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EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
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Edición 2001 - Núm Pedro Lu
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Asunto: EL ESCÉPTICO DIGITAL - Edición 2001 - Número 30
Fecha:Miercoles, 16 de Mayo, 2001  04:46:16 (+0200)
Autor:Pedro Luis Gomez Barrondo <gargantua @..........es>

=====================================================================

                           EL ESCÉPTICO DIGITAL

       Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la
Pseudociencia
       © 2000 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
       http://www.arp-sapc.org/

    Edición 2001 - Número 30 - 16 de Mayo de 2001

Boletín de acceso gratuito a través de:
http://www.elistas.net/foro/el_esceptico/alta

=== SUMARIO =========================================================

  - Yo confieso a mi manera

  - El fin de la polio

  - Las tribulaciones del decano de la Facultad de Ciencias de la
Información de la Universidad Complutense de Madrid: Marcianos sí,
estudiantes no.

  - Recuerdos implantados

  - Auge y caída del relato de la cuerda india.

  - ET está ahí fuera.

  - Homeonosequé.

  - Todo comenzó en un Show televisivo.

  - Amarillismo Británico.

  - La Nanotecnología cobra vida propia.

  - Extinción. Los dinosaurios lograron sobrevivir a un cataclismo hace
200 millones de años.

  - Tecnologías Nuevas

  - El hombre podrá llegar a Marte antes del año 2020.

  - Entrevista a Manuel Elkin Patarroyo

  - Hallada la clave del misterio de los rayos x en los agujeros negros

  - Cerca del cielo sagrado de los Incas

  - El Paraíso está aquí, no allá arriba

  - Investigación: una célula madre de la médula ósea es capaz de
regenerar varios órganos

  - Un estudio muestra que el masaje es eficaz contra el dolor de
espalda pero que la acupuntura fracasa.

  - Los mensajes sísmicos de los elefantes

  - Un Derecho de Libertad

  - Bilbao: Ier. Encuentro sobre Comunicación de la Ciencia: “Comunicar
Ciencia en la Era Mediática”

=== NOTICIAS =========================================================

YO CONFIESO, A MI MANERA
Por: Juana Mª Ojeda

Hola, amigos, me llamo Juana. Llevo ya varios meses en la Lista, de
"oyente", y creo que ya es hora de presentarme.

Aunque actualmente me puedo calificar de escéptica, debo confesar que he
sido magufa casi toda mi vida.

Yo siempre había creído que por encima del mundo material o físico que
podemos ver, existía un mundo inmaterial, sobrenatural, espiritual, que
era "el verdadero" y era donde estaban las causas de todo lo que pasaba
en el mundo físico. Poco más o menos como lo que explicaba Platón en el
mito de la caverna. Esta creencia era el eje de mi vida, mi garantía
contra la muerte, mi esperanza de que todo responde a un "orden", a un
plan maestro diseñado por una inteligencia que lo tenía todo controlado,
y que, tras de todo el sufrimiento, la estupidez, las injusticias de
este valle de lágrimas, al final todo acabaría bien.

Cuando era pequeña, en vez de leerme cuentos, me contaban la historia
sagrada y vidas de santos –mis padres son muy religiosos, católicos-. A
los seis años ya tenía yo la firme intención de ser santa para que dios
me concediera el don de curar. Ser una niña buena, a esa edad, era
bastante fácil.

A los catorce años leí "El retorno de los brujos" y aquello me marcó.
Empecé a dejar de ser religiosa y de rezarle a dios, para volverme,
digamos, parapsicológica. Por aquella época pensaba que dios no era
tanto un ser personal, como más bien una representación de lo numinoso,
y que las religiones eran formas sistematizadas de canalizar esas
fuerzas sobrenaturales que si no se controlan pueden hacer mucho daño. O
sea que para adquirir el don de curar, lo que había que hacer no era
rezar mucho sino practicar ciertos entrenamientos físicos y mentales.

A los diecisiete empecé a hacer yoga y me volví vegetariana. Al poco
tiempo ya era un monstruo de las disciplinas iniciáticas. En una
ocasión, después de tres días de ayuno total y meditación intensa,
conseguí realizar un viaje astral que fue todo un éxito (a ver si os lo
cuento alguna vez, para que me expliquéis qué fue lo que pasó en
realidad). Sin embargo, en cuanto al poder clarividente de diagnosticar
con un golpe de vista o de curar por imposición de manos, yo seguía
teniendo tantas capacidades paranormales como una mesa camilla.

Mis amigos me decían que yo era "mujer de poca fe", tanto preguntar,
tanto escudriñar los detalles... La verdad es que siempre he sido una
magufa muy escéptica. Ya de joven me peleaba con las monjas. Os pondré
un ejemplo: En nuestro libro de Historia de segundo de bachiller (1968,
once años), que era de SM, nada más empezar se podían leer cosas como
que el Hombre de Neanderthal era el producto de una degeneración. Le
pregunté a la monja que por qué había degenerado la humanidad y ella me
contestó que dios había creado a Adán y Eva perfectos, pero que al irse
reproduciendo sus hijos y nietos, teniéndose que casar hermanos con
hermanas y otros parientes próximos, pues empezaron a salir hijos tontos
y defectuosos. Entonces yo hice alguna observación sobre la falta de
previsión de dios, que ya podía haber creado a varias familias para que
un muchacho no tuviera que emparejarse con su propia hermana. La monja
me regañó diciendo que si yo me atrevía a criticar las acciones divinas,
estaba pecando de soberbia, y que los caminos del señor son
inescrutables. Ni qué decir tiene que me fui convirtiendo en una gran
pecadora...

Cuando en tercero empezamos a estudiar Física y Química y nos explicaron
el Método Científico, yo me encontraba en mi salsa. Aquello era
absolutamente gratificante para mi intelecto. Todos los misterios
estaban a nuestro alcance: sólo era cuestión de ponerse. Lo que no se
sabía era porque "aún" no se había descubierto, pero sólo era cuestión
de tiempo. Dejé de leer vidas de santos y me puse a devorar biografías
de descubridores, investigadores, premios Nobel. Me propuse llegar a ser
una científica y encontrar los remedios para todas las enfermedades que
faltaban (antes de empezar Medicina, yo creía inocentemente que ya casi
todas las enfermedades se podían curar).

Quería aplicar el método científico a todo, pero especialmente, a los
más misterioso, a lo paranormal. Me metía en todas las sesiones de
espiritismo que pillaba, pero cuando empezaba a comprobar las patas de
la mesa, que nadie tocara el vaso, por favor la luz encendida, y
"preguntad cosas que nadie sepa la contestación pero que se puedan
verificar después",... en fin, el espíritu cabreado siempre acababa
echándome del cotarro. Grabé psicofonías con los amigos por la noche
(bueno, lo intenté: cuando yo estaba presente nunca pasaba nada).
Construímos una cámara Kirlian. Hice estadísticas con monedas y con
cartas Zenner, al más puro estilo J.B.Rhine. Entrevisté a gente que
había visto ovnis (yo nunca conseguí ver ninguno). Visité curanderos y
estudié a sus pacientes. Acudí a todos los lugares donde tuve noticia de
algún suceso paranormal.

Nada.

Ningún resultado positivo, objetivo, concluyente. Antes al contrario:
mucha superchería, charlatanería, ignorancia científica, cuando no
intención directa de engañar.

Mientras estudiaba Medicina y después, he asistido a todos los cursos a
mi alcance sobre terapias alternativas: naturismo, acupuntura,
homeopatía,... Siempre lo mismo: muchas promesas y pocos hechos, falta
de rigor científico, estudios clínicos sesgados, mal hechos o
inexistentes, falta de base lógica-biológica... Desesperante. (Os tengo
que contar también la peleita que tuve con los profesores de un curso de
homeopatía, que por cierto, trabajaban para el mismo laboratorio que
fabrica "los medicamentos" homeopáticos, Boiron, y que provocó mi
expulsión del citado curso. Yo siempre tan soberbia. Y eso que aún no
era Escéptica).

Sin embargo, yo continuaba buscando, inasequible al desaliento. Tenía a
gala poseer una mente abierta: que yo no lo haya encontrado, no quiere
decir que no exista; que haya mucho charlatán de feria, no quiere decir
que no haya alguien con poderes de verdad.

¡Qué pérdida de tiempo y de esfuerzo! ¡Qué imbécil he sido!

Hace unos meses vi en el Discovery Channel un artículo sobre James
Randi, llamado "Guía para escépticos", dentro de un magazine titulado
"Desengaño" (Deception) donde también se desmitificaban las fotografías
de fantasmas, los ovnis y la sanación por toque curativo. Fue como una
bofetada gigantesca. Una bofetada de esas que se le dan a los histéricos
para que reaccionen. La bofetada mental que me tiró del burro y me dejó
noqueada durante tres días, como al tipo aquél de la Biblia.

Busqué Randi en Internet y me encontré con la Fundación, con el CSICOP,
con Gardner y Sagan, con Klass y Shermer, con vosotros y el anillo: la
Red Escéptica. Después de mucho leer y reflexionar, he tenido que
reconocer que la única razón para seguir creyendo en la existencia de
fuerzas sobrenaturales era mi propio deseo, mi propia necesidad de
creer. Y ésta no es una razón racional. Parece un trabalenguas, pero ya
me entendéis: que yo necesite mucho una cosa no garantiza que esa cosa
exista. (Ja! Con la suerte que tengo, más bien lo contrario)

Así que... aquí estoy, elaborando mi duelo. Ahora sé que no hay un Gran
Arquitecto ni vivimos en un universo de diseño; que el ser humano no es
la meta de la evolución sino que más bien estamos aquí por pura chiripa;
que no hay vida eterna: adiós, ¡ay!, a mi alma inmortal. Nada de "puedes
conseguir todo lo que quieras, sólo has de tener fe". No habrá un final
feliz con un Juicio Universal donde Papá Dios hubiera premiado a los
buenos y castigado a los malos (creo que esto ha sido lo peor, me
consolaba tanto...) ¿Os dais cuenta? No hay Justicia, sino supervivencia
de los más fuertes, ¡qué asco de vida! Estamos solos y encima nos
peleamos.

No me extraña que la gente se aferre a sus creencias como un perro a su
hueso (la analogía es de Asimov). Hay mucho en juego. Despertar a la
realidad real es como perderlo todo, una especie de muerte. Cuando a Neo
lo desenchufan de Matrix y lo dejan caer a la cloaca, se me saltaron las
lágrimas, tan identificada me sentía.

Ahora que ya no me sostienen los ganchos celestes, debo salir del
pantano tirándome de los pelos hacia arriba (la analogía es del Barón de
Münchhausen). Así pues, estoy investigando sobre ética laica, buscando
principios morales que puedan ser racionalmente justificados, estudiando
la lucha por la dignidad a lo largo de la historia. Ya que la vida no
tiene sentido de por sí, pero el ser humano necesita darle sentido a su
vida, tendremos que inventárnoslo. Creo, con J.A.Marina, que la ética es
la máxima expresión de la creatividad humana. He leído a Savater, por
supuesto, y a José Antonio Marina ("Ética para náufragos"), pero
acepto -y solicito- agradecida vuestras sugerencias.

Bueno, ya me he despachado a gusto. Pido perdón a la audiencia por un
mensaje tan subjetivo y tan largo, pero conste que lo he resumido, ¿eh?
Podía haber sido peor. ¡Ah! Termino de presentarme: tengo 43 años y soy
médico de familia, aunque ejerzo también de pediatra, en el SAS, en
Málaga. A vuestra disposición para cualquier tema de medicina.

Desde que recibo los mensajes de esta lista Escéptica, he admirado –y
disfrutado- vuestro olímpico sentido del humor. ¿Cómo sobrelleváis tan
alegremente el ser escépticos? ¿Lo habéis sido siempre? ¿Ninguno tiene
el trauma de haber pasado de magufo a escéptico? Me daría con un canto
en los dientes por conocer vuestras peripecias durante "el paso", aunque
reconozco que esto es una cosa muy personal.

A propósito de humor, por si alguno piensa meterse conmigo, os ruego no
seáis muy crueles, que aún estoy de medio luto.

Vuestra:
Juana

[Nota] * Esta maravillosa carta fue enviada por Juana a la Lista
Escépticos – La Corrala -  de la ULPGC, cuyo FAQ pueden leer en
http://www.cs.umd.edu/~arteaga/escept/FAQ.html#lista.subs. Le
agradecemos doblemente a su autora por el placer que supuso en su
momento el leerla y por habernos permitido su publicación en El
Escéptico Digital.

                           ------------------

EL FIN DE LA POLIO
Por: Javier Armentia

La poliomielitis, una enfermedad vírica que hace medio siglo afectaba a
millones de personas, matando a decenas de miles de niños anualmente
sólo en el mundo industrializado, está cerca de ser erradicada. La
Organización Mundial de la Salud (OMS) espera declarar al mundo libre de
polio en el 2005. La introducción de vacunas efectivas a finales de los
años 50 permitió que la polio comenzara a ser historia, al menos en los
países desarrollados. A mediados de los 90, la OMS estableció una
campaña de erradicación mundial que se concretó en el 98 con la
aprobación por parte de la Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra
(Suiza) del objetivo de erradicarla por completo en el 2000. Se
establecieron así los programas de inmunización rutinaria en los países
aún afectados (actualmente algunas zonas de África, especialmente Angola
y Somalia, y parte de Asia, principalmente India y Pakistán). Ya están
certificados como libres de virus los continentes americanos y
Australia, China y el Sureste Asiático. Y en breve, Europa, los países
de la antigua Unión Soviética y el África Sahariana, así como el cono
sur africano lo estarán también.

En los lugares donde aún se detecta prevalencia del virus, se siguen
llevando a cabo actividades de inmunización “de barrido”, recorriendo
los núcleos  de población donde se han detectado casos y vacunando a los
habitantes. Por otro lado, se mantienen las redes de vigilancia para
estudiar todos los casos de parálisis flácida aguda, potencialmente
relacionados con el poliovirus. En los años anteriores, se han realizado
además campañas de sensibilización social, los “días nacionales de
inmunización”, completando así una estrategia que ha visto sus
esfuerzos, institucionales y económicos, recompensados.

Se ha producido un retraso, aunque los planes siguen su curso: de los
350.000 casos registrados en el 98, se pasó el año pasado a sólo 3.500.
Un verdadero logro contra una enfermedad que ha sido posible por afectar
solamente a humanos, por la existencia de vacunas eficaces que aseguran
la inmunidad de por vida y por las características del virus, incapaz de
existir en el ambiente durante plazos prolongados. Dentro de unos años,
el virus de la polio sólo permanecerá en algunos laboratorios de alta
seguridad biológica, donde se irán desarrollando estudios finales de
carácter genético y bioquímico. Posiblemente dentro de unos 10 años se
destruirán las últimas cepas del virus, y esta enfermedad pasará a la
historia.

Como lo hizo la viruela, de la que el último caso confirmado se dio en
1977. Afortunadamente, según los epidemiólogos, porque la aparición del
Sida en el mundo desarrollado en los 80 habría supuesto grandes
problemas: la vacuna elaborada a base de virus con actividad atenuada,
pero vivos, habría sido mortal para los enfermos con problemas
inmunológicos. El 8 de mayo de 1980 la OMS declaró erradicada la
viruela, aunque todavía se conservan los peligrosos virus en
laboratorios. En el caso de que este virus flagelado se soltara de nuevo
en libertad, posiblemente se tendría de nuevo una de las más peligrosas
enfermedades. Por eso numerosas voces han venido exigiendo la
destrucción de las cepas de laboratorio, especialmente después de la
secuenciación del genoma del virus. Sin embargo, tanto Rusia como EEUU,
quienes disponen del mismo, lo siguen considerando como de interés
estratégico.

No son las únicas enfermedades que la OMS tiene  como objetivo
erradicar. La filariasis, la lepra, la dracunculosis, el tétanos, la
enfermedad de Chagas y el sarampión tienen también programas de
erradicación.

Aunque no siempre es posible hacer desaparecer, como sucedió con la
viruela y seguramente con la polio, el agente causante. Por ejemplo, en
el caso del tétanos, la bacteria responsable (el Clostridium tetanii)
puede vivir, y abunda, libremente sin necesidad de portadores humanos.
Por esta razón, la erradicación del tétanos supone la inmunización
completa de la población ante su ataque, de manera que de forma efectiva
suponga la desaparición de la enfermedad. Aunque en estos casos se
deberá mantener tanto la vacunación como los programas de vigilancia.

Otra enfermedad que puede desaparecer en menos de cinco años es el
sarampión. Y eso que hace sólo treinta años parecía una enfermedad “que
había que pasar”, controlando sus efectos mediante medicación para
evitar la mortalidad natural de esta enfermedad infecciosa. El
descubrimiento de la vacuna antisarampionosa en los años 60 logró
empezar a frenar a una enfermedad que afectaba anualmente a más de 135
millones de personas, causando unas cifras de mortandad infantil anual
cercanas a los ocho millones. Aunque todavía existen niños que mueren
por sarampión, la cifra está disminuyendo de forma brutal, como sucedía
con la polio. Sólo en América del Sur, por ejemplo, se ha pasado en el
97 de contabilizar más de 50.000 casos a menos de 3.000 el año pasado.
Como suele suceder con otras enfermedades infecciosas, sigue siendo el
mundo pobre quien sufre todavía el sarampión, aunque los programas de
vacunación infantil, que proporcionan una inmunización efectiva de por
vida, alcanzan ya a más de un 98% de la población mundial. La OMS quería
que para finales del año pasado se pudiera completar el programa de
erradicación, pero por el momento se ha alargado la fecha de cierre.

Y otra enfermedad que parece haber acompañado a la civilización desde
sus comienzos, la lepra, causada por el Mycobacterium leprae, está
también viviendo sus últimos años de vida. Del aislamiento social al que
se condenaba a los leprosos hasta hace unos decenios, se ha pasado,
gracias a los desarrollos médico sanitarios, a un horizonte de
erradicación para antes de cinco años. La lepra es una enfermedad
curable en los primeros estadios de degeneración de la piel y los
nervios producidos por la bacteria responsable: su diagnóstico precoz es
sencillo, y desde comienzos de los ochenta se comprobó que las terapias
múltiples de varias medicinas conseguía matar al agente patógeno. La
mejora en las condiciones sanitarias y alimentarias son la condición que
permitirá reducir a cero la incidencia de una enfermedad que, todavía a
comienzos del año pasado afectaba a una persona de cada 8.000 en África,
América Latina y Asia.

Aún queda mucho por hacer

A pesar de los avances que la OMS ha favorecido en la lucha contra las
enfermedades infecciosas, aún queda mucho trabajo pendiente. Sin duda,
el mapa de las enfermedades mortales es un mapa de la pobreza y del
hambre. Y no conviene pecar de optimismo cuando el Sida sigue siendo una
epidemia en avance en África, o mientras el paludismo y la tuberculosis
siguen provocando la muerte de más de cinco millones de personas al año.

Tengamos en cuenta además que enfermedades como la tuberculosis aumentan
en las bolsas de pobreza del mundo desarrollado, que aún no se ha
desarrollado una vacuna efectiva contra el paludismo, la principal
enfermedad infecciosa, responsable de unos dos millones de muertes
anualmente. Por otro lado, las diarreas, debidas al consumo de agua y
alimentos contaminados, causa un número de niños estimado entre los 3 y
4 millones al año.

Las comisiones de expertos de la OMS reclaman más dinero para
investigación y desarrollo de fármacos, para la elaboración de campañas
de prevención, pero sobre todo hace falta mejorar las condiciones de
vida de cientos de millones de personas que no tienen acceso a agua
corriente y que están mal nutridos. Asignaturas pendientes que siguen
siendo una gran lacra sin erradicar.

                           ------------------

Sonotone http://www.sonotone.com/index.htm

LAS TRIBULACIONES DEL DECANO DE PERIODISMO DE LA COMPLUTENSE DE MADRID:
MARCIANOS SÍ, ESTUDIANTES NO.
Por: John Doe - Nueva York

Al decano de la facultad de Ciencias de la Información (vulgo
periodismo), de la Universidad Complutense Francisco Javier Davara
Rodríguez le crecen los enanos. Hace un par de semanas, usando las
viejas tácticas de aquellos inolvidables rectores y decanos del tiempo
de Franco, desalojaba la policía a unos estudiantes de periodismo que
tuvieron la osadía de entrar en un aula. Objetaba el decano Davara, y el
rector Puyol que habían osado entrar con violencia en un aula vacía. La
policía desalojó a los muchachos del aula vacía: Rector y decano
informaron a la prensa que la facultad de periodismo estaba repleta y
que no hay sitio.

Bien, dejemos a un lado que si una cosa está llena (A) no se puede estar
lo contrario (no A), pues se contradice el primer principio de la lógica
(A=A, o sea que una cosa no puede ser lo mismo y lo contrario al
tiempo).

Los problemas del decano Davara con la lógica no se acaban aquí. Una
lengua bien informada me informa que en la repleta facultad de ciencias
de la información (vulgo periodismo) se van a celebrar los próximos 19 y
20 de mayo unas Jornadas Extraordinarias sobre El Amor, así con
mayúsculas. Uno pensaría en inmensas cantidades de personas humanas
copulando o acariciándose en el recinto de la facultad de periodismo, o
quizá las masas ocupando todas las cabinas llamando a su mamá para
celebrar el mes de la madre.

Pues, no, el amor es de pago, 8000 pelas para ser exactos. ¿Acaso el
decano Davara va a tomar cartas en la peliaguda problemática del amor
mercenario?¿Fomentará la Universidad Complutense el uso de idiomas
comunitarios como el francés (completo) o el griego?
No, otra lengua me informa que los organizadores de tal evento son el
celebérrimo Instituto de Estudios de los Nuevos Paradigmas, conocido por
su vinculación al grupo Aztlán, a la simpar revista Cuerpos y Almas y a
la editorial Proyecto Aridane. Esta institución científica (me informa
otra lengua distinta de las anteriores) publica la revista (por
suscripción) Generación 4.4. Aproximaciones a una Conciencia Planetaria.
La principal actividad de este excelso grupos de estudiosos de la
comunicación (o periodistas, tienen dos revistas escritas casi
íntegramente por los tres jefes del cotarro, a saber: Luis Arribas,
Margarita "Maita" Cordero y María Pinar Cordero)es esa, comunicarse.

Y ¿con quién se comunican? Con inteligencias extraterrestres mediante la
ouija. Para ellos, el mundo se va a acabar en el 2014 si no se establece
una fraternidad universal. Para anunciar al mundo su buena nueva ¿Qué
mejor que Ciencias de la Información? Para eso es, para comunicar.

Pero falta lo mejor: para avanzar en su conciencia cósmica cuentan con
el apoyo inestimable de la Comunidad Findhorn, comunidad escocesa
cósmico-ecológica que es ni más ni menos que la que inventó el Tarot de
los Ángeles (marca registrada, se puede comprar por Internet en la
página de la comunidad escocesa, un poco caro, eso sí; son escoceses),
el mismo tarot que usa Aramis Fuster.
Por fin parece que el decano Davara cuenta con espacio para marcianos y
echadores de cartas, Estudiantes, no. Marcianos, sí.

[Nota de la Redacción] * ¡Increíble pero cierto! Tal parece que el
insano vicio de colar entre col y col una berza se está convirtiendo
últimamente en el deporte favorito de ciertos decanos que ejercen el
cargo en determinadas Universidades españolas. Esta nueva laya de
funcionarios académicos parece que, a la hora de programar actividades
en aquellas instalaciones que el dinero público ha hecho posibles, no
muestran demasiados escrúpulos en destinar sus recursos a ocupaciones
que poco o nada tienen que ver con la finalidad que debiera albergar una
tal institución académica; a saber, cuanto menos el intento de
contribuir a la divulgación de la cultura, a la enseñanza de la
metodología científica y al desarrollo del pensamiento crítico entre el
alumnado.

Si hace tan sólo un par de años fue la EHU/UPV la que nos sorprendió
desagradablemente con un Master sobre “homeoquépatía” y otras malas
hierbas; y si a dicho afán emprendedor y buscavidas se unieron
posteriormente la Universidad de Zaragoza, con otro ídem sobre
astrología, y la Universidad de Granada, con la concesión de una ayuda
económica o beca estudiantil a un grupo dedicado a la pérdida paranormal
del tiempo (concesión de dicha beca a la llamada Sociedad de
Investigaciones Biofísicas –SIB- Betelgeuse, para la organización de un
taller de transcomunicación –forma elegante y “ocultista” de denominar
al manido espiritismo); ahora parece ser que le ha tocado a la facultad
de Ciencias de la Información, de la Universidad Complutense de Madrid,
el pasatiempos de malversar, de la mano de su decano  Don. Francisco
Javier Davara Rodríguez,  las instalaciones universitarias en la
organización de actividades que, bajo un supuesto barniz cultural, no
encierran más que la vacua palabrería New Age, a la que tan
brillantemente hicieran referencia y objeto de crítica los físicos Alan
Sokal y Jean Bricmont en su conocido libro “Imposturas Intelectuales”.

Pues bien, al parecer nuestro queridísimo decano no es amante de los
escritos de los mencionados profesores, dado que sin ningún rubor se
acaba de descolgar con la cesión de los locales de su facultad para la
celebración, los próximos días 19 y 20 de mayo, de las llamadas
"Jornadas Extraordinarias sobre El Amor", ciclo cuya organización  y
explotación comercial - no en balde cuesta 8000 pesetas el apuntarse a
las mismas - estará en manos del Instituto de los Nuevos Paradigmas.

Para que ustedes queridos lectores se hagan una idea de por donde van
los tiros y de cual es el nivel del conocimiento que se pretende
impartir en la Complutense con estos cursos solamente les diremos que
las Jornadas abarcan una serie de conferencias, que serán dadas por 10
ponentes, entre los que un tal Javier Rodríguez divagará sobre
"Findhorn: una aventura espiritual. Javier Rodríguez. Psicólogo.
Comunidad de Findhorn". También podremos encontrar al menos a dos
integrantes del grupo Atzlán que disertarán a su vez sobre "El niño
interior. Margarita Cordero. Pedagoga. (I.E.N.P.)" y" El camino del
corazón. María Pinar Merino-Escritora. (I.E.N.P.)". Habrá igualmente
"Tantra-Kamakhaya (el amor consciente)- a manos de un tal Antonio Javier
Plazas. Maestro Tranta-Yoga" y "Amor y humor". Glenn Caulfield. Director
artístico del gesto y la palabra".

Ante este tipo de actuaciones, a los contribuyentes solamente nos resta
hacernos una serie de preguntas: ¿Es acaso este el tipo de conocimiento
que debe impartirse a unos profesionales que deberán contribuir a la
construcción de esa sociedad tecnológica y científica a la que nos
encamina nuestro desarrollo? ¿Es este el tipo de decanos que merecen
nuestras universidades y nuestros universitarios?

La verdad es que no sé queridos lectores si ustedes también arden en
ganas de plantear estos mismos interrogantes al propio Don. Francisco
Javier Davara Rodríguez . Por si les sucediera lo mismo que a nosotros,
¡ya saben! una llamada al Fax del decanato ( 91 394 20 55 ) y ya nos
contarán lo que les han contestado, si es que lo hacen claro.

                           ------------------

Pagina 12 http://www.pagina12.com.ar/

RECUERDOS IMPLANTADOS
Por: Pablo Capanna
Artículo enviado por: Enrique  Márquez y Alejandro Agostinelli

Abducciones –raptos por extraterrestres– seguidas de vivisecciones e
inseminaciones alienígenas, personas que recuerdan vidas pasadas o
idiomas que nunca aprendieron: la memoria tiene sus debilidades, y es
muy vulnerable ante los relatos inducidos, que más tarde se recuerdan
como si hubieran sido reales. La expresión “lo recuerdo perfectamente”
es muchas veces sólo una muestra de voluntarismo (y a veces de mala fe).
En esta edición de Futuro, el filósofo argentino Pablo Capanna se ocupa
de las “memorias falsamente implantadas” y nos enseña a desconfiar –un
poco más– de esa herramienta inefable que es el cerebro humano.

Durante su campaña presidencial de 1980, Ronald Reagan solía contar una
emotiva historia de guerra para tocar la fibra patriótica de sus
oyentes. El piloto de un bombardero seriamente averiado por el fuego
enemigo ordena a la tripulación arrojarse en paracaídas. Pero al
descubrir que el artillero está malherido –contaba Reagan conteniendo
las lágrimas– exclama: “¡No importa! ¡Volaremos juntos!”. Pronto los
periodistas descubrieron que la historia no sólo no era cierta sino que
estaba en una película de 1944. Reagan, hombre de Hollywood al fin,
había llegado a creérsela.
Los escépticos argentinos que seguramente evocarán al epígono riojano de
Reagan –que solía recordar las novelas de Borges y los tratados de
Sócrates– podrán dudar que el célebre vaquero obrase de buena fe, pero
así era. En realidad, a todos nos ha pasado alguna vez algo similar, y
quien esto escribe ha sido descubierto más de una vez proclamando alguna
Gran Verdad que no recordaba haber leído en otra parte.

Hasta una persona tan objetiva como Jean Piaget, el padre de la
psicología cognitiva, creía recordar que a los dos años había sufrido un
intento de secuestro. Solía dar detalles precisos, como los rasguños de
la niñera o el bastón blanco del policía. Años más tarde la propia
niñera les confesó a sus padres que había inventado el episodio para
ocultar un descuido. Pero el pequeño Jean había escuchado a los adultos
contar tantas veces la historia que se había armado toda una
seudomemoria.
En casos así, cuando descubrimos que ese recuerdo que hemos estado
aderezando durante años es una fantasía, todos empezamos a dudar de la
fidelidad de nuestra memoria.

En la literatura fantástica, Philip K. Dick es quien mejor ha explotado
esta duda. Para la sensibilidad de personas como Kafka o Dick, esas
dudas que todos tenemos alguna vez se hacían obsesivas.
Hace casi cincuenta años, quizás influido por las historias de “lavado
de cerebros” durante la guerra de Corea, Dick imaginó que era posible
implantar en el cerebro falsos recuerdos y hasta una falsa identidad.
Sus personajes solían descubrir que no eran quienes creían ser, o que
ellos mismos resultaban ser el enemigo más temido. En el cuento “Podemos
recordarlo todo para usted” (1966), que luego fue llevado al cine con el
impávido Schwarzzenegger como protagonista, una agencia ofrecía
implantar experiencias ficticias a clientes que no estaban en
condiciones de afrontar el gasto de un viaje turístico.

Editando los recuerdos

Los mecanismos con los cuales “editamos” los recuerdos (embelleciendo,
añadiendo o magnificando algún núcleo real) no están plenamente
esclarecidos. En esa franja disputada que se extiende entre la
psicología y las neurociencias se discute el concepto freudiano de
“represión”, el recurso defensivo capaz de enterrar en las áreas más
recónditas de la memoria los recuerdos traumáticos.
Aunque no todos aceptan la teoría freudiana, se diría que buena parte de
la polémica ha sido suscitada por aquellos que alardean tener un acceso
demasiado fácil a las áreas reprimidas. El propio Freud se hubiera
indignado con los abusos que en su nombre cometen aquellos que descubren
vidas anteriores, secuestros por extraterrestres o abusos sexuales
infantiles reprimidos. Actualmente, entre quienes promueven estas
“investigaciones alternativas” están John Mack, el psiquiatra de Harvard
a quien la revista Time bautizó como “el hombre del espacio” y el Dr.
Brian Weiss, que le disputa adeptos para su causa, la evocación de vidas
anteriores.

Cualquiera que haya tenido que hacer un informe o simplemente deslindar
responsabilidades en un accidente de tránsito, habrá descubierto que a
medida que transcurre el tiempo los testimonios se distorsionan. Cuanto
más lenta es la justicia, más cuesta establecer qué es lo que realmente
vieron los testigos; y esto sin entrar a considerar las presiones y las
coacciones que suelen viciar tantos sumarios.

Algunas experiencias clásicas de la psicología social muestran que, si
se deja interactuar libremente a los testigos de un hecho pueden llegar
a convencerse, por el “efecto Sheriff”, de que todos vieron algo que
nunca ocurrió. Ante una presión activa ejercida por el grupo, cualquier
Galileo puede llegar a desconfiar de sus propias percepciones (efecto
Asch). Ciertos sujetos dominantes, por fin, también pueden llegar a
persuadir al grupo de un error, aun a pesar de la evidencia de los
sentidos (efecto Faucheaux & Moscovici).

La disonancia cognitiva también puede influir para distorsionar
percepciones y recuerdos. La vieja historia de los “rayos N” muestra que
esto puede ocurrir hasta en un contexto de observación científica. En
1903, cuando acababan de descubrirse los rayos X, René Blondlot, un
respetado físico francés, creyó haber identificado las radiaciones que
emitía el cerebro, y las llamó “N” en homenaje a la Universidad de
Nancy.

En sus tiempos, estaba en auge la investigación “psíquica” y todos
esperaban encontrar un puente entre la mente y la materia. Influidos por
estas expectativas, muchos investigadores creyeron de buena fe haber
corroborado las observaciones de Blondlot. Para refutarlo hubo que
esperar los trabajos de Robert W. Wood. Pero el francés, que nunca había
cometido fraude, siguió defendiendo su hipótesis hasta su muerte. Una de
las últimas apariciones del rayo misterioso se dio aquí, en un cuento de
Horacio Quiroga.

La “falsa memoria”

Uno de los supuestos de que parten todos los exploradores de la memoria
reprimida es que el cerebro conserva absolutamente toda la información
que recibió alguna vez. Se dice que una de las principales funciones del
cerebro sería olvidar, antes que tener presente lo irrelevante, porque
resultaría imposible vivir como Funes, el memorioso de Borges.

Un ejemplo clásico es el caso de la mucama que, en estado de coma,
recita listas de ropa en chino, simplemente porque durante años trabajó
al lado de una lavandería china. Pero la diferencia entre estos casos
documentados y los “recuerdos reprimidos” de vidas anteriores o
contactos extraterrestres, es la complejidad de estos últimos, armados
como elaborados guiones. Ya no se trata de recordar detalles como el
color de una camisa o la maceta del balcón; aquí salen a luz verdaderas
novelas.

Tanto los terapeutas que recuperan memorias de satanismo y violaciones,
como los que descubren “abducciones” o episodios de vidas anteriores,
suelen utilizar técnicas “alternativas” que en general apuntan a inducir
“recuerdos”, imposibles de corroborar en otras fuentes.
La más popular es la hipnosis, que Freud usó en sus comienzos y pronto
abandonó. También clásicas son la interpretación de los sueños, la
escritura automática y las drogas. Más novedosas resultan la “memoria
corporal”, que se recuperaría mediante masajes y relajación, la
“visualización orientada” y la “regresión guiada”.

Cuesta poco imaginar que la “orientación” y “guía” pueden ser maneras
más o menos explícitas de inducir “recuerdos”. En una investigación de
1993, se infiltraron falsos pacientes en algunos consultorios y se puso
de manifiesto cómo el terapeuta sugería (voluntaria o involuntariamente)
historias de abusos infantiles.

En el panorama actual, gozan de gran popularidad los recuerdos de “vidas
anteriores”, que suelen ser placenteras: nadie recuerda haber estado en
una mazmorra o trabajando como esclavo. Las “abducciones”, en cambio,
suelen ser traumáticas: son cruentas vivisecciones o implantes de
sensores en el cuerpo, que la víctima parece evocar con cierto
masoquismo.

El Club de los Arrebatados

Para tener una idea de todo lo que se puede hacer con las técnicas de
“recuperación de la memoria”, tomemos uno de los tantos libros de
“abducciones” extraterrestres: The Watchers (1991) de Raymond Fowler.

El libro, de casi cuatrocientas páginas, cuenta nada menos que con la
recomendación de Whitley Strieber, el autor de Communion, la Biblia del
género. Abunda en bibliografía, incluso seria, y hasta nos pone en
guardia contra la posibilidad de fraudes o fantasías. Aunque uno
comienza a dudar cuando aparece un contacto argentino ocurrido en “el
Valle de Tapalqué” (¡!).

The Watchers es el tercer tomo de la saga de Betty Andreasson, un ama de
casa de Massachussets que, hipnotizada por Fred Max, reconstruyó
detalladamente sus abducciones reprimidas de 1967. El primer volumen (El
caso Andreasson, 1979) exploraba su encuentro y secuestro por
alienígenos bajitos, calvos y de grandes ojos, cuya mayor rareza era
hablar en gaélico. El éxito del libro convenció a Fowler de emprender
aquello que en Hollywood suele llamarse “secuela”. Fue Adreasson: fase
2, de 1982. Aquí no sólo Betty comenzaba a recordar nuevos episodios.
También su marido, Bob Luca, descubría bajo hipnosis que había sido
arrebatado varias veces a los cielos. En la tercera fase, Betty muestra
su talento para el dibujo de historieta, y nos apabulla con diseños de
dispositivos extraterrestres de ignotas funciones. Su estilo es bastante
naïf y suele dibujarse a sí misma como una especie de Blancanieves
rodeada de enanos.

Los nuevos episodios le permiten llegar a una conclusión: en sus
quirófanos e incubadoras los extraterrestres están inseminando mujeres,
implantándoles microchips y cosechando embriones en previsión de una
inminente catástrofe que amenaza al mundo.

Llegando a la mitad del libro, de pronto Fowler parece desplazar a Betty
de un manotazo, y encara directamente al lector. Le explica que,
mientras escribía, tuvo varios flashbacks que le permitieron recuperar
su propia memoria reprimida. Además, tuvo sueños premonitorios e
“inexplicables” coincidencias como la de estar pensando en el mago de Oz
y recibir el llamado de un señor Baum (el autor de El mago de Oz fue
Frank Baum.)

Ahora Fowler evoca nada menos que trece “encuentros cercanos” de su
propia vida, que hasta el momento ignoraba. La suya debe haber sido una
familia privilegiada por los alienígenas, porque aparecen episodios
protagonizados por la madre, el padre y los dos hermanos de Fowler.
También están los recuerdos reprimidos de las tías Margaret y Priscilla,
los de la esposa de Fowler y los de sus dos hijos, con un promedio de
dos abducciones por cabeza.

Luego, reaparece la inagotable Betty, quien en su canto de cisne da a
luz once episodios inéditos, ocurridos entre los 7 y los 49 años. Un
ranking final de recuerdos restaurados la da como ganadora en la
categoría “single” con 17 secuestros. Pero, tomados como equipo, los
Fowler totalizan más.
A esta altura, ya no es posible analizar seriamente estos casos. Si algo
de todo esto fuera cierto, gente como Betty se habría pasado varios años
de su vida fuera del mundo cotidiano sin que nadie notara sus ausencias.
Salvo que sus vecinos y parientes hubieran estado tan ocupados como la
familia Fowler yendo y viniendo del espacio cósmico. En este caso, más
que de falsa memoria habría que hablar de deslealtad comercial. O bien,
si uno quiere ser benévolo con el autor, de alguna patología delirante.

Implantando recuerdos

La doctora Elizabeth F. Loftus, de la Universidad de Washington
(Seattle), es una de las autoridades mundiales en el tema de la memoria
y la construcción del testimonio. En los años setenta, estudió la
desinformación realizando una gran cantidad de experimentos con testigos
de accidentes de tránsito.
En su autobiografía relata la difícil circunstancia que le tocó vivir
cuando fue convocada ante un tribunal israelí por la defensa de John
Demjanjuk, un metalúrgico ucraniano de Cleveland. El hombre había sido
identificado como un genocida con miles de muertes en su haber, conocido
en Treblinka como “Iván el Terrible”.

Al comienzo, muchos sobrevivientes del campo de exterminio no lo habían
reconocido y alguno hasta creía recordar que “Iván” había muerto en una
sublevación. Luego, las tensiones y las expectativas comenzaron a hacer
dudar a los ancianos testigos. Loftus, que es judía, se vio envuelta en
un dilema moral entre lealtad emocional y objetividad científica; a
pesar de no confiar en los testimonios se abstuvo de declarar en el
juicio. De hecho, la Corte Suprema israelí le dio la razón cuando
resolvió que Demjanjuk no era el criminal buscado. Años más tarde,
cuando en Estados Unidos cundía la histeria y todos estaban descubriendo
episodios de satanismo y abuso sexual, la psicóloga emprendió una serie
de trabajos decisivos.

Loftus se propuso implantar experimentalmente un falso recuerdo de
infancia. Inventó la historia del niño que se pierde en un shopping y se
pone a llorar hasta que una anciana lo consuela y lo devuelve a sus
padres. Era una anécdota quizás demasiado plausible, pero Loftus se
había asegurado previamente que ninguno de sus 24 sujetos les había
ocurrido algo parecido.
Para la prueba, les entregó el relato de tres experiencias (incluyendo
la falsa) para que dijeran si las recordaban o no. Un 29% asimiló la
historia y creyó recordar más detalles a medida que la iba “editando” en
sucesivas entrevistas.

Otros investigadores profundizaron las experiencias. Trabajando con los
padres de estudiantes preuniversitarios, elaboraron listas de episodios
de su infancia que mezclaron con historias imaginarias (internación de
urgencia, fiesta de cumpleaños con payasos, rescate por un bañero,
papelón en una fiesta, encontrar dinero). El resultado fue similar:
muchos creyeron recordar con detalle hechos que les habían sido
sugeridos.

El psicólogo Nicholas Spears fue un poco más lejos: propuso a sus
testigos recordar los objetos que rodeaban su cuna en el primer año de
vida, algo fisiológicamente imposible porque antes de los tres años no
están desarrolladas las áreas cerebrales para la memoria de largo plazo.
Fueron muchos los que imaginaron detalles, a menudo sugeridos por el
experimentador.

Ficciones inducidas

Lo que habían hecho Loftus y sus continuadores no era nuevo. Allá por
fines del siglo XIX, cuando estaba en auge el espiritismo y era común
que los médiums recordaran vidas anteriores, viajes a Marte o vidas de
difuntos que los “visitaban”, un médico francés llamado M. E. Pascal
logró “encarnar” a su ficticia hermana Yvonne en un médium. Al poco
tiempo, el sujeto comenzó a embellecer los escasos datos suministrados
por el médico y construyó su propia novela.

Hace unos años, en 1994 /*/ Alvin Lawson puso en trance hipnótico a
varios estudiantes universitarios de California y los convenció de que
habían sido arrebatados por extraterrestres. Luego, se dedicó a cosechar
elaboradas historias, muy similares a las de Fowler y Strieber. Los
pacientes habían llenado los espacios en blanco del guión original.

Otros estudios han mostrado el nexo que une la emisión de ciertas
películas con las experiencias de “abducción”. A menudo, los “contactos”
reflejan fielmente el cronograma de exhibición de las películas en
distintas ciudades. Durante la epidemia de “memoria recuperada” de los
noventa, también hubo casos de personas que “recordaban” abusos sexuales
luego de ver un programa de televisión.

Si pasamos al campo de la memoria colectiva, sabemos que los medios
pueden multiplicar la desinformación. Desde el Zelig de Woody Allen, hoy
definitivamente superado por la animación computada, se ha avanzado
mucho en la creación de “realidades” virtuales.

Hace años, en la televisión argentina se pudo ver un documental sobre la
vida y la obra de un escritor inexistente y se documentó una supuesta
locura colectiva (la “Era del Ñandú”) montando imágenes genuinas con la
complicidad de “testigos” prestigiosos.   De no ser porque la mayoría de
la gente suele desconocer los programas culturales, hubiera sido
necesario mucho trabajo para convencer a la gente que la TV no es una
ventana ni un espejo. Cuando uno compara algún hecho del cual ha sido
testigo con la versión que construyen los noticieros, a menudo llega a
pensar que estas manipulaciones son bastante comunes.

Por otra parte, ¿cuántas leyendas no han sido implantadas por la
educación escolar y la divulgación pedagógica, desde la manzana de
Newton, madurada por Voltaire, hasta el negro Falucho y el tambor de
Tacuarí?

[Nota] /*/ Alejandro Agostinelli nos ha hecho notar que el experimento
realizado por el profesor Alvin Lawson fue ejecutado en el año 1981
(ACA). Por respeto a la versión original hemos preferido mantener en el
texto la fecha de 1994 apuntada por Pablo Capanna en su artículo y
aportar al margen la corrección.

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AUGE Y CAÍDA DEL RELATO DE LA CUERDA INDIA
Por: Joseba Andoni Aguirregoikoa

Corría 1890, cuando el Chicago Tribune publicó un reportaje sobre la
India donde se describía una escena particularmente exótica: un fakir
lograba que una cuerda quedara repentinamente rígida en posición
vertical, un niño trepaba por ella y desaparecía una vez llegado a lo
alto. El fakir, armado con una espada, escalaba la cuerda tras el niño y
desaparecía igualmente al llegar al extremo superior. A continuación,
miembros ensangrentados del niño comenzaban a caer desde lo alto a una
cesta que había en el suelo. Y finalmente, el fakir reaparecía bajando
por la cuerda y volcaba el contenido de la cesta mostrando al niño
intacto y en perfecto estado.

La referencia documental más antigua que se conserva de algo semejante
es la atribuida al viajero árabe Ibne Battuta que afirmó haber visto una
escena similar durante un viaje a Hangzou -China- en el año 1346.

Rumores y leyendas parecidas se hicieron muy populares a lo largo y
ancho de la India colonial durante todo el S. XIX, hasta el punto de que
un acaudalado Virrey llegó a ofrecer 10.000 libras a quien le desvelara
el secreto de la mágica cuerda india con la única finalidad de poder
impresionar al Príncipe de Gales, que iba a visitarle.

El primer elemento que llama la atención en la escena descrita es el de
la repentina rigidez adquirida por la soga que, sin soporte superior
alguno, era, según el relato del Chicago Tribune, capaz de mantener la
verticalidad y sostener el peso de una persona mientras escalaba por
ella.
Como siempre, ha habido diferentes formas y modos de enfocar la búsqueda
de lo que realmente pudo haber ocurrido. Así, de un lado, nos
encontramos con las inevitables explicaciones en clave de hipnosis
colectiva, de supuestos poderes psíquicos, de fakires superdotados psi,
de intervención de fuerzas y energías desconocidas e, incluso, con la
sugerencia de que se trataba de un caso claro de levitación. No
obstante, ninguna de estas propuestas pretendidamente explicativas llegó
más allá de lo que puede esperarse de las aportaciones de quienes
escriben, todavía hoy en día, cursillos varios de autoayuda y
levitación, con capítulos titulados como: "Ya puedes volar. ¿Y ahora
que?".
Por otra parte, también hubo aproximaciones al fenómeno mucho más
razonables, explicaciones como la de que el relato parecía
corresponderse, como mucho, con un espectáculo de magia y sus
correspondientes trucos. De hecho, muchos magos han incluido esa escena
como parte de su espectáculo a lo largo de todo el S. XX. El British
Magic Circle (asociación británica de magos profesionales) estaba tan
convencida de que se trataba de simple ilusionismo que ofreció 500
guineas a quien pudiera reproducirlo sin ningún tipo de truco. Y conste
que varios lo intentaron, pero ninguno llegó a superar el reto ante
testigos, cámaras, luz y taquígrafos fracasando tan estrepitosamente
como quienes en la actualidad deciden enfrentarse al Reto de James Randi
o al del laboratorio Zetetics de la Universidad de Niza, que ofrece un
premio de 200.000 euros a quien demuestre la posesión de determinados
poderes paranormales bajo las condiciones experimentales de observación
marcadas por el profesor Henry Broch y su equipo de investigadores
escépticos.

Desde luego que también ha habido quien lo ha intentado sin exponerse a
la observación meticulosa de los escépticos, pero ni el más imaginativo
de los fraudes, ni el más sofisticado de los montajes ha logrado superar
un análisis riguroso. Cabe destacar, por su simplicidad y efectismo, la
grabación, realizada con una cámara situada cabeza abajo y en un
escenario adecuadamente preparado, de una soga que era descolgada. Al
ser proyectadas la imágenes "cabeza arriba" daba la impresión de que la
cuerda se iba desenrollando, erguida, hacia lo alto.

Pero incluso tratándose de un truco, todos los intentos realizados
necesitaban de un escenario preparado, juegos de luces, espejos,
compuertas y toda la parafernalia propia del ilusionismo a gran escala.
Por tanto, ¿cómo se puede explicar lo que la narración original
describía como ocurrido al aire libre, en la calle, a plena luz del día
y en mitad de una muchedumbre?

Robert Wiseman, (psicólogo doctorado en la Universidad de Edimburgo y
reputado investigador de los fenómenos paranormales desde el punto de
vista racional), analizó los testimonios que se publicaron al respecto
durante el periodo en que se propagó la leyenda y recopiló hasta 50
casos de británicos que decían haber visto esa escena en la India.
Wiseman descubrió un cierto patrón común en todo ese conjunto de relatos
y los clasificó en orden creciente de espectacularidad:
Tipo 1: Un niño que trepa por una cuerda. Fin del relato.
Tipo 2: El niño desaparece tras llegar al final de la cuerda y reaparece
después bajando por la cuerda.
Tipo 3: El niño desaparece y no vuelve a aparecer.
Tipo 4: El niño desaparece y aparece en algún otro lugar.
Tipo 5: El niño desaparece y aparece en un lugar que ha estado a la
vista de todos durante todo el tiempo (como la cesta del relato
original).

No encontró durante su búsqueda ningún testimonio de decapitamientos ni
de desmembramientos de niño alguno, ni de milagrosas reconstrucciones
posteriores.
Daba la "casualidad" de que esa tipología de testimonios mantenían una
nítida correlación con el tiempo pasado entre el momento en que se
presenciaron las escenas y el momento en que fueron narradas. Para los
casos del tipo 1 sólo habían pasado unos pocos años desde que los
testigos lo vieron hasta que se lo contaron a la prensa. Sin embargo, a
medida que avanzamos en la tipología de los casos narrados, resultaba
que cada vez había pasado más tiempo entre la visión inicial y el
recuerdo posterior en forma de crónica. Del orden de unos diez años más
por cada tipo de relato de creciente espectacularidad. Este es el
conocido como "efecto exageración" que se traduce en la máxima de que:
cuanto más tiempo ha pasado desde que se fue testigo de algo, más se
tiende a exagerar la historia.

Uno de los testigos que hizo un relato de tipo 1 mostró una foto de la
escena que dijo haber presenciado. Se trataba de un espectáculo típico
en las calles de la India, con un niño manteniendo el equilibrio en el
extremo superior de una pértiga, vara que un adulto trataba de mantener
erguida desde abajo.

Pero si todo ello no fuera suficiente para desterrar definitivamente
estos cuentos al ámbito del folklore, de las leyendas urbanas y de la
imaginación popular, hace unas semanas Peter Lamont (ex-presidente del
British Magic Circle) publicó la respuesta definitiva al misterio del
relato aparecido en el Chicago Tribune hace la friolera de 111 años.
Lamont encontró una nota publicada en el mismo periódico, cuatro meses
después, donde el autor  del artículo confesaba que la crónica de la
soga india no era verídica. Una discreta nota en la que nadie había
reparado y donde se reconocía que nunca se contrastó la veracidad del
episodio pero que se decidió publicarlo porque añadía exotismo a un tema
que se suponía que debía tenerlo.

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El Correo http://www.elcorreodigital.com/

ET ESTÁ AHÍ FUERA
Por: Luis Alfonso Gámez - Bilbao

Un grupo de ufólogos acusa al Gobierno de EE UU de ocultar restos de
platillos volantes y de sus tripulantes extraterrestres

El Club de la Prensa de Washington acogió el miércoles un montaje digno
de ‘Expediente X’. Un grupo de ufólogos, denominado Disclosure Project,
había convocado a los medios de comunicación para hacerles «importantes
revelaciones sobre la realidad del fenómeno ovni». En el estrado, un
veintena de ex funcionarios del Gobierno estadounidense, algunos de
ellos militares; en el patio de butacas, representantes de los
principales periódicos y de una docena de cadenas de televisión, a la
espera de pruebas.

«Es el fin de la infancia de la especie humana. Ha llegado la hora de
que nos convirtamos en adultos maduros entre las civilizaciones cósmicas
que están ahí fuera», anunció Steven Greer, director del grupo. Sus
acompañantes comenzaron entonces a narrar las típicas visiones de
platillos volantes habituales desde 1947. Eludieron cualquier referencia
a secuestros o a encuentros sexuales con los visitantes; pero la
conspiración estaba allí. De hecho, sólo se echó en falta a ‘El fumador’
, el oscuro personaje que hace la vida imposible en la televisión a
Mulder y Scully.

Platillos estrellados

Greer, como muchos de sus colegas, cree que los testimonios
expuestos -no se presentó otra cosa- «demuestran, de una vez por todas,
que no estamos solos». Ni siquiera en la Tierra. «Por lo menos desde los
años 40, y quizá desde los 30, ha habido vehículos espaciales de origen
extraterrestre que fueron derribados, ocupados y estudiados», dijo el
director de Disclosure Project. Uno de sus compañeros fue más allá.
Clifford Stone, sargento retirado, dijo que hay catalogados nada menos
que 57 tipos de alienígenas y aseguró haber visto a los malheridos
tripulantes de esas naves, que tienen debilidad por accidentarse en EE
UU, cuyo Gobierno oculta la verdad al mundo.

Uno de esos aparatos sería el que se estrelló en Roswell, Nuevo México,
en 1947. Greer indicó que, del estudio de éste y otros platillos
siniestrados, EE UU y el Reino Unido han obtenido grandes frutos. Nada
nuevo. Desde hace tiempo, el ufólogo español Javier Sierra, director de
la revista ‘Más Allá’ -en la que hace unos años un supuesto
extraterrestre, Geenom, respondía por escrito a preguntas de los
lectores-, mantiene que el transistor se desarrolló a partir de la
tecnología del ovni de Roswell.

¿Las pruebas que tienen los ufólogos de lo que dicen? «Ninguna. Pero,
para ellos, incluso la falta de pruebas es la mejor prueba. Todo vale.
Mientras haya ingenuos que les crean, seguirán despachando expedientes
X: un día es que no se ha ido a la Luna y, al siguiente, que Internet es
tecnología extraterrestre», apunta el astrofísico Javier Armentia,
miembro de la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico. El
director del Planetario de Pamplona considera increíble que «la fórmula
siga funcionando: se junta a un presunto experto en platillos volantes y
a unos cuantos ex militares con ganas de notoriedad y se habla de
invasión marciana, de contubernios ocultos, de que, poco más o menos,
todas las desgracias que han pasado en el mundo son achacables a una
oscura y malvada conspiración».

La rueda de prensa de Washington «demostró, sin sombra de duda, que
realmente hay gente que cree en los ovnis», apuntaba ayer irónicamente
Joel Achenbach, que cubrió el acto para ‘The Washington Post’. Los
miembros de Disclosure Project quieren ahora hablar ante el Congreso de
EE UU.

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Diario Sur http://www.diariosur.es/diario/portada.htm

HOMEONOSEQUÉ
Por: el Dr. Federico J. C. Soriguer

Desde hace algún tiempo, a lo mejor hoy mismo también, en la primera
página de éste y otros periódicos aparece un recuadro publicitario
anunciando un homeonosequé que es capaz de hacer perder peso a cualquier
persona obesa que lo tome. Por un momento creí que después de las
campañas de las sociedades científicas, después de las denuncias y de
los fallos judiciales contra las píldoras y remedios milagrosos sobre
esto y aquello, el mercado habría quedado escarmentado y al fin
desistido de ofrecer remedios seguros para perder peso. Me equivoqué una
vez más. Como en la 'Guerra de las galaxias', la batalla continúa y
henos aquí, como el capitán Tan, saliendo de nuevo a denunciar a los
malos y en defensa de los buenos. ¿Los buenos? ¿Los malos? Palabras.

La primera cuestión que se plantea es si se trata de publicidad
engañosa. En mi opinión, desde luego que sí. Pero no deben opinar así
los encargados de la publicidad de los periódicos, pues si no no la
incluirían. Al fin y al cabo por qué van a creer menos a estos
promotores de ensueños que a estos otros sesudos doctores con número de
colegiado, que se anuncian en otros lugares diciendo que curan las
varices, la impotencia, la celulitis y no sé que más. Los dos pagan
religiosamente su recuadro, que debe costar lo suyo y lo del otro. Y
aquí comienza la otra cuestión. Los otros, los obesos y los menos
obesos.

Es evidente que si se han gastado un pastón en el anuncio es porque
están seguros que hay una clientela que enseguida de ver el anuncio se
va a lanzar a comprarlo. ¿Y por que?, nos preguntamos aquí,
retóricamente, desde esta columna, ¿hay tanta gente dispuesta a
perseguir, al precio que sea, estos remedios milagrosos? Buena pregunta,
me digo yo a mí mismo, para animarme y no perder la compostura.

Lo hemos dicho aquí en otras ocasiones. Porque la mayor parte de las
personas obesas no van al médico, porque la mayor parte de las personas
obesas que pierden algo de peso lo hacen sin ir al médico y porque la
mayor parte de las personas obesas que van al médico o no pierden peso o
lo ganan poco después. Decepcionante, dirán ustedes: ¡con ese entusiasmo
no sé cómo se lamenta usted de que la gente se agarre a un clavo
ardiendo! Nihilismo terapéutico le llamaría un epistémologo de esos que
les gusta observar, diagnosticar y poner nombre, mientras pasea por la
playa, al comportamiento de los que trabajamos. Reconocimiento de la
ignorancia dirán los socráticos de turno. Incompetencia dirán los
detractores de la ciencia.

Pues qué les voy a decir. Nosotros, como mucha gente más, seguiremos
intentando hacer lo que podemos con la libertad que da el trabajar en un
servicio público. Una libertad que pasa por no engañar y por no crear
falsas esperanzas sobre todo si estas falsas esperanzas se transforman
en pesetas (y pronto en euros).

Convencidos de que la obesidad es un serio problema sanitario de
nuestros días, también lo estamos de que es además una cuestión
sociocultural, la mejor expresión del despilfarro energético de
Occidente, que debe obligar a diseñar estrategias políticas de
reconstrucción de la relación del hombre moderno con el ejercicio, con
la comida, y con su propia imagen ante el espejo, con la esperanza de
que así, tal vez, algún día, la publicidad engañosa como la comentada y
columnas ingenuas como esta sean perfectamente prescindibles.

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El Correo http://www.elcorreodigital.com/

TODO COMENZÓ EN UN ‘SHOW’ TELEVISIVO

El uso del móvil y el cáncer se relacionaron por primera vez el 23 de
enero de 1993. No fue a raíz de un estudio científico -ninguno de los
realizados hasta ahora vincula las terminales portátiles con esta u
otras enfermedades-, sino de un programa de televisión. Fue en el ‘show’
de Larry King, en la CNN. Un hombre dijo que su esposa había muerto de
un tumor cerebral causado por el uso del móvil. No presentó pruebas;
pero se desató la tormenta. Desde entonces, se han sucedido los
estudios. No hay mes en el que no se publiquen varios, y casi todos
coinciden en sus conclusiones con el de los expertos españoles.

La inquietud popular acerca de los móviles y las antenas de telefonía no
es un fenómeno nuevo. En EE UU, artículos sensacionalistas en la revista
‘New Yorker’ hundieron en 1976 el mercado de los hornos microondas, a
los que se relacionaba con efectos en el sistema nervioso. Años después,
el mismo autor cargó contra los tendidos eléctricos, diciendo que el
cáncer se cebaba en los niños de las barriadas próximas a los mismos. En
ambos casos, tras múltiples estudios en los que se gastaron miles de
millones de dólares, varios equipos independientes de expertos
concluyeron que no está demostrado científicamente riesgo alguno para la
salud si los aparatos y los tendidos respetan las normativas vigentes.

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El Mundo http://www.elmundosalud.com/

AMARILLISMO BRITÁNICO
Por: José Luis De la Serna

Escándalos.

La Prensa en Gran Bretaña es una de las más escandalosas del mundo. Sus
periódicos tabloides son famosos por airear todos los trapos sucios de
príncipes, gobernantes y personajes populares. Si hay un lugar en el
mundo que puede presumir de amarillismo en sus medios de comunicación,
ese es el Reino Unido.

El fenómeno está contaminando a la prensa que presume de calidad y
muchas informaciones relacionadas con el mundo biomédico se están
hipertrofiando y son poco veraces, incluso en medios de comunicación del
prestigio de la BBC, The Guardian o The Times.

En los últimos días tres asuntos científicos (los peligros del
antidepresivo en el tratamiento del tabaquismo, la mala calidad de las
citologías vaginales del algunos laboratorios y el asunto de los 30
bebés que han nacido con genes de tres padres) han sido portada en Gran
Bretaña.

Cuando se analiza con rigor y sosiego la calidad de estas informaciones,
no hay motivo de escándalo en ninguna. Ni la píldora antitabaco es tan
peligrosa, ni las citologías tan defectuosas, ni los bebés tan
multigenéticos tienen nada que ver con la terapia génica en línea
germinal, como se sugería.

Espejo.

En España creemos que lo que se hace fuera siempre es de una calidad
indiscutible, incluida la información sobre biomedicina en los
periódicos. En el caso del Reino Unido no es así. Poco hay que fiarse,
por ejemplo, de un periódico como The Sunday Times, que durante un
tiempo se erigió en paladín de la teoría de que el VIH no trasmitía el
SIDA y mantuvo ideas peregrinas sobre el origen de la pandemia trágica.

En el futuro habrá que tener en cuenta la poca seriedad que han
demostrado muchos medios británicos cuando dan noticias biomédicas. Al
informar de ciencia, las normas básicas de las noticias del periodismo
actual: qué, quién, cómo, cuándo y dónde no siempre deben seguirse al
pie de la letra.

En ciencia, un hecho es una anécdota y hasta el mejor de los estudios
clínicos, ese que ha costado una fortuna en dinero y esfuerzo
realizarlo, hay que mirarlo con relatividad. En ciencia nunca hay dogma.
Lo que hoy parece indiscutible, mañana es todo una falacia.

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El País http://www.elpais.es/

LA NANOTECNOLOGÍA COBRA VIDA PROPIA
Por: Malen Ruiz de Elvira - Madrid

El interés en la ciencia de lo muy pequeño sobrepasa el impulso original
de la informática

La nanotecnología -la ciencia y la técnica de lo muy pequeño- es la
palabra de moda en los ambientes científicos y universitarios del mundo
desarrollado. Casi todo el mundo -físicos, químicos, ingenieros,
biólogos- quiere explorar un campo todavía mal definido, pero que
promete mucho. El dinero, en Estados Unidos, en Japón, en Canadá, en
Europa, acude, en mayor o menor cantidad, a la llamada de un área que se
considera la sucesora de la microelectrónica, y que, como ésta, exige
cuantiosas inversiones para empezar a trabajar. Los resultados, estiman
sin embargo los expertos, no están a la vuelta de la esquina. Quedan 10
o 15 años de investigación básica para el salto a la industria, en
aplicaciones que ahora ni se pueden imaginar.

La nanotecnología es, más bien, por ahora, nanociencia. Se trata de
estudiar y encontrar formas de manipular la materia en una escala que el
ojo humano no puede discernir, la escala de los nanómetros (la
milmillonésima parte del metro). Una bacteria puede medir una
millonésima de metro (mil nanómetros), un virus está entre los 100 y los
10 nanómetros, y más pequeñas son las proteínas, otras moléculas
biológicas y no biológicas, y los átomos.

El químico estadounidense George Whitesides quiere dejar las cosas
claras, para empezar: 'La nanotecnología no existe todavía ni está claro
lo que es'. Whitesides recuerda que hasta ahora la fabricación de cosas
pequeñas ha sido el campo de los ingenieros electrónicos y los físicos
de la materia condensada y, con ironía, señala que una ciencia que se
define por la escala de longitud en que funciona recuerda mucho a lo que
antes se llamaba química. Seguramente tiene razón, pero la
nanotecnología fue impulsada, en principio y sobre todo, por la
industria electrónica, que cree necesitar superar con urgencia los
límites de tamaño que le marca la utilización del silicio en los
circuitos integrados. Su enfoque en principio fue la aplicación, pero
ahora ha superado su primera infancia y se va desarrollando
autónomamente en el ámbito científico, mientras se diluyen los sueños de
soluciones rápidas para la electrónica.

En la nanotecnología actual ya cabe casi todo, desde nuevos métodos para
almacenar y manipular la información (la optoelectrónica, los
ordenadores cuánticos y moleculares), hasta la construcción de máquinas
minúsculas con átomos (como los motores de carbono fabricados en
Alemania en 1992). Herramientas imprescindibles son los microscopios más
avanzados, los de efecto túnel y fuerza atómica, que permiten hacer
dibujos con átomos, observar moléculas y átomos individualmente o ayudar
a fabricar nanotubos o nanocables. Todavía está muy lejos, sin embargo,
la posibilidad de imitar o aprovechar los mecanismos biológicos, como
los motores que hay en las células o el proceso de transcripción de las
proteínas. En la nanotecnología ponen sus esperanzas, sin embargo, los
que ven en un futuro cercano técnicas para leer directamente el genoma
de una persona en chequeos médicos rutinarios.

'Hay ciencia nueva en la nanotecnología', afirma Whitesides, que da
varios ejemplos de áreas a estudiar: la estructura a la escala atómica,
la influencia de los fenómenos cuánticos, el comportamiento de moléculas
aisladas, la comprensión de la célula y el genoma a escala molecular y
atómica... Sin embargo, en tecnología, los frutos no están claros,
reconoce Whitesides: 'No sabemos todavía qué áreas se van a beneficiar'.
Lo que sí está claro en Estados Unidos es que hay miedo de perder la
posición dominante en tecnologías de la información y electrónica, con
sus importantes derivaciones militares, y de ahí las cuantiosas
inversiones que se han empezado a realizar en nanotecnología, dentro de
una estrategia federal anunciada el año pasado. Igual sucede en el
Programa Marco Europeo de Investigación, que dedica atención especial a
esta ciencia y en Japón. Nadie quiere perder el tren, por si acaso.

Un transistor mide unos 200 nanómetros, demasiados para lo que quiere la
industria. La mayor dificultad está en mejorar el contacto entre los
metales y las moléculas, dicen los especialistas, algunos de los cuales
confiesan que hace sólo unos años no creían en la electrónica molecular,
pero que ahora le ven un futuro enorme. 'Las moléculas son interruptores
estupendos', dice Stan Williams, que trabaja en un laboratorio de
Hewlett Packard con compañeros de 13 países, pero también reconoce que
la tecnología para avanzar hacia menores dimensiones se está haciendo
tan cara que las empresas empiezan a no podérsela permitir. El tamaño de
los átomos no se puede reducir, explica Phil Kuekes, también de HP, y la
precisión mecánica que hay que obtener en las numerosas capas que forman
cada circuito resulta carísima.

Todavía no ha llegado la crisis, el desencanto en las grandes esperanzas
para la nanoelectrónica, pero los científicos empiezan a matizar: quizá
la nanotecnología no sea la solución para todo, sino sólo para
aplicaciones muy específicas, dado que el coste de la miniaturización
puede no compensar el aumento de ventas si no va acompañada de
innovaciones importantes. Se inclinan por pensar que la nanoelectrónica
y la microelectrónica se complementarán, incluso cohabitarán en los
mismos circuitos, al menos en el próximo futuro.

'Saber lo que va a salir de la nanotecnología en lo que se refiere a
aplicaciones es como mirar una bola de cristal', dice el especialista
Peter Grütter, de origen suizo. 'La base científica es todavía bastante
débil, no se entienden bien los fundamentos, serán necesarios 10 o 15
años de investigación básica, realmente interesantes, en este área'.
Grütter explica que se pueden ir encontrando materiales o procesos
interesantes en el camino, pero que no se puede afirmar que en cinco
años vaya a haber una industria multimillonaria basada en la
nanotecnología. 'Y lo más interesante, lo que más impactará este área',
añade, 'serán cosas que no estamos buscando ahora, que ni siquiera
podemos imaginar. Es algo difícil de vender a los políticos, pero es
como funciona el progreso. Ni el sistema de posicionamiento global
[GPS], ni la resonancia magnética nuclear, ni el láser surgieron de
investigaciones dirigidas a tecnologías determinadas. No me gustaría
justificar la nanociencia por sus resultados. Si conseguimos controlar
la materia a esa escala, eso tendrá un impacto grande en cómo viviremos,
pero no puedo decir ni cuándo ni exactamente en qué. Es terra
incognita'.

Las herramientas del siglo XXI

Peter Grütter es suizo y trabajó en el Laboratorio de IBM en Zúrich,
donde nació el famoso microscopio de efecto túnel. Desde hace siete año
está en la Universidad McGill de Montreal (Canadá) y es ahora el
encargado de llevar a buen puerto un programa de nanotecnología (llamado
Herramientas para la nanociencia y la nanotecnología) en el que se van a
invertir nada menos que 10 millones de dólares (1.800 millones de
pesetas).

Pregunta.- ¿Qué pretende esta iniciativa?
Respuesta.- Tenemos en la universidad buenos equipos de físicos,
químicos e ingenieros que trabajan en diferentes aspectos de la
nanociencia y pretendemos darles la infraestructura necesaria. Con
financiación de la Fundación para la Innovación vamos a adquirir tres
nanoherramientas importantes: un avanzado microscopio de fuerza atómica
que nos permite obtener imágenes, manipular y caracterizar estructuras a
escala atómica. Con él podemos construir estructuras átomo a átomo y
luego medir sus propiedades. La segunda parte es un potente
superordenador para simulaciones, para calcular, por ejemplo, las
propiedades de transporte electrónico de estructuras atómicas. Hemos
optado por un cluster de 256 sistemas en paralelo, con una potencia de
cálculo de un teraflop. La tercera herramienta es una instalación para
fabricar nanomáquinas, estructuras mecánicas muy pequeñas, que nos
relacionarán, entre otras, con las aplicaciones biológicas y médicas.
P.- ¿Qué pretende esta fábrica?
R.- Será la fábrica de maquinaria del siglo XXI, el lugar donde se
desarrollen aplicaciones originadas en las diferentes áreas que pueden
tener aplicación en otras, como sucede con la optoelectrónica. También
queremos ensayar técnicas no convencionales, como las de autoensamblaje
químico, por ejemplo, para hacer máscaras de circuitos, o las de
implantar neuronas sobre silicio. La combinación de estas técnicas con
la capacidad de simulación en los ordenadores y la de medida del
microscopio de fuerza atómica nos dará las plataformas científicas
necesarias para obtener resultados en poco tiempo en nanotecnología, un
campo en el que es importante no amordazar la creatividad.

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El Mundo http://www.el-mundo.es/

EXTINCIÓN. LOS DINOSAURIOS LOGRARON SOBREVIVIR A UN CATACLISMO HACE 200
MILLONES DE AÑOS
REUTERS - Washington

Un asteroide provocó la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de
años, pero estos animales lograron sobrevivir a otro cataclismo -tal vez
otro impacto de asteroide- que eliminó al 80% de todas las especies hace
unos 200 millones de años, según han informado científicos de la
Universidad de Washington.

Los investigadores han estudiado la suerte que corrió un tipo de
plancton marino (unos organismos unicelulares llamados Radiolaria) y han
averiguado que la extinción masiva fue un acontecimiento repentino, y no
la agonía prolongada que los expertos pensaron en un principio.

La extinción tuvo lugar entre los períodos Triásico y Jurásico en la Era
Mesozoica y supuso la muerte de la mayor parte de las especies de la
época, lo que permitió a los dinosaurios 'reinar' en la Tierra, según ha
informado Peter Ward, paleontólogo de la Universidad de Washington y
director del estudio.

Ward asegura que esta calamidad es tremendamente similar a dos de las
otras cinco extinciones masivas que devastaron la Tierra en los pasados
500 millones de años. Al igual que aquéllas, esta destrucción fue
causada por el impacto de una roca gigante procedente del espacio.

La mayoría de los científicos creen que un impacto de asteroide causó la
extinción masiva al final del período Cretácico, que mató a los
dinosaurios. En el pasado mes de febrero, los investigadores presentaron
pruebas de que el impacto de un asteroide o un cometa causó incluso una
mayor extinción entre los períodos Pérmico y Triásico, hace 250 millones
de años.

Pruebas de la Colombia Británica

El equipo de Ward reunió pruebas de la extinción hace 199,6 millones de
años en dos lugares remotos en las Islas de la Reina Charlotte, en la
costa de la Columbia Británica de Canadá. Los investigadores examinaron
muestras de fósiles que evidenciaban el colapso del plancton.

Descubrieron un descenso abrupto del ritmo al que el carbono inorgánico
se convertía en carbono orgánico, en procesos como la fotosíntesis. El
declive del carbono orgánico coincide con la desaparición de más de 50
especies de radiolarias, que servían de fuente de alimento a numerosas
especies marinas y cuya extinción indica una importante crisis
biológica.

En esa época, la mayor parte de los dinosaurios era relativamente
pequeña y estaba atrapada en una lucha de supervivencia con otros
animales, incluyendo reptiles. La pregunta que se hace ahora el equipo
de Ward es ¿por qué los reptiles, que tienen una mayor capacidad de
adaptación al medio, murieron mientras que sobrevivieron los
dinosaurios?

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El País http://www.elpais.es/

TECNOLOGÍAS NUEVAS
Por: Pedro Gómez-Romero

Estos días se habla mucho de nuevas tecnologías. Están en boca de todos
y se valoran muy positivamente en los ambientes más dispares, desde el
arte de vanguardia a la banca más tradicional. Toda empresa que se
precie debe estar al tanto de este binomio de moda.

El término nos está empezando a resultar machaconamente familiar.
-El futuro pasa por las nuevas....
-¿Generaciones?
-No, hombre, no
-Tecnologías entonces... -¡Claro!

Si preguntamos en la calle por un sinónimo de nuevas tecnologías lo más
probable es que la respuesta sea 'Internet', 'telecomunicaciones'. Ésa
es la asociación que se nos brinda reiteradamente. A través de Internet,
las nuevas tecnologías van a cambiar nuestra forma de vivir. O al menos
nuestra forma de comprar. Que Internet está suponiendo una verdadera
revolución de la sociedad del primer mundo no lo duda nadie. Que posee
un potencial mucho mayor que el que ha desplegado hasta el presente,
tampoco. Pero no deja de resultar sintomática la asociación casi
biunívoca que hacemos entre Internet y las nuevas tecnologías.

Tecnologías nuevas hay muchas otras. Tan nuevas al menos como Internet.
Y tan importantes para el futuro de nuestra sociedad. Pongamos, por
ejemplo, la tecnología fotovoltaica, la eólica y otras tecnologías de
producción de energías renovables, la tecnología de pilas de
combustible, diversas tecnologías de almacenamiento energético,
tecnologías avanzadas de producción y reciclado, tecnología
medioambiental, tecnología de fusión, tecnología optoelectrónica,
tecnología de láseres y holografía, tecnología de materiales avanzados,
nanotecnología, biotecnología, tecnologías de desalinización de aguas.
Todas ellas son al menos tan nuevas en su origen como Internet, pero,
con excepción quizá de la biotecnología, prácticamente ninguna alcanza a
colarse en el Olimpo mediático de las nuevas tecnologías. ¿Por qué?

Probablemente podamos encontrar alguna respuesta en los mismos medios
que las ensalzan y que nos traen ecos de mercado: nuevas tecnologías,
nuevas oportunidades, nuevos negocios. Internet es un medio virgen,
terreno por explorar y por explotar, una Red que ha crecido
exponencialmente en una nueva dimensión, sin oposición por parte de
otras tecnologías ya existentes. Internet no crece a costa de la
televisión. Y, en cuanto su afianzamiento fue evidente, se convirtió en
un vehículo privilegiado de comunicación, en la nueva herramienta de
venta, en un océano de información al que todos podíamos lanzar nuestro
mensaje en la botella, se mostró como un nuevo continente con las
ciudades y las autopistas por trazar. Y, por tanto, como una enorme
oportunidad para aquellos con capacidad de trazarlas. Por eso Internet
es las nuevas tecnologías, por eso despertó tantas expectativas en los
mercados tecnológicos, que nos invitaban a jugar en la dudosa ruleta del
'todos ganan' antes de que la especulación los hiciera explotar.

A diferencia de Internet, prácticamente todas las tecnologías nuevas
mencionadas más arriba crecen en contraposición o en competencia con
otras ya existentes, a menudo viejas tecnologías adquiridas y
consolidadas a través del azar y la necesidad que caracterizan nuestra
evolución cultural y tecnológica. Hábitos tecnológicos que quizá no sean
los más saludables para nuestro mundo, pero que son difíciles de
desbancar.

La financiación de las tecnologías nuevas no es fácil. Posiblemente,
algunas de ellas no puedan resistir los embates del mercado y la
desregulación. Y aquí es donde radica el problema. Es tan barato, por
ejemplo, quemar nuestro limitado capital de petróleo y esperar que las
chimeneas nos libren del humo que se hace difícil apostar por
alternativas. Pero tenemos que empezar a poner en el balance de cuentas
aspectos como la calidad de vida, los beneficios sociales o los daños al
medio ambiente. Y podríamos empezar por planes de ayuda a la
implementación de tecnologías benignas, además de financiar las ya
rentables como Internet. Quizá así puedan llegar más tecnologías nuevas
a la categoría de nuevas tecnologías.

[Nota] *Pedro Gómez-Romero es investigador del Instituto de Ciencias de
Materiales, en Barcelona (CSIC).

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El Mundo http://www.el-mundo.es/

INFORME DE LA NASA: EL HOMBRE PODRÁ LLEGAR A MARTE ANTES DEL AÑO 2020.
AFP – Washington

La Humanidad será capaz de ir a Marte antes del año 2020 y visitar otros
planetas del sistema solar en las décadas siguientes, según la
predicción del principal responsable estadounidense de programas
espaciales.

En un discurso en el que ha recordado la promesa del presidente John F.
Kennedy en 1962 de que un americano llegaría a la luna, Daniel Goldin,
responsable de la NASA, ha declarado que Estados Unidos podría enviar un
hombre al 'planeta rojo' en 20 años.

"En menos de una década, si nos decidimos, o en 20 años si los plazos se
ralentizan, podremos escribir un capítulo en la Historia", ha dicho
Goldin en la Universidad George Washington.

Esta declaración llega después de que la sonda espacial de la NASA Mars
Odyssey haya sido enviada a Marte a una velocidad de 30 kilómetros por
segundo para recoger informaciones sobre la presencia de agua en la
superficie del planeta, la composición geológica del sol en la cara
desconocida y sobre las radiaciones que influyen sobre el planeta y que
podrían ser peligrosas para el hombre.

El envío de la Mars Odyssey ha sido considerado como un verdadero avance
en la exploración de Marte por parte de la NASA porque se trata de la
primera etapa de un nuevo programa puesto en marcha después de la
primera experiencia de la Mars Polar Lander. Estos experimentos
comenzaron en el año 1999 sobre la superficie marciana.

Los plazos de la NASA

La misión de la nueva nave forma parte de un programa de exploración de
la NASA. En el año 2003, la agencia espacial estadounidense ha previsto
enviar al planeta rojo dos robots móviles que aterrizarán en dos
regiones diferentes para analizar las rocas.

Después, a partir de 2005, la misión Mars Reconocimiento debería
permitir tomar imágenes de objetos de 20 a 30 centímetros. En 2007, un
"laboratorio científico móvil" se posará sobre el planeta mientras que
un avión o un globo podría cubrir largas distancias para observer
amplias regiones.

Antes de 2001, EEUU quiere hacer posarse una nave en Marte para analizar
las radiaciones solares, según el responsable de la NASA.

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Diario Médico http://www.diariomedico.com/

MANUEL ELKIN PATARROYO, A CORAZÓN ABIERTO. PREOCUPADO, QUE NO VENCIDO
Por: Silvia Churruca

Patarroyo está decidido a salvar su trabajo, aunque para ello tenga que
dejar su amada Colombia

En los últimos meses ha visto cómo su centro de investigación era
embargado, su trabajo de casi 30 años está en dique seco y su equipo
corre el peligro de dispersarse. Sin embargo, Manuel Elkin Patarroyo
sigue firme en su vocación de benefactor de la Humanidad. Se ha impuesto
una misión: crear vacunas que salven la vida de millones de personas que
han tenido la mala suerte de nacer pobres. Puede que acabe dejando su
Colombia natal, pero se compromete a no dejar su lucha.

Pregunta.- A los 8 años ya sabía que quería investigar vacunas.
Respuesta.- Somos 11 hermanos y 5 somos médicos, una enfermera y otra
psicóloga. Nuestros padres eran comerciantes, pero siempre han admirado
la vocación de servicio y nos la inculcaron. Y tanto es así que ninguno
de nosotros está en la práctica privada. Yo, quizás por ser el mayor,
era el más díscolo, así que decidieron darme para leer una serie de
tebeos infantiles entre los que estaba la vida de Pasteur. También había
una colección sobre mitos griegos. De ahí vienen mis dos tendencias: la
Medicina y la Filosofía. El primer tebeo que recibí fue el de Pasteur,
al que denominaban benefactor de la Humanidad. Me pareció espectacular.
P.- Así que usted quiso convertirse en benefactor de la Humanidad.
R.- Desde pequeñito, y nunca cambié. Hay niños que quieren ser pilotos
de carreras, otros presidentes... no veo excepcional que yo quisiera ser
científico.
P.- Por su culpa, en las encuestas la mayoría de los niños colombianos
dicen que de mayor quieren ser científicos.
R.- Es una culpa de la que me enorgullezco, y es cierto. En lugar de
querer ser Maradona, prefieren ser Patarroyo. Hace tiempo algunos de
ellos querían ser narcotraficantes; ya no.
P.- Eso que es más lucrativo ser narcotraficante...
R.- Se sufre menos, pero es más gratificante ser Patarroyo que narco.
P.- Se formó en Estados Unidos...
R.- En realidad, ya hice la carrera a caballo entre Bogotá y Nueva York,
y muchas materias que debía haber visto ni siquiera las estudié.
P.- ¿Por qué?
R.- Porque mis profesores entendieron que lo que a mí me gustaba era la
investigación científica.
P.- Sorprende que diga que no fue un alumno brillante.
R.- No fui bueno, aunque tampoco malo; digamos que fui mediocre.
P.- ¿Cómo es posible?
R.- Por una razón muy sencilla: porque andaba haciendo investigación
desde el primer año. No me aburría, pero había cosas que me interesaban
más.
P.- Así que ha sido autodidacta.
R.- Así debe ser en el proceso creativo. Si usted quiere buscar un
camino nuevo, en esencia debe hacerlo solo. El que crea debe establecer
su propio camino y luego vendrán otros a seguirlo.
P.- ¿No le tentó quedarse en Nueva York a triunfar y ganar dinero?
R.- Nunca. Sólo en las últimas semanas me lo estoy planteando. En mis 30
años de carrera no me lo he cuestionado y si ahora lo hago es más que
nada por la situación política de Colombia. Tengo que considerar que
unas ideas que considero correctas y útiles para la Humanidad podrían
morir porque la situación es tan crítica... No sólo política, económica
y socialmente, sino también en cuanto a seguridad. La muerte de
cualquiera de mis colaboradores, de mis hijos o la mía misma pondría en
peligro el completo desarrollo de esas ideas. En los últimos tiempos
hemos obtenido unos resultados espectaculares para redondear una
metodología razonable y lógica para obtener vacunas. Es tan frágil el
punto de no retorno que uno piensa que cualquier incidente podría
provocar miles de muertes de personas que no se beneficiaran de la
vacuna.
P.- ¿Me está diciendo que lo que no ha conseguido el poder económico lo
va a conseguir la violencia: sacarle de Colombia?
R.- Lo afirmo.
P.- Pero usted ya estuvo retenido en una ocasión por la guerrilla.
R.- Nunca ninguno de los actores del conflicto político que vive mi país
han tenido una posición contra mí. Pero ya no hablamos de grupos armados
organizados políticamente, sino de vandalismo, de bandidos, pícaros sin
ideología. Y esos sí tienen actitudes negativas hacia nosotros. Desde
hace pocos meses ya hemos experimentado la inseguridad.
P.- ¿Les han amenazado?
R.- Yo en concreto he recibido amenazas. Y no lo he movido mucho para no
dañar la imagen de mi país.
P.- Me decía su compatriota Rodolfo Llinás que su alma liberal estaba
escandalizada de lo que le decía su cerebro: que Colombia necesita un
Fujimori.
R.- Desgraciadamente es cierto. Esta situación requiere un gobierno muy
fuerte y ya es secundario si es de izquierdas o derechas, civil o
militar... mientras ponga orden al desmadre social que está teniendo
lugar.
P.- Volviendo a su vida. ¿Cuándo comenzó a materializar sus ideas?
R.- Desde el primer año de carrera empecé a trabajar en virus con uno de
mis mentores en la Fundación Rockefeller. El me envió a Yale, de ahí a
la Universidad Rockefeller y siempre con el mismo objetivo, porque nunca
lo he cambiado. Ni siquiera me desvié hacia la fisiología del sistema
inmune. A mí me interesaba la química y la inmunología.
P.- ¿Y cuándo consiguió tener su propio centro?
R.- Para mí es triste hablar de eso, porque lo he perdido todo.
Veintisiete años de mi vida se han ido por la tubería.
P.- Pero, ¿lo da definitivamente por perdido?
R.- Claro; no voy a poder recuperar nada. Se perdieron esos
dineros -algunos de mi bolsillo- con los que construimos el centro.
P.- ¿Por qué dice que no es recuperable?
R.- Porque cometí el error de poner todo el dinero en la fundación sin
hacer una separación jurídica.
P.- ¿Ha cometido muchos errores por ingenuidad?
R.- La mayoría. Realmente nunca doy segundas vueltas; para mí es más
cómodo pensar que todo el mundo es correcto y no ando prevenido. Al no
andar prevenido, la gente puede aprovecharse. A veces me equivoco porque
puede haber gente de mala fe, pero prefiero andar libre que tener
siempre prevención.
P.- Uno de sus pecados de ingenuidad fue aplicar la vacuna de la malaria
al margen de las reglas del poder científico establecido.
R.- Cuando me decían que yo no había seguido el libreto yo
preguntaba:¿Qué libreto? Si a mí, como creador que era, me correspondió
escribir el libreto, ¿cómo me van a pedir cuentas por un libreto
inexistente?
Nosotros lo hemos creado y con unos estándares tan altos que ahora ellos
tienen problemas para alcanzarlos.
P.- ¿Quiénes son ellos?
R.- Los otros grupos que están intentando desarrollar vacunas. En los
últimos 20 años se han ensayado 97 vacunas diferentes para la malaria
distintas de la nuestra, entre ellas una del ejército norteamericano.
P.- ¿Cuántas veces han intentado comprarle en estos años?
R.- Ya no, porque ya saben. En el pasado por lo menos tres veces.
P.- ¿Y alguna le ha tentado realmente?
R.- Nunca, porque la tentación existe cuando tú no tienes los principios
claramente definidos. Así que yo he recibido ofertas, pero no he tenido
tentaciones.
P.- ¿Qué es usted: un iluminado, un camicace o un científico realista?
R.- Soy realista. Mire lo que ha ocurrido con Sudáfrica. ¿Por qué se
montó tanto lío si debería ser lo normal? Si se ha hecho un
descubrimiento y la gente no tiene recursos, hay que poner el hallazgo a
un nivel asequible a esa población. Ahora, si tienes dinero y lo puedes
pagar, pues págalo. Y si quieres un Givenchi -que es un capricho-,
págalo, pero lo que es fundamental para vivir no debería tener coste.
P.- Cuando donó a la OMS los derechos de la vacuna de la malaria, ¿pensó
que podía ponerse en contra a la gran industria farmacéutica?
R.- Lo hice consciente y convencido de que estaba haciendo algo
correcto. No me interesa echar pulsos con nadie. Yo hago las cosas por
convicción. Si a alguien le supone un conflicto, es un conflicto suyo.
P.- Pero su actuación, ¿le ha granjeado enemigos?
R.- Yo no tengo paranoias. La gente percibe que tiene enemigos cuando
tiene delirios persecutorios...
P.- ...o cuando realmente tiene enemigos.
R.- O cuando los enemigos están ahí; pero yo no me lo planteo y sigo
para delante con mi ciencia. Y no me preocupo de los demás.
P.- Su familia está unida en torno a su proyecto científico.
R.- Mi hermana Gloria lleva la parte económica. Hugo maneja las
relaciones públicas. Marta y Esperanza, que son médicos, trabajan
conmigo. También mis hijos y mi mujer colaboran.
P.- Tal es su compromiso que probaron la vacuna.
R.- Yo fui el número 6 en probarla, mi mujer el 7 y mis hijos
completaron hasta el 10. No pudimos ser los primeros -fueron cinco
soldados- porque no se permite la autoexperimentación para que el
hallazgo sea legítimo.
P.- ¿Existe un pacto familiar?
R.- No, es convicción. No se pacta sobre lo que se está convencido.
P.- Sus hijos también han seguido sus pasos...
R.- El mayor ya tiene varias publicaciones.
P.- ¿Cómo le llaman a usted en familia?
R.- Elkin, porque tengo otro hermano que también se llama Manuel. Pero,
volviendo a mi hijo, me preocupa mucho la situación del país respecto a
él, dado su deterioro.
P.- ¿Dónde puede estar su próximo destino -de usted y su familia-: en
España?
R.- No lo sé. Nunca me lo había planteado. Nunca jamás me hubiera
imaginado que llegara este día.
P.- ¿Está desanimado?
R.- No, ¡qué demonio! Independientemente de que haya perdido todo,
mantengo siempre el espíritu bien alto, porque los resultados obtenidos
lo justifican de lejos.
P.- Ha obtenido la nacionalidad española.
R.- A mucha honra y por Real Decreto.
P.- Tan real como las audiencias que mantiene con doña Sofía cuando
viene a España.
R.- Es una persona tan culta y le interesa tanto saber lo que hacemos
que yo tengo que acudir con un cartapacio cada vez que me llama.
P.- ¿Le examina?
R.- Casi. Me recuerda qué le conté en la anterior visita y me pregunta
en qué hemos avanzado. Está interesada al máximo.
P.- Un año le presentan como benefactor de la Humanidad y al siguiente
como un científico que ha fracasado con sus vacunas. ¿Cómo lleva esos
altibajos de popularidad mediática?
R.- Normal, porque no vivo en función de la popularidad, sino de los
resultados. Es más, en los últimos años he sido yo el que se ha retirado
de la escena pública, porque estoy encerrado trabajando.
P.- ¿Cómo consigue retener a su equipo?
R.- Algunos colaboradores ya se han ido.
P.- ¿A ellos los considera traidores a su causa?
R.- Nunca. Considero que están buscando su propio horizonte. Lo que sí
veo es una cierta torpeza en no darse cuenta de que el horizonte está
con nosotros. Algunos han cambiado sus sueños por la facilidades que les
brindan los países desarrollados.
Una colaboradora se fue a Nueva York y hubo un intento para que
volviera, pero me dijo que no podía porque su hija tenía talento para el
ballet y en Colombia no hay escuela. ¿Cómo respondes a eso? ¿Le dices
que se quede y le montas una escuela de ballet?
P.- Entonces, repito la pregunta. ¿Cómo retiene a los que se quedan?
R.- Es convicción. Casi todos tienen ofertas, y en la hipótesis de que
algo sucediera inmediatamente nos iríamos todos. Y cuando digo todos es
todos: somos un cuerpo.
P.- ¿A qué se dedican ahora?
R.- A nada. Para un grupo que trabaja 24 horas al día es muy
neurotizante. La manera en la que mantengo la coherencia y cohesión del
grupo es organizar seminarios que duran toda la mañana y por la tarde
les pido que se dediquen e escribir publicaciones científicas que se nos
habían quedado en el tintero. Es un consejo que me dio uno de mis
maestros: "Cuando no tengas nada que hacer, lee y escribe".
P.- ¿Es lo que usted hace cuando no trabaja?
R.- Yo siempre estoy haciendo ciencia. Pero también soy un lector
compulsivo. También me fascina el arte: soy un coleccionista de arte
brutal.
P.- ¿Qué colecciona?
R.- Pintura, sobre todo al óleo. Tengo una de las mejores colecciones de
arte privada de Colombia.
P.- Pues no debe estar tan mal pagada la investigación...
R.- No. Es que como los pintores son amigos míos, los asalto. Voy allá y
les digo: "Me gusta ése". Y no se atreven a decirme que no.
P.-¿Le ha venido bien ese desparpajo para su carrera?
R.- Creo que es una ventaja. Habrá quien por razones de su inseguridad
personal piensen lo que hace poco leí en un periódico: "Pensé que
Patarroyo era un fantoche, pero después de verlo luchar creo que es la
manera apropiada de actuar".
P.- Lo dirán porque usted no cultiva la imagen de científico
circunspecto.
R.-¿Hay alguna razón para hacerlo? Ese es un estereotipo que no existe
sino en las películas.
P.- Y que algunos científicos fomentan para parecer más serios.
R.- Eso es una confusión total entre seriedad y solemnidad. Serio es
asumir las posiciones que nosotros estamos asumiendo. Solemne es posar.
P.- Usted insiste en que busca un método lógico y racional de
investigación. Pero usted investiga formas de vida y la vida se salta
toda lógica.
R.- No crea. Quizá no sea lógica en la forma en la que la estamos
tratando de entender hasta ahora. Todos los errores que cometí en mi
investigación, si los analizo ahora, me doy cuenta de que era lógico no
haberlos cometido. Me explico. Si uno piensa cómo se escapan los
microbios, lo lógico es contestar que haciéndose invisibles. Lo primero
que debía haberme cuestionado es por qué se escapan; pero nadie se había
hecho la pregunta hasta ahora. O por qué vuelven y reinfectan. Es de ahí
de donde debía haber partido.
P.- Tanta lógica... usted lo que propone es una mezcla de método
científico y filosófico.
R.- Me fascina la Filosofía y ya que no pude estudiarla, al menos tengo
un hijo filósofo.
P.- ¿Habría que incorporar un filósofo en los equipos investigadores?
R.- Claro. Yo, de hecho, hice dos años de Filosofía al principio de mi
carrera. No terminé porque nunca me ha interesado tener títulos de nada.
No me importan, de verdad.
P.- Pues premios y galardones sí que tiene...
R.- Es como si me estuvieran castigando por lo displicente que he sido
siempre con este asunto. Pero estoy encantado de tantos honores: ya
tengo 27 y ahora se descuelgan algunos más.
P.- ¿Le interesa el Nobel?
R.- No. No percibo los honores; nunca he sabido ni quién me presenta.
P.- ¿Es rencoroso?
R.- No. Además, tengo pésima memoria para lo negativo. Luego me
encuentro preguntándome: "¿Por qué demonios será que yo estaba
disgustado con éste?" Y me acuerdo después de haberle vuelto a hablar.
P.- Pero estará deseando triunfar con sus vacunas y restregárselo a sus
detractores.
R.- Para nada, se lo aseguro. No me interesa reivindicarme ante nadie de
nada. Que la gente piense lo que le dé la gana. Mientras yo consiga
resolver los problemas, me da igual.
P.- Los investigadores suelen contestarme que trabajan por el afán de
saber, sin pensar en los enfermos.
R.- A mí me interesa la solución de un problema para utilizarla en bien
de la gente. No busco resolver problemas teóricos. Tuve la fortuna de
tener un padre filósofo y una madre muy práctica. Mientras el uno
planteaba el problema, la otra lo resolvía. Yo heredé ambas facetas.
P.- La vida familiar debía ser muy entretenida.
R.- Bastante. Éramos 11 hermanos con una diferencia del mayor -que soy
yo- a la menor de 22 años, y nos sentábamos todos juntos a la mesa.
Cuando los pequeños balbuceaban los mayores les mandábamos callar, y
nuestros padres decían que tenían el mismo derecho que nosotros. Así nos
acostumbramos a respetarnos, escucharnos e interactuar. Para sobresalir
hacía falta la agilidad mental.
P.- Decía usted que si no hubiera donado la vacuna no habría podido
dormir tranquilo...
R.- Independientemente de que ahora esté quebrado, todo lo que haga lo
donaré de nuevo. Es una actitud y una opción de vida: no me interesa ser
adinerado.
P.- Pero los malos no tienen problemas para dormir, porque no tienen
conciencia. El problema lo tiene el que piensa qué no ha hecho o que más
podría hacer.
R.- Efectivamente. Pero yo no tengo angustias, ni preocupaciones
existenciales. Lo que tengo son problemas, como es obvio, porque no
tengo con qué pagar a mi equipo. Ni siquiera me cuestioné mi existencia,
porque siempre supe lo que quería hacer.
P.- Pero, ¿su trayectoria está planificada?
R.- Planifico mucho, pero mi trayectoria es consecuente con mi herencia
genética, mi forma de ser.
P.- Me consta que está harto de que le pidan plazos para las vacunas.
R.- En esencia el mundo es cortoplacista y es legítimo, porque están a
la espera de una vacuna contra el cáncer y temiendo padecer o morir por
la enfermedad, y piensan que los científicos no hacen nada a pesar de
todo el dinero que se invierte en ellos.
P.- ¿Siente esa presión de los plazos?
R.- Es humano. A mí lo que me preocupa es que hago cuentas y ahora ya
llevo meses de demora y eso supone que quizá un millón de personas hayan
muerto porque yo no he conseguido resultados en el tiempo previsto. Eso
me angustia, como pensar que en mi tiempo de vida no alcance a resolver
el problema.
P.- No es tan mayor...
R.- Sí si hace mis cálculos. Tengo 54 años y hay que vacunar a 2.500
millones de personas. Si saco ya la vacuna y se vacunan 100 millones de
personas al año -que es mucho-, se me van 25 años.
P.-  Se carga el problema a sus espaldas como si fuera el único
responsable.
R.- Es lo que he querido hacer. Llevo desde los 8 años en ésas y me
preocupa que a los 80 no lo voy a tener resuelto.
P.- Pues ya puede cuidarse. ¿Cómo piensa salir de la actual situación?
R.- Quiero hablar con el presidente de Colombia.
P.- ¿Le pedirá que se comprometa en la continuidad del centro?
R.- En su día él quiso hacerlo y yo no lo dejé, de lo que me estoy
arrepintiendo.
P.- ¿Por qué no le dejó?
R.- Me parece injusto que debido a los desaciertos de entidades privadas
se cobre más al país, a la gente, para solucionar el problema.
P.- Entonces, ¿qué le queda por hacer?
R.- Lo que haga falta. Si es necesario haré presión y un ruido enorme y
universal. Porque no es justo. Nosotros estamos casi con las soluciones
en la mano.

A pie de obra.

Es difícil evaluar la aportación científica de Manuel Elkin Patarroyo
sin ser un experto. Su mención suscita la polémica: ¿benefactor de la
Humanidad o famoso a costa de vacunas poco fiables? Pero si la
controversia le acompaña, él no pierde un minuto en ella. Lo cierto es
que cuesta mantener vivo el escepticismo cuando se le escucha defender
su trabajo con rigor y pasión a dosis iguales. Al fin y al cabo, a todos
nos gusta pensar que quedan héroes, aunque en lugar de capa y espada
estén a pie de obra en un laboratorio perdido en la selva amazónica. Es
imposible no simpatizar con su visión filantrópica de la ciencia al
servicio de la Humanidad. Tan difícil como no sucumbir a su simpatía y
naturalidad. Los que han coincidido con él profesional o personalmente
son unánimes: Elkin es un tipo fantástico. Tiene carisma y es consciente
de ello, así que lo cultiva y despliega en favor de su causa. Cuida con
el mismo mimo sus intervenciones ante grandes auditorios como las
charlas tú a tú. Todo sonrisa y buenas maneras, Elkin se ha metido en el
bolsillo a medio mundo, aunque a otro medio le moleste.

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El Mundo http://www.el-mundo.es/

SEGUN NUEVAS INVESTIGACIONES, HALLADA LA CLAVE DEL MISTERIO DE LOS RAYOS
X EN LOS AGUJEROS NEGROS
EUROPA PRESS – Madrid

Astrónomos de la Universidad de Southampton (EE.UU.) han realizado un
descubrimiento que ayudará explicar por qué las estrellas binarias de
rayos X son tan variables, un fenómeno que se ha considerado como uno de
los misterios de la astronomía.

Los científicos se preguntaban por qué la potente emisión de rayos X de
los sistemas de estrellas dobles, conocidas como binarias de rayos X,
era tan variable. Un sistema binario de rayos X contiene bien una
estrella de neutrones o bien agujeros negros.

Estos objetos son tan solo del tamaño de una gran ciudad y, pese a ello,
más masivos que nuestro Sol, y sólo en los rayos X emiten mil veces más
potencia que la emisión total del Sol. Esta gran cantidad de energía se
genera porque el material de una estrella compañera normal fluye hacia
la estrella de neutrones o el agujero negro, atraída por su fuerte
gravedad. Pero las emisiones de rayos X no son estables y varían en
pequeñas cantidades en pequeñas escalas de tiempo (fracciones de
segundos).

Igualmente, la emisión de rayos X varía en cantidades mayores en escalas
superiores de tiempo. Una teoría que intentó explicar este fenómeno era
la del modelo de ruido de un disparo, según la cual la variabilidad se
debe a llamaradas al azar o disparos que se dan en la región emisora de
rayos X que hay en las estrellas. Como si se tratara de ladrillos de
construcción que se van apilando, los disparos se combinan juntos para
producir variaciones en todas las escalas de tiempo.

Dado que los disparos individuales en el modelo de ruido de un disparo
se dan al azar y son independientes de todas las demás contribuciones a
la emisión total de rayos X, la cantidad de variabilidad en escalas de
tiempo cortas, debería ser siempre independiente de lo que sucede en las
emisiones de rayos X en mayores escalas.

Pero empleando los datos reunidos por un satélite de la NASA, los
autores del presente estudio han descubierto justo lo contrario. Al
comparar la cantidad de variabilidad en muchos segmentos pequeños de
datos con la emisión general de rayos X (o flujo), medido en cada
segmento, los investigadores encontraron que la amplitud de las
variaciones a escala de tiempo corto aumenta en proporción directa, a
medida que el flujo de rayos X aumenta en escalas mayores de tiempo. De
hecho, han encontrado una perfecta relación lineal entre la variabilidad
de los rayos X y el flujo de rayos X.

Este resultado supone que las variaciones en escalas de poco tiempo en
el flujo deben saber de alguna forma lo que ocurre en las escalas de más
tiempo, lo que no coincide con los modelos estándar del ruido de
disparo. Sin embargo, hay una teoría alternativa que encaja con las
observaciones. Una series de observadores han encontrado que las
variaciones de las emisiones de rayos X o binarias de rayos X pueden
estar causadas por fluctuaciones en el flujo de material que abastece
las emisiones de rayos X, lo que tiene lugar lejos de la región del
espacio en la que los rayos X se producen realmente.

En este escenario, las variaciones lentas de grandes escalas de tiempo
en el flujo de gas de una estrella normal se producen lejos del agujero
negro y se mueven hacia adentro, como remolinos en una piscina llena de
agua. A medida que se mueven hacia adentro, las lentas variaciones en el
abastecimiento de combustible van acelerándose y esto aumenta cuanto más
combustible haya, de tal forma que cuando el índice de alimentación y
por lo tanto la emisión de rayos Xes alta, así es el grado de
variabilidad. El estudio se publica en la última edición mensual de la
revista británica Noticias Mensuales de la Royal Astronomical Society.

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La Nación http://www.lanacion.com.ar/

CERCA DEL CIELO SAGRADO DE LOS INCAS
Por: Gabriela Navarra

Arqueología de alta montaña: los hallazgos de una joven investigadora
argentina.
Constanza Ceruti halló las tres momias mejor conservadas del período
prehispánico, a 6700 metros

Cuesta creer que esta muchacha de 28 años, pequeña y sencilla, que habla
rápido y apasionadamente, es la misma que hace poco más de dos años -en
marzo de 1999- halló, en la cumbre del volcán Llullaillaco, cerca de la
frontera con Chile, a unos 500 kilómetros de la capital salteña y a más
de 6700 metros de altura, el santuario sagrado ubicado más cerca del
cielo del que se tenga registro en toda la historia de la humanidad.

Allí, en un recinto con esterillado de paja de cerca de 1,60 metro de
altura, realizado con cordelería de cabello humano e inexplicablemente
mantenido durante 500 años del frío, nevadas y vientos, había tres
momias incaicas: dos femeninas (una niña de 6 a 8 años y una adolescente
de unos 14) y otra masculina (un varón menor de 10). Son las momias
mejor conservadas del período prehispánico.
Ahora se mantienen en tres freezers dispuestos por la Dirección de
Patrimonio Cultural de Salta, en cuya capital vive Constanza Ceruti,
arqueóloga de alta montaña, la autora de la epopeya.

En esa misión, Ceruti, que tiene una beca del Conicet, compartió la
codirección con el estadounidense Johan Reinhard. Hace unos días, la
arqueóloga estuvo en Buenos Aires, su ciudad natal, para ofrecer la
conferencia "Momias y santuarios incaicos en las cumbres de los Andes".

Espíritu andino

Si fuera cierto aquello de que las almas no tienen origen, color o edad,
podría bien creerse que algo de ese espíritu andino vive en esta
inquieta muchacha, recibida a los 23 años con medalla de honor en la
UBA, que desde los 14, cuando ascendió por primera vez al cerro La
Banderita, en La Falda, Córdoba, se enamoró para siempre de la montaña y
su magia.
Viví en Tilcara (Jujuy) durante dos años -dice sonriendo -. En una casa
de adobe, con techo de paja, al pie del Pucará. Adoré esa casa; fue el
nido desde donde salí a las cumbres. He subido ya más de 70 montañas y
en la mayoría de ellas encontré algo de huaqueo: aventureros que usurpan
parte de los santuarios, se llevan las ofrendas... Por eso es tan
importante preservar estos lugares. En este etapa mi tarea es de
laboratorio: con barbijo y guardapolvo estudiamos a las momias. Y hubo
sorpresas interesantes.

Pregunta.- ¿Cuáles?
Respuesta.- Habitualmente a partir de las momias sólo puede
reconstruirse un porcentaje mínimo de datos genéticos. En este caso es
la primera vez que a partir de un estudio de ADN antiguo se reconstruye
y amplifica la totalidad de la secuencia genética. En este sentido se
determinó que los niños no eran hermanos y apareció un posible
parentesco por vía materna entre la niña mayor y alguien de origen
quechua que vive en los Estados Unidos, cuyo ADN forma parte de la base
de datos de 19 personas que lo ofrecieron voluntariamente en estudio.
P.- ¿Por qué se han mantuvieron en tan buenas condiciones?
R.- Una tumba a 6739 metros de altura tiene condiciones especiales de
frío, ausencia de microorganismos, ambiente seco. Esto ayudó a la
preservación. No tienen la fisonomía de momias habituales. Aún no llevan
nombres definitivos. Por ahora son El Niño, La Niña del Rayo (cuando
estaba enterrada fue tocada por un rayo y tiene quemaduras) y La
Doncella.
P.- Debe ser durísimo trabajar a tanta altura...
R.- Sin duda. En el caso del Llullaillaco, estuvimos 15 días a más de
6700 metros: nunca se hizo un trabajo científico a esa altura. Las
condiciones son difíciles: un frío que puede llegar a 40° bajo cero,
vientos fortísimos que hacen casi imposible tomar nota porque las
ráfagas literalmente arrancan las hojas y es difícil concentrarse a
tanta altura para anotar números y datos en un ambiente hiperbárico. El
cerebro no responde igual. Manos y pies siempre están al borde del
congelamiento. Hay buena ropa para montaña, y a veces conseguí que me la
prestaran. Todavía no tengo mi propio equipo.
P.- ¿Cómo bajaron las momias?
R.- Teníamos un teléfono satelital que nos permitió comunicarnos con
Salta. En tierra, ayudaron el Ejército y la Dirección de Patrimonio
Cultural, construyendo unas cajas especiales que llenaron con hielo
seco. Y contamos con la colaboración de los amigos peruanos, guías de
gran fortaleza física que conocen muy bien la montaña...Tardaron dos o
tres días. Las bajaban al atardecer, cuando hace más frío, las
depositaban en un lugar al abrigo del sol, cubiertas con aluminio,
gomaespuma y nieve alrededor y así llegaron a tierra. Luego fueron
trasladas a Salta y se mantienen en freezers. Creo que la idea de la
provincia es exhibirlas en un museo. Creo que mi trabajo tiene sentido
si sirve para mostrar lo importante y trascendente de la tradición
andina y cuán viva está aún hoy para tanta gente que vive en los Andes.

El sentido de los sacrificios

P.-  ¿Qué significado tenían para los Incas los enterratorios en las
cumbres de las montañas andinas?
R.- "Algo difícil de entender para nosotros -afirma Constanza Ceruti-.
El sacrificio de estos niños era parte de una ceremonia sagrada. Haber
sido elegidos era un honor. Por su pureza se los enviaba al más allá
como representantes del Inca. Pero además, estas ceremonias tenían
sentido sociopolítico y económico, legitimaban la dominación del Imperio
Inca."

Los elegidos solían ser hijos de nobles o curacas , jefes políticos
regionales. "Al brindar un hijo en ofrenda -dice Constanza Ceruti- el
padre de éste obtenía ventajas políticas a cambio."
"No hay acuerdo acerca de la periodicidad con que se realizaban estas
ceremonias -agrega la arqueóloga-. Pero parece que ocurrían al
designarse un nuevo Inca. La procesión partía de Cuzco y participaba
todo el pueblo. Honraban al Inca que se iba pero, además, tomaban
contacto las distintas regiones del Imperio. Iban a pie hasta la montaña
elegida. Al enterratorio, en cambio, ascendía una minoría."

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El País http://www.elpais.es/

'EL PARAÍSO ESTÁ AQUÍ, NO ALLÍ ARRIBA'
Por: Francisco Perejil – Las Palmas

Los astronautas rusos que estrenaron la Estación Internacional se
recuperan en Canarias y ofrecen una visión de la galaxia distinta a la
del turista Tito

Nada más regresar el pasado domingo de su estancia de una semana en la
estación espacial internacional, el multimillonario estadounidense Denis
Tito, quien había pagado 3.700 millones de pesetas por la excursión,
declaró que venía del paraíso. Los dos astronautas rusos que viajaron a
la estación el 1 de noviembre de 2000, junto al comandante
norteamericano Bill Shepherd, y pasaron en ella 141 días hasta el 21 de
marzo de 2001, siguen ahora un programa de recuperación en un hotel de
Las Palmas. Cuando se les pregunta cómo es el paraíso del que hablaba
Tito, Serguéi Krikalev, de 43 años, condecorado con el título de héroe
de la Unión Soviética, después héroe de Rusia, poseedor de la Orden de
Lenin y del título francés de oficial de la Legión de Honor, sentencia:
'El paraíso está en Canarias, no en el espacio. Una cosa es ir como
turista y otra como astronauta'.Tanto el piloto Yuri Gidzenko como el
ingeniero de vuelo Serguéi Krikalev, de cuyas biografías dan cuenta más
de cien páginas en Internet, parecen saber de lo que hablan. Gidzenko
contaba con 189 días en el espacio antes de pasar cinco meses en la
estación internacional. Serguéi, en mayo de 1988, emprendió una misión
en la estación MIR que se prolongó, dándole vueltas a la Tierra, durante
un año y tres meses. Antes de pisar la estación internacional, había
pasado en el espacio 20 meses.

Ahora ambos, junto a esposas e hijos, siguen un programa de recuperación
subvencionado por la Consejería de Turismo de Canarias en un hotel al
borde del mar, con arena de playa importada desde el Caribe. La dieta,
supervisada por dos médicos rusos, contempla una copa de tinto al día y
exige reposar la digestión con una siesta.

Serguéi Krikalev y Yuri Gidzenko, de 39 años, conocieron hace un año a
Denis Tito. Durante meses lo vieron entrenarse en la Ciudad de las
Estrellas, en Moscú, donde comparten alojamiento con otros 20
astronautas. 'Nosotros le dimos consejos útiles para desenvolverse en la
estación. Le enseñamos a beber y a cuidar su higiene. Parece fácil, pero
es muy complicado hacer eso. Habla muy mal el ruso, pero aprende
deprisa'.

Ni Serguéi, que vive con su esposa y su hija en una casa de tres alturas
y 195 metros cuadrados, ni Gizdenko, que vive con su mujer y sus dos
hijos en otra casa facilitada por la agencia espacial, de 65 metros
cuadrados, hablaron con Tito de dinero. 'Comprendemos que si dispone de
3.700 millones de pesetas quisiera cumplir su sueño'.

Después de casi cinco meses en el espacio, ¿qué fue lo que más les
sorprendió? Rodeados de palmeras, con un zumo de naranja delante, de
pantalón corto, después de jugar al tenis, Yuri Gizdenko responde: 'Nos
estuvimos preparando cuatro años para subir allí. Pasamos más de un día
viajando en órbita para aproximarnos a la estación. Y después de eso...
el momento, sin duda, más emocionante fue cuando enchufamos la luz con
un interruptor'.

Otro momento inolvidable fue cuando asistieron a la llegada del segundo
milenio a la Tierra. 'Estábamos allá, a 400 kilómetros. Y desde allí
veíamos las pirámides de Egipto, que tienen más de 4.000 años, y nos
sentíamos un poco insignificantes. A veces, cuando el sol se encontraba
bajo, se discernía perfectamente la sombra de las pirámides, y eso era
impresionante'.

Cada día daban unas 17 vueltas alrededor de la Tierra. Al cabo de varias
semanas se habían hecho expertos en geografía. 'Yo tengo 39 años',
comenta Yuri, 'desde pequeño he visto imágenes de la Tierra tomadas allá
arriba. Pero verla a 400 kilómetros en toda su redondez es distinto.
Ver, por ejemplo, la variedad de verdes que tiene Estados Unidos o cómo
brilla Madrid de noche, que parece una araña. Los Ángeles no brilla de
forma tan intensa, parece más alargado. Había momentos en que se podía
ver en el mismo instante Berlín, París, cruzada por el Sena, y muy
brillante la torre Eiffel, Madrid, y a lo lejos, Moscú. También era
precioso ver las cumbres nevadas de los Pirineos, los Alpes, las
montañas del Cáucaso y el Everest. Pensar que tanta gente sueña con
subir al Everest y nosotros estábamos viéndolo desde ahí arriba. En
realidad, el Everest no se distinguía, porque hay otras montañas muy
altas en la cordillera del Himalaya'.

En casi cinco meses de estancia sólo podían hablar con sus familias una
vez cada dos semanas. ¿Lloraron alguna vez en ese tiempo? Los
astronautas sonríen. 'Somos hombres y además, estábamos demasiado
ocupados, no había tiempo', responden. 'Mandamos a gente emocionalmente
estable', señala uno de los médicos.

¿Qué habría pasado con las lágrimas? 'Habrían flotado como bolitas y se
habrían pegado a los cristales. Después los 40 ventiladores las habrían
ido llevando al contenedor donde se acumulan todas las sobras. Gracias a
esos ventiladores se puede vivir en la estación. Si se avería alguno hay
que repararlo de inmediato. Ésa es una de las diferencias entre un
turista y un profesional'.

¿Cómo satisfacían sus necesidades sexuales? 'No hicimos estudios sobre
eso', dice el doctor Alexander Spichkov, 'aunque sí constatamos que la
próstata había aumentado considerablemente de tamaño. De todas formas,
disponían de sus propios camarotes. Y a pesar de que hay cámaras por
todas partes, pueden conectarlas o desconectarlas a su antojo. No era
como en Gran Hermano'.

La idea de convertir a Canarias en el 'Centro Mundial de Rehabilitación
de Cosmonautas', como la ha bautizado la Consejería de Turismo, nació en
diciembre de 1999, cuando el consejero, Juan Carlos Becerra, invitó a
Lanzarote al astronauta que más tiempo había pasado en el espacio,
Serguéi Avdeyev (748 días). En un anuncio que se emitió en medios de
todo el mundo, incluida la CNN, se veía la estación MIR sin tripulación,
mientras en la siguiente secuencia Avdeyev decía: 'No me busquéis en el
cielo; después de dar más de 12.000 vueltas a la Tierra he encontrado el
lugar perfecto para mis vacaciones: las islas Canarias'.

La apretada agenda de Yuri y Serguéi comienza cada día con un partido de
tenis y continúa con gimnasio, sauna, piscina, masajes, windsurf y sol,
todo controlado por dos médicos de la agencia espacial rusa, que también
disfrutan del sol y del hotel. ¿Se irían ellos de vacaciones al espacio
dentro de treinta años? 'A la Luna, sí', responden. 'A Marte, no. Sería
un año de viaje de ida, otro de vuelta y sólo una semana en Marte'.

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El Mundo http://www.elmundosalud.com/

INVESTIGACIÓN: UNA CÉLULA MADRE DE LA MÉDULA ÓSEA ES CAPAZ DE REGENERAR
VARIOS ÓRGANOS
Por: Isabel Perancho

Un estudio realizado por investigadores de EEUU confirma en ratones la
existencia de una fuente de células madre pluripotenciales en un
organismo adulto.

Cualquier órgano del cuerpo puede, en teoría, ser regenerado a partir de
una célula madre pluripotencial. Este progenitor celular debe su nombre
a su capacidad indefinida de alumbrar diversas estirpes de nuevas
células que, a través de un proceso continuo de división y
diferenciación, acabarán construyendo todos los tejidos de un organismo.

El trabajo que acaba de publicar la revista 'Cell' es la confirmación
definitiva de algo que ya se sospechaba: estas pequeñas estructuras
básicas para la vida no sólo se encuentran en células embrionarias, sino
también en el organismo adulto y mantienen su potencial regenerador.

Investigadores de la Universidad de Yale en New Haven, la Johns Hopkins
de Baltimore y la de Nueva York, las tres en Estados Unidos, han
demostrado que las células madre recogidas de la médula ósea de un ratón
e implantadas en otro roedor pueden generar, en el receptor, células
sanguíneas, como cabía esperar, pero también del pulmón, de la piel y
del intestino.

Los científicos extrajeron la médula ósea de un ratón macho y la
sometieron a un proceso de purificación para obtener las células madre.
El cromosoma Y —propio del género masculino— de estas células fue
marcado con un colorante fluorescente y se trasplantaron a un grupo de
ratones hembra que previamente había sido irradiado para destruir su
médula ósea y favorecer el éxito del injerto. A los dos días, se extrajo
nuevamente la médula ósea regenerada de estos ratones y se sometió a un
nuevo proceso de separación para recuperar las células coloreadas más
brillantes, las que se preveía que mantendrían todo su potencial
regenerador.

Trasplante .

De nuevo, 30 ratones hembra mortalmente irradiados recibieron un
trasplante con una sola de estas células. A los 11 meses, todavía
sobrevivían cinco animales. Esa única célula había sido capaz de obrar
el milagro. Su médula ósea se había regenerado completamente. El
porcentaje de células derivadas de la del primer ratón donante superaba
el 70%.

Pero, además, se encontraron rastros fluorescentes —señal inequívoca de
que había células descendientes de la trasplantada—, al analizar
muestras del tejido del pulmón, esófago, estómago, intestino, colon y en
la piel de los roedores. ¿Cómo habían llegado allí? Antonio Bernad,
miembro del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC),
explica que estos tejidos pudieron resultar dañados en la irradiación y
generaron señales químicas para activar los mecanismos celulares de
reparación. De esta manera, las células trasplantadas pudieron ser
reclamadas para regenerar el tejido afectado. Aunque es evidente que
será necesario invertir muchos esfuerzos en la investigación
experimental para que este hallazgo tenga repercusión clínica,
representa un gran paso en la búsqueda de nuevas terapias.

«Igual que ahora se emplea el trasplante de médula ósea para tratar
enfermedades como la leucemia o algunas inmunodeficiencias congénitas,
los resultados apoyan la hipótesis según la cual estas células podrán
ser utilizadas en patologías del hígado, el pulmón o la piel», sostiene
Juan Bueren, del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales
y Tecnológicas (CIEMAT).

En su opinión, otra posible aplicación es su uso como vehículos para
introducir genes terapéuticos en distintos órganos: «Una disfunción
orgánica provocada por una deficiencia enzimática podría ser
potencialmente corregida al introducir el gen funcional no sólo en el
tejido crítico, sino en las células madre de la médula. Al
trasplantarlas, se rediferenciarían hacia las células del tejido
afectado, facilitando así que éste produzca el enzima deficiente».

Para más información:
Revista Cell http://www.cell.com/

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TERAPIAS ALTERNATIVAS: UN ESTUDIO MUESTRA QUE EL MASAJE ES EFICAZ CONTRA
EL DOLOR DE ESPALDA PERO QUE LA ACUPUNTURA FRACASA

El masaje terapéutico es eficaz en el tratamiento del dolor de espalda.
Sin embargo, la acupuntura, otro de los remedios de la medicina
alternativa que en algunos casos se ha mostrado útil, no aporta ningún
beneficio a los pacientes con esta dolencia.

Un nuevo estudio, publicado en la última edición del 'Archives of
Internal Medicine', ha analizado los dos tipos de terapias alternativas
y ha llegado a estas conclusiones.

El doctor Daniel C. Cherkin, del Grupo para la Salud Cooperativa de
Seattle (EEUU), y sus colegas estudiaron a 262 pacientes de entre 20 y
70 años con dolor de espalda. La muestra se dividió en tres grupos y a
cada uno se les asignó un tratamiento: acupuntura, masaje terapéutico o
materiales educativos.

Controles

Los síntomas y las disfunciones que padecieran los pacientes se
controlaron, a través de una entrevista telefónica, a las cuatro, 10 y
52 semanas que comenzar el tratamiento.

En el segundo control, los pacientes que recibían el masaje terapéutico
ya mostraban mejores resultados que los que se habían sometido a varias
sesiones de acupuntura. Al cabo de un año, los beneficios persistían,
además de que los afectados eran los que menos fármacos habían consumido
en este tipo. El tratamiento también era el más barato.

«Sigue sin estar claro si algún tipo de acupuntura que incluya hierbas y
masaje oriental puede resultar eficaz en el tratamiento del dolor de
espalda persistente», escriben los investigadores.

Sin embargo, consideran que, dados los beneficios observados en los
pacientes que recibieron masaje terapéutico, es prioritario estudiar
este tipo de tratamiento.

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Ciencia digital, S.L. http://www.cienciadigital.net/

LOS MENSAJES SÍSMICOS DE LOS ELEFANTES
Por: Owen Wangesteen (redaccion@...)
Noticia enviada por: Enrique Márquez

Nunca suspiró un rey, sin que gimiera con él el universo todo - William
Shakespeare, Hamlet

Son las 7:30 de la mañana del día 26 de enero de 2001 en el Parque
Nacional de Bannerghatta, cerca de Bangalore, India. Los empleados del
parque observan sobresaltados como los grandes mamíferos y aves del
parque, que han estado durante toda la noche mucho más inquietos de lo
habitual, emiten al unísono fuertes sonidos de alarma, corriendo o
volando despavoridos hacia ninguna parte. Los elefantes no paran de
barritar, mientras van saliendo desde todos los rincones de la selva
hacia los claros del bosque. Los miembros del servicio de vigilancia
forestal, instintivamente, salen al exterior de sus bungalows. A las
8:46 de la mañana, ocurre la gran catástrofe. El terremoto de Gujarat,
con sus 6.9 puntos en la escala de Richter, asoló 7.904 pueblos y
ciudades, afectando a 16 millones de
personas, de una población total de 38 millones. Aunque los animales
salvajes de Bannerghatta, de un modo u otro, habían sido capaces de
sentir su llegada, advirtiendo así a los cuidadores del parque, el
temblor cogió por sorpresa a las personas, incapaces de detectar
absolutamente nada anormal.

Dejó más de 20.000 muertos.

Hace ya muchos años que se conoce la capacidad de los animales para
detectar temblores de tierra, pero hasta hace muy poco, los científicos
no la habían estudiado seriamente. Recientes descubrimientos ponen de
manifiesto que algunos animales no solamente son capaces de detectar las
ondas sísmicas de origen natural, sino que incluso ellos mismos pueden
emitir y percibir vibraciones capaces de transmitirse rápidamente a lo
largo de decenas de kilómetros, lo que constituye, sin duda, un medio de
comunicación muy eficaz.

Aprovechando las ondas sísmicas

Los primeros animales de los que se supo que podían detectar y utilizar
las ondas sísmicas en provecho propio fueron los elefantes marinos. En
1992, se demostró que estas enormes focas, que pueden alcanzar hasta
2.300 kg de peso , se sirven de las ondas sísmicas provocadas por los
movimientos de sus cuerpos en las playas para detectar la presencia de
otros individuos de su misma especie. Desde entonces, mamíferos de
hábitos subterráneos, como los topos dorados y las ratas canguro,
algunos anfibios y diversas especies de insectos, escorpiones y otros
artrópodos han mostrado ser unos maestros de la comunicación sísmica,
siendo capaces de detectar el más mínimo movimiento del suelo bajo sus
pies y aprovechando esta información en su propio beneficio.

La extrema sensibilidad de los órganos receptores de vibraciones es, en
la mayoría de los casos, sorprendente. Así, el biólogo alemán Hansjochem
Autrum estudió los órganos que usan las cucarachas para detectar las
vibraciones, situados en la parte superior de sus tibias, justo por
debajo de las rodillas, y descubrió que eran capaces de registrar ondas
sísmicas con una amplitud tan pequeña como 10-9 cm.  Esto es una
longitud inconcebiblemente pequeña, equivalente a la décima parte del
diámetro de un átomo de hidrógeno. Sin embargo, las cucarachas son
capaces de detectar esta mínima perturbación del suelo donde pisan, que
casi invariablemente suele estar provocada por la presencia de un
depredador, y correr a ocultarse en sitio seguro.

Los experimentos más espectaculares en este campo han sido los
realizados recientemente por el equipo de Caitlin O´Connell-Rodwell con
los elefantes. Se podría pensar que un animal tan bien conocido por
todos nosotros como el elefante, que ya describían los antiguos griegos
en sus historias naturales, y que suele aparecer casi todos los días en
los documentales de nuestros televisores, no tendría muchos secretos que
esconder. Sin embargo, la observación de la naturaleza no cesa de
proporcionar sorpresas a quién sabe buscarlas con interés. La criatura
más familiar puede resultar ser un completo enigma.

Gritos en el aire y ondas en la tierra

Desde hace un cuarto de siglo, sabemos que los elefantes utilizan  para
comunicarse a larga distancia gritos infrasónicos, potentes llamadas
emitidas en un tono tan grave (alrededor de 20 Hz), que la mayoría de
los humanos no podemos escucharlas. Cuánto más grave sea el sonido, más
eficazmente se transmite por el aire, perdiendo menos cantidad de
energía con la distancia. Sin embargo, estas llamadas aéreas tienen
también sus inconvenientes. Su alcance depende de una serie de
condiciones ambientales, como el tiempo atmosférico, la distribución de
la vegetación, la altura a la que se encuentre el elefante emisor, la
hora del día, los gradientes verticales de temperatura, y la dirección y
velocidad del viento. La dispersión y la reflexión de las ondas sonoras
debida a las paredes rocosas,
los grupos de árboles e incluso a otros grandes animales provoca también
que la relación señal/ruido disminuya a lo largo del camino entre el
emisor y los posibles receptores, haciendo que esta forma de
comunicación, en principio eficaz, esté sometida a variaciones
ambientales que disminuyen su
utilidad.

Pero, entre 1992 y 1997, la bióloga Caitlin O´Connell-Rodwell
(actualmente en la Universidad de Stanford), estudiando los elefantes
africanos en estado salvaje, en el Parque Nacional de Etosha (Namibia),
descubrió un hecho insólito. Todos los elefantes que emiten una llamada
acústica infrasónica originan simultáneamente una onda sísmica de la
misma frecuencia de alrededor de 20 Hz, que se transmite a lo largo del
suelo. La onda sísmica emitida posee las mismas características en
modulación y en frecuencia que la onda sonora, es decir, ambas formas de
comunicación contienen el mismo mensaje.

Curiosamente, el intervalo de frecuencia elegido por los elefantes para
comunicarse es el óptimo posible  para un mensaje sísmico. Si la
frecuencia fuera menor, el ruido de fondo sísmico existente de forma
natural en la tierra interferiría con el mensaje a transmitir, mientras
que a frecuencias
mayores, las ondas sísmicas perderían demasiada energía a lo largo de su
trayectoria, y no llegarían muy lejos. Existe una estrecha ventana,
entre 10 y 40 Hz, en la cuál la transmisión de mensajes codificados en
forma de ondas sísmicas es óptima, y ésta es la que emplean los
elefantes para su
comunicación. La eficacia de la transmisión de las ondas sísmicas
depende de ciertas condiciones, como la composición y homogeneidad del
suelo, la presencia de fluidos en los suelos de carácter poroso, o la
presencia de presiones diferenciales de origen tectónico. En condiciones
habituales, sin
embargo, un mensaje sísmico puede transmitirse de manera eficaz durante
más de 50 km, mucho más lejos que un mensaje que viaje por vía aérea
que, en el mejor de los casos, puede alcanzar unos 25 km. Los elefantes
se aseguran de que sus mensajes lleguen hasta sus destinatarios
emitiéndolos
simultáneamente en sus dos formatos, sísmico y aéreo.

Detectando las ondas sísmicas

Por supuesto, no es suficiente con que un individuo sea capaz de emitir
el mensaje. Al fin y al cabo, cualquiera de nosotros puede originar una
onda sísmica, golpeando el suelo de forma periódica. Para que se
establezca comunicación, es necesario que los receptores hayan
desarrollado mecanismos
para detectar las ondas sísmicas y para entender los mensajes que
contienen.

Si observamos una manada de elefantes al natural, nos daremos cuenta de
un hecho curioso. De vez en cuando, y especialmente cuando hay otro
grupo de elefantes en las cercanías (aunque éste sea invisible para
nosotros), los elefantes más viejos levantan completamente una de sus
patas delanteras y apoyan la otra firmemente en el suelo, permaneciendo
así inmóviles y en absoluto silencio, durante algunos minutos. Sin duda,
están recibiendo mensajes sísmicos a través del miembro que permanece
inmóvil en tierra, del mismo modo que nosotros acercaríamos la oreja a
una vía de ferrocarril y
escucharíamos atentos para detectar si se aproxima un tren, o cuando
creemos escuchar un sonido lejano y hacemos pantalla con la mano en uno
de nuestros oídos, con el fin de determinar mejor la distancia y la
dirección de procedencia del sonido. Los elefantes deben poseer algún
tipo de receptor
para las ondas sísmicas en las plantas de sus patas delanteras. De
hecho, se han descubierto corpúsculos sensibles a la presión en
determinadas zonas de la trompa, pero los elefantes no parecen emplear
la trompa para captar los mensajes sísmicos. El grupo de
O'Connell-Rodwell está investigando en la actualidad para encontrar este
tipo de detectores de ondas sísmicas en las
patas de los elefantes.

Las ondas sísmicas podrían también ser transmitidas mediante conducción
a través de los huesos del esqueleto del elefante, desde la planta de
las patas hasta llegar al oído medio. Según la Dra. O'Connell-Rodwell,
"el oído medio del elefante es un carácter primitivo, que remitió a un
estado
ancestral para poder detectar las bajas frecuencias. El elefante tiene
un malleus (o martillo) hipertrofiado, lo cuál podría ser un signo de
que usa la conducción de ondas a través de los huesos. El topo dorado,
que en un reciente estudio ha demostrado estar relacionado
filogenéticamente con el
elefante, también tiene un malleus hipertrofiado, y utiliza
exclusivamente las ondas sísmicas para oir".

Descifrando el idioma sísmico de los elefantes

Pero, ¿qué tipo de mensajes se envían los elefantes? El equipo de
O´Connell-Rodwell no sólo ha comenzando a entender estos mensajes, sino
que incluso ha utilizado un generador artificial de ondas sísmicas ¡para
enviarles mensajes a algunos individuos, que han sido perfectamente
recibidos y entendidos! Estamos comenzando a comprender el lenguaje
sísmico de los elefantes y, en cierto sentido, empezamos a comunicarnos
con ellos en su propio idioma. Los biólogos ya han llevado a cabo
algunos progresos para entender el idioma de gritos agudos que usan los
delfines. En realidad, los avances en este sentido han resultado ir más
lentamente de lo esperado, hasta el punto de que John Lilly, experto en
este tema, es de la opinión de que, si bien el hombre no es capaz de
entender el complicado lenguaje de los delfines, sí que podría ser
posible que los delfines pudieran aprender el lenguaje del hombre. El
grupo de O´Connell-Rodwell está haciendo el mismo trabajo con las
vibraciones de los elefantes. Por ahora, se sabe que se pueden comunicar
saludos, mensajes de alarma, o sugerencias como, por ejemplo, "vámonos".
Presumiblemente, se pueden identificar también de este modo individuos
concretos, como si cada elefante poseyera su propia firma sísmica
personal, que serviría para reconocerse mutuamente a gran distancia. Los
elefantes no necesitan tener a sus amigos y parientes a la vista para
saber que están bien, ni necesitan de teléfonos móviles para enviarse
saludos.

Los biólogos grabaron algunos mensajes acústicos de los elefantes, los
convirtieron electrónicamente en señales sísmicas, y se las enviaron a
un grupo de elefantes africanos residentes en una instalación turística
en Zimbabwe. Los elefantes entendieron perfectamente los mensajes y
reaccionaron en consecuencia. Las hembras parecen ser mucho más
receptivas que los machos, y las hembras mayores reaccionan a las
señales más intensamente que las hembras jóvenes. Desde hace mucho
tiempo se sabe que las hembras de edad avanzada son las encargadas de
dirigir la manada, utilizando para ello su inmensa memoria (la
proverbial memoria de elefante es uno de los pocos mitos populares sobre
animales que ha encontrado confirmación científica). Las hembras van
almacenando a lo largo de su vida información sobre las características
geográficas de su región, la localización de las fuentes de agua, las
zonas donde suele haber más alimento, o dónde suele llover más
abundantemente en cada época del año. Es lógico que sean también las
principales encargadas de recibir los mensajes enviados por otros
elefantes y actuar en consecuencia.

Otros usos de las ondas

Los elefantes no sólo detectan los mensajes sísmicos procedentes de
otros elefantes. Se ha comprobado que, cuando estalla una tormenta en
Angola, los elefantes del Parque Etosha, a 200 km de distancia, en
Namibia, comienzan a desplazarse inmediatamente hacia el norte en busca
de agua. Seguramente, han detectado las vibraciones en el suelo
producidas por la caída de los rayos, y han aprendido que ese tipo de
mensajes sísmicos significa abundancia de agua. Los elefantes poseen una
capacidad para interpretar su medio ambiente mucho mayor de lo que
pensábamos.

Se especula con la posibilidad de que la comunicación sísmica pueda
tener importancia para el comportamiento reproductivo de los elefantes.
Los machos adultos suelen llevar una vida solitaria, mientras que las
hembras y los jóvenes se agrupan en manadas. Es importante para los
machos detectar la presencia de hembras en los alrededores dispuestas a
reproducirse. Es posible que existan llamadas sísmicas emitidas por
estas hembras que puedan ser detectadas por los machos, aunque esta
teoría aún no se ha confirmado experimentalmente. Sin embargo, según la
Dra. O'Connel-Rodwell, "la incapacidad de los machos para detectar
sísmicamente las llamadas de las hembras, probablemente no impediría el
apareamiento, ya que, presumiblemente, la detección de las llamadas
aéreas es muy efectiva".

Para más información:
Elephants pick up good vibrations... through their feb. Mark Shwartz,
News Service (650) 723-9296;
e-mail: mshwartz@...
http://www.stanford.edu/dept/news/pr/01/elephants37.html
Página de Gabriel Francescoli http://eto.fcien.edu.uy/gaboeng.htm
Pagina de Jan Randall http://online.sfsu.edu/~jrandall/
Vibration as a Communication Channel Symposium
http://www.animalbehavior.org/ABS/Program/SICB/


[Nota] *El equipo de O´Connell-Rodwell también ha demostrado
recientemente la posibilidad de comunicación sísmica en el caso de los
elefantes asiáticos. En la actualidad, se están llevando a cabo
experimentos con otros grandes animales, como los rinocerontes africanos
y los bisontes. Sería sorprendente que un medio de comunicación tan
efectivo no fuera empleado de forma habitual por estos grandes animales.
También existen sospechas de que los mensajes sísmicos podrían ser
interceptados y entendidos por los grandes depredadores, como los
leones. Hay muchos interrogantes aún abiertos, y queda mucho trabajo por
hacer en este apasionante tema, que demuestra que, a pesar de los miles
de estudios realizados, estamos aún muy lejos de conocer todos los
secretos que ocultan los grandes mamíferos. Quizás el intentar aprender
a comunicarnos con ellos en su propio lenguaje sea uno de los medios más
efectivos para lograrlo.

                           ------------------

El País http://www.elpais.es/

UN DERECHO DE LIBERTAD
Por: Salvador Pániker

La eutanasia voluntaria -y subráyese lo de voluntaria- es sencillamente
un derecho humano. Un derecho humano de la primera generación de
derechos humanos, un derecho de libertad. Un derecho que se inscribe en
el contexto de una sociedad secularizada y pluralista en la que se
respetan las distintas opciones personales. El núcleo de la cuestión es
que cada cual pueda decidir por sí mismo, desde su plena capacidad
jurídica y mental, o, en su defecto, a través de un previo testamento
vital, cuándo quiere y cuándo no quiere seguir viviendo.

El tema no es nuevo. Lo nuevo es hoy un amplio clamor social, resultado
de una mayor conciencia de los derechos del enfermo, de un
envejecimiento de la población y de que la misma medicina es capaz de
prolongar la vida humana en condiciones muy poco humanas. Ello es que la
vida no es un valor absoluto; la vida debe ligarse con calidad de vida,
y, cuando esta calidad se degrada más allá de ciertos límites, uno tiene
el derecho a 'dimitir'. En España, las últimas encuestas del CIS dan
como resultado que casi un 70% de la población es partidaria de
despenalizar la eutanasia activa cuando el paciente lo haya solicitado
reiteradamente por sufrir alguna enfermedad irreversible con
padecimientos insoportables.

Alegan algunos detractores del derecho a la eutanasia voluntaria que con
los adelantos de la medicina paliativa y del tratamiento del dolor el
tema ya está resuelto. A esto hay que contestar que, en primer lugar,
bienvenida sea la medicina paliativa y el tratamiento del dolor, pero
que desgraciadamente queda mucho camino por recorrer en esta dirección,
y que en todo caso la última palabra y la última voluntad le
corresponden al enfermo. Además, la experiencia y las estadísticas
confirman que en las peticiones de eutanasia, mucho más que el dolor
físico cuenta el sentimiento de que uno ha perdido la dignidad humana.
En rigor, cuidados paliativos y eutanasia no sólo no se oponen, sino que
son complementarios. No debe haber eutanasia sin previos cuidados
paliativos, ni cuidados paliativos sin posibilidad de eutanasia. Más
aún, si el enfermo supiese que tiene siempre abierta la posibilidad de
salirse voluntariamente de la vida, las peticiones de eutanasia
disminuirían. Porque esta 'puerta abierta' produciría un paradójico
efecto tranquilizador: uno sabría que, al llegar a ciertos límites, el
horror puede detenerse.

En la actualidad existe todavía mucha confusión sobre qué clases de
eutanasia existen y cuáles son admisibles legalmente. La deontología
médica reconoce ya el principio del 'doble efecto' (acortamiento de la
vida por aplicar medidas adecuadas), y aconseja tener en cuenta la
voluntad del enfermo. Cada vez está más claro que la llamada eutanasia
pasiva no es más que práctica médica adecuada. Ahora bien, conviene
entender de una vez -en contra de las voces demagógicas que plantean la
cuestión en blanco y negro- que, en las situaciones de eutanasia activa,
la alternativa no es entre vida y muerte, sino entre dos clases de
muerte: una rápida y dulce, y otra lenta y degradante.

Por otra parte, allí donde hay transparencia informativa -caso de
Holanda- es donde menos abusos se producen. Desgraciadamente, en cambio,
un gran silencio cubre todavía la práctica de las eutanasias
clandestinas y no voluntarias en la mayoría de los países. En España
sería muy conveniente, a ese respecto, una verdadera encuesta (libre y
sin coacciones) entre médicos y personal sanitario.

Todo el mundo dice querer respetar la dignidad y la autonomía de los
enfermos. Hay incluso un principio de bioética que lo prescribe. Ahora
bien, ¿cómo puede obligarse a un enfermo a vivir en contra de su
voluntad? ¿Qué hacen con la dignidad los portavoces de la lucha
ideológica contra la eutanasia? Suelen ser esos portavoces gente de la
Iglesia o del Estado, herederos de quienes durante siglos han sofocado
la libertad individual en nombre de alguna coartada colectiva. A uno le
parece respetable que alguien rechace la eutanasia en nombre de sus
creencias religiosas; lo que no es tolerable es que se quiera imponer
esa determinada ideología al conjunto del cuerpo social. Nuestra
sociedad es pluralista. La dignidad es un valor reconocido, pero que
sólo se concreta individualmente. La vida de cada cual pertenece a cada
cual, y, desde un punto de vista jurídico, debe ser superada la ficticia
confrontación entre derecho a la vida y derecho a la libertad. La vida
es un derecho, pero no un deber. La reciente ley de Holanda, las
iniciativas en diferentes comunidades autónomas de España sobre
'voluntades anticipadas', todo apunta en una misma dirección: es hora de
conceder al ser humano la plena posesión de su destino.

[Nota] *Salvador Pániker es filósofo, escritor y presidente de la
Asociación Derecho a Morir Dignamente.

                           ------------------

I. ENCUENTRO SOBRE COMUNICACIÓN DE LA CIENCIA: COMUNICAR CIENCIA EN LA
ERA MEDIÁTICA / ZIENTZIAREN KOMUNIKAZIOARI BURUZKO I. TOPAKETA:
ZIENTZIAREN KOMUNIKAZIOA ARO MEDIATIKOAN

Antolatzailea/Organizador: Miguel Sánchez-Mazas Katedra (UPV/EHU)
2001eko maiatzaren 18an
18 de mayo de 2001

Salón de Actos del Archivo Foral, 1ª planta
C/María Díaz de Haro, 11
BILBAO

Comunicar Ciencia en la Era Mediática

Los descubrimientos científicos y tecnológicos afectan cada vez más
positiva o negativamente al bienestar y al desarrollo de la sociedad
(energía nuclear, capa de ozono, clonación, transgénicos, cáncer, SIDA,
y un largo etcétera), por lo que surge el interés por conocer las
características del tratamiento de la comunicación científica y
tecnológica y la cadena informativa que implica a sus principales
agentes sociales: la comunidad científica, el poder político, los medios
de comunicación de masas (m.c.m.) y la sociedad destinataria de la
información.

En definitiva, los m.c.m. pueden contribuir a elevar la cultura
científica de la población elaborando buena información sobre Ciencia y
Tecnología  y desterrar de esta manera el problema de una sociedad cada
vez más necesitada en conocer los avances de la Ciencia y la Tecnología,
pero a la vez poco o mal informada sobre los mismos, con la mella al
sistema democrático que ello supone

Zientziaren Komunikazioa Aro Mediatikoan

Aurkikunde zientifiko eta teknologikoek gero eta eragin handiagoa
daukate, onerako zein txarrerako, gizartearen ongizate eta
garapenarengan. Hori dela eta, komunikazio zientifiko eta
teknologikoaren tratamenduaren ezaugarriak eta bere gizarte eragile
nagusiak biltzen dituen kate informatiboa ezagutzeko interesa sortu da:
komunitate zientifikoa, botere politikoa, gizarte-komunikabideak eta
informazioaren hartzailea den gizartea.

Hitz batez, gizarte-komunikabideek populazioaren kultura zientifikoa
aberastu dezakete zientzia eta teknologiari buruzko informazio ona
landuz eta, modu honetan, zientzia eta teknologiaren aurrerapenak
ezagutzeko gero eta behar handiagoa duen baina, era berean, hauei buruz
informazio urria edo kalitate eskasekoa duen gizartearen arazoa uxatuz,
horrek guztiak sistema demokratikoan duen eragin kaltegarria kontutan
hartuta.

Dirigido a:

Periodistas interesados en ciencia y tecnología (CyT), Científicos
interesados en la comunicación de la CyT, universitarios estudiantes de
CC. de la Información, y en general, toda aquella persona preocupada por
la necesaria relación entre ciencia, tecnología y sociedad.

Nori zuzenduta:

Zientzia eta teknologian interesa duten kazetariak, zientzia eta
teknologiaren komunikazioan interesa duten zientzialariak,
informazio-zientzietako ikasle unibertsitarioak, eta orokorrean,
zientzia, teknologia eta gizartearen arteko beharrezko erlazioa
arduratzen duen pertsona oro.

Ponentes/Hizlariak:

*/ Amanda Wren, responsable de Nature en España.
*/ Luis Alfonso Gámez, periodista científico, El Correo.
*/ Manuel Tello, catedrático de Física de la Facultad de Ciencias de la
UPV/EHU.
*/ Fernando Plazaola, director de la revista Ekaia publicada en la
Facultad de Ciencias de la UPV/EHU, y especializada en alta divulgación
científica en euskara.
*/ Alex Fernández Muerza, periodista científico e investigador de la
UPV/EHU.

Programa/Egitaraua

18 de Mayo/Maiatzaren 18

.- 9.30 Presentación/Aurkezpena
.- 10.00  Amanda Wren (Revista Nature): Científicos, revistas
científicas y medios de comunicación: Los canales comunicativos de la
ciencia
.- 11.00 Luis Alfonso Gámez (Periódico El Correo): Hacer información de
ciencia en un medio de comunicación de masas

12.00 Descanso/Atsedena

.- 12.30 Alex Fdez. Muerza (UPV/EHU): Algunos apuntes sobre periodismo y
divulgación científicas

13.30 Almuerzo/Bazkaria

.- 16.00 Manuel Tello (UPV/EHU): La comunicación científica en la
sociedad actual
.- 17.00 Fernando Plazaola (Ekaia): La divulgación científica en euskara

18.00 Descanso/Atsedena

.- 18.30 Komunikazioak
.- 19.00 Mesa redonda/Mahai ingurua

La asistencia a las Jornadas serán de libre acceso. No obstante, se
entregará, a quien así lo desee, un Certificado de Asistencia válido
para la amortización de un crédito de libre elección, previa
presentación del justificante bancario del pago de la inscripción.

BOLETÍN DE INSCRIPCIÓN / IZENA EMATE ORRIA
NOMBRE Y
APELLIDOS/IZEN-DEITURAK:................................................
........................................................................
..............................................DIRECCIÓN/HELBIDEA:.......
........................................................................
.......................................................POBLACIÓN/HERRIA:
...........................................
TLF.:...................................................................
........FAX:................................…...........................
............E-MAIL:………………………………………

Cuota de inscripción/Izena ematearen kuota: 3.000 pzta.
Nº Cuenta/Kontu zka.: Banco Central Hispano
0049 0701 00 2010391148

Para más información pueden dirigirse a:
Miguel Sánchez-Mazas Katedra UPV/EHU
Alcalde José Elósegui, 275
20015 Donostia
E-mail: sanchez-mazas@...
Fax: 943 28 06 23






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