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Asunto:[atrapados] Fw: [ExTJ] Citas sobre la Expulsión
Fecha:Martes, 12 de Junio, 2001  10:55:13 (+0200)
Autor:Mamiblu <mamiblu @.........net>

 
 

Estimados amigos:
 
Os remito compendio recogido de unas páginas de Internet, sobre la Expulsión practicada dentro de los testigos de Jehová. La he recogido de un foro de ex-miembros, y he omitido el nombre de quien lo envió allí para proteger su intimidad, ya que desconozco si aún es miembro activo o no.
 
Saludos.
Andoni Gabantxo
Moderador de marinos@elistas.net
 


El trato y la actitud de los Testigos de Jehová
hacia los que dejan de ser miembros de su organización

Las citas que siguen a continuación son porciones reproducidas
literalmente de la revista "La Atalaya", la publicación oficial de los
Testigos de Jehová. La negrita, la cursiva y el subrayado
han sido añadidos para enfatizar algunas secciones


 

F Atalaya 15/11 de 1981, págs. 15, 16: La expulsión ... desde qué punto de vista verla

CÓMO TRATAR A LOS EXPULSADOS

11 La persona expulsada no es simplemente un hombre del mundo que no haya conocido a Dios ni seguido un modo de vivir piadoso. Más bien, ha conocido el camino de la verdad y la justicia, pero ha abandonado ese camino y ha persistido a tal grado en el pecado sin arrepentirse que se le ha tenido que expulsar. De modo que se le ha de tratar de modo diferente. Pedro comentó sobre cómo difieren del hombre común, "el hombre de la calle," estos que antes eran cristianos. El apóstol dijo: "Si, después de haberse escapado de las contaminaciones del mundo por un conocimiento exacto del Señor y Salvador Jesucristo, se dejan envolver de nuevo en estas mismas cosas y son sojuzgados, las condiciones finales han venido a ser peores para ellos que las primeras. . . . Les ha sucedido el dicho del proverbio verdadero: ‘El perro ha vuelto a su propio vómito, y la cerda bañada a revolcarse en el fango.’"—2 Ped. 2:20-22; 1 Cor. 6:11.

 

12 Sí, la Biblia manda a los cristianos que no mantengan asociación o compañerismo con alguien que haya sido expulsado de la congregación. Por eso, los testigos de Jehová de habla inglesa apropiadamente aplican a la expulsión y el subsiguientemente evitar a tal malhechor impenitente el término "disfellowshiping," que literalmente significa "privación o negación del compañerismo."

nota al pie de la página 15:

* "De entonces en adelante él [el expulsado] era como uno que hubiese muerto. No se le permitía estudiar con otros, no se había de tener relaciones [sociales] con él, ni siquiera se le había de mostrar el camino. Pudiera, en realidad, comprar lo que necesitara para la vida, pero estaba prohibido comer o beber con tal persona."—The Life and Times of Jesus the Messiah, por A. Edersheim, Tomo II, pág. 184.

 

F Atalaya 15/3 del 1986, pág. 18: ¡No dejen lugar para el Diablo!

12 Algunos que asumen una actitud de crítica afirman que la organización de Jehová es demasiado estricta en cuanto a cortar la relación social con una persona expulsada. […] Tenga presente […] que si uno continuara teniendo relación social con una persona expulsada, aunque ésta sea un familiar cercano, podría contribuir a que el expulsado concluyera que después de todo su acción no era tan grave, lo cual sería aun más perjudicial para él. Sin embargo, si uno le priva de su asociación puede despertar en él anhelo por lo que ha perdido y deseo de recobrarlo. El modo como Jehová hace las cosas es siempre el mejor y resulta en nuestra protección.

F Atalaya 15/4 de 1988, pág. 26: Disciplina que puede dar fruto pacífico

14 La situación es diferente si el expulsado o desasociado es un pariente que vive fuera del círculo familiar y el hogar inmediatos. Pudiera ser posible eliminar casi todo contacto con tal pariente. Aun cuando hubiera ciertos asuntos de familia que exigieran comunicación, ciertamente esto se mantendría al mínimo, en armonía con el principio divino: "Cesen de mezclarse en la compañía de cualquiera que, llamándose hermano, sea fornicador, o persona dominada por la avidez [o culpable de otro pecado craso], [...] ni siquiera coman con tal hombre". (1 Corintios 5:11.)

F Atalaya 15/11 de 1981, págs. 20-25: Si se expulsa a un pariente...

LOS PARIENTES PUEDEN CAUSAR PROBLEMAS

10 […] Si un pariente, como algún padre, o madre, o hijo o hija, ha sido expulsado o se ha desasociado, los vínculos consanguíneos y familiares permanecen en vigor. Entonces, ¿quiere decir eso que cuando a un miembro de la familia se le expulsa todo permanece igual dentro del círculo familiar? Definitivamente no.

16 Esto pudiera aplicar también en el caso de un hijo que se hubiese ido del hogar, pero que ahora esté expulsado o desasociado. A veces los padres cristianos han permitido que un hijo expulsado que haya enfermado física o emocionalmente regrese al hogar por un tiempo. Pero en cada caso los padres pueden pesar las circunstancias individuales. […] ¿Qué se puede decir acerca de su moralidad y de su actitud? ¿Introducirá "levadura" en el hogar?—Gál. 5:9.

19 […] Los cristianos que son parientes de una persona expulsada que vive fuera del hogar de ellos deben esforzarse por evitar asociarse innecesariamente con ella, y hasta deben mantener al mínimo los tratos comerciales con ella.

27 Es necesario que todos comprendamos que el juicio que dicta Jehová es lo que cuenta. […] Por consiguiente, todo el que quiera permanecer en la congregación limpia de Dios hoy día tiene que cumplir las normas de Dios.

 

F Atalaya 15/11 de 1981, pág. 17: La expulsión... desde qué punto de vista verla

LOS QUE SE DESASOCIAN

14 Alguien que haya sido verdadero cristiano pudiera renunciar al camino de la verdad y declarar que ya no se considera testigo de Jehová ni quiere que se le conozca como tal. Al ocurrir esta situación poco común, la persona está renunciando a su condición de cristiano, y está desasociándose deliberadamente de la congregación. El apóstol Juan escribió: "Ellos salieron de entre nosotros, pero no eran de nuestra clase; porque si hubieran sido de nuestra clase, habrían permanecido con nosotros."—1 Juan 2:19.

16 A las personas que deliberadamente rechazan la fe y las creencias de los testigos de Jehová y así se ponen entre los que ‘no . . . son de nuestra clase’ se les debe considerar y tratar, correctamente, como se considera y trata a los que han sido expulsados por cometer un mal.

 

F Atalaya 15/10 de 1986, pág. 31 – Preguntas de los lectores

¿Cómo respondería apropiadamente la congregación si alguien abandonara la verdadera fe cristiana y se uniera a otra religión?

Ellos simplemente anunciarían a la congregación que tal persona se ha desasociado y que, por lo tanto, ya no es testigo de Jehová. Aunque esa persona ha ‘abandonado expresamente sus creencias’, no es necesario que se le expulse formalmente. ¿Por qué? Porque ella misma ya se ha desasociado de la congregación. Probablemente no tratará de entablar contacto con sus ex hermanos con el fin de persuadirlos a que le sigan. Los hermanos leales, por su parte, no buscarían la asociación de tal persona, ya que ‘salió de entre ellos, por no ser de su clase’. (1 Juan 2:19.)

 

F Atalaya 15/11 de 1981, págs. 18-19: La expulsión... desde qué punto de vista verla

¿HABLAR CON UN EXPULSADO O DESASOCIADO?

21 ¿Querría decir acaso el sostener la justicia de Dios y apoyar su arreglo de expulsar a los malhechores que el cristiano no debería hablar en absoluto con algún expulsado, ni siquiera decirle "¡Hola!"? Algunos, teniendo presente el consejo de Jesús de amar a nuestros enemigos y de no ‘saludar a nuestros hermanos solamente’ se han preguntado acerca de esto.—Mat. 5:43-47.

23 El apóstol que dio esa advertencia sabia [2 Juan 9-11] había estado en íntima asociación con Jesús y sabía bien lo que Cristo había dicho acerca de saludar a otros. También sabía que el saludo común de aquel tiempo era "Paz." A diferencia de algún "enemigo" personal u hombre mundano en autoridad que se opusiera a los cristianos, la persona expulsada o desasociada que estuviera tratando de promover o justificar su modo de pensar apóstata o estuviera continuando en su conducta impía ciertamente no sería nadie a quien desear "Paz." (1 Tim. 2:1, 2) Y todos sabemos por nuestra experiencia de años que el decir un sencillo "¡Hola!" a alguien puede ser el primer paso que lleve a una conversación y tal vez hasta a una amistad. ¿Quisiéramos dar ese primer paso respecto a una persona expulsada?

27 […] No es incorrecto el que uno sea leal al Dios recto y justo de la Biblia. Él nos dice que solamente acepta ‘en su santa montaña’ a los que andan sin tacha, practican la justicia y hablan la verdad. (Sal. 15:1-5) Pero si un cristiano […] rehúsa dejar de tener compañerismo con la persona expulsada […] hay que removerlo de la congregación, expulsarlo.—Tito 1:13; Jud. 22, 23; compare con Números 16:26.

 

F Atalaya 15/4 de 1988, pág. 26: Disciplina que puede dar fruto pacífico

3 Puede que alguien pregunte: ‘Pero ¿no es una medida severa expulsar a alguien y luego rehusar hablarle?’. Un punto de vista como ese surgió en un litigio reciente que implicó a cierta persona, una mujer, que fue criada por padres que eran testigos de Jehová. Sus padres habían sido expulsados. Ella no fue expulsada, pero voluntariamente se desasoció de la congregación escribiendo una carta a ese respecto. Por consiguiente, a la congregación sencillamente se le informó que ella ya no era testigo de Jehová. Ella se mudó a otro lugar, pero años después regresó y descubrió que los Testigos locales no querían conversar con ella.

8 En los escritos del apóstol Juan hallamos consejo similar que recalca hasta qué grado hemos de evitar a tales personas: "Todo el que se adelanta y no permanece en la enseñanza del Cristo no tiene a Dios [...] Si alguno viene a ustedes y no trae esta enseñanza, nunca lo reciban en casa ni le digan un saludo. Porque el que le dice un saludo [griego: kjái·ro] es partícipe en sus obras inicuas".* (2 Juan 9-11.) […] Al evitar, también, a las personas que deliberadamente se han desasociado, los cristianos se protegen de puntos de vista que posiblemente son de crítica, o faltos de aprecio o hasta apóstatas. (Hebreos 12:15, 16.)

 

nota al pie de la página sobre este párrafo:

* Aquí Juan usó kjái·ro, que era un saludo como "buenos días" u "hola". (Hechos 15:23; Mateo 28:9.) No usó a·spá·zo·mai (como en 2 Juan, versículo 13), que significa "abrazar, y así saludar, dar la bienvenida" y que quizás haya dado a entender un saludo muy afectuoso, hasta con un abrazo. (Lucas 10:4; 11:43; Hechos 20:1, 37; 1 Tesalonicenses 5:26.) Por eso, la indicación de Juan en 2 Juan 11 bien pudiera significar no decir siquiera "hola" a tales personas. Véase La Atalaya del 15 de julio de 1985, página 31.

F Atalaya 15/7 de 1985, págs. 30, 31 – Preguntas de los lectores

Puede que alguien se haya declarado públicamente en contra del pueblo de Dios al decir que ya no quería formar parte de la congregación. Quizás hasta haya renunciado formalmente a la fe que tenía antes, como por medio de una carta. Por supuesto, la congregación habría aceptado la decisión de él de desasociarse. Pero ¿cómo habría de tratársele entonces? […] Juan dice: "Todo el que se adelanta y no permanece en la enseñanza del Cristo no tiene a Dios. El que sí permanece en esta enseñanza es el que tiene al Padre y también al Hijo. Si alguno viene a ustedes y no trae esta enseñanza, nunca lo reciban en casa ni le digan un saludo" (2 Juan 9, 10) […] Juan no estaba instando a los cristianos a que sencillamente evitaran el saludar afectuosamente (con abrazos, besos y conversación) a alguien que enseñara falsedad o que hubiera renunciado a la congregación (o hubiera apostatado). Más bien, Juan estaba diciendo que no deberían ni siquiera saludar a tal individuo mediante un común "buenos días".

 

F Atalaya 15/7 de 1992, págs. 9, 12: Cristo odió el desafuero, ¿lo odia usted?

3, 4 ¿Qué significa odiar? En la Palabra de Dios el término "odio" se emplea con tres sentidos diferentes. Está el odio motivado por el rencor, que procura hacer daño a su objeto. […] Por otra parte, la palabra "odio" se emplea en las Escrituras con el sentido de amar menos […].

5 Luego está el significado de la palabra "odio" que especialmente nos interesa ahora. Este transmite la idea de un sentimiento tan intenso de disgusto o aversión por alguien o algo, que produce un rechazo absoluto de esa persona o cosa. En el Salmo 139 se le llama "un odio completo".

19 La obligación de odiar el desafuero también aplica a toda la actividad de los apóstatas [los Testigos que abandonan la organización y la denuncian públicamente]. Nuestra actitud hacia los apóstatas debería ser como la de David, quien dijo: "¿No odio yo a los que te odian intensamente, oh Jehová, y no me dan asco los que se sublevan contra ti? De veras los odio con un odio completo. Han llegado a ser para mí verdaderos enemigos". (Salmo 139:21, 22.)

 

F Atalaya 1/10 de 1993, pág. 19: "Escudríñame completamente, oh Dios"

14 […] Pero ¿qué se puede decir de los que odian intensamente a Jehová?

15 El salmista dijo respecto a ellos: "¿No odio yo a los que te odian intensamente, oh Jehová, y no me dan asco los que se sublevan contra ti? De veras los odio con un odio completo. Han llegado a ser para verdaderos enemigos". (Salmo 139:21, 22.). […] Los apóstatas están entre los que odian a Jehová y se sublevan contra él. […] Cuando escogen a propósito obrar con maldad después de haber conocido lo que es correcto y la maldad está tan arraigada en ellos que es parte inseparable de su modo de ser, entonces el cristiano tiene que odiar —en el sentido bíblico de la palabra— a los que se han apegado inseparablemente a la maldad. Los cristianos verdaderos sienten lo mismo que Jehová siente hacia los apóstatas […] les "dan asco" los que se han convertido en enemigos de Dios, pero dejan que Jehová se encargue de ejecutar venganza.

 

Acerca del amor y la misericordia …

 

Mateo 5:43-47

43 "Oyeron ustedes que se dijo: ‘Tienes que amar a tu prójimo y odiar a tu enemigo’. 44 Sin embargo, yo les digo: Continúen amando a sus enemigos y orando por los que los persiguen; 46 Porque si aman a los que los aman, ¿qué galardón tienen? ¿No hacen también la misma cosa los recaudadores de impuestos? 47 Y si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué cosa extraordinaria hacen? ¿No hace la misma cosa también la gente de las naciones?

Mateo 22:36-39

36 "Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?". 37 Él le dijo: "‘Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente’. 38 Este es el más grande y el primer mandamiento. 39 El segundo, semejante a él, es éste: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’.

Lucas 10:25-37

25 Entonces, ¡mira!, cierto hombre versado en la Ley se levantó, para probarlo, y dijo […]: "¿Quién, verdaderamente, es mi prójimo?". 30 Respondiendo, Jesús dijo: "Cierto hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó entre salteadores, que lo despojaron y también le descargaron golpes, y se fueron, dejándolo medio muerto. 31 Ahora bien, por casualidad, cierto sacerdote bajaba por aquel camino, pero, cuando lo vio, pasó por el otro lado. 32 Así mismo, un levita también, cuando bajó al lugar y lo vio, pasó por el otro lado. 33 Pero cierto samaritano que viajaba por el camino llegó a donde estaba y, al verlo, se enterneció. 34 De modo que se le acercó y le vendó sus heridas, y vertió en ellas aceite y vino. Luego lo montó sobre su propia bestia y lo llevó a un mesón y lo cuidó. 35 Y al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al mesonero, y dijo: ‘Cuídalo, y lo que gastes además de esto, te lo pagaré cuando vuelva acá’. 36 ¿Quién de estos tres te parece haberse hecho prójimo del que cayó entre los salteadores?". 37 Él dijo: "El que actuó misericordiosamente para con él". Entonces Jesús le dijo: "Ve y haz tú lo mismo".

Juan 4:7, 9

7 Llegó una mujer de Samaria a sacar agua. Jesús le dijo: "Dame de beber". 9 Por lo tanto, la mujer, la samaritana, le dijo: "¿Cómo es que tú, a pesar de ser judío, me pides de beber a mí, que soy mujer samaritana?". (Porque los judíos no se tratan con los samaritanos.)

Mateo 18:12, 13

12 "¿Qué les parece? Si cierto hombre llega a tener cien ovejas y una de ellas se descarría, ¿no dejará las noventa y nueve sobre las montañas y emprenderá una búsqueda por la que anda descarriada? 13 Y si sucede que la halla, de seguro les digo, se regocija más por ella que por las noventa y nueve que no se han descarriado".

2 Tesalonicenses 3:14, 15

14 Pero si alguno no es obediente a nuestra palabra mediante esta carta, mantengan a este señalado, dejen de asociarse con él, para que se avergüence. 15 Y, no obstante, no estén considerándolo como enemigo, sino continúen amonestándolo como a hermano.