para formular su versión. Los
españolistas, sean de PP o PSOE, ante una Propuesta que se articula limitando
sus aspiraciones precisamente con la excusa de contar con sus posibles vetos,
han vuelto a reafirmarlos; sin detenerse ante la utilización de imágenes de
limpieza étnica; requerimientos al uso del Art. 155 o recordatorios de la famosa
sentencia del Tribunal Supremo de Canadá contra Québec -en sus expresiones más
cultas y sofisticadas- concretadas en requerir mayorías de 2/3 para sugerir
cualquier cambio. La deformación de la Propuesta Ibarretxe, convirtiéndola en
soberanista o incluso independentista, explica quizá que
algunos sectores hayan caído en el error de verla no tal cual es sino como la
presenta la propaganda española, hasta el punto de darle su
simpatia.
La
izquierda abertzale, por su lado, ha denunciado las incoherencias,
debilidades y oportunismos de la Propuesta. Fuerte en este plano, ha estado
mucho más débil a la hora de plantear desde una posición de izquierda
independentista consecuente, alternativas propias creibles. La izquierda
abertzale sigue atenazada por la cuestión de la territorialidad, es
decir, el planteamiento de un proceso político único y simultaneo para toda
Euskadi (o al menos Euskadi Sur) y por ello sigue perdiéndose en ensoñaciones
que convierten, por ejemplo, a Udaltbiltza -la asamblea de municipios vascos- en
vértice de una estrategia de doble poder nacional que no tiene agarre
alguno en la realidad. Realmente no se entiende porque les resulta tan difícil
distinguir entre los datos objetivos que ofrece la actual realidad política,
social e institucional de Euskadi, su nivel de movilización y conflicto y los
artilugios ideológicos sobre el respeto a las dobles
identidades, los diálogos como fines y demás mercancías averiadas.
Asumir pragmáticamente que la masa critica existente hoy ya en la CAV para
auspiciar un proceso de ruptura con España no existe aún en todo Euskadi, no
tiene porque implicar más que una simple constatación de cuales son las
correlaciones de fuerzas al día de hoy; sin convertirlas por ello, no ya en
hechos estáticos sino mucho menos en cuestiones de doctrina o de principio.
Parece, permítasenos la referencia histórica, como si se hubiera olvidado
que para poder disolver legítimamente la Asamblea Constituyente rusa
en 1918, el Congreso de los Soviets tuvo que tomar antes el poder en
Petrogrado.
Es precisamente
Ramón Zallo quien, para defender la Propuesta Ibarretxe, vuelve a hacer enfasis
en la baza fundamental de la Propuesta: que parte de lo que hay, una
mayoría nacionalista vasca en la CAV; aunque lo haga para apoyar una estrategia
que no incomode demasiado a quienes dicen querer llegar a la soberanía vasca
pero vestidos con el frac, sin costes ni enfrentamientos. Ese
partir de lo que hay, puede usarse -como hace Ibarretxe- para intentar
eliminar el conflicto, manteniendo Euskadi en España -aunque sea de otra manera-
o para utilizarlo como plataforma política y social en la que el conflicto se
articule de forma más favorable para las aspiraciones independentistas vascas.
Salvo que se diera una hoy poco previsible alteración significativa de la escena
social vasca, evitar el arrinconamiento de la izquierda abertzale en
un escenario dominado a un lado por el PNV y a otro por el
españolismo, exige -entre otros muchos elementos, como una tregua de ETA-
tomar nota de esta circunstancia y planificar una estrategia a partir de ella,
desde la cual posteriormente pudiera plantearse la reunificación
nacional.
Anexo: Andalucía y la propuesta Ibarrtexe.
La literalidad de
la Propuesta no excluye su extensión similar a otras naciones del Estado, aunque
presumiblemente, a la hora de escribirlo no se estaba pensando precisamente en
Andalucía.
En cualquier
caso, en el terreno de los principios, hay que distinguir siempre entre el
derecho a la autodeterminación y a la independencia incondicionada de otra
nación -que hay que apoyar- y una concreta
propuesta que, en tanto mantenga la relación con el Estado español y Andalucía
se halle todavía dentro de el, es forzoso valorar estrictamente en
términos de sí favorece o perjudica a nuestros intereses nacionales. La
izquierda nacionalista andaluza ha de actuar y posicionarse entonces como si
estuviera bajo su responsabilidad el futuro nacional.
Al margen de que
la Propuesta Ibarretxe buscase desactivar el conflicto vasco -lo que revertiría,
de tener éxito, en mayor estabilidad española y consecuentemente en mayor
dificultad para las aspiraciones independentistas de la izquierda
nacionalista andaluza- es evidente que conlleva una mayor detracción de recursos
económicos utilizables por Andalucía, a los que tenemos derecho por el curso
histórico compartido que nos ha situado a cada una de las naciones del Estado
donde actualmente estamos. Ciertamente, hemos de huir como de la peste del
agravio comparativo y recordar siempre donde se ubica nuestro enemigo
-en Madrid- pero también es verdad que no es previsible que, incluso como una
situación transitoria, la aceptación del nuevo marco resultante de esa
propuesta, conllevara la extensión a Andalucía del nivel de ventajas que
implica. Más aún, no parece demasiado aventurado predecir que una parte de su
hipotético éxito estaría vinculado a reproducir una situación de singularidad,
similar aunque bajo otros parámetros, a la que pergueñara inicialmente la
Constitución española de 1978, que muy probablemente requeriría explícitamente
de la exclusión de Andalucía. A Andalucía, -la evidencia histórica lo avala- en
tanto siga forzada a coexistir con otras naciones en el Estado español, no le
conviene ciertamente ninguna situación jacobina uniformista a escala de
Estado pero tampoco una situación de desigualdad en la que no sea expresamente
compensada y favorecida.
Por ello -y por
supuesto por razones antitéticas a las de los españolistas- cabe concluir que la
Propuesta Ibarretxe es contraria a los intereses nacionales andaluces y que
procede, en la medida de nuestras posibilidades, actuar en consecuencia no
dándole ningún apoyo. Ahora bien, hay que tener también claro que si
como resultado de que, hipotéticamente, las instituciones vascas
perseveraran en su defensa y desarrollo de forma unilateral y que como
consecuencia de ello, recibieran el acoso o la agresión del Estado español,
la izquierda nacionalista andaluza debería mostrar entonces su
plena solidaridad con Euskadi.
Propuesta Ibarretxe:
Cocina vasca/Cocina española
1-
La cocina de Ibarretxe
Tasio,
Gara
2- La
cocina de Aznar
Tasio,
Gara
Enlaces
Hemos renunciado
a presentar aquí una relación de enlaces que incluyera todas las noticias y
pronunciamientos que ha venido produciendo los multiples avatares y frentes
de la situación vasca, dada su extrema amplitud. Nos limitamos a ofrecer
una selección documental que incluye la Propuesta del Lendakari Ibarretxe
(PNV), los pronunciamientos parlamentarios asequibles en la Red y un
muestrario de articulos de análisis y opinión desde diversas perspectivas.
Dada la repercusión específica -por razones obvias- que tienen en nuestra
Nación las posiciones al respecto de IU (en sus diferentes expresiones) le
concedemos un tratamiento especial cronologico. Concluimos aportando un
directorio de direcciones para ampliar información.
-
-
-
-
-
Desde la izquierda abertzale: Cabalgando la
legalidad,
Mario
Zubiaga; Un camino
cegado, GARA;
Escenario
nuevo y con
trampas,
GARA; Soberanía vasca
versus legalidad
española, Rakel Peña; Desde la legalidad y la
división territorial, Iñaki
Altuna; Sé lo que hicisteis el
último verano, Joseba Permach; Nos
equivocamos, Jose
Ignacio Herranz; Nos quieren en el
Sahara, Xabier Anza; Entrevista a Arnaldo
Otegi, DEIA,
-
-
Nota: Recomendamos que, en caso de interes, no se deje
transcurrir demasiado tiempo en acceder a los enlaces. Sus sitios de origen
pueden retirarlos de su archivo. Puede accederse a ellos, dejandolos en la
memoria caché del ordenador o bien copiandolos a un documento de
texto.
Enlaces para
ampliar Información sobre Euskadi:
Nota: El enlace de
Batasuna funciona.
Se le ha aplicado la dirección que sortea los bloqueos
establecidos por los servidores españoles o de otros paises que se han
sometido a las presiones del Estado español para impedir la conexión.
Cataluña
Cita en Perpiñan
El proximo 9 de Noviembre, en Perpiñan
(Cataluña Norte) tendrá lugar una manifestación en defensa de la lengua catalana
y contra el Tratado de los Pirineos (1659) que dividio Cataluña. Sus lemas son
Català llengua d'europa y
Esborrem el tractat dels Pirineus y está convocada por
Correllengua y por la
Federación de entidades norcatalanas en defensa de la lengua y la cultura
catalanas, partiendo desde las 16 h. de la plaça Aragó. Por la noche, en el
palacio de Exposiciones habrá asimismo un concierto en el que actuaran Mesclat,
Companyia Elèctrica Dharma, Gerard Jacquet y Pascal Comelade.
Para mayor información y contactos para desplazamientos,
tambien:
Solidaridad con Palestina
Música: Un
ingles en Nueva
York,
Sting
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