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LA
ENSEÑANZA DE LA FILOSOFÍA EN EL MUNDO GLOBALIZADO
María
Luisa Rivara de Tuesta
Sr.
Dr. César Krüger, Decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas
Sr.
Dr. Raimundo Prado, Presidente de la Comisión Organizadora de las Olimpiadas
I
Los
efectos favorables de la I Olimpiada Peruana de Filosofía realizada en nuestra
Universidad el año pasado pueden apreciarse no sólo en el entusiasmo de
profesores y alumnos que se preparan para participar en esta II Olimpiada, sino
en la experiencia recogida, ya se cuenta con una antología selectiva de textos y
una mejor metodología aplicable a este nuevo evento, lo que permitirá actuar
convenientemente en la selección y premiación de los alumnos
participantes.
Hay
que relevar, igualmente, el respaldo que el Decano, Dr. César Krüger viene dando
al evento, así como también, el esfuerzo que con tanto entusiasmo realizan el
Dr. Raimundo Prado y la Prof. Carmen Zavala, esfuerzo que ha de verse reflejado
en un mejor nivel de la enseñanza de la filosofía en nuestro país, que hoy más
que nunca requiere de la reflexión para superar los problemas éticos y
social-existenciales que hoy la afligen.
En
las actuales circunstancias críticas uno de los problemas de dependencia a los
cuales nos enfrentamos, tal vez el más nebuloso y complicado es el de la
globalización, no se trata de un nuevo sistema filosófico, es una nueva forma de
economía que se extiende
mundialmente y por lo tanto afecta a la humanidad, sobre todo a los pueblos del
tercer mundo.
Estando
insertos en ese tercer mundo, considero que el conocimiento, análisis, crítica e
interpretación de la globalización debe constituir una temática de debate en el
actual curso de filosofía, en secundaria y bachillerato, no sólo por el interés
de profesores y alumnos en la cuestión, sino que por tratarse de una
problemática que nos afecta en aspectos económicos y ético-sociales, ha sido
motivo del VIII Congreso Nacional de Filosofía, cuyas Actas han sido publicadas
en: Filosofía, globalización y
multiculturalidad. Lima, UNMSM, Facultad de Letras y Ciencias Humanas, Óscar
Augusto García Zárate, Editor, 2001, Vol. I., publicación que cuenta con la
reflexión de los más caracterizados filósofos peruanos y que, por lo tanto, se
constituye en una lectura obligada para profesores, alumnos y público en
general.
Por
último, debemos agregar que la temática de la globalización es analizada con
frecuencia en la prensa local y se cuenta, igualmente, con aportes
significativos de periodistas. Para citar un caso nos referimos al Editorial de
El Peruano del 5 de febrero de 2002
titulado "Humanizar la globalización".
II
Haciendo
historia sobre el estado actual de la globalización/mundialización, es
pertinente recordar que este fenómeno tuvo su punto de origen en los logros en
cibernética que por la década del cincuenta entusiasmaron a muchos intelectuales
humanistas quienes imaginaron el comienzo de una era ideal, de aproximación y
diálogo entre los pueblos del mundo, era de hermandad a través de las
comunicaciones que conduciría a convertir al mundo en una Aldea Global. Así pues
esta nueva era se constituiría en un nuevo paradigma y en un nuevo medio
revolucionario de acercamiento de todos los pueblos. Esta idea inicial, frente a
la realidad de los efectos que está produciendo la globalización en la economía
del Tercer Mundo, ha quedado relegada al olvido.
Lo
interesante es destacar que hasta el presente la globalización tiene un fuerte
acento "de espontaneidad", pues se considera que la globalización se genera y
desarrolla como un proceso natural del mercado derivado de los esfuerzos de los
agentes económicos individuales (especialmente las empresas trasnacionales) en
búsqueda de mayores ganancias que les permitan disponer de los ingentes recursos
financieros requeridos para asegurar la reproducción de un patrón de acumulación
cada vez más dependiente de la innovación científico tecnológico para la
generación de bienes-servicios.
Este
enmascaramiento tiene razones encubridoras de la finalidad última que persigue
la globalización que sería el dominio económico mundial. La verdad es que la
asociación de transnacionales ha conducido a la formación de consistentes y bien
planeados consorcios de capitales expandidos en forma tal que controlan los
mercados del mundo. Esta expansión tiene como objetivo principal la búsqueda de
aún mayores ganancias que les permitan invertir los ingentes recursos
financieros de que disponen mediante la reproducción de un nuevo patrón de
acumulación de capital cada vez más dependiente de la innovación
científico-tecnológica, que a su vez, es manejada por estos mismos consorcios.
Es
innegable y no tiene mayor relevancia la búsqueda de fundamentación teórica de
la globalización ya que se trata de un fenómeno ideológico-económico, de un
nuevo estadio de la evolución del capital y, por lo tanto, el auge y
preponderancia actual de la globalización/mundialización constituye un nuevo
horizonte económico cuyos efectos inmediatos son palpables e indiscutibles en lo
que concierne a la reducción de las distancias económicas entre todas las
naciones del mundo, siendo los grandes centros de poder económico los que
irradian directivas y formulaciones ideológicas de política económica a todo el
mundo.
Desde
la esfera económica, Jaime Ramírez Fáundez*, profesor investigador
del Departamento de Administración de la UAM-Azcapotzalco, considera que el
efecto inmediato de la globalización es la reducción de la "distancia económica"
entre países y regiones, incrementándose en esta forma la interdependencia
económica. Cuestión que encontramos evidente en el caso de los países
latinoamericanos que se han visto afectados por los altibajos en los mercados de
valores y de inversiones internacionales, intereses y pagos perentorios de la
deuda externa, igualmente, los pequeños productores se encuentran
imposibilitados de mantenerse en el mercado productivo ya que sus precios no
pueden competir con los de las grandes empresas. Así pues, la incidencia
económica de la globalización, que es una realidad, debe tomarse muy en cuenta
en un posible plan o proyecto a fin de reducir sus efectos sobre nuestra
precaria economía.
Si
la globalización ofrece dificultades múltiples para su cabal entendimiento, como
hemos visto, esas dificultades no se agotan en su definición, ni en el campo
teórico, dado que no se cuenta con una teoría filosófica o científica que la
fundamente. Las dificultades también aparecen cuando examinamos la crisis
económica actual y se busca conocer el alcance y las probables configuraciones
en las cuales sedimentarán estos procesos globalizadores, especialmente, en
cuanto están ya produciendo profundas y radicales transformaciones provocadas en
el seno de las organizaciones económicas. Con respecto a los países del Sur,
prevalece la idea de una transformación impuesta a los productores, a los que se
les exige una férrea coacción económica, en donde los conocimientos y
capacidades que los distintos agentes económicos necesitan poseer para modificar
radicalmente sus estructuras, normas y procedimientos, surgirían de la noche a
la mañana, en un proceso inmediato, casi espontáneo, de manera que les permita
reinsertarse competitivamente en el mercado global. Los que no pueden realizar
este "milagro" quedarán excluidos del sistema y estarán inmediatamente
condenados a desaparecer. Y, lo más probable es que, la exclusión actual, debido
a la crisis económica por la que atraviesa nuestro país, se acentuaría
aceleradamente, y si esto sucede nuestra inexistencia podría producirse. Este es
el peligro mayor en el que se encuentra nuestro país (con una identidad
pluricultural, pluriétnica y plurilingüe), en el "cara-a-cara" frente a la
globalización/mundialización.
Hasta
aquí, la aproximación al fenómeno de la globalización/mundialización, que hemos
efectuado, no es suficiente. Sus efectos nos obligan a considerarnos inmersos en
una Nueva Era de cambios gestada por los centros de poder económico utilizando
el auge de la ciencia y la tecnología, cuyos logros, por otro lado, son ciegos
porque no reflexionan sobre las consecuencias y responsabilidades éticas del
quehacer científico. Sin embargo, ante la realidad del avance incontrolable de
sus mecanismos de imposición, basados en sus pretensiones hegemónicas y
ecuménicas, no nos queda sino reconocer que se están dando en el mundo tres
cambios significativos:
1.
Un
cambio histórico en la política internacional (o mundializada). Es un cambio
cultural que se denomina comúnmente postmoderno caracterizado por la
trasnacionalización y globalización/mundialización.
2.
Un
cambio económico, una tercera forma de evolución del capitalismo y
3.
Un
cambio en el mundo de las comunicaciones (autopista de la información) que en la
era digital, a partir de la revolución cibernética, está caracterizado por la
automatización computarizada que ha dejado atrás el diálogo comunicativo
conducente al consenso logrado en el "cara-a-cara".
Los
efectos de la globalización incluyen, además, la reducción de la "soberanía de
las naciones" y la innegable superioridad del valor económico sobre lo político.
Tenemos
así una visión económico-política internacional que ha producido un cambio
cultural: el postmodernismo, un cambio económico: transnacionalización y
globalización. Cambios que tienen su fundamento en los avances
científicos-tecnológicos y en las comunicaciones cibernéticas (llamada ahora la
autopista de la información).
Estos
tres cambios son los puntales o columnas del cambio histórico postmoderno.
III
América
Latina tiene una larga trayectoria de reflexión humanística a través de la cual
se ha llegado a la postulación de la Filosofía de la Liberación, una nueva ética
filosófica que compromete el quehacer del filósofo y su responsabilidad ética de
respuesta a las problemáticas que impedirían el normal desarrollo existencial
del hombre americano o, por el contrario, formular y alentar toda reflexión que
contribuya a su perfeccionamiento existencial.
En
lo que sigue presentaremos las reflexiones que sobre
globalización/mundialización han formulado Horacio Cerutti Guldberg, Francisco
Miro Quesada y Enrique Dussel.
Para
Horacio Cerutti Guldberg, y desde su pensamiento humanista, los peligros de la
globalización se dan porque las empresas transnacionales actúan sin tomar en
cuenta la ética de las relaciones humanas, descuidando así las necesidades de la
mayoría del planeta*.
Y
para Francisco Miró Quesada Cantuarias la globalización podría tener males y
ventajas. Encuentra que la actitud racional podría advenir en el mundo como
última etapa del capitalismo globalizado y así se haría posible una sociedad más
justa en la cual deberán predominar, en la conducta de unos hombres frente a los
otros, principios ético-jurídicos de simetría y no-arbitrariedad*.
Enrique
Dussel, crítico del sistema hegemónico dominante actual, no defiende una "razón
fragmentada" o un "pensamiento débil" porque según él esta salida no conduce
sino a la irracionalidad y al mantenimiento de la exclusión de las víctimas de
nuestro mundo-periférico. Lo que se requiere, sostiene, es otra nueva
racionalidad, con pretensiones de universalidad. Su Ética de la liberación es una ética
crítica desde la periferia del sistema-mundo, sistema-mundo que "globalizándose"
produce una miseria creciente en el Sur del mundo. Se trata, en última
instancia, de las bases para construir una ética que superando las parcialidades
de las demás éticas, se constituya en una ética de la liberación** de
las víctimas del sistema hegemónico dominante actual.
IV
La
realidad de los efectos del fenómeno de la globalización, sobre un país como el
nuestro cuya identidad ha sido caracterizada como pluricultural, pluriétnica y
plurilingüística, no puede ser vislumbrada sino como sumamente delicada y ante
sus efectos crecientes sobre la soberanía nacional –disminución del poder
político nacional– y, por último la preponderancia adquirida por el factor
económico sobre el político, nos obliga a decidir sobre dos alternativas: la
primera consistiría en desconocerla o ignorarla, no hacer nada y esperar la
aparición de sus ventajas o defectividades –que se agregarían a las múltiples
problemáticas no resueltas hasta el presente– se solucionarían por sí solas. La
segunda alternativa, sería más bien conocer sus alcances y consecuencias y,
sobre todo, crear una praxis
estratégica de reacción frente al desafío derivado de un nuevo sistema-mundo
(internacionalizado) que, por otro lado, ya está interviniendo y dirigiendo
nuestra política y economía.
Se
trataría de un proyecto –teórico– filosófico humanista, que frente al auge del
liberalismo, debe planificar una –praxis– estrategia bifrontal: exógena y
endógena.
1.
El
frente exógeno
deberá considerar las relaciones internacionales en lo concerniente al
conocimiento de:
La
economía de mercado neoliberal a nivel internacional, estratificada dentro de un
nuevo horizonte "social internacional" está constituida por Estados Unidos, los
países de la comunidad europea y Japón. Estos miembros de la tríada influyen
decididamente en la definición de las reglas del juego con respecto al sistema
multilateral. Entre las partes más importantes del sistema cabe mencionar a la
Organización Mundial de Comercio (OMC), la Organización para la Cooperación
Económica y el Desarrollo (OECD), el sistema que regula las finanzas
internacionales: Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial (BM), Banco
Internacional de Pagos (BIS) y el sistema de Naciones Unidas. Es a través de
estos organismos que los países desarrollados agrupados en el "grupo de los
siete" (Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Japón)
negocian las políticas globales con relación a las tasas de intercambio, las
tasas de interés, al financiamiento externo y de manera importante influyen
sobre las tendencias hacia la globalización y regionalización.
La
política internacional tiene normas ideológicas preferenciales en: la Democracia
(representativa), los Derechos Humanos (más que los derechos sociales). El Liberalismo político más que el
liberalismo económico en el Norte, pero lo contrario en el Sur (liberalismo
económico más que el liberalismo político). El Aperturismo para la formación de
bloques, pero segmentando los procesos en función de bloques de países. Y la Competitividad empresarial (e
individual) más que la competitividad sistémica (nacional).
En
el marco continental latinoamericano no hay que perder de vista la necesidad de
su integración, pese a que México ingresando al TLC y Brasil al Merco Sur, han
pasado a constituir bloques subregionales.
Y,
por último, la trasnacionalización/globalización se moviliza y expande sobre la
base del desarrollo científico-tecnológico de los medios informáticos. Todas
estas disposiciones están afectando nuestro Ser nacional y, por lo tanto, es
pertinente poner atención en un plan estratégico nacional que denominamos frente
endógeno.
2.
El
frente endógeno
debe tomar muy en cuenta líneas matrices de desarrollo del ámbito nacional:
Planificar
una estrategia de desarrollo, no para las circunstancias inmediatas, sino para
un desarrollo de largo plazo, donde el interés del Estado prevalezca por encima
de los intereses del gobierno de turno.
En
el aspecto económico es indispensable la estabilidad macroeconómica,
sociopolítica y ecológica del país. La libertad de información sobre deuda
externa y presupuesto nacional deben proporcionarse con exactitud y rigor
científico-matemático con la finalidad de controlar y evitar despilfarros y
corrupciones de la burocracia en el poder.
En
lo referente a la política nacional debe perfeccionarse el sistema democrático
terminando con el autoritarismo instaurando en la última década, e igualmente,
es necesaria la apertura de los medios de comunicación como el vehículo más
caracterizado de la libertad de expresión, terminando con el control establecido
por los servicios de inteligencia, y otros medios de intimidación.
El
sistema judicial, destruido, maniatado y manejado por el gobierno debe
readquirir no sólo su autonomía sino actuar en términos de verdadera justicia,
es decir, sus principios deben ser simétricos y no arbitrarios.
Con
respecto a los avances científicos y tecnológicos éstos deben constituirse en
las herramientas básicas o impulsoras de una nueva etapa en el desarrollo
nacional.
La
exigencia de formación del estudiantado, dentro de los nuevos métodos de
carácter científico-tecnológicos y humanísticos, se constituiría en la idea
directriz para la renovación del sistema educativo, actualmente sumido en
profunda crisis, atraso y desactualización, en lo que respecta a programas y
planes escolares y universitarios. Estos deben tomar muy en cuenta el aspecto
regional de etnias y lenguas locales –estableciendo en los primeros años el
bilingüismo– al mismo tiempo que el respeto a las tradiciones culturales,
incluso a las formas tradicionales de trabajo colectivo (minka y ayni) que subsiste en las zonas andinas.
Siendo
el Perú un país tradicionalmente agrario, el fomento de la agricultura, para el
autoabastecimiento al interior del país y luego el fomento de la agroindustria
para la exportación que significaría un valor agregado, debe realizarse mediante
la incorporación de las nuevas tecnologías adecuadas a cada región geográfica.
Estas medidas podrían también contribuir al desarrollo regional y a la
cancelación del nefasto centralismo capitalino. Igualmente, a través de las
nuevas tecnologías, sería factible el desarrollo de las artesanías: ceramios,
textiles, joyería y otras formas peculiares de arte vernacular para el
incremento de las exportaciones. Para tal propósito habría que considerar la
necesidad de crear asociaciones estratégicas de nuevo cuño para la constitución
de inversiones conjuntas o colectivas.
Y,
por último, debemos puntualizar en el sentido de que la descentralización
económica debe ser planificada en sus aspectos productivos, de inversiones, de
progreso tecnológico y, del ingreso adecuado para que cada ciudadano tenga no
sólo trabajo, sino que a través de una ocupación adecuadamente remunerada
adquiera las posibilidades de acceder a una mejor calidad de vida, más justa y
más digna. |