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EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
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Edición 2001 - Núm Pedro Lu
EL ESCÉPTICO DIGIT Pedro Lu
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El_Esceptico
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Asunto: EL ESCÉPTICO DIGITAL - Edición 2002 - Número 07
Fecha:Lunes, 14 de Octubre, 2002  01:56:00 (+0200)
Autor:Pedro Luis Gomez Barrondo <TXINBO @.....es>

=====================================================================

                           EL ESCÉPTICO DIGITAL

       Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la
Pseudociencia
       © 2000-2002 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
       http://www.arp-sapc.org/

    Edición 2002 - Número 07 - 14 de Octubre de 2002

Boletín de acceso gratuito a través de:
http://www.elistas.net/foro/el_esceptico/alta

=== SUMARIO =========================================================

  - En el candelabro
Por: Luis Alfonso Gámez

  - ¡Cómo está El Mundo!
Por: José Luis Calvo

  - MIB
Por: Sacha  Marquínez Reyes

  - Bruno Cardeñosa y el mono de goma
Por: Dr. Zenón Sanz

  - Juan Diego ¿El santo que nunca existió?
Por: Luis Alfonso Gámez

  - La tilma “milagrosa” y el pensamiento crítico
Por: José Luis Calvo

  - Y colorín colorado...
Por: Fernando L. Frías Sánchez.

  - Ciencia: ¡por fin España adelanta a Europa!
Por: Félix Ares de Blas

  - Otra dimensión
Por: Marga Pardo

  - El aceite de Lorenzo
Por: Javier Armentia

  - ...Y ellos se juntan
Por: José Luis Calvo

  - Círculos de misterio
Por: Luis Alfonso Gámez

  - Un arte y un negocio típicamente británicos
Por: Luis Alfonso Gámez

  - Sobre círculos campestres y definiciones lingüísticas.
Por: Luis Javier Capote Pérez

  - Varios internautas acusan a Disney de hacer las figuras
'extraterrestres' para promocionar su última película.
Por: Olalla Cernuda

  - Y-Adán y M-Eva
Por: Eloy Anguiano

  - Las aventuras de Don Juan Escéptico. Capítulo de hoy:  La
homeopatía.
Por: Claudio Pastrana

  - El misterioso vuelo Q33NYC
Por: Mariano Cognigni

  - Dos años de el “Digital”
Por: Manuel Caro Terrón

  - La profecía de San Malaquías
Por: Miguel Siguan

  - Lodos del 11-S
Por: Vicente Prieto

  - No es una asignatura más
Por: Cayetano López

  - La TV y los científicos florero
Por: Miguel Ángel Sabadell

  - La carta del tarot
Por: Mario Diament

  - El Islam contra la libertad
Por: Antonio López Campillo

  - Mark Lehner Egiptólogo: 'Ahí dentro, en la Gran Pirámide, hay algo
por descubrir'
Por: Jacinto Antón / Madrid

  - Ciencia sin barreras ideológicas
Por: Juan Carlos Izpisúa

  - Bernat Soria, pionero en el uso de células madre contra la diabetes:
“impedir un tratamiento por creencias religiosas es una forma de
integrismo”
Por: Javier Sanpedro / Madrid

  - Grupos católicos y conservadores maniobran para recortar la ley de
reproducción asistida.
Por: Rafael Méndez

  - Provocan con electrodos la sensación de vivir fuera del cuerpo
Por: Vanesa Marsh

  - Analfabetismo científico.
Por: Vendell

  - ¡Pero que torpe es el lince!
Por: Rafael León Rodríguez

  - Clamores en el desierto
Por: José Luis Calvo

  - El gran viaje
Por: Luis Alfonso Gámez

  - Fitoterapia: El Ginkgo no mejora la memoria de personas sanas.
Por: ElMundoSalud

  - Alarma entre los internautas: La red alberga información sobre
cáncer que puede llegar a ser peligrosa.
Por: ElMundoSalud

  - Mentiras, pecados y abusos estadísticos
Por: Bartolo Luque Serrano

  - A través de buscadores: Más de la mitad de los 'webs' de salud a los
que tiene acceso un internauta no se basan en evidencias científicas
Por: ElMundoSalud

  - La importancia de la imparcialidad en la crítica escéptica
Por: Javier Moreno

  - ¿Por qué unos ven los ovnis y otros no?
Por: Artur Petrovski

=== NOTICIAS =========================================================

EN EL CANDELABRO
Por: Luis Alfonso Gámez

1. CRUZADA EMBRIONARIA.

El Gobierno de Aznar quiere encerrar a la ciencia española en la
sacristía. Es sólo un paso más en el retroceso del Estado laico frente a
los designios vaticanos. Nada de investigar con células madre
embrionarias y nada de clonación terapéutica, han dicho desde el
Ejecutivo actuando al dictado de grupos católicos que, si pudieran,
volverían a condenar a Galileo y borrarían de la Historia a Darwin. Como
ha apuntado Félix Ares en su 'blog' (http://ciencia15.blogalia.com), ya
podemos decir que España se coloca a la cabeza de algo: de la
involución. “Si el Gobierno persevera en acciones como ésta, avanzaremos
a gran velocidad; estoy convencido de que a esta marcha dentro de poco
llegaremos al siglo XII”, ha escrito el presidente de ARP-Sociedad para
el Avance del Pensamiento Crítico (http://www.arp-sapc.org). En la mano
de todos, está intentar impedirlo. Al Ejecutivo del PP no puede salirle
gratis pasar por encima del dictamen de la Comisión de Reproducción
Asistida Humana -ha recomendado repetidamente el uso para investigación
de embriones congelados sobrantes de la fecundación 'in vitro'- y hacer
oídos sordos a la opinión de la mayoría de la comunidad científica e
inventarse que ésta está dividida, como ha hecho el ministro de Ciencia
y Tecnología. No es así: la mayoría de los biólogos es partidaria de la
experimentación con embriones y de la clonación terapéutica. Los pocos
contrarios lo hacen basándose en criterios exclusivamente religiosos:
consideran que hay un individuo desde la primera célula. Estamos ante un
nuevo bloqueo religioso al avance del conocimiento, a la investigación
en un campo que puede deparar soluciones para muchas de las graves
enfermedades que azotan a la Humanidad. ¡Pero qué va a esperarse de los
mismos fanáticos que prefieren que una persona contraiga el SIDA a que
use el preservativo en sus relaciones sexuales! Lo que no sé es que va a
hacer el cruzado Aznar con esos 40.000 embriones congelados que no cabe
implantar en útero alguno por haber sobrepasado el tiempo máximo
establecido por la ley desde su creación. ¿Los destruirá, los dejará en
el limbo en el que permanecen desde hace años como molesta herencia a su
sucesor en La Moncloa o los utilizará para investigación? ¿Abogará
porque se bauticen esos conjuntos de células indiferenciadas para que
puedan ir al Cielo de Wojtyla? Sería para una comedía bufa si no se
tratara en el fondo de algo en lo que nos va a todos el futuro y el
bienestar, de algo a lo que hay que oponerse con toda la firmeza y
contundencia posibles.

2. UN REY PARA EUSKAL HERRIA.

Si Sancho III El Mayor (992?-1035) resucitara, volvería a tirarse de
cabeza a la tumba para escapar de la que se le viene encima. Un milenio
después de su muerte, le quieren coronar -a él que fue rey de Navarra y
conde Castilla- como “rey del Estado vasco, reino de Navarra”. Es un
proyecto del Ayuntamiento de Hondarribia, gobernado por el PNV, que
quiere levantar en su honor un monumento por ser el primer soberano de
todos los euskaldunes. Ahí queda eso. Pasaría así a sentarse junto a
Santiago Matamoros y el Cid Campeador en ese panteón mitológico que
tanto se ha cultivado en la península con fines políticos. Lo del
Ayuntamiento de Hondarribia sólo puede calificarse de charlotada:
“Actuación pública, colectiva, grotesca o ridícula”, según el
diccionario de la Real Academia Española. Eso sí, en la iniciativa
nacionalista, hay una cosa que me molesta y otra que debería inquietar a
las regiones limítrofes con Euskadi. Me molesta, como republicano, que
la derecha vasca ande a la caza de un rey para Euskal
Herria -denominación que siempre ha sido de una comunidad cultural y no
de una unidad política, como quieren ahora hacernos tragar- a cualquier
precio y que tenga, además, la osadía de elegir para el puesto una
figura tan 'españolaza', con perdón. Porque el tal Sancho III fue un
sujeto de cuidado, un reconquistador cuyos dominios llegaron a abarcar
prácticamente todo el territorio cristiano peninsular: el reino de
Navarra, Castilla, Aragón y Sobrarbe-Ribagorza. ¿Dónde está ahí el
Estado vasco? ¿Es todo ese territorio? Si no lo es, ¿por qué? Si lo es,
¿comenzará desde Hondarribia una nueva reconquista? (Escribí estas
líneas días antes de que Juan José Ibarretxe anunciara en el Parlamento
vasco su intención de guiar hacia la independencia no sólo a Euskadi,
sino también a Navarra y al País Vasco francés.)

3. MENTIROSOS EN ACCIÓN.

Ecologistas en Acción (http://www.ecologistasenaccion.org) ha demostrado
lo que es: una panda de mentirosos a la que no hay que hacer ningún
caso. Con ese alarmismo tan caro a muchos grupos ecologistas,
anunciaron, el 26 de septiembre, que científicos alemanes habían
descubierto en el Ebro, en las inmediaciones de la central nuclear de
Garoña, un pez mutante. La prestigiosa revista 'Science'
(http://www.sciencemag.org) iba a publicar el hallazgo, añadieron. Todo
esto dijeron en una rueda de prensa y, claro, las agencias de noticias
difundieron la mala nueva. Me enteré de la historia a través de la lista
de correo 'Escépticos'
(http://www.cs.umd.edu/%7Earteaga/escept/FAQ.html). José J. Uriarte, uno
de los responsables del divertidísimo 'The Txori-Herri Medical Journal'
(http://www.txoriherri.com), alertaba hacia el mediodía de que los
medios se hacían eco de una noticia según la cual Ecologistas en Acción
tenía pruebas de que había “un pez mutante en el Ebro cerca de una
central nuclear”. Uriarte, de natural escéptico, titulaba su mensaje
'Springfield de Garoña', en evidente alusión a 'Los Simpson'. “Los
ecologistas denunciaron también que las hortalizas de la zona son más
grandes de lo normal, según ellos porque se riegan con agua que tienen
isótopos radiactivos”, explicaba un atemorizador despacho de agencia.
Pasaron varias horas -y un buen número de mensajes de correo a cada cual
más incrédulo- hasta que salió a relucir la verdad. Mejor dicho, la
mentira. Porque eso era todo, una gran mentira. Ecologistas en Acción se
había inventado la historia y había utilizado a los medios de
comunicación para hacer así publicidad de su campaña contra la energía
nuclear. Una vergüenza, por decirlo suavemente. Una demostración de la
indecencia de individuos como Miguel Soto, el portavoz de la entidad que
dio la rueda de prensa. “Con estos espeluznantes descubrimientos,
quieren demostrar los ecologistas que la energía nuclear tiene una
nociva incidencia sobre el medio ambiente”, había escrito uno de los
periodistas engañados. Lo que ha dejado claro Ecologistas en Acción es
la credibilidad que merece todo lo que diga a partir de ahora.

4. REBELIÓN 'PIRAMIDIOTA'.

“¡Cabrones!”, “¡caraduras!”, “¡sinvergüenzas!”, “¡hay que ver la que han
montado!”, “¡esto es demasiado!”, “¡es la mayor chapuza anticientífica
que he visto en mi vida!”, “había que coger al Hawass de los cojones y
enterrarlo a él en un sarcófago”... Así reaccionaron el 17 de
septiembre, en el canal 'Piramidología' del IRC hispano, tras la
apertura en la Gran Pirámide de la llamada puerta de Gantenbrink por
parte de un pequeño robot, en una iniciativa patrocinada por la Sociedad
Geográfica Nacional (NGS). Fuera cual fuera el hallazgo, la reacción de
los partidarios de las más disparatas teorías sobre la construcción de
las pirámides era de esperar, pero no por eso me chocó menos la cascada
de improperios que siguieron al descubrimiento de que, tras la losa que
ciega el pequeño conducto que parte de la Cámara de la Reina, hay otra
piedra. Bruno Cardeñosa, tan dado al dramatismo y la fantasía, ha
publicado un artículo al respecto
(http://www.mundomisterioso.com/article.php?sid=942) en el que acusa a
Zahi Hawass, director del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, y a
la NGS de haber asestado “una puñalada certera” al “símbolo de lo
 ignoto”, que “sangra por los cuatro costados”. Le ha dolido que no se
haya encontrado tras la losa un platillo volante o la descripción del
procedimiento que seguían los egipcios para, según Manuel Carballal,
“convertir la roca más dura en una pastosa masa que, durante su
manipulación, podría recoger restos de materiales o formar grumos, al
igual que ocurre con la masa del pan o del dulce mientras es manipulada
por los reposteros”
(http://www.geocities.com/Athens/Thebes/1340/22/22.html).

5. CIENCIA Y ESPECTÁCULO.

Desde la ciencia histórica, se ha criticado y se criticará el
espectáculo televisivo en el que se convirtió la perforación de la
puerta de Gantenbrink con su retransmisión a medio mundo
(http://news.nationalgeographic.com/news/2002/09/0910_020913_egypt_1.htm
l). El conocimiento no avanza así. Está claro. Sin embargo, como decía
días después el egiptólogo Mark Lehner en una magnífica entrevista de
Jacinto Antón publicada por 'El País', “se trata de un procedimiento no
destructivo que invita a compartir la visión de algo que ha permanecido
oculto miles de años. Y tiene un aspecto muy positivo: desmonta la
teoría de la conspiración, la peregrina idea de que estamos escondiendo
algo, a la que son tan dados esos autores que ha citado antes. La
contrapartida es que exige una rápida gratificación del público, y eso,
como se ha visto, no puede garantizarlo la egiptología”. La ocasión era
propicia para tener a millones de personas pegadas a la pequeña pantalla
y aprovechar, de paso, para contarles lo que se sabe de la construcción
de las pirámides y dar un revés a los charlatanes. Por supuesto, las
televisiones públicas españolas no se apuntaron al carro y dejaron claro
una vez más lo que son. Ninguna emitió la apertura de la puerta de la
Gran Pirámide. Con unas programaciones diseñadas para consumo de
lobotomizados, lo mejor que podía pasarnos es que esas cadenas, las
cuales parece que sólo existen para uso de los políticos, se apagaran
para siempre.

6. LOS FINANCIADORES DE LO PARANORMAL.

La publicidad es la principal vía de financiación de las publicaciones
esotéricas. Al margen de las empresas del sector del misterio
(teleadivinos, vendedores de amuletos, etcétera), hay instituciones y
entidades que financian -mediante la inserción de publicidad- las
revistas paranormales. En septiembre, los anunciantes que han colocado
publicidad en 'Año Cero' (A), 'Más Allá' (M), 'Enigmas' (E) y 'Enigmas
Express' (EE) son:

ONG: Cruz Roja (EE) y Greenpeace (EE).

Otras: CCC (A, E), M-80 Radio (EE), MGM Home Entertainment (A) y X-Box
(M).

© Copyright Luis Alfonso Gámez, 2002.
Prohibida la reproducción.

                           ------------------

¡CÓMO ESTÁ EL MUNDO!
Por: José Luis Calvo

Una de las razones por las que la antigua Asociación para la Refutación
de las Pseudociencias decidió cambiar su nombre por el actual de
Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico fue el asumir que la
irracionalidad no era exclusiva del campo del esoterismo y comprender
que hay ámbitos en los que ésta es aún más peligrosa. Limitar la crítica
a la pseudociencia era restringir innecesariamente el escepticismo. Por
el contrario, el considerar que la racionalidad puede y debe regir otras
actividades humanas supone extender los beneficios de ésta a toda la
sociedad. Parafraseando a Terencio, puesto que somos seres humanos no
consideramos nada como ajeno a nosotros.

Por ello, me indignó profundamente el leer en el diario El Mundo
publicado el 11 de septiembre de 2002 un artículo firmado por el
supuesto periodista francés Thierry Meyssan con motivo del primer
aniversario de los trágicos atentados cometidos en los EEUU por
fanáticos integristas musulmanes. El respeto debido a las víctimas
hubiera debido hacer que ese artículo no viera nunca la luz pública al
menos en la forma que lo hizo, de forma totalmente acrítica y sin
contestación de ningún tipo.

El Sr. Meyssan, director de algo llamado Red Voltaire (si existiera vida
de ultratumba, el bueno de Francisco María Arouet se estaría rebelando
por ese uso de su pseudónimo) es también el autor de un panfleto
titulado “L´Effroyable Imposture” (traducido a nuestro idioma como La
Gran Impostura) de gran éxito en su país natal (un cuarto de millón de
ejemplares vendidos) y de bastante menos en nuestro país (pese a que
esté en la séptima edición, el número de ventas asciende a 25.000
ejemplares). La teoría del Sr. Meyssan, que ya conocían ustedes por los
artículos dedicados a este tema por Luis Alfonso Gámez y publicados en
este mismo medio, es sencilla. Los organizadores de los atentados no
fueron terroristas musulmanes sino los propios Estados Unidos a través
de sus agencias de inteligencia. Es más, el incendio en el Pentágono no
fue ocasionado por el choque de un Boeing 757 sino por un misil
aire-tierra disparado por un avión de combate de la USAF.

Como las afirmaciones políticas no parecen considerarse como merecedoras
de un análisis crítico, el Sr. Meyssan goza de las simpatías de
publicaciones árabes como Al-Watan, el diario de mayor venta en Arabia
Saudí, de partidos europeos de izquierda como el PCE que recientemente
le invitó a su fiesta y de agrupaciones de la extrema derecha
estadounidense para los que, ya se sabe, el gobierno federal es la
encarnación de todos los males. A priori resulta bastante menos
comprensible que, en nuestro país, su teoría se haya beneficiado de una
aceptación acrítica por parte de periodistas que parecen considerar que
su obligación de informar con veracidad es algo propio de un pasado
lejano.

Lejos de la supuesta objetividad de sus “colegas” españoles, el Sr.
Meyssan ha sido objeto de durísimas críticas en Francia. Por citar sólo
unos ejemplos, los artículos publicados en Le Monde en su versión
digital (http://www.lemonde.fr) titulados “Internet véhicule une rumeur
extravagante sur le 11 september”  por Stéphane Foucart y Stéphane
Mandard (20/03/02), “Un avion a bel et bien frappé le Pentagone” por
Hervé Kempf (20/03/02), “Les sites américains et la thése de Thierry
Meyssan” por Gaïdz Minassian (25/03/02) y “Les journalistes et le livre
de Thierry Meyssan” por Gaïdz Minassian” (26/03/02).

Añadamos a ello que lo que el señor Meyssan pretende conocer como fruto
de un gran trabajo de periodismo de investigación por su parte ya había
sido publicado en la página web de la red Voltaire apenas un mes después
del atentado. Es más, en la dirección del Asilo Utópico, sitio dirigido
por Raphaël Meyssan (hijo de Thierry) aparecía con anterioridad a la
publicación del libro antedicho la misma teoría basada exclusivamente en
fotografías extraídas de Internet y en sus comentarios sobre ellas.

Todo esto, si bien sirve para situar al personaje en su contexto, no
dice nada sobre la veracidad (o la falta de ella) de su tesis.
Analicemos lo que dice para comprobar si merece algo distinto al
desprecio.

Si ningún avión se estrelló contra el Pentágono ¿dónde está el vuelo 77
que desapareció ese día? ¿Quizás se aproximó al Triángulo de las
Bermudas y fue abducido por alguna nave extraterrestre? Reconozco el
sarcasmo de la última pregunta pero me resulta curiosa la forma de
razonar del Sr. Meyssan. Cuatro aeronaves fueron secuestradas el 11 de
septiembre, dos impactaron en el WTC, la cuarta se estrelló cuando los
pasajeros, conocedores de lo sucedido en las Torres Gemelas y el
Pentágono, se rebelaron contra los terroristas. En medio de ambos
sucesos se produce una explosión en el Pentágono, desaparece un avión
pero ambos hechos no están conectados según el autor francés. Supongamos
por un momento que todo es fruto de una conjura de los propios EEUU
¿tiene algún sentido que en tres de los atentados se emplearan como
armas los aviones y en un cuarto, pese a que también exista un avión
desaparecido, se empleara un misil? Yo al menos no se lo veo por ningún
lado.

Si seguimos aceptando la tesis conspiranoica, podemos encontrar
justificación para que los altos cargos de los EEUU mintieran, pero
parece bastante más difícil explicar la cantidad de testigos que afirman
haber visto como un avión de línea se dirigía hacia el Pentágono. Entre
los que aparecieron en diversos medios de comunicación en los días
siguientes al atentado podemos citar a Allan Wallace, Ralph Banton, Fred
Hey, Mike Walter, Kirk Milburn... aunque el testimonio más claro fue
ofrecido por David Winslow, un periodista de Associated Press que vive
en el décimo piso de un edificio cercano al Pentágono. Según declaró a
Hervé Kempf (artículo de Le Monde antes citado): “Ese día estaba
descansando. Miraba en la televisión las imágenes de los atentados en
Nueva York. En ese momento, hacia las nueve y media, escuché el
estruendo de los motores de un avión –mi hermano es piloto de avión, así
como un muy buen amigo, conozco ese ruido- lo oía cada vez más fuerte,
volví la cabeza hacia la derecha, por la ventana, vi una cola enorme de
un avión pasando a toda velocidad, distinguí un logotipo rojo, y después
una explosión sobre el Pentágono, una enorme bola de fuego. Soy
periodista desde hace años, lo juraría por mi vida: fue un avión.”

Consideremos, no obstante, que todas esas personas no dicen la verdad.
Como ya sabemos, los testimonios pueden ser erróneos por distintas
causas que van desde la mentira consciente hasta la fabulación
inconsciente de un hecho de trascendental importancia. Aún así, si
algunos altos cargos de la administración americana hubieran preparado
esta atrocidad sería para obtener algún beneficio ¿no? Si es así ¿cuál
es éste? La respuesta del Sr. Meyssan la pueden encontrar en este
artículo de El Mundo: “En cualquier caso, la coartada Bin Laden permitió
presentar como respuesta a los atentados una simple expedición colonial,
prevista desde hacía mucho tiempo, para imponer la construcción de un
oleoducto a través de Afganistán.” Ya saben, los EEUU organizaron un
atentado que ocasionó miles de víctimas, pérdidas directas
multimillonarias, una recesión económica que aún continúa un año después
y todo ello para construir un oleoducto en Afganistán. Pura lógica
aplastante, sí señor.

Si hasta aquí, hemos visto las constantes inconsecuencias en que incurre
el Sr. Meyssan, es hora de que nos pongamos en el papel de “abogado del
diablo” para evaluar lo que el autor francés considera pruebas en apoyo
de su tesis, pruebas un tanto extrañas porque las presenta en forma de
preguntas que pretende no tienen respuesta lógica.

“¿Por qué no se tomó medida alguna para impedir unos atentados
anunciados por varios servicios secretos americanos y extranjeros?”
Porque ningún servicio secreto fue capaz, por desgracia, de dar una
información que permitiera determinar el cuándo, el cómo, el dónde... de
esos atentados. Sin ninguna pista mínimamente concreta, es casi
imposible tomar las medidas que hubieran podido impedir esa tragedia.
Como ciudadano de un país que vive el terrorismo en carne propia, he
podido ver cómo los etarras ponían coche bomba en lugares muy vigilados
por la policía como las cercanías del estadio Santiago Bernabéu en los
prolegómenos de una eliminatoria de la Liga de Campeones entre el Real
Madrid y el Barcelona. Si aplicáramos la misma lógica del Sr. Meyssan a
este caso, obtendríamos que ¡fue el gobierno español el que organizó ese
atentado! Por otra parte, si fueron los propios EEUU los que organizaron
toda esta trama ¿cómo es que los servicios secretos americanos alertaron
de un atentado que ellos mismos preparaban?

“¿Por qué a los directivos de las grandes compañías del World Trade
Center se les mantuvo alejados del lugar del drama, invitados a una gala
en la base militar de Offutt donde acompañaron a George W. Bush?” Porque
se mantuvo alejado a todo el mundo que no formara parte de los servicios
de rescate por obvias razones de seguridad. No sólo se mantenía el
incendio sino que había peligro de derrumbamiento de edificios dañados
por no hablar de las partículas de amianto que ocasionaron problemas
respiratorios a los trabajadores de las brigadas de rescate. En esas
condiciones, nadie en su sano juicio permite el acceso de personal a una
zona.

“¿Por qué se hundieron las Torres Gemelas, cuando una comisión técnica
oficial demostró que, en contra de las hipótesis barajadas en un primer
momento, la combustión de los aviones era insuficiente para explicar el
deterioro tan rápido de las estructuras?” Esto, sencillamente, no es
verdad como expertos en estructuras de rascacielos no se cansan de
repetir desde entonces. Las Torres Gemelas se mantenían en pie por un
sistema de pilares internos y externos. Los externos y parte de los
internos de la zona de colisión fueron destruidos por el propio choque.
El calor generado por el incendio del combustible de ambos aviones (que
nadie pudo atajar) es perfectamente capaz de fundir las vigas de acero
restantes. Sin la sustentación necesaria, los edificios se hundieron.

“¿Qué pasó con el vuelo 77?” Pues eso tendrá que contestarlo él que es
quién pretende que no se estrelló contra el Pentágono. El que pregunte
en lugar de demostrar que la aeronave fue derribada en otro lugar sólo
demuestra la endeblez de su teoría.

“¿Por qué se pretendió que se había estrellado contra el Pentágono,
cuando éste fue alcanzado por un misil? ¿Quién disparó este misil?”
Magnífico ejemplo de lo que en mi pueblo llaman “poner el carro delante
de los caballos”. Primero tendría que demostrar que existió el impacto
de tal misil y después preguntar lo demás. Así sólo queda claro que
parte de una idea preconcebida y que de ésta quiere sacar conclusiones.
Si la premisa es errónea, los resultados que obtenga de ellas también.
No obstante, puesto que en su libro y en otras entrevistas ha expuesto
los motivos para su creencia analicémoslos. Toda la argumentación que
ofrece se reduce a una cuestión, que en las fotografías no se aprecia el
impacto de un avión. Ignoro si el Sr. Meyssan cree que en la vida real,
a semejanza de lo que sucede en los dibujos animados de la Warner,
cuando un cuerpo impacta en otro queda su silueta perfectamente marcada
en éste. ¿Recuerdan lo nítidamente que se veía la silueta del coyote
cuando se hundía en la tierra después de una caída desde las alturas?
Por desgracia en la realidad eso no pasa. Tampoco el caso de las Torres
Gemelas es comparable. No es lo mismo que un avión choque con una
estructura de cristal aunque también tenga vigas de acero como refuerzo,
a que lo haga con una pared de medio metro de espesor de hormigón que,
además, acababa de ser remozada para aumentar su resistencia.
Externamente no quedó más que un agujero de penetración porque la
aeronave se plegó sobre sí misma por la fuerza del impacto. No obstante,
el estudio de las fotografías después del atentado muestran que hay
puntos de incendio lejos del agujero de penetración. Ningún misil
ocasionaría esos fuegos alejados de la zona de impacto, pero sí el
choque de las alas de un avión llenas de combustible. Además, si ningún
avión chocó con el Pentágono ¿cómo es que en alguna de las fotografías
aparecen fragmentos de fuselaje desprendidos del cuerpo de la aeronave
por la fuerza del impacto? ¿Cómo testigos presenciales asegurar haber
visto restos del avión en el interior del Pentágono? ¿Por qué esos
restos no aparecieron después? Porque los aviones están construidos
principalmente con aluminio, que se fusiona a 600 grados centígrados. El
incendio que se produjo los fundió. Aclarados estos puntos, volvamos a
las preguntas que se pretende no tienen respuesta.

“¿Por qué se organizó inmediatamente el desescombro del World Trade
Center y del Pentágono y la vitrificación de los escombros, es decir la
destrucción sistemática de todas las posibles pruebas?” Genial, por lo
que se ve, la obligación de los EEUU era dejar los lugares de los
atentados tal y como estaban hasta que al Sr. Meyssan le hubiera
parecido bien. La búsqueda de posibles supervivientes y la necesidad de
derribar estructuras dañadas que podían haberse hundido en cualquier
momento sorprendiendo a los equipos de rescate, se convierten en pruebas
de una conspiración. ¡Pues qué bien!

Una vez que hemos evaluado las presuntas pruebas y que, como hemos
visto, no resisten el peso de una crítica objetiva, es lícito que nos
preguntemos ¿por qué? La respuesta está en el artículo del Sr. Meyssan:
“Hay que detener el delirante discurso de la guerra de civilizaciones y
los preparativos bélicos de los americanos. Para eso, es necesario
abandonar la mística de las cruzadas y volver a las normas del Derecho.”
Todo ello me parece laudable, pero para eso es innecesaria la infamia de
convertir a las víctimas en verdugos y viceversa. Para que de los actos
de ben Laden y sus secuaces no caigan sobre todos los musulmanes del
mundo no hay que mantener que éste “no es un héroe del Islam, sino una
marioneta de la CIA”

Contrariamente a la pretensión de que estas afirmaciones conspiranoicas
son fruto de un trabajo de investigación, todo hace pensar que han sido
el producto de intentar sostener una idea preconcebida, la de que
Norteamérica es siempre la potencia agresora y los demás las víctimas de
esa actitud. Las pruebas a favor de esa tesis en este caso concreto se
han demostrado erróneas (véase
http://www.snopes2.com/rumors/pentagon.htm ) y las evidencias en contra
se silencian convenientemente. Este proceder es impropio del periodismo,
peso sí tiene un claro paralelo en el mundo del esoterismo.

Quizás por ello, no han faltado voceros patrios que han tomado como
propias las teorías del francés. Por ejemplo, el ufólogo Juan José
Benítez se descolgó el lunes 16 de septiembre con unas declaraciones en
RNE en las que aseguraba que los aviones habían sido pilotados por
miembros del ejército del aire iraquí pero a la vez mantenía que el
atentado había sido organizado por una agencia de inteligencia
estadounidense que no era la CIA ni el FBI (con un poco de suerte, en su
próxima intervención nos dejará de revelar quién no ha sido y nos dirá
quién lo realizó). Cómo se produjo ese entendimiento contra natura ni lo
explicó ni se lo preguntaron. Tampoco citó la menor evidencia para
mantener esas afirmaciones.

Hay un elemento que todavía no hemos aclarado. ¿Qué papel juega El Mundo
en toda esta historia? ¿Por qué le cede a un autor un espacio para
promover sus teorías que, por cierto, contradicen otras informaciones
publicadas en este diario? La más que probable respuesta aparece en el
Magazine de El Mundo del 15 de septiembre cuando incluyeron un artículo
de Javier Sierra dedicado a los “círculos de las cosechas” con motivo
del preestreno de la película “Señales” dirigida por M. Nigth Shyamalan
y protagonizada por Mel Gibson. Aunque al Sr. Sierra no le queda más
remedio que reconocer la “travesura” de los jubilados Bouwer y Chorley
aún así sostiene que existen círculos misteriosos y que el único mérito
de los “cachondos” británicos fue desprestigiar la investigación sobre
estos fenómenos (mérito que, por cierto, no recae en los jubilados sino
en los que tomaron alegremente sus dibujos como señales extraterrestres,
extrañas anomalías magnéticas...) Además de sus artículos en el mismo
medio de comunicación plagados de afirmaciones sin pruebas, ¿hay algo
que una a los Sres. Sierra y Meyssan? Pues sí, que ambos tienen trabajos
publicados recientemente por la editorial La Esfera de los Libros, en el
caso del francés el libro ya citado y en el caso del Sr. Sierra su
novela “El secreto egipcio de Napoleón”. Curiosamente, uno de los socios
de la citada editorial es el periódico El Mundo. En verdad, resulta
sorprendente la generosidad con la que este diario cede sus espacios a
determinados escritores sin importar demasiado para qué. El porqué
parece estar bastante claro. Ya don Francisco de Quevedo dijo aquello
de: “Poderoso caballero es Don Dinero...”

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MIB
Por: Sacha  Marquínez Reyes

La Conspiración

¿Te imaginas que hubiese hombres de negro en nuestro país? ¿Y qué en vez
de ser dos o pocos más fueran miles? ¿Pudiera ser que esas personas
habitaran entre nosotros como españoles más, pero que realmente
trabajaran para una potencia exterior?

Para añadir más aliciente aún a la conspiración, imaginemos que esa
misteriosa entidad ni siquiera necesitara permanecer en la sombra, sino
que pudiera permitirse ser pública y conocida. Y que, para colmo de
males, se las haya ingeniado para que el sueldo de esos miles de espías
lo paguen los gobiernos víctimas.

Las preguntas surgen inmediatamente: ¿cómo iban a lograr que no nos
diésemos cuenta? ¿cómo iban a pasar desapercibidos todos esos hombres de
negro?. Supongamos que, a diferencia de lo que ocurre en la famosa
película, no disponen de un flash que borre las visiones comprometidas
de la memoria del ciudadano común, sino que se haya urdido un plan aún
más retorcido: que se haya procedido a un lavado de cerebro de toda la
población para que no se dé cuenta de nada.

¿Pero cómo podría ser eso posible? Tendrían que estar presentes en las
escuelas y colegios para influir en la educación de los niños, colarse
en actos oficiales, fiestas y, en fin, en muchos más ámbitos. Bueno,
pues supongamos que así es.
Supongamos que estos MIBs se las arreglan para influir en todas esas
áreas y además cobrar por ello, mientras responden únicamente a su
misteriosa organización extranjera. Imaginemos una red tan extendida que
están presentes en cuarteles, prisiones y hospitales; que controlan
medios de comunicación, cajas de ahorro y otras entidades.

Sin duda, el lector dudará de la posibilidad de dicha conspiración, más
propia de una mente paranoica que de hechos que una sociedad como la
nuestra podría admitir. Pero esto no es todo, existen otros hechos
sorprendentes por contar, aspectos cotidianos en los que estos hombres
de negro nos controlarían, de ser cierta toda la hipótesis:

· Los MIBs se las arreglan para que incluso nuestros cargos públicos
presten su juramento sobre el símbolo (un instrumento de tortura) y el
manual de instrucciones de su oscura organización – un manual que dice
cosas como “Si un hombre tiene un hijo indócil y rebelde, que no hace
caso a sus padres... lo llevarán a los ancianos... entonces todos los
hombres de la ciudad lo lapidarán hasta que muera” o “Matad a viejos,
jóvenes, doncellas, niños y mujeres hasta el exterminio”.
· Su organización se las arregla para participar en debates de las
Naciones Unidas, en los que se toman decisiones de importancia mundial
en temas tan importantes como la igualdad de la mujer o el control
demográfico, sin ser un estado que se atenga a los principios
democráticos y los derechos humanos más básicos.
· Los MIBs consiguen que el adoctrinamiento que realizan deba estar
presente en colegios, e incluso se considere materia evaluable.
· Su dictatorial corporación promueve, en pleno siglo XXI, que mujeres
pasen el resto de su vida encerradas entre cuatro paredes (sin duda peor
que llevar un burka afgano) sin que nadie se escandalice (hay que decir
aquí que las women in black ostentan un rango inferior en la
organización).
· Desde los ritos sociales o las opciones sexuales, hasta los días en
que podemos irnos de vacaciones, la sombría sociedad de los hombres de
negro influye en multitud de aspectos de nuestras vidas, controlando a
la población mediante la siempre útil alternancia del palo y la
zanahoria.

Ante todo este despliegue de ocurrencias conspiranoicas sólo nos queda
reír ante tamaño absurdo y sentirlo por el pobre crédulo que se haya
tragado tanto disparate. Sin duda estas cosas no pueden pasar en una
sociedad avanzada, democrática, laica y con un gobierno de centro como
el nuestro.

La Trama.

Para que una historia como ésta pase de ser una fábula increíble, mero
mito urbano, a revelación plausible, oculta por parte de los
historiadores oficiales y los dogmáticos poderes fácticos, deben
añadirse siempre algunas notas que presenten hechos o fechas concretas,
proporcionados por fuentes secretas, y aumenten la verosimilitud de toda
la trama, o al menos así lo haría cualquier escritor de misterios que se
precie:

- 1953: cuando España era una monarquía tradicional, católica, social y
representativa, firma su primer tratado con los hombres de negro (que ya
habían sido oficializados por Mussolini en 1929), estableciendo la
hegemonía de este color en nuestro país frente al resto del arco iris y
reconociéndolo el color perfecto.
- 1979: España revisa, justo antes de aprobar la Constitución (aunque se
firme seis días después), el acuerdo con los men in black, por segunda
vez: su doctrina se impartirá en los centros públicos por agentes
propuestos por ellos, podrán usar medios de las universidades públicas
para organizar cursos y actividades, aunque tengan sus propias
universidades, y quedan exentos de impuestos sobre rentas e inmuebles.
Bien es cierto que los hombres de negro cubren algunos servicios
sociales inexplicablemente desatendidos por las Administraciones
Públicas.
- 1984: El territorio de los hombres de negro, que no llega al kilómetro
cuadrado ni a los mil habitantes, aunque ellos dicen que representan a
mil millones de personas, es declarado Patrimonio Artístico Mundial en
1984. Su jefe (superman in white) dispone de poder ilimitado en la
organización, y sus sentencias son inapelables, como la de retirar el
apoyo a la UNICEF por defender la anticoncepción.1985:
- 1988: España deja de pagar una cantidad global única a los hombres de
negro, para pasar a una asignación tributaria: según dónde se ponga la X
el dinero irá a los men in black o a Cáritas, si bien el Estado paga la
diferencia negativa (si hay diferencia positiva no se devuelve). Además
existen subvenciones de los ministerios.
- 1994: Se establece como dotación presupuestaria una cantidad de 18.300
millones de pesetas como cuota anual, que luego se irá ampliando, ya que
la autofinanciación parece cada vez más difícil. Esta cantidad es sólo
una pequeña parte del total, que incluye subvenciones y exenciones
fiscales.
- 1994/1995: La participación de los hombres de negro en las
Conferencias Internacionales de El Cairo y Pekín ponen en tela de juicio
su influencia sobre el establecimiento de políticas internacionales
sobre población y la Mujer.
- 2000: ante la proximidad de las Elecciones Generales en España, los
men in black reclaman el voto antiabortista, en pro de la familia dentro
del “matrimonio verdadero”.

Referencias.

Ø BOE 300/79, de 15 de diciembre: Instrumento de Ratificación del
acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre enseñanza y
asuntos culturales, firmado en la Ciudad del Vaticano el 3 de enero de
1979.
Ø BOE 230/79, de 24 de septiembre: Instrumento de Ratificación de España
al Acuerdo entre la Santa Sede y el Estado Español, hecho en la Ciudad
del Vaticano el 28 de julio de 1976.
Ø Ana María Vega, profesora Titular de  Derecho eclesiástico en la
Universidad de La Rioja: "El status jurídico de la Santa Sede en la
ONU", Anuario de Derecho Eclesiástico, vol. XIV (1998), pp. 363-429.
Ø Víctor Urrutia, catedrático de Sociología UPV/EHU: “Las cuentas
claras: aportaciones económicas del Estado a la Iglesia Católica”.
Ø Juan Francisco González Barón, profesor de educación secundaria en
Talavera de la Reina: “Situación de la laicidad en España”. Diciembre
1999.
Ø Antonio Gómez Movellán: “La iglesia católica y otras religiones en la
España de hoy”. VOSA, 1999.
Ø Santiago Castellà, profesor de Derecho Internacional Público y
Relaciones Internacionales de la Universitat Rovira i Virgili de
Tarragona: “luz y tinieblas del Concordato de España con la Santa Sede”.

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BRUNO CARDEÑOSA Y EL MONO DE GOMA
Por: Dr. Zenón Sanz

Hace poco anunciaba la página web de 'Mundo Misterioso' que el libro de
Bruno Cardeñosa sobre la evolución y sus 'misterios' iba a ser editado
en México y Venezuela. Sobre los detalles de estas 'ediciones' ya
comentaré algo más adelante. Ahora me limitaré a glosar una de las
muchas majaderías que se reparten con profusión a lo largo de 'El código
secreto', que así se titula el -¡ejem!- libro del reputado presenciólogo
zaragozano. Para una crítica mucho más completa, remito a la reseña
firmada por Luis Alfonso Gámez que se encuentra alojado en
http://www.arp-sapc.org/articulos/feriante.html. Mi pretensión no es más
que la de escribir un breve artículo para prevenir a nuestros amigos
venezolanos y mexicanos de lo que se les viene encima.

Para leer tonterías en el libro del experto en presencias que el ojo no
ve, pero la cámara capta, no hay que esforzarse mucho, la verdad. Así
que me quedaré en la introducción. Cardeñosa afirma que su libro es una
"denuncia que quiere poner sobre la mesa cientos de pequeñas pruebas e
indicios que deberían obligar a los científicos a reescribir la
historia" (página 10). En la introducción, el autor expone una anécdota
que, según sus palabras, "bastaría para demostrar que la ciencia
ortodoxa, que impone su 'verdad' desde los púlpitos, ha ocultado, y
sigue haciéndolo, sospechas, hallazgos y pruebas suficientes como para
volver a escribir algunos de los episodios más trascendentes de nuestra
historia como seres vivos, una aventura que empezamos siendo simios y
acabamos convertidos en los seres más inteligentes del planeta". Entre
los que no debería contarse el propio Cardeñosa a juzgar por la calidad
de sus argumentos. Pero echemos un vistazo a esta historia que, por si
sola, debería resquebrajar los cimientos de la paleoantropología.

En 1967 un empresario de Minnesota llamado Frank D. Hansen se dedicaba a
pasear de feria en feria un enorme refrigerador en cuyo interior se
podía atisbar, a través de un cristal, lo que parecía ser un antropoide
de casi dos metros de altura aprisionado en un bloque de hielo. Era un
año en el que los criptozoólogos y demás misteriólogos vivían su época
dorada. Se había publicado la célebre película en la que se veía trotar
a un bigfoot hembra por un bosque y el Sasquatch estaba de moda. Ivan
Sanderson, cazador de dinosaurios (vivos), y el zoólogo belga Bernard
Heuvelmans (no Michael, como se empeña en rebautizarlo Cardeñosa una y
otra vez) decidieron echarle un vistazo al ejemplar de Hansen. Según
éste, un ballenero japonés había pescado el bloque en el mar de Ojotsk.
La inspección se hizo a través del cristal y del hielo, puesto que
Hansen no estaba dispuesto a permitir una autopsia o cualquier otro tipo
de análisis directo. Heuvelmans y Sanderson llegaron a la conclusión de
que se trataba de algún tipo de homínido que había sobrevivido hasta
nuestros días. Así lo expuso el segundo en un informe presentado en la
Academia de Ciencias de Bélgica. Al parecer, el espécimen había muerto
recientemente a causa de dos disparos. Los dos investigadores se
dispusieron a comprarlo y llegaron a un acuerdo con su dueño pero, ¡oh
sorpresa!, el mono había volado cuando fueron a recogerlo. Se lo había
llevado un desconocido comprador. Por si fuera poco, Hansen 'confesó'
que la historia de los japoneses y el mar de Ojotsk era un cuento, que
él mismo había cazado al homínido o lo que fuera en los bosques de
Minnesota, pero que había mentido para que no le acusaran de asesinato
(!). Como se puede ver, una historia de lo más creíble.

Esta es la anécdota tal y como la cuenta Cardeñosa. Hace hincapié en la
calidad como zoólogo de Bernard (no Michael) Heuvelmans, aunque 'olvida'
el detalle de señalar que éste fue uno de los padres de la
criptozoología, presidente de la International Society of Cryptozoology
(ISC), y autor de 'Sur les traces des bêtes inconnues', un clásico en su
género,. Vamos, que no era un biólogo cualquiera que se encontró un
homínido en un frigorífico sino que, digamos, era una persona
predispuesta a tragarse este tipo de historias. Cardeñosa no debería
descuidar estos detalles. También 'olvida' mencionar que el Instituto
Smithsoniano investigó el asunto y dio con una empresa que aseguraba
haber fabricado el 'bicho' para Hansen con látex y cabello natural.
Sanderson pataleó y dijo que esto no podía ser porque él mismo había
encontrado otras dos firmas que reclamaban la autoría del muñeco. El
argumento es muy curioso: "este ser no puede ser falso porque no sólo
hay una empresa capaz de fabricarlo, sino que hay tres". Cardeñosa, el
cazador de presencias, olvida todos estos datos. Cualquier lector
desprevenido lee su historia y parece como que dos científicos fuera de
toda duda encontraron un hombre de neandertal contemporáneo y que la
'ciencia oficial' ha ocultado el hecho. Y no es eso, no es eso. Se puede
ser magufo pero no tener tanto morro. Antonio Ribera, que miren que era
crédulo que hasta creía en la hipótesis marciana como explicación al
asunto de los platillos volantes, expone esta historieta de forma mucho
más atinada en su libro sobre forteana 'Galería de condenados'. Pero
Ribera, cuyo libro consultó Cardeñosa, según se indica en la
bibliografía, no descuida el 'detalle' de la empresa fabricante de
homínidos.

Una opinión reciente por parte de otro magufo de primera clase tampoco
deja en muy buen lugar al mono 'on the rocks' de Cardeñosa: "Las falsas
alarmas, los fraudes y los embustes flagrantes han sido siempre un
elemento importante de lo que puede describirse como el gran carnaval.
Durante años, un buhonero recorrió los Estados Unidos con un espectáculo
ambulante en el que se presentaba un bigfoot conservado en un bloque de
hielo. La gente aún debe estar pagando la entrada para admirar esta
creación de Hollywood". ¿Quién afirma esto, alguien del CSICOP quizá?
Pues no, este texto es del ufólogo John Keel y figura en el epílogo de
la edición 2001 de 'The Mothman Prophecies", nada menos. Obra que, dicho
sea de paso, se presenta como de ficción en sus ediciones americanas
recientes. ¿Y esta es la anécdota que debería hacer temblar las bases de
la ciencia? ¿Un muñeco de goma exhibido de feria en feria? Cardeñosa,
quien al parecer es muy aficionado a leer el diccionario de la Real
Academia Española con el fin de enmendar la plana a los académicos,
debería echar un vistazo a las palabras 'majadería' y 'majadero' para
aplicarse el cuento. ¡Brunete, menudo zoquete!

Por cierto, decían en 'Mundo Misterioso' que 'El Código Secreto' se
editaba en México y Venezuela. No es cierto, los ejemplares que se
distribuyen allí corresponden a la edición española, cosa que se puede
comprobar consultando el ISBN de ambas 'ediciones'. Tanto en México como
en Venezuela el número internacional standard de 'El Código secreto'
comienza con el 84. Este número identifica a las ediciones españolas.
Podríamos interpretar esto como que la editorial intenta encajar a
nuestros amigos americanos lo que los lectores españoles no han querido
comprar.

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ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org

JUAN DIEGO, ¿EL SANTO QUE NUNCA EXISTIÓ?
Por: Luis Alfonso Gámez

La existencia real del vidente de Guadalupe, al que el Papa canonizará
el miércoles, separa a los historiadores y la jerarquía de la Iglesia
mexicana.

«En vías de canonización, se encuentra más un mito y un símbolo que un
ser de carne y hueso», ha dicho el padre Manuel Olimón. Profesor de la
Universidad Pontificia de México, ha publicado en su país La búsqueda de
Juan Diego (Plaza & Janés, 2002), un libro escrito desde «la convicción
de que la mayoría de edad de los católicos mexicanos exige el
tratamiento abierto y serio» de la historicidad del vidente al que,
según la leyenda, se apareció la Virgen en el cerro del Tepeyac en 1531.
Olimón es uno de los historiadores que, dentro y fuera de la Iglesia,
ven con preocupación la canonización de Juan Diego.

Será el miércoles cuando Juan Pablo II eleve a los altares en calidad de
santo -fue beatificado en 1990- a un indio de cuya existencia «no hay
pruebas históricas», afirma David Brading. El catedrático de la
Universidad de Cambridge destaca que, a pesar de que la primera
referencia a la imagen que se adora en la basílica de Guadalupe data de
1555 ó 1556, el vidente no entra en escena hasta mediados del siglo
XVII. «Hasta 1648, no se sabe nada de Juan Diego», coincide desde Los
Ángeles el sacerdote e historiador Stafford Poole. Es entonces cuando el
presbítero criollo Miguel Sánchez habla por primera vez del indígena y
de las apariciones en su libro Imagen de la Virgen María.

Las fuentes históricas

«La de Sánchez es una obra en español y llena de citas. No estamos ante
un cuento piadoso, sino ante un libro de teología en el que se encuentra
toda la tradición guadalupana», explica Brading. Un año después, en
1649, se publica otra obra cuya parte central, conocida como Nican
mopohua , cuenta los mismos hechos. Se trata de un refundido, esta vez
en náhuatl, de lo narrado por Sánchez que se atribuye al sacerdote
criollo Luis Laso de la vega. El estilo resulta «sencillo, pero muy
atrayente», asegura el ex director del Centro de Estudios
Latinoamericanos de Cambridge.

La historia es, en ambas obras, la misma. En diciembre de 1531, diez
años después de la conquista de lo que hoy es la ciudad de México por
Hernán Cortés, Juan Diego, un indio convertido al cristianismo, pasaba
por el Tepeyac cuando se le apareció la Virgen y le pidió que se le
consagrase un templo en el cerro. Al contárselo a fray Juan de
Zumárraga, el franciscano y primer obispo de Nueva España no le creyó y
exigió pruebas. El indio vio varias veces a la Virgen y, en la última,
ésta le dijo que recogiera flores en su manto. Cuando Juan Diego regresó
a casa del obispo y le enseñó las rosas, al desplegarse la tela,
apareció la imagen de la Virgen. La misma que, según la tradición, se
venera en la basílica guadalupana, el segundo santuario de la
cristiandad tras San Pedro del Vaticano.

Entre 1531 y 1648, hay un gran vacío documental respecto a las
apariciones. Ni fray Juan de Zumárraga, testigo del milagro y uno de los
protagonistas de la historia, las menciona en sus memorias. Es más, en
un catecismo que publica en 1547, dice: «Ya no quiere el Redentor del
mundo que se hagan milagros, porque no son menester». «El silencio del
obispo es muy significativo», indica Poole, quien añade que, en
realidad, nadie escribe sobre las apariciones durante más de cien años.
«Los primeros franciscanos llegan a Nueva España en 1524 y emprenden la
evangelización en las lenguas nativas. Hasta 1648, se publican muchos
textos para convertir a los indios, pero en ninguno se citan».

Aunque los juandieguistas consideran la rápida evangelización de los
indígenas -se habría pasado de 250.000 bautizados en 1531 a 8 millones
siete años después- consecuencia de las apariciones y prueba de su
realidad, el padre Poole mantiene que ese alto ritmo de conversiones «es
una leyenda. Las investigaciones indican lo contrario, que el progreso
de las misiones en aquellos años fue muy lento». El historiador y
paleógrafo ve la figura del vidente como «una ficción pía. De los más de
cuarenta documentos que se dice que apoyan la existencia de Juan Diego,
ninguno soporta una crítica histórica seria».

El culto mariano en el Tepeyac, donde los indígenas adoraron antes a la
diosa azteca Tonantzin, se remonta a mediados del siglo XVI. «No podemos
decir exactamente cuándo la Virgen sustituye a Tonantzin», reconoce
Brading. Sin embargo, lo que sí saben los historiadores es que la ermita
no se levantó en vida de Zumárraga. El primer arzobispo de Nueva España
murió en 1548 y no la cita ni en su testamento, como era habitual. Las
fuentes revelan que el templo se erigió en la década de 1550, en tiempos
del sucesor de Zumárraga, fray Alonso de Montúfar, quien habría
encargado la imagen a un pintor local.

La Virgen de los criollos

¿Cuál es el fin que, casi un siglo después, persiguen Miguel Sánchez y
el autor del Nican Mopohua al hablar de las apariciones y el vidente?
«El de Sánchez es un libro de un teólogo, pero también de un
propagandista», advierte Poole, para quien el presbítero «no sólo apoya
a los criollos, considerados en la época ciudadanos de segunda, sino que
va más allá. Los convierte en el nuevo pueblo elegido: son los únicos
que tienen una imagen de la Virgen pintada por Dios».

El objetivo era dotar de identidad a la Iglesia de Nueva España,
demostrar que es algo más que una extensión de la española. «Sánchez
modela el mito sobre la Biblia», argumenta Brading. El catedrático de
Cambridge resalta, por ejemplo, las similitudes entre el diálogo bíblico
de Dios y Moisés y el de la Virgen y Juan Diego: «Moisés baja del Sinaí
con las Tablas de la Ley; Juan Diego, del Tepeyac con las flores».

«Durante cien años desde 1648, la guadalupana fue una devoción
exclusivamente criolla. Después, se empezó a predicar entre los indios
y, tras la revolución de 1810, se convirtió en símbolo nacional», resume
Poole. La historia de Juan Diego -«un cuento, como el de Cenicienta»,
para el padre Olimón- cautivó a los criollos del siglo XVII y ahora,
según Brading, la Iglesia mexicana lo eleva a los altares como el primer
santo indígena para hacer frente al avance de las sectas evangélicas
entre los indios.

EL MANTO DE LA VIDENTE, LA SÁBANA SANTA DEL NUEVO MUNDO

Las pruebas apuntan a un artista indio como autor de la imagen de la
Virgen impresa en la tela que se venera en la basílica de Guadalupe.

«La devoción que esta ciudad ha tomado en una ermita e casa de Nuestra
Señora, que han intitulado de Guadalupe, es un gran perjuicio de los
naturales porque les da a entender que hace milagros aquella imagen que
pintó el indio Marcos». Fray Francisco Bustamante, provincial de los
franciscanos, denunciaba así en un sermón, el 8 de septiembre de 1556,
la naciente devoción guadalupana. Los historiadores coinciden en señalar
a fray Alonso de Montúfar, el segundo arzobispo de Nueva España, como el
religioso que encargó la pintura sobre la tela y al indio Marcos Cipac
de Aquino como su autor. La atribución a la Virgen de Guadalupe se
debería a que la imagen original era similar a la de la patrona de
Extremadura.

Juan Pablo II no dudó en admitir, en el mismo Tepeyac en 1990, que lo
que se venera en la basílica mexicana es una obra de arte. Como ya había
hecho cuando se demostró que la llamada sábana santa -la tela que
presuntamente envolvió el cuerpo de Jesús- había sido confeccionada en
el siglo XIV, el Papa puntualizaba, respecto a la tradición guadalupana,
que «el hecho de que manos y mentes humanas hayan intervenido tanto en
la ejecución pictórica de la imagen como en la configuración de la
narración de la aparición» no menoscaba que, en ambos casos, se trate de
obras fruto de la inspiración y revelación divinas.

Dictamen de expertos

En su libro La búsqueda de Juan Diego , el padre Manuel Olimón publica,
por primera vez, algunas de las cartas que en los últimos años han
remitido al Vaticano el abad emérito de la basílica mexicana, Guillermo
Schulenburg, el arcipreste del templo, Carlos Warnholtz, y el
bibliotecario, Esteban Martínez de la Serna, entre otros. En una de esas
misivas, fechada el 27 de septiembre de 1999, los tres clérigos no sólo
advierten a Roma del error que supone canonizar al «legendario indio
Juan Diego», sino que también añaden que, del examen de la imagen por
parte de «nuestros mejores técnicos en conservación de obras de arte»,
se deduce que reúne «todas las características de una pintura hecha por
mano humana, con el deterioro propio de la antigüedad».

El restaurador José Sol Rosales analizó la imagen en 1982, a petición de
Schulenburg, y dictaminó que «la pintura es la ejecutada usando diversas
variantes de la técnica modernamente conocida como temple». El técnico
llegó a la conclusión de que el manto -de 1,7 metros de altura y 1 metro
de anchura- es una tela mezcla de lino y cáñamo y que los pigmentos -a
base de cochinilla, sulfato de calcio y hollín- son los empleados en el
siglo XVI.

LOS DISIDENTES MEXICANOS, BLANCO DE REPRESALIAS

«Por un lado, estamos los historiadores; por otro, la jerarquía de la
Iglesia mexicana y un grupo de clérigos», explica David Brading desde su
casa de Cambridge. El líder de los juandieguistas es el cardenal
Norberto Rivera, con quien este periódico ha intentado sin éxito hablar,
al igual que con monseñor José Luis Guerrero, director del Instituto de
Estudios Teológicos e Históricos Guadalupanos. Ambos han atacado
duramente al abad Schulenburg, al arcipreste Warnholtz y al
bibliotecario Martínez de la Serna, entre otros.

Estos tres clérigos han llamado la atención repetidamente al Vaticano
sobre el hecho de que la Congregación para las Causas de los Santos no
actuó con rigor histórico a la hora de demostrar la existencia de Juan
Diego. Algunas de las cartas fueron en su día filtradas a la prensa
contra la voluntad de los firmantes, desatándose una tormenta mediática
en la que se acusó a los religiosos de atacar las bases del sentimiento
nacional mexicano y monseñor Guerrero les incluyó entre los «racistas
antiindios».

A pesar de que los religiosos que se han pronunciado en contra de la
historicidad del vidente han reafirmado al mismo tiempo su fervor
guadalupano, eso no les ha librado de lo que fuentes próximas a ellos
consideran «represalias». Hospitalizaciones por depresión, la dimisión
forzada de Schulenburg como abad de la basílica cuatro meses después de
las primeras críticas y la expulsión del arcipreste de la casa
sacerdotal, ordenada por el cardenal Rivera «a raíz del incidente sobre
la canonización de San Diego», explican el silencio en el que se ha
sumido el clero crítico en vísperas de la santificación.

[Nota] * Este artículo, escrito por Luis Alfonso Gámez, apareció
publicado en el Diario El Correo http://www.elcorreodigital.com/ del
pasado día 27 de julio, pudiendo ser descargados en su formato original
en dos archivos PDF desde
http://www.arp-sapc.org/eedigital/JuanDiego1.pdf y desde
http://www.arp-sapc.org/eedigital/JuanDiego2.pdf.
Igualmente, puede ser consultado desde la propia web de ARP-Sociedad
para el Avance del Pensamiento Crítico en
http://www.arp-sapc.org/articulos/juandiego.html

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ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org

LA TILMA “MILAGROSA” Y EL PENSAMIENTO CRÍTICO
Por: José Luis Calvo

Introducción.

El magnífico artículo de Luis Alfonso Gámez sobre la falta de pruebas
históricas de la existencia del indio Juan Diego, aspecto que por sí
sólo debiera haber hecho pensar a la Iglesia lo inconveniente de la
beatificación de éste, tal vez no baste para convencer a alguno de
ustedes que pueda haber leído obras sobre el tema en que se sostiene la
imposibilidad de que la efigie de la Guadalupana sea obra humana. Puesto
que la imagen existe, aseguran, tendremos en ello una prueba no
documental de la veracidad del Nican Mopohua y, por ende, un testimonio
irrefutable de un acontecimiento sobrenatural.

¿Qué hay de cierto en ello? Para determinarlo, vamos a proceder al
análisis de las afirmaciones de ese tipo contenidas en la obra más
asequible para el lector español, El misterio de la Virgen de Guadalupe
de Juan José Benítez. Las citas que haremos de ella corresponden a la
edición publicada en la colección Biblioteca J. J. Benítez, Editorial
Planeta DeAgostini, Barcelona, 2.001.

Quiero advertir previamente que no voy a entrar a cuestionar la
existencia o no de fenómenos sobrenaturales. No es cometido de la
historia el determinar tal cosa, sino únicamente el investigar si el
supuesto hecho milagroso presenta pruebas suficientes de su existencia
real. La lectura en clave sobrenatural que se quiera o no hacer, es
independiente del acontecimiento histórico o de su invención.

De igual manera, la ciencia tiene la obligación de someter a análisis la
pretensión de que un objeto material es inexplicable por cuanto no puede
ser obra humana. Nuevamente, la creencia personal no está comprometida
por el resultado de ese examen crítico. Por tanto, que nadie vea las
siguientes palabras como un ataque a su fe que respeto aunque, como
ateo, evidentemente no comparto.

¿Una pintura imposible?

El primer misterio que se le presenta al Sr. Benítez es el informe
realizado por el químico austríaco Kuhn, premio Nobel en 1.936. El
conocido ufólogo navarro dice: “Ya en 1.936, un químico -todo un premio
Nobel- había realizado lo que, sin duda, era el primer y último análisis
directo de la supuesta pintura de la tilma.” (Pág. 48) Sin embargo, en
las páginas siguientes explicará en qué consistió el “análisis directo”
que vulneró las más elementales normas del procedimiento científico. Por
de pronto, no existió un protocolo que controlara la recogida de
muestras para su análisis. Sencillamente, el abad de la basílica regaló
al obispo de Saltillo, Felipe Cortés, unos hilos supuestamente
procedentes del tejido original. Éste, pasado algún tiempo, le entregó
dos hebras al metalúrgico Sodi Pallarés que, por mediación del profesor
de alemán Hahn, se las envió al doctor Kuhn. Ni uno sólo de estos pasos
tuvo ningún tipo de control, lo que, por sí mismo, desvirtúa cualquier
resultado obtenido.

La conclusión del químico austríaco fue que en los dos hilos entregados
no había restos de colorantes vegetales, animales ni minerales, es
decir, que no habían sido pintados por ninguna técnica existente en el S
XVI. Sorprendente pero menos si tenemos en cuenta que idéntica
pretensión existió sobre la Sábana Santa de Turín hasta que se encargó
su análisis al doctor McCrone, recientemente fallecido. La experiencia
en este caso demostró que los restos de determinados pigmentos sólo
aparecían con el uso de técnicas muy avanzadas. Otra irregularidad en el
caso del análisis químico es que se citan las conclusiones pero no la
metodología del experimento. Los pro-aparicionistas a los que sigue el
Sr. Benítez no explican si se emplearon reactivos químicos (y si así
fue, cuáles), microscopía (y si es así, con qué aumentos trabajaron...)
o espectografía, lo que, a priori, parece la opción más probable puesto
que fue por este motivo por el que se le concedió el Nobel. No obstante,
desde esa fecha, la espectrografía ha avanzado lo suficiente como para
que sea muy arriesgado el seguir repitiendo unos resultados de unos
análisis con una recogida de muestras claramente defectuosa y sin
confirmación ulterior por la negativa de la Iglesia Católica a permitir
una investigación en profundidad sobre la supuesta tilma. Además, como
veremos en su momento, las investigaciones realizadas de forma parcial
no sólo no apoyan los resultados del austriaco sino que los desmienten
por completo.

Así, tras una investigación mediante fotografía infrarroja realizada por
Smith y Callagan éstos aseguraron que la Guadalupana había sido
repintada y retocada en ocasiones. Por tanto, tienen que existir
pigmentos en la tilma salvo que pensemos que las restauraciones fueran
también milagrosas. El intento del Sr. Benítez, siguiendo a los autores
antedichos, de conciliar estos hechos, mediante una imagen inicial
inexplicable sobre la que se hicieron retoques humanos no resulta
creíble. Aceptemos, como mero ejercicio teórico, la realidad del
prodigio. ¿Qué pintor se hubiera atrevido a poner su pincel a rectificar
una imagen celestial? Porque no se trata solamente de un arreglo de
zonas deterioradas sino que, por ejemplo, las manos se acortaron,
posiblemente para que parecieran las manos de una mestiza o indígena
cuyos dedos son más cortos que los de las representaciones europeas
góticas. También se añadieron (según Smith y Callagan), el ángel, la
Luna, los bordes dorados del manto, los rayos solares, los adornos de la
túnica, los brazaletes... Claro que no sólo se añadió, también se
suprimió una corona dorada. (Pág 84-105)

Así las cosas ¿qué queda de la supuesta efigie milagrosa original? “Por
encima de cualquier duda, las fotografías infrarrojas prueban que el
azul del manto y el rosa de la túnica son originales y que nunca fueron
retocados ni sobrepintados. Es más: han permanecido indemnes al tiempo a
pesar de los cuatro siglos y medio transcurridos” (Pág. 104)

Vayamos por partes. ¿Los añadidos son tales o forman parte de la imagen
original? Aquí el Sr. Benítez incurre en auto-contradicción con la
siguiente descripción que nuestro autor considera como parte del Nican
Mopohua y, además, casi contemporánea del supuesto hecho milagroso:

<<Su velo, por fuera, es celeste; sienta bien en su cabeza; para nada
cubre su rostro; y cae hasta sus pies, ciñéndose un poco por en medio:
tiene toda su franja dorada, que es algo ancha, y estrellas de oro por
dondequiera, las cuales son cuarenta y seis.
Su cabeza se inclina hacia la derecha; y encima sobre su velo, está una
corona de oro, de figuras ahusadas hacia arriba y anchas hacia abajo.
A sus pies está la luna, y cuyos cuernos ven hacia arriba. Se yergue
exactamente en medio de ellos y de igual manera aparece en medio del
sol, cuyos rayos la siguen y rodean por todas partes. Son cien los
resplandores de oro, unos muy largos, otros pequeñitos y con figuras de
llamas: doce circundan su rostro y cabeza; y son por todos cincuenta los
que salen de cada lado. Al par de ellos, al final, una nube blanca rodea
los bordes de su vestidura. Esta preciosa imagen, con todo lo demás, va
corriendo sobre un ángel, que medianamente acaba en la cintura, en
cuanto descubre; y nada de él aparece hacia sus pies, como que está
metido en la nube.
Acabándose los extremos del ropaje y del velo de la Señora del cielo,
que caen muy bien en sus pies, por ambos lados los coge con sus manos el
ángel, cuya ropa es de color bermejo, a la que se adhiere un cuello
dorado, y cuyas alas desplegadas son de plumas ricas, largas y verdes, y
de otras diferentes.>>(Pág. 34)

Si como pretende en la página 34 ésa fuera la descripción contemporánea
de la imagen ¿cómo es que en las páginas 84-105 los elementos originales
se convierten es añadidos posteriores? Cualquiera de las explicaciones
para esta incoherencia sería perjudicial para el “milagro”, si la
descripción del Nican Mopohua fuera errónea, perdería su carácter de
testimonio fidedigno, algo tanto más grave cuando la historicidad de la
Aparición se basa en este texto de forma casi exclusiva. Si, por otra
parte, el estudio de Smith y Callagan estuviera mal realizado ya no
habría razón para suponer que no estamos ante una pintura.

El Sr. Benítez intenta salvar ese problema afirmando que: “En resumen,
si el documento más antiguo de que disponemos hoy, y en el que se hace
ya una exhaustiva descripción de la imagen de la Señora de Guadalupe, se
remonta a los años 1545 o 1550, ello quiere decir, lógicamente, que los
retoque y añadidos tuvieron que ser ejecutados sobre el original entre
estas fechas y 1531, fecha de las apariciones.” (Pág. 112) No obstante,
se olvida de que el texto del Nican Mopohua asegura: “...se dibujó en
ella y apareció de repente la preciosa imagen de la siempre Virgen Santa
María, Madre de Dios, de la manera que está y se guarda hoy en su templo
del Tepeyácac, que se nombra Guadalupe.” (Pág. 31) De forma que
nuevamente volvemos a encontrarnos con la misma disyuntiva, el texto es
erróneo o la equivocación está en el estudio de los norteamericanos.

La verdad, sin embargo, es que no existe tal necesidad de elección. El
Sr. Benítez yerra al considerar que esa descripción es parte del Nican
Mopohua, error que le viene dado por su consideración de que el Huei
Tlamahuicoltica (publicado en 1.649) de Lasso de la Vega es lo mismo que
el Nican Mopohua. No es su única equivocación sobre este aspecto.
Resulta muy curiosa su afirmación de que: “Tuvieron que pasar algunos
años, sin embargo, para que el relato de Valeriano -escrito
originalmente en náhuatl- fuera traducido al castellano. El acierto fue
obra del bachiller Luis Lasso de la Vega, que lo envió a la imprenta en
1649.” (Pág. 18) En realidad la obra de Lasso de la Vega, como habrán
podido deducir fácilmente por el título, está escrita en náhuatl. La
traducción al castellano fue obra de otro Luis, Luis Becerra Tanco en
1.666. Aunque el Huei Tlamahuicoltica contenga, por vez primera en una
obra impresa, el Nican Mopohua también presenta añadidos de la mano de
Lasso de la Vega. La descripción que cita el Sr. Benítez es uno de
ellos. Por tanto, lo único que prueba esa descripción es que en torno a
1.649 la imagen ya tenía ese aspecto.

¿Es posible delimitar un poco más la cuestión de si se produjeron
repintes y cuándo? Empecemos por el Nican Mopohua. En él se afirma que
la imagen se formó tal y como se conservaba en ese momento. ¿Cuándo fue
ese momento? Aunque por cuestiones filológicas se considere que es
bastante anterior a la obra de Lasso de la Vega y que fue escrito en el
S XVI, la fecha exacta de su composición es un misterio. Aunque los
partidarios de su historicidad (por cierto, obviando que es una obra
literaria) crean que se redactó en torno a 1.540 eso es imposible por
cuanto el supuesto milagro (o aparición) no tuvo lugar hasta 1.555. Así
se atestigua en los Anales de Juan Bautista, en el sermón del Padre
Bustamante (que considera en 1.556 que la devoción era novedosa) y en la
carta del virrey Martín Enríquez. Todos ellos coinciden en que fue en
esas fechas cuando comenzó la devoción a la Guadalupana, contradiciendo
la afirmación del Nican Mopohua de que tuvo lugar en 1.531 y explicando
la paradoja que supone que el testigo del prodigio de la tilma, el
obispo Zumárraga, negara en 1.547 que en su propia época se produjeran
milagros. El por qué el anónimo escritor de este texto (aunque se
atribuye a Antonio Valeriano no hay pruebas de su autoría) cambió las
fechas e introdujo como personaje a Zumárraga (fallecido en 1.548) debe
ser entendido bien como una confusión, bien como una ficción literaria.
La crítica textual moderna ha encontrado claros paralelismos entre el
Nican Mopohua y las narraciones de la aparición de su homónima en
Extremadura. Tampoco lo que podríamos llamar “milagro de las flores” es
algo desconocido en la hagiografía contemporánea. Un ejemplo de ello,
podemos encontrarlo en la vida del franciscano Diego de Alcalá. Tanto es
así que algunos investigadores contemporáneos consideran que el Nican
Mopohua, aunque fuera escrito por alguien perteneciente a la cultura
náhuatl, es una adaptación de un texto en castellano.

No obstante, la inutilidad del Nican Mopohua como fuente dado el número
de errores históricos que contiene, no supone que estemos condenados a
no poder someter a crítica las afirmaciones de Smith y Callagan tanto
las relativas a retoques parciales como las relacionadas con la
misteriosa preservación del rostro, el manto y la túnica. Lo primero es
innegable.

Basta con observar copias antiguas de la imagen y compararlas con el
original actual para ver que, efectivamente, la Virgen aparecía coronada
y que hoy dicha joya ha desaparecido. Incluso se sabe la fecha y el por
qué de esta modificación. En enero de 1.887 se comenzó a hablar de la
coronación de la Guadalupana. Parte del clero de la Basílica se opuso a
esta pretensión porque si la imagen “divina” ya lo estaba ¿qué necesidad
había de que fuera coronada por los hombres? En junio de este mismo año
cuando se procedía a efectuar unas fotografías de la imagen se descubrió
que la corona había desaparecido. Según confesó en su lecho de muerte el
pintor Rafael Aguirre, el autor de la eliminación fue su maestro, José
Salomé Pina por encargo del clero que deseaba se celebrara la coronación
de la Virgen. Una vez suprimido el obstáculo, el 12 de octubre de 1.895
se procedió a la ceremonia con el visto bueno del Papa León XIII. Otros
aspectos, como el supuesto añadido de rayos, media luna, ángel... por el
contrario no pueden determinarse con tanta claridad como pretenden los
norteamericanos que consideran que esas alteraciones se produjeron para
paliar los daños sufridos por el lienzo en la inundación de 1.629. No
obstante la figura 1 está datada en 1.606 y ya presenta dichos
elementos. Si realmente son añadidos tienen que datar de una época más
temprana. Hay que señalar, además, que Smith y Callagan parecen estar
incurriendo en un error, el considerar que las zonas que presentan un
deterioro innegable son los añadidos mientras que la que permanece
aparentemente incólume es la original. El problema es que ninguna parte
de la tilma está libre de pérdidas. Para comprobarlo, basta con comparar
el original actual con una copia realizada por el pintor Correa a
finales del s XVII y que llevó su intención de ser fiel al original
hasta el punto de que, según su discípulo Cabrera, realizó una
reproducción exacta del dibujo empleando un papel aceitado. Como podemos
ver, los colores se han ido aclarando en el original mucho más que en la
reproducción pese a su menor antigüedad. Por último, recientemente han
salido a la luz pública hechos que demuestran que, si bien los
norteamericanos tenían razón en alguna de sus afirmaciones, se
equivocaron gravemente en otras. Pronto volveremos sobre el tema.

La ausencia de pigmentos según Kuhn y la imagen intacta e inexplicable
(al menos en parte) de Smith y Callagan no son los únicos motivos por
los que el Sr. Benítez duda del carácter humano de esta efigie. También
cita: “Era casi imposible que una manta de <<hilo>> de maguey -que suele
tener una duración máxima de unos veinte años- se hubiera conservado
intacta, y con aquella viveza en los colores, después de 450 años...
Allí, en efecto, había algo muy raro.” (Pág. 53)

Se rompe el silencio.

Durante siglos, el cuestionar la autenticidad de la Aparición y del
milagroso ayate ha sido la mejor forma de encontrarse con problemas.
Desde el padre Bustamante, que tuvo que enfrentarse a una investigación
en 1.566 por haber asegurado públicamente que la pintura había sido
realizada por el indio Marcos y por dudar de los milagros atribuidos a
ella, hasta el padre Sevando Teresa de Mier que después de haber
calificado a la historia de la Aparición como “leyenda” estuvo a punto
de ser linchado en pleno S XIX. Así no es extraño que Joaquín García
Icazbalceta, el más grande de los historiadores mexicanos decimonónicos,
se hiciera de rogar cuando el arzobispo de México le pidió, a finales
del XIX, que escribiera sobre este tema. Sólo cuando el arzobispo se lo
pidió como amigo y se lo ordenó como autoridad religiosa accedió a ello.
El resultado fue el más célebre de los alegatos anti-aparicionistas y
cuyo contenido, realmente explosivo, D. Joaquín pidió que no se hiciera
público aunque finalmente si se dio a la imprenta.

Podríamos pensar que eso era cosa de otros tiempos, pero incluso hoy es
una postura incómoda como podría testificar el abad de la basílica de
Guadalupe, padre Schulenburg, que después de hacer pública su opinión de
que la historia de Juan Diego era una leyenda se vio presionado para que
presentara su renuncia. Desde medios pro-aparicionistas exaltados
incluso se le llegó a tildar de racista y a decir barbaridades tales
como que por su origen alemán despreciaba a los que no eran blancos. El
escándalo fue mayúsculo tanto más cuanto que se estaba preparando el
ascenso a los altares del indígena.

La polémica, sin embargo, ha tenido un aspecto positivo. Se ha prestado
mayor atención a todo lo relacionado con la efigie y, como fruto de
ello, se han hecho públicas informaciones que hasta el momento habían
permanecido ocultas. Citaremos tres de ellas publicadas en el semanario
mexicano El Proceso por Rodrigo Vera, un periodista experto en el tema
del guadalupanismo:

En 1.947 y 1.973 la pintura de la Virgen fue restaurada por D. José
Antonio Flores Gómez.
En la entrevista (“Un restaurador de la guadalupana expone detalles
técnicos que desmitifican la imagen.” Por Rodrigo Vera. El Proceso nº
1.343) afirma: “Una restauración implica pintar las partes dañadas, no
toda la imagen, porque eso es ya una repintada, que es otra cosa. De
manera que le metí mano a una parte de la túnica. Pero no a las
estrellas estampadas en ella porque ya estaban repintadas.” Para la
restauración usó pinturas “De agua. Era obligado. Tenía que ser de las
disueltas en agua y no en aceite porque son de las que se usaron
originalmente. De ahí que se hayan desprendido tan fácilmente.”
“Descubrí que la tela no es de ixtle, como se dice, pues el ixtle tiene
una trama muy tosca, muy rústica, con un cordel muy grueso. En cambio,
la imagen Guadalupana está pintada sobre una trama muy fina, como la que
se saca del algodón.” “Antes de mí, otros restauradores ya le habían
dado retoques a la imagen. Eso lo noté desde la primera vez que
intervine. Y estoy seguro de que otros intervinieron después de mí.”

En 1.982 D. José Sol Rosales realizó un estudio técnico de la pintura a
petición del abad Schulenburg que estaba preocupado por el evidente
deterioro que sufría la imagen. El contenido del informe que elaboró
(“El análisis que ocultó el Vaticano.” Por Rodrigo Vera. El Proceso nº
1.333) es: La imagen está pintada “sobre una tela de lino y cáñamo”
“Tradicionalmente se ha dicho que esta obra está ejecutada sobre el
lienzo desnudo; esto es totalmente falso, pues es evidente al examen
ocular la presencia de una preparación de color blanco, de un grosor que
podría considerarse medio y aplicada irregularmente.” “La pintura es la
ejecutada usando diversas variantes de la técnica modernamente conocida
como temple; una de ellas, la usada en manto y ropaje, fue empleada en
el S XVI con el nombre de aguazo, deriva de las técnicas en la pintura
de las llamadas sargas y presupone el realizar la pintura sobre el
lienzo humedecido ligeramente para facilitar la fijación del color.” “El
negro seguramente es un negro de humo usado tradicionalmente en todas
las épocas... El blanco es, con toda seguridad, sulfato de calcio... Los
pigmentos azul y verde son, con mucha probabilidad, óxidos básicos de
cobre... Las tierras son óxidos de hierro... Como pigmentos rojos,
además del óxido de hierro rojo, se usaba el bermellón, compuesto de
azufre y mercurio, y el carmín de la cochinilla mexicana.” “Con un
examen ocular, auxiliado de luz rasante y con luces ultravioletas, se
detectan diversas áreas de repintes en zonas importantes... También se
detectan repintes en el fondo, manto y a lo largo de la unión de los
lienzos.”

De todo ello, se informó al Vaticano y más concretamente al cardenal
Sodano. (“Manos humanas pintaron la guadalupana.” Por Rodrigo Vera. El
Proceso nº 1.332) En una de sus cartas, el abad Schulenbur aseguró: “...
y nos dimos perfecta cuenta de que reunía todas las características de
una pintura hecha por mano humana, con el deterioro propio de la
antigüedad de la imagen misma. Dicho examen crítico lo enviamos a esa
sede apostólica como un signo de honestidad y de amor a la verdad.” “El
consultor histórico del Vaticano ni siquiera mandó analizar la imagen de
la guadalupana para comprobar que, efectivamente, fue hecha por un
pintor del S XVI y no producto de un milagro.”

En 1.999, el cardenal Rivera Carrera, arzobispo de México y destacado
pro-aparicionista, le pidió al microbiólogo Leoncio Garza-Valdés
(conocido por su errónea impugnación de la datación por C14 de Santo
Sudario de Turín falseada, según él, por la existencia de
microorganismos en las muestras) que realizara una investigación sobre
el lienzo. Según D. Leoncio (“La guadalupana: tres imágenes en una.” Por
Rodrigo Vera. El Proceso nº 1.334) empleando técnicas de fotografías con
luz ultravioleta e infrarroja con material mucho más moderno que el de
Smith y Callahan, descubrió que hay tres imágenes superpuestas, una
primera completamente diferente a la actual con un niño Jesús desnudo en
brazos e idéntica a un relieve en madera situado en el monasterio de
Guadalupe en Extremadura. Está fechada (la pintura) en 1.556 y firmada
con las iniciales M.A. ¿Marcos Aquino? La segunda es muy similar a la
actual, pero con el rostro con rasgos más indígenas. La tercera es la
que conocemos.

No obstante, hay que hacer notar que sus dos acompañantes en la
investigación, el Dr. Guilberto Aguirre y el fotógrafo Lester Rosebrook
se desmarcaron de esas conclusiones en el artículo “Test of faith” John
MacCormack. San Antonio Express-News de 2 de junio del 2002. El Dr.
Aguirre aseguró: “Dr. Garza-Valdes and I have the same images, but our
conclusions are entirely different. I can´t find anyone who agrees with
Dr. Garza-Valdes.” “Secondly, he claims to not only see two other
paintings, but a nude baby Jesus in the arms of the Virgin, as well as
the initials M.A. and the date 1556. I have studied these photos, but I
do not see these things.”

Como pueden ver, independientemente de que nuevas investigaciones
confirmen o no los aspectos más “espectaculares” de la investigación de
Garza-Valdés (y, considerando que desde un principio reconoció que su
interés por investigar la guadalupana residía en que la editorial
Doubleday le había propuesto escribir un libro sobre este tema, me
atrevo a sugerir que no se confirmarán nunca) aún así han quedado
bastante claros algunos aspectos que contradicen las afirmaciones
contenidas en el libro del Sr. Benítez. La imagen es una pintura,
realizada en un soporte de lino y cáñamo, con el uso de las técnicas y
los pigmentos conocidos en el S XVI. Su estado de conservación no es
bueno pese a haberse realizado distintas restauraciones y repintes que
afectaron también a la zona que supuestamente estaba libre de ellos. Los
“añadidos” no son identificados como tales por los restauradores.

Con todo ello, las pretensiones de sucesos “inexplicables” desaparecen y
podríamos devolver la Virgen de Guadalupe al lugar que le corresponde
por derecho propio, el de una magnífica obra de arte, símbolo de una
nación admirable por muchos conceptos y emblema de la fe católica de
muchos mexicanos (y de otras nacionalidades) si no fuera porque aún
queda un tema por explicar, las figuras humanas en los ojos de la
Virgen.

Los ojos de la Guadalupana.

Aunque en buena lógica ya no sea necesario por cuanto al haber devuelto
a la pintura de la Guadalupana al rango de obra humana las afirmaciones
sobre este tema quedan privadas de base, sin embargo, dada la
importancia que le concede el Sr. Benítez, he creído conveniente dedicar
algo de espacio adicional a refutar la afirmación de que en los ojos de
la Virgen de Guadalupe se pueden contemplar (previos procesos de
ampliación) una serie de figuras humanas, algo ciertamente inexplicable.

Según reconoce el escritor navarro, su fuente en este caso es una obra
mexicana: “El título me enganchó desde un primer momento: Descubrimiento
de un busto humano en los ojos de la Virgen de Guadalupe. Dictámenes
médicos y otros estudios científicos. Los autores -Carlos Salinas y
Manuel de la Mora- presentaban en aquel brevísimo reportaje unas
fotografías y unos documentos sencillamente increíbles, la figura, en
efecto, de un hombre con barba en la córnea del ojo derecho de la imagen
que se venera actualmente en la basílica de Nuestra Señora de Guadalupe,
en México (Distrito Federal).” (Pág. 12)

Todo ello resulta impresionante ¿o tal vez no? Por de pronto, según nos
informa el propio Sr. Benítez, la primera persona de la que se tienen
noticias que advirtiera algo en los ojos de la Guadalupana fue Alfonso
Marcué en 1.929. Pudo observarlo al examinar unas fotografías que
acababa de realizar. El Sr. Salinas también lo advirtió en una
fotografía en blanco y negro (realizada por Jesús Cataño en 1.946) en el
año 1.951 aunque después pudo confirmarlo al natural. El problema es que
según el Sr. Benítez, entre las fotografías tomada por Manuel Ramos en
1.923 y las de Marcué de 1.929 se produjo una restauración secreta del
rostro de la Virgen. La intervención afectó: “A los ojos. Les añadieron
tales sombras en las zonas inferiores, que los ojos parecen
desorbitados. El ojo derecho fue el más perjudicado. Parece incluso como
si hubiera sido golpeado.” (Pág. 125) Tales descubrimientos se
realizaron, por tanto, después de una restauración y en una zona en la
que se detectaba una intervención poco afortunada.

No obstante, alguien podrá argüir que es posible que la zona concreta
del ojo en la que se localizó la figura no hubiera sido modificada. En
efecto, puede ser. Abandonaré momentáneamente la obra del ufólogo
español para ir a su fuente, la obra antedicha de los Sres. Salinas y de
la Mora (Editorial Tradición S.A. Segunda edición. México D.F. Febrero
de 1.980). En uno de los diversos dictámenes técnicos que contiene el
Dr. Torroella afirma: “A nosotros los oftalmólogos no nos corresponden
dictaminar si la imagen de nuestra Señora de Guadalupe es o no una obra
sobrenatural y ni siquiera si las figuras que vemos en sus ojos son
realmente unas figuras ó simples acúmulos de pintura, esa es materia
para otros especialistas.” (Pág. 10)

Esa frase me hizo pensar en que las afirmaciones concernientes a las
figuras en los ojos de la Guadalupana eran falsables. Bastaría para ello
el demostrar que eran producto de una acumulación de pintura. Dado que
en la obra antedicha (y que es extensamente reproducida por el Sr.
Benítez en la suya en las páginas 168-204) se explica con detenimiento
la manera en que el Sr. Salinas descubrió la figura, no era difícil
reproducir el experimento pero con dos diferencias, la fotografía
inicial sería una de las tomadas por D. Manuel Ramos en 1.923 (antes de
la restauración del rostro) y buscaría figuras humanas en otras partes
de la pintura que no fueran los ojos.

Los resultados los tienen ante ustedes. La figura 4 es la fotografía
inicial, la 5 una selección de un fragmento en el que he mantenido parte
del rostro para que puedan apreciar en qué zona aparecen las “personas”
(silueteadas en blanco para que se perciban más fácilmente) y la 6 una
ampliación de ellas. Con un poco de imaginación, podrán advertir un
grupo de tres personas, a la izquierda un hombre con barba, en el centro
una mujer gritando y a la derecha otro hombre (éste más borroso). Todo
esto tiene un nombre, paraidolia, la tendencia a ver formas conocidas en
algo amorfo. Cuando jugábamos a decir a qué se parecen las nubes,
estábamos haciendo lo mismo que estos investigadores guadalupanos y, los
resultados eran tan poco científicos como éstos.

Sin embargo, nada de esto es así para el Sr. Benítez que concluye su
libro con una comparación entre el Santo Sudario de Turín y la imagen de
la Virgen de Guadalupe: “... parece como si el <<alto estado mayor>> de
los cielos hubiera escondido en este viejo ayate del siglo XVI otro
as... Un triunfo destinado -como en el caso del lienzo que se conserva
en Turín- a los hombres del siglo XX.” (Pág. 306) Con todos mis respetos
a los creyentes en el “alto estado mayor de los cielos” si éstos son los
ases que lleva, ¡¡órdago a chica!!

[Nota] * El excelente artículo de José Luis Calvo puede ser consultado
con profusión de ilustraciones en la propia web de ARP-Sociedad para el
Avance del Pensamiento Crítico en
http://www.arp-sapc.org/articulos/guadalupe.html. Sobre dicha url,
aparecen las figuras a las que el autor hace mención en su artículo así
como diversas imágenes históricas de la Guadalupana, que permiten
profundizar aún más en la lectura y comprensión del mismo.

                           ------------------

Y COLORÍN COLORADO...
Por: Fernando L. Frías Sánchez.

Érase una vez...

La historia comenzó cuando, a primeros de agosto, el periódico digital
IBLNEWS (http://iblnews.com/) publicó un artículo comentando el
comunicado en que la NASA puntualizaba que el riesgo representado por el
asteroide 2002 NT7 era prácticamente insignificante, y que probablemente
desaparecería por completo en cuanto se pudiera disponer de más datos
sobre su trayectoria orbital. Como, en efecto, ocurrió: con el aumento
del número de observaciones del objeto y el consiguiente refinamiento de
los datos, la probabilidad de colisión de 2002 NT7 (evaluada
inicialmente en una entre doscientas cincuenta mil, nada menos)
descendió vertiginosamente, hasta sacarlo de la lista de objetos que
merecen un seguimiento cuidadoso.

Esa era, por supuesto, la explicación de la NASA. Pero para el redactor
de IBLNEWS (cuyo nombre mantendremos en un piadoso anonimato) la
verdadera razón del comunicado podría ser otra. Y es que el titulo del
artículo era "¿El miedo a la alarma social niega la colisión del
asteroide NT7?".

Una pregunta inquietante que el propio periodista se apresuraba a
responder: "un análisis más sereno lleva a pensar que el comunicado del
Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, en Pasadena, es el más
lógico para evitar la alarma social que supondría pensar que en unos
años desaparecería mucho de lo que nos rodea". Un "cover up" en toda
regla, vamos, mediante el cual la NASA, al servicio sin duda de una Gran
Conspiración, intentaba ocultar esa Verdad que, como de costumbre,
estaba "ahí fuera".

¿Cómo supo el redactor de la existencia de semejante contubernio?
¿Gracias a sus contactos en las altas esferas internacionales? ¿Por una
filtración de las comunicaciones entre la CIA y el Mossad? ¿Fue acaso
mediante un contacto extraterrestre con esos "grises" que, según algunos
ufólogos, gobiernan el mundo en la sombra? ¿O, simplemente, se lo dijo
un pajarito?

Nada de eso. Su fuente era más sencilla, más accesible y, ¿para qué
vamos a andarnos con rodeos?, aún más estúpida. Por lo visto lo supo
porque "un grupo de astrólogos ha hecho para IBLNEWS una interpretación
de las cartas astrales."

Eso es lo que figuraba en el encabezamiento del artículo, el "ladillo"
destacado. En el cuerpo, el redactor se las arreglaba para mezclar toda
clase de opiniones, demostrar una notable ignorancia en todo lo
referente a la evaluación del riesgo de colisión con cuerpos celestes
(llegando a confundir las dos escalas más usualmente empleadas, la de
Turín y la de Palermo), y coronarlo con el resumen obtenido mediante la
intervención de una astróloga y un echador de cartas.

Cuya conclusión no podía ser más... bueno, más confusa: "vendrán
períodos de incertidumbre y un momento en el que se verá todo perdido.
Sin embargo, habrá salida", citaba el periodista.

...pero entonces...

Las reacciones, por lo que he sabido, no se hicieron esperar. Al menos
la de este servidor de ustedes, que leyó la noticia justo cuando volvía
de dar una charla sobre el caso de 2002 NT7. Charla que se vio
constantemente interrumpida por los asistentes, que cada dos por tres
preguntaban "si esto es así, ¿por qué en el Telediario han dicho que
__________? Rellenen ustedes mismos el espacio en blanco con alguno de
los comentarios apocalípticos que salpicaron esos días los
"informativos" de televisión.

Quizá fue por eso por lo que mi correo electrónico a IBLNEWS no fue
demasiado moderado, que digamos. Decía así:

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Confieso que me ha dejado perplejo la, por llamarla de algún modo,
"información" que publican ustedes respecto al supuesto encubrimiento,
por parte de la NASA, del riesgo de colisión con la Tierra del asteroide
NT7 (http://iblnews.com/news/noticia.php3?id=42382).

Personalmente encuentro comprensible que muchos de sus lectores
desconozcan la información que la NASA ha ido facilitando desde el
primer momento acerca de los cálculos de los parámetros orbitales de ese
asteroide, cálculos que se han ido refinando conforme aumentaba el
número de observaciones y que, finalmente, han permitido conocer que el
riesgo de colisión es prácticamente inexistente. También puedo
comprender que se pueda confundir la escala de Turín (en la que no caben
valores negativos, puesto que va del 0 -riesgo nulo- al 10 -impacto de
gran poder destructivo-) con la escala técnica de Palermo, en la cual,
en efecto, caben los valores negativos que actualmente se asignan al
riesgo representado por NT7, al igual que los positivos (aunque muy
bajos) que se le asignaron ante la incertidumbre de las primeras
observaciones. Incluso me parece lamentablemente normal que a mucha
gente se le haya pasado por alto que ese valor positivo en la escala de
Palermo suponía, de cualquier modo, una probabilidad de que el asteroide
chocase contra la Tierra de una contra 250.000. Y, por supuesto, tampoco
me extrañaría que esos mismos lectores ignorasen que, a día de ayer, el
riesgo representado por el asteroide estaba en 0 según la escala de
Turín y -4,46 en la de Palermo, y que sólo se contemplaba la posibilidad
de una colisión el uno de febrero de 2060, con una probabilidad de uno
contra nueve mil millones.

Todo eso, como digo, me resultaría perfectamente comprensible. Al fin y
al cabo, los lectores van a buscar información, generalmente, porque no
la tienen. Lo que no entiendo es cómo ustedes, en vez de brindársela,
afirman que la NASA ha emitido su comunicado de los últimos días "para
evitar la alarma social", y demuestran en su artículo que tampoco
saben -o se han preocupado en averiguar- nada de eso.

O, mejor dicho, sí que lo entiendo, en vista de que su fuente parece ser
una interpretación de las cartas astrales realizada por un grupo de
astrólogos, que dicen que "vendrán períodos de incertidumbre y un
momento en el que se verá todo perdido. Sin embargo, habrá salida".

Eso de recurrir a los astrólogos para explicar un fenómeno astronómico,
la verdad, me ha llevado a un cierto período de incertidumbre. ¿Usarán
ustedes una moneda arrojada al aire para confeccionar sus noticias
económicas? ¿Nos ofrecerán detalladas informaciones sobre las
propiedades esotéricas de las pirámides en la sección de ciencia y
tecnología? ¿Encargarán a Rappel la redacción de las noticias de
sociedad y cultura? Supongo que para la información política emplearán
el i-ching, la lectura de runas o unas cuantas sesiones de tarot. Y la
sección de Opinión, por supuesto, se verá enriquecida con las recibidas
a través de la telepatía, la escritura canalizada o un tablero "ouija".

En cuanto a "Internet Opina", IBLNEWS TV o "Newsletters", deben ser
puros espejismos. ¿O es que es compatible la creencia en la astrología
con las tecnologías que la ciencia -y no la superstición- nos ha
proporcionado?

En fin, que ante ese panorama, por supuesto, ha llegado un momento en el
que he visto todo perdido. Si a comienzos del siglo XXI un medio que
asegura dedicarse a la "información independiente" sustituye esa
información por charlatanería, si un medio digital y supuestamente
moderno comenta una noticia astronómica recurriendo a una creencia tan
vieja, infundada y estúpida como es la astrología, uno lo ve todo
perdido.

Y, sin embargo, tal vez haya salida. Tal vez sólo les hayan colado a
ustedes un gol, que les sirva para evitar que estos tristes "patinazos"
se reproduzcan en el futuro. Tal vez.

O tal vez, simplemente, la salida sea buscar la información donde
realmente la haya.

O sea, en otro sitio.

Fernando L. Frías Sánchez. Vicepresidente de la Agrupación Astronómica
de la Marina Baixa.

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...Y fueron felices...

...y comieron perdices. O, al menos, en IBLNEWS se "comieron" la
noticia. Al día siguiente recibía un mensaje de correo electrónico
diciéndome lo siguiente:

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Gracias, amigo.
Tiene usted razón. No fue un artículo nada afortunado. El redactor ya ha
sido amonestado y el artículo suprimido.
Saludos,
M. Amigot
Director IBLNEWS

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Y, en efecto, el artículo fue retirado (aunque pueden consultarlo en
versión completa en Magufomedia (http://www.magufomedia.com/). Por una
vez, la historia tuvo un final feliz.

...Y colorín colorado...

...¿este cuento se ha acabado?

Bueno, puede ser que este cuento sí que se haya acabado. Puede ser que,
en efecto, IBLNEWS haya hecho propósito de enmienda, y que no vuelva a
obsequiarnos con memeces de este calibre.

Pero IBLNEWS no es, ni mucho menos, el único medio de información.
Seguimos contando con otros periódicos (en papel o digitales),
boletines, informativos de radio y televisión... Y, a buen seguro, a la
mínima oportunidad muchos de ellos nos volverán a obsequiar con análisis
basados en las profecías de Nostradamus, predicciones elaboradas por
fantoches de túnica y baraja y, en fin, comentarios a fenómenos
astronómicos realizados por astrólogos que, por no saber, seguramente no
saben ni por dónde caen esas estrellas que dicen interpretar. Y
volveremos a tener serpientes de verano (y de otoño, de invierno y de
primavera) con detalladas estupideces sobre el riesgo de los repetidores
de telefonía móvil, las catastróficas consecuencias del uranio
empobrecido, el "yuyu" que provocan los transgénicos, o la abominable y
pecaminosa práctica de la clonación de células madre. Todas ellas
brillantemente narradas por los ignorantes, los caraduras, los
aprovechados o los engañabobos de turno.

Y esta predicción no la baso ni en el tarot, ni en mi bola de cristal,
ni en el escrutinio de los posos del café. La baso simplemente en la
experiencia.

Y no me negarán que experiencias de este tipo, ¡ay!, tenemos ya
muchísimas.

                           ------------------

Ciencia15 http://ciencia15.blogalia.com/

CIENCIA: ¡POR FIN ESPAÑA ADELANTA A EUROPA!
Por: Félix Ares de Blas

España, desde hace muchos siglos está a la cola de Europa en asuntos
científicos. Europa siempre nos ha llevado la delantera.

Normalmente nuestro alejamiento de la ciencia se ha acompañado de un
aumento del fanatismo religioso. Más fanatismo, menos ciencia.

Insisto en la idea de fanatismo religioso, no de religión; pues una de
las lumbreras en la lucha contra la superstición fue el padre Jerónimo
Benito de Feijóo. Es decir, una cura razonable hizo muchísimo por la
ciencia en el siglo XVIII. Y muchos de nuestros hombres de ciencia eran
religiosos. Eso, sí, una cosa es ser religioso y otra fanático
fundamentalista.

En el siglo XVIII (el de Feijóo) hubo un cierto despertar científico. De
América llegaban minerales, animales y plantas que había que estudiar.
También se recogió material en expediciones científicas hechas al
efecto. De su análisis surgieron importantes científicos como: Lagasca,
Mutis, Gómez Ortega, Cavanillas, los hermanos Elhuyar, Azara, etc.

Con ellos España no se puso a la cabeza pero empezó a salir de una época
oscura.

Pronto aquellas luces se truncaron... y así hemos estado hasta que
nuestro presidente, Aznar, se ha puesto a la cabeza del mundo, al lado
de Bush, en un tema científico: el de la clonación terapéutica.

Bush y Aznar, aunque no sé si decir Aznar y Bush, pues nuestro insigne
presidente en esto se ha adelantado a casi tod