Riachuelo significa río chico. Pero el Riachuelo que recorre
65 km de la Capital y el conurbano es un largo río de basura, chatarra y
desperdicios tóxicos que configura un cuadro de desastre ecológico, con peligro
para la salud de millones de personas.
UN PROBLEMA DE
TODOS
El 15 % de la población argentina vive en la cuenca del
río Matanza Riachuelo de la Provincia de Buenos Aires. Son casi 5 millones las
personas en riesgo sanitario por la contaminación del aire, tierra y agua. En
diez años serán 500 mil más.
UN POCO DE
HISTORIA
Las promesas de descontaminación llegaron con la
Primera Junta, que en 1811 se comprometió a limpiarlo, a un año de que se
hubieran instalado las primeras curtiembres, mataderos y saladeros en el
Riachuelo, que antes de cruzar el puente La Noria se llama río Matanza,
precisamente en honor a esa actividad. No se cumplió. Desde entonces, hubo
varios anuncios más en el mismo sentido e igualmente frustrados.
Once
años después del anuncio de la Primera Junta, la sangre y los restos de los
animales mezclados con el sebo daban un color y un olor que caracterizaban a
toda la zona de influencia. Esa fue una de las razones para que, en 1822, se
dictara el primer decreto que prohibía la instalación de ese tipo de industrias.
No se cumplió.
Medio siglo pasó y la situación empeoró. En 1871, la
Cámara de Diputados bonaerense se comprometió a canalizar y limpiar el
Riachuelo. Y recordó la prohibición de instalar curtiembres y fábricas de jabón
a orillas del río. Pese a que la contaminación fue señalada como una causa de la
epidemia de fiebre amarilla en la ciudad, la ley no se cumplió. Cuatro años
después se sancionó una norma que volvió a permitir la instalación de las
industrias.
Al río se lo alimentaba, mientras tanto, con desperdicios de
las 22 jurisdicciones que influyen en la cuenca. Era una vía de comercio, pero
su geografía no ayudaba. Sólo en 1913 el Congreso destinó 1.500.000 pesos para
obras de rectificación y ensanche del curso. Sin embargo, en 1982, ciento
setenta y un años después, todavía no se había terminado la
rectificación.
Los trabajos de saneamiento, desde ese momento, quedaron a
cargo de la Ceamse, que había sido creada en 1980. Y, tras los sucesivos cambios
de moneda, la inversión había trepado a los 21.000 millones de pesos, aportados
en partes iguales por la Capital y por la provincia de Buenos Aires.
Once
años más tarde, en la Secretaría de Recursos Naturales, encabezada por
Alsogaray, la osadía fue más allá: "En 1000 días en las aguas del Riachuelo
podremos bañarnos", dijeron. Se creó un comité ejecutivo para el saneamiento de
la cuenca y se adjudicó a un consorcio privado la elaboración de un Plan de
Saneamiento Integral.
En 1995, los 1000 días habían pasado, pero la
actividad continuaba: se creó el Comité Ejecutor del Plan y empezó a tramitarse
un préstamo internacional. Dos años después, el BID aprobó el crédito por 250
millones de pesos/dólares. Los otros 250 millones tenían que ponerlos la Nación,
la provincia de Buenos Aires y la Ciudad.
Después llegaron el corralito,
la emergencia económica y el default. Los intereses punitorios por no usar el
crédito de fomento superaron los 6.000.000 de dólares. Y US$ 150 millones de ese
préstamo se redireccionaron al área de Desarrollo Social. Hoy el Comité de
Cuenca funciona, pero realiza pocas obras. Se espera una definición del BID
sobre el dinero restante, unos 50 millones de dólares, e intentan reformular
otros 100 millones.
Cada día se vuelcan al río 368 mil metros cúbicos de
aguas servidas,y más de 88 mil metros cúbicos de residuos industriales. Los
basurales que tienen varios años de historia acumulan basura en cavas, que
filtran hasta la segunda y tercera napa de agua subterránea. El río también se
alimenta de la basura que depositan los habitantes de la cuenca y la que arrojan
los basurales clandestinos.
Este desastre ecológico lleva 200 años sin
solución, y no sólo es un problema de los pobres.
Nadie que viva en la
cuenca o cerca de ella queda exento de sus consecuencias que pueden conducir a
la muerte.
Los especialistas indican que los efectos del Riachuelo
alcanzan hasta la zona sur del Gran Buenos Aires enBerazategui y la localidad de
Moreno al oeste de la provincia.
Cáncer, cianosis, retraso mental,
alteraciones neurológicas, abortos espontáneos, hepatitis, pérdida del olfato,
dengue, leptospirosis y hantavirus son algunos de los efectos y enfermedades que
se contraen en la zonapor la confluencia de químicos, hidrocarburos, aguas
servidas y gases tóxicos.
¿CÓMO SE MIDE LA
CONTAMINACIÓN?
Un indicador que se utiliza es la cantidad de
oxígeno disuelto en el agua. Sin su presencia, sólo pueden vivir unas bacterias
llamadas anaeróbicas, que precisamente, se desarrollan sin necesidad de oxígeno.
En un río limpio los valores están entre los 8 y los 12 miligramos por litro. Y
menos de 5 es considerado intolerable. En la desembocadura del Riachuelo se
registran valores cero.
Para medir la cantidad de aguas servidas de
origen doméstico o industrial, se toma la cantidad de oxígeno que se consume
para oxidar la materia orgánica en las aguas. El valor normal se ubica debajo de
los 3 miligramos por litro. En el Riachuelo se detectaron valores de
26,2.
"No es exagerado pensar que estamos frente a un riesgo de
catástrofe ambiental de inimaginables consecuencias. Es el peor desastre
ecológico del país"
NI INOLORA, NI INSABORA, NI
INSÍPIDA
Lo que menos tiene el Riachuelo es agua. La sustancia
viscosa y negra de su cauce es un compuesto de líquidos industriales y aguas
servidas.
La capacidad natural del río de autodepurarse se ve superada
por la cantidad de vertidos.
El Riachuelo tiene concentraciones de
mercurio, zinc, plomo y cromo 50 veces superiores a los niveles máximos
permitidos.
El río nunca se dejó de contaminar desde el siglo XIX hasta
la fecha y es uno de los cursos más afectados del mundo.
Hay en la cuenca
cerca de 100 basurales, un polo petroquímico con casi 50 empresas, y 88
embarcaciones abandonadas o hundidas.
En sus límites comienza el relleno
sanitario de la CEAMSE de donde emanan los gases de la putrefacción del
suelo.
La contaminación se filtra por las cloacas, las napas subterráneas
y el aire
Según Asociación de Vecinos La
Boca, www.avelaboca.org.ar
el 25 % de la contaminación son vuelcos industriales y el 75 % restante es
producto de aguas servidas por el incremento de villas miseria en la ribera del
río.
La diferencia entre los desechos domiciliaros y los industriales es
que los primeros son biodegradables mientras que los otros se acumulan y no se
degradan. Ya no hay vida. No existen especies vegetales y animales en el
Riachuelo. De esta forma se deteriora todo el sistema
ecológico".
COMPROMISOS QUE HACEN AGUA
De
acuerdo a un informe del ETOSS, Aguas Argentinas no realizó inversiones por mil
millones de dólares.
Por ello, 800 mil personas hoy no tienen agua
potable y más de 1 millón están sin cloacas en Buenos Aires.
El mismo
informe señaló que Aguas Argentinas, amparada en la ley de emergencia económica
número 25.561, frenó el plan de saneamiento integral que la obligaba a construir
cuatro plantas depuradoras.
De acuerdo al Comité Ejecutor, de las 3076
empresas que hay en la cuenca, sólo 65 son responsables del 80 % de la
contaminación industrial.
Sin embargo, hay quienes sugieren que existe un
pacto de confidencialidad que otorga anonimato a los responsables del
desastre.
Nunca se puso en práctica la política de vertido cero que
implicaría el cierre de todas las bocas contaminantes para que las aguas
comiencen a autodepurarse en forma natural.
Antonio
Brailovsky ex defensor del pueblo de la Ciudad de Buenos
Aires:
Hasta ahora con respecto al Riachuelo no se ha hecho
nada. La última actuación eficaz para limpiar el Riachuelo con resultados reales
y una actitud seria fue la que se tomó en 1871durante la presidencia de
Sarmiento, momento en que efectivamente se limpió el Riachuelo y se logró
erradicar las industrias contaminantes.
4000 DÍAS NO ES
NADA
Hasta el momento ninguno de los 22 organismos con
injerencia en la cuenca se encargó del problema, alegando falta de poder de
policía, entre otras cosas.
El 3 de enero de 1993, María Julia Alsogaray
hizo célebre su promesa de que en 1.000 días los ciudadanos podrían disfrutar de
la costa del río, tomar mate e incluso, nadar en sus aguas. Obviamente el
saneamiento es un proceso que llevaría por lo menos dos décadas. De los más de
37 millones que utilizó la gestión de Alsogaray, sólo el 5% fue destinado a
obras, que consistieron casi exclusivamente en la remoción de cascos
hundidos.
En 1995 se creó el Comité Ejecutor Matanza-Riachuelo para el
saneamiento del río. El Comité Ejecutor recibió un préstamo del BID de 250
millones de dólares para cumplir su objetivo.
Pero por un acuerdo con el
Estado Argentino U$S 150 millones fueron reasignados para pagar planes sociales
durante la presidencia de Eduardo Duhalde. De los fondos restantes, el Comité
sólo recibió 7 millones: 6 millones se utilizaron en consultorías y 1 millón en
obras de drenaje.
Además, el Estado argentino debió pagar 6 millones de
intereses punitorios por no utilizar el dinero. En enero de 2004 transcurrieron
4.000 días de la promesa de María Julia Alsogaray. Y las aguas del Riachuelo
están peor que nunca.
SIN BUENOS AIRES
El
aire es un medio de contaminación aún más directo que el agua.
El polo
petroquímico es el punto más sensible por donde entra el 80% de los productos
químicos que llegan al país.
Allí, cerca de 20 empresas manipulan
sustancias tóxicas.
En un año hubo 481 denuncias efectuadas mayormente
por los vecinos de la zona aunque ninguna tuvo condena.
Dr.
Enzo Baccaro Subsecretario de salud de la Municipalidad de
Avellaneda:
Yo digo que respirar contamina. En mi caso, tengo
mis ojos con una conjuntivitis crónica. Estuve vagando por distintos hospitales
hasta que se me ocurrió determinar si tenía tolueno en sangre.
Tengo
tolueno en la sangre, y sí provoca conjuntivitis crónica. ¿Qué otros síntomas me
puede estar provocando? Lo desconozco.
Son comunes en Dock Sud las
enfermedades respiratorias, neurológicas y dermatológicas que se contraen. Y los
niños son las principales víctimas. En esa zona, el municipio detectó que un 50
por ciento de los chicos de 7 a 11 años tienen plomo en la sangre, mayormente en
un barrio conocido como Villa Inflamable. Esta fue la conclusión de JICA, la
Agencia de Cooperación Internacional del Japón en Argentina que estudió a los
niños de la zona.
Las empresas dicen que no contaminan más allá de los
límites estipulados, pero los estudios de JICA, demostraron que en la zona hay
niños con niveles de cromo y plomo hasta 5 veces superiores a los valores
considerados normales.
VERDADES DE UN SISTEMA
INSALUBRE
Las víctimas de este paradigma argentino de la
corrupción mueren en silencio. Los efectos en la salud se manifiestan en
incontables formas, y los profesionales no están preparados para discriminar
cuándo un infarto, un aborto espontáneo, o una leucemia, tienen su origen en el
drama del Matanza Riachuelo. La infraestructura de los hospitales también es
deficiente. No hay unidades toxicológicas en toda la cuenca a pesar de que en la
zona muere el doble de niños que en el resto de la Provincia de Buenos Aires. La
bomba ambiental que mata silenciosamente está dejando de tener fronteras,
como si el Riachuelo hubiera comenzado a devolver al hombre parte del
daño que ha sufrido durante los últimos 200 años.
Por: Cinthia González
Prof. de Educación
Física