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Asunto:[brisasrenovadoras] Coherente hasta el final
Fecha:Miercoles, 28 de Marzo, 2007  15:54:48 (+0200)
Autor:Armando Quintana <AROSQUI @..........net>

 
 

 
 

 

Coherente hasta el final

En aquel tiempo, Jesús dijo a los judíos que habían creído en Él: «Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». Ellos le respondieron: «Nosotros somos descendencia de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Os haréis libres?». Jesús les respondió: «En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es un esclavo. Y el esclavo no se queda en casa para siempre; mientras el hijo se queda para siempre. Si, pues, el Hijo os da la libertad, seréis realmente libres. Ya sé que sois descendencia de Abraham; pero tratáis de matarme, porque mi Palabra no prende en vosotros. Yo hablo lo que he visto donde mi Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído donde vuestro padre».

Ellos le respondieron: «Nuestro padre es Abraham». Jesús les dice: «Si sois hijos de Abraham, haced las obras de Abraham. Pero tratáis de matarme, a mí que os he dicho la verdad que oí de Dios. Eso no lo hizo Abraham. Vosotros hacéis las obras de vuestro padre». Ellos le dijeron: «Nosotros no hemos nacido de la prostitución; no tenemos más padre que a Dios». Jesús les respondió: «Si Dios fuera vuestro Padre, me amaríais a mí, porque yo he salido y vengo de Dios; no he venido por mi cuenta, sino que Él me ha enviado

 

No es la descendencia familiar, no es la genealogía ni la herencia ni el ambiente social lo que motiva la adhesión a una causa. Es siempre una opción personal, una adhesión libre. No basta ser de la descendencia de Abraham. La libertad es algo personal, y en el caso de la libertad cristiana depende de la elección personal por el amor, por la fidelidad, por el seguimiento de Jesús.

 

Lo contrario, el egoísmo, -en definitiva, la esencia del pecado- es lo que produce la esclavitud. Y eso es también motivo de elecciones y adhesiones personales. "Todo el que comete pecado es un esclavo", "mi Palabra no prende en ustedes".

 

La fe nos pide un seguimiento y adhesión personal a Jesús, como El lo tiene con su Padre: "Yo hablo lo que he visto donde mi Padre", "he salido y vengo de Dios, no hablo por mi cuenta, sino que El me ha enviado".

 

Y en medio de todo Jesús sigue afrontando y encarando la realidad. Saben que va por El. "Ustedes tratan de matarme". Pero no se esconde, porque la verdad de Dios está con El. Coherente hasta el final .

 

En otro lugar, dirá: “La verdad les hará libres”. Mas tarde le preguntará Pilato: “¿Qué es la verdad?”. Hubiera sido importante para nosotros hoy escuchar la respuesta de Jesús en un momento en que estaba prisionero, maltratado, despreciado y condenado.

 

Hoy de alguna forma nos responde. Solo el que peca, es esclavo. El pecado que cometemos cuando prevalece en nuestra vida nuestra voluntad a la Suya, cuando somos egoístas y cerramos los ojos de nuestro espíritu a las necesidades de los demás que tenemos cerca y no de los hipotéticos pobres que no conocemos, cuando vivimos sometidos al deseo de agradar, al afán por quedar bien, a la esclavitud de nuestra propia vanidad. En una palabra, cuando no somos consecuentes con lo que creemos y sentimos en el fondo de nosotros mismos.

 

Eso sí, como necesitamos de El, para seguir siendo libres así se lo pedimos hoy: Señor, libremente te elegimos y queremos seguirte; danos, pues, esa libertad de los hijos de Dios

 

         28 03 07

         María Consuelo Mas y Armando Quintana