Inicio > Mis eListas > brisasrenovadoras > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 1008 al 1037 
AsuntoAutor
ser amargado no es marias c
carta de FRIDA marias c
LAS DOS COSAS JUN Armando
DECLARA EL DIA F Armando
ELOGIO AL DESORDEN marias c
AMOR SE ESCRIBE SI marias c
Dar cumplimiento Armando
PENSANDO COMO ANI Armando
->CASI LA MITAD DE Néstor A
MEDITA SOBRE LA B Armando
Y EL MUDO ROMPIO Armando
HOJA EN ARRULLO marias c
MUJER DE PALABRA marias c
PASEA POR PLACER Armando
LOS MEDIOCRES marias c
MATALAS marias c
No hay otros más Armando
ECOFRASES Gladys E
ECOFRASES Gladys E
->20 consejos salu =?utf-8?
EL AHORA Armando
HACER LO QUE HAY Q Armando
UN ERROR DEL DIC Armando
LA SEGURIDAD DE QU Armando
->DAR Y RECIBIR / Néstor A
como vivimos la au marias c
EL LAGO DE LOS CIS marias c
LA GRATITUD Armando
LA GRATITUD Armando
el despertar marias c
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
Brisas Renovadoras para Tu Alma
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 1047     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[brisasrenovadoras] como vivimos la autenticidad
Fecha:Domingo, 18 de Marzo, 2007  22:54:09 (-0300)
Autor:marias carla sobral <mariascarlas @.........ar>

 

Cómo Vivimos la Autenticidad
 
Todo esto parece un poco algo así como un sueño, en unos tiempos en que estamos viviendo en un mundo lleno de reglamentos, lleno de obligaciones. Hoy casi no se conoce la autenticidad, e incluso sabemos que no es posible o tal vez deseable esa autenticidad. Desde jóvenes se nos ha educado, no tratando de que nosotros descubriéramos lo que somos en nosotros mismos, sino valorándonos siem­pre en función de nuestras actividades, de nuestro rendi­miento, siempre en comparación con los demás. Tanto es así que prácticamente éste parece, a simple vista, el único modo de conocernos: yo soy bastante honrado (bastante es un término comparativo); yo soy muy activo, yo soy más rico, yo soy muy emprendedor. Más, menos, es decir, siem­pre en relación con algo. En todo momento nos estamos definiendo respecto a los demás. Se nos ha dicho que un ser humano vale lo que es capaz de hacer, vale el valor que se le da, y, como este valor depende de su éxito, de su presti­gio, de su valoración social, esto ha hecho que nosotros, desde pequeñitos, nos apoyemos en querer que los demás nos juzguen bien, nos valoren, en que estemos siempre pendientes de estos esquemas de valoración social.
Y, así, organizamos nuestra conducta, nuestros valores, y estima­mos a las personas según que nos valoren, que nos reco­nozcan más o menos. Estamos viviendo en virtud de una valoración comparativa constante. Nunca se nos ha valora­do, nunca se nos ha educado para que nosotros tratemos de descubrir qué somos nosotros mismos, en nosotros mis­mos, por nosotros mismos.
De este modo, nos sentimos satisfechos cuando nues­tro valor queda afirmado, confirmado, aceptado o recono­cido por los demás, y nos sentimos insatisfechos cuando no se nos reconoce, cuando se nos critica. Tanto es así que, si unos nos valoran y otros nos critican, llega un momento en que no sabemos si valemos o no; estamos a merced de nues­tra cotización social.
Y esta necesidad de aparecer de un modo, para merecer unos juicios determinados, nos aleja cada vez más de nues­tra posibilidad de ser. Hemos de cuidar las apariencias ante los demás y ante nosotros mismos.
Cuando uno hace algo que va en contra de su valoración exterior, uno mismo se siente indispuesto, uno mismo se siente deprimido. Estamos tan pen­dientes de esta valoración que hemos hecho de nosotros mismos, del yo triun­fante, del yo victorioso que, cuando algo de nuestra experiencia contradice esa valoración, nos sentimos disminuidos; vivimos más en nuestra idea que en la experiencia genuina que podamos te­ner de lo que uno realmente es. Hemos trasladado nuestra vida desde un plano vivencial directo a un plano de inter­pretación intelectual constante. De este modo estamos edi­ficando un sistema de valores completamente falso, com­pletamente artificial, que nos aleja de nosotros mismos.
Se ha llegado a decir que esto es inevitable, que esto es lo normal, lo natural, y que las cosas son de este modo y hay que seguir el juego y nada más
 
Desconozco el autor


Preguntá. Respondé. Descubrí.
Todo lo que querías saber, y lo que ni imaginabas,
está en Yahoo! Respuestas (Beta).
Probalo ya!