|
El filósofo y ensayista español José Antonio Marina afirmó hoy en la sede de la OEI que "la escuela tiene forzosamente que formar en valores morales". Una declaración realizada durante su intervención en la conferencia ’Los valores de los profesores’, y que tuvo lugar en el marco de la segunda jornada del I Seminario Iberoamericano sobre el desarrollo profesional de los docentes.
Marina, que se calificó como un "optimista educativo", explicó que la educación tiene dos opciones: "Elegir la vida en la selva, que se rige por la ley del más fuerte, o una vida basada en aspectos éticos que sirve para dar una conciencia moral al individuo".
Asimismo, el filósofo español dijo que el profesor tiene una función práctica y no teórica: "Lo que interesa no es enseñar, sino que los alumnos aprendan porque de nada vale que sepan muchas cosas si a la hora de ponerlo en práctica no van a tener la tenacidad o la constancia de llevarlo a cabo".
Por otro lado, José Antonio Marina expuso que en España se ha producido una fractura entre la familia y la escuela: "Ahora al docente se le exige que enseñe una materia y que además tenga una buena relación con los padres". Para finalizar, el escritor manifestó que el centro educativo no está hecho para los buenos alumnos, sino para los "zoquetes", que son quienes más verdaderamente necesitan aprender.
Educar en valores y valores para educar.
La segunda jornada del seminario también acogió la mesa redonda ’Educar en valores y valores para educar’, en la que intervinieron consultores internacionales de educación y catedráticos universitarios. El Asesor de los ministerios de Educación y Comunicaciones de Colombia Bernardo Toro centró su discurso en enumerar los grandes valores que deben inculcarse al alumno: "El aprendizaje del lenguaje, el respeto y el diálogo como vía para conseguir el entendimiento y crear lazos de cooperación".
Por su parte, el consultor internacional de Uruguay Luis Carrizo explicó que la educación debe contar con la colaboración de las familias, los medios de comunicación y las instituciones sociales: "Se exige al docente un alto nivel de responsabilidad, lo que deriva en frustración".
Para finalizar la mesa redonda, el Catedrático de la Universidad de Barcelona Miquel Martínez apuntó que "la escuela debe entender que su tarea no puede quedar reducida a la mera actividad lectiva", y enumeró los valores que deberían ser inculcados a los alumnos: "autonomía del individuo, apoyo mutuo, reconocimiento del otro como interlocutor, responsabilidad social y ética, aceptación de normas, ciudadanía activa e interés por el saber". |