Inicio > Mis eListas > brisasrenovadoras > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 1225 al 1254 
AsuntoAutor
La vid y los sarmi Armando
VIDA SIN ABURRIM Armando
LOS PARAISOS INMOV marias c
EL SUEÑO DE LA VI Armando
UNA ELECCION Armando
UNA ELECCION Armando
EL CANASTO DE CA Armando
PLENITUD COMPARTI Armando
NO SOMOS DE ESTE Armando
A LOMOS DEL PADRE Armando
Fw: Peregrinacion Gladys E
HAREMOS MORADA EN Armando
A MI LADO: Mi P Armando
LIBRE DE DROGAS: Armando
Cuanto más doy, má Armando
LA COMPAÑIA ADECU Armando
Una nueva garantí Armando
EL SEXO DE LOS ANG marias c
ABIERTOS A LA VID Armando
LLAMADO SOLIDARI Armando
EL MITO DE LA CAVE marias c
LA CALUMNIA Armando
NOCHES EN PLENO DI Armando
Muy Bueno- Lo ten Gladys E
Cuanto pesa la rel marias c
EL DOLOR QUE SE C Armando
Celebralo todo Armando
¿Atado al tiempo? Armando
UNA NUEVA RELACIO Armando
AYÚDAME SEÑOR...!! Armando
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
Brisas Renovadoras para Tu Alma
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 1239     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[brisasrenovadoras] La vid y los sarmientos
Fecha:Miercoles, 9 de Mayo, 2007  13:35:06 (+0100)
Autor:Armando Quintana <AROSQUI @..........net>

 

 

La vid y los sarmientos

 

Jn 15,1-8:   En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto. Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado. Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada. Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis. La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos».

 

Es una conversación con sus discípulos. El tono parece íntimo, y supongo que el lugar también lo fuera. Muchos de esos encuentros y conversaciones debieron tener lugar. Nos lo imaginamos y nos encantaría haber estado en uno de ellos. Tal vez no nos damos cuenta que hasta en un rincón de la sala de nuestra casa, haciendo algo de silencio interior, podríamos tener esa experiencia de intimidad, porque en definitiva así debía ser pues El es la vid y nosotros los sarmientos, y éstos deben estar unidos a aquella, pues de lo contrario la sequedad vendría como consecuencia. Los sarmientos no pueden dar fruto si no permanecen unidos a la vida. Separados, no podemos hacer nada. Es más, somos echados fuera, se nos dice.

 

Y es que su savia es nuestra savia, por eso, mientras estemos en El, nuestro fruto será rico y abundante; y nuestra vida, será la suya. Ello nos hace pensar cuántas veces hacemos nuestros planes, organizamos nuestras vidas, proyectamos grandes cosas, sin cuidar que sea la fuerza de la Vid la que nos aliente y de vida.

 

Percibimos este mensaje como una llamada a la intimidad con Jesús. Y además hasta por egoísmo. Nos vendrá bien, pues si así lo hacemos y permanecemos en el intento, pidamos lo que queramos que lo conseguiremos. Eso sí, con los frutos que da el Padre, que no siempre son los que nosotros pretendemos. Aunque si la intimidad es intensa, hasta en eso vamos a coincidir. Nosotros mismos seremos el catalizador.

 

 Por eso hoy, Señor, te pedimos que aunque seamos poquita cosa, un sarmiento pequeño, ayúdanos a vivir unidos a Ti, a desear la intimidad contigo, y a gozar y disfrutar de la misma.

 

María Consuelo Mas y Armando Quintana

09 05 07

http://buscandolaluz.zoomblog.com/