Cidalc al Día
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Saltillo, Coah., sábado 6 de septiembre de 2008
Voces y vivencias de las
víctimas de la impunidad en el norte de México
Comunicado del Foro Social contra
la Impunidad
y la Violación de los Derechos Humanos
El pasado sábado 6 septiembre nos
reunimos en el seminario menor de la diócesis de Saltillo, representantes de
diversas comunidades eclesiales y organizaciones de la sociedad civil para
reflexionar en torno a nuestro contexto y escuchar las voces de quienes han
sido víctimas de la privatización de los recursos naturales, la violación a sus
derechos laborales y la criminalización de la protesta social; escuchamos, la
voz de los migrantes centroamericanos que atraviesan nuestro país en busca de
mejores condiciones de vida para ellos y sus familias; y nos conmovimos con el
testimonio de las viudas de Pasta de Conchos que siguen esperando justicia y el
rescate de los cuerpos de sus familiares.
Con la presencia de don Samuel Ruiz,
obispo emérito de San Cristóbal de las Casas, don Raúl
Vera, obispo de Saltillo, el pastor José Luis Velazco,
de la Iglesia Presbiteriana
y alrededor de 100 participantes venidos de diferentes partes del noreste de
México, compartimos nuestra preocupación ante el clima de violencia e impunidad
que se vive en nuestro país; una violencia generada no solamente por el crimen
organizado, sino también por las estructuras económicas y políticas que generan
pobreza e injusticia.
Hicimos un análisis social y
teológico de la situación y descubrimos con indignación la carencia de un
estado de derecho, así como la pasividad de la sociedad y la iglesia en general
ante tal situación.
Constatamos, asimismo, que no basta
con pronunciarnos contra la violencia, sino es necesario analizar sus causas
más profundas y actuar organizadamente a favor de alternativas de justicia y
resguardo de los derechos humanos fundamentales.
Como mujeres y hombres de fe,
creemos en Jesús de Nazaret, quien fue un hombre solidario con las víctimas de
su tiempo, que generó esperanza y la certeza entre los suyos, mostrándoles, y
mostrándonos, que Dios está siempre del lado de quienes más sufren.
Esto alimentó nuestra esperanza y
nuestro deseo de caminar juntas y juntos para enfrentar la situación de
injusticia e impunidad en el norte de México. Como iglesias y como sociedad
civil, nos comprometimos a organizarnos y articular mejor nuestros esfuerzos, a
generar conciencia en niveles más amplios, especialmente entre los jóvenes, y a
acompañar solidariamente a los más vulnerables.
Creemos que podemos lograr una
fuerza de transformación que ponga un alto a la represión y a la impunidad en
nuestras regiones. Por eso, hacemos un llamado a personas, grupos,
organizaciones e iglesias a alzar la voz para exigir la justicia en nuestro
país. Una justicia que significa, ante todo, respetar y defender los derechos
de los pobres.
Atentamente:
Participantes del
Foro Social contra la Impunidad
y la Violación a los Derechos Humanos
en el Norte de México