|
|
|
|
Mostrando mensaje 302
|
|
< Anterior | Siguiente >
|
|
|
| Asunto: | [AndaluciaLibre] nº 249 - México 1848 - NA se va de AdA - Infante y las hienas | | Fecha: | Miercoles, 24 de Noviembre, 2004 02:24:24 (+0100) | | Autor: | Andalucia Libre <andalucialibre @.......es>
|
|
Contra
las Deslocalizaciones Agraria e
Industrial
Por la supervivencia de la
Agricultura andaluza: VOTA NO A
LA CONSTITUCIÓN EUROPEA
nº 249
En este Correo:
*Andalucía. Nación Andaluza abandona
la coalición Asamblea de
Andalucía
*Resoluciones de la VII
Asamblea Nacional de Nación Andaluza, Permanente de
N.A.
*El
Remate - Cuestiones de forma; cuestiones de fondo,
Andalucia
Libre
*Enlaces -
Antecedentes proceso NA/AdA
*Materiales para el
NO Andaluz a la Constitución europea
- Andalucía versus Unión Europea -
Juan Carlos Ríos
- Andalucía y la Unión
Europea, Recopilación de Andalucía Libre
-
Acto en Sevilla por el NO - Actividades en
Huelva
*II Congreso del PSA: Pacheco sigue al
mando, Andalucía Libre -
Enlaces
*Parlamento andaluz aprueba declaración sobre
Blas Infante - Texto
Declaración Institucional
*El Remate - Blas Infante y las hienas,
Andalucía
Libre (Enlaces sobre Blas
Infante)
*Euskadi,
Batasuna presenta su
Oferta: Ahora el pueblo,
Ahora la Paz -
Enlace Dossier
*Venezuela, Chávez en Madrid -
Bronca por el
Golpismo de Aznar,
Andalucía Libre
*México 1848.
Prologo a En Defensa
de la Patria, Patricia Galeana -
Enlaces
*Directorio de Andalucía
en
Internet,
*Música de fondo
- Ayuda
Andalucía
Nación Andaluza
abandona la coalición Asamblea de
Andalucía
NOTA de ANDALUCIA LIBRE:
El pasado
día 15 de Noviembre nos llegó el comunicado oficial de la
Comisión Permanente de Nación Andaluza que informa de su resolución de
abandonar la coalición Asamblea de Andalucía. Ese mismo día -al acusar recibo del envío- planteábamos
a Nación Andaluza una serie de cuestiones relativas a esta decisión y
especialmente a su forma de exponerla y le invitábamos a usar este
Boletín como medio para expresarlas, responderlas y
resolverlas.
Transcurrido
lo que parece un plazo razonable sin haber recibido otro nuevo texto,
consideramos que no es posible retener por mas tiempo la edición de
Andalucía Libre y hemos decidido publicar el comunicado tal cual
se nos remitió. A
continuación insertamos un comentario al efecto que recoge y desarrolla
algunas de las consideraciones que le hicimos llegar a Nación Andaluza
anteriormente
aludidas.
Resoluciones de la VII Asamblea
Nacional de Nación Andaluza
Bajo el lema
“Construir la Alternativa Política para una Andalucía
Libre”, la organización independentista Nación Andaluza, miembro de la
federación política Asamblea de Andalucía, celebró a finales del pasado octubre
en la localidad granadina de Víznar su VII Asamblea Nacional.
Nación Andaluza quiere dar a
conocer a la opinión pública los principales acuerdos políticos
alcanzados.
-
Nación Andaluza, considera como único camino
posible para la liberación nacional y social del Pueblo Andaluz la unidad de
las fuerzas de izquierda nacionalista de este País, ratificándose como
objetivo táctico la formación de un bloque político de carácter claramente
nacionalista y de izquierda, que sea el referente político para el Movimiento
de Liberación Nacional Andaluz y para todo el Pueblo Andaluz.
-
Nación Andaluza considera que Asamblea de
Andalucía no ha llegado a constituirse como el
referente político de carácter nacionalista, que entendemos es
necesario para el proceso de liberación nacional de
Andalucía.
-
Nación Andaluza considera que la práctica
cotidiana de Asamblea de Andalucía ha estado
dominada por las actitudes desleales y oscurantistas de una de sus
organizaciones miembro, que poco o nada han aportado a la liberación nacional
y social del Pueblo Andaluz en estos 2 años de nuestra permanencia en Asamblea
de Andalucía.
-
Nación Andaluza, a la par que manifiesta su
total rechazo a estas prácticas y formas, cualquiera que sea el foro en
que se den, considera que no han sido responsabilidad de todas las
organizaciones que conforman Asamblea de Andalucía, y quiere dejar las puertas
abiertas para la unidad de acción en los procesos que se consideren de
común interés.
-
Nación Andaluza aprueba por unanimidad de su
VII Asamblea Nacional, su salida de la coalición de partidos Asamblea de
Andalucía, iniciando los trámites legales pertinentes en este
sentido.
-
De cara al periodo que comienza hasta nuestra
próxima Asamblea Nacional, Nación Andaluza trabajará por el fortalecimiento de
nuestra organización como la mejor manera de contribuir a la construcción de
un Bloque de Izquierda Nacionalista Andaluza.
-
En cuanto a este Bloque, Nación Andaluza
seguirá apostando por la colaboración y el trabajo en común con otras
organizaciones de la izquierda nacionalista frente a las graves agresiones
imperialistas que sigue sufriendo el Pueblo trabajador
Andaluz.
Comisión Permanente de Nación
Andaluza
Andalucía, a 5 de Noviembre del
2004
Enlaces -
Antecedentes
-
Nación Andaluza y AdeA
anuncian acuerdo unitario - Interrogantes ante un
acuerdo, Andalucía Libre nº 120 -
1/junio/2002
-
II Congreso de
Asamblea de Andalucía - Integración de Nación
Andaluza, Andalucía Libre nº 145
-15/noviembre/2002
-
El
Remate
A propósito del comunicado de Nación Andaluza sobre su salida de
Asamblea de Andalucía
Cuestiones
de forma; cuestiones de fondo
Andalucia
Libre
Un poco más
de dos años y medio ha durado la estancia de Nación
Andaluza en la coalición Asamblea de
Andalucía. Si al iniciarse el
proceso -ver Andalucía Libre nº
120- ya expresábamos dudas ante una decisión muy escasamente
argumentada -sin que estos interrogantes fueran nunca respondidos ni
expresa ni implícitamente- ahora, a la hora de constatar y hacer
publico el fracaso de esta apuesta, volvemos a encontrarnos con una
decisión importante de Nación Andaluza
que se sostiene con muy débiles -por no decir inexistentes- soportes
de argumentación política. Hoy vamos a autolimitarnos a este aspecto de la
situación; dejando para una próxima ocasión el análisis de las cuestiones de
fondo, que trascienden el episodio.
Es
verdad que los textos kilométricos no son, en si mismos, garantía de
responder a una reflexión seria; la calidad en estos asuntos no esta
ligada mecánicamente a la cantidad y la izquierda en general tiene a
su espalda abundantisimos ejemplos al respecto. Pero también lo es que la
brevedad extrema, hasta el punto de limitarse a una relación de lugares
comunes y eludir una explicación políticamente inteligible, no ofrece
precisamente como alternativa un ejemplo de solidez. Con este
comunicado el movimiento nacionalista andaluz en general y la izquierda
independentista en particular nos encontramos con un problema añadido o en
otras palabras, con un problema sobre otro problema. Al evidente
fracaso de AdA como proyecto y expresión política, hemos de sumarle las
carencias de Nación Andaluza para aportar unos mínimos elementos de análisis y
orientación, incluso a la hora de anunciar una conclusión del calado que le
afecta directisimamente y en la que -para mayor agravante- es notorio que cuenta
con algunos fundamentos de peso (como apuntamos, en su momento, desde este mismo
Boletín).
Nación
Andaluza abandona AdA sin presentar ningún balance público -por
sucintamente expuesto que fuere- de su entrada y permanencia en Asamblea de
Andalucía, explicitando -primero- a qué aspiraba al efectuarla y,
segundo, en qué aspectos, hechos o practicas ha constatado que sus
expectativas -que al parecer, mantiene- no se cumplían ni podían
cumplirse.
En su
comunicado, además, hay una referencia concluyente muy critica a una
organización de las que integran AdeA que no se cita ni se
identifica y en la que parece que concentra toda
la responsabilidad del fracaso, tanto de su integración en AdA como de
esta en tanto proyecto. Esta circunstancia puede provocar perplejidad y añadir
gratuita e innecesariamente aún más confusión y malestar al que ya de por si
suele acompañar a rupturas de este tipo. En ocasiones como esta el
recurso al sobreentendido -sólo para iniciados- que acusa,
pero no se atreve a hacerlo con claridad -quizá para evitarse la molestia
de las replicas- no es procedente. Es la peor forma -en nuestra opinión- de
plantear una cuestión de esta entidad. No estamos insinuando en absoluto
que se omita la critica, si así se considera oportuno (como parece en este
caso). No estamos por rendir pleitesía a lo que unos llaman
urbanidad y otros consideramos hipocresía. Pero sí
creemos que una organización seria que quiere ser tomada en serio, cuando
comparte convicciones de esta naturaleza que les conducen a expresar
este tipo de juicios ha de especificar a quien se refiere;
sostenerlos -aunque sea con brevedad- con referencias a hechos,
practicas y análisis que sustenten esa valoración, presentados en forma que
sean comprensibles por quienes no han vivido directamente la experiencia y
acompañarlos de una reflexión sobre los propios errores (salvo que crea que
estos no existen, en cuyo caso ha de tener el valor de afirmarlo sin
titubeos).
Tampoco hay
ninguna explicación de por qué Nación Andaluza ha considerado que no merecía la
pena esperar al próximo Congreso de AdA para decidir su salida; ni clarificación
de a qué organizaciones se refiere a la hora
de hablar de "la unidad de las fuerzas de izquierda nacionalista de
este País".
Nadie esta
libre de errores o equivocaciones. Es obvio que la construcción de una
estrategia y un proyecto sólidos requiere aprender, tanto de los éxitos como de
los fracasos -lo que suele ser bastante más difícil y doloroso- pero ello exige
otro nivel y forma de actuación a la que aquí se ha manifestado.
Así sinceramente lo creemos y por eso lo decimos
públicamente.
Andalucía
Materiales para el NO Andaluz
a la Constitución europea
Andalucía Libre
Análisis sobre
la dependencia de Andalucía en el marco de la UE y razones para el NO andaluz a
la Constitución europea
Articulo publicado en
Independencia nº45 - Septiembre 2004 (5 pags; 41
KB)
Materiales para
el NO Andaluz a la Constitución Europea - Artículos publicados
en ANDALUCÍA LIBRE (2000-2004) que ofrecen datos, cifras y análisis
sobre la situación de Andalucía
-sectorial y globalmente- desde la perspectiva de su relación con la Unión
Europea
(96 pags; 467 kb)
Sevilla. jueves 25 de Noviembre,
a las 20:30 H. Centro Cívico "Las Sirenas" (Alameda de Hércules),
charla de Carlos
Taibo (profesor de Ciencias Políticas de la UAM y especialista en
Europa oriental),
El proceso de Construcción
europea y la Constitución Europea. Organiza:
Foro Social de Sevilla
Huelva. 11:00 h. 4 de Diciembre, Día Nacional de
Andalucía
Presentación de la campaña NO A LA
CONSTITUCIÓN EUROPEA.
Mesas informativas en calle concepción y
Plaza de las Monjas.
Convocan: Jaleo y Nación
Andaluza
Andalucía
II Congreso Nacional del
PSA
Pacheco sigue
al mando
Andalucía
Libre
Según Pedro Pacheco, "fue la repercusión de
los atentados terroristas en Madrid la que quitó al PSA el diputado autonómico
que esperábamos obtener por Cádiz". Esta declaración, la reiteración
de las criticas al Gobierno andaluz del PSOE en términos ya sobradamente usados
por Pacheco y el cambio de cargo de este, que pasa de mandar en el PSA como coordinador nacional a
hacerlo a partir de ahora como secretario general, es lo que ha
trascendido del reciente II Congreso nacional del PSA.
En las ultimas elecciones europeas de Junio, el
PSA (integrado en la coalición que encabezaba ERC) obtuvo 6.777 votos y
un 0,28% nacional; en las nacionales del 14 de Marzo, 42.000 votos
(0,94%).
La representación en el Congreso evidenció que el PSA es
una organización presente esencialmente en Cádiz. Allí dispone de 24 concejales.
Le siguen las "provincias" de Granada (15 ediles), Sevilla (7), Almería
(6), Málaga (5) y Huelva (2). En las municipales de 2003 alcanzó
62.000 votos (1,52%) a nivel nacional. Sólo han conseguido formar parte del
gobierno en el municipio granadino de Benamaurel y en los gaditanos de San José
del Valle (junto al PSOE) y Jerez, donde está previsto que Pacheco ostente la
Alcaldía en 2005, si consigue salvar las diferencias crecientes con el PP,
con el que gobierna en coalición. Del total de 380 delegados que asistieron al
congreso –344 representando a las provincias, 20 asignados por las
juventudes JAN y el resto miembros natos de los actuales órganos del
partido–, Cádiz aportó 139 de 32 agrupaciones distintas
(40,4% del total nacional), de ellos 55 de la agrupación local
de Jerez y otros 11 de sus pedanías (19,2% del total nacional).
El dato de mayor relevancia que aportó este Congreso
para la caracterización política del PSA fue el acuerdo casi unánime que
manifestó con la línea pachequista: el informe de gestión fue aprobado con
tan sólo 4 votos en contra y 3 abstenciones y la lista única presentada -apoyada
por Pedro Pacheco- obtuvo 248 votos a favor, 17 en blanco y uno nulo. En la
nueva dirección se incrementa aún más el peso de su organización de
Jerez. También fue ratificado el nuevo consejo general, cuyo coordinador
nacional va a ser el granadino Hilario Aranda, a partir de ahora nº 2 del PSA
(Pacheco, este donde este, es hoy en el PSA el nº 1 indiscutible, según
ubicación definida por el propio Aranda).
A la hora de estrenarse como numero 2
del PSA, el flamante coordinador nacional en entrevista concedida al
Diario de Cádiz, preguntado sobre las
diferencias entre el nacionalismo del PSA para Andalucía y el de sus aliados en
las Europeas, ERC para Cataluña y EA para Euskadi, sólo alcanzó a
responder: "Hay una diferencia fundamental. Nuestro nacionalismo
es integrador y no integrista ni separatista. Queremos
utilizar el nacionalismo político para ir ganando cuotas de poder y conseguir
más autogobierno; todo con una idea fundamental, que es el bienestar social. No
queremos separarnos de nadie, aunque tampoco nos interesa quedarnos unidos a
algo cuando el resto se está organizando de otra manera, adquiriendo cuotas de
autogobierno y de poder que pueden decidir su futuro más ampliamente que
nosotros". Respuesta meritoria ya que conseguía en seis renglones enhebrar
buena parte de los tópicos regionalistas del Andalucismo más rancio en estado
puro (con la novedad de endilgarles a sus invitados de ERC el calificativo de
"integristas").
En resumen, el PSA ,con los resultados de este Congreso,
continua teniendo un nombre excelente, desperdiciado en un proyecto sin futuro
político alguno. Sin contestación aparente, sigue uncido a una empresa
personal sin credibilidad ni capacidad de atracción. Según parece, será el PP (o
el PSOE) quien tendrá que jubilar a Pacheco...
Hemeroteca
Pachequiana (y sólo en el 2004)
Andalucía
Parlamento andaluz aprueba
declaración sobre Blas Infante
Andalucía
Libre

Declaración Institucional del Parlamento de Andalucía para el
Reconocimiento de la figura de Blas Infante
La figura de Blas Infante es
reconocida en el texto que antecede al articulado de nuestro Estatuto de
Autonomía para Andalucía, como padre de la patria andaluza e ilustre precursor
de la lucha por la consecución del autogobierno que hoy representa dicha
norma.
Blas Infante fue fusilado en el kilómetro 4 de la antigua
carretera de Carmona (Sevilla), en la madrugada del 10 al 11 de agosto de
1936, junto a otros defensores y luchadores de la libertad y de la democracia.
Cuatro años después de su asesinato, una sentencia del Tribunal Regional de
Responsabilidades Políticas de 4 de mayo de 1940, lo condenó, en un proceso
judicial arbitrario, por haberse destacado "....como propagandista para la
constitución de un partido andalucista o regionalista andaluz....", y a
su familia al pago de una multa.
La última de las Asambleas
proautonomistas de la República, celebrada el día 5 de julio de 1936, nominó a
Blas Infante como presidente de honor de la Junta Regional.
En nuestra
etapa democrática han sido varias las iniciativas y acciones que se han
arbitrado dirigidas a reparar, en la medida de lo posible, la dignidad y el
honor de los hombres y mujeres que padecieron la represión y la muerte en una
época oscura de nuestro país. En esta misma línea, y recientemente, el
Gobierno Central creó la Comisión Interministerial para el estudio de la
situación de las víctimas de la guerra y del franquismo, con el fin de
afrontar este tema de una forma global y definitiva, y dentro de este marco se
sitúa la reparación histórica y el reconocimiento de otras figuras relevantes
con trayectorias similares a la del padre de la patria andaluza.
Es por
ello que se hace preciso que se restaure la dignidad y el honor de Blas
Infante y con ello de quienes murieron por defender la legalidad, siendo
objeto de procesos carentes de las mínimas garantías y condiciones procesales
y judiciales.
1. El Parlamento de Andalucía expresa el reconocimiento
de la nominación de Blas Infante como Presidente de honor de la Junta
Regional, aprobada en la última de las Asambleas proautonomista de
1936.
2. El Parlamento de Andalucía insta
al Consejo de Gobierno para que a su vez inste al Gobierno Central a: a) El
reconocimiento y restitución de la dignidad y el honor del Padre de la patria
andaluza. b) Estudiar las vías y posibilidades que puedan derivar en la
anulación del proceso que, en 1940, condenó a Blas Infante, cuatro años
después de su fusilamiento, en el marco de la Comisión Interministerial creada
para el estudio de la situación de las víctimas de la guerra y del
franquismo
3. El Parlamento de Andalucía insta al Consejo de Gobierno a
adoptar cuantas medidas sean precisas para el estudio de la situación de las
víctimas de la guerra y de la dictadura, que aborde de manera global y
definitiva la reparación de la memoria y la dignidad de los andaluces y
andaluzas que sufrieron afrentas, represión y/o muerte.
4. El
Parlamento de Andalucía reconoce, como un gran activo de nuestra historia, el
esfuerzo que todos los españoles hicimos durante la transición para la
reconciliación y que tuvo su cierre con la Constitución de
1978.
El
Remate
Blas Infante y las
hienas
Andalucía Libre
El CEHA tomó la
iniciativa pública de reclamar para Blas Infante la misma rehabilitación que se
había propuesto recientemente desde el Gobierno catalán para Lluis Companys,
presidente de la Generalitat fusilado por los franquistas en 1940. Se trataba de
exigir la anulación formal de su sentencia, que en el caso de Blas Infante,
además, fue dictada cuatro años después de su asesinato y reconocerle
expresamente su papel histórico en la afirmación política de la identidad
andaluza. Tanto el PA como
el PCE-IU registraron a continuación sendas iniciativas. A este efecto, el
PSOE elaboró un borrador y se abrió la negociación entre los grupos
parlamentarios.
Aparte de
varias disputas menores sobre la literalidad de la condena franquista a Infante
o el concreto reconocimiento obtenido por este en 1936 en las asambleas
preparatorias de la autonomía andaluza al que hacer referencia en el texto, las
cuestiones que suscitaron polémica política fueron dos. Primera, citar o no
a los otros fusilados aquella madrugada junto a Infante y segunda, culminar o no
la proposición -reconvertida en declaración institucional- con algún tipo de
cierre de conclusiones políticas.
El objeto
del primer asunto era claro. No se trataba, desde luego, simplemente de añadir
un recuerdo a otros represaliados y victimas del genocidio franquista
-preocupación sobrevenida en quienes se han llevado un cuarto de siglo ocultando
sistemáticamente el recuerdo de la Revolución de 1936 y la resistencia
antifascista- sino de diluir el alcance político de un reconocimiento específico
a Blas Infante, el más importante andaluz del siglo XX, asesinado por el
fascismo español. Aunque finalmente se atenuó la formulación inicial, la
declaración incluye esa referencia y cumple sobradamente su objetivo. Además le
suma la consabida y oficialista reinterpretación retrospectiva
que reconvierte en simples "demócratas" (identificados con la II
República española) a todos los izquierdistas masacrados en 1936 -sean cuales
fueren sus opiniones políticas- aunque históricamente es notorio que, en su
inmensa mayoría, no combatieron ni murieron precisamente por esa
"legalidad" que antes les había defraudado y hambreado, sino por otros
proyectos políticos y aspiraciones sociales y nacionales más serias,
honestas y profundas.
Para
cumplimentar el segundo objetivo, el PSOE -que el pasado 12 de Octubre había
homenajeado en Madrid a un nazi español de la División Azul,
poniéndolo al mismo nivel que a los combatientes antifascistas de la II Guerra
Mundial- incorporó un último punto, a propuesta del PP postfranquista (a quien,
por cierto, ninguno de los otros tres grupos se planteó nunca ignorar en este
asunto), para «reconocer, como un gran activo de nuestra historia, el
esfuerzo que todos los españoles hicimos durante la transición para la
reconciliación y que tuvo su cierre con la Constitución de 1978». Su
portavoz, Antonio Sanz, justificó el añadido en la necesidad de
«no reabrir heridas del pasado», es decir, en remarcar no sólo la
continuidad de su victoria sino también su legitimidad a la hora de su
trasformación. Con ello, los cuatro grupos firmantes -PSOE, PP, PCE/IU
y PA- reafirmaban por enésima vez la españolidad andaluza; volvían a manifestar
su lealtad lacayuna al Régimen heredero de aquel que asesinó a Infante y
desactivaban al máximo el alcance político del reconocimiento, volviendo a
manipular a Infante para desnaturalizarlo e integrarlo en el discurso oficial
del Régimen. Las hienas habían
vuelto a carroñear políticamente sobre el cadáver de
Infante.
¿Cabía
esperar otra resolución cuando los textos de Blas Infante siguen sin ser editados
masivamente; su estudio y el del sus luchas es prácticamente inexistente de
hecho en la enseñanza y citarlo -a él o a Andalucía, incluso al nivel de las
disposiciones oficiales- practica garantía de desastre personal en las
oposiciones para acceder al profesorado?. ¿Sirve en algo positivo esta
Declaración Institucional?. Más bien parece que no. Por contra, todo indica que
68 años después de su asesinato, aún el verdadero reconocimiento a Infante
-que va mucho más allá de retóricas, hagiografías, parásitos y tramites
leguleyos- sigue estando unido al avance en la conquista de una Andalucía libre;
una vinculación que muy posiblemente no hubiera precisamente
desagrado a Infante.
Euskadi
Batasuna presenta su Oferta:
Ahora el pueblo, Ahora la Paz
Andalucía
Libre
El pasado día 15, Batasuna
-organización de izquierda abertzale ilegalizada- presentó públicamente su
Oferta Política Ahora el Pueblo, Ahora la paz.
Por su interés y en espera de poder ofrecer
aquí próximamente un análisis detallado, reproducimos un enlace al Dossier
elaborado por el diario GARA que recoge el texto integro del documento así como
algunas de las reacciones producidas.
Venezuela
Chávez en Madrid
Bronca por el Golpismo de
Aznar
Andalucía Libre
Estaba Moratinos, el ministro de Asuntos
Exteriores del Gobierno PSOE, en el programa de debate de TVE "59
Segundos" el lunes de madrugada y se abrió el cielo.
De forma imprevista, en medio de la tertulia (y quizá
porque se le calentó la boca) Moratinos acusó al Gobierno
de José María Aznar de haber apoyado la intentona golpista contra el
presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en abril de 2002. «En el
anterior Gobierno, cosa inédita en la diplomacia española, el
embajador español recibió instrucciones de apoyar el golpe. Eso no
se va a reproducir, porque nosotros respetamos la voluntad popular», dijó.
Asimismo, añadió que el actual Gobierno va a respetar «el apoyo popular, el
apoyo democrático y la consolidación, en Venezuela y otros países, de las
instituciones democráticas». «La diferencia de esta nueva política es
que se dirige a todos los países de Iberoamérica y sobre todo a quienes reciben
el respaldo democrático, y el señor Chávez ha recibido un apoyo masivo»,
enfatizó el ministro.
Hasta ese momento, el presidente Chávez había
desarrollado su visita entre el apoyo antiimperialista de la izquierda y las
criticas furibundas de los afines españoles a los escuálidos venezolanos en
los medios. Chávez ya se había despachado con
anterioridad afirmando que España «ha dejado de ser una angustia para
Venezuela para convertirse en una esperanza», en una crítica directa al
Gobierno Aznar y también en un mensaje de claro apoyo al actual
Ejecutivo del PSOE. «Qué triste era aquella España que estaba tan
subordinada a los mandatos de Washington, pero qué bueno ver ahora a una España
feliz, libre e independiente, con ideas nuevas», afirmó Hugo Chávez, en un
diagnostico entre mágico, optimista y diplomático. El presidente venezolano le
había echado también un capote a Zapatero manifestándose a favor de la idea
de «alianza de civilizaciones» planteada por el presidente español
en la ONU. De paso, cargó con dureza contra el imperialismo y el
neoliberalismo, «que hay que desenmascarar donde quiera que esté porque sólo
sirve para profundizar en la podredumbre de la democracia» y contra todos
aquellos que abogan por que los países subdesarrollados compitan en igualdad de
condiciones con las grandes economías.
Las declaraciones de Moratinos, sin embargo, han
abierto una nueva fase, generado una crisis política (a medias interna y
exterior) y destapado la caja de los truenos.
Preguntado a la mañana siguiente Chávez
sobre lo dicho por Moratinos, el presidente venezolano respondió que
"desde el punto de vista de Venezuela no tengo dudas de que fue cierto"
dicho extremo. Argumentó que cuando se produjo el intento golpista de Abril de
2002, "el embajador español acudió raudo y veloz" al lado de los
golpistas y apareció junto a su homólogo estadounidense, "sólo ellos
dos". El presidente de Venezuela lamentó a continuación la maniobra
del anterior Gobierno porque "no representaba el sentir del pueblo español
ni del Rey". Tras destacar que el apoyo al golpe fue "un gravísimo
error" del Ejecutivo de Aznar, el presidente venezolano manifestó que
las relaciones entre ambos estados "han dado la vuelta a la página"
porque ahora hay "un presente de integración promisorio" entre ambos
Gobiernos. Por otro lado, Chávez aseguró que después de que el presidente
del Gobierno español le comentara ayer los graves problemas que atraviesan los
astilleros de Izar, llamó a Caracas para que en el primer trimestre de 2005 se
envíe a reparar a España uno de los tanqueros venezolanos. "Para este año,
todos nuestros tanqueros están en buen estado por lo que para el primer
trimestre 2005 es muy probable que empecemos a enviar un primer tanquero a
reparar en España", añadió Chávez, que ya había anunciado ayer que
Venezuela considerará "prioritarios" los astilleros españoles. En otro
orden de cosas, afirmó que las solicitudes cursadas por la justicia española
para la extradición de varios supuestos miembros de ETA que residen en Venezuela
es una decisión que no depende de su Gobierno ya que se encuentra en manos del
Tribunal Supremo.
Crisis y Bronca
Aznar y
Piqué (ministro de exteriores con el PP) respondieron negando las acusaciones y
retorciendo la realidad para presentarse a posteriorí como virginales defensores
de la democracia, que se limitaban a coger el teléfono de quien les llamaba
-aunque fuera un golpista como Carmona- y sólo actuaban en aquellas
circunstancias preocupados por la integridad de Chávez y de la Embajada
cubana en Caracas(!!). El presidente
actual del PP, Mariano Rajoy, por su parte, ha leído solemnemente una declaración -sin admitir preguntas- en la que pretende
responder a las palabras pronunciadas ayer por Moratinos. Aparte de repetir
descalificaciones contra Chávez -eso sí, sin mencionar ni rebatir ni
un dato de los episodios ligados a la participación española en la conjura
golpista- el líder derechista exige a Zapatero que desmienta formalmente a
su ministro y lo destituya.
Por su
lado, elementos caracterizados de la prensa bienpensante -incluidos algunos de
los afines al PSOE- lamentaban que el descontrol anímico momentáneo del
ministro le llevara a decir la verdad en televisión, algo impropio de un
ministro.
Forzada por las circunstancias, la dirección del
PSOE ha tenido que acudir en socorro de su ministro. El PSOE cree
ahora "acreditado y absolutamente cierto" que Aznar respaldó el
golpe de Estado contra "el presidente constitucional" de Venezuela,
Hugo Chávez, tal y como denunció el ministro español de Exteriores. El
secretario general del Grupo Parlamentario Socialista, Diego López Garrido, se
mostró contundente en una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados:
"Está acreditado y es absolutamente cierto que, mientras el presidente del
Gobierno constitucional de Venezuela estaba secuestrado por los golpistas, Aznar
habló con el jefe de los golpistas, Pedro Carmona, hoy huido, prófugo de la
justicia, para apoyarle". Al mismo tiempo, subrayó, mientras Chávez estaba
secuestrado, el presidente español hizo unas declaraciones públicas en las que
aseguraba que a Venezuela "le irían mucho mejor las cosas" a partir de
ese momento. "Si eso no es apoyar un golpe de Estado, que me digan qué es
apoyar un golpe de Estado", dijo López Garrido, que recordó el 23-F para
poner un ejemplo. "Es como si aquí un jefe de Gobierno extranjero hubiera
hablado con Tejero o con Milans del Bosch para darle ánimos para el futuro de
España", sentenció. De lo que ahora no se acuerda el PSOE,
obviamente, es de las posiciones golpistas de Felipe González por entonces,
cuando calificaba a Hugo Chávez de "golpista liberticida" o de los
pronunciamientos escuálidos del diario El PAÍS* -quien ejerce a medias de mentor
y órgano oficioso del PSOE- o del apoyo de las burocracias de CCOO y UGT a las
operaciones golpistas de sus homólogos venezolanos. Para salir del entuerto, el
Presidente Zapatero se ha remitido a que el ministro Moratinos solicitará su
comparecencia en el Congreso de los Diputados para aclarar la cuestión.
En todo caso, no está nada mal -al menos desde un punto
de vistas venezolano- que gracias a la incontinencia verbal nocturna de un
ministro, se hayan avanzado en espacios de reconocimiento.
Agenda apretada
Chávez ha estado en Madrid sin parar un minuto y le ha
faltado tiempo. Debía asistir a la clausura de un acto convocado por el
Consejo de Comercio, pero no acudió porque se extendió más de lo previsto
su primera entrevista con Zapatero. De todas formas ese flanco estaba
cubierto: Chávez ya había almorzado con dirigentes de la petrolera Repsol-YPF,
los grandes bancos SCH y BBVA, Telefónica, Indra y Cepsa entre otros; lo
más florido de las multinacionales españolas. Más tarde, tras un
encuentro con artistas y periodistas de izquierda en el Círculo de Bellas Artes
de Madrid, acudió a su cita en la sede de Comisiones Obreras, donde más de mil
personas le aguardaron ansiosas y pacientes por cinco horas. En la espera hubo
algún momento de desasosiego político cuando, ejerciendo de telonero, William
Lara, ex presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, tomó la palabra y no
se le ocurrió otra cosa que explicar allí que "Venezuela es un paraíso para
la inversión de los empresarios españoles", lo que no agradó
precisamente al auditorio. Luego apareció Chávez e hizo un discurso de los
suyos de una hora... (de donde viene y adonde va; la revolución bolivariana
es una revolución pacífica... pero armada; el papel de los trabajadores; Cuba,
etc) que contentó a la concurrencia.
A la hora de la rueda de prensa
de despedida, el presidente Chávez aseguró que durante su visita a España
ha sentido por primera vez "la hispanidad". En el terreno económico,
Chávez señaló que ha "aprobado hace poco una solicitud que hizo Repsol
para incrementar la producción de gas en el oriente del país, que es un gas
asociado al petróleo" y, además, que se le ha dado licencia para
"explorar gas tierra adentro, no asociado al petróleo", en referencia a
la licencia en la zona de Barrancas, estado Barinas. Chávez habló también de la
"primera empresa mixta en el marco de la nueva ley de hidrocarburos
venezolano", que está "a punto" entre Repsol y PDVSA. Tambien ha
manifestado su intención de acercarse a la Internacional Socialista (IS)
(aunque en el acto del salon de CCOO habia hablado de la necesidad de una
"Internacional Democratica Revolucionaria"). Y hasta ha cantado para
contestar a quienes le preguntaban por lo de Moratinos...
En resumen, en Madrid (y por extensión a traves de los
medios, en el Estado español) una ración concentrada de Puro
Chávez en dos dias, con todos sus encantos (y sus
contradicciones).
México
1848
Andalucía Libre
Hace algunas semanas se
estrenaba en los cines de Andalucía una segunda versión yanqui de El Álamo,
que pasó rauda por las carteleras con más pena que gloria. Canal Sur TV
reemitía también por entonces -no se sabe si por desvergüenza o mera estulticia-
la anterior versión de John Wayne, repleta de mentiras y manipulaciones sobre la
revuelta teledirigida desde Washington de los colonos esclavistas texanos. Otras
versiones cinematográficas con otra perspectiva, sin embargo, han tenido
que sufrir y sufren aún un boicot prolongado (ver Héroes sin
Patria).
Realmente el anexionismo yanqui
empezó bastante antes de 1836 y siguió vivo y actuante después de 1854. Los
EEUU aspiraban a incorporarse Cuba y Puerto Rico e incluso después de
robarle a México en tres tandas (1836, 1848 y 1853) más de la mitad de su
territorio (lo que hoy llaman Aztlán), manifestaron
repetidas apetencias por Tamaulipas, Coahuila, Nuevo León, Sonora,
Chihuahua y Baja California. Incluso aún en 1883, el embajador porfirista
mexicano en Washington tenía que recurrir a argumentar en la prensa yanqui
porque "no le convenía a EEUU anexionarse todo México". De otra
parte, Santa Anna -aparte sus singularidades- simboliza como nadie la
impotencia y el entreguismo de las oligarquías mexicanas. Como relata García Cantú en Las invasiones norteamericanas en
México, (Era, México, 1971) el intervencionismo yanqui en México ha sido
una constante durante los siglos XIX y XX (la ultima invasión yanqui de México
es de 1916), que, en nuestro días, sigue manifestándose con pleno vigor:
sólo hay que recordar el TLC.
Para
introducirse en estos apasionantes episodios -sin los que no puede
entenderse lo que luego sería la Revolución Mexicana y la posterior historia de
México- reproducimos un articulo introductorio de Patricia Galeana y aportamos
una selección de enlaces.
La bandera yanqui
ondea en Ciudad de México ocupada 1847
Prologo
Patricia
Galeana
En sus relaciones con el
mundo, a lo largo del siglo de su construcción nacional, México primero tuvo que
luchar por consolidar su independencia, defendiéndose de los tratados ruinosos
que le querían imponer a cambio de su reconocimiento como nación independiente,
y después debió enfrentar la agresión de las grandes potencias que querían
apoderarse de su territorio, de sus riquezas y de su soberanía.
Ante la falta de un
gobierno estable debido a las constantes guerras internas y la bancarrota
permanente, durante la primera mitad del siglo XIX México fue considerado por la
comunidad internacional como un Estado incapaz de gobernarse con mano propia. El
doctor Reynaldo Sordo Cedeño nos da cuenta detallada de la situación imperante
en el país en el capítulo primero de la presente obra.
Consumada la Independencia
en 1821, ésta no fue reconocida por España hasta 1836. La riqueza del territorio
mexicano se había convertido en leyenda desde la difusión de obras como el
Ensayo político sobre el Reino de la Nueva España del barón Alejandro de
Humboldt1, que la describían en toda su magnitud.
Las potencias de la época
vieron a México como un rico botín con forma de cuerno de la abundancia.2 El
país fue objeto de un intento de reconquista por parte de España en 1829 y en
1838 de un primer intento de intervención por parte de Francia con la llamada
Guerra de los Pasteles. La separación de Texas en 1836 fue el antecedente de la
invasión y de la guerra contra Estados Unidos en 1847, que ocasionaría la
pérdida de más de la mitad del territorio nacional.
Una vez consumada su
independencia, Estados Unidos inició su proyecto expansionista. Inicialmente
esta acción se fue concretando a costa de sus vecinos. Compraron a los franceses
la Louisiana y a los españoles las Floridas [previa conquista], avanzaron sobre
el territorio indio lanzando a su población al sur y, finalmente, pusieron su
mira en el territorio mexicano.3 En el ensayo del doctor José Luis Orozco,
capítulo segundo de la presente obra, puede hacerse el seguimiento detallado del
pensamiento norteamericano. Desde finales de la época virreinal
entraron a Texas colonos norteamericanos y prosiguieron su entrada durante las
primeras décadas del México independiente, violándose las leyes que establecían
que los colonos fueran católicos y que no tuvieran esclavos.
El 22 de febrero de 1819
los gobiernos de España y Estados Unidos firmaron el Tratado Transcontinental,
que modificó los límites de la frontera norte. El Tratado Adams-Onís marcó el
inicio del modelo que seguiría la Unión americana en su carrera expansionista:
"tomar territorio por la fuerza, y después negociar su cesión"4, como bien ha
afirmado Josefina Zoraida Vázquez, autora del capítulo tercero de la presente
obra. La
ratificación del Tratado Adams-Onís tuvo lugar apenas unos días antes del Plan
de Iguala, con el que se lograría consumar la independencia de México. O sea
que, aun antes de ser independiente, el país tuvo ya la presión de su vecino del
norte.
Pueblo y gobierno de
Estados Unidos estaban persuadidos de que todo el territorio vecino que México
no pudiera gobernar debía ser norteamericano.5 El primer embajador de Estados Unidos en
México, Joel R. Poinsett, ofreció cinco millones por el territorio de Texas el
25 de agosto de 1829. La propuesta fue rechazada y, al año siguiente, se decretó
una ley de colonización que prohibía la entrada de colonos norteamericanos. No
obstante, el avance continuó con el apoyo del gobierno norteamericano hasta
lograr la independencia de Texas y, posteriormente, su incorporación.
Al establecerse en México
la Constitución centralista de 1836, los colonos establecidos en Texas
argumentaron que con ello se rompía el pacto federal de la Constitución de 1824,
por lo que consideraron tener el derecho de formar un Estado libre y soberano.
El general Samuel Houston, con armas que obtenía del gobierno norteamericano
presidido por Andrew Jackson, organizó la sublevación. El 1º de marzo de 1836 Texas proclamó su
independencia definitiva de México y nombró Presidente a David G. Burnett y
vicepresidente a Lorenzo de Zavala. El caudillo militar que fungía como árbitro
de la política nacional, Antonio López de Santa Anna, se puso al mando de las
fuerzas que harían frente a los rebeldes.
El camino hacia el norte
fue largo y penoso. Los soldados, mal armados, sin experiencia, muchos de ellos
descalzos y prácticamente desnudos, iban acompañados de mujeres y niños y de
otros hombres que eran reclutados conforme se acercaban a San
Antonio. Después
de recorrer más de 1,500 kilómetros, se encontraron frente al Álamo, lugar donde
estaban pertrechados los texanos. El 4 de marzo de 1836 la plaza fue tomada a
sangre y fuego y los sublevados fueron derrotados y ejecutados por órdenes de
Santa Anna, lo mismo que los hombres de las fuerzas de James W. Fannin
capturados por órdenes de Santa Anna.
Tras estos triunfos Santa
Anna fue detrás de Samuel Houston; sin embargo, la fatiga que dominaba a los
soldados mexicanos precipitó su derrota: las fuerzas estadounidenses los
sorprendieron cuando descansaban sobre las márgenes del río San Jacinto. Santa
Anna trató de huir, pero fue hecho prisionero. En Galveston fue obligado a firmar dos
tratados, uno de ellos "secreto", sin validez oficial, ya que Santa Anna no era
Presidente en ese momento y, por lo tanto, no tenía facultades para llegar a
ningún acuerdo oficial. Según este tratado, el militar mexicano se comprometía a
no volver a levantarse en armas contra Texas, mientras que por el otro se
obligaba a intentar influir en su gobierno para que se reconociera la
independencia texana. Prisionero durante siete meses, Santa Anna fue llevado a Washington ante
el Presidente Jackson. En los compromisos que contrajo con el gobierno
norteamericano a cambio de su libertad en este episodio y en sus acciones
posteriores durante la propia guerra, se fundamenta la acusación de traición a
la Patria, ya que muchos autores concluyen que él fue responsable de la derrota
de México al ayudar directamente al triunfo del enemigo.6
En la carta reservada del
almirante Alex Slidell McKenzie a James Buchanan, jefe del Departamento de
Estado, contenida en el Diario del Presidente Polk, el almirante narra el
encuentro que tuvo con Santa Anna en La Habana, donde le manifestó el deseo de
Estados Unidos de adquirir mediante un tratado "algunas porciones del
territorio norte de México consistentes en tierras baldías o escasamente
pobladas, y en parte pobladas ya por nativos de Estados Unidos (...) a cambio de
una amplia compensación de dinero en efectivo que serviría para restaurar sus
finanzas, consolidar su gobierno e instituciones y cimentar su poder y
prosperidad con tendencias a protegerlo contra futuras usurpaciones y asegurarle
la posición entre las repúblicas del nuevo mundo que el Presidente de Estados
Unidos desearía verlo ocupar"7. Si habían comprado territorio a Francia y a
España, por qué no hacerlo a su vecino mexicano que andaba en apuros económicos.
Según Slidell, Santa Anna
redactó una nota como respuesta al Presidente estadounidense, cuyo original fue
destruido por él mismo. En este documento, asegura que Santa Anna "no
vacilaría en hacer concesiones antes que consentir que México estuviera
gobernado por un príncipe extranjero que los monarquistas están tratando de
elevar [al trono]" y que prefería "un arreglo amistoso a los estragos
de la guerra que pueden ser calamitosos para su país (...) que si el gobierno de
los EE. UU. estimula sus patrióticos deseos, ofrece responder con una paz tal
como se ha descrito". Asimismo, Slidell sostiene que Santa Anna
sugería que el general Taylor avanzara "a la ciudad de Saltillo, que es una
buena posición, obligando al general Paredes a luchar, puesto que considera
fácil su derrocamiento, y hecho esto el general Taylor puede avanzar hacia San
Luis Potosí, cuyo movimiento obligará a los mexicanos de todos los partidos a
llamar a Santa Anna". Más adelante refiere que le sugiere atacar San Juan
de Ulúa y ocupar Tampico, lo cual resultaría muy fácil para el Ejército
estadounidense. Slidell señala que Santa Anna pedía que se guardara el mayor secreto
sobre esta conversación, "puesto que sus compatriotas, sin apreciar sus
benévolas intenciones de librarlos de la guerra y de otros males, podrían
formarse una opinión dudosa de su patriotismo". Al no existir el documento original de la
nota redactada por Santa Anna, no es posible cotejar si realmente el ex
Presidente mexicano planeó la derrota del propio ejército que él comandaría.8
Sin embargo, Luis G.
Zorrilla señala que al regreso de Santa Anna a México, sobre todo a partir de
que llegó a la Ciudad de México el 14 de septiembre de 1846, corría el rumor de
sus "arreglos secretos" con el gobierno de Estados Unidos. Afirma que
en Londres el periódico The Observer publicó el 4 de
octubre un artículo en el que destacaba que el arreglo "consistía en la
restauración del federalismo con garantía norteamericana, frontera en el Bravo,
y la California como territorio separado bajo la protección de Estados Unidos.
El Presidente Polk había consultado con varios miembros prominentes del Congreso
acerca del pago inmediato de medio millón de dólares a López de Santa Anna al
firmarse el tratado de paz, y después del informe de Slidell McKenzie urgió en
un mensaje confidencial al Senado, fechado el 4 de agosto, para que estudiara la
proposición de soborno, pues deberían tener fondos disponibles al firmarse el
tratado de paz; el Senado aprobó en lo general el plan. El 8 de octubre Polk
envió a ambas Cámaras el proyecto por dos millones, pero por ir junto con el
Wilmont Proviso, [plan] que abogaba por la no aceptación de la esclavitud en los
territorios que obtuvieran en México, no fue aprobado antes de que el Senado
entrara en receso"9.
Por su parte, Carlos María
de Bustamante ataca con vehemencia a Santa Anna, a quien acusa de ser "el
verdadero insuflador por los Estados Unidos para que nos destruyésemos y
quedásemos sometidos a su oprobiosa dominación". Asimismo, habla sobre los
tratados secretos y un pago de tres millones de pesos que "se asignaron para
el que sojuzgase a México"10. A continuación, Bustamante cita el referido
artículo de The Observer, tomado del diario de un amigo suyo:
"Evidente es que Santa Anna retornó a México en una completa inteligencia (á
full undes tan dign) con el gobierno de Washington (…) Los términos del arreglo
son: la restauración del gobierno federal mexicano de 1824 bajo la garantía de
los Estados Unidos cuya nación acepta para frontera el Río Grande. La California
será organizada en territorio separado (distine territuri) bajo la protección de
Estados Unidos"11. (sic)
El hecho es que pasada la
derrota de San Jacinto, México no emprendió ninguna otra campaña para recuperar
Texas, que fue reconocida como nación independiente por Estados Unidos en 1837,
por Francia en 1839 y por Inglaterra en 1840. Finalmente, durante la Presidencia
de James Knox Polk, Texas se anexó a Estados Unidos el 29 de diciembre de 1845,
cuando el Congreso lo aceptó como estado de la Unión, "primera forma del
imperialismo actual", según escribiera don Justo Sierra.
Por lo anterior, México
rompió las relaciones diplomáticas con el país del norte. La guerra era deseada
por Estados Unidos y aceptada en México por la opinión pública. En diciembre de
1846, Carlos María de Bustamante presentaba un proyecto para fortificar al país
y repeler una posible invasión estadounidense.12 En esta ocasión, Bustamante
proponía que nuestro país se fortificara con depósitos y fábricas de pólvora y
cañones, "y todo cuanto pueda necesitarse para continuar una guerra de
montaña con qué destruir los más numerosos ejércitos". Más adelante, pedía
que se combatiera a los estadounidenses con la misma entrega que durante la
Guerra de Independencia: "(…) que hoy se haga a los angloamericanos una
guerra como la que se hizo en la República desde 1810 hasta 1821, aunque fue de
hermanos a hermanos".
Mientras, las acciones
expansionistas de Estados Unidos continuaban. El Presidente Polk quería que
México aceptara como límite de Texas el río Bravo y no el Nueces, que era el
límite real reconocido por los propios norteamericanos en el Tratado Adams-Onís
con España en 1819. Quería además comprar Nuevo México por cinco millones de
pesos y la Alta California por veinticinco. Las propuestas presentadas por los
agentes diplomáticos John Parrot y John Slidell fueron rechazadas por el
gobierno mexicano. Polk decidió seguir entonces el camino de la provocación para conseguir
sus propósitos. Envió a Zachary Taylor para que incursionara en el territorio en
disputa al sur del río Nueces y propiciara un encuentro armado con el Ejército
Mexicano. Los primeros enfrentamientos causaron las derrotas de Pedro Ampudia en
Palo Alto y de Mariano Arista en Resaca de Guerrero. El armamento de las fuerzas
invasoras fue en todo momento superior al de las mexicanas.
En defensa de su
soberanía, el 7 de julio de 1846 México declaró la guerra a Estados Unidos. En
el decreto por el que Bustamante daba a conocer el estado de guerra, el gobierno
aseguraba que se informaría "a las naciones amigas y a toda la República,
las causas justificativas que la obligan a defender sus derechos, sin otro
recurso que el de repeler la fuerza con la fuerza, en la violenta agresión que
le hacen dichos Estados"13. Meses más tarde rechazó una propuesta de James
Buchanan, quien pretendía la firma de un tratado de paz a cambio de cesiones
territoriales.
Luego de tres días de
combate, Taylor tomó la plaza de Monterrey. Santa Anna partió hacia el norte al
mando de un ejército de más de veinte mil soldados, que durante el recorrido fue
diezmado por las bajas temperaturas y las marchas forzadas. El 23 de febrero de
1847 se libró en la Angostura una de las batallas más importantes de la guerra.
La lucha se desató cuerpo a cuerpo y el arrojo de los improvisados soldados
mexicanos por momentos rechazó a las fuerzas invasoras. Finalmente se impuso la
disciplina del Ejército estadounidense y la superioridad de su armamento. En
marzo desembarcaron otras tropas invasoras en Veracruz al mando del general
Scott. En
Churubusco y Molino del Rey se libraron algunas de las batallas definitivas
antes de la toma del Castillo de Chapultepec. En ambos casos, nuestras fuerzas
se batieron con heroísmo, a pesar de encontrarse en desventaja ante la
artillería del invasor.
Al narrar los pormenores
de la Batalla de Churubusco, el general Manuel Rincón destaca que el desempeño
del Ejército Mexicano llamó la atención del enemigo: "235 conciudadanos
nuestros han derramado su sangre en defensa de la patria; el campo enemigo quedó
sembrado de cadáveres, entre los que se cuentan jefes de mucho valor y
gradaciones, oficiales y tropa, cuya pérdida les es muy sensible; y sin duda por
eso el enemigo elogia y admira nuestra resistencia"14.
Tras las derrotas del
Ejército Mexicano en Sacramento, Veracruz, Padierna y Churubusco, se solicitó un
armisticio. El gobierno mexicano rechazó entonces un proyecto de tratado
mediante el cual se hubiera cedido a Estados Unidos no sólo Texas, sino también
las Californias, Nuevo México y una franja territorial que correspondía a los
estados de Sonora, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas.
Roto el armisticio, se
sucedieron nuevas derrotas ante las fuerzas del general Taylor, quien tomó
Molino del Rey, donde de acuerdo con José Lino Alcorta, ministro de Guerra y
Marina, las fuerzas nacionales se batieron "con toda la decisión que inspira
el honor, la justicia de la causa que se sostiene y el deseo de reparar pasadas
desgracias"15. Los norteamericanos procedieron entonces a bombardear el Castillo de
Chapultepec, el cual era defendido solamente por los generales Nicolás Bravo y
Felipe Xicoténcatl, al mando del Batallón de San Blas y de jóvenes alumnos del
Colegio Militar. La batalla se llevó a cabo el 13 de septiembre de 1847 con un
intenso bombardeo que comenzó desde las cinco de la mañana y concluyó a las
siete de la noche.
Es preciso recordar que el
Castillo no era una fortaleza en sentido estricto, ya que había sido construido
exclusivamente como casa de recreo de los virreyes. En su parte militar, el
general Bravo hizo hincapié precisamente en que el Castillo no era una
fortificación que pudiera resistir el embate del Ejército estadounidense, además
de que las fuerzas nacionales eran inferiores en número y armamento: "El
edificio principal carecía de solidez necesaria para resistir ni unas cuantas
horas el bombardeo; faltaban las piezas de sitio indispensables para
contrarrestar el fuego; y con todas sus defensas bajas y exteriores, quedaba al
asaltante abierta la espalda de la posición, sólo protegida naturalmente por los
edificios de Molino del Rey, abandonados al
invasor"16. En un enfrentamiento a todas luces desigual, puesto que Santa Anna se
había negado a enviar refuerzos al Castillo, los estragos sobre la construcción
fueron cuantiosos. En la batalla murieron los jóvenes estudiantes del Colegio
Militar quienes, de acuerdo con los testigos, fueron los últimos soldados que
sostuvieron la defensa del Castillo. Ello simboliza la defensa heroica de la
Patria.
El 14 de septiembre de
1847 ondeó en Palacio Nacional la bandera de las barras y las estrellas. Dos
días después Santa Anna renunciaba a la Presidencia de la República y su lugar
era ocupado por Manuel de la Peña y Peña. La resistencia de los habitantes de la
capital fue valiente, pero de hecho la guerra estaba terminada.
Ignacio Manuel Altamirano
culpó de la derrota a la falta de preparación de nuestros mandos militares, así
como a la carencia de patriotismo de las clases privilegiadas. "En esta
campaña se pusieron de manifiesto, más que nunca[,] la impericia de los antiguos
generales salidos del núcleo iturbidista de 1821, su falta de energía y de
arrojo que sólo sabían emplear en las guerras intestinas, cuando no tenían que
combatir más que las huestes improvisadas en el motín o reclutadas en los campos
de labranza, sino también la indiferencia y la falta de patriotismo de las otras
clases llamadas privilegiadas, de lo que constituía la aristocracia partidaria
del centralismo, que no supo hacer el sacrificio de sus intereses en aras de la
patria"17. En
este sentido, Manuel Balbontín señala que nuestro Ejército era "desarreglado
e incompetente por su número", además de que el material de guerra
escaseaba y no había un manejo racional de éste. Por ello, concluye que "no
era absolutamente posible que [México] pudiera sostener una guerra con
expectativas de buen éxito"18.
La derrota fue el
resultado no sólo del proceder de un hombre, sino de la conjunción de muchos
factores adversos que impidieron que nuestro país pudiera triunfar sobre el
enemigo invasor.
Después de tener ocupada
la capital de la República diez meses, obligado por la fuerza de las armas, el
gobierno nacional firmó el Tratado de Paz, amistad y límites entre México y
Estados Unidos en Guadalupe Hidalgo. México perdió Texas, la
porción territorial de Tamaulipas situada entre los ríos Nueces y Bravo y los
estados de la Alta California y Nuevo México y recibió quince millones de pesos
como indemnización de guerra. El Tratado fue firmado por Bernardo Couto, Miguel
Atristáin y Luis G. Cuevas, por la parte mexicana, y por Nicholas Philip Trist,
por parte del gobierno norteamericano, el 2 de febrero de 1848.
Couto, Gonzaga Cuevas y
Atristáin, encargados de las negociaciones, señalaron que el gobierno los había
comisionado "en sustancia a recoger los restos del naufragio". Sabían
que la pérdida del territorio era inevitable, ya que "los convenios de esta
clase realmente se van formando en el discurso de la campaña según se ganen o se
pierdan las batallas", y "no hacen sino reducir a formas escritas el resultado
final de la guerra"19. Ante las
circunstancias, para nuestros diplomáticos lo más importante en esos momentos
era conservar la independencia nacional. "La desgracia de México no
provendrá de falta de territorio", afirmaban los miembros de la comisión
negociadora. En el mismo sentido se pronunciaba el ministro de Relaciones
Exteriores, Luis de la Rosa, quien consideraba que nuestro país se encontraba en
peligro de "perder la independencia y nacionalidad, por la imposibilidad de
sostener la guerra"20.
La
firma del Tratado tuvo muchos opositores, sobre todo entre quienes querían
seguir luchando hasta el último hombre y aquellos que rechazaban la idea de que
se sancionara con la firma de un tratado semejante despojo. En este sentido,
Valentín Gómez Farías, como representante de "26 diputados más del partido
puro", se pronunciaba en el Congreso por la defensa del territorio:
"Tanta debilidad sin haber dado hasta ahora a nuestro implacable enemigo
prueba alguna de vitalidad de nuestra parte (…) nos presentaría a la faz del
mundo como un pueblo indigno de figurar en la gran familia de las naciones, y
alentaría a nuestro conquistador para volver dentro de pocos años, ya no por
otra fracción de nuestros terrenos fronterizos, sino por lo demás de nuestro
territorio, tratándonos en lo sucesivo, como a las tribus bárbaras que han
logrado exterminar". Consideraba que a pesar de la pérdida de sangre que
nos costaría mantener el conflicto armado, "proclamamos solemnemente la
continuación de la guerra, porque es el único arbitrio que nos
queda"21. En
el mismo sentido se pronunciaba el gobierno del estado de Jalisco, cuando
presentó un acta de protesta contra la firma de un tratado que nos llevaría a
una "paz llena de oprobio y de vergüenza. La paz es un bien cuando se
establece con ventajas, con dignidad y espontáneamente; pero ella es el mayor de
los males cuando es ignominiosa y arrancada por la violencia y por la traición;
el resultado en este caso es la esclavitud, es el desprecio universal, es la
vergüenza eterna"22.
Pero
las condiciones en las que se encontraba el país reclamaban la paz. Justo Sierra
señala cómo ésta era una necesidad, inclusive desde antes de la anexión de
Texas. "La guerra nos había desarmado; ni teníamos soldados (nueve mil
hombres diseminados en el país), ni artillería, ni fusiles (menos de 150 en los
depósitos). Sólo quien ignore cuál era la situación de anarquía del país, las
tendencias al desmembramiento ya claras en diversos estados, la facilidad con
que gran parte de la sociedad aceptaba la tutela americana por cansancio de
desorden y ruina, las ideas de anexión que surgían en grupos compuestos de gente
ilustrada, la actitud de la gente indígena, fácilmente explotable por los
invasores; sólo quien esto ignore o lo ponga en olvido, puede condenar la obra
de Peña y Peña y sus insignes colaboradores: un combate más, que habría sido un
nuevo desastre y una humillación nueva, y una parte de Chihuahua, Sonora y
Coahuila se habrían perdido (…) Bajo el imperio de una necesidad suprema, puede
y debe una nación ceder parte de su territorio para salvar el resto."23
La
indemnización que recibió México por concepto de la guerra, decía el ministro De
la Rosa, no equivalía a una compra de los territorios. "No se ha vendido una
parte del territorio nacional por quince ni por veinte millones de pesos a que
equivale la indemnización, sino que cediendo esa parte del territorio, se
recobra con la paz cuanto la nación había perdido por el mal éxito de la guerra;
se recobran nuestros puertos, nuestras ciudades, nuestras fortalezas; nuestra
artillería y un inmenso material de guerra; se recobra y redime la capital de la
nación, que ha sido víctima de tantas calamidades, y cuya población ha hecho tan
grandes sacrificios en defensa de toda la República."24
El
Tratado de Paz, amistad y límites de Guadalupe Hidalgo todavía está vigente. Por
él, México se vio desposeído de más de la mitad de su
territorio. Los
pocos artículos que en algo favorecían a nuestro país fueron pronto derogados,
como aquel en el que los estadounidenses se comprometían a respetar a los
ciudadanos mexicanos que quedaran en el lado ahora norteamericano y que, según
si les hacía falta mano de obra, se les obligaría a adoptar la nacionalidad
estadounidense -como en el caso de Nuevo México- o si, por el contrario, les
eran útiles sus tierras, se les obligaría a abandonarlas, como en el caso de
California ante el hallazgo de vetas auríferas. También se derogó el artículo en
que se comprometían a no lanzar a los indios salvajes al sur, cosa que
continuaron haciendo.
La
historia de los conflictos entre países fronterizos siempre ha sido azarosa;
además, en este caso, México es también la frontera de Iberoamérica, de toda una
cultura con raíces distintas frente a la norteamericana, anglosajona y
protestante. Los ensayos que contiene la presente obra, En defensa de la Patria,
dan cuenta de este proceso. En defensa de nuestra Patria, hombres y
mujeres empeñaron sus vidas. Corresponde a los mexicanos de cada generación
conservarla y engrandecerla. (Notas en el Sitio).
Enlaces
- En castellano: la expedición
organizada por Jefferson en 1802 para explorar territorio mexicano con
vistas a su posterior anexión.
- Sitio en frances con la versión
mitica tradicional proyanqui.
- Sitio yanqui con las ultimas versiones de la interpretación oficial en
EEUU. Ingles, con algo en castellano.
- Sitio yanqui en castellano basado en una serie de PBS
TV. Interesante.
- Sitio mexicano con
interesantes articulos, mapas e imagenes de la época.
Fundamental.
- Articulo sobre los
heroes irlandeses que abandonaron el ejercito invasor yanqui para luchar
del lado mexicano
- Versión en castellano del sitio de la
serie de la PBSTV yanqui. Aunque conciliador, ofrece datos de interes de antes y
despues de la anexión.
Aqui pueden encontrarse diversos
articulos especializados de interes
--oOo--
Música de
fondo: Adelita, Corrido de la Revolución
Mexicana
Ayuda a ANDALUCÍA LIBRE
|
| |