Inicio > Mis eListas > consciencia > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 3362 al 3411 
AsuntoAutor
4 al 16 de Marzo e Arnau Sa
Celebra el Equinoc Anahuak
RE: Celebra el Equ siriana
Noticias y Próxima Arnau Sa
Escuela Iniciática Arnau Sa
Semana Santa Arnau Sa
Merkabah de Comun Arnau Sa
Iniciación en La L Arnau Sa
Akhenatón: Contact Arnau Sa
Llamado al Camino Arnau Sa
Invitación!!! Arnau Sa
Dios es el Gran Mu Arnau Sa
Actividades Entret Arnau Sa
Elegir Ser Guerrero
Iniciación en La L Arnau Sa
Información Festiv Arnau Sa
¿QUIERES SABER COM Arnau Sa
El Leñador, Mushki Arnau Sa
Contactos y Lugare Arnau Sa
Portal 5:5:5. del Arnau Sa
Comience sin Inver Health T
Reconocer la Misió Arnau Sa
Volante Red Anahua Anahuak
¿Cómo alcanzar los Arnau Sa
EL TIEMPO eva.dome
Declaracion de la Anahuak
¿QUIERES AUMENTAR Arnau Sa
Seminario Místico Arnau Sa
La Importancia del Gian Bla
Energías 9/6/2005 Gian Bla
El Disipador de To Gian Bla
Energías de Hoy 10 Gian Bla
Energías de hoy 11 Gian Bla
Carta ocho: El apr Gian Bla
Energías de Hoy 12 Gian Bla
Energias del 13/6/ Gian Bla
Carta 9: El Mayor Gian Bla
Te gustaría haber Lanzamie
Energías, Martes 1 Gian Bla
Energías de hoy 15 Gian Bla
¡¡¡Invitación!!!: Gian Bla
Energías de hoy 16 Gian Bla
Let's stay in touc Kel Eder
Energías de hoy 17 Gian Bla
Buscamos líderes e Grupo-Li
Danza de la Tierra Ehekateo
Carta once: Ser co Gian Bla
Energías de Hoy 20 Gian Bla
Jesus el Gran Rebe Gian Bla
Energías 21/6/2005 Gian Bla
 << 50 ant. | 50 sig. >>
 
NUEVA CONSCIENCIA
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 3319     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[nuevaconsciencia] Mushkil Gusha el Disipador de Todas las Dificultades !!!
Fecha:Jueves, 13 de Mayo, 2004  18:45:03 (-0400)
Autor:Arnau Sarrà <arnau @.........cl>

 
 
       
¡ Necesítenlo MUCHO  y Deséenlo POCO ! 
  
Hoy es jueves, y ya es de noche, es por ello que quiero compartir con ustedes la
historia de Mushkil Gusha, que es aquel que disipará todas vuestras dificultades
en sus vidas,  
  
¿ Quieres repetir la historia de Mushkil Gusha los jueves por la noche
compartiendo una comida, dando algo a algún necesitado cualquiera sea su
necesidad y ayudar así al trabajo de Mushkil Gusha? 
  
 
                        La Historia de Mushkil Gusha  
 
 
 
      Había una vez, a menos de mil millas de aquí, un pobre leñador viudo que
vivía con su hija pequeña. Todos los días iba a la montaña a cortar leña para
hacer fuego, que traía a casa y ataba en haces.  
 
      Después de tomar el desayuno caminaba hasta el pueblo más cercano, donde
vendía la leña y descansaba un rato antes de regresar. Un día, al volver ya tarde
a casa, la niña le dijo:  
 
      "Padre, a veces desearía tener mejor comida, más cantidad y diferentes
clases de cosas para comer."  
 
      "Muy bien hija mía" dijo el viejo »mañana me levantaré más temprano que de
costumbre, me adentraré en la montaña donde hay más leña y traeré una cantidad
mucho mayor que la habitual. Llegaré a casa más temprano y así podré atar la leña
antes para luego ir al pueblo a venderla; conseguir de esta forma más dinero y te
traerá toda clase de cosa ricas para comer.«  
 
 
      A la mañana siguiente el leñador se levantó antes del alba y se fue las
montañas. Trabajó duramente cortando leña, e hizo un enorme haz que acarreó sobre
su espalda hasta la casa.  
 
      Cuando llegó, todavía era muy temprano. Puso la carga en el suelo y golpeo
la puerta diciendo:  
 
      »Hija, hija, abre la puerta que tengo hambre y sed, y necesito tomar algún
alimento antes de ir al mercado.«  
 
      Pero la puerta permanecía cerrada. El leñador estaba tan cansado que se
acostó en el suelo y pronto se quedó dormido al lado del atado de leña.  
 
      La niña, que había olvidado la conversación de la noche anterior, estaba
profundamente dormida. Cuando el leñador se levantó, unas horas después, el sol
ya estaba alto. Golpeo nuevamente la puerta y dijo:  
 
      »Hija, hija, ven pronto. Debo comer algo e ir al mercado pues es mucho más
tarde que otros días.«  
 
      Pero como la niña había olvidado aquella conversación de la noche
anterior, mientras el padre dormía, se había levantado, arreglado la casa, y
había salido a dar un paseo. Dejó la cabaña cerrada, suponiendo, en su olvido,
que su padre estaba todavía en el pueblo.  
 
      Así que el leñador se dijo: »Ya es demasiado tarde para ir al pueblo,
regresaré a las montañas y cortar otro haz de leña, que llevaré a casa, así
mañana tendré doble carga para llevar al mercado.«  
 
      Trabajó duramente ese día en las montañas, cortando leña y dando forma a
la misma. Era ya de noche cuando llegó a su casa con la leña sobre los hombros.
Puso el atado detrás de le casa, golpeo la puerta y dijo:  
 
      »Hija, hija, abre que estoy cansado y no he comido nada en todo el día.
Tengo doble cantidad de leña que espero llevar mañana al mercado. Esta noche
tengo que dormir bien para poder sentirme fuerte.«  
 
      Tampoco hubo respuesta, pues la niña, como sintió mucho sueño al regresar
a su casa, se preparó la comida y se fue a la cama. Al principio estuvo
preocupada por la ausencia de su padre, pero luego se tranquilizó pensando que se
había quedado a pasar la noche en el pueblo.  
 
      Nuevamente el leñador, al ver que no podía entrar en su casa, cansado,
hambriento y sediento, se acostó junto a la leña y de inmediato se quedó dormido.
Le fue imposible permanecer despierto a pesar de la preocupación que sentía por
lo que hubiera podido pasarle a su hija. Como el leñador tenia tanto frío, tanta
hambre, y estaba tan cansado, despertó muy, muy temprano, a la mañana siguiente,
aún antes de que hubiera luz. Se sentó y miró a su alrededor pero no pudo ver
nada. Entonces ocurrió algo extraño, le pareció escuchar una voz que decía:  
 
      »Rápido, rápido, deja tu leña y ven aquí. Si lo necesitas mucho y lo
deseas poco, tendrás una comida deliciosa.«  
 
      El leñador se puso de pie y caminó en dirección hacia donde venía la voz.
Anduvo, anduvo y anduvo, pero no encontró nada. Entonces sintió más cansancio,
frío y hambre que antes, y además se encontraba perdido. Había tenido muchas
esperanzas, pero eso no parecía haberlo ayudado.  
 
      Ahora se sintió triste, con ganas de llorar, pero se dio cuenta de que
llorar tampoco le ayudaría. Así que se acostó y se durmió. Muy poco después
despertó nuevamente, tenía demasiado frío y hambre para poder dormir.  
 
      Fue entonces cuando se le ocurría relatarse a sí mismo, como si fuera un
cuento, todo lo que había ocurrido después de que su hija le hubiera pedido una
clase diferente de comida.  
 
      Tan pronto como terminó su historia, le pareció oír otra vez, en algún
lugar por encima de El, como saliendo del amanecer, que decía:  
 
      »¿Que haces ahí?«  
 
      »Estoy contándome mi propia historia,« respondió el leñador.  
 
      »¿Y cuál es esa historia?« preguntó la voz.  
 
      El leñador repitió su narración.  
 
      »Muy bien,« dijo la voz. Y a continuación le indicó que cerrara los ojos y
subiera por la escalera.  
 
      »Pero yo no veo ninguna escalera,« dijo el viejo.  
 
      »No importa, haz lo que te digo,« ordenó la voz. El hombre hizo lo que se
le indicaba. Tan pronto como hubo cerrado los ojos, descubrió que estaba de pie
y, levantando el pie derecho, sintió algo como un escalón debajo de Él. Comenzó a
subir lo que parecía ser una escalera. De repente los escalones comenzaron a
moverse, se movían muy deprisa, y la voz le dijo:  
 
      »No abras los ojos hasta que yo te lo indique.«  
 
      No había pasado mucho tiempo cuando le ordenó abrirlos. Al hacerlo, se
encontró en un lugar que parecía un desierto, con el sol ardiente sobre su
cabeza. Estaba rodeado de cantidades y cantidades de pequeñas piedras de todas
clases: rojas, verdes, azules y blancas. Pero parecía estar solo; miró a su
alrededor y no pudo ver a nadie.  
 
      Pero la voz comenzó a hablar de nuevo:  
 
      »Toma todas las piedras que puedas, cierra los ojos y baja los escalones.«

 
      El leñador hizo lo que se la decía y, cuando abrió los ojos por orden de
la voz, se encontró delante de la puerta de su propia casa. Llamó a la puerta y
la hija le abrió. Ella le preguntó que dónde había estado y el padre le contó lo
ocurrido, aunque la niña apenas entendía lo que Él decía porque todo le sonaba
muy confuso.  
 
      Entraron en la casa, y la niña y su padre compartieron lo último que les
quedaba para comer: un puñado de dátiles secos. Cuando terminaron, el leñador
creyó oír nuevamente la voz, una voz como la otra que le había dicho que subiera
los escalones. La voz dijo:  
 
      »A pesar de que quizá tú aún no lo sabes, has sido salvado por Mushkil
Gusha. Recuerda: Mushkil Gusha siempre está aquí. Asegúrate de que todos los
jueves por la noche comerás unos dátiles, darás otros a alguna persona necesitada
y contarás la historia de Mushkil Gusha. De lo contrario, harás un regalo en su
nombre a alguien que ayude a los necesitados. Asegúrate de que la historia de
Mushkil Gusha nunca, nunca sea olvidada. Si tú haces esto y otro tanto hacen las
personas a quienes tú cuentes esta historia, los que tengan verdadera necesidad
siempre encontrarán su camino.  
 
      El leñador puso todas las piedras que había traído del desierto en un
rincón de su casita. Parecían simples piedras y no supo que hacer con ellas. Al
día siguiente llevó sus dos enormes atados de leña al mercado y los vendió muy
fácilmente, a muy buen precio. Al regresar a su casa, llevó a su hija toda clase
de ricos manjares, que ella hasta entonces jamás había probado.  
 
 
      Cuando terminaron de comer, el viejo leñador dijo:  
 
      »Ahora te voy a contar toda la historia de Mushkil Gusha. Mushkil Gusha
significa el disipador de todas las dificultades. Nuestras dificultades han
desaparecido gracias a Mushkil Gusha, y debemos siempre recordarlo.«  
 
      Durante una semana el hombre siguió como de costumbre. Fue a las montañas,
trajo leña, comía algo, llevó la leña al mercado y la vendía. Siempre encontró un
comprador sin dificultad.  
 
      Llegó el jueves siguiente y, como es común entre los hombres, el leñador
olvidó contar la historia de Mushkil Gusha. Esa noche, ya tarde, se apagó el
fuego en casa de los vecinos, los cuales no tenían nada con lo que volver a
encenderlo; fueron a casa del leñador y le dijeron:  
 
      »Vecino, vecino, por favor, danos un poco de fuego de esas maravillosas
lámparas que vemos brillar a través de tu ventana.«  
 
      »¿Qué lámparas?« preguntó el leñador.  
 
      »Ven fuera y verás,« le respondieron. El leñador salió y vio claramente
toda clase de luces que brillaban, desde dentro, a través de su ventana. Entró en
casa y vio que la luz salía de montón de piedrecitas que había colocado en un
rincón. Pero los rayos de luz eran fríos y resultaba imposible emplearlos para
encender fuego, así que salió y les dijo:  
 
 
      »Vecinos, lo lamento, no tengo fuego,« y les dio con la puerta en las
narices. Los vecinos se sintieron molestos y sorprendidos, y volvieron a su casa
refunfuñando. Pero ellos aquí abandonan nuestra historia.  
 
      El leñador y su hija, rápidamente, taparon las brillantes luces con cuanto
trapo encontraron, por miedo de que alguien viera el tesoro que tenían. A la
mañana siguiente, al destapar las piedras, descubrieron que eran luminosas
piedras preciosas.  
 
 
 
      Una por una, las fueron llevando a las ciudades de los alrededores, donde
las vendieron a un enorme precio. El leñador, entonces, decidió construir un
espléndido palacio para Él y su hija. Eligieron un lugar que quedaba justamente
frente al castillo del rey de su país. Poco tiempo después había tomado forma un
maravilloso edificio.  
 
      Ese rey tenía una hija muy bella, que al despertar una mañana vio un
castillo que parecía de cuento de hadas frente al de su padre y se quedó muy
sorprendida. Preguntó a su servidumbre:  
 
      »¿Quién ha construido ese castillo? ¿Con que derecho hacen algo así tan
cerca de nuestro hogar?«  
 
      Los sirvientes salieron e investigaron y, al regresar, le contaron a la
princesa la historia, hasta donde pudieron saberla. Entonces la princesa, muy
enojada, mando llamar a la hija del leñador, pero cuando las dos niñas se
conocieron y hablaron, pronto se hicieron buenas amigas. Se veían todos los días
e iban juntas a jugar y a nadar un arroyo que habían sido hecho para la princesa
por su padre.  
 
      Algunos días después del primer encuentro, la princesa se quitó un hermoso
y valiosa collar, y lo colgó en un árbol próximo al arroyo.  
 
      Al volver olvidó llevárselo, y al llegar a casa pensó que lo había
perdido. Mas la princesa, recapacitando, decidió que la hija del leñador se lo
había robado. Se lo dijo a su padre, quien hizo arrestar al leñador, confiscó el
castillo y le embargó todos sus bienes; el leñador fue puesto en prisión y la
hija internada en un orfelinato.  
 
      Como era costumbre en ese país, después de cierto tiempo, el leñador fue
sacado de su celda y llevado a la plaza pública, donde se le encadenó a un poste,
con un letrero alrededor del cuello que decía:  
 
      Esto es lo que les ocurre a aquellos que roban a los reyes.  
 
      Al principio, la gente se reunía a su alrededor, burlándose de Él y
tirándole cosas. El leñador se sentía muy desdichado. Pero, como es común entre
los hombres, pronto se acostumbraron a ver al viejo sentado junto al poste y le
prestaban cada vez menos atención. A veces le tiraban restos de comida, a veces
no.  
 
      Un día escuchó decir a alguien que era jueves por la tarde.
Repentinamente, llegó a su mente el pensamiento de que pronto sería la noche de
Mushkil Gusha, el disipador de todas las dificultades, y que había olvidado
conmemorarlo desde hacía tanto tiempo. Tan pronto como este pensamiento llegó a
su mente, un hombre caritativo que pasaba por allí le arrojó unas monedas. El
leñador lo llamó:  
 
      »Generoso amigo, me has dado un dinero que para mi no es de ninguna
utilidad, si de alguna manera tu generosidad alcanzara comprar uno o dos dátiles
y venir a sentarte conmigo para comerlos, yo te quedaría eternamente agradecido. 

 
      El hombre fue y compró algunos dátiles, se sentó a su lado y comieron
juntos. Al terminar, el leñador le contó la historia de Mushkil Gusha.  
 
      »Creo que debes estar loco«,  le dijo el hombre generoso cuando la hubo
escuchado. Pero era una persona comprensiva y, a su vez, tenía bastantes
dificultades. Al llegar a su casa, después de este incidente, encontró que todos
sus problemas habían desaparecido. Y esto le hizo pensar más seriamente acerca de
Mushkil Gusha. Pero Él aquí abandona nuestra historia.  
 
      A la mañana siguiente la princesa volvió al lugar donde solía bañarse y,
cuando estaba a punto de entrar en el agua, vio algo que parecía ser su collar en
el fondo del arroyo. Pero en el momento en que iba a recogerlo, sintió ganas de
estornudar y, al echar la cabeza hacia atrás, vio que lo que había tomado pero su
collar era sólo su reflejo en el agua, porque el verdadero collar estaba colgado
en la rama del árbol, en el mismo lugar en que lo había dejado hacía mucho
tiempo.  
      Tomándolo, corrió emocionada y le contó lo ocurrido al rey. éste ordenó
que el leñador fuera puesto en libertad y que se le dieran públicas disculpas. La
niña fue sacada del orfelinato y todos fueron felices para siempre.  
 
      Éstos son algunos de los incidentes de la historia de Mushkil Gusha. Es un
cuento muy largo y nunca termina. Tiene muchas versiones; algunas ni siquiera se
llaman la historia de Mushkil Gusha y por eso la gente no las reconoce. Pero es
por causa de Mushkil Gusha por lo que su historia, en cualquiera de sus formas,
es recordada por alguien, en algún lugar del mundo, día y noche, donde quiera que
haya gente. Así como su historia siempre ha sido relatada, así seguirá siendo
contada siempre.  
      
 
 
Con la bendición de YHVH y la ayuda del Mushkil Gusha, invocamos para que todas
vuestras Dificultades sean Disipadas en el día de hoy. 
 
 ¡ DIOS LOS BENDICE !   
PUES VUESTRAS DIFICULTADES YA HAN SIDO DISIPADAS 
 Un abrazo con un todo el amor del universo 
  
 
Arnau Sarrà 
Rabí Binah 
Guru Ji  
 
 
 
 
_______________________________________________________________________ 
Visita nuestro patrocinador: 
~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~ 
 
          !! LLUVIA DE MILLONES EN LA PEÑA DE PRIMITIVA !! 
 
    El pasado miércoles 7 de Abril, 50 de nuestros abonados de 
  PrimiSistema100, se repartieron el MAXIMO PREMIO DE LA BONOLOTO. 
 
  Hasta ahora, nuestra Peña de Primitiva ha repartido un total de 
 
                    !!!  2,430,555 Euros !!! 
  
   Apúntese ahora y cace los millones. Visítenos sin compromiso. 
 
Haz clic aqui -> http://elistas.net/ml/140/ 
~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~