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Asunto:[biblia] El Libro de Nahum (VIII de X)
Fecha:Viernes, 3 de Agosto, 2001  23:42:40 (-0300)
Autor:Jorge Andrés Brugger <jbrugger @...net>

El Libro de Nahum (VIII de X)
El Juicio Expresado (cap.3)
B. El ejemplo del juicio (8-11)
     Pero seguro, que ante la tremenda realidad
          del juicio, había en Nínive muchos filósofos o teólogos que empezaron a elucubrar sus nuevas teorías.
          "Dios es amor, recordad en los tiempos de Jonás como se
          arrepintió, no os preocupéis, finalmente Dios no derramará
          su juicio". Otros, queriendo explicar las advertencias de otra
          forma al margen de Dios quizás gritaran: "Estamos atravesando
          por una serie de circunstancias naturales que se producen cada cierto
          número de años, pero no os preocupéis, los 'científicos'
          lo tienen todo dispuesto y aquí, dentro de las murallas no hay peligro". Quizá los más escépticos afirmasen:
          "¿Que viene un castigo? No hagas caso de nadie, no son más
          que los inventos de unos cuantos que no quieren que nos divirtamos.
          Sé feliz y que más da lo que venga". Quizá
          se oyeran estas y otras voces, por que en definitiva, la sociedad, y
          el hombre en particular, no han cambiado tanto desde entonces, y esto
          es algo de lo que podemos oír hoy.
     Es ante cuestiones similares que el Señor
          por medio de su profeta, tiene que invitar a Nínive ha echar
          un pequeño vistazo a la historia para referirle un caso particular
          que evidencia que el juicio de Dios elimina todo poderío, toda
          confianza y se muestra implacable con el pecado. Mira al ejemplo de
          Tebas; mira sus baluartes, sus fortalezas, su dominio, sus apoyos. Piensa
          en que realmente en su tiempo parecía invulnerable. Sin embargo,
          toda esta prosperidad se tornó en esclavitud y destierro cuando
          Dios dictó su juicio.
     Las lecciones de la historia, son las grandes
          lecciones que la humanidad tiene que aprender. Las lecciones de un Dios
          que es Soberano, que está en control de todas las circunstancias
          y que determina un tiempo en el cual Él saca a la luz su justicia,
          debieran ser lecciones que todos aprendiésemos para vivir vidas
          de humildad y compromiso con Dios, vidas humilladas ante Aquel que es
          el todo, vidas preparadas y siempre a bien con Dios. Vidas que no dan
          lugar al Diablo, sino que saben buscar el perdón de Dios y no
          consienten que el pecado o sentimientos pecaminosos aniden en su corazón.
     Cuando el hombre vive de espaldas a la realidad
          del juicio de Dios, llegará un día, como llegó
          en el caso de Tebas, como también llegó en el caso de
          Nínive, en que se reconocerá la realidad del juicio pero
          entonces ya será tarde, será el día en que la altivez
          del corazón humano busque escondites, busque un refugio, pero
          no lo hallará. Hay un día marcado en la historia en el
          cual toda rodilla se doblará ante la presencia en poder y gloria
          del Hijo de Dios; y entonces, cuando los hombres reconozcan que se han
          equivocado en cuanto a donde depositar su confianza, tristemente, será
          tarde.
Eduardo Carnero