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Asunto:[brisasrenovadoras] NO TODO EN LA VIDA DEPENDE DE CADA UNO
Fecha:Miercoles, 21 de Marzo, 2007  15:35:35 (+0100)
Autor:Armando Quintana <AROSQUI @..........net>

 
 

 

 

 



 

No todo en la vida depende de cada uno

(Jn 5,17-30):   En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Mi Padre trabaja hasta ahora, y yo también trabajo» Por eso los judíos trataban con mayor empeño de matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose a sí mismo igual a Dios.

Jesús, pues, tomando la palabra, les decía: «En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace Él, eso también lo hace igualmente el Hijo. Porque el Padre quiere al Hijo y le muestra todo lo que Él hace. Y le mostrará obras aún mayores que estas, para que os asombréis. Porque, como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, así también el Hijo da la vida a los que quiere. Porque el Padre no juzga a nadie; sino que todo juicio lo ha entregado al Hijo, para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo ha enviado. En verdad, en verdad os digo: »En verdad, en verdad os digo: llega la hora (ya estamos en ella), en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios, y los que la oigan vivirán. Porque, como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le ha dado al Hijo tener vida en sí mismo, y le ha dado poder para juzgar, porque es Hijo del hombre. No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz y saldrán los que hayan hecho el bien para una resurrección de vida, y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de juicio. Y no puedo hacer nada por mi cuenta: juzgo según lo que oigo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado».

 

Iban a por El. Y Jesús lo sabía. Sabía que le estaban acechando y querian condenarle.

 

Porque transgredía las leyes, y sobre todo, manifestaba una gran cercanía con Dios a quien llamaba Padre, frente a la actitud lejana con que lo contemplaba la religión del momento. No podían entender que existiera una relación de confianza entre Jesús y Dios.

 

Jesús manifiesta claramente esa relación íntima. El ve lo que hace su Padre y lo imita, sigue su ejemplo.

 

E insiste en esa intimidad: el Padre lo ha entregado todo a su Hijo para que éste sea quien actúe, por eso el que lo escucha a El tiene vida eterna. Pero todo está basado en esa relación interpersonal. Porque tampoco Jesús puede hacer las cosas por su cuenta: "juzgo según lo que oigo,…no busco mi voluntad sino la del que me ha enviado".

 

Un texto evangélico que trastoca nuestra manera de ser individualista y personalizada, donde buscamos afanosamente afianzar el protagonismo personal. Y el fruto de lo que hagamos no dependerá de cada uno de nosotros, ni de todos juntos, como si de votos o manifestación asamblearia se tratase. Todo depende de la relación personal con el Padre, de los ratos y calidad que le demos a la misma, de una actitud de fondo que, en definitiva, se traduzca en aquello de "mi vida está en tus manos", "lo que quieras", "hágase en mí según tu palabra".

 

Y aunque no todo en la vida depende de cada uno, también se nos dice que “el que escucha mi Palabra, y cree en el que me ha enviado” ha pasado ya de la muerte a la vida.

 

Por eso, gracias, Señor porque en nuestro corazón queremos escuchar tu voz, que es lo mismo que decirte que estamos dispuestos a hacer aquello que tu quieres, porque creemos en Ti. Escuchar su palabra, ese mensaje secreto a cada uno, y creer en El, es lo que no se nos pide. Y de ahí a trabajar por su Reino, siendo sus testigos, es toda una sola realidad.

 

21 03 07

María Consuelo Mas y Armando Quintana