Inicio > Mis eListas > brisasrenovadoras > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 815 al 844 
AsuntoAutor
NO CULPES A NADIE Gladys E
NAVIDAD NO ES UN Armando
cultiva, busca, a Armando
para Recordar Armando
DEL DOLOR Y MAS C Armando
10 DICIEMBRE: DI Armando
- DE LA NAVIDAD Armando
EL CAMINO PARA E Armando
Fw: Nombres Indios Veronica
FW: María lo
NOMADAS SIN ESTRE Armando
La multiculturali Armando
La mas bella ora Armando
TERESA DE CALCUT Armando
NO OLVIDAR QUE NA Armando
Feliz navidad la Armando
Al terminar el año Armando
Quiero pecar...e Armando
Oración de fin Armando
**SE ME HA CANSAD Armando
DE LAS GUERRAS Armando
] ***FRASES DE VID Armando
CINCO MINUTOS Armando
SINDROME Armando
PARAGUAY Armando
UN AÑO MAS...-M A Armando
Oración en adjunto Gladys E
DESPIERTA AHORA Armando
EL ARTE DE DAR Armando
DE LA VIDA Armando
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
Brisas Renovadoras para Tu Alma
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 827     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[brisasrenovadoras] NAVIDAD NO ES UN CUENTO
Fecha:Jueves, 7 de Diciembre, 2006  13:00:29 (+0100)
Autor:Armando Quintana <AROSQUI @..........net>


 
 

 

Navidad no es un cuento

 

Alguien me acercó un cuento de Navidad que leyó en alguna parte. Lo contaré a continuación porque realiza un hermoso viaje al corazón de Jesús niño.

Se dice que, cuando los pastores se alejaron y la quietud volvió, el niño del pesebre levantó la cabeza y miró la puerta entreabierta. Un muchacho joven, tímido, estaba allí, temblando y temeroso.

-Acércate -le dijo Jesús- ¿Por qué tienes miedo?

-No me atrevo… no tengo nada para darte.

-Me gustaría que me des un regalo -dijo el recién nacido.

El pequeño intruso enrojeció de vergüenza y balbuceó:

-De verdad no tengo nada… nada es mío; si tuviera algo, algo mío, te lo daría… mira.

Y buscando en los bolsillos de su pantalón andrajoso, sacó una hoja de cuchillo herrumbrada que había encontrado.

-Es todo lo que tengo, si la quieres, te la doy…

-No -contestó Jesús- guárdala. Querría que me dieras otra cosa. Me gustaría que me hicieras tres regalos.

-Con gusto -dijo el muchacho- pero ¿qué?

-Ofréceme el último de tus dibujos.

El chico, cohibido, enrojeció. Se acercó al pesebre y, para impedir que María y José lo oyeran, murmuró algo al oído del Niño Jesús:

-No puedo… mi dibujo es «remalo»… ¡nadie quiere mirarlo…!

-Justamente, por eso yo lo quiero… siempre tienes que ofrecerme lo que los demás rechazan y lo que no les gusta de ti. Además quisiera que me dieras tu plato.

-Pero… ¡lo rompí esta mañana! - tartamudeó el chico.

-Por eso lo quiero… Debes ofrecerme siempre lo que está quebrado en tu vida, yo quiero arreglarlo… Y ahora - insistió Jesús- repíteme la respuesta que le diste a tus padres cuando te preguntaron cómo habías roto el plato.

El rostro del muchacho se ensombreció; bajó la cabeza avergonzado y, tristemente, murmuró:

-Les mentí… Dije que el plato se me cayó de las manos, pero no era cierto… ¡Estaba enojado y lo tiré con rabia!

-Eso es lo que quería oírte decir -dijo Jesús- Dame siempre lo que hay de malo en tu vida, tus mentiras, tus calumnias, tus cobardías y tus crueldades. Yo voy a descargarte de ellas… No tienes necesidad de guardarlas… Quiero que seas feliz y siempre voy a perdonarte tus faltas. A partir de hoy me gustaría que vinieras todos los días a mi casa.

Ariel David Busso del libro "Caminos de cielo limpio".