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Asunto:=?us-ascii?Q?Re:_[biblia]_Pena_de_Muerte_=BFSi_o_no=3F?=
Fecha:Domingo, 18 de Agosto, 2002  13:42:50 (-0300)
Autor:Heriberto Brugger <h-brugger @...net>
En respuesta a:Mensaje 425 (escrito por Adrian Larin)

Apreciado hermano:

Qué bueno es mantener esta comunicación que, además de enriquecernos con los temas tratados, permite que nos conozcamos con los hermanos en Cristo de distintos lugares.

En Argentina tampoco estamos exentos de problemas como el incremento de la pobreza, corrupción, inmoralidad y violencia, además de la superstición e idolatría impulsadas por quienes pretenden ser considerados como cristianos.

Pero cuando los hombres realmente no tienen en cuenta a Dios, no debe extrañarnos que se manifiesten las obras de la carne en toda su dañina virulencia

En relación con el tema que tratamos, creo francamente que la solución del problema delictivo no pasa por la imposición de la pena de muerte. Es verdad, como dices, que nuestro Dios es fuego consumidor, pero recuerda lo que respondió el Señor cuando los discípulos le preguntaron: “...¿Quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma?” 

“Entonces volviéndose Él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas.”  (Lc.9:54-56)

Entonces, hoy es tiempo de gracia, y aún  no llega el tiempo del fuego. “Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con lo ángeles de su poder, en llama de fuego para dar retribución a los que no conocieron a Dios ni obedecen al Evangelio de nuestro Señor Jesucristo...” (2ª Tes.1:6-8)

Esperemos hasta que Dios actúe. “Entonces os volveréis y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve”  (Mal.3:18)

No olvidemos que “la ira del hombre no obra la justicia de Dios”. (Stg.1:20) 

La orden del Señor es: “No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor” (Ro.12:19)

Por otra parte, los dirigentes que hoy impulsan la pena de muerte, quizás serían los primeros en merecerla, como Amán, que construyó una horca, y terminó colgado en ella. (Ester 7:10)

¡Cuantos candidatos habría! Un gobernante que se enriquece a expensas de la pobreza de su pueblo, y no se siente responsable por los niños o ancianos que cada día mueren de hambre o por falta de atención médica. Los líderes mundiales que fomentan la guerra para desarrollar sus negocios. El médico que por no atender a tiempo un pedido de urgencia es culpable de la muerte de un paciente. El constructor que dejó un pozo sin resguardo, o un balcón o terraza sin protección, y como consecuencia de ello se produjo un accidente mortal. “Cuando edifiques casa nueva, harás pretil a tu terrado, para que no eches culpa de sangre sobre tu casa, si de él se cayere alguno.” (Deut.22:8) El industrial que por razones “de economía” no posee instalaciones adecuadas, y contamina el ambiente, sembrando la muerte en comunidades enteras; el que elabora productos alimenticios, y para que “rindan más” los adultera con elementos nocivos que envenenan y matan a los incautos consumidores; el que fabrica o vende medicamentos falsificados que son utilizados por enfermos que mueren por no recibir el remedio que podía salvar sus vidas, aunque creían que lo estaban tomando. En fin, la lista de casos por el estilo sería demasiado larga como para mencionarlo todo. Pero esos individuos, aunque actúan de guante blanco, no se diferencian mucho de otros peligrosos criminales. ¿No merecerían la pena de muerte todos los que propagan la muerte en cualquiera de sus formas? 

Bueno, si se hiciera verdadera justicia, serían muchos los que deberían ser sentenciados a la pena capital, pero antes que eso preferiría que los condenaran a encierro en un lugar seguro (no confundas eso con impunidad), si es preciso, por el resto de sus vidas. Que trabajen duro y que indemnicen con el sudor de su frente a la sociedad que los soporta. Que se les predique el Evangelio, como muestra de la misericordia de Dios. Cuando Él los llame a cuentas, no tendrán excusa alguna, y todo el peso de Su juicio caerá sobre ellos... o quizás antes se conviertan y dejen de ser un problema. Sé de muchos casos de delincuentes transformados, que luego fueron instrumentos de bendición. Conocí a un fiel hermano, que en su carácter cristiano manifestaba notablemente el amor del Señor. Un día almorzamos juntos y supe de su testimonio. Había sido un delincuente tristemente célebre, cuya historia yo había leído. Nunca pensé que lo conocería, y tuve una extraña sensación, mezcla de asombro y temor. Pero frente a mí no estaba un delincuente, sino un hermano en Cristo, completamente transformado por el poder de Dios, que me estaba animando en los principios de mi vida cristiana.

Dios en su soberanía puede alcanzar a cualquiera, ya sea para bien o para juicio. Eso es prerrogativa exclusiva del Señor, y nosotros sólo podemos hacer lo que nos corresponde: Predicar el Evangelio, hasta que el Señor venga y dé cumplimiento a todos sus planes.

Mientras tanto, no puedo estar a favor de ninguna muerte que Dios aún no haya determinado, si bien respeto la posición de quienes tengan otro punto de vista.

Que el Señor prospere tu vida, para la gloria de Su Nombre.

 

 “Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, Él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.” (1ª P.5:10)                                                       

                      

                                                                                     Un fuerte abrazo, 

                                     Heriberto Brugger 


*********** REPLY SEPARATOR ***********

On 14/08/2002 at 07:40 a.m. adrian@... wrote:
Sería bueno que respondiesemos para tratar de establecer una relación entre los que hablamos de determinado tema, creo que´estas platicas no deben ser "palabra al viento", sino establecer una relación entre los que contribuimos con opiniones para respondernos, ello nos ayudará a entendernos.
 
Soy salvadoreño, mayor de edad y he  vivido el período de la guerra en mi país.
Algunos politicos que participaron en la guerra quieren que se castigue a los "Criminales de Guerra", quienes en aquel tiempo eran militares. Quienes piden que ellos sean castigados tuvieron parte en la Guerrilla, ¿Acaso ellos no deben pagar tambien por su delíto?. Esta es la parte amoral de la "justicia humana", en nuestra Cosntitución politica no se contempla la pena de muerte y estamos contemplando el sindrome de la post-guerra, la delincuencia está creciendo de manera rápida, las leyes son  muy blandas y tenemos muertes de personas casí todos los días.
Muchos predicadores queremos mostrar al Dios que nos enseñó Juan en la primera carta: "Dios es Amor", sin mostrar a las personas la otra fase de Dios: "Dios es fuego consumidor", "Orrenda cosa es caer en manos del Dios vivo". Cuando eo Romanos 13, Pablo declaró que la autoridad era "servidor de Dios ", debemos considerar la sociedad descrita en el capitulo 1:21-28, Dios ha capacitado a las autoridades con los derechos de castigar a los impíos. yo creo que independientemente de la orientación politica, tadavía tienen esta investidura y este mismo poder, el de legislar leyes que castiguen al delincuente, aun a través de la pena capital, nuestras sociedades se caracterizan por la IMPUNIDAD. Esto vestgia la necesidad clara de leyes más drásticas. Recordemos las palabras de Pablo cuando dijo, que el servidor: "..no en vano lleva la espada".
                 Atte. Adrian.