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Asunto:[biblia] Estudio del Libro de Josué (I de VII)
Fecha:Domingo, 15 de Julio, 2001  00:03:47 (-0300)
Autor:Jorge Andrés Brugger <jbrugger @...net>

Estudio del Libro de Josué (I de VII)
                  Preparándonos para luchar
 
1. Aprendiendo a luchar (Ex. 17:8-13)
     Josué es sobre todo un luchador, un guerrero. La primera vez que aparece su nombre es en el
contexto de una batalla en la que dirige al ejército de Israel. En esto ya vemos el primer punto de
contacto entre la historia de Josué y nosotros, ya que el creyente vive inmerso en una lucha
espiritual encarnizada y constante en la que formamos parte del ejército de Dios (cp. 1ª Ti.l:18;
6:12, 2ª Ti. 2:3,4; 4:7).
 
     En esta historia de la lucha contra Amalec vemos algunos secretos de la lucha y de la victoria de
Israel, ya que hay más que sólo factores humanos en esta batalla:
      a. La vara de Dios en la mano de Moisés (9): símbolo de poder y de recursos divinos.
      b. Los brazos de Moisés alzados en oración y bendición sobre el pueblo de Dios (11,12),
símbolo de intercesión (Lv. 9:22; 1ª Ti. 2:8).
     La victoria obtenida por Israel (13) se debe al poder de Dios y al ejercicio de la oración, y lo
mismo sucede en nuestras vidas, estos son los secretos para que podamos vencer.
 
2. Aprendiendo a servir (Ex. 24:13)
     La segunda lección que aprendió Josué tuvo que ver con el servicio. Vemos como a partir de la
salida de Israel de Egipto, encontramos a Josué al lado de Moisés como su servidor (cp. Jos. 1:1).
De esta manera tuvo un contacto estrecho y constante con Moisés en todo momento (incluso en los
cuarenta días en el Sinaí), a través del cual pudo aprender muchas lecciones valiosas acerca del
liderazgo del pueblo.
     Este aprendizaje personal o discipulado de Josué a cargo de Moisés fue de vital importancia, ya
que Josué aprendió por lo que oyó y también por lo que vio (cp. 2ª Ti. 2:2).
     Vemos en la experiencia de Josué la lección fundamental del discipulado, al de aprender a servir
(cp. Mr. 10:42-45).
 
3. Aprendiendo a disciplinar (Ex. 32:17-35)
     Al descender Josué y Moisés del Monte Sinaí después de recibir éste la Ley, descubren la
situación de rebeldía y apostasía reinante en el campamento de Israe1 (17-19). Moisés hace frente
a esta situación con una acción drástica de disciplina (25-28), combinada con la práctica de la
intercesión compasiva (30-32).
     Josué aprendió lecciones importantes sobre las medidas necesarias para eliminar el pecado de
entre el pueblo, y la necesidad de combinar la disciplina con la compasión.
 
4. Aprendiendo a tener comunión con Dios (Ex. 33:11)
     Encontramos a Josué en el tabernáculo, en el hogar de contacto y comunión íntima con Dios (cp
v.7); allí donde el Señor hablaba cara a cara con Moisés (v.11)
      Vernos como Josué aprendió la importancia y la gloria de mantener una comunión íntima con
Dios, de cultivar el hábito de estar en la presencia del Señor (v.11b). Esta experiencia de comunión
constante, de discernimiento de la voluntad de Dios y de obediencia a sus mandamientos tendría
una importancia vital en el futuro.
 
5. Aprendiendo a someterse al Espíritu (Nú. 11:14-17; 24-29)
     El contexto de este pasaje es una nueva murmuración de Israel por falta de carne, y la queja de
Moisés de que la carga de dirigir y soportar al pueblo era demasiado pesada para él solo (14).
     La solución provista por Dios es la elección de setenta ayudantes, ancianos del pueblo y
dotados del Espíritu de Dios para llevar a cabo tareas de gobierno y dirección (16,17). Siguiendo
las instrucciones recibidas del Señor los varones reunidos en el tabernáculo reciben el Espíritu y
comienzan a profetizar (25), así como también dos de ellos que habían quedado en el campamento
(26). La reacción de Josué ante esto es su intención de impedir que los dos varones que no estaban
en el tabernáculo dejasen de profetizar. Pero la respuesta de Moisés subraya la necesidad de dejar
obrar libremente al Espíritu, sin limitar su obra por criterios personales y humanos.
     Josué aprendió la importancia de reconocer y aceptar la obra del Espíritu, aun cuando vaya en
contra de nuestras ideas preconcebidas.
 
6. Aprendiendo a confiar en Dios (Nú. 13:1-38; 14:1-10)
     Tras la misión de reconocimiento en la tierra de Canaán vemos la actitud negativa de la mayoría
de los espías (13:27-33), a pesar de las evidencias de la fertilidad del terreno.
     Ante esta actitud de desánimo, Josué y Caleb, por medio de sus protestas indignadas (13:30:
14:6-9) demuestran su plena confianza en el Señor.
     Josué está dispuesto a confiar en el Señor y en su poder, seguro de la victoria, por muy grandes
que sean los obstáculos que tenga que vencer, porque tiene la convicción de que su suficiencia para
esta tarea viene de Dios (2ª Co. 2:16; 3:4,5).
 
                                                           Timoteo Glasscock