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Asunto:[brisasrenovadoras] Y nosotros, ¿qué pensamos?
Fecha:Sabado, 24 de Marzo, 2007  15:33:36 (+0100)
Autor:Armando Quintana <AROSQUI @..........net>

 
 

Y nosotros, ¿qué pensamos?
 
  
 
 Jn 7,40-53):   En aquel tiempo, muchos entre la gente, que habían escuchado a Jesús, decían: «Éste es verdaderamente el profeta». Otros decían: «Éste es el Cristo». Pero otros replicaban: «¿Acaso va a venir de Galilea el Cristo? ¿No dice la Escritura que el Cristo vendrá de la descendencia de David y de Belén, el pueblo de donde era David?».
 
 Se originó, pues, una disensión entre la gente por causa de Él. Algunos de ellos querían detenerle, pero nadie le echó mano. Los guardias volvieron donde los sumos sacerdotes y los fariseos. Estos les dijeron: «¿Por qué no le habéis traído?». Respondieron los guardias: «Jamás un hombre ha hablado como habla ese hombre». Los fariseos les respondieron: «¿Vosotros también os habéis dejado embaucar? ¿Acaso ha creído en Él algún magistrado o algún fariseo? Pero esa gente que no conoce la Ley son unos malditos».
 
 Les dice Nicodemo, que era uno de ellos, el que había ido anteriormente donde Jesús: «¿Acaso nuestra Ley juzga a un hombre sin haberle antes oído y sin saber lo que hace?». Ellos le respondieron: «¿También tú eres de Galilea? Indaga y verás que de Galilea no sale ningún profeta». Y se volvieron cada uno a su casa.

 
  
 Algunos tenían sus dudas, como suele ocurrir en todos los casos. Probablemente porque no valoraban lo sencillo, lo que sale de casa, lo común de cada día. Como si todo lo esperaran o lo esperáramos de los poderosos : ¿No es de Galilea? ¿Puede salir de ahí algo bueno?

 Pero habían quienes sí que lo valoraban y lo admiraban, y reconocían públicamente su acción: Este es verdaderamente el Profeta, exclamaban.
 Jamás un hombre ha hablado como este hombre.
 
 Y las autoridades pretendían engañar a la gente: ¿También se dejan ustedes embaucar por éste?
 
Son actitudes ante Jesús, y ante las personas, que hoy también pueden repetirse en nuestra sociedad.
 
Se impone por tanto una reflexión personal con una simple pregunta: ¿en cuál de ellas nos situamos nosotros?

Nosotros, como Pedro en otra ocasión, pensamos que El tiene las palabras que necesitamos, y creemos. ¿Dónde iremos sin El...?


Eso es lo que pensamos, sí. Pero ¿no es verdad que obramos muchas veces como si no pensáramos así?


Porque en ocasiones, ¡tenemos dudas!. Una dudas compatibles, (así las hacemos), compatibles con nuestra fé, por que las palabras de Dios, las que escuchamos claramente en nosotros mismos, exigen ir  contra corriente, exponernos a los comentarios de los demás, incluso de los buenos, que son los que mas duelen.


Y surge la pregunta  " no nos estaremos dejando embaucar ...?" por que vemos que  otros  siguen un camino más fácil... y son como nosotros, creyentes; muchos de ellos con mas conocimiento de la Sgda. Escritura, quizá con más estudios ... " no estaremos exagerando e interpretando mal lo que sentimos dentro...?"


Echo en falta la respuesta de Nicodemo..., por que él también fué cobarde... Algo vió en el Señor, porque fué a visitarle... pero de noche.  Estuvo con él, y después ya, en el Evangelio de hoy, ha perdido el miedo, el respeto humano, lo que fuera que le hizo ir a escondidas, y le defiende ante todos...

Es, pues, para preguntarnos,  ¿nos parecemos al "primer"  Nicodemo, en la cobardia ... en la "prudencia", en dar los pasos a medias?  

Por eso la pregunta que nos hacemos al principio sigue en pie: ¿En qué postura estamos nosotros? Y nosotros, qué pensamos?

 

María Consuelo Mas y Armando Quintana

24 03 07