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Asunto: EL ESCÉPTICO DIGITAL - Edición 2004 - Número ESPEC IAL BÉLMEZ
Fecha:Miercoles, 17 de Noviembre, 2004  01:07:09 (+0100)
Autor:Óscar David Sánchez Jiménez <eed @........org>

EL ESCÉPTICO DIGITAL

Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la Pseudociencia
http://digital.el-esceptico.org/

© 2000-2004 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org/

Edición 2004 - Número ESPECIAL BÉLMEZ - 16 de noviembre de 2004


=== SUMARIO =======================================================

EDITORIAL

ARTÍCULOS

1.- PARAPSICOLOGÍA 'A LA ESPAÑOLA'
Por Javier Armentia

2.- LAS CARAS DE BÉLMEZ: HISTORIA DE UNA IDA Y UNA VUELTA
Por Fernando L. Frías Sánchez

3-EL NUEVO FRAUDE DE BÉLMEZ: EL SINDICATO DEL MISTERIO
 Por Gerardo García-Trío San Martín

4.- LA SOBRENATURALIDAD POR DECRETO Y LA MITOMANÍA DE SUS PROMOTORES
Por Mauricio-José Schwarz

5.- OTRA VISIÓN (A ESTAS ALTURAS NUBLADA) SOBRE LAS CARAS DE BÉLMEZ
Por Juan Anguita Acosta

6.- LAS CARAS DE ORDESA
Por Arturo Bosque

7.- POR EL DERECHO A UNA INFORMACIÓN CRÍTICA EN TEMAS CIENTÍFICOS

DOSSIER DE PRENSA

1.- LAS NUEVAS CARAS DE BÉLMEZ NO SON DE ORIGEN PARANORMAL
Por Francisco Máñez

2.- UN INVESTIGADOR CUESTIONA LA AUTENTICIDAD DE LAS 21 NUEVAS 'CARAS DE 
BÉLMEZ'(JAÉN) APARECIDAS RECIENTEMENTE
Por Europa Press

3.- LAS NUEVAS CARAS DE BÉLMEZ "NO TIENEN ORIGEN PARANORMAL

4.- OS ROSTOS DE BÉLMEZ
Por Antonio Elegido

5.-MÁS CARAS
Por Fernando L. Frías Sánchez

6.- TRATAMIENTO EQUITATIVO DE LO "PARANORMAL"
Por Ricardo Campo

7.- LAS CARAS DE BÉLMEZ

ENLACES


=== EDITORIAL =======================================================

"Las personas normales no sólo reconocen caras. Parece que tenemos un ansia 
casi indecente por verlas, estén realmente allí o no. Vemos caras en las 
manchas de humedad en el techo, en los contornos de una ladera, en las nubes 
o en relieve de Marte. Generaciones enteras de observadores de la Luna se 
han visto impulsados, por la menos prometedora de las materias primas, a 
inventar una cara en la pauta de cráteres de nuestro satélite."

Richard Dawkins:   "Destejiendo el arco iris"

El presente número de "El escéptico digital" está dedicado a uno de los 
episodios más esperpénticos de la parapsicología española. El 
"descubrimiento" de unas manchas en el suelo de una cocina que recordaban 
caras es "El mayor misterio de la parapsicología española". Parecía que con 
la llegada del siglo XXI la modernidad había llegado por fin a nuestro país 
y que un fraude tan casposo como éste hace tiempo que debería haber sido 
olvidado, llenando de vergüenza a todos los que intervinieron en él.

Sin embargo, la "España profunda" se resiste a morir. Los pícaros de hoy 
utilizan las mismas tácticas de antaño, solo que amplificadas por los medios 
de comunicación. El fraude ha ido resistiendo el paso de los años, cambiando 
de vez en cuando el método y los personajes, pero en el fondo no todo se 
reduce a dibujos en el cemento. Ahora parece que el misterio se multiplica, 
los espectros cambian de casa, y según las últimas noticias que nos llegan, 
deben haber montado una inmobiliaria porque  hay varias casas en Bélmez 
"infectadas" con este "virus ectoplásmico". O eso es que hay otros "caras" 
que quieren disfrutar del invento

Hemos creído necesario poner un poco de cordura ante la avalancha de 
irracionalidad que está inundándonos estos días en los medios de 
comunicación y dedicar un boletín entero de "El escéptico digital" a un 
asunto tan ridículo que no da para mucho. Porque el "misterio" no da más de 
sí: unos dibujos en el cemento y además los últimos son francamente malos. 
Se ve que ya no hay espectros como los de antes. Para ello hemos acudido a 
algunos de nuestros más brillantes colaboradores para desmontar esta 
patochada de una vez por todas.

Sin embargo, hay algunas noticias francamente interesantes. Sobre todo la 
valiente denuncia de Francisco Máñez, sobre como "aparecieron" las últimas 
"teleplastias". También recomendamos una denuncia de este fraude realizada 
por el parapsicólogo portugués Antonio Elegido. Lo más importante es que 
estas denuncias las han hecho personas que estudian honradamente lo que 
ellos consideran "fenómenos paranormales" y no les duelen prendas en 
denunciar los embustes.

Desgraciadamente, el formato de "El escéptico digital", no permite que 
publiquemos determinados artículos que se apoyan en fotografías para 
demostrar el fraude. Por ello, os recomendamos que visitéis la Página de 
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico http://www.arp-sapc.org/ 
donde podréis disfrutar de estupendos artículos, y comprobaréis que el 
cemento no es suficientemente duro, comparado con la cara de algunos.

Esperamos que disfrutéis de este número de "El escéptico digital"

La Redacción de "El escéptico digital"


=== ARTÍCULOS =======================================================

1.- PARAPSICOLOGÍA 'A LA ESPAÑOLA'
Por Javier Armentia

Los fenómenos paranormales más genuinamente españoles siguen siendo parte de 
la historia negra del franquismo: las caras de Bélmez de la Moraleda (Jaén). 
Desde 1971, el mito y una compleja red de intereses han permitido que aún 
hoy este pequeño pueblo siga siendo visitado por quienes buscan encontrar la 
prueba de los poderes de la mente, aunque sea en unas manchas en el cemento. 
No merece la pena analizar en profundidad un tema que, debido principalmente 
a que ha pasado mucho tiempo y casi exclusivamente se han escrito 
estupideces sobre el mismo, ha creado más un mito que otra cosa. ¿Quién y 
cómo hizo las caras? A estas alturas, los autores posiblemente superan la 
decena, porque estos mitos se alimentan de sus propios creyentes, pero sobre 
todo de los aprovechados que quieren a toda costa conseguir exclusivas 
increíbles para hacerse un nombre en las revistas paranormales.

Se demostró hace mucho que las primeras caras tenían sales de plata como 
pigmento; se podía entender que en otras, la propia humedad había creado 
formas que "parecen" caras: el fenómeno perceptivo conocido como pareidolia. 
Hubo pseudoinvestigadores que encontraron pasados turbulentos en la historia 
de esa casa y las cercanas (uno se pregunta cómo podría ser de otra manera: 
si se tiene un edificio suficientemente antiguo, lo difícil sería 
encontrarse que en su historia nunca ha pasado nada, ni una muerte 
medianamente rara, ni una discusión... todo vale, además).

También hubo equipos de televisión, notarios que certificaron imposibles, 
caras menos mentadas de Francisco Franco y la Preysler, y sobre todo 
muchísimas generaciones de aventureros pseudocientíficos, intentos de 
obtener dinero con la popularidad del fenómeno, con la venta de las 
exclusivas o los derechos de visita y... desgraciadamente, muy poca ciencia. 
La dueña y propietaria inicial de las fraudulentas caras, María, murió. Y 
eso no hizo sino disparar la especulación económica interesada por parte de 
los vendedores de misterios: ahora hacen aparecer nuevas caras en otra casa, 
quizá porque la original ha alcanzado un desorbitado precio. Mientras tanto, 
claro, el ayuntamiento se frota las manos sabiendo que tienen atracción 
turística para muchos años.


--------------------

2.- LAS CARAS DE BÉLMEZ: HISTORIA DE UNA IDA Y UNA VUELTA
Por Fernando L. Frías Sánchez

16 de noviembre de 1971. El diario "Ideal de Granada" publicaba la primera 
crónica sobre "un rostro que aparece y desaparece en un fogón" (1). Era la 
primera de las muchas noticias que los medios ofrecieron y, por increíble 
que parezca, siguen ofreciendo sobre las llamadas "Caras de Bélmez".

Y decimos que parece increíble porque en aquella misma crónica del "Ideal de 
Granada" se daban ya algunas de las pistas para desentrañar el origen de un 
fenómeno mucho menos "paranormal" de lo que nos han querido presentar: "la 
mujer vende fotos en su casa a 10 pesetas cada una"; "la gente acude 
continuamente desde hace 20 días"; "aumentan las ventas de los comercios"; 
"se piensa ya en la promoción turística..."

Los "Caras de Bélmez"

Y es que, si algo caracterizó el fenómeno de las "Caras" desde el primer 
momento, fue su rápida comercialización. El negocio de las fotos fue 
aumentando, y de primero cinco y luego diez pesetas por foto (de las de 
entonces, incrementadas en "la voluntad") se pasó a quince (2), a las que 
había que sumar otras diez que los propietarios de la casa cobraban como 
"entrada" (3). Eran otros tiempos, desde luego; la inflación llevó a que los 
miembros de Alternativa Racional a las Pseudociencias que visitaron la casa 
en 1986 pagasen una "voluntad" de 500 Pts., que en 1992, como cuenta el 
investigador César Tort, habían llegado ya a 5.000 (3).

Claro que el fotógrafo de Bélmez o la familia de María Gómez no fueron los 
únicos en sacar partido del fenómeno: en febrero de 1972 "La actualidad 
española" cifraba en cincuenta o sesenta mil los visitantes que habían 
acudido ya al pueblo a ver las "Caras" (4), y un año después "Lecturas" 
hablaba de mil personas diarias y cinco mil los fines de semana (5). Una 
afluencia de curiosos que suponía, como reflejaba la prensa de entonces, un 
auténtico maná para el pueblo, y que hizo que las "Caras" fueran calificadas 
por algún periodista como "truco publicitario, sacaperras y engañabobos" 
ideado a propósito para atraer a los turistas (6).

Cosa que, sorprendentemente, no llamó la atención de los muchos 
investigadores de lo paranormal que acudieron a Bélmez a estudiar el 
fenómeno. O bueno, quizá no tan sorprendentemente: en muchos casos estas 
investigaciones se han traducido en libros, artículos, programas de radio y 
televisión y, en fin, todos esos mecanismos habituales con los que los 
vendedores de misterios nos, ejem, venden los misterios.

Porque lo que nos venden es eso, misterios, no investigaciones. Un repaso a 
las que se han ido publicando nos permite comprobar que en cuanto a rigor 
metodológico la gran mayoría de ellas están más o menos a la altura de las 
que podrían haber hecho Mortadelo y Filemón... con un toquecito de 
Rompetechos, eso sí.

Comienza la romería

Los primeros investigadores de lo paranormal acudieron nada más hacerse 
público el fenómeno de las "Caras". La prensa nos relata la presencia de un 
tal "Uttama Sitkari" (que en realidad se llamaba Joaquín Grau, pero hay que 
reconocer que su pseudónimo místico impresiona mucho más), de García 
Carbajo, Julián del Monte e incluso un misterioso "sabio alemán" que se 
dedicaba a "investigar casos raros". Parapsicólogos, hipnotizadores, 
mediums, contactados y chalados de la más diversa especie se presentaron en 
Bélmez para grabar psicofonías, entrar en trance, hablar con los marcianos 
y, en general, contar las tonterías más variopintas.

Sin embargo, de entre todo ese batiburrillo emergen dos polos bien 
definidos, los que podríamos calificar como "científico" y "paracientífico". 
El primero de ellos se concentra casi exclusivamente en la persona del 
químico Ángel Viñas; en el segundo, destaca ante todo Germán de Argumosa.

Como era de esperar, sus planteamientos son radicalmente opuestos. Ángel 
Viñas parte de un valioso dato proporcionado por el arqueólogo Juan Laguna, 
y que ha sido sistemáticamente ignorado hasta ahora: su estudio 
estratigráfico permitió comprobar que la pigmentación que formaba las 
 "Caras" se encontraba exclusivamente en la capa más superficial del 
cemento, sin sobrepasar una profundidad de dos milímetros, lo que descartaba 
cualquier tipo de "efluvio" procedente del subsuelo y, desde luego, apuntaba 
a la posibilidad de que hubieran sido pintadas. Por consiguiente, Viñas se 
dedica a la tarea de encontrar el pigmento empleado.

Argumosa, sin embargo, descarta la posibilidad de un fraude. En parte porque 
su colaborador, el pintor Fernando Calderón, aseguraba tajantemente que de 
tratarse de una pintura el autor debía ser un auténtico genio (apreciación 
que, a la vista de las fotografías de las "Caras", resulta quizás un 
poquitín exagerada). Pero, sobre todo, porque tenía pruebas del origen 
paranormal del fenómeno: las psicofonías.

Estrictamente hablando, las psicofonías son una evidencia cuanto menos 
dudosa. Al fin y al cabo, establecer que un fenómeno es paranormal apelando 
a una "prueba" también paranormal es como afirmar que existen los pitufos 
basándonos en el testimonio del Ratoncito Pérez. Añadamos que, en el caso de 
Bélmez, algunas de las psicofonías registradas parecían apuntar no al Más 
Allá, sino al "más acá": en una de ellas, la voz pide a una tal Sofía que le 
busque un hotel, necesidad que parece un tanto extraña para un espíritu, 
pero que resultaba muy natural en uno de los muchos turistas que abarrotaban 
el pueblo (7).

Por otra parte, las psicofonías, las sesiones "mediúmnicas", el péndulo y 
demás métodos paranormales tienen otro grave inconveniente, raramente puesto 
de manifiesto: que sirven tanto para afirmar como para negar el fenómeno. Al 
fin y al cabo, ¿por qué hay que darle más validez a las conclusiones de 
Germán de Argumosa, entonces creyente en la realidad paranormal de las 
"Caras", que a las de la médium "Salomé", que tras ser hipnotizada por 
García Carbajo declaró que todo era un fraude? (8).

Claro que la conclusión de "Salomé" fue la excepción: la inmensa mayoría de 
los investigadores paranormales se decantaron por explicaciones a cual más 
esperpéntica para un fenómeno que cada vez atraía más a los curiosos... y 
mosqueaba más a los científicos. Y es que las evidencias se acumulaban: la 
prensa comenzaba a hablar de la actitud extraña de los dueños de la casa, de 
codazos disimulados, de alguien a quien se le manchó el dedo al tocar una de 
las caras... En fin, del proverbial "gato encerrado".

Los gatos encerrados.

O, para ser más precisos, de los gatos encerrados, porque parece que hubo 
varios. El primero de ellos fue el que dio a conocer el diario "Pueblo" el 
25 de febrero de 1972: el químico Sr. Viñas había conseguido reproducir una 
"Cara de Bélmez" utilizando cloruro y nitrato de plata. Los productos 
empleados, muy comunes en fotografía, se oscurecen al recibir la luz 
ultravioleta, lo que explicaba la "misteriosa" formación y evolución de las 
"Caras" y, de paso, sugería que la vinculación del fotógrafo de Bélmez con 
el fenómeno no se limitaba al negocio de las fotografías.

La reacción ante la noticia no se hizo esperar: los propietarios de la casa 
de las "Caras" y una buena parte de los habitantes del pueblo se pusieron en 
contra de "Pueblo" y de la prensa en general, llegando incluso a 
manifestarse públicamente (9). Y aunque la mayoría de los investigadores de 
lo paranormal se limitaron a retirarse lo más discretamente posible, no 
faltaron quienes siguieron defendiendo a capa y espada la realidad 
paranormal del fenómeno.

Y eso que no lo tenían nada fácil: por aquella época también investigaba en 
el pueblo la "Comisión Eridani", liderada por José Luis Jordán Peña y 
compuesta, entre otros, por varios expertos en hormigón. Y cuyas 
conclusiones también apuntaban al fraude, si bien diferían notablemente en 
cuanto a los productos empleados en el trazado de las "Caras": Jordán Peña 
habla de disolventes en el caso de la conocida como "el viejo", y de una 
mezcla de hollín y vinagre para la llamada "el Señor de la Vida", de la que 
asegura que incluso se pudo determinar el grosor de las cerdas del pincel 
empleado (10).

Sin embargo, los creyentes en lo paranormal no podían aceptar estas 
explicaciones. Y, como es natural, intentaron refutarlas. Para lo cual, 
además de nuevas psicofonías, sesiones espiritistas y demás, acudieron a dos 
de las evidencias "estrella" a favor del caso Bélmez: el acta del Notario de 
Huelma y los análisis químicos del padre Pilón.

Las pruebas "irrefutables".

En julio de 1973, los investigadores Germán de Argumosa y Hans Bender 
procedieron al fotografiado íntegro del suelo de la cocina de la casa de las 
"Caras". A continuación, y en presencia del Notario de Huelma, procedieron a 
precintar dicha estancia, precinto que no se abriría hasta el 12 de 
septiembre. El Notario dio fe de la integridad de los precintos y de cómo, 
una vez rotos, se pudo comprobar la existencia de algunas variaciones 
respecto a las fotografías, como la aparición de varios dibujos (descritos 
como "signos"), una "Cara" nueva y tres en formación.

Una prueba impresionante... para los creyentes en el misterio, claro. Para 
los críticos, en cambio, la cosa no es para tanto: aun suponiendo que nadie 
accediera a la casa (cosa mucho más sencilla de lo que parece, a pesar de lo 
aparatoso de los precintos notariales), cualquier químico con un mínimo de 
experiencia podría haber pintado las nuevas "Caras" con productos que fueran 
oscureciéndose lenta y progresivamente. Y es que, por mucho que se citen, 
las Actas Notariales sólo dan fe de eso: de que se cerró la casa y de que 
tras abrirla se observaron algunos cambios en las "Caras", pero no sirve 
para testimoniar que estos cambios tuvieran un auténtico origen 
sobrenatural.

Y tampoco lo tienen los análisis químicos. El más conocido es, sin duda, el 
llevado a cabo por el Instituto de la Cerámica y el Vidrio del CESIC, en 
1991, por encargo del padre Pilón. Un estudio, desde luego, ejemplar: 
muestra perfectamente cómo se hacen las cosas en parapsicología, que es 
precisamente como no deberían hacerse. Y es que a la nula ausencia de 
controles en cuanto a la toma de muestras se añaden detalles tan 
rocambolescos como el hecho de que fueran remitidas al laboratorio en un 
sobre normal y en un sobrecito de azúcar. Todo muy científico, claro.

Como las interpretaciones a que ha dado lugar el análisis. Partiendo de sus 
resultados, los investigadores paranormales son tajantes a la hora de 
afirmar que no había rastro alguno de pintura. Los químicos, en cambio, 
tienen otra opinión: Luis Ruiz Nogués destaca que en el análisis aparecen 
cantidades nada despreciables de zinc, cromo y plomo, cationes ampliamente 
utilizados en la fabricación de pinturas (11).

Las vacas flacas.

El de 1991 no fue el único análisis químico efectuado sobre las "Caras", y 
desde 1972 hasta ahora han sido multitud los libros, artículos y reseñas 
publicados sobre el fenómeno. Sin embargo, las novedades pasan pronto, y más 
cuando, como en el caso de Bélmez, se trata de "misterios" de una cutrez tan 
extrema: la gente acabó cansándose de ver aquellas figuras mal trazadas 
(especialmente tras la salida de escena del fotógrafo, cuyo hijo, según las 
gentes del lugar, dibujaba muy bien), de misterios de tercera regional y de 
un "Más Allá" que parecía más propio de una película de Berlanga que de la 
modernidad hacia la que poco a poco se iba moviendo nuestro país. De modo 
que las "Caras" vivieron largos años de vacas flacas. Y aunque de vez en 
cuando alguna cadena de televisión despistada dedicase unos minutos a la 
cocina de María Gómez, o algún periodista extranjero acudiese a ver el 
profundo misterio de la "España profunda", lo cierto es que ni siquiera 
apariciones tan sonadas como las de los rostros de Franco o
Isabel Preysler pudieron reavivar el fenómeno. De Germán de Argumosa o la 
"Comisión Eridani" se pasó a Iker Jiménez o la Sociedad Española de 
Investigaciones Parapsicológicas, de las páginas del "Journal of the Society 
for Psychical Research" se pasó a las de "Más Allá" o "Año Cero". En suma, 
las "Caras de Bélmez" parecían haber tocado fondo.

Hasta octubre de 2004.

Historia de una vuelta.

Enero de 2004. María Gómez Cámara, la dueña de las "Caras de Bélmez", 
fallece víctima de una larga enfermedad, y su muerte proporciona una tímida 
reaparición del fenómeno en las agencias de noticias. Los periódicos se 
hacen eco del fallecimiento, las revistas publican unos cuantos refritos 
sobre las "Caras", y hasta alguna televisión nos obsequia con una entrevista 
al inefable Pedro Amorós, presidente de la Sociedad Española de 
Investigaciones Parapsicológicas (o "el" SEIP, como él mismo la llama) y, 
por lo visto, máximo experto en el tema de las "Caras", lo cual demuestra 
hasta qué extremos de degradación había llegado el fenómeno.

Sin embargo, lo cierto es que aquello volvió a despertar un tímido interés 
en los curiosos, que volvieron a Bélmez a contemplar las "psicoplastias". Y, 
como en aquel lejano 1972, hubo quien vio en las "Caras" un excelente 
atractivo turístico para el pueblo.

Y comenzó de nuevo la historia. Al igual que en 1972, las autoridades 
locales, encantadas con aquel flujo de turistas dispuestos a dejarse tomar 
el pelo por las historias paranormales, pero también a dejarse los dineros 
en el pueblo, prometieron crear un Centro de Investigación dedicado a las 
"Caras". A promocionar las "Caras", se sobreentiende, que no es cosa de 
tirar piedras sobre el propio tejado, y parece evidente que semejante Centro 
jamás permitiría una investigación seria y genuina. Sólo las de grupetes 
como la SEIP.

Grupo que, en justa correspondencia, proporcionó al tirón turístico de las 
"Caras" un nuevo aliciente: en octubre de 2004 Pedro Amorós anunció 
triunfalmente que habían aparecido nuevos rostros misteriosos. Unos rostros, 
además, muy distintos de las manchas de humedad que tan concienzudamente 
había estudiado la SEIP hasta ese momento (12); se trataba de caras 
razonablemente bien perfiladas, y que conservaban bastante del misterioso 
atractivo de las que aparecieron en 1972.

Y también cambiaba, eso sí, el escenario: ya no aparecían en la casa de 
siempre, sino en otra, la casa natal de María Gómez. Un cambio que para los 
investigadores paranormales encierra un enorme misterio, aunque para los que 
se han tomado la molestia de investigar menos "paranormalmente" puede ser 
bastante explicable: el Ayuntamiento de Bélmez pretendía adquirir la "casa 
de las Caras" original, pero el precio prohibitivo que los herederos de 
María Gómez pedían por ella hacía que la operación fuera poco más o menos 
que imposible. Y, miren por dónde, la aparición de las nuevas "Caras" en 
otra casa mucho más barata ha permitido que por fin la alcaldesa pueda 
llevar a cabo su sueño de comprar una casa encantada. ¡Qué casualidad!

Como también era casualidad que pocos días después apareciera una nueva 
edición de un libro sobre las "Caras" perpetrado por miembros de la SEIP. 
Cosas que pasan.

Pero, con todo, la casualidad más gorda, la madre de todas las casualidades, 
estaba aún por conocerse. La narra Francisco Máñez en su artículo "Las 
nuevas Caras de Bélmez no son de origen paranormal", recogido en este mismo 
número de "El Escéptico Digital". Y la han omitido cuidadosamente todos esos 
medios de comunicación que se han apresurado a publicar las noticias sobre 
las apariciones de nuevas "Caras". Tal y como dice Francisco Máñez, las 
"Caras" recién descubiertas son igualitas, igualitas, que las que él mismo 
ha realizado con un sencillo método que empleaba cuando era un crío. Método 
que, y aquí está la sobrecogedora casualidad, él mismo enseñó a Pedro Amorós 
y los restantes miembros de la SEIP con motivo de una visita a Bélmez, justo 
antes de que Amorós hiciera público su descubrimiento.

En fin, que ya tenemos completa la historia de una ida y una vuelta. Lo que 
empezó como un tosco fraude, aprovechado para promocionar el turismo, se ha 
convertido de nuevo en un tosco fraude, aprovechado para promocionar el 
turismo. Treinta y dos años después, todo sigue igual. Lleno de caras de 
cemento.

A modo de posdata.

Cuando escribo estas líneas, las últimas noticias sobre Bélmez siguen 
hablando de nuevas "Caras". Sólo que esta vez han aparecido en nada menos 
que quince casas del pueblo. ¿Será la Sierra Mágina un vórtice de energías 
ectoplásmicas, telúricas y transdimensionales? ¿Querrán los lugareños sacar 
también su tajada del negocio? ¿O, simplemente, quieren lanzar a la SEIP y a 
la alcaldesa el mensaje de que ellos -a diferencia de tantos y tantos medios 
de comunicación- no están dispuestos a dejarse tomar el pelo?

NOTAS:
(1) "Ideal de Granada", 16-09-1971. Ésta y las restantes referencias a las 
crónicas periodísticas de la época están tomadas de "Sociología del Milagro. 
Las caras de Bélmez", de Manuel Martín Serrano (Barral Editores, 1972.
(2) "Pueblo", 01-02-1972.
(3) "Lecturas", 03-03-1972. La revista indica también que en el pueblo se 
comenta que desde que comenzó el fenómeno la familia de María Gómez llevaba 
ingresadas más de doscientas cincuenta mil pesetas en la Caja de Ahorros.
(3) César Tort, "Bélmez Faces Turned Out to Be Suspiciously 'Picturelike' 
Images", Skeptical Inquirer, marzo-abril 1995.
(4) "La actualidad española", 10-02-1972.
(5) "Lecturas", 03-03-1972.
(6) Diario "Ya", 26-02-1972.
(7) "El Alcázar", 23-02-1972. Sorprendentemente, quien narra esta extraña 
"psicofonía" es un hijo de Juan y María, los dueños de la casa de las 
 "Caras". Por otro lado, la edición de "Pueblo" del día anterior recogía 
unas declaraciones de los señores Viñas y del Monte en las que calificaban 
la cocina de la casa como "una caja de resonancia", y la calle adyacente 
como "una caja de guitarra".
(8) "Pueblo", 21-02-1972.
(9) Véase, por ejemplo, el diario "Pueblo" de 28-02-1972.
(10) José Luis Jordán Peña, "Espíritus y duendes: las casas encantadas" 
(1980). Jordán Peña indica que esta conclusión fue confirmada por las 
revelaciones confidenciales que le hizo una autoridad local. Véase también 
el artículo "Otro punto de vista sobre las Caras de Bélmez", de Juan 
Anguita, en "El Escéptico Digital", Año 2004, n.º 7.
(11) César Tort y Luis Ruiz Nogués, "Are the Faces of Bélmez Permanent 
Paranormal Objects", Journal of the Society for Psychical Research, Julio 
1995. Hay que destacar, no obstante, que Tort y Ruiz Nogués se inclinan más 
a favor de las hipótesis de Jordán Peña.
(12) Véase "Los gatos de Bélmez", por María Dolores Cárdenas 
(http://www.arp-sapc.org/articulos/gatosBelmez.html).


--------------------

3.- LAS NUEVAS CARAS DE BÉLMEZ: EL SINDICATO DEL MISTERIO
Por Gerardo García-Trío San Martín

En las últimas semanas de octubre de 2004, a raíz de que el día 18 se 
hiciese público, prensa escrita, radio y televisión daban una espectacular 
noticia que podría sintetizarse más o menos así:

"Se muda el mayor enigma de la parapsicología: en el jienense municipio de 
Bélmez de la Moraleda, el famoso pueblo de las caras, nuevos rostros de 
origen desconocido han surgido en la casa natal de la recientemente 
desaparecida María Gómez Cámara. Investigadores de la Sociedad Española de 
Investigaciones Parapsicológicas (SEIP), que ya llevaban tiempo estudiando 
la relación entre el misterio y la humedad, anuncian el hallazgo de 21 
nuevas 'teleplastias' (nombre que reciben las caras en argot 
parapsicológico) en la vivienda de una sobrina de la fallecida. Desde que 
apareció en 1971, ha sido imposible darle una explicación racional al 
misterio de las caras de Bélmez."

Una noticia sensacional, desde luego, de las que llaman la atención, y quizá 
sea ésa la única razón por la que este disparate se coló en periódicos e 
informativos ya que, con un mínimo intento de contrastar la información, el 
misterio se desmontaba por sí solo. Los responsables de los medios (que por 
tranquilidad personal casi es mejor creer incompetentes que amarillistas) 
podían acceder fácilmente a casi todos los datos que se exponen a 
continuación en este artículo.

La primera evidencia de ausencia de rigor periodístico la aporta la 
afirmación, difundida en casi todas las versiones de la noticia, de que el 
misterio tradicional de Bélmez no ha conseguido explicarse científicamente. 
No hace falta consultar una hemeroteca para enterarse de que el diario 
"Pueblo" acabó en 1972 con el enigma que antes había lanzado a la fama 
revelando que las caras podían imitarse con sales de plata. No hay que hacer 
un gran esfuerzo de documentación para conocer los análisis realizados por 
la comisión científica de José Luis Jordán Peña, que incluye análisis 
microscópicos y espectrográficos y datos tan exactos como el calibre de las 
cerdas del pincel usado para pintar algunas caras o la detección de los 
materiales usados como pinturas: vinagre, hollín y productos de limpieza. Un 
par de clics en un buscador de Internet permiten hallar tal información. Sí 
que existen explicaciones racionales, por tanto, aunque los divulgadores de 
misterios las rechacen.

Si se estudian los detalles expuestos en las noticias de la investigación de 
octubre de 2004 en Bélmez se descubren detalles muy extraños: la casa en la 
que se trabaja no es la original, es la de una sobrina de María Gómez 
Cámara; las caras no son tan fáciles de interpretar como las originales de 
los años 70, son manchas de humedad y con algunas hay que aportar mucha 
imaginación para encontrarles sentido; los métodos de investigación son 
incomprensibles: para que las caras apareciesen, se esparcieron por el suelo 
con una fregona ¡20 litros de agua y 2 de aceite!, tras lo cual se pidió a 
la dueña que siguiese mojando el suelo cada dos días, lo que hizo vaciando 
cubos de agua; una vez aparecida la colección de manchas a las que la SEIP 
atribuyó un origen sobrenatural, se permitió la entrada a cientos de 
curiosos que pisotearon durante días la zona hasta destrozarla.

Un método de investigación serio para estudiar las caras de Bélmez podría 
consistir en crear una comisión de investigadores que incluyese químicos y 
especialistas en hormigón, precintar la casa mientras dure el estudio y 
extraer muestras del cemento para su análisis en laboratorios. Lo que no 
resulta lógico es baldear el suelo con una salsa para anunciar seguidamente 
que han aparecido nuevas caras y abrir el inmueble a todo el que quiera 
pasar por allí. Eso es una chapuza y no hace falta tener formación 
científica para darse cuenta.

Los datos anteriores inducen al escepticismo, por lo que es lógico querer 
entrar a curiosear en la página web de los descubridores, la Sociedad 
Española de Investigaciones Parapsicológicas, donde podemos ver un estudio 
de 2002 en el que nos presentaban otras nuevas caras que no tuvieron 
repercusión mediática. No la tuvieron por dos razones: son sólo manchas de 
humedad en las que se puede interpretar cualquier cosa y los rostros que nos 
dibujan sobre ellas los artistas gráficos de la SEIP para que las 
interpretemos son tan ridículos que provocan desde la risa hasta una 
incómoda sensación de vergüenza ajena. A estas alturas, lo normal sería 
encontrarse ya menos predispuesto a tomar en serio a la sociedad.

Puede ver las imágenes en: 
http://www.bajoelvolcan.blogalia.com/historias/22316

El siguiente paso en una superficial investigación podría consistir en 
averiguar qué credibilidad posee el parapsicólogo que ofrece la historia. 
Con otro par de clics en un buscador de Internet se puede descubrir que 
Pedro Amorós Sogorb, el investigador de Bélmez entrevistado, fundador y 
autonombrado presidente de la SEIP, ha salido en los periódicos por motivos 
más turbios que sus nulos aportes a la ciencia. En "El Mundo - Edición 
Comunidad Valenciana" del 22 abril de 2002 un artículo de investigación 
informa de las repetidas mentiras que introduce en su currículum, que se 
citan aquí literalmente de algunas de las muchas fuentes en las que aún se 
puede consultar en Internet:

"Pedro Amorós Sogorb es ingeniero Informático [.]; asesor del telefilm 
'Expediente X' y diversas compañías cinematográficas. Miembro del SETI 
Institute, de la NASA, programa para la búsqueda de vida inteligente 
extraterrestre." y "También ha colaborado con prestigiosas cadenas 
televisivas tales como Universal Studios, BBC, Grupo Televisa, CNN y algunas 
productoras norteamericanas tales como Infinito y TeleMundo. Realiza 
asesoramiento en productoras cinematográficas y televisivas en cuanto al 
misterio se refiere."

Los autores del artículo de "El Mundo", J. Cavanilles y P. Tormo, se 
molestaron en consultar a las entidades aludidas y descubrir que: al menos 
en 2002, Amorós no es ingeniero informático, no figura ningún expediente a 
su nombre en el Ministerio de Educación y según el listado público de la 
universidad de Alicante, en la que dice estar matriculado, ni siquiera 
figura como alumno; la Fox, productora norteamericana de la teleserie 
"Expediente X", asegura en un correo en respuesta a los periodistas que "no 
sabemos quién es, no lo conocemos de nada"; los responsables del SETI 
Institute, un proyecto científico serio para la búsqueda de inteligencia 
extraterrestre (que nunca ha formado parte de la NASA), tampoco saben nada 
de él ni de su sociedad; en la compañía británica British Broadcasting 
Corporation (BBC) no encuentran sus colaboraciones por ninguna parte, y otro 
tanto le ocurre a la red de televisión por cable americana Cable News 
Network (CNN) que decidió pasar el asunto a su departamento legal. Por si 
todo esto fuera poco, en el artículo también informan de que la SEIP ya 
había sido denunciada por ese mismo periódico por ofrecer al precio de 300 
euros falsas licenciaturas en parapsicología a través de Internet.

Amorós acabó reconociendo a los periodistas todos estos puntos en 2002, lo 
que no es en absoluto un impedimento para que continúe con los mismos 
embustes en la actualidad como se puede comprobar, de nuevo, en varios 
sitios de Internet. Ahora declara en los foros de su página web que todo 
está desmentido y rectificado públicamente, así como que emprendió acciones 
judiciales por injurias contra J. Cavanilles y Mauricio-José Schwarz (quien 
recoge y amplía en su página web la información de "El Mundo"); pero ambos 
periodistas han sido consultados por miembros de ARP-SAPC y no sólo aclaran 
que sus datos no son injuriosos por estar perfectamente documentados, sino 
que niegan que el presidente de la SEIP haya intentado ninguna acción legal. 
Que el lector saque sus propias conclusiones.

Puede acceder al artículo de "El Mundo" en "El retorno de los charlatanes", 
la página web de Schwarz: http://www.noccom.com/erdlc/Lista.htm#05

La única información de la que no se podía disponer en los primeros días del 
comunicado de Pedro Amorós (y que es la parte más jugosa y clarificadora de 
toda esta historia) es la aportada por Francisco José Máñez Ferrer en su 
artículo "Las nuevas caras de Bélmez no son de origen paranormal", aparecido 
en la página web de Grupo Editorial Bitácora en el que se deja en muy mal 
lugar al presidente de la SEIP (otra vez) y a sus acompañantes en la 
supuesta investigación.

Artículo accesible en: 
http://www.editorialbitacora.com/bitacora/masias/masias.htm

Francisco Máñez es autor de varios libros, fue presidente de la Asociación 
Valenciana de Investigación Parapsicológica y Ovniológica (AVIPO) hasta la 
disolución de la misma, miembro de la Asociación Iberoamericana de 
Parapsicología (AIPA), de la Parapsychological Association estadounidense y 
participaba en los medios de comunicación hasta que decidió limitarse a la 
investigación privada debido a la corrupción que observaba en el mundillo de 
la investigación paranormal. Es un parapsicólogo conocido y criticado por 
algunos colegas por sus posiciones escépticas y ha manifestado claramente su 
opinión de que las caras de Bélmez siempre han sido un fraude.

Tras estudiar bibliografía sobre Bélmez de estos 30 años que muestra que en 
"la casa de las caras" hay varios tipos de rostros y técnicas que han 
variado en el tiempo (probablemente debido a un cambio en la mano creadora), 
Máñez ha intentado comprobar si se pueden reproducir algunos tipos de caras: 
las que él considera "manchas de humedad modificadas". Desde hace meses ha 
estado experimentando con un método para reproducirlas en cemento usando 
agua, aceite, vinagre u hollín (los mismos materiales que la comisión de 
José Luis Jordán Peña halló en sus análisis) y ha conseguido crear caras 
usando métodos sencillos. Seguramente su trabajo merece ser considerado, al 
margen de la polémica actual, en el estudio del fraude de Bélmez.

En su artículo nos describe con detalle sus experimentos y su método, que 
consiste en aprovechar la porosidad del hormigón para modificar manchas de 
humedad aleatorias. No se trata de pintar con agua, sino de mojar el cemento 
y dejarlo secar hasta que aparezcan manchas de humedad, utilizar entonces la 
imaginación para encontrarles una forma lógica y reforzar ésta resaltándola 
en los puntos estratégicos con un paño o pincel mojado en agua. Una vez 
repasadas las manchas que el primer empapado ha provocado, quedan fijadas. 
Según nos dice Máñez, la grasa, el aceite y los productos de limpieza 
aportan mayor contraste que el agua y crean una capa protectora que preserva 
aún más la imagen. El sistema se probó en placas de cemento creadas ex 
profeso y en un suelo de hormigón. Concluye el artículo con su opinión sobre 
las nuevas caras e invitando a que reproduzcamos la experiencia:

"Las nuevas caras de Bélmez no son de origen paranormal. Si usted quiere 
crearlas en su propia casa sólo tiene que seguir mis consejos. Busque 
manchas que le recuerden a caras, humedezca (si lo hace con aceite se 
quedaran fijas para siempre) las zonas que le parecen barbillas, ojos, pelo, 
nariz, etc. Y dispondrá de 'auténticas caras de Bélmez' para enseñar a sus 
amigos. Además, se sorprenderá, pues aunque no sea un artista los resultados 
son increíbles."

Más interesante todavía es leer que el propio Francisco Máñez viajó el 
pasado 25 de septiembre a Bélmez, donde Pedro Fernández y Pedro Amorós lo 
esperaban para comprobar si se podían reproducir las caras en la casa 
original de María Gómez Cámara. Por estar el suelo original 
impermeabilizado, debieron trasladar el experimento a la casa de la sobrina 
(la de las nuevas caras) donde un piso de hormigón ofrecía las condiciones 
ideales. Allí aprendieron los "descubridores" a utilizar el método de Máñez. 
Incluso podemos ver en el artículo una foto de Pedro Amorós, ataviado 
presuntuosamente con un chaleco de investigador, utilizando una fregona para 
humedecer la superficie como volvería a hacer días más tarde. Dice el 
artículo:

"Pedro Amorós mojó el suelo con una fregona y esperamos que se secara. Como 
era de esperar aparecieron manchas que recordaban a rostros. Tomé un pincel 
y humedecí las zonas que yo veía como parte de rostros para que los demás 
pudieran ver las caras. Incluso una de nuestras acompañantes llevó a cabo 
una prueba mojando las manchas que le parecían parte de una cara. Pese a que 
fue una demostración rápida y sencilla, quedó claro cómo crear 'caras de 
Bélmez' de forma artificial."

Parece que Amorós y Fernández aprendieron en ese momento un sistema para 
crear falsas caras que repitieron más adelante para presentar a los medios 
como un descubrimiento lo que no es más que un fraude. Ésa parece ser 
también la opinión de Francisco Máñez al concluir su artículo con las 
siguientes palabras:

"Aunque ya había llegado a mis oídos la noticia de la aparición de nuevas 
caras, ver que habían aparecido usando mi sistema, me dejó, por decirlo de 
un modo suave, boquiabierto. A Pedro Fernández y Pedro Amorós les enseñé un 
método para fabricar falsas 'teleplastias', lo usaron y obtuvieron lo que se 
esperaba: rostros semejantes a los de 'la casa de las caras'. Cuando veo las 
caras en las noticias de televisión siento una extraña sensación que me 
recorre la columna vertebral, todo el país está viendo mi trabajo y lo han 
tomado por un fenómeno paranormal."

Dado lo poco habitual que es encontrar un experimento real en el mundillo de 
la investigación paranormal y pseudocientífica, el autor de este artículo se 
sintió estimulado a reproducirlo con los materiales usados por la SEIP en 
cemento bien fraguado (el piso de un garaje) y puede asegurar que el método 
funciona. Superados los intentos fallidos, se pueden crear caras en unos 5 
minutos y con la técnica dominada es posible desechar el trabajo sobre 
manchas aleatorias y pasar a las imágenes intencionadas manipulando el 
cerco. Si se tienen nociones de dibujo se puede incluso llegar a sombrear 
con el aceite y obtener imágenes menos planas y de mayor realismo. Algunas 
observaciones son interesantes: según se va secando el hormigón, las manchas 
pierden contraste y pueden difuminarse dando la impresión de ser cambiantes 
o desaparecer; cuando se vuelve a humedecer el suelo, aunque se haga 
descuidadamente y se frote la imagen, ésta no se borra, sino que gana 
contraste de nuevo, con lo que se puede fingir fácilmente la repentina 
aparición de una "teleplastia".

Francisco Máñez ha suavizado sus opiniones, quién sabe si ante la ofensiva 
contra su persona por parte de Pedro Amorós y otros integrantes de la SEIP, 
cuyas frecuentes amenazas y difamaciones a sus oponentes son también 
conocidas (la versión del artículo de Máñez que citamos no es la que 
actualmente se haya en su página web, ya que ha sido levemente modificada 
tras el enfrentamiento). El pasado 22 de octubre, el programa de temática 
paranormal "La Esfera", de la sevillana Radio Rinconada, nos ofreció un 
breve careo entre los dos protagonistas de la controversia. Fue evidente que 
Francisco Máñez no se quiere implicar en un molesto enfrentamiento con el 
sospechoso presidente de la SEIP; pero sigue asegurando que "allí hay alguna 
cara pintada", en la que incluso advirtió los mismos errores de sus primeros 
intentos. Máñez pidió análisis científicos y destacó la evidente ausencia de 
controles y vigilancia en las actividades de Amorós: "Dejasteis la casa sola 
una semana, en una semana se pueden hacer virguerías". Quiso aclarar que no 
acusa a sus colegas de falsificación y se mostró poco beligerante, aunque no 
dudó en afirmar que "no es nada sorprendente [.], seguirán apareciendo caras 
si siguen humedeciendo el suelo y si siguen dándole con aceite." En otro 
programa de radio (día 30 en "Adimensional", del valenciano Canal 25 Radio) 
añadió:

"Donde apareció una de las caras es precisamente una de las manchas que 
nosotros fotografiamos. Unas horas antes, allí no había ninguna cara. [.] He 
visto los vídeos de las caras y ya no creo que sea un fenómeno natural mal 
interpretado. Yo no sé quién lo ha hecho, pero lo que sí sé, por el diseño 
del dibujo, es que han utilizado el mismo sistema que yo expliqué allí. Es 
100% lo que yo estuve explicando."

Pedro Amorós intenta defenderse como puede de las sospechas y acusaciones 
que caen sobre él. Además de las difamaciones a las que nos tiene 
acostumbrados y nuevas amenazas de denuncia que con seguridad nunca llegarán 
a realizarse, argumenta que los experimentos de Máñez carecen de validez por 
haberse realizado en cemento demasiado fresco y que éste no debe emitir 
juicios por no haber visto las nuevas caras en persona. Por otra parte, 
acaba de difundir en la prensa las conclusiones de unos supuestos análisis 
informáticos (que no ha publicado) que probarían el parecido entre una de 
sus caras y la difunta María Gómez Cámara.

Los argumentos sobre el cemento mal fraguado son bastante absurdos, ya que 
en 2002 el propio Amorós usó en Bélmez placas de cemento recién fabricadas y 
en el artículo de Máñez podemos leer que Pilar Verdú realizó con éxito el 
experimento en un suelo muy similar al de la nueva casa (al igual que el 
autor de este artículo); el que Máñez u otros investigadores no hayan visto 
en persona las nuevas caras no es demasiado relevante, ya que se ha 
publicado numeroso material fotográfico y de video que está, por lo tanto, 
disponible para su estudio; y los pseudocientíficos análisis informáticos 
realizados a la nueva imagen tampoco demuestran nada, la técnica ya la había 
empleado otro divulgador de misterios, Íker Jiménez (defensor a ultranza de 
Amorós), en una supuesta investigación sobre las "teleplastias" clásicas, 
pero ni siquiera en los círculos parapsicológicos tomaron en serio 
semejantes conclusiones, ya que con el método seguido es posible encontrar 
parecidos con casi cualquier cara que nos propongamos.

Al margen de la polémica, todo esto ha beneficiado a Bélmez de la Moraleda, 
donde el turismo se ha disparado los fines de semana hasta doblar la 
población; ni siquiera Jaén, la capital de la provincia, o Úbeda y Baeza, 
declaradas por la UNESCO patrimonio cultural de la humanidad, reciben en 
tres días los 3000 visitantes que está acogiendo el pequeño pueblo de Sierra 
Mágina. La alcaldesa de Bélmez, María Rodríguez, había demostrado con 
anterioridad un gran interés en promocionar y preservar el principal interés 
turístico de su municipio: el 7 de febrero de 2004, tras la muerte de la 
dueña, participó en un intento de compra de la vieja casa para crear un 
Museo de las Caras en el que participaría la SEIP; pero los familiares 
fijaron un precio tan exorbitante que se salió del presupuesto del 
ayuntamiento (uno de los herederos declaró en julio a Andalucía Directo, de 
Canal Sur, que la SEIP les había tasado la casa en 3.000.000 de euros). El 
21 de mayo de 2004, la alcaldesa también se tomó la molestia de acudir a los 
medios para acallar los rumores de que las caras estaban desapareciendo. 
Según declaraciones de la propia María Rodríguez, el proyecto municipal del 
museo se trasladará probablemente a la nueva casa. La providencial mudanza 
de las caras se hace así sospechosa. Incluso otros vecinos del pueblo 
empiezan a buscar su trozo del pastel y venden ya souvenirs y anuncian que 
en sus hogares también aparecen caras: quince nuevas casas se han sumado a 
lo que es ya una epidemia de teleplastias.

Aquellos encuentros entre los herederos de la casa y el ayuntamiento 
tuvieron como mediadores a Pedro Amorós Sogorb, David A. Sentinella y 
Lorenzo Fernández Bueno. Los dos últimos son redactores de la revista 
"Enigmas", también miembros de la SEIP y casualmente autores del libro "Las 
caras de la discordia", que reeditará en breve, con información actualizada 
sobre la nueva casa, la editorial Nowtilus (en la que publican Amorós y 
otros miembros de la SEIP, además de difusores habituales del misterio como 
Jiménez del Oso, Juan Antonio Cebrián, Miguel Blanco o Bruno Cardeñosa). 
Evidentemente, el libro se encontrará con un mercado perfectamente 
preparado. Como podemos ver, todos saldrían ganando: el pueblo consigue por 
fin la buscada reactivación del turismo y la SEIP y allegados obtienen una 
fuente de ingresos segura durante una buena temporada.

Los medios de comunicación ya saben que las caras son falsificables. Tras la 
campaña popular de información, probablemente conozcan también el dudoso 
historial de Pedro Amorós Sogorb. Contra toda lógica, esto no ha provocado 
ninguna rectificación o desmentido. En Europa Press, la agencia que lanzó la 
noticia, leemos una entrada del 21 de octubre con las declaraciones de 
Máñez, por eso es incomprensible que al día siguiente y el 25 salgan de 
nuevo noticias con las fantasías de Amorós. El mismo diario que destapó en 
2002 los fraudes del director de la SEIP es el primero en publicar la 
absurda noticia. ¿Por qué se sigue promocionando a semejante individuo y a 
su sociedad? Esperamos que este artículo ayude en algo a rectificar la 
situación.


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4.- LA SOBRENATURALIDAD POR DECRETO Y LA MITOMANÍA DE SUS PROMOTORES
Por Mauricio-José Schwarz

Me enteré de la existencia de las "caras de Bélmez" probablemente en 1979, 
en México. No parecía que hubiera nada qué discutir ni demostrar. El sentido 
común (que es el menos común de los sentidos) indicaba que estábamos ante 
unas caras pintadas en el piso con uno u otro sistema, eso sería fácil de 
descubrir. Comparar la cara más promovida de Bélmez con una cara humana 
normal bastaba para darse cuenta de que era un dibujo realizado por alguien 
no muy ducho en las artes plásticas. Las demás "caras" no tenían la clara 
definición de la primera, sino que parecían una vaga imagen de humedad 
remarcada mediante algún sistema artificial. Yo pensé en los "rostros de 
Cristo" que aparecen en fritos de maíz en los Estados Unidos o en cada óvalo 
de humedad que los fanáticos deciden que es una "aparición" de la Virgen de 
Guadalupe en México. Lo que los psicólogos llaman "pareidolias", pues, y que 
es lo que hacen nuestros sentidos cuando le encontramos formas a las nubes.

Mientras en el resto del mundo nadie se tragaba el cuento, un tal Hans 
Bender, a quien nadie conoce fuera del círculo del ocultismo, dijo que las 
caras de Bélmez eran "el fenómeno parapsicológico más importante del mundo", 
soberana tontería que los ocultistas y los medios repiten sin cesar desde 
entonces.

Las supuestas "investigaciones" sobre el supuesto "fenómeno" fueron hechas 
únicamente por creyentes en el ocultismo, entre ellos la Sociedad Española 
de Investigaciones Parapsicológicas (a la que llaman "el" SEIP). Ni un 
ingeniero, ni un experto en materiales, ni un químico especializado en 
hormigón, ni un laboratorio de una fábrica de cemento, estudiaron jamás las 
caras. Los ocultistas hicieron únicamente supuestos "experimentos" tan 
impresionantes como tomarles fotos a las caras y hacerle una supuesta prueba 
poligráfica a la dueña de la casa. Claro que eso no es un "experimento" en 
modo alguno, pero así lo bautizaron.

El negocio duró la friolera de 33 años. Mientras los pocos entendidos que se 
acercaron al cuento determinaron varias formas nada paranormales de crear 
caritas en el cemento, el dinero se movía: turistas, venta masiva de fotos, 
"la voluntad" por entrar a ver la casa y, por supuesto, los libros 
ocultistas, los artículos en revistas de lo mismo, los programas de radio 
promotores de lo mismo y las invitaciones a congresos y otros saraos de 
creyentes.

Yo no tenía presentes las "caras de Bélmez" cuando me encontré en la página 
Web de la SEIP el anuncio de un supuesto CD de hipnosis grabado por el 
presidente vitalicio de esa organización, Pedro Amorós Sogorb, para curar, 
entre otras cosas: "ansiedad, depresión, traumas, dolor, problemas de 
conducta, alergias y alteraciones psicológicas" 
(http://www.elseip.com/modules.php?name=Content&pa=showpage&pid=10). Tales 
afirmaciones no son distintas de las que hacen otros brujos como Paco Porras 
o Shaya Michán, pero una frase me llamó la atención: "La copia del CD en 
otro sistema, puede inutilizar el proceso hipnótico ya que determinadas 
ondas sonoras de inducción pueden no copiarse".

Obviamente, tal frase busca impedir que alguien piratee el disco y prive a 
su autor y distribuidor, Pedro Amorós Sogorb, presidente de la SEIP, de los 
13 euros que cobra por ejemplar. Pero es una mentira sin desperdicio, ya que 
precisamente la grabación digital se diferencia de la analógica en que no se 
pierde ninguna información al hacer una copia. Decir que "determinadas ondas 
sonoras de inducción pueden no copiarse" es una falsedad desvergonzada, y 
así lo anoté el 6 de agosto en la entrada "Atención a la SGAE, o el SGAE, o 
lo SGAE, o eso..." de mi blog "El retorno de los charlatanes" 
(http://charlatanes.blogspot.com). Una patraña menor, otro brujo mintiendo 
para promoverse, nada especial.

Por supuesto, el Bisbal de la hipnosis, Pedro Amorós, podía haberme escrito 
demostrando que efectivamente había inventado un sistema anticopia que hacía 
que ciertas "ondas sonoras" no se copiaran al clonar su CD (con lo que las 
sociedades de propiedad intelectual lo habrían aclamado y llenado de euros). 
Y también podría haber ofrecido los estudios científicos publicados en 
journals médicos respetados en los que se demostrara que su mercadería 
curaba la alergia a la penicilina, el dolor causado por cánceres avanzados, 
la hiperactividad en los niños y la esquizofrenia paranoide, todas 
afecciones que caen en la amplia oferta de su bálsamo de Fierabrás. A cambio 
de ello, Pedro Amorós me escribió el 10 de agosto un correo llamado "Aviso 
de denuncia penal" diciendo que me denunciaría por "difamación, injurias y 
ofensas públicas".

Le agradecí la oportunidad de permitirme meter a un charlatán a un tribunal. 
Pero, dado que los profesionales del ocultismo son casi invariablemente 
profesionales del miedo, decidí también dejarle claro a él y a sus cofrades 
del mundo esotérico y paranormal, que no es posible callar a todos los 
críticos con amenazas, y me puse a desentrañar el poco misterioso misterio 
de Pedro Amorós Sogorb.

Un currículum hecho de mentiras

En las páginas de la SEIP, de la editorial que vende el infaltable libro de 
Amorós, de su publicidad como participante en un congreso y de las 
entrevistas que ofrece a diestra y siniestra, vi que este individuo presume 
de un currículum impresionante: "ingeniero informático", "miembro del SETI 
Institute de la NASA", "asesor de la BBC", "asesor de CNN", "asesor de la 
productora de Expedientes X".

Lo primero que me llamó la atención fue lo de "miembro del SETI Institute de 
la NASA". Sabía que Carl Sagan y otros científicos de intachable reputación, 
habían creado el SETI Institute precisamente para no depender de la NASA y 
de los caprichos políticos que deciden su presupuesto. Pero más notable aún 
era que Pedro Amorós se había estado paseando en una "Alerta Ovni" con 
equipo técnico del SETI. Según el sitio Web de la SEIP, el 5 de julio de 
1997: "Con la ayuda Técnica del SETI Institute de California, se exploraron 
y analizaron miles de frecuencias de radio mediante una antena colocada en 
el lugar de investigación.". Así que le escribí al SETI Institute con tres 
preguntas: si eran de la NASA, si Pedro Amorós era miembro de tan 
distinguido instituto científico y si la noche del 5 de julio de 1977 le 
habían proporcionado asistencia técnica a Amorós para su alerta ovni.

La encargada de prensa del SETI Institute, Michelle N. Murray, confirmó que 
el SETI Institute no depende de la NASA y, sobre todo, dijo 
contundentemente: "Esta persona no tiene ninguna afiliación con el SETI 
Institute en modo alguno. No es empleado ni miembro de TeamSETI. El suceso 
que mencionas abajo no ocurrió. El SETI Institute no tiene nada que ver con 
los OVNIs".

Mentir así sobre la pertenencia a un instituto científico de gran prestigio, 
sobre todo siendo tan fácil desmontar la mentira, representa una 
desvergüenza monumental. Esto me hizo escribirle a la BBC y a la CNN sobre 
las supuestas "asesorías" que estas organizaciones habían recibido de 
Amorós.

La BBC, por medio de Rory Egan, de BBC Information, nos dijo: "No he podido 
encontrar en nuestra amplia base de datos de programas de la BBC ningún 
programa de la BBC en el que se mencionara a Pedro Amorós." Pero dada la 
gran cantidad de programas que la BBC comisiona, aclara Egan, existe la 
posibilidad de que Amorós haya estado relacionado con alguno. Amablemente, 
Rory Egan aclara: "Si pudieras suministrarme un título de programa o una 
fecha y canal exactos de la transmisión del programa o programas en los que 
aparece Pedro Amorós, trataré de confirmar si hizo o no contribuciones a 
ellos."

El reto era para Amorós. En nuestro blog le pedimos el nombre del "programa 
o programas" de la BBC en los cuales participó. Nunca respondió.

Preguntamos a la CNN cuándo y cómo los había asesorado Pedro Amorós Sogorb. 
La respuesta de Lisa Tinsley, de CNN Public Information, el 2 de septiembre 
fue escueta cuanto dura: "No podemos encontrar la información en la que está 
interesado. Le reenviaremos su información al departamento legal".

Por lo visto, los estadounidenses de la CNN se toman bastante en serio el 
uso de su nombre en vano.

Para remate, me encontré un artículo de Javier Cavanilles y Paco Tormo en El 
Mundo, publicado el 22 de abril de 2002, en el cual, en su propia 
investigación, también habían acudido al SETI Institute (con idénticos 
resultados), habían demostrado que Amorós nunca fue "asesor" de la serie 
"Expedientes X" y, para remate, habían conseguido demostrar que Amorós no 
era, como lo afirmaba, "ingeniero informático".

Todo esto, obviamente, ocurría antes del convenientísimo "descubrimiento", 
el 25 de septiembre, de nuevas caras duras en una nueva casa de Bélmez, y 
mientras mi abogada y yo nos aburríamos esperando que llegara la ansiada 
denuncia de Amorós.

Lo siguiente que supimos es que los medios se atropellaban entre sí para 
difundir un nuevo y oportuno "descubrimiento" de Amorós.

Cómo no hacer las cosas

Para entender las nuevas caras duras de la nueva casa en Bélmez, es 
necesario hacer un poco de historia de la estrecha sociedad que han 
establecido la SEIP y el Ayuntamiento de Bélmez de la Moraleda.

Las "caras de Bélmez" han provocado una derrama económica nada despreciable 
aunque desconocida en Bélmez de la Moraleda, pueblo aislado en la sierra, 
con apenas 2 mil habitantes y, hasta la invención de este "misterio", sin 
casi nada que ofrecer a los visitantes.

Se entiende, pues, que los políticos del ayuntamiento actuaran no movidos 
por el interés de explicar lo que acontece o no con las caras, sino por el 
interés de potenciar este atractivo turístico. Eso no los hace menos 
desvergonzados, pero al menos es una explicación razonable y hasta 
semidefendible de los desfiguros en los que han caído.

La SEIP (es decir, Pedro Amorós Sogorb) nunca se interesó por estudiar cómo 
se formaban las caras, qué elementos físicos y químicos daban por resultado 
los cambios de coloración en el hormigón, cuáles eran las posibles 
explicaciones a la aparición de tales figuras, reales o sugeridas. 
Tratándose de una organización "parapsicológica", sólo acepta explicaciones 
"parapsicológicas" y luego lanza proclamas exigiendo que se "demuestre" que 
el fenómeno es un fraude.

En el mundo de la ciencia, las cosas funcionan al revés: es la SEIP el que 
debería demostrar que las caras tienen "un origen paranormal", porque quien 
hace la afirmación debe probarla.

Es decir, debieron llevar a cabo una enorme batería de pruebas de todo tipo, 
con expertos reales en hormigón y cemento, ingenieros y técnicos altamente 
calificados para excluir, en primer lugar, cualquier explicación "natural" o 
humana (caras pintadas con aceite, hollín, nitrato de plata, tinta china o 
cualquier otro material, caras sugeridas por manchas de humedad que pueden 
darse en cualquier lugar fuera de la casa misteriosa, etc.) antes de 
siquiera proponerse una explicación paranormal.

Nada de esto se hizo. En una ocasión alguien llevó unos trozos de hormigón 
sacados de quién sabe dónde con quién sabe qué sistema a analizar al CSIC, 
pero el desaseo en la toma de muestras hace inútil el resultado, sea cual 
sea.

¿Qué porosidad tenía el hormigón afectado? No se sabe. ¿Qué porcentaje de 
arena contra cemento tiene y qué tipo de cemento lo conforma? Nunca se ha 
averiguado. ¿Están o no presentes los agentes conocidos que cambian la 
coloración de ese tipo de hormigón? Lo ignoramos.

Una vez que se hubiera descartado más allá de toda duda la procedencia 
natural de las caras, el siguiente paso hubiera sido como para darle vértigo 
al más experimentado y más desvergonzado parapsicólogo: demostrar cuál es el 
procedimiento parapsicológico, paranormal, extrasensorial, psíquico o 
preternatural del fenómeno y, después, hacer experimentos para demostrar que 
la explicación paranormal es válida.

La SEIP formuló algunas hipótesis extravagantes pero nunca se ocupó en 
probarlas. Achacaban las caras posiblemente a un osario descubierto bajo la 
casa (pero hay miles de casas construidas sobre cementerios, camposantos y 
osarios en todo el mundo sin que por eso aparezcan caras en el piso), o bien 
a que María Gómez era una especie de "intermediario psíquico" a través de la 
cual aparecían las caras (pero a nadie se le ocurrió llevar a María a otro 
pueblo en una casa de suelo de cemento y ver si en ésta pasaba lo mismo). En 
lugar de investigaciones, inventaron, para designar a las caras, voquibles 
como "teleplastias" (que quiere decir "figuras formadas a distancia", con lo 
cual ya presuponían un agente "lejano" y dejaban sin tocar la posibilidad de 
que alguien estuviera haciendo las caras de cerca y con las manos) cuando no 
algo tan abigarrado como un "radio-enlace triangular", que en realidad no 
significa nada.

Pero para bandas como el SEIP, "investigar" no representa estudiar, 
experimentar, agotar posibilidades, sino inventar palabras rimbombantes, 
hipótesis descabelladas, conclusiones obtenidas antes de ver los fenómenos y 
la atención de los medios, todo lo cual permite, como es evidente, escribir 
rentables artículos y libros.

Y, por supuesto, el que no se haya aparecido por allá ni un científico de 
verdad, y el que la SEIP mantuviera el monopolio de la casa en connivencia 
con la dueña y la alcaldesa nunca obstó para que se publicaran mentiras de 
grueso calibre como la que asegura que la casa: "ha sido estudiada por los 
más prestigiosos científicos, sin que nadie haya podido resolver el 
misterio".

¿Nombre de alguno de los "más prestigiosos científicos" en cuestión? No lo 
hay. Es otro bulo de la SEIP.

Un "fenómeno paranormal" de lo más oportuno

María Gómez Cámara murió el 3 de febrero de 2004 y los acontecimientos ya 
casi olvidados empezaron a desarrollarse a toda velocidad. De inmediato, el 
Ayuntamiento (encabezado por María Rodríguez Arias) nombró a María Gómez 
Cámara "hija predilecta del pueblo" y la calle Real donde está su casa de 
caras fue rebautizada a toda pastilla como "Calle María Gómez Cámara".

El 7 de febrero, según informa la propia SEIP, la alcaldesa Rodríguez Arias 
propuso crear "un museo" y se tomaron acuerdos entre los familiares de María 
Gómez, el ayuntamiento y la SEIP (nadie podía explicar por qué esta 
organización formar parte de un tripartita así, más tarde el asunto 
parecería más claro) para volver a abrir la casa a los visitantes y, con 
ello, el grifo de los ingresos turísticos.

En mayo, otra "parapsicóloga" con ansias de fama, anunció que las caras 
estaban desapareciendo. Y tal cosa sería lógica si fuera cierta la nunca 
probada afirmación de que la "causa" de las caras era la fallecida María 
Gómez Cámara por algún medio mágico (o "psíquico", que para el caso es lo 
mismo).

La otra María, la alcaldesa, entró en pánico, llamó a todos los medios de 
información el 21 de mayo para desmentir "tajantemente" que las caras 
estuvieran desapareciendo. En la mente de la alcaldesa, seguramente, 
apareció aquella vieja imagen de cómic con billetes dotados de alitas, 
volando hacia la lejanía.

Para hacer el "museo", la alcaldesa ofreció a los cinco hermanos legatarios 
de la dueña original que el ayuntamiento compraría la casa en seis o siete 
millones de pesetas (entre 36 mil y 42 mil euros). En julio de 2004, los 
hermanos reviraron con una contrapropuesta asombrosa: cien millones de 
pesetas (600 mil euros).

Una cifra así habría reventado el presupuesto del pequeño ayuntamiento.

Urgía otra casa con un fenómeno paranormal igualmente asombroso o incluso 
más, y que no costara lo que un piso de lujo en el barrio de Salamanca en 
Madrid.

Y entonces, coincidencia coincidental, casualidad casual, azar azaroso, 
afortunada fortuna, el 25 de septiembre Pedro Amorós descubre un montón de 
caras en otra casa, aquélla en la que nació María Gómez.

Esta vez no fue la familia la que pudo decir que se sintió "aterrada" por la 
aparición de las caras. Éstas se presentaron en función de gala exclusiva 
para ni más ni menos que uno de los miembros del tripartita antes 
mencionado.

En esta ocasión, ya con la experiencia obtenida en el pasado, tampoco se 
hizo ningún experimento, estudio, análisis o investigación. Las supuestas 
caras fueron declaradas "de origen paranormal" por obra y gracia de Pedro 
Amorós Sogorb. Y, curiosamente, el precio del nuevo inmueble declarado 
"misterioso" por decreto sí está al alcance del Ayuntamiento, y se inicia el 
proceso de compraventa correspondiente.

¡Habrá museo! ¡Habrá visitantes cargados de euros y de inocencia! ¡Habrá 
nuevos libros, reediciones de los anteriores, gloria, congresos, artículos y 
cosas así para los "expertos"! ¡Se reelegirá la alcaldesa! ¡Todos contentos, 
todos felices! Vaya, hasta los hermanos de la fallecida podrán seguir 
sacando su tajadita dejando ver la casa "original", a ver si en algunos años 
consiguen juntar sus seiscientos mil euros.

¿Alguna objeción?

Objeciones

Pues sí: mientras no se demuestre que esto es un cuento, no es razonable 
pensar en otra cosa que es un cuento.

Francisco Máñez, otro investigador de lo preternatural pero menos proclive a 
la fantochada y con un interés más honesto en las cuestiones "misteriosas", 
había ido el mismo día 25 de septiembre a la "nueva" casa de las caras (que 
aún no lo era) para enseñarle a Amorós y a sus adeptos de la SEIP un sistema 
que él conocía para hacer dibujos en el hormigón. La coincidencia, por 
supuesto, es asombrosa: Máñez enseña a hacer caras y ese mismo día aparecen 
21 rostros en la casa.

¿Qué hacían todos en la casa nueva? La explicación "oficial" de la SEIP es 
que una parienta de María Gómez Cámara los invitó a practicar un ritual de 
psicofonía en esa casa. ¿Por qué haría eso esa persona y por qué la SEIP le 
daría tanta credibilidad como para ir a hacerlo? No lo explican.

Máñez publicó la historia y fue, por supuesto, blanco de las furias de 
Amorós, quien le exigió "explicaciones" cuando, ciertamente, es Amorós quien 
debe darlas, y en cantidad notable.

Mientras el Ayuntamiento de Bélmez no dedique dinero y esfuerzos para hacer 
una investigación real con técnicos calificados, no podrá sacudirse la 
sospecha de haber actuado en connivencia con una organización sin ninguna 
relevancia, prestigio ni seriedad, encabezada por un mentiroso comprobado, 
con el único objeto de obtener ingresos de los visitantes que lleguen a su 
pueblo buscando un misterio que no se ha demostrado que lo sea.

Mientras el trasfondo siga siendo el interés económico o promocional de un 
puñado de personajes de demostrada incapacidad para realizar la más 
elemental investigación y de comprender los fundamentos del método 
experimental, los controles de variables y la honestidad, no es posible sino 
concluir que esto es un engaño. Toca a ellos demostrar que no lo es, pero no 
con "psicofonías", sino con estudios a profundidad de las características 
físicoquímicas de las "caras de Bélmez", con datos y hechos que no han 
podido aportar en más de tres décadas.

En el engaño, participan los miembros del SEIP y otros promotores del 
ocultismo que en diversos foros repiten la mentira de que el "fenómeno" ha 
sido "estudiado" por "científicos" (algunos incluso se dejan llevar por la 
fantasía y hablan de "científicos de todo el mundo") y que nadie ha 
encontrado una "explicación racional".

Participan también los autores de distintos libros. Dos miembros del SEIP 
han publicado un volumen sobre las caras. Íker Jiménez, furibundo promotor 
de este caso, también ha publicado el libro correspondiente con su propia 
hipótesis alterna sobre el origen de las manchas (acepta, claro, la 
explicación "paranormal", pero la atribuye a fusilamientos durante la Guerra 
Civil española, en lo que no puede sino considerarse una ofensa al trabajo 
de organizaciones serias como la Asociación para la recuperación de la 
memoria histórica (http://www.memoriahistorica.org/), que ha promovido la 
exhumación digna de las víctimas de la barbarie sin poder acudir, claro, a 
manifestaciones paranormales, sino echando mano de la memoria y la dignidad 
de los herederos de las víctimas.

Participa la gente del pueblo, pero no toda, porque en distintos foros ha 
habido quienes han denunciado que todos saben que esto es un embuste.

Participan los políticos de Bélmez de todos los partidos, obligados a 
mantener una fuente de ingresos cuya importancia para el pueblo no se ha 
podido conocer con claridad.

Participan medios informativos que consideran que este tipo de informaciones 
no merecen ser tratadas con la misma seriedad, equidad, cuidado y 
responsabilidad que se otorgan a la información sobre política, economía, 
fútbol o asuntos del corazón.

Participan, según últimos informes, cada vez más vecinos de Bélmez: más de 
una decena ya ha "encontrado" en sus casas las correspondientes 
"teleplastias". Habrá más.

Las verdaderas víctimas, como siempre, son y seguirán siendo las personas 
interesadas en cuestiones "maravillosas" a las que se les alimentan 
afirmaciones descabelladas, a las que se convence de la compra de libros, 
afiliaciones a organizaciones, revistas, discos CD, fotografías de las caras 
y otros productos. Y es víctima el público en general, sometido a la 
presentación de información sin contrastar y sin voces discordantes.

Pero lo más grave no es la exacción económica derivada de esta historia, 
sino el daño que se hace a la capacidad crítica de la ciudadanía y a su 
derecho a saber al ofrecerle "misterios" convenientes cuya "paranormalidad" 
es una conclusión a la que se llega por decreto de unos personajes que 
quieren sentirse "expertos" e "investigadores" sin serlo, y cuyo historial 
de mentiras arroja aún más dudas sobre la sinceridad, seriedad, honradez y 
aseo de su manejo monopólico de este "enigma" y de otros muchos, con 
declaraciones tronantes, promoviendo el miedo y dándose importancia a costa 
de la buena fe del público en general.


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5.- OTRA VISIÓN (A ESTAS ALTURAS NUBLADA) SOBRE LAS CARAS DE BÉLMEZ
Por Juan Anguita Acosta

Han pasado ya varios meses desde que esbocé un punto de vista sobre el caso 
Bélmez que a mí me pareció que podría dar algo de luz sobre el asunto. Por 
supuesto mi pretensión fue un fracaso, al menos en lo que respecta al sector 
que explota el "misterio", se ve que el "kit de investigador" incluye, 
además del chaleco tipo "safari", unas buenas gafas de sol...

En estos meses los acontecimientos se han ido desarrollando como si tal 
cosa: que si se quiere montar un "museo", que las caras desaparecen, que 
quién dice eso, que se quiere vender la casa por ¡100 millones (de pesetas, 
imagino)!, que las "caras" se mudan (?)... Por supuesto, todo esto "bien" 
comentado por los maestros de ceremonias habituales: especialistas en todo 
(y en nada), que utilizan métodos y técnicas de investigación "estándar": 
descalificación de opiniones enfrentadas usando argumentos ad hominem, 
pruebas circunstanciales que justifican cualquier cosa y, sobre todo, muchas 
fotos (a ser posible que salga el investigador en plena faena) sacadas con 
misteriosos criterios. Bueno, se me olvidaba, también hay análisis 
realizados en laboratorios supersecretos (¿por qué otro motivo no se iban a 
identificar?, ¿por vergüenza?). En definitiva, no hay más que fijarse un 
poco para darse cuenta de que Bélmez es un ejemplo de ciencia de vanguardia, 
lejos de los dogmas y estrechez de miras de la ciencia oficial... perdonen 
la broma, en realidad no es más que un fraude de investigación y si 
prefieren seguir denominándola de tal manera permítanme un pequeño cambio en 
la terminología: una "imbestigación".

Pasemos a los hechos y si me lo permiten, comenzaré por el final.

El último "resurgir" de Bélmez comienza con un ejemplo de mal periodismo 
realizado por la mayor parte de los medios de comunicación españoles que se 
hacen eco, reproduciendo de una manera acrítica, de un comunicado de la 
SEIP. Para que nadie se moleste he de aclarar que defino "mal periodismo" 
según el criterio de la propia SEIP que, en un artículo de su web titulado: 
¡Europa Press se pone en contacto con la SEIP!", expone que la 
profesionalidad de un medio consiste en acudir a diferentes organismos antes 
de difundir una noticia. Para que vean que no estoy en contra totalmente de 
sus opiniones y criterios, otra cosa es que ellos mismo sean consecuentes 
con sus criterios...

Así, esta peligrosa costumbre de reproducir un comunicado, sin contrastarlo, 
lleva a dar por ciertas afirmaciones que no lo son en absoluto prolongando 
de manera injustificada e infundamentada una leyenda que, por otra parte, 
proporciona unos ingresos nada despreciables a algunos personajes. Entre las 
afirmaciones del citado comunicado más llamativas estarían:

1) "[...] descubrieron [...] más de una veintena de nuevos rostros, 
conocidos con el nombre de "teleplastias" en el argot parapsicológico". 
Hasta la fecha (incluidas las originarias caras) no hay pruebas que indiquen 
la existencia de teleplastias, en cualquier caso ¿podrían explicarnos, al 
menos, por qué estas lo son? Recomiendo para entender el concepto de 
teleplastia que visiten "Las caras de Ordesa" de Arturo Bosque 
(http://es.geocities.com/catijornet/CarasOrdesa).
2) "[...] la casa permanecerá cerrada mientras se realizan los últimos 
exámenes y experimentos [...]". ¿Quién? ¿Qué criterios ha seguido el 
Ayuntamiento (si es que la decisión es de éste) para asignar el estudio a 
este grupo? A mi me huele a compadreo. Además, ¿qué pretenden hacernos ver?, 
¿qué nadie va a entrar para manipular nada?, ¿se aleja a los que tienen 
intereses creados en el asunto? Me recuerda a lo de la zorra en el 
gallinero.
3) Refiriéndose a los orígenes del "misterio" afirman: "[...] se hicieron 
eco [...] el Consejo Superior de Investigaciones Científicas [...]." El 
 "eco" consistió en analizar una "muestra" que alguien les envío, por cierto 
que en unas condiciones de protección contra contaminaciones digna de un CSI 
de los Morancos: en un sobrecito de azúcar de los de las cafeterías (sobre 
esto recomiendo la lectura del artículo de Fernando Frías "Los caras de 
Bélmez" en la web de ARP-SAPC. Aunque la frase, tal y como se expresa da a 
entender que el CSIC nombró una comisión que estuvo estudiando el caso, nada 
hay más lejos de la realidad...
4) "[...] a pesar de sufrir una campaña de desprestigio orquestada por las 
autoridades franquistas [...]". Otra leyenda, ¿a alguien le parece lógico 
que en plena dictadura se mantenga durante tantos meses en los medios de 
comunicación un "acontecimiento" que se pretendía desprestigiar? Realmente, 
durante el franquismo, los únicos fenómenos paranormales que no se toleraban 
eran los que eran abiertamente contrarios a los dogmas de la Iglesia 
Católica. Para conocer de una manera más exacta lo publicado durante la 
época y el ambiente en que se desarrolla es imprescindible el libro 
"Sociología del Milagro" de Manuel Martín Serrano, es un libro difícil de 
encontrar pero posible en algunas librerías de antiguo.

Entrando de lleno en la "imbestigación". Todo ocurre de la manera más 
normal, el grupo de los chalecos tipo "safari" entra en una casa a grabar 
psicofonías (no es raro que con tanta grabación algún cric-crac suene a 
mensaje de ultratumba) y otros análisis (no se sabe si de orina o de sangre, 
o sintáctico...) de manera que "casualmente" aparecen rostros, imagino la 
sorpresa de la propietaria de la nueva casa: "si no llegan a venir 
ustedes..."

A todo esto, el hallazgo coincide con la visita de Francisco Máñez que, 
casualmente, estaba allí para explicar un método de formación de imágenes en 
el cemento de una manera nada paranormal (se podía ver en 
http://www.editorialbitacora.com/bitacora). Decía "casualmente" porque las 
caras aparecieron después de la visita, sería muy cutre pensar que a alguien 
se le ocurre pintar las caras después de la visita del señor Máñez, pero 
quien sabe... Por supuesto el siguiente paso de la "imbestigación" consiste 
en desacreditar a Francisco Máñez, no vaya a ser que la gente lo crea y se 
acabe el "chow", además que "lo único que busca es publicidad y notoriedad" 
no como otros que están ahí por amor a la verdad. Por supuesto y, para ser 
justos, habría que conocer algo del currículum de la gente de la SEIP no 
vaya a ser que siguiendo la coherencia de la "imbestigación" el señor Pedro 
Amorós Sogorb o alguno de sus colegas resulte poco fiable y digno de 
(des)crédito, en este sentido hay algunos datos muy esclarecedores en los 
archivos de http://charlatanes.blogspot.com de Mauricio Schwartz.

Pero no nos despistemos, todo esto tiene grandes ventajas ya que gracias a 
este hallazgo se puede poner en marcha un mecanismo de libre mercado 
(enhorabuena liberales): más oferta para atender más demanda con la 
pervivencia del cuento: ¿dónde ponemos ahora el museo?, ¿también cuesta esta 
casa 100 millones o con el aumento de la oferta se reduce incluso el precio 
de la antigua? Al menos nos quedará el consuelo de que la competencia 
mejorará la calidad, o eso dicen...

Por cierto, e intentado regresar a una metodología de investigación seria: 
¿por qué se "imbestiga" esta casa? ¿se está "imbestigando" en otras sin 
resultados? Por favor, señores "imbestigadores" se echan de menos hipótesis, 
controles y criterios de falsación. En definitiva, por favor sustenten sus 
afirmaciones, si es que pueden... Porque tantas vueltas, tantas 
imbestigaciones, tantas no-explicaciones a lo único a lo que conducen es a 
hacer pensar que en Bélmez ocurre "algo" que no se puede explicar y, para mi 
gusto, resulta presuntuoso que lo que estos señores no puedan, sepan o 
quieran explicar se etiquete de "misterio inexplicable", no quiero pensar 
cómo me hubiera ido en la facultad si ante un problema que yo no supiera 
resolver hubiera respondido que es irresoluble para la Física conocida... 
Así, es más que cómico que personajes que utilizan unos métodos tan sui 
generis se erijan en representantes de la Ciencia para manifestar la 
incapacidad de ésta para explicar lo que ocurre en Bélmez.

Este dominio del método científico es tal que hacen afirmaciones tan 
tremendas como que se han "reproducido las condiciones climáticas" de la 
casa en un laboratorio: en primera lectura suena grandioso, tan grandioso 
que es bobo. A ver, la humedad del cemento no procede sólo del "clima" 
(Ejercicio: búsquese el término clima en un diccionario en inténtese 
explicar cómo se puede reproducir en un laboratorio, más aún si ni siquiera 
se admite que se reproduce de forma aproximada), procede "también" del 
subsuelo y quizá influya más esta humedad que el hecho de que haya huesos 
enterrados debajo ¿algún estudio geológico, realizado por geólogos (no basta 
con el autotítulo de experto)? Y otra cosa, dudo (por no decir que estoy 
seguro de que mienten) que en unas placas de hormigón sometidas a 
condiciones de humedad no haya aparecido nada semejante a una cara (o a un 
pingüino, me da igual): estadísticamente, y de acuerdo con sus elásticos 
criterios de definición de cara es simplemente imposible, ya que en Bélmez 
se llama cara a dos puntitos con una raya.

No quisiera cerrar este artículo sin hacer mención a lo aparecido en el 
Diario Ideal de Jaén el pasado 11 de noviembre (justo cuando termino de 
redactar estas líneas): Una quincena de vecinos de Bélmez dice tener 
teleplastias en sus casas, es normal: hay que repartir el pastel aunque en 
realidad lo que empieza es ya a tomar unos tintes de pitorreo y abuso 
impresionantes, más que nunca por ahí se están buscando aquello de "Los 
caras de Bélmez", pero lo peor, se me pone el vello de punta, es el 
subtítulo: la SEIP asegura que se investigarán todos los casos con el máximo 
rigor. Si rigor es lo expuesto en estas líneas y en mi anterior escrito 
vamos listos. Habla el experto Don Pedro Amorós Sogorb de causas gestálticas 
en el origen de las caras y ahí ya si que no puedo dejar de reírme, lástima 
que falleciese Luis Carandell y no hay completado su Celtiberia Show con 
estos personajes. En cualquier caso, el final del artículo de J. E. Poveda 
me parece muy bien traído a cuento y de una gran lucidez, será porque 
coincide con una de las tesis expresadas más arriba: "poca oferta para la 
enorme demanda que existe".

Mucho me temo que por mucho que se estudie, explique y se investigue vaya a 
dar igual. Aunque se les pillase con las manos en la masa (en el cemento) 
daría igual, esta gente está tan acostumbrada a las medias verdades y al 
absurdo que sacarían provecho incluso de eso, recuerden si no el caso de los 
círculos en campos de cereales: salieron los responsables, explicaron cómo 
se hacían y, sin embargo, el circo sigue funcionando.

La cuestión, así, estriba en que por mucho que se diga, por mucho que se 
afirme sobre una historia que lleva 20 años acabada, aunque removida 
constantemente, siempre queda la "duda" que lleva a pensar a la gente que, 
efectivamente, en Bélmez hay algo misterioso cuando es rigurosamente falso, 
todo está clarísimo: es un montaje gracias al cual un pueblecito perdido de 
Jaén se hizo popular, recibiendo numerosos visitantes que algo ayudan a que 
estas buenas gentes puedan vivir un poco más desahogadamente. Personalmente, 
yo no diría a los turistas que dejen de visitar el pueblo sino todo lo 
contrario visiten Jaén, Sierra Mágina, las Sierras de Cazorla, Segura y las 
Villas, el patrimonio minero de Linares, las magníficas ciudades Patrimonio 
de la Humanidad de Úbeda y Baeza, incluso Bélmez, . tenemos unos paisajes 
fantásticos y el entorno serrano de Bélmez bien merece una visita donde 
descansar y olvidarse del estrés, además hay habitantes con unas aficiones 
plásticas poco comunes (¿por qué no monta el Ayuntamiento talleres para 
fabricar caras en lugar del dichoso museo?), en fin no pido que se renuncie 
a un medio de vida pido que, por lo menos, seamos sinceros, honrados y 
honestos con los visitantes: que no hace falta vivir del cuento para que nos 
aprecien fuera de la provincia.


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6.- LAS CARAS DE ORDESA
Por Arturo Bosque

Animados por las noticias que llegan recientemente sobre las nuevas 
apariciones de caras en Bélmez de la Moraleda, mi mujer y yo nos animamos a 
investigar en el Valle de Ordesa. Estábamos convencidos de encontrar 
"teleplastias".

Ordesa está dentro del Triángulo de Huesca, así llamado en ciertos papeles 
de los servicios secretos españoles. Sus vértices son: San Juan de la Peña 
con sus misterios de templarios, Santo Grial y energías emergentes; los 
Cañones de Guara, llenos de oquedades y sombras permanentes donde se 
localizan la mayor concentración de fuentes energéticas (positivas y 
negativas) y fenómenos poltergeist controlados hasta ahora; y el inquietante 
Monte Perdido, que posee un centro de atracción de energía que actúa como un 
agujero negro para toda radiación inferior a 15 REM/ hora. Según 
estadísticas realizadas por una Universidad madrileña y a las que tuvo 
acceso un miembro de S.E.I.P.U. (Sociedad Española para la Investigación de 
lo Paranormal y Ufológico), la mayor concentración de abducciones por 
extraterrestres, fenómenos parapsicológicos y efectos de psicofonías se 
producen en esta zona. Nadie tiene explicación científica a este hecho y, 
además, existe una confabulación de silencio en los medios de comunicación 
para que no trascienda.

Conocedores de estos datos y estando situado el Valle de Ordesa al pie del 
Monte Perdido, uno de los vértices, no dudamos ni un momento que íbamos a 
tener éxito en nuestra expedición. Cámara fotográfica en ristre y un 
detector de psicofonías, nos adentramos en los hayedos y pinares del valle. 
Las sombras, las luces que se colaban entre las ramas, las decenas de 
colores otoñales y el silencio, sólo roto por el murmullo lejano del río que 
cae de cascada en cascada, pusieron más magia a nuestra investigación.

El mundo de las psicoimágenes no se hizo esperar. Pronto nos dimos cuenta, 
ya dentro del bosque, que unos ojos nos miraban. Tenía forma de buco con su 
barba apuntando hacia adelante. No nos cabía la menor duda. Era la 
"teleplastia" de El Maligno. Un escalofrío recorrió nuestro cuerpo. Tomé la 
foto, empecé la grabación de psicofonías y desaparecimos de la zona.

Seguimos sintiendo que estábamos rodeados de miradas sin verlas. No tardó 
mucho en aparecer lo que nosotros estábamos convencidos de que era una 
"teleplastia" de uno de los extraterrestres que realizan esas abducciones 
que tanto proliferan en el Triángulo de Huesca. Estaba en la corteza de un 
enorme pino. No sabemos si lloraba o simplemente si algo descendía de su ojo 
derecho. También llevaba una especie de respirador, creemos que para evitar 
que nuestro peligroso oxígeno dañara al alienígena. Éste no estaba solo. Más 
adelante y muy cerca capté con la cámara otro alienígena al que llamamos El 
Blas por su sonrisa rectilínea y cabeza ovalada. Más interesante era el que 
parecía un caballito de mar. No nos apartaba la vista, como si quisiera 
controlarnos. Las extremidades superiores eran extrañas, sin brazos, como si 
la protuberancia se enrollara sobre sí misma. Sólo tenía una extremidad 
inferior con unos primitivos dedos.

Pero no fueron las únicas "teleplastias" halladas. Encontramos La Muerte, El 
Calvo, El Cerdo, El Rizos, El Perrito, La Oveja, El Mico, El Perillas, El 
Ciervo, El Mostachos, El Narigón, El Simio, El Tristón. Íbamos dando nombres 
según la impresión que nos causaba: El Ciego, El Cocodrilo, El Elefante 
cansado, El Estirao, El Hoplita-Síndone, El Manolo, El Media Luna, El 
Peluche, El Cachorro o El Cordero, El Tuerto, El Viejo, El Elefante y La 
Mujer-Elefante.  Todas pueden verse en esta página web: 
http://es.geocities.com/catijornet/CarasOrdesa/

También investigamos en las aguas transparentes y frías del río Arazas. 
Desde el fondo nos miraba El Subacuático. Hasta que salimos del bosque 
notamos las miradas de seres ocultos o, si se quieren llamarlos de otra 
forma, de energías puras estatificadas. Como punto final ponemos las 
imágenes de estos dos Vigilantes que desde dos puntos de vista diferentes 
nos controlaron hasta que desaparecimos.

Las psicofonías todavía no han sido investigadas pero no será extraño que 
sean tan interesantes como estas imágenes. Hemos querido acercar estas 
primicias para que los suscriptores de El Escéptico Digital conozcan de 
primera mano estos fenómenos difícilmente explicables.

Nota final

Amable lector: si has llegado hasta aquí y te has creído algo de lo arriba 
dicho, debes reaccionar, olvidarlo todo y echar el artículo a la basura 
(aunque no lo creo dada la característica de esta revista; mi intención es 
que salga publicado en algún periódico generalista). Es una burda imitación 
del lenguaje pseudocientífico usado por amantes de lo "paranormal" y que 
viven del cuento y de la credulidad ajena. "Teleplastias" (¡vaya nombre!) 
las puedes ver en las nubes, en cualquier pared, en los suelos sean o no de 
cemento, en todos los troncos de los árboles, en los perfiles de las 
montañas... Basta un poco de imaginación. Luego, los "inbestigadores" de 
asuntos "para anormales" sacan tajada y "hacen caja". Por favor, si eres de 
los que se creen estas basuras, ¡revisa tu sistema de creencias! Evitarás 
que te tomen el pelo.

Arturo Bosque

7 de noviembre de 2004


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7.- POR EL DERECHO A UNA INFORMACIÓN CRÍTICA EN TEMAS CIENTÍFICOS

Desde principios de octubre, los medios informativos españoles han dedicado 
gran cantidad de tiempo a difundir como un hecho la afirmación de que 
ciertas manchas presentes en una casa en Bélmez de la Moraleda, Jaén, son 
rostros humanos producidos de forma paranormal, afirmación que se extiende a 
la primera casa en la que se pueden ver estas caras desde 1971.

La única fuente informativa citada en todos los casos es una asociación 
relacionada con la explotación económica del fenómeno durante los últimos 
años y que carece de toda representatividad y rigor científico, y que no 
está acreditada en modo alguno, llamada SEIP, Sociedad Española de 
Investigaciones Parapsicológicas, a cuyos integrantes se ha presentado como 
"científicos" sin serlo y "expertos" sin sustentarlo.

Los medios no han mostrado interés alguno en acudir a otras fuentes para 
contrastar estas extravagantes afirmaciones. Desde hace 31 años, al 
publicitarse por primera vez este caso, se han ofrecido explicaciones al 
fenómeno y éstas han sido difundidas por organizaciones como ARP-SAPC 
(Alternativa Racional a las Pseudociencias-Sociedad para el Avance del 
Pensamiento Crítico) que reúne, entre otros, a destacados científicos y 
miembros del mundo académico español. Numerosos sitios en Internet, 
publicaciones, análisis, estudios críticos y otras fuentes ponen en duda 
tanto la explicación paranormal de las caras de Bélmez como la seriedad y 
credibilidad de la SEIP y de sus dirigentes.

Quienes suscribimos la presente consideramos que esta situación vulnera lo 
dispuesto en el artículo 20.1.d) de la Constitución Española, que garantiza 
el derecho A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier 
medio de difusión, ya que la información al respecto ha sido tendenciosa, 
sesgada, sin contrastar y en general desaseada y amarillista, en modo alguno 
veraz.

Igualmente consideramos que la presentación de esta información 
seudocientífica sin contrastarla y sin dar espacio a una visión equilibrada 
de tal información propicia la difusión de las supersticiones, promueve el 
ocultismo, va a contracorriente de los esfuerzos educativos esenciales para 
la sociedad española y se opone al pensamiento crítico que es la esencia de 
toda sociedad libre y democrática.

Por ello, de manera atenta pero enérgica solicitamos que se tenga en 
consideración el dossier que se ha preparado sobre el caso, que resume la 
visión crítica sobre el siempre sospechoso caso de las caras de Bélmez, y 
esperamos que se le dé una difusión similar, en cuanto a atención, espacio y 
tiempo, a la que se le concedió en las semanas anteriores a la publicidad de 
la SEIP y del Ayuntamiento de Bélmez de la Moraleda.

Atentamente

http://www.ipetitions.com/campaigns/belmez2004/


=== DOSSIER DE PRENSA ===============================================

1.- LAS NUEVAS CARAS DE BÉLMEZ NO SON DE ORIGEN PARANORMAL
Por Francisco Máñez
(Artículo publicado originalmente en "Editorial Bitácora")

Aunque las "caras de Bélmez" nunca fue un tema que me interesó demasiado, 
por las aparentes casualidades de esta vida, ha sido un asunto que parece 
perseguirme en los últimos tiempos.

Desde que era un chaval he oído hablar de ellas. Como fenómeno paranormal 
resultaba llamativo, así que procuraba ver las fotos de las caras y leía 
algunos de los artículos que aparecían en las revistas. Incluso publiqué en 
Bitácora Las caras de Bélmez de Manuel Gómez Ruiz.

Siempre reclamó mi atención los análisis que intentaban descubrir qué 
colorante se había usado para dibujarlas. Desde el veterano libro de 
Martínez Romero hasta la investigación de Juan Anguita siempre se hablaba de 
diferentes productos. Esto precisamente fue lo que me tenía confundido.

Durante la comida del SEIP de Navidad de 2003 Pedro Amorós y Pedro 
Fernández, incluso los que dieron las charlas, no hablaron, que yo recuerde, 
sobre la terrible humedad que sufría la casa. El tres de julio del año 
siguiente, en la otra comida organizada en Valencia, Pedro Fernández fue el 
primero en hablarme sobre la humedad del suelo, y Pedro Amorós me explicó 
por encima las pruebas que habían realizado creando planchas de cemento. 
Pese a todo seguía sin entender bien cómo se formaban las caras, aunque en 
el fondo el tema de las caras, de alguna manera, comenzó a serme familiar. 
Yo había visto aquello en otro lugar y no sabía dónde.

Durante un fin de semana que pasamos mi mujer y yo en Murcia, en casa de 
Joaquín Abenza y María José García, tuve la oportunidad de observar los 
datos que habían reunido, resultando el conjunto de lo más esclarecedor. 
Viendo todo el material que habían reunido y que me grabaron, gracias a la 
cual pude examinarlo con detenimiento en casa, recordé dónde había visto 
algo similar a las "caras de Bélmez". Desde luego Joaquín es un investigador 
impresionante, pese a todo lo que podía creer o suponer, tomó los datos como 
se debe hacer. No sé si yo podría haber sido tan imparcial a la hora de 
recopilar la información.

Como tantos otros niños de los años sesenta, cuando era pequeño jugaba con 
mis amigos en la calle. Existía un paseo al que llamábamos "Colón" (en 
realidad el final de la calle Francisco Cubells de Valencia) dividido en dos 
por una acera central. Allí había una fuente del ayuntamiento y una toma de 
agua para "la tía gorda" (el camión que regaba las calles). Esta toma de 
agua era un tubo metálico bastante alto (no recuerdo la altura en concreto 
yo tendría menos de diez años) al que al final se le acoplaba una manguera 
de goma, que al ser elástica permitía a los hombres del camión ajustarla 
para rellenar la enorme cisterna.

Los operarios del camión lo dejaban cargando y solían ponerse a hablar con 
los policías municipales que estaban en una comisaría situada delante de la 
toma. Casi siempre el agua terminaba saliéndose de la cisterna produciendo 
un charco, momento en el que se acercaban y cortaban el agua. Aquel trozo de 
la acera quedaba todo mojado alrededor del charco. Era verano y el sol se 
encargaba de dejar manchas de agua en las baldosas y especialmente donde 
éstas habían sido arrancadas.

Aquella manguera era nuestra principal atracción. Nos colgábamos de ella, 
pisoteábamos el charco etc., lo que nos costo más de una reprimenda de los 
policías y más de una bronca en casa al llegar mojados. Pero, en los 
momentos que nos tranquilizábamos jugábamos a una cosa: mirábamos las 
manchas de humedad buscando caras o figuras y para que el resto de los 
amigos vieran lo que estabas viendo, las remarcábamos con la propia agua del 
charco. Usábamos los dedos, las camisetas en ocasiones (los que no temían lo 
que les esperaba en casa) aunque en especial las espigas que arrancábamos de 
los solares cercanos.

Solíamos dibujar los personajes de los tebeos que leíamos, en especial los 
de Pumby. Las figuras remarcadas permanecían al menos durante horas, y tengo 
la impresión, aunque no lo puedo asegurar pues han pasado por lo menos 35 
años, que al día siguiente algunas todavía eran visibles.

Al mojar más una zona concreta, el agua que se encontraba bajo el paseo las 
"alimentaba" impidiendo que se secaran con rapidez, el Sol secaba el resto 
de la mancha y dejaba el dibujo, aunque éste, claro, sufría modificaciones.

El 17 de julio preparé tres bandejas para reproducir la experiencia. Se 
trataban de tres escurrideras para vasos. Coloque un trapo en las rejillas y 
esparcí en cada una de ellas una capa de cemento. Cuando el cemento se secó 
por completo lo humedecí con una esponja para producir manchas de humedad, y 
añadí agua a las bandejas inferiores. Al secarse no tardaron en aparecer las 
manchas que esperaba.

Al día siguiente realicé algunas pruebas, pero fue Ana, mi mujer la que vio 
la primera cara. Se trataba de la que bautizamos como "el elfo de Masias". 
Procedió mojando las partes que a ella le recordaban el rostro de un elfo. 
Este primer resultado, aunque muy primitivo, me convenció de estar en buen 
camino.

Tras realizar diversos intentos a finales de mes ya disponía de numerosas 
caras realizadas con este sistema: Humedecer el cemento, dejarlo secar para 
que se produzcan las manchas, buscar las caras y mojar aquellas partes que a 
mí me parecían ojos, orejas, nariz, boca, etc.

Llegué a pensar en sustituir el agua por alguno de los ingredientes 
descubiertos en los análisis de Bélmez; tales como el vinagre, la ceniza o 
el aceite, pero quise ser fiel a mi idea original y sólo usar agua. Sin 
ningún tipo de duda el aceite, por ejemplo, hubiera dejado un mejor rastro 
mucho más duradero.

Paralelamente, otra investigadora, Pilar Verdú, comenzó a realizar diversas 
pruebas en un suelo de cemento, obteniendo el mismo resultado. Al usar 
productos de limpieza las caras resultaron todavía más visibles, además de 
crear una capa "protectora" que permitía su conservación.

El 25 de septiembre un grupo de investigación viajamos hasta Bélmez para 
comprobar, entre otras cosas, si mi idea se podía llevar a cabo en el suelo 
de la famosa casa de las caras. En el pueblo nos esperaban Pedro Fernández y 
Pedro Amorós. El primero había intentado realizar una prueba dibujando unas 
letras con mi técnica y los resultados habían sido negativos. Esto se debía 
a que no la había comprendido, pues intentaba simplemente dibujar con agua.

En el suelo de la casa, encima de las caras, existía una capa similar a la 
producida por Pilar en su experimento. Al ser impermeable impedía realizar 
la prueba. En el caso de que las caras fueran en su día creadas con el 
sistema del agua ya no se podía comprobar sin hacer saltar la superficie.

Por suerte la sobrina de la difunta María, la dueña de la "casa de las 
 caras" nos llamó para que viéramos la casa en donde vivió María hasta su 
juventud. Al final de la vivienda se encontraba un trozo de suelo similar al 
de la famosa casa de las caras, formado por hormigón y sin ninguna capa 
protectora. Realizar allí la prueba no sólo resultaba fácil; era el sitio 
ideal.

Pedro Amorós mojó el suelo con una fregona y esperamos que se secara. Como 
era de esperar aparecieron manchas que recordaban a rostros. Tomé un pincel 
y humedecí las zonas que yo veía como parte de rostros para que los demás 
pudieran ver las caras. Incluso una de nuestras acompañantes llevó a cabo 
una prueba mojando las manchas que le parecían parte de una cara. Pese a que 
fue una demostración rápida y sencilla, quedó claro cómo crear "caras de 
Bélmez" de forma artificial.

El 18 de octubre el diario El mundo publicaba: Surgen 21 rostros nuevos en 
otra vivienda. Las "caras de Bélmez" de mudanza.

Y en el artículo se decía: «Según relata el presidente de la SEIP, Pedro 
Amorós, los investigadores visitaron el inmueble el pasado 25 de septiembre 
y mientras preparaban los equipos de grabación descubrieron una teleplastia 
en formación en una esquina de la cuarta planta. Entonces comenzaron a 
buscar rostros similares a las que conforman el fenómeno parapsicológico de 
la "casa de las caras".

»Para localizar nuevas teleplastias, los miembros de la organización 
arrojaron agua sobre el suelo de la cuarta planta y a consecuencia de la 
humedad 'afloraron un total de 21 rostros' que más tarde desaparecieron al 
mantenerse el tratamiento con agua.

Finalmente, "el suelo fue desecado por completo hasta que las 21 
teleplastias reaparecieron" y quedaron fijadas en los materiales, tal y como 
constató la SEIP en un examen posterior realizado el 6 de octubre. Este 
descubrimiento, a juicio de Amorós, prueba el vínculo existente entre este 
fenómeno paranormal y la "humedad relativa del aire"»

Aunque ya había llegado a mis oídos la noticia de la aparición de nuevas 
caras, ver que habían aparecido usando mi sistema, me dejó, por decirlo de 
un modo suave, boquiabierto. A Pedro Fernández y Pedro Amorós les enseñé un 
método para fabricar falsas teleplastias, lo usaron y obtuvieron lo que se 
esperaba: rostros semejantes a los de "la casa de las caras". Cuando veo las 
caras en las noticias de televisión siento una extraña sensación que me 
recorre la columna vertebral, todo el país está viendo mi trabajo y lo han 
tomado por un fenómeno paranormal.

Las nuevas caras de Bélmez no son de origen paranormal. Si usted quiere 
crearlas en su propia casa sólo tiene que seguir mis consejos. Busque 
manchas que a le recuerden caras, humedezca (si lo hace con aceite se 
quedaran fijas para siempre) las zonas que le parecen barbillas, ojos, pelo, 
nariz, etc. Y dispondrá de "auténticas caras de Bélmez" para enseñar a sus 
amigos. Además, se sorprenderá, pues aunque no sea un artista los resultados 
son increíbles.

URL: http://www.editorialbitacora.com/bitacora/masias/masias.htm


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2.- UN INVESTIGADOR CUESTIONA LA AUTENTICIDAD DE LAS 21 NUEVAS 'CARAS DE 
BÉLMEZ'(JAÉN) APARECIDAS RECIENTEMENTE
(Artículo publicado originalmente en "Europa Press")

BELMEZ DE LA MORALEDA (JAEN), 21 Oct. (EUROPA PRESS)

Un investigador de fenómenos parapsicológicos cuestionó hoy la autenticidad 
de las 21 nuevas 'caras de Bélmez' descubiertas en la casa donde nació la 
propietaria de la célebre 'casa de las caras' de Bélmez de la Moraleda 
(Jaén).

En declaraciones a Europa Press, el investigador Francisco Máñez explicó que 
él mismo formó parte del grupo de investigadores que el pasado 25 de 
septiembre visitó la casa donde nació María Gómez Cámara con el fin de 
grabar allí las psicofonías que, según la propietaria del inmueble, se 
podían oír por las noches.

Máñez relató además que estuvo presente en el descubrimiento de una 
teleplastia en formación en una esquina de la casa y admitió que allí había 
aparecido "una cosa que parece una cara" pero que, en su opinión, se 
diferencia de las teleplastias originales porque en la casa de María Gómez 
Cámara "sí se ve una cara" y en el nuevo emplazamiento "parece" una cara.

En ese sentido, aseguró que las imágenes descubiertas en el suelo de este 
nuevo inmueble pueden reproducirse mediante una "técnica casera" que 
consiste en "esparcir una capa de cemento sobre una superficie", humedecerla 
levemente con agua y "sobre las machas de humedad" realizar trazos para 
formar la figura deseada para luego dejar secar la superficie.

De hecho, el investigador afirmó que, con las herramientas necesarias, el 
experimento se puede realizar "en minutos" y las figuras quedan impresas en 
el hormigón "en cuestión de horas".

Por eso, Francisco Máñez evitó pronunciarse sobre la autenticidad del 
fenómeno paranormal descubierto en la casa donde vivió María Rodríguez 
Cámara pero cuestionó el carácter parapsicológico de este nuevo hallazgo. 
Asimismo, precisó que el método de humedecer y desecar la superficie 
utilizado por los investigadores para descubrir las 21 teleplastias es 
"similar" a su "técnica casera", lo que, en su opinión, prueba su tesis.

La Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológica (SEIP) tiene 
previsto realizar mañana una valoración del hallazgo realizado el pasado 25 
de septiembre en la casa donde nació María Rodríguez Cámara y que ahora 
pertenece a una de sus sobrinas.

El 23 de agosto de 1971 apareció en la vivienda de María Gómez Cámara la 
primera de las teleplastias que a lo largo de los años han conformado el 
fenómeno paranormal de las caras de Bélmez. El pasado 3 de febrero, la dueña 
falleció a los 85 años dejando en manos de sus cinco hijos la célebre casa.

URL: 
http://www.europapress.es/europa2003/noticia.aspx?cod=20041021181142&tabID=1


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3.- LAS NUEVAS CARAS DE BÉLMEZ "NO TIENEN ORIGEN PARANORMAL
(Artículo publicado originalmente en "Diario de Jaén")

Voz discrepante. Un investigador de fenómenos parapsicológicos cuestiona la 
autenticidad de las nuevas caras descubiertas en la casa donde nació María 
Gómez Cámara en Bélmez de la Moraleda.

Francisco Máñez asegura que las teleplastias encontradas recientemente por 
el equipo de la Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas 
(Seip), encabezado por Pedro Amorós, "son una mala interpretación de un 
fenómeno natural".

Juan A. Siles Barranco / Jaén

Máñez afirma que las imágenes descubiertas en el suelo de la vivienda número 
7 de la calle Cervantes pueden reproducirse mediante una "técnica casera". 
El método que presenta consiste en "esparcir una capa de cemento sobre una 
superficie, humedecerla levemente con agua y, sobre las machas de humedad 
que salen una vez que se evapora el agua, realizar trazos para formar la 
figura deseada".

Incluso, insiste en que, después de publicar la información en internet, 
"bastantes personas han hecho pruebas con cemento en sus casas y les han 
salido muchas cosas". De hecho, el investigador concreta que el experimento 
se puede realizar "en minutos" y las figuras quedan impresas en el hormigón 
"en cuestión de horas".

"Mi opinión es que las nuevas caras de Bélmez no son de origen paranormal, 
sino que se pueden hacer en cualquier casa. Sólo es cuestión de mojar una 
superficie de hormigón o cemento, buscar manchas que recuerden a caras y 
humedecer las zonas que parecen barbillas, ojos, pelo, nariz y boca. Es más, 
si se hace con aceite se quedarán fijas para siempre", concreta Máñez.

Caras primigenias

En cuanto a la autenticidad del fenómeno paranormal de las caras 
primigenias, las que salieron el 23 de agosto de 1971 en la casa donde vivía 
María Gómez, en el número 5 de la calle Real, Francisco Máñez no se 
pronuncia, aunque sí cuestiona el carácter parapsicológico de este nuevo 
hallazgo. "Estuve en Bélmez de la Moraleda para poner en práctica mi método 
en la casa de las caras, pero no pude hacer nada porque el suelo tenía una 
protección, no sé exactamente con qué, que lo hacía impermeable", matiza. 
"Por suerte, la sobrina de María, Felipa Gómez, nos llamó para que viéramos 
el inmueble donde vivió su tía. Al final de la vivienda se encontraba un 
trozo de suelo similar al de la famosa casa de las caras, formado por 
hormigón y sin ninguna capa protectora", añade Francisco Máñez.

El investigador continúa con su explicación al relatar que, "junto a Pedro 
Amorós y Pedro Fernández", mojaron el suelo con una fregona y esperaron a 
que se secara. "Como era de esperar aparecieron manchas que recordaban a 
rostros. Entonces, con un pincel humedecí las zonas que yo veía como parte 
de esos rostros", concluye Máñez. Al respecto, hace hincapié en que la 
diferencia entre las teleplastias de la nueva casa y la originaria estriba 
en que en la primera "se observa algo que parece una cara", mientras que en 
la vivienda de María "sí se ven rostros".

Francisco Máñez ingresó en la Sociedad Valenciana de Investigación 
Parapsicológica y Ufología en 1989. Fue su presidente en 1991 y ha publicado 
varios libros, como "La razón duerme" o "Informe Norton".

Bélmez de la Moraleda vuelve a ser noticia después de treinta y tres años de 
la aparición de sus famosas caras en la vivienda número 5 de la calle Real y 
tras ocho meses del fallecimiento de María Gómez Cámara. Un fenómeno 
largamente investigado por famosos expertos nacionales e internacionales.

URL: http://www.diariojaen.es/provin/provin3.htm


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4.- OS ROSTOS DE BÉLMEZ
Por Antonio Elegido
(Artículo publicado originalmente en la Revista de Parapsicología nº21)

Bélmez de Moraleda es un pueblecito situado en España a 40 Km. de Jaén. En 
ese pueblo, a 23 de agosto de 1971, comenzaron a ocurrir hechos 
"misteriosos" en la casa de Juan y Maria Pereira localizada en el n° 5 de la 
calle Rodrigues da Costa.

En la cocina, en el suelo junto al fogón, apareció una extraña mancha sin 
nada que la justificase. Un tiempo después se percibía el contorno de un 
rostro humano dibujado en el cemento.

La familia, intentando poner fin al dramático acontecimiento, borró este 
primer rostro picando. Todo en vano, pues, pasados algunos días, otro diseño 
apareció. Los propietarios de la casa mandaron retirar el cemento de la 
pared y lo colocaron en un nicho protegido con un cristal, a la derecha del 
fogón. La apertura fue sellada con cemento y en los días siguientes nuevas 
caras empezaron a dibujarse, apareciendo no uno, sino varios rostros. El 28 
de enero de 1972, existían 8 caras en el local.

Dado el rumbo que iban tomando los acontecimientos, se cavó un pozo de 2,80 
Mts. de profundidad, en presencia del alcalde Sr. Rodríguez Rivas y 
aparecieron algunos fragmentos de huesos humanos en la excavación.

No faltaron hipótesis para el esclarecimiento de las apariciones de los 
rostros en la pared de cemento. Desde un milagro, relacionado con un 
crucifijo quemado durante la guerra, etc. Pero, con el paso del tiempo, 
estas interpretaciones fueron abandonadas por la  versión que 
responsabilizaba a espíritus de muertos por las apariciones .Esta hipótesis 
surgió por estar la casa construida encima de un antiguo cementerio (y todas 
las casas vecinas también...pero nadie se acordaba de eso). La idea fue del 
agrado de ciertos sectores de la población por la tradición que allí existe: 
"En Bélmez, hay un profundo culto a los muertos".

La repercusión fue muy grande y después todos comentaban el suceso...Y más 
después de que aparecieran grabaciones, hechas por otras personas de pueblo, 
de voces de mujeres y niños que se decían que eran de ser dos 
espíritus...Más propaganda y más repercusión... Hasta algunos "sabios" 
extranjeros fueron estudiar el tema al pueblo y también favorecieron la 
hipótesis de los que los espíritus eran los responsables.

Otros innumerables acontecimientos nos muestran un panorama que nos recuerda 
la famosa frase de Petronio: "Mundus vult decipi; ergo decipiatur" ("El 
mundo quiere ser engañado, pues que sea engañado")

La parapsicología científica, de tantos y brillantes renombrados científicos 
tales como Tyrrel, Rhine, Quevedo, Roll, Thouless, etc. así como centros de 
investigación tales como o CLAP en São Paulo, a Duke University (USA), 
Universidad Real de Utrecht (Holanda), Cambridge, etc. fueron colocando 
argumentos y pruebas no solo demostrando que los fenómenos parapsicológicos 
son de este mundo, de los vivos, sino también que es totalmente imposible la 
intervención de los muertos o entidades espirituales en este mundo.

La verdadera historia

Todo comenzó tras una matanza de cerdos. Nadie duda de que, como en 
cualquier cocina del mundo, debido a los diferentes ingredientes (vinagre, 
grasa, etc. ) y a la acción continua del fuego, el fogón de cemento poroso 
se deteriorase.

Aparecieron manchas sugestivas, como pueden aparecer en las nubes, en la 
madera, etc., dando ocasión a que los niños se entreguen a dejar volar la 
imaginación. Imaginando, algunas personas comenzaron a decir:
-"Mira, parece un rostro!" En los días siguientes, después de las 
sugestiones, apareció la "figura sugerida" retocada con cal.

Otros casos concretos según los testigos:
-"Mira, este contorno del rostro debe pasar por aquí." Y al día siguiente, 
apareció retocado con hollín.

En un pueblo vecino, se celebraba esos días una "Feria Agrícola". Los 
periodistas que cubrían la feria escucharon hablar de las "Caras de Belmez" 
y comenzó el "Boom."

Los primeros informes locales del tema fueron ofrecidos por los periódicos 
de Jaén y Granada. Empezaron a llegar curiosos de toda la región...
-"Mira, parece que tiene dientes". Y al día siguiente aparecen los dientes 
raspados con un tenedor, un cuchillo, o cualquier otro objeto apto.

Un hijo de la familia Pereira se opone al rumbo que estaban tomando las 
cosas y discordó plenamente, amenazando revelar toda a verdad que ya pasaba 
de broma inocente; pero nadie a esas alturas, era capaz de silenciar los 
acontecimientos y optó finalmente, por continuar manteniendo silencio.

Un fotógrafo de Huelma, el pueblo vecino, hizo unas fotografías de las caras 
e hizo 400 copias dándoselas de regalo a los propietarios de la casa para 
que las vendiesen a los visitantes. El fotógrafo impuso una condición: 
cuando se acabasen las fotografías regaladas, él llevaría el 50% del precio 
en las siguientes.

Así, no cobraban la entrada a la casa, sino las fotografías. Al principio 
costaban 5 pesetas por foto, después 10, y finalmente 15 pesetas.

Lógicamente, si los visitantes no querían encontrar dificultades para entrar 
y ver las caras, deberían comprar unas cuantas fotos. Entonces todo eran 
sonrisas y entrada libre...

El negocio fue aumentando. Antonio Casado, enviado especial del diario 
"Pueblo" de 21-02-72, cita que e un fin de semana había aproximadamente 
10.000 personas con intención de entrar en la casa.

Se anunció para los días 12 e 13 de octubre de 1974, el II Congreso Nacional 
de Parapsicogía, en Barcelona. Fue entonces que el Sr. Gérman de Argumosa 
decidió llevar "Caras de Belmez" como asunto para el Congreso. Asistentes 
serios del Congreso no dudaron en declarar la "Operación Belmez" como 
manifiesta auto-promoción personal del Sr. Argumosa.

Posteriormente, el periódico que lanzó el Boom, se retractó. Pero el tema 
calló en las manos del Sr. Argumosa. Incansable, rico, organizado, buen 
conversador.

Nombres y pruebas - El Sr. Ramos Pereira, Presidente da Sociedad Española de 
Parapsicología, descubrió que los negativos de las fotografías de las "Caras 
de Belmez" presentados por el Sr. Argumosa estaban retocados. Por tanto no 
sólo retoques en las caras de la cocina, sino también en los negativos de 
las fotografías.

Verificaciones del parapsicólogo Francisco G. Fontanet: se descubrieron 
caras que habían sido retocadas simplemente con hollín utilizando un 
disolvente casero. En otras caras existen evidencias de haber sido hechas 
con cal y silicato sódico, produciendo efecto en el cemento.

El Dr. José Luís Jordán Peña, psicólogo y parapsicólogo visitó las caras de 
Bélmez y analizó pedazos de cemento: "Todo no pasa de ser un burdo fraude". 
Tuvo por bien advertir que "Doña Maria, propietaria de la casa, descubrió 
las facciones en cuanto lavaba la costra de hollín que impregnaba la cocina" 
y se descubrió que una de las figuras estaba hecha con hollín del mismo 
fogón, utilizando un disolvente casero (vinagre).

Confirmación del fraude

Sobre este detalle del hollín, tenemos u dato interesante, publicado por el 
diario "Pueblo" (22,02,72): "El marido de una de las profesoras de la 
localidad fue a ver una de las caras que tenían alterado  el pueblo a 
mediados de septiembre". La cara estaba en la pared y protegida con un 
cristal, detalle que también se debe tener en cuenta, principalmente cuando 
las personas de la casa no querían ni oír hablar de que el cristal fuese 
retirado. "Este señor pasó el dedo por los trazos que formaban el bigote, o 
lo que fuese, de esa cara. Y su dedo se manchó de hollín y tiza.


El diario "Pueblo" que había lanzado el "Boom" publicitario, decidió 
investigar seriamente.

Análisis efectuados:
-Detección radioactiva (En la "Asamblea de Energía Nuclear" fue sometido al 
análisis químico-isotópico, que consiste en bombardear con neutrones las 
muestras)
-Análisis de elementos que forman os trazos.
-Examen de microscopio
-Estudio con rayo X
-Análisis químico-cualitativa
-Análisis orgánico
-Pruebas acústicas
-Impresión de placas radiográficas y fotográficas
-Investigación en el archivo municipal y parroquial
-Estudio psicológico de los protagonistas
-Fotografías con rayos infrarrojos y ultravioletas.

La conclusión de "La investigación de Pueblo": el fenómeno es un truco.

Y llamaba la atención sobre los sospechosos codazos que los familiares de la 
casa se daban.

Se realizaron varios análisis químicos de muestras recogidas de las caras 
aparecidos en el fogón. Entre algunos de estos análisis podemos citar el 
realizado por el químico Dr. Ángel Viñas que concluyó que en los diseños 
intervienen el nitrato de plata y el cloro, sometido a la luz ultravioleta.

El nitrato de plata reacciona con los fotones, apareciendo los diseños y sus 
modificaciones, meses o incluso años después de ser tratados así.

Tomaremos en consideración el hecho de que durante un mes se cerró la cocina 
y se taparon las caras con plástico, apareciendo, posteriormente nuevas 
figuras. La aparición de las caras así tratadas solo depende de la cantidad 
de mezcla efectuada. Es una simple cuestión de tiempo, luz, y cantidad de 
sales de plata empleados en cada cara o en cada detalle de ellas. Nada 
impide lacrar la puerta y poner plástico sobre los dibujos.

Un grupo de investigadores de "Eridani" (investigaciones cosmológicas), 
entre los cuales se encontraban especialistas de Agromán (firmas bien 
conocidas en toda España) tuvieron oportunidad de investigar en el  mismo 
lugar de los acontecimientos y realizaron también análisis químicos. Su 
conclusión: todo no es más que una burda falsificación.

El colegio Malagueño "Cerrado de Calcedón" organizó la demostración delante 
de 400 personas, entre las cuales, se encontraba la alcaldesa de Bélmez y un 
grupo de vecinos del pueblo; compareció el Dr. Vicente España García, 
miembro del Centro de Investigaciones de Ciencias Especiales", acompañado 
del Dr. Rafael Liébana. Presentaron  ante el "tribunal", dos rectángulos de 
cemento, pidiendo que fuesen examinados por varias personas, cuyos nombres 
fueron anotados; verificaron que sobre los referidos rectángulos no había 
pintura ni dibujo alguno.

Hora y media después, aproximadamente, fueron examinados de nuevo, y con 
sorpresa general, se vio que en ellas había unas caras similares a las que 
se ven en Bélmez, a pesar de que las piezas habían permanecido a la vista 
del público, sobre una mesa y sin que nadie las tocase. Explicaron entonces, 
que con anterioridad, habían dibujado esas caras con una solución de un 
gramo de nitrato de plata e nueve gramos de amoníaco.

El amoníaco después se volatiza enteramente, sin dejar vestigio. La solución 
penetra en las porosidades del cemento y desaparece cualquier rastro de 
dibujo. Pero aparece después, sin que pueda ser limpiada por proceso alguno. 
Estos señores repetirían la experiencia en el cemento de la Avenida Dr. 
Marañón. También se verificó el proceso de desaparición de los dibujos que 
aparecerían después.

Finalmente, Quevedo, cuando fue preguntado al respecto de las "Caras de 
Belmez" en TV española dijo taxativamente: "Las Caras de Belmez tal como son 
presentadas, son imposibles en parapsicología. Por tanto, exageración o 
fraude". Sabía lo que decía: las dos cosas clara y repetidamente 
demostradas: exageraciones y fraude.

Y las psicofonías- "La calle donde está la casa de las caras, reúne 
condiciones acústicas especiales. Hablando normalmente en la calle, se 
perciben los ecos producidos por la propia conversación. De la misma forma, 
la cocina donde se encontraban las caras, presenta idénticas propiedades 
acústicas. La diversidad de objetos de cristal y porcelana que se 
encontraban en la habitación, contribuyen para deformar los ecos de las 
voces emitidas normalmente."

El vicario de Belmez, Antonio, después de estas noticias sobre las voces 
grabadas por Argumosa, realizó unos experimentos por su propia cuenta. Su 
grabadora era de la misma marca que la del citado señor; registró murmullos 
y voces deformadas que no eran otra cosa sino los murmullos de las personas 
que habitan en las casas vecinas.

Los miembros de la sociedad española de parapsicología se habían reunido a 
principios del año 1975, con la participación del Padre Quevedo (con la 
ausencia del Sr. Argumosa, expulsado de la sociedad), para dar un juicio 
crítico sobre estas voces. Por unanimidad, se llegó à conclusión de que a 
paranormalidad de las voces e murmullos no pasaba de ser fruto de la 
imaginación del Sr. Argumosa y que esas grabaciones no podían siquiera ser 
consideradas psicofonías.

Es totalmente falso que el fenómeno de la psicofonía (incluso, admitiendo 
que fuese cierto) implique la autenticidad de las caras. Un fenómeno no 
implica otro, en ninguna circunstancia. En Parapsicología no existe ley que 
afirme tal relación.

En este artículo, nuestra intención  no es negar la pneumografia, sino 
llamar la atención justamente hacia los fenómenos auténticos y alertar 
contra fenómenos falsos como las "Caras de Belmez", capaces de empañar la 
visión objetiva de esta nueva ciencia que, por su relación con los fenómenos 
denominados ocultos, necesita más que cualquier otra de rigurosa metodología 
contra posibles fraudes.

URL: http://www.oepnet.hpg.ig.com.br/os_rostos_de_belmez.htm


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5.- MÁS CARAS
Por Fernando L. Frías Sánchez

Supongo que se habrán enterado de la noticia, porque durante toda esta 
semana ha saltado a todos los medios de comunicación: en Bélmez han 
aparecido nuevas "caras". La información ha llegado, cómo no, de la mano de 
nuestro paisano Pedro Amorós, presidente de la Sociedad Española de 
Investigaciones Parapsicológicas (SEIP) y que, entre otros muchos méritos, 
es miembro del Instituto SETI de la NASA y asesor de la BBC. O por lo menos 
eso es lo que dice él, porque los responsables de esas instituciones 
aseguran que no conocen de nada a este señor, pero que sus servicios 
jurídicos sí que tienen muchas ganas de conocerle...

Amorós y otros miembros de la SEIP (o, como dicen ellos, de "el" SEIP, 
porque utilizan la gramática con el mismo desparpajo que emplean con la 
metodología científica o el rigor en la investigación) aseguran solemnemente 
haber encontrado nada menos que veintiuna nuevas "caras" que han aparecido 
en la casa natal de María Gómez Cámara. Un descubrimiento que forma parte 
del ambicioso programa de investigación que la asociación lleva a cabo en 
Bélmez y que, entre otras cosas, les ha permitido demostrar algo tan 
extraordinario como que, al mojar un trozo de cemento, aparecen en él 
manchas de humedad. Me explico: hace algunos meses, Amorós se paseó por 
varias televisiones mostrando lo que él llama la "Cara de Alicante", una 
reproducción de las "caras" de Bélmez obtenida en los "laboratorios" de la 
SEIP por el sencillo método de preparar unas losetas de cemento y empaparlas 
con agua hasta que aparecieron manchas en su superficie; luego, echándole 
unas amplias dosis de imaginación y buena voluntad, los investigadores 
escudriñaron las manchas hasta dar con algunas que recordaban vagamente 
rostros humanos.

El método no es nuevo: todos hemos creído reconocer rostros humanos más o 
menos deformes en las nubes, en los suelos de terrazo y, por supuesto, en 
las manchas de humedad que nos dejó el vecino de arriba aquella vez que se 
olvidó de cerrar el grifo de la bañera. Los psicólogos llaman "ilusión 
autoinducida" o "pareidolia" a esta curiosa propiedad de nuestro cerebro 
para intentar encontrar patrones conocidos en donde realmente no los hay. La 
única aportación de la SEIP, en este sentido, es marcar con un rotulador 
esas formas que ellos creen ver para que los demás también podamos 
apreciarlas.

Pero el caso de las nuevas "caras de Bélmez" es distinto: lo que ha 
aparecido en la casa no son simples manchas de humedad que los miembros de 
la SEIP interpretan como rostros humanos y que algún gracioso ha conseguido 
redibujar como "los gatos de Bélmez". Las nuevas "caras" son eso, "caras". 
Muy mal dibujadas, ciertamente, pero reconocibles como intentos de plasmar 
deliberadamente un rostro humano.

¿Se trata de un fenómeno genuinamente paranormal? Pudiera ser. A lo mejor la 
pobre María Gómez, como ha llegado a decir algún miembro de su familia, se 
ha manifestado desde su tumba para acreditar que las "caras" son auténticas 
y, de paso, para que los mil turistas que las nuevas "caras" han llevado a 
Bélmez no hayan hecho el viaje en balde. Y también, puestos a especular, 
pudieran ser obra de los espíritus de fallecidos en la Guerra Civil a los 
que algunos atribuyen las "caras" originales, o de los difuntos enterrados 
en el viejo cementerio de Bélmez. O de las hadas, los pitufos o el ratoncito 
Pérez.

Pero también pudiera ser que tuviera razón otro investigador de lo 
paranormal, el valenciano Francisco Máñez. Cuenta Máñez que, a finales de 
septiembre, visitó con Pedro Amorós y el resto de "investigadores" de la 
SEIP la casa natal de María Gómez, y allí les explicó cómo pensaba él que 
habían sido pintadas las "caras" originales: mojando el suelo de cemento, 
buscando alguna mancha que recuerde vagamente a una cara, y luego 
remarcándola con el dedo mojado. Si se hace sólo con agua, la "cara" 
resultante reaparece una vez seco el suelo y permanece durante horas; si se 
añade un poco de aceite, la "cara" se queda allí indefinidamente.

Y, ¡oh, casualidad!, resulta que por esas mismas fechas los investigadores 
de la SEIP descubren en esa casa las nuevas "caras". Unas "caras" igualitas, 
igualitas que las que Francisco Máñez elaboró como demostración práctica de 
su método. Método que pueden ustedes aprender leyendo la explicación de 
Máñez... o la que dio la SEIP cuando explicó cómo encontró las nuevas 
"caras", en una dramática demostración de que la candidez humana no tiene 
límites.

Porque no los tiene, ya ven. A estas alturas, aún hay gente dispuesta a 
creerse que, en Bélmez, aparecen "caras" en el cemento. A pesar de que basta 
con informarse un poquito para descubrir que en realidad en todo esto lo que 
hay es simplemente "caras" de cemento. De cemento armado.


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6.- TRATAMIENTO EQUITATIVO DE LO "PARANORMAL"
Por Ricardo Campo
(Artículo publicado originalmente en "Mihterioh de  la ciencia)

Lo paranormal, los ovnis y demás cosas raras parecen estar exentos del 
tratamiento normal que en los medios de comunicación se dispensa a otros 
aspectos de la actividad humana. Y digo humana, sí, tratándose de 
paranormalidades y de ovnis. Ese tratamiento normal es el que presenta las 
dos caras de la moneda, los pros y los contra, el que le da un espacio 
equivalente a los que están a favor y a los que están en contra, en 
particular en programas informativos como los telediarios. Recientemente 
tuvimos en enésimo ejemplo de tratamiento, no ya desigual, sino en sí mismo 
partidista, incompleto y desinformativo con la tontería esa de las caras de 
Bélmez, que mira que han ordeñado la cosa desde 1971. Me ahorraré contarles 
la historia, pues ya está perfectamente detallada en otros blogs como este y 
este.

La asepsia informativa no es habitual; lo frecuente es que lo paranormal o 
cualquier invento criptozoológico, platillesco o de embrutecimiento, perdón, 
de cambio de la conciencia para jóvenes y entidades cándidas que se 
administran su dosis de basurrilla mensual en papel cuché multicolor 
aparezca como Pedro por su casa en los medios de comunicación, sin que al 
reportero de turno parezca sonarle raro lo que está oyendo, como si lo que 
le está contando el patán acientífico de turno fuera un género en sí mismo, 
una perspectiva, una posibilidad, de tal forma que alguien, imbuido de una 
versión fallida del concepto de libertad de expresión podría llegar a ver 
con malos ojos la crítica o la refutación de la parida misteriófila que 
acaba de escuchar. Esto es lo que permite que cosas tan chuscas como los 
caretos de Bélmez aparecieran en los telediarios con el mismo mimo, tiempo y 
relevancia que si se hubiese ajustado al 100% la causa de la extinción de 
los dinosaurios. Y si en este caso es de suponer que los científicos 
hablarían de posibilidades confirmadas (los pros) y muy 
probablemente -habría sido lo correcto- habrían entrevistado a voces 
críticas de la explicación total (los contras), en el caso de Bélmez no 
ocurrió así: el paquete va entero, sin voces discordantes, sin "quisiera 
apuntar otras posibilidades menos fantásticas que las de los 
paranormalistas", sin que los periodistas televisivos se preguntaran en 
ningún momento si no estarían colándole un gol a la audiencia, es decir 
engañándola con una absurda representación en la que un señor con un boli en 
la mano y rodeado de una penumbra ad hoc señalaba algo en el piso, mientras 
desbarraba un rato sobre los acojonantes misterios que rodean el pueblo 
jiennense. Me pareció estar viendo una parodia de los Simpson...

Para remediar un poco la situación ventajista de que los señores del 
misterio industrial gozan en los medios de comunicación se está gestando una 
iniciativa hasta donde sé pionera en España, surgida de la lista de correo 
electrónico Charlatanes y promovida inicialmente por Mauricio José Schwarz. 
El próximo día 20 de noviembre se difundirá a todos los medios nacionales y 
extranjeros acreditados en España un dossier crítico sobre Bélmez, con el 
que se espera conseguir que los periodistas adquieran la sana e ineludible 
costumbre de consultar a fuentes opuestas sobre los temas paranormales y 
misteriosillos, platillos volantes estrellados, luces populares (¿se 
referirán a las de las verbenas?), Yetis, vírgenes que lloran sangre y otros 
efectos especiales, viajes astrales y un laaaaaargo etcétera, además de, por 
supuesto, las pinturas belmecianas en el cemento.

¿Qué podemos hacer mientras? Podemos firmar antes del día 20 el breve texto 
que acompañará el dossier citado, que reproduzco a continuación. Para firmar 
debe ir a esta dirección web y cumplimentar las casillas que aparecen en la 
parte inferior.

URL: http://mihteriohdelasiensia.blogalia.com/


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7.- LAS CARAS DE BÉLMEZ
Por Carlos Roque Sánchez
(Artículo publicado originalmente en "La Cornisa de Aljarafe")

Al decir de Doña María Gómez -fallecida el pasado día 3- todo comenzó en el 
suelo de cemento de la cocina de su casa, en Bélmez de la Moraleda. Sin 
saber porqué ni cómo, comenzaron a salir en el suelo unas manchas difusas, 
con forma de rostros humanos. Unos trazos inquietantes que atemorizaron a 
toda la familia. Tanto, que picaron el suelo para hacerlas desaparecer. Fue 
en vano. Esa misma noche volvieron a salir sobre el renovado cemento y, lo 
que es peor, con los rasgos más acusados, mejor definidos. Algo que 
provocó -contaba doña Maria- un auténtico terror en todos ellos.

Para entonces el diario "Ideal" ya había dado la noticia y la casa comenzó a 
ser visitada por curiosos, crédulos de todo lo que suene a insólito, 
buscadores de experiencias místicas y, por supuesto, por los "investigadores 
paranormales". Unos "estudiosos" a los que les faltó tiempo para postular el 
carácter inexplicable y la importancia del fenómeno. Como aquel alemán que 
se desplazó a España, dijo que aquello era lo más de lo más de la 
parasicología mundial. Y no volvió nunca más, ni a Bélmez, ni a investigar, 
ni a pronunciarse al respecto.

Para todos tuvo doña María la puerta abierta y el trato amable, y nunca 
pidió nada a cambio, aunque, eso sí, jamás rechazó "la voluntad pecuniaria". 
No se sabe la causa, he aquí un misterio, pero, el inicial terror de la 
familia a las caras desapareció. Es lo que tiene la cosa ésta de lo 
esotérico, que al principio asusta pero después, si resulta "gratificante", 
uno lo acaba sobrellevando. Y no fue el miedo de la familia lo único que se 
perdió con las visitas a las caras, también el pueblo perdió identidad. Ya 
era conocida como Bélmez, la de las caras.

Tan sólo seis meses después, en el diario "Pueblo", se desmontaba el enigma. 
Unos químicos duplicaron en unos minutos las caras, utilizando para ello 
nitrato y cloruro de plata. Nada, por tanto, de sobrenatural teleplastia. 
Cualquiera con unos conocimientos mínimos lo podría haber hecho. Un químico, 
un fotógrafo, cualquiera que se informara. Como es lógico, los amantes de lo 
oculto -y del negocio que se crea a su alrededor ignoraron a la ciencia y 
rechazaron las pruebas. Propusieron varias y disparatadas ideas sobre el 
origen de las caras, aunque ninguna -como siempre- con confirmación 
experimental.

Para entonces, a Bélmez, llegaban cientos de personas todos los días; hasta 
diez mil algún fin de semana que otro. El negocio familiar y local estaba 
montado. A las propinas voluntarias de "los estudiosos" y curiosos varios, 
había que sumar el negociete que un fotógrafo (¿?) se montó con el marido de 
María. Vendían fotografías de las caras a 15 ptas la unidad; diez para él y 
cinco para el profesional. A comienzos de 1972, habían vendido unas 10 000 y 
se cifraban los ingresos familiares en más de 250.000 pesetas. Súmese a eso 
el dinero que dejaban los visitantes en los comercios locales y se entenderá 
por qué el fenómeno, aunque fraudulento, era defendido por todo el pueblo.

No en vano, en las localidades de los alrededores la llamaban ya Bélmez, la 
de los caras. Ahora en masculino. Cada vez que la afluencia de clientes 
aflojaba, y el negocio se resentía, mistéricas energías síquicas hacían que 
se formaran nuevas caras. Así nacieron, en el más infantil estilo naïf: "El 
pelao", "La mujer con camisón", "La pava", "La dama de la escalera", "La 
mujer desnuda", llegando al ridículo con las caras parecidas a Franco y a 
Isabel Preysler. Pero ni por esas. El negocio dejó de serlo.

Para entonces la buena mujer -ya viuda- pedía dinero a todo el que quería 
entrar a ver las caras, y un extra si las fotografiaban. El canal energético 
del más allá se había agotado. Todo parecía acabado para la familia y demás 
vividores de la necesidad y la ignorancia humana. Ahora, con la muerte de la 
canalizadora síquica, dicen que las manchas desaparecerán. No lo creo así. 
Al menos por ahora. Seguro que hacen a la buena señora Hija Predilecta del 
pueblo, organizan un congreso de parapsicología (al que asistirán como 
ponentes invitados, cobrando no lo dude, los estudiosos de siempre, los 
mismos que escriben en las revistas del rollete del enigma y del más allá), 
reconvierten la casa en un museo de las caras, etc. Cuando todo esto deje de 
dar dinero, entonces, sólo entonces, empezarán a difuminarse las caras. Lo 
que no significa que, por eso... ¡Señor, Señor, estos ganapanes siempre 
igual!

croque@...

URL: 
http://www.sevillametropolitana.com/archivos/4/pdf/1078944754_LACORNISA42.pdf


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ENLACES RECOMENDADOS SOBRE BÉLMEZ

1.- LOS GATOS DE BÉLMEZ. ¿Qué le ocurrió a esos pobres mininos? Descúbralo 
en
http://www.arp-sapc.org/articulos/gatosBelmez.html

2.- EL ROSTRO PETRIFICADO: las cutreces de Bélmez
http://www.bajoelvolcan.blogalia.com/historias/22349

3.- PROGRAMA MÁS SOBRE BÉLMEZ con Francisco Máñez y Pilar Verdú:
En formato Real:
http://www.adimensional.info/programas/Adimensional05112004-8956.zip
En formato Windows:
http://www.adimensional.info/programas/Adimensional05112004-wma.zip

4.- EL EXPERIMENTO HISTÉRICO (Digoo, histórico) de la SEIP, si después de 
leerlo sigue usted creyendo que el misterio es real, visite a un psiquiatra 
:-D
http://80.37.43.91/nukeseip/modules.php?name=Sections&op=viewarticle&artid=64

5.- LAS MISTERIOSAS VOCES DEL PASADO... DE PEDRO AMORÓS
http://charlatanes.blogspot.com/2004/08/las-misteriosas-voces-del-pasado-de.html

6.- LAS ANDANZAS DE PEDRO AMORÓS SOGORB
http://www.elistas.net/lista/el_esceptico/archivo/indice/121/msg/150/

7.- OTRO PUNTO DE VISTA SOBRE LAS CARAS DE BÉLMEZ
http://digital.el-esceptico.org/leer.php?id=1792&autor=651&tema=31


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