Inicio > Mis eListas > brisasrenovadoras > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 1307 al 1336 
AsuntoAutor
¿Qué felicidad? Armando
CANTOS GREGORIANO Armando
Ante la exclusión Armando
Superado el "ojo Armando
Padre Armando
También a los ene Armando
Para pensar... Armando
PARA REFLECCIONAR ALBA LIL
Hemos hecho lo qu Armando
] LA SONRISA Armando
Padre Nuestro Armando
Donde está tu tes Armando
gracias ALBA LIL
fabuloso ALBA LIL
No se puede servi Armando
¿Qué opinan usted Armando
No juzguen y no se Armando
Reflexiones...-c Armando
cariños ALBA LIL
SILLA DEL AMIGO Armando
Como a ti mismo Armando
Por sus frutos le Armando
La gente que me g Gladys E
Construyendo sobr Armando
FRASES DE TRISTEZA Armando
Desde Pedro hasta Armando
TEIDE, NUEVO PATR Armando
Mi tío Poroto Néstor A
No soy digno, con Armando
Conservar al amig Armando
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
Brisas Renovadoras para Tu Alma
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 1291     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[brisasrenovadoras] A servir, no a ser servidos
Fecha:Miercoles, 30 de Mayo, 2007  12:34:15 (+0100)
Autor:Armando Quintana <AROSQUI @..........net>

 
 

A servir, no a ser servido

 

(Mc 10,32-45):   En aquel tiempo, los discípulos iban de camino subiendo a Jerusalén, y Jesús marchaba delante de ellos; ellos estaban sorprendidos y los que le seguían tenían miedo. Tomó otra vez a los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder: «Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, y se burlarán de Él, le escupirán, le azotarán y le matarán, y a los tres días resucitará».

Se acercan a Él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dicen: «Maestro, queremos, nos concedas lo que te pidamos». Él les dijo: «¿Qué queréis que os conceda?». Ellos le respondieron: «Concédenos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda». Jesús les dijo: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?». Ellos le dijeron: «Sí, podemos». Jesús les dijo: «La copa que yo voy a beber, sí la beberéis y también seréis bautizados con el bautismo conque yo voy a ser bautizado; pero, sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado».

Al oír esto los otros diez, empezaron a indignarse contra Santiago y Juan. Jesús, llamándoles, les dice: «Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder. Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos, que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos».

 

Leyendo este trozo del Evangelio y cuando se llega al final, nos damos cuenta que lo mejor del mensaje de Jesús es que sirve para todas las situaciones vitales tanto personales como colectivas, en momentos de desánimo y en situaciones alegres, para cuestiones sociales y para temas deportivos, para la política y para el mundo del trabajo. “A servir, y no a ser servido”. Tenemos recientes en España las elecciones municipales y autonómicas. No recuerdo ningún slogan de ningún político con este lema. Y realmente es lo que debería dar sentido y razón a la actividad política y a la vocación de los que se dedican a ella: servir a los demás, servir al pueblo, y no aprovecharla para su servicio. Una vez más el mensaje evangélico se mezcla en la vida del pueblo y viene a ser como un criterio para medir la gestión de calidad que se realiza en nuestros pueblos y naciones. Una buena vara de medir para nosotros los cristianos, que tiene una validez universal, pues está en el centro de la ética.

 

 

Lo mismo pasa a nivel personal: Seguir  a  Jesús  es  abrazar  una   vida  de  servicio  y  de  entrega . Los   discípulos lo  fueron  descubriendo  poco  a  poco. Quería  ser  cada  uno, el  primero,  el  más  importante;  el  que   se sentara  después  a  su  derecha  o a  su  izquierda, en  un  lugar  de  privilegio, sobresaliendo  de  todos los demás. Como en la vida cotidiana muchas veces que nos dejamos llevar por el aparentar, por el tener más que el vecino, por sobresalir frente al compañero.

Los discípulos querían  al  Maestro, pero  aún,  no  tanto  como  para  olvidarse  de  sí  mismos  y  no  buscar,  consciente  ó  inconscientemente,  su  propia gloria. Y después se  creen  capaces  de  todo. Podemos,  le contestan  al  Señor cuando  les  pregunta  si  podrán  beber  su cáliz.  ¡¡Podemos !!,  que  equivale  a  decir   "estamos dispuestos...", porque  realmente  lo estaban,  y  Jesús  lo  sabía.  Lo  estaban, pero huirían  como  todos  en los  momentos  duros  de  la  Pasión.

 

Y  Jesús, al  que  llaman  Maestro,  porque  lo   es, aprovecha  la ocasión  para  una  nueva  lección  a  aquellos  discípulos   suyos   que  pujan   por  un   buen   puesto, y   les  dice:  "El  que  quiera  ser  grande  entre  vosotros,  que  sirva  a  los  demás .."  a ejemplo suyo que "no  ha  venido  a  ser  servido  sino  a  servir" . Lo que comentábamos al principio, aplicable a nuestras personas en cualquier condición social.

 

Para los grandes de este mundo servir será realizar proyectos en bien de la comunidad, olvidarse de las especulaciones inmobiliarias y recordar más las necesidades de las personas, destruir lo que signifique guerra y muerte de la gente y promover todo lo que fluya a favor de la convivencia, traduciéndolo en acciones y hechos concretos. Y   para  nosotros, aparte de colaborar en todo lo anterior en la medida de nuestras posibilidades y desde nuestros lugares en la sociedad, en  la  mayoría  de  las  ocasiones,  no  será hacer  grandes  cosas, sino acompañar, consolar, escuchar, comprender,  estar  al  lado  del .que  nos  necesita. Lo importante es no aprovecharse de los demás, sino ponernos a su disposición 

 

María Consuelo Mas y Armando Quintana

30 05 07

http://buscandolaluz.zoomblog.com/