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Título
del programa:
Rejuvenece tu
cerebro Dirección y presentación:
Eduard Punset Fecha de emisión: 4/2/2001 Programa nº 188
Pasamos
la mayor parte de nuestra vida con la mente cerrada. El director del programa
REDES compara, en la emisión de esta semana, nuestra mente con un paracaídas, es
decir que solo funciona si se abre.
El programa REDES analiza el
concepto de los mapas mentales con su creador, Tony Buzan, director del
Centro Buzan, en Londres, especialista también en psicología, lengua inglesa y
matemáticas. Buzan explica que sabemos lo que es el cerebro pero no tenemos ni
idea de cómo funciona. Sabemos lo que tenemos que aprender, pero no sabemos como
aprender. Actualmente, la gente está acostumbrada a recordar y leer a partir de
apuntes lineales. Pero Buzan afirma que esto no ayuda a recordar. La transmisión
de la información en la naturaleza se organiza a través de redes y sistemas
tridimensionales que surgen de un centro emisor. En el cerebro humano ocurre lo
mismo. Los mapas mentales surgen a través de que cada pensamiento es una vía
concreta de transmisión con un incontable número de ramificaciones asociadas.
Cada vía es un mapa mental.
Un mapa mental se construye a partir
de un tema que cristaliza en una imagen central. A partir de aquí irradian ideas
de forma ramificada que se concretan en otras imágenes y palabras clave. La
utilización de colores e imágenes, belleza e individualidad refuerzan los mapas
que permiten una mejor comprensión y mayor utilización de nuestra mente. En el
programa intervienen también Nicole Mahy , profesora de bioquímica y
biología de IDISBAPS, de la Universidad de Barcelona y José Andrés,
formador de las técnicas Buzan, en España.
TONY
BUZAN
Comienzan
como genios -todos los niños- y oyes a los padres que dicen: mi hijo es un
genio. Sí, sí, ya verás cuando sea mayor que no lo es. De hecho los padres
tienen razón, el niño es un genio. Y esto lo convierten en un ser normal, un
prisionero tras las rejas de prisión de las líneas en las que escribimos. Las
líneas con las que tomamos apuntes, que son las rejas que aprisionan el
cerebro.
Punset: Tony, en uno de tus
libros dices algo que describe muy bien la situación. Dices que fuiste a una
biblioteca en busca de un libro sobre el cerebro y que te indicaron la sección
de medicina; tu dijiste que no te pasaba nada en el cerebro, sino que querías
saber cómo funcionaba. Parece ser que no tenemos ni idea de cómo funciona, o al
menos no aprovechamos la manera en que funciona.
Buzan: En efecto, esto sucedió
cuando daba clases en la universidad. Poco a poco me fui dando cuenta de que la
capacidad de mi cerebro para obtener información parecía que había llegado al
límite y que estaba descendiendo. Lo cual no tenía ningún sentido, porque yo
tenía 24 años. Pensé que debía de haber alguna forma de mejorarlo, por tanto fui
a la biblioteca y pregunte por libros sobre cómo utilizar el cerebro. Y me
respondieron que lo sentían mucho pero no tenían ningún libro sobre ese tema a
menos que consultara en la sección de medicina, que estaba allí. Y es cuando
respondí que no quería extirparme el cerebro, sino comprender cómo funciona.
Pensé que era increíble, que había estado aprendiendo durante 20 años qué
aprender, qué aprender, qué aprender ... y nadie me había explicado nunca cómo
aprender.
Punset: Sería más rápido, más
fácil, mejor...
Buzan: Sí, porque cuando yo iba
a clase como estudiante de postgrado, sabía que comprendía lo que se decía, y
que sabía lo que se explicaba, y sin embargo a las dos semanas lo había olvidado
todo y no podía comprender, mi memoria no funcionaba como debía. Hablé con mis
amigos y mis colegas y todos tenían el mismo problema. Entonces comencé a
preguntarles: ¿cómo es la memoria al ir envejeciendo? Y todos decían: va
descendiendo [gesticula con la mano hacia abajo] ¿Y la creatividad? También
disminuye. ¿Y las habilidades mentales? También disminuyen. Todo disminuía, y yo
experimentaba lo mismo, y pensé que esto no podía ser. Entonces es cuando decidí
que tenía que estudiar esto [se señala la cabeza], el
biocomputador.
Punset: Durante los últimos 30
años has estado intentando ver de qué maneras podemos mejorar el funcionamiento
de nuestro cerebro.
Buzan: Sí, en cuanto me di
cuenta de que no había un libro sobre esto pensé que era algo absurdo. Es la
cosa más importante que hay que aprender. Solía preguntar a la gente: ¿qué crees
que es más importante aprender? Y después de pensarlo, la respuesta siempre era:
cómo aprender. Entonces empecé a hacer encuestas y solía decir: si recuerdas la
época en que empezaste a ir a la escuela cuando tenías 5 años, y si cuentas cada
año que has pasado en la escuela, ¿cuántas horas -decenas, centenares, miles de
horas- has dedicado a las matemáticas y al cálculo? Y me decían que centenares.
¿Y cuántas horas has dedicado a las lenguas y a la literatura? Miles. ¿Cuántas
horas a las ciencias? Miles. Y el estribillo es siempre "miles"… Y dije: fijaos,
habláis de vuestro cerebro y su reacción ante el universo. Y me decían: miles y
miles.
Punset: Están
aburridos.
Buzan: Sí aburridos. Lo que
debería ser es que yo preguntara: ¿cuantas horas dedicadas a las matemáticas y
al cálculo? Y ellos me contestaran: Oh! unas 5.325'2 periódico puro, y estoy
impaciente por las próximas 10.000. Pero era todo muy aburrido. Entonces dije:
muy bien ¿cuántas horas de tu vida -decenas, centenares, miles- has dedicado a
aprender cómo funciona la memoria mientras aprendes algo, y los diferentes
ritmos de aprendizaje? Ninguna.
Punset: Cero.
Punset: Y has inventado algo
que se llama mapas mentales.
Buzan: Sí, mapas
mentales.
Punset: ¿Por qué no miramos
durante 5 segundos qué quiere decir Tony Buzan con el tema de los mapas
mentales?
BLOQUE
II
Buzan: El mapeo mental surgió
de la investigación sobre mis apuntes: los apuntes lineales, que no son ninguna
ayuda a la hora de recordar. Y empecé a darme cuenta de que la imagen y la
relación constituían el modo en que yo recordaba; y los apuntes no me ayudaban a
recordar. Así que dibujé en la página una imagen, como hacía Leonardo Da Vinci,
y de pronto me di cuenta de que podía recordar mejor. Y luego conecté otras
cosas con esto, y fui construyendo el mapa de mis ideas. Ahí estaban mis mapas,
delante mío, y de repente dije ¡qué increíble! y comencé a enseñarlo a los niños
a los que les daba clase, y a mis estudiantes, y continué trabajando y los usé
para escribir libros. Ya que tener el mapa mental fuera de mi cerebro era como
tener a un compañero con el que poder hablar.
Punset: Aquí hay un mapa tuyo
con un gurú. ¿Qué es este mapa?
Buzan: Este es muy interesante,
porque ya te he dicho que solía enseñar a los niños con esto. Pero éste es un
alto ejecutivo en una de las 10 mayores empresas del mundo -una empresa
informática. Es japonés, y vino a España porque ganó todo tipo de premios -de
los que se dan por ser uno de los principales hombres de negocios- y quería
aprender mi mapa, así que les di clase a toda la empresa sobre cómo hacerlo, y
cuando él aprendió dijo en japonés y en inglés: ahora puedo mapear todas las
experiencias que he tenido en mi viaje por España con motivo del premio. Por eso
puso España en el centro del mapa, y luego puso todas las cosas importantes, el
baile flamenco que había visto, la corrida de toros, todas sus experiencias
importantes. Y de hecho utilizó este mapa para dar una charla.
Punset: De lo que había
visto...
Buzan: De lo que había visto y
hecho en España. Así que cuando regresó a las oficinas centrales de su empresa
dijo: amigos y colegas, esto es lo que he hecho en España.
Punset: Esto es
España.
Buzan: Esto es España para
mí.
Punset: Vamos a mirar otro mapa
mental.
Buzan: Sí, hay que decir que
mis mapas no son ni españoles, ni ingleses, ni japoneses. Hablan el lenguaje del
cerebro. Si lo miramos es un mapa realizado por un jeque árabe, el jeque Talib,
que es muy importante en la política de su país. En su mapa mental, empezando
por el centro -siempre hay que empezar por la imagen del centro, la imagen que
vale más de 1000 palabras-, hay una imagen de lo que el sueña para su país: el
país será bello y seguro ecológicamente, habrá una espiritualidad viva y alerta.
Al ir girando se puede ver el tipo de cosas de las que hablaba, incluso aunque
no hablemos árabe. Pero aquí obviamente está hablando de la educación. Él quiere
que todo su país se eduque, que se interese por el pensamiento. Exactamente lo
mismo de lo que hablamos ahora.
Punset: Lo que dices, o
sugieres, es que esto se parece más a la forma en que funciona el cerebro, y que
por lo tanto mejorará el funcionamiento del cerebro.
Buzan: Sí.
Punset: Dices que a través de
estos mapas mentales puedes mejorar el funcionamiento del cerebro.
Buzan: Sin lugar a duda. A los
mapas mentales se les ha llamado la navaja suiza del cerebro. Es una herramienta
de pensamiento que esta diseñada de la misma forma en que el cerebro piensa.
Nosotros pensamos en asociaciones, y el mapa mental también presenta
asociaciones. Pensamos en colores, y los mapas mentales tienen colores. Pensamos
en conexiones entres diversas partes, y los mapas mentales tienen flechas.
Pensamos en dibujos y el mapa mental tiene dibujos. El mapa mental es
simplemente la forma en que el cerebro siempre ha pensado, representada en un
papel; en lugar de ser sólo una pequeñisima parte de la forma en que piensa el
cerebro. Las palabras son buenas, pero si sólo están en líneas en
páginas...
Punset: No son
suficientes...
Buzan: No bastan para memorizar
y pensar.
Punset: Veamos, Tony, yo soy
economista, y como economista creo en la economía de escala, ya que en cierto
modo es más fácil administrar la uniformidad que manejar la flexibilidad y las
diferencias. Esto último es más caro. Si lo que dices es cierto ¿cómo podemos
llevar adelante la educación o los recursos humanos de una corporación? ¿Esto
cambia la manera de hacerlo?
Buzan: Sí que la cambia. Y creo
que descubrirás que la cambia en sentido favorable a la economía de la escuela o
la organización de un país. Hemos estado hablando de cómo trabaja el cerebro,
ahora bien, hemos estado intentando llenarlo de geografía, historia… pero el
sistema no lo acepta porque lo llenamos de manera equivocada. Es como
alimentarlo de un alimento tan seco que no se puede digerir. Si le enseñamos a
cada niño cómo aprender, cómo funciona la memoria, la memoria funciona igual
para todos, de manera que tienes uniformidad en el cómo, y diversidad en el qué.
Entonces le dices al niño: aquí está la física, aquí está la naturaleza, ahí
está la biología, ve y aprende. Y el niño sabe cómo leer, cómo pensar, cómo
recordar, cómo crear, cómo escribir, cómo comunicar, de modo que no se necesita
ningún esfuerzo suplementario y resulta más fácil.
BLOQUE III
Punset: Y sobre el
envejecimiento, ¿qué podemos hacer con este asunto tan espinoso?
Buzan: Todo el mundo piensa que
al envejecer el cerebro se deteriora. El interés de la nueva información, tanto
por la parte neurofisiológica como por la psicológica y didáctica, es que el
cerebro es flexible. Es como el cuerpo, si ejercitas tu cuerpo los músculos
aumentan. Si ejercitas la postura, la postura se desarrolla. El cerebro es
todavía más flexible. Cada neurona es como un pequeño calamar, o como un pulpo,
que al alimentarlo con información, con oxigeno, desarrolla más tentáculos,
desarrolla más conexiones, y [hace un chasquido con los dientes] se va
conectando con otras neuronas, y con otras, de forma que cada vez hay más
conexiones dentro del cerebro. Al hacerte mayor, si se utiliza bien el cerebro,
si se utiliza la imaginación, las imágenes, los códigos, si se utilizan los
mapas mentales, si se piensa, si se está físicamente en forma, el cerebro se va
haciendo más complejo, más sofisticado: es como ir añadiendo nuevos chips de
ordenador para obtener un ordenador mejor. Así que al ir envejeciendo, si se
utiliza bien el cerebro éste será mejor, la memoria mejorará, el pensamiento
mejorará, el conocimiento sera mayor y más rápido, será más accesible, más
creativo. Sin embargo, si se le alimenta con veneno, todo es gris, azul,
aburrido, al final se apaga y te conviertes en alguien que no es feliz.
Punset: Si un marciano viniera
al planeta tierra...
Buzan: Se horrorizaría de lo
que hemos hecho con nuestros cerebros.
Punset: Si ¿verdad? Miraría a
su alrededor y diría: esta gente tiene una capacidad infinita de asociación, una
capacidad casi infinita de acumulación para el recuerdo, una gran creatividad, y
sin embargo sólo usan letras.
Buzan: Pequeñísimas
porciones.
Punset: No es extraño que estén
aburridos.
Buzan: No es sólo aburrimiento,
es frustración. Porque todo el mundo nota que posee estas capacidades. Por
ejemplo, todo el mundo sueña despierto, pequeñas fantasías, que son como enormes
superpelículas de Spielberg. Sólo que se piense en las ilusiones normales, es
fenomenal, y eso es la imaginación. Esta es la asociación, y todo el mundo la
hace, sobre todo cuando están aburridos.
Punset: El cerebro es más bien
algo así. Quiero decir: tienes la felicidad, como una palabra, y luego las
asociaciones...
Buzan: Irradian...
Punset: Esplendor, lo que sea,
irradiando, hermanos, amigos, felicidad...
Buzan: La naturaleza, el amor,
todas estas cosas surgirán.
Punset: Por tanto cuando el
cerebro piensa en la felicidad, no piensa en una línea que dice FELICIDAD, sino
que piensa más bien así, en forma radiante.
Buzan: Radiante. Y eso acerca
de cualquier cosa. La felicidad es radiante. No pensamos así: F-E-L-I-C-I-D-A-D,
lo que entiendo por felicidad es mi hermano, mi hermana, mi familia, nosotros
simplemente pensamos FELICIDAD y esta [gesticula una explosión] irradia. Así es
como debería de ser el conocimiento, así es como son los niños. Si observas a
los niños son radiantes; luego gradualmente se convierten en estudiantes y luego
se convierten en...
Punset: ¿Quieres decir que los
estudiantes, en los apuntes que toman de sus profesores ...
Buzan: Deben...
Punset: Deben comportarse de
este modo radiante. Tomar apuntes llenos de dibujos, colores...
Buzan: Sí, dibujos,
colores.
Buzan: Como Leonardo da Vinci,
como solía hacerlos Picasso. Todos los grandes genios tomaban apuntes con
imágenes, con colores aquí y allí, con flechas y relaciones reflejando al
cerebro. Y todos los niños lo hacen. Hay un estudio terrible en EEUU que
demuestra que en tests de creatividad, tests en los que hay que establecer
asociaciones, los niños obtienen la máxima puntuación. Esto es en niños muy
pequeños. Cuando tienen 12 años obtienen un 70%. Cuando llegan a la universidad
-esto mide la cretividad, la capacidad de asociación- llegan sólo a un 20%. Y
cuando son adultos, piensan que son muy creativos y obtienen un 5 o un
6%.
Punset: Regresan a la
línea
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