Inicio > Mis eListas > el_esceptico > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 121 al 150 
AsuntoAutor
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
Edición 2001 - Núm Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT TENEBRIS
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
EED-lista_antigua
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 151     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto: EL ESCÉPTICO DIGITAL - Edición 2002 - Número 06
Fecha:Domingo, 18 de Agosto, 2002  01:46:40 (+0200)
Autor:Pedro Luis Gomez Barrondo <TXINBO @.....es>

=====================================================================

                           EL ESCÉPTICO DIGITAL

       Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la
Pseudociencia
       © 2000-2002 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
       http://www.arp-sapc.org/

    Edición 2002 - Número 06 - 18 de Agosto de 2002

Boletín de acceso gratuito a través de:
http://www.elistas.net/foro/el_esceptico/alta

=== SUMARIO =========================================================

  - ¡Y caerá el tercero!
Por: Dr. Zenón Sanz

  - En el candelabro
Por: Luis Alfonso Gámez

  - Crónicas desde Magonia: El enigma de “Encuentros”.
Por: Luis Alfonso Gámez

  - Tristes presentimientos de lo que ha de acontecer
Por: José Luis Calvo

  - El misterio de Filadelfia
Por: Julio Arrieta

  - Unas notas sobre las “pistas de aterrizaje de Nazca”
Por: Félix Ares de Blas

  - Muertos vivientes
Por: Javier Lorenzo

  - ¡Elvis Está Vivo!
Por: Javier Armentia

  - ¿Se les acaba el negocio?
Por: Manuel Caro Terrón

  -  Cómo responder a los argumentos teístas. Apelando a las Evidencias
II.
Por: Víctor Stenger

  - Un caso de dualidad.
Por: Rafael Budría

  - Rigurosa ignorancia
Por: Ricardo Campo Pérez

  - El Mapa de Vinland. Una falsificación genial.
Por: Pedro Luis Gomez Barrondo

  - Parturiunt montes...
Por: Fernando Frías

  - Informe oficial sobre lesiones y mutilaciones de cadáveres bovinos
Por: el SENASA

  - Los Hermanos Rosacruces y el padre de la modernidad. El sueño de
Descartes
Por: Pablo Capanna

  - De cuando en cuando: El poder de la mente.
Por: Luis Olmo

  - Declinar del principio de excelencia
Por: José Luis Abellán

  - Toumaï y el onanismo mental
Por: José Luis Calvo

  - Descubren en Chad al más antiguo de los homínidos
Por: Luis Alfonso Gámez

  - Dos litros de agua al día, un consejo sin base científica
Por: Redacción El Mundo

  - Los furtivos ponen al rinoceronte asiático al borde de la extinción
Por: J. Méndez

  - El Falso mito del cuerno afrodisíaco
Por: J. Méndez

  - Recuerdos y lecciones
Por: Ángel Martín Municio

  - Últimas horas de Amina
Por: Manuel Alcántara

  - 530.000 firmas piden por Internet que Amina no sea lapidada por
adulterio.
Por: Mayte Galán

  - Política e historia
Por: Daniel Reboredo

  - Luz "con freno"
Por: Redacción BBC News

  - Medalla de la Ciencia para Francisco J. Ayala.
Por: Juan Soler Enfedaque

  - Una experiencia personal con el ámbito de la pseudociencia.
Por: Fernando López

  - Aulas y crítica a las creencias
Por: Daniel Blanco

=== NOTICIAS =========================================================

¡Y CAERÁ EL TERCERO!
Por: Dr. Zenón Sanz

Estimados amigos, nuevamente me ha tocado cumplir las funciones de
maestro de ceremonias y abrir espacio en la presentación del que ha de
ser el primer número del tercer año de este nuestro querido ESCÉPTICO
DIGITAL - y es que, como bien dice Julio Arrieta en el interesante
artículo con que a continuación nos regala el intelecto, ¡cualquiera le
dice que no al Sr. Gómez Barrondo!.

Parece mentira pero ¡hay que ver como se nos va el tiempo! Si me
hubiesen preguntado, hubiera apostado por que fue ayer cuando empecé a
recibir en mi buzón electrónico aquel novedoso servicio de noticias cuyo
propósito, debo reconocer, me pareció y me sigue pareciendo bastante
singular y digno de encomio: intentar poner algo de racionalidad y
cordura en una realidad cotidiana que algunos se obcecan en travestir de
surrealismo y misticismo. Sin embargo, al recibir el encargo de escribir
este modesto introito, me he percatado de que son ya dos años los que he
venido disfrutando de la lectura y, por qué no decirlo, de mis modestas
colaboraciones (mucho más discretas, por supuesto, de lo que hubiese
deseado nuestro particular “sargento de hierro”) con los objetivos que
animan el acertado proyecto de divulgación del pensamiento crítico en
habla hispana que naciera aquel 12 de Agosto de 2000 y que ahora acaba
de cumplir sus dos años de saludable andadura.

Quienes acostumbramos a vivir alejados de nuestras casas, recorriendo
los polvorientos caminos que nos marca la vida, tenemos la oportunidad
de verificar como por doquier afloran la irracionalidad y el pensamiento
mágico; de comprobar como en cada recodo del camino hay individuos
dispuestos a lanzarse al cuello de sus víctimas, cual Nosferatus de
nuevo cuño, inducidos exclusivamente por el afán de vampirizar sus
intelectos y sangrar sus carteras; de contrastar como, aquí y allá, el
fanatismo se adueña de hombres y mujeres que no dudan incluso en quitar
la vida de quien no piensa como ellos o de quien no profesa sus
creencias; de ver cómo cada vez más medios de comunicación se suman al
carro del vodevil barato de unos programas que ni siquiera merecen el
calificativo de basura (hoy en día esta permite cierto aprovechamiento,
merced al reciclado de algunos de sus componentes, que los mencionados
programas no admitirán jamás).
Precisamente, es en esos momentos en los que anida en mí el desánimo
derivado de la comprobación de la profundidad del mar de irracionalidad
en el que se encuentra sumergida nuestra cultura, cuando valoro doble ó
n_mente las perlas de racionalidad que el “El Escéptico Digital” hace
llegar hasta mi portátil.

Pero dejemos de hablar de mis sentimientos personales y centrémonos en
el motivo de estas líneas.
He sido informado, por quienes llevan las riendas de este proyecto, de
que en tan sólo dos años esta comunidad de pensamiento escéptica ha
pasado, ni más ni menos, que de 6 a 1.700 suscriptores, lo que sin duda
es de por sí un motivo más que suficiente para la esperanza. También me
han comunicado de que este tercer año, que ahora inauguramos, alumbrará
nuevos proyectos entre los que ¡por fin! podremos contar con una versión
en formato html de todos contenidos publicados en el boletín, con su
buscador, su zona de descarga de números atrasados y demás maravillas
que el grupo de webmasters de ARP-SAPC están pergeñando.

Igualmente, se me ha pedido que en mi escrito agradeciese el esfuerzo a
todos y cada uno de los que habéis venido colaborando activamente, sea
cual sea el modo, con esta idea; a todos y cada uno de los que con
vuestra atención diaria, habéis hecho posible que este proyecto esté más
vivo que nunca y a todos y cada uno de los que habéis manifestando
vuestras preferencias sobre el Digital contribuyendo a que tenga su
actual formato. Como un servidor es muy bien mandado, quede pues dicho:
¡Muchas gracias amigos!

Creo recordar que fue Sócrates quien, en el diálogo platónico de Fedro,
al preguntarle a este por las cuestiones en las que somos más
susceptibles de ser engañados, obtiene como respuesta:
- “Es evidente que en aquellas en que hay vaguedad”.

Pues bien amigos, sigamos haciendo todo lo posible por eliminar la
ambigüedad y el equívoco, cuando no el engaño descarado, de los que
tantos aprovechados y listillos pretenden vivir por el morrete.

¡Se me olvidaba! Me comentan que “El Escéptico Digital” ha decidido
emprender una nueva campaña en pro del bienestar de nuestros queridos
amigos, los magufos. Muchos lectores han escrito a la redacción
comentando que nuestras opiniones se centran de forma excesiva en unos
pocos y selectos divulgadores de la pseudociencia, descuidando a otros
muchos a pesar de sus innegables méritos. Debemos admitir que es cierto.
En esta casa sabemos reconocer que no somos perfectos y asumimos nuestra
querencia por criticar con acidez (pero también con cariño) a ciertos
personajes por encima de otros. Es cierto que Bruno Cardeñosa, el hombre
que sabe todo lo que se pueda saber sobre las presencias que el ojo no
ve (pero la cámara capta) y con quien personalmente mantuve un
entrañable duelo del que salió trasquilado
(http://www.geocities.com/lanavedeloslocos/mentiras.html), es casi como
de la familia, de tanto que vituperamos sus sinsorgadas y memeces. Es
innegable también que el gran “misteriólogo” – autodefinición que él
mismo gusta de utilizar por esas listas de Internet - Manuel Carballal
nos resulta especialmente entrañable, sobre todo en su proverbial
imprecisión ortográfica y gramatical. ¿Y qué decir de Javier Sierra, de
Juan José Benítez, de Joseph Guijarro, de Nacho Ares y de Pedrito
Amorós?

Pero los demás también existen. Y tienen sentimientos. Y también tienen
derecho a ser criticados por nuestras plumas viperinas y desfacedoras de
entuertos. Nos consta que muchos de nuestros magufos profesionales
intra-patrios y extra-patrios se han sentido ninguneados por nuestra
publicación. La leen con avidez, buscando su nombre para ver cómo nos
metemos con ellos pero, ¡ay! no lo encuentran. Nos imaginamos esa
decepción rápidamente trocada en profunda tristeza. "¿Es que acaso los
escépticos no se acuerdan de mí? ¿No me conocen? ¿Es que sólo está
Bruno?" deben pensar apenados. Pues bien, ¡esto va a cambiar señores!.

El Escéptico Digital se compromete a ampliar su catálogo de dianas
pseudocientíficas. Es más, nuestro boletín abre sus puertas a todos
aquellos magufos que quieran ver su nombre en los artículos más
criticones. A tal efecto, hemos dispuesto un buzón electrónico en el que
todo aquel magufo que desee ser vapuleado del mismo modo que lo son
Brunete, Manoliño & Co. pueda depositar una petición formal. Bastará con
enviar un correo electrónico de presentación con una breve semblanza,
con un pequeño sumario que detalle las insensateces paranormales
defendidas por el interesado y que nosotros podamos machacar a fondo.
Así nadie quedará descuidado y todos recibirán lo suyo.
Todos los magufos tienen su corazoncito y aquí estamos los escépticos
prestos a hacerles felices.

Señores magufos, ya pueden enviar sus peticiones a:
magufos_eedigital@...
¡No se amontonen que habrá leña para todos!

                           ------------------

EN EL CANDELABRO
Por: Luis Alfonso Gámez

1. BARBARIE, IRRACIONALIDAD, PSEUDOHISTORIA Y FASCISMO.

Otra vez estamos de luto. Los últimos a quienes hemos tenido que llorar
han sido una niña y un jubilado. Han caído víctimas de unos bárbaros
inspirados, en última instancia, por un iluminado que inventó en el
siglo XIX un pasado para un pueblo. Parte de los seguidores de Sabino
Arana (http://eaj-pnv.com) -el racista que alumbró el nacionalismo
vasco- gobierna Euskadi desde hace un cuarto de siglo; otra parte mata y
amenaza a todo aquél que piensa en clave no-aranista. La mitad de los
vascos lo hace y, por eso, tiene miedo. Pocos se atreven a abrir la
boca, aun en la universidad, para denunciar la falsificación de la
historia perpetrada un día sí y otro también por los políticos, los
pensadores del régimen y los medios de comunicación públicos con el
objetivo de poner sostén a la limpieza étnica ideológica y física. Hay,
en el País Vasco, demasiados estómagos agradecidos que, con la boca
pequeña, lamentan los extremos a los que ha llegado el llamado
nacionalismo democrático, pero, a la hora de la verdad, riegan ese árbol
cuya sombra les cobija. Es la vasca una sociedad en la que parte de la
juventud -criada en democracia, educada en los centros públicos- ve
normal asesinar a quien piensa de otro modo. Una sociedad enferma cuya
agonía de una patología imaginaria la estamos pagando todos. La Euskadi
actual es el ejemplo perfecto del abismo al que pueden llevar la
pseudohistoria, la falta de espíritu crítico y el pensamiento sectario.
Poco hemos aprendido desde la Alemania nazi.

2. BUSCANDO EL ASCENSO A PRIMERA.

José Gregorio González es un joven 'misteriólogo' de segunda división,
lo que dice bien poco a su favor, teniendo en cuenta que los de primera
son el de 'Crónicas marcianas', el criminólogo que no es tal y el
periodista científico que confunde silicio y silicona, entre otros. Sin
embargo, González quiere entrar en ese club y parece ser que no ha
encontrado otra manera de destacar que escribiendo tonterías sobre los
escépticos.
Como comentamos hace un mes, en el número de junio de 'Enigmas Express',
este ufólogo justificaba a quienes agredieron a un miembro de
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico en Tenerife; en el
de julio, vuelve a decir que los escépticos son los violentos. Este
reportero de lo oculto, que acaba de publicar un risible libro sobre
monstruos junto a David Heylen -'Criptozoología' (2002) se titula-,
aprovecha el inminente estreno de la película 'Señales' para decir que
los escépticos iremos de listillos y renegaremos de la película y de Mel
Gibson, nuestro -según él- "ídolo y modelo en 'pelis' de puñetazos y
explosiones". A González (http://www.esencia21.com) le pierde la
ignorancia. Una cosa es ficción y otra realidad. 'Señales', como
'Expediente X', es ficción, al igual que la telepatía en la literatura
de ciencia ficción. Lo que él hace es, sin embargo, vender ficción por
realidad, gato por liebre, y deformar la realidad cuando no le conviene.
Porque, para empezar, son sus amigos los que golpean a quienes no
piensan como ellos. A ver si le queda claro que una mentira, por mucho
que se repita, no deja de ser una mentira.

3. 'SEÑALES' ¿DE OTROS MUNDOS?

Los círculos de las cosechas llegarán a España con retraso el 20 de
septiembre, cuando se estrene en nuestro país 'Señales'
(http://signs.movies.com), la última película de M. Night Shyamalan,
director de 'El sexto sentido' y 'El protegido'. Por ahora -escribo
estas líneas a principios de agosto-, la temporada circular está siendo
bastante normalita en el Reino Unido. ¡Habrá que ver cómo acaba, que en
2001 tuvo como broche final los dibujos de Chibolton! Cuando hace un año
supe del proyecto de Shyamalan, empecé a recopilar información sobre los
círculos del cereal para estar preparado en el caso de que alguien
quisiera hablar en serio del asunto. Uno es que es un ingenuo. La verdad
es que no sé cuántos cientos de páginas he leído, pero sí que cada vez
me parece más sorprendente que alguien vea algo misterioso en este
fenómeno. Los 'fabricantes de paradojas' atribuyen la autoría de estas
formaciones a un amplio abanico de seres en el que en un extremo están
los alienígenas y en otro, espíritus de la naturaleza. En medio, cabe
todo, excepto lo obvio: que se trata de 'esculturas agrícolas'
realizadas por seres humanos. Les prevengo de que en septiembre van a
escuchar muchas tonterías de los 'expertos' mediáticos de turno. Si les
interesa el asunto, les  recomiendo, para este agosto en el que España
cierra, un libro -'Round in circles' (1993), de Jim Schnabel- y que
visiten la web de los hacedores de círculos
(http://www.circlemakers.org).
¡Ah!, ni locos se dejen tentar por 'La huella de otros mundos.
Testimonios circulares de visitas extraterrestres: un estudio ilustrado'
(1989), de los muy crédulos Pat Delgado y Colin Andrews, único título
publicado en España sobre este misterio inventado.

4. SAN JUAN DIEGO, EL SANTO INEXISTENTE

Juan Pablo II santificó el 31 de julio a Juan Diego, el presunto vidente
protagonista de las apariciones de Guadalupe en diciembre de 1531. Los
historiadores, de dentro y fuera de la Iglesia, que han estudiado las
pruebas documentales coinciden en que el buen indio no existió, pero el
Vaticano tenía necesidad de elevar a los altares a un indígena mexicano
para parar el avance de las sectas evangélicas. Y, cuando los intereses
proselitistas entran por la puerta, la verdad salta por la ventana. El
asunto resulta apasionante y, por ello, les recomiendo otra lectura
veraniega: 'La búsqueda de Juan Diego' (2002), de Manuel Olimón Nolasco.
Este librito, editado Plaza & Janés en México, es una auténtica delicia
cuyo autor, sacerdote e historiador, demuestra que el trabajo realizado
por los impulsores de la santificación del vidente ha sido, como poco,
interesado.
Otros expertos, como el también sacerdote e historiador Stafford Poole y
David Brading, de la Universidad de Cambridge, tienen textos
fundamentales para la comprensión de la gestación del mito guadalupano.
La controversia ha llegado en México a tal extremo que los detractores
han sido objeto de una auténtica caza de brujas mediática. Los detalles
del acoso y derribo de los discrepantes, que apenas han trascendido
fuera de México, saldrán a la luz en un futuro libro, según ha podido
saber 'El Escéptico Digital'.

5. 'AKASICO', EL CELACANTO Y OTRAS VIEJAS HISTORIAS.

¿Se acuerdan de cómo 'Más Allá' y 'Enigmas' daban hace un par de meses
la noticia del descubrimiento del celacanto con más de medio siglo de
retraso? Pues, ahora, le ha tocado el turno al portal esotérico
'Akasico' (http://www.akasico.com), que, después de que 'El Escéptico
Digital' publicó la metedura de pata de las revistas de Javier Sierra y
Fernando Jiménez del Oso, puso como noticia en su web el 17 de julio que
se había descubierto "una especie marina que se creía extinguida".
¿Adivinan cuál? El celacanto, efectivamente. Por si eso fuera poco, la
web de 'Año Cero' y 'Enigmas' volvía a tropezar otras dos veces en la
misma piedra durante la semana siguiente. El 23 de julio, los
perspicaces investigadores de lo oculto se hacían eco de que una empresa
había desarrollado unos chips que podrían ser de uso médico y también
utilizarse como localizadores en caso de secuestros. La historia tenía
meses de antigüedad: la prensa española la publicó a finales de marzo.
Más vieja era, no obstante, la 'akasica' primicia del 24 de julio. Un
científico neozelandés, John Abrahamson, había propuesto una nueva
teoría para explicar los rayos en bola, según la cual este fenómeno
tendría su origen en las partículas incandescentes de silicio lanzadas
al aire después de que un rayo alcanza el suelo. No es por ser
puntilloso, pero el artículo de Abrahamson que daba cuenta de la teoría
se publicó en 'Nature' ¡el 3 de febrero de 2000!, como puede comprobarse
en el número 7 de 'El escéptico'
(http://www.el-esceptico.org/n7/bola.htm).

6. 'LÍMITES DE LA REALIDAD' SIN LÍMITES ÉTICOS

Cuando vi el anuncio (http://www.arp-sapc.org/eedigital/inmunopes.jpg),
noté el corazón en un puño. Desde siempre, he sentido especial desprecio
hacia quienes tratan de sacar tajada del dolor ajeno. Por eso, me
indigna la impunidad con que actúan los sinvergüenzas que venden
remedios milagrosos contra enfermedades difíciles o imposibles de curar.
En julio, me invadieron las arcadas en la contraportada de la revista
'Límites de la realidad' (http://www.limitesdelarealidad.com), dirigida
por José Manuel Frías, merced al anuncio de 'Inmuno-PFS'. El producto de
marras se vende por Internet y lo fabrica Citi Pharmaceuticals, Corp.
(http://www.citimiami.com), compañía radicada en Miami y presidida por
otro José Manuel Frías, el padre del primero. Claro que una cosa es lo
que dice la publicidad, que estamos ante, "la esperanza natural contra
el cáncer y el sida avalada por científicos", y otra lo que dice la
etiqueta: 'Suplemento dietético. El 13 de febrero de 2002, la Agencia
Española del Medicamento ordenó la retirada del mercado del producto
'In-PFS', comercializado por Dunia Motion, firma que, casualmente,
también está presidida por el doctor Frías y tiene sede en el mismo
edificio del Parque Tecnológico de Andalucía
(http://212.166.67.36/asp/includes/publica/general.asp?codH=8&m=d&o=8&n=
349&len=ES) que 'Límites de la realidad'. El Ministerio de Sanidad
argumentaba hace seis meses que, aunque 'In-PFS' estaba registrado como
complemento alimenticio, se presentaba como un medicamento, por lo que,
dado que no había superado ninguna evaluación sanitaria, "se le debe
considerar un medicamento ilegal" y su venta, "un fraude". Lo mismo que,
en nuestra humilde opinión, ocurre con 'Inmuno-PFS'. El director de
'Límites de la realidad' ha manifestado a 'El Escéptico Digital' su
confianza en las propiedades terapéuticas del producto, añadiendo que ha
sido avalado por reconocidos científicos -la reducida lista está en la
web de Citi Pharmaceuticals, donde también hay una 'interesante'
relación de artículos periodísticos-. Dos de los médicos que apoyan
'Inmuno-PFS' son los dos únicos asesores científicos de la revista, en
la que colabora lo más granado del esoterismo patrio
(http://www.arp-sapc.org/eedigital/limites.jpg). El responsable de la
publicación ha negado a quien esto escribe que, tras su proyecto
editorial -por otro lado, bastante mediocre-, estén los citados
laboratorios. El asunto es: ¿cuánto durará ese anuncio, que ya se ha
publicado en el número 2 de 'Límites de la realidad'?, ¿sobrevivirá la
revista en el caso de que las autoridades prohíban la publicidad en
nuestro país de ese producto milagro?, ¿quién está realmente detrás de
esta nueva revista?

7. LOS FINANCIADORES DE LO PARANORMAL.

La publicidad es la principal vía de financiación de las publicaciones
esotéricas. Al margen de las empresas del sector del misterio
(teleadivinos, vendedores de amuletos, etcétera), hay instituciones y
entidades que financian -mediante la inserción de publicidad- las
revistas paranormales. En julio, los anunciantes que han colocado
publicidad en 'Año Cero' (A), 'Más Allá' (M), 'Enigmas' (E) y 'Enigmas
Express' (EE) son:

Instituciones: Unicef (EE).

ONG: Cruz Roja (EE) y Greenpeace (EE).

Editoriales: EDAF (EE), Ediciones Obelisco (A y M) y Oberón (EE).

Otras: CCC (A y E), M80-Radio (EE), Twentieth Century Fox Home
Entertainment (A, E y M) y X-Box (M).

8. LOS FINANCIADORES DE LO PARANORMAL.

La publicidad es la principal vía de financiación de las publicaciones
esotéricas. Al margen de las empresas del sector del misterio
(teleadivinos, vendedores de amuletos, etcétera), hay instituciones y
entidades que financian -mediante la inserción de publicidad- las
revistas paranormales. En agosto, los anunciantes que han colocado
publicidad en 'Año Cero' (A), 'Más Allá' (M), 'Enigmas' (E) y 'Enigmas
Express' (EE) son:

Instituciones: Unicef (EE).

ONG: Cruz Roja (EE), Greenpeace (EE) y Asociación Ayúdale a Caminar (A,
E y M).

Editoriales: EDAF (M) y Oberón (EE).

Otras: CCC (A y E), M-80 Radio (EE), MGM Home Entertainment (A), United
International Pictures (A) y X-Box (M).

© Copyright Luis Alfonso Gámez, 2002.
Prohibida la reproducción.

                           ------------------

CRÓNICAS DESDE MAGONIA
Por: Luis Alfonso Gámez

EL ENIGMA DE 'ENCUENTROS'

Hay enigmas sin resolver; pero no los que dice Iker Jiménez. Un enigma
sin resolver -que ha surgido a raíz de la publicación de su último libro
y del que él conoce la respuesta- es si ocultó la verdad durante tres
años a los lectores de 'Enigmas' o lo hace ahora a los de
'Encuentros'(2002), obra con la que el joven 'misteriólogo' da muestras
de una absoluta falta de respeto hacia el público. Se cree que la gente
es tonta. Pretenciosamente subtitulado 'La historia de los ovni en
España', 'Encuentros' tiene un precio abusivo (19.95 euros) para lo que
es: una obra compuesta en más de un 80% por material reciclado. Estamos
ante un vulgar caso de 'copy-paste' a gran escala, del que además el
autor no advierte en ningún momento al lector. La maniobra es comparable
a la realizada por Planeta en 1999, cuando 'republicó' buena parte de
los libros sobre ovnis de Juan José Benítez cambiándoles las cubiertas,
poniéndoles títulos diferentes a los originales y, en algunos casos,
hasta dividiendo una obra en varios volúmenes. Así, 'Ovnis: documentos
oficiales del Gobierno español' (1977) se transmutó en 'Alto secreto' y
'Televisión Española: operación ovni' (1979) se partió en dos:
'Encuentro en Sudáfrica' y 'Franco: censura ovni'. Tras la llegada a las
librerías de los trece primeros números de la colección -se había
anunciado que iba a constar de veinticinco-, la editorial se olvidó del
resto, presumiblemente porque la maniobra no había sido tan rentable
como era de esperar. Ahora, los asiduos de 'Enigmas' pueden hacer lo
mismo con el nuevo libro de Iker Jiménez: ignorarlo y sacar del cajón
los viejos ejemplares de la revista dirigida por Fernando Jiménez del
Oso. Porque eso es el último libro sobre ovnis editado en España, una
simple recopilación de artículos. De ahí que hablar de 'Encuentros' como
de "un monumental trabajo" (p. 381) y de "un trabajo titánico que costó
años" (p. 22-23), como hace su autor, suene a humorada. El material
original de 'Encuentros' no llega al medio centenar de páginas. El resto
de las 384 de la obra aparecieron tal cual en 'Enigmas' entre diciembre
de 1997 y abril de 2000, en cómodas entregas mensuales de no más de tres
páginas. El periodista -en su torpeza o en su soberbia, el tiempo lo
dirá- no se ha tomado ni la molestia de revisar los originales antes de
ponerlos juntos para darles forma de libro. Así se explican deslices
como que se cite a sí mismo en tercera persona y llegue a escribir
"declaró uno de los testigos a nuestro compañero Iker Jiménez" (p. 213).
Incurre en este error varias veces, por lo que el lector primerizo se
preguntará quién es ese compañero del autor que se llama igual que él.
En realidad, tras ese error, asoma un verdadero enigma.

La serie de artículos de 'Enigmas' que compone el libro fue obra de
Jiménez ¡y Lorenzo Fernández! Ésa es la razón de lo de "nuestro
compañero Iker Jiménez". No es que se trate de 'otro' Iker Jiménez, es
que apareció así publicado en la revista en su día para dejar claro que
las declaraciones se habían hecho a uno concreto de los dos autores de
la serie. El enigma de 'Encuentros' es cómo unos artículos firmados por
dos personas han pasado, años después, a ser obra de una sola. Espero
que algún día se nos aclare si la mentira tuvo como escenario las
páginas de la revista de Jiménez del Oso -publicación que ha sido
condenada en los tribunales por plagio- o se gestó después para el
desembarco de ese material reciclado en las librerías.
Sea cual sea la respuesta, poco importa a la hora de enjuiciar este
libro, una obra que no aporta ni una sola idea nueva -algo que tampoco
es sorprendente- y resulta decepcionante y tediosa.

Jacques Vallée dedicó 228 páginas de su 'Pasaporte a Magonia' (1969) a
pasar revista a 923 casos de observaciones de platillos volantes en todo
el mundo. Vicente-Juan Ballester Olmos, 60 páginas de su 'Ovnis: el
fenómeno aterrizaje' (1978) a resumir 200 sucesos de ovnis vistos a baja
altura o sobre tierra en la península Ibérica. Jiménez ha necesitado 330
páginas de 'Encuentros' para resumir los casos más importantes -para él-
de la historia de los ovnis en España. Si las páginas citadas de las
obras de Vallée y Ballester Olmos eran aburridísimas -se trataba de
puros y duros resúmenes de casos, uno tras otro-, puede imaginarse el
lector lo apasionante que resulta 'Encuentros', por mucho que Jiménez
novele la realidad. Su lectura es tan divertida como la de un listín
telefónico. Además, el reportero no menta el fenómeno ummita ni el
avistamiento canario de marzo de 1979, entre otras sonadas ausencias, y
presta un mínimo espacio al 'caso Manises' y otros clásicos hispanos. Se
limita, en la mayor parte de las ocasiones, a 'recontar' los sucesos que
hizo famosos su maestro, Juan José Benítez, exhibiendo una capacidad
crítica y una lógica equiparables a las del autor de 'Caballo de Troya'.
Así, en el epílogo, para justificar la trascendencia del fenómeno ovni,
Jiménez afirma: "Ningún mito o falsedad se ha prolongado tanto en el
tiempo" (p.381). Una frase que dice todo del bagaje intelectual de su
autor.

La ufología de feria vivió su época dorada en España hace un cuarto de
siglo, con la irrupción en el mercado editorial de Juan José Benítez. El
periodista navarro consiguió fama y dinero a través de los platillos
volantes. Ahora, Iker Jiménez pretende recoger el testigo, contando la
misma historia y sin hacer una mínima reflexión sobre la naturaleza del
fenómeno más allá de las propias de un niño de guardería que acabe de
ver 'ET'. El despropósito está servido y, si el libro resulta ilegible,
el disco compacto que lo acompaña es más de lo mismo. Quien quiera
acercarse a la historia de los ovnis en nuestro país, puede leer 'Entre
ufólogos, creyentes y contactados. Una historia social de los ovnis en
España' (1993), obra de Ignacio Cabria que, sin ser perfecta, está
alejada del sensacionalismo tan
querido para los ufólogos de la 'escuela Benítez' del que 'Encuentros'
es un producto más.

Jiménez, Iker [2002]: 'Encuentros. La historia de los ovni en España'.
Edaf (Col. "Mundo Mágico y heterodoxo", Nº 23). Madrid. 384 páginas.

© 2002, Luis Alfonso Gámez.

                           ------------------

TRISTES PRESENTIMIENTOS DE LO QUE HA DE ACONTECER
Por: José Luis Calvo

Con el grabado de este título, Francisco de Goya y Lucientes comenzó su
serie dedicada a “Los desastres de la guerra”, uno de los más
estremecedores testimonios de la barbarie humana.  A través de sus
dibujos (realizados en torno a 1.815 pero inéditos hasta 1.863) vemos
desfilar toda clase de atrocidades, asesinatos, violaciones,
mutilaciones... inspiradas por la, entonces, reciente guerra con las
tropas napoleónicas. Anticipando este festival de horrores, en la
primera ilustración vemos a un hombre arrodillado, desvalido, abrumado
por la previsión del futuro y porque, conociéndolo, es incapaz de
cambiarlo.

En anteriores números de esta publicación pudieron leer la noticia del
nombramiento de Ignacio Ares como director de la Revista de Arqueología.
Supieron, por un artículo del arqueólogo Julio Arrieta, de la evolución
sufrida bajo su mando así como del contenido de anteriores escritos del
Sr. Ares. Todo aquello no era más que un anticipo para lo que nos
esperaba.

En el número 254 de su publicación, el Sr. Ares vuelve a incidir en su
costumbre de realizar una mezcolanza entre Historia y Pseudohistoria,
equiparando conocimientos arqueológicos con lo que no presenta pruebas
de ningún tipo e, incluso, cayendo en disparates absolutos como
tendremos ocasión de ver a continuación.

Para que quede claro lo que podemos esperar de él, el Sr. Ares “da la
primera” en el editorial que, curiosamente, está firmada y adornada con
una fotografía del Sr. Director ante la Esfinge y la Pirámide de Kefrén.
Agradezco profundamente ambas cosas para que no quede la menor duda de
la autoría de la frase siguiente: “Schoch ha sido capaz de demostrar
científicamente que la Gran Esfinge de la meseta de Gizeh responde a un
entorno arqueológico más antiguo de lo que se había pensado y ahora
contraataca con otra hipótesis no menos sugerente: el final de la Edad
de Bronce posiblemente sea la consecuencia de alguna catástrofe de tipo
natural.” (Pág. 3) La expresión “corresponde a un entorno arqueológico
más antiguo de lo que se había pensado” es de un eufemismo encantador
porque lo que dice el Sr. Schoch textualmente es: “Initial carving of
the core body of the Sphinx is estimated to have taken place during the
period of approximately 7.000 to 5.000 B.C.” (Véase
http://www.antiquityofman.com/Schoch_conference.html ). Es decir, que la
Esfinge se comenzó a esculpir en el periodo comprendido entre el 7.000 y
el 5.000 a. de C. y tiene, por tanto, entre 9.000 y 7.000 años de
antigüedad frente a los 4.500 que sostienen los arqueólogos. Y éste es
el cálculo “moderado” de 1.999 porque en 1.991 había apoyado la tesis
del piramidólogo John Anthony West que la consideraba construida en
10.500 a. de C. No necesito explicarles la “fiabilidad” de un método de
datación que, en este lapso de tiempo, ofrece dos fechas distintas y que
varían entre sí con una diferencia mínima de 3.500 años y máxima de
5.500 sin hablar de los 2.000 años de intervalo entre las dos cifras que
da actualmente el Sr. Schoch

Por otra parte, la expresión “ha sido capaz de demostrar
 científicamente” puede hacer caer en un error al lector que no conozca
las teorías de Schoch. ¿En qué se basó para hacer unas afirmaciones tan
extraordinarias? ¿Encontró un yacimiento arqueológico cercano en el que
se documentara una civilización desconocida datada en esas fechas tan
antiguas? ¿Localizó restos orgánicos en la meseta de Gizeh que dieran
ese resultado en pruebas de Carbono 14? ¿Quizás alguna cerámica que
sirviera para una datación por termoluminiscencia? Pues no.
Sencillamente al Sr. Schoch le parece que la Esfinge está muy erosionada
por la lluvia y que, por tanto, tiene que haberse construido durante un
periodo más húmedo que el actual.

Como pueden imaginarse fácilmente esa afirmación ha sido contestada por
arqueólogos, pero también por geólogos que llevaban años estudiando el
deterioro de la Esfinge comenzando por James Harrell y continuando con
K. Lal Gauri, J. J. Sinai, J. K. Bandyopadhhyay... (podrán encontrar
varios de estos trabajos en http://www.antiquityofman.com en el apartado
de Pseudoscience). La razón para la oposición a las hipótesis del Sr.
Schoch viene de dos apartados distintos, que la erosión es perfectamente
explicable sin necesidad de lluvia (Gauri) y porque aunque se admita la
explicación de una erosión por causa del agua, eso no significa que
pueda darse una datación tan antigua (Harrell).

Gauri explica el deterioro como un producto de la composición química de
la piedra caliza en la que se talló la Esfinge. El rocío nocturno
provocaba la disolución y arrastre al exterior de las sales que forman
parte de su composición. El calor diurno evaporaba el agua provocando la
cristalización de sales haloideas y la formación de yeso. Este proceso
repetido continuamente provoca la exfoliación y desprendimiento de la
caliza superficial. Esto, unido al deterioro por causas como las
partículas de sílice arrastradas por el viento y, en tiempos modernos,
por la contaminación de El Cairo explican suficientemente la erosión que
presenta la Esfinge.

Harrell, aceptando lo antedicho, añade el factor de lo que llamó
hipótesis de la arena húmeda (wet sand hypothesis). Cuando se retiró la
arena acumulada al pie de la Esfinge en los ochenta, los responsable de
la restauración se dieron cuenta de que estaba mojada. Las razones para
ello, según explicó Harrell, eran dos, las inundaciones del cercano río
Nilo y la lluvia. Aunque hoy sean escasas, se produjeron grandes
crecidas fluviales en los años 1.874 y 1.938 y sabemos que el Nilo tenía
más caudal que hoy en día en un pasado cercano. El canal que unía en la
Edad Media el Nilo a su paso por El Cairo con el Mar Rojo y que hoy está
completamente seco es prueba de ello.

Por otra parte, aunque Egipto sea un país desértico, esto no significa
que no llueva. En la meseta de Gizeh se dan tormentas torrenciales con
precipitaciones muy abundantes que forman torrentes tanto superficiales
como subterráneos. Esa arena mojada incidiría en la piedra caliza
causando el mismo efecto químico descrito por Gauri pero a una velocidad
mucho mayor.

Por otra parte, el Sr. Schoch nunca ha explicado suficientemente en qué
basa sus cálculos. ¿Por qué el tiempo de erosión tiene que ser de 7.000
a 9.000 años y no de 3.000 a 3.500, por ejemplo?

Si el Editorial ya nos ha dado ocasión para el asombro, en el resto de
la revista aún hay más motivos para ello. En el apartado de Noticias de
Actualidad aparece una titulada: “Posibles contactos entre el Valle del
Indo y México” Además de que por México entienden el pueblo Maya (que
ocupó parte del actual México, pero también de Guatemala y Belice) el
contenido parece haber salido de una novela de Kafka. Los motivos para
esos posibles contactos son los sorprendentes parecidos culturales entre
los que se cuenta: “también hay similitudes en lo que respecta al
calendario. Mientras los indios seguían un calendario basado en los
movimientos de Júpiter, los mayas lo hacían con Venus...” (Pág 7) ¡Esto
es una prueba irrefutable y lo demás son historias! Los indios basan su
calendario en Júpiter mientras los mayas lo hacen en Venus y eso no es
una diferencia sino una coincidencia.

Llegamos así a la página 18 en la que comienza un supuesto artículo de
Robert Schoch (sí, el mismo de la Esfinge). Y digo lo de supuesto porque
como puede comprobarse en una lectura atenta del mismo no es más que un
fragmento de una obra mayor. Pese a que se anuncia en la entrada como
una reflexión sobre el final de la Edad de Bronce que atribuye a una
causa natural, en lo publicado no hay más que un descarte de las
catástrofes a las que no se puede atribuir dicho efecto. Por de pronto,
comienza por delimitar una zona geográfica y temporal muy concreta así
que para nada puede hablarse de final de la Edad del Bronce en general.
Concretamente se ciñe al Mediterráneo Oriental (excepto Egipto y
Mesopotamia, puntualiza) y al periodo comprendido entre 1.200 y 1.175 a.
de C. en el que se detectan varias ciudades destruidas por el fuego.
Como parece que no le gusta la explicación arqueológica habitual, a
saber, que esos emplazamientos fueron destruidos por los llamados
“Pueblos del Mar” (filisteos, tracios...) en las zonas de Chipre,
Palestina y Fenicia y que penetran hasta Siria, y por pueblos de origen
indoeuropeo que atacaron la zona de los Balcanes. Su expansión que se
vio facilitada por el uso de armas de hierro (que ya era conocido en el
Mediterráneo Oriental aunque no se usara habitualmente) y por la
debilidad del Imperio Hitita que se había desangrado en guerras civiles
(con los gasgas, pueblo de las montañas de Armenia) y externas (Egipto y
Asiria).

Pese a no rebatir en ningún momento esta teoría, Schoch comienza a
buscar causas naturales para esos incendios. Un primer candidato es el
vulcanismo. Cita los ejemplos de Pompeya y Krakatoa como ejemplo del
poder destructivo de las erupciones, pero tiene que desestimarlos porque
no existe la menor prueba de que existiera actividad de vulcanismo en
aquella zona y época.

Evalúa a continuación los terremotos de los que dice: “La gran batalla
de Josué contra Jericó, por ejemplo, que sucedió unos dos siglos después
de la final de la Edad de bronce, pudo coincidir con un terremoto que
hizo que los muros de la ciudad se vinieran abajo” (Pág. 20 y 21) Queda
muy divertido pero nada más. Hay evidencia arqueológica de que Jericó
sufrió varios seísmos, pero ninguno coincide con ese momento. Por otra
parte, la suposición de que en la leyenda bíblica de Josué haya un fondo
histórico es más que improbable en un momento en que se duda hasta de la
existencia de un Éxodo desde Egipto porque lo que se documenta en los
yacimientos no es una invasión externa sino un proceso de evolución y
diferenciación de una tribu que ya residía en lo que hoy es Palestina.
Tampoco los terremotos le convencen como causa de las destrucciones.

Le llega a continuación el turno al diluvio (y cómo se puede evaluar una
inundación como causa de una destrucción por el fuego es algo que escapa
a mi comprensión). De él dice: “Hay dos posibilidades básicas. Por un
lado que una abrumadora inundación devastó la Tierra hace mucho, mucho
tiempo, antes de que la humanidad se desplegara sobre el planeta,
llevando la historia de la destrucción con ella. O que, repentinamente,
varias inundaciones terribles que parecían que iban a destruir el mundo
fueran un hecho común en la vida del hombre, al menos en la
 prehistoria.” (Pág. 22) Pues no. Hay más posibilidades, que de un
relato único derivado de un único suceso local se fueran creando los
demás por un mecanismo de transmisión y adaptación cultural. Dicho
suceso único y parcial no tuvo por qué ser tan antiguo como pretende
Schoch.

Ignoro si corresponde a la pluma de Schoch un recuadro titulado “El
final de la Atlántida” que  repite, por enésima vez, la vieja hipótesis
de que la narración platónica de “Timeo” y “Critias” pudo haber estado
influenciada por un recuerdo distorsionado del final de la Civilización
Minoica supuestamente ocasionado por una erupción volcánica en la propia
isla de Tera: “Esto significa una ola de más de 90 metros de alto que
habría chocado contra Creta, llegando en media hora a Egipto, el
Mediterráneo Oriental, y unas tres horas más tarde a la costa de Siria,
todo ello con consecuencias devastadoras. Knossos y los minoicos habrían
sido barridos en segundos, encajando con la descripción de Platón de la
Atlántida y su rápida destrucción.” (Pág. 22) Todo ello estaría muy bien
de no ser por el pequeño detalle de que una erupción tan catastrófica
como la de Tera tuvo que tener unas consecuencias como la de la emisión
masiva de cenizas y gases sulfurosos y la subsiguiente formación de un
pequeño “invierno nuclear”. Se han buscado señales de ello en los
glaciares (hielo con diferente Ph debido a la “lluvia ácida” ocasionado
por los gases) y en los troncos de los árboles (anillos con crecimiento
anormal por una bajada brusca de las temperaturas). Ambas se han
encontrado y datado y arrojan un resultado coincidente, la erupción en
Tera tuvo lugar al menos 100 años antes de la destrucción de Knossos que
además se debió al fuego y no al agua. Tampoco la destrucción de los
diferentes palacios cretenses fue simultánea así que no existió un final
cataclísmico como el descrito por Platón que si tiene similitudes con
algo fue con la desaparición de la ciudad griega de Helike, como
reconoce el propio Schoch en la página 21.

Si teníamos alguna duda de que el texto de Schoch no es ningún artículo
lo tenemos en la página 23 dónde se lee: “Las inundaciones antiguas que
acabamos de describir –las lluvias torrenciales de hacia el 7500 a. de
C. en el Oriente Medio, la inundación del mar Negro, el rápido torrente
que supuso el lago Missoula hasta el Pacífico...” Por más vueltas que le
doy al texto no encuentro ninguna descripción de esos hechos más que la
simple enumeración citada.

A continuación presta su atención a la teoría de un matemático italiano,
Flavio Barbiero. Según Schoch la teoría del Sr. Barbiero es que el final
del periodo glacial de Würm en el XII milenio a. de C. vino dada por un
desplazamiento de los polos. Hasta aquí todo va más o menos bien. Se
podría discutir si existe ese desplazamiento o no y si aunque se hubiera
dado habría ocasionado un aumento de las temperaturas y el deshielo de
los glaciares. Lo malo es la causa del desplazamiento de los polos:
“Según Barviero [sic], es posible que la Tierra fuera golpeada por un
objeto con un movimiento lo suficientemente grande como para superar esa
fuerza, desplazando el actual eje de rotación y estableciendo uno nuevo,
por supuesto, generando un movimiento simultáneo en la posición de los
polos.” “De acuerdo con los cálculos de Barbiero, un asteroide rocoso de
1.000 kilómetros –no muy grande para lo que estamos acostumbrados a ver
en nuestro sistema solar- que golpeara en el ángulo correcto y en la
misma dirección que el empuje gravitacional del Sol y la Luna, sería más
que suficiente como para generar ese desplazamiento.” (Pág. 23) Por de
pronto, no sé de dónde se sacan Schoch y Barbiero la existencia de
asteroides de 1.000 kms. en el sistema solar. Los cuatro más grandes son
Ceres, Palas, Vesta y Juno cuyos tamaños respectivos son 768, 483, 385 y
193 kilómetros. Por otra parte, el impacto de un asteroide de 1.000
kilómetros no sólo tendría el efecto de ocasionar el final de una era
glacial sino que supondría una extinción masiva y posiblemente total de
la vida sobre la Tierra. Para que nos hagamos una idea, el asteroide que
chocó en la zona del Yucatán al final del Periodo Cretáceo tenía un
diámetro de 10 kilómetros y se cree que extinguió a los ammonites, los
dinosaurios, los saurios voladores, los saurios marinos...

Menos mal que el Sr. Schoch tiene la precaución de curarse en salud: “La
teoría de Barbiero es francamente especulativa, una hipótesis basada en
ciertas leyes físicas que examina con creatividad una serie de supuestos
y desarrolla un escenario realmente espectacular. Puede que sea
totalmente erróneo. Pero aunque fuese así, nos obliga a hacer algo
importante: buscar fuera de la Tierra las causas de los acontecimientos
de nuestro planeta.” Primero, si la teoría del Sr. Barbiero es la que el
Sr. Schoch afirma, no sólo es errónea sino que es un disparate de
principio a fin. Si un asteroide no digo ya de 1.000 kilómetros sino
“sólo” de 10 kilómetros hubiera chocado contra la Tierra hace 14.000
años en el caso, improbable, de que los seres humanos hubieran
sobrevivido habría habido una serie de efectos fácilmente detectables y
que no aparecen por ningún lado. En segundo lugar, dado que la teoría es
errónea, no nos obliga a nada.

Y eso es todo el “artículo”. En ningún momento señala las posibles
causas naturales para el final de la Edad de Bronce que suponemos se
encontrarán en su libro “Escrito en las rocas”. Si están dispuestos a
gastarse 19 €, ya saben...

Después de varios artículos dedicados a la Arqueología de verdad (y
alguno que no sé a qué vienen como el del Sr. Tiemblo dedicado a
especular sobre las religiones primitivas) llegamos a una entrevista con
Denys Allen Stocks realizada por el propio Sr. Ares. Nada tengo que
objetar a la entrevista que me parece magnífica y muy oportuna ya que el
Sr. Stocks se ha dedicado a reproducir la tecnología egipcia de trabajos
sobre piedra demostrando que no hay en ella nada de sobrehumano.
Sencillamente quiero hacer notar alguna frase del entrevistador como la
siguiente: “Si bien es mucho lo que se ha exagerado sobre la dureza de
algunos de los materiales empleados [por los antiguos egipcios] para sus
estatuas y vasos...” (Pág. 65) ¿Cómo que se ha exagerado mucho, Sr,
Ares, si usted ha sido el primero en hacerlo? Le refrescaré un poco la
memoria:  “¿Cómo pudieron trabajar los egipcios piedras tan diamantinas
como la diorita, cuya dureza está un punto por debajo de la del propio
diamante?” (Pág. 84 de su obra “Egipto el oculto”. En la cita hay una
nota que conduce al lector a su artículo: “El trabajo de la piedra en el
antiguo Egipto” publicado en la revista Más Allá de la Ciencia de 17 de
junio de 1.996.) Me parece perfecto, y le aplaudo por ello, que se dé
cuenta de su error y lo rectifique, pero no puede pretender que usted
fuera ajeno a él usando una forma impersonal.

De igual forma, en la página 67 de la Revista de Arqueología podemos
leer: “A las teorías absurdas sobre la posibilidad de que los egipcios
fueran capaces de ablandar piedras o que utilizaran herramientas
increíbles para trepanar y perforar vasos...” Nuevamente me parece
perfecto que por fin se haya dado cuenta de que ambas teorías son
absurdas. No decía lo mismo en 1.998: “Pero el dibujo dejado por este
taladro en el plato denota que con cada vuelta que daba, la presión
ejercida era quinientas veces mayor que la que pueden proporcionar los
más modernos taladros con puntas de diamante artificial.”  (Pág. 92 de
su obra “Egipto el oculto”) y “Poco antes de ese descubrimiento, Joseph
Davidovits lanzaba una teoría sugerente afirmando que los bloques de la
Gran Pirámide eran artificiales y que su fabricación fue realizada a
molde utilizando una masa especial, fácil de trabajar y que, una vez
seca, resultaba muy similar a la piedra caliza.” (Pág. 101 de la obra
antedicha). Tal vez dentro de otros cuatro años afirme que la teoría de
Schoch sobre la antigüedad de la Esfinge es absurda...

Comenzábamos con el recuerdo de un grabado de Goya. Terminaré con otro,
aunque no sé si decidirme por el titulado “Murió la Verdad” o por
“Clamores en vano”. Tal vez sea mejor que abandone la serie de “Los
desastres de la guerra” para irme a la de “Los caprichos” y recordar que
“El sueño de la razón produce monstruos”.

                           ------------------

EL MISTERIO DE FILADELFIA
Por: Julio Arrieta

Se cumple el segundo aniversario de esta publicación digital que tienen
ustedes en sus pantallas. El editor de la misma, que es un señor muy
insistente, se ha pasado las últimas semanas llamando por teléfono a
horas sorprendentes e intempestivas porque, al parecer, mi firma se le
antoja indispensable en este número de cumpleaños. Ustedes no saben lo
que es bregar con el señor Gómez Barrondo. Ni se lo imaginan.
Cada vez que comento alguna magufada de grueso calibre la respuesta
invariable del editor del Escéptico Digital es la  frase temible "¿por
qué no escribes un articulito sobre eso para el boletín?".
Así planteada, parece una pregunta inofensiva, pero en realidad es como
una coacción. Y lo malo es que el señor Gómez Barrondo nunca olvida.
Maneja una especie de Agenda Oculta en la que figuran todos nuestros
deberes atrasados. Así que cada dos por tres recibo una llamada
intimidante, así como de 'Mothman' o de ummita aleccionador, que me
recuerda con detalle germánico todos los artículos a cuya escritura me
he comprometido, a menudo sin pretenderlo ni de lejos.

Todo esto viene a cuento porque estos días no he podido ocultar mi
entusiasmo por la relectura del libro de Moore y Berlitz sobre el barco
invisible. Y claro, el señor 'Mothman' Barrondo me pidió el texto
correspondiente.

Ocurre que el experimento de Filadelfia es más que una simple magufada.
Es una leyenda, un icono pop, casi una obra de arte. Da lo mismo que la
historia haya sido desmontada una y mil veces. En este caso es tan
encantadora, atractiva y brillante que da pena que todo sea un bulo. Así
que por esta vez me limitaré a hacer un comentario personal sobre este
gran mito contemporáneo del que me considero algo así como un fan.

Descubrí el "misterio" del Eldridge cuando hace mucho, mucho tiempo, leí
'Sin Rastro', ese maravilloso embuste sobre el triángulo de las Bermudas
escrito por Charles Berlitz, un embaucador con clase de los que ya no
quedan. Allí, entre aterradores relatos sobre tipos acosados por
gigantescos cucuruchos de helado voladores (se lo juro), agujeros en el
agua del mar (como lo oyen) o escuadrillas de aviones que se perdían
fuera del tiempo, destacaba una historia asombrosa: la marina de los
Estados Unidos había experimentado en 1943 con un destructor y su
tripulación un sistema de camuflaje revolucionario. Se trataba de hacer
invisible un barco mediante el uso de campos magnéticos. La cosa se
torció y el buque no sólo se hizo invisible, sino que fue
teletransportado desde su dique de Filadelfia a Norfolk para volver a
aparecer de nuevo pocos segundos  después. Lo peor era que la
tripulación sufrió terribles efectos secundarios: los marineros se
volvían invisibles o se volatilizaban antes sus familiares aterrados.
Otros se quedaban 'congelados' en el tiempo, o atravesaban las paredes
de su domicilio para no reaparecer jamás. Por supuesto, las Temibles
Fuerzas del Gobierno pusieron en marcha el típico 'cover up' para
ocultar la historia. Los marineros fueron retirados a siniestros
sanatorios, los testigos silenciados y el diario de a bordo del barco
modificado. Y aquí paz y después gloria.

El libro de Berlitz precedía a otra obra monográfica, precisamente 'El
misterio de Filadelfia: proyecto invisibilidad', escrito por William
Moore con la ayuda de aquel. Aquí la historia del Eldridge se desplegaba
en todo su esplendor. Se "explicaba" cómo los intrépidos investigadores
de lo oculto habían descubierto el pastel, y la verdad es que la
historia no tiene desperdicio. Todo empieza con unas bizarrísimas cartas
escritas por un tal Carl M. Allen.
Este misterioso sujeto se dedicó a escribir a Morris K. Jessup que era
una especie de ufólogo-arqueólogo alternativo, o algo así.

Las cartas son para no perdérselas. Están escritas en un estilo que sólo
es comparable al de algunos componentes de listas de correo como
Biohazard, con profusión de mayúsculas, interjecciones que no vienen a
cuento y un uso realmente imaginativo de los signos de puntuación.
Vamos, algo que en manos de cualquier persona sensata hubiese acabado en
la papelera o en la carpeta de "chiflados". Pero ya decimos que Jessup
era un "científico alternativo", así que terminó por tomarse en serio
las misivas después de las primeras dudas. Allen contaba en su estilo
peculiar la historia del barco y cómo él había asistido al experimento
desde un navío vecino. Todo era verdad, claro, lo de la teleportación,
la invisibilidad y los marineros que iban y venían. Pero lo mejor es que
Allen revelaba que grandes lumbreras como Einstein o Bertrand Russell
estaban metidas en el ajo. Jessup se dedicó a enseñar las cartas de
Allen a los amigotes. A todo esto, la Marina había recibido una copia
anotada por éste de un libro de Jessup sobre ovnis. Los militares
contactaron con el ufólogo, que, en un alarde de ingenuidad les mostró
las cartas de Allen al reconocer su letra en las glosas del libro.
Vamos, que se metió en la boca del lobo.

Por el camino, entrañables personajes de la 'trash-culture'
estadounidense como J. Manson Valentine, Gray Barker o Ivan Sanderson
acabaron envueltos en la historia de una forma u otra. ¿No es
encantador? el buscador de la Atlántida en las Bermudas, el creador de
los Hombres de Negro y el cazador de Bigfoots metidos en el fregado del
barco invisible. La presencia de estos sujetos hace que todo el tinglado
huela a chamusquina, pero en esta historia es más divertido transigir y
no ser un aguafiestas. El caso es que la Marina decidió editar en una
tirada limitada el libro anotado de Jessup. Barker, que era un lince
para lo de las ediciones "alternativas", se hizo con una copia y la
vendió a diestro y siniestro muy en su línea, por correo a través de su
mítica editorial Saucerian Press. Aquí la historia empieza a torcerse,
porque Jessup muere en extrañas circunstancias. Se suicidó o "lo
suicidaron".

Pero da igual, el intrépido William Moore consiguió reconstruir todo lo
ocurrido, encontró los papeles ocultos de la Marina, habló con los
testigos y en un alarde de investigación detectivesca con Carl M. Allen,
'a.k.a.' Carlos Miguel Allende, que en vivo se explicaba de una forma
aún más desquiciada que por escrito. De hecho, todos los tipos a los que
entrevista Moore en el libro tienen el aspecto de no estar muy en sus
cabales. Pero eso da igual. Moore nos descubre todos los trapos sucios y
nos explica que el experimento se llevó a cabo aplicando los principios
de la inconclusa teoría del campo unitario de Einstein o algo por el
estilo, dado que la cosa no acaba de entenderse muy bien. Los capítulos
en los que se explican dichos principios son irrisorios a causa de la
jerigonza pseudofísica, como de Star Trek, que maneja el autor con una
desfachatez entrañable. Sólo faltan los compensadores de Heisenberg.

Todo en el libro es emocionante. Está relatado como si se tratara de una
investigación detectivesca, con encuentros sorprendentes con los
testigos, personajes que aparecen inesperadamente, recortes de prensa
perdidos, documentos manipulados, en una sucesión que depara una
sorpresa en cada capítulo. Hay vagabundos que Saben Más De Lo Que
Parece, profesores chiflados que inventan motores antigravedad,
militares paranoicos, reporteros audaces, tipos con pseudónimos
obtenidos de señales de tráfico, sabios retirados en parajes remotos,
ufólogos de campo, de salón y de cuarto de baño... Además desfilan por
las páginas magufos entrañables y/o bizarros como Brad Steiger, los
Lorenzen de la APRO, Otto Binder o los susodichos Barker, Sanderson y
Valentine, sin olvidar un pequeño cameo de Stanton Friedman.  ¿Se puede
pedir más en apenas 157 páginas? ¡No falta de nada! Por supuesto, el
experimento sirve para proponer una explicación (?) al misterio de los
platillos volantes y al del triángulo de las Bermudas. Por una vez estoy
de acuerdo con el Dr. Jiménez del Oso cuando dice en una crítica
reciente que el libro es ameno, "incluso apasionante", "a menos que sus
autores mientan de la primera a la última página". Bien, esto último es
muy probable, habida cuenta del currículo de Berlitz y Moore. El primero
no tuvo empacho en inventarse la mitad de la lista de desapariciones de
barcos y aviones del dichoso triángulo, y del segundo, con decir que los
propios ufólogos lo señalan como falsificador consumado de documentos en
el asunto Roswell-Majestic12, es suficiente. Pero me quito el sombrero
ante estos dos pájaros que han conseguido dar forma a una de los mitos
modernos más fascinantes de la historia del maguferío mundial. Ya
quisieran Sierra, Cardeñosa y compañía estar a la altura de estos dos.

Para darse cuenta de la vigencia de esta leyenda no hay más que ver que
el Centro Histórico de la Marina de los Estados Unidos mantiene un FAQ
sobre el asunto en http://www.history.navy.mil/faqs/faq21-1.htm. Incluso
hay una página con testimonios de los marineros auténticos del Eldridge
por las fechas en las que sucedió (o mejor dicho, no sucedió) todo:
http://www.aliensonearth.com/misc/1999/mar/d27-001.shtml
Es lamentable, y en esto también estoy de acuerdo con Jiménez del Oso
(¡sapristi!) que los productores de Hollywood transformaran esta
historia genial en un cutretelefilme que se ha perdido en las
estanterías más ignotas de los videoclubes. ¿Para cuando un remake como
Dios manda? Ahora que está de moda el cine paranormal, con películas
como 'The Mothman Prophecies' o 'The Signs', sería el momento más
adecuado para una superproducción.

En todo caso, a mí el libro me resulta apasionante incluso a sabiendas
de lo cuentistas que son sus autores. De hecho, creo que esto último es
un aliciente. Es mejor que muchas novelas de ciencia ficción e ideal
para leer en la playa o el metro. Así que acudan a su librería de viejo
favorita y háganse con esta joya que fue editada por Plaza y Janés en
varias tiradas.
Diversión asegurada.

                           ------------------

UNAS NOTAS SOBRE LAS “PISTAS DE ATERRIZAJE DE NAZCA”
Por: Félix Ares de Blas

Situación.

Nazca es un pueblo de Perú, situado al sur de Lima; por la carretera de
la costa son 431 km, Por la Panamericana un poco más.

Está en la provincia de ICA, cuya capital, que también se llama ICA,
está a 297 kilómetros al sur de Lima.

Nazca es un pueblo que se ha hecho famoso porque en la Pampa, en una
superficie de casi 50 Km de longitud por 15 de ancho, hay unos dibujos
pintados en el suelo, conocidos como “líneas de Nazca”, consideradas por
la Unesco “Patrimonio Cultural de la Humanidad.

La mayor parte de los dibujos son líneas rectas que se extienden varios
kilómetros; también hay rectángulos y triángulos; algunos de los
triángulos tienen una base de dos o tres metros y una altura de varios
cientos; pero lo que más llama la atención son treinta figuras
(geoglifos) que representan animales tanto marinos como terrestres,
figuras geométricas y humanas.

Son unas figuras enormes, por ejemplo hay un pájaro de 300 m de largo,
un lagarto de 180, un pelícano de 135, un cóndor y un mono también de
135m, y una araña de 42 metros.

En 1.961 el famoso libro “El Retorno de los Brujos” les atribuyó un
origen extraterrestre; según ellos, eran pistas de aterrizaje para
platillos volantes. Después hizo otro tanto el autor francés Robert
Charroux, quien probablemente inspirase al escritor Suizo Eric Von
Daniken. (El Sr. Danïken siempre ha dicho que él no copio de Charroux,
pero hay coincidencias tan grandes que a mi me cuesta trabajo creerlo.
Es posible que Danïken no hubiera leído las obras de Charroux, pero sus
ideas le pudieron llegar a través de periódicos y revistas).

En una zona desértica

Las líneas están a 50 km de la costa del Pacífico. Es una zona muy
desértica debido a varias razones. La primera es que el agua del mar que
sale en esa zona es fría, por lo que el aire procedente del mar no lleva
agua, está seco. Es lo mismo que ocurre en el Sahara. El agua fría del
mar se evapora con dificultad, el aire que pasa por encima se enfría, no
lleva agua y el resultado es el desierto.
Hay una segunda razón, el viento procedente del mar, antes de llegar a
Nazca debe cruzar una primera cordillera que produce el llamado efecto
Foehn, que consiste en que el aire húmedo procedente del mar, llega a
una montaña (en este caso la cordillera entre Nazca y el Pacífico), el
aire húmedo sube por la cordillera, se enfría y desprende toda el agua;
pero lo desprende en la ladera que da al Pacífico. En Nazca ya no llega
agua.

La verdad es que es un tierra seca, pero tremendamente fértil. Recuerdo
que fui hasta Nazca en autobús de línea  y que paramos en los valles de
Palpa y Ocucaje. Allí se veían naranjales espléndidos. Desierto en lo no
regado y una vegetación feraz donde llegaba el agua (irrigaciones). Las
naranjas eran estupendas, ¿o sería que tenía una sed de muerte?

Eso mismo ocurre en todos los Andes; por ejemplo, el desierto más
desértico del mundo está un poco al Sur de Nazca, es el desierto de
Atacama.

Concretamente en Nazca llueve menos de media hora cada dos años. Esto es
importante porque explica la conservación de los dibujos. El mayor
peligro que tienen son los fuertes vientos que soplan allí. La clave
para que el viento no los haya destrozado radica en el color oscuro de
las piedras y de la arena que hace que se forme una capa de aire
caliente, que actúa como barrera, impidiendo que el viento arrastre la
arena.

¿Cómo están hechas las figuras?

El suelo de Nazca es muy pedregoso y la arena es de color marrón... El
Sol pega tan fuerte que las piedras están oxidadas -son oscuras- en su
cara superior, pero son claras en su cara inferior. Algo parecido ocurre
con la arena, la primera capa es marrón oscuro pero luego es amarilla.

Para hacer las figuras los indios Nazcas y Paracas procedieron de un
modo sencillo:

En los terrenos pedregosos dieron las vueltas a las piedras, de ese modo
mostraban su “panza” clara.

En los campos de arena, quitaron la primera capa, los dibujos más
profundos son de 30 cm; pero la mayoría de ellos es mucho menor.

Recuerdo que cuando estuve viéndolas, hace muchos años, había pasado una
moto y había dejado sus huellas durante años.

La duda más grande estriba en saber cómo hicieron figuras de 300 m de
largo. Sin duda, desde el suelo, al hacerlas, no las veían enteras.

No se sabe con exactitud pero hipótesis hay muchas, la más probable es
que usaran una cuadrícula. Dibujaban la imagen en pequeño, con cuadros y
luego la repetían, trasladándola a mayor tamaño. Se ha hecho una
simulación y funciona perfectamente y de un modo rápido.

¿De cuándo son?

No hay forma de hacer una datación absoluta. El carbono 14 no sirve pues
no son restos orgánicos, salvo unos palitos de madera; pero todo apunta
a que se hicieron en torno al año 1.000 de nuestra época.

¿Quiénes las hicieron?

Al sur de Pisco hay una bahía, la Bahía de Paracas, en la que hay un
famoso “candelabro”; pero ... también es una historia para otro día.

En Paracas se han encontrado  restos de una importante cultura
precolombina. La cultura de Paracas. Entre otras cosas tienen vasijas de
barro y tapices, cuyos dibujos son muy similares a las figuras de Nazca.
Lo mismo ocurre con la cerámica y los tejidos de Nazca.

Es decir, las figuras que se reproducen en el suelo no surgen de la
nada, forman parte de una cultura ampliamente difundida en la zona. Por
ejemplo, una vasija de la cultura de Paracas que podéis ver en:
http://mail.ssccaqp.edu.pe/anita/nasca003.jpg es muy similar al mono de
las figuras de Nazca:
http://www.tierra-inca.com/album/dessins/dessins/lignes_nazca/ln_07.gif

Las dos figuras son muy parecidas: Rabo en espiral, lomo abombado, patas
con uñas. Cabeza con orejas salientes... Pocas dudas hay de su
proximidad cultural.

¿Cuándo se descubrieron?

Los libros citados más arriba dicen que el descubrimiento se debe a un
aviador peruano que en 1.927 voló por encima de las figuras y que las
vio por primera vez.
Las descubrieron desde el aire, por tanto –arguyen los amantes de lo
insólito- las tuvieron que hacer con ayuda de aviones... o de
extraterrestres.

La verdad es muy otra, Pedro Cieza de León, un soldado que participó en
la conquista, escribió un diario que terminó en 1.550. En él, al llegar
a la zona de Paracas describe las figuras que hay en Nazca La obra se
titula “Crónicas del Perú”. Como detalle curioso de esta obra, cabe
señalar que en ella se menciona por primera vez a la patata y explica
muy bien cómo se adquiere la sífilis, pero ambas cosas son para otro
día.

Desde luego Cieza de León no creo que viese las figuras desde ningún
avión, claro que pudo ser abducido por extraterrestres y las pudo
contemplar desde el ovni con el que regresaba a la tierra. Era el ovni
de “Líneas Aéreas el Conquistador”...     :-)

Los pilotos que las vieron en 1.927 informaron al arqueólogo peruano
Mejía Xespe, pero no les dio ninguna importancia, probablemente porque
estaba muy atareado en otros importantes proyectos.

En ese mismo año llegó al Perú el investigador estadounidense Paul Kosok
quien se mostró muy  interesado... limpió los trazos... y descubrió uno
de los pájaros (desde tierra, no desde el aire). En 1.940 volvió a su
país. Él decía que aquel era “El Libro de Astronomía mas Grande del
Mundo”.
En sus investigaciones le había ayudado Maria Reiche (matemático) a la
que aconsejó seguir las investigaciones. Y así lo hizo.

Yo la conocí muy mayor, ya casi ciega; pero allí seguía contando sus
aventuras a quien se las quería escuchar. Defendía lo mismo que Kosok, a
saber que las líneas mostraban alineaciones con ciertas estrellas.

Los estudios posteriores demuestran que no es así. Hay tantas rayas que
“por narices” alguna tiene que apuntar a alguna estrella, alguna hora en
algún día del año. Muchas rayas y mucho margen de tiempo para situarlas.
Me explico: cómo no se sabe exactamente cuándo se han hecho y la
precisión de los equinoccios hace variar el cielo, contamos con muchos
grados de libertad para asignar rayas a fenómenos astronómicos. Tantos
grados de libertad que es imposible no encontrar algo. Por ejemplo, esa
línea marca a la polar del año 1.000... Esa otra marca la situación de
la estrella Sirio el equinoccio de primavera, al amanecer, del año
1.345.

Hoy en día nadie cree que Maria Reiche llevara razón. Murió hace unos
pocos años.

Hipótesis del telar

Hubo un americanista llamado Henri Stierling que en su libro “Nazca, la
clave del misterio”, planteó una curiosa hipótesis: que eran telares.
Básicamente  decía que los grandes caminos eran para hilar, para hacer
los hilos. Explica que los tejidos de las momias de Nazca están hechos
de un sólo hilo, lo que llevaría a una longitud de hasta 160 km en
algunos casos. Había que hilarlos en los grandes caminos, almacenarlos
en los grandes rectángulos y tejerlos en los triángulos alargados, cerca
de las figuras totémicas correspondientes al clan del muerto.

En su día aquella hipótesis me gustó, sobre todo porque se veían las
líneas dentro de su entorno cultural. A diferencia de los relatos de
Däniken, Bergier o Charroux, no era una historia de líneas aisladas; era
una historia que estaba entroncada en una cultura y en una época. El
problema es que no es cierta. Por ejemplo, ni la función hilado, ni la
de almacén explican que algunos caminos vayan a la cumbre de una montaña
y acaben allí bruscamente. No obstante, la lectura de la obra sigue
siendo interesante para entender las culturas de la zona.

Hipótesis actual

Los antropólogos han recurrido a los habitantes de la cordillera de los
Andes que todavía hoy en día celebran peregrinaciones a los montes y
siguen senderos y caminos rituales. Ellos de algún modo adoran a las
cimas de las montañas. ¿Allí están más cerca del dios Sol? Muchas
peregrinaciones actuales terminan en las cumbres de los montes, y siguen
caminos similares a algunos de Nazca. Hay caminos, hay zonas de baile,
...

La conclusión es que quizá nunca sepamos con exactitud su función, pero
casi con seguridad estaban relacionados con ritos de viaje al monte, y
un detalle importante: en la zona de las líneas hay excavados
importantes canales para llevar agua, hay grandes canalizaciones y
sacaban el agua de acuíferos. Es muy posible que los ritos estuvieran
ligados con el regadío. Es hasta cierto punto sorprendente descubrir que
el rabo en espiral del mono, es casi idéntico a un sistema de
recolectores de agua de lluvia que se utilizan hoy en día y que se puede
ver en: http://www.rumbosperu.com/images/issue11/11-53nazca04_small.jpg.
Ese agua se mandaba por conducciones subterráneas hasta las zonas de
regadío. ¿Algunas de las líneas señalan la antigua ubicación de las
conducciones?

Insisto en que tal vez nunca sepamos con exactitud su función precisa.
Pero eso no debe desesperarnos, la historia es así.

Lo que si sabemos es lo que no son: no son pistas de aterrizaje para
platillos volantes, como defiende Eric Von Daniken, ni han sido
construidos por una civilización superior como insinúan otros. Han sido
construidos por los indios de la zona, con los medios de su época y sus
dibujos están imbricados en la cultura de la zona.

En ICA (Nazca está en la provincia de ICA) hay un famoso museo de
piedras, el del Dr. Cabrera, donde hay dibujos que describen imágenes
del mundo. Entre ellos hay un mapa de América y hay una operación de
trasplante de corazón.
Eso, para muchos vendedores de lo insólito, es la prueba de que se trata
de piedras hechas por seres no humanos, los mismos que hicieron las
pistas de aterrizaje de Nazca.

Al salir de Nazca necesitaba un Taxi para ir hasta Paracas, donde quería
visitar, entre otras cosas el famoso Candelabro. Lo busqué. El taxista
era un indio andino. Al pasar por la carretera Panamericana, muy cerca
de una de las huellas, nos pidió permiso para parar un momento y hablar
con su sobrino.

Allí estaba el sobrino, tallando “piedras de ICA”. A lo largo de las
muchas horas de viaje hablamos largo y tendido, comimos y bebimos
juntos,...

Y le preguntamos por las piedras del Dr. Cabrera. Al principio se
resistió un poco; luego le preguntamos por las que estaba haciendo su
sobrino... Y por fin nos dijo que las piedras del Dr. Cabrera las hacía
su familia (Ochuya). Que le habían dicho a Cabrera que eran ellos los
autores; pero Cabrera no quiso creerles.

-¿Y cómo es que en las imágenes del dinosaurio? -le pregunté.
-Porque somos indios, no tontos. Lo copié de una enciclopedia.

-¿Y el trasplante de corazón?
No hay tal es un sacrificio ritual en el que sacan el corazón de la
víctima. Lo saqué de la misma enciclopedia.

-¿Y...?

Son indios, no idiotas. Lo que ya no tengo tan claro es si los “blancos”
han sido engañados o simplemente lo simulan para vender libros.

                           ------------------

El Mundo http://www.elmundo.es/

MUERTOS VIVIENTES
Por: Javier Lorenzo

Suele ocurrir con los programas que tienen excesivas pretensiones el que
naufraguen sin remisión, abrumados por la carga que ellos mismos se han
impuesto. El último ejemplo lo hemos visto en “Otra dimensión”, espacio
que en su primer capítulo se propuso, nada más y nada menos, que
averiguar si había vida después de la muerte o si se podía hablar con
los muertos. Para empezar no está mal.

En este terreno de lo presuntamente ultraterrenal era mucho más
convincente y atractivo lo que hacía el profesor Jiménez del Oso, el
cual nos hablaba de ovnis, de las líneas de Nazca o del secreto de las
pirámides con un tono tan didáctico como misterioso, y ahí nos dejaba
con la duda. En cambio, en Otra dimensión el espectador no sabe si se
encuentra ante un espacio de fenómenos paranormales o ante una reedición
del programa de Ana Rosa Quintana. A ello contribuye un decorado soso y
vulgar, el método de usar a porrillo llamadas telefónicas e
intervenciones del público en el plató y Carmen Baños, una presentadora
demasiado cortante que, además, dice cosas como «aquí nadie viene a
irrespetar»; verbo éste el de irrespetar que debe proceder de ultratumba
y que fue lo único que erizó el vello a la concurrencia.

«Me estoy aburriendo», decía una de las personas presentes en el
estudio. No le faltaba razón en esto y tampoco en su queja de que no se
dejaba hablar a los representantes de la ciencia, porque llevar a un
catedrático en Fisiología -que hablaba de cosas tan soeces como la
endorfina- para dejarle intervenir en apenas un par de ocasiones no
parece muy equilibrado ante tanta alucinación y tanta monserga. En
cuanto a los otros tres expertos, habría que destacar a Enrique de
Vicente, director de
una revista sobre el particular, pero más que nada por ser un pesado
insoportable y un dogmático.

Menos mal que el colofón del programa estuvo a tono con su espíritu. Una
tal Estrella Pilar, que asegura pintar a personas  fallecidas, hizo el
experimento con una pobre mujer a la que se le había muerto el padre
hace dos años. Como era de esperar, la figura del cuadro no sólo no se
parecía ni por asomo al susodicho, sino que el trazo era tan ramplón y
simple que mi hija de seis años lo hubiera perfilado con mucho más
detalle. La pintora/medium quiso excusarse, pero no coló y Otra
dimensión finalizó con una muy palpable sensación de vergüenza. Qué
irrespeto, la verdad.

Lo que parece más irreal, en cualquier caso, es que Juan Ramón Lucas se
negará a conducir este programa. En su actual condición de fantasma o
quizá de muerto viviente –televisivamente hablando, se entiende- le
hubiera venido como anillo al hueso y, por otra parte, no se ve qué es
lo que tiene este espacio de malo o de siniestro que no tuviera
centuplicado Confianza ciega, o incluso De buena mañana. Esto sí que es
un misterio, ¿no les parece?

                           ------------------

Por la boca muere el Pez http://www.javarm.blogalia.com/

¡ELVIS ESTÁ VIVO!
Por: Javier Armentia

En la salida 11 de la interestatal 70, a unos setenta kilómetros de San
Luis, Missouri, se encuentra un pequeño pueblo llamado Wright City. Un
lugar que no destacaría especialmente, si no fuera porque desde 1981 se
instaló en él el Museo "Elvis está vivo". Su propietario, Bill Beeny, un
imitador del aspecto del Rey en sus últimos años, comenzó una colección
de recuerdos presleyanos un poco por broma, pero en la actualidad es uno
de los más fervientes defensores de la teoría de que el 16 se agosto de
1977 algo sucedió, pero no, desde luego, la muerte del cantante que
supuso la bandera de la revolución social en los Estados Unidos de la
Guerra Fría.

Los visitantes del museo pueden encontrar presuntos documentos
gubernamentales, fotocopias de pruebas de DNA, más de tres mil
fotografías, en las que se intenta demostrar que la historia "oficial",
la que marca hace 20 años la muerte por sobredosis de Elvis Aaron
Presley, es un contubernio que esconde oscuras maquinaciones. Una de las
historias que se cuentan es que la agencia estadounidense de lucha
contra la droga, la DEA, tenía al Rey como agente, para desenmascarar
importantes redes de narcotráfico. Llegado el momento, Elvis fue hecho
"desaparecer" para salvar su vida. Desde entonces, por todo Estados
Unidos, Elvis es visto de vez en cuando, reconocido por alguno de sus
millones de fans que aún hoy, sienten que su pérdida fue demasiado
sorprendente para ser real. En los tabloides sensacionalistas la última
foto de ese supuesto Elvis superviviente es casi una sección obligada de
carácter semanal, como las que se dedican a los marcianos de los
platillos volantes o a las apariciones milagrosas.

La leyenda sobre un Elvis poco menos que resucitado nació casi con su
muerte "oficial". En 1978 se publicó en EEUU una novela titulada
"Orión", escrita por Gail Brewer-Giorgio, que habla de una estrella del
rock que falsifica su muerte. Aun siendo ficción, los parecidos del
protagonista con Elvis eran demasiado obvios como para evitar que,
posteriormente, la misma autora publicara dos libros más sobre el tema,
ahora presentados como trabajo de investigación: "¿Está vivo Elvis?"
(1988) y "Los Expedientes Elvis" (1990) coescrito con Raymond Moody, un
médico más famoso por sus libros sobre las experiencias cercanas a la
muerte (el famoso defensor de la vida después de la vida ya llevaba unos
años viviendo del mito de Elvis).

No es extraña esta alianza entre los sectores que promocionan el mundo
paranormal y quienes afirman que Elvis sigue vivo. Este tipo de
"investigaciones" se presentan en revistas sensacionalistas y
pseudocientíficas, y todo conforma un sustrato de gente proclive a
creerse casi cualquier leyenda urbana. Y unos y otros se aprovechan de
la curiosidad de la gente ante los hechos insólitos (que Elvis sea visto
arrodillado ante la tumba de Jackie O. no es esencialmente diferente a
afirmar que existe el chupacabras o que alguien ha tenido un contacto
con un extraterrestre proveniente de las Pléyades). El boca a boca, el
periodismo amarillo y, sobre todo, los medios de comunicación de masas,
son el mecanismo por el que estas historias, completamente falsas, se
transmiten y mantienen. Y crecen en número de detalles y en factores
sorprendentes.

Desde un punto de vista sociológico, las leyendas urbanas son parte de
nuestra cultura, herederas de los cuentos y leyendas que siempre han
acompañado a las culturas humanas. Cumplen, en opinión de los
sociólogos, una labor de "cemento social": estas historias, y las que
nos contamos sobre otras personas que conocemos en mayor o menor grado
(como las que constituyen lo que llamamos cotilleo), son necesarias para
establecer vínculos de cercanía. Un papel no demasiado diferente al
contacto físico -limpieza, quitar parásitos- de las sociedades primates.
A menudo, las leyendas urbanas funcionan como sistemas de enseñanza de
reglas no escritas relativas a formas de comportarse (tener compasión de
los demás, evitar los escándalos) o expresan miedos no genéricos (a la
oscuridad, a la muerte, al dolor).

La típica leyenda urbana nos llega como algo cercano: un amigo o un
familiar nos cuenta un suceso determinado, que él no ha vivido
directamente, pero que la persona a quien sucedió se lo ha contado. Se
suelen llamar historias FOAF (friend of a friend, es decir "el amigo de
un amigo"). Nunca se llega a conocer directamente al implicado porque,
llegado el caso, descubriríamos que esa persona de la que nos hablaba
nuestro amigo tampoco era exactamente el protagonista. A él se lo
contaron... y así hasta ciento.

Puede resultar paradójico que este mecanismo funcione en una
civilización en el que la comunicación es básica y discurre por medios
bien establecidos. Pero resulta justo lo contrario: el mundo que
presentan estas leyendas, donde lo mágico o lo transgresor es un
ingrediente importante, viene a llenar una especie de sentimiento de que
el mundo real, el que vemos normalmente en los informativos o leemos en
los periódicos, es demasiado anodino. Y de hecho, los propios medios de
comunicación introducen, cada vez más, tanto noticias curiosas o
diferentes del habitual conjunto de informaciones sobre política,
economía y deportes, como, especialmente la televisión, las propias
leyendas urbanas, convirtiéndose así en amplificador de las mismas. Los
nuevos medios, como internet, son una buena muestra de cómo las antiguas
leyendas están muy vivas. Como sucede en el caso del Rey del rock: ni su
muerte ni su vida son olvidadas y, literalmente, miles de páginas web
siguen recogiendo tanto la mitomanía como las historias increíbles sobre
él.

Leyendas "Reales"

En la película "Hombres de Negro" (Men In Black) el incrédulo y
sorprendido Will Smith pregunta al veterano matamarcianos interpretado
por Tommy Lee Jones: "¿Y sabes si Elvis está muerto?", éste le contesta:
"No. No lo está, simplemente volvió a casa". Llena de ironía, esta
película (y su secuela) recoge ese sentir popular que transmiten las
leyendas urbanas. Y entre ellas, las que tienen por protagonista a Elvis
Aaron Presley.

Por ejemplo, muchas leyendas urbanas hablan de afirmaciones que
presuntamente hizo el Rey: sobre los negros, sobre otros artistas... a
menudo son completamente falsas, aunque se siguen repitiendo como siguen
apareciendo motos Haley-Davidson que le pertenecieron. Se tienen
catalogadas cerca de veinte diferentes, algo similar a lo que sucede con
las reliquias religiosas. Igualmente, varias veces al año se repite el
fenómeno de alguien que encuentra una fruta, o un objeto, en el que
sobrenaturalmente aparece el perfil o la cara de Elvis (otras veces es
una cara de la Virgen o de Cristo). Todas estas historias alimentan un
imaginario en el que, y eso es indudable, Elvis Presley tiene uno de los
tronos más excelsos. Y es que, para toda una generación de
norteamericanos -y por extensión, de ciudadanos de todo el mundo- el Rey
no ha muerto del todo.

Para más información:

Webs sobre leyendas urbanas:
The AFU (alt.folklore.urban) & Urban Legends Archive
http://www.urbanlegends.com/
Urban Legends Reference Pages http://www.snopes.com/
Leyendas Urbanas (unos tíos con bastante morro que dejan todo tal cual,
sin decir si es falso o no... supongo que porque vende mejor)
http://usuarios.lycos.es/leyendasurbanas/index.htm

[Nota] * Este artículo de Javier Armentia apareció publicado en el
Diario El Correo, dentro del Suplemento Territorios, ciencia/futuro, del
miércoles 14 de agosto de 2002

                           ------------------

¿SE LES ACABA EL NEGOCIO?
Por: Manuel Caro Terrón

La parapsicología ya no es lo que era. El auge que experimentó esta
extraña y mentirosilla rama de la imaginación humana, a comienzos de la
democracia en España, llevó consigo el nacimiento de una fuerte demanda,
por parte del público, de información sobre falsas ciencias. Para
enterarse de las últimas patrañas no era necesario comprar en el quiosco
alguna revista "esotérica", puesto que los medios de comunicación
"generales" solían incluir, como si de verdaderas se tratasen, noticias
relacionadas con el mundo de lo extraño. La sociedad española,
analfabeta en estos asuntos (la dictadura los prohibía), consumía este
tipo de productos, sin tener la posibilidad de comprender lo falso de
los mismos.

Como indica Félix Ares, valiéndose de una acertadísima metáfora, "la
prohibición franquista incluía la publicidad del esoterismo y por ello
la sociedad no tenía anticuerpos. No tenían publicidad de esoterismo,
pero la sociedad no tenía ninguna preparación para combatirla" (El
Escéptico, número 12). Así visto, no es de extrañar que señores como
Antonio Ribera, Charles Berlitz, J.J. Benítez o Jiménez del Oso hiciesen
su agosto. Tampoco extraña, por tanto, la proliferación de publicaciones
anticientíficas en los quioscos. Revistas como Stendek, Contactos
Extraterrestres, Vimana, Mundo Desconocido o Karma 7 eran fruto de una
sociedad desinformada y sin "anticuerpos".

Pero los años pasan, y ese amplio abanico de revistas donde el crédulo
podía satisfacer su hambre de mentiras, ha quedado reducido a tres (*).
Si antes, en sesudos debates televisivos, podíamos escuchar a "expertos"
hablando sobre los fenómenos ocultos, ahora tenemos talk-shows de
pandereta y psiquiátrico. Los medios de comunicación generalistas ya no
hablan (salvo deshonrosas excepciones) de ovnis, ni de espíritus, ni de
Bélmez. La gente de la calle ya no considera a Juan José Benítez como un
investigador serio, la sociedad conoce de sobra de qué pie cojea (o qué
neurona le patina) a Jiménez del Oso. Los recientes libros de Manuel
Carballal o Bruno Cardeñosa han sido verdaderos fiascos editoriales...

Es más, los programas televisivos de "investigación con cámaras ocultas"
muestran, día sí día también, los fraudes de los curanderos, lo que se
esconde tras las apariciones marianas, el engaño de los videntes. Es
curioso que no necesiten estos periodistas "de investigación" un
análisis previo sobre qué estudiar: con dirigirse con una cámara oculta
a cualquier vidente, iluminado o curandero, han descubierto una estafa y
tienen ya programa.

Obviamente, los "misteriólogos" y los "profesionales" de lo oculto andan
preocupados. Así, al menos, lo refleja Javier Sierra en la editorial
titulada "La crisis que viene", en el número 162 de la revista Más Allá.
Las explicaciones que este sesudo (?) periodista da a la desaparición de
revistas "de frontera", son tan peregrinas que caen por su propio peso.
Habla de "la irrupción del color en la prensa mensual", como si hubiese
que acercarse a los fenómenos ocultos mediante un riguroso blanco y
negro, de la "llegada de una nueva generación de comunicadores", como si
éstos no tuviesen el mismo inexistente sentido crítico que sus
predecesores, y de "hacer menos cultista pero más culta" estas
publicaciones, como si las revistas de ahora envidiasen la falta de
rigor de las de antaño.

Y, como no podía ser de otra forma, en su "riguroso" análisis de la
situación, vuelve a escribir las mismas mentiras de siempre. En un
intento de justificar la hecatombe de la parapsicología y anticiencias
afines, nos desinforma diciendo que estos temas no son ya interesantes,
probablemente porque "las disciplinas más destacadas de la investigación
psi -como la hipnosis o la telepatía-, sean ya aceptadas en campus
universitarios oficiales de todo el mundo". Olé sus narices.

Señor Sierra, haga el favor, diga en qué universidad europea existe una
asignatura que trate la telepatía como algo serio. Lo que sí que se
estudia en los "campus universitarios oficiales" son las enfermedades
mentales... ¿Se refiere usted a eso?

(*) Ocasionalmente, podemos ver en los quioscos nuevas revistas, cuya
vida no suele ir más allá de los dos primeros números, y que son
refritos de informaciones falsas extraídas, principalmente, de internet.

[Nota] *Manuel Caro Terrón es Co-Director de MAGUFOmedia
(http://www.magufomedia.com) una de las webs de referencia en torno a la
crítica al mundo de las creencias irracionales y pseudocientíficas.

                           ------------------

ARP-SAPC http://www.arp-sapc.org

CÓMO RESPONDER A LOS ARGUMENTOS TEÍSTAS.
Apelando a las Evidencias II.
Por: Víctor Stenger
Traducido al español por: Pedro J. Hernández

Teísta: Se supone que la Ciencia basa su confianza en evidencias
empíricas. ¿Qué ocurre con las evidencias empíricas sobre experiencias
religiosas?. A través de toda la historia y hasta la actualidad, muchos
individuos han experimentado durante la oración o la meditación la
existencia de un poder trascendente. Estas personas insisten en que sus
experiencias no han sido simples sueños sino verdadera unidad con el
universo.

Ateo: ¿Y por qué deberíamos creerles?

T: ¿Acaso estás diciendo que mienten?

A: No. Probablemente en la mayoría de los casos no mientan. Sin embargo,
todo eso podría estar sólo en sus cabezas.

T: Estos individuos son testigos, de la misma manera que hay testigos en
un tribunal de justicia. Si solemos basar nuestras sentencias judiciales
en el testimonio de testigos, ¿por qué no íbamos a hacer lo mismo con
nuestras opiniones científicas?

A: Numerosos estudios han mostrado la escasa fiabilidad de los
testimonios de testigos oculares. Personalmente nunca condenaría a nadie
por un crimen basándome sólo en los testimonios de testigos oculares. La
condena debería basarse en evidencias físicas como el ADN. Desde la
utilización de los análisis de ADN, muchos condenados han sido hallados
inocentes.

T: Volvamos al asunto de la experiencia religiosa. Se han hallado
evidencias físicas en escáneres cerebrales que muestran que algo único
ocurre en el cerebro durante la experiencia religiosa.

A: Cierto, y la señal en los escáneres ha sido inducida por pulsos
electromagnéticos en el cerebro. Como he dicho antes, podría ser, y de
hecho parece como si todo estuviera dentro de la cabeza. Así, el místico
nunca regresa de su trance con información relevante que no estuviese
allí todo el tiempo. ¿Por qué nunca regresan con predicciones que puedan
someterse a prueba?. ¿Por qué ningún psíquico o místico predijo por
ejemplo la tragedia del 11 de Septiembre (aunque muchos de ellos
afirmaran lo contrario después de ocurrido el hecho)?.

T: ¿Y qué pasa con las experiencias extra-corpóreas (EEC)?. He oído de
un experimento controlado donde una mujer tumbada en una mesa fue capaz
de leer números que estaban encima de un estante situado sobre su cabeza
y no visible desde la mesa. La mujer afirmó haber flotado sobre su
cuerpo y leído los números.

A: Conozco el experimento. Se descubrió que la mujer podría haber visto
los números reflejado en el cristal de un reloj de pared.

T: El Dr. Larry Dossey ha documentado varios casos de EEC y otras
evidencias de experiencias espirituales en sus libros best-sellers. En
un caso, Dossey informa de una mujer ciega que flotando fuera de su
cuerpo durante una operación fue capaz de leer los nombres en las
etiquetas del personal en una habitación contigua.

A: Dossey ha admitido que se inventó la historia.

T: ¿Y qué me dices de las experiencias cercanas a la muerte (ECM)?. La
gente que ha sido reanimada después de haber estado clínicamente muerta
habla de luces al final de un túnel y de una experiencia muy placentera
que les ha quitado el miedo a la muerte y los ha convencido de la
existencia del más allá.

A: Lo primero es que muy probablemente esa gente nunca estuvo muerta o,
de otra manera, no hubiesen podido ser resucitados. Y como ocurre con
los casos de EEC, nunca regresan con revelaciones que puedan ser más
tarde puestas a prueba. La “luz al final del túnel” es una experiencia
común ante la privación de oxígeno que ha sido observada en el
laboratorio, tal y como en pruebas de pilotos de jets sometidos a
fuerzas centrífugas de varios g.

T: Hablaste anteriormente de predicciones. Estoy de acuerdo en que éstas
constituyen un procedimiento fundamental para poner a prueba las teorías
científicas. Pues bien, la Biblia y otras escrituras hacen predicciones
llamada profecías. Muchos autores han documentado el éxito de éstas. Te
pongo un ejemplo: centenares de profecía en el Antiguo Testamento
anticiparon la venida de Jesús.

A: Las predicciones carecen de significado cuando son hechas a
posteriori. ¿Cómo sabes que las historias del Nuevo Testamento no fueron
escritas para confirmar lo escrito en el Antiguo Testamento?.

T: Las historias del Nuevo Testamento no son invenciones, sino que son
hechos confirmados por testigos.

A: ¿Y qué ocurre con todas las profecías que nunca ocurrieron, como la
segunda venida de Jesús?. Pero no entremos en el debate interminable de
la Biblia. Me gustaría ceñirme a la ciencia. En ciencia una predicción
tiene que hacerse antes de que el evento predicho tenga lugar. Y la
predicción tiene que ser arriesgada. No simplemente del tipo “Es Sol
saldrá mañana”. En ciencia se han realizado miles de predicciones
arriesgadas que han resultado correctas. Ninguna en religión.

T: ¿Qué me dice del Código de la Biblia?. Michael Drosnin fue capaz de
predecir el asesinato del Primer Ministro Israelí Yitzak Rabin y el año
en que ocurriría. Drosnin y otros autores han encontrado gran cantidad
de predicciones codificadas en la Biblia.

A: Expertos en estadística han mostrado que el método de
secuencia-a-saltos usado produce un montón de correlaciones aparentes
por azar. Efectos similares de concordancia han sido mostrados en otros
libros extensos como Moby Dick y Guerra y Paz. La predicción de Drosnin
sobre el asesinato de Rabin fue muy vaga y poco arriesgada, dada la
situación de violencia en Oriente Medio. Además, no fue publicada hasta
ocurrido el hecho y Drosnin admite que la predicción de la fecha fue
hecha durante el luto por Rabin.

T: Pero, los autores han estimados una probabilidad de uno en varios
miles en contra de un accidente por puro azar.

A: Esos cálculos son erróneos. Fallan al no tener en cuenta la selección
de datos hecha en el análisis.

© 2002 Victor J. Stenger (vstenger@... )
© Traducido con permiso por Pedro J. Hernández
(phgt@... )
Documento original: How to answer theist argument.
http://spot.colorado.edu/~vstenger/how.html

[Nota] * El presente artículo de Víctor J. Stenger puede ser consultado
con diversas anotaciones, que permiten una mayor profundización en el
tema, en la siguiente url:
http://www.arp-sapc.org/articulos/argumentos_teistas3b.html

                           ------------------

UN CASO DE DUALIDAD.
Por: Rafael Budría

Siempre que me he encontrado con un caso de dualidad, un fenómeno dual,
una ley natural dual o, por qué no, una persona con un pensamiento dual
no he podido resistir enfrascarme en admirarlo primero e intentar
comprenderlo justo a continuación. La dualidad es más que un asunto de
simetría en el fenómeno, uno más que tanto simplifica los análisis, es
un caso de simetría en el concepto que se multiplica en el fenómeno. La
dualidad siempre es admirable, pero no siempre es deseable... Muy
posmoderno todo esto, aunque no quiero llegar a "tanto". Sólo pretendo
enfrentarme a un asunto concreto sobre la dualidad en las ideas de una
persona.

Don César Vidal Manzanares escribió hace una década para un congreso de
nuestra asociación una ponencia plena de sentido desde el punto de vista
del escepticismo científico, que es la orientación que procuramos seguir
los que hemos decidido organizarnos dentro de ella. Entendemos todos, no
me cabe duda, que puede ser escéptico *científico* cualquier persona y
que para lograrlo basta prudencia, buena información y sentido común. A
mi modo de ver, el sentido común conlleva la prudencia de la modestia
sobre su alcance, o sea, la prudencia de escuchar a quien sabe de temas
en los que el sentido común no sirve, muchos en la ciencia moderna. Esto
viene al caso porque si bien podemos calificar la ponencia de Vidal de
escéptica, no presuponemos que deba ser un experto científico:
relativamente pocas personas hay que lo sean, y entre estos no hay ni
uno que domine todo lo que la ciencia ofrece y dice, ni siquiera una
parte importante. Es decir, el tema puede necesitar de conocimiento
científico o no, aunque en cualquier caso se necesita sentido común.

Vidal había causado buena impresión a muchos dentro de la asociación,
tanto como para pedirle que escribiera una ponencia en un congreso. De
hecho ha publicado libros de carácter escéptico, bien escritos y
acertados. Es el caso, por ejemplo, de "Historias curiosas del
ocultismo" (Espasa Calpe). En él Vidal nos presenta una nutrida
colección de casos sobre ocultismo a lo largo de la Historia. Se dedica
a juntar la buena información que poseemos, toda la información
relevante, para que las conclusiones, escépticas siempre, salgan por sí
mismas. No es lo menos bueno del libro que entre esas conclusiones salga
una valoración moral o sobre el talento (o la falta de él) de los
protagonistas de las historias. Este tipo de valoraciones se debe hacer
cuando las pruebas son claras, como aquí ocurre. Doble mérito.

La dualidad de la que quiero advertir no está en estos libros (al menos
no es en absoluto patente y es, desde luego, rara en ellos hasta el
punto de que requiere una segunda y atenta lectura para notarla). Pensé
entonces que son recomendables y lo sigo pensando ahora. La dualidad
aparece en la crítica que Vidal ha hecho del neodarwinismo en otros
lugares y a su literalismo bíblico, que no se atiene a lo que creo que
guió sus libros escépticos y la ponencia. Con toda claridad creo que con
esa crítica ha traicionado al sentido común y la excelente información
que en otros lugares ha manejado.

La dualidad nos enfrenta a un dilema, por eso creo que es tan
fascinante: ¿con qué nos quedamos? ¿con una faceta o con las dos? Es
decir, en algunos casos la dualidad es un aspecto inquietante o
fascinante de la realidad, o las dos cosas, pero no hay contradicción,
la naturaleza "es así". Se me ocurre la dualidad célebre
"onda-corpúsculo" de la mecánica cuántica. En otros se anuncian
contradicciones y eso los saca automáticamente de ser una descripción
acertada de la realidad (en fin, entiendo que sólo los más delirantes
posmodernos piensan que la contradicción en la descripción de la
realidad es algo al mismo nivel teórico que, digamos, la elección de una
terminología u otra). El caso que nos ocupa, me temo, pertenece a la
segunda categoría. Porque a mi juicio, lo argumentaré, no pueden ser
coherentes las críticas al neodarwinismo y el literalismo bíblico tal
como las ha formulado Vidal en foros públicos con sus escritos
escépticos, los que antes he mencionado.

Sus críticas han aparecido en "Conversaciones con César Vidal", un
"chat" moderado en donde los participantes le hacen preguntas por turnos
sobre los más variados temas en el diario digital "Libertad Digital"
(www.libertaddigital.com) y que se celebra los martes a las 18 h. Hay
que recalcar que las opiniones de Vidal sobre el neodarwinismo han sido
vertidas después de ser interpelado y que presentan sistemáticamente la
forma de una duda, aunque a mi juicio abusiva, y no la de una opinión
positiva hacia el creacionismo (ni del mal llamado "científico" ni
ningún otro).

Vidal le achaca al neodarwinismo el ser sospechoso de estar orientado
por una determinada ideología. No especifica cual con lo que es difícil
saber qué contenido de esta teoría posee el sesgo ideológico y en qué
consiste. Sin embargo, podemos acercarnos a su idea por otros indicio
que nos ofrece. En concreto, le parece acertado lo dicho en el libro
"Darwin Black box: The Biochemical Challenge to Evolution" de Michael J.
Behe donde se ponen en duda el alcance de los postulados básicos del
neodarwinismo en base a una muy específica dificultad sobre la
estructura celular. El argumento principal de este autor es que el
neodarwinismo es incapaz de explicar la "complejidad irreducible" de
ciertas estructuras biológicas (http://www.arn.org/behe/behehome.htm).
No deja de ser una variante erudita y sofisticada del argumento del
diseño inteligente, según el cual la evidente función de las estructuras
biológicas (los ojos para ver, las manos para coger, etc. "ad nauseam")
requiere la existencia de un diseñador inteligente (otra variante es la
de que la inteligencia no puede salir de la nada sino de la propia
inteligencia) (http://www.talkorigins.org/faqs/behe.html). El argumento
sofisticado no concluye con claridad, al contrario de lo que hacen los
creacionistas más concienciados, que Dios existe, sino que acorde con la
sofisticación establece "sólo" que se necesita "algo más" que la mera
variación con selección que propone el neodarwinismo como mecanismo
básico de la evolución. Que sea Dios u otro ente o mecanismo no suele
concluirse sino como apunte, según el popular "saquen ustedes sus
propias conclusiones". Puede, entonces, que el sesgo ideológico que
Vidal achaca al neodarwinismo sea el que corrientemente le achacan los
que sostienen la idea de "diseño inteligente", a saber, que a pesar de
las pruebas en contra niegue sistemáticamente la inteligencia subyacente
y se obstine en un "mecanicismo" o "materialismo" excesivos, por tanto
forzados, precisamente, por el sesgo ideológico en contra de la idea de
divinidad.

Esto sólo son suposiciones, pero la acusación de "sesgo ideológico" es
muy fuerte, lo suficiente como para entender que las autoridades
científicas en su práctica totalidad están en una sistemática campaña
contra las pruebas empíricas y la sistemática científica. Más cuando
Vidal acompaña la cita del libro de Behe con la apostilla de que este
demuestra que la evolución atraviesa serias dificultades. No es así dada
la gran especificidad del argumento del bioquímico, por ir sólo a una de
sus insuficiencias. Quien oye esta crítica y se da cuenta de su alcance
está, a mi parecer, autorizado a especular sobre sus razones. Y eso
hago.

No es incompatible "per se" la actitud de escéptico con la de creyente
en la divinidad. Incluso hay escépticos que han realizado una gran labor
que se reconocen creyentes. No son muchos y, sin duda, la creencia para
ser compatible o coherente con el escepticismo debe excluir ciertos
aspectos. Para lo que nos ocupa, hay que recalcar que es notoria la
incompatibilidad del escepticismo con la idea de "la mano de Dios en el
mundo", es decir, la idea de que Dios interviene de tanto en cuando en
el desarrollo de las leyes de la naturaleza con algún propósito. O con
la idea de que Dios habla a los hombres en momentos especiales. Estas
dos ideas suelen ir combinadas y constituyen la denominada "superstición
del dedo y la palabra" y son bastante características del literalismo
bíblico de muchas sectas protestantes. César Vidal es protestante y en
gran medida literalista. Hay que insistir en que en su oposición al
neodarwinismo no opone el creacionismo sino la duda, pero también hay
que certificar que el juicio radical que hace del neodarwinismo jamás lo
aplica a los textos bíblicos de su interés, como por ejemplo los
milagros de Jesús relatados en el Nuevo Testamento. Sus escritos sobre
el tema son conocidos y extensos y no dejan lugar a duda (véase, por
ejemplo, un artículo suyo en "Muy interesante" sobre la historicidad de
lo relatado en la Biblia). No aparecen en absoluto consideraciones
críticas sobre estos del estilo del "sesgo ideológico" que sí aparece en
el neodarwinismo. Peor todavía, no se observa en estos temas ni siquiera
la más mínima duda sobre detalles bastante más que controvertidos y, sin
duda alguna, infinitamente más criticables que el neodarwinismo.

El literalismo bíblico de Vidal, que alcanza una parte importante de lo
que debe ser rechazable para una concepción escéptica coherente, cierra
el círculo de la dualidad de la que antes hablaba: Es muy extraño creer
en la resurrección de los muertos, por ejemplo, y la certeza de que unos
textos antiguos son palabra revelada a la vez que mostrar un sentido
común y una prudencia admirables en temas como el espiritismo o los
ovnis.

Se ha suscitado un breve debate interno en la lista de correo de
ARP-SAPC sobre la posibilidad de que la negación del espiritismo y de
los ovnis, entre muchos otros temas, que ha mostrado Vidal sea
simplemente debido a una suerte de desplazamiento. Es decir, que Vidal
rechace los ovnis, por ejemplo, no porque vea la primordial
incongruencia de la creencia con los hechos y las mejores teorías de que
disponemos sino porque su creencia cristiana es incompatible con esto.
Yo no lo sé y no creo que nadie pueda saberlo con una certeza
"metafísica". Por sus escritos podemos decir que no, que la creencia
contra los ovnis es genuina. Más aún, en cualquier caso no importa,
debemos dar por buenos sus argumentos contra los ovnis y el espiritismo
porque son buenos, en base precisamente a lo que acabo de apuntar: la
existencia de los ovnis no encaja con los hechos ni con las mejores
teorías de que disponemos. Admitir la argumentación de Vidal contra los
ovnis está obligado por consideraciones metodológicas más generales, no
sólo por las propias del escepticismo científico, so pena de meternos en
complicadas e irrelevantes consideraciones sobre la "intensión" en las
preferencias del hablante. La contrapartida a ello es, sin embargo, que
debemos advertir muy seriamente que los argumentos empeoran
sensiblemente cuando el tema toca de cerca creencias suyas muy queridas.

                           ------------------

RIGUROSA IGNORANCIA
Por: Ricardo Campo Pérez

Ese estado psicológico e intelectual que se ha dado en llamar
posmodernidad es como el doctor Jekill, con sus dos personalidades. Por
un lado se presenta como un esperanzador cuestionamiento de los
principios en que está basado el mundo en que vivimos -y sino no sería
más que un nuevo, absurdo y ridículo ejercicio de originalidad a toda
costa, compulsión acentuada en casi todos nuestros escenarios sociales-
referidos a la concepción de la realidad, a cómo nos acercamos a ella,
con qué pertrechos de los disponibles en nuestro cerebro encaramos lo
que existe más allá de nuestra piel. Es un magnífico ejercicio de esa
frase publicitaria que acompaña las ediciones de "Cosmos", de Carl
Sagan: "una evolución de 15.000 millones de años -eón más, eón menos-
que ha permitido a la materia tomar conciencia de sí misma. No es
exactamente así, pero esa es la idea. Esto no es un trabajo de relajante
jardinería de fin de semana, ni materia para un seminario de dos días
donde nos corregirán nuestras zonas erróneas y nos dirán, mediante unas
pocas recetas, cómo activar las facetas de nuestra personalidad que van
a generar las endorfinas de la felicidad instantánea; no, no es eso; es
el trabajo supremo: la tarea del pensar.

Como decía, este es un lado de la posmodernidad en el campo de las
ideas. El otro es el de la extrema ausencia de criterios seguros, el de
la errónea interpretación del "todo vale", en cierto modo perversa
traducción de la frase que, heracliteanamente, sacó un día Paul
Feyerabend a pasear: anything goes, 'todo va'..., así, con puntos
suspensivos. Esos puntos suspensivos a los que Ortega y Gasset podría
haber dedicado un largo artículo de habérselo propuesto. Pero vamos al
grano. El otro lado de la posmodernidad se manifiesta, por ejemplo en el
caso del conocimiento y la labor de investigación, en que algunas
personas confunden el rigor de terceros con tener la cara de granito
puro. Parece que el "todo vale" se lleva a extremo de que cualquier
patraña, cualquier figuración, cualquier remedo de investigación
científica pasa por una seria aportación al conocimiento. Un ejemplo de
primera mano: en el turno de preguntas de una charla que sobre la
mitología de los platillos volantes y las principales explicaciones que
sobre estos "testimonios de lo anómalo" tuve la oportunidad de ofrecer
el 4 de julio de 2002 en Santa Cruz de Tenerife, un interesado en los
ovnis
aseguraba que un famoso periodista perseguidor de ovnis con miles de
kilómetros a sus espaldas es un investigador riguroso (sic). De nada
sirvió que se le explicara al sujeto lo que es una investigación
realmente rigurosa y los filtros que ésta debe superar para ser tenida
por algo valioso. Para nuestro hombre el criterio de rigurosidad se
basaba en que el "investigador" en cuestión suele entrevistar
personalmente a los testigos y que ha escrito muchos libros sobre estos
temas. No es este el momento de desmenuzar toda esta pantomima en la que
se apoyan los Indiana Jones de lo anómalo, los Lawrence de Arabia del
más allá y los Marco Polo de desgastados misterios recauchutados...

Este tipo de estafas culturales, esta forma de pervertir
intencionadamente o no la vocación de saber de nuestros semejantes, se
convierte en algo más que una lucha por la investigación adecuada de un
mito contemporáneo como es el de los ovnis: es un ejemplo de que nuestra
implicación en la difusión de la crítica frente a lo misterioso y lo
paranormal es también ética. Debemos realizar nuestra labor aun con
mayor dedicación, para evitar en lo posible que semejantes desahogados
se beneficien de las deficiencias de personas que, por lo motivos que
sean, no tuvieron acceso a las vacunas que los inmunizan contra toda
suerte de vendedores de misterios prefabricados, de simulacros de
investigación científica y de toda una colección de raquíticos ejemplos
de pseudoespiritualidad, apta solo para indigentes intelectuales.

La New Age y sus múltiples tentáculos. En eso estamos, señores adalides
de la mente abierta y la investigación de los "misterios".

                           ------------------

EL MAPA DE VINLAND. UNA FALSIFICACIÓN GENIAL.
Por: Pedro Luis Gomez Barrondo

Investigadores británicos acaban de confirmar que el “Mapa de Vinland”,
un documento del Siglo XV, considerado como una de las pruebas de que
los vikingos habrían desembarcado en América del Norte antes de que
Cristóbal Colon llegase al continente americano y sobre cuya
autenticidad existían serias dudas, es en realidad una falsificación que
contiene un tipo de tinta que no existía antes de 1.923.

La publicación de este mapa realizada en 1.965 por la Universidad de
Yale provocó una auténtica sensación en su momento pues su aparición
suponía retrotraer el descubrimiento de América al siglo X y constituía
la representación cartográfica más antigua de Norteamérica.

El Mapa de Vinland figura a la izquierda de una carta más larga que
describe los periplos y travesías de los Vikingos, notablemente alejados
de sus viajes en Mongolia. Se podían ver dibujados Hellulandia (Tierra
Pedregosa), Marklandia (Tierra de bosques) y Vinlandia (Tierra de
vides), los países en América del Norte cuyo descubrimiento en torno al
año 1.000 se atribuyó a Leifr Eiriksson y a Bjarni Herjolfsson, dos
vikingos islandeses que residían en Groenlandia.

El valor de este documento, depositado en la biblioteca de la
Universidad de Yale, estaba estimado en torno a los 20-25 millones de
dólares.

“El mapa de Vinland es uno de los mapas más importantes del mundo”
explicó el Profesor Robin Clark, profesor de química en la “University
College” de Londres, como justificación de sus investigaciones.

Ayudado por su asistente Katherine Brown, utilizó el método de análisis
conocido como espectroscopia Raman (nombre de su inventor) para
identificar los elementos químicos de las tintas empleadas sobre el
fragmento “vinlandés” de este célebre mapa medieval.

Como resultado del análisis efectuado se ha determinado que las líneas
aparecen efectivamente compuestas por dos capas: una línea amarillenta
que aparece fuertemente adherida al pergamino y recubierta de una línea
negra que parece haberse pulverizado.

Algunos investigadores habían puesto ya en tela de juicio entre 1.972 y
1.974 la autenticidad de este plano, afirmando que era la obra de un
hábil falsificador del siglo XX, extremadamente ingenioso y
perfectamente conocedor de los métodos utilizados en la época.

Como apoyo de su teoría citaron la presencia de una línea amarillenta de
anatasa, un derivado de dióxido de titanio, relativamente difícil de
encontrar en estado natural y que no fue sintetizado hasta 1923.
Apuntaban igualmente el hecho de que Groenlandia tenía una forma
demasiado moderna mientras que el resto de Escandinavia aparecía
desfigurada, sin hablar de las condiciones más bien rocambolescas en que
fue descubierto y adquirido el mencionado plano. El estudioso alemán
Kirstein Seaver fue uno de los que puso en duda la autenticidad del
mapa, llegando a  situar la fecha de la falsificación  en torno a la
década de 1930 y a adjudicar su paternidad al Fraile Jesuita Joseph
Fischer quien la habría llevado a cabo en el castillo de Wolfgang en
Babaria donde enseñaba historia.

El asunto cobró nuevamente actualidad en 1995 cuando los investigadores
que participaron en la primera publicación del mapa afirmaron en una
nueva obra, publicada por la Universidad de Yale, que la anatasa bajo su
forma natural había podido muy bien formarse durante la elaboración de
las tintas férricas utilizadas en la Edad Media.

El estudio de los investigadores británicos, publicado ahora, es el
primero que examina la totalidad del documento y no muestras parciales.
Esto ha permitido determinar el lugar exacto en el que se detecta
presencia de anatasa sobre el pergamino lo que ha confirmado que forma
parte de la composición de la línea amarilla y que no obedece al
producto de una contaminación posterior.

Así, afirman los autores del estudio, “la anatasa no ha sido detectada
más que sobre las líneas de tinta y no fuera, sobre el resto del
pergamino: debe formar, por consiguiente, parte integrante de la línea
amarilla”.

Además, la tinta negra no es una tinta  ferrogalotánica, similar a la
utilizada antes de la invención de la imprenta, sino que está compuesta
por carbono. El envejecimiento de las tintas férricas era lo que volvía
por lo general quebradizo al pergamino y dejaba una marca amarillenta
sobre el trazo negro.

”Sabiendo que un amarillamiento tal es una característica común de los
manuscritos medievales, un falsificador inteligente pudo perfectamente
simular esta degradación incluyendo una línea amarilla en su dibujo”,
adelantan los investigadores.

Por otra parte, según Douglas McNaughton, físico y experto en
cartografía antigua encargado por la Smithsonian Institution de realizar
un estudio químico de la tinta, el radiocarbono, que fecha el estudio,
establece claramente en torno a 1.434, unos 60 años antes de que la
expedición comandada por Cristóbal Colón descubriese el Nuevo Mundo, la
fabricación del pergamino sobre el cual aparece añadido el mapa.

Para el profesor Clark, no queda ninguna duda en lo referente a que la
parte “vinlandiana” haya sido añadida al resto del mapa, cuya
autenticidad nadie ha puesto en duda.

Estos resultados, publicados en la última edición de la revista
americana “Analytical Chemistry”, constituyen la prueba definitiva de
que el controvertido mapa fue dibujado sobre 1923, concluyó.

Por ahora, la Universidad de Yale continua poniendo cara de póquer,
sabedora de que muy probablemente el Mapa de Vinland haya dejado de ser
uno de sus valiosos tesoros para convertirse, merced al estudio
científico realizado, en una descarada falsificación más, merecedora de
dormir un polvoriento sueño en cualquier caja de caudales similar a
aquella en la que reposan los restos del simio antropomorfo de Piltdown,
cuya reconstrucción le fuera colada en su momento a los especialistas
del Museo Británico

Para más información:

Journal Analytical Chemistry http://pubs.acs.org/journals/ancham/
Determination of the Radiocarbon Age of Parchment of the Vinland Map
http://www.radiocarbon.org/Donahue-Vinland.htm
Referente a las tintas férricas:
http://216.239.35.100/search?q=cache:Lcy5x1anki0C:www.periciascaligrafic
as.com/articulos/adi-046.htm+%22tintas+f%C3%A9rricas%22&hl=es&ie=UTF-8
Diversas imágenes del Mapa de Vinland:
http://www.sjolander.com/viking/vinland/m/l/worldmap.jpg
http://www.henry-davis.com/MAPS/LMimages/243C.GIF
http://www.henry-davis.com/MAPS/LMimages/243A.jpg
http://www.henry-davis.com/MAPS/LMimages/243.jpg

                           ------------------

El fondo del asunto http://yamato.blogalia.com/

PARTURIUNT MONTES...
Por: Fernando Frías

La labor de un investigador de lo paranormal (y no digamos ya de un
misteriólogo) es perseguir la verdad. Ir a buscarla allá donde se
encuentre. Acecharla.

Y luego, si la atrapa, pegarle dos tiros y ocultar el cadáver. La verdad
no vende.

Es lo que pasa con el famoso chupacabras. Desde que fuera, ejem,
"avistado" por primera vez en Puerto Rico, allá por 1994, los ufólogos
no han dejado de detectar su presencia cada vez que una vaca, una oveja
o una cabra amanecían muertas en su corral sin una causa evidente. O
incluso con una causa evidente, pero que podía ser convenientemente
ocultada. Los relatos de sangrientas mutilaciones de ganado, salvajes
agresiones llevadas a cabo con una precisión quirúrgica, o crueles
degollinas "no atribuibles a la acción de ningún animal" han llenado
portadas de revistas, han nutrido capítulos de libros, y hasta han
servido para el correspondiente episodio de Expediente X, con gran pasmo
de crédulos y lucro de espabilados. Las verdaderas explicaciones, en
cambio, se quedaban con la verdad: ahí fuera. Donde no puedan chafar el
negocio.

Algo así parecía que iba a pasar con los escalofriantes cuentos de los
últimos ataques del chupacabras. Como todos sabemos, el animalito tiene
una entrañable predilección por lo nuestro, por lo latino, y esta vez
era Argentina el blanco de sus desmanes. Y seguro que nuestros sagaces
investigadores (y puede que también el misteriólogo) andaban ya
preparando las correspondientes crónicas, acompañadas de detalles
morbosos, especulaciones delirantes, fotos en las que el ufólogo de
turno posa junto a algún cadáver vacuno y, por supuesto, la
correspondiente relación detallada de los kilómetros recorridos tras los
ovnis.

El parto de los montes, vamos.

Sólo que, esta vez, no les ha dado tiempo a ocultar al “ridiculus mus”.

Para más información:

Artículo de “El Mundo”
http://www.elmundo.es/elmundo/2002/07/01/ciencia/1025556881.html

                           ------------------

ARP-Sociedad para el Avance del pensamiento crítico
http://www.arp-sapc.org/

INFORME OFICIAL SOBRE LESIONES Y MUTILACIONES DE CADÁVERES BOVINOS
Por: SENASA

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA)
difundió hoy el informe encomendado a la Universidad Nacional del Centro
(UNICEN), de Tandil, donde se concluye que los estudios efectuados sobre
animales muertos y mutilados determinan que los decesos se produjeron
por causas naturales y las lesiones fueron provocadas por animales
predadores, entre los que se destaca un ratón del género Oxymycterus,
conocido como “hocicudo rojizo”, cuya población ha crecido recientemente
y ha cambiado sus hábitos alimentarios.

El informe destaca que la muerte de los 20 animales estudiados,
procedentes de 15 establecimientos agropecuarios de los partidos
bonaerenses de Olavarría, Tandil, Tres Arroyos, Coronel Pringles,
Coronel Dorrego y Balcarce responde a “causas naturales y se debió a
enfermedades metabólicas o infecciosas de altísima incidencia para la
época”, según afirmó el rector de la UNICEN, Dr. Néstor Auza.

Auza participó de una conferencia de prensa en la sede del SENASA
encabezada por su presidente, Bernardo Cané, junto a. Alejandro Soraci,
decano de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNICEN; Ofelia
Tapia, técnica toxicóloga de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la
UNICEN, y. Ernesto Odriozola, técnico del Departamento, de Producción
Animal del INTA-Balcarce.

Las conclusiones de los estudios descartan el registro de radioactividad
en los lugares donde aparecieron los animales estudiados, y la acción de
narcóticos sobre los mismos, de acuerdo a informes técnicos de las
facultades de Ciencias Exactas y Naturales y de Farmacia y Bioquímica de
la Universidad de Buenos Aires (UBA), que también participaron de los
análisis.

El informe señala que “por observación directa y bajo lupa
estereoscópica se pudo constatar que las lesiones producidas en la piel
y órganos de los animales estudiados fueron ocasionadas por
 depredadores” como roedores y zorros.

Además se demostró mediante estudios histológicos la ausencia de
participación en los cortes de elementos especiales
(calor-cauterización).

Observaciones en campo demostraron “la presencia de roedores alrededor
de los cadáveres, dentro de los mismos y en el momento de ingerir tejido
de los animales”. Se atraparon algunos de esos roedores los cuales
sometidos a pruebas de laboratorio, demostraron “una especial voracidad
por los órganos suministrados” para la experiencia.

Las características de los roedores responden a una especie
tradicionalmente poco desarrollada en nuestro ámbito, del género
Oxymycterus, pero que ha proliferado significativamente en los últimos
tiempos, al igual que los zorros, según datos registrados en anteriores
estudios por el grupo de fauna y biología de la UNICEN.

El informe concluye que “es indudable que han existido una serie de
factores ambientales, de manejo y producción, que impactan de diferentes
maneras en el eco-sistema, con desequilibrios evidentes entre especies,
así como en los hábitos de las mismas”.

Las observaciones realizadas por los técnicos permitieron constatar que
los animales estudiados presentaban, en términos generales, lesiones con
un mismo patrón; una fuerte asociación de las lesiones con aberturas
naturales, como boca, orejas, glándulas mamarias, recto, vulva, y, en
casos muy excepcionales y generalmente con más tiempo de muertos, en
abdomen.

A los efectos de obtener información adicional se colocaron animales
recientemente muertos, sin lesiones, en lugares elegidos para observarse
la acción de predadores, constatándose que las lesiones producidas
fueron exactas a las del resto de los animales estudiados y que habían
sido encontrados muertos.

Cané señaló que“en el inicio de los estudios no descartamos la acción
humana pero se ha probado que no la hubo porque no hay presencia de
elementos narcotizantes; quedó demostrado, en animales muertos
recientemente, que los cortes no son tan precisos sino aserrados y los
estudios nos indican que los animales murieron por causas naturales y no
en forma provocada” al tiempo que aseguró “todos los organismos públicos
concluyen en esta afirmación”.

El funcionario agregó que “se analizaron los casos de animales muertos y
mutilados más recientes posibles, con la mayor rigurosidad. Esta es una
prueba concreta. Esto es lo que se probó”.
Por su parte, la Dra. Tapia señaló que “la dieta de los ratones
normalmente es de lombrices e insectos, pero evidentemente ha ocurrido
un cambio en este hábito ante la falta de insectos y lombrices. Nosotros
estamos pensando que hay una modificación en las poblaciones normales de
la fauna del hocicudo rojizo, pero la explicación de por qué estos
roedores pueden haber cambiado el habito alimenticio mes parte de otro
estudio más amplio”.

Los estudios y análisis que contribuyeron a la confección del informe
final estuvieron a cargo de un equipo interdisciplinario del que
participaron investigadores de entidades científicas y técnicas públicas
del ámbito nacional y contaron con la colaboración de profesionales del
ámbito privado.

Intervinieron en los estudios las facultades de Veterinarias y de
Ciencias Exactas de la UNICEN; el INTA-Balcarce, las facultades de
Ciencias Exactas y Naturales y de Farmacia y Bioquímica de la
Universidad de Buenos Aires. Además se realizó intercambio de
información con las facultades de Ciencias Veterinarias de las
Universidades de Río Cuarto, Córdoba, y General Pico, La Pampa.
Buenos Aires, 1º de julio de 2002

                           ------------------

Suplemento FUTURO (Diario Página 12)  http://www.pagina12.com.ar/

LOS HERMANOS ROSACRUCES Y EL PADRE DE LA MODERNIDAD. EL SUEÑO DE
DESCARTES
Por: Pablo Capanna
Noticia enviada por: Enrique Márquez

Corría el año 1620 –así solían empezar las novelas históricas– y media
Europa estaba por precipitarse en una guerra de religión que se
prolongaría durante tres décadas. Dos años antes, los rebeldes de
Bohemia habían defenestrado (literalmente: los habían tirado por la
ventana) a los emisarios imperiales, para derrocar al rey católico
Fernando y poner en su lugar al protestante Federico.
Pero, apenas unos meses después, Fernando había sido coronado emperador
en Frankfurt. Uno de sus primeros actos de gobierno fue desatar una
durísima represalia contra los bohemios, con lo cual comenzó así una
interminable masacre. Como suele ocurrir, al poco tiempo todos habían
olvidado los motivos “teológicos” por los que decían luchar y sacaban a
luz las ambiciones de siempre, y la guerra se hacía interminable.
Derrotados en la batalla de la Montaña Blanca, Federico e Isabel, los
reyes bohemios que habían logrado mantenerse un solo invierno en el
trono, abandonaron Praga, que días después fue ocupada por una tropa
multinacional de alemanes, españoles e italianos. Antes que ellos, y de
un modo más discreto, habían huido de Praga unos personajes muy poco
notorios, que más tarde serían conocidos (y hasta temidos) con el nombre
de Hermanos de la Rosa Cruz.
Entre las tropas imperiales que entraban a sangre y fuego por las
puertas de la ciudad, quizás cargando un mosquete o corriendo tras una
bombarda, venía un soldado francés de veintitrés años que en ese momento
servía bajo las banderas del duque de Baviera. Se llamaba René
Descartes.
Algún día la Guerra de los Treinta Años sería considerada la primera
guerra moderna, por la magnitud y la crueldad de sus operaciones. Por lo
que respecta a Descartes, pasaría a la historia como el primer filósofo
moderno.
La presencia de Descartes en Praga es un hecho casual, aunque no deja de
estar cargado de simbolismo. Descartes admiraba a los Rosacruces, y
había sido iniciado en sus doctrinas por su amigo, el matemático
Faulhaber. Ahora entraba en Praga marchando con las fuerzas que
frustrarían el proyecto político rosacruciano, que había crecido
precisamente al amparo de los “reyes de invierno”. Paradójicamente,
serían Descartes, Leibniz, Boyle y Newton quienes heredarían el proyecto
de esa revolución científica que habían soñado los rosacruces, pero sólo
después de haberlo vaciado de alquimia para llenarlo de matemática.

Los Hermanos Rosacruces

Los Rosacruces habían nacido en Praga bajo el reinado de Rodolfo II, el
emperador alquimista. Su iniciador fue John Dee, un mago inglés que
decía comunicarse con los ángeles y al mismo tiempo traducía los
Elementos de Euclides. Dee cumplía en Praga una misión política de la
Corona británica. Llevaba el proyecto de forjar una alianza contra el
Papado, que debía inspirarse en la filosofía mágica de Hermes
Trismegisto, muy respetada en la Inglaterra isabelina, como alternativo
al conflicto de católicos y protestantes. La alianza estuvo a punto de
concretarse treinta años más tarde, cuando Federico se casó con la
princesa inglesa Isabel.
En el grupo que surgió en torno a Dee estaba el teólogo luterano Johann
Valentín Andreae (1586-1654), quien sería el padre de los Rosacruces y
también el mentor político del rey Federico. Los tres manifiestos del
movimiento fueron escritos por él, aunque años más tarde confesaría que
nunca habían pretendido ser otra cosa que una broma de estudiantes.
Kepler lo conocía, pero desconfiaba de él y de su entorno. Un gran
educador, Comenio, fue su más fiel seguidor. Leibniz perteneció a los
Rosacruces y presidió una sociedad de
alquimistas. En cuanto a Descartes y a Newton, sabemos que por lo menos
habían leído sus obras.
Los tres manifiestos rosacrucianos, la Fama, la Confesión y las Nupcias
alquímicas, aparecieron en Alemania entre 1614 y 1616. Proclamaban la
llegada de una Edad de Oro del saber, anunciada por prodigios como la
supernova de Casiopea y las novas de la Serpiente y del Cisne, toda esa
pirotecnia cósmica que había fascinado a Kepler, Tycho y Galileo.
Andreae decía haber descubierto la tumba de un sabio alemán (tan
ficticio como el egipcio Hermes) llamado Christian Rosenkreuz, quien
tras aprender verdades eternas en sus viajes por Egipto y Arabia había
echado los cimientos de una nueva ciencia, basada en la alquimia.
Rosenkreuz (“Rosa Cruz”) hablaba de Pansofía y de Teosofía; como más
tarde harían los masones, invocaba al “Gran Arquitecto del Universo”.
Por una ironía de la historia, la nueva ciencia experimental acabó por
ser un efecto diferido y no deseado del animismo renacentista. Ocurría
que los Rosacruces proponían reemplazar al mago hermético por otras
figuras, como el alquimista y el “filósofo mecánico”. En la Fama se
contaba cómo Christian Rosenkreuz había practicado la transmutación
metálica, cultivando la matemática y dedicándose a fabricar instrumentos
de medición. Se decía que en sus viajes, el Trismegisto alemán había
participado en las asambleas de los sabios árabes, que se reunían para
compartir descubrimientos y comprobar (como estrictos popperianos de
hoy) “si la experiencia no había refutado sus hipótesis”.

El filosofo enmascarado

Como ocurre con la mayoría de los fundadores de la Modernidad, el nombre
de Descartes (1596-1650) evoca cosas muy distintas. Quienes frecuentan
las matemáticas, lo asocian inmediatamente con los ejes cartesianos. En
la historia de la medicina, es el padre de la “iatromecánica”, la
fisiología mecanicista. En la física, su nombre se asocia con el
principio de inercia. En la filosofía, es el padre del dualismo, del
racionalismo y hasta de la cultura francesa, a la cual le dio un sello
perdurable. Para la mayoría, su nombre se asocia con la duda y la
fórmula “pienso, luego existo”. (Y hasta el entonces coronel Perón llegó
a usar “Descartes” como seudónimo periodístico.)
Algunos lo han llamado “el filósofo enmascarado”, por la prudencia con
que supo ocultar sus ideas más radicales en tiempos de aguda
intolerancia. En su juventud había adoptado el lema larvatus prodeo:
“Como un actor que se esconde tras una máscara”, según explicaba. A
juzgar por el retrato que años después le hizo Franz Hals en Holanda,
cualquiera diría que no parece un tipo demasiado transparente. Al
parecer, se identificaba con los Rosacruces, pero apenas admitió que los
había buscado por distintos países, sin encontrarlos jamás. A pesar de
eso, ejercía gratis la medicina como los Hermanos, les dedicó alguna de
sus obras y al morir decidió legar todos sus papeles a un rosacruz.
Cuando se enteró de la condena de Galileo, Descartes optó por no
publicar su ambicioso Tratado del Mundo, sometió sus tesis a la censura
de “los doctores de la Sorbona” y en sus escritos hasta llegó a defender
el geocentrismo. Conmovidos con tanta obediencia, los miopes
inquisidores nunca se dieron cuenta de que estaban avalando algo mucho
más duro de digerir que el movimiento de la Tierra: cosas como el
mecanicismo radical, el hombre-máquina y ese dualismo metafísico que
dividía al mundo en dos sustancias inconmensurables entre sí.

El sueño cartesiano

El joven Descartes se había hecho soldado por curiosidad, cuando
atravesaba una profunda crisis vocacional. Quizás asqueado por la
hecatombe que presenció en Praga, abandonó al poco tiempo la vida
militar, que más tarde calificó de “ociosa, estúpida, inmoral y cruel”.
No intervino en ningún combate y, después de asistir a la coronación de
Fernando II en Frankfurt, pasó un tiempo en el cuartel de Neuburg (Ulm),
esperando que pasaran los rigores del invierno mientras se preparaba el
ataque a la Montaña Blanca. Por entonces, sólo había escrito un manual
de música. Pero un año antes se había producido su decisivo encuentro
con el físico Isaac Beeckman, y en esos meses de ocio conoció al
matemático Johann Faulhaber, que enseñaba precisamente en Ulm.
Faulhaber, que era miembro de la orden rosacruz, fue quien le habló de
los Hermanos.
La noche del 10 de noviembre de 1619, el joven Descartes, que por
entonces ya andaría preguntándose qué estaba haciendo en ese lugar, tuvo
un sueño que cambió su vida, y que con seguridad determinó también la
nuestra, porque de él nacieron muchas ideas modernas. En esa noche
“llena de entusiasmo”, que siempre recordaría como el acontecimiento
clave de su vida, René creyó descubrir “los fundamentos de una ciencia
admirable”.
Es difícil saber exactamente en qué consistía esa ciencia. Baillet, su
primer biógrafo, dijo que Monsieur Descartes se refería a la geometría
analítica, aunque sabemos que eso es algo que sólo habría de elaborar
años más tarde. Otros hablaron del sueño de un álgebra universal, como
esa combinatoria que imaginó Leibniz, de un descubrimiento en el campo
de la óptica o de los principios de su programa epistemológico. De todos
modos, a juzgar por la importancia que le dio Descartes, de lo que no
puede dudarse es que ese sueño tuvo mucho que ver con la resolución de
su crisis vocacional.
Es probable que esta experiencia casi mística que está en el origen de
la ciencia moderna se relacionara con el método galileano y con la
intuición de que la matemática era el mejor camino para entender las
leyes de la Naturaleza. Ocurre que en los meses que siguieron a ese
sueño, entre noviembre de 1619 y marzo de 1620, Descartes echó las bases
de toda su filosofía: un árbol que tenía por raíz la metafísica, por
tronco la física y por ramas las ciencias humanas.
Según A. Koyré, aspiraba a ser un nuevo Aristóteles, pero ése sería un
trofeo que habría de arrebatarle Isaac Newton.

Una noche agitada

Descartes se tomó el trabajo de consignar minuciosamente las condiciones
del sueño del 10 de noviembre. Escribió un informe que su biógrafo llegó
a leer y a glosar para nosotros. Allí, por ejemplo, precisaba que ese
día había comido muy poco y que hacía tres meses que no probaba alcohol,
como para aventar a los malpensados.
Su “entusiasmo” de ese día (un “recalentamiento del cerebro”, como lo
llamaría irónicamente Huyghens) consistió al parecer en un estado de
excitación provocado por un intenso trabajo intelectual; algo que, como
suele ocurrir, le impedía relajarse y dormir. En esa duermevela,
agitado, le sobrevinieron no una sino varias visiones de corta duración.
En cuanto pudo conciliar el sueño, René se vio caminando hacia la
iglesia del Colegio de la Flèche (“su” propio colegio), luchando contra
un viento impetuoso que lo aplastaba contra la pared del templo. Desde
el patio, una persona conocida le convidaba con un melón maduro.
Incómodo, René se despertó para darse vuelta y buscar una postura más
adecuada. Pero en cuanto volvió a dormirse le pareció escuchar algo así
como el crepitar de un rayo y vio que su cuarto era invadido por una
lluvia de fuego, lo cual volvió a despertarlo.
Por fin, se sumergió en un nivel de sueño más profundo. Delante de él
había una mesa con un diccionario y un libro de poemas. Sólo alcanzó a
leer un verso de Ausonio: “¿Cuál será el camino que seguiré en mi vida?”
. En ese momento entraba un desconocido, que le alcanzaba un libro
abierto en el cual sólo se destacaban dos palabras: “Sí” y “No”.

Eureka

Como buen racionalista, Descartes interpretó su sueño sin siquiera tener
que despertarse, tal como lo consigna Baillet. Las dos primeras visiones
se referían al pasado, y la tercera al futuro. El diccionario era “la
suma de las ciencias” y el libro de poemas simbolizaba “la unión de la
filosofía y la sabiduría”. En cuanto al “Sí” y al “No”, representaban la
posibilidad de discernir lo verdadero y lo falso, mediante un método
adecuado. Hasta el viento era explicado como un “espíritu maligno” que
pretendía empujarlo contra su voluntad hacia el lugar (la Iglesia) del
cual, de todos modos, no deseaba apartarse por el momento. El símbolo
más “onírico” de todos, el melón, simbolizaba para él “el amor de la
soledad”; quizá se trataba de una metáfora usada por los poetas de
entonces.
Alguna vez Sigmund Freud, cuando era la autoridad indiscutida en materia
de interpretación de los sueños, fue consultado por Maxime Le Roy acerca
del sueño cartesiano. Al parecer, Freud se limitó a hacer algunas
discutibles observaciones sobre el melón, para concluir que era
imposible formular ninguna interpretación válida sin conocer
personalmente al soñador. Más aún cuando se trataba de un “sueño
residual” (Traüm von Oben), de esos que aparecen como una continuación
del razonamiento diurno y de la experiencia reciente.
Prudentemente, Freud evitó forzar las cosas para buscar quizás algún
significado sexual en las chispas de fuego, sacándolas de su contexto
cultural. A Descartes, que pertenecía a una cultura católica, le
resultaba obvio que se trataba del Espíritu Santo.
Hoy que Freud y su simbolismo están bajo fuego, hay muy pocos que se
preocuparían por descifrar un sueño como el de Descartes, quizás
alegando que no tienen acceso al cerebro del soñador para colocar sus
electrodos.
Desde esta perspectiva, sería fácil descalificarlo todo como la
actividad de un cerebro que funciona en el vacío, sin input de datos
sensoriales y, consecuentemente, sin sentido.
Pero el hecho es que Descartes, sin necesidad de Freud ni Lacan, había
interpretado perfectamente el sueño, por lo menos en el sentido que más
le convenía a sus fines personales. El sueño de Descartes era uno de
esos momentos en que culmina un penoso proceso de razonamiento lógico y
diurno, cuando de pronto todo parece “cerrar”. Pertenecía a la familia
del “¡Eureka!” de Arquímedes, de esa serpiente enroscada del sueño que a
Kekulé le sugirió el esquema de la molécula del benceno, o de aquella
pesadilla en la cual Elias Howe descubrió cómo resolver el problema de
la aguja en la máquina de coser.
La intuición de la unidad de las ciencias era una idea que hacía tiempo
rondaba por la mente de Descartes. Eso que él llamaba “ciencia
 admirable” era lo que nosotros llamamos “ciencia” a secas. El sueño
dramatizaba tanto la circunstancia en la cual tenía que asumir su
vocación como el hecho de tener que romper con la tradición especulativa
en que había sido educado, para emprender un nuevo camino.
La misteriosa figura que le señalaba el camino del método quizás sería
alguno de los esquivos Hermanos Rosacruces, con su propuesta de un
método infalible. De este modo, en el umbral de la ciencia y el
racionalismo modernos descubrimos un sueño.
Enemigo circunstancial y a la vez aliado intelectual de los Rosacruces,
Descartes acababa de bajar el telón del sueño mágico del Renacimiento,
para poner en marcha todos los sueños de ese progreso
científico-tecnológico cuyo programa trazaría luego en el Discurso del
Método. Para su caso, como para el de Newton, los Rosacruces habían
cumplido el papel de eficaces catalizadores de un proceso que iba a
superarlos. Muchos siglos antes de convertirse en una secta
californiana, habían sido los parteros de la ciencia moderna.

                           ------------------

El Correo http://www.diario-elcorreo.es/

DE CUANDO EN CUANDO: EL PODER DE LA MENTE
Por: Luis Del Olmo Alonso

Me he quedado estupefacto, pasmado, atónito, e incluso, turulato leyendo
el anuncio de un señor que ofrece la posibilidad de utilizar la mente
humana para resolver todos los problemas habidos y por haber. Leyendo el
anuncio me acordaba de los políticos que se vuelven tarumbas intentando
convencer al paisanaje para que les voten y gastándose la hijuela en
propaganda, cuando se puede conseguir eso mismo y mucho más por treinta
y tres euros que son al cambio (yo sigo entendiéndome mejor en la moneda
antigua) unas 5.500 pesetas. Así como suena.

Es posible que mis amables tertuliantes al leer esto hagan algún gesto
de incredulidad. Ya contaba yo con ello, pero se van a convencer
rápidamente en cuanto les diga lo que se puede hacer con el método del
señor Robert B. Stone, que es el que ofrece el método maravilloso. ¿Y
qué es lo que se puede conseguir con ello? Pues agárrense que se lo voy
a contar resumido, porque todo entero no cabe. Copio:

«Sin ningún esfuerzo puede usted ser capaz en poco tiempo de: Irradiar
con sus ojos un poder irresistible para lograr que una persona o varias
hagan su voluntad. Superar con éxito exámenes u oposiciones. Hacerse
popular. Aumentar su atractivo sexual multiplicándolo por cien. Ser
amado por un corazón antes indiferente. Resolver con éxito los problemas
de negocios. Producir dinero abundante. Obtener un trabajo mejor pagado.
Convertir la debilidad personal en fuerza hercúlea. Mejorar su salud y
la de otros. Hacer que sus ojos sean vehículo de energía curativa.
Transformar a vecinos molestos cambiando sus actitudes, e incluso, ganar
en loterías y mesas de juegos».

¿Se imaginan el chollo de este método del señor Stone después de leer
todas sus posibilidades? Casi nada, oiga: Poder ser popular, conseguir
que los demás hagan lo que usted quiera, hacer que la pareja más esquiva
le ame apasionadamente, aprobar exámenes y oposiciones por debajo de la
pata (usando una frase coloquial), transformarse en una especie de
Hércules, aunque uno sea un alfeñique, y ganar dinero a la lotería, e
incluso, hacer que todos sus vecinos sean encantadores. Y todo ello a
precios de liquidación por fin de temporada, porque treinta y tres euros
que es lo que vale el método vienen a ser, por poner un ejemplo, el
precio de una toalla.

¿Hay quien de más por menos?

                           ------------------

El País http://www.elpais.es/

DECLINAR DEL PRINCIPIO DE EXCELENCIA
Por: José Luis Abellán

A principios del siglo XX se inició en Europa una tendencia a explicar
lo superior por lo inferior. Así, los altos ideales del espíritu se
explicaban como una sublimación de los bajos instintos (psicoanálisis);
los modelos de la organización socio-política no eran sino expresión
superestructural de una infraestructura económica (marxismo); los
derechos de la vida frente a la razón (vitalismo) culminaron en una
justificación de la 'acción directa' y de los estados de fuerza
(totalitarismos). El proceso se presentaba como una saludable
'desmitificación' de la cultura y de los hombres que la representaban en
función de un humanitarismo nivelador e igualitario que redundaba en
beneficio solidario de la humanidad compartida.

El hecho es que se abrió la compuerta a un camino de degradación que
culmina en un creciente declinar del principio de excelencia de
consecuencias pavorosas, como trataré de mostrar aquí. El proceso
encontró una fácil vía de acceso y desarrollo en una mala comprensión
del sistema democrático. Hoy nadie discute que la democracia es el
sistema legítimo de gobierno a la altura de nuestro tiempo.
Afortunadamente, eso parece una opinión universalmente consensuada y tan
aceptada que se pretende extrapolar a actividades ajenas al área
política. En el mundo científico es evidente que una ley física no puede
establecerse como resultado de la votación mayoritaria de los
ciudadanos, sino como consecuencia de criterios contrastados de
experimentación establecidos en un contexto de neutralidad axiológica.
En el ámbito de la religión, que implica una adhesión cordial e
irracional del individuo, tampoco puede establecerse una determinada
verdad religiosa sobre la base de la mayoría de creyentes en tal o cual
iglesia o credo. Algo parecido ocurre en el mundo artístico o en el de
la cultura; aunque en ellos sí se dan evidentemente criterios
axiológicos, el valor de una obra de arte no se establece por votación
mayoritaria de los espectadores, sino como consecuencia de una
depuración en el tiempo por la conciencia crítica de la humanidad. He
aquí tres universos -ciencia, religión, cultura- que no pueden estar al
albur del criterio democrático regido en exclusividad por la ley de las
mayorías y minorías. Ni una ley física ni el valor de una obra de arte
puede establecerse por votación mayoritaria, por muy masiva que esa
votación sea.

Y, sin embargo, las avanzadas técnicas del marketing así hacen que
ocurra en numerosas ocasiones. Se acepta como valor sumo lo que ha sido
debidamente publicitado, promocionado, distribuido y, al fin, vendido.
Una mayoría de compradores, pagando un alto precio por algo, acaba
dotándole de un valor que en sí mismo no tiene. Éste es el criterio del
mercado, que acaba confundiendo precio y valor.

La derrota del comunismo en el país que lo encarnaba por excelencia ha
acabado colocando al mercado como protagonista de nuestra vida social y
política, impregnando al resto de las actividades humanas. Todo se
compra y todo se vende. Hemos perdido conciencia de valores
imponderables, que dan sentido a nuestra vida, y están más allá de toda
rentabilidad. Se confunde precio y valor, con el consiguiente declinar
del principio de excelencia.

La vinculación entre democracia y economía ha hecho bajar los niveles de
exigencia. Se trata de llegar a la mayor cantidad de gente posible, lo
que implica una descendencia en la calidad. Una mayor audiencia en TV,
por ejemplo, supone rebajar el nivel y empobrecer la oferta. Esa misma
dinámica se ha impuesto en el resto de las esferas sociales, incluyendo
la educación: tenemos una enseñanza obligatoria hasta los dieciséis
años, pero el hecho concreto es que los estudiantes llegan cada vez peor
preparados a la Universidad. El bajón generalizado de la cultura es
constatable: el vocabulario de los jóvenes es cada vez más pobre, el
trato a los profesores se ha hecho insolente, los modos de cortesía
rayan en la grosería, el nivel de autoexigencia roza el mínimo, se busca
lo fácil, lo cómodo, lo que no requiere esfuerzo...

Ese imperio del mercado ha acabado con el 'Estado de bienestar' como
máxima realización de la socialdemocracia. Ésta había conseguido
corregir los excesos del mercado, mediante una redistribución de bienes
y servicios, a favor de las clases menos favorecidas, pero el aumento de
la longevidad por un lado, y la disminución de la natalidad, por otro,
han desequilibrado el sistema: el exceso de gasto que produce el aumento
de las clases pasivas no puede sufragarse con una disminución creciente
de la población activa.

Esta descripción de la crisis del 'Estado de bienestar' se hace más
sombría cuando comprobamos que lo que ha entrado en bancarrota es el
sistema de civilización que habíamos heredado. Fuimos educados en un
mundo donde el trabajo como contrapartida del capital, ocupaba un lugar
neurálgico dentro del sistema, y hoy nos encontramos con que el trabajo
industrial lo realizan las máquinas con la ayuda de muy pocos
trabajadores, que se limitan a apretar botones y hacer conexiones. Antes
se hablaba de la 'explotación del hombre por el hombre'; hoy nos
encontramos con masas de excluidos que ocupan los márgenes del sistema.
Nos encaminamos a una 'cultura del ocio', pero los trabajadores todavía
hablan del 'derecho de huelga' sin darse cuenta de que los empresarios
no les necesitan. Antes se hablaba de la 'lucha de clases' -y todavía lo
hacen algunos- sin que nos hayamos dado cuenta de que el 'proletariado'
ha desaparecido -al menos, en el sentido clásico de la expresión-.
Estamos necesitando con urgencia un nuevo vocabulario y otras categorías
para el análisis de la realidad.

Vuelvo a insistir en lo que he dicho otras veces. Estamos en una
'mutación histórica' de consecuencias incalculables. En esta situación
necesitamos pensadores y expertos de primer orden, talentos nuevos e
inéditos que hagan frente a la gravedad de la crisis. Superar el estado
de 'mercadería' en que nos encontramos; volver a construir e implantar
valores, reivindicando el principio de excelencia, que desde hace tanto
tiempo dejó de tener vigencia entre nosotros.

[Nota] * José Luis Abellán es presidente del Ateneo de Madrid.

                           ------------------

La Crucifixión de Clío http://www.clio.blogalia.com

TOUMAÏ Y EL ONANISMO MENTAL
Por: José Luis Calvo

Decíamos en otra historia que no tenemos miedo a la ruptura de supuestos
paradigmas, que, para ello, basta con aportar pruebas que demuestren que
las nuevas teorías son superiores a las antiguas.

En estos días, se ha demostrado esa aseveración. La publicación del
hallazgo de un fósil de homínido datado en 6-7 millones de años en el
Chad supone un auténtico terremoto en el campo de la paleontropología.
Toumaï, como ha sido bautizado el fósil, no sólo rompe la barrera
geográfica y temporal para los homínidos (ya que estábamos hablando
hasta ahora de unos 5 millones de años en la zona de África Oriental),
sino que también en sí mismo plantea problemas por su mezcla de
características "antiguas" (cresta sagital, pequeña capacidad craneal) y
"modernas" (arco superciliar, dientes de tamaño reducido).

Así, las dudas que se plantean es cuándo y dónde se produjo la
separación entre simios y homínidos y si esa separación fue lenta o
repentina (entiéndanse ambos términos en un sentido evolutivo). De
momento ambas dudas quedan sin respuesta, como las relacionadas con si
Sahelantrophus Tchadiensis era cuadrúpedo total, cuadrúpedo con
posibilidad de bipedismo ocasional o bípedo. Sólo los nuevos hallazgos
podrán responder a estas cuestiones.

Pero, aparte de la importancia excepcional de Toumaï, me interesaba
hacer una reflexión sobre los paradigmas y las afirmaciones
extraordinarias. Con frecuencia los propagandistas de la Pseudohistoria
se comparan a sí mismos con Galileos, Sáenz de Sautuola... en el sentido
de que la gente se ríe de ellos como de éstos, pero que el paso del
tiempo demostró que tenían razón. Sí y no. El paso del tiempo no
demostró absolutamente nada, fueron las pruebas aportadas las que lo
hicieron. Ahí está el quid de la cuestión. Toumaï no se ha aceptado (de
momento, como toda publicación científica está sujeta a crítica y
revisión) porque sí, sino por una serie de evidencias anatómicas, de
datación por comparación con la fauna circundante... Y ahí es dónde está
la diferencia, la enorme diferencia entre Sáenz de Sautuola y ellos.

Las pruebas de realización de pinturas en el Paleolítico fueron
apareciendo y terminaron por vencer las críticas iniciales. Las pruebas
de civilizaciones en -10.000 a. de C. continúan sin aparecer por parte
alguna y, si lo hicieran algún día, esa idea sería aceptada. Aunque sus
propagandistas aseguren que no se toma en consideración esa teoría por
revolucionaria, por inmovilismo histórico; en realidad, un homínido
chadiense de hace 7 millones de años lo es mucho más y ahí está.

Pretenden acallar las críticas con esas referencias a las risas contra
Colón, Galileo... No estaría de más que aprendieran del caso de Toumaï,
cuyo descubrimiento se ha silenciado durante un año hasta que los
descubridores pudieron presentar una evidencia suficiente. Claro que si
hicieran gala de la misma prudencia y rigor metodológico, nunca
llegarían a publicar nada.

La diferencia entre afirmaciones con pruebas y elucubraciones mentales
es lo que explica que nadie los tome en serio mientras que Toumaï ha
merecido llamadas en portada en todos los diarios (no sólo en las
publicaciones científicas) y amplios artículos, algunos de gran calidad
(como el que sigue).

Para más información:

Revista Nature http://www.nature.com/nature/ancestor/

                           ------------------

DESCUBREN EN CHAD AL MÁS ANTIGUO DE LOS HOMÍNIDOS
Por: Luis Alfonso Gámez

Vivió hace entre 6 y 7 millones de años lejos del lugar en el que se
creía que aparecieron nuestros ancestros Sahelanthropus tchadensis tiene
bóveda craneal de chimpancé y rostro de homínido

Se trata de un cráneo, dos fragmentos de mandíbula y tres dientes, y su
presentación va a tener «el impacto de una pequeña bomba nuclear», según
Daniel Lieberman, antropólogo de la Universidad de Harvard. Y es que
Sahelanthropus tchadensis irrumpe hoy, en las ya de por sí revueltas
aguas de la paleontología humana, como «el más primitivo y antiguo» de
los homínidos conocidos. Vivió en el Sahel hace entre 6 y 7 millones de
años, lo que quiere decir que los homínidos surgieron antes de lo que se
creía y que los primeros habitaron una región africana alejada de donde
hasta ahora se pensaba que aparecieron. Una auténtica revolución en la
búsqueda de nuestros orígenes.

El nuevo individuo ha sido bautizado como Toumaï, nombre que en lengua
goran significa esperanza de vida y que se da, en el desierto de Djurab,
a los bebés nacidos justo antes de la estación seca. El cráneo fue
encontrado por Ahounta Djimdoumalbaye, de la Universidad de N Djamena,
el 19 de junio de 2001. Descubridor de la mitad de los restos de la
nueva especie, este cazador de fósiles es uno de los integrantes de la
Misión Paleoantropológica Franco-Chadiana (MPFT) que, dirigida por
Michel Brunet, explora la región desde 1994 para investigar el origen y
el entorno en el que evolucionaron los primeros homínidos.

Un rico ecosistema

La zona donde se han hallado los fósiles se conoce como área de
Toros-Menalla y está a 800 kilómetros al norte de la ciudad de N
Djamena. La región ha sufrido sucesivos episodios de gran humedad y
sequedad durante, al menos, los últimos siete millones de años. Hoy,
forma parte del desierto de Djurab, en el que el lago Chad ocupa sólo
5.000 kilómetros cuadrados, frente a los 400.000 kilómetros
cuadrados -el equivalente al 80% de la superficie de España- de hace
5.000 años. En la época de Sahelanthropus tchadensis , donde en la
actualidad existe un desierto, había ecosistemas de agua dulce,
praderas, sabanas arboladas y bosques, poblados por peces, cocodrilos,
hipopótamos, elefantes, serpientes, monos, jiráfidos, roedores, équidos,
bóvidos En total, cerca de los restos del primate, se han encontrado 42
especies animales, 24 de ellas de mamíferos.

Los fósiles del nuevo homínido aparecieron en un estrato de arenisca de
lo que fue en su tiempo el borde del lago Chad. Como no hay depósitos de
cenizas volcánicas ni, por tanto, potasio y argón, no se pueden aplicar
métodos de datación basados en ambos elementos. Por eso, para fechar los
restos, los científicos han tenido que recurrir a sistemas indirectos.
«La fauna asociada indica que los fósiles datan de hace entre 6 y 7
millones de años», escribe hoy en Nature el equipo internacional de
expertos, del que forma parte el español Pablo Peláez-Campomanes, del
Museo Nacional de Ciencias Naturales.

El aspecto físico de Toumaï es un enigma, ya que no se ha encontrado de
él ningún hueso postcraneal (del tronco y las extremidades), lo que
también impide precisar si era o no bípedo. Brunet y sus colaboradores
creen que se trata de un macho y que tenía el tamaño de un chimpancé,
aunque añaden que su aspecto sería diferente al de este simio, el gorila
y los homínidos más recientemente descubiertos. Su capacidad cerebral
rondaba los 350 centímetros cúbicos, cerca del chimpancé y muy lejos de
nuestra especie (1.400 centímetros cúbicos).

El cráneo -tiene uno de sus lados aplastados- aúna características de
simios y homínidos. Entre las primeras, destaca la bóveda craneal; entre
las segundas, la cara -con reducido prognatismo subnasal-, los
dientes -colmillos pequeños- y el arco superciliar. Para Bernard Wood,
antropólogo de la Universidad George Washington, Toumaï tiene
«naturaleza de mosaico. Por decirlo simplemente, visto por detrás parece
un chimpancé, mientras que por delante podría pasar por un
australopiteco evolucionado de hace 1,7 millones de años».

La revolución

El hallazgo resulta excepcional tanto por su antigüedad como por el
lugar. A partir de la comparación de los genomas del hombre y el
chimpancé, los biólogos moleculares han calculado que ambos linajes se
separaron en su trayectoria evolutiva hace entre 5 y 7 millones de años.
Hasta ahora, el homínido más antiguo era Ardipithecus ramidus
kadabba -descubierto hace un año y que vivió hace entre 5,2 y 5,8
millones de años en lo que hoy es Etiopía-, ya que muchos expertos dudan
de que Orrorin tugenensis -hallado en la actual Kenia en diciembre de
2000 y datado hace 6 millones de años- sea un homínido. Sahelanthropus
tchadensis desbanca a ambos y empieza a llenar un vacío en el libro de
la historia humana.

Hace diez millones de años, el mundo estaba lleno de monos; hace cinco
millones de años, ya había homínidos. Toumaï vivió en la época
intermedia, cerca del momento crucial en el que homínidos y chimpancés
emprendieron caminos por separado. «Su gran antigüedad y sus caracteres
anatómicos sugieren una estrecha relación con el último antepasado común
de los humanos y los chimpancés. Esto implica una separación de ambos
linajes probablemente más temprana que lo que indicaban la mayor parte
de los estudios moleculares», apuntaba ayer Brunet.

Por si eso fuera poco, el lugar del descubrimiento obliga a repensar
dónde aparecieron nuestros ancestros. África oriental -Kenia y Etiopía-
eran consideradas hasta ayer la cuna de los homínidos, el lugar en el
que surgieron y desde el que se expandieron al resto del continente a lo
largo de millones de años. Hoy, sin embargo, sabemos que la más antigua
de las especies vivió en África central -a 2.500 kilómetros al oeste del
valle del Rift-, lo que lleva a los autores -38 investigadores de diez
países- a sospechar que los primeros homínidos poblaban buena parte del
continente hace ya 6 millones de años.

«Es un hallazgo fabuloso, impresionante, una maravilla»

José María Bermúdez de Castro, codirector del Proyecto Atapuerca,
destaca que el fósil es de «una época en la que no hay nada»

«Es un hallazgo fabuloso, impresionante, una maravilla. Y un trabajo muy
bien hecho», señaló ayer a este periódico José María Bermúdez de Castro.
El codirector de las excavaciones de Atapuerca no ahorró elogios ni ante
la labor del equipo de científicos liderado por el francés Michel Brunet
ni ante el valor del nuevo fósil. «Es de una época en la que no hay
nada», recordaba el paleontólogo, quien destacaba que los restos de Chad
«son de la misma antigüedad» que la biología molecular calcula para la
separación de los linajes del hombre y del chimpancé, un momento en el
tiempo sin fósiles conocidos hasta ayer.

El investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales considera
«sorprendente la mezcla de caracteres del cráneo», con formas propias de
nuestra línea evolutiva y otras de la simiesca. Para Bermúdez de Castro,
Toumaï «es un ejemplar muy próximo al último ancestro común de humanos y
chimpancés, y abre unas posibilidades tremendas de investigación en una
zona donde no se había trabajado mucho».

Al igual que Bernard Wood, el codirector de las excavaciones de
Atapuerca sospecha que, hace entre 5 y 7 millones de años, pudo existir
una gran variedad de homínidos primitivos, una auténtica explosión. Lo
que, de momento, nadie puede decir con seguridad es cómo se emparentan
los homínidos más antiguos con nosotros: si se trata de antepasados
directos o de tíos abuelos.

Toumaï, por de pronto, protagoniza hoy la portada de Nature como el
miembro conocido más antiguo de la familia humana. En opinión de Henry
Gee, responsable de Paleontología de la prestigiosa revista, estamos
ante «el descubrimiento de un fósil más importante que se puede
recordar», equiparable al de Australopithecus africanus hace 77 años, el
hallazgo que fundó la moderna ciencia de la paleoantropología.

José María Bermúdez de Castro destacaba ayer desde Burgos la aportación
española al descubrimiento del primer homínido, personificada en Pablo
Peláez Campomanes, a quien conoce bien. «Pablo es un joven y magnífico
investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales, y una gran
persona».

Para más información:

Revista Nature http://www.nature.com/

                           ------------------

El Mundo Salud http://elmundosalud.elmundo.es/

DOS LITROS DE AGUA AL DÍA, UN CONSEJO SIN BASE CIENTÍFICA
Por: Redacción El Mundo

Beber al menos ocho vasos de agua al día. Eso es lo que hasta el momento
recomendaba el imaginario popular. Sin embargo, un estudio de la
Universidad de Medicina de Dartmouth, en Estados Unidos, echa por tierra
este consejo y asegura que carece de cualquier tipo de base científica.

Según publica esta semana la revista “American Journal of Physiology”,
el doctor Heinz Valtin, autor de varios libros de texto sobre el
funcionamiento del riñón y el equilibrio del agua en el organismo
humano, y principal autor de la investigación, señala que no existe
ninguna evidencia que justifique esta creencia. A su juicio, «se trata
más de un mito que de un dogma médico propiamente dicho».

Valtin comenzó su trabajo para intentar descubrir el origen de esta
recomendación, «que realizan tanto médicos como nutricionistas,
escritores especializados en temas de salud...». Sin embargo, no sólo no
ha descubierto evidencias científicas que apoyen esta tesis, sino que
considera que el propio cuerpo humano es capaz de mantener por sí mismo
el equilibrio de agua necesario para el buen funcionamiento del
organismo.

Además, a su juicio, bebidas con cafeína, como el café, el té, y los
refrescos, también deberían contabilizarse en el cómputo general de
líquido diario a ingerir; «incluso bebidas alcohólicas, como la cerveza,
en pequeñas cantidades, también pueden incluirse».

El peligro del exceso

Pero el estudio no sólo desmitifica la cantidad de dos litros de agua al
día, sino que advierte además de los posibles peligros que puede
acarrear esa recomendación. «Incluso un aumento leve o moderado del
consumo de líquido puede ser perjudicial si el riñón no es capaz de
excretar suficiente agua», señala el doctor Valtin.

Además, alerta del peligro de la exposición a agentes contaminantes, el
excesivo gasto que esta costumbre puede acarrear si se consume agua
embotellada, así como de la «inconveniencia que puede suponer ir
continuamente a orinar» o de los «sentimientos de culpa que provoca no
alcanzar la cifra».

La relación entre la sed y la deshidratación es otro de los estamentos
desacreditados en el estudio. «A menudo se cree que tener sed significa
estar deshidratado», comenta Valtin, «sin embargo, la sed comienza
cuando la concentración de sangre (un indicador exacto del estado de
deshidratación) ha aumentado menos del 2%; mientras que la
deshidratación comienza con una concentración del 5%». Tampoco es cierta
la creencia de que la orina oscura es reflejo de deshidratación, asegura
el doctor.

Conclusiones

La investigación insiste en que estas conclusiones son válidas
exclusivamente para adultos sanos en climas templados y con una
existencia sedentaria, «precisamente el grupo de población a quien va
dirigido el 'dos litros de agua al día'». Sin embargo, sí recomienda un
gran consumo de líquido en los casos de enfermedades (piedras en el
riñón, por ejemplo), esfuerzos físicos grandes, altas temperaturas o
viajes en avión largos. «Quitando estas excepciones, bebemos suficiente
agua, o incluso más que suficiente», concluye Valtin.

El estudio concluye insistiendo en que existe base científica para
asegurar que no necesitamos beber ocho vasos de agua al día. En primer
lugar, Valtin menciona la eficacia del sistema osmorregulador del cuerpo
humano, que mantiene la cantidad adecuada de agua en el organismo a
través de la hormona antidiurética y de la sed. Además, todas las
encuestas al respecto aseguran que la mayoría de la población,
'presumiblemente sana', ingiere menos de dos litros de agua diarios, «a
la vista de esta evidencia, debería enterrarse la insistencia de que
cada uno debemos tomar ocho vasos de agua diarios».

Para más información:

American Journal of Physiology http://ajpcell.physiology.org/

                           ------------------

El Correo http://www.diario-elcorreo.es/

LOS FURTIVOS PONEN AL RINOCERONTE ASIÁTICO AL BORDE DE LA EXTINCIÓN
Por: J. Méndez – Bilbao

La creciente explotación de la selva para usos comerciales también
amenaza a su población Apenas 2.900 ejemplares sobreviven en libertad en
Indonesia, Java, Vietnam, Sumatra y Borneo

Los rinocerontes asiáticos están al borde de la extinción por culpa de
los cazadores furtivos y por la desaparición de las selvas donde
habitan, según denuncia un informe elaborado por el Fondo Mundial para
la Naturaleza (WWF) y presentado ayer en Suiza.

Según las estimaciones de la organización conservacionista, apenas
quedarían con vida unos 2.900 ejemplares de las tres especies conocidas
de rinocerontes asiáticos. Asimismo, WWF confirma que al menos 86 de
ellos habrían muerto en los últimos cuatro años a manos de los cazadores
furtivos.

Los agresores emplean todo tipo de armas y sistemas para acabar con
estos mamíferos: rifles y escopetas, lanzas, cebos envenenados, trampas
excavadas en el suelo y hasta complejos sistemas para electrocutarlos en
mitad de sus hábitats.

Abatidos en Nepal

Los furtivos desdeñan la mayor parte del animal y se contentan con
cortar los dos cuernos -que no son huesos sino una acumulación de pelo-
de su rostro, el rabo, las pezuñas y algunas vísceras.

«En apenas cinco meses de caza en Nepal, los furtivos acabaron con
quince rinocerontes. No podemos quedarnos quietos ante esta situación»,
proclama Elizabeth Kempf, una de las autoras del informe. «Sólo
salvaremos a los rinocerontes africanos y asiáticos de su extinción si
logramos limitar la creciente demanda de los practicantes de la medicina
tradicional asiática, en especial en China, Singapur, Taiwan, Malasia y
en los países desarrollados donde se han creado comunidades chinas, y
restauramos su hábitat, cada vez más fragmentado y empobrecido», añadió.

La tala de árboles para su aprovechamiento comercial, con la
consiguiente desaparición de la selva primaria, la apertura de pistas
forestales y la creciente presión del hombre que busca explotar sus
plantaciones de palma para aceite, café, caucho y anacardos, están
ayudando también a dispersar las poblaciones de estos herbívoros y a
crear reservas de animales condenados a la endogamia y al
empobrecimiento genético.

En Asia sobreviven tres especies de rinoceronte: el indio (el de mayor
tamaño y con un solo cuerno, por lo que recibe el sobrenombre de
unicornio), el de Java o Vietnam y el de Sumatra, muy peludo. Del último
de ellos habría sólo ocho ejemplares en Vietnam y unos 60 en Indonesia.

Los 300 ejemplares de la especie de Sumatra que habitan en Indonesia y
Malasia están también amenazados por la caza ilegal, mientras que del
rino nepalí sobreviven unos 2.400 animales en India y Nepal, aunque WWF
sostiene que también son vulnerables.

El turismo, una solución

Pese al pesimismo que destila el informe, WWF reconoce los esfuerzos
realizados para la conservación de los rinocerontes en algunas regiones.
Por ejemplo, en el Parque Nacional de Kaziranga, en India, donde hace un
siglo apenas había una docena de estos animales, en la actualidad, y
tras la puesta en práctica de un plan de protección que implica a las
comunidades locales, habitan unos 1.500, que generan importantes
recursos económicos por su aprovechamiento turístico.

Algo parecido ha sucedido en Nepal, donde estos herbívoros fueron
masacrados tras la II Guerra Mundial hasta que su población quedó
reducida a un centenar de ejemplares en el valle de Chitwan. Ese área
fue declarada Parque Nacional en 1983 y las autoridades persiguieron la
caza furtiva. WWF subraya que hoy habitan en la zona unos 600 ejemplares
en libertad. Un grupo de 72 ha sido trasladado, con la cooperación de la
organización conservacionista, al Parque Nacional de Royal Bardia para
establecer allí una nueva colonia.

Un animal amenazado

-. Rinoceronte negro: En África quedan unos 3.100 y, en cautividad, unos
250.
-. Rinoceronte blanco: Existen unos 11.670 en África. Hay 780 en
cautividad.
-. Rinoceronte de Nepal: unos 2.400 (140 en zoos).
-. Rinoceronte de Java: sólo subsisten 60 ejemplares.
-. Rinoceronte de Sumatra: 300 animales, a los que habría que sumar 15
en zoos.
-. Total: 17.500 en el mundo. 1.200 subsisten en cautividad.

                           ------------------

El Correo http://www.diario-elcorreo.es/

EL FALSO MITO DEL CUERNO AFRODISÍACO
Por: J. Méndez-Bilbao

En su informe, WWF-Adena confirma que, desde hace siglos, el rinoceronte
ha sido cazado para emplear su cuerno en remedios tradicionales, desde
emplastos para aplacar la fiebre o calmar convulsiones a remedios que se
usan para taponar derrames o prevenir infartos. Pero la medicina
tradicional china, asegura la organización, no emplea, en contra del
mito extendido en Occidente, el polvo de cuerno de rinoceronte como
afrodisíaco.

La principal amenaza proviene, no obstante, de la creciente demanda de
rinocerontes por parte de los seguidores de esa medicina -en China,
Malasia, Taiwan, Corea del Sur y Hong Kong-, pero especialmente por las
comunidades chinas implantadas en Estados Unidos, de elevado poder
adquisitivo y grandes demandantes de esas sustancias.

Pese a que tanto China (1993) como Taiwan (1985) prohíben y persiguen el
comercio de cuernos de rinoceronte, la organización Traffic ha
constatado que en ambos países siguen vendiéndose medicamentos que
emplean sustancias extraídas del paquidermo, así como medicinas hechas
con huesos de tigre. Es más, Traffic ha comprado medicamentos patentados
y vendidos abiertamente en los que se indica que uno de sus componentes
es cuerno de rinoceronte. En agosto de 1994, doce cuernos, ilegalmente
importados desde Malasia, fueron requisados por las autoridades de
Taiwan. Ambas organizaciones reconocen que el único modo de acabar con
estas prácticas es establecer un diálogo con los médicos tradicionales
de China y Estados Unidos.

                           ------------------

El ABC http://www.abc.es/

RECUERDOS Y LECCIONES
Por: Ángel Martín Municio

NO falta día sin que nos llegue alguna nueva repercusión social
desgraciada de las políticas públicas argentinas y de sus decisiones
económicas. En sus raíces, un profundo desequilibrio entre la ciudadanía
y la acción política, regido por las arbitrariedades, la corrupción y
los abusos de poder; y, entre sus consecuencias, la disminución de la
eficacia del gasto, de las oportunidades de bienestar y de la inversión
en capital humano, y la obligada renuncia a los objetivos sociales.

A propósito de estos comentarios quizá no esté de más que, de manera
previa, recordemos cómo la calidad de una democracia está ligada al
nivel cultural de su sociedad. Y que, para ello, como mejor
manifestación de este nivel, recordemos la lección de las espléndidas
décadas de la ciencia argentina, representada sobre todo por un trío
escalonado de Premios Nobel: en 1947 (Bernardo Alberto Houssay, en
Medicina o Fisiología), en 1970 (Luis Federico Leloir, en Química) y en
1984 (César Milstein, de nuevo en Medicina o Fisiología); aunque,
también es cierto, con un gradiente de permanencia en el extranjero, más
o menos obligado por las circunstancias políticas de la época.

Si en la metodología crítica del análisis literario son ingredientes
obligados la óptica histórica y las épocas de transición, a la vez que
la visión de la obra y la biografía del autor en su tiempo; seguramente
que las mismas consideraciones, y no de menor importancia, son de
aplicación al estudio de los fenómenos sociales que acompañan a la
institucionalización de la ciencia y a la aparición de sus grandes
hombres en tiempos y lugares determinados.

Curiosamente, desde esa aproximación histórica, la transición al siglo
XX de la organización de la ciencia en España y Argentina ofreció
características paralelas y, en cierta manera, convergentes, que iban
restañando la fractura cultural de los tiempos de la independencia. La
creación en España, en 1907, de la Junta para Ampliación de Estudios e
Investigaciones Científicas, fuera de la universidad y dependiente del
Estado, guardó una sorprendente semejanza con la inspiración positivista
de la nueva Universidad Nacional de La Plata. A pesar de su diferente
localización administrativa, ambas organizaciones mostraban pretensiones
coincidentes de cambio social en cuanto al papel de la ciencia y de la
investigación científica, y de su repercusión sobre los problemas
económicos e industriales contemporáneos, así como de la extensión
universitaria y su reforma institucional.

Una nueva etapa de intento de consolidación institucional de la ciencia
fue la que supuso la creación de la Asociación Española para el Progreso
de las Ciencias, en 1908, semejante a otros organismos europeos de esta
naturaleza y con el apoyo de la reducida comunidad científica de la
Junta; en la misma época, la Sociedad Científica Argentina pretendió
promocionar tanto la actividad científica como los contactos de la
ciencia con su medio político y social. Fruto indudable de la función
directora de la Sociedad fue la organización en Buenos Aires, en 1910,
del Congreso Científico Internacional Americano conmemorativo del
centenario de la independencia nacional, al que asistieron cerca de dos
mil participantes, representantes de más de un centenar de universidades
de veinte países. La representación española estuvo presidida por la
Infanta Isabel, acompañada de don Leonardo Torres Quevedo,
vicepresidente de la Junta y, más tarde presidente de la Real Academia
de Ciencias. Fue aquella la primera ocasión para el encuentro de las
Academias de Argentina y España; y en palabras del historiador argentino
Eduardo Ortiz : «La actuación de Torres Quevedo en el Congreso fue
relevante. Por una parte señaló el espíritu imitativo que caracterizaba
a la producción científica de países periféricos como Argentina o
España. Por otro destacó la necesidad de abandonar el periodo del
erudito, en el que se aceptaba que un hombre de ciencia simplemente era
alguien bien informado de lo que se hacía fuera, para comenzar a hacer
ciencia, es decir, para iniciar la etapa de la investigación
científica». Por aquellos mismos años, con el protagonismo de la
Universidad de Oviedo, dos de sus profesores, Rafael Altamira y Adolfo
Posada, visitaron Argentina invitados por la Universidad de La Plata; y
fruto de su visita fue un estudio profundo en el que se diseñaba una
serie de actuaciones para intensificar las relaciones intelectuales,
basado en los intentos regeneracionistas de la cultura española y la
próspera presencia en Argentina de un millón de emigrados españoles. De
este informe nació la Institución Cultural Española que, bajo la doble
dirección de Avelino Gutiérrez en Buenos Aires y de Santiago Ramón y
Cajal, presidente de la Junta, en Madrid, se erigió en importante
elemento dinamizador de la cultura y la ciencia argentinas; y algunas de
sus primeras consecuencias fueron la visita de don Ramón Menéndez Pidal
en 1914, y la creación de una cátedra permanente de cultura hispánica
que, en 1916, sería ocupada por Ortega y Gasset, y, al año siguiente,
por Rey Pastor.

Estoy convencido de que la sola mención de estos nombres puede
justificar la sólida aparición argentina de tres grandes ámbitos
científicos: la fisiología, la lengua y su historia, y las matemáticas.
Porque la biografía del científico se construye también en contacto con
su creación, hay que señalar cómo fue en aquel mismo 1910 cuando
Bernardo Houssay comenzó en Buenos Aires su labor fundamental sobre la
regulación de los niveles de glucosa en sangre y la influencia de la
hipófisis. Profesor de fisiología durante más de medio siglo, fundó y
dirigió el Instituto de Biología y Medicina experimental, del que fue
apartado durante doce años por el régimen peronista. A través de
numerosos discípulos, Houssay introdujo la moderna metodología
científica en diversas ramas de la medicina iberoamericana. Uno de ellos
fue, precisamente, Luis Leloir, graduado en 1932 en la Universidad de
Buenos Aires, conoció también el exilio político durante varios años de
la década de los 40, y en 1957 llevó a cabo uno de los descubrimientos
bioquímicos más importantes de la posguerra mundial: un mecanismo
específico para la sucesiva incorporación de las unidades de glucosa y
dar origen a la compleja estructura del glucógeno hepático. La índole
bioquímica de estos trabajos mereció la recompensa del Nobel de Química,
en 1970. Pocos años después tuve la ocasión de permanecer durante
algunas semanas en sus laboratorios de la Fundación Campomar; a su nivel
científico se unía otra excelente «posición», la económica, lo que, sin
embargo, no era obstáculo para que a mediodía, sobre la misma mesa de
laboratorio, sacara una tarterica abollada, con un par de patatas y una
docena de fréjoles por todo almuerzo. César Milstein fue también
graduado en la Universidad de Buenos Aires con una tesis doctoral en
Bioquímica en 1957; el clima político de los 60 le hizo aceptar una
invitación para incorporarse a uno de los centros del mundo con mayor
densidad científica, el Laboratorio de Biología Molecular de Cambridge.
En este laboratorio, al lado de Milstein, me inicié en la investigación
de la estructura de las proteínas; en su compañía, durante muchas
veladas y de muchas maneras, salía a relucir la bella naturaleza
argentina y la nostalgia de las distancias. A Milstein se debe una de
las mayores innovaciones de la moderna biomedicina: el diseño de los
hibridomas productores de anticuerpos homogéneos mediante fusión de
células cancerosas con otras productoras de anticuerpos específicos. De
lleno en la interpretación de los mecanismos biológicos de la diversidad
de anticuerpos, nos dejó el pasado 24 de marzo.

Con el nivel cultural del que estos cuantos hechos, su historia y sus
hombres, han sido solo un importante ejemplo representativo, ¿qué ha
tenido que ocurrir para llegar a la presente disociación social y
política?

[Nota] *Ángel Martín Municio es miembro de la Real Academia Española

                           ------------------

ÚLTIMAS HORAS DE AMINA
Por: Manuel Alcántara

Los jueces de los tribunales islámicos de Nigeria son como los jueces de
línea de Trinidad y Tobago: su especialidad es señalar fueras de juego.
A la pobre Amina Lawal la condenaron a morir lapidada por haber tenido
una hija fuera del matrimonio, pero se produjo una reacción en medio
mundo del que llamamos civilizado. Sus defensores no dejaron piedra
sobre piedra, con el objetivo de que no pudieran tirárselas, y cuando se
daba por hecho que no podría consumarse la salvajada, el fiscal del caso
ha reiterado su petición de que Amina, de treinta años, sea apedreada
por adúltera. De nada ha servido la presión internacional y el día 19
del mes que corre, a pesar del calor, a la muchacha la dejarán fuera de
juego. Del juego atroz de la vida.

Si en Occidente se lapidara a las adúlteras, las esculturas tendrían que
hacerse de papel. No digamos si se hiciera lo mismo con los hombres, que
según la vieja clasificación, no siempre válida, se dividen en niños y
adúlteros. No hay piedad en esos países para los pecados de la carne,
que no son pecados. (Salvo el de ingerir hamburguesas). La crueldad se
impone, en una mezcla terrible de lo penal con lo religioso. Dicen que
la ley islámica de la sharía está inspirada en el Corán, pero no es
cierto: está inspirada en la venganza. Mahoma, que ha sido uno de los
hombres claves en la historia de la humanidad, hubiera firmado hoy en la
campaña de Amnistía Internacional en apoyo de Amina. Pero ya se sabe lo
que les pasa a los profetas: tienen demasiados intérpretes.

Coincide esta ratificación de condena con otra: la del Vaticano,
excomulgando a las siete mujeres ordenadas sacerdotes. El cardenal
Ratzinger les exigió que mostraran públicamente su arrepentimiento por
la osadía de pretender predicar el Evangelio, como si fueran hombres,
pero ellas le dijeron que no les daba la gana. También las han dejado
fuera de juego. Por fortuna para ellas, San Pedro, que fue la primera
piedra sobre la que se fundó la Iglesia, no dejó ninguna más para que
las lapidaran.

                           ------------------

El Ciberpaís http://www.elpais.es/suple/ciberpais/

530.000 FIRMAS PIDEN POR INTERNET QUE AMINA NO SEA LAPIDADA POR
ADULTERIO
Por Mayte Galán

La página de Amnistía Internacional centraliza los miles de peticiones
con las que se pretende que el Gobierno nigeriano absuelva a Amina
Lawal. La presión internacional ya consiguió el indulto para una
compatriota

Amina puede morir lapidada. Sólo quedan cuatro días para saber si el
tribunal de la Sharia que debe juzgar por adulterio a la nigeriana Amina
Lawal, de 30 años, finalmente la condenará. Los internautas lo pueden
evitar: suscribiendo la carta dirigida al presidente de Nigeria,
Olusegun Obasanjo, que Amnistía Internacional ha colgado en su sitio en
la red. Más de 530.000 personas ya la han firmado.

El pasado mes de marzo, su compatriota Safiya Husseini evitó la muerte
gracias a la presión de la comunidad internacional. Fueron miles las
cartas que llegaron vía Internet.

La condena de Amina se hizo pública tan sólo tres días después de que
Sayifa fuera exculpada. Desde que fue sentenciada a muerte, el pasado 22
de marzo por el tribunal de la Sharia de Bakori, en el Estado de Katsina
(Nigeria), sus abogados han tratado de apelar para que se celebre otro
juicio. Las alegaciones contra el dictamen han sido vistas por el
tribunal, que dará a conocer la sentencia el próximo lunes 19 de agosto.

A Amina se la acusa de mantener relaciones sexuales estando divorciada.
Para el tribunal su pequeña hija es una prueba irrefutable de ello.
Aunque Nigeria forma parte de diversas organizaciones de apoyo a los
Derechos Humanos, en 12 estados del norte del país todavía se utiliza un
código penal muy discriminatorio: mientras el embarazo es una prueba
absoluta para condenar a una mujer, la declaración de un hombre negando
el acto es suficiente para no ser acusado.

Son miles las páginas -Google da más de 2.500- que hablan sobre el caso
de Amina Lawal. La mayoría denuncian la discriminación que existe en
muchos países donde las mujeres son tratadas como animales. Todas
incluyen enlaces a la página de Amnistía Internacional, que centraliza
las peticiones de indulto.

También las páginas islámicas critican la situación. En webislam.com
leemos: 'En el mundo musulmán ha habido voces cualificadas contra lo
sucedido en Nigeria, pero no han tenido eco en Occidente. Son
insuficientes. Era de esperar una crítica mucho más dura y contundente',
protestan en la editorial de esta revista electrónica.

Los foros también van llenos de mensajes de protesta. Por ejemplo el de
Hermano Lobo, que propugna 'un boicot internacional' contra los países
con sistemas legales donde se impongan castigos que vulneren los
derechos humanos.

Otros internautas no tienen claro que con cartas individuales de repulsa
se solucione el problema: 'Con Safiya se centraron en el caso concreto,
¡gran error! Hay que ir a la raíz'. 'Mientras no se luche para cambiar
la ley habrá más condenas todos los meses', dice un “posteador”.

La ONU sitúa a Nigeria a la cola en su informe mundial sobre el índice
de desarrollo humano (2001). Analfabetismo (348%) y pobreza son la causa
de que la mayor parte de la población desconozca las leyes o tenga
acceso a un juicio justo.

Sólo una interpretación extremista del Corán convierte el adulterio en
delito castigado con lapidación o latigazos. En Nigeria hay otras tres
personas condenadas a penas similares por mantener relaciones sexuales
fuera del matrimonio. Son Adama Yunusa, Bariya Ibrahima y Yunusa Rafin
Chiyawa, el único hombre.

Para más información:

Amnistía Internacional: www.amnistíapornigeria.org
Derechos humanos de las mujeres: www.nodo50.org/ddhhmujeres
Webislam: www.webislam.com
Nigeria en la red: www.onlinenigeria.com
Manos Unidas: www.manosunidas.org
Human Rights: www.hrw.or

                           ------------------

POLÍTICA E HISTORIA
Por: Daniel Reboredo

Los años en los que nos ha tocado vivir encuentran el mundo en un
proceso de cambio seguramente más profundo y arrollador que cualquiera
otro de los acaecidos a lo largo de los tiempos. En esta vorágine de
actividad indefinible, la política actual, o más bien su inexistencia de
acuerdo a los cánones clásicos, tiene múltiples carencias que derivan,
esencialmente, de los condicionamientos socioeconómicos de la
globalización. La desaparición de la utopía, el descrédito de la idea de
progreso ante la precariedad laboral y la ausencia de la coartada
ofrecida por la ideología han dejado a la política totalmente
desprotegida al eliminar su blindaje protector. La racionalidad de la
política se reduce de esta forma a las diferentes estrategias para
lograr y mantener el poder, lo que el gobernante de las sociedades
democráticas realiza teniendo en cuenta siempre a la ciudadanía que le
vota y al poder económico que le subvenciona. En el equilibrio de ambos
factores está su única posibilidad de supervivencia política. De ahí que
el discurso político recurra a tópicos como la libertad, la igualdad,
los derechos individuales, la ciudadanía, el pueblo, la nación... sin
preocuparse de su significado.

La utopía y la pasión política han desaparecido en nuestros días. Frente
a un neoliberalismo totalmente reforzado por la inexistencia de
alternativas, cabe adoptar dos posturas: inventar otro enemigo
ideológico o decretar el final de la historia y de la política. Como lo
primero es arriesgado y complejo, los teóricos de la posmodernidad
liberal optan por una segunda opción que hace perder esencia a la
política democrática. Y he aquí que la historia se convierte así en
elemento trascendental de la política. Bien por la tendencia a
eliminarla o bien por su manipulación. Los últimos años de nuestro país
son un lamentable ejemplo de esto último. Ambas soluciones despojan de
ideología a las instituciones y por ello los ciudadanos vemos en la
política simplemente la lucha del poder por el poder. Con ello
ratificamos algo que siempre hemos sabido: que las elites políticas
tienden a contemplar a la ciudadanía como un lastre que entorpece su
labor en pro de la linealidad política.

En esta disyuntiva de liquidación de la memoria, la historia se
convierte en imprescindible para impedir la desmemoria y el olvido.
Conocerla nos facilita las herramientas suficientes para comprender el
presente. Analizar los acontecimientos pasados, así como sus causas y
sus consecuencias, puede además ayudarnos a adquirir una actitud crítica
frente a las mistificaciones y usos bastardos de la misma. La historia,
en la política como en la vida, sirve para dos cosas. La primera, para
explicar nuestros orígenes y la compleja formación de nuestra identidad.
Ignorar el pasado conduce no sólo a repetir errores, sino también a
consagrar lo trivial y desconocer lo fundamental, a convertir la
anécdota en categoría. La segunda, para ser un instrumento de análisis
social imprescindible para entender el mundo en que vivimos. Por ello,
el secuestro de la formación de la historia por parte de los políticos
es un grave peligro que nos abruma. Ahora más que nunca la historia no
debe ser una visión cerrada, de lo más próximo, sino situarse en una
perspectiva de conocimiento y comprensión de los otros. El discurso
histórico basado en la nostalgia sobre un supuesto pasado mejor conduce
al sectarismo ante lo nuevo y siembra la semilla de la xenofobia.

Estamos presenciando un solapado combate político sobre el pasado y las
características de nuestra identidad. En este delicado terreno, la
controversia intelectual debe servir para luchar contra todo tipo de
maniqueísmo e intolerancia, actitudes y visiones cada vez más
frecuentes. Los valores fundamentales a difundir son los de la cultura
cívica que combina el conocimiento y la aceptación de la diversidad y de
la pluralidad positiva, con una lógica autoestima hacia lo propio. Los
contenidos de la historia deben ser congruentes con el actual marco
democrático, con el mundo cada vez más interrelacionado en el que
vivimos y con la realidad plurinacional y pluricultural que nos rodea.

Quizás el mundo esté dividido en cínicos, que no encuentran sentido a
nada, ni a su propia existencia, y utopistas ilusos, que dan sentido a
las cosas a partir de alguna magnífica e inverificable presunción acerca
del futuro. Preferimos a los últimos. Sin responsabilidad individual e
implicación ciudadana no hay lugar para una auténtica vida democrática.
Pero no es previsible que el individuo retorne a la política y confíe en
el sistema político si éste le ofrece el permanente espectáculo de la
trivialidad, las luchas cainitas y la persistencia en las mismas
prácticas y rituales de siempre. La política no es una mera cuestión
administrativa, técnica, vacía y neutra como propugna el neoliberalismo
más caduco. No se trata sólo de conseguir cosas, sino de la forma en que
éstas se consiguen. Lo esencial es saber qué mundo queremos construir,
qué modelo político defender, qué tipo de sociedad desarrollar. Para
todo ello la historia es fundamental. Para lo otro, para lo que vemos
continuamente, sólo es una herramienta del poder que pierde todo su
sentido y que lleva inevitablemente al conflicto.

[Nota] * Daniel Reboredo es Historiador

                           ------------------

BBC News http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/

LUZ "CON FRENO"
Por: Redacción BBC News

El cosmos aún encierra más preguntas que respuestas.

La teoría de que la velocidad de la luz es constante ha sido puesta en
duda por un grupo de científicos australianos.

Los investigadores de la Universidad de Macquarie, Sydney, sostienen que
"puede haber perdido velocidad" en el correr de los últimos mil millones
de años.

Ésta es una de las posibles explicaciones tras estudiar la luz
proveniente de un quasar, especie de faro cósmico en el límite del
universo conocido.

Estas conjeturas fueron publicadas en la última edición de la revista
científica Nature.
De confirmarse, obligarían a revisar la Teoría de la Relatividad de
Albert Einstein.

Imágenes del pasado

La luz que vemos en la Tierra de esos quasares, viajó a lo largo del
espacio durante 10 mil millones de años hasta llegar a nuestro planeta.
Al analizarla, los científicos descubrieron que una constante física
clave sobre la interacción entre los fotones y los electrones es menor a
la conocida hasta ahora.

Según Paul Davies, un físico de la Universidad de Macquarie, esto sólo
podría ser explicado si la velocidad de la luz o la carga de los
electrones ha cambiado desde entonces.

"Dos de las leyes fundamentales del cosmos son que la carga de un
electrón es constante y que la velocidad de la luz es constante; así que
 donde quiera que apuntemos, estamos en problemas", señaló.

Según el equipo de Davies, la opción más plausible es que la luz se haya
"desacelerado" con los años.

Límites relativos

Yendo hacia atrás en el tiempo, la velocidad de la luz habría sido
entonces mayor que los tradicionales 300.000 kilómetros por segundo.

De confirmarse, esto también echaría por tierra el concepto de que no es
posible viajar más rápido que la luz.

Pero la investigación no es concluyente. Los científicos australianos
sostienen que se necesita trabajar más a fondo con otras observaciones
de quasares y de agujeros negros para llegar a una conclusión.

                           ------------------

MEDALLA DE LA CIENCIA PARA FRANCISCO J. AYALA.
Por: Juan Soler Enfedaque

El insigne biólogo Francisco J. Ayala – colaborador entre otras
publicaciones de la Revista el Escéptico, editada por ARP-Sociedad para
el Avance del pensamiento Crítico - ha sido recientemente galardonado
con la prestigiosa Medalla de la Ciencia 2001 de Estados Unidos. Dicho
galardón le fue entregado en la Casa Blanca por el presidente de los
EEUU George Bush.
La Medalla de la Ciencia está considerada como la máxima distinción
científica de aquel país.
El biólogo español, catedrático de genética en la Universidad de
California, ha presidido durante años la American Association for the
Advancemente of Sciencen (AAAS) y ha formado, bajo mandato de Bill
Clinton, parte del Comité de Asesores de Ciencia de la presidencia.

Francisco J. Ayala nació en 1.934 en Madrid, España, y ha vivido en
Estados Unidos desde 1.961. Se doctoró por la Universidad de Columbia en
1.964 y se nacionalizó norteamericano en 1.971. En la actualidad vive
con su mujer en Irvine si bien realiza frecuentes viajes a su país de
origen.

El pasado 10 de Marzo de 2000 ARP-Sociedad para el Avance del
Pensamiento Crítico le otorgó, por mandato de su Asamblea General de
Socios reunida en Palencia, el Premio Mario Bohoslavsky 2002 por su
labor en pro del desarrollo de la ciencia, el pensamiento crítico, la
divulgación y la educación científica,  y el uso de la razón.

[Nota] *Estimados lectores, pueden Uds. disfrutar en
http://www.el-esceptico.org/n8/evolucion.htm de uno de los excelentes
artículos publicados por Francisco J. Ayala en la revista El Escéptico

==== RINCÓN DEL LECTOR ================================================

UNA EXPERIENCIA PERSONAL CON EL ÁMBITO DE LA PSEUDOCIENCIA
Por: Fernando López

Me gustaría hacerles partícipes de una experiencia personal con el
ámbito de la pseudociencia.

Mi nombre es Fernando y tengo 33 años. Desde hace dos años y medio
convivo con una depresión diagnosticada y tratada por un psiquiatra de
la Seguridad Social de cuya actuación estoy más que satisfecho. No
obstante, dado que el medicamento que me ha sido prescrito para paliar
las crisis de ansiedad, con mucho el aspecto más inhabilitante de mi
dolencia, crea adicción, además de toda una serie de efectos secundarios
poco deseables, me decidí a buscara algún seminario que me enseñara
técnicas naturales para controlar el stress.

Dicho y hecho, me lancé a la búsqueda de alguna institución de mi
ciudad, Zaragoza, que pudiera ayudarme. Por indicación de un conocido
acabé recalando en el "Centro Delta" de Zaragoza dirigido por Maruja
Bueno. En principio, lo que anunciaban era una serie de técnicas para
lograr el "control mental", lo que superaba con mucho mis propias
necesidades, pero aborrecido de buscar, y no encontrar, pagué las 25.000
pts de matrícula y asistí a las maratonianas sesiones en que consistía
el curso.

Desde el primer día se dispararon todas mis alarmas. El método, arropado
de una copiosa terminología aparentemente científica, consistía en hacer
alcanzar a las mentes de los participantes lo que denominan un "estado
alfa" para "grabar" toda una serie de "técnicas" (desde como evitar o
propiciar el sueño a "contactar con el mundo vegetal" ) a las que el
interesado podría recurrir en cuanto lo deseara.

El proceso de "grabación" consistía en la inducción de un proceso de
relajación a lo largo del cual se iba sugiriendo a la imaginación la
creación de diversas figuras y situaciones "arquetípicas". Desde el
primer día me sentí como "misionero en tierra infiel". Mis compañeros de
grupo parecían haber encontrado no sólo un remedio al stress, unas
técnicas de relajación... sino una nueva filosofía de vida, ( que era
por cierto lo que se les estaba proporcionando ).

Mis pocas intervenciones, cuando me sentí especialmente "tocado" al
abordar la ponente cuestiones relativas a mi propia formación académica,
fueron rápidamente silenciadas por muestras de acrítica
incondicionalidad por parte, tanto de los neófitos, como de "antiguos
alumnos" que repetían el curso. No pude en ningún momento recabar
información adicional sobre el método en sí ni su base científica, las
pocas veces en que insistí, fui abrumado por una larga lista de
personalidades, que yo no conocía, y de instituciones, que aparentemente
avalaban el método en su conjunto. En ningún momento pude enterarme de
la titulación académica de Maruja Bueno, si la tiene.

Las conclusiones que saqué fueron :

-. Que el método está directamente relacionado con las teorías de Jung.
Si el subconsciente nos manda mensajes oníricos de contenido arquetípico
relacionados con nuestro "crecimiento personal" ahora se trataba de
mandar al subconsciente mensajes arquetípicos racionalmente elaborados
con el objeto de inducir una determinada respuesta o cambio.

-. Que junto a estas técnicas se impartía una cosmovisión de corte "new
age" que les daba una peligrosa capacidad de seducción para muchos de
los presentes, en la que se mezclaban aspectos cuya validez psicológica
no puedo valorar con absurdos manifiestos, todo ello arropado bajo la
capa de un lenguaje "técnico" de pretensiones científicas.

En mi caso, ninguna de las citadas técnicas han tenido el más mínimo
efecto, a pesar de que durante las sesiones alcancé niveles de
relajación y sugestionabilidad muy altos.

En todo caso, se trata de una nueva psicología que crea a su alrededor
toda una "cosmovisión" radicalmente dispar de la que la ciencia nos
muestra, impartida por personas sin titulación, al margen del control
institucional y científico que juegan con herramientas como la
"sugestión" que creo peligrosas hasta un punto, que de nuevo, por
desconocimiento no puedo alcanzar a valorar.

La ponente, Maruja Bueno, me pareció una persona cariñosa y sinceramente
convencida de la validez y oportunidad del material que impartía. Su
capacidad de empatía era muy alta y no dudo que su propia personalidad
era una parte fundamental del método.

Por ello, por la desinformación que supone para las personas que aceptan
y asimilan de modo acrítico y por el peligro potencial que, entiendo,
supone jugar con nuestros contenidos inconscientes, me he decidido a
llamar su atención sobre este tipo de instituciones que proliferan en
nuestro país, y que me parecen mucho más peligrosos socialmente que los
grupúsculos de alucinados incondicionales de las conspiraciones OVNI de
tipo X Files. Me gustaría ver en su Web alguna reflexión al respecto.

Muchas gracias por su atención.

                           ------------------

AULAS Y CRÍTICA A LAS CREENCIAS
Por: Daniel Blanco dblanco@...

Mi nombre es Daniel, y les escribo desde Santa Fe.

Visitando su website encontré una pregunta interesante sobre la cual
quisiera dar mi humilde parecer. La misma decía (no estoy seguro de que
fueran estas las palabras exactas): ¿deberíamos criticar las creencias
de nuestros alumnos?

Mi humilde opinión es que desde la ciencia se puede (y se debe) criticar
a otras disciplinas que, pretendiendo pertenecer al ámbito científico (y
aprovechándose de esa manera de su prestigio) se "venden" como si sus
conclusiones tuvieran dicho respaldo.

Ahora bien, sobre esto, hay dos observaciones que me parece preciso
hacer:

1. Que la ciencia contradiga ciertas afirmaciones, ¿implica que la
ciencia tiene la razón, y la afirmación es errónea? Por supuesto, si
podemos (e, insisto, debemos) enfatizar en que "desde el punto de vista
científico" tal idea esta equivocada. Pero de allí a afirmar que la tal
idea es falsa
objetivamente es una afirmación mucho mas importante, y que posee mucha
carga de supuestos encima. Espero no dar la impresión de que mi
escepticismo alcanza también a la ciencia como un todo. Cuando me subo a
un avión, confío que no me voy a caer porque entiendo que fue diseñado
por ingenieros en base a cálculos científicos, es decir, estoy
convencido de que la ciencia tiene algo que decir sobre el mundo real en
el que vivimos. Pero de allí a afirmar que todo lo que no es ciencia es
falso hay un paso muy largo que deberíamos pensar mucho antes de dar. No
digo que no sea así,
simplemente digo que hay que reflexionar antes de afirmar tal cosa con
seguridad.

2. La critica en el aula no debe pasar de eso. Voy a poner un ejemplo
del que leí el año pasado. Al parecer, en los años ochenta, hubo una
especie de cruzada del tipo "Scopes" (el caso del juicio simiesco de
Dayton, que tuvo lugar en 1925) a la inversa: a alumnos universitarios
creacionistas se les negaba el titulo debido a sus creencias
pseudocientíficas. Ese tipo de critica es la que me rehúso a aceptar. En
el aula podré defenestrar las ideas creacionistas (o de cualquier otro
tipo), podré preguntar en un examen acerca de las pruebas que apoyan la
hipótesis de que la evolución es un
hecho histórico, y no la creación, etc., pero no puedo dejar de aprobar
a un alumno por sus convicciones. Como profesor, debo juzgar
conocimientos (según mis propios términos, por supuesto), pero no
convicciones. Si yo le hago un examen a un alumno y le digo: "2+2= ¿?",
y el me responde "4", le tengo que poner un 10 felicitado, aun cuando yo
sepa que el buen hombre cree, juraría y esta convencido de que es "5".
El enemigo siempre fue la intolerancia, no importa de que lado venga.

Respecto al tema de los creacionistas, me encantó la forma en que S. J.
Gould (1941-2002) enfrentó el "problema". En los ochenta (en plena
cruzada legal de la comunidad científica mayoritaria contra la avanzada
de los defensores de la "ciencia creacionista" para obtener un lugar en
la educación publica), Kurt Wise fue a estudiar a Harvard a los pies del
genial paleontólogo y mejor escritor.  Wise obtuvo su doctorado "a pesar
de" sus convicciones. El ataque de Gould a su "enemigo" fue de interés
político, y quizá en algún caso (como con Phillip Johnson en 1991)
también intelectual, pero nunca personal. Kurt Wise trabaja actualmente
en la Universidad de Dayton, Tennessee, fundada por los fundamentalistas
después del caso Scopes.

Espero que haya sido de utilidad.  Las reacciones en favor o en contra
de esta humilde idea serán bienvenidas.

Saludos,

==== ARCHIVOS ESCÉPTICOS ============================================

* Monográfico Antenas y Salud. Un completo monográfico que, merced a la
colaboración de los Museos Científicos Coruñeses y al Dr. John E.
Moulder del Medical College of Wisconsin (traducción al castellano de
Carlos Llanos y Juan Bernar), pretende resolver las dudas de la
ciudadanía sobre las Antenas y la salud humana, los Campos Eléctricos y
Magnéticos Estáticos y Salud Humana, las Antenas de Telefonía Celular
(Estaciones Base de Telefonía Móvil) y la Salud Humana y las Líneas
Eléctricas y el Cáncer. Sencillamente indispensable para todo aquel que
quiera estar al día en tan candente tema. Consulta del Monográfico
completo desde http://www.arp-sapc.org/articulos/antenasindex.html

* ¿Es efectiva la Homeopatía? Informe realizado, a petición del Institut
d’Estudis de la Salut
Departament de Sanitat i Seguretat Social Generalitat de Catalunya, por
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (Drs. Carlos
Tellería, Víctor J. Sanz y Miguel A. Sabadell). El informe completo es
accesible desde http://www.arp-sapc.org/articulos/homeopatia/index.html,
página en donde puede ser consultado on-line o descargado en un archivo
zip.

* Rumores de Guerra y la Realidad Inventada. Excelente artículo de Luis
Alfonso Gámez sobre los atentados del 11 de Septiembre de 2001, los
Conspiranoicos y el atentado al Pentágono. Pueden ser descargados desde
http://www.arp-sapc.org/docs/pentagono1.pdf y
http://www.arp-sapc.org/docs/pentagono2.pdf.

* Astroglífica. Artículo del Dr. César Esteban y la Dra. Inés Rodríguez
Hidalgo, del Instituto de Astrofísica de Canarias y del Departamento de
Astrofísica de la ULL respectivamente, en formato PDF. Descarga desde
http://www.arp-sapc.org/docs/Astroglifica.pdf.

* Carta Escéptica a Paco Padrón.  Artículo de Ricardo Campo Pérez, en
formato PDF, en el que se da contestación al que a su vez publicase
Francisco Padrón Hernández en la revista “Atlantes. Enigmas de la
ciencia”, bajo el título de “Decálogo del perfecto escéptico” . Este
archivo incorpora el artículo original publicado por Paco Padrón.
Descarga desde http://www.arp-sapc.org/eedigital/carta_esceptica.pdf

==== La Selección de “El Escéptico Digital”
=====================================

* i  n  f  o  .  a  s  t  r  o
El Boletín de las estrellas / Información de primera sobre lo que
acontece en el Universo · http://www.infoastro.com

Para suscribirse y recibir los boletines semanales, envíe un mensaje a
infoastro-subscribe@...

                           ******************

* THMNews
El boletín de la Txori-Herri Medical Association cuyos archivos se
encuentran en http://www.txoriherri.com/thmanews.htm
©Txori-Herri Medical Association, 1997-2001

Para suscribirse al THMNews Basta con enviar un mensaje, con el texto
apúntenme al invento, a cualquiera de las siguientes direcciones
electrónicas   malo@...  jotaju@...  y DONLOGAN@...

                           ******************

* Divulc@t
El portal de la Ciencia y la Tecnología en el que la divulgación es la
norma que nos acerca al conocimiento y a la democracia.
http://www.divulcat.com/

Para suscribirse a Divulc@t  basta con enviar un mensaje en blanco a
divulcat-subscribe@...

                           ******************

* InfocienciaNet
Espacio destinado a la comunicación y el intercambio, a través de
Internet, sobre temas de Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS).

Suscripción gratuita a InfocienciaNet a través de
http://www.infociencia.net o bien mediante el envío de un mensaje en
blanco a InfocienciaNet-subscribe@...

                           ******************

* La Nave de los Locos
Debate racional sobre ufología, paraciencias y otros muchos temas. La
mirada crítica chilena al mundillo irracional en
http://www.geocities.com/lanavedeloslocos

Suscripciones, mensajes, datos, artículos, opiniones:
lanavedeloslocos@...

                           ******************

* Lúcido
El órgano divulgativo de la AREV -  Asociación Racional Escéptica de
Venezuela http://www.geocities.com/escepticosvenezuela/
Boletín electrónico de distribución gratuita. Suscripción mediante el
envío de un mensaje en blanco a lucido-alta@... o, directamente,
a través de http://www.eListas.net/lista/lucido/alta

                           ******************

* Tendencias Científicas
El e-zine que reúne toda la información estratégica en ciencia,
tecnología y sociedad con la finalidad de ayudar al cibernauta a su
desarrollo humano y profesional.

Puede consultarse a través de: http://www.webzinemaker.com/tendencias

========================= EL ESCÉPTICO DIGITAL =======================

EL ESCÉPTICO DIGITAL es una publicación electrónica gratuita, editada y
difundida por ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico:
http://www.arp-sapc.org

Si desea enviar alguna noticia, colaboración o carta a la redacción de
EL ESCÉPTICO DIGITAL puede hacerlo a escepticismo@...

 - Para darse de alta, envíe un mensaje a el_esceptico-alta@...
   o directamente en: http://www.eListas.net/foro/el_esceptico/alta
 - Para darse de baja, envíe un mensaje a el_esceptico-baja@...
   o directamente en: http://www.eListas.net/foro/el_esceptico/baja
 - Para obtener ayuda, visite http://www.eListas.net/foro/el_esceptico

Copyright © ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org

Se permitirá la reproducción parcial o total de los artículos del
presente boletín siempre que se cite la fuente y la URL del mismo.
Igualmente se agradecerá el que se informe de ello a la sociedad editora
de EL ESCÉPTICO DIGITAL.

EL ESCÉPTICO DIGITAL está abierto a las aportaciones de sus lectores,
que podrán dirigirse a escepticismo@...

====================================================================