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EL ESCÉPTICO DIGIT Luis Jav
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El_Esceptico
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Asunto: EL ESCÉPTICO DIGITAL - Edición 2002 - Número 02
Fecha:Domingo, 17 de Marzo, 2002  02:32:49 (+0100)
Autor:Pedro Luis Gomez Barrondo <TXINBO @.....es>

=====================================================================

                           EL ESCÉPTICO DIGITAL

       Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la
Pseudociencia
       © 2000 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
       http://www.arp-sapc.org/

    Edición 2002 - Número 02 - 17 de Marzo de 2002

Boletín de acceso gratuito a través de:
http://www.elistas.net/foro/el_esceptico/alta

=== SUMARIO =========================================================

  - En el candelabro.
Por: Luis Alfonso Gámez

  - Las mentiras creacionistas en vivo llegan a España
Por: Hernán Toro

  - Piedras contra una mujer
Por: Julián Méndez

  - Para entender a los extraterrestres.
Por: José Luis Calvo

  - Sopas bobas
Por: Víctor R. Ruiz

  - Richard Gere y el hombre polilla
Por: Julio Arrieta

  - Evaluar, validar,  revalidar
Por: Jorge Javier Frías Perles

  - Astrología, Astronomía y Astrofísica: ¡Ojo, no es lo mismo!
Por: Inés Rodríguez Hidalgo

  - La ciencia en el 2001: nanocircuitos, neutrinos y familia
Por: Javier Armentia

  - "Venus detectado en un radar": comentarios a un reciente artículo
Por: Manuel Borraz Aymerich. febrero / 2002

  - El color de una gatita clonada
Por: Félix Ares de Blas

  - ¿Son compatibles la ciencia y la religión?
Por: Paul Kurtz

  - Ramón Núñez, director de los museos científicos coruñeses: «hay
gente que cuando no entiende nada se inventa a dios»
Por: Jacinto Ruíz

  - Lo inexplicable y el pensamiento mágico
Por: Juan Carlos Cisneros

  - La Nave de los Locos - Nº 13 Sumario y Sirio en Bandiagara: Marcel
Griaule y los Dogones
Por: Sergio Sánchez R.

  - Remedio milagroso para la fibromialgia
Por: Carlos Xabier

  - Ramón Núñez, director de los Museos Científicos Coruñeses: «es
urgente salvar la distancia entre la ciencia de la escuela y de la
calle»
Por: Luis Alfonso Gámez

  - Fitoterapia: «cara y cruz» de las hierbas más populares
Por: Alejandra Rodríguez

  - Cartas atómicas. Nuevos documentos muestran el esfuerzo nuclear
alemán en la II Guerra Mundial
Por: Malen Ruiz de Elvira - Madrid

  - ¿Es la ‘Yihad’ una ‘Guerra Santa’?
Por: I. Álvarez Ossorio

  - Naciones Unidas aboga por el cultivo de transgénicos para salvar a
los países pobres
Por: María José Corrales - Madrid

  - Esas leyendas urbanas
Por: M. de Memoricol

  - El viaje de los nano-cirujanos
Por: Patrick L. Barry

  - Alejandro Ubeda, investigador del Servicio de Bioelectromagnetismo
del Hospital Ramón y Cajal de Madrid: “no existen evidencias científicas
de que los teléfonos móviles tengan efectos nocivos sobre la salud”
Por: Europa Press

  - Oponerse al uso de videojuegos puede ser negativo para el niño
Por: Miguel A. Castillo

  - Descubren en EEUU microbios que podrían vivir en el subsuelo de
Marte
Por: El Correo

  - Crítica a la carta a Juliet
Por: Hèctor Alós Font

  - El verdadero papel de la Ciencia en la Sociedad
Por: J. Santiago Muñoz Domínguez

  - Carta al EEDigital
Por: Carlos Lobo cartón

=== NOTICIAS =========================================================

EN EL CANDELABRO
Por: Luis Alfonso Gámez

1. MUSEO 'QUEMADIRECTORES'.

Dos semanas ha durado Antonio Lazcano como director de CosmoCaixa, el
museo de la ciencia de Alcobendas. Con el catedrático de Biología de la
Universidad Autónoma de México, ya son tres los divulgadores de la
ciencia que, en sólo dos años, han ocupado el cargo y han salido
escopeteados. El científico mexicano ha dicho que se va, entre otras
cosas, por la falta de rigor científico e intelectual de que hace gala
el museo, que lleva a que haya algunos "contenidos pueriles y erróneos".
Entre los ejemplos que ha puesto, destaca la obsesión que, al parecer,
existía entre los guionistas de un programa de planetario por incluir la
desaparición de la Atlántida como si el mítico continente hubiera
existido y sido destruida por el choque de un meteorito. Un disparate
que espanta a cualquiera.

2. LA ATLÁNTIDA EN VIZCAYA.

El mismo día de la dimisión de Lazcano, la Atlántida resurgió en la
costa de Euskadi, como en un último intento de dar la razón a los
guionistas del vídeo de CosmoCaixa. No es broma. La Diputación de
Vizcaya, la misma que junto con el Gobierno vasco ha mirado para otro
lado durante los últimos veinticinco años mientras el patrimonio
industrial ha sido sistemáticamente diezmado, anuncia ahora que va a
hacer de la central nuclear de Lemoiz, que nunca funcionó, una ciudad de
la ciencia. El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la
misma piedra. Hace años, el parque de atracciones de Bilbao se fue al
garete por estar en el quinto pino y, ahora, los que manejan el dinero
en la provincia quieren llevarse un centro de ciencia al sexto. Claro
que poco se puede pedir a una institución cuyos mandamases eligen para
una ciudad de la ciencia el nombre de Atlántida. Será que les suena como
a exótico.

3. CONSPIRANOICO JOHN KEEL.

Hollywood ha devuelto la vida al hombre polilla, que bien podíamos
considerar la versión estadounidense del  chupacabras, como recordaba en
junio del año pasado James Moseley en 'Saucer Smear'
(http://www.martiansgohome.com/smear/v48/ss010625.htm#mothman). El
hombre insecto, famoso en 1966 y 1967 por sus apariciones en los
alrededores de Point Pleasant (Virginia Occidental), nunca llegó a  ser
retratado ni filmado, aunque ahora comparta reparto estelar con  Richard
Gere en 'The Mothman Prophecies'. Sólo contamos con descripciones de sus
ojos rojos y grandes alas. Nada más. Bueno, no es así. Según John Keel,
autor del libro de 1975 cuyo título ha vampirizado la película, las
apariciones del hombre polilla, sumadas a las visitas de los hombres de
negro a algunos testigos y a las llamadas anónimas e intimidatorias que
él mismo sufrió, tenían por objeto advertir del desastre que vivió el
pueblo cuando 46 personas murieron al hundirse un puente en diciembre de
1967. Claro que lo de la profecía lo dijo Keel después de la catástrofe.
Así es fácil acertar.
Ahora, va y afirma, en el último número de 'Fortean Times'
(http://www.forteantimes.com)  -que incluye un alucinante dossier de 24
páginas cuyos contenidos son fruto de la profunda paranoia que padece el
mundillo paranormal-, que, si uno ve al hombre polilla, es que va a
morir en seis meses. La pregunta que me hago es la de siempre en estos
casos: ¿Keel es sólo un caradura o realmente se cree las tonterías que
dice? Por cierto, resulta comprensible que en España no hayan traducido
el título del filme. Lo de 'Las profecías del hombre polilla' suena
bastante ridículo, ¿verdad?

4. CARDEÑOSA TOMA FICCIÓN POR REALIDAD.

El hombre de los 700.000 genes, el  presunto divulgador científico que
en el siglo XXI sigue confundiendo silicio con silicona, ha vuelto a
hacer con uno de sus escritos que casi me muera de risa durante un viaje
en metro al trabajo. Bruno Cardeñosa -sí, a él me refiero- ha publicado
un artículo sobre el 'hombre polilla' en la revista 'Más Allá', en el
que demuestra, una vez más, que su ineptitud sólo la supera quien le
paga por sus antologías del disparate. Lo último del publicista de
fantasmas de cartón
(http://geocities.com/lanavedeloslocos/mentiras.html) es dar
credibilidad a este ser de leyenda y hablar de 38 muertos en el
hundimiento del puente de Point Pleasant en 1967. Más le valdría a
Cardeñosa no alardear tanto de investigador de campo y hacer bien el
trabajo de documentación: en el desastre murieron 46 personas y dos de
los cuerpos no fueron encontrados. La película de Hollywood ha rebajado
la cifra de víctimas a 36, porque 46 muertos parecían demasiados a la
productora. ¿De dónde saca este mercader de lo oculto la cifra de 38?
Supongo que de la misma inventiva que muchos otros misterios.

5. ANTEPASADOS ESTÚPIDOS.

"El problema es que los historiadores serios no saben contar
'historias'. Se trata de los peores cuentistas del mundo", lamenta José
María Perceval en el prólogo del recién publicado 'Del Big Bang al fin
del mundo' (2002). Pero no siempre es así. Ahí está el ejemplo de
Kenneth Feder y su magnífico 'Frauds, myths and mysteries' (1990), cuya
última revisión data de hace tres años. El libro es simplemente
estupendo.
Feder es una destacable excepción a la sentencia de Perceval por dos
razones, porque explica bien la historia, atrapa al lector, y porque ha
asumido la higiénica tarea de sacar la basura de los libros de
pseudociencia a la luz y demostrar por qué es tal basura. Los
principales temas de la arqueología fantástica son desmontados en un
libro divertido y educativo. Una lástima que aquí en España los
profesionales de la historia guarden cauto silencio ante la explosión de
pseudociencia que, en forma de ensayos sobre nuestro pasado, ha inundado
las librerías en los últimos meses bajo sellos editoriales como
Grijalbo, Martínez Roca, Mondadori y Oberón, entre otros

6. LOS FINANCIADORES DE LA INCULTURA.

La publicidad es la principal vía de financiación de las publicaciones
esotéricas. Al margen de las empresas del sector del misterio
(teleadivinos, vendedores de amuletos, etcétera), hay instituciones y
entidades que financian -mediante la inserción de publicidad- las
revistas paranormales. En febrero, los anunciantes que han colocado
publicidad en  'Año Cero' (A), 'Más Allá' (M), 'Enigmas' (E) y 'Enigmas
Express' (EE)son:

ONG: Cruz Roja (EE) y Greenpeace (EE).

Editoriales: Arkano Books (A), EDAF (EE) y Oberón (EE).

Otras: Aula Formació Directa (A), Cambridge International University
(E), CCC (A y E), Ceac (M) y M-80 Radio (EE).

© Copyright Luis Alfonso Gámez, 2002.
Prohibida la reproducción.

                           ------------------

LAS MENTIRAS CREACIONISTAS EN VIVO LLEGAN A ESPAÑA
Por: Hernán Toro

"Por definición, ninguna evidencia supuesta, percibida, u obvia, en
cualquier campo, incluyendo la historia y la cronología, puede ser
válida si contradice el registro de las Escrituras." Declaración de fe
de Respuestas en Génesis

¿Qué tienen en común Pedro Picapiedra, los Nazis, los australopitecinos,
el World Trade Center, los adolescentes que disparan contra sus
compañeros de escuela y Charles Darwin ? La respuesta no asombra nada a
los que están familiarizados con la supuesta "controversia"
evolución-creacionismo: El punto común de todo esto es el Ministerio
Respuestas en Génesis (Answers in Genesis ), una agrupación de
científicos con credenciales genuinas que tienen como finalidad el
convencer a las personas comunes de que la Evolución supuestamente es
una mentira. El director de esta agrupación religiosa, el Australiano
Ken Ham,  aglutinó a su alrededor una asociación de Físicos,
Bioquímicos, Agrónomos, Astrónomos, y diversos tipos de Ph.D. que
afirman, respaldándose en sus títulos, que los Nazis eran
evolucionistas, que no hay fósiles transicionales de la evolución de los
seres vivos, que la explicación de los atentados del 11 de septiembre es
la caída de Adán en el pecado, que los adolescentes disparan contra sus
compañeritos por el "adoctrinamiento evolucionista", y que al igual que
Pedro Picapiedra, los humanos convivieron con los dinosaurios hace unos
pocos miles de años.

Es precisamente ese individuo, Ken Ham, el Presidente de Respuestas en
Génesis, quien estará "honrando" a España con su visita, en la cual
estará pregonando la mentira evolucionista, confundiendo al público con
afirmaciones que harían irse de espaldas a cualquier científico.
Infortunadamente, la forma de sus conferencias y sus debates resulta muy
atractiva para el público general que no ha tenido formación en ciencia.
¿Cómo se puede determinar fácilmente la falta de calidad de los
argumentos de estos fundamentalistas? Sencillo, ir a las bases puede
demostrar la deshonestidad básica en éstos proselitistas
anticientíficos.

Los creacionistas de Respuestas en Génesis tienen que hacer un juramento
antes de ingresar a la asociación, uno de cuyos puntos (cf. supra)
establece claramente que ninguna evidencia que vaya en contra de sus
creencias puede ser válida y por lo tanto, se descarta. Resulta bastante
ilustrativo comparar la verdadera práctica científica con la engañosa y
deshonesta práctica de estos proselitistas. Un verdadero científico
analiza las evidencias y los datos y saca conclusiones. Los creyentes de
Respuestas en Génesis, ya "saben" cuáles serán las conclusiones, y
escarban, en busca de supuestas "evidencias" que respalden su
prejuiciada postura.

Otro punto de la declaración de fe de los empleados de Ken Ham,
establece que la  "La Biblia es la Palabra escrita de Dios. Es
divinamente inspirada e inerrante en toda su extensión. Es la autoridad
suprema en todas las cuestiones de fe y conducta. Sus afirmaciones son
fácticamente verdaderas en todos los autógrafos originales". ¿Cuál es la
consecuencia de esta afirmación?  Que, a diferencia de la ciencia de
verdad, la seudociencia de Ken Ham y sus adláteres prohíbe la práctica a
los musulmanes, hindúes, budistas, católicos, ateos, agnósticos, etc.
Una característica de la ciencia de verdad es que todos, sin importar su
credo religioso o su ateísmo, obtienen los mismos resultados
experimentales. En la praxis científica de verdad,  un científico puede
ser ateo, católico, musulmán o budista, y sus resultados serán aceptados
por la comunidad internacional con base en sus méritos. En Respuestas en
Génesis, se tiene que hacer un juramento de ser fundamentalista
evangélico para poder aceptarse como "científico" en sus filas.

Peor aún para estos seudocientíficos, es la metodología que siguen para
criticar la evolución: la práctica totalidad de su evangelización se
base en un intento de desprestigiar la evolución con tácticas no muy
santas: desde citas fuera de contexto (se podría afirmar casi con total
certeza que cualquier cita creacionista de un autor evolutivo es una
tergiversación) hasta mentiras flagrantes para desprestigiar hallazgos
científicos válidos, la campaña de desprestigio de estos creacionistas
delata las intenciones que los motivan. Infortunadamente para ellos, el
que la evolución fuera falsa (lo cual no es cierto) no implica que su
postura religiosa fuera correcta. Deben primero postular su modelo
científico y contrastarlo con la realidad. Y aquí llega uno de los
peores fracasos de Respuestas en Génesis.

Una característica del movimiento creacionista de Respuestas en Génesis
(y todos los demás) es que carecen de un modelo científico de sus
creencias. Al parecer, su teoría creacionista se reduce a una de dos:
"la evolución tiene errores, luego el creacionismo es verdadero" (lo
cual es un absurdo), o a la más penosa de todas "Hace unos seis mil
años, Dios hizo ¡¡¡PUFFF!!! y todo vino a la existencia". ¿Es eso una
teoría científica? No: nada de modelos teóricos, nada de relaciones
entre fenómenos aislados, nada de unificaciones conceptuales, nada de
falsación y experimentación: No existe una teoría científica
creacionista.

Pero más desastroso para Respuestas en Génesis es lo descabellado de sus
posturas religiosas. Para empezar, yendo en contravía de toda la
astrofísica y cosmología moderna, ¡postulan que el universo no tiene
quince mil millones de años, sino sólo unos seis mil años! Los absurdos
no paran ahí; afirman que el Universo fue creado en 6 días de 24 horas,
como lo postula el libro del Génesis; afirman que los hombres y los
dinosaurios convivieron en tiempos históricos. Pero lo más traído de los
cabellos es su postura científica sobre el mal y la muerte.

Según su creencia bíblica, cuando su dios terminó de crear el mundo en 6
días, vio que todo era bueno. Se preguntan ellos, "Pensaría Dios que las
enfermedades, los predadores y la muerte, eran buenos?" La respuesta
negativa de los fundamentalistas los lleva a la conclusión de que la
muerte y el mal entraron al mundo por causa del pecado del mítico primer
hombre. Es ésta la razón de que en su website y en sus conferencias,
brillen por su ausencia seres vivos como las espiroquetas de la sífilis,
los cocos de la gonorrea, los bacilos de la tuberculosis, los tigres,
los tiburones blancos, los leones, los lobos, las víboras de cascabel,
las tarántulas, las mambas negras, los escorpiones, las plantas
carnívoras, y millones de otros organismos que demostrarían haber sido
creados por un dios deseoso de la muerte y del sufrimiento en "Edén" (o
resultado de las ciegas e implacables reglas de la selección natural).

Cuando un individuo con un postdoctorado en Física o en Bioquímica es
capaz de pensar que todos los seres vivos fueron creados para pastar, y
hacen caso omiso de predadores tan majestuosos como un tiburón blanco o
un tigre, se demuestra que su argumentación es falaz en un nivel que
sería capaz de ser detectado por un niño que haya visto un documental de
la National Geographic o del Discovery Channel. El que estos individuos
sean capaces de ocultar semejante disparate intelectual muestra
claramente que su verdadera búsqueda no es la verdad, sino el imponer el
dogma.

Es necesario cortar por lo sano e impedir que estos movimientos de
fanáticos comiencen a tomar fuerza en Europa, de la misma forma como lo
han hecho en Estados Unidos, hasta el punto de intentar forzar la
enseñanza de sus seudociencias religiosas en las aulas de clase de
ciencia. Sería muy útil, en este caso, que un nutrido grupo de
escépticos bien formados en las tácticas truculentas de los
creacionistas asistiera a las actividades de Ken Ham en España, para
exponer a este tipo de farsantes como lo que son: apologistas religiosos
disfrazándose de científicos.

Para más información:
Sobre Respuestas en Génesis: http://www.answersingenesis.org
Sobre Ken Ham: http://www.answersingenesis.org/home/area/about/ham.asp
El itinerario de Ken Ham en España:
http://www.answersingenesis.org/espanol/events.asp
Declaración de fe "científica" de AIG:
http://www.answersingenesis.org/home/area/about/faith.asp
Sobre falacias de creacionistas:
http://www.geocities.com/torosaurio/crdebunk2/creaciondesen.html y
http://www.geocities.com/torosaurio/crdebunk/creation_debunked.htm
Citas fuera de contexto por parte de creacionistas:
http://www.geocities.com/torosaurio/crdebunk2/deshonest.html
¿Debatir a los creacionistas?
http://www.geocities.com/torosaurio/crdebunk/debates.html
Lo mejor sobre evolución y creacionismo: http://www.talkorigins.org/

                           ------------------

El Correo http://www.diario-elcorreo.es/

PIEDRAS CONTRA UNA MUJER
Por: Julián Méndez – Bilbao

Un tribunal islámico decidirá el lunes la suerte de Safiya Hussaini, una
nigeriana condenada a morir apedreada por adúltera y convertida en
bandera contra la sharia , la ley islámica
En Nigeria perviven, según organizaciones de Derechos Humanos, prácticas
contra la mujer como la ablación de clítoris, las escisiones, las bodas
y embarazos precoces, tabús nutricionales y prohibiciones alimentarias,
cebadura (engorde de mujeres por estética), escarificaciones, tatuajes y
marcas a fuego.

Safiya Hussaini tiene 35 años, cinco hijos entre los 20 años y los 11
meses, y 6 nietos. Tenía 12 años cuando se casó por primera vez. Safiya
vive en la aldea de Tungan Tudu, viste un chador multicolor, es
musulmana, y analfabeta, como la mitad de las mujeres de Nigeria. Pero
lo que la hace distinta a sus 120 millones de paisanos es que está
siendo juzgada por un tribunal islámico que quiere condenarla a morir
lapidada en público por adúltera. Su caso se ha convertido en bandera de
quienes protestan contra la aplicación de la sharia (la ley islámica) en
el mundo.

¿Han visto alguna vez imágenes de una lapidación? Es una visión
escalofriante e imborrable, una de esas escenas que se cosen para
siempre en la memoria. Las grabaciones clandestinas muestran cómo la
mujer es atada y enterrada hasta la cintura en un agujero hecho en el
suelo. Luego, le cubren el tronco y la cabeza con un saco. A su
alrededor, 200 ó 300 personas armadas con piedras más grandes que sus
manos forman un círculo y esperan la orden del imán para agredirla. A
una voz, los proyectiles llueven con furia sobre la mujer. Al cabo de
pocos minutos, la víctima queda inerte, la cabeza ladeada, el tronco
rígido... Ése es el destino que espera a Safiya. «No puedo comer ni
dormir porque todo el tiempo pienso en lo que me va a pasar», confesó
hace unas semanas a un periodista occidental mientras amamantaba a su
hija pequeña, su tabla de salvación.

¿Su delito? La respuesta es una historia triste y compleja. Hace unos
meses, Safiya Hussaini se divorció de su tercer marido. Poco después, su
primo Yakubu Abubukar, de 60 años, comenzó a acosarla. Hasta que un día,
mientras ella buscaba hierbas en el campo, la violó. Safiya mide poco
más de metro y medio y pesa apenas 40 kilos. «Grité, pero nadie me oyó»,
recuerda. El hombre volvió a violarla en otras dos ocasiones. Safiya
calló porque, en su cultura, cualquier forma de sexo fuera del
matrimonio supone un estigma imborrable.

Cuando su embarazo fue evidente, dos mutawas (policías religiosos) se
presentaron en su casa: «Me amenazaron con torturarme echándome pimienta
en mis partes íntimas si no confesaba que había cometido adulterio.
Confesé que había tenido relaciones sexuales con Yakubu. Pero no sabía
que podían lapidarme por eso. No sabía de nadie que hubiera muerto así»,
declaró Safiya. Desde hace dos años, trece estados del Norte de Nigeria,
de mayoría musulmana, han adoptado la sharia como sistema legal,
imponiendo la justicia islámica y sus castigos corporales a la civil,
derivada de la Constitución laica que rige en todo el país.

Lo peor estaba por venir. Cuando Yakubu fue interrogado admitió haber
tenido relaciones sexuales con el consentimiento de Safiya. De hecho, al
nacer la pequeña, se reunieron en una ceremonia tradicional para elegir
el nombre de la niña. Pero cuando supo que también podía ser ejecutado
por adulterio, se retractó y negó su relación con la mujer. Según la
sharia , un hombre sólo puede ser condenado por adulterio si tres
musulmanes lo atestiguan. Así que, por si acaso, Yakubu se dió a la fuga
lo antes que pudo.

Convulsión mundial

La recién nacida quedó como prueba de la culpa. Cuando Safiya alegó que
había sido violada nadie la creyó. En octubre del pasado año se ató a la
criatura a la espalda y caminó dos horas hasta el tribunal de distrito
de Gwadawana. Fue condenada a muerte, pero quedó en libertad bajo fianza
a la espera de ser lapidada. Pero su caso dio la vuelta al mundo: La
comunidad de San Egidio removió Italia en su apoyo: 3.000 manifestantes
desfilaron con velas bajo la ventana del embajador nigeriano en Roma
durante la pasada Navidad. Génova nombró a Safiya ciudadana de honor. El
Ministerio de Asuntos Exteriores francés ha pedido «clemencia», lo mismo
que el Ministerio griego de la Mujer. En España, Amnistía Internacional
(AI) entregó el jueves al embajador de Nigeria, Sam Otuyelo, 325.000
firmas de apoyo a Safiya Hussaini.

De hecho, la presión internacional ha logrado ya que el Gobierno federal
de Nigeria forme parte del equipo de diez abogados defensores que litiga
en favor de Safiya. El pasado 14 de enero, estos letrados argumentaron
que la sharia , introducida en el Estado de Sokoto, en enero de 2001 no
podía ser aplicada retroactivamente, algo que el tribunal islámico
pretendía hacer con la mujer. Ante estas argumentaciones, el cadí
decidió posponer su decisión hasta el lunes 18 de marzo, «después del
mes de la gran peregrinación a La Meca».

75 latigazos

Desde AI se apunta que, de eludir la lapidación, Safiya podría ser
condenada a ser azotada: 75 latigazos, la muerte en vida. La ley
islámica establece castigos corporales como amputaciones para los
ladrones. En Afganistán cinco homosexuales fueron aplastados por un
tanque en una ceremonia pública. El Norte de Nigeria no va a la zaga.
«Lo que está en juego aquí -señala la socióloga Eulalia Vintró- son los
derechos humanos de las personas al margen de la religión que profesen.
Es un símbolo».

«El caso de Safiya es un reto de los gobernantes islámicos del Norte
hacia el gobierno de Nigeria. Están poniéndolos a prueba. Los barones
del Norte -explica el nigeriano residente en Vitoria Anthony Onochie-
han prestado apoyo económico al actual presidente, Olusegun Obasanjo.
Son muchos años de degradación del poder político».

Tradicionalmente, la etnia hausa de religión musulmana ha gobernado en
Nigeria, un país algo mayor que la Península Ibérica que es el sexto
productor mundial de petróleo. Las luchas entre hausas y yorubas
(cristianos), las dos principales etnias de las 200 que conviven en el
país centroafricano, se cobraron más de 1.500 muertos el pasado año en
Nigeria.

Un Estado islámico dentro de Nigeria

Nigeria del Norte es, en opinión del emir Hayatuddin Ibrahim, el bastión
de unos 70 millones de musulmanes que habitan la zona conocida como
Bilad al Sudan durante el califato islámico de Sokoto, fundado por el
guerrero Shaij Uzman Dan Fodio en el XIX. Tras la invasión británica, se
produjeron masivas migraciones y colonos hausa llegaron a Chad, Camerún,
Sudán y Arabia. Tras la independencia (años 60), los musulmanes del
Norte buscaron forman alternativas de Gobierno a las corruptas prácticas
de los regímenes militares. En ese escenario se produce, el 27 de
octubre de 1997, la declaración de Zamfara que da lugar a que el Corán
se convierta en guía de sus vidas: Nacen los juzgados de la ley islámica
y la zona pasa a ser, de hecho, un gobierno islámico dentro de Nigeria
donde funciona el diezmo (cada familia entrega el 2,5% de lo que les
sobra) y donde se persigue el consumo de alcohol, la prostitución o el
juego.

Nigeria es un país complejo donde la esperanza de vida apenas alcanza
los 50 años y en el que mueren 81 de cada 1.000 niños nacidos. El 47% de
la población vive en el campo, el analfabetismo alcanza al 28,7% de los
hombres y al 45,8% de las mujeres. La inflación supera el 21% anual, el
gasto en Educación es el 0,7% del PIB mientras que en Defensa se gasta
el 4,3%. Su deuda externa es de 26.500 millones de euros.

[Nota] * Debido a la presión internacional, la ejecución que tenía que
haberse producido a comienzos de febrero fue suspendida y trasladada.
La prensa ha publicado la dirección de e-mail del embajador nigeriano en
España solicitando a todos los que quieran colaborar que le remitan un
mail solicitándole clemencia y que no maten ni torturen a esta mujer.
Nuestro esfuerzo personal indudablemente constituye un grano de arena,
pero en temas humanitarios como el que nos ocupa los expertos coinciden
en señalar que las cartas influyen notablemente cuando son numerosas.
Desde la Redacción de “El Escéptico Digital” queremos sumarnos a esta
campaña a favor de los derechos humanos y de apoyo a Safiya Yakubu
Hussaini. Con tal fin, proponemos a nuestros lectores que se sumen a la
presión internacional, mediante el envío de una carta y el reenvío del
presente artículo a todas aquellas personas conocidas. Sinceramente
creemos que el objetivo es merecedor de dicho esfuerzo. Se trata de
hacerlo lo antes posible, de forma que tengan tiempo de ejercer la
debida presión.
Con tal fin Amnistía Internacional ha depositado un formulario en
http://www.a-i.es/temas/pmuerte/caso_safiya.shtm que puede ser rellenado
y enviado con un mínimo esfuerzo.
A continuación tienen ustedes una carta modelo que les puede servir,
cambiando tan solo los datos personales (nombre, DNI, dirección,
profesión y correo electrónico). Esta debe ser enviada a la siguiente
dirección: nigerian-emb-sp@jet.es

ATT: Excmo. Sr. Samuel A. Otuyelu
Embajador de la Embajada de Nigeria

Dakar 17/02/02
Excelentísimo señor:

Con esta carta quiero expresar mi preocupación sobre el caso de Safiya
Yakubu Hussaini, de 30 años, residente de la ciudad de Tungar-Tudu en el
estado de Sokoto, condenada a muerte por lapidación el pasado mes de
octubre de 2001 por el tribunal religioso de Sharia, en Gwadabawa,
estado de Sokoto, Nigeria, por el presunto delito de adulterio.

Me sumo a las preocupaciones de Amnistía Internacional y de la comunidad
internacional sobre este caso y le ruego que la sentencia de lapidación
contra Safiya Yakubu Hussaini no sea llevada a cabo.

Considero que la lapidación es una práctica aberrante basada en la
aplicación intencional de dolor y sufrimiento extremo contra lo cual
todas las personas están protegidas por la Convención contra la Tortura
que fue ratificada por la República Federal de Nigeria el 28 de junio de
2001 y me opongo incondicionalmente a la utilización de la flagelación,
la amputación de miembros y la lapidación como formas de castigo, ya que
constituyen castigos crueles, inhumanos y degradantes bajo el derecho
internacional, incluidos varios tratados firmados y ratificados por
Nigeria.

Sr. Embajador, el gobierno de Nigeria tiene la obligación de proteger
las vidas de todos sus ciudadanos de una manera justa y equitativa, al
margen de cuales sean sus convicciones religiosas, morales y/o
ideológicas.

Solicito, que el Gobierno Federal tome todas las medidas necesarias para
asegurar que los derechos de Safiya son respetados. Pido a Usted preste
atención a mi carta y transmita mis preocupaciones a su gobierno.

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ARP-SAPC http://www.arp-sapc.org/lecturas/extraterrestres.html

PARA ENTENDER A LOS EXTRATERRESTRES.
Por: José Luis Calvo

PARA ENTENDER A LOS EXTRATERRESTRES. ESTUDIO ETNOLÓGICO DE UNA CREENCIA
CONTEMPORÁNEA. Wiktor Stoczkowski. Traducción de Francisco S.
García-Quiñonero Fernández. Acento Editorial. Madrid, 2001.

Con este título se presenta la edición española de la obra “Des hommes,
des dieux et des extraterrestres” del etnólogo Wiktor Stoczkowski. Su
intención declarada es someter a estudio desde la perspectiva etnológica
una creencia contemporánea, la teoría de que la civilización humana
surgió como consecuencia de la labor colonizadora de visitantes
extraterrestres.

Como fruto de esa perspectiva, el autor realiza afirmaciones polémicas.
Si alguien espera una refutación de las obras de Däniken, Charroux y
compañía este ensayo les defraudará porque no es ése su propósito. Su
intención es comprender los porqués, porqué aparece esa teoría, porqué
tuvo éxito.

Comienza el autor por poner en duda el tan traído y llevado retorno de
lo irracional. Si bien algunas creencias están en expansión, otras se
han reducido hasta límites insospechados hace unos años. Hablando de la
creencia en visitas extraterrestres, da las cifras de que en 1.982 el
33% de los franceses creía en su existencia, porcentaje que en 1.993 se
había reducido a un 18%

Así el autor declara: “En cambio, la irracionalidad siempre existirá,
sean cuales fueren sus avatares y caricaturas periodísticas. Porque está
ahí, latente, aun cuando la letra impresa no fije en ella su atención:
la irracionalidad es parte permanente de nuestra vida cotidiana y del
entorno cultural de nuestras sociedades.” (Pág. 21)

Por ello, desecha la posibilidad de que la teoría de los “astronautas en
la antigüedad se deba a un clima de irracionalidad fomentado por el
cambio de milenio. La irracionalidad está siempre presente, se limita a
adoptar unas formas cambiantes según los tiempos. Así, la cuestión es
dilucidar qué elementos son los que se combinaron para crear una teoría
tan extraña en apariencia. “Cegados por esta convicción, nos creemos que
la racionalidad es nuestro modo habitual de ser y que la irracionalidad,
agazapada en las lindes siniestras del orbis exterior, solo perturba de
manera ocasional el muy razonable funcionamiento de nuestras
 sociedades.” (Pág. 24) “Estudiar la racionalidad en sí misma significa
reconocer que el análisis del pensamiento considerado irracional o
paracientífico nos da indicaciones sobre la racionalidad tan preciosas
como las que aporta el análisis del pensamiento científico, sin que haya
que confundir uno con otro.” (Pág. 31)

Comienza el autor por una breve descripción del éxito popular de la obra
de Von Däniken, pero señala que nada de ello explica el porqué de tal
aceptación ni nada dice de su inicio. Por ello, inicia la búsqueda del
origen de tal teoría. Un primer nombre es el de Robert Charroux, un
cartero y periodista francés que se había adelantado al suizo en 5 años.
“Cuando estalló el asunto del plagio, Robert Laffont ya tenía en sus
manos la traducción acabada del libro de Von Däniken, y se disponía a
publicarlo. Editor sagaz, Laffont sabía que sería más lucrativo publicar
la obra de Von Däniken, aunque fuese un plagio, que llevarlo a los
tribunales.” (Pág. 41)

Por ello, hay que replantear la pregunta que ya no es porqué Von Däniken
creó esta teoría sino porqué lo hizo Charroux. Éste consideraba como sus
precursores a Pauwels y Bergier, autores de “El retorno de los brujos”
obra publicada por Gallimard en 1.960 y cuyo éxito dio inicio a una
larga serie de secuelas en forma de las publicaciones de la Encyclopédie
Planète. Las “pruebas” arqueológicas que supuestamente demostraban las
teorías de Von Däniken aparecían en la obra de Charroux y éstas, a su
vez, en la de Pauwels y Bergier. Stoczkowski aprovecha esta
circunstancia tanto para recordar que dichas “pruebas” han sido
refutadas por especialistas competentes como para reflexionar sobre la
inutilidad de tal proceder: “Por consiguiente, todo invita a pensar que
las pruebas no eran la piedra angular de las ideas dänikenianas, del
mismo modo que, antaño, las reliquias cristianas –innumerables clavos de
la cruz de Cristo o varios cráneos de san Juan Bautista- no fueron
indispensables para la solidez de la fe, pues precisamente era ese fe la
que originaba una prodigiosa multiplicación de reliquias.” (Pág. 49)

Por ello propone que se considere que las teorías paracientíficas no
surgen de una mala interpretación de la evidencia existente sino que la
creencia precede a las pruebas de forma que aun cuando se consiguiera
demostrar lo errado de la evidencia aportada por estos autores, la fe
permanece incólume. Si nos limitáramos a demostrar la vacuidad de esas
evidencias no llegaríamos nunca a comprender la causa de la creencia en
sí.

A continuación denuncia el error que cometen algunos escépticos al
hablar de las pseudociencias y tildar a sus creyentes de imbéciles,
locos o ignorantes cuando las cifras estadísticas demuestran que nada de
ello es así por sistema. La creencia en los astronautas de la antigüedad
estaba más extendida entre las personas con una formación media que
entre los que sólo habían cursado estudios básicos. Se impone así el
buscar una explicación más amplia que no apunte tanto a cada individuo
como a la sociedad en su conjunto. Surge entonces la explicación del
mito como forma de eludir las obligaciones que la sociedad no estaba
dispuesta a asumir, los extraterrestres vendrían a ser una especie de
dioses laicos responsables de la buena marcha de nuestro planeta. Sin
embargo, esa explicación tampoco es correcta en este caso. Ni Charroux
ni Von Däniken eran ateos ni sus obras eran, precisamente,
tranquilizadoras. Charroux consideraba inevitable una guerra nuclear,
Pauwels y Bergier consideraban que ese conflicto sería beneficioso al
propiciar mutaciones en los supervivientes, Von Däniken hacía
responsables a los supuestos visitantes de destrucciones masivas como
Sodoma, Gomorra...

Por tanto debemos buscar nuevas explicaciones puesto que las ya
propuestas son, como hemos visto, cuando menos parciales. Para ello es
fundamental la comprensión del cómo se originó esa teoría, investigar
sus causas materiales, formales, eficientes y formales. La causa
material hay que buscarla entre las ideas existentes en la época, la
formal en las distintas formas de intentar explicar el mundo que rigen
en cada época (pensamiento mítico, filosófico, científico...), la causa
eficiente reside en el individuo que crea una teoría tanto si acepta las
teorías ya existentes como si se aparta de lo que denominamos cultura,
la causa final es la determinación de qué pretende su autor con la
formulación de tal teoría. Para Stoczkowski sólo esta cuádruple
explicación podrá dar respuesta a la pregunta planteada.

La causa material es la ciencia-ficción puesto que cumple con las dos
condiciones necesarias para ser considerada como tal. La precede
temporalmente y presenta elementos comunes con la teoría de los
astronautas en la antigüedad. La ciencia-ficción como género literario
popular se data en los finales de la década de los 20 y comienzos de la
de los 30 con el auge de las revistas “pulp” como Amazing Stories, Weird
Tales... por tanto cumple el primer requisito. Un estudio de los cuentos
de aquellas publicaciones permite encontrar los mismos elementos
presentes en la teoría de Von Däniken. Visitas extraterrestres en la
Prehistoria aparecen en narraciones de autores como Barshofsky (1.936),
Clarke (1.950)... Las civilizaciones desaparecidas pese a su gran
desarrollo tecnológico fueron otro tema común en las obras de Merritt
(1.918), Lovecraft (1.931)... y de numerosos escritores europeos como
Moselli (1.925) y Augilard (1.923 y 1.931). Incluso las “coincidencias”
son aún más evidentes en la obra de Hamilton (1.923) en la que se
atribuye a los marcianos la erección de los moais de la isla de Pascua o
de Carsac (pseudónimo literario del conocido prehistoriador Bordes) que
en 1.956 imaginó a un extraterrestre aterrizando en la Tierra por un
accidente en su astronave y consiguiendo, gracias a sus conocimientos
tecnológicos, provocar una evolución cultural acelerada en los
Neandertales con lo que debe convivir. Sin embargo, en ningún autor son
más evidentes los paralelismos con la teoría de los astronautas en la
antigüedad que en la obra del italiano Rapuzzi que en dos novelas "Érase
una vez un planeta” (1.954) y “Cuando yo era aborigen” (1.955) imaginó
dos civilizaciones extraterrestres en el sistema solar, la
irresponsabilidad de una de ellas provoca la destrucción de su propio
planeta (creando lo que hoy se denomina Cinturón de Asteroides) y
causando graves daños en Marte cuyos pobladores deben emigrar a la
Tierra y Venus. En nuestro planeta se unen con los aborígenes creando
una raza nueva muy evolucionada. Sin embargo, con el paso del tiempo
surgirán enfrentamientos entre las dos colonias creadas (Mu y la
Atlántida) que se destruirán mutuamente por lo que sólo quedará de ellas
el recuerdo en forma de mitos. Sin embargo, hace falta un tercer
elemento, una conexión entre la ciencia-ficción y los formuladores de la
teoría de los astronautas en la antigüedad. Ese nexo es Bergier, lector
de los “pulp” norteamericanos, redactor y asesor en varias revistas
francesas de esta temática antes de co-escribir “El retorno de los
brujos” obra en la que cita expresamente a varios de los escritores
antes citados.

Con ello, podríamos dar por concluido el asunto y considerar que la
teoría de los astronautas de la antigüedad es, tan sólo, una derivación
corrupta de la ciencia-ficción. Sin embargo, no sólo debemos observar
los parecidos sino también las diferencias. La más clara es que además
de estos aspectos formales, en las obras de Charroux, Däniken...
aparecen elementos propios de las religiones como puede ser una
cosmogonía y una soteriología. Esto nos conduce a la causa formal.
Nuevamente, la propia ilógica de tal teoría puede hacernos pensar en una
formulación original, sin embargo no es así. Podemos ir observando las
teorías teológicas de Däniken y buscar sus antecedentes. Su idea de una
evolución humana cuyo fin último es reintegrarse al seno de la divinidad
está tomada de Teilhard de Chardin, su panteísmo y su negación de la
divinidad del Dios de la Biblia se relacionan con el Gnosticismo de raíz
platónica.  También aparecen elementos tomados de las religiones
orientales.

Sin embargo, esas influencias no se producen de forma directa, es decir,
Charroux, Däniken no estudiaron la filosofía Gnóstica ni las religiones
orientales en sus fuentes originarias sino que aceptaron las lecturas
que de ambas realizó un movimiento ocultista a caballo de los S XIX y
XX, la Teosofía de madame Blavatsky, que, a su vez es deudor de otras
creencias pseudocientíficas anteriores como el espiritismo en especial
de la lectura que de él hizo Allan Kardec para el que suponía, ni más ni
menos, que una teología práctica que ya no debía basarse en la
aceptación de una creencia sino que estaba sujeta a experimentación, es
decir, que se trataba de una teología científica.

Todo ello fue mezclado por la Blavatsky con otras ideas ocultistas como
la existencia de una sabiduría ancestral que se había ido perdiendo con
el paso del tiempo para formar su propia religión que intentó sustentar
en una serie de pruebas obtenidas de antiguos relatos literarios y de
los descubrimientos arqueológicos que se estaban produciendo en esos
momentos. Todo ello volverá a presentarse en la teoría de los
astronautas de la antigüedad. Así, los libros de Charroux o Däniken no
son fruto de su imaginación sino que resultan los últimos exponentes de
la tradición esotérica que ha acompañado a la humanidad desde siempre.

Sin embargo, tampoco ello es suficiente para explicar esta teoría. Como
causa eficiente debemos hablar de la fiebre platillista que vivió el
mundo desde que en 1.947 Kenneth Arnold observara unos objetos volantes
encima del monte Rainier. Su relato fue recogido en primera plana de
varios periódico y apoyada incondicionalmente por gente como el editor
de ciencia-ficción Raymond Palmer en su revista Amazing Stories. Tanto
fue su éxito que en 1.948 Palmer creó una nueva publicación, Fate, en la
que el “contactado” Adamski publicó varios trabajos. Su colaboración con
el teósofo inglés Leslie fue fructífera. Más que fijarnos en los
aspectos grotescos de los “contactos” debemos prestar atención a los
mensajes en sí. Su carácter es idéntico a las doctrinas teosóficas. Sólo
cambia, en principio, el medio. Si los contactados reciben los mensajes
vía extraterrestre, los teósofos empleaban la escritura automática, el
espiritismo, el mesmerismo o la simple revelación. Esta diferencia no
tardaría en diluirse por obra de G. H. Williamson, un discípulo de
Adamski que comenzó a recibir mensajes telepáticos. No se detuvo allí,
sino que comenzó a buscar pruebas arqueológicas de la existencia de
visitas extraterrestres en un pasado lejano. Los mismos edificios que
para los teósofos habían sido pruebas de la existencia de civilizaciones
perdidas poseedoras de conocimientos muy avanzados (pirámides egipcias y
mayas, los trilitos de Baalbek, la Puerta del Sol en Tiahuanaco,
Stonehenge, la isla de Pascua, la llanura de Nazca...) pasaron a ser el
fruto de los contactos con una inteligencia no terrestre.

En Europa, y con diferencia de unos pocos meses, vieron la luz dos
teorías similares creadas por personas tan diferentes entre sí como un
lord británico, Brinsley Clancarty, y un científico soviético, Modest
Agrest.

Este muestrario de personajes impide la existencia de una única causa
final. Las motivaciones de cada uno de ellos fue, probablemente, tan
diversa como sus propias creencias. Si el conde de Clancarty era un
ocultista convencido, Agrest explotó la teoría de que los dioses de las
diversas religiones no eran, a fin de cuentas, más que extraterrestres.
Lo que sí parece claro es que la motivación en un principio no fue
claramente económica. Si bien Palmer sí se lucró con sus revistas, la
publicación de los primeros libros fue muy dificultosa puesto que las
editoriales no veían futuro comercial a estos escritos. Por ejemplo, las
obras de Charroux sólo se vendieron bien a raíz del éxito de Däniken.

Hasta aquí, Stoczkowski ha realizado el análisis de las causas para la
aparición de la teoría de los astronautas de la antigüedad. A partir del
capítulo 10 intenta explicar la razón de su éxito popular. Comienza por
una declaración que puede parecer sorprendente. La refutación de las
“pruebas” arqueológicas, míticas... aducidas por estos escritores es
casi inútil. La razón para ello es que obedecen a una construcción
intelectual completamente distinta a la construcción científica. Si para
nosotros las teorías se forman a partir de las pruebas, para ellos la
teoría antecede a las pruebas de forma que aunque éstas se demuestren
equivocadas eso no supone que la teoría sea incorrecta. Sólo así se
explica que Pauwels y Bergier pudieran afirmar que en “El retorno de los
brujos” decían muchas tonterías o que Däniken pudiera escribir un libro
reconociendo alguno de sus errores pero asegurando simultáneamente que
eso no suponía que sus teorías fueran erróneas.

La explicación de la realidad en Occidente tiene tres tradiciones, la
religiosa de raíz judeo-cristiana, la científica y la esoterista u
ocultista. A ésta es a la que se adscribe la obra de los autores
citados. El ocultismo occidental intenta ser una unión de ambas y, a la
vez, supone su crítica. Si para los ocultistas la religión no es creíble
por cuanto sobre una base real se han acumulado dogmas sin sentido, la
ciencia no es más que el camino al ateísmo y al materialismo estéril.
Numerosas personas aceptan ambas premisas lo que supone una primera
explicación para el éxito de las obras de los autores citados.
La segunda causa hay que buscarla en el ambiente de la época impregnado
de la llamada contracultura. Si el ocultismo del S XIX se difundió en
ambientes en los que se extendieron simultáneamente ideas como el
naturismo, el vegetarianismo y la medicina homeopática, los años 60
fueron los de desconfianza ante la ciencia, la apertura a nuevas formas
de espiritualidad, la experimentación con drogas, las comunas...
Un tercer factor fue la mercadotecnia. Los libros se veían “confirmados”
por documentales para la televisión, revistas de temática paranormal,
colecciones de libros, conferencias e incluso por los medios de
comunicación serios que se hacían eco de las mismas historias que éstos
narraban.

El libro de Stoczkowski podría concluir en este punto y ya resultaría
una lectura obligada por cuanto supone el estudio más completo y
riguroso del origen y desarrollo de una teoría pseudocientífica
publicado hasta la fecha. Su análisis del dänikenismo y su relación con
la ciencia-ficción y la teosofía es ejemplar, está repleto de noticias
interesantes, de detalles muy poco conocidos o inéditos de los
escritores que la formularon y de reflexiones importantísimas sobre el
ocultismo y la pseudociencia. Sin embargo, el autor no se detiene aquí.
Los capítulos 11 y  12 suponen un motivo para la reflexión e incluso la
polémica para los escépticos. El autor comienza marcando distancias con
el relativismo cultural. Para él es innegable que la ciencia funciona,
que es el “racionalismo productivo” y que, por tanto, no puede ser
equiparada a la pseudociencia que no ofrece resultados prácticos, pero
también advierte que el proceder de muchos científicos incurre en los
mismos errores que denuncian, que no quieren ver más que los hechos que
confirman sus teorías, lo que, por supuesto, no supone una
descalificación de la ciencia en sí.

Tampoco silencia la peligrosidad de creencias que se difunden al amparo
del ocultismo como algunas sectas o el racismo antisemita de autores
como Charroux. Esto puede hacernos pensar que el autor apuesta por el
escepticismo, sin embargo Stoczkowski también señala nuestros errores:
“En realidad, partiendo de la tenaz convicción de que las ‘sectas’ son
peligrosas, sus enemigos acérrimos se fijan exclusivamente en las malas
acciones de estas, sin prestar mucha atención a los movimientos y
miembros que no han cometido irregularidad alguna. La lógica que inspira
los ataque contra las ‘sectas’ es idéntica a la empleada por estas
mismas ‘sectas’ cuando intentas aportar ‘pruebas’ de sus doctrinas,
ocupándose únicamente por las posibles confirmaciones, pero excluyendo
de antemano cualquier dato que vaya en su contra.” (Pag. 328) “Los
enemigos acérrimos de las paraciencias y las ‘sectas’ se consideran a sí
mismos el último baluarte que todavía resiste al azote apocalíptico de
la ‘irracionalidad’. Pero, en lo esencial, siguen la misma senda que sus
adversarios...” (Pág. 330).

Independientemente de que aceptemos o no dicho análisis (y un error es
claro, que Stoczkowski cae en la misma equivocación que denuncia, a
saber, meter a todos los escépticos en el mismo saco y citar sólo las
obras que sostienen sus afirmaciones) sí hay en esta obra razones de
sobra para la autocrítica, la más importante de las cuales es la
aceptación de teorías parciales para explicar el éxito del dänikenismo
por un excesivo reduccionismo, seguida de cerca por la confusión que
sufren algunos escépticos entre la refutación de una teoría errónea y la
argumentación ad hominem. Todo ello debiera ser motivo de reflexión para
nosotros. Ojalá que así sea.

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Infoastro http://rvr.infoastro.com/

SOPAS BOBAS
Por: Víctor R. Ruiz

Si se acuerdan, hace unas semanas les comentaba
http://rvr.infoastro.com/?/2001/12/30 que me estaba leyendo Destejiendo
el arco iris de Richard Dawkins. Hoy me he acordado mucho de las
palabras de este divulgador, cuando habla de buena y mala poesía. Como
saben, el libro gira en torno a la poesía y la ciencia. Dawkins intenta
demostrar que los descubrimientos científicos deberían inspirar una
poesía más profunda y bella que la irreal practicada por muchos
escritores.

Pues resulta que leo la columna de la escritora Rosa Montero en el
suplemento dominical de El País, titulada hoy 'El alma es una sopa'.
Montero expone somera y literariamente dos teorías sobre el
comportamiento humano, la ambiental y la genética.

«Emborrachados por los últimos y deslumbrantes descubrimientos
científicos, volvemos a sentirnos capaces de domesticar el universo
entero y de reducir cualquier misterio existencial a una fórmula o una
cifra. Y así, hoy se nos dice que todo lo que somos (el amor, el genio,
la locura) proviene de los genes y la química. [...]
» Yo más bien creo que la verdad debe de estar en algún punto intermedio
entre las dos teorías, pero no puedo evitar un estremecimiento cada vez
que atisbo estas líneas esenciales de nuestra biología. Tal vez podamos
encontrar la clave de lo que somos en la microscópica desnudez celular;
tal vez lo que algunos llaman alma no sea sino una sopa subatómica de
zinc y de potasio. Allá dentro muy dentro, en el fondo de todo, somos
simples cristales, danzas de poliedros, geometría»

No sé dónde o quien habrá informado a la señora Montero de que hoy en
día se sostiene que nuestra conducta es producto sólo de la genética.
Pero sin entrar más en ese asunto, me apena ver que la escritora siente
pena al ver que descubrimientos nuestras claves como seres vivos. La
ciencia es como una novela de intriga, en el que cada día se escribe un
nuevo capítulo, se desvelan algunas preguntas pero aparecen nuevos
enigmas. ¿Acaso resta emoción el descubrir en una obra que el asesino
usó un cuchillo y cometió el crimen hacía 48 horas?

Volviendo al libro de Dawkins, el excelente divulgador científico
destaca la siguiente cita del Nobel de Física Richard Feynman, quien
contestaba sobre la 'frialdad' que (suponía) mostraban los científicos
al admirar una flor.

«La belleza que está aquí también está a mi alcance. Pero yo veo una
belleza más profunda a la que no es tan fácil acceder. Puedo ver las
complicadas interacciones de la flor. El color de la flor es rojo.
¿Acaso el hecho de que esta flor tenga color significa que evolucionó
para atraer a los insectos? Esto añade una pregunta adicional. ¿Pueden
los insectos ver el color? ¿Poseen un sentido estético? Y así,
sucesivamente. No veo que estudiar una flor le reste nada de su belleza.
Sólo le añade».

Como prueba incontestable para los que piensan que los científicos no
pueden tener un sentido estético, musical, literario o artístico digno
de admiración, les presento este enlace http://daurmith.blogspot.com/ y
este otro http://verbascum.blogalia.com/. Que los disfruten.

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RICHARD GERE Y EL HOMBRE POLILLA
Por: Julio Arrieta

No es un superhéroe. Tampoco un avión y lo de pájaro habría que verlo.
Se trata del 'Mothman', un pretendido ente paranormal que dio mucho que
hablar en los Estados Unidos de finales de los 60. Este curioso mito
ufológico, popularizado en su día por el escritor sensacionalista John
Keel, ha sido repescado para el cine por el director Mark Pellington.
"The Mothman Prophecies" se estrena en nuestro país el próximo día 15 de
marzo.

La cinta, protagonizada por Richard Gere y Laura Linney, es una
adaptación libérrima del superventas firmado por Keel, "The Mothman
Prophecies" (1975), ya bastante fantasioso de por sí. Richard Gere se
enfunda esta vez la gabardina del agente Mulder para protagonizar su
propio expediente X, en esta película que asegura estar basada en hechos
reales. O eso anuncia el cartel.

El 'Mothman', u hombre polilla, es uno de los más pintorescos personajes
del folklore ufológico. Sus supuestas andanzas se sitúan en Virginia
Occidental, Estados Unidos, entre 1966 y 1968. Un buen número de
personas aseguraron haberse topado con el 'Mothman' mientras circulaban
con sus automóviles por los alrededores de la ciudad de Point Pleasant,
siempre de noche. Las descripciones son espeluznantes: forma vagamente
humana sin cabeza, sin brazos pero dotado de unas grandes alas y dos
inquietantes ojos rojos en el torso. El fantástico bicho se dedicaba a
revolotear en torno a edificios abandonados, desde donde se lanzaba a
perseguir a sus víctimas que, en vano, intentaban huir pisando el
acelerador. El hombre polilla se esfumaba cuando los testigos llegaban a
las puertas de la ciudad.

John Keel se dedicó a entrevistar a los testigos y llegó a la conclusión
de que, por alguna razón, el 'mothman' tenía algo que ver con los
platillos volantes. No porque nadie lo hubiese visto descendiendo de
uno, sino porque Keel era ufólogo de profesión y en la zona proliferaban
los informes de avistamientos. Además, la historia se adornaba con los
típicos complementos de las historias de OVNIs. Siempre según Keel, los
testigos fueron amenazados por los famosos Men In Black para que no
hablasen sobre lo sucedido. A juzgar por el volumen de testimonios
recogidos por Keel, se ve que los MiB no fueron demasiado convincentes.

Por si fuera poco, el hombre polilla se dedicaba a llamar por teléfono.
En estas misteriosas llamadas se profetizaban catástrofes sin cuento,
entre ellas el asesinato de Martin Luther King y el hundimiento de un
puente en Point Pleasant que causó más de treinta muertos.
Lamentablemente, estas profecías fueron publicadas bastante después de
que estos acontecimientos ocurrieran en realidad.

La verdad, como siempre, es bastante menos emocionante. Dos bomberos que
visitaron el antiguo almacén de explosivos abandonado en el que fue
visto por primera vez el 'Mothman' se vieron sorprendidos por una enorme
rapaz nocturna, con dos ojos rojos enormes. Dejando a un lado los
testimonios fantasiosos, como el de una señora que aseguraba que el
'mothman' la perseguía a todas partes y se sentaba a observarla enfrente
de su casa, parece ser que los demás avistamientos se debieron a un tipo
de lechuza común, denominada 'Tyto alba'.

Parece increíble que una lechuza revoloteante pueda convertirse en un
libro superventas y una película de temática sobrenatural. ¿Y los
hombres de negro? ¿y las llamadas telefónicas? Si tenemos en cuenta que
el supuesto fenómeno 'mothman' fue popularizado por John Keel la cosa
tiene fácil explicación. Keel es un ufólogo que cree en la existencia de
las hadas, los ovnis como proyecciones psíquicas y las 'realidades
paralelas'. Es la clase de investigador que siempre opta por la
explicación más rocambolesca. Si además descubrimos que en la creación
del mito del hombre polilla también anduvo de por medio Gray Barker, el
embrollo se aclara aún más. Barker era un individuo que editaba
literatura ufológica sensacionalista. Él solito inventó, a partir de una
broma, el mito de los Men In Black. Publicaba relatos de ciencia ficción
haciéndolos pasar por hechos reales y animaba a sus colaboradores a que
"adornasen" sus investigaciones sobre los ovnis.
Barker también publicó un libro sobre el 'Mothman' en el que enriqueció
el folklore del hombre polilla con sus pintorescos embustes. Él y Klee
convirtieron una serie de sustos causados probablemente por una lechuza
en un mito paranormal que ahora llega a las pantallas de cine.

¿Se encontrará Richard Gere con la rapaz a lo largo de sus pesquisas?
No, los guionistas han optado por la versión sensacionalista de la
historia, desechando la explicación ornitológica. ¿Basada en hechos
reales?

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EVALUAR, VALIDAR,  REVALIDAR
Por: Jorge Javier Frías Perles

Con el curso 2001-2002 queda implantada definitivamente la LOGSE en
todos los tramos educativos. Una reforma que no ha dejado indiferente a
nadie, y que ha recibido demasiados apósitos en relación a su juventud.
El último parche: un examen para “medir los conocimientos y madurez del
alumno” denominado a la antigua usanza “reválida”, al finalizar cada uno
de los periodos de la educación secundaria.

Uno no puede sino quedarse asombrado ante tal medida. No por la
argumentación de la oposición, que la tilda de “retrógrada”, sino por la
suntuosa candidez del objetivo. Pensar que una simple prueba pueda
valorar el trabajo realizado por los profesionales de la enseñanza es
menospreciar su labor y demuestra un desconocimiento absoluto del
llamado “espíritu LOGSE”. Y es que, desde que nuestros legisladores
abandonaron la escuela, algo más que el diseño de los uniformes de los
colegios ha cambiado; y no sólo se han actualizado contenidos, algo que
parece evidente, sino también las formas y los significados.

La evaluación es uno de los puntos más críticos de la reforma, pues ha
cambiado enormemente su semántica. El verbo evaluar “es mucho más que
calificar; significa enjuiciar, tomar decisiones sobre nuevas acciones a
emprender y, en definitiva, transformar para mejorar. La detección y
satisfacción de las necesidades educativas es lo que da sentido a la
evaluación [1]”. Este proceso no es una tasación del conocimiento, tiene
un carácter formativo e indicativo, de forma que un suspenso es
resultado de una mala adecuación de los contenidos al alumno. La
aplicación de una evaluación continua tiene como objetivo una evaluación
final positiva.

En la escuela tradicional, el alumno suspenso tenía una serie de
exámenes para recuperar la materia no superada. Con la reforma, es
competencia del profesor reflexionar y actuar para que el estudiante
logre superar ese objetivo marcado, que no es obtener una colección de
saberes más o menos conexos que puedan cuantificarse fácilmente. Todo lo
contrario, el educador debe hacer un auténtico encaje de bolillos para
recoger datos de difícil concreción y sintetizarlos en una calificación
cara a informar a los padres.

Este nuevo significado de la evaluación tiene sus adeptos y sus
detractores, que coincidirán en la complejidad de su puesta en práctica:
El educador debe conocer la realidad el alumno, y adaptar los contenidos
curriculares – es decir, las distintas materias - a sus capacidades.
Esta idea, tan bella como cara, supone no sólo la adquisición de nuevos
recursos materiales (laboratorios y material didáctico), o humanos
(profesores y orientadores); sino que también necesita del apoyo de los
padres y de la motivación de los profesionales a los que les ha tocado
soportar el peso de una reforma que les ha aportado más taras que
beneficios [2].

Aún más indefinido es la “validación” – si se me permite la expresión -
de un alumno para continuar sus estudios. En secundaria un estudiante
puede promocionar de curso siempre y cuando el equipo educativo lo
estime oportuno, pese a no obtener una evaluación positiva en ciertas
materias, alegando que posee la madurez y capacidad necesarias para
recuperar en estudios posteriores. Es decir, se permite que existan
alumnos de 4º de ESO con todas las materias de los tres cursos
anteriores suspensas, y que consigan el título aún sin superarlas todas,
alegando el simple y nada riguroso criterio de madurez.

Considerar que un alumno, tras adecuarle los contenidos, impartirle los
refuerzos pertinentes, y hacer las adaptaciones curriculares necesarias,
no promocione significa para el equipo educativo rendir cuentas sobre
las razones por las que no se han conseguido alcanzar los objetivos. No
es exagerado decir, pues, que al profesor le toca “lidiar” con alumnos
conflictivos, con padres poco colaboradores, y con una administración
que exige demasiados resultados para tan poca inversión [3].
Precisamente el profesional, que es quien menos pierde en caso de una
mala promoción, es el que más presión soporta.

Vista la forma en que se califica, examina y valida, es fácil concluir
que la formación académica de dos adolescentes que finalicen con éxito
sus estudios de secundaria puede variar en gran medida. Y ahora el
gobierno pretende someterlos a una prueba con un criterio muy distinto
al que ha estado sometido, para un fin que dudosamente pueda alcanzarse
de esta forma.  No puede entenderse el examen de reválida sino como una
medida ad-hoc, para los que los alumnos no están preparados. Un test que
no tiene sentido si no cambia todo el trasfondo de la LOGSE, y que no
puede hacerse de un plumazo, sin mediar con sus creadores ni con los
profesionales que la ponen en práctica.

¿Dónde están las soluciones? No hay varitas mágicas, y mucho menos a
corto plazo. Pero si pretendemos que la educación sea una ciencia,
difícilmente podrá actuar bajo el yugo del poder legislativo. Los
profesionales de la enseñanza necesitan inversión económica, tiempo y
confianza en su trabajo. En una burda analogía, el gobierno pretende
poner lienzo en imágenes que otros plasmaron desnudas, como en tiempos
de la inquisición. Ignorantes habrá antes y después de la reválida, pero
los más peligrosos no están en las aulas.

[1] Materiales curriculares para la ESO. Libro Azul, página 42. Junta de
Andalucía.
[2] Estruch Tobella, J. : “El debate educativo: lo accesorio y lo
fundamental”. El País, 22/6/2001
(http://www.elpais.es/suplementos/educa/20010521/aula.html)
[3] Según noticia publicada en El país, 11/2/2002, España ha disminuido
el gasto público en educación en un 0’4 % entre 1993 y 2001, situándolo
en un 4’5%, muy lejos del 6% marcado como objetivo.

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ASTROLOGÍA, ASTRONOMÍA Y ASTROFÍSICA: ¡OJO, NO ES LO MISMO!
Por: Inés Rodríguez Hidalgo

Hoy dedicamos “Un tiempo para el espacio” a explicar la diferencia entre
tres términos con la misma raíz que frecuentemente se confunden y
malinterpretan: Astrología, Astronomía y Astrofísica.

Muchas palabras de nuestra lengua que dan nombre a ramas del saber
terminan en ``logía'', del griego ``logos'', tratado.  Y así, el tratado
de la vida, se llama Bio-logía el de la lengua, Filo-logía, el de lo
antiguo, Arqueo-logía y un largo etcétera.
Sin embargo, por una desafortunada evolución del lenguaje, hoy el
tratado de los astros, NO se llama Astrología, ni los que nos dedicamos
a esta ciencia podemos llamarnos Astrólogos, como sería lo natural. Yo
me lamento a menudo de esto y de que mucha gente cuando se entera de que
trabajo en Astrofísica, me pregunta inmediatamente por los horóscopos,
cosa que me enfada bastante. Por eso voy a tratar de aclarar este lío.

En un diccionario encontraremos que:
Astrología es el estudio de la posición y movimiento de los astros, a
través de cuya interpretación SE PRETENDE conocer y predecir el destino
de los hombres y pronosticar los sucesos terrestres.
Por el contrario,
Astronomía (con el sufijo griego ``nomos'' que significa ``leyes'') es
la CIENCIA que trata de cuanto se refiere a los astros, principalmente
de las leyes que rigen sus movimientos.

La Astronomía se estudia en las universidades españolas dentro de la
carrera de Matemáticas ya que la resolución de las ecuaciones de
movimiento de los cuerpos celestes es un tema muy complejo digno de
constituir toda una rama de las Ciencias Exactas. Pero el concepto
actual de Astronomía es más amplio y designa en general a toda la
ciencia relativa a los astros y a la observación e interpretación de la
radiación que recibimos en Tierra procedente de cualquier parte del
Universo.

En los diccionarios hay una segunda acepción de Astrología:
``antiguamente Astronomía''.
Y ésa es precisamente la clave de la confusión, que en la antigüedad los
dos términos significaban lo mismo.

La primera referencia histórica que diferencia Astronomía de Astrología
data del siglo VII y se encuentra en las ``Etimologías'' de Isidoro de
Sevilla.

Para este autor la Astronomía es un saber abstracto que se dedica al
conocimiento de los movimientos y mutaciones del cielo.

Para la Astrología no da una definición precisa, pero distingue entre
dos tipos:

-la Astrología natural, un conjunto de conocimientos dentro de la
Astronomía, pero con carácter práctico en vez de abstracto, dedicados a
la observación del camino del Sol y de la Luna, y de determinadas
posiciones de las estrellas, significado éste que se ha perdido
totalmente con el tiempo

-y la Astrología supersticiosa, que se dedica a predecir el futuro a
través de las estrellas, a asignar una parte del alma y los miembros del
cuerpo y a ordenar el nacimiento y costumbres de los hombres según los
doce signos del cielo.
Isidoro la define así, la califica de supersticiosa y ya no le presta
más atención, pero es éste el concepto que ha llegado hasta nuestra
época.

Sólo queda explicar qué significa el término Astrofísica, la Física de
los astros. Se la puede considerar como una rama de la Astronomía que va
más allá del estudio de las posiciones y movimientos de los cuerpos
celestes, interesándose, además, por conocer sus propiedades,
estructura, origen y evolución, incluyendo al Universo como un todo.

La Astrofísica es una ciencia joven, nacida hace más o menos siglo y
medio con los primeros estudios de los espectros de los objetos
celestes, que dan información sobre su composición química y condiciones
físicas.
En nuestras universidades la Astrofísica es una orientación o
especialidad dentro de la carrera de Ciencias Físicas.

Resumiendo, antiguamente Astronomía y Astrología tenían el mismo
significado pero la primera es la ciencia más antigua, que se remonta a
más de 3000 años antes de Cristo, mientras que la segunda, tan antigua
como la anterior, NO es una ciencia, sino una actividad práctica que
pretende inferir una SUPUESTA influencia de los astros en el destino de
los seres humanos.
Actualmente los términos Astronomía y Astrofísica se utilizan
indistintamente o, en todo caso, el primero con carácter más general que
el segundo.

Así que yo soy astrofísica, o astrónoma, como más les guste, lo mismo
que mis colegas investigadores del IAC. Lo que no somos, seguro, es
astrólogos.

Esto es todo por hoy.
Cordiales y astrofísicos saludos.

[Nota] * Este artículo forma parte del guión de la sección "Un tiempo
para el espacio", dentro del programa "Canarias Innova", iniciativa de
la OTRI del IAC y apoyada por RNE en Canarias, Radio 1. Todas las
secciones pueden escucharse y/o leerse en
http://www.otri.iac.es/cinnova/index.html

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LA CIENCIA EN EL 2001: NANOCIRCUITOS, NEUTRINOS Y FAMILIA
Por: Javier Armentia

Hace un año resumíamos los avances científicos del último año del siglo
pasado titulándolo “el año del genoma”, y comentábamos cómo la
biomedicina iba a seguir siendo uno de los sectores claves dentro de los
descubrimientos. No era una predicción complicada, porque la
presentación del genoma humano, y de otros genomas de plantas y animales
abría una puerta grande para el mundo de la ciencia.

Anualmente, una de las principales publicaciones científicas, la revista
norteamericana Science, publicada por la asociación profesional de
científicos más importante del mundo, la “Asociación Americana para el
Avance de la Ciencia”, dedica el número de la última semana del año a
resumir los avances más relevantes, algo así como la lista de los más
vendidos en música o literatura, pero en este caso recogiendo los temas
que más han dado que hablar, o mayores implicaciones tienen para el
futuro. La preponderancia norteamericana que también se da en ciencia
hace que esta selección que realiza Science sea considerada poco más o
menos universalmente válida, y permite entender la razón por la cual en
los últimos años genera una especie de porras en diferentes países, en
las que se invita a descubrir cuál va a ser el palmarés. Esto sucede,
por ejemplo, en España, de la mano de la Asociación Catalana de
Comunicación Científica, una entidad que reúne a los periodistas
científicos de esta comunidad, pero en cuya lista de correo en Internet
participan profesionales de la comunicación de todo el país.

Finalmente, el pasado 21 de diciembre se publicaba el número de Science
y, en su portada, el ganador era un tanto inesperado, por tratarse de un
tema más relacionado con la tecnología: la electrónica molecular.
Posiblemente era una respuesta por parte de los editores de la
publicación ante lo obvio: la genómica, la proteómica volvieron en el
2001 a ser fundamentales, pero se podría correr el riesgo de que darnos
siempre en lo mismo. La elección, en cualquier caso, tiene una lógica
poderosa: los avances en tecnología de miniaturización de los circuitos
electrónicos son realmente sorprendentes, y además tienen implicaciones
para el futuro suficientes para considerar su trascendencia social.

En el año 2000, la carrera que se viene teniendo durante decenios por
conseguir circuitos electrónicos (la base de los ordenadores que están
por todos los lados ya) más pequeños ha conseguido llegar al nivel
molecular. Si fuera posible, se planteaban los expertos en el tema,
conseguir que elementos fundamentales de la electrónica como
transistores, puertas lógicas y otros componentes electrónicos básicos
tuvieran el tamaño de una molécula, no solamente se habría conseguido
alcanzar el límite de lo más pequeño (de ahí el nombre de
“nanoelectrónica”), sino que además se podrían abaratar costes en la
electrónica derivados de que circuitos más pequeños consumen menos
energía, pero sobte todo disipan menos. Esto permitiría simplificar los
sistema (un porcentaje importante de todos los elementos de un circuito
electrónico son auxiliares para solucionar el problema de la energía
disipada), y alargar su vida útil. En el 2001 se construyeron los
primeros circuitos moleculares, utilizando unas moléculas llamadas
rotaxanos, capaces de funcionar como un transistor. Aún se está muy
lejos de poder ensamblar un chip utilizando estos materiales, pero las
posibilidades son asombrosas: actualmente se fabrican microprocesadores
que permiten introducir cerca de 40 millones de transistores en el
tamaño de un sello de correos; estos avances podrían permitir que dentro
de 10 años en esa misma superficie se colocaran 60.000 veces más
transistores.

Otro de los avances reseñados en Science este año tiene también que ver
con la ciencia de materiales: los avances en el descubrimiento de
superconductores dieron más de una sorpresa, sobre todo cuando se pudo
comprobar que moléculas más sencillas que las que se venían estudiando
podían también resultar buenas candidatas incluso a temperaturas no
demasiado bajas. Puede que esta carrera produzca materiales
sorprendentes a precios más moderados.

En el ámbito de las ciencias biomédicas, el palmarés ha reconocido los
avances en los estudios del RNA. Aunque hace unos años el RNA se tomaba
como una molécula subsidiaria frente al DNA que contiene los genes y la
información de funcionamiento de los seres vivos, poco a poco se ha ido
comprobando que las interacciones de la “hermana menor” son tan
importantes a la hora de disparar la acción de los genes y que incluso
existen genes en el RNA propios, con funciones básicas a la hora del
funcionamiento de las máquinas celulares básicas, como los ribosomas que
producen las proteínas.

Paralelamente, el trabajo de la genómica y la proteómica abierto por la
publicación de los diferentes genomas sigue adelante, y a lo largo del
2001 se han ido identificando nuevos genes, y también aplicando estas
técnicas a otras especies de seres vivos: ya existen unos 60 genomas
secuenciados completamente.

La física ha proporcionado en el 2001 nuevos conocimientos sobre el
neutrino, una partícula fundamental que viene dando que hablar desde que
fuera imaginada por Wolfgang Pauli en 1930. Continuamente estamos siendo
atravesados por cientos de millones de estas partículas pequeñas, casi
sin masa y sin carga eléctrica, que se producen en las reacciones
nucleares de fusión que tienen lugar en el núcleo del Sol. Su número,
medido en enormes tanques de líquidos que pueden captar algunos de estos
neutrinos (que, por otro lado, interactúan tan poco con la materia que
pueden atravesar nuestro problema sin “chocar” contra nada las más de
las veces), había creado todo un problema en los últimos 30 años, porque
se medían menos de los que debería haber. Este año, los físicos han
conseguido comprender cómo estas partículas pueden oscilar entre varios
tipos, produciendo este defecto en la medida. Aún no se tienen todos los
parámetros teóricos de forma completa, pero el misterio de los neutrinos
se está desvelando.

Sin bola de cristal...

Predecir el futuro parece cosa ociosa, porque siempre surge algo
inesperado. Pero aparte de reconocer los hitos de la ciencia en el 2001,
como los que hemos reseñado y otros (relacionados con la mejor
comprensión de cómo se desarrollan las neuronas, guiadas por señales
químicas; o los avances en medicaciones anticancerosas llamadas “bombas
inteligentes”, capaces de actuar más eficientemente sobre los tejidos
dañados; o el consenso entre los científicos sobre la forma en que la
actividad humana altera el clima, produciendo el calentamiento global)
uno puede intentar acercarse a lo que nos irá trayendo el futuro cercano
en ciencia.

Una vez más, genoma será una palabra clave. Como será, en general todo
lo relacionado con las biotecnologías: hace poco más de un mes, una
empresa norteamericana publicitaba sus avances en la clonación humana,
desatando un injustificado ataque por parte de los sectores más
reaccionarios, que consideran que cualquier investigación con células
embrionarias humanas es ilícita. La realidad, sin embargo, va a traer la
confirmación de cómo este tipo de investigaciones (lo que se ha dado en
llamar clonación terapéutica) abre nuevas vías de ataque a enfermedades
que no puede, ni debe, ser soslayada por prejuicios irracionales.

2002 podría haber sido el año en el que el mayor radiotelescopio del
mundo, el de Arecibo, una antena de 300 metros de diámetro, dejara de
buscar objetos cercanos a la Tierra, dentro de un proyecto que pretende
censar los posiblemente más de 8.000 objetos que potencialmente podrían
chocar contra nuestro planeta. La administración Bush decidió el pasado
día 19 cortar la financiación del proyecto. Pero la presión de los
científicos ha conseguido una moratoria: posiblemente para el 2008 el
censo esté completo.

                           ------------------

"VENUS DETECTADO EN UN RADAR": COMENTARIOS A UN RECIENTE ARTÍCULO
Por: Manuel Borraz Aymerich. febrero / 2002

El boletín "Desclasificado" nº 2, accesible on-line en las páginas de la
web http://www.mundomisterioso.com , incluye un extenso artículo de
Bruno Cardeñosa titulado "Venus detectado en un radar". El texto gira en
torno al caso de los pilotos de un Mirage de la Base Aérea de Manises
que observaron un OVNI el 23 de septiembre de 1973, y considera
intolerable que el expediente oficial desclasificado a principios de los
noventa viniera acompañado de un diagnóstico muy concreto: los pilotos
habrían visto el planeta Venus. La música de fondo es la habitual en
este tipo de diatribas: "...nuestras autoridades procuran engañar a la
población, mantenerla alejada de la verdad, pactando con la mentira, la
falsificación y una serie de individuos que parecen tener un oscuro
interés por colaborar con las autoridades en la negación del fenómeno
OVNI... nuestro gobierno ha tratado de ocultar la auténtica realidad que
trasmiten nuestros expedientes X".

Lo que no sabe Cardeñosa es que la verdad es aún mucho más horrible de
lo que se imagina. Si mi memoria no me falla, fue mucho antes, hacia
1980, cuando pude conseguir la información militar sobre el caso.
Y -supongo que ahora puedo decirlo- fue pagando. Dinero en mano, no
miento. También puedo revelar que la operación tuvo lugar en un
mercadillo de ocasión. Aunque luego deduje que ya había pasado por otras
manos desde hacía dos o tres años, la documentación venía toda bien
encuadernada con unas tapas duras de color rojo donde podía leerse algo
así como: "OVNIS: Documentos Oficiales del Gobierno Español". Debajo
figuraba el nombre del informador, del que por ahora sólo puedo dar las
iniciales, J. J. B. También podía leerse "Plaza & Janés" en una esquina.
Editorial, lo llaman.

La horrible verdad es que un ufólogo civil había añadido a aquellos
documentos sobre el caso algunas páginas de preguntas retóricas y otras
sobre asuntos que no venían a cuento, sin profundizar en un análisis del
incidente. Pero no fue hasta 1987 cuando se me ocurrió hacer algunas
verificaciones elementales. ¿Qué podía ser aquella "estrella" de la que
sospechaba el Juez Informador, por haber llamado la atención a otros
pilotos durante aquellos días, en circunstancias similares?
Curiosamente, los cálculos ponían en evidencia que Venus estaba allí.
Dándole vueltas al asunto, la única conclusión que me parecía razonable
era considerar que el OVNI había sido Venus. Y ahora viene lo más
fuerte. Sé que cuesta creerlo pero es así. Había llegado a dicha
conclusión sin la más mínima presión por parte de personal militar, ni
de agentes de inteligencia, ni de "hombres de negro", ni siquiera de
familiares, amigos o conocidos, y ¡sin recurrir a ningún tipo de
manipulación de los datos! Posteriormente supe que otros que habían
examinado el caso eran de la misma opinión.

Volviendo al presente, no voy a detenerme a rebatir los argumentos que
esgrime Cardeñosa en su artículo en contra de esta hipótesis, por la
sencilla razón de que YA SE HA HECHO. Remito al trabajo "Mirage III
rumbo a Valencia", escrito en colaboración con V. J. Ballester Olmos y
J. Plana Crivillén, y publicado en "Cuadernos de Ufología", nº 22-23 (3ª
época, 1998).

Por cierto, muy buena su ocurrencia de atribuirlo a los "tres" miembros
de la "trama civil anti-OVNIs": Plana, Crivillent [sic] y Ballester...
También podría haber citado a un tal Olmos.

En fin, por último, me temo que hay algunos conceptos que no acaba de
tener claros. Veamos.
Dice el expediente:

---
"… Al llegar a 14 NM y sobre el radial, dicho avión comunica a GCA que
el objeto no identificado se desvía hacia la izquierda dirigiéndose a la
línea de costa; en ese momento se observaba en la pantalla un eco
parásito que se dirige a la línea de costa desapareciendo
inmediatamente".
---
Y dice Cardeñosa, tras destacar que el OVNI fue finalmente detectado y
no podría entonces ser Venus::
---
"Pero el MOA se lavó las manos arguyendo que el eco no identificado
era -como dice el escrito del controlador- parásito, dando por supuesto
que esa calificación equivale a falso. Y he aquí la primera "falsedad"
en el expediente desclasificado. En términos aeronaúticos se entiende
por parásito lo siguiente: "Perturbaciones o ruidos, de origen
industrial o atmosférico, que interfieren en comunicaciones
radioeléctricas". Pero Enrique Rocamora, faltando a una fraseología
especializada que conoce a buen seguro, engaña al sobreentender falso
como parásito.

La definición que he ofrecido es bien reveladora. Un parásito existe y
está ahí si la pantalla radar lo detecta. Y tiene dos posibles orígenes:
atmosférico o industrial. La primera probabilidad, debido a su repentina
aparición, veloz desplazamiento y condiciones meteorológicas, queda
fuera de lugar. Por lo tanto, es de suponer que en este caso el parásito
era "industrial". Es decir, un objeto sólido desplazándose a una
vertiginosa velocidad. El OVNI, "invisible" para el radar, en la primera
parte de la observación, estaba ahí. Y punto".
---

En efecto, un eco "parásito" es un eco real. Pero no un objeto real.
Imaginemos por ejemplo que la señal del radar se refleja por unos
instantes en un avión y, a continuación, en un vehículo en tierra,
retornando reflejada de nuevo por el fuselaje del avión. Puede que
aparezca momentáneamente en la pantalla de un radar primario un débil
blanco fantasma más allá del avión en una posición donde no habría nada.

Por otro lado, un parásito de origen industrial no es precisamente "un
objeto sólido desplazándose a una vertiginosa velocidad". Lo de
"industrial" no se refiere a navecillas fabricadas en serie en un
polígono industrial de Ganímedes... De hecho, no se refiere a objetos
sólidos. Se trataría de perturbaciones ("ruido", interferencias...)
ocasionadas por la actividad humana (motores, equipos de comunicaciones,
etc.).


ANEXO_________________________________________________________________


"...Por las siguientes razones, Venus no pudo ser lo que observaron los
dos pilotos aquel 26 de septiembre de 1973:

 1º Venus no puede ser detectado en un radar. Bajo ninguna condición.
 2º Venus no se acerca a gran velocidad en rumbo de colisión a un avión.
 3º Venus no sigue en rumbo paralelo a un caza durante diez minutos.
 4º Venus no acelera a una "velocidad imposible" (declaración textual
del
testigo al autor).
 5º Venus, desde el punto real de observación, no era visible.
 Y… 6º Reconociendo la capacitación profesional, honestidad y buen
criterio
de los pilotos, los capitanes Gea Durán y García Gea, no podrían -bajo
ningún concepto- cometer semejante equivocación".

[Referencia: "Venus detectado en un radar" (B. Cardeñosa),
Desclasificado, nº 2 (febrero / 2002) ]

Los comentarios que siguen han sido extraídos del artículo "Mirage III
rumbo a Valencia" (V. J. Ballester, J. Plana, M. Borraz), Cuadernos de
Ufología, nº 22-23 (1998). El lector encontrará respuestas a los "peros"
planteados arriba:

¿NO ES DEMASIADA CASUALIDAD QUE EL RADAR DETECTARA EL ECO
SIMULTÁNEAMENTE Y EN LA MISMA POSICION DONDE LOS PILOTOS OBSERVABAN EL
OVNI?

En primer lugar, la simultaneidad no fue tan perfecta dado que, según
consta, sólo se detectó algo al final del incidente.

En segundo lugar, parece razonable suponer que el operador del radar,
puesto al corriente del avistamiento, habría estado en disposición de
tomar en consideración cualquier eco espúreo que apareciera en la zona
de la observación visual y en aquellos instantes concretos, aunque en
otras circunstancias el eco hubiera pasado desapercibido o no hubiera
sido retenido como blanco.

A partir de ahí, si de estimar probabilidades es de lo que se trata,
hubiera sido interesante conocer con qué frecuencia se venían detectando
ecos espúreos con el equipo utilizado, por más que todos o la mayor
parte fueran adecuadamente descartados por los operadores en
circunstancias normales. Es posible que no fueran tan inhabituales
después de todo.

Por último, habría que poner al descubierto una falacia muy extendida
que revela un error conceptual grave. Es frecuente que las explicaciones
convencionales avanzadas para incidentes como el que nos ocupa sean
descartadas sin contemplaciones por algunos con la excusa de que son muy
improbables. En realidad, por paradójico que parezca, la probabilidad de
que un suceso inusual haya sido debido a algo improbable no tiene por
qué ser necesariamente pequeña.

En el presente caso, ni siquiera hace falta detenerse en disquisiciones
de este tipo. No olvidemos que la posibilidad de que los pilotos
observaran Venus es aquí mucho más que una mera presunción: ¿acaso no es
demasiada casualidad que los pilotos observaran el OVNI en la misma
posición donde se encontraba Venus? ¿Y no es demasiada casualidad que
además el OVNI tuviera el aspecto que podía presentar Venus -una simple
luz-, se comportara aparentemente como podía haberlo hecho el
planeta -manteniéndose visible a un costado- y desapareciera
aproximadamente cuando Venus se ocultaba...?

¿DESDE CUANDO LOS PLANETAS PUEDEN ACERCARSE A 4 MILLAS DE DISTANCIA DE
UN AVION?

La pregunta es engañosa. Todo lo que sabemos es que los observadores
apreciaron una distancia al objeto de unas 4 millas náuticas (unos 7,4
km). Como ignoraban la naturaleza del fenómeno observado, cabe pensar
que debieron equiparar la luminosidad de la luz con la que podía
presentar un avión convencional a esa distancia. Este parece el origen
más razonable de su estimación.

¿Puede un astro brillante mostrar una luminosidad comparable a las luces
de un avión situado a unos kilómetros de distancia? Evidentemente sí.

VENUS NO SE DEDICA A MANIOBRAR EN EL AIRE NI A SEGUIR AVIONES.

Efectivamente. Pero es indiscutible que, dentro de ciertos límites,
puede llegar a dar esa impresión. Veamos.

¿Cómo puede distinguir un observador si una luz que aparece ante su
vista en el cielo nocturno se le está acercando en "rumbo convergente" o
simplemente está aumentando de intensidad luminosa sin cambiar de lugar?
¿Cómo discernir si se trata de una luz que se aleja o de una luz inmóvil
cuya intensidad se debilita? Para poder juzgar tales situaciones, el
observador tiene que saber antes qué es lo que está observando, pero hay
ocasiones en que no tiene manera de saberlo. Si un piloto en vuelo
nocturno mira hacia arriba y observa una luz puntual que incrementa su
brillo durante cierto tiempo es posible que piense estar observando
algún planeta o estrella brillante. Ahora bien, si observa la misma luz
aproximadamente a su nivel, a la altura de su vista, lo más probable es
que se pregunte qué tipo de avión se le está acercando.

Pero aún hay más. ¿Cómo puede saber un piloto en vuelo nocturno si esa
luz que observa a un costado, siempre en la misma dirección (sin variar
su posición respecto a las estrellas), es un astro o pertenece a una
aeronave que vuela en paralelo con la suya? De nuevo se trata de una
situación ambigua que sólo podrá abordar con ayuda de suposiciones o
informaciones complementarias. Si se trata de un lucero cerca del
horizonte, quizás reconozca el astro en cuestión por su situación (este,
oeste, etc.). Si se trata de un avión, quizás acabe apreciando luces de
posición u observando movimientos reveladores. Quizás consulte a los
controladores aéreos para zanjar la cuestión. Lo que está claro es que,
a falta de pistas, a un piloto no podemos reprocharle que piense en
algún posible avión siguiendo su mismo rumbo al observar una luz situada
a un costado de su propio avión y a una altura aparentemente similar.

Volviendo al caso de 1973, no sólo no hay evidencia concluyente de
cambios de rumbo del objeto observado sino que ni siquiera puede
demostrarse que dicho objeto estuviera en movimiento. Por una parte, los
testigos nos hablan de un rumbo convergente inicial y un alejamiento
final: un foco luminoso distante, fijo en una posición, pero
experimentando variaciones de intensidad luminosa, bien pudo dar estas
impresiones. Entretanto, el objeto voló en paralelo con los
observadores: de nuevo tenemos que un foco luminoso distante, fijo en
una posición, pudo dar esa impresión. Si a esto añadimos que la posición
en cuestión se correspondía prácticamente con la del planeta Venus, la
conclusión parece evidente.

SI VENUS SE OCULTABA POR EL HORIZONTE, ¿COMO PUDIERON VERLO LOS PILOTOS?

De entrada debe quedar claro que, con buena visibilidad, el planeta era
observable con una elevación aparente mayor o igual a 0º durante el
tiempo que duró el avistamiento. [...] La elevación aparente -es decir,
la que puede apreciar un observador-, es algo mayor que la elevación
real debido a la desviación que sufren los rayos de luz en la atmósfera,
especialmente cerca del horizonte. Insistimos: Venus todavía no se había
ocultado.

La otra cuestión que hay que tener presente es que los pilotos se
encontraban a miles de metros de altura. Debido a la esfericidad de la
Tierra, el horizonte sensible de los observadores ya no se encontraba,
para entendernos, a la altura de su vista (elevación 0º), como sería en
el caso de un observador situado a nivel del mar, sino algo más abajo. A
7.000 pies de altura, por ejemplo, el horizonte sensible queda a -1,5º
de elevación, aproximadamente. Por consiguiente, desde esa altura, Venus
situado a 0º de elevación todavía no está oculto sino que aparece
desconectado -ligeramente por encima- del horizonte que delimita el
paisaje. Si las condiciones de visibilidad son óptimas, un observador
lo puede seguir viendo todavía durante algunos minutos, mientras el
astro desciende algo más de un grado.

ES MUY IMPROBABLE QUE PILOTOS MILITARES, AUTENTICOS PROFESIONALES DEL
AIRE, TOMEN UN PLANETA POR UN OVNI.

Es muy improbable. En otras palabras: puede suceder, aunque en raras
ocasiones. De entrada, nada hace descartar que ésta pueda ser una de
esas raras ocasiones. No admitirlo así, sería como creer a pie
juntillas, por ejemplo, que un buen policía con largos años de servicio
nunca dispararía a alguien que le apuntara con una pistola de juguete.

Pero si circunstancias particulares y algo de deformación
profesional -como veíamos antes- podrían haber dado lugar a una
confusión de los pilotos en este caso, ¿no habrán ocurrido incidentes
parecidos en otras ocasiones? Efectivamente, y se dispone de
innumerables ejemplos, unos pocos relacionados muy probablemente con
Venus [...] y otros muchos en relación con meteoros y otros fenómenos
aéreos [...]. No obstante, para tranquilidad de quienes viajan en avión,
hay que señalar que no son situaciones que se produzcan todos los días,
ni mucho menos.

Y si es así, ¿no tendría que haber casos en que los pilotos se hayan
llegado a dar cuenta de su error? También se dispone de este tipo de
testimonios, imprescindibles para hacerse una idea global y ponderada
[...]. Claro está que estos casos, salvo excepciones, nunca han atraído
a los coleccionistas de misterios ni son anécdotas a las que los pilotos
deseen dar mucha publicidad.

[Nota] * Manuel Borraz Aymerich es Ingeniero Superior de
Telecomunicaciones en Barcelona

                           ------------------

EL COLOR DE UNA GATITA CLONADA
Por: Félix Ares de Blas

Hace muchos, muchos años, en el siglo XVII, se tejía en la ciudad de
Calicut (India, hoy con el nombre de Kozhikode) un tejido de algodón que
tenía dos colores distribuidos como “parches”, moteada de colores, un
“colage”. A ese tejido en Europa se le llamó Calicó.

A las gatas moteadas que tienen tres colores, distribuidos como manchas
en todo el cuerpo, se las llama gatas calicó, o “gatas españolas”. Y
digo “gata” y no “gato”, pues si vemos un “gato” tricolor, lo más
probable es que sea “gata”.

La razón estriba en que los colores están muy relacionados con los
cromosomas sexuales. Recordemos que una hembra tiene dos cromosomas X
(XX) y el macho tiene un cromosoma X y otro Y (XY). Pues bien, en los
gatos, el gen O (Orange: naranja) funciona de un modo curioso. Está
relacionado con el gen X. Si una gata tiene dos genes OO resulta una
gata calicó (tricolor). El gato es imposible que tenga OO - puesto que
en Y no está -. El comportamiento en el gato macho es muy curioso: OY es
de color naranja; oY es de color NO-Naranja.

Para ser tricolor hay que ser GATA o...
...o tener un defecto genético. Algunos gatos son tricolores porque
tienen un cromosoma de más, es decir son XXY. Son tricolores, pero son
estériles. Este caso se da en un gato cada 3 000. Más raro todavía es
que sean fértiles; gatos tricolores fértiles se dan en  la proporción de
uno cada 10 000.

Por tanto, si vemos un gato “tricolor” lo más probable es que sea GATA.

Esta mañana me han preguntado por el color de la gatita recientemente
clonada en Texas.
Estaban sorprendidos: ¿si es clónica como es que el color es diferente?

La verdad es que cuando me lo han contado yo también me he sorprendido;
pero he leído lo que decían las noticias y creo que la respuesta es
clara: los colores de la gatita son los mismos que los de su madre
“genética”, pero la distribución de los dibujos en la piel no es la
misma.

La razón es simple: los colores están definidos por los genes, la
distribución de dibujos no lo está. En ésta influye tanto el genotipo
como las circunstancias ambientales, eso que yo a veces he llamado su
experiencia vital.

Esto me reafirma en lo que ya he dicho muchas veces. Un clón no es una
fotocopia. Una cosa es el genotipo (los genes) y otra muy distinta el
fenotipo (cómo se manifiestan esos genes). Con el mismo genotipo se
pueden tener fenotipos muy diferentes.

Si clonamos a Hitler, el resultado puede ser una bellísima persona, nada
racista.

Si clonamos a una persona para sustituir a otra (a un hijo, a una novia,
a un novio) obtendremos una persona físicamente parecida (sólo
parecida), pero con una organización cerebral muy diferente, puesto que
esta organización es dinámica y se va creando a lo largo de la vida,
desde la fecundación hasta la muerte.

A los dos meses, el feto, está creando neuronas a un ritmo de 250 000
diarias, de las que sólo sobreviven la mitad. ¿Por qué mueren 125 000
neuronas diarias? Porque sus conexiones son más ineficaces que otras,
por azar, etc. Es decir, nuestras conexiones cerebrales durante el
desarrollo fetal dependen de nuestra suerte, de la cantidad de hormonas
de la madre, del calor, del frío... de mil factores, que hacen que sea
imposible obtener dos cerebros iguales (fenotipo), por mucho que los
genes lleven el mismo plan de construcción (el genotipo).

Al nacer, el bebé tiene 100 000 millones de neuronas que empiezan a
interconectarse –de acuerdo con la experiencia vital—a una velocidad de
vértigo: 250 000 conexiones diarias. Esas conexiones definen la
personalidad, lo que vemos, lo que oímos, en qué idioma oímos, qué
fonemas entendemos, etc. Y esto depende de nuestra experiencia y no sólo
de los planos de construcción (genes). Podríamos decir que los planos de
construcción son bastante genéricos y que dicen algo así como “ahora
interconecta las neuronas de acuerdo con lo que vayas experimentando”.

Un ejemplo dramático lo tenemos en ciertas experiencias sobre la vista.
Por ejemplo, si a un gato le ponemos un parche en el ojo derecho, la
parte de cerebro que entiende ese ojo se atrofian y perderá la visión
estereoscópica.... y, por supuesto, eso no le ocurre a su hermano
gemelo.

Así podríamos seguir poniendo ejemplos, pero no merece la pena. El
mensaje es muy claro: cada persona es diferente y no es posible la
clonación “cerebral”.

Para más información:
La chatte d’Espagne
http://www.animaniac-fr.com/chat/racechat/chatespagn.htm
BBC http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_1821000/1821453.stm
Fotos de la gatita, que es una monada. Aquí veréis a la gatita, su madre
genética y su madre genético-mitocondrial
http://www.nature.com/nature/journal/v415/n6874/fig_tab/nature723_F1.htm
l
http://cooltech.iafrica.com/technews/898596.htm
Extracto de Nature:
http://www.nature.com/cgi-taf/DynaPage.taf?file=/nature/journal/v415/n68
74/full/nature723_fs.html

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¿SON COMPATIBLES LA CIENCIA Y LA RELIGIÓN?
Por: Paul Kurtz
Traducido al español por: Miguel Ángel Lerma (ARP-SAPC Traductores)

Necesitamos separaciones entre religión y ciencia, ética y estado.
Pero hay un dominio apropiado para la religión, y en este sentido
ciencia y religión no son necesariamente incompatibles. Ese dominio es
evocativo, expresivo, emotivo.  La religión presenta poesía moral,
inspiración estética y expresiones dramáticas de esperanza existencial y
anhelos.
Paul Kurtz

Recientemente ha habido muchas conferencias en las que se ha discutido
la relación entre ciencia y religión. La Templeton Foundation, por
ejemplo, ha prestado su apoyo a numerosas conferencias sobre este tema.
Muchos de los participantes en estas discusiones aparentemente suponen
que ciencia y religión son compatibles. Argumentan que no hay
contradicción entre ellas, y algunos incluso sostienen que la ciencia
confirma los principios básicos de su fe religiosa. Sospecho que la
mayoría de los participantes en esta conferencia, formada
predominantemente por escépticos y no teistas, no están de acuerdo.

Hay muchas áreas en las que religiosos y científicos realizan
afirmaciones radicalmente diferentes.  Algunas de ellas son: (1) ¿El
alma existe como una entidad separada y distinta o es una función del
cerebro? (2) ¿La ciencia proporciona evidencia de "diseño inteligente" o
la biología evolutiva es suficiente?  (3) ¿Se puede influir el proceso
de curación de las personas rezando por ellas a distancia o los test
realizados son completamente no fiables? (4) ¿Hay evidencia empírica
para la afirmación de que las "experiencias de muerte próxima" nos
capacitan para alcanzar "el otro lado" o hay explicaciones fisiológicas
y psicológicas alternativas de dichas experiencias? (5) ¿Los mediums
bajo ciertas condiciones pueden comunicar con personas fallecidas o los
protocolos de dichas pruebas son demasiado flojos? (6) ¿La hipótesis del
Big Bang apunta a Dios como la causa del universo o dicha afirmación cae
más allá de la ciencia y es meramente especulativa?

Al tratar de esos temas surgen varias cuestiones: ¿Se están presentando
teorías coherentes e hipótesis comprobables?  En ese caso ¿cuál es la
evidencia en su favor?