Inicio > Mis eListas > biblia > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 222 al 241 
AsuntoAutor
LA ORACION, NUESTR Jorge An
ORANDO JUNTOS Jorge An
EL ESPIRITU SANTO Jorge An
LA VERDADERA ORACI Jorge An
LAS POSIBILIDADES Jorge An
EL MESIAS ORA POR Jorge An
LA ORACION POR LA Jorge An
EL PRINCIPO DE LA Jorge An
EL ANCLA DE LA ORA Jorge An
ESENCIALES DE LA O Jorge An
POSIBILIDADES EN L Jorge An
Novedades de Sigui Jorge An
LO PRÁCTICO DE LA Jorge An
LO FRUCTUOSO DE LA Jorge An
LAS FRONTERAS DE L Jorge An
LA HUMILDAD EN LA Jorge An
RELACIONES EN LA O Jorge An
RECURSOS EN LA ORA Jorge An
DEMORAS EN LA ORAC Jorge An
Reanudando envíos Jorge An
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Biblia
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 208     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[biblia] LA EXTRAVAGANCIA DEL AMOR
Fecha:Miercoles, 9 de Mayo, 2001  00:35:01 (-0300)
Autor:Jorge Andrés Brugger <jbrugger @...net>

LA EXTRAVAGANCIA DEL AMOR
 
por Ray C. Stedman
 
Hemos llegado al capítulo catorce de nuestra serie de estudios en el evangelio de Marcos.
Como recordará usted, Marcos nos está llevando a aquellos momentos memorables de la última
semana que habrá de pasar nuestro Señor en Jerusalén y sus alrededores, justo antes de su
crucifixión y su resurrección. En este capítulo, Marcos hace algo que ha hecho con frecuencia
en su evangelio, Marcos reúne varios sucesos y temas que sucedieron en diversos momentos
durante esa semana y deliberadamente los coloca unos junto a otros, para que podamos ver el
contraste de varios de los que enfatiza. Como si fuese un gran pintor, traza dos líneas de la
verdad, llevando esa línea de pensamiento que gira alrededor del odio, y la que gira alrededor
del amor, y uniéndolas. En los versículos 1 y 2 nos encontramos con el relato que nos ofrece
Marcos del odio que sentían los sumos sacerdotes por Jesús, seguido de la historia del amor
que sentía él por María de Betania. Luego en los versículos 10 y 11 nos encontramos con la
historia del creciente odio de Judas y su enemistad contra Jesús, seguido por el relato del amor
que siente Jesús por sus discípulos, como queda patente durante la última cena de la Pascua que
celebran juntos y la mezcla de estos dos temas en la revelación hecha por Jesús de la traición
de Judas, sentado a la mesa con el Señor. Comencemos con las palabras que suscitaron el odio
de los sumos sacerdotes:
 
    "Dos días después era la Pascua y la fiesta de los panes sin levadura. Y los
    principales sacerdotes y los escribas estaban buscando cómo prenderle por engaño y
    matarle, pues decían: No en la fiesta, de modo que no se haga alboroto en el pueblo."
 
Como nos da a entender aquí Marcos, aquellos sumos sacerdotes se daban cuenta de que les
quedaba poco tiempo, que si habían de actuar, lo tenían que hacer pronto. Se acercaba la fiesta
de la Pascua y de los panes sin levadura. Josefo, el historiador judío nos dice que en las fiestas
de la Pascua en ocasiones había hasta tres millones de personas en Jerusalén y en los pueblos
colindantes, llegando los peregrinos de todas las partes de la tierra. La Pascua solo se podía
celebrar en Jerusalén, de manera que la ciudad estaba abarrotada de extraños de diferentes
partes del mundo. Los sumos sacerdotes y los escribas sabían que si cogían a Jesús en el
momento culminante de la fiesta, podían suscitar un alboroto, por lo que querían actuar de
antemano. Como no les quedaban mas que dos días, tenían un profundo sentido de la urgencia
que rodeaba a su malévola amenaza, algo que es siempre característico del odio. El odio no
puede nunca esperar y tiene que actuar tan pronto como se le presenta una oportunidad.
 
Además Marcos deja claro que aquellos sacerdotes se sentían motivados por el sentido de su
propia situación. ¿Por qué querían matar a Jesús? Porque su sistema de enseñanza y todo su
estilo de vida era una amenaza para ellos. Ellos estaban intentando hacerse pasar por hombres
de Dios, por hombres religiosos, hombres cuyos intereses y preocupaciones era aliviar la
aflicción y el sufrimiento de otros, pero cuando Jesús enseñaba les desenmascaraba, veía a
través de la hipocresía de ellos y ponía de manifiesto que eran unos mentirosos. Eso era una
amenaza para ellos por lo que estaban dispuestos a acabar con él.
 
Marcos nos muestra al mismo tiempo que aquellos hombres tenían mucha prisa. Tenían que
moverse de manera subrepticia y tenían que prenderle en secreto, algo que también es
característico del odio. El odio se mueve tras el escenario y no actúa abiertamente si se puede
evitar.
 
En franco contraste con esta situación, Marcos nos ofrece un relato de lo que pasó en Betania.
De hecho sucedió pocos días antes de esto, porque Juan nos dice que fue seis días antes de la
Pascua. Marcos se limita a contarlo y no lo hace en orden cronológico, sino como algo que
contrasta con el odio de los sumo sacerdotes. Es la historia del amor de María de Betania:
 
    "Estando en Betania sentado a la mesa de la casa de Simón el leproso, vino una mujer
    que tenía un frasco de alabastro con perfume de nardo puro de gran precio. Y
    quebrando el frasco de alabastro, lo derramó sobre la cabeza de Jesús. Pero había
    allí algunos que se indignaron entre sí y dijeron: --¿Para qué se ha hecho este
    desperdicio de perfume? Porque podría haberse vendido este perfume por mas de
    trescientos denarios y haberse dado a los pobres. Y murmuraban contra ella, pero
    Jesús dijo: --Dejadla. ¿Por qué la molestáis? Ella ha hecho una buena obra conmigo.
    Porque siempre tenéis a los pobres con vosotros, y cuando queréis les podéis hacer
    bien; pero a mi no siempre me tenéis. Ella ha hecho lo que podía, porque se ha
    anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura. De cierto os digo que dondequiera que
    sea predicado este evangelio en todo el mundo, también lo que esta ha hecho, será
    contado para memoria de ella."
 
Aquí tenemos un maravilloso relato del amor de esta mujer. Marcos no nos dice su nombre,
pero Juan nos dice que se trataba de María la hermana de Marta y de Lázaro, que aprovechó la
oportunidad para ungir la cabeza de Jesús. En este breve relato tenemos tres escenas. La
primera es el acto del sacrificio del amor. Nos lo podemos imaginar: María entra en la
habitación con el frasco de alabastro de ungüento caro mientras Jesús está reclinado sobre un
sofá. Juan nos dice que ella ungió tanto su cabeza como sus pies, ambos perfectamente
accesible a ella mientras él estaba reclinado, al estilo oriental, sobre el sofá junto a la mesa.
Ella rompe el frasco y derrama todo su contenido sobre su cabeza y sus pies, ungiéndole. Es un
acto precioso, que llama la atención de todos los presentes.
 
Y, en segundo lugar, produce una reacción. Marcos nos dice que la primera reacción es de
indignación por el hecho de que ella haya derrochado el ungüento de esa manera. Juan nos dice
que fue Judas el que objetó, algo muy característico de él, que solo le preocupase el derroche
del dinero. Juan nos dice que era un ladrón. Había sido nombrado tesorero de los discípulos, no
porque fuese un ladrón, sino porque era bueno con el dinero. Pero como resultado de ello se
volvió un ladrón. Siempre hay personas que conceden un valor monetario a las cosas. Parecen
saber el precio de todas las cosas, pero no saben el valor de nada. En este relato, Jesús nos
advierte acerca de la insensatez de esta actitud, porque si solo miramos al mundo en términos
de dólares y centavos, nos vamos a perder tres cuartas partes de lo que ofrece la vida y eso es
lo que nos quiere enseñar aquí.
 
En tercer lugar, nuestro Señor toma este precioso incidente y nos enseña su auténtico valor.
Dice cinco cosas acerca de él que lo marcan como un acto de gran valor. "ella ha hecho una
buena obra conmigo y la belleza de lo que hizo radicaba en su extravagancia. Esta mujer no
escatimó nada del ungüento, sino que rompió el frasco y derramó todo su contenido sobre Jesús.
Era un ungüento caro. Judas, con su mente práctica, como un ordenador, calculó que debía de
valer unos trescientos denarios. Un denario representaba el salario de un día de un obrero. En
estos tiempos de inflación, el sueldo de trescientos días sería considerado como una enorme
suma, probablemente unos 10.000 dólares. Pero en aquellos días, un denario valía
aproximadamente 20 centavos, por lo que aquel ungüento posiblemente valiese 60.000 dólares,
el salario de casi todo un año. En opinión de Judas, aquella mujer había derrochado una enorme
cantidad de dinero al derramar aquel ungüento sobre Jesús. Era un acto de despilfarro y ahí
precisamente radica su belleza. Jesús dijo: "¡Eso es precioso! No se ha quedado con nada, sino
que lo ha derramado todo, lo que ha hecho conmigo es algo precioso.
 
En segundo lugar, nos dice que lo que hizo fue muy oportuno. "Era algo que solamente podía
hacer en aquel momento. Podéis hacerle el bien a los pobres en cualquier momento que queráis,
porque siempre los tenéis a vuestro alrededor. Y está bien ayudar a los pobres, pero hay
oportunidades que se nos presentan en la vida que hay que aprovechar en ese mismo momento
porque no se vuelven a presentar. María lo había sentido y había aprovechado el momento para
hacer algo que solamente pudo hacer entonces, porque nunca mas se le volvería a presentar una
oportunidad como aquella. Fue por la sensibilidad de su corazón por lo que se dio cuenta de
que era el momento oportuno y Jesús lo reconoció este hecho.
 
Entonces hizo lo que era factible. Es decir, hizo lo que ella pudo. Era todo lo que tenía a su
alcance. No podía prepararle una comida porque no quedaba tiempo para eso. No podía hacerle
una prenda porque tampoco le daría tiempo. No había ninguna otra cosa que pudiese hacer para
demostrar su amor mas que aquello y por eso lo hizo. Hizo lo que pudo y eso me gusta. Estoy
seguro de que el Señor ha llamado nuestra atención a este hecho porque es tan práctico para
nosotros. Alguien ha dicho: "no soy mas que un hombre, pero soy un hombre. No puedo hacerlo
todo, pero puedo hacer algo y lo que puedo hacer debo hacerlo y lo que debo hacer estoy
dispuesto a hacerlo.
 
Esta es realmente la actitud que el Señor nos pide a todos nosotros. No podemos hacerlo todo,
no podemos alimentar a un mundo hambriento, pero sí podemos alimentar a una persona. No
podemos consolar a todos los corazones solitarios de la tierra, pero si podemos consolar a uno
o dos y María hizo lo que pudo. Por todas las Escrituras, eso es todo lo que Dios nos pide, que
le traigamos lo que tenemos a mano. Puede que algunos de ustedes piensen que llevan vidas
aburridas y que nunca han tenido una auténtica oportunidad de servirle, ¡pero sí que la tienen!
Eso es lo que nos dice esta historia. Hay algo que puede hacer usted hoy y si lo hace esperando
que Dios lo aproveche y lo amplie, se encontrará usted con que es posible obtener grandes
resultados. Debemos de traer nuestros panes y nuestros peces, una comida muy sencilla, y Jesús
alimentará a las multitudes. Cuando hacemos lo que podemos, esperando que Dios lo use, ¡esa
es una expresión preciosa!
 
El cuarto elemento de este acto es que fue perceptivo. Nuestro Señor dice: "ella se ha
anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura. Es interesante examinar los relatos de las
Escrituras y fijarnos en las muchas veces que Jesús dijo a estos discípulos que iba a morir. Les
informó una y otra vez que iba camino a la muerte. Ninguno de ellos le creyó, excepto María de
Betania. Ella le creyó y se dio cuenta de que había venido con ese propósito y eso era lo que la
motivó. Ella entendió que iba a ser sepultado y de la misma manera que su amor ansiaba
prestarle algún servicio porque no estaba segura de que volvería a tener una oportunidad de
encontrar su cuerpo y ungirlo para ser enterrado según la costumbre judía, lo hizo en aquel
momento. Creo que está claro, basándonos en este relato, que Jesús sabía que ella lo había
hecho deliberadamente con ese propósito. ¡Qué gran consuelo debió ser ese para el Señor! De
todos los amigos que estaban a su alrededor en aquellos momentos, solamente ella tiene la
suficiente sensibilidad en su corazón como para entender lo que estaba pasando. Para nosotros
no hay nada más consolador que ser entendidos en lo que estamos intentando hacer. ¡Cómo
debió ella de atender a sus necesidades por medio de este acto lleno de comprensión!
 
Finalmente, lo que hizo ella es algo que merece ser recordado. Fue algo memorable y Jesús
dijo: "la historia de este acto precioso será contado en recuerdo suyo dondequiera que sea
predicado el evangelio por todo el mundo. Aquí estamos hoy, 2000 años después, cumpliendo
esta misma palabra, contando una vez mas este acto llevado a cabo por María de Betania,
cuando ungió la cabeza y los pies del Señor. Esos elementos constituyen lo que Jesús explica
diciendo "ella ha hecho una buena obra conmigo.
 
Inmediatamente y en contraste con este relato nos encontramos con el odio de Judas:
 
    "Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los principales sacerdotes para
    entregárselo. Ellos, al oírlo, se alegraron y prometieron darle dinero. Y el buscaba
    cómo entregarlo en un momento oportuno."
 
Este es posiblemente una de las partes mas tristes de la historia de Judas, ese momento
mezquino cuando fue a los sumo sacerdotes, intentando deliberadamente encontrar la ocasión de
traicionar al Señor. Actualmente hay algunos eruditos que intentan excusar a Judas diciendo
sencillamente que estaba equivocado. Que esperaba que Jesús introdujese el Reino, y que tenía
en mente aquel programa para él y debido a que Jesús no actuó de acuerdo con su plan, Judas
estaba sencillamente intentando forzar su mano. Y a pesar de que estaba equivocado, no tuvo
nunca realmente una mala intención. Pero este relato refuta semejante argumento. Fue
deliberadamente a los sumos sacerdotes, tomando la iniciativa, con la intención de traicionar a
su Señor. Marcos lo destaca con estas palabras: "era uno de los doce. Pertenecía al círculo
interno, a aquellos en los que Jesús se apoyaba y de los que dependía, a pesar de lo cual fue a
traicionar a su Señor.
 
Marcos nos dice que lo hizo por codicia y ambición. Nos encontramos nuevamente con esa
sensación de urgencia que siempre acompaña al odio. Es algo que tiene que hacer rápidamente
y debido a que es malo, también tiene que hacerlo en secreto. Fue en secreto, motivado por un
profundo sentido de ambición. Si unimos todos los relatos del evangelio nos encontramos con
que había urdido su propio plan. Había estado robando del tesoro a fin de comprar para sí
mismo un terreno, que habría de ser suyo cuando llegase al reino. Necesitaba un poco más de
dinero, solo treinta monedas de plata, y fue por esa causa por la que hace un pacto con los
sumos sacerdotes a fin de poder completar su compra. Por lo que no fue mas que la avaricia
corriente y ordinaria lo que hizo que Judas traicionase al Señor. Fue deliberadamente, actuando
en frío, con la intención de que le funcionase de ese modo.
 
Una vez mas Marcos introduce el tema del amor. En el final del relato de esta sección, nos
muestra el amor de Jesús al celebrar la última fiesta de la Pascua. Nos encontramos otra vez
con tres escenas diferentes, primero la preparación de la Pascua, comenzando con el versículo
12:
 
    "El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando sacrificaban el cordero
    de la Pascua, sus discípulos le dijeron: --¿Dónde quieres que vayamos y hagamos los
    preparativos para que comas la Pascua? El envió a dos de sus discípulos y les dijo:
    --Id a la ciudad, y os saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua.
    Seguidle; y donde entre, decid al dueño de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está mi
    habitación donde he de comer la Pascua con mis discípulos?, Y él os mostrará un
    gran aposento alto ya dispuesto y preparado. Preparad allí para nosotros. Salieron sus
    discípulos, entraron en la ciudad, hallaron como les había dicho y prepararon la
    Pascua."
 
Una vez mas, como pasó en el caso de los arreglos hechos para conseguir el borriquillo sobre
el que entró en Jerusalén, no tenemos que leer nada milagroso en esta señal que dio Jesús a sus
discípulos, en cuanto a cómo poder encontrar el aposento alto. Ambos casos habían sido
arreglados por adelantado, habiendo acordado las cosas por adelantado, pero no tienen
significado alguno, porque él lo planeó deliberadamente para que esta fuese la señal. Les dijo:
"id a la ciudad y os saldrá al encuentro un hombre llevando un cántaro de agua. Eso seria algo
que destacaría (al igual que sucedería hoy en día si saliese a la calle un hombre llevando un
bolso) porque era trabajo de mujer. Solamente las mujeres llevaban los cántaros de agua sobre
sus cabezas. Puede que un hombre accediese a llevar un pellejo con agua, pero no un cántaro.
Los cántaros los tenían que llevar las mujeres. En aquellos días existían las divisiones con
respecto al trabajo, de la misma manera que existen en la actualidad. Y supongo que las
Mujeres a favor de la Liberación estaban igual de enfadadas en aquellos tiempos como lo están
en la actualidad. El les dijo: "no tendréis ninguna dificultad, porque encontraréis a un hombre
llevando un cántaro de agua, seguidle. Y se encontraron con que pasó tal y como él les había
dicho.
 
¿Por qué usó ese símbolo? No puedo leerlo sin estar convencido de que nuestro Señor hizo esos
arreglos de esta manera porque deseaba decir algo al hacerlo. Los símbolos de Dios siempre
tienen un significado si sabemos cómo entenderlos y leerlos. Aquí les está diciendo algo en
concreto, y ni siquiera tenemos que adivinarlo porque las Escrituras nos dicen lo que quería
decir aquel símbolo. Hay otra fiesta de los judíos que gira en torno al hecho de que fuese un
hombre el que llevase el cántaro de agua. Juan se refiere a dicha fiesta en su evangelio en su
capítulo siete. Jesús se puso en pie en la fiesta y dijo a toda la multitud: "Si alguno tiene sed,
venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, ríos de agua viva correrán de su
interior. Creo que es eso lo que les está diciendo a sus discípulos: "no entendéis a dónde
vamos. Aunque conocéis algo acerca del simbolismo de esta fiesta del cordero pascual, hay
otros elementos de ella que no conocéis, pero seguidme, y de vuestros corazones fluirán ríos de
agua viva.
 
A continuación tenemos una segunda escena, la del aposento alto:
 
    "Al atardecer fue con los doce; y cuando estaban sentados a la mesa comiendo, Jesús
    dijo: --De cierto os digo que uno de vosotros, el que come conmigo, me va a entregar.
    Entonces comenzaron a entristecerse y a decir uno tras otro: --¿Acaso seré yo? El les
    dijo: --Es uno de los doce, el que moja el pan conmigo en el plato. A la verdad, el
    Hijo del Hombre va, tal como está escrito de él. Pero ¡ay de aquel hombre por quien
    es entregado el Hijo del Hombre! Bueno le fuera a aquel hombre no haber nacido."
 
Creo que el recuerdo que tenemos de esta ocasión, la iniciación de la última cena del Señor, es
equivocada por causa del cuadro de Leonardo da Vinci. Hemos visto ese cuadro con tanta
frecuencia que nos imaginamos a aquellos hombres reunidos alrededor de la mesa, tal y como
nos los ha presentado da Vinci. De hecho y como ha dicho alguien, parece que Jesús acababa de
decirles: "todos los que queráis aparecer en el cuadro, ¡venid a este lado de la mesa! Pero no
fue así como sucedió. No estuvieron sentados alrededor de la mesa, y tampoco lo estuvieron en
tres lados de la mesa. Estaban recostados en una especie de tumbonas alrededor de una mesita
baja, según la costumbre romana, que también observaban los judíos de aquella época. En ese
arreglo, la cabeza de Juan el discípulo estaba cerca del pecho de Jesús, pero al otro lado de
Jesús, igualmente cerca de él, estaba Judas, de manera que la cabeza de Jesús estaba cerca del
pecho de Judas. Esa debió ser la colocación, a fin de hacer posible el intercambio alrededor de
la mesa. Cuando Jesús dijo: "es uno de los doce, el que moja el pan conmigo en el plato el que
me traicionará solo había dos de los discípulos que podrían haber llegado al mismo plato que
usaba Jesús, Juan y Judas. Lo que les estaba diciendo a los demás discípulos es que era uno de
esos dos.
 
Con todo y con eso, y a favor de los discípulos, cuando Jesús dijo: "el que me va a traicionar es
uno de vosotros doce ni a uno solo de ellos se le ocurrió decir: "yo sé quién es. En lugar de eso,
miraron a Jesús y le preguntaron: "Señor , ¿acaso seré yo? Cada uno de nosotros reconocemos
el sentimiento de que hay algo malo en nosotros, algo en lo que no confiamos, algo que no
estamos seguros que no saldrá a relucir en algún momento y que nos obligue a hacer algo que
lamentaremos, algo que nos espanta hacer. Algo de esa falta de confianza en nosotros mismos se
apoderó de aquellos hombres en aquel momento y dijeron: "¿acaso seré yo? Pero Jesús les
tranquilizó diciendo: "No, es el que moja el pan en el plato conmigo.
 
Otro relato nos dice que poco después de esto, le dijo a Judas en privado: "lo que vayas a
hacer, hazlo rápidamente y Jesús se marchó, pero antes de hacerlo, Jesús le dijo a aquellos
discípulos: "El Hijo del Hombre va tal y como está escrito de él es decir, había sido
pronosticado que sería traicionado por uno de los suyos, y eso se estaba cumpliendo. Pero, y es
importante que nos fijemos en esto, Jesús dijo también: "¡ay de aquel hombre por quien es
entregado el Hijo del Hombre! no porque esté haciendo algo que no puede evitar, sino porque
podría haberlo evitado. Judas no fue empujado a traicionar al Señor, lo hizo porque quiso. Por
eso es por lo que Jesús añade lo que son posiblemente las palabras mas solemnes que jamás se
hayan dicho: "bueno le fuera a aquel hombre no haber nacido. No creo que saliesen jamás de
los labios de Jesús palabras más terribles que esas. ¿No odiaría usted que él dijese algo así
acerca de usted?
 
Y ahora nos encontramos ante la última escena:
 
    "Mientras ellos comían, Jesús tomó pan y lo bendijo; lo partió, les dio y dijo:
    --Tomad; esto es mi cuerpo. Tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y
    bebieron todos de ella. Y él les dijo: --Esto es mi sangre del pacto, la cual es
    derramada a favor de muchos. De cierto os digo que no beberé mas del fruto de la
    vid, hasta aquel día cuando lo beba nuevo en el reino de Dios."
 
Es evidente que esto es un simbolismo. Nuestro Señor está nuevamente enseñando por medio de
símbolos, pero los símbolos son muy significativos. Tomó el pan y dijo: "este es mi cuerpo y
partió el pan, que simbolizaba de qué manera iba a ser quebrantado su cuerpo y tomó la copa y
dijo: "esto es mi sangre del nuevo pacto es decir, el nuevo acuerdo que establece Dios con los
hombres por medio de la fe y no por las obras; creyendo y no por lo que puedan hacer. Ese es el
Nuevo Pacto. Entonces les recordó que era el fin, que nunca más volvería a beber de la copa de
nuevo hasta que la bebiese en el cumplimiento del reino de Dios.
 
Ahora entendemos por qué Marcos coloca este relato junto al de la historia de María de
Betania. Porque aquí nuestro Señor está enseñando a estos discípulos que él les estaba
haciendo a ellos lo que María le había hecho a él. Ella había traído un precioso frasco de
alabastro y lo había roto. Les dijo: "mi cuerpo es ese frasco y voy a ser roto por vosotros. Ella
derramó el frasco con todo el ungüento que había en su interior, de manera que la fragancia que
había en él llenó toda la habitación, como ha llenado toda la tierra en los siglos que han
transcurrido desde entonces. Y Jesús dijo: "derramaré el frasco de mi cuerpo (lo que llama
Pedro) la preciosa sangre, todo él, para que su fragancia pueda llenar nuestra vida y para que
llene toda la tierra.
 
Ayer vi la nueva película "The Hiding Place (El escondite), una película maravillosa, así que
no se la pierdan. Es una de las películas más poderosas y conmovedoras que jamás he visto. En
la película hay una escena en el campo de concentración de Ravensbruck en Alemania. Corrie
ten Boom y su hermana Bessie están allí, junto con otras diez mil mujeres mas, en las
condiciones horriblemente degradantes y espantosas de aquel campo de concentración. Están
reunidas con algunas de las mujeres en los barracones, en medio de las camas, pasando frío y
hambrientas, cubiertas de piojos, y Bessie está dirigiendo una clase bíblica. Una de las mujeres
se burla de ella desde su camastro y se ríe de ellas por adorar a Dios. Comienzan una
conversación, y aquella mujer dice lo que normalmente se les echa en cara a los cristianos: "si
vuestro Dios es un Dios tan bueno, ¿por qué permite esta clase de sufrimientos? De un modo
profundamente dramático se arranca unos vendajes y viejos trapos que cubren sus manos,
mostrando sus dedos rotos y deformados y dice: "soy la primera violinista de la Orquesta
Sinfónica. ¿Es esto lo que ha querido vuestro Dios? Durante un momento nadie contesta.
Entonces Corrie ten Boom se coloca junto a su hermana y dice con palabras sencillas: "no
podemos contestar a esa pregunta. Todo cuanto sabemos es que nuestro Dios vino a esta tierra,
se convirtió en uno de nosotros, y sufrió con nosotros, fue crucificado y murió y lo hizo por
amor.
 
Eso es lo que nos está diciendo esta historia a nosotros. Cuando usted y yo participamos juntos
de la mesa el Señor, Jesús está diciendo: "mirad, soy yo el que rompe el frasco de su propio
cuerpo, para derramar sobre vosotros el precioso ungüento, para que entendáis que ya no es la
ley la que gobierna vuestra vida, es el amor.
 
Oración
 
    Padre nuestro, te pedimos que nos enseñes esta preciosa lección, con ese maravilloso
    ejemplo del sacrificio realizado por María de Betania, para que nos ayudes a
    entender que ella no es más que la imagen de un sacrificio mucho mayor, de un acto
    de amor mucho mas precioso, que no podremos nunca olvidar, que se gravará en
    nuestros corazones y nos enseñara y fortaleciese todos los días de nuestra vida.
    Señor, ayúdanos a regocijarnos en ello y a dar gracias en este momento a Aquel que
    nos amó y se entregó por nosotros. Lo pedimos en su nombre, amen.