Inicio > Mis eListas > biblia > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 275 al 294 
AsuntoAutor
pastor Jorge Andre EONEGRIT
La Renovación de l Jorge An
La Renovación de l Jorge An
La Renovación de l Jorge An
La Contextualizaci Jorge An
La Contextualizaci Jorge An
La Contextualizaci Jorge An
La Contextualizaci Jorge An
La Contextualizaci Jorge An
La Comunicación de Jorge An
La Comunicación de Jorge An
La Comunicación de Jorge An
La Esencia de la E Jorge An
La Esencia de la E Jorge An
La Esencia de la E Jorge An
La Esencia de la E Jorge An
La Esencia de la E Jorge An
La Esencia de la E Jorge An
LA SALVACION (I) Jorge An
LA SALVACION (II) Jorge An
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Biblia
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 283     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[biblia] La Contextualización de la Evangelización (IV de IV)
Fecha:Viernes, 17 de Agosto, 2001  23:40:42 (-0300)
Autor:Jorge Andrés Brugger <jbrugger @...net>

La Contextualización de la Evangelización (IV de IV)
"Un sermón para intelectuales"
(1) Lo que Pablo vio.
     Pablo no se fijo ni en la grandeza ni en la
          belleza de la gran ciudad de Atenas, sino en su idolatría. La idea detrás
          del texto griego es mucho más que una ciudad llena de ídolos, era una ciudad que estaba "bajo" su influencia. Pablo emplea más adelante
          esta impresión cuando admite que son personas muy religiosos (v.22).
     Los historiadores de la antigua Grecia dicen
          de Atenas que era el centro de las divinidades y que en ella había más
          ídolos que en el resto de todas las ciudades griegas juntas. Una gran
          estatua de oro y marfil dedicada a la diosa Atenea que se encontraba
          en el Partenon, tenía una lanza cuyos reflejos se podían ver a más de
          65 kilometros. Se decía que en Atenas era más fácil encontrar a un dios
          que a un hombre. Pablo vio una ciudad sumergida y controlada por la
          idolatría.
(2) Lo que Pablo sintio.
     El espíritu de Pablo se enardecía dentro de
          él al observar tal idolatría. Literalmente la frase tiene connotaciones
          médicas que se refieren a un ataque epiléptico (v.16). Esa mezcla de
          dolor y de ira que sintió Pablo, no fue debido a una falta de control
          en el temperamento del apostol, ni tampoco fue promovido al ver la ignorancia
          de los Atenienses o el temor a que no alcanzasen la salvación eterna.
          Aborrecía profundamente la idolatría, lo cual produjo unos fuertes sentimientos
          de celo hacia el Nombre de Dios, al ver a tantos seres humanos dando
          el honor y la gloria a otros dioses y no al Dios vivo.
     No solamente necesitamos saber lo que debieramos
          hacer, pero también por qué debiéramos hacerlo. Necesitamos incentivos
          en cada esfera de la vida para poder llevar a cabo ciertas empresas.
          Cuando vemos el nombre del Señor desechado por causa de la idolatría,
          debería herir profundamente nuestro espíritu y llenarnos de celo por
          el nombre y el honor del Señor.
(3) Lo que Pablo hizo.
     La reacción del apostol no solo fue negativa
          (horror y repulsión), pero también fue positiva (testimonio), proclamando
          las buenas noticias acerca del Señor Jesús. Intentó a través de la proclamación
          del Evangelio que se volviesen de los dioses muertos al Dios vivo.
     En este pasaje encontramos tres grupos de personas
          con las cuales compar tió el Evangelio. Primeramente, y siguiendo su
          costumbre habitual, visitó la sinagoga local el día de reposo y razoné con la comunidad judia y con los gentiles temerosos de Dios acerca del
          Señor (v.17). En segundo lugar, y ahora no solo el Sábado pero diariamente,
          hablaba en la plaza (mercado) con todos las personas que frecuentaban
          aquel lugar. En tercer lugar, argumentaba con la élite intelectual,
          con filósofos y personas interesadas en el conocimiento.
     A cada grupo social le habló a su nivel. Pablo
          fue a ellos, en el lugar donde podría encontralos, la sinagoga, el mercado
          (la plaza) y el Areópago.
(4) Lo que Pablo les dijo.
     Pablo empieza su sermón buscando puntos de
          contacto entre él y su audiencia, su religiosidad, su interés por el
          lugar y sus objetos de adoración, pero sobre todo por un altar vacío
          a un dios desconocido (v.22—23). Fue un primer contacto generoso y cortés.
          Todavía no estaba preparado el terreno para retar la locura de la idolatría
          Ateniense. Pablo admite no tanto su idolatría, sino su ignorancia acerca
          del Dios vio, y es por esta razón que él ha venido a ellos. Ha hecho
          un esfuerzo para enseñarles la dirección hacia ese Dios desconocido,
          que es el Dios auténtico, ese gran Dios superior a los otros dioses.
          Pablo proclamé al Dios vivo y verdadero en cinco puntos.
     Primero, Dios es el Creador del Uqiverso (v.24).
          Esta forma de entender el mundo era muy distinta a la que tenían los
          filósofos. Los Epicúreos creían que el mundo funcionaba por una serie
          de casualidades y composiciones atómicas. Para ellos, no había n~ida
          después de la muerte, ni tampoco un juicio. Consideraban que los dioses
          eran remotos a la existencia del ser humano y no sentían el mínimo interés
          por sus asuntos. Los Estoicos, creían en un dios superior pero en una forma panteista, en todo se podía encontrar a dios, por eso la gran
          importancia de vivir en harmonía con la naturaleza y con el alma.
     Pablo les aclara que es absurdo el tratar de
          localizar el lugar donde Dios vive o el intertar encarcelar a 1)ios
          entre paredes y rejas (v.24).
     Segundo, Dios es el que sostiene y da vida
          a todo lo que existe (v.25). Dios sigue manteniendo la vida que ha creado.
          Por lo cual es absurdo pensar que el Dios que dió la vida necesita algo
          de nosotros. Si hacemos esto, estaremos reduciendolo al nivel de un
          animal de compañía, que necesita alimento y cobijo. Nosotros dependemos
          de Dios, pero El no depende de nosotros.
     Tercero, Dios es el que controla todas las
          naciones, sus límites y duración (v.26). Dios ha creado toda la humanidad
          y tiene un ínteres personal por cada una de sus criaturas. No las dejó
          a su aire, sin revelación ni dirección, sino que en todo tiempo y de
          alguna manera aunque fuese palpando, pudiesen encontrale, ya que Dios
          está muy cercano a cada una de nosotros. En este argumento emplea su
          misma literatura, con el fin de conseguir fuerza en la predicación y
          abrir los oídos de la audiencia. Los filósofos reconocieron los textos
          y los poetas (Epimenides de Cnossos en Creta del siglo 6 AD.).
     Cuarto, Dios es el Padre de todos los seres
          humanos (v.28—29). Por segunda vez emplea la literatura local como puente
          de unión (Aratus y Cleanthes eran filósofos estoicos del siglo 3 AD.). La verdad de la revelación divina es tal, que aún puede ser encontrada
          en la revelación natural en la mente de autores no cristianos. Claro
          que Dios es el Padre de aquellos que han sido adoptados como hijos por
          medio de Jesucristo, pero también es verdad que en una forma más general
          Dios es el Padre de toda la humanidad por ser creación suya, y recibir
          la vida que les sustenta directamente de El. Pablo emplea textos de
          sus mismos autores para desmostrarles su propia inconsistencia intelectual.
     El gran problema en todo tipo de idolatría
          es el rebajar el nivel del Dios Creador, para compararlo al de su criatura.
          Esto es parte fundarmietal d~ la rebelión de la criatura hacia su Creador.
     Quinto, Dios es el Juez de todo el mundo (v.30—31).
          Pablo vuélve al punto de donde empezó, "la ignorancia humana".
          Los Atenienses admiten que son ignorantes en cuanto a un Dios del cual solo saben que existe. Pablo también reconoce su ignorancia, pero ahora
          declara que en su ignorancia existe culpabilidad, ya que Dios se reveló
          al ser humano y pide de ellos una actitud de arrepentimiento (v.30).
          Dios se ha revelado a través del orden natural, pero el ser humano lo rechazó por causa de su maldad. Ahora ya sin excusas, pide su arrepentimiento
          antes de que el juicio divino sea aplicado.
     ¿Qué tipo de juicio es este?
Será un Juicio Universal, vivos y muertos, ricos y pobres (V.31)
Será un Juicio justo, los secretos de todos serán revelados (v.31)
Será un Juicio definitivo, hay un día designado para ello (v.3l)
Sabernos la identidad del Juez, Jesucristo el Hijo de Dios (v.31)
     El tema de la Resurreción fue
          la chispa que desencadené un final abrupto e hizo terminar la reunión.
          Ya habían escuchado lo suficiente, ya cada oyente podría tomara una
          posición. Sólo unos pocos reaccionaron positivamente al mensaje del
          apostol, se unieron a él y creyeron (v.34).
     Muchos han criticado el sermón de Pablo por
          su falta de dirección y sensibilidad. Sin embargo, y aunque no empleó
          un texto determinado de las Escritura, explicó paso a paso los conceptos básicos del programa de Dios para el hombre y de la salvación que Dios
          ha puesto a nuestra disposición, las consecuencias del rechazo; el juicio
          y la eternidad. Claro que no hubo üna respuesta masiva a la predicación,
          pero cualquiera de nosotros estaría encantado al ver algunos convertidos en cada una de nuestras predicaciones. Especialmente, personas del valor
          espiritual de Dionísio y Dámaris para el futuro de la Iglesia del primer
          siglo. Roberto Elvira