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Asunto:[brisasrenovadoras] NO NOS PREDIQUEMOS A NOSOTROS MISMOS
Fecha:Jueves, 22 de Marzo, 2007  14:52:27 (+0100)
Autor:Armando Quintana <AROSQUI @..........net>

 
 

No nos prediquemos a nosotros mismos

San Juan 5,31-47.

Si yo diera testimonio de mí mismo, mi testimonio no valdría.
Pero hay otro que da testimonio de mí, y yo sé que ese testimonio es verdadero.
Ustedes mismos mandaron preguntar a Juan, y él ha dado testimonio de la verdad.
No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para la salvación de ustedes.
Juan era la lámpara que arde y resplandece, y ustedes han querido gozar un instante de su luz.
Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: son las obras que el Padre me encargó llevar a cabo. Estas obras que yo realizo atestiguan que mi Padre me ha enviado.
Y el Padre que me envió ha dado testimonio de mí. Ustedes nunca han escuchado su voz ni han visto su rostro,
y su palabra no permanece en ustedes, porque no creen al que él envió.
Ustedes examinan las Escrituras, porque en ellas piensan encontrar Vida eterna: ellas dan testimonio de mí,
y sin embargo, ustedes no quieren venir a mí para tener Vida.
Mi gloria no viene de los hombres.
Además, yo los conozco: el amor de Dios no está en ustedes.
He venido en nombre de mi Padre y ustedes no me reciben, pero si otro viene en su propio nombre, a ese sí lo van a recibir.
¿Cómo es posible que crean, ustedes que se glorifican unos a otros y no se preocupan por la gloria que sólo viene de Dios?
No piensen que soy yo el que los acusaré ante el Padre; el que los acusará será Moisés, en el que ustedes han puesto su esperanza.
Si creyeran en Moisés, también creerían en mí, porque él ha escrito acerca de mí.
Pero si no creen lo que él ha escrito, ¿cómo creerán lo que yo les digo?".

Lo primero que llama la atención en la lectura de este texto es la profundidad de Juan, el evangelista, a la hora de narrar una experiencia vivida de cerca con Jesús. Muy hondo le tuvo que calar, para poderse expresar con esta profundidad.

Yo no doy testimonio de mí mismo, viene a decir Jesús. No hablo de mis excelencias. Son otros los que lo hacen, citando a Juan el Bautista entre otros, y son, sobre todo sus obras: "Por sus frutos los conocerán".

Jesús es consciente de que no se predica a si mismo. Viene para darnos a conocer a su Padre. Por eso la gente no le llegamos a conocer: porque estamos empeñados en nosotros mismos, en nuestras andanzas y protagonismos, en nuestras historias y cuitas, en glorificarnos a nosotros mismos. Y así, mientras vamos caminando por la vida como mirándonos al ombligo, lo que hacemos es tropezar con lo primero que encontramos.

Si creemos y nos quedamos orgullosos de todo lo bueno que vemos en la historia y en cualquier persona, y  no somos capaces de descubrir de donde viene toda esa acción positiva de las personas y de los acontecimientos, "¿cómo creerán en lo que yo les digo?". "Si no son capaces de reconocer ni a Moisés...", si no somos capaces de reconocer la acción de Dios en aquello que nos rodea, ¿cómo le reconoceremos y dónde? ¿tendrá que venir otro Mesías? Ni aún viniendo otro, pues nuestros ojos seguirían cerrados ... Pero no...  no queremos otro Mesías, y abriéndolos  y releyendo el Evangelio, entendemos hoy sus palabras...

Y entendemos su llamada a dar testimonio, sí;  no de nosotros, de El:  a pasar  siendo un eco de su paso, que equivale a decir que nuestras obras, lo sean de las suyas;   que los demás Le encuentren en nosotros, por que nuestras palabras sean las que va poniendo El;  por que nuestra actitud sea una enseñanza muda de cómo tiene que ser la vida  H O Y  de los seguidores de Jesús.

Existe un comentario hecho salmo ó poesía, de Francisco Cerro Chaves, que dice:

“ Queremos, Señor, ser tus testigos, luz en medio del mundo, sal que sazone la tierra.

Ser tus testigos, para llevar a los hombres tu amor, tu esperanza verdadera, tu gozo de ser amor en medio de los hombres

Haznos testimonio de amor que nunca pasa de moda,  de luz en un mundo a oscuras, de paz en una tierra en guerra”

Y añade también:

“... sabemos que ser testigos, es tener tus sentimientos, es tomarse en serio tus Evangelios, es sembrar los caminos de tu amor...”

No tiene que ser fácil, pero es asi  cómo daremos un testimonio que no sea de nosotros mismos

 

Maria Consuelo Mas y Armando Quintana

23 03 07