Inicio > Mis eListas > biblia > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 452 al 471 
AsuntoAutor
Mi pecado favorito dordaz
Estudios sobre el Heribert
Lo que los anciano dordaz
Estudios sobre el Heribert
Más sobre el novia dordaz
ENFRENTANDO LA MUE Andrés B
PENSANDO MAS ALLA Andrés B
VIVIENDO CON UN MO Andrés B
HACIENDO TIEMPO PA Andrés B
ORANDO EN LA VOLUN Andrés B
RECIBIENDO RESPUES Andrés B
Bajo sus alas dordaz
Cómo darle un sent dordaz
Mensaje dordaz
¿Perdiste tu emple dordaz
Has escuchado sobr dordaz
Re: Gracias María Ro
Re: ¿Perdiste tu e Andres
¿Qué es Evangeliza dordaz
Re: ¿Perdiste tu e dordaz
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Biblia
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 457     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[biblia] ENFRENTANDO LA MUERTE
Fecha:Lunes, 25 de Noviembre, 2002  20:21:51 (-0300)
Autor:Andrés Brugger <andres @.......................ar>

ENFRENTANDO LA MUERTE 
 
Una de las pruebas más duras que tendremos que enfrentar será la 
muerte de un ser querido. Es muy difícil mantener las cosas en 
perspectiva cuando la muerte golpea la puerta de nuestra casa, 
¿verdad? 
El hombre moderno trata desesperadamente de prolongar la vida, y 
hasta intenta vencer su poder--creyendo en su interior que podrá 
lograrlo. Los científicos y los médicos continúan desarrollando  
métodos extraordinarios para que los enfermos y moribundos vivan 
un poco más--medicamentos, trasplantes, medios mecánicos. 
Sin embargo, la muerte continúa cosechando sin ningún tipo de 
prejuicios en lo que se refiere a edad, raza, nivel social o 
educación. La muerte sigue siendo cínica, cruel pero real.  
Nadie escapa de su mano helada. Todos hemos de tener nuestro 
encuentro con ella. No estamos exentos ni por dinero, ni por 
fama ni por la inteligencia que poseamos. Todos hemos de 
sucumbir. 
Ahora bien, como creyentes, ¿cómo debemos responder cuando muere 
un querido familiar o un amigo? 
Muy poco antes que mi padre muriera, se incorporó en la cama y 
cantó una canción sobre el cielo. Luego volvió a apoyar su 
cabeza en la almohada y dijo: "Me voy a estar con Cristo, lo cual 
es muchísimo mejor." 
Papá había entregado su vida a Cristo nueve años antes; estaba 
seguro de que pasaría la eternidad con el Señor. Tenía 36 años de 
edad cuando se fue a la gloria. Yo en ese entonces tenía 10. El 
falleció algunas horas antes de que yo regresara a casa de la 
escuela de pupilos donde estaba estudiando. Cuando bajé del tren, 
no sabía con exactitud lo que había pasado, pero corrí a casa. 
Cuando iba llegando, comencé a oir llantos. 
Algunos parientes trataron de ponerse en mi camino, pero yo pasé 
corriendo entre ellos y llegué a la puerta de entrada antes de 
que mamá se diera cuenta. Al ver el cuerpo muerto de papá, rompí 
a llorar. 
La muerte de mi padre hizo que me sintiera completamente 
devastado. Mi mundo estaba hecho pedazos y era un mar de 
confusión. Estaba enojado con todo y con todos. Es injusto, 
decía. ¿Por qué papá no pudo morir de viejo como los otros 
padres?  
A la mañana siguiente, un misionero dio el mensaje antes del 
entierro. En ese momento tuve la absoluta seguridad de que mi 
papá estaba en el cielo. 
Por supuesto que lo seguía extrañando terriblemente. Por supuesto 
que sentía el profundo dolor. Pero podía descansar en la 
confianza de que un día podría volver a verlo. 
El dolor es una parte normal ante la muerte de alguien que 
amamos. Nos duele la muerte de otros creyentes, pero no como a 
aquellos que no tienen esperanza (1 Tesalonicenses 4:13). 
Jesús nos da estas palabras de consuelo: "No se preocupen ni 
sufran. Si confían en Dios, confíen también en mí. Allá donde 
vive mi Padre hay muchas moradas y voy a prepararlas para cuando 
vayan. Cuando todo esté listo, volveré y me los llevaré a 
ustedes, para que estén siempre donde yo esté" (Juan 14:1-3 BD). 
Esta es nuestra bendita esperanza como cristianos. 
Por cierto que el proceso de dolor es totalmente normal para 
nuestro bienestar emocional y físico. Pero como cristianos no 
tenemos que ser consumidos por ese dolor ni tenemos que dejar que 
el enojo o la amargura echen raíces en nuestro corazón. 
Haga usted una oración al Señor agradeciéndole por la gloriosa 
esperanza que tiene como cristiano. Agradézcale que podrá 
enfrentar la muerte con paz, sabiendo que no es el fin, sabiendo 
que la muerte sólo es la puerta desde la tierra al cielo. ¿No es 
reconfortante saberlo? 
_______________________________ 
© 2000 Luis Palau. Esto es un extracto de su popular libro 
devocional DE LA MANO DE JESUS: Pasos hacia la madurez cristiana 
(Editorial Unilit). Se concede permiso para enviar este 
devocional vía e-mail a familiares y amistades. Todos los 
derechos son reservados. 
 
 
 
 
_______________________________________________________________________ 
Visita nuestro patrocinador: 
~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~ 
                       >>> NISSAN <<< 
            ¿Y tú? ¿Te has enterado? ¿Ya lo sabes? 
  Haz clic aquí -> http://elistas.net/ml/102/ 
~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~