Inicio > Mis eListas > biblia > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 266 al 285 
AsuntoAutor
El Libro de Nahum Jorge An
El Libro de Nahum Jorge An
El Libro de Nahum Jorge An
El Libro de Nahum Jorge An
El Libro de Nahum Jorge An
El Libro de Nahum Jorge An
El Libro de Nahum Jorge An
La Renovación de l Jorge An
La Renovación de l Jorge An
pastor Jorge Andre EONEGRIT
La Renovación de l Jorge An
La Renovación de l Jorge An
La Renovación de l Jorge An
La Contextualizaci Jorge An
La Contextualizaci Jorge An
La Contextualizaci Jorge An
La Contextualizaci Jorge An
La Contextualizaci Jorge An
La Comunicación de Jorge An
La Comunicación de Jorge An
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Biblia
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 280     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[biblia] La Contextualización de la Evangelización (II de IV)
Fecha:Miercoles, 15 de Agosto, 2001  00:36:48 (-0300)
Autor:Jorge Andrés Brugger <jbrugger @...net>

La Contextualización de la Evangelización (II de IV)
"Un sermón para gente religiosa"
1) La Introducción: La Preparación del Antiguo Testamento
          (13:16—25)
     En esta condensada recapitulación de la historia
          de Israel desde los patriarcas a la monarquía, Pablo pone todo el énfasis
          en la iniciativa de la gracia de Dios para con su pueblo. Dios es el
          sujeto de casi todos los verbos que aparecen en el texto. Dios es el
          que:
escogió a Israel (v.17)
engrandeció al pueblo (v.17)
les sacó de Egipto (v.17)
los soportó en el desierto (v.18)
destruyó a sus enemigos (v.19)
repartió sus tierras en herencia (v.19)
     Pablo aclara que todo este proceso, durante
          el cual la gracia divina estuvo actuando, llevó 450 años. Cuatrocientos
          años en el exilio, cuarenta en el desierto y diez conquistando la tierra prometida.
     Después del asentamiento, Dios les dio jueces
          y profetas (v.20), les dio a Saúl como el primer rey (v.21), les levantó
          por rey a David (v.22)
     Ahora Pablo hace un salto de cientos de años
          para acercarnos al Salvador como descendiente directo del rey David
          (v.23).
     Finalmente, presenta a Juan el Bautista como
          aquel que prepararía el camino al Cristo (v.25)
2)El foco central del Sermón: La muerte y resurrección (13:26—37)
     Pablo narra la historia de Jesús como hizo
          anteriormente con la historia de Israel. Al hacerlo, Pablo concentra
          todo el énfasis en los dos grandes eventos de la salvación, su muerte
          y su resurrección, y les demuestra que ambos fueron el cumplimiento
          de las promesas ya prometidas desde antiguo a los padres por medio de
          los profetas en las Escrituras.
     Entiende que el pueblo y sus gobernantes no
          le reconocieron (v.27).
     Al condenarlo cumplieron las palabras de los
          profetas que ellos conocían muy bien, ya que las leían todos los Sábados
          en la sinagoga (v.27).
     Aunque no encontraron pruebas para condenarlo,
          pidieron a Pilato que le matase crucificándolo (v.28).
     Le dejaron morir en el lugar de la maldición
          divina y más tarde fue movido a una tumba (v.29).
     Pero Dios lo levantó de entre los muertos (v.30).
     Dios hizo posible que sus discípulos le vieran
          (1:21—22), para que ahora pudiesen ser sus testigos (v.31).
     Ahora el mensajero se mueve del "ellos"
          al "nosotros". Para acercarse a la congregación se incluye
          a sí mismo (v.32).
     Dios ha cumplido en la resurrección (y en la
          cruz) las promesás hechas a los padres (v.32—33).
     Para apoyar esta idea, el apostol Pablo emplea
          una vez más el Antiguo Testamento como el foco central para hablar del
          Hijo de Dios (Salmo 2:7). La seguridad de la prometida bendición hecha
          a David (Isaías 55:3)
     La promesa es permanente, afectando tanto a
          los muertos como a los vivos, porque está basada en la resurrección
          del hijo de David (v.35, Salmo 16:10).
     Aclara que David murió, fue sepultado y vió
          corrupción (v.36), pero el hijo de David a quien Dios resucitó no vió
          corrupción (v.37).
     Todos estos textos eran reconocidos por el
          judaismo como profecias Mesiánicas y usadas como evidencias tecnicas
          para consolidar y garantizar que el sermón tenía todo su apoyo basado
          en las Escrituras, y que ellos mismos admitían corno procedentes de
          Dios (v.23).
3) La Conclución: La elección entre la vida y la muerte (13:38—41)
     Habiendo unido en un mismo sermón la historia
          y las Escrituras, y habiendo demostrado como lo que Dios prometió en
          las Escrituras fue cumplido en la muerte y resurrección de Jesús, Pablo
          les lanza hace un serio llamamiento.
     La elección es contundente. Por un lado, hay
          la promesa del perdón de pecados (v.38).
     Por medio de Cristo, el que cree es declarado
          justo delante de Dios (v.39). En la Ley de Moisés se demuestra que ninguno
          está limpio pues todos rompemos la Ley y la Ley condena a los que no
          la cumplen (v.39).
     En la conclusión (en este mensaje el apostol
          une cinco de las palabras más importantes sobre las cuales se fundamenta
          el Evangelio.
La muerte de Jesús en una cruz (v.29).
El pecado (v.38).
La fe, La justificación y la ley (v.39).
La gracia de Dios (v.43).
     Finalmente, frente a la oferta gratuita de
          perdón, Pablo les hace una solemnemente advertencia (v.40—41). Usando
          la profecía de Habacuc 1:5 les recuerda que los Babilonios fueron un instrumento divino, levantado pora castigar a su pueblo Israel.
     La conclusión del sermón es que sin arrepentimiento
          y fe no hay perdón de pecados, y que la única persona en lp cual se
          centran todos los poderes para perdonar los pecados es en Cristo Jesús,
          el Hijo de Dios. Pero ahora, habiendo escuchado el mensaje en su totalidad,
          Dios ya no puede hacer más ya que la responsabilidad recae sobre el
          que escucha el mensaje.
Roberto Elvira