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"DIECISEIS
TESIS SOBRE LA DISCIPLINA”
Posibles
criterios o tesis a tener en cuenta al abordar la disciplina
convivencial:
1º.
EL CONFLICTO ES UNA OPORTUNIDAD EDUCATIVA, NO UN ESTORBO QUE SE DEBE
ELIMINAR:
La
aparición de conflictos es inevitable, ocurren (pueden y deben ocurrir) en todos
los grupos. Es la necesidad del alumno de rehacer constantemente su autoestima y
posicionarse ante el mundo. Los profesores somos (o deberíamos ser)
especialistas en conflictos:
-
Cada problema nos enseña algo y deben buscarse soluciones.
-
Querer eliminarlos o reprimirlos hace que surjan con mas fuerza.
2º.
LOS CONFLICTOS DEBEN TRABAJARSE PACTANDO, Y NO GANANDO:
Ante un problema de
disciplina es preciso que lleguemos con el alumno o alumna a un acuerdo, que
incluya:
Definición
compartida del problema
Medida
clara para superarlo
Es
mejor la colaboración que la enemistad.
3º.
MUCHO MEJOR UNAS POCAS NORMAS QUE UN MINUCIOSO Y EXTENSO CÓDIGO
NORMATIVO.
(
El silencio, por ejemplo, para
poder escuchar es un aprendizaje previo a cualquier otro. Este se debe pactar
antes que imponerlo a base faltas y castigo).
4º.
TODOS LOS PROFESORES TIENEN PODER, PERO NO TODOS TIENEN
AUTORIDAD.
El
poder lo da la institución. La autoridad solo la puede dar el propio
alumno. Emana de la coherencia y la convicción con lo que se ejerce el papel
de educador.
Aumenta
cuando los alumnos captan que son queridos y que de lo que se trata es de su
propio bien.
5º.
EL ALUMNO, EN LAS SITUACIONES DE INDISCIPLINA, ES LA PERSONA
RESPONSABLE.
No
es el profesor quien tiene el problema
El
responsable es el alumno y es el quien debe resolverlo.
Debemos
hacer que sea el quien lo asuma y plantee que debe hacer aunque sepamos que eso
no soluciona del todo los problemas de disciplina: Educar requiere insistir,
crear hábitos positivos.
Hemos
de tener en cuenta que muchos alumnos provocan conflictos para sentirse
importantes, para no pasar desapercibidos.
6º.
HAY QUE TRATAR A CADA ALUMNO DE FORMA DIFERENTE, APLICANDO LAS MISMAS
NORMAS:
Un
centro educativo no puede limitarse a regular la convivencia (códigos de
disciplina) sino que ha de educar en la responsabilidad
personal.
La
mera aplicación de un código no es una acción educativa.
Debe
procurarse una aplicación personal de la norma.
Cada alumno
tiene (vive) una situación personal diferente y se encuentra en un momento
determinado de su proceso evolutivo en cuanto a la socialización . Es decir,
cada uno necesita una ayuda personalizada.
7º.
HAY QUE TRABAJAR EL ENTORNO EN EL QUE APARECE EL
CONFLICTO.
Existe,
casi siempre, una trama oculta que conviene poner de manifiesto: Las complicidades propias de cada
grupo humano y actuar sobre el indisciplinado involucrándolo de
disciplinador, arreglador de problemas, pues –casi siempre- sus compañeros
esperan de él que siga provocando. (Se ha ganado el puesto de provocador... ya
que otros no se atreven).
8º.
ES PRECISO TRABAJAR LAS PEQUEÑAS ACCIONES, Y NO LOS GRANDES
OBJETIVOS.
En
la mayoría de los casos conviene plantear pequeños objetivos que resulten
factibles, para que el alumno tenga posibilidad de éxito.
Imponer
o mejor hacer que acepte o se proponga un objetivo ambicioso puede que no pueda
conseguirlo y se acentúe su imagen negativa de persona que siempre
fracasa.
9º.
MEJOR NO INSISTIR EN LO QUE NO FUNCIONA.
Cuando
un castigo o actuación no funciona deberíamos hacer cualquier otra cosa menos
insistir en lo mismo.
10º.
ES MEJOR NO DELEGAR LA AUTORIDAD.
Antes de
delegar nuestra autoridad en otro (... en el tutor, en el jefe de Estudios, en
la C. de Convivencia) es mejor admitir delante del propio alumno o alumna que
no estamos avanzando, involucrándolos en las soluciones con actitud
de ayuda...
Ahora
bien, buscar el consejo o
ayuda de alguien o del J. Estudios no es delegar el
problema.
11º.
EN UN GRUPO CÁLIDO SIEMPRE HAY MENOS CONFLICTOS QUE EN UNO
FRÍO.
Grupos
cálidos son permisivos, distintos y admiten la diversidad de trabajos y
acciones.
Los
grupos rígidos son uniformes y homogéneos (Sin darnos cuenta los hacemos nosotros, pues son los que
nos gustan, sin darnos cuenta que crean mas problemas).
12º.
INTERPRETAR UNA CONDUCTA AYUDA MAS QUE REPRIMIRLA.
Si
entendemos lo que nos quieren decir los alumnos y alumnas cuando provocan
conflictos, estaremos mas próximos a resolverlos. Reprimir sin mas puede impedir
el entendimiento.
Cada
conflicto tiene su propio significado,
que es lo que nos llevara a poder resolver con mayor garantía de éxito (es
decir, educando), siendo conveniente que sea el propio alumno en que ,
traducido el mensaje, sea capaz de verbalizarlo y ser consciente, para hacer
demandas normalizadas.
13º.
HAY QUE CENSURAR LOS HECHOS, NO EN LAS PERSONAS.
Ejemplos:
No
son tontos, dicen tonterías.
No
son mentirosos, dicen mentiras, etc.
Ayuda
mucho no poner etiquetas a las personas.
En vez de
decir que una alumna es descarada, que es tanto como decir que es así y eso es
difícil de cambiar, es mejor decir que “me ha dado respuestas indecentes” y eso
si se puede cambiar.
14º.
NO CASTIGUES NUNCA, SI NO CREES QUE ES ABSOLUTAMENTE
IMPRESCINDIBLE.
El
castigo es muy poco educativo – Es una forma velada de violencia o de
venganza o una manera convulsiva de reaccionar ante la
provocación.
El
único castigo... es el aburrimiento.
¿Por
qué castigar? Muy pocos castigos funcionan.
Mejor
preguntar a la persona castigada si acepta el castigo, si le parece justo
(adecuado al lo hecho), si le ayuda
a corregir...
Es
mejor que el o ella tome las decisiones y las cumpla.
15º.
MEJOR MANIFESTAR SENTIMIENTOS Y RAZONAMIENTO.
Los
alumnos entienden mejor los sentimientos que las razones.
“Me
he sentido mal...”
“Estoy
preocupado por ti...”
“Me
gustaria que....”
“Querría
pedirte este favor...”
“Entiendo
que no te guste la clase pero necesito por favor que...”
16º.
LAS DECISIONES DEBE TOMARLAS EL ALUMNO O LA ALUMNA.
A los
alumnos desmotivados, pasotas, sin ninguna ilusión... lo mejor es preguntarle
que quieren o piensan hacer durante mi hora de clase... No importa lo que
respondan lo importante es que lo hagan, pactando a cambio de que
dejen dar clase... Una vez que el alumno ha tomado decisiones realistas (que se
pueden hacer) y las lleva a cabo (las hace)... debemos empezar a ofrecerle
propuestas mas provechosas, en un clima de complicidad y buen
entendimiento...
Son
propuestas de actuación nacidas de la experiencia en Primaria y
Secundaria.
Autor: Josep M. Carbó,
pedagogo y profesor de Secundaria en el IES “Santa Coloma de
Farners” |