Inicio > Mis eListas > brisasrenovadoras > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 1692 al 1721 
AsuntoAutor
Fw: Para Brisas: A Gladys E
NO DEJES DE BRILLA Gladys E
Fw: Para Brisas: R Gladys E
Fw: Evento_sobre_C Gladys E
PARA VOS ... Gladys E
Fw: Para Brisas QU Gladys E
EL SER HUMANO ROT Gladys E
Fw: Para Brisas: E Gladys E
¡Tócame! Gladys E
A QUE LOBO SEGUIRÁ Gladys E
Fw: Quien pasó p Gladys E
Fw: Para Brisas: Gladys E
ENTONCES...SERÁS! Gladys E
Fw: Para Brisas: Gladys E
Fw: Nuestros dese Gladys E
Fw: para Brisas: S Gladys E
MENSAJE Gladys E
Fw: PALOMAS LLEVA Gladys E
Fw: ¿Qué cómo apre Gladys E
Fw: LA DESTRUCCIÓN Gladys E
Fw: Los límites de Gladys E
Fw: Fluir y conver Gladys E
Fw: Para Brisas: Gladys E
TIEMPOS OSCUROS - Gladys E
LA VISITA ... Gladys E
EL ESCONDITE PERFE Gladys E
DESIDERATA- Gladys E
Fw: Para Brisas: Gladys E
Fw: Para Brisas: Gladys E
Fw: Jamas odies a Gladys E
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
Brisas Renovadoras para Tu Alma
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 1726     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[brisasrenovadoras] Fw: LA DESTRUCCIÓN O EL AMOR
Fecha:Martes, 6 de Noviembre, 2007  16:16:20 (-0300)
Autor:Gladys Enciso <gladysenciso @.........ar>

 
----- Original Message -----
From: Don Nadie
Sent: Tuesday, October 30, 2007 1:13 PM
Subject: LA DESTRUCCIÓN O EL AMOR

LA DESTRUCCIÓN O EL AMOR
 
 
 
 
 
 


Ahora que tenemos el otoño caminando dentro de nosotros, conviene empezar a mirar todo con la mayor calma posible, disfrutando de los buenos libros, de los buenos paisajes que nos rodean, así como es imprescindible compartir veladas y periplos con los buenos amigos y con cualquier ser y sueño que existen y renacen en cualquier libro, en cualquier encuentro, en cualquier esquina... disfrutando siempre de esa contagiosa fuerza y magnífica ternura que tiene todo lo necesario, y que existe y late en cualquier obra de arte, en cualquier encuentro o en una plaza o puente...

Leer despacio, muy despacio a Vicente Aleixandre, el magistral y humilde impulsor de la poesía libre en lengua castellana, a la vez que gran e indiscutible guía, maestro y amigo de poetas como Miguel Hernández, Pablo Neruda, Salinas... es el mejor homenaje que podemos hacernos a nosotros mismos.

Seguro que el amable Vicente Aleixandre se siente orgulloso al saber que sus sentidos textos reviven y renacen en nosotros mientras avanza el otoño...
 


Antonio Marín Segovia
 
 
http://www.loquesomos.org/lacalle/Autores/AntonioMarinSegovia.htm
 
 
 
 


EL ÚLTIMO AMOR

I
Amor mío, amor mío.
Y la palabra suena en el vacío. Y se está solo.
Y acaba de irse aquella que nos quería. Acaba de salir. Acabamos de oír                                                                                     cerrarse la puerta.
Todavía nuestros brazos están tendidos. Y la voz se queja en la garganta.
Amor mío...
Cállate. Vuelve sobre tus pasos. Cierra despacio la puerta, si es que
                                                                                   no quedó bien cerrada.
Regrésate.
Siéntate ahí, y descansa.
No, no oigas el ruido de la calle. No vuelve. No puede volver.
Se ha marchado, y estás solo.
No levantes los ojos para mirarlo todo, como si en todo aún estuviera.
Se está haciendo de noche.
Ponte así: tu rostro en tu mano.
Apóyate. Descansa.
Te envuelve dulcemente la oscuridad, y lentamente te borra.
Todavía respiras. Duerme.
Duerme si puedes. Duerme poquito a poco, deshaciéndote, desliéndote
                                                      en la noche que poco a poco te anega.
¿No oyes? No, ya no oyes. El puro
silencio eres tú, oh dormido, oh abandonado,
oh solitario.
                   ¡Oh, si yo pudiera hacer que nunca más despertases!

II
Las palabras del abandono. Las de la amargura.
Yo mismo, sí, yo y no otro.
Yo las oí. Sonaban como las demás. Daban el mismo sonido.
Las decían los mismos labios, que hacían el mismo movimiento.
Pero no se las podía oír igual. Porque significan: las palabras
significan. Ay, si las palabras fuesen sólo un suave sonido,
y cerrando los ojos se las pudiese escuchar en el sueño...

Yo las oí. Y su sonido final fue como el de una llave que se cierra.
Como un portazo.
Las oí, y quedé mudo.
Y oí los pasos que se alejaron.
Volví, y me senté.
Silenciosamente cerré la puerta yo mismo.
Sin ruido. Y me senté. Sin sollozo.
Sereno, mientras la noche empezaba.
La noche larga. Y apoyé mi cabeza en mi mano.
Y dije...
Pero no dije nada. Moví mis labios. Suavemente, suavísimamente.
Y dibujé todavía
el último gesto, ese
que yo ya nunca repetiría.

 


http://amediavoz.com/aleixandre.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Vicente_Aleixandre
 
 


 
La destrucción o el amor (Signo, 1935)

2Ş edición con prólogo del poeta: Alhambra (Madrid, 1945). Publicado por Aguilar, Castalia (junto a “Espadas como labios”), Losada, Orbis, P.P.P. Ediciones.


Definido por el propio Aleixandre como un «canto al renacer de las fuerzas y el apetito vital». El mismo título, con esa «o» que es al mismo tiempo disyuntiva y asociativa, ofrece una intuición muy exacta del contenido: no hay otra salida sino el amor, porque fuera de éste se destruye todo sentido, pero amar es también destruirse. Es una de los libros más bellos de Aleixandre, que por entonces era ya tan prestigioso como para que se le otorgara el Premio Nacional de Literatura correspondiente a 1933, cuando la obra estaba aún inédita.
 
 
Publicado en:
alemán por Coron, Klett-Cotta.
coreano por Pyonemin.
francés por Federop.
inglés por The Susquehanna University Press.
italiano por Einaudi, UTET.
noruego por Aschehough.
portugués por Dom Quixote.


 
“El mundo animal, el mundo vegetal, aparte de dar tema a muchos poemas del libro se entretejen constantemente con los pensamientos y sentimientos del poeta, y el libro adquiere soberbios vislumbres de selva virgen, donde animales feroces, plantas desmesuradas, lianas, cercan al hombre perdido que se busca en ellos, debatiéndose en estériles esfuerzos. [...]

Uno de los valores de Aleixandre en este libro será, a nuestro juicio, el haber dado a la poesía española ejemplo de un instrumento de expresión lírica de magnífica altura verbal, movido, rico, de fuerza plástica certera y de sutileza bastante para llegar a las más finas capas de los estados poéticos. Se comprende que las muchas personas que se sientan por completo ajenas, por respetabilísimas razones de criterio estético, de formación, a este linaje de poesía, rechacen este libro. Pero en la evolución innovadora de nuestra lírica de hoy, su significación nos parece capital”.

Pedro Salinas, en “Índice Literario”, Madrid, diciembre de 1935.
 


“Hay, sí, un amor (acaso habría que escribirlo con mayúscula) que significa, como en el filósofo griego Empédocles, fuerza de cohesión unificadora que implica la deslimitación del ser individual y, por consiguiente, la muerte. La luz, el mar, los astros, las selvas, los animales libres de la naturaleza y con ellos el hombre, indiferenciado del resto de las criaturas, se funden en una unidad indistinta obedeciendo a esa suprema fuerza del ‘amor’. La ley del amor es ley de reconciliación y conjunción, pérdida de la individualidad, gozosa y mística disolución en el Todo.... Esta interpretación es cierta. Pero la poesía de Aleixandre, por su frondosidad simbólica, no es fácil de encajar en un esquema tan rígido. Lo afirmado sobre el amor, en cuanto pensamiento –o si se quiere, sentimiento– filosófico, es verdad, pero no la verdad completa. Y el mismo poeta parece adelantarse a una respuesta definitiva cuando al hablar del amor humano, interpersonal, escribe: “El amor en esta misma poesía, [es] como un ardiente simulacro de la confusión última”. Simulacro, esto es, apariencia, representación de la realidad y no realidad misma.
 
...Después de lo dicho, y volviendo sobre “La destrucción o el amor”, se comprende la disemia de su título. Cuando es la lectura filosófica y absoluta la vía que elegimos, la o actúa como conjunción con valor identificativo entre los nombres. Destrucción igual a amor, amor igual a destrucción. Pero cuando analizamos el título a la luz del amor concreto y personal la o toma un valor disyuntivo, excluyente: o se ama o se muere. Nos hallamos, por tanto, ante un título que simultáneamente admite, mejor sería decir exige, dos planos o formas de entendimiento.”

Alejandro Duque Amusco: “Destino del hombre”, Ayuntamiento de Madrid, 1998, págs. 77-79.
 
http://www.quediario.com/blogs/13746/
 
VALENCIA AMABLE
 


http://www.clubcultura.com/clubliteratura/clubescritores/aleixandre/obra_destruccion.htm





Express yourself instantly with MSN Messenger! MSN Messenger




Ve, guarda y comparte lo que te interesa en la red
Crear o visita páginas a las que puedes añadir aquellas cosas interesantes que te encuentras porla web ¿A qué esperas?
es.corank.com