La medida
se tomó porque se está violando un acuerdo internacional de estupefacientes de
1961, que prohíbe la comercialización de estos productos.
Los indígenas
del Cauca, que producían gaseosa
y galletas de coca, denunciaron intereses oscuros. Interpusieron una tutela y
amenazan con demandas.
Un grupo de hombres llegaron la semana pasada a una
tienda naturista de Manizales y ordenaron recoger todas las bolsas de té de coca,
las galletas de coca y las gaseosas Coca Sek que estaban en los estantes.
Con estas operaciones, las autoridades sanitarias empezaron la
'erradicación' de todos los productos elaborados con base de coca que estaban
comercializando los indígenas del Cauca en almacenes de cadena y tiendas del
país.
El ultimátum fue dado por el Instituto Nacional de Vigilancia de
Medicamentos y Alimentos (Invima), que emitió una circular el 29 de enero a las
secretarías de salud de 30 departamentos para que sean retirados de los
establecimientos comerciales todos los "productos derivados de la coca" de los
sitios diferentes a los
territorios indígenas y pidió tomar las sanciones respectivas.
El director
del Invima, Julio César Aldana Bula, explicó que desde que llegó a la entidad,
hace cinco años, los indígenas le estaban pidiendo el registro sanitario para sus
productos y que para ello consultó a diferentes organismos del Estado.
Entonces, según la entidad, recibió un oficio del Ministerio de
la Protección Social en el 2005 en el que les notificó que los "derivados de la
coca son de monopolio del Estado". Y el director nacional de Estupefacientes,
Carlos Albornoz Guerrero, les envió una carta en la que se dice que la
elaboración de estos productos viola la convención única sobre estupefacientes
del 30 de marzo de 1961, en la que se estableció que estos procesos deben estar
fiscalizados por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes
(JIFE).
Bula dijo que
con las respuestas que obtuvo no es viable expedirle un registro sanitario a
estos productos. "Respeto los derechos de los pueblos indígenas, pero como
institución debemos actuar dentro del marco de unas convenciones internacionales
y de unas disposiciones legales vigentes".
Esta nueva 'guerra' desatada
contra la coca en bolsitas aromáticas, en galletas y en bebidas gaseosas generó
respuestas airadas de los indígenas, quienes argumentan haber recibido permiso a
través de una carta de junio 8 del 2004, firmada por el director del Invima, en
la que se decide: "Otorgar al resguardo de Calderas en la zona de Tierradentro,
Cauca, el permiso para la utilización de la hoja de coca producida en los
territorios indígenas, para la producción de aromáticas de acuerdo con la
solicitud presentada por el gobernador del resguardo".
Rechazo
indígena
Fabiola Piñacué (hermana del
senador Jesús Piñacué) y David Curtidor, líderes de la empresa indígena Coca
Nasa, ubicada en Calderas, en el resguardo de Tierrandentro (Cauca), que elabora
desde hace 10 años productos derivados de la coca, consideraron "arbitraria" la
medida.
Para Curtidor, esto es una retaliación de Coca Cola pues en octubre
del 2006 Nasa Coca le ganó una demanda a esta multinacional que pretendía impedir
que la gaseosa Coca Sek (uno de sus últimos productos) se comercializara con ese
nombre, por considerar que afectaba los derechos de marca.
"No hemos visto
el cheque, ni sabemos el monto, pero parece que el Invima está favoreciendo a la
multinacional con esta medida -señaló Curtidor-. Quién puede llamarse dueño de la
palabra 'coca' cuando esta planta es endémica de todos los Andes y de la
Amazonía".
Los perjuicios son grandes para una economía tan pequeña
como la de Calderas, donde se procesan al mes 100 arrobas de hoja de coca y
participan en la elaboración de los productos 30 personas de manera directa y
otras 2.000 indirectamente.
Los productos se estaban distribuyendo a Cali,
Medellín, Bogotá y Bucaramanga. Y se habían enviado hacia Puerto Rico hace poco 5
mil cajas de tisanas de coca y a Canadá otras 3 mil.
Los indígenas ya
interpusieron una acción de tutela para detener la medida, alegando el derecho a
la vida, subsistencia, identidad e integridad étnica y cultural, igualdad y el
debido proceso, cuyo fallo se conocería mañana.
Además de la tutela, la
Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic) asumió la medida como una
afrenta contra los pueblos indígenas y hace una semana denunció el caso ante el
congresista demócrata de Estados Unidos Mc Govern. "No se puede hablar de TLC en
un país
donde ni siquiera hay libertad para comercializar productos en todo el
territorio nacional", declaró Curtidor.
Otra de las estrategias que tienen
es denunciar ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la violación
del convenio 164, que ampara los derechos laborales de los pueblos indígenas.
Incluso, anunciaron que interpondrán una acción de consulta ante la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos.
"El Estado debe combatir el narcotráfico,
pero también debe hacer una defensa del patrimonio de la Nación y la coca lo es",
concluyó Curtidor.
"Lo paradójico es que en los resguardos sí se vende y
consumimos alimentos con conservantes que son nocivos para la salud, veneno,
basura y nuestros productos que son sanos deben salir del mercado nacional -dijo
Piñacué-. Y qué pasara con la salud de esas personas que nos decían que con la
aromática de coca se les había quitado la
migraña, los cólicos y hasta el insomnio".
Posiciones encontradas del
Invima y los indígenas
Julio César Aldana, director del Invima.
Los
indígenas dicen que hay intereses oscuros tras la decisión...
Si tienen
pruebas que me denuncien a la Fiscalía. ¿Dicen que soy socio de Coca Cola o
qué?
Ellos dicen que Coca Cola está detrás de esto...
La única vez que he
hablado con Coca Cola fue para hablar del contenido de sus ingredientes y revisé
los registros sanitarios de ellos y en Colombia no hay ningún registro sanitario
que declare el uso por parte de ellos de un derivado de la hoja de coca.
¿El té de coca tiene algún problema desde el punto de vista de
salud?
Es probable que por ser un derivado de la hoja de coca como tal no
tenga ningún problema sanitario, pero el Invima no puede afirmar nada al respecto
porque no ha supervisado el producto.
¿Quién soluciona el problema?
Yo
puedo hacer un aporte desde el punto de vista sanitario, pero es un tema que
implica la participación de todas las instancias.
Arahugo Gañán, consejero
de paz de la Onic.
"Esto es un atropello, la coca es una planta de uso
cultural y quienes la han manipulado han sido las grandes mafias, pero al
interior de nuestros pueblos se ha usado para fines medicinales, para rituales
indígenas y ahorita que se descubre la manera de darle otro uso a favor de la
población salen con esto
(...) Aquí hay grandes monopolios comerciales en materia de gaseosas, las
grandes productoras nacionales están celosas por eso y están presionando al
Invima.
"De esta manera no se soluciona el problema que tiene el país, antes si
se le cierran las puertas a la población para que saque sus productos de esa
manera, lo que están diciendo ellos es que quieren que esas plantas medicinales
la utilicen los mafiosos y los grandes narcotraficantes para otros fines que le
hacen daño al país.
"Hay también un problema moral, hoy en día al Gobierno le
interesa más echarle veneno a todo lo que le huela a coca".
Se podría
autorizar
En la convención única sobre estupefacientes del 30 de marzo de
1961, firmda por Colombia, se establece en el artículo 27 que las partes podrán
autorizar el uso de las hojas de coca para la preparación de agentes saporíferos
que no contengan ningún alcaloide y
que estas actuaciones se deben poner en conocimiento de la JIFE (que es una
oficina de la Naciones Unidas contra la droga y el delito).
Sin embargo, el
Consejo Nacional de Estupefacientes, quien fija las políticas de la lucha contra
las drogas en el país, se pronunció sobre el tema el 17 de agosto del 2001 y dijo
que "no podía dar vía libre a un proyecto productivo cuyo fin no guarda relación
con los usos y prácticas culturales y tradicionales de tales comunidades, toda
vez que la producción de las aromáticas de hoja de coca se harían con fines
comerciales".
De coca
Con ventas anuales que alcanzan los 300 millones
de pesos y una inversión total de 500 millones de pesos, Coca Nasa se ha
encargado de reactivar la economía de subsistencia en el oriente del Cauca. Más
de 2.000 familias indígenas son las encargadas de proveer la hoja de coca que es
procesada en una planta alquilada de propiedad de la
organización de cabildos indígenas Nasa Chacha de Paez-Belalcázar.
Coca Nasa
tiene también una oficina en Bogotá donde laboran cuatro mujeres.
El primer
producto que desarrollaron fue la tisana de coca, que ahora se consigue con
endulzante natural, por valores que van entre 4 mil y 10 mil pesos.
Hace dos
años lanzaron al mercado la Coca Sek, una bebida gaseosa y energizante. La Coca
Sek en envase de vidrio sólo se comercializa en los resguardos con un precio de
900 pesos y en el resto del país se vende en envase de lata, a 3 mil pesos.
También empezaron a cocinar galletas de coca a un nivel artesanal. Y tienen
en mente hacer con coca vino, crema dental, jabones y hasta chicle.
BOGOTÁ Y
POPAYÁN