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BUENA
DICHA
RELACIONARNOS
Una relación que nos
enferma
hay que curarla, o
romperla.
Vale para el matrimonio
Para la vida de grupo
Para el trabajo
Para la vida religiosa
Por la relación se sana o se enferma. Si la relación es buena,
hay salud, si la relación es mala, enfermedad. Si no hay relación
falta lo más elemental de la comunicación humana y sobrenatural. Porque el
hombre tiene que relacionarse también con Dios.
Una relación enferma hay que curarla. No es
fácil. Dos no regañan si uno no quiere. Pero para amigarse tienen que
querer los dos.
Siempre me acuerdo del bendito Juan XXIII:
Yo tengo que dar los pasos que sean precisos para sanar una mala
relación.
Siempre tengo que acercarme al hermano
separado. Siempre; aunque es heroico llamar a la puerta del enemigo.
También es verdad que hay relaciones rotas,
imposibles. En latín hay una expresión que nos indica sabiamente cómo
hacer:
"Fortiter in re suaviter in modo".
Hacer lo que tengamos que hacer pero cuidar
la forma, el modo cómo lo hacemos. Si hay que romper, ojalá sea de la
forma más delicada y menos hiriente. Casi todos tenemos problemas de
relación: la familia, el trabajo, la comunidad. Es una filigrana llevarse
bien con todos. Hay que tejer y destejer cada día para que la relación sea
humana e incluso gratificante.
¿Podría evaluar todas mis relaciones?
¿También las relaciones que debía tener y no
tengo, las OMISIONES?
P. Guillermo
Santomé
Dominico
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