Inicio > Mis eListas > consciencia > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 2993 al 3042 
AsuntoAutor
¿ OLVIDAS...? Alfredo
RE: XVIII ROSARIO Maggi, M
ANTE E INMINENTE B Alfredo
QUE ES URANIO EMPO Alfredo
TRES PRESIDENTES.. Alfredo
PREMIO Alfredo
RICOS E INFAMES Alfredo
GASOLINA...CARA... Alfredo
Solicito Baja CarmenKl
NO,NO,NO...! Alfredo
6. perlas de luz. Alfredo
XIX ROSARIO DE LU Alfredo
RV: NO,NO,NO...! Alfredo
NUESTRO MAESTRO Alfredo
...ES IMPORTANTE Q Alfredo
LA HIPOCRESIA AMER Alfredo
SILENCIO Alfredo
"EL MOMENTO DE LA Alfredo
De Miguel... Alfredo
De Sirius... Alfredo
EDUARDO GALEANO Alfredo
8. PERLAS DE LUZ Alfredo
EL HOMBRE QUE NO C Alfredo
...EL MOVIMIENTO A Alfredo
Hola !!!! Sonsoles
RE: Hola !!!! Alfredo
URGENTE Alfredo
EL EJE DEL MAL Alfredo
9. PERLAS DE LUZ Alfredo
¿QUE NOS INTERESA? Alfredo
VIGILAD Alfredo
Brigadas contra la Roy Guad
Re: Hola !!!! oriana
RE: Re: Hola !!!! Alfredo
MIRO A TODOS LOS I Alfredo
Un baño ...Isla St Alfredo
dar es amar Alfredo
JIMMY CARTER, PREM Alfredo
Antonio Caballero. Alfredo
resolucion 377 por Alfredo
(1/3) RESOLUCION Alfredo
FW: a good one! Sonsoles
FW: a good one! Sonsoles
...LA QUINTA COLUM Alfredo
SOÑEMOS... Alfredo
FATIMA Alfredo
QUE NADIE SE DEJE Alfredo
QUE EL CIELO NOS O Alfredo
PRACTICAD LA SALUD Alfredo
FW: VS: Greenpeace Sonsoles
 << 50 ant. | 50 sig. >>
 
NUEVA CONSCIENCIA
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 3036     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[nuevaconsciencia] resolucion 377 por la paz
Fecha:Domingo, 23 de Marzo, 2003  02:51:03 (-0500)
Autor:Alfredo Jaramillo <alfedo @...........co>

Equipo Nizkor - Derechos Human Rights - Serpaj Europa
Información  - [Va v) msjes] -  22feb03

i) ORGANIZACIONES CHILENAS INSTAN A CONVOCAR A LA ASAMBLEA GENERAL DE
ONU EN BASE A LA RESOLUCIÓN UNIÓN PRO PAZ.
http://www.derechos.org/nizkor/chile/doc/kofichl.html

Señores
Ricardo Lagos, Presidente de la República de Chile
Juan Gabriel Valdés, Embajador de Chile ante la ONU
Soledad Alvear, Ministra de Relaciones Exteriores
cc. Koffi Annan , Secretario General de la ONU

Honorables señores:
Dado que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha sido incapaz de
actuar de acuerdo al mandato con el que fue creado de garantizar la paz
mundial, los abajo firmantes les escribimos para instarlos a convocar a
la Asamblea General de la ONU, en base a la Resolución Unión Pro paz de
las Naciones Unidas.

Al hacerlo, nos sumamos a la campaña que junto a importantes
organizaciones internacionales como el Center for Constitucional Rights,
de Estados Unidos; el Equipo Nizkor de la Unión Europea; Serpaj Europa;
Greenpeace Internacional, están impulsando y que ha tenido repercusión
en un grupo de países europeos y no alienados.

Consideramos que el propósito fundamental de las Naciones Unidas desde
su creación es mantener la paz y la seguridad internacionales y con tal
fin: tomar medidas colectivas, eficaces para prevenir y eliminar
amenazas a la paz, y para suprimir actos de agresión u otros
quebrantamientos de la paz; y lograr por medios pacíficos y de
conformidad con los principios de la justicia y del derecho
internacional, el ajuste o arreglos de controversias o situaciones
internacionales, susceptibles de conducir al quebrantamiento de la paz.

En los casos de paralización del Consejo de Seguridad, existe un
mecanismo previsto en sus inicios para que los miembros de la ONU
cumplan con su misión de mantenimiento de la paz internacional. Este
mecanismo, puesto en marcha por la resolución 377 de 1950, permite a la
Asamblea General llamar a reunión para considerar la amenaza a la paz
internacional y recomendar a los miembros de la ONU la implementación de
medidas para restaurar la paz.

Esta resolución contempla que si un Estado miembro de Naciones Unidas
exige el llamado a reunión para considerar la adopción de la resolución
y siete Miembros del Consejo de Seguridad o una mayoría de los Miembros
de la Asamblea General aceptan, se puede convocar a una sesión especial
de emergencia para que la Asamblea tome medidas contra la amenaza de la
paz internacional.

En estas circunstancias, la Asamblea General tiene el derecho y la
obligación de asumir esta tarea y formular recomendaciones específicas a
los países miembros.

Tales recomendaciones deberían tender a:
1. Condenar el uso de la fuerza contra Irak.
2. Exigir a los Estados Unidos, el Reino Unido y otros Estados miembros
a actuar de acuerdo a sus obligaciones, bajo los principios de la Carta
Universal y el derecho internacional, y exigir a Estados Unidos el cese
inmediato de la Guerra.
3 Reafirmar los derechos humanos de la población de Irak, de acuerdo a
la Carta fundamental, para determinar su futuro y su forma de gobierno.
 4. Reafirmar que la integridad territorial es un principio fundamental
de la Carta de Naciones Unidas, y que cualquier violación de este
principio es contraria a los principios de la ONU
5. Reiterar que las intenciones y estrategias aprobadas por el Consejo
de Seguridad en su resolución 1441, efectivamente se cumpla
6. Declarar que la acción militar contra Irak sin la resolución de
Naciones Unidas autorizando tal acción es contraria al derecho
internacional.

Santiago de Chile, 21 de marzo de 2003.
Suscribe la carta:
Alianza Chilena por un Comercio Justo y Responsable, ACJR

Adhieren:
Foroamérica; Plataforma por la Paz, integrada por:
Acción Ecológica; Agrupación de Emergencias Radiales; Agrupación
Defendamos La Ciudad; Aporte Colectivo Independiente - AKI; AMERINDIA;
Amnistía Internacional - Chile; Asambleas Populares Pro Foro Social -
Chile; Asociación de Jóvenes por Palestina; Asociación Chilena de ONGs,
ACCION; Attac-Chile; CENCODEL; Centro de Estudios de la Mujer; Centro de
Investigaciones de Desarrollo Local - CIDEL; Central Autónoma de
Trabajadores - CAT; Centro de Investigaciones de Desarrollo Local;
Centro Ecuménico Diego de Medellín; CEFEM; Centro Metropolitano de
Voluntarios -NOS+OTROS; Chile Sustentable; Comisón Ética contra la
Tortura; Comité de Refugiados Peruanos en Chile; Confederación de
Trabajadores Bancarios; Confederación de Trabajadores Metalúrgicos -
CONSTRAMET; Coordinadora 8 de Marzo ( 70 organizaciones mujeres de
Santiago); Colectivo Araucaria; Colegio de Enfermeras de Chile; Colegio
de Periodistas de Chile - Consejo Nacional; Colegio de Profesores de
Chile, A.G; Colegio Médico - capítulo Santiago; Corazones Fraternos;
Corporación Ciudadana y Justicia; Corporación de Promoción y Defensa de
los Derechos del Pueblo-CODEPU; Corporación La Caleta; Corporación
Metodista Pentecostal Universal; Corporación Kairos;
Derechoshumanos.cl/Noalaguerra.cl; Eduk; Escuela Libre de los de Abajo;
Federación Metropolitana de Uniones Comunales - FEMUC; Federación
Palestina de Chile; Foro de la Sociedad Civil de Chile; Foro Red de los
Derechos Sexuales y Reproductivos; Foro Republicano; Foro Social Mundial
Chile; Frente por la Vida y la Acción Solidaria; Fuerza Social
Democrática ( Colegio de Profesores de Chile, AG., Agrupación; Nacional
de Empleados Fiscales, ANEF; CONSTRAMET; Confederación Minera de Chile;
Amnistía Internacional-Chile; Revista Punto Final, entre otros) Isis -
Internacional; Fundación CREDHO; Iglesia Católica Ortodoxa, Patriarcado
de Antioquia - Chile; Inquietando desde el margen; Instituto de Ecología
Política - IEP; Juventud del Partido por la Democracia, PPD; Juventudes
Palestinas; Juventud Socialista de Chile; La Morada; Liga Internacional
de Mujeres por la Paz; Movimiento Aquí La Gente; Movimiento Pro
Emancipación de la Mujer chilena - MEMCH; Movimiento de Objeción de
Conciencia Ni Casco Ni Uniforme; Movimiento de Recuperación Gremial del
Magisterio; Organización Cruz Melo; Partido Socialista de Chile; Prisma
de los Andes; Programa acceso a la Justicia; Red Internacional Género y
Comercio - RIGC Chile; Red Nacional de Acción Ecológica, Renace; Red por
la Cultura de Paz, el Desarrollo y la Seguridad Humana; Revista
Reflexión y Liberación; Servicio Paz y Justicia (SERPAJ - Chile); Somos
Iglesia - Chile; Unión General Estudiantes Palestinos - UGEP; Unión
Vecinal 7; Unión Vecinal 24; Vicaría Pastoral Social.
---------------------------------------------------------------------

ii) LA RESOLUCION 1441 NO AUTORIZA AL USO DE LA FUERZA.
http://www.derechos.org/nizkor/irak/doc/kofi2.html
[Original english version below]

El Consejo de Seguridad debería cumplir con su responsabilidad.
Por Kofi Annan
La Carta de las Naciones Unidas es categórica. "A fin de asegurar acción
rápida y eficaz por parte de las Naciones Unidas", confiere al Consejo
de seguridad "la responsabilidad primordial de mantener la paz y la
seguridad internacionales". Esta responsabilidad puede con frecuencia
haber pesado más sobre los miembros del consejo de lo que lo ha hecho
esta semana. En uno o dos días han de tomar una decisión trascendental.

El contexto de esa decisión es una cuestión cuya importancia no se
reduce a Iraq: se trata de la amenaza que para toda la humanidad
representan las armas de destrucción masiva. Toda la comunidad
internacional necesita actuar conjuntamente para poner freno a estas
terribles armas, al margen de donde esto suceda.

Pero el aspecto inmediato y más urgente de esa tarea es garantizar que
Iraq deje de tener tales armas. ¿Por qué? Porque el hecho es que Iraq
las ha usado en el pasado, y porque en dos ocasiones y bajo su actual
liderazgo, ha cometido actos de agresión contra sus vecinos - contra
Irán en 1980 y contra Kuwait en 1990.

Esta es la razón por la que el Consejo de Seguridad está decidido a
despojar a Iraq de estas armas, y ha aprobado sucesivas resoluciones,
desde 1991, requiriendo a Iraq que se desarme.

Por todo el mundo, las gentes quieren ver que esta crisis se resuelva
pacíficamente. Se encuentran alarmadas por el enorme sufrimiento humano
que siempre causan las guerras, ya sea corto o largo. Y están inquietos
por las consecuencias que esta guerra en particular puede tener a largo
plazo.

Temen que lleve a una inestabilidad en la región y a crisis económicas;
y que pueda tener, como a menudo sucede con las guerras, consecuencias
no deseadas que se traduzcan en nuevos peligros. ¿Dificultará aún más la
lucha contra el terrorismo o la búsqueda de la paz entre israelíes y
palestinos? ¿Sembrará divisiones profundas entre naciones y pueblos de
diferentes credos? ¿Pondrá en peligro nuestra capacidad de trabajar
juntos asuntos de interés común en el futuro?.

Éstas son cuestiones serias, y las respuestas han de ser consideradas
cuidadosamente. Algunas veces puede resultar necesario el uso de la
fuerza frente a las amenazas contra la paz, y la Carta así lo prevé.
Pero la guerra ha de ser siempre el último recurso. Sólo ha de ser
utilizada cuando se han intentado todas las alternativas razonables - en
el caso presente, sólo si estamos seguros que se han agotado todos los
medios pacíficos para conseguir el desarme de Iraq. Las Naciones Unidas,
fundadas para "preservar a las generaciones venideras del flagelo de la
guerra", tienen el deber de buscar una solución pacífica hasta el último
momento posible.

¿Ha llegado ese momento?. Ésta es la decisión a la que se enfrentan
ahora los miembros del Consejo de seguridad. Es una decisión muy seria.
Si no llegan a una posición común, y algunos de ellos entonces pasan a
la acción sin la autorización del consejo, la legitimidad de esa acción
se verá ampliamente cuestionada, y no obtendrá el apoyo político
necesario para garantizar su éxito a largo plazo, después de su fase
militar".

Si, por otra parte, los miembros del consejo pueden sentarse, incluso a
estas alturas, y garantizar el cumplimiento de sus resoluciones
anteriores llegando a un acuerdo sobre una línea de acción común,
entonces la autoridad del consejo se verá reforzada y el mundo será un
lugar más seguro.

Recordemos que la crisis en Iraq no se produce en medio del vacío. Lo
que allí ocurra tendrá un impacto profundo sobre otras cuestiones de
gran importancia. Cuanto más amplio sea nuestro consenso sobre cómo
abordar la cuestión de Iraq, más posibilidades tendremos de juntarnos
nuevamente y tratar eficazmente otros conflictos candentes que suceden
en el mundo, empezando por el conflicto entre israelíes y palestinos.
Todos sabemos que sólo la resolución justa de ese conflicto puede traer
una esperanza real de estabilidad duradera para la región.

Más allá del Medio Oriente, el éxito o el fracaso de la comunidad
internacional al abordar la cuestión de Iraq afectará de manera crucial
su capacidad para tratar con los acontecimientos no menos preocupantes
en la península de Corea. Y afectará también a nuestro trabajo en aras
de la resolución de conflictos que están dejando mucho sufrimiento en
África, haciendo retroceder las perspectivas de estabilidad y desarrollo
que ese continente tanto necesita.

Tampoco es la guerra el único azote que el mundo ha de padecer. Ya estén
protegiéndose del terrorismo o luchando contra la lúgubre tríada de la
pobreza, la ignorancia y la enfermedad, las naciones necesitan trabajar
juntas, y pueden hacerlo a través de las Naciones Unidas. Al margen de
cómo se resuelva este conflicto, la ONU seguirá en un lugar tan central
como hoy. Debemos hacer todo lo posible para mantener su unidad.

En los últimos meses hemos visto cómo por todo el mundo, no sólo los
estados, sino también sus pueblos, otorgan un inmenso significado a la
legitimidad que proporcionan las Naciones Unidas, y el Consejo de
Seguridad, en cuento marco común de garantía de la paz. Al acercar el
momento de la decisión trascendental esta semana, espero que los
miembros del Consejo tengan presente esta confianza sagrada que los
pueblos del mundo depositan en ellos, y que se muestren merecedores de
la misma.
[Fuente: Kofi A. Annan es Secretario General de las Naciones Unidas.
Artículo publicado en The Wall Street Journal, 11mar03. Traducción al
español de la versión original en inglés realizada por el Equipo Nizkor]

---------------------------------------------------------------------

iii) [ORIGINAL ENGLISH VERSION]
http://www.derechos.org/nizkor/irak/doc/kofi1.html

Dealing With Iraq.
Keep the U.N. United.
Will the Security Council live up to its responsibility?
By Kofi A. Annan.

The Charter of the United Nations is categorical. "In order to ensure
prompt and effective action by the United Nations," it confers on the
Security Council "primary responsibility for the maintenance of
international peace and security." That responsibility can seldom have
weighed more heavily on the members of the council than it does this
week. Within the next day or two, they have to make a momentous choice.

The context of that choice is an issue whose importance is by no means
confined to Iraq: the threat posed to all humanity by weapons of mass
destruction. The whole international community needs to act together to
curb the proliferation of these terrible weapons, wherever it may be
happening.

But the immediate and most urgent aspect of that task is to ensure that
Iraq no longer has such weapons. Why? Because Iraq has actually used
them in the past, and because it has twice, under its present
leadership, committed aggression against its neighbors--against Iran in
1980, and against Kuwait in 1990.

That is why the Security Council is determined to disarm Iraq of these
weapons, and has passed successive resolutions since 1991 requiring Iraq
to disarm.

All over the world, people want to see this crisis resolved peacefully.
They are alarmed about the great human suffering that war always causes,
whether it is long or short. And they are apprehensive about the
longer-term consequences that this particular war might have.

They fear that it will lead to regional instability and economic crises;
and that it may--as war so often does--have unintended consequences that
produce new dangers. Will it make the fight against terrorism, or the
search for peace between Israelis and Palestinians, even harder? Will it
sow deep divisions between nations and peoples of different faiths? Will
it compromise our ability to work together in addressing other common
concerns in the future?

Those are serious questions, and the answers must be carefully
considered. Sometimes it may be necessary to use force to deal with
threats to the peace--and the charter makes provision for that. But war
must always be a last resort. It should be used only when every
reasonable alternative has been tried--in the present case, only if we
are sure that every peaceful means of achieving Iraq's

disarmament has been exhausted. The United Nations, founded to "save
succeeding generations from the scourge of war," has a duty to search
for a peaceful solution until the last possible moment.

Has that moment arrived? That is the decision that the members of the
Security Council now face. It is a grave decision indeed. If they fail
to agree on a common position, and some of them then take action without
the council's authority, the legitimacy of that action will be widely
questioned, and it will not gain the political support needed to ensure
its long-term success, after its military

phase.

If, on the other hand, the members of the council can come together,
even at this late hour, and ensure compliance with their earlier
resolutions by agreeing on a common course of action, then the council's
authority will be enhanced, and the world will be a safer place.

Let's remember that the crisis in Iraq does not exist in a vacuum. What
happens there will have a profound impact on other issues of great
importance. The broader our consensus on how to deal with Iraq, the
better the chance that we can come together again and deal effectively
with other burning conflicts in the world, starting with the one between
Israelis and Palestinians. We all know that only a just resolution of
that conflict can bring any real hope of lasting stability in the
region.

Beyond the Middle East, the success or failure of the international
community in dealing with Iraq will crucially affect its ability to deal
with the no less worrying developments on the Korean peninsula. And it
will affect our work to resolve the conflicts that are causing so much
suffering in Africa, setting back the prospects for stability and
development that that continent so badly needs.

Nor is war the only scourge that the world has to face. Whether they are
protecting themselves against terrorism or struggling against the grim
triad of poverty, ignorance and disease, nations need to work together,
and they can do so through the United Nations. However this conflict is
resolved, the U.N. will remain as central as it is today. We should do
everything we can to maintain its unity.

All around the world these last few months, we have seen what an immense
significance not only states, but their peoples, attach to the
legitimacy provided by the U.N., and by the Security Council, as the
common framework for securing peace. As they approach their momentous
decision this week, I hope the members of the Council will be mindful of
this sacred trust that the world's peoples have placed in them, and will
show themselves worthy of it.
[Source: Mr. Annan is secretary-general of the U.N. by The Wall Street
Journal, Tuesday, March 11, 2003]
---------------------------------------------------------------------

iv) GRACIAS A DIOS POR LA MUERTE DE LAS NACIONES UNIDAS. SU ABYECTO
FRACASO SÓLO NOS HA TRAÍDO ANARQUÍA. EL MUNDO NECESITA ORDEN.
http://www.derechos.org/nizkor/excep/perle1.html
[Original english versio below]

Por Richard Perle
El reinado de terror de Saddam Hussein está cercano a su fin. Se irá
rápidamente, pero no solo: como ironía de su despedida, caerá junto con
las Naciones Unidas. Bueno, no todas las Naciones Unidas. La parte de
las "buenas obras" sobrevivirá, la bucrocacia del mantenimiento de la
paz a bajo riesgo permanecerá, los charlatanes del Hudson seguirán con
sus balidos. Lo que morirá es la fantasía de las Naciones Unidas como
pilar del nuevo orden mundial. Al buscar entre los escombros, será
importante preservar, entiéndase de la mejor manera, las ruinas
intelectuales del engreimiento liberal de garantizar la seguridad
mediante un derecho internacional administrado por intituciones
internacionales.

Mientras los iraquíes libres documentan la pesadilla del cuarto de siglo
del régimen de Saddam, no olvidemos quiénes mantuvieron que la autoridad
moral de la comunidad internacional había de consagrarse a la súplica de
más tiempo para los inspectores, y quiénes se manifestaron contra el
"cambio de régimen". En el espíritu de la reconciliación post bélica que
los diplomáticos promueven siempre tan entusiastamente, no debemos
reconciliar la tímida y arruinada noción de que el orden mundial
requiere de nosotros que retrocedamos ante Estados sin escrúpulos que
aterrorizan a sus propios ciudadanos y amenazan a los nuestros.

Hace unos días, Shirley Williams aparecía en televisión proporcionando
argumentos contra la coalición de quienes están dispuestos al uso de la
fuerza para liberar Iraq. Decorosa, amable y de nobles intenciones,
seguramente se ha posicionado en la oposición de la mano de un motivo
tan convincente que ha vencido las obvias razones morales que existen
para derrocar el régimen de Saddam. Para Lady Williams (y para muchos
otros), el énfasis en la escala de opiniones sobre esta guerra está en
la idea de que sólo el Consejo de seguridad de la ONU puede legitimar el
uso de la fuerza. No importa si las tropas son utilizadas sólo para
reforzar las propias exigencias de la ONU. Una voluntariosa coalición de
democracias liberales no es lo suficientemente buena. Si una
instituición o coalición que no sea el Consejo de Seguridad de la ONU
procede al uso de la fuerza, aún como último recurso, prevalecería la
"anarquía" más que el derecho internacional, destruyendo toda esperanza
de orden mundial.

Esta es una idea peligrosamente errónea y que conduce, inexorablemente,
a poner las grandes, y hasta existenciales, decisiones morales de
carácter político-militar al arbitrio de Siria, Camerún, Angola, Rusia,
China y Francia. Al enfrentarse a este argumento de que una política es
correcta si cuenta con la aprobación del consejo de seguridad, cómo
puede ser errónea sólo porque la China comunista, o Rusia o Francia, o
una manada de dictadores de poca monta se hacen eco de este
asentimiento, [Shirley Williams] cayó nuevamente en la primacía de
"orden" versus "anarquía".

Pero, ¿es capaz el Consejo de Seguridad de garantizar el orden y
salvarnos de la anarquía?. La historia sugiere que no. Las ONU surgió de
las cenizas de la guerra que la Sociedad de Naciones fue incapaz de
evitar. No sólo no logró confrontar a Italia en Abisinia, con lo que
mucho menos -si hubiera sobrevivido a aquella debacle - hacer frente a
la Alemania nazi.

En el embriagador periodo que siguió a la victoria aliada, la esperanza
de que la seguridad pasara a ser un asunto colectivo se vio encarnada en
el Consejo de seguridad, con resultados abyectos. Durante la guerra fría
el consejo de seguridad se vio totalmente paralizado. El imperio
soviético fue echado por tierra y la Europa del Este liberada, pero no
por la ONU, sino por la madre de todas las coaliciones, la OTAN. Al
margen de algunas escaramuzas menores y misiones esporádicas de
mantenimiento de la paz, el único caso en que el consejo de seguridad
actuó durante la guerra fría fue su uso de la fuerza para detener la
invasión de Corea del Sur, y esto sólo fue posible porque los soviéticos
no estaban en la sala para ejercer su veto. Cometieron un error que no
volvieron a repetir.

Frente a las múltipes agresiones de Milosevic, la ONU no pudo parar las
guerras de los Balcanes, ni siquiera proteger a sus víctimas. Fue
necesaria una coalición de voluntarios para salvar a Bosnia de la
extinción. Y cuando la guerra terminó, se llegó a la paz en Dayton,
Ohio, no en la ONU. El rescate de musulmanes en Kosovo no fue una acción
de la ONU: su causa nunca ganó la apobación del consejo de seguridad.
Fue el Reino Unido, y no las Naciones Unidas, quien salvó a las
Malvinas.

Este nuevo siglo se enfrenta ahora a la esperanza de un nuevo orden
mundial por caminos nuevos.

No derrotaremos, no siquiera lograremos contener, al terrorismo fanánico
a no ser que llevemos la guerra a los territorios desde los que éste es
lanzado. Esto requirirá en ocasiones que recurramos al uso de la fuerza
contra los estados que albergan a los terroristas, como hicimos al
destruir el régimen talibán en Afganistán.

Los más peligrosos de entre estos estados son aquéllos que además poseen
armas de destrucción masiva. Iraq es uno de ellos, pero hay otros. Toda
esperanza en que se arredren a retirar su apoyo o dejen de ser santuario
de los terroristas, reside en la certeza y la eficacia con que se les
haga frente. El fracaso crónico del consejo de seguridad a la hora de
hacer cumplir sus propias resoluciones no ofrece lugar a dudas:
sencillamente no está a la altura de las circunstancias. No nos queda
más remedio que recurrir a coaliciones dispuestas a hacer frente a esto.
En lugar de tacharlas peyorativamente como amenaza al nuevo orden
mundial, debiéramos admitir que son, en defecto de otra cosa, la mejor
esperanza para ese orden, y la verdadera alternativa a la anarquía del
abyeco fracaso de las Naciones Unidas.

Richard Perle es Presidente de la Junta de Política de Defensa, órgano
consultivo del Pentágono.
[Fuente: The Guardian The Guardian, London, UK, 21mar03. Artículo
aparecido originalmente en el "Spectator" de esta semana. Traducción al
español de la versión original en inglés realizada por el Equipo Nizkor
el 22mar03]
---------------------------------------------------------------------

v) [ORIGINAL VERSION]
THANK GOD FOR THE DEATH OF THE UN. ITS ABJECT FAILURE GAVE US ONLY
ANARCHY. THE WORLD NEEDS ORDER.
http://www.derechos.org/nizkor/excep/perle2.html

By Richard Perle.
Saddam Hussein's reign of terror is about to end. He will go quickly,
but not alone: in a parting irony, he will take the UN down with him.
Well, not the whole UN. The "good works" part will survive, the low-risk
peacekeeping bureaucracies will remain, the chatterbox on the Hudson
will continue to bleat. What will die is the fantasy of the UN as the
foundation of a new world order. As we sift the debris, it will be
important to preserve, the better to understand, the intellectual
wreckage of the liberal conceit of safety through international law
administered by international institutions.

As free Iraqis document the quarter-century nightmare of Saddam's rule,
let us not forget who held that the moral authority of the international
community was enshrined in a plea for more time for inspectors, and who
marched against "regime change". In the spirit of postwar reconciliation
that diplomats are always eager to engender, we must not reconcile the
timid, blighted notion that world order requires us to recoil before
rogue states that terrorise their own citizens and menace ours.

A few days ago, Shirley Williams argued on television against a
coalition of the willing using force to liberate Iraq. Decent,
thoughtful and high-minded, she must surely have been moved into
opposition by an argument so convincing that it overpowered the obvious
moral case for removing Saddam's regime. For Lady Williams (and many
others), the thumb on the scale of judgment about this war is the idea
that only the UN security council can legitimise the use of force. It
matters not if troops are used only to enforce the UN's own demands. A
willing coalition of liberal democracies isn't good enough. If any
institution or coalition other than the UN security council uses force,
even as a last resort, "anarchy", rather than international law, would
prevail, destroying any hope for world order.

This is a dangerously wrong idea that leads inexorably to handing great
moral and even existential politico-military decisions, to the likes of
Syria, Cameroon, Angola, Russia, China and France. When challenged with
the argument that if a policy is right with the approbation of the
security council, how can it be wrong just because communist China or
Russia or France or a gaggle of minor dictatorships withhold their
assent, she fell back on the primacy of "order" versus "anarchy".

But is the security council capable of ensuring order and saving us from
anarchy? History suggests not. The UN arose from the ashes of a war that
the League of Nations was unable to avert. It was simply not up to
confronting Italy in Abyssinia, much less - had it survived that debacle
- to taking on Nazi Germany.

In the heady aftermath of the allied victory, the hope that security
could be made collective was embodied in the UN security council - with
abject results. During the cold war the security council was hopelessly
paralysed. The Soviet empire was wrestled to the ground, and eastern
Europe liberated, not by the UN, but by the mother of all coalitions,
Nato. Apart from minor skirmishes and sporadic peacekeeping missions,
the only case of the security council acting during the cold war was its
use of force to halt the invasion of South Korea - and that was only
possible because the Soviets were not in the chamber to veto it. It was
a mistake they did not make again.

Facing Milosevic's multiple aggressions, the UN could not stop the
Balkan wars or even protect its victims. It took a coalition of the
willing to save Bosnia from extinction. And when the war was over, peace
was made in Dayton, Ohio, not in the UN. The rescue of Muslims in Kosovo
was not a UN action: their cause never gained security council approval.
The United Kingdom, not the United Nations, saved the Falklands.

This new century now challenges the hopes for a new world order in new
ways. We will not defeat or even contain fanatical terror unless we can
carry the war to the territories from which it is launched. This will
sometimes require that we use force against states that harbour
terrorists, as we did in destroying the Taliban regime in Afghanistan.

The most dangerous of these states are those that also possess weapons
of mass destruction. Iraq is one, but there are others. Whatever hope
there is that they can be persuaded to withdraw support or sanctuary
from terrorists rests on the certainty and effectiveness with which they
are confronted. The chronic failure of the security council to enforce
its own resolutions is unmistakable: it is simply not up to the task. We
are left with coalitions of the willing. Far from disparaging them as a
threat to a new world order, we should recognise that they are, by
default, the best hope for that order, and the true alternative to the
anarchy of the abject failure of the UN.

Richard Perle is chairman of the defence policy board, an advisory panel
to the Pentagon.
[Sourece: The Guardian, Londos, UK, 21mar03. This is an edited version
of an article that first appeared in this week's Spectator.]
---------------------------------------------------------------
---------------------------------------------------------------
La guerra tiene como finalidad la declaración de un
estado de excepción global que desmantele el
Sistema de Naciones Unidas.
http://www.derechos.org/nizkor/excep/manif.html
Instan a convocar a la Asamblea General de ONU en
base a la Resolución Unión Pro paz.
http://www.derechos.org/nizkor/chile/doc/kofichl.html
Gracias a Dios por la muerte de las Naciones Unidas.
Su abyecto fracaso sólo nos ha traído anarquía.
El mundo necesita orden.
Por Richard Perle
http://www.derechos.org/nizkor/excep/perle1.html
Ante el evidente bloqueo del Consejo de Seguridad debe
convocarse la Asamblea General bajo el mecanismo "Unión pro Paz".
http://www.derechos.org/human-rights/irak/doc/nizkorirq.html
Texto completo de la resolución 377, "Unión pro Paz".
http://www.derechos.org/human-rights/irak/doc/377onuesp.html
Texto completo de la Resolución 378 (V), "Unión pro Paz".
http://www.derechos.org/human-rights/irak/doc/378onuesp.html
Por el Derecho a la Paz y la Vida: No a la Guerra.
http://www.derechos.org/nizkor/chile/propazchl.html
--
FIN DEL MENSAJE END OF MESAGGE EINDE BERICHT FIM DA MENSAGEM FINE
DEL MESSAGGIO ENDE NACHRICHT FIN DEL MENSAJE END OF MESAGGE
FIN DEL MENSAJE END OF MESAGGE EINDE BERICHT FIM DA MENSAGEM
***************************************************************************

Informacion es un servicio de Solidaridad Urgente,  editado por el
Equipo Nizkor miembro
del Serpaj Europa, Derechos Human Rights  (USA) y del GILC (Global
Internet Liberty
Campaign). Esta informacion llega a mas de 15000 organismos y activistas
y  se envia desde
California (USA) sujeta a la legislacion de ese pais y tiene caracter
gratuito y no comercial.
Para comunicar cambios, bajas u otras cuestiones y ponerse en contacto
con el Equipo Nizkor
y Derechos Human Rights ver:
http://www.derechos.org/nizkor/contact.html

***************************************************************************