Inicio > Mis eListas > brisasrenovadoras > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 1247 al 1276 
AsuntoAutor
NOCHES EN PLENO DI Armando
Muy Bueno- Lo ten Gladys E
Cuanto pesa la rel marias c
EL DOLOR QUE SE C Armando
Celebralo todo Armando
¿Atado al tiempo? Armando
UNA NUEVA RELACIO Armando
AYÚDAME SEÑOR...!! Armando
UNA DESPEDIDA CON Armando
UN TAJO DE CUCHILL marias c
Yo he vencido al Armando
compartir un mail marias c
He cumplido la ta Armando
Entender prosalud
VIVIR EN LA ALEGR Armando
Mahatma Gandhi -I Gladys E
Que estén unidos Armando
No dejes que term Gladys E
Conversando como Armando
FELIZ DIA DE LA P Armando
Hay mas cosas que Armando
ABSURDA GUERRA: U Armando
LA PROCESIÓN VA PO Armando
Todos quedaron lle Armando
GIMNASIA PARA EL A Gladys E
3ra Edad- Nota d Gladys E
El camello y los Armando
Fw: Curso de ANGEL Gladys E
NADANDO CONTRA CO Armando
Concurso de poesi Gladys E
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
Brisas Renovadoras para Tu Alma
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 1317     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[brisasrenovadoras] Aprendiendo de los niños
Fecha:Sabado, 16 de Junio, 2007  12:40:06 (+0100)
Autor:Armando Quintana <AROSQUI @..........net>

 
 

(Lc 2,41-51):   Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca.

Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando». Él les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?». Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.

 

 

Una escena similar a la que puede ocurrir en cualquier familia. El niño que se pierde, los padres que, a la desesperada, andan buscándole. Se ha ido sin permiso paterno. Cuando lo encuentra, a su manera, le sueltan la reprimenda familiar normal en estos casos. Los padres andaban angustiados.

 

Pero no es un hijo cualquiera. Es Jesús de Nazaret, el Mesías, y de pequeño se atreve a dar lecciones a los mayores. Casi siempre los pequeños son así, tienen una forma de pensar, de sentir y de actuar ajena al resentimiento, al rencor, a los enfados largos y duraderos, con capacidad para olvidar, para jugar con todos, para no hacer distinciones, para olvidarse rápidamente del fallo de sus amigos y volver de nuevo al juego compartido. Por ellos habla la inocencia, y dicen verdades como a puños.

 

En el caso de Jesús otras enseñanzas e historias juegan hoy un papel especial que son las cosas de su Padre. En el caso de nuestros niños sigue siempre jugando la voz de Dios que habla por los más pequeños y nosotros no lo escuchamos. Es más, que, en contra de los intereses generales, normales y comunes, a veces les enseñamos con nuestro mal ejemplo actitudes contrarias a la verdad del Evangelio, que es la fraternidad. Aprendamos hoy de los niños. Y también aprendamos de las buenas madres que “saben guardar en su corazón” de forma cuidadosa todo lo que van aprendiendo de la vida, como hacía María y nos relata el texto de este día.

 

María Consuelo Mas y Armando Quintana

16 06 07

http://buscandolaluz.zoomblog.com/