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Asunto: EL ESCÉPTICO DIGITAL - Edición 2004 - Número 05
Fecha:Viernes, 26 de Marzo, 2004  04:38:06 (+0100)
Autor:Óscar David Sánchez Jiménez <eed @........org>

=======================================================================

EL ESCÉPTICO DIGITAL

Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la Pseudociencia
http://digital.el-esceptico.org/

© 2000-2004 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org/

Edición 2004 - Número 05 - 26 de Marzo de 2004


=== SUMARIO =======================================================

EDITORIAL

ARTÍCULOS

1.  Comunicado: No al terrorismo
Por ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

2. Algunas reflexiones personales sobre el psicoanálisis (2)
Por Fernando Blanco

3. Carta a un hombre de fe
Por Arturo Bosque

4. Combinado de ciencia y visión mágica
Por Pepe Álvarez Castro

DOSSIER DE PRENSA

1. Manuel Carballal trafica con mujeres en su nueva investigación basura
Por María Santillana Acosta

2. Escepticismo y debate
Por Pere Puigdomènech

3. Las huellas dactilares, cuestionadas por la ciencia
Por Félix Ares de Blas

4. El "ovni" de Canarias 25 años después.
Por Ricardo Campo Pérez

5. El "Opportunity" descubre en Marte lo que fue un mar de agua salada

6. Científicos estadounidenses investigan el efecto placebo en el interior
del cerebro

7. Miles de científicos franceses dimiten en protesta por el recorte de
recursos
Por María Esperanza Suárez

8. Presentación de la revista El Escéptico (revista para el fomento de la
razón y la ciencia)
Por Marcelino Javier Suárez Ardura

BUZÓN DEL LECTOR

ENLACES


=== EDITORIAL =======================================================

Es realmente difícil encontrar las palabras adecuadas para expresar todo el
dolor y la repulsa que nos provoca la masacre que se ha producido en Madrid.
La brutalidad y la irracionalidad del acto, no puede provocar más que el
rechazo más absoluto en las personas que posean un mínimo de cordura. Los
responsables de "El escéptico Digital" queremos expresar todo nuestro apoyo
y solidaridad a las personas que se han visto afectadas, directamente o en
la persona de algún allegado, por esta tragedia. También queremos ver el
lado positivo de esta tragedia y felicitar a la ciudadanía por la gran
solidaridad que mostró, volcándose desde el primer momento en el auxilio de
las víctimas.

La intransigencia tiene muchos rostros, y en su forma más extrema siempre se
manifiesta del mismo modo, con la eliminación física de quien tiene una
opinión o unas creencias distintas a las suyas. Una atrocidad semejante, que
ha costado la vida a  más de 200 personas y ha herido a más de 1.500, no
puede justificarse de ninguna forma.

El objetivo principal de "El escéptico digital" es el fomento del espíritu
crítico, hechos como el acontecido en Madrid el pasado 11 de marzo nos
refuerzan en la creencia de lo importante que es esta labor. No podemos
imaginar que una persona que mantenga intacta su capacidad de raciocinio y
que sea capaz de analizar la realidad con espíritu crítico, se pueda subir a
un tren lleno de pasajeros y dejar unas mochilas cargadas de explosivos y
metrallas que unos minutos después asesinará a todas esas personas a las que
está viendo charlar despreocupadamente en ese momento.

Este número se abre con el manifiesto de ARP-SAPC en respuesta al atentado.
Incluimos también la segunda parte del artículo de Fernando Blanco sobre el
psicoanálisis -la primera parte apareció en el boletín anterior-, y un par
de escritos más breves que abordan desde diferentes perspectivas la
interpretación del mundo basada en la fe, y en la magia que muchas personas
aún asumen. Dentro del dossier de prensa destacamos el interesante artículo
de María Santillana sobre el "periodismo" de Manuel Carballal, o Antonio
Salas. A pesar de su extensión recomendamos encarecidamente su lectura.

Para concluir, queremos felicitar a nuestros lectores por el enriquecedor
contacto que mantienen con nosotros. Muestra de ello son los correos
electrónicos que publicamos en el buzón del lector.

Hasta el próximo boletín.

La Redacción de El Escéptico Digital


=== ARTÍCULOS =======================================================

1. COMUNICADO: NO AL TERRORISMO
Por ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

El 11 de marzo de 2004 el fanatismo ha vuelto a escribir una página de dolor
y muerte. Los atentados de Madrid nos ponen de manifiesto una vez más hasta
qué extremos de brutalidad puede llevar la creencia ciega en unas ideas,
idolatradas hasta el punto de considerar que justifican el asesinato de
otros seres humanos.

Como escépticos estamos convencidos de que el razonamiento y el pensamiento
crítico son las únicas vías válidas para aceptar o rechazar una idea, para
defender o refutar una ideología. La aceptación acrítica de una doctrina, la
imposición violenta de una creencia, son lo más opuesto a la racionalidad
que cabe concebir. Y el terrorismo es la forma más extrema de esa
irracionalidad, el mayor desprecio a todo lo que significa ser y comportarse
como un ser humano: para el terrorismo, como por desgracia hemos tenido que
ver una vez más, la vida de las personas es una simple moneda de cambio, un
mero instrumento al servicio de su fanatismo.

Los miembros de ARP-SAPC queremos expresar nuestro dolor y nuestra
solidaridad para con las víctimas de los atentados del 11 de marzo, con sus
familiares y amigos, y con toda nuestra sociedad. De una manera u otra todos
hemos sufrido estos atentados, todos somos y podemos ser víctimas del
terrorismo, y por eso acabar de una vez con el terrorismo es también tarea
de todos. Y eso es algo que sólo lograremos rechazando el fanatismo y la
irracionalidad.


--------------------

2. ALGUNAS REFLEXIONES PERSONALES SOBRE EL PSICOANÁLISIS (2)
Por Fernando Blanco

En esta segunda parte continuaré extrayendo los argumentos que parecen
convencer a gran parte del público para que se decante por la perspectiva
psicoanalítica (como el contenido mismo de la teoría y la forma de
presentarlo). También criticaré, finalmente, la eficacia de las terapias
psicoanalíticas derivadas de esta teoría.

Dedicamos el anterior artículo a analizar una de las razones para que, a mi
juicio, la perspectiva psicoanalítica se las haya arreglado para "convencer"
a tantas personas, y concluimos que su apariencia científica y seria se
desmorona en cuanto la analizamos más profundamente. La segunda clave del
éxito de esta corriente psicológica que ahora sí podemos llamar con razón
"pseudocientífica" son los propios contenidos de la perspectiva
psicoanalítica, innegablemente atractivos para casi cualquier persona. No
podemos negarles ese mérito a los seguidores de Sigmund Freud. Es frecuente
encontrar en los libros de autoayuda que llegan al hogar medio una pléyade
de afirmaciones insólitas y de dudoso rigor, que ni los propios freudianos
osarían admitir (es un buen ejemplo esa dañina facilidad con la que propagan
medios de análisis de los sueños, una práctica peregrina que nunca
defendería un terapeuta serio). Pero los lectores desconocen esta
circunstancia y se dejan atrapar por el estilo novelesco, cómodo,
estimulante de estos textos. Nada de aburridas publicaciones científicas.
Incluso las obras escritas del gran fundador, Sigmund Freud, tienen un aire
de literatura que las convierte en dignas candidatas a best-seller. Con
razón el psicólogo Hans Eysenck (1988) ha escrito de él: "fue, ciertamente,
un genio, pero no de la ciencia, sino de la propaganda; no de la prueba
rigurosa, sino del arte de persuadir; no del esquema de experimentos, sino
del arte literario". Se me hace difícil expresarlo con palabras más
adecuadas, y parece que otros pensaron lo mismo cuando le concedieron el
premio Goethe de literatura, en 1930. La habilidad literaria de Sigmund
Freud no parece ser, pues, una cuestión de simple opinión, sino un hecho
confirmado por los expertos.

En cuanto al fondo, al contenido propiamente dicho de la obra
psicoanalítica, también parece diseñado expresa y voluntariamente para
acaparar el interés del lector. Esa salsa condimentada con los ingredientes
del sexo, el incesto, la agresividad o la mitología clásica tiene un
atractivo difícil de alcanzar por medio de otras técnicas más científicas y
menos sensacionalistas. Son elementos que suscitan el interés del público (o
incluso el morbo, ¿por qué no decirlo?): en algunos momentos, sobre todo al
leer esas prolijas descripciones de casos a las que era tan aficionado el
austriaco, da la impresión de estar asistiendo a una telenovela de gran
audiencia. Yo mismo, que me tengo por una persona racional y poco dada a la
asimilación de dogmas "porque sí", confieso ser un gran aficionado a la
lectura de algunas de estas obras, donde los ingredientes folclóricos y
mitológicos, aun siendo en realidad periféricos en la teoría psicoanalítica,
me entretienen y fascinan de una manera que no consiguen muchas obras
estrictamente literarias. Aviso para los lectores desprevenidos: He aquí un
ejemplo de procesamiento lateral, irracional, de la información. Ciertas
imágenes, palabras o ideas son capaces de impactar en el corazón del
receptor suscitándole intensas emociones. Cuando así sucede, la vía racional
de la información queda anulada, como bien saben los publicistas y los
buenos políticos y oradores, y con esto se evita toda posible censura o
crítica razonada. Se venden mejor los productos anunciados por la vía
emocional, acrítica, que los propagados de una forma más fría e intelectual,
porque aquéllos son capaces de encantar con la magia de las emociones, en
vez de simplemente convencer con argumentos.

Es frecuente encontrar en los libros de autoayuda que llegan al hogar medio
una pléyade de afirmaciones insólitas y de dudoso rigor, que ni los propios
freudianos osarían admitir.

Por otro lado, es el modelo psicodinámico de Freud una teoría global, que
pretende explicarlo prácticamente todo de la vida psíquica. Es otra razón
para que los menos exigentes la abracen, sin meditarlo mucho. "¿Para qué nos
sirve una teoría que sólo explica satisfactoriamente una parcela muy
limitada de la realidad?", parecen decir algunos partidarios del
psicoanálisis, olvidando seguramente que no existen motivos válidos para
manifestar esta preferencia por las teorías globales. En principio, quien
mucho abarca, es probable (aunque no seguro) que "apriete poco", y lo
habitual es que sólo con el tiempo y gradualmente puedan aspirar las teorías
a obtener semejante potencia explicativa.

Otro elemento que justifica la predilección de las personas normales por el
psicoanálisis es que tiene una lectura presuntamente útil para la vida
cotidiana. No olvidemos la conexión estrechísima entre el cuerpo teórico del
psicoanálisis y su aplicación psicoterapéutica. El aficionado que se
interese por el tema podrá, con el mínimo esfuerzo de leer un par de
artículos en una revista, dar una explicación aparentemente válida, además
de emocionante, para casi cualquier acto o situación que tenga lugar en su
vida. Sospecho que estamos ante la verdadera razón del éxito de esta, por
otro lado, más que discutible teoría: y es que promete explicaciones para
las cosas que son de verdad importantes para las personas normales, como sus
relaciones personales. El ser humano es hermenéutico, su pasión es buscar
las causas de las cosas, desentrañar los porqués. La misma ciencia nace como
resultado de esta pasión. Pero en este caso, encuentra un desahogo fácil y
cómodo, a la par que evocador. Con Freud tenemos unas ideas "científicas"
que no son aburridas sino emocionantes, y que además tienen una aplicación
directa y práctica a la vida cotidiana de todas las personas, con una gran
repercusión clínica. ¿Qué más se puede pedir?

Se venden mejor los productos anunciados por la vía emocional, acrítica, que
los propagados de una forma más fría e intelectual.

Una vez comentadas las (según mi humilde criterio) aparentes razones del
éxito del psicoanálisis y cuestionada su naturaleza científica, queda una
última cuestión por abordar. Que determinadas ideas pseudocientíficas se
propaguen con facilidad no es nada nuevo, y en principio las consecuencias
no van más allá de la mera desinformación popular. Sin embargo, en este caso
se trata de una disciplina con aplicación directa en la terapia, y además
tratando casos graves de enfermedad mental que merecen un abordaje de
extrema delicadeza. En estas circunstancias, la aplicación de un modelo no
científico y que carece de las garantías de la investigación empírica no
parece lo más apropiado, sobre todo si la población desconoce esta
información. Cabe, pues, alertar a la sociedad de que el psicoanálisis, al
menos como terapia, puede incluso ser peligroso.

En primer lugar, hay que preguntarse si realmente es efectivo como
tratamiento clínico. Las estadísticas comparadas entre distintas técnicas
terapéuticas revelan que, en la mayoría de las problemáticas analizadas, el
psicoanálisis no resulta más eficaz que otras aproximaciones (Chambless y
Hollon, 1998). Aunque sí que proporciona algunos beneficios inespecíficos,
éstos podrían derivarse del simple contacto humano y la escucha del
terapeuta, que además también son aportados por otras técnicas (las
humanistas, por ejemplo). Incluso los famosos casos descritos por Freud son
difícilmente catalogables como éxitos: a menudo aquellos famosos pacientes
tuvieron recaídas o persistieron en sus síntomas durante largo tiempo (el
"hombre de los lobos", sin ir más lejos, acabó sus días en un hospicio para
enfermos mentales).

Tampoco hay evidencia empírica de que las técnicas del psicoanálisis,
individualmente, obtengan un grado razonable de curación. Del mismo modo que
ni Freud ni ninguno de sus sucesores ha demostrado alguna vez la existencia
de una relación causal entre un recuerdo reprimido y una posterior neurosis,
tampoco se han molestado en demostrar que el recuerdo recuperado es la causa
de una curación (Grumbaum, 1993). No deberíamos, entonces, fiarnos tan
alegremente de estas técnicas que carecen de respaldo empírico.

Las estadísticas comparadas entre distintas técnicas terapéuticas revelan
que, en la mayoría de las problemáticas analizadas, el psicoanálisis no
resulta más eficaz que otras aproximaciones.

Pero es que además hay ciertos indicios que apuntan a que el psicoanálisis
como terapia clínica puede resultar perjudicial en algunos casos, sobre todo
si se aplica de manera incorrecta. La posición de poder que se otorga al
terapeuta, en conjunción con la sugestibilidad de los pacientes que es
potenciada a veces mediante técnicas como la hipnosis, puede desembocar en
situaciones aberrantes, con mucha más facilidad que en otros modelos
teóricos. Por poner un ejemplo extremo y un tanto atroz: persuadido por las
palabras del clínico, un paciente podría acabar convencido de que fue objeto
de maltrato sexual o violaciones en su infancia, quizá por parte de sus
padres. Y todo esto sin importar que dichos abusos no hayan tenido lugar
realmente. Imagine el lector la lista de (gravísimos) problemas que se
habrán añadido al inicial por culpa de esta chapucera práctica (en el
capítulo cuarto del libro de Daniel L. Schacter "Searching for memory" se
explican muchos fenómenos de "pseudo-recuerdos" como éste).

Para terminar, quisiera aclarar (para evitar malentendidos) que la
pretensión de este escrito no es descalificar a todo un colectivo
profesional, sino simplemente exponer mis dudas acerca de la validez de esta
corriente psicológica, no sólo como ciencia sino también como terapia. Creo
que son unas críticas razonadas y argumentadas, aun desde mi todavía escaso
conocimiento, y considero que el público en general debería ser alertado
acerca de la verdadera efectividad del psicoanálisis y de sus posibles
alternativas. No se trata de erradicarlo, como la práctica sin fundamento
científico y sin eficacia demostrada que es, pero no estaría de más que la
gente pudiera escoger con algo de conocimiento. ¿A qué esperan las
autoridades sanitarias y académicas?

Referencias bibliográficas:
Chambless, D. L. y Hollon, S. D. (1998). Defining empirically supported
therapies. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 66 (1), 7-18.
Eysenck, H. (1988) Decadencia del imperio freudiano. Barcelona: Ed.
Laberinto.
Grumbaum (1993). Validation in the clinical theory of Psychoanalysis. Int.
Univ. Press.
Schacter, D. L. (1996). Searching for memory. New York: Basic Books.

Información adicional:
Freud, S. (1976). Obras completas. Buenos Aires: Amorrortu.
Tortosa Gil, F. (1998). Una historia de la psicología moderna. Madrid: Mc
Graw Hill.

NOTA. Fernando Blanco es estudiante de psicología en la Universidad de
Deusto. Actualmente realiza su Practicum de Investigación en el Laboratorio
de Psicología del Aprendizaje de dicha universidad.

Para citar este artículo:
Blanco, F. (2003). Algunas reflexiones personales sobre el psicoanálisis
(1). Psicoteca, http://www.psicoteca.com


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3. CARTA A UN HOMBRE DE FE
Por Arturo Bosque

Publicada en una lista de correos de ex alumnos. Se han suprimido los
nombres que aparecen en el original.

Amigo:

He intentado hincar el diente en tu carta y, ¡caray! ¡no lo he conseguido!
Es una declaración de fe tan rotunda y tan firme que he renunciado al
análisis frase por frase.

¡No!, en serio, no puedo entrar dentro de tu mundo de fe. El que tiene una
fe de esta firmeza lo tiene todo claro, tiene todas las respuestas. Ocurre
que, desde fuera, cualquier religión aparece como un mundo cerrado sobre sí
mismo. Yo las imagino como burbujas. Dentro de ellas todo está explicado: se
"sabe" de donde se viene, a donde se va, donde se apoya la ética, cómo
obrar, donde acudir en caso de desaliento...;  se tiene esperanza, se tiene
seguridad... ; en el caso de las religiones con Dios personal (las
mayoritarias excepto el budismo), se tiene certeza de su existencia, se sabe
cómo es, se conoce lo que quiere de nosotros, se sabe cómo buscarlo, cómo
entrar en contacto con El, se confía en El y se espera de El ser escogido
para una felicidad eterna: basta con cumplir lo que El nos dice a través de
un libro sagrado o de sus intérpretes... Sin embargo, si se está fuera de
las burbujas, se ven todas iguales, ahí, flotando en el aire, sin ninguna
base racional que las sustente, sin ninguna prueba que, de manera imparcial
y sin lugar a duda (como en el caso de la Ley de la Gravitación Universal,
por poner un ejemplo), las reafirme como una realidad palpable. Todas te
exigen una fe. Ninguna te da una prueba irrefutable. Tener fe en esa
religión concreta es zambullirse de lleno dentro de la burbuja olvidando las
exigencias de certeza que tu propia mente racional te exige. Si eres capaz
de dar ese salto en el vacío y, si una vez dentro de la burbuja, rechazas
cualquier duda por razonable que sea, no tienes ningún problema. ¡Eres un
hombre de fe! A cambio recibes seguridad, esperanzas y todo lo dicho más
arriba. Lo malo para uno que está afuera es que todas las burbujas las ve
iguales. Y todas están faltas de apoyos reales que no sea la propia fe.
Conozco personas "zambullidas" en el catolicismo más ortodoxo; otras, en
otros cristianismos de gran firmeza de fe (testigos de Jehová); algunos
budistas con sus sucesivas y evidentes (para ellos) reencarnaciones; algún
musulmán que no tiene ninguna duda de cuan equivocados estamos los infieles
(o sea, todos los demás); y, la mayoría, con su religión personal
"fabricada" por él y para sí mismo ("creo en Dios pero no en los curas" es
su frase preferida). A todas, sin excepción, las mantiene su propia fe.
Todas rechazan cualquier duda y no están dispuestas a plantearlas. Lo dicho:
mundos cerrados, burbujas en el aire.

Además, existe una incomunicación entre las burbujas. Todos miran con una
cierta compasión y algunos con cierta sonrisa ("¡anda éste por donde sale!")
al "habitante" de la otra burbuja.

Amigo: tú estás dentro, yo estoy fuera. Lo siento; del contenido de tu fe,
no puedo hablar porque a mí me falta y sería una cadena de rechazos, pero,
sí que podemos hablar de muchas otras cosas y lo que sí que hemos hecho y
haremos es respetar nuestras creencias como amigos que somos.

Abrazos

Arturo Bosque


--------------------

4. COMBINADO DE CIENCIA Y VISIÓN MÁGICA
Por Pepe Álvarez Castro

El título de este comentario es lo que propugna el psicólogo, escritor y
experto en parapsicología Armando Carranza, en una entrevista aparecida en
Faro de Vigo ( 1-03-04). Atraído por el titular a cuatro columnas: " Jung
dejó el único testimonio científico de la Santa Compaña" me adentro en la
lectura de la entrevista al señor Carranza que se define como defensor de
" una parapsicología seria, que nada tiene que ver con tiradas del tarot o
arbitrariedades". El primer sobresalto aparece cuando afirma: "Le citaría
muchas personas que previeron lo que iba suceder con las Torres Gemelas".
Mejor que no cite sus nombres pues tal como está el patio, el señor Bush no
dudaría en hacerles un huequecito en Guantánamo. También aparece Lady Di,
esta vez colaborando con la DGT ya que días antes de morir " se registró un
descenso considerable de accidentes de tráfico: la gente intuía que algo iba
a suceder  con el coche..."

Nos cuenta diversos sucedidos de Jung y Freud , entre ellos el referido a la
Santa Compaña, fenómeno sobre el que profundiza de la siguiente forma: "Son
muestras de energía que se ha depositado en determinados lugares. Como en
las apariciones virginales, la tierra tiene que reunir unas condiciones
especiales: una cueva, aguas subterráneas, árboles muy frondosos...Los
templarios buscaban este tipo de lugares y edificaban allí una ermita." Como
se puede ver, un párrafo paradigmático de la síntesis entre ciencia y visión
mágica: energía, apariciones de la virgen y hasta los templarios.

Luego de afirmar que convivimos con fantasmas (afirmación llena de verdad) y
ante la pregunta-afirmación del periodista sobre la existencia de personas
"que se despiertan en mitad de la noche y no se pueden mover, se sienten
atrapados por una sombra..."  el señor Carranza no duda en afirmar " Esto
pertenece a la fenomenología del astral. Hay quien despierta cerebralmente
pero no puede moverse porque el astral aún no se ha acomodado. Y quien no
tiene costumbre de dormir una siesta y se despierta de muy mal humor, porque
tiene el astral mal acomodado."

Aún no recuperado de la lectura de esta entrevista, me paso al Diario de
Pontevedra (2-03-04) y el Partido Los Verdes, en plena campaña electoral,
nos invita a unas charlas en su sede sobre " introducción a la visión y
sensación del aura". ¡Hay días en que los periódicos vienen sembrados!


=== DOSSIER DE PRENSA ===============================================

1. MANUEL CARBALLAL TRAFICA CON MUJERES EN SU NUEVA INVESTIGACIÓN BASURA
Por María Santillana Acosta

(Artículo publicado en "El Catoblepas", lunes 8 de marzo de 2004)

A propósito del libro "El año que trafiqué con mujeres", Temas de hoy,
Madrid, marzo de 2004, firmado por Antonio Salas, conocido seudónimo del
escritor Manuel Carballal Pazos.

Tras difíciles y peligrosas investigaciones, en las que no he contado con la
ayuda de nadie, a las que me he enfrentado una vez más sola, sin haber
informado previamente ni a la policía ni a la guardia civil, ni siquiera al
juez Garzón, por si acaso topara con algún funcionario corrupto que pudiera
traicionarme y advertir a mis enemigos, sin ni siquiera haber podido
advertir a mi editor del peligroso terreno en el que me iba a introducir,
arriesgando la vida misma en el empeño, el pulso tembloroso, entrecortada la
respiración, palpitando con fuerza en mi pecho mi juvenil corazón, haciendo
peligrar la calidad de la grabación de la cámara oculta que con las pilas
bien cargadas acababa de conectar con disimulo, nerviosa ante los profundos
misterios que sin duda iba a desvelar, angustiada pues sabía que en
cualquier momento podrían detectar mi presencia y atacarme sin compasión,
pero conocedora del arriesgado servicio que estaba cumpliendo ante mi
conciencia y para lograr la felicidad del resto de las mujeres y de los
hombres que ni siquiera llegarán nunca a conocer los sufrimientos que por
ellos estoy asumiendo, obligando una vez más a mi ángel de la guarda a
trabajar horas extraordinarias que nunca podré compensarle, he podido
conocer, en rigurosa exclusiva y gracias a mi pericia investigadora, uno de
los misterios más arcanos en las actividades del astrofísico J. A. Sí, he
podido saber lo que estaba haciendo el astrofísico J. A. cuando sólo
faltaban siete minutos para que en todos los relojes sonara la hora primera
de un nuevo día, una jornada que todavía no sabía me iba a deparar sorpresas
inimaginables, pero no adelantemos acontecimientos y centrémonos en ese
momento preciso, las 00:53 del viernes 21 de noviembre de 2003, recién
terminado el gran día de las tenebrosas celebraciones de la extrema derecha
nacional socialista, necrófila y corrupta, apagadas apenas las
conmemoraciones de José Antonio y de Francisco Franco que habían mantenido
entretenidos y enfervorecidos durante unas horas a quienes pondrían en
peligro mi vida si lograran identificarme. Ahora ya puedo por fin desvelar
que a esa hora, desde su potente ordenador portátil Compaq Business nw8000
Pentium M 1.7 GHz, ocultando su IP mediante una sofisticada estrategia de
conexiones intermedias que simulaban su presencia en Melbourne, Chiapas y
New York, tecleaba el astrofísico J. A. una oculta clave secreta, una
misteriosa secuencia de letras y números que solo él conoce, aparentemente
sencilla pero que tantos quisieran saber, por la que tantos miles de euros
(millones de las antiguas pesetas) estarían dispuestos a desembolsar muchos
agentes de diferentes servicios de información, una contraseña que le
permitía al astrofísico J. A. publicar en Internet un documento, un texto
aterrador, del que ya he podido hacerme con una copia que conservo a buen
recaudo en mi archivo, y del que en un alarde de generosidad, y de forma
absolutamente gratuita y desprendida, ofreceré íntegramente su texto en uno
de los apéndices de esta obra, a pesar de que el astrofísico J. A. pueda
adoptar contra mí represalias que ni siquiera puedo ahora sospechar...

«Conozco otro caso de otro que escribe en esos medios, como el primero, que
va de estrella total, pero de escasa magnitud. Hizo sus pinitos con la
cámara oculta haciendo algo que unos dicen es periodismo de investigación.
Lleva años preciándose de estar muy relacionado en los ambientes más
secretos de los servicios policiales y de seguridad y su último logro ha
sido, si le creemos (cosa que es difícil porque su vida se escribe por las
mentiras y exageraciones que cuenta, o que cuentan de él, como una terrible
historia de una mandíbula rota y milagrosamente recuperada, o la de un robo
de un portátil de un coche, o las truculentas historias de cómo viajar a
cuenta de oeneges y cosas de esas), decía, que su último logro ha sido
infiltrarse en grupos ultrafutboleros y, según le oí comentar en un programa
de radio en el que colaboro, llegó a ver cómo sus compañeros daban una
paliza a un tío y todo. Luego lo escribió en un libro con seudónimo, pero su
afán de figurar hizo que el secreto sobre su nombre durara 'lo del cantar de
un vizcaíno', expresión de mi casa que alude a algo que dura excesivamente
poco, pero cuyo origen desconozco. El ser testigo (acaso compinche) en un
delito y no denunciarlo fue entendido por este tío como parte de su labor
secreta de periodista.» («¿Periodistas?»{1}, por Javier Armentia, en Por la
boca muere el pez, su blog, el 21 noviembre 2003.)

El famoso «periodista de investigación» Manuel Carballal Pazos acaba de
utilizar por segunda vez su conocido y ya famoso seudónimo de Antonio David
Salas Rey, que en 2003 llevó a Diario de un skin a convertirse en el libro
más vendido en España. El nuevo libro, El año que trafiqué con mujeres,
quizá hasta supere en ventas al anterior, pues el morbo por lo que se oculta
tras el sexo mercenario es indudable que atraerá más lectores (¿y lectoras?)
que las alucinadas andanzas de algunos neonazis hispanos.

De hecho, este nuevo libro, lanzado por el Grupo Planeta recurriendo a todos
los mecanismos de la mercadotecnia, coincidiendo precisamente con una
campaña electoral, la de las elecciones generales del próximo 14 de marzo,
en la que los partidos políticos españoles utilizan también todas las
técnicas propias de una avanzada partitocracia de mercado pletórico para que
sus obedientes votantes consuman los productos que les vienen publicitando
sin piedad, no es más que una secuela del anterior, y dejará a sus lectores
tan insatisfechos como pudieron quedar tras leer el primero, pero sin duda
esperando el siguiente, en el que desvelará otro poquito de cuanto
misterioso ocultan las tramas más escandalosas de la sociedad en la que
vivimos.

Se trata de un libro de casi cuatrocientas páginas de un estilo que hemos
querido imitar -sin duda lo hemos mejorado- en el primer párrafo de este
comentario, y que, salvo las bien poco interesantes descripciones del estado
anímico del autor en cada momento («aquella noche también aprendí el remedio
que utilizan las rameras para soportar el sueño durante las interminables
noches de vigilia en los serrallos: coca-cola con café; la alquímica mezcla
de cafeínas funcionó, y soporté los 1.200 kilómetros al volante...», pág.
210; «hice verdaderos esfuerzos, titánicos esfuerzos, para apartar la mirada
de aquellos pechos maravillosos, aquellas caderas rotundas, aquellas piernas
perfectas, aquella cintura de avispa... sólo otro hombre podrá comprender de
cuánta fuerza de voluntad tuve que echar mano en aquel momento. [...] ¿Qué
más le daría a aquella valkiria nórdica acostarse con un putero más o menos
esa noche? Eran mis propios prejuicios y mi propio sentido de lo moral lo
que se interponía entre aquella belleza rumana y yo; la deseaba, lo
reconozco; era pura lujuria...», pág. 295) y sus peculiares ocurrencias
(«observando aquellas patéticas, ridículas y vergonzantes actitudes de los
puteros, en muchas ocasiones deseé tener el poder milagroso de Cristo en las
bodas de Caná; me habría encantado poder convertir el whisky de los
cubalibres en bromuro; de esa forma, los clientes de aquellas Marías
Magdalenas sentirían el mismo deseo, abonarían el servicio por adelantado,
pero serían incapaces de obtener la erección para llevar adelante sus
humillantes coitos de pago...», pág. 155; «miré hechizado el cuchillo con el
que el mexicano troceaba su filete; empecé a sentir la tentación de
arrebatárselo para clavárselo en el corazón; pensé que si era lo bastante
rápido podría arrancárselo de la mano y hundírselo en el pecho antes de que
pudiese desenfundar la pistola que imaginaba oculta bajo su camisa; pero
inspiré un par de veces y bebí un trago para intentar volver a la realidad»,
pág. 336), no ofrece ninguna información nueva que el lector no haya visto y
oído en los últimos años en documentales pasados por las televisiones en
horarios de máxima audiencia, escuchado por las radios, leído en la prensa,
o que no se pueda adquirir navegando media hora por internet en lugares al
alcance de todo el mundo.

Lo misterioso (oculto, secreto, arcano, desconocido...) tiene un público
fiel y majadero, un público que, convenientemente idiotizado, dejará de
preocuparse en otras cosas y, creyéndose dotado de esa superioridad propia
de quien se sabe partícipe de claves ocultas, otros mundos y otras
dimensiones, se convierte en el rebaño más dócil para ser pastoreado por
quienes deben mantener la eutaxia de la sociedad. A finales de febrero,
antes de que el libro pudiera adquirirse en grandes superficies, quioscos e
incluso librerías, el programa Aquí hay tomate de Tele 5 (cadena de
televisión que aparece varias veces mencionada en el libro, pues para ella
ha venido prestando servicios de cámara oculta el investigador Carballal -a
pesar de que Planeta tiene más intereses en Antena3-) ya comenzó a anunciar
los grandes desvelamientos que se avecinaban, los nombres de famosas
artistas y presentadoras de televisión que ejercían también como rameras,
aunque el libro denuncia sólo ofreciera iniciales, lo que permite aumentar
las conjeturas... y el lunes 8 de marzo, día de la mujer trabajadora, en que
se presentó oficialmente el libro en Madrid, por supuesto con la ausencia de
su oculto autor, Aquí hay tomate incluso ofreció fragmentos de la grabación
con cámara oculta a Malena Gracia, ya publicada en noviembre de 2000, por la
simple razón de que el asunto se menciona en el libro que quieren convertir
en superventas... Las revistas basura de la primera semana de marzo, recién
colocados los ejemplares del libro en el lineal y visible ya su cubierta
tras los escaparates, publicaban desmentidos de esas vedettes de cuyas
andanzas tanto gusta de alimentarse el pueblo democrático, señoras y
señoritas que ni siquiera habían tenido tiempo de ojear todavía el libro,
pero que lograban así saltar de nuevo a la palestra para aumentar su
cotización y colaborar en la propaganda del nuevo producto (por ejemplo
Sonia Monroy, en ¿Qué me dices?, «Nunca he ejercido la prostitución», o Mar
Saura en varias cadenas de televisión). ¿Quién sería la famosa M. S., que
cobraría 36.000 euros por un «servicio sexual»? ¿Quién Ulises A., padre de
una gran hermana gallega, llamado el suizo, propietario no sólo de una
respetable cafetería sino también de un sórdido puticlub? ¿Quién será la
conocida C. ofrecida por la madame María José de M.?

Como parece que los asuntos de satanismo, ovnis y fenómenos inexplicables ya
tienen saturado al público (y Manuel Carballal conoce bien el terreno, pues
dirige mundomisterioso punto com, en la red desde 1997) nada mejor que
ensayar la elaboración de productos derivados de la moda, parece que ya
también agotada, de los televisivos «programas de investigación con cámara
oculta», que tanto revuelo armaron en los primeros años del nuevo siglo. El
mismo estilo basura con el que un ramillete de supuestos «investigadores» de
lo «paranormal» y la «fenomenología ovni» han llenado durante décadas
revistas, libros, programas nocturnos de radio, sugiriendo, suponiendo,
inventando, trastocando, mintiendo y confundiendo a un público semiculto, se
está trasladando, de la mano de los mismos y nuevos «investigadores», a los
terrenos de los asuntos de la sociedad y de la política.

El «misterio» del seudónimo que no lo es

Al aparecer el primer libro de «Antonio Salas» parecía consistente que el
autor encubriese su personalidad bajo un seudónimo, pues, en efecto, el que
un periodista (o alguien que así se llama, titulaciones al margen) se
infiltrase armado de cámara oculta entre algunos grupos marginales de
neonazis hispanos podía poner en un aprieto al falso militante y/o miserable
chivato traidor en caso de ser descubierto. Pero una vez que la propia
vanidad del autor le llevó a ir ofreciendo datos y datos sobre su verdadera
personalidad, hablar sin cesar por las radios (con la voz más o menos
distorsionada), entrevistarse a sí mismo en su propia revista de Internet,
publicar fotos comprometedoras en revistas y periódicos donde se le reconoce
de manera indubitable... una vez identificado, por supuesto y en primer
lugar, por sus potenciales enemigos, mantener el seudónimo sólo puede
entenderse como un recurso literario más para ofrecer al lector, por el
mismo precio, otro misterio a resolver. Leemos en la solapa del libro (marzo
de 2004):

«Antonio Salas es el seudónimo de un conocido periodista de investigación
que debe mantener en el anonimato su identidad por razones obvias. En Diario
de un skin contó su infiltración en el movimiento neonazi y la convivencia
con los skinheads, algo que hasta entonces ningún reportero español había
conseguido. Tras su publicación, empezaron las amenazas de muerte por parte
de sus 'camaradas' traicionados. Ahora, tras lograr integrarse en las mafias
internacionales de tráfico de mujeres, su vida vuelve a estar en peligro. En
los últimos veinte años, ha publicado más de media docena de libros de
investigación y ha desarrollado su labor profesional en diarios,
revistas -Interviu, Tiempo- y cadenas de radio y televisión, como Onda Cero,
Antena 3 y Tele 5. Ha sido el único periodista introducido en sectas, grupos
de crimen organizado y colectivos extremistas cuyas grabaciones, realizadas
con cámara oculta, se han considerado pruebas judiciales en varios casos
policiales españoles.»

Pero sucede que ya el 11 de agosto de 2003 publicaba Luis Alfonso Gámez, uno
de los miembros más activos y prestigiados de El Escéptico, y de los más
veteranos de ARP Alternativa Racional a las Pseudociencias y de SAPC
Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, en su blog Magonia, una
ventana crítica al mundo del misterio, un artículo titulado «¿Dará vida
Manuel Carballal a Antonio Salas?»{2}, en el que ironizaba sobre el nuevo
misterio en el que se había envuelto su habitual antagonista, el Carballal
propagandista de la basura ovni y afines. Y ese artículo sigue disponible en
Internet seis meses después: ningún juez ha ordenado que fuera retirado, ni
parece que el autor de Diario de un skin lo hubiera siquiera pretendido.
«Antonio Salas» simplemente se ha limitado a resarcirse, en su segundo
libro, sin aportar prueba alguna, ofreciendo más basura: «Lo triste es que
hasta hubo un puñado de periodistas que se aliaron con los nazis -suponiendo
que no lo estuviesen anteriormente-, para intentar dar caza a Tiger88. Uno
de ellos, L. A. G., que sorprendentemente trabaja en El Correo Español,
diario decano del grupo en cuyo suplemento se había publicado el día
anterior mi entrevista, se había empeñado en identificarme con algún enemigo
personal suyo, a quien deseaba que los skinheads eliminasen» (págs. 30-31);
«Suponiendo claro, que Julio Perea, como Luis Alfonso Gámez y otros
periodistas afines al movimiento neonazi, no desease intencionadamente que
alguien le pegue un tiro a cualquier persona identificada como Antonio
Salas, fuese yo o no» (pág. 197). (El tal Julio Perea, si he logrado
entender bien lo que se quiere decir en el libro que comentamos, debe ser el
nombre de un despistado técnico de una radio catalana que se habría olvidado
de distorsionar la voz de «Antonio Salas», provocando que un adicto a los
lupanares, al que estaba utilizando en la nueva «investigación», le
identificase con el Tiger88 infiltrado entre los skins...)

Manuel Carballal, para lograr mantener la atención del público, y poder
rentabilizar en su momento el papel de víctima y de perseguido, le hace
escribir a «Antonio Salas» en la página 354:

«Al término de esta investigación constato que, curiosamente, los neonazis
de Levantina de Seguridad, vigilantes de muchos burdeles de ANELA, y los
inmigrantes ilegales que forman parte de las mafias de crimen organizado a
los que tanto odian los skins se han aliado ahora en una causa común: todos
piden la cabeza de Antonio Salas. Lo triste es que compañeros periodistas,
de los que ya he hablado, parecen haberse unido a esa campaña por desvelar
mi identidad real a los violentos, o lo que es peor, por identificarme con
enemigos personales, para que una vez más alguien les haga el trabajo sucio.
En todos los oficios existe algún Judas.»

La trayectoria de Manuel Carballal Pazos

Manuel Carballal Pazos es un personaje bien conocido en España, un rostro
habitual en las televisiones desde hace años, y ofrece abundantes datos
sobre su nada peculiar biografía en distintas páginas de Internet (un curso
vital concordante con las numerosas referencias autobiográficas que desgrana
«Antonio Salas» en sus dos libros). Se presenta nada menos que como teólogo
y criminalista, pero también como tirador y paracaidista. Como era de
esperar en autor tan fantasioso su «página oficial» está colocada tras una
discreta dirección de Internet: confidencial.mundomisterioso.com

«Manuel Carballal nació en La Coruña, aunque no mantiene su residencia en
esta ciudad española. Estudió teología y criminología en Galicia y Cataluña,
especializándose en la criminalidad asociada a las creencias religiosas.
Desde hace más de 20 años se dedica profesionalmente a la investigación.
Escritor y reportero de radio, prensa y televisión, es un veterano en el
ejercicio del periodismo de investigación en España. Ha desarrollado muchos
de sus trabajos en campos específicos como los servicios secretos, las
sectas, el crimen organizado, etc. Miembro de más de una veintena de
asociaciones internacionales de investigación, ha sido conferenciante en
diferentes congresos nacionales e internacionales. Viajero, y miembro de
varias expediciones españolas a Asia y África, ha coordinado y/o colaborado
en varias iniciativas de Organizaciones No Gubernamentales en África, Europa
y América. Con formación y experiencia como ilusionista, investigador
privado, tirador deportivo con arma corta, paracaidista, guía de viajes,
etc., actualmente dirige la revista digital mundomisterioso.com»

Conferencias. Ponente invitado por Academias de Policía, Institutos de
Criminología y numerosas centros académicos, como la Universidad Complutense
de Madrid, Universidad de Santiago de Compostela, Universidad de La Laguna
en Tenerife, Universidad de La Coruña, Universidad Politécnica Madrid, etc.
Ha participado en infinidad de congresos, seminarios y simposiums
internacionales, especializados en teología, criminología y anomalías, en
Europa y América, desde 1988.»

Teología. Especialista en los Nuevos Movimientos Religiosos, ha realizado
investigaciones de campo sobre cultos sincréticos y religiones animistas en
Africa, Asia y América, conviviendo con santeros, paleros y babalaos en
Cuba; houngánes y bokores vudú en Haití o República Dominicana; hechiceros y
médicos tradicionales en Malawi o Mozambique, chamanes en Siberia, monjes
budistas en Mongolia, marabús y chejs islámicos en Mauritania o Egipto,
brujos aztecas y mayas en México o Guatemala, etc. Autor de varios libros y
monografías sobre sectas, como El Diablo: El Síndrome del Maligno, ha
impartido numerosos cursos y conferencias sobre demonolatría, mística, y
teología en seminarios e instituciones católicas, protestantes y laicas.
Coordinador de la Expo-Síndone (exposición monográfica sobre la Sabana Santa
de Turín).»

Criminología. Vicepresidente segundo del Centro de Investigación y Análisis
de la Criminalidad Violenta y Sexual (CIAC) y miembro de la Asociación
Profesional de Criminalistas y Peritos Judiciales de Galicia, ha colaborado
en numerosas investigaciones criminales realizadas por el Cuerpo Nacional de
Policía, Guardia Civil, Policía Autonómica Catalana, etc. Colaborador de
publicaciones oficiales como Policía, Guardia Civil, Mundo Policial, etc.,
ha asesorado varios episodios de la serie Policías de Antena 3, cadena en la
que realizó el espacio de crimen y sucesos Caso Abierto. Actualmente
colabora activamente con el principal portal español en Internet dedicado a
la criminalidad violenta: www.archivodelcrimen.com.»

Viajes. Ha realizado investigaciones de campo en países de cuatro
continentes como Mongolia, Haití, Egipto, México, Malawi, Jordania, Cuba,
Mozambique, Argentina, Rumanía, Alemania, Mauritania, etc. Ha sido uno de
los componentes de expediciones españolas a Asia y África como Vórtice-98
(organizada por Vórtice y Coronel Tapioca), o La Ruta de la Luz 96 y 98
(organizada por Cione y Mano a Mano), etc. (link a articulo de mundo
misterioso).»

Prensa. Colaborador, desde 1985, de revistas especializadas como Karma-7,
Año Cero, Más Allá de la Ciencia o Enigmas del Hombre y el Universo; diarios
como La Voz de Galicia, El Correo Gallego o El Mundo; o semanarios como
Interviu, Tribuna, o Tiempo; etc. Como fotoreportero ha desarrollado
secciones fijas de viajes y turismo, en revistas como GAM, y algunas de sus
fotos han protagonizado exposiciones fotográficas en Vigo, Cádiz, La Coruña,
Orense, etc. Desde 1993 edita El Ojo Crítico, una publicación española
especializada en sectas, fraudes paranormales, crímenes rituales, y los
aspectos menos amables del mundo del misterio.

Radio. Desde 1984 ha colaborado con diferentes emisoras de radio dirigiendo
y/o presentando, programas como: Enigmas, Radio Cadena Española, 1986;
Dimensión Cero, Onda Cero, 1993; Mundo Misterioso, Radio Voz, 1997.»

Televisión. Entre 1988 y la actualidad ha guionizado, dirigido y/o
presentado varias series de televisión y documentales como: A Noite das
Badaladas, Televisión de Galicia, 1988; Luz sobre o descoñecido, TV
Portugal, 1989; Tras do silencio, Televisión de Galicia, 1990; Mundo
Misterioso, Televisión de Galicia, 1993; Los Expedientes Secretos, Frames,
1995; Zoom, Tele5, 1996; Los Expedientes X Españoles, Tele5, 1998; Caso
Abierto (incluido en Sabor a Verano), Antena3, 1999; Infiltrados, Tele5,
2002.»

En otra página de Internet puede leerse esta otra reseña biográfica, donde
se sugiere que está enfrentado con media humanidad:

«Manuel Carballal. Nacido en la Coruña, en 1967. Investigador de los
fenómenos anómalos. En 1980 funda el CJI, y en 1983 el Grupo Fénix. En 1984
dirige el programa Enigmas en Radio Cadena Española, al que siguen otros
programas radiofónicos especializados como Mundo Misterioso o Espacio en
Blanco. En 1985 empieza a colaborar en Karma-7, colaborando posteriormente
con otras revistas como Enigmas o Año Cero, siendo vetado en todas ellas, en
1997, por denunciar los fraudes y manipulaciones de algunos de sus
directores y redactores. En 1988 comienza su trabajo en televisión con A
Noite das Badaladas (TVG), al que siguieron otros programas como En busca de
lo Desconocido (TV Portugal); Expedientes-X en España (Tele 5), etc.
Actualmente lleva el espacio Caso Abierto, dentro del programa Sabor a
Verano (Antena 3). Autor de libros como Los Peligros del Esoterismo, El
Síndrome del Maligno, Secuestrados por los OVNIs, La Ciencia Frente al
Misterio, OVNIs y Pilotos, etc. Especialista en fraudes OVNI y paranormales,
se ha enfrentado en los tribunales a videntes como Octavio Aceves, además de
haberse ganado la enemistad de ufólogos, 'escépticos' y parapsicólogos, por
su crítica a los engaños tanto de los negadores, como de los periodistas
paranormales.»

Su primer libro lo escribió junto el alicantino Gabriel Carrión López, otro
habitual de ciertos programas de televisión, y lo publicó en una editorial
asturiana: El diablo: el síndrome del maligno, Jucar (Etiqueta oculta, nº
1), Gijón 1990, 216 págs. Siguieron tres libros sobre ovnis: Secuestrados
por los ovnis, Espacio y Tiempo (Biblioteca básica), Madrid 1992, 127 págs.;
Ovnis: testigos de élite, Espacio y Tiempo (Enigmas), Madrid 1993, 48 págs.;
y Ovnis y pilotos (dedicado a Andreas Faber Kaiser), Contrastes (Nueva
biblioteca de los temas ocultos), Madrid 1995, 125 págs. Y nuevas entregas
sobre esoterismo, misterios y ocultismos varios: Los peligros del
esoterismo, Contrastes (Nueva biblioteca de los temas ocultos), Madrid 1995,
126 págs.; La ciencia frente al misterio, Contrastes (Nueva biblioteca de
los temas ocultos), Madrid 1995, 124 págs.; Los expedientes secretos: el
Cesid, el control de las creencias y los fenómenos inexplicables, Planeta
(colección 2mil1), Barcelona 2001, 494 págs.; Los peligros del ocultismo:
suicidios colectivos, asesinatos rituales, adicciones, posesiones y fraudes,
América Ibérica (Año Cero), Madrid 2002, 96 págs.

¿Suspense?, o es que no se entera

La lectura de los libros de «Antonio Salas» obligan a suponer cuál es la
catadura de su autor: o bien es alguien que se hace el tonto y oculta
relaciones importantes que ha ido averiguando, quizá para ir ofreciéndolas
en dosis homeopáticas y que el negocio aguante más tiempo, o bien el
supuesto «periodista de investigación» que se supone es «Antonio Salas» no
pasa de ser un incompetente aprendiz que se entera de poco. Dudas que no
suponen disyuntiva excluyente, pues podrían suceder ambas cosas a la vez y
en distintos grados. Así, el capítulo primero del libro, que lleva por
título Nazis versus proxenetas, ofrece un relato, quizá a la medida de un
público consumidor de infraliteratura sobre conspiraciones, milagros y
ovnis, pero que a un lector un poco más inteligente le confirmará que, de
ser cierto lo que se cuenta, Manuel Carballal es un «investigador» torpe,
incapaz y pretencioso.

Nos cuenta «Antonio Salas» que, interesado por introducirse en las redes de
la prostitución organizada, decide ir a Valencia para entrevistarse con un
ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne,
ANELA, y que, ya dentro de las instalaciones de Levantina de Seguridad, cuyo
director es precisamente José Luis Roberto Navarro, fundador de ANELA,
instantes antes de entrar a su despacho, a través de una llamada recibida en
su teléfono móvil, se enteró por una periodista de El Mundo que José Luis
Roberto Navarro también preside el partido España 2000, al que serían afines
tantos skinheads, que podrían identificarle... «De pronto el mundo se hundió
bajo mis pies. Aquella empresa de seguridad, repleta de cráneos rapados, era
el peor lugar del mundo para que se encontrase Tiger88. Supongo que fue el
arrebato de pánico, pero incluso me pareció reconocer, en alguno de los
jóvenes alumnos de aquella academia, a los rapados que exhibían cruces
célticas y cazadoras bomber...» (pág. 29).

Como situación dramática para animar al lector que tiene ante sí todavía más
de trescientas páginas no está mal, y podría justificarse la fantasía (a
pesar de que el autor, en su nota inicial, asegura que ofrece «una
transcripción literal y veraz de los hechos y de las grabaciones de cámara
oculta...» salvo algunos cambios para evitar la identificación de
prostitutas colaboradoras en tan peligrosas averiguaciones), pero tal cuento
(pues aunque nos parece que «Antonio Salas» es un investigador mediocre, no
podemos hacerle tan torpe) sólo muestra el estilo que acompaña todo el
libro, que es más bien otro ejemplo de literatura fantástica construida de
retazos de noticias ya publicadas y conocidas, presentadas como grandes
descubrimientos, al margen de que tras meses de recorrer las carreteras
españolas visitando todos los garitos nocturnos, cual inspector de la Guía
de Prostíbulos, pueda hilvanar alguna anécdota intrascendente.

Luego nos cuenta que «al buscar información sobre la fundación de ANELA en
la hemeroteca, me encontré con el Boletín Oficial del Estado del jueves 12
de abril de 2001», donde se publica la resolución que aprueba tan Asociación
empresarial. ¡Gran investigación! ¿Dónde encontrar información sobre ANELA?
¿Cómo encontrar ese olvidado Boletín Oficial del Estado de hace tres años?
Para eso está el esforzado periodista de investigación... que no tiene nada
más que mirar en las páginas de Internet de tales empresarios de locales de
alterne, que se caracterizan precisamente por todo lo contrario al misterio
y la ocultación. ¿Y qué se encontró «Antonio Salas» en tal documento
publicado en el BOE, y que puede leerse en la página de Internet de ANELA?
Pues algo que, tenemos que suponer, Manuel Carballal ya debía saber (salvo
que, en efecto, sea un torpísimo «investigador de lo oculto»): que el
Eduardo A. que ya aparece numerosas veces citado en Diario de un Skin (así,
con esa misteriosa inicial del apellido), es Eduardo Arias Hijas,
representante de ANELA. Y para mantener el misterio, sigue refiriéndose a él
sin ofrecer el nombre completo:

«¿Y quién es, según el BOE, el representante de ANELA encargado de presentar
oficialmente a la federación de burdeles? ¡Tachán! Nada más y nada menos que
mi viejo y admirado camarada don Eduardo A., alias El Duro, mano derecha de
Ynestrillas, líder de Patria Libre y abogado del nazi Pedro Varela,
propietario de la legendaria Librería Europa y cofundador de CEDADE. Eduardo
A. aparecía repetidamente en el libro y en el documental Diario de un skin,
pero en aquel momento no podía suponer que su relación con la federación
nacional de prostíbulos me hiciese volver a toparme con él en esta nueva
investigación.» (pág. 43.)

¿Pero es que acaso Eduardo Arias oculta su ideología y sus actividades? Hace
un año, cuando Diario de un Skin comenzaba su carrera de superventas,
Eduardo Arias, que cualquiera me buscase por Internet podía asociarle con
ANELA, tampoco ocultaba su ideología ni dejaba de mostrar su nombre y su
rostro a un público de millones de espectadores, sin seudónimos vergonzantes
o iniciales misteriosas, en cuanto podía... hasta en el mítico Crónicas
marcianas de Javier Sardá. ¡Menudo «periodismo de investigación» el de
Carballal! Sirva como ejemplo lo siguiente, leído en los foros de Azul Mahón
(de Falange Española): el 4 de febrero de 2003, el moderador Seu anunciaba
la buena nueva:

«Eduardo Arias en Tele 5. Todavía no está confirmado, pero es muy probable
la presencia del Coordinador General del Frente Español en un debate que se
emitirá mañana miércoles en T5 y en el programa Crónicas Marcianas. Os
mantendremos informados.»

El forista Futuro considera un grave error tal asistencia:

«Si consideras que Crónicas Marcianas es el lugar adecuada para exponer
cualquier propuesta, iniciativa o argumento con seriedad, si consideras que
la presencia allí de cualquier mención falangista no va ser
contraproducente, entonces es que una vez más cometeréis el error que los
medios de comunicación quieren, es que os prestáis a un juego que llevara a
la Falange y todo lo falangista un escalón más abajo en su automarginación.»

Pero Seu responde:

«Efectivamente Crónicas Marcianas no es el mejor escaparate, estamos de
acuerdo, pero lo que hay que hacer es estar en los medios de comunicación
porque si no NO EXISTES. Estoy seguro que Eduardo sabrá lidiar bien con los
que allí estén para no hacer lo que tu dices.»

Y al día siguiente, el 5 de febrero de 2003, Seu puede ya confirmar:

«Eduardo Arias, Coordinador General del Frente Español, asistirá hoy en
Tele5 a un debate que sobre la Unidad Nacional realizará el programa
Crónicas Marcianas. Es la segunda vez en pocos días que Eduardo Arias
participa en debates televisados, lo que pone de manifiesto el interés que
despierta el Frente Español incluso en aquellos espacios que son claramente
contrarios al patriotismo español.»

En las páginas del Frente Español incluso se publica una foto de Eduardo
Arias actuando en Crónicas marcianas, en un artículo dedicado a glosar su
apoteosis en el programa de televisión más visto de las madrugadas
españolas. Pero a esas horas probablemente «Antonio Salas» estaba
investigando en alguna casa de putas venciendo las tentaciones de la
carne...

¿Torpeza o complicidad?

Pero viniendo más a nuestros días. «Antonio Salas» incorpora en su libro
recién aparecido noticias bien próximas, como la presentación hace poco más
de un mes, el pasado 29 de enero, de la mano de la concejala Ana Botella y
del ministro Eduardo Zaplana, del proyecto del PP de adoptar medidas
similares a las tomadas en Suecia, que tienden a luchar contra la
prostitución penalizando al usuario cliente prostituidor. Decisión política
con la que parece coincidir. Pero aunque en su libro incorpora la actualidad
más cercana, ¿cómo aceptar que un periodista de investigación de su altura
pueda ignorar «sabrosas» noticias de los últimos meses, que atañen a sus
amigos del NS y de ANELA? ¿Es creíble que Manuel Carballal no se enterase de
que el 11 de octubre de 2003, en el II Congreso Nacional de FE-La Falange,
se desplazó a Jesús López y se renovó la nueva jefatura y junta nacional,
resultando Fernando Cantalapiedra nuevo Jefe Nacional, Felipe Pérez nuevo
Secretario General... y Eduardo Arias, el representante de ANELA, nada menos
que Secretario Nacional de Acción Política de esa organización, promotora de
un Frente Español del que forma parte importante España 2000 de José Luis
Roberto Navarro, fundador de ANELA? ¿Será que son hechos que va a descubrir
nuestro periodista de investigación en su tercer libro, cuando procure
infiltrarse con cámara oculta en los confesionarios del Palmar de Troya, en
un consejo de ministros, en la alcoba de Letizia, en una reunión del consejo
de administración de cualquier multinacional, en una chabola, en un comando
etarra o en la oficina de seguimiento de la campaña electoral de un
candidato cualquiera?

Lo que lleva a sospechar si este libro de «Antonio Salas» no viene a ser
algo parecido al de Alfonso Torres sobre los legionarios de Cristo, que ya
fue comentado en esta revista: pura propaganda, presentada como un ataque,
pero propaganda al fin y al cabo. ¿Quién sale más beneficiada con este libro
de «Antonio Salas»? Pues precisamente ANELA, por mucho que se insista en
vincular tal organización con las minorías extremistas de neonazis y skins.
¿No será que este libro de «Antonio Salas» no pretende otra cosa que
fomentar los intereses de ANELA? ¿Cómo explicar de otra manera las nueve
páginas que se dedican (de la 257 a la 265) a ofrecer un completo
«Directorio de ciberburdeles en España», con las páginas de Internet
correspondientes, pero también las direcciones precisas y teléfonos de
contacto? ¿No es eso apología y propaganda de la prostitución?

Puesta a fantasear, pues algo se contagia al leer esta subliteratura: ¿no
estará quizá Antonio Salas asegurando su protección por las pillerías
cometidas espiando skins, presentando las situaciones vergonzosas que
esconde ese submundo, pero fomentando un ordenamiento racional del sector
como el que propone ANELA, incluso colaborando en el seguimiento, que
condujo luego a su detención, de un traficante nigeriano de mujeres
africanas -no sé por qué lo llaman «trata de blancas»- que iba por libre?

¿Qué en pleno siglo XXI se producen compraventa de mujeres para su
explotación sexual? Por supuesto. ¿Qué «Antonio Salas» acaba de enterarse?
Quizá. Bienvenido a la realidad. ¿Pero es necesaria tanta fantasía y
parafernalia para denunciar situaciones tan vergonzosas? En absoluto. Le
hubiera bastado con leer las noticias de los periódicos y las eficientes
actuaciones de la policía. Sin necesidad de ir a ninguna hemeroteca,
simplemente entrando en las páginas... precisamente de ANELA: www.anela.cc

Para evaluar la gravedad de la corrupción social que nos rodea le hubiera
bastado con fijarse simplemente en las páginas dedicadas a los anuncios de
prostitutas en los periódicos más respetuosos. Todos los periódicos dedican
cada día varias páginas a incitar a sus lectores a consumir los servicios de
cientos de prostitutas: La Vanguardia del viernes 5 de marzo de 2004, por
ejemplo, dedica dos páginas a ofrecer más de medio millar de anuncios de
tales «contactos». Las tarifas para 2004 de ese periódico en la sección de
anuncios clasificados es de 4,40 euros en día laborable y 7,40 euros los
festivos por línea de columna cuerpo 5,2. Como cada página tiene diez
columnas de 184 líneas, cada página supone unos ocho mil euros cada día
laborable y casi catorce mil los festivos. ¿Quién paga esos veinte mil euros
diarios (más de siete millones al año) que, como mínimo, suponen en un solo
periódico los anuncios relacionados con la prostitución? Hay que suponer que
no los paga ninguna ONG altruista que busque tranquilizar mediante el sexo a
los lectores de periódicos. Y a estas alturas de la consolidación
democrática de nuestro país, tampoco cabe imaginar interés en alguna
potencia extranjera por corromper nuestra sociedad. El dinero procede, sin
duda, de los miles de usuarios que atienden esa publicidad, a través del
porcentaje importante de los ingresos que quienes se prostituyen tienen que
dedicar a la publicidad de su actividad. Si un solo periódico factura un día
cualquiera veinte mil euros en ese tipo de anuncios, ¿cuántos «servicios
sexuales» tienen que dedicarse cada día sólo para mantener los miles y miles
de anuncios que cubren páginas y páginas de los diarios? ¿No será por tanto
la prensa uno de los principales cómplices y beneficiarios de la ilegal
prostitución, que se reserva limpiamente una parte del negocio mucho más
importante que la que pueda corresponder a miserables chulos, odiosos
rufianes o celestinas madames? ¿Y en qué grado de sofisticada crueldad
cabría colocar a un «Antonio Salas» que, para tener algo que contar y que
vender, recorre con su cámara oculta los lugares más oscuros de nuestra
sociedad, arrancando testimonios más o menos patéticos de varias
desgraciadas, a las que engaña con falsas promesas, y llenar con tales
transcripciones páginas que le darán millonarios derechos de autor a cambio
del importe de una consumición, pagada directamente a la víctima, eso sí,
porque el galleguito es muy legal, y así evita que el dueño del local se
lucre con su comisión? («Todo lo que sea estafar a los proxenetas, sean
mafiosos nigerianos, honrados empresarios o sofisticadas encargadas de
agencias de lujo, me parece bien. Al fin y al cabo todos ellos viven de
explotar el sexo de sus rameras, ellas son las que hacen el trabajo
sucio...», pág. 278; ¿y tú, «Antonio Salas», de qué vives sino de remover un
poco más esa misma basura?)

Supuesta novedad de unos «escándalos» ya añejos

En el capítulo 7, Actriz, modelo, presentadora... y ramera de lujo, aparece
la desgraciada Malena Gracia, con la que Manuel Carballal se ensaña sin
piedad. El perdonavidas «Antonio Salas» la incluye entre las personas a las
que dedica el libro: «A Malena Gracia, lamento resucitar un pasado oscuro;
creo que esta vez el fin justifica el medio.» El sábado 6 de marzo de 2004,
en el programa Salsa Rosa de Tele 5, «el programa líder del corazón en
España», que dirige y presenta Santiago Acosta, un verdadero periodista de
investigación con cámara oculta que, agotado aquel filón, pudo reconvertirse
en su momento a esta nueva especialidad, Malena Gracia tuvo ocasión de salir
a defenderse del protagonismo indeseado que «Antonio Salas» ha vuelto a
darle. Manuel Carballal (oculto por supuesto bajo su cómodo seudónimo) se
justifica torpemente en su libro de la razón por la cual ofrece completo, y
no en siglas, el nombre de Malena Gracia, y que no sería otra sino el
valeroso reconocimiento que esa artista hizo público en 2001 de haber
ejercido la prostitución «de lujo». Y una vez que Malena Gracia supo y pudo
reconducir su agitado pretérito, reconvertida en una estrella siliconada más
del famoseo que pulula por esos concursos de televisión que gozan de la
preferencia de audiencias millonarias de conscientes demócratas satisfechos
en el bienestar que les hace disfrutar la pequeña pantalla, y completa sus
ingresos haciendo «bolos» por todo España, que le permiten vivir dignamente,
como cualquier famosa televisiva que se ve reclamada para inaugurar hoteles,
asistir a fiestas, cantar un poco en una discoteca, decir el pregón de la
fiesta de un pueblo invitada por un alcalde que sabe que así mejora su cuota
de popularidad política, dictando sus memorias en alguna revista o
informando a su público de vez en cuando de su estado de animo en los muchos
programas del corazón que se prodigan en la televisión plural..., el
caritativo «Antonio Salas», censor implacable, inquisidor machista, macerada
su repugnante moralina desde los oscuros momentos de sus inicios en aquel
seminario gallego, utilizará una y otra vez el pasado de Malena Gracia para
recordar de nuevo lo que fue, y quizá, para obligarla a volver al arroyo del
que había logrado salir tras su confesión pública, el arrepentimiento y el
reconocimiento social equivalente al perdón. ¿No es absolutamente deleznable
el sucio oportunismo del valiente Manuel Carballal, oculto por supuesto bajo
su seudónimo, al recordar una y otra vez en su libro el pasado de Malena
Gracia como prostituta?

Porque, en efecto, nuestro «periodista de investigación» no se ha limitado
en su trabajo de campo, siempre acompañado de su cámara oculta (para ver si
además del libro logra colocar algún documental de impacto en alguna cadena
necesitada de morbo), a recorrer docenas de puticlubs de carretera y otros
sórdidos garitos. También lo ha intentado, por lo que dice, en esas
discretas agencias que muestran fotografías de modelos susceptibles de
atender diferentes demandas. Aunque en realidad lo que hace Carballal no es
otra cosa sino airear de nuevo cosas ya publicadas. Entra a saco en dos
libros testimonio recientes, con los que va rellenando el suyo, mediante la
arriesgada tarea de entrevistar a sus autoras: Isabel Pisano, Yo puta (Plaza
& Janés 2001) y Valérie Tasso, Diario de una ninfómana (Plaza & Janés 2003).
Pero sobre todo se aprovecha sin pudor de la curiosa labor que emprendió el
pintoresco abogado Emilio Rodríguez Menéndez cuando, adquirida por él la
cabecera de la revista Dígame al ser subastadas algunas marcas procedentes
de la extinta Prensa del Movimiento franquista, tal nombre volvió a servir
para denominar una publicación de vida efímera que apareció en octubre de
2000. Como «Antonio Salas» entonces no existía, Manuel Carballal hace como
que no se había enterado en su momento de la revolución que en la prensa
española supuso el Dígame de Rodríguez Menéndez, revista de la que habría
sabido por una informante rumana (sic).

¿Qué periodista de investigación un poco interesado por las cosas mundanas
no guarda como objeto preciado una colección del Dígame de Emilio Rodríguez
Menéndez? Carballal dice que no conocía la revista, pero en cuanto escuchó
su nombre de labios de la rumana... «inmediatamente anoté en mi lista de
tareas pendientes una visita a la Hemeroteca Nacional, en la madrileña plaza
de Colón, para buscar en los archivos de las publicaciones españolas la tal
revista Dígame» (pág. 180).

Pero aunque «Antonio Salas» rellena un montón de páginas de su libro gracias
a Dígame, como si en la Biblioteca Nacional hubiera exhumado reliquias
ignotas de siglos pretéritos, el mal investigador que es Manuel Carballal
desaprovecha la ocasión para sacarle bastante más punta al asunto, que la
tiene sin duda. En buena medida porque la grosería de los análisis de
«Antonio Salas» le impide hilar más fino: como es un progre (y además
oportunista, también dedica el libro «Y a mi compañero Xosé Couso, por
dejarse la vida en el oficio») mete en el mismo saco a Blas Piñar (una de
cuyas hijas es al parecer propietaria de un local en Valencia donde está
instalada la sala «Showgirl», gran descubrimiento que demuestra hasta con
reproducción del informe registral emitido a instancias de la entidad Foro
Legal SC -se supone que una de las tapaderas de «Antonio Salas»- lo que no
supone que tal negocio esté regentado por esa señora, sino que ella es la
propietaria del local), a los skins, a cualquiera de las variedades de
«carlismos» o de «falanges», socialismos, nacionalsocialismos, etc.,
despreciando una realidad que, como suele suceder, supera a la ficción.

Pero es normal que «Antonio Salas», que ha dedicado los dos últimos años de
su existencia (en realidad los dos primeros) a convivir con cabezas rapadas
neonazis apasionados por el fútbol y a malvivir en las casas de putas de
medio España, tenga poco tiempo para finuras. Quizá el bloqueo en los
análisis de «Antonio Salas» estribe en que, tras su paso por el seminario, y
autotitulándose «teólogo y criminalista», no es capaz de distinguir entre la
profunda brecha de quienes se mueven más por motivos ideológico políticos
que por motivos ideológico religiosos. Indistinción muy propia del todo
revuelto de esas izquierdas extravagantes, cuyos reinos no son de este
mundo, y que, como la ETA y como «Antonio Salas», nacieron en un seminario.
Léase por ejemplo la mayor claridad que encontramos en un comunicado que
difundía en mayo de 2003 la AJEncia Patriótica de Noticias de AJE Acción
Juvenil Española, organización juvenil del Movimiento Católico Español:

«El periodista Gustavo Morales ha intervenido hoy, 23 de mayo, en el
programa matinal de TVE1, en la sección de sucesos. Aprovechó la detención
de un joven en Alcalá de Henares al que se vincula con grupos skins (jamás
se habla de la ideología de los múltiples asesinos que brotan a diario por
toda la geografía nacional), en el caso del bar 'Rojas', donde fueron
asesinados un joven de 17 años que atendía el mostrador y una señora que
casualmente estaba allí llamando por teléfono. Morales relacionó el caso con
los 'Hammer Skins' en particular y con la ultraderecha en general. Aseguró
que los skins están relacionados con el tráfico de armas y de drogas.
Relacionó también el crimen con el 'asesino de la baraja', sosteniendo la
tesis de que son asesinatos xenófobos realizados por un grupo y terminó
implicando a la 'División Azul' porque su sede está en Alonso Cano, 66 y uno
de los crímenes se ha cometido enfrente, en el 89 de la misma calle,
asegurando que de la sede divisionaria han desaparecido armas de origen
ruso. Gustavo Morales fue protagonista de una escisión de falangistas en
contra de Diego Márquez Horrillo, al que hace casi dos años los jueces
dieron la razón en el uso de las siglas FE-JONS. Morales y su equipo
político se situaron en el 'YA', a las órdenes del oscuro abogado Emilio
Rodríguez Menéndez, trabajando a favor de la mafia socialista del GAL (Vera,
Barrionuevo, etc.) y en contra de Pedro J. Ramírez, director de 'El Mundo',
del que fueron grabadas y difundidas imágenes escabrosas de índole sexual.
Posteriormente, Gustavo Morales y sus amigos trabajaron para el ex masón y
ex banquero Mario Conde en una revista creada para promocionarle.»

«Antonio Salas» utiliza información similar a la de estas fuentes, además de
la lectura directa del Dígame y demás para «descubrir» al lector (págs. 182
y siguientes) un batiburrillo confuso, pues no es capaz de entender siquiera
las claves de las tramas en las que picotea.

Al parecer, en efecto, las víctimas socialistas del GAL (Vera, etc.)
necesitaban un medio de prensa con el que poder oponer argumentos que
sirvieran a los jueces para aquilatar las penas pendientes de fallar en los
juicios correspondientes. El periódico Ya, otrora propiedad de la Iglesia
Católica, pudo así prolongar seis meses su agonía, de la mano de Emilio
Rodríguez Menéndez, con el objeto de atacar a Pedro J. y su periódico El
Mundo, restando fiabilidad a sus denuncias contra los chapuceros asesinatos
llevados a cabo por el GAL en la época socialista. Como no sería fácil
encontrar periodistas que llenasen las páginas de ese periódico, y además
les saldría mucho más barato, pactaron con los falangistas del proárabe
Gustavo Morales que, si colaboraban en mantener el periódico unos meses,
luego, pasado el juicio de los GAL, podrían quedarse con él. En cuanto a los
de la trama del GAL ya no les interesó mantener el Ya, cortaron el
millonario suministro económico (¿procedente de antiguos fondos
reservados?), y Emilio Rodríguez Menéndez, como es natural, tampoco pudo
mantener aquel engendro, que cerró inmediatamente. Sin embargo allí nació la
difusión en España de los vídeos de infarto (mucho más efectivos que las
«auditorias de infarto» de las que había presumido años antes el socialista
Alfonso Guerra, en plena apoteosis de su poder, cuando su hermano negociaba
asuntos privados desde un despacho público en la plaza de España del
sevillano Parque de María Luisa). Las posibilidades de la telerrealidad, de
la cámara oculta al servicio de la «información» (bastante antes de que El
Mundo decidiese organizar su propia productora especializada en esas
investigaciones, seguramente escarmentados al vivir en sus propias carnes el
potencial de la nueva fórmula), quedó demostrada en España con el periodismo
de investigación que, a través del Ya, produjo el famoso vídeo en el que la
guineana Exuperancia Rapu Muebake atendía las curiosas fantasías sexuales
del director de El Mundo. Así lo contaba el diario Clarín, desde Buenos
Aires, el 17 de noviembre de 1997:

«El editor del Diario El Mundo, en el centro de la tormenta. España:
escándalo por un vídeo de contenido sexual. (Madrid. Juan Carlos
Algañaraz).- El diario madrileño El Mundo acusó ayer a ex funcionarios del
PSOE de tender 'una trampa' al director del rotativo, Pedro Ramírez, con la
difusión de un vídeo de contenido sexual. El propósito del complot, según el
diario, es el de desacreditar a Ramírez y 'neutralizar' a El Mundo ante el
comienzo, a principios del año que viene, del juicio por la 'guerra sucia'
contra ETA. Uno de los principales protagonistas de este proceso, Rafael
Vera, ex secretario de Estado para la Seguridad, es acusado con gran
despliegue por El Mundo de ser el organizador del complot. En el juicio se
ventila la complicidad de altas autoridades del Estado y de la policía con
la organización y financiamiento de los Grupos Antiterroristas de Liberación
(GAL), que entre 1983 y 1987 asesinaron a 26 o 27 personas en el País Vasco
francés vinculados al nacionalismo radical. El vídeo, que ha sido
ampliamente distribuido anónimamente, muestra a una mujer manteniendo
relaciones con un hombre parecido a Ramírez. El diario denunció que las
imágenes fueron manipuladas. La mujer resultó ser Exuperancia Rapú Muebake,
una ciudadana de Guinea Ecuatorial, quien fue detenida por orden de la jueza
Ana Revuelta. Según El Mundo, Exuperancia declaró que le entregaron 340.000
dólares por el vídeo y le prometieron más de dos millones de dólares. Las
personas que trataron con ella fueron, según dijo, José Ramón Goñi Tirapu,
ex gobernador civil de Guipúzcoa (País Vasco) durante los peores años de la
'guerra sucia' contra ETA, y Ángel Patón Gómez, identificado por el diario
como 'miembro de la Unidad de Apoyo al Presidente durante los primeros
gobiernos socialistas'. El escándalo en torno del vídeo clandestino es otro
episodio en el duro enfrentamiento de Ramírez con el gobierno socialista de
Felipe González. Ramírez fue el protagonista de investigaciones resonantes
sobre la 'guerra sucia' contra ETA y varias acusaciones que terminaron por
debilitar al gobierno del PSOE. Recientemente, El Mundo volvió a encabezar
la llamada 'guerra digital' que enfrenta al gobierno de José María Aznar y
al grupo Prisa, editor del diario El País y propietario de la cadena
radiofónica SER. En torno a dos grupos de televisión digital se han agrupado
el gobierno y sus medios afines por un lado, y El País, la cadena SER y
Canal Plus por el otro, que cuentan con el apoyo de los socialistas. Uno y
otro bando se acusan mutuamente de querer pretender una hegemonía de los
medios de comunicación.»

De aquellos ya casi olvidados episodios (que no está de más recordar)
surgieron varias secuelas periodísticas, sobre todo en la línea del
«periodismo de investigación con cámara oculta», pero no solo. El abogado
Emilio Rodríguez Menéndez aprendió lo sencillo que es alcanzar presencia en
la vida pública mediante la prensa y los escándalos, fueran estos falsos o
incluso hasta verdaderos. Aquel grupo de Falange había articulado un grupito
de periodistas y colaboradores entusiastas dispuestos a seguir escribiendo
(todavía Internet no se había desarrollado lo suficiente, y los foros y
blogs hoy omnipresentes no eran capaces de saciar aquellas ansias
literarias). Volvió la cosa a cristalizar de la mano de otro personaje
peculiar español: M. C. No Manuel Carballal, por supuesto, sino Mario Conde,
el representante más famoso de la «cultura del pelotazo» auspiciada por los
gobiernos socialistas, caído en desgracia en 1994, cuando fue apartado del
Banco Español de Crédito, y el Doctor Honoris Causa por la Universidad
Complutense se convirtió en huésped habitual de las cárceles. Mario Conde
intentó organizar un partido político con el objetivo de sanear España
(podía haberlo conseguido, otros empresarios como José María Ruiz Mateos o
Jesús Gil y Gil tuvieron éxito, aunque fueron laminados por la oligarquía
partitocrática, pues la voz del pueblo a través de las urnas a veces es muy
sabia), y como preparativo lanzó a finales de 1999 una lujosa y peculiar
revista mensual, MC, dirigida por Javier Bleda, y en donde recalaron los
falangistas que habían ejercido el periodismo en el Ya de Emilio Rodríguez.
(Javier Bleda lo había intentado también a finales de 1998 y principios de
1999 dirigiendo otra revista singular de estos años, Artículo 20, de la que
fue pronto descabalgado, y sustituido por José Luis Balbín a partir del
número 39.)

Al renunciar MC a seguir manteniendo su revista MC, tenía ya Emilio
Rodríguez Menéndez suficiente experiencia como para intentarlo en solitario,
y a finales de 2000 apareció Dígame. Y aunque Dígame pueda ser reducida a
una revista basura más dedicada al corazón y los escándalos, no hay por qué
dejar de tomarse en serio la voluntad de regeneración política y social de
la sociedad española que expresa en los editoriales de sus primeros números:
lograr una catarsis mediante la inundación de basura. Por lo menos hay que
reconocerle a Emilio Rodríguez Menéndez y los suyos la misma voluntad de
limpieza y regeneración que pregona «Antonio Salas» en el libro que
comentamos. En Dígame se propusieron desmontar el mundillo del famoseo que
se estaba tejiendo entonces en España, y en la línea de las «auditorias de
infarto» del uno, de los «informes confidenciales» del otro, de los «videos
a lo Exuperancia» del de más allá, grabaron una serie de videos con
«famosas» contratadas por otros «periodistas de investigación» a celestinas
que hasta cobran sólo por mirar el libro catálogo con las fotos de su
mercancía (o de su supuesta mercancía). El número 3 de Dígame, de fecha 12
de noviembre de 2000, pregona en su portada: «Descubrimos una red de
prostitución de famosas. Malena Gracia ejerce de puta.» Y no sólo en la
portada. Madrid apareció ese día empapelado con inmensos carteles que
anunciaban que Malena Gracia ejercía de puta. ¿Y quién era Malena Gracia,
que pasó precisamente a ser conocida gracias a lo que parecía un tanto de
venganza de su antiguo novio, el propio Emilio Rodríguez Menéndez?

En cada número el peculiar abogado ofrecía una «carta del editor», y Javier
Bleda, el director, cuyas iniciales son las de una marca de whisky, firmaba
su editorial semanal: «JB con hielo.» Desde el principio figuraban entre los
colaboradores el peluquero abducido Ruphert y el simpar Antonio David Flores
(¿se habrá inspirado Carballal al buscar seudónimo -Antonio David Salas- en
el nombre del antiguo guardia civil que tuvo que abandonar el cuerpo por
quedarse con el dinero de una multa de tráfico cobrada a un francés pero
que, en la mejor tradición del typical spanish, matrimonió temporalmente con
hija de famosa tonadillera y famoso boxeador con torero famoso como
padrastro?). La mayor parte del mundillo basura que inunda hoy las
televisiones y las revistas viscerales, y que por fin permiten al personal
romper el monopolio omnipresente que tenían los políticos con sus cosas tan
repetitivas y aburridas, proceden de la factoría de Emilio Rodríguez
Menéndez o fueron relanzados desde Dígame: Loly Álvarez, Nuria Bermúdez,
Paco Porras, Arlequín, los Matamoros... Basta leer algunos de los reportajes
anunciados en las portadas de sus números: «Botín tiene un nieto bastardo»
(nº 16, 5 febrero 2001), «María Teresa Campos y Lydia Bosch, estafadoras
inmobiliarias» (nº 20, 5 marzo 2001), «Dinio corruptor de menores» (nº 22,
19 marzo 2001), «Neil: el chulo de Malena Gracia, sexo, drogas, alcohol,
menores» (nº 23, 26 marzo 2001), «José Luis Moreno, acoso sexual a sus
trabajadores» (nº 24, 2 abril 2001), «Putas y famosas, la madame Patricia
del Valle, Daniela Cardone incorpora famosas a la red de prostitución» (nº
25, 9 abril 2001), «Mafia: putas famosas, policías corruptos, abogados
ilegales» (nº 27, 23 abril 2001), «Conspiración: las mafias descubiertas
dispuestas a matar» (nº 28, 30 abril 2001), «Belén Esteban puta» (nº 30, 14
mayo 2001), «Mafia, corrupción policial, estafa, prostitución, drogas,
extorsiones y muerte» (nº 31, 21 mayo 2001), «Terelu desnuda» (nº 33, 4
junio 2001), «Lequio por delante y por detrás... al Conde le gusta más» (nº
35, 18 junio 2001), «Putas famosas de vacaciones en Marbella» (nº 38, 9
julio 2001), «Boris Izaguirre, droga, sadomasoquismo, humillación y lluvia
dorada» (nº 40, 23 julio 2001), «Las putas españolas revolucionan América»
(nº 45, 27 agosto 2001), «Daniela Cardone, puta y madame, Dígame lo prueba»
(nº 46, 3 septiembre 2001), «Ana Obregón acosa sexualmente a los
dependientes» (nº 47, 10 septiembre 2001), «Ney mantenido con dinero
público: Rodríguez de la Borbolla, alcalde y amante» (nº 49, 24 septiembre
2001), «Sonia Moldes, 2.000.000 pts. ¿polvo? ¿préstamo? p...» (nº 53, 22
octubre 2001), «Fernando Jauregui, alias F. J. Botero, promociona la
pedofilia» (nº 54, 29 octubre 2001), «Sardá favorece el tráfico de drogas»
(nº 56, 12 noviembre 2001), «Famosas maltratadas. Matamoros vende el dolor
de su amiga» (nº 59, 3 diciembre 2001), «Paco Porras traiciona a los famosos
y desvela sus secretos ocultos» (nº 60, 10 diciembre 2001), «La España
'cavernícola' obliga al Príncipe y Eva Sannum a olvidar su amor» (nº 62, 31
diciembre 2001), etc.

Como puede colegirse, lo que nos ofrece «Antonio Salas» en su nuevo libro no
pasa de ser una versión para niños de lo que publicaba Emilio Rodríguez
Menéndez hace tres años. Poca novedad, mínima «investigación» y mucho
«cortar y pegar», aderezado de la rancia moralina del «teólogo» Manuel
Carballal. Pero como unas decenas de miles de compradores convertirán este
libro basura en un nuevo éxito editorial, el proceso se repetirá de forma
recurrente una y otra vez.

Lunes, 8 de marzo de 2004, Día de la mujer trabajadora

URL: http://www.nodulo.org/ec/2004/n025p24.htm


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2. ESCEPTICISMO Y DEBATE
Por Pere Puigdomènech
(Artículo publicado en "El País", jueves 4 de marzo de 2004)

La falta de debate sobre temas científicos es algo que lamentamos
periódicamente en este país. Hace falta que se produzca una noticia sobre
clonación humana o algún desastre climático o alimentario para que
momentáneamente una noticia científica aparezca en algún lugar relevante de
un periódico y merezca la formulación de opiniones. El debate científico
continuado está, por desgracia, ausente en nuestros periódicos, mientras
suele darse en los grandes diarios de Alemania o Francia, por citar dos
ejemplos. Quizá podamos atribuir el hecho a la clásica separación artificial
entre cultura y ciencia, acentuada por la baja tradición científica que
tenemos en España. Sin embargo, este fenómeno se da en un momento en el que
muchas decisiones políticas, del Prestige a las plantas transgénicas, de las
vacas locas a las
células madre, están basadas en datos y opiniones científicas, y cuando
algunos de nuestros valores personales parecen estar puestos en cuestión por
los avances de la ciencia.

La falta de debate se ponía sobre la mesa hace pocos días por Joaquín
Estefanía a propósito del libro The Skeptical Environmentalist, de Bjorn
Lomborg, un libro publicado hace más de dos años y que en muchos países ha
levantado una polémica encendida. Se trata de un voluminoso libro en el que
el autor, un especialista danés en análisis estadístico, pretende reestudiar
los datos que se manejan para diagnosticar el estado del medio ambiente en
nuestro planeta. Su conclusión es que muchos datos sobre el estado del medio
ambiente en nuestro planeta están mal analizados y otros se exageran y,
aunque concede que en algunos aspectos el medio ambiente se deteriora, su
conclusión es que en otros casos mejora y, para decirlo en términos
generales, concluye que no hay para tanto. El libro levantó un escándalo
mayúsculo en Europa y Estados Unidos. Algunos de los científicos más
prestigiosos que trabajan sobre el tema del cambio climático fueron
invitados a escribir en la revista Scientific American una serie de
artículos en los que descalificaban a Lomborg. Los artículos lo trataban de
ignorante, de manipular los datos y de irresponsable. Venían a decir que
alguien que nunca ha trabajado en el tema había escogido y elaborado como
había querido datos para sacar unas conclusiones que había decidido a
priori. Se le acusaba también de que estaba dando argumentos a aquellos que
se oponen a actuar para corregir los efectos de la actividad humana sobre el
cambio climático. Desde este punto de vista, en un momento en que hasta el
muy benévolo convenio de Kioto no avanza, el libro sería especialmente
nefasto. El hecho es que la controversia ha seguido. Lomborg fue nombrado
director de un Instituto de Investigación sobre el Medio Ambiente por el
Gobierno liberal-conservador de su país; sin embargo, el año pasado el
Comité de Deshonestidad Científica danés le acusó de falta deontológica por
haber manipulado los datos en los que se basa su libro. El Gobierno danés,
sin embargo, no aceptó el veredicto, al tiempo que descalificaba duramente
al comité argumentando que no se trataba de una falta deontológica y que se
habían utilizado argumentos de índole personal en el proceso.

Dejando de lado la anécdota, que es, por otra parte, significativa, una de
las cosas que el libro mencionado pone de manifiesto es la necesidad de
recordar que lo que llamamos verdad científica es algo que se construye
sobre la base de la duda sistemática. La actividad científica es sin duda
más escéptica que cínica, y aunque sus bases se encuentran más bien en el
epicureismo, los científicos suelen vivir de forma más estoica. Por muy
aceptada que esté la idea de que la actividad humana está creando cambios
importantes en el clima, si los datos no se construyen con el rigor
necesario, no sirven. En este sentido, el debate producido por Lomborg es
sano. Pero también hay que tener en cuenta que en nuestra sociedad muchas
veces aparecen problemas frente a los cuales hay que tomar decisiones que
deben basarse en datos cuya elaboración científica no es completa. En estas
situaciones es lógico que haya debate y que entre la comunidad científica
haya posiciones encontradas. Sin embargo, quien tiene que tomar decisiones
con urgencia demanda una certeza en la que basarlas, por muy provisional que
sea. En este momento histórico en el que nos encontramos, el consenso,
basado en los datos más sólidos que existen, es que hay que actuar si se
quiere que nuestra actividad no altere en mayor medida el tipo de clima que
hemos tenido hasta ahora. Puede que alguien piense que esto no sea negativo.
Hay que recordar, por ejemplo, que ha habido voces, como la del presidente
de Rusia, Vladímir Putin, para quien el cambio climático es perfecto para su
país. Desde esta perspectiva, el libro de Lomborg es incluso peligroso, algo
comparable a quienes todavía en este momento, aunque haya aspectos oscuros
sobre la relación entre virus y enfermedad, crean dudas sobre la relación
entre el virus VIH y el sida, produciendo confusión sobre las medidas para
prevenir la enfermedad. Es cierto que en algunos casos la contaminación se
está reduciendo, por ejemplo en ciertos ríos europeos, pero es posible que
Lomborg olvide que esto se ha producido gracias al análisis pormenorizado de
los datos, la formulación de políticas y el cumplimiento de éstas. Es
posible que en los países desarrollados la superficie de bosques esté
aumentando, pero quien haya estado en Asia del sureste y haya visto el cielo
oscurecido por la quema de bosques de Borneo a dos mil kilómetros de
distancia no puede admitir que no esté pasando nada.

Por todo ello, en mi opinión, lo que perjudica cualquier debate, y el que
existe sobre los temas con base científica en particular, es la existencia
de "paquetes" de conclusiones que hay que comprar en su integridad y para
las que los datos científicos pueden llegar a ser irrelevantes, cuando no
molestos. Si el paquete no se quiere todo entero, hay que comprar el de la
competencia. Es algo a lo que Lomborg llama la "Letanía". Si estamos
preocupados por la degradación del medio ambiente, hay que estar contra el
cambio climático que es producido por cualquier actividad industrial o
agrícola, hay que estar contra las centrales nucleares y contra las plantas
transgénicas. Pero lo que se nos propone es que, si no estamos de acuerdo,
hay que sustituir esta Letanía por otra en la que tenemos que coincidir con
algunas propuestas según las cuales hay que aceptar las actividades
económicas por su rentabilidad, y si se afecta el medio ambiente los
mecanismos del mercado ya solucionarán con posterioridad los posibles
problemas que aparezcan. Lo que parece imposible en el fragor de la batalla
para unos y para otros es poder aceptar la validez de los argumentos caso
por caso. Parece que no sea posible aceptar que quizá ciertas soluciones
sean válidas en unos casos y en otros no, que ciertos datos son sólidos y no
los otros, y que nada sustituye al debate en profundidad, transparente y
riguroso. Y que a veces hay que tomar decisiones que a alguien le parecen
extrañas. ¿Cómo es posible, por ejemplo, que un país tan nórdico como
Finlandia haya decidido construir en el 2003 una central nuclear? Es posible
que haya quien esté pensando que no hay formas de producción de energía
radicalmente buenas y otras radicalmente malas, sino que quizá haya que
considerar lo que es más apropiado en cada caso. O en la orilla opuesta
quizá habrá que ir aceptando cada vez más que los costes medioambientales
tienen que introducirse en las actividades económicas. Está claro que si lo
hacemos así hay un peligro para algunos valores y para intereses
establecidos. Proponer una reflexión y las soluciones basadas en la
reflexión nos aleja del eslogan, y, peor todavía, nos puede hacer cambiar de
opinión. Se atribuye a Disraeli el comentario: "No pongas nunca a un
científico en un comité: es capaz de escuchar al contrario y aceptar su
opinión". ¡Qué mejor elogio podíamos esperar los científicos de un político!

Es ahí donde la falta de debate científico en un país que se quiere moderno
como el nuestro es grave. En nuestras decisiones personales y en muchas
decisiones políticas, en la balanza en la que se toman las decisiones
hacemos pesar los valores que queremos respetar. Para ello es importante
confiar en los datos de que disponemos, y la tentación de los poderes
políticos de manipularlos es clara. Libros como el de Lomborg tienen la
virtud de hacer reconsiderar puntos de vista que parecen establecidos; sin
embargo, es posible que nos esté llevando a conclusiones opuestas, pero
manipulando los datos, algo de lo que acusa a sus oponentes. No hace muchos
días, un grupo de científicos americanos denunciaba el maquillaje de datos
sobre el medio ambiente por parte de la Administración de Bush. También
debemos ser conscientes de las consecuencias de las decisiones y de los
valores que están en juego, y por ello es necesario explicitar unos y otros.
Igual que se debaten cuestiones de índole política, hay que debatir las
científicas, tanto más cuanto más afectan nuestra vida y nuestros valores. Y
éstos pueden tenerse en cuenta en diferente medida en diferentes países. La
historia, la forma de vida, la manera de pensar, las tradiciones ideológicas
y religiosas de cada sociedad pesan en las decisiones que tomamos. Es útil
considerar las decisiones que toman en otros países, pero no se puede
sustituir el debate en el seno de la propia sociedad, hecho en función de
sus propios valores y de sus propios intereses. Y esta opinión a su vez
podrá tratar de influir en el debate que en muchos temas, como los
medioambientales, está necesariamente globalizado. En ello, la rigurosa
elaboración de los datos científicos disponibles, desde el escepticismo más
radical, el debate transparente y abierto de sus consecuencias, muchas veces
difícilmente previsibles, y la manifestación de los valores que se defienden
es imprescindible. Los medios de comunicación tienen una gran
responsabilidad en ello.

NOTA. Pere Puigdomènech es director del Laboratorio de Genética Molecular
Vegetal. CSIC-IRTA.

URL: http://www.elpais.es


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3. LAS HUELLAS DACTILARES, CUESTIONADAS POR LA CIENCIA
Por Félix Ares de Blas
(Artículo publicado en "Divulcat")

En contra de lo que yo creía, hay pocas bases científicas para asumir que
dos huellas "idénticas" pertenecen a la misma persona. Desde hace un siglo
se utilizan las huellas dactilares como pruebas de la presencia de una
persona en la escena de un delito. Yo pensaba que esa evidencia se había
sometido a todas las pruebas que la ciencia exige para dar una teoria por
buena, pero resulta que no ha sido así. Se ha estado condenando, incluso a
muerte, mediante una técnica que no había sido suficientemente validada.

Obsérvese que no digo que sea errónea, simplemente digo que no había sido
suficientemente validada. Al enterarme de esto, a través de la revista
Newscientist del 13 de febrero de 2004, se me han puesto los pelos de punta
y he hecho mis propias averiguaciones, que voy a tratar de explicar en las
líneas que siguen.

Empezaré diciendo que las huellas dactilares sólo las tienen los primates.
Entre los humanos se forman a partir de la sexta semana de vida intrauterina
y -se dice- que sus características no varían con la edad de una persona.

Las huellas no son nada más que rugosidades con formas arbitrarias que
adopta la piel que cubre la yema de los dedos. Está formado por surcos:
montañas y valles. Las "montañas" se llaman crestas papilares y los "valles"
surcos interpapilares. En las crestas se encuentran las glándulas que
producen el sudor. Debemos recordar que el sudor contiene aceite que se
desliza hacia los surcos, donde se almacena. Al tocar, esa grasa almacenada
en los surcos, pasa a la superficie tocada.

Si posteriormente pasamos un sólido en polvo de una sustancia parecida al
talco, resulta que la grasa absorbe el talco. Si después soplamos, todo el
talco se va, salvo de las partes en las que había grasa: hemos obtenido una
copia -en negativo- de los surcos de una huella dactilar.
Ni que decir tiene, que hoy en día no se utiliza talco, se utilizan unos
polvos más sofisticados.

Las huellas digitales se toman de los dedos índices porque a diferencia de
los pulgares son menos propensos a sufrir heridas que dejen cicatriz y
perjudiquen la identificación.

Se supone -observen que digo supone- que son únicas e irrepetibles. Incluso
en los hermanos gemelos son diferentes, lo que hecha por tierra la
pretensión de algunos "clonadores" de hacer copias idénticas de un hijo, una
mascota o un dictador famoso (¿os acordáis de las idioteces que decían los
raelianos sobre Hitler?).

En la forma de los dibujos -como en otras muchas cosas- no sólo influyen los
genes; también lo hace nuestra experiencia personal, entendiendo por tal,
las hormonas que hemos recibido, el factor de crecimiento y todo ese extraño
mundo de la epigenética. Si hablamos de personas individuales hay que
señalar que la huella de cada dedo es diferente.

Un poco de historia

Parece ser que en la antigua Babilonia, las tabletas de arcilla se firmaban
con la huella digital. En la Persia del siglo XIV varios documentos
oficiales tenían huellas dactilares y un oficial del Gobierno observó que no
había dos huellas dactilares iguales.

En la legislación de la antigua China se establecía que para divorciarse
había que exponer siete motivos y, con las huellas dactilares, firmar el
documento.

En 1823, John Evangelist Purkinje, un catedrático de anatomía de la
Universidad d Breslau, publicó una tesis en la que se mencionaba que había 9
tipos de formas de huellas dactilares, pero no hizo ninguna mención a que
pudieran usarse para identificar individuos.

Fue Sir Sir William Hershel, en 1856, quien empezó a usar las huellas
digitales para validar contratos. Su idea era la de que los comerciantes
nativos pusieran la huella de su mano derecha detrás del papel del contrato,
para evitar que dijeran que la firma no era suya.
Después exigió solamente las huellas del dedo índice y del medio. Herschel
comenzó a notar que esas huellas eran únicas para cada persona, pero era un
convencimiento individual sin apoyo científico.

En 1889, D. Henry Faulds, el superintendente británico en el Hospital
Tsukiji en Tokio, continuó el estudio de las huellas para identificar las
marcas en antigua cerámica. No sólo vio la importancia de las huellas para
identificación sino que, además, propuso un método para clasificarlas.

Previamente en 1880, había publicado un artículo en Nature proponiendo que
las huellas eran únicas. Su método fue acreditado al ser capaz de descubrir
una huella en un frasco de alcohol.

En la obra de Mark Twain "Pudd'n Head Wilson", un asesino se identificaba
por sus huellas digitales.

Fue Sir Francis Galton quien en 1880 comenzó sus observaciones para utilizar
las huellas como identificadores personales. En 1892 publicó su libro
"Fingerprints" en las que decía que las huellas eran únicas y que no
cambiaban a lo largo de la vida. También estableció un sistema de clasificar
las huellas.

Debemos recordar que este Galton es el mismo de la Frenología de mal
recuerdo. La frenología murió, pero otra de sus ideas, la de las huellas
digitales, ha permanecido hasta nuestra época. El interés de Galton era
descubrir rasgos de inteligencia y raciales en las huellas. Fue su hijo
quien "demostró" científicamente lo que Herschel y Fauld sospechaban que las
huellas dactilares no cambian con la edad y que no hay dos huellas
idénticas. Sus cálculos decían que la probabilidad de que dos huellas
individuales fueran iguales era de 1 en 64 000 millones.

Galton hijo también determinó la forma de identificar una huella que es
esencialmente el mismo método que se utiliza hoy. El primer fichero de
huellas digitales lo estableció en 1891 el policía argentino Juan Vucentin.
Al año siguiente logró identificar mediante las huellas dactilares a una
mujer apellidada Rojas como la asesina de sus dos hijos. Su huella
ensangrentada dejada en el buzón de la puerta la delató.

Fue en 1901 cuando las policías de Gales e Inglaterra establecieron las
huellas digitales como sistema de identificación en los delitos. El sistema
se basaba en el sistema de Galton, modificado por Sir Edward Richard Henry.
El resto de la historia ya es conocido, el sistema se extendió por todo el
mundo.

Dudas razonables

Una de las dudas que han surgido últimamente es que una cosa es que no haya
dos huellas iguales y otra el que los sistemas de búsqueda automática no
tengan errores, sobre todo cuando en el lugar del delito se encuentran
solamente trozos de huellas. La pregunta es: ¿cuál es la probabilidad de que
se produzca un emparejamiento incorrecto entre un trozo de huella y la base
de datos de huellas?

Y hay otra segunda pregunta. Galton dijo que la probabilidad de que dos
huellas fueran iguales era de 1 en 64 000 millones, pero ¿alguien ha
verificado los datos?, ¿quiénes han hecho experiencias?, ¿en qué revistas
con árbitros se ha publicado?

Normalmente, en los juicios hay expertos que dan sus opiniones. Pero, ¿qué
ocurre si el juez pone en duda la base científica de las pruebas? El sistema
judicial estadounidense tiene lo que se llama una audiencia Daubert. En ella
es el juez quien examina si hay base real o no para una pretensión
"científica". Para ello el juez analiza cinco cosas de las evidencias:

1.La teoría y la técnica es testable.
2.Se ha sometido a revisiones por pares o ha sido publicado
3.Se mantienen normas que controlen el uso de la técnica
4.Los científicos generalmente aceptan el trabajo
5.Se conoce una tasa de error.

Lo sorprendente es que en 1999, los abogados de Byron Mitchell, en un caso
de robo, denegaron que las huellas parciales encontradas en el tubo de
escape de un coche fueran las de su cliente y pidiendo una "Audiencia
Daubert". Allí quedó claro que no se conocía la tasa de error de los
emparejamientos hechos con huellas incompletas.

Para solucionar el problema, el Departamento de Justicia de Estados Unidos
encargó al FBI y a la empresa Lockheed Martin un estudio que estableciera
una tasa de error. Lo hicieron con la base de datos del FBI y en un resumen
que han hecho válido al público dicen que la probabilidad de que un trozo de
huella se empareje incorrectamente con otra es de 1 en 10 elevado a 97. Eso
es lo mismo que decir que la probabilidad es cero pues en toda la historia
de la humanidad no habrá habido más de 10 elevado a 11 huellas.

Sin embargo, cierto número de universitarios critican el estudio y afirman
que tiene errores metodológicos. Los investigadores sólo utilizaron 50.000
huellas existentes e hicieron comparaciones de cada una de ellas con todas
las demás tratando de descubrir emparejamientos incorrectos. No los
hallaron. Pero una cosa es tratar de descubrir emparejamientos entre 50.000
huellas perfectamente conseguidas y completas y otra muy diferente conseguir
varias huellas parciales -y muchas veces deformadas- del lugar del delito y
compararlas con una base de datos de huellas. Otro detalle: las 50.000
huellas son de las dos manos; es decir que la muestra es de unos 5.000
individuos.

Con esos datos difícilmente se puede concluir que las huellas sean únicas ni
que la probabilidad sea de 1 entre 10 elevado a 97.
No sólo hay problemas estadísticos, según una investigación publicada en
2003 por David Kaye, un estadístico de la Universidad de Arizona en Temple.
Los investigadores de Lockheed encontraron tres situaciones en las que dos
huellas diferentes se parecían mucho. Al seguir investigando descubrió que
eran dos imágenes del mismo dedo de la misma persona. A pesar de que
representaba imágenes de la misma huella, una de las parejas parecía ser tan
distinta como las huellas de dos personas diferentes. Según Kaye, "lo que
revela esto es que huellas de la misma persona parecen muy diferentes".
Simon Cole, de la Universidad de California en Irvine añade: "Han
falsificado la premisa que querían demostrar".

Conclusión

Nadie argumenta que las huellas dactilares no tienen valor, lo que se está
diciendo es que hay que hacer una buena investigación para darle
probabilidades de equivocación. No decir que el método es infalible sino
decir algo así como: "La probabilidad de que un trozo de huella de tal
tamaño, obtenida en tales condiciones, de un emparejamiento falso es del
tanto por ciento X". Lo anómalo es lo que se piensa hasta ahora, que las
huellas son definitivas. Como toda actividad humana hay un margen de error y
ese margen hay que tenerlo en cuenta.

En el caso del ADN, los temores iniciales a un error fueron tantos que se
sometió el procedimiento a cientos de tests. Hoy los emparejamientos de ADN
siempre se dan señalando el margen de error.
Por esas extrañas cosas de la vida, es posible que el ADN sea mejor admitido
en los tribunales que las huellas. Téngase en cuenta que, hoy por hoy, las
huellas no cumplen el punto cinco de los Criterios de Daubert.

En estos momentos también se están sometiendo a una crítica similar la
identificación de marcas de balas y el reconocimiento caligráfico. Los
científicos dicen que la ciencia forense debe entrar y seguir los
procedimientos normales de la ciencia, con revistas con árbitros,
publicaciones, repeticiones, etc.

El gobierno -en este caso de los Estados Unidos, pero sospecho que cualquier
otro- es muy reticente pues si pone en solfa las evidencias forenses, la
situación de muchos presos puede ser ilegal. En cualquier caso, me da la
sensación de que los temores de los gobiernos llegan un poco tarde. La
ofensiva ya ha comenzado. En mi opinión la única solución es que la ciencia
forense sea una ciencia como las demás.

Enlaces:
Audiencia Daubert,
http://onin.com/fp/daubert_links.html#whatisadauberthearing
Biométrica: en busca de la identificación perfecta,
http://www.divulcat.com/inicio/articulo.php?id=286

URL: http://www.divulcat.com/inicio/articulo.php?id=404


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4. EL "OVNI" DE CANARIAS 25 AÑOS DESPUÉS
Por Ricardo Campo Pérez
(Artículo publicado en "La Opinión de Tenerife", sábado 6 de marzo de 2004)

El atardecer del 5 de marzo de 1979 miles de canarios tuvieron la
oportunidad de observar los espectaculares efectos en la alta atmósfera del
lanzamiento de dos misiles Poseidón norteamericanos desde un submarino al
oeste de las islas. La prensa le dedicó páginas completas, y mientras los
propagandistas del "misterio" hacían el ridículo, unas pocas opiniones
sensatas se deslizaban entre la maraña de absurdos que se pudieron escuchar
aquellos días en los medios escritos.

El fenómeno luminoso provocado por la quema de etapas de misiles o cohetes
en las capas altas de la atmósfera se ha observado docenas de veces en todo
el mundo. Es perfectamente conocido por los expertos y puede ser divisado a
centenares de kilómetros del lugar del lanzamiento. En ciertas ocasiones es
buscado premeditadamente por los investigadores meteorológicos. Estos
ensayos tuvieron lugar en varias ocasiones en el Atlántico norte durante los
años 70, de tal forma que sus efectos, originados siempre en la reflexión de
la luz solar, pudieron ser divisados desde todo nuestro archipiélago al
mismo tiempo. De entre todos ellos destaca el de 5 de marzo de 1979, del que
se acaban de cumplir 25 años.

En la prensa nos vimos obligados a leer afirmaciones completamente
irracionales e ignorantes sobre el fenómeno que había tenido lugar aquel
lunes señalado para la historia de los pseudo-misterios canarios. Un ovni o
platillo volante, un fenómeno extraño, desconocido o extraterrestre, era lo
que había sido divisado, todos ellos términos y expresiones sinónimos en el
fondo para los que han sustituido el exigente trabajo del pensamiento
racional por la cuesta abajo del "pensamiento mágico". Hace algunos años fue
posible cerrar definitivamente este asunto con informaciones procedentes de
fuentes independientes y de crédito, por si no era suficiente -que lo era-
la simple comparación entre las fotografías del suceso canario y las que
existen de la dinámica de estos fenómenos causados por lanzamiento de
misiles en varios lugares del mundo.

Alrededor de las 19,00 horas del citado día un extraño atardecer en forma de
estelas o líneas multicolores, semejantes a las isobaras de los mapas
meteorológicos, cautivó las miradas de los canarios; fue el prólogo de lo
que se iba a producir minutos después de las 20 horas, cuando surgió del
horizonte, en la misma zona donde estuvieron las estelas ya difuminadas, una
especie de aguja luminosa que se elevó y ensanchó hasta adquirir
proporciones gigantescas, con forma de campana o copa dejando una estela en
zigzag. Al desaparecer fueron visibles de nuevo unas estelas como las del
principio. Todo ello fue fotografiado desde diversas localidades canarias, y
pudo ser divisado incluso desde la costa africana, así como desde diversos
aviones que sobrevolaban las islas. Esta es, además, la dinámica
característica de los gases y sustancias liberadas por misiles y cohetes en
la ionosfera, durante su quema de etapas.

Un fenómeno como este provocó testimonios de muy diversa índole, que hay que
situar en el contexto adecuado: el desconocimiento de estos efectos en la
alta atmósfera en las hora de crepúsculo, cuando los gases de combustión son
iluminados por la luz solar, aunque a ras de tierra ya sea de noche,
circunstancia que aumenta su espectacularidad. Se ha querido demostrar que
ocurrió algo extraño aportando testimonios que apuntarían a la cercanía del
fenómeno a Canarias y a que realizó extrañas "maniobras de aproximación",
giros, cambios de dirección o en la forma de la gran "campana", que quedaron
recogidos tanto en la prensa como en el expediente oficial que el Ejército
del Aire elaboró al respecto, hoy de acceso público después del proceso de
desclasificación que afectó a toda esta información entre 1992 y 1998. De la
misma forma debemos atender a los muchos testimonios que situaron lo
observado en unos términos mucho más ajustados a lo que pruebas
irrefutables -las numerosas instantáneas fotográficas- nos llevan a
asegurar: la naturaleza balística de lo observado, además de tener en cuenta
la enorme subjetividad que llevan aparejada testimonios influidos por la
sorpresa y el temor ante un fenómeno como el que comentamos.

El juez informador militar de este suceso no dio, como popularmente se dice,
en el clavo en el momento de emitir un dictamen. Nada hay que objetar a
ello, puesto que el oficial en cuestión no era, ni mucho menos, experto en
estos acontecimientos. Sin embargo, en el expediente desclasificado por el
Ejército del Aire aparecen dos oficios internos firmados por el entonces
General Jefe del Mando Aéreo de Canarias en los que informa a su superior en
Madrid (con fecha 23-3-1979), asegurando que "...el supuesto OVNI avistado
desde estas islas el pasado día 5 parece demostrar que se trata de un misil
disparado desde aguas internacionales al oeste del Archipiélago". Y no sólo
eso: meses después el informe es traspapelado en las oficinas del Ejército
del Aire en Madrid, lo que obliga al envío desde el MACAN de una nueva copia
en enero de 1980: con ella el general jefe incluyó un nuevo escrito, en el
que puede leerse: "Creo deber informar a V.E., que mi criterio personal, es
que el fenómeno ha sido producido por dos misiles de extraordinaria potencia
y calibre...".

Mientras, en la prensa local los días posteriores al suceso podíamos leer
perlas que deberían ser incluidas en una antología del disparate, como por
ejemplo "en Canarias existen bases de ovnis", y que se trata "del comienzo
de lo que puede ser una ininterrumpida serie de avistamientos" (El Día,
8-3-1979); en La Provincia (7-3-1979) se aseguró que "vendrán más ovnis",
"la existencia de una base de ellos cerca de Canarias no ofrece dudas". Y
para rematar: "intuimos que esta masiva visión de un ovni iba a producirse".
¡Pues haber avisado con tiempo! Menudo despiste...

Pero también se especulaba insistentemente con la posibilidad de que se
trataba del lanzamiento de misiles. En los mismos diarios se dijo que podía
tratarse de "un cohete norteamericano de experimentación agua-aire", o que
"según fuentes autorizadas fue un cohete". Y en el desaparecido El eco de
Canarias se dudaba entre un "ovni" y un "misil".

La explicación estaba a la vista: bastaba contemplar las numerosas
fotografías obtenidas y consultar las fuentes adecuadas. Pero el deseo de
maravillas inexistentes y la contaminación informativa de
pseudo-investigadores pudo más, naciendo así la leyenda del "ovni de
Canarias". Ésta duró hasta el año 2001, cuando publiqué, junto a mi colega
Vicente Juan Ballester Olmos, un estudio sobre éste y otros sucesos
similares en la Revista de Aeronáutica y Astronáutica del Ministerio de
Defensa (http://www.anomalia.org/misiles.htm). En el ensayo citado
informamos de nuestro hallazgo gracias a la colaboración del experto de la
NASA James Oberg http://www.jamesoberg.com/, del astrofísico Jonathan
McDowell, del Smithsonian Center for Astrophysics de la Universidad de
Cambridge, que mantiene una página web sobre lanzamientos balísticos y
orbitales, el Jonathan´s Space Report
(http://planet4589.org/space/space.html), y del historiador militar Mark C.
Cleary, compilador de la Eastern Range Launches 1950-1994 Chronological
Summary, donde queda constancia de los lanzamientos efectuados por Estados
Unidos en el campo de pruebas del este, en el Atlántico Norte (la
localización exacta del submarino responsable es aún materia reservada,
aunque es un detalle menor ante las pruebas existentes; consúltese a este
respecto el ensayo de Manuel Borraz "Los gigantes de Gáldar y los
avistamientos canarios", CdU, Santander, 1992, donde se aporta una
valoración científica aproximada de esta distancia). He aquí la información
suministrada en forma de tabla por estos expertos para este episodio:

LO98.171 2443938.28 1979 Mar 05 1847 Poseidon SLBM SSBN 642,ETR USN
LO98.172 2443938.28 1979 Mar 05 1848 Poseidon SLBM SSBN 642,ETR USN
LO98.173 2443938.34 1979 Mar 05 2007 Poseidon SLBM SSBN 642,ETR USN
LO98.174 2443938.43 1979 Mar 05 2225 Poseidon SLBM SSBN 642,ETR USN

Cada línea representa un lanzamiento. La tercera columna indica la fecha y
en la cuarta podemos ver la hora de cada uno de ellos. Los efectuados a las
18,47 y 18,48 dejaron las estelas iridiscentes descritas al principio. El
lanzamiento de las 20,07 fue el que, debido a que ya era de noche en tierra,
produjo el fenómeno más espectacular (gran copa invertida e iluminada). Un
último lanzamiento no fue visible debido a su tardía hora (con el Sol ya muy
bajo en el horizonte).

En ciertas ocasiones se ha argumentado con escaso conocimiento sobre la
peligrosidad de estas pruebas para la población canaria. Ya en 1992 Manuel
Borraz demostró en el ensayo citado que el fenómeno, al igual que otros
muchos idénticos en otras partes del mundo, se hallaba a centenares de
kilómetros de nuestras islas, y que, por tanto, no corrían peligro alguno.
Estos lanzamientos continúan efectuándose en otros países y son observados
por miles de testigos, al igual que los canarios en los años 70; ningún
temor se genera ante ellos más allá de la sorpresa, debido a su lejanía y a
su inocuidad, al tratarse de simples pruebas balísticas. Es achacable a la
ignorancia que algún "experto en misterios" asegurara que los canarios
estuvieron expuestos al "peligro nuclear" y a la "lluvia ácida".

Por otro lado, los radares canarios no captaron nada porque estos fenómenos
se desarrollaron muy lejos, en torno a los 800 ó 1.000 kilómetros de las
costas canarias, y en ningún momento misil alguno sobrevoló el territorio
canario... A veces me imagino a ciertos informadores tratando torpemente de
comprender las declaraciones de los testigos, incapaces relativizar los
testimonios menos objetivos, como en el caso de quien creyó que el fenómeno
se encontraba entre La Palma y Tenerife, cuando los propios palmeros lo
observaron al oeste. O el de quien relacionó el movimiento de unos arbustos
en Las Cañadas del Teide con el espectacular fenómeno que estaba
contemplando...

Lo cierto es que, por un lado, el fenómeno observado fue idéntico al que
producen los lanzamientos de misiles en la alta atmósfera, como se puede
comprobar comparando las fotografías de múltiples episodios semejantes
(http://www.anomalia.org/g006.htm), y, por otro, que minutos antes de que se
observara este espectacular acontecimiento desde Canarias se produjo el
penúltimo launch de una serie de cuatro misiles Poseidón norteamericanos
desde un submarino localizado en el Atlántico norte. Sólo un enfermizo deseo
de difundir falsos misterios en medios proclives, la figuración social ante
los crédulos y el completo descaro permiten sostener que este suceso fue
debido a una "nave extraterrestre" o a un "fenómeno desconocido". No es
extraño, por otra parte: toda la pseudociencia, la pseudoarqueología y
pseudohistoria que difundía un lastimoso programa televisivo de
encantamiento planetario, todos esos misterios de pacotilla que difunden
innumerables libracos, se basan en teorías que no son más que creencias que
hay que mantener a toda costa por intereses comerciales. El caso de los
misiles observados desde Canarias en los años 70 -no es éste el único suceso
de estas características contemplado desde nuestras islas, como ha quedado
dicho- no es más que una gota de agua en un gran mar de falacias e
interpretaciones aberrantes, una auténtica estafa en el ámbito de la
cultura.

URL: http://www.la-opinion.com/


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5. EL 'OPPORTUNITY' DESCUBRE EN MARTE LO QUE FUE UN MAR DE AGUA SALADA
(Artículo publicado en "El Mundo", martes 23 de marzo de 2004)

PASADENA.- El robot 'Opportunity' ha descubierto en la superficie de Marte
lo que fue un mar de agua salada que podría haber albergado formas de vida,
según han anunciado los científicos del proyecto.

"Creemos que el 'Opportunity' está estacionado en lo que una vez fue la
orilla de un mar salado", ha asegurado Steven Squyres, principal
investigador del vehículo y de su gemelo "Spirit", durante una conferencia
de prensa.

La cámara del 'Opportunity' ha detectado la presencia de finas capas de roca
que presentan características típicas de una erosión causada por ondas de
agua, similar a las olas de un mar o un lago en contacto con la orilla.

Además, los instrumentos de análisis han detectado en ese punto la presencia
de cloro y bromo, lo que apunta a que esas aguas eran ricas en sales.

El anuncio de hoy se suma al realizado el pasado 2 de marzo, en el que se
confirmó que la región de Meridiani Planum, en la que aterrizó el
'Opportunity', tenía mucha agua.

Sin embargo, los científicos no pudieron entonces precisar si el agua estaba
en la superficie o era subterránea.

La presencia de bromo sugiere que el agua estaba presente en la superficie
del planeta, posiblemente en la forma de un lago o mar salado de unos cinco
centímetros de profundidad.

Para el subdirector de Ciencia Espacial de la Administración Nacional
estadounidense de Aeronáutica y del Espacio (NASA), Ed Weiler, esta
"confirmación de que había agua estancada" llevará a la agencia espacial
estadounidense a tratar de "averiguar si hubo microorganismos que vivieron
allí".

Weiler ha señalado que el hallazgo "tiene profundas implicaciones" para la
astrobiología.

Las marcas de la roca tienen la forma de curva cóncava típica que sugieren
claramente una erosión por agua y no por la acción del viento, indicaron los
científicos.

"Hemos visto rocas que tienen esas formas específicas" de la erosión por
agua, ha insistido Squyres.

El geólogo John Grotzinger ha recalcado que "las ondas que se forman con el
agua son diferentes de las que se forman con el viento".

Grotzinger ha exhibido fotografías microscópicas del terreno que muestran
una erosión en líneas paralelas, una característica llamada "laminación",
que es la que típicamente forma la superficie del agua con su movimiento.

También ha explicado que se han encontrado indicios de sedimentación. La
forma de esa sedimentación y el diámetro de los granos de arena afectados
apuntan también a la acción del agua, según el geólogo.

Los técnicos de la misión tienen previsto dirigir al 'Opportunity' a través
de una llanura con dirección a una capa más gruesa de rocas para tratar de
encontrar allí nuevos indicios de erosión por la acción del agua.

Squyres ha reconocido que "aún hay muchas cosas que no sabemos", como la
extensión exacta del cuerpo líquido o cuánto tiempo duró su presencia en la
superficie de Marte, aunque ha confiado en hallar más respuestas en las
próximas semanas.

Sin embargo, Squyres ha reconocido que no es posible que el 'Opportunity'
pueda hallar pruebas microscópicas fosilizadas de vida debido a que los
instrumentos de los vehículos no fueron diseñados para esa tarea.

Desde su llegada a diferentes puntos de Marte en enero pasado, 'Spirit' y
'Opportunity' han enviado al control de la misión, situado en el JPL, el
centro de la NASA en Pasadena (California) 18.000 fotografías y una ingente
cantidad de datos producto de los análisis de sus instrumentos científicos.

URL: http://www.elmundo.es/elmundo/2004/03/23/ciencia/1080070650.html


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6. CIENTÍFICOS ESTADOUNIDENSES INVESTIGAN EL EFECTO PLACEBO EN EL INTERIOR
DEL CEREBRO
(Artículo publicado en "Jano On-line", viernes 20 de febrero de 2004)

El llamado "efecto placebo" está en el interior de nuestro cerebro, según
los resultados de una investigación, publicada en "Science", cuyos autores
sugieren que los tratamientos a base de placebo influyen en la actividad de
las partes del cerebro sensibles al dolor.

El Dr. Tor Wager, de la Universidad de Columbia en Nueva York, explica que
los seres humanos "tenemos más control sobre nuestra mente y nuestras
experiencias de lo que pensamos".

Pero el efecto placebo, en especial en el ámbito del dolor, ha sido un tema
controvertido para la ciencia desde siempre. No obstante, el nuevo estudio
sugiere que los placebos realmente afectan a la sensación de dolor.

Lo que hicieron los investigadores fue medir la actividad cerebral en
respuesta al dolor en dos series de experimentos. En una de ellas aplicaron
a voluntarios una crema, describiéndola a unos como un producto que alivia
al dolor y a otros como una sustancia inactiva. "Encontramos que los
placebos disminuyen la respuesta cerebral al dolor en áreas que parecen
codificar la magnitud de la experiencia dolorosa. Esto sugiere que dicha
experiencia se altera realmente", escriben.

Observaron que la actividad cerebral disminuía antes en un área llamada
cingulado anterior, que parece estar relacionada con la incomodidad
producida por el dolor. Más tarde, los cambios en la actividad cerebral
ocurrían en el tálamo y en la ínsula, que parecen reflejar en qué medida es
negativa la experiencia dolorosa para la persona.

El Dr. Wager cree que para que un placebo pueda alterar esta actividad en
ciertas zonas del cerebro es necesario que la persona crea en la utilidad de
la sustancia y que dicha creencia sea traducida en cambios bioquímicos
relacionados con los mecanismos del dolor.

URL: http://db.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/press.plantilla?ident=31406


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7. MILES DE CIENTÍFICOS FRANCESES DIMITEN EN PROTESTA POR EL RECORTE DE
RECURSOS
Por María Esperanza Suárez
(Artículo publicado en "La Voz de Galicia", miércoles 10 de marzo de 2004)

Más de la mitad de los responsables científicos que dependen de la
Administración francesa han decidido plantar cara al gobierno, a 15 días de
las elecciones regionales. Unos 2.000 directores de laboratorio y jefes de
equipos de investigación presentaron ayer en bloque la dimisión de todas sus
funciones burocráticas  en protesta por la  falta de medios y de  puestos de
trabajo. El gasto francés en I+D, sin embargo, duplica al español.

No dejarán de investigar pero sí de ocuparse de todo tipo de tareas
administrativas, desde cursar peticiones de material a responder al correo
oficial. Si el conflicto se prolonga, los laboratorios quedarán bloqueados.
La cólera de los científicos se dirige directamente contra el primer
ministro Jean-Pierre Raffarin, que se reconoce «preocupado» por la amplitud
de la protesta: sólo 5 de los casi 2.000 científicos que ayer se reunieron
en asamblea en el ayuntamiento de París votaron en contra de la dimisión
colectiva. El ambiente lo habían caldeado previamente las dimisiones vía
correo electrónico de otros 200. Raffarin se ha mostrado tan firme en el
conflicto que  incluso se ha negado a recibirles «para no entrar en
regateos».

Movilizar a la población

Por eso han decidido recurrir directamente al presidente de la República,
con la esperanza de que Chirac  les ayude a acabar con el trabajo precario.
De momento, se han marcado como plazo el 19 de marzo, a dos días de las
elecciones  regionales. Si  no se producen avances significativos, amenazan
con salir a la calle  y movilizar a la población, que según los sondeos les
respalda en un 82%. Las universidades  han apoyado la protesta.

Es a la política global científica a la que contesta el colectivo Salvemos
la Investigación, sublevado  por la negativa del gobierno a desbloquear los
20 millones de euros  necesarios para renovar los contratos temporales de
500 jóvenes. La congelación de las contrataciones  amenaza con  aumentar la
fuga de cerebros hacia EE.?UU. y  pone en peligro el futuro de un sector del
que los franceses siempre han estado orgullosos.

La ministra de Investigación, Claudie Haigneré, recibe hoy a los sindicatos
en un intento de convencerles de sus buenos propósitos y de su intención de
crear 5.000 puestos de trabajo estables en el sector para el año 2010,
cuando  se alcance el objetivo estipulado del 3% del PIB  para la ciencia.

URL: http://www.lavozdegalicia.es/inicio/noticia.jsp?TEXTO=2492031


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8. PRESENTACIÓN DE LA REVISTA 'EL ESCÉPTICO' (REVISTA PARA EL FOMENTO DE LA
RAZÓN Y LA CIENCIA)
Por Marcelino Javier Suárez Ardura
(Artículo aparecido en el boletín de la Sociedad Asturiana de Filosofía)

Las 'Jornadas sobre Superstición, Creencia y Pseudociencia' celebradas en
Gijón, en el curso pasado, han desembocado en el establecimiento de unas
buenas relaciones entre la 'Sociedad Asturiana de Filosofía' y  'ARP -
Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico' (ARP-SAPC). Sobre todo, ha
sido a través de una figura tan relevante como la de Félix Ares de Blas, su
presidente y director del Museo de Ciencias de San Sebastián. El carácter
afable y abierto de Félix ha eliminado cualquier atisbo de adustez en
nuestras relaciones y ha arrojado, como no podía ser de otra manera, unos
frutos que maduraron en la actividad que estamos glosando aquí: la
presentación de la revista 'el escéptico'.

Sin duda, la existencia de una revista como 'El escéptico' merecía un acto
de presentación en Asturias. Y este cometido ha sido llevado a cabo por la
'Sociedad Asturiana de Filosofía'. La revista 'El escéptico', editada por
'ARP - Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico', tiene entre sus
objetivos principales promover el uso de la razón y el pensamiento crítico
frente a toda forma de irracionalismo ligado a la fácil credulidad en el
curanderismo o frente a las afirmaciones de los defensores de los llamados
fenómenos paranormales, por poner dos más que evidentes ejemplos. En su
momento, la SAF no sólo valoró estos aspectos racionalistas, al menos en un
sentido filosófico mundano, sino que tuvo también en cuenta otros como la
dimensión didáctica y pedagógica de la revista, en la medida que esta
pudiera tener interés ya no sólo para el profesorado de Filosofía o de
Ciencias Sociales sino para todo el profesorado y en general. Nos
planteábamos, entonces, el sesgo trasversal de los temas tratados, ante los
cuales era imposible mantener la neutralidad. Nuestro argumento era el
siguiente: ningún profesor inscrito en un sistema educativo racionalista
estaría dispuesto a suspender el juicio, y  mantenerse mirando a otro lado,
en pos de la asepsia y la neutralidad (de su disciplina), ante las
supercherías que van apareciendo en nuestro presente.

Así pues, el 6 de marzo de 2003, tuvo lugar una mesa redonda en el 'Club
Prensa Asturiana de La Nueva España' en Oviedo, a través de la cual se llevó
a cabo el acto de presentación de la revista 'el escéptico'. La mesa estuvo
compuesta, por parte de 'ARP - Sociedad para el Avance del Pensamiento
Critico', por Félix Ares de Blas y por Julio Arrieta; también participó el
profesor David Alvargonzález. Por parte de la SAF, hizo el papel de
anfitrión nuestro presidente Emilio Jorge González Nanclares. En la
presentación misma, Emilio Jorge González recordó al auditorio que el acto
se inscribía en la intencionalidad de la SAF de implantarse en la sociedad
asturiana a través del ejercicio de la racionalidad en todas sus facetas;
por esta razón, de paso, mencionó el vínculo entre la presentación de 'el
escéptico' y la celebración de las 'II Olimpiadas de Filosofía' con un tema
como 'La amenaza del nuevo chamanismo en el siglo XXI'. Seguidamente, tomó
la palabra David Alvargonzález, ya no sólo como profesor de filosofía de la
Universidad de Oviedo sino también como miembro de ARP-SAPC, y realizó un
brillante análisis filosófico de la revista, reivindicando su implantación y
su necesidad a la vez. La intervención de Julio Arrieta como miembro del
Consejo Asesor de ARP-SAPC, puso el acento en los aspectos periodísticos,
pero también en las dificultades que entrañaba enfrentarse con algunos de
los "lugares comunes" que tan sabiamente eran planteados por tan largo
elenco de embaucadores como los que, hoy, tenemos en España. La experiencia
de Julio Arrieta, Licenciado en Historia y Diplomado en Arqueología por la
Universidad de Deusto, fue en este sentido esclarecedora. Félix Ares de
Blas, como ya hemos dicho, presidente de ARP-SAPC, nos expuso los
antecedentes históricos de la constitución de 'el escéptico': cómo, en 1985,
la iniciativa de una serie de personas unidas no sólo por lazos de amistad,
muchos de ellos profesionales de la filosofía, se propusieron promover el
espíritu crítico frente a los programas televisivos y revistas esotéricas
"porque nos molestaba que nadie ejerciera la réplica contra cierto tipo de
bobadas".

El acto se cerró con un debate en el que participó el numeroso público
asistente, entre quienes se encontraban los filósofos Alberto Hidalgo Tuñón
y Gustavo Bueno Martínez. El día 7 de marzo de 2003, 'La Nueva España'
recogió la noticia, haciéndose eco tanto de la actividad desarrollada por la
SAF, con su colaboración, como de la existencia, para quienes todavía no
estuviesen enterados, de la revista 'el escéptico'.

Entidades Colaboradoras:
Club de Prensa Asturiana
ARP - Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico


=== BUZÓN DEL LECTOR ===============================================

Esta sección está abierta a todos los lectores que deseen enviarnos sus
críticas, sugerencias o comentarios sobre el boletín, los artículos
publicados en él, o cualquier otro tema relacionado con la ciencia, el
escepticismo y la crítica a la pseudociencia.

Incluimos en este número la carta de uno de nuestros lectores sobre el
artículo "Alternativos" de Fernando L. Frías, aparecido en el boletín del 2
de febrero de 2004, así como la respuesta del autor del artículo.
Agradecemos a los dos la atención dedicada.

Por otra parte, aunque no hayan sido publicados queremos agradecer los
correos electrónicos de felicitación y ánimo recibidos. Gracias a todos por
vuestro apoyo.


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SOBRE EL ARTÍCULO "LOS FUEGOS DE CANNETO DI CARONIA"
Por Manuel Borraz

Agradeceré hagan llegar estas líneas a Juan Anguita, autor de la nota LOS
FUEGOS DE CANNETO DI CARONIA que aparece en EL ESCÉPTICO DIGITAL del 3 de
marzo de 2004.

En el  artículo leemos:

"La primera cuestión que me llama la atención del asunto es dónde he visto
esta referencia a la noticia de agencia: ¡En mundomisterioso.com!, en el
resto de medios no he visto nada (si alguien encontrara alguna referencia
que me dejara por mentiroso estaría encantado de que me lo hiciese llegar)."

Conozco la siguiente referencia, donde hablaban de "ondas geoquímicas" (?!):

[ REF.: LA VANGUARDIA (Barcelona), 20/2/2004 ]

Desvelado el misterio del fuego espontáneo de Sicilia

El equipo de expertos desplazado al pueblecito siciliano de Canneto di
Caronia, donde desde enero se registraban incendios espontáneos de
electrodomésticos que obligaron a evacuar a parte de la población, ha dado
con la causa del extraño suceso. "Se trata de fenómenos electromagnéticos
causados por ondas geoquímicas", resumió el ingeniero Tullio Martella. Lo
sucedido es raro pero científicamente explicable y, según los técnicos,
podrá solucionarse instalando nuevas líneas eléctricas y pararrayos. -
Corresponsal.

También leemos:

"Estoy sorprendidísimo del tratamiento que se le ha dado al caso de los
"misteriosos" incendios producidos en la pequeña ciudad de Canneto di
Caronia, en Sicilia (Italia)."

En mi caso lo que me ha sorprendido es la explicación final que se ha dado
al asunto. Me pregunto si no se tratará de una explicación pseudocientífica
o, cuando menos, puramente especulativa. Me consta que los propios
escépticos italianos se han mostrado bastante escépticos al respecto y, de
hecho, no tengo noticia de que se haya documentado alguna vez este tipo de
explicación (aunque esto no quiere decir nada...).

Sería interesante pues complementar el artículo con una discusión de este
aspecto del asunto.

Saludos,

Manuel Borraz

Siguen un par de referencias en italiano (agradeceré me señalen otras más
críticas y/o completas):

Lo strano caso di Canneto, dove tutto si infiamma (Panorama, 10/2/2004)
http://www.panorama.it/italia/cronaca/articolo/ix1-A020001022985

A Canneto solo un "banale fenomeno elettrostatico" (Panorama, 17/2/2004 )w
http://www.panorama.it/italia/cronaca/articolo/ix1-A020001023119

[ Este último enlace incluye un diagrama explicativo]


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RESPUESTA A MANUEL BORRAZ
Por Juan Anguita

Hola Manuel,

He recibido su mensaje dirigido a la redacción de EL ESCÉPTICO DIGITAL a
propósito de mi nota sobre LOS FUEGOS DE CANNETO DI CARONIA, quisiera en
primer lugar agradecer su interés en la misma así como las referencias que
me hace llegar.

El único propósito de dicha nota fue, tal y como señalaba al final de la
misma, la extrañeza que me supuso que, en los medios por los que yo suelo
leer y oír, no se hiciese mención a la "versión oficial" del comunicado. Eso
me llevó a hacer un rastreo por Internet en busca de referencias que no
hallé en otros medios (en La Vanguardia Digital no logro localizar el
artículo que usted menciona), busqué en la página de Protección Civil
Italiana a la que pertenece el citado Tulio Martella  pero en aquel momento
no había mención alguna a dicho informe (aún ahora soy incapaz de hacerlo,
pero como mi italiano no me permite muchos lujos así que no me atrevo a
hacer afirmaciones contundentes). En cualquier caso, la nueva versión no
tuvo la difusión que tuvo la primera y eso es lo que aún me sigue pareciendo
preocupante.

Lo de las "ondas geoquímicas" me deja tan perplejo como a usted (espero que
todo se deba a que alguien con una habilidad con el italiano semejante a la
mía haya hecho la traducción, todo es posible dado que en una de las
referencias que me envía, la que incluye el diagrama explicativo, habla de
energía geotérmica ¿quien sabe? ¿otro misterio?). En cualquier caso, ni en
la nota de Europa Press ni en las que usted indica observo ese "ente
misterioso" llamado "onda geoquímica". Me parece una idea muy buena la de
complementar el artículo con la discusión  de la "versión oficial", como le
indiqué apenas la conozco aunque intentaré buscar alguna información sobre
la misma.

De nuevo le reitero mi agradecimiento.

Saludos,

Juan Anguita


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SOBRE EL PSICOANÁLISIS
Por Luis Montilla Torres

Estimados amigos,  estimadas amigas:

El artículo de Fernando Blanco sobre el Psicoanálisis (número 4, 2004) me ha
vuelto a hacer saltar las alarmas. Los breves apuntes que expongo más abajo
son sólo eso, notas para que sean tenidas en cuenta por Blanco si le
apetece, y por toda la comunidad escéptica si lo estima conveniente, en
cierta medida proclive al cientifismo acrítico. Me explico.

No soy profreudiano, aunque tenga fundadas simpatías por el iniciador del
Psicoanálisis. Personalmente, me quedo con el menos conocido de sus
discípulos (Ericsson), y después con los Luria y Leontiev, por ejemplo.
Coincido con Blanco en que Skinner es uno de los intelectuales peor
comprendidos de todo el siglo XX; sería muy interesante profundizar, alguna
vez, sobre la flagrante contradicción entre unos postulados psicológicos
profundamente reaccionarios (todo el conductismo lo es, se vista de lo que
se vista) y sus posiciones políticas (léase Más allá de la libertad y la
dignidad, sin ir más lejos). No puedo coincidir, sin embargo, con
fundamentar conceptos epistemológicos en Popper, teórico suficientemente
contestado y afortunadamente superado desde hace tiempo, que nos acostumbró
en su época a embarcarnos en bucles teóricos (el concepto de falsabilidad,
por ejemplo, es una tautología de manual) que a lo único que nos conducían
era a una mezcla perversa de prejuicio político y deducción filosófica
presuntamente neutral (algunas de sus posiciones políticas coincidían
sospechosamente con las nazis, algo bastante conflictivo para un judío como
él). Recomiendo, para Popper, la lectura de Historia, de Josep Fontana.

Lo verdaderamente alarmante, tanto en el artículo de Blanco como en otros
que leo a menudo y en el campo en el que tímidamente me muevo, la historia,
es la tendencia irracional y acrítica hacia el cientifismo exacerbado. La
Academia, sea dicho con toda la maldad posible, niega de un tiempo a esta
parte cualquier posición científica que no se presente arropada por decenas
de gráficas, estadísticas, cuadros, esquemas, empirismo desbocado,
operaciones matemáticas, fórmulas complejas, etc., hasta tal punto que
acabamos convirtiendo en ciencias autónomas lo que no son sino instrumentos
o técnicas determinadas. He tenido la oportunidad de leer sesudas tesis
doctorales precisamente del área de Psicología que empleaban más páginas en
explicar metodología estadística que en desentrañar las conclusiones de un
largo trabajo. Ello parte de la trampa tendida por personajillos de la talla
de Popper en la que muchos hemos caído irreflexivamente. De pronto, los
científicos sociales han sufrido un repentino ataque de complejo de
inferioridad, y corren raudos y veloces en busca de un lenguaje para
iniciados, de unas herramientas que les son ajenas y desconocidas, pero
capaces de envolver su trabajo en un halo de respetabilidad académica. La
gran mayoría de investigadores realizan su trabajo gracias a becas, o en el
marco de instituciones públicas, académicas o no; están obligados, por ello,
a "devolver" a los contribuyentes que pagan su trabajo los frutos del mismo,
de tal manera que no es de recibo que publiquen para el círculo de
iniciados, y en lenguaje abstrusamente hermético.

Por la regla de tres popperiana, la Historia no es una disciplina
científica. Para el popperianismo moderno, no usar una calculadora
científica de última generación es un pecado de lesa ciencia. Lamento
comunicar al respetable que desde un punto de vista científico crítico,
racional, público y, si quieren llamarlo así, progresista, la Psicología,
por ejemplo, es una de las ciencias sociales, prima hermana de la Geografía,
y sólo vecina de calle de la Psiquiatría. Pero no se me vengan abajo ni se
derrumbe su autoestima: las Matemáticas serían, sin la Física, sólo una
abstracción inútil. De ahí que la realidad exista independientemente de la
conciencia que tengamos de ella, que decimos los materialistas.

Atentamente,

Luis Montilla Torres


=== ENLACES  =======================================================

1.- i  n  f  o  .  a  s  t  r  o (http://www.infoastro.com)

El Boletín de las estrellas / Información de primera sobre lo que acontece
en el Universo.

Para suscribirse y recibir los boletines semanales, envíe un mensaje a
infoastro-subscribe@...

--------------------

2. El Horror (http://www.elhorror.net)

La Biblia, el gran engaño, fraude y mentira de Occidente.

El "Dios del amor y de la misericordia" dejó dicho y ordenado: "Un hombre de
veinte a sesenta años será estimado en cincuenta siclos de plata... si se
trata de una mujer, tu estimación será de treinta siclos...", Lv 27, 3ss.

--------------------

3. Divulc@t (http://www.divulcat.com/)

El portal de la Ciencia y la Tecnología en el que la divulgación es la norma
que nos acerca al conocimiento y a la democracia.

Para suscribirse a Divulc@t  basta con enviar un mensaje en blanco a
divulcat-subscribe@...

--------------------

4. Asociación Racional y Escéptica de Venezuela
(http://www.geocities.com/escepticosvenezuela/)

La Asociación Racional y Escéptica de Venezuela (AREV) es una organización
independiente y sin fines de lucro, integrada por personas de mente abierta
que se han unido con la finalidad de divulgar el escepticismo y el
pensamiento racional.

--------------------

5. Egiptomanía (http://www.egiptomania.com/)

Completa web sobre el Antiguo Egipto que nos ofrece una visión objetiva y
crítica, alejada de los titulares de las revistas pseudocientíficas.


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