Inicio > Mis eListas > debunker > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 4756 al 4770 
AsuntoAutor
Por que la curande Dr.Jose
Re: Reiki -Terapia Antonio
Re: Por que la cur Antonio
RE: Re: Pregunta e Jose Fer
RE: Veréis y tocar Jose Fer
RE: Reiki -Terapia Jose Fer
RE: Re: ¿Por qué l Antonio
Re: No en nuestro clara co
Re: para Goyo..... goyodiaz
Re: RE: Veréis y t goyodiaz
RE: RE: Veréis y t Jose Fer
RE: Re: ¿Por qué l goyodiaz
RE: Re: ¿Por qué l Jose Fer
un experimenteo si Jose Fer
Re: Re: para Goyo. clara co
 << 15 ant. | 15 sig. >>
 
Debunker
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 4761     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[debunker] Por que la curandería parece funcionar?
Fecha:Miercoles, 19 de Febrero, 2003  00:29:03 (-0500)
Autor:Dr.Jose Luis Torres Carbonel <josel @...............cu>

Hola debunkerianos: 
 
¿Por qué el Reiki parece funcionar? ¿Por qué la curandería o Medicina
Alternativa parece que  
sirve o que funciona? 
 
Los pseudotratamientos o curandería parecen funcionar por las siguientes
razones: 
 
1) Tratar enfermedades banales, enfermedades que de todas formas iban a curar
por sí solas,  
sin médicos ni medicinas. El cuerpo humano se cura por sí solo en un buen número
de casos  
y cuando esto ocurre, el enfermo atribuye la curación a cualquier cosa que
estuviera  
practicando en ese momento. Ejemplo de ello son cuadros febriles virales,
infecciones agudas  
benignas, diarreas agudas por protozoos, bacterias o virus, ingesta alimentaria,
dolores  
musculares agudos por esfuerzos físicos intensos no habituales, herpes zóster o
"majá",  
infecciones urinarias agudas, y otros. Una neumonía en una persona joven o
adulta cura por sí  
sola, sin antibióticos ni médicos en la mayoría de los casos, y si ese joven fue
atendido por un  
curandero o se le aplicó una pseudoterapia le atribuye su curación a su poder.
(Pero en un  
anciano o en un diabético o en alguna persona que tenga otra enfermedad que
disminuya su  
defensa inmunológica o se complique con otra enfermedad, puede tener
consecuencias  
peores, en este caso puede fallar la pseudoterapia o el curandero en un gran
porcentaje).  
 
Muchas enfermedades tienen su propia duración y pueden haber seguido su curso
normal y  
dada la situación no son crónicas ni fatales. Los propios procesos de
recuperación del cuerpo  
generalmente restauran la salud del enfermo. Para que una terapia sea calificada
de curativa,  
sus creadores deben demostrar que el número de enfermos curados exceden la
proporción de  
los que se recuperaron sin ningún tratamiento (o que se recuperaron más rápido
que los sin  
tratamiento). 
 
2) Enfermedades crónicas que se manifiestan en crisis y la mayoría de las veces
mejoran por  
sí solas (crisis transitorias). Por ejemplo, el gran mal epiléptico, las crisis
del asma bronquial.  
En estos casos, no abortar o interrumpir la crisis de inmediato con el
tratamiento científico,  
trae progresivamente, a largo plazo, malas consecuencias: en el epiléptico,
deterioro cerebral,  
y en el asmático, el enfisema. 
 
Muchas enfermedades son cíclicas. La artritis, lumbalgias, la esclerosis
múltiple, alergias,  
trastornos gastrointestinales, son ejemplos de enfermedades cíclicas que
normalmente  
alternan dos fases: la activa o sintomática y la silenciosa o asintomática. Como
es de  
esperar, los enfermos buscan tratamiento durante la fase activa. Un
pseudotratamiento tendrá  
repetidas oportunidades de aplicarse en esa fase activa la cual de todas formas
evolucionará a  
la silenciosa. Tanto el enfermo como el curandero están propensos a mal
interpretar esas  
recuperaciones naturales como si fuese una curación por la pseudoterapia. 
 
3) El efecto placebo. El mayor motivo para que los remedios fraudulentos sean
acreditados  
con mejorías subjetivas, y ocasionalmente objetivas, es el efecto placebo. La
historia de la  
medicina esta llena de ejemplos de lo que, en retrospectiva parecen
procedimientos  
excéntricos, que una vez fueron aprobados con entusiasmo por médicos y pacientes
a la vez.  
Erróneas atribuciones de este tipo surgen de la falsa presunción de que un
cambio en los  
síntomas, luego de un tratamiento, debe ser una consecuencia específica de ese  
procedimiento. Mediante una combinación de sugestiones, creencias, expectativas,

reinterpretaciones, y distracción de la atención, los pacientes a los que se les
han dado  
tratamientos biológicamente inútiles pueden luego experimentar alivio. Algunas
respuestas  
placebo producen cambios reales en la condición física, otras son cambios
subjetivos que  
hacen que los pacientes se sientan mejor, aunque no haya ocurrido ningún cambio
objetivo en  
la enfermedad. 
 
A través del contacto repetido con los procedimientos terapéuticos científicos,
todos nosotros  
desarrollamos, semejante a los perros de Pavlov, reacciones condicionadas en
varios  
sistemas fisiológicos. Luego, dichas respuestas pueden ser disparadas por la
situación,  
rituales, ambientes, o información verbal que señala el acto de "estar siendo
tratado". Entre  
otras cosas, los placebos pueden causar la liberación por parte del cuerpo de
analgésicos tipo  
morfina o endorfinas. Debido a que estas respuestas condicionadas pueden ser
paliativas, aun  
cuando un tratamiento por sí mismo no se relaciona fisiológicamente con la
fuente de  
enfermedad, las supuestas terapias deben ser probadas contra un grupo con
similares  
pacientes que reciben un tratamiento simulado que se parece al "real" excepto
que el  
supuesto ingrediente activo se oculta, éste es el llamado grupo control placebo.

 
Es esencialmente importante que los enfermos en dichas pruebas sean asignados al
azar a  
sus respectivos grupos y que ellos estén a "ciegas", lo cual significa, que no
saben a cual  
grupo pertenecen, ni si están recibiendo el ingrediente activo o el placebo.
Debido al poder de  
lo que los psicólogos llaman expectativa y efectos de adaptabilidad, es tan
fuerte, que los  
terapeutas también deben estar a ciegas como los pacientes de cada grupo. Por lo
tanto, el  
término a doble ciego es el estándar de oro de todo resultado investigativo.
Tales precauciones  
son necesarias, porque cualquier sugestión escasamente perceptible no
intencionada puede  
ser expresada por los realizadores del tratamiento que no estén a ciegas, lo
cual perjudica los  
resultados de la prueba. Igualmente, aquellos que evalúan los efectos del
tratamiento también  
deben estar a ciegas, ya que existe un gran número de "experimentos
perjudicados",  
demostrando que profesionales honestos y bien entrenados pueden
inconscientemente  
"entreleer" los resultados que ellos esperan obtener cuando ellos intentan
valorar fenómenos  
complejos. 
 
Cuando se completa el ensayo clínico, la condición de a ciegas se rompe para
realizar  
comparaciones estadísticas entre los grupos activo, placebo y sin tratamiento.
Sólo si las  
mejorías observadas en el grupo con tratamiento activo exceden las de los dos
grupos de  
control por una cantidad estadísticamente significativa, es que la terapia puede
llamarse  
efectiva. 
 
[Actualmente el Dr. Victor Herbert ha comprobado que los niveles de endorfinas
suben por  
cualquier estímulo irritante como un pellizco en cualquier parte, o por varias
actividades como  
correr, meditar, y otras, por lo tanto, la acupuntura no es la única. Se ha
verificado que el lugar  
exacto de insertar agujas de acupuntura no se relaciona con el alivio del dolor
u otros efectos  
clínicos obtenidos (Richardson y Vincent 1986). Otros investigadores han fallado
al reproducir  
con rigor la reversión de la analgesia acupuntural por la naloxona, antagonista
de la morfina.  
Debe señalarse que el papel de las endorfinas en el alivio del dolor constituyen
asuntos  
polémicos, debido a que las concentraciones de endorfina en el plasma no se
relacionan de  
forma consistente con los niveles de dolor experimentado por los humanos
(Skrabanek 1985).  
Y finalmente, una elevación transitoria en los niveles de endorfina podría no
representar de  
forma razonable el alivio prolongado del dolor como claman los acupunturistas,
ni otras curas  
reconocidas en los sistemas de órganos que no se afectan las endorfinas. Añade
el Dr.  
Herbert que el pellizco es menos invasivo que la acupuntura y carece de riesgos
de  
transmisión de hepatitis y SIDA. También la inmovilización necesaria para
insertar la aguja en  
los animales se ha demostrado que produce una especie de catatonia/analgesia por
sí  
misma.] 
 
4) Síntomas supuestamente curados que son psicosomáticos. Muchas aflicciones
físicas  
pueden surgir tanto por aflicciones psicosociales como ser aliviadas mediante
apoyo y  
consuelo. A primera vista, estos síntomas (en varias épocas llamados
"psicosomáticos",  
"histéricos", o "neurasténicos") asemejan a esos síndromes médicos reconocidos.
A pesar de  
la existencia de varias "ganancias secundarias" (psicológicas, sociales y
económicas) que se  
ajustan a aquellos que caen de esta forma en "el papel de enfermos", no es
necesario  
acusarlos de invenciones conscientes, además de señalar que sus síntomas se
mantienen  
por procesos psicosociales dudosos. 
 
Los curanderos, alternativistas, y similares son los que complacen a este número
de  
"preocupados" quienes están equivocadamente convencidos de que están enfermos.
Sus  
dolencias son un ejemplo de somatización, que es la tendencia de expresar
preocupaciones  
psicológicas en un lenguaje de síntomas semejantes a los de las enfermedades
orgánicas.  
Los practicantes fraudulentos o curanderos ofrecen alivio a estos individuos que
por razones  
psicológicas necesitan que los demás crean que existen etiologías orgánicas para
sus  
síntomas. Frecuentemente con la ayuda de dispositivos de diagnósticos
pseudocientíficos,  
practicantes fraudulentos refuerzan la convicción del somatizador, de que las
organizaciones  
médicas de frío corazón y mente estrecha que no le encuentran nada físicamente
mal, son a  
la vez incompetentes e injustas al negarse a reconocer una condición orgánica
muy real. Una  
gran parte de esos diagnosticados con "fatiga crónica", "síndrome de
sensibilidad ambiental",  
y de varios trastornos por estrés se parecen mucho a los clásicos somatizadores.
Cuando a  
través del rol de los rituales de "proporcionar tratamiento", los falsos
terapeutas proporcionan  
consuelo, seguridad, y apoyo existencial que sus enfermos buscan, esto es
obviamente  
meritorio, pero todo esto no es extraño a los practicantes científicos quienes
tienen mucho  
más que ofrecer. Lo malo de todo esto es que alimentan el deseo de los
diagnósticos  
médicos por dolencias psicológicas que promueven pensamientos mágicos y  
pseudocientíficos mientras que aumenta indebidamente el por ciento de éxito de
los falsos  
terapeutas o curanderos. Lo más triste es que perpetúa el sentimiento anacrónico
de que hay  
algo vergonzoso o ilegal acerca de los problemas psicológicos. 
 
Por todo esto, de las enfermedades mentales, el curandero o pseudoterapeuta
tiene mejor  
éxito con las neurosis que con las psicosis. Ejemplo de ello: neurosis
histérica, neurosis de  
ansiedad.  
 
En los años 50, el Dr. Peter Denker de New York, al estudiar cientos de
neuróticos que fueron  
tratados por sus médicos de familia con medicamentos corrientes expendidos en la
farmacia,  
añadiendo sus leales consejos e indicaciones se comprobó que dos de cada tres
neuróticos  
se restablecieron al cabo de dos años e igual sucede cuando al enfermo no se le
somete a  
ningún tratamiento. 
 
En 1960, el Dr. H. J. Eysenck de los Laboratorios de Psicología del Instituto de
Psiquiatría de  
la Universidad de Londres, planteó que los enfermos neuróticos, en la mayoría de
los casos,  
experimentan mejoría sin relación alguna con el tratamiento a que se les somete,
mas el  
hecho se interpreta, tanto por el enfermo como por el que lo trata, como prueba
de la eficacia  
del método. Cuanto más los enfermos se mejoran, tanto más el que los trata se
convence de  
la excelencia de su sistema curativo. Iguales resultados se obtienen con la
imposición de  
manos, baños fríos, píldoras falsas, sugestión, confesión, plegarias y
psicoanálisis. Así todo  
profesional o curandero logra éxitos, a causa de que sea cualquiera el remedio
que se use. Se  
tiene ya la explicación del prestigio de la terapéutica empleada tanto entre los
que aplican  
estos tratamientos, como entre los enfermos; los fracasos se olvidan, y los
éxitos se  
adjudican al método, sin advertir el sofisma en que se incurre. Es por esto la
imperiosa  
necesidad de aplicar el ensayo clínico controlado. 
 
5) Diagnóstico erróneo: por parte del paciente o por el médico. 
 
Por el paciente: los hipocondríacos y otras personalidades fácilmente
impresionables pueden  
ser inducidos a pensar que ellos tienen enfermedades que realmente no tienen.
Cuando estas  
personas saludables acuden a su médico y les dice que no tienen signos orgánicos
de  
enfermedad, quedan insatisfechas y frecuentemente acuden al curandero y
similares, el cual  
casi siempre le encontrará algún tipo de "dolencia". Y si la "recuperación" se
logra, otro  
convencido ha nacido. 
 
Por el médico: los médicos entrenados científicamente no son infalibles, pueden
dar un  
diagnóstico erróneo y si este paciente acude a un santuario, curandero, o
pseudoterapias, se  
va a "curar" de una enfermedad que nunca existió. 
 
Hay médicos, cuya mala capacidad u otras circunstancias no dieron con el
diagnóstico  
adecuado, como ha sucedido con casos de histeria de conversión y otras neurosis.
Otros  
médicos sobrevaloran una enfermedad pasajera, banal o la confunden con otra que
de todas  
formas iba a curar o mejorar por sí sola. Diagnósticos presuntivos no
confirmados o  
verificados, errores de diagnosticología, como cánceres que nunca lo fueron.  
 
También hay que señalar a médicos que no explican lo que es un diagnóstico
presuntivo o  
posible, sin confirmación, se apresuran a etiquetar. El paciente y/o sus
familiares, que no  
saben qué es una sospecha diagnóstica, lo interpretan como diagnóstico seguro
dado por el  
médico. Al no aparecer la enfermedad en los estudios de análisis, placas u otra
investigación  
técnica refieren que ocurrió el milagro.  
 
6) Exito del tratamiento médico en enfermos que luego han asistido al curandero
o similares,  
pero el enfermo refiere que el que lo curó fue el pseudotratamiento o el
curandero. Por  
ejemplo, cánceres ya tratados por el médico ya sea mediante la radioterapia,
quimioterapia o  
inmunoterapia los cuales han mejorado, se han reducido, pero la familia del
enfermo refiere  
que el cáncer fue curado por la pseudoterapia o el curandero.  
 
7) Muchos pseudoterapeutas, curanderos o similares, no propagan su
pseudotratamiento  
como una posibilidad o alternativa más, sino como un complemento, haciéndose
propaganda  
de que ellos pueden expandir los efectos del tratamiento médico. De esta forma
el enfermo  
realmente se cura por el tratamiento científico, pero cree que fue curado por el

pseudotratamiento del curandero o del alternativista. 
 
8) Remisión espontánea. Existen enfermedades reportadas como malignas que curan 

espontáneamente. Cánceres que son casi siempre letales pueden desaparecer sin
mucho  
tratamiento. Un oncólogo experto como Silverman publicó en 1987, sobre este
fenómeno  
señalando que vio curarse a 12 de casi 6 000 casos. Aquí la curandería,
pseudoterapias o la  
medicina alternativa, pueden resonar con inmerecidas aclamaciones ya que muchos
enfermos  
desesperados recurren a estos pseudotratamientos cuando piensan que no tienen
nada que  
perder. 
 
Se piensa que estas remisiones espontáneas ocurran por mecanismos del sistema  
inmunológico u otro. La psiconeuroinmunología estudia cómo las variables
psicológicas  
afectan los sistemas nervioso, glandular e inmunológico actuando sobre la
susceptibilidad y/o  
la recuperación de la enfermedad. Si los pensamientos, emociones, deseos y
creencias son  
estados físicos del cerebro no existe nada místico en que los procesos neurales
afecten  
procesos celulares glandulares e inmunológicos y otros, a través del cuerpo. Por
medio del  
sistema límbico del cerebro, el eje hipotálamo hipofisiario y el sistema
nervioso autónomo, las  
variantes psicológicas pueden dar amplios efectos psicológicos que pueden tener
impactos  
positivos o negativos sobre la salud. Pero es importante recordar que estos
efectos son  
bastante pequeños y representan tal vez un por ciento mínimo con la varianza de
las  
estadísticas de enfermedades. 
 
La tasa de remisión espontánea del cáncer está entre 1 por cada 10 000 y 1 por
cada 100  
000. Por ejemplo, desde el siglo pasado cerca de cien millones de personas han
visitado el  
santuario de Lourdes en Francia. La Iglesia sólo ha aceptado la curación
auténtica de 65 de  
las miles de curaciones alegadas, tres de ellas de cáncer. Si aceptáramos como
ciertas  
éstas, nos indican que la tasa de curación por la Virgen es de 1 por millón, lo
cual está muy  
por debajo de la tasa de remisión espontánea del cáncer. Si sólo el 5 % de los
peregrinos  
fueran a curarse de cáncer, debería haber entre 50 y 500 curaciones. Esto quiere
decir que  
hay más probabilidades de que su cáncer cure quedándose en su casa que visitando
el  
santuario. 
 
9) Vivió más de los predicho por el médico. Un enfermo puede tener una
enfermedad grave o  
crónica y el médico puede haber predicho una duración de unos cuantos días,
meses o años  
de vida. Si el enfermo terminal se somete a un curandero o similar, y luego
muere después del  
tiempo predicho por el médico, el pseudotratamiento o el curandero se anotará
créditos por  
prolongar la vida, cuando en realidad lo que hubo fue un pronóstico pesimista
fuera de tiempo.  
La supervivencia fue mayor de la esperada, pero se mantuvo dentro del rango de
la variación  
normal de las estadísticas de la enfermedad. 
 
10) Alivio de los síntomas. Lo que los enfermos y familiares evalúan más es el
alivio de los  
dolores y las molestias (síntomas), aunque en el fondo no exista cura de la
enfermedad. Los  
pseudotratamientos son incapaces de alterar el proceso o evolución de la
enfermedad,  
(aunque hay procederes que a veces lo empeoran), pero por causas psicológicas
hacen la  
afección más pasajera. El dolor es un ejemplo. Las investigaciones muestran que
el dolor es  
en parte una sensación como la de ver u oir y en parte una emoción. Se ha
comprobado que  
el reducir el componente emocional del dolor deja la parte sensorial
sorpresivamente tolerable.  
Por lo que el sufrimiento a menudo puede ser reducido por métodos psicológicos,
aunque la  
enfermedad como tal no es tratada. 
 
Cualquier cosa que reduzca la ansiedad, incomodidad, redefinir la atención,
alentar el  
autocontrol, o el conducir a la reinterpretación cognoscitiva de los síntomas
puede aliviar la  
parte agónica del dolor. Esta estrategia es usada en las modernas clínicas del
dolor. Hay que  
tener cuidado de que los alivios de los síntomas no desvien al enfermo de los
tratamientos  
científicamente probados, antes que sea demasiado tarde para que ellos hagan
efecto.  
 
11) Los curanderos y similares frecuentemente tienen una personalidad enérgica y

carismática. El enfermo al ser envuelto por el aspecto y ambiente divino o
mágico, puede  
presentar una sublimación psicológica. Si el que aplica la pseudoterapia o
curandero, es  
entusiasta y logra elevar el estado de ánimo y las expectativas del enfermo,
este optimismo lo  
lleva a una mayor conformidad y por tanto a la efectividad de cualquier
tratamiento científico  
que haya hecho, lo cual motiva al enfermo a comer y dormir mejor, a realizar
ejercicios y ser  
más sociable. Todo estos factores, por si mismo, pueden ayudar a la recuperación
natural. 
Estos beneficios psicológicos derivados pueden reducir el estrés, el cual en
ocasiones puede  
dar un efecto pernicioso sobre el sistema inmunológico. Con el alivio puramente
sintomático,  
lo aleja del problema, a menos que esto desvíe al enfermo de tratamientos más
efectivos, y a  
veces económicamente costosos. 
 
12) Aunque no se produzcan mejorías objetivas, los devotos que tienen un fuerte 

convencimiento psicológico en el tratamiento curanderista podrían
autoconvencerse de que  
ellos han sido ayudados por él. Esto no es más que una distorsión psicológica de
la realidad.  
No haber recibido alivio después de haber empleado tiempo, dinero, y dar la cara
a un período  
de pseudotratamiento, (y tal vez a todo aquello que éste forma parte), creará un
estado de  
desarmonía interna. Ya que sería psicológicamente muy desconcertante el
admitirse a uno  
mismo o ante otros que ha sido en vano, por lo que habrá una fuerte presión
psicológica para  
encontrar algún valor positivo en el pseudotratamiento. 
 
Muchos otros prejuicios ayudan a mantener la autoestima y a amoldar los demás  
comportamientos sociales. Debido a que las creencias tienden a ser defendidas  
vigorosamente por la distorsión de la percepción y la memoria, los practicantes
fraudulentos y  
sus clientes están siempre listos a malinterpretar y recordar cosas como ellos
quisieran que  
hubieran sucedido. Igualmente, ellos serán muy selectivos en relación con lo que
recuerdan,  
sobrestimando sus aparentes éxitos, mientras que ignoran, restan importancia, o
explican mal  
sus fracasos. 
 
La sensación ilusoria de que los síntomas han mejorado podría ser también dado
por un  
número de llamadas características de demanda que se encuentran en cualquier
terapéutica.  
En todas las sociedades existen las "normas de reciprocidad", una regla
implícita que obliga a  
las personas a responder de cierta forma cuando alguien les hace un acto de
bien. Casi todos  
los pseudoterapeutas o curanderos creen que ellos están ayudando a sus
pacientes, por lo  
que es natural que los pacientes quieran complacerlos a ellos a la vez. Sin que
los pacientes  
necesariamente se percaten de esto, tales obligaciones son suficientes para
inflar su  
percepción de cuanto beneficio ellos han recibido. Por lo que, los controles
para observar  
dichos efectos de complacencia, también deben ser realizados en ensayos clínicos

apropiados. 
 
 Las enfermedades tienen dos componentes que debemos conocer: uno es el estado  
patológico del organismo provocado por infección, degeneración del tejido,
trauma, exposición  
a tóxico, carcinogénesis, y otros. El otro componente es el estado de malestar,
dolor,  
desorientación, disfuncionalidad, u otras quejas que podría acompañar a una
enfermedad.  
 Nuestra reacción subjetiva a las sensaciones que nosotros llamamos síntomas
está  
moldeada por factores culturales y psicológicos tales como creencias,
sugestiones,  
expectativas, características de demanda, autopredisposiciones, autoengaño. La
sensación  
de estar enfermo también está afectada (con frecuencia inconscientemente) por
una gran  
cantidad de factores sociales y psicológicos que acumulan aquellos que son
admitidos en el  
"rol de enfermo" por los profesionales de la salud. Para ciertas personas, el
privilegiado y  
beneficioso status de enfermo son suficientes para perpetuar la sensación de
enfermedad  
después que ha curado, o inclusive para crear sentimientos estar enfermos en
ausencia de  
una enfermedad. 
 
 Equivocar correlación por causación es la base para la mayoría de las creencias

supersticiosas, incluyendo muchas en el área de la curandería y
pseudotratamientos.  
Nosotros tenemos una tendencia a asumir que cuando las cosas ocurren juntas,
ellas deben  
estar causalmente conectadas, aunque obviamente no es necesario. 
 
 Cuando nos apoyamos en la experiencia personal para probar el valor de los
tratamientos  
médicos, muchos factores están actuando de forma simultánea, haciendo
extremadamente  
difícil determinar que es causa y efecto. Pruebas personales suministran el
apoyo para  
productos médicos no ortodoxos, pero ellos son de débil notoriedad por lo que
Gilovich (1997)  
ha llamado el problema de "¿comparado con qué?". Sin comparar con un grupo
similar de  
enfermos, tratados idénticamente, excepto que el alegado elemento curativo se
oculta, los  
destinatarios individuales nunca pueden saber si ellos se han recuperado sin
éste. 
 
 La tarea de distinguir las relaciones causales reales de las falsas requiere no
solo de  
observaciones controladas, sino también de abstracciones sistemáticas a partir
de un gran  
número de datos. Psicólogos interesados en juzgar las predisposiciones han
identificado  
muchas fuentes de error que plagan a las personas quienes se apoyan en los
procesos de  
razonamiento informal para analizar sucesos complejos (Gilovich 1991, 1997;
Schick and  
Vaughn 1995). Dean y colegas (1992) mostraron, usando ejemplos de otra
pseudociencia  
popular, la quirografía (análisis de la escritura), que sin la ayuda de
estadísticas sofisticadas,  
las habilidades cognoscitivas humanas estarían simplemente envueltas en la tarea
de  
escudriñar las relaciones válidas en masas de datos interactuantes. Similares
dificultades  
habrán enfrentado los pioneros de la medicina precientífica y sus seguidores, y
por esta razón,  
nosotros no podemos aceptar sus informes anecdotales, o testimoniales, como base
de sus  
afirmaciones. 
 
 Antes de aceptar cualquier tipo de tratamiento, debemos estar seguros de que ha
sido  
validado por ensayos clínicos controlados con rigor. Para reducir la
probabilidad de que la  
evidencia en que se apoya haya sido contaminada por predisposiciones o errores,
los  
consumidores deben insistir en que la evidencia de apoyo sea publicada en
revistas  
científicas. Cualquier practicante que no suministre este tipo de apoyo para sus
tratamientos  
debe ser inmediatamente sospechoso. Los clientes en potencia deben ser
cautelosos si, en  
vez de "evidencia", esto consiste meramente en testimonios, anécdotas, panfletos

autopublicados o libros, o artículos en los medios populares de difusión.
Inclusive, si los  
artículos que apoyen parecen haber venido de publicaciones científicas
legítimas, los  
consumidores deberán chequear si esas revistas en cuestión, son publicadas por  
organizaciones científicas respetables. Las publicaciones que defienden
pseudociencias  
frecuentemente aparecen en publicaciones de apariencia oficial que resultan ser
controladas  
por grupos con una inadecuada credencial científica pero con una inversión
financiera en los  
productos cuestionados. Igualmente, uno debe descartar los artículos de TV,
radio, y  
periódicos, que aceptan virtualmente todos los pedidos por dinero o responden a
determinados  
intereses pseudocientíficos. Y finalmente, porque cualquier resultado positivo,
aun salido de un  
experimento realizado correctamente y publicado en una revista respetable,
siempre podría ser  
una chiripa, una réplica por parte de grupos de investigadores independientes,
es lo último en  
los estándares de prueba. 
 
 Si el practicante de pseudoterapias clama persecución, es ignorante o se opone
abiertamente  
a la ciencia, o no puede suministrar razonamientos científicos racionales para
sus métodos y  
promete resultados que van más allá de los planteamientos de la biomedicina
ortodoxa, existe  
una razón fuerte para sospechar que uno está lidiando con un curandero. Apelar a
otras  
formas de conocimiento o palabras misteriosas como: "energías", "fuerzas",
"vibraciones" o  
"interferencias" son otros signos de un farsante, igualmente es cualquier
presunción de tratar  
a la persona como un todo en vez de una patología localizada. 
 
 Para las personas que no están bien, cualquier promesa de curación es
esencialmente  
ilusoria. Como resultado, una falsa esperanza fácilmente suplanta el sentido
común. En este  
vulnerable estado, la necesidad de una fuerte valoración es lo más necesario,
pero por el  
contrario, nosotros frecuentemente vemos un entusiasmo por abandonar cualquier
vestigio de  
escepticismo que pueda quedar. Los consumidores aquejados por enfermedades,
insisten  
frecuentemente en menos evidencias para apoyar las presunciones de las
pseudoterapias o  
curandería de lo que ellos previamente habrían demandado de alguien vendiendo
algún objeto  
usado. 
 
Saludos, 
José Torres 
 
 
______________________________________ 
Scanned and protected by Inflex 
http://pldaniels.com/inflex 
 
 
 
 
_______________________________________________________________________ 
Visite nuestro patrocinador: 
~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~ 
                         ~~ Active ISP ~~ 
         ¿Esta perdiendo clientes en favor de sus competidores? 
               Introduzca su negocio en Internet HOY 
                    ¡¡Solo por 7,50 euros/mes!! 
Haga clic aquí -> http://elistas.net/ml/118/ 
~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~